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UNIVERSIDAD VIZCAYA

Teoría del estímulo


Investigació n
Yadhira Isabel Pérez Hernández
Teoría del estímulo

El comportamiento del ser humano destaca y nos aparta de las demás especies
ya que nuestras actividades diarias no tienen comparación nuestra forma de
pensar y actuar son únicas pero como es que nos fuimos formando como tal?
Como fuimos adquiriendo el conocimiento del comportamiento? Existe una teoría
de Iván Pavlov que habla sobre el estímulo- respuesta donde se utiliza un estímulo
hasta adquirir una respuesta y a sí mismo un comportamiento. John Watson
también aporto a la teoría del estímulo pasándose en la teoría de Pavlov el decía
que la teoría podía explicar todos los aspectos de la psicología humana.
Pavlov acondicionó a un grupo de perros para que comenzarán a salivar cuando
escucharán sonar una campana. Para lograrlo, Pavlov hizo lo siguiente:

Para empezar, Pavlov tenía un estímulo incondicional, la comida del perro.


Cuando se les presenta este estímulo incondicional, los perros salivarían como
una respuesta incondicional. Por lo tanto, Pavlov empezó a sonar una campana
cada vez que él alimentaba a sus perros, y con el tiempo descubrió que la
campana sola, sin la presencia de comida podía producir la respuesta de la
salivación. Con el tiempo, la salivación se había convertido en una respuesta
condicionada a los estímulos condicionados de la campana.

Por lo tanto, un comportamiento se puede derivar de un estímulo. De hecho, en la


programación neurolingüística se utilizan estímulos para condicionar
comportamientos en nosotros.

El condicionamiento clásico presenta el concepto de estímulo – respuesta de


manera muy concisa, ya que demuestra la manera en que un estímulo puede
producir una respuesta predecible y consistente en un sujeto con muy poco
esfuerzo.

John Watson propuso que el proceso de condicionamiento clásico (basado en


Pavlov) era capaz de explicar todos los aspectos de la psicología humana.

Watson decía que TODO, desde el habla hasta las respuestas emocionales, eran
simplemente patrones de estímulo y respuesta. Básicamente negaba la existencia
de la mente o la conciencia. Él creía que todas las diferencias individuales en el
comportamiento que poseemos se debían a las diferentes experiencias de
aprendizaje. Esto nos lleva a una de sus famosas frases:

“Dame una docena de niños sanos, bien formados, y mi propio mundo específico
para criarlos, y te garantizo que tomaré a cualquiera al azar y lo entrenaré para
que se convierta en cualquier tipo de especialista que yo elija -doctor, abogado,
artista, mercadero-jefe y, sí, incluso mendigo y ladrón, sin importar sus talentos,
inclinaciones, tendencias, habilidades, vocaciones y la raza de sus antepasados”
(Watson, 1924, p. 104).

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