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----------------
••• • • ••••••••• • •=* - *** _aer
c o
L A FALSA F. O SO F A,
O EL ATEISMO,
4

D EISMO , MATERIALISMO,
Y DEMAS NUEVAS SECTAS
cONVENCIDAS DE CRIMEN DE ESTADo
contra los Soberanos y sus Regalias, contra los
Magistrados y Potestades legítimas.
SE COMB ATEN SUS MAXIMAS SED ICIOS As,
y subversivas de toda Sociedad, y aun de la Humanidad.
T O MO PRIMER O.

- A PARAT O,
QUE CO N TIE N E. A V I S OS
Ko revenciones para dicha Obra.
é/ E SC RIT A
¿ó or Fr. Fernando de Zavallos, AMonge Geronimo del
Monasterio de San Isidro del Campo.
SEGUNDA IMPRESIO N.
-—

.Et , nunc Reges intelligite: Erudimini qui judicatis terram.


Psalm. 2. V. Io. - º
-

\
CON PRIVILEGIo, r LAs LICENCIAS NECESARias.
EN MADR ID,
N3) - - )
En la Imprenta de D. Antonio de Sancna. Año de 1775.
Tertul. de Praescript. post init.
Conditio praesentium temporum etiam hanc ad
monitionem provocat nostram ; non oportet nos mi
rari super hæreses istar , sive quia sunt s futurae
enim prænuntiabantur : sive quia fidem quorun
dam subvertumt ; ad hoc enim sunt , ut fides ha
bendo tentationem , habeat etiam probationem.
Vanè ergo &• inconsideratè plerique hoc ipso scan
dalizantur...: Proinde hæreses ad languorem, &•
interitum fidei productar, si expavescimus hoc ea r
posse; prius est ut expavescamur hoc eas esse ; quae
dum
€JJ€.
sunt, habent.. *posse , &• dum possunt, habent :
- • - . -

• «• • *
º
- - - - - -
" , º

DEL APARATO A LA OBRA:


za Farsa FIzosoria e
PARTE ramera.
para-rece sobre el origen, Gefs, criaere,
y progresos de los Deistas, Libertinos, Espíritus Fuertes,
Incrédulos y todos los llamados falsamente Filósofos, p. 1.
r

- Num. I. Estreza de los Bellos Espiritus en comenzar sus


libros y la razon de Gerardo Vossio.
II. Otra tazon fundada en buena arquitectura.
III. Se presenta el Sugeto de esta Obra.
IV. Diversas clases de Impíos que describe Ezechiel, y
, , , ,, vemos hoy. - - -

*-

A R. T 1 cU L o I.
Brebe Historia de los Deistas , o Theistas. 6, pag.
V. Nocion de los nombres de Deista, Theista,y Atheista
VI. Obscuridad de sus principios. -

S. I.

- . se exponen los juicios de algunos Autores. pag. 7.


VII. Se refieren diversas opiniones. Primera, si salen de
los Socinianos? .” -

VIII. Este juicio aun es informe.


IX. Opinion de Sianda, que da por origen à Gregorio
Pauli. - -

.X. La entrada de éste en Francia, y sus aserciones en


Leon. -

XI. Distinguese el Deísmo en tres estados. Su cabeza en


--> el segundo estado. .
XII. Opinion de Moreri sobre el origen de ambos estados.
Ter.
º. T. A 1B L A.
XIII. Tereer estado de los Deistas, poco diferentes de los
Atheistas. , -

XIV. Lo que constituye este tercer estado segun Wolffio.


XV. En tal caso ignoran su origen ellos mismos.
XVI. Ambiciosa opinion de Voltaire.
XVII. Por ella misma se deshonran. --

XVIII. Opinion de Helvecio, que hace Deistas a los Maho


metanos.
XIX. Opinion del Abad Pluche. . .
º XX. Por qué solicitando a los Mahometanos, no admi.
ten à los Maniqueos 2 -

XXI. Opinion del Autor del Exámen importante.


... XXII. Su vanidad en darse por Gefes à Seth, Enoch , &c.
“XXIII. Nada tienen mas contrario que aquellos Patriarcas.
XXIV. Se les da el placer de ser Antediluvianos.

-, - - . - V ..

congetura para texer la historia del origen, y progresos de los Deistas es


, , , , su tercer estado. Pag. 19
XXV. Su Gefe es Caín. º
XXVI. Caín negó la providencia, y enseñó la impiedad, y
el arte de robar. -

- r
XXVII. Sus hijos inventores de las Artes,
XXVIII. De aquella raza nació el luxo.
XXIX. Los Gigantes fueron unos famosos impíos.
XXX. Los que fingen que hicieron guerra à jove, ô jeova.
XXXI. De Job se prueba su desprecio de la providencia.
XXXII. El Atheismo y el Deismo dominaron antes del Di
luvió; despues la idolatría. -

XXXIII. La raza de Chan despertó la impiedad de Caín.


XXXIV. Se confirma por los mismos Deistas modernos.
XXXV. Los Sodomitas semejantes à los Gigantes. Conformi
dad de Virgilio con Job.
XXXVI. En tiempo de Job era condenado el Deismo.
XXXVII. Y
XXXVIII. en elel tiempo
Y en de Moyses.
de David. - s .

XXXIX. San Athanasio mira como un remedio para el Deis


mo el Psalmo 13. º a ".
Es
-

P ARTE PRIME R A.
XL. Este Deismo se siente en el siglo de Salomon.
XLI. El Eclesiástes reprehende los Pensamientos de los
Deistas. -

XLII. Isaías los desarma despues en su siglo.


. Demócrito y Epicúro fomentaron despues el Deis
- mo entre los Griegos. -

XLIV. No obsta que llamen Atheista à Epicúro. Fue Deista


del tercer estado. - - 4.

XLV. Continúa despues de Epicúro, y cantan el Deismo . . .


Fedro y Lucrecio poco antes del Christianismo. -- - -

XLVI. Los Saduceos tenian este error. - -

XLVII. Un diluvio de impiedad anegaba al Mundo, quando -

, - vino el Salvador. -

XLVIII. Queda el fermento para la lucha, aun despues de la


reparacion.
XLIX. Se clama contra esta impiedad en la Epístola Cathó
- lica.
L.Se nota alli el carácter del Deismo; y se explica el
- pasage, Unicum Dominatorem, 6rc. -

LI. Se nota tambien su repugnancia à toda potestad huº


IIla la s: -

LII. Nota el Apostol su moral de verdaderos Epicurianos,


LIII. El estilo semejante al que hoy usan los Deistas. Lo
primero, murmurador. -- -

LIV. Lo segundo, ridículo sobre la palabra ilusores.


LV. Los compara à Coré por el cisma; à Balán, y à los
- Sodomitas por sus costumbres.
VI. Resulta, que Enoch profetizó de ellos; pero no que
,, , ,, fue Profeta de ellos. - - -
LVII. Por qué se llamaron Cainistas? Adoraban à Caín en
- el segundo siglo de la Iglesia. -

LVIII. Semejante doctrina en los Deistas modernos.


LIX. Los Sodomitas del año 173o. adoraban este pecado.
LX. Nacimiento, y carácter de los Maniqueos en el si
glo tercero. - -

*,
LXI. Su error de los dos principios es un systéma de los
Deistas. , , , -

LXII. Principios de los Arrianos en el siglo quarto, y pa


- -

.
dres de los Socinianos. R
c
T A B L A.
LXIII. Rebueltas que causó Ario, y su condenacíon.
LXIV. No se conmovió la Iglesia por introducir una pala
bra Teolºgica, sino por tener la fé del Verbo Divino.
LXV. Se
" . .. . . . . . . . . .» oy.
en los .
Arrianos
s.
Filósofos, como los de
. y".

- LXVI. El Maniqueismo en Francia en el siglo once.


LXVII. Los Waldenses no eran Maniqueos.
... -- • . LXVIII. Los Albigenses en los siglos 12. y 13 fueron Mani
- - « . queos. . . . , , ,º -

. " " LXIX. Hacen à la Reforma madre del Socinianismo.


... LXX. Jurieu da fundamento para lo mismo.
LXXI. Otro fundamento, de que los Reformadores son los
- Sacerdotes del Deismo , y del Socinianismo.
LXXII. La Reforma dió la llave à servet, y a los socinos.
LXXIII. Suplicio de Servet por Calvino.
* -- LXXIV. Valentino Gentil, sus blasfemias, y suplicio de cre
- tado por los mismos Calvinistas.
. . . LXXV. Historia de los dos Socinos. De Lelio.
LVXVI. De Fausto Socino, y sus errores.
: LXXVII. Sus viages, y muerte.
LXXVIII. Sus continuadores los Hermanos de Polonia.
• LXXIX. Otros documentos, que hacen fautores de todo à
los reformadores. -

* LXXX. Progresos de la Reforma por el Socinianismo , y


Deismo.
e. LXXXI. Nuevos progresos en Polonia. r

LXXXII. Comparacion de Pinzovv, célebre establecimiento


s. de los Deistas, con Athenas. .

LXXXIII. Várias juntas de los Socinianos en Pinzovv , y Sce


... - minie. .
LXXXIV. Reflexion sobre una respuesta que piden à Me
lanóton. - -

LXXXV. Desprecian dicha respuesta en otra junta.


LXXXVI. Otras juntas donde Gregorio Pauli no estaba con los
Socinianos, ni Deistas. -.
LXXXVII. Disputas de éstos con los Reformados en otra junta
del año 1561. - -

LXXXVIII. Llaman los Deistas à Calvino Acusador de sus hre


y/14005 - . . --

Pro
PARTE PRIMERA. -

LXXXIX. Progresos del Socinianismo en Transilvania por l


Pseudoreforma.
XC. La turbacion va siempre à los Estados con tales: :
, , seétas. . ...
XCI. Ocasion de proscribirla la Dieta de Varsovia de . . .
1638. y su conspiracion descubierta año 1638.: ; ;
XCII. Son tambien proscriptos de Transilvania. : :
XCIII. Reflexion al estado presente de Polonia.
XCIV. Providencias infructuosas de Holanda contra los
Seótarios. - - «.

XCV. Los partidos de los Arminianos y Gomaritas les fa


cilitan mas acogida. -

XCVI. La revocacion del Edicto de Nantes los aumentó en


Holanda.
XCVII. Observacion sobre la transformacion de estas sectas.
XCVIII. Los Reformados van despareciendo en Socinianos
y Deistas.
XCIX. Documentos de Rousseau, que lo prueba.
C. Solamente los detiene el qué diran los Cathólicos.
CI. El Socinianismo desparece en Deismo, y éste muda
continuamente de estado.
CII. A pesar de todo, el Deismo apenas se encuentra co
- -,
- mo se describe. , º

CIII. Se disipan sus caracteres por ellos mismos. º


CIV. El primero que es adorar a un Dios. -

CV. Implicacion de Voltaire en negar el culto exterior.


CVI. Tambien el segundo, que es ser virtuoso. -

CVII. Se desvanece el tercero, que es amar à la Patria.


CVIII. Resulta lo que son realmente los Deistas, y su nua
mero debe ser grande.
A R. TICULO II,

- Noticia de los Libertinos, pag. 74,


CIX. Su epocha y sus fautores. -

CX. Por qué se llaman Libertinos º


CXI. Sus errores particulares.
CXIl. Diferencia entre Libertinos, y Deistas.
CXIII. Retrato de los Libertinos. -

- º Abo
* T A B L A. , ,
CXIV. Abominables aun para Calvino, que escribe con
tra ellos. - - --

: : CXV. Otra clase de Libertinos.


. .. . CXVI. Congetura de que los Francmazones son Libertinos,
ô los Hermanos Libres. - -
... -- CXVII. Se prueba por las razones de su condenacion por
Clemente XII. y Benedicto XIV. -
CXVIII. Otra clase de Libertinos llamados Liberi Fratres.
CXIX. No son de esta raza los Libertinos, de quienes ha
blan las Actas Apostolicas.
CXX. Opinion singular de Hardovino.
CXXI. Observacion sobre el cap. 6. Y. 9 de las Aétas
Apostolicas. -

CXXII. Se prueba que aquellos Libertinos no lo eran en


punto de Religion. -

CXXIII. Con mas fundamento se hallan retratados en un lu


gar de San Pedro los Libertinos. -
CXXIV. Paradoja que nota San Pedro en la doctrina de los
Libertinos. - - -

A. R. TICU LO III.
-
* - . . .

De los Incrédulos, ö Espiritus-fuertes. pag. 86.


CXXV. Retrato de estos Impios, y sus caracteres.
CXXVI. Su origen, y razon de llamarse Espiritus fuertes. Es
por ironia. -

CXXVII. Es nombre repugnante à sus principios:


CXXVIII. Sus principios son repugnantes à la Filosofia y a
la Religion. - -

CXXIx. Son perniciosos tambien à la sociedad.


CXXX. Los Incrédulos y Espiritus-fuertes son un mal
viejo. . .
CXXX1. Santo Thomás Apostol lo fue rígido. Pecó por la
regla, que ahora enseña Baile.
cxxxII. El estilo de los Espiritus fuertes fuetambien usado
por los discipulos Incrédulos, y corregido por
Christo. -

AR
PARTE PRIMERA.
ARTIcUlo IV.
º e a
cs." º

De los siniestramente llamados Filósofos, pag. 94.: , ..." º º e a

cXXXIII. Los Filósofos Gentilizantes y Materialistas comen-”...": º a


zaron a turbar la verdad en el siglo 16. º º a a a

CXXXIV. Su condenacion por el Concilio Lateranense el :


- año 15 13.
CXXXV. Opiniones que condenó el Concilio: la mortali
dad del alma &c.
CXXXVI, Reglas que prescribe el Concilio à los Filósofos
Christianos. . . . . . . .
CXXXVII. Y para las Universidades.
CXXXVIII. Pomponacio fue el Gefe de estos Filósofos pros
- - - criptos. - - -

CXXXIX. Las turbaciones , que ocasionó su libro de la Im


mortalidad del alma, . . . - -

CXL. El Cardenal Bembo se desacredita por defender à


Pomponacio de la censura de Contarini.
CXLI. Fleury, y Moreri excusan mal la censura de los Ve
- necíanos contra Pomponacio.
CXLII. Pomponacio con sus libros de Incantationibus, de
Fato órc, hace perdída su causa , y su defensa.
CXLIII. Sin embargo de su penitencia, de él quedó la secta
de los Pomponacianos.
CXLIV. Aquellos son los que hoy se dicen Deistas Na
turalistas. • - -

CXLV, El méthodo de estos es copiado de aquellos.


CXLVI. Sentencia del Concilio, que disipa el armamento de
los Filósofos. -

CXLVII. Los Filósofos con una maligna modestia se apartan


de las verdades reveladas, no queriendo demos
- trar su credibilidad. - -

CXLVIII, Se concluye de la historia que son unos los Deistas,


- Filósofos, Libertinos, Reformados, &c.
CXLIX. Juicio final de sus principios, y caracter general.

o * 6? 2 AR
* Tº A BL, A, " "

. ARTICULO V.

:.:Necesidad, y dificultad de eseribir y hablar contra todas es


:: : tas sectas. Pag-IO4
... . CL. Sin necesidad, ö utilidad vano es, el escribir.
: " . . º CLI. El egemplo de Jesu-Christo y siete de los Aposto
les lo enseña.
CLI. Necesidad, que debe anteceder à las controversias
- por la Religion.
CLIII. Sin necesidad no se escribieron tantos Apologeticos
por el Christianismo.
CLIV. Particulares calumnias, que hicieron venir à las
Apologías. - - - -

CLV. Sin estas causas serian nocivas: lo primero à la Fés


- -. lo segundo à los Fieles.
CLVI. Lo mucho que se impugna hoy à la Religion justi
fica su defensa.
CLVII. Quanto, corrompe hoy la mala conversacion, y la
• libre lecccion.
CLVIII. No hay verdad, contra quien no ande algun tratado.
CLIX. Estos libros turban, hoy à los pueblos.
CLX. Tales ocasiones nos sacaron de Jesu-Christo, y los
Apostoles las lecciones de obediencia y paz pú
blica. -

CLXI. Justino, Tertuliano, Ireneo, impugnaron tales doc


trinas sediciosas. -

CLXII. La dificultad de impugnar à los Deistas y Filósofos.


Lo primero, porque niegan las Santas Escripturas.
CLXIII. Segundo, porque se descargan ridiculamente de ra
zonamientos serios, y nos ganan en agradar al
vulgo necio. -

CLXIV. Era el unico medio convencerlos por sus principios.


CLXV. Pero su inconstancia, y falta de vergüenza los des
obliga, à sí mismos.
CLXVI. No queda otro remedio que no hablar con ellos,
sino de ellos. Dar su retrato à los Principes, y
Magistrados.
CLXVII. Este es el plan que sigo en esta obra,
- - - - Eco
PA R TE PRIMERA.
CEXVHI. Economía, y particion de este plan por mayor.
CLXIX. Los otros medios, y méthodos estan ya bien egecu
tados por muchos modernos. - - -

CLXX. Pero no hay que cansarse en convencerlos de im


- píos. Esto es lisongearlos.
CLXXI. No les hace fuerza sino el convencerlos de reos de
Estado. Yo sigo este argumento desde el titulo
hasta el fin.
CLXXII. Dicho de un Deista, que me confirma en esta elec
* -. cion de medio. -

CLXXIII. El estilo debia ser duro: mas deja de serlo por el res
pecto a los Personages con quienes se habla.
CLXXIV. Se debe con todo eso hacer patente su necedad.
CLXXV ... Consejo de Wolfio muy sagaz para el intento..

s,

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DE LA SEGUNDA PARTE
DE LA PARATO.
EREVENCIONA LOS VE RDADEROS: FILOSOFOs
contra los falsos.- Pag-127,
-- - ,,, , , , . . . . . . . . -, - - ----- º

I. Da que temer el abuso de la Filosofia.


II. Se contraponen sus abusos, y sus oficios, y
III, Resulta la diferencia entre la Filosofia verdadera, y
. . la falsa.
IV. Se detesta la falsa Filosofia, y se respeta à la verda
dera. Objeto de esta segunda parte,
V. Plan, y division de todo lo que se advierte en esta
prevencion, Tres Secciones relativas, primera à
la Religion, segunda à la sociedad, tercera à las
virtudes y ciencias.
VI. Se as un efugio ordinario de los Pseudofiló-.
SOfOS,

SE CCION PRIME RA,

Los malos Filósofos tienen en quanto a la Religion un caracter


opuesto al de la Filosofía, pag. 138.
VII. La Filosofia es por la Religion, y ésta no es por la
Filosofia,
VIII. Se previene un perverso designio de los Pseudofi
lósofos, -

IX. La Religion no teme tampoco à la Filosofia pero


ésta se condena à sí misma, queriendo atacar à la
Religion,
X. Emplean la Geometría para su intento,
XI. Seis partes que en la Religion no debe desconocer un
Filósofo, y division de esta Seccion en seis Ar--
... ". ticulos. AR
PARTE SEGUNDA,
ARTICULo PRIME Ro.
No es el Filósofo, sino el Antifilósofo quien afecta desconocer 2.
Dios, vinienda a ser Ateista, o Materialista, d Espi
- mosista. pag. 148.

XII. Por qué se aumenta la impiedad en razon de lo que


- se ilustra la Filosofia.
XIII. La ilustracion es cierta. - ,

XIV. No son compatibles el Ateismo, y la Filosofia...


XV. Se prueba por los mismos Filósofos paganos. Platon.
... XVI. Discurso de Seneca. , -

XVII. A Descartes se escusa de impiedad; pero no de


orgullo. y - -

XVIII. Se prueba el intento por la razon, y autoridad del


Apostol. , , , , , , -

XIX. La Filosofia alivia la obscuridad de la fé, y hace fa


cil el aóto de creer. .

XX. El Incrédulo discurre siempre al contrario de la ra- .


zon, y del Filósofo. Lo que demuestra, que no
es Filósofo. c. - ,
XXI. Muestra tambien, que los Ateistas y Epicureos no
son Filósofos, porque estudian la Filosofia para
saber negar à Dios.
XXII. Lo confiesa F picuro en su carta à Pytocles
XXIH. Le alaban por esta locara sus Panegiristas. *

XXIV. Lo practicaban asi en tiempo de Ciceron. .


XXV. San Pablo notó esta extravagancia à los Filósofos
- . Atenienses. ,

XXVI. Por la misma ignorancia estudiada culpa à los Filó


sofos Romanos. -

XXVII. Lo mismo se vé en los Filósofos de hoy dia.


XXVIII. Ridícula hipocresía con que cubren su impiedad.
XXIX. Acaban de mostrar su intencion en sus escritos: y
no pudiendo probar que no hay Dios, prueban
bien, que ellos son Ateistas y necios.

AR
. . . .T A B L A , 2.

A RT ICU LG SEGUNDO,
e e º

:.: Nadie es tan culpable y tan inexcusable en no confesar, y agra--


“. decer la providencia de Dios, como un Filósofo. pag. 64.
e e XXX. Argumento de este articulo. Ocurren dos dudas.
XXXI. Se funda la primera duda.
XXXII. No se da à los Filósofos mativos de presumir, sino
de temer. - - -

XXXIII. Egemplos que muestran la insensatez de los Filóso


- fos, que niegan la providencia. -

XXXIV. Se les arguye de sus sistemas de mundo à la fábrica


del mismo mundo. -

XXXV. Se infiere el proposito del Articulo.


XXXVI. Son mas culpables aun los Modernos, por lo que se
adelanta la Filosofia en nuestro tiempo.
XXXVII. Rudo estado de la Filosofia en tiempo de Epicuro
sobre los cometas, eclipses, &c.
XXXVIII. Causas de esta ignorancia.
XXXIX. Ventajas de los Modernos, que los deja mas inexcu
sables sobre este articulo.
XL. Se funda la segunda duda propuesta.
XLI. Motivo de sus quejas contra la providencia.
XLII. Falta de sinceridad en los Filósofos Protestantes.
XLIII. Se retuerce sobre ellos la queja, y los convence de
todos los males de que se quejan.
XLIV. Los furores de nuestros Filósofos contra la provi
- dencia. - pº

XLV. La suavidad de la providencia con nuestros Filó"


sofos.

ARTICULO TERCER C.

El Filósofo deja de serlo, en siendo incrédulo a los milagros ºlen


circunstanciados. pag. 179.

XLVI. Ia difinicion del milagro segun los Filósofos.


XLVII. El incrédulo es menos Filósofo que el Barbaro- El
PARTE SEGUNDA.
XLVIII. El juicio que debe hacer el Filósofo sobre los mi
- lagros. - - -

XLIX. El que no juzga por principios filosóficos, es Filó-. ...:


sofo? • º • • - e -

L. Rara timidez la del Incrédulo, y su admirable -


osadia. : -; ;
LI. Se desvanecen sus proposiciones temerarias, y blas
femas.
LII. Al Incrédulo se le convence por su misma palabra.
y LIII. Si ignora el Filósofo lo que puede la naturaleza en
- todas sus partes, sabe lo que en algunas no
puede.
LIV. Los Filósofos se han rendido à los milagros, y no
de valde. - -

LV. Luego los Incrédulos no son Filósofos, sino locos.


ARTICUL o Q U A RTo.
La ignorancia humana escarmienta al Filósofo, y le guarda de
ser crédulo; pero no le lleva a ser Incrédulo y
º Pirromiano. pag. 189.

LVI. De qué espiritu nace la incredulidad? .


LVII. Van à ella por diferentes estravíos los falsos Fi
lósofos.
LVIII. Blasfemias de nuestros Pseudofilósofos.
LIX. Cómo han cundido? Y con los nombres y caraóte
res que los pinta, San Pablo.
LX. Escarmiento à los Filósofos de usar una crítica te
meraria en las cosas humanas. e

LXI. Peligro de esto en la Religion. -

LXII. Peligro del mismo Pirronismo en el uso de la socie


dad, y de la Religion.
LXIII. Diferencia sutíl, pero necesaria.
LXIV. Se prueba con un hecho del Evangelio.
LXV. Todas las obras de Dios son ordenadas entre sí,
como la razon y la Religion.
LXVI. La Filosofia solo aparta de la credulidad vana, y
del orgullo. -

La -

f
º TABLA º s.
LXVII. La poca sinceridad de los Filósofos de hoy justifica
a 4- º nuestro Scepticismo para con ellos.
: ... LXVIII. Y para toda la Filosofia,
..... LXIX. Conclusion, à que (por alli) debe venir un Filósofo,
- º - y lo llevará à sentir la necesidad de una regla
: : : infalible. -

ARTICULo QUINTo,
El verdadero Filósofo siente la necesidad de una revelacion; y
ésta le debe ser mas suave de llevar que a los otros
hambres. pag 2 o6.

LXX. El desengaño es el primer acierto, y la primera sa


biduria es dejar de errar. - -

LXXI. Sintieron los Filósofos paganos este vacío, y que


era necesaria una lumbre soberana.
LXXII. Notase esto en el mismo Epicuro. -

LXXIII. Se prueba, que à nadie es menos costoso el sacrifi


cio de la razon, que al Filósofo.
. LXXIV. Acostumbrado está à los misterios y arcanos de la
naturaleza. ,

LXXV. Ni hay otros mas acostumbrados que los Pirronia


nos à sacrificar su razon, y aun la evidencia.
A R. TICULO SEXT O.

El mal Filósofo es quien da armas a todas las sectas, y bellos


coloridos a todos los errores para desacreditar a la
Religion. - pag. 2 16.

LXXVI. La Filosofia mira à los sofismas solo para disi


arlos.
LXXVII. ce en contrario de Ciceron, y otros contra los
malos Filósofos.
LXXVIII. Tertuliano señala en la Filosofia el principio de cada
heregia.
LXXIX. Se prueba con San Geronimo y San Ireneo.
ElXXX. San Cirilo de Alexandria... . . . .
4. - La
PARTE SEGUND A.
LXXXI. La Pseudofilosofia de hoy produce mas tropa de
errores que la de cada siglo, y la de todos juntos... ..
LXXXII. Se indican algunas heregias que renueva. : :
SECCION SE GUND A. - * -

La Filosofía deja de serlo, si no contribuye a todos los bienes


de la Sociedad. pag. 228.
LXXXIII. Cinco oficios principales debe la Filosofia à la
- Sociedad.
LXXXIV. Division de esta Seccion en cinco Artículos.

ARTICULO P. R.I.M.E.R.O.

Lo que hoy se llama Filosofía no enseña sino principios para


turbar la política, y las santas leyes. pag. 23o.
LXXXV. La Filosofia es madre de las buenas leyes.
LXXXVI. Se infiere de alli, que no es Filosofia la que hoy
se llama asi, -

LXXXVII. Sus máximas contra la buena legislacion.


- LXXXVIII. Sevéro juicio de Plutarco contra nuestros Filósofos.
LXXXIX. Van sin fin los progresos de la libertad filosófica
contra la libertad humana.
XC. La desenfrenada libertad de pecar trajo la necesi
dad de las leyes.
XCI. La santidad de las leyes se defiende con la doctrina
de San Pablo de la cavilacion de los Filósofos.
XCII. Los Filósofos evácuan la fuerza de las leyes.
XCIII. Se rºn sus implicaciones y sus perversos
IlCSe

A R TICULO SEGUND O.

La falta Filosofía, y sus Profesores son fatales para los Prin


cipes y Gobiernos legítimos. pag. 24 I.

XCIV. Utilidad de la Filosofia para los Principes. -

XCV. No se habla de una Filosofia de palabras.


f2 La
T A B L A. r
XeVI. La impropriedad con que habla Voltaire.
. .. ... XCVII. Recriminaciones injustas que hacen los Filósofos;
A. . ... y á qué fin. - -

.: - - XCVIII. Ellas van contra su mismo fin.


XCIX. Usan de la calumnia por otro fia, que es el no
. quedar vencidos.
* C. Ellos mienten.
CI. Ellos se desmienten.
CII. Se condenan. à sí mismos con los Ateistas.
CIII. Reconvencion de los Ateistas à los Filósofos.
CIV. Se convencen de revoltosos por sí mismos.
n- CV. Se convencen por la historia antigua y moderna.
CVI. Se les debe hacer venir à la qüestion; y se propone
el estado de ésta.

A RTIcUL o TER CE Ro,


Esta misma Filosofía turba las Familias, y enseña d despre
ciar a los padres, a los maridos, y a todas lar
obligaciones. pag 2 54

CVII. Nos acusan de que castigamos à los malos Ciu


dadanos, y yo les acuso de que ellos les, ha
cen malos.,
CVIII. Quáles deben ser los Filósofos en la sociedad? -
CIX. Idea de un Filósofo Cristiano.
CX. Los Pseudofilósofos quitan las obligaciones y virtu
des sociales. -

CXI. El respeto à la providencia es el clavo de la socie


- - dad; y éste es atacado por ellos.
.

CXII. La vida futura. Otro respeto igualmente necesario,


y que no debe alguno à los Filósofos.
CXIII. Qué será la sociedad dejada la juventud sin edu
cacion - -

... CXIV. Quieren que se expongan los hijos nacidos.


... CXV. Que los hijos se batan contra sus padres.
CXVI. Consideracion sobre los brutos, que convence à los
... , Filósofos. - - -

CXVII. Sus máximas contra la instruccion, D


- eS
PARTE SEGUNDA.
CXVIII. Desde temprano se debe enseñar la Religion.
Y

*
s CXIX. Se convence por sus mismos sentimientos, y se
ven sus inconseqüencias.
CXX. Del amor de la patria.
CXXI. La regla de amar es tan demostrable como la
. ... . . . Geomeiria. . -

CXXII. La caridad es la regla suprema.


CXXIII. Es tan fuerte como tiene de orden.
CXXIV. Trastorno de idéas digno de observarse.
CXXV. Se enfurecen contra la Moral cristiana.
CXXVI. Enseñan una Moral opuesta por todo un diámetro.
3XXVII. Se confiesan finalmente enemigos de la sociedad.
A RTICULO QUARTO
Los Pseudofilásofos pervierten todos los medios legítimos de
- -. una poblacion racional. pag. 282.
CXXVIII. Los Filósofos enemigos del Matrimonio acusan à.
los Cristianos, y à Jesu-Cristo.
CXXIX. Usan contra el Matrimonio de una Lógica mise
s". rable, .. ", -
CXXX. El Matrimonio no puede consistir sin la union.
individua de dos.
CXXXI. Destruyen la poblacion,.
CXXXII. El celibato Eclesiastico es ventajoso à la poblacion.
CXXXIII. Consideracion filosófica que lo demuestra.
CXXXIV. Ocurre una reflexion singular.
CXXXV. Contraposicion. del celibato católico y del cellbato
filosófico, -

CXXXVI. Equivocacion notable en lo que ordinariamente


se juzga de los pueblos, que castigaron al
celibato.
CXXXVII. Solo han perseguido las Naciones al celibato de
nuestros Filósofos.
CXXXVIII. Los Judios. -

CXXXIX. Los Romanos.


CXL. Notable dicho de Dion.
CXLI. Juicio contra el mismo celibato por los AA.
* «.. - de
. . . T. A. B L A. ".
de la Encyclopedia. . . . . . . . . .
CXLII. Se explican al propósito las leyes fulia de mari
tandis uxoribus, y la ley Papia &c.
CXLIII. Los Griegos no condenaron otro celibato.
CXLIV. Todos respetaron el casto celibato, y la castidad.
CXLV. La falta de ésta prueba el poco entendimiento
de nuestros Filósofos. s

ART 1 cULo o UINT o.


- - - - . . . . º

La Pseudofilosofia inspira el menosprecio, y ódio mas furioso


- contra la humanidad. pag. 296.

CXLVI. Despues de impedir que nazcan, procura la Pseu


dofilosofia que se maten los nacidos.
CXLVII. Doétrina de la Filosofia contra el Suicidio.
CXLVIII. Principios de los Filósofos falsos que llevan à
- Dlatar Ses
- CXLIX. Dan tambien exemplos. y

CL. Suceden hoy mas Suicidios en la Europa por estas


-- lecciones. . . . . - -

CLI. Tienen la osadia de hacer la apologia por esta


atrocidad; y culpan à los Teólogos que la di
suaden. - - -

CLII. Es verdad que el Evangelio disipa este espiritu.


CLIII. Los Doctores del suicidio se alaban à sí mismos
de humanos, y à nosotros llaman crueles.
Primero à los Reyes que declaran una guerra
- justa. . ... . . . . -
CLIV. Segundo a los Magistrados, porque condenan
muerte à los reos juzgados.
CLV. Aqui se ruega a los Católicos no favorezcan esta
falsa humanidad.
CLVI. Tercero à los Ciudadanos, acusandolos, porque
se defienden.
CLVII. Con todo eso los alaban si se vengan de sus
enemigos.
CLVIII. Todo lo hacen culpa de la Religion.
CLIX. Quarta inhumanidad, de que nos acusan los Doc
- tO
P AR TE SEGUND A.
tores del Suicidio: las penitencias y asperezas
cristianas. . . . . . . . .
CLX. Algunos Católicos se inclinan demasiado ácia
aquel estilo ; ruegaseles amigablemente.
CLXI. Se explica la práctica de las disciplinas, y su dis
tancia del error de los Flagelantes.
CLXII. Elogios de algunos padres à estas disciplinas.
CLXIII. Recapitulacion de las contradiciones de los Pseu
dofilósofos en materia de humanidad.

sEccioN TER cERA.


, , ,, , ,, ,, , º i.e. L.
La Pseudofilosofía pone los principios para destruir las virtudes
particulares con todas las ciencias y artes. pag. 3 17.
CLXIV. Las idéas de la verdad, y la eleccion del bien son
el fin à que debe trabajar la Filosofia.
CLXV. Division de la materia en dos partes, y en am
bas falta la Pseudofilosofia. -

A R. TICULO PRIMERO.

La Pseudofilosofía hace olvidar todas las virtudes personales,


pag. 3 19- -

CLXVI. Primera razon general, con que tiran à postrar


- las virtudes: negarles sus fines y motivos.
CLXVII. Vana es la virtud, si no merece mas que la salud
corporal, la fama, &c.
CLXVIII. Hubo en los Filósofos antiguos bastantes vestigios
de virtud con que argüir à los de hoy.
CLXIX. En qué sentido se niegan las virtudes à los
Paganos 3 A.
CLXX. Respecto de las Cristianas, son unas sombras.
CLXXI. Respecto de las de estos de hoy, son verdades.
CLXXII. Hacían algunas obras buenas por la luz natural.
CLXXIII. Los Pseudofilósofos exageran las virtudes de los
Paganós por odio à las de los Cristianos.
* - * -- . . . . . . -
-
- DE
. . .. T A B L A.

DE LA HUMILDAD. Pag. 329.

CLXXIV. Ninguna humildad hay entre los Filósofos Pagános.


CLXXV. Si aquellos no la seguian, los de hoy la persiguen.
CLXXVI. Primera razon con que la impugnan.
CLXXVII. Segunda razon de impugnarla.
CLXXVIII. La revelacion humilla y eleva.
CLXXIX. Sobervia del Scepticismo filosófico.
CLXXX. Compruebase esta por Rousseau, que es uno de
los Scépticos. y -

CLXXXI. La arrogancia de Rousseau prueba prácticamen


- te la sobervia scéptica. se
CLXXXII. Se desmiente luego à sí mismo.
DE LA SOBR IED A.D. pag. 337.

CLXXXIII. Sobriedad de los antiguos Filósofos.


CLXXXIV. Los documentos de su sobriedad son poco fieles.
CLXXXV. Mas bien consta de su destemplanza.
CLXXXVI. Con todo la estimaban, pues la aparentaban: pero
hoy se desestima sin alguna decencia.

DEL AGRA DEcIMIENTo, pag. 4o.


CLXXXVII. Ingratísimos los Filósofos. -

CLXXXVIII. Cinco razones que han inventado para impugnar


el agradecimiento.
CLXXXIX. Sabe à esto el no dar gracias à la mesa algunos
- Cristianos.
CXC. Se nota un singular abuso; el de los Cortejos.
DE LA C RACIO N. pag. 344.
-.2 . Y : , , , , ,, ,,
CXCI. Necesaria para todo racional, y su universal uso.
CXCII. La Religion enseñó su objeto, y su legitimo
modo. -

CXCIII. Necedades de nuestros Filósofos contra la oracion.


CXCIV. Comparacion ridicula con los Pietistas, y quiénes
son estos? Los
PARTE SEGUNDA.
CXCV. Los impíos, y Filósofos son los Pietistas.
-
-
-
LA LIB ERAL ID A D. pag. 378.
-
--- yy • - - •

CXCVI. Virtud inseparable de la Filosofia; pero inconci


- liable con nuestros Filósofos. -

CXCVII. Mas inconciliable con sus principios.


e CXCVIII. Inconciliables con las demás virtudes.
CXCIX. Oue los verdaderos Filósofos deben arrojar de
- . . . entre sí à los falsos. , º

CC. Se convence con una historia singular, y re


ciente. -

ART I CULo s E GUND o.


La Filosofía de nuestro tiempo destruye todas las Ciencias,
- y Artes. Pag-353,

CCI. La Filosofia no es una sola arte, sino el amor, ô


- estudio de todas. -

CCII. Exemplos antiguos, y modernos de las empresas


- que ha inspirado la Filosofia en favor de las
. C101C1a S,

CCIII. El amor de la sabiduría no se compone con el


- amor terreno.
CCIV. Ni con el amor de sí mismo.
CCV. Dos causas de atrasar la literatura los Pseudo
- filósofos. . -

CCVI. Otras dos causas: La desenfrenada libertad; y la


discordia irreconciliable de sus sentimientos.
CCVII. Se demuestra en ellos esta segunda causa con he
chos antiguos, y recientes. ,

CCVIII. Con esto viene mal el querer ellos reprehender a


los Theólogos,
CCIX. A los Theólogos protestantes, sus Patriarcas, viene
solamente la censura de Pope.
CCX. Y à todos los Hereges.
CCXI. Las disputas moderadas son útiles à la causa de
la literatura.
- & La
º "T A B L A. -

cCxIr, La Filosofia enseña à porfiar hasta en la Theolo


ía; mas aqui halla límites.
cCXIII, Es un defecto del espíritu humano arderse por
--. 2 -
qüestiones, pueriles. Pero los Filósofos se en
eendian hasta ahorcarse. -

cCxIv. Exemplos de qüestiones ridículas.


CCXV. Se avergüenza de esto la buena Filosofia.
CCXVI, Comparacion de nuestres Filósofos con las arañas
... - de Reamur. -
- - - —-
« CCXVII. Reamur no une à las arañas; ni el Proconsul Ge
- . lio à los Filósofos, - 2

CCXVIII. Otra causa, general contra la hiteratura; su li


bertad desenfrenada.
CCXIX. En ellos se vé quan poco aprovecha, para saber,
la libertad plena, - -

CCXX. Se demuestra lo que daña à las artes... .


CCXXI... La voracidad en leer es, causa del poco aprove
chamiento. - - - -.

CCXXI, Es vana la pretension de algunos AA. Católicos.


por la libertad, pues siempre la hubo.
º CCXXIII. , Dos clases de ingenios: Eos sobresalientes la tienen.
CCXXIV. Para la segunda clase es perjudicial..
CCXXV. Ruina de las ciencias en particular.
-.

DE LA THE o Lo GIA, pag. 376.


CCXXVR, Intentan disiparla. Primero, negando su objeto,
que es Dios.
* CCXXVII, Segundo, negando los mysterios Trinidadº, En
carnacion, &c., ..
--CCXXVII: Tercero, los atributos: Providencia, Justicia, Szc.
CCXXIX. Quarto, negando las Escrituras, toda levelacion,
¿ -
y Sacramentos. - -

- - "
CCXXX.
... - " " - "
Quinto, la Moral, y virtudes. y
. . . . .

1. A META FISICA.. pag 378.


- - - • - - - , A e

QcXXXI: GuéMetafisica en los que niegan todo espíritº,


toda idea abstraída, y universalí
- -
Ni
l. o
A

-
PARTE SEGUNDA.
cCXXXII. Ni dejan alguna de sus partes. No dan alma ra
- - cional.. -

cCXXXII, Ni Angeles, ni Demonios.


1. A F Ls L c A. Pag. 378.

ccXXXIV. Primero, aun la materia,, y los cuerpos dicen


. que ignoram º
º
CCXXXV. Segundo, el libro de Causas no cabe en su Fisica,
- - donde-todo lo hace el acaso,
CCXXXVI. Tercero, niegan las generaciones de las especies.
CCXXXVII. Qgarto,
-
las leyes del orden del universo, y la
Cosmologias, y.

CCXXXVIII. Quinto, la Ástronomía, y Fisica Celeste. y.

LA AGRIcUCTURA, E INDUSTRIA. pag 38o.


CCXXXIX. Acusan de este atraso al Evangelio.
CeXL. Baile es reprehendido sobre esto por Montes
quieu.
CCXII. Pero Baile quiere reprehender à S. Crisostomo.
CCXLII. Se muestra la sábia economía del Evangelio, y la
sábia. máxíma del Crisostomo contra Anaxá
1'aSa.
CCXLIII. El desinterés cristiano interesa à todos: el filo
sófico daña à todos..
CCXLIV. Esta diferencia decide del comercio, y de la
industria..

DE LA JURs PRUDENc I.A. pag. 385.


CCXLV. Para quién son lás leyes, si los hombres no son
- libres ?.
CCXLVI. Para quiénes los suplicios, si Dios hace todos los
- - pecados, o el destino :
LA H Is To RIA. pag. 388
CCXLVII... Reducen à figuras las verdades históricas. Lo.5”
- T A B L A.
CCXLVIII. Los Filósofos oscurecen con alegorías todas las
- historias.
CCXLIX. La suposicion de monumentos, y de testigos:
segunda entrada que hacen para adulterar la
historia. .
CCL. En su mala fé halla color el Pirronismo histórico.

De la Eloqüencia, y demás bellas Letras. pag. 395.


CCLI. Este es el bosquecillo frondoso, donde tienen su
Idolo, y echan todo su trabajo.
CCLII. Conviene desengañarles de su ninguna eloqüencia.
CCLIII. Arrastran la principal obligacion del arte de ha
.. blar bien, que es la decencia. /
CCLIV. Tres maneras de decencia; y faltan à todas.
CCLV. Conclusion contra la Pseudofilosofia.
CCLVI. Llamada à los buenos Filósofos.

PRI
PARTE PRIMER A

DEL APARATO.
D I SE RTA CION
HISTORICO-CRITICA,
ZDON DE SE ESPONEN Y EXAAMINAN
el origen, Gefes, caráófer, y progresos de los
Deistas, Libertinos, Espíritus fuertes, Incrédu
los ó Ateistas, y los comprehendidos bajo el nom
bre de Filósofos.
S que hoy se llaman bellos Espíritus, p?
estreza de los
y escriben para agradar, o para en- ¿
- \ tl CCIl)ClZar. Sus

gañar, ponen a sus obras facha-'.


das magníficas, y entradas risueñas. von "
Gerardo Juan Vossio notó con Ter
tuliano la razon de este uso, (1) y
su alusion à una costumbre antigua de las Nacio
nes. Sobre las puertas de sus casas, especialmente
Tom.I. - don
---

(1) Quemadmodum antiqui fores suas exornare tolent, aut aliquo e Gentium diis,
aut corvo, aut vulture, aliovè antipagmento , ita hodie quoque non inmerito º
usº est, ut llecebra aliqua in operis ingressu alledent lectorem ad perspectanda ul
criora. Gerard. Joanu, Voss. in Art. Historic. cap. 1.
2 - PARTE PRIMERA..
donde se exponian al público géneros de venta, co
locaban los Gentiles à uno de sus Genios o Lares,
o algun Buitre, u otro atractivo que detuviese à
los que pasaban, y excitáse su curiosidad de ver
lo que se vendia dentro. - - -

En las obras literarias se deja muchas veces


prevenir el juicio del lector mas fastidioso en favor
de la obra, si desde que asoma à su entrada halla
algunas gracias dispuestas para recibirle, è irle re
gando el camino con las flores, y mas bellas idéas
que ha cultivado el autor del libro. Desde la pri
mera vista hace juicio que entra à morar en las de
licias, y à gozar la suave conversacion de la sabi
duría.
otra un fun- Yo hallo otra razon à este uso en la bella ar
¿" quitectura, à quien imita la eloqüencia, y con
quien tiene inteligencias secretas y sábias. Unas
calles de árboles bien tiradas; fuentes compartidas
à trechos, que à un tiempo murmuran y rien; está
tuas juntamente elegantes y mudas; heras, o qua
dros de yerbas o de flores, con otros naturales
agrados que dan el campo y la soledad; todo der
rama alegría sobre el que entra, y le dice al oído,
que va à gozar de una casa de placer. Correspon
dientes encantos tiene la Retórica para preocupar
al leótor, y decirle que entra à una obra, donde
verá entrelazado lo dulce con lo util; donde oirá
à Fedro (1) disertar de lo Bello, o de su rexas con
Sócrates; y à Orácio en los jardines de Prenesto,
apostando a dar en sus versos mejores lecciones
que Chrisipo. De quántas fuerzas se rehace el
- CS

(1) Plat. Dialog de Fedro.


DISERTACION HISToRIco-CRITICA. 3
espíritu con estas esperanzas, para entrar à leer con
curiosidad y con sed!
Por mas necesaria que sea esta destreza en un
siglo donde se han relajado todos los nervios y
fuerzas del espíritu humano, y flojos los brazos
yace sobre el camino de lo Bello y del Buen gusto;
donde es mas profundo que nunca el fastidio à la
verdad; y quando à sabiendas se bebe el mortal
error, como sea grato; yo con todo eso tomo aqui
la empresa de hacer entrar al interior de un desier
to árido y lleno de horror.
Mi suerte es una tierra sin agua y sin ameni s. ¿n, a
dad. Por mas que rodee, es preciso atravesar el # º º
país de los Gigantes, y condenarme desde luego
à las bestias, por entre quienes es preciso hacerme
camino. O hablando mas propriamente, tengo que
romper el muro, (1) y manifestar dentro del templo
las abominaciones de los Deistas, Ateistas, è Im
píos de nuestro tiempo. El átrio de esta obra debe
ser conforme à su interior vision. No puedo olvi
dar la descripcion de un Profeta; y es lo primero,
que disgustará à muchos; pero yo escribo contra
Impíos: ¿y quién los conoció mejor? Ezequiel
gemía los males de su Iglesia; fue conducido à
ella; entra por medio de su átrio; vé primeramen
te levantado à la puerta aquilonar el ídolo (2) del
Zelo, atravesado en la misma entrada. Tras de
este espantajo vió en el interior las abominacio
nes que describe, y son los proyeétos de nuestros
Impíos. Alli demuestra sus caractéres disformes,
ya de animales que andan, y ya que arrastran,
A2 aun
(1) Ezech.cap.8. v.8. (2) Ibid. v.3.5. . -
4 PARTE PRIMERA.
aunque siempre de bestias: las impiedades que en
su fondo oculta Samaria e Israel, o esta parte que
ha hecho cisma de la Iglesia Católica.
Mi primer oficio es hacer conocer el sugeto de
quien hablo. En alzando el hermoso velo de humani
dad, de bien público, de patriotismo, de Zelo y otras
voces semejantes, haré ver las asechanzas, las máxi
mas sanguinarias y sediciosas, las rebeliones, las
sorpresas, y todo el espíritu de faccion que soplan
para incendiar à la patria, hasta reducirla à cenizas.
Se les vé trabajar para arruinar las Monarquías,
pisar la Corona de los Príncipes, las cervices de las
Potestades legítimas, y trastornar los principios de
todo Gobierno. En quitandoles la máscara de un
exterior barnizado de Filosofía, virtud, y policía,
notaréis su verdadera moral, y los mysterios secre
tos en que se inician contra la vida, honra, e in
terés de cada ciudadano, y de toda la sociedad.
Finalmente tendrémos la pena de ver esto que
en lo escondido y en su retrete proyectan contra
el Rey, y contra el vasallo; contra el grande, y con
tra el pequeño; y especialmente contra el débil,
contra el inocente, y contra el pobre, que (aqui
se dice mejor) donde quiera yace.
IV.
Diversas clases Unos, mientras que llaman supersticion à la Re
de Impíos que ligion Católica y vuelven las espaldas à el altar,
describe Eze
quiél, y vemos se convierten à las fábulas, y hacen subir el vapor
hoy.
de su incienso (1) y de su respeto à lo que encuen
tran de bello en el Paganismo.
Otros muchos (de ambos sexós) se ven sen
tados en los espectáculos, y lloran alli la muerte
- - de
(1) Ezech, cap.8, v, 1 %.
DISERTAcroN HIsroRico-CRITICA. 5
de Adonis, (1) o los fines trágicos de personages
fingidos. - -

Otros, mientras dan sus espaldas contra el tem


plo del Señor, fijan sus atenciones en el Oriente, (2)
y adoran en todo el ascendiente del Sol. Y

Pero entretanto todos son Espíritus-fuertes,


porque mientras desprecian la ira divina, (3) se
aplican un ramo de flores à las marices, y disertan
de lo pulcro. Esta indolencia es la mayor de las
mayores abominaciones; pero sin embargo todos
aquellos pronuncian universalmente esta sentencia,
que es el idioma de los Deistas: Non videt Do
minus nos : dereliquit Dominus terram.
Habiendo de desmontar en esta obra toda esta
selva, y hacer conocer una por una sus espinas y
máximas sangrientas, ¿cómo podré engañar à na
die, prometiendole en el principio idéas de placer
y de paz? Yo rompo un campo duro, y cerrado
aún; y es mi mayor trabajo tener que dar à ver
y à roer lo mas pobre de mi suerte en los prin
cipios.
Quisiera librarme de esta necesidad; ¿pero có
mo podré hablar del Deista y de otros enemigos
comunes, exórtando à que los eviten y exterminen,
sin dar antes la idéa de ellos? ¿Cómo elamaré à.
todos los Reyes y Potestades legítimas, finalmente
à todos los Gobiernos y sociedades humanas, para
que se prevengan contra los crueles y horrorosos
atentados de una gente, que es rebelde y tumul
tuante por los principios de su doctrina, si pri
mero no les doy las señales de sus personas y la
idéa
(...) Ezech.cap.8. v. 13. (2) Ibid. v. 16. (3) bid, y, 17.
6 PARTE PRIMERA.
idéa de sus principios? Me dirian, si hiciera menos,
que finjo al enemigo à quien hiero. Debo pues,
segun todas las buenas leyes del método, dar pri
mero en este Aparato las idéas que se tienen, y
que yo he podido formar de los sugetos de quie
nes hablo en toda la obra.

ARTICULO PRIMERO.

e Breve Historia de los Deistas , o Tistas.

Nocion de los
- nombres de De- L nombre de Deista es nuevo, insolente, y
e Ar e

ista, Teista, y
Ateista, nuevo quasi
es enbárbaro
nuestra en toda laque
España, Europa; auntierra
era una mas
afortunada y santa, quando ni ésta ni otra mala
bestia atravesaba por ella. Con todo eso disgusta
a à sus mismos profesores; y fastidiados de un
título de quatro dias, comienzan à llamarse con
el nombre de Téistas. Una y otra voz significan
lo mismo; conviene à saber: una raza de gente
que conocen naturalmente la existencia de un
Dios, sea el que se fuere, negada toda otra ver
dad. En esto solamente pretenden distinguirse los
Teistas de los Ateistas: aunque en realidad de ver
dad hallarémos despues, que son unos mismos.
a a . Los principios de los Deistas, o sus orígenes,
¿o..." no son menos tenebrosos y obscuros. No consta
mejor hasta hoy de su profesion y doctrina. Si
me es lícito darles desde luego la descripcion que
ha de resultar de quanto digeremos despues, los
definirémos por una casta de impíos, que no tie
nen otro espíritu ni otro Dios que el orgullo y la
vana complacencia de sus almas, con el placer y
de
DISERTACIoN HISToRIco-CRITICA.
deleitaciones del cuerpo. A este ídolo han vota
do sacrificar el trastorno de la Religion, la ruina
de la sociedad, y el incendio del gran templo. Esto
les merecia que no se hiciese alguna memoria de
su nombre; pero como sus insultos están solo re
sueltos y aun por egecutar, hay necesidad de que
se dé alguna idéa de ellos, para que se les evite.
S. I.

Se exponen los juicios de algunos Autores. .


7 Penas há un siglo que se empezó à oír en se #n a
el mundo este nombre; pero de sus pa- ¿
dres aun no se ha oído cosa que pueda satisfacer-¿ºº
nos. Expondré con todo eso las opiniones de al
gunos, y despues añadiré mis conjeturas. Los que
mejor atinan con su vil extraccion, se la dan entre
los Socinianos. » El Deismo (dice un Anónimo
» juicioso) no empezó hasta el siglo decimosexto.
» Aun entonces no se producia bajo esta idéa
» odiosa. El Socinianismo fue quien le allanó los
•º caminos. (1) A los principios se tendría horror
» de un Filósofo que osáse negar à Jesu-Christo.
* Socino sin negarle, y al parecer sin abrogar los

(1) , Diétionaire Antiphil. art. Tolerance, tom. z. pag. 189. Le Deísme nº a co


mencé quº à seixieme siecle, encore méme ne s est-il pas dº abord produit sous cete
idée odieuse. Cº est le Socinianisme qui lui a applani les voies. On aurcit dº abord
eu horreur dº un Philosophe qui auroit osé mier Jesus Christ. Socin sans le nier,
sans paroitre abroger les misteres, enlevoit cependant la clef de la Religion, en
renouvellant avec le Arianisme une foule dº autres erreurs: i etoit evident que la
Religion, qu” il changeoit en Phlosophie alloit, aboutir bien totà une Religion
purement naturelle; et ¿ un nouveau pregres inseparable de lº erreur; , ce Deis
rme etan sans principe deboit necesairement degenerer en sete ph losophique... De
la le vrai Deisme, en suite le Materialisme, lº Ateisme. Voila le berceau et lº hist
toire abregée de ce monstre moderne.
9 PARTE PR IMERA.
» mysterios, quitaba con todo eso la clave de la
» Religion. Desde que quiso renovar con el Arria
» nismo una tropa de otros errores, se venía à los
» ojos, que la Religion, convertida por él en Fi
» losofía, quedaria bien presto reducida à una Re
» ligion puramente natural: y que por un nuevo
» progreso, inseparable del error, este Deismo sin
» principios debería necesariamente degenerar en
» una secta filosófica. De alli el verdadero Deismo,
•» despues el Materialismo, y el Ateismo. A esto
» se reduce la historia abreviada de este monstruo
» moderno. ce -

Es º ana Este juicio, aunque fundado, parecerá muy


º" vágo y general, para hacer la historia abreviada de
los Deistas. Las razones en que se funda son aun
mas generales; y prueban no solamente que los So
cinianos, sino tambien, y mejor que los Pseudo
reformados, han sido los padres de los Deistas. Pe
ro de esto se dirá despues.
orie sa. Otros, sin salir de entre los Socinianos , quieren
i acercarse mas particularmente à su origen. Los
ióEui." Deistas, (dice el Padre Sianda) (1) que tambien se
llaman Trinitarios y Neacianos, o nuevos Arrianos,
nacieron en Polonia de la secta de los Luteranos el
año 1564. Fue su Gefe un tal Gregorio Pauli, Mi
- º *- ce nis
-s º

(1) Siamda Lexicon Polem. verb. Deisre, dióti etiam Trinitarii, & Neatiani, vel
Ariani no vi anno Domini 1564, ex Luterana secta exorti sunt in Palonia, & Gal
liam numpentes anno 1566. Lugduni suas impias assertiones promulgarunt, sed adeo
- intrincatas & obscuras & variabiles, ut difficile sit percipere quid velint exprimere.
Horum autor fuit Gregorius Pauli, Minister Cracoviensis, adeô effrenatus, ut su
ra Luterum & Calvinu revelationes divinitus acceptas jactaret, meliüs dixisset à dia
¿ etenim non nisi in diaboli Scholà Luterus & Calvinus fuerunt edoéti. Sibi soli
reservatam Antichristi occisionem asserens: Schema produxitad instar templi, in cujus
tecto erat Luterus tegulam projiciens; cujus parietes Calvinus concutiebat - Sc funda
menta ab ipso subversa representabat, addita hac inscriptione: Non omnia Deus. La
rero dedit ; plura calvino; mihi 6 meis majora. -
DisERTAcion IsroRIA-cRIricA. 9
nistro Luterano en Cracovia, hombre tan desen
frenado y fanático, que elevandose sobre sus Pa
triarcas, se jactaba de tener mejores revelaciones y
mas estrechos coloquios con sus Angeles ó Genios,
que eran los diablos, que Calvino y Lutero. El so
lo decia, que estaba destinado para matar al An
tichristo. Compuso un emblema donde se veía un
templo, en cuya cumbre estaba pintado Lutero
derribando su bóbeda: Calvino se veía batiendo los
muros: y el buen Gregorio se ponia à sí mismo de
moliendo los cimientos. Esta medalla o empresa se
explicaba con este lema: Non omnia Deus Lutero
dedit: plura Calvino; mihi e8 meis majora. De mo
do, que segun la agitada fantasía de este fanático,
Dios daba à esta gente los dones de disipar su
Iglesia. Pero habiendo dado estas gracias à sus
Patriarcas con medida, à él le habia constituído di
sipador, y no mas; aunque sin medida, ni respeto
alguno.
Una tropa de estos, no ya albañiles, o edifica- . ... .
dores, sino derribadores, se destacó para Francia, "¿
dos años despues, en el de 1566. Sin duda que "º"
los Calvinistas y demás Pseudo-reformados, que
ya se empleaban en la ruina de aquella Monar
quía, y turbaban todas las cosas; les darían buen
pasaporte à los nuevos Arrianos o Deistas. Estos se
hubieron de tomar tanto lugar en Leon, que pu
dieron publicar unos asertos, donde la impiedad
estaba bien manifiesta; pero fuera de esto era di
ficil adivinar lo que en dichos asertos afirmaban:
porque se reducen à quatro paradojas acerca del
mysterio de la Santísima Trinidad , mas dificiles
de entender que este mismo mysterio; pues, aun
Tom, I. B que
IO PARTE PRIMERA.
que éste es incomprehensible por su sublimidad, las
paradojas asertas son ininteligibles por su repugnan
cia. Las expresarémos en la disertacion que trata es
pecialmente de los mysterios imposibles que creen
los que no creen nuestros mysterios sublimes.
pan a , , Hasta aqui solo se ha dicho lo que hace à los
¿¿ Deistas en su primer estado. Se les dá otro segun
¿lºs naº ce
e do autor
y masà reciente. De estos
un Caballero segundos
Inglés, Deistas
llamado se ha
Herberto.
Vivió éste ácia la mitad del siglo pasado. Compu
so un libro en que defendia, que solo se debia creer
la existencia de un Dios, la inmortalidad del al
ma, y despues de esta vida los premios reservados
ara los buenos, y los suplicios à que serán desti
nados los malos. Estas dos clases de Deistas las dis
tingue el citado Sianda, y los Continuadores del
- Diccionario Histórico. (1) º , -- -

orieve. El juicio de estos, acerca de el origen de los


¿
sados.
Deistas,
ferir. es poco diferente
Pondrémos del que
sus palabras acabamos
, pues de re
son breves:
, Deistas, llamados por otro nombre Trinitarios,
, o Arrianos nuevos, son unos ciertos hereges del
, siglo XVI. quienes decian que el Hijo y el Es
, píritu-Santo no tenian la misma esencia que Dios
, Padre. Gregorio Pauli de Cracovia fue , segun
, Genebrardo, autor de esta secta el año de 153o.
, El dia de hoy se entienden por Deistas ciertos
,, Incrédulos difundidos por todas las sectas del
, Christianismo, que creen hay un Dios, una pro
,, videncia, la inmortalidad del alma, recompensas
, y penas despues de la muerte à la virtud y al
r . - - .- - s- -- º . , vi
). More, Daion, Histor art, Dires, º" —r- -

--
DrsERTAcoN HIsroRico-cRITICA. Ir
, vicio ; pero no creen los demás mysterios de la
, Religion Christiana, ni tampoco los de otra qual
, quiera religion que sea. Se acusó à un Señor In
, glés, llamado Herberto, Conde de Cerbury, de
, haber defendido esta opinion en sus libros à me
, diado del siglo XVII.“ -

Aunque Moreri o sus Continuadores viesen al


Deismo en sus dias reducido al estado en que aca
ban de descubrirlo; ¿pero quándo se detuvieron los
Impíos en algun grado medio, habiendo otro ínfi
mo en donde precipitarse? Una vez arrojados fuera
de la firme columna de la verdad, quién los po
drá detener en medio del abismo por donde caenè
De este abismo van à dar en otro por el peso de
su mismo error hasta perderse en el Ateismo, que
es el cáos, cuya existencia se parece à la de el cáos
que antecedió al universo fysico. -

Los Deistas han venido por estos derrumba reº...


deros à un tercer estado (si puede llamarse asi); y ¿:
à excepcion del nombre , apenas se distinguen de los Attistas,
los llamados Ateistas. En este grado se dicen
Deistas (1) todos aquellos que viven sin alguna
ley ; sin piedad, aun natural; sin religion. Aun
que no nieguen la idéa de un Dios; pero le nie
gan la providencia sobre las cosas humanas, tam
bien le niegan algun culto determinado; quieren
B 2 que

(1) Sianda Lexie. Polemic. verb. Deist. Insuper Deistae vocanturilli quicumque sunt
sine lege, sine pietate, sine religione viri, qui circa Dei existentiam ita errant, ut al»
Atheis in hoc ¿ , quòd Deum quidem exsistere teneant, & hoc solum, quòd ex
sistat, de illo necessarario credendum aserant: Deum verò ipsum colendum ¿ sed
coleudi modum unicuique liberum , & solo rationis lumine difiniendum esse dicant
Quapropter Deista, Libertini, Indiferentes, Philosophi vulgo sunt nuncupati. Deistae
ºtem vocantur, quòd Deum exsistere, & nihil aliud necessario credendum aserant. Li
bertini verð, ¿? modum colendi Deum ex libero uniuscujusque pendere velint arbi
ºrio, diferens, eo quod consequenter aserant religiones omnesitaindiferentes ese, ºr
quemlibet in qualibet salvari posse doceant, - " - - - - -
I 2. PA R TE PRIMERA.
que cada uno le honre segun su capricho, sin otra
regla , ni ceremonia , ni ofrendas, ni por alguna
forma establecida. En este ultimo estado son lla
mados Deistas , o Libertinos , o Indiferentes , o
Filósofos. Todas estas voces son sinonomas (1) res
pecto de unos mismos sugetos, aunque à cada una
corresponda su idéa o significado diverso; o pa
ra darme à entender mejor, significan muchas im
piedades diferentes , que convienen à un mismo
sugeto. Los Deistas son aquel monstruo , ā quien
con mil nombres convienen tambien mil artes de
dañar. - -

Deistas, porque no niegan la existencia de un


Dios. Libertinos porque todo les es arbitrario, asi
respecto de Dios, como respecto de las leyes hu
manas y de todos los hombres. Indiferentes , por
que lo mismo aprecian esta secta que aquella, des
preciandolas todas quando no les convienen. Fi
lósofos , porque todo lo quieren juzgar por su Fi
losofía, sin admitir otra luz soberana, ni otra es
fera sobrenatural. Tambien se llaman por esto Na
turalistas, quando admiten la necesidad de una re
º ligion natural. (2)
Lo que constitu VVolfio, demasiadamente exàóto en difinir
ye este tercer es
tado segun Wol todas estas voces y en discernir las idéas que les
fio.
corresponden, hace hoy diferencia propria de los
Deistas, el conceder un Dios; pero sin providen
cia de las cosas humanas, (3) De modo, que con
S1

(1) Nonot, tom, 2... de los Error. cap. 3. n. 6. - - -

(1). Wolff Thcoleg Natur. part. 2 sect. 2. cap. 2. 5.53o. Naturalista dicitur, qui
religionem naturalein sclam agnoscit necessariam, revelatam autem vel rejicir tanquam
falsam, vel saltem non necessariam agnoscit.
(3) Id. ibid. S. $ 19. Deista à nobs dicitur, qui Deum exsistere concedit, eumtamen
res humanas curare negat, seu providentiam divinam negat. Unde Deismusin negatio
ne Providentiae Numinis consistit, cujus exsistentia admititur,
DisERTAcioN HistoRico-CRITICA. 13
siderando todavia diferentes familias de Deistas
que reduce à quatro hipotesis; en todas excluye el
artículo de la providencia. A estas quatro hipotesis
diferentes, con la precision à que las reduce Wol
fio, me pareció ajustar todas las consideraciones
que doy en el libro primero, para hacer conocer
los absurdos y contradiciones de la Ateología y
Metafysica de los Deistas. -

¿Quién dirá el origen y padres de los Deistas En ¿eas


en este ultimo estado? Pareceme que solo podrá ¿
historiarlo el que acierte primero con los autores "
de la nada y del cáos. Preguntese à ellos mis
mos su historia ; pidaseles razon de su estado, de
su establecimiento , o de su doétrina. ¿Se creerá
que ellos mismos ignoran lo que se acaba de decir
de sus cosas? Nadie se persuadirá á tanto. Discur
rirán, como discurre uno que los considera, que
, estos que abrazaron el Deismo, deben saber an
, tes (1) en lo que consiste, y qual es la profe
, sion de fé de los Deistas. Pero vé aqui (añade)
,, sobre lo que no estamos todavía instruidos; por
, que no hay dos entre todos ellos, que convengan
, en la misma creencia. ¿Qué digo dos ? Entre
, quantos libros se han escrito para enseñar el Deis.
, mo, no hay siquiera uno donde se enseñe cons
, tantemente un mismo dogma.“
Con efecto sentirá un insuperable trabajo el
que intentáre darles una historia seguida, y aun
tO

(1) Mr. º se Apolog. tom. 2: pag. mihi 285. Avant que dº embrasser le Deisme
il faudroit savor du moins en quoi il consiste, et quelle est la profesion de foi des Deis
tes, Vola sur quoi nous re sommes pas encore instruits 3 puisquí il n" y en a pas deux
qui conviement entrº eux de la meme croyance. Que disje? Dans tous les livres que
1 on a faits pour enseigner le Deisme, il nº en est pasun seul oú le méme dogme soit eº
seigne constantement.
*, r

14 . PARTE PRIMER A. *

tomarles las señas. Sus errores saben à quantas sec


tas hubo en el mundo. Por esta causa se les puede
entroncar con todas; pero por otros muchos capítu
los en que discordan, no se les podrá atar con nin
gunos otros sectarios. -

anº er. Sus libros son unas colecciones o rapsodías de


ºººººººº errores comunes contra comunes, un monton de
implicaciones, repugnancias y disparates sin orden,
ni atadura. Yo no sé si por esto dice un predica.
dor del Deismo, que la suya es una religion der
, ramada y trascendentalà todas las religiones. Es
,, un metal (prosigue) que se incorpora con los de
,, más, y sus venas se estienden por bajo de tierra
, à todo el mundo. Esta mina se vé mas al descu
, bierto en la China: en todas las demás partes es
, tá oculta, y el secreto solo está en poder de los
, Adeptos. Esta religion es mucho mejor que todas
, las sectas que están fuera de nuestra Iglesia; por
, que todas estas sectas son falsas, y la ley natural
,, es la verdadera. Asi el Deismo es el recto juicio,
, que aun no se halla instruído con la revelacion;
, y las otras religiones son la santa razon perverti
,, da por la supersticion.“ (1)
re, ¿sa. Esta idéa de una liga ó escoria que se mezcla
*º" con todos los metales y moneda corriente, con pér
dida de su ley y pureza, no ha sido mal inventada
para significar la naturaleza y caracter del Deis
mo. Quiere decir, que este es un fermento o leva
dura de impiedad, que amenaza hoy corromper à
todos los hombres. No es inconsiguiente à esto lo
que dice él mismo, ponderando los progresos
al
º
() Voltaire. Diction. Philosoph, articl, Deistes.
DISERTACIoN HISToRico-CRITICA 15
hacen hoy los Deistas: por todas partes los imagi
na difundidos: , sea en la Magistratura, sea en la
, Iglesia, sea junto al trono, sea sobre el trono mis
, mo, sea en la literatura que está toda inundada
, de ellos, sea en las Academias.“
Sin hacer caso de esta amplificacion tan exór
bitante que hace Voltaire del Deismo, y de cuya
verdad nadie hará mucho caso , es de notar que
entre tantos ordenes de personas no haga memo
ría de la Tropa; efecto de la poca reflexion con
que escribe y habla. Esta porcion, una de las mas
nobles del Estado, es la que con menos temeridad
puede sospecharse manchada con el Deismo por
muchos de sus miembros. Esto no debe desacre
ditar ni à la profesion militar , ni à innumerables
que la componen, adornados de una piedad sóli
da, y de una instruccion amenísima. El Marqués
Carracioli, Coronél que fue en servicio del Rey
de Polomía, Elector de Saxonia, basta hoy para
hacer el honor de la literatura y de las armas. De
Oficiales de nuestra Nacion (donde no se sufre
aquella sospecha) pudiera citar algunos, aunque
no hayan escrito tanto como Carracioli. Yo respe
to esta ilustre profesion, y mi congetura no proce
de en otro espíritu que en el mismo con que el ci
tado Coronél la habia hecho antes. Esto le dió mu
chas veces ocasion de hablar con tanto zelo y pie
dad contra el Deismo, y alguna vez para sus cama
radas y otros Oficiales petitmetres, donde lo dá por
un error de moda. - º

- De parte de algunos Deistas se nota bien la oriº rº.


ambicion por hacer gente y meter à todo el mun ¿
do en su partido. El Autor del libro de lº Sprit."
tie
- -
16 PA R TE PRIMERA.
tiene sus pretensiones à emparentar con los Maho.
metanos, haciendolos Deistas. ,, Los Turcos, di
», ce, (1) admiten en su religion el dogma de la
», necesidad, principio destructivo de toda reli
, gion. En vista de esto pueden ser mirados como
,, Deistas.“ -

oria" da El piadoso autor del Espectáculo anda liberal


abºº cir en concederles esta parentela. Los (2) Mahome
tanos, dice, que se pueden considerar como seéta
rios de un Deismo acomodado: pero creo que no se
ajustarían unos con otros, si los Deistas se acercá
ran à tratar con los Mahometanos. Nada parecería
à estos mas contrario à su secta que la tolerancia
de los Deistas. En su supersticion no podria disimu
larse la suma impiedad con que los Deistas despre
cian toda sombra de culto, de ofrendas , de pere
grinaciones , o carabanas por causa de religion, y
otras obligaciones bárbaras que impone la ley de
Mahoma. Esta no parecería tampoco à los Deistas
un Deismo acomodado: la circuncision, la abstinen
cia perpétua de ciertas bebidas y manjares, y la es
clavitud en que viven en aquella ley, bajo un go
bierno despótico, serían bastantes causas para hacer.
los renegar de tal Deismo acomodado. Su libertina
ge, su indepedencia de toda ley, y de toda potes
tad, son caracteres bien contrarios à la idolatría y
servidumbre de los Mahometanos.
ra as. Extraño que gustando estos bellos Deistas de
¿hacerse cofrades de los Mahometanos, repugnen
à los Ma

en á los
Maniqueos.
admit v.
-
- -
xn, tan-,
-
= * --
- - - - -

(1) Helvet. de lºr Sprit. Discur. ... cap. 24. Les Tures dans leur religion admetent le
dogme de la necesité, principe destructif de toute religion, et peuvent en consequeuce
comm,e Specta
etre regardés Pluche des Deiste s.
(2) Mr. cul, de la Natur, tom. 11, conversac. 2. Pag. 2:1, -
DisERTAcroN HIsroRico cRITICA. 17
tanto el ser hermanos de los Maniqueos. Esta se
gunda confraternidad les quadra mejor, como ha
ré ver en una de las disertaciones del libro prime
ro. A lo menos estos Deistas, dichos Dualistas, por
que dan dos principios de las cosas, uno en Dios,
otro en el mismo mundo, que fingen coèterno y
conocido de Dios, aunque independiente de su pro
videncia , tienen bien marcado el sello del Mani
queismo. Pero los Deistas o Maniqueos de hoy,
parece que se han dejado preocupar de un cierto
horror y vergüenza en admitir por Patriarca à un
brujo Persiano: como si Mahoma fuera menos bár
baro y asqueroso que Maniqueo. Quizá los lleva
rá à despreciar este segundo, y à estimar al prime
ro la diferencia de fortunas que tocó à estos dos
impostores. El uno se hizo Gefe de muchos pueblos
bárbaros que le creyeron Profeta; y Maniqueo ja
más pudo salir del profundo de su miseria, y
fin murió desollado, por haber perdido la apuesta
en uno de sus pronósticos. Los Deistas de hoy pre
sumen mucho de sí para no enojarse al darles una
extraccion tan vil y obscura. - XXI.
Opinion del an
Con el mismo prurito y ambicion de ganarse tor del Examen
antigüedad, y meter en su liga à grandes persona "º"
ges, han imaginado vadear el diluvio y penetrar
hasta los siglos primeros. Por confesion de los Chris
tianos, dice el escritor del Erámen importante, (1)
el Deismo ha sido la Religion del género huma
no desde los tiempos de Seth , de Enoch , de
Noé, &c. -

XXI.
Vé aqui como se jactan los Deistas, soñando Sudarsevanidad en
por Gefes
Tom. I. C - llnOS
a Seth, Enoch,
óxce
o Exámen impºrtante, pºr 4.
I8 PARTE PRIMERA.
unos árboles genealogicos mas pomposos que el de
Nabuco. Esta ha sido manía ordinaria de todos
los hereges: su sobervia les hace componer unos
nobiliarios mas estravagantes que todos los roman
ces y libros caballerescos, que dichosamente se han
desterrado : ellos se hacen los antiguos de dias,
el alfa y omega. ¿Pero dónde habrán tomado à los
Christianos esta confesion que les hace Deistas, à
los Patriarcas antediluvianos, como Seth, Enoch,
Noé, y los demás? ¿Hay cosa mas contraria à su
impiedad y corrupcion , que la piedad e inocen
cia del Santo Noé? Este fue el único de todos los
hombres antediluvianos que conservó en su fami
lia y en el arca la centella que habia quedado en
el mundo de la Religion verdadera , y era el Pa
dre y el Sacerdote de una Iglesia doméstica. Siem
pre anduvo en la presencia de Dios y en su temor
santo. Quando salió del arca, su primer egercicio
fue el del culto. Esto mismo se halla en los demás
Patriarcas que le precedieron. ¿Por dónde convie
nen estos con los Deistas?
a hacian
¿No ven que Abél, Seth, y los demás
¿es ofrendas à Dios? ¿Que le consagraban las primi
cias de sus frutos? ¿Que celebraban sacrificios, que
dieron ocasion à las diferencias entre Abél y Caín?
Pues todo esto, que es la verdad de las Escrituras,
y lo que confiesan los Christianos, no puede hacer
à aquellos Patriarcas Deistas, pues que estos abor
recen las ofrendas con que dicen que se arruinan
las casas; mas bien los llamarán Supersticiosos , o
,, , , religiosos, que es para los Deistas la misma cosa.
a De Enos dice tambien la Escritura, (1) que co
* --- - - - - - , - men
() Genes, 4. v. 26, - -
DisERTAcroN isroRico cRIricA. 19
menzó à invocar el nombre de Dios; esto es : que
aquel Patriarca prescribió algunas santas fórmulas
o reglas, para que sus hijos y demás hombres reli
giosos , supiesen dedicar à Dios sus alabanzas y vo
tos, Esto no puede ser acepto à los Deistas que
tienen estas alabanzas por lisonjas indignas de la
Divinidad. Conque , por lo que hace à los citados
Patriarcas, nada se vé en ellos que sea del gusto
y aprobacion de los Deistas. xxiv.
Aunque mi genio no me inclina à teger con-.. º
geturas delgadas como las telas de la araña, y su-º".
bir por ellas hasta el huevo o principio; sin embar
go este ultimo Historiador de los Deistas me ha
trahido à un puesto ventajoso, donde se pueda
especular todo el curso, y descendencia de esta ma
la secta. No dirán que por hacerlos odiosos tomo
yo la carrerra desde tan alto : ellos mismos me han
puesto mas allá del diluvio, y entre las primeras
generaciones. No se quejen, pues, si les rompiere
en los ojos los huevos de Aspides que hállo pues
tos entre los primeros impíos, y de donde han sa
lido estas generaciones de vívoras que lo róen hoy
todo con una mordedura amarguísima. -

S. II.

Congetura para teger la historia del origen, y progre


sos de los Deistas en su tercero estado. y
-

QI es carácter de los Deistas, considerados en


su tercer estado, negar e impugnar la pro
videncia divina, no tiene mucha dificultad el creér
que proceden de los primeros hombres ; no de los
C2 - - que
2O . . . PAR r g p RIMERA. -

que ellos señalan , sino de los que callan. Caín, y


su descendencia, con la raza de los Gigantes, me
recen ser sus Patriarcas.
. . c. ca. Caín es el primero de quien se escribe , que
acusó la providencia de Dios, disputó contra su úl
timo juicio, y negó los premios y suplicios à que des
tinará los buenos y malos. Asi hablan los mas de los
Intérpretes, fundados en la autoridad del Targo Je
rosolymitano, y que Salviano prueba de proposito. (1)
Tambien dá fundamento el verso 13. del capítulo 4.
que dice: Mayor es mi iniquidad, que toda vénia y
equidad : donde habla Caín con injuria de los
atributos divinos. Algunos Intérpretes (2) dan mo
tivo à pensar, que esta es una murmuracion blasfe
ma contra la justicia y providencia de Dios, por
que le afligia con mayor pena que merecia su culpa,
y podia tolerar con sus fuerzas. Como si digera :
mayor es mi suplicio, que lo que puedo llevar. To
man aqui la iniquidad o el pecado, no por la cul
pa, sino por la pena. No carece esto de fundamen
to; pues algunas veces se toma en la Escritura la
malicia por el trabajo, como donde dice: Bastale
al dia su malicia (3). - -

cº, , , De tal huevo nacieron tales Cuerbos. Caín fu


#y padre , y untamente maestro de sus hijos en toda
¿º º impiedad. J osefo (4) dice, que. cayendo de vicios
- en vicios, juntaba à los mas delinqüentes y osados
de los nacidos, y les daba lecciones de enriquecerse
con las cosas y trabajos de los otros. Si los Deistas
reparáran bien en la raza de Caín, quizá se unie
- * - 13ll

(r) ¿ * = - —-

... (2) Pagnin. Batabl. Oleast. advers. 13.cap. 4. Genes. -, -

º (3) ¿ cap. 6. v. .34. Safficit diei malitia sua. - -


s º Joseph. Antiquitlib , cap. 3. y
DISERTAcroN HISToRIco-CRITICA. 2r
ran à ella de mejor gana que à los otros Patriar
cas santos; porque en la raza de los pecadores ha
llarian muchos genios inventores. Alli parece que
nacieron y florecieron las artes; pero artes, que o
nacian del vicio, o llevaban à él, como observaré
mos en otro lugar. En Caín tienen el inventor del
arte de robar o de conquistar , que muchas veces
es lo mismo. De aqui nació la Táctica. Consta
que Caín edificó la primera Ciudad , y la llamó
Hanuéta , del nombre de su hijo Enoch (1). Alli
se fortificó, asi para defenderse y huir de quien
no le perseguia, como para salir à hacer sus cor
sos y robos.
- Los hijos de los Santos vivían con mas sim- xxvu.
plicidad y confianza: no los juntaba el recinto ¿
de algun muro, sino el amor fraternal : cada uno tes. -

dormia seguro bajo su higuera. Tras de Enoch


vino Jabél su nieto. Este fue el inventor de los
tabernáculos o pavellones, donde los pastores ha
bitasen con mas comodidad (2). Parece que éste
dió la forma de vivir que conservan muchos pue
blos vagantes de los Scitas y Arabes. Lamec, su
padre, habia inventado la poligámia , ā que incli
nan tanto los Deistas con el pretexto de la pobla
cion. Por eso Tertuliano le acusa de haber sido el
reformador de la forma que el mismo Criador dió
al matrimonio (3). - -

De Lamec nació tambien Tubal-Caín : éste


fue el inventor de los Fundidores y Metalúrgi
COS:
B

(1) Genes. cap. 4. v. r7. (2) Id. ibi v. 2o.


(3) Tertulian lib. de Monogam. cap. s. Numerus matrimonii à maledicto víro
ºPº: Primus Lamec duabos maritatus, tres in unam carnem efecit. Hieron. lib. 1.
ººntra Jovinian. Primus Lamec sanguinarius & homicida unam carnem in duas
divisituxores fatricidium & bigamiam eadem cataclismi delevit poema.
*.
22 PARTE PRIMERA.
cos : enseñó à estimar los metales, y à reducirlos
al uso , y lujo de la vida (1). De Jabél nació Tu
bal, que fue inventor de los órganos, y enseñó à
los hombres à cantar al son de la cítara. En todas
estas invenciones tienen los Deistas mucho que les
agrade. Aqui tienen la Arquitectura, la Táctica,
la Física, la Música, la poblacion. Por fin aque
llos pueden ser mirados como los primeros maes
tros de las delicias y del gusto. º

xxVul. De las hijas de aquellos se piensa tambien que


De aquella raza e" -

cidió fueron las inventoras de las modas y de todo lo


* bello (2). Tertuliano, y S.Cipriano (3) ponen alli el
principio del culto y adorno de las mugeres. Con
- estas artes aumentaron , o hicieron aquella hermo
sura que pinta la Escritura , y fue escándalo à los
hijos de los Santos. De aqui nacieron los Gigan
tes; esto es: unos hombres potentes y famosos en
su siglo (4): hombres sobervios, robustos, y ricos,
que comenzaron à hacer guerra al Cielo, despre
ciando y provocando à Dios.
xxx. - . Todos los pensamientos de su corazon (5) es
¿ taban atentos à obrar lo malo en todo tiempo que
º "Pº se les proporcionáse; corrompieron todos los ca
minos de la carne, e inundaron à toda la tierra de
su iniquidad (6). Si Dios fuera capáz de dolor (7)
(1) Genes. cap. 4. v. 22... (2) Id. cap. 6. v. 2. - -

(3) . Tertulian, lib. 2. de Cultu faminarum , cap. 1o. Funda esta conjetura.
Alli dá el origen del mundo muliebre, como los aromas ô balsamos , los adornos
de oro, plata, y piedras para su pompa. San Cipriano sigue esta sentencia. De
Disciplina. Se habitu virginum, (4) Genes. cap. 6. v. 4 (5) Ibid.° y 5.
(6) lbid. v. 1 t. 12. (7) El Autor del Christianism. devoil. pag. 4o. estraña
esta expresion como está en la Escritura , sin querer advertir que Dios habla en
ella à e tío de hombre , ô à manera que suelen los hombres, entenderse , que es
en el modo en que yo la rodéo, no haciendo à Dios capáz de dolor ni de peni
tencia ; pero haciendo tan digna de dolor à la malicia de los hombres, que si Dios
fuera capáz de esta pasion, se hubiera arrepentido mil veces de habernos criado,
atendiendo à nuestra indigna correspondencia.
DrsERTAcroN HistoRico-cRITICA. 23
y penitencia , hubiera sido penetrado su cora
zon al ver que habia hecho al hombre. Sin ne
gar que estos Gigantes lo fuesen en la estatura, y
en la prolongacion de su vida , lo eran aun mas
en su soberbia e impiedad. Por la palabra Hebréa
Nephilim, que los Setenta y la Vulgata traducen
en esta palabra Gigantes, Aquila traduce Irruentes,
y Símaco Violentos; porque no tenían mas ley, ni
mas religion que su fuerza y su apetito; ningun te
mor de Dios, ningun respeto al Cielo y à los hom
bres: se burlaban de la Divinidad. o .
De aqui han podido algunos opinar (1) , que le, ¿ºs.
nacieron à los Poètas las ideas de los Titánes, hi-aa 8
jos robustos de la tierra, que declararon guerra ºva.
à Jove, o Jeova; y las otras fábulas de los Centau
ros hijos de las nubes. La expresion Griega Yioi
Nephelon que significa hijos de las nubes, es poco
diferente de la voz Hebréa Nephilim. -

Todo esto concuerda con el texto sagrado, que xxx.


hace à los Gigantes causa del Diluvio (2). El libro º ¿¿
de Job lo confirma, y adelanta qual fue la princi- º rº.
pal impiedad con que los Gigantes precipitaron
sobre la tierra à las nubes. Este es el pensamien
to de Elifáz en el cap. 22, donde imaginando que
Job sentia mal de la providencia, le habla asi : --

, En la fortaleza de tu brazo poseías la tierra , y


, qual un potentísimo la dominabas... por tanto
, te han cercado los lazos, y te conturba un mie
, do repentino. Juzgabas que no verías las tinie
, blas, ni serías oprimido por el ímpetu de las º r , o cru r
aguas
()
(2) Euseb.
Genes, Preparat. 4. ng, cap,
cap. 6, v, Evang, 4. lib. 5..
cap. 4 Pererius hic.
24 PA R TE PRIMERA.
» aguas que inundan ? ¿Eres de aquellos que di
, cen: qué sabe Dios de nuestras vidas? Las nubes
, le hacen un retrete escondido, ni considera nues
, tras cosas; él se anda por los intermundos, o qui
, ciales del Cielo. ¿Por ventura quieres tú conser
, var las trazas de los siglos pasados, que dejaron
, impresas los varones iniquos? Aquellos que fue
, ron arrebatados antes de tiempo, y cuyo funda
, mento trastornó el Diluvio? Aquellos que decian
, à Dios: id lejos de nosotros : y lo imaginaban al
, Omnipotente como si no pudiera alguna cosa.“
r. ¿ y Vé aqui el impío dogma que prevaleció entre
¿ aquellos hombres sobervios y carnales antediluvia
Erº nos. Esto es muy conforme à la sentencia comun,
que no pone el principio de la idolatría antes del
Diluvio, sino en su lugar la impiedad, y el des
precio de las cosas divinas: en una palabra , el
Ateismo de corazon, o el deseo de que no hubiese
Dios; y el Deismo, que se finge un Dios sin pro
videncia de las cosas humanas, y sin algun cuida
do de los vivos , y muertos. Esta impiedad volvió
à renacer en el corazon de los hombres despues del
Diluvio, quando ellos se desenfrenaron otra vez,
y se abandonaron à toda la codicia de su carne, y
de su corazon. . . . .» -

Lº an
despertó la im-
Por la raza de Caín suscitó Chan, y Chanaan
-- V • /º

¿ su hijo, otra no menos carnal e impía. A estos llama


Job en el mismo lugar (1) las reliquias de los an
- tC

(1) Job cap. 22. v. 1o. Nonne succissa est erectio eorum , ºr reliquias eorum
devoravit ignis º Haec (añade Calmet, Praefat. in Job ) ad cives Sodoma , & Go
morre digios Gigantum antediluvianorum successores spectant. Y sobre el mismo
verso adelanta esta version del original : Substantia nostra nonne deleta fuit, &
eorum reliquiae nonne igne fuerunt absunta: ¿Lo que entiende de los impíos , que
fueron destruidos por elevarse contra Dios, y negar su providencia.
DrsERTAcion HistoRico-CRITICA. 25
tediluvianos. Por esto añade, que merecieron un
segundo diluvio de fuego , que devoró à sus Ciu
dades. Habla aqui bien claramente de los Sodomi
tas. Nota el mismo libro en esto quan profundas
raíces habia echado en el corazon humano aquel
antiguo error, que aun el Diluvio no lo acabó de
extinguir, ni lavar ; porque habia como penetrado
à la naturaleza. XXXIV.

En este sentido se puede permitir lo que dicen ¿


ciertos Deistas modernos, hablando del Diluvio, º"
que era mas facil à Dios anegar y destruir la espe
cie humana, que mudar su (1) corazon: aunque
no se les debe disimular, que en esta expresion hay
algun vicio de Deismo, y de aquella impiedad de
los Gigantes, que pensaban del Omnipotente como si
nada pudiera (2). Para Dios tan facil es absoluta
mente un posible como otro : nada se le resiste;
tan facil se le hace el decir à un Paralítico (3): Le
vantate, y anda, como decir à un pecador, aunque
sea como Caín: Tus pecados te son perdonados. xxxy.
Algunos Poètas hablaron tan precisamente de ¿ mejantes à los Gi

estos dos diluvios o castigos, por agua y por fuego, ¿


que no se puede desear mas claridad. Virgilio pa- con Job,
rece que copió este versillo (AEneyd. 6.v.742.)
............ aliis sub gurgite vasto
Infeffum eluitur scelus, aut eruritur igni.
Parece, digo, que copió este versillo sobre las pa
labras de Job citado : Etriliquias eorum devoravit
ignis. Todos hablan de los Gigantes antediluvianos
Tom. I. D ba.
(1) Christianism, devoil. pag. 4o. 3. Letr. à Engen.pag. 68,
(*) Job, cap. 21, y, 17 (2) Luc, 5, Y, º?s
o6 PA R TE PRIMERA.
bajo la figura de unos grandes delinqüentes, que
gimen bajo las aguas del abismo. Es mas cierto que
las Naciones tomarian estas noticias de boca de sus
fundadores, y de entre ellas las recogerían los Poè
tas. El libro de Job no pudo imitar à estos ; porque
aun en las sentencias que rebajan mas su antigüe
dad, le queda bastante para haber antecedido à los
Poètas que se conocen. -

XXXVI. Resulta de lo dicho , que en tiempo de Job


En tiempo de Jobera bien conocido el error de los Impíos o Deistas,
era condenado el e º e - , e

Deismo. que admiten el artículo de un Dios sin alguna pro


videncia del universo. Algunos creen à Job, y al
libro de su historia (1) no mucho despues de Abra
hán, descendiente de Nacor: otros lo hacen quinto
nieto suyo por Esaú (2). Prescindimos de la anti
güedad de su libro: porque , o sea que se haya es
crito antes de Moysés, y aun por el mismo Elifáz,
uno de los Amigos que le importunaron; yá que
se haya escrito en los dias de David , y Salomón,
o en qualquier tiempo, las nociones y senten
cias que en él se refieren , deben ser siempre las mis
mas que hasta los tiempos de Job eran sabidas : de
otro modo se atribuirian à Job y à sus Amigos di
chos, que no pronunciaron, - - -

En los dias de Moysés duraba en las Naciones


xxxvil. ... esta impiedad. Si aquel Patriarca ha sido el que es
Y en tiempo de e e y -

Moysés. cribió el Psalmo 63. no queda duda que entonces


era conocido, e impugnado el Deismo; porque to
do este Psalmo es un discurso, donde con razones
eficacísimas son combatidos los que negaban la pro
- - V1

(1) S. Hieron, qg. Hebraic. in Gen. Beda in Job cap. 1., ve quisquis fuerit Autor
(2) August. lib.8. de Civit. cap. 47. Chrisost. Homil.2... de Patientia.
DISERTACIoN HIsToRIco-CRITICA. 27
videncia divina, y daban el gobierno del mundo
à una fatal necesidad. Estos se deberian llamar
Deistas fatalistas. En el Psalmo se empieza por
afirmar la libertad con que Dios hace todas las co
sas: El Dios de las venganzas obró libremente: des
pues prosigue afirmando los juicios de Dios sobre
los hombres; y viene à detenerse sobre los ímpíos
que cantaban y hablaban maldades, gloriandose
en su libertinage: refiere las violencias que come
tían contra los fieles, contra las viudas, pupilos,
peregrinos, diciendo al mismo tiempo: Dios no
puede ver ni saber de estas cosas. Desde aqui los ar
guye con razones urgentísimas; los trata de necios
y de indoétos; y hace ver el artículo de la provi
dencia con unos argumentos tan eficaces, que de
bieran desengañar à los Deistas, y preservar à los
Israelitas de aquel error à que, segun algunos (2),
querian ladearse. Aunque este Psalmo no sea de
Moysés, hay otros documentos (2) que dan seña
les de este error en su siglo.
En los tiempos de David duraba la misma im- xxxyu.
piedad. Aunque no hubiera otro documento, que dºs pr
los muchos Psalmos (3) que compuso contra ella, "
bastaria para poder juzgar de lo sentido que estaba
su ánimo contra aquel error. El Psalmo 13. parece
que no tiene otra mira mas que disiparlo. Alli se
pinta à los Deistas y Ateistas con las imágenes mas
- D 2 hor
” (1) Incognitus in Psalm. 93.v., 1. Fecitistum Psalmum Moyses ad stipandum unum
errorem qui suo tempore per mundum seminabatur, quo muti de populo Israel erant
corrupti. Quierror erat, quod Deus non regitista inferiora, neque de illis curat,
quia cum Deus sir summa sapientia , ac potestatis & summe bonus , si ista guber
naret in istis inferioribus nihil inordinatum fieret , &c. Es poco atendida esta opi
nion del Incognito. (2) Psalm. 77. v. 19. Et male locuti sunt de Deo , & dixe
1unt Numquid poteri Deus parare mensam in deserto ? . . . Nunquid panem po
erit dare, aut parare mensam populo suo? Et alibi (3) Psalm 93. a v. 3. Psalm. i7
& 72. v. 6. 8. 1. 12. & alii, - -
28 PART E PRIMERA.
horribles, y se combate con tanto espíritu à los
xxxx. enemigos de la providencia, que San Athanasio
San Athanasio.
¿a ¿lo dá al Conde Marcelino como un antídoto con
#
mo I 3.
quenecesidad
ga puede precaverse
de tratardecon
estelosveneno, quando
que sentían malten
de
la providencia. Lo doy explicado al fin de la Dis
sertacion de los viages, para que los viageros Ca
thólicos hagan el mismo uso de él contra el Deis
mo. Los versos donde se dice de ellos: Un sepul
cro abierto es su garganta ; revolvian su lengua con
dolo ; corria el veneno de los Aspides debajo de sus
labios ; su boca aparece llena de maldicion y de
hiel ; sus pies son veloces para correr d los homici
dios y d las turbaciones sangrientas ; ni conocieron
el camino de la paz. Esta descripcion, con ser mas
breve , dice contra los Deistas quanto un moderno
ha expresado para pintarlos bajo el enigma de
una nacion feróz, que llama de los Cacovacs.
ras sino « En tiempo de Salomon los hallamos retratados
¿sº con colores no menos vivos. El Eclesiastés propo
ne sus impiedades y dudas malignas, con tal pre
cision, que algunos de hoy no hacen mas que to
marlas de alli para explicarlas; ni quieren pasarmas
adelante en donde el Espíritu Santo disipa sus
blasfemias. “Yo dixe en mi corazon (asi habla el
, Eclesiastés en persona de los Deistas y Materia
, listas) esto que me parecia de los hijos de los hom.
s, bres; conviene à saber, que Dios trata de pro
,, barlos, y de hacerlos ciertos de que son seme.
, jantes à las bestias: por tanto , el mismo fin se
, vé tener el hombre , y los jumentos, y es igual
, la condicion de ambos : como muere el hombre,
, asi mueren aquellos: de un mismo modo espiran
, tO"
DisERTAcroN IIIsroRico-cRrr ICA. 29
, todas las cosas , y nada tenemos sobre las bes
, tías : todo (1) cae y se pierde en la vani
, dad : todas las cosas corren hácia un lugar: de
, la tierra fueron formadas, y ván à convertirse
,, en tierra. ¿Quién sabe , si el espíritu de los hijos
, de Adán aciende à lo alto, y si el espíritu de los
, jumentos deciende à lo bajo ? Yo concluí, que
, nada estaba mejor al hombre que festejarse en
,, esta vida, y que no tiene otra parte que esperar.
, Porque ¿ quién reducirá al hombre, para que co
, nozca las cosas que han de venir despues de él ? “º
No han tenido los Deistas nuevos que añadir
à los que aqui hablaban en tiempo de Salomon.
Este ¿quién sabe? ¿quién vino de la otra vida d certi
ficarnos de las suertes eternas ? Este ayre de negar
todas las verdades con un género de incertidum
bre y de pyrrhonismo, que hoy es de moda, ya
habia pasado como otros cuentos viejos, que nos
antecedieron. Aqui se vé tambien , que nada ocur
re de nuevo debajo del Sol, lo que nace de no po
der el hombre explicar por su débil juicio mu
chas cosas dificiles (2). Asi , ni el ojo penetra lo
que vé, ni llena al oído quanto se oye: las cosas,
y aun los errores, se reproducen : lo que fue es lo
mismo que será, y lo que ahora se hace es lo que
se hará despues. -.
El mismo Eclesiastés, de quien toman sus du.». Xti ,
das ya formadas, les dá tambien por respuesta la ¿
doctrina de la verdad, “No hableis (les dice desºº"
, pues) con temeridad, ni sea ligero vuestro cora
- - - . , , , , ZOIT, s

(1) Eccles, cap. 3. v. 18. 19. 2o. 21. 22.... S. Gregor. Taumaturg. & S, Gregor.
Magn, lib. 4. Dialogor, cap. 4. (a) Eccles, cap. 1. v. 8, 9, 1o.
3o P A R TE p RIMER A.
, zon, para pronunciar y dar sentencia delante de
, Dios: éste se asienta sobre el Cielo, y vosotros
, andais sobre la tierra; por tanto son muy poca
, cosa vuestros juicios (1). No digais en secreto
, delante de vuestro Angel: no hay providencia; no
, se enoje Dios sobre vuestras palabras, y disípe
, todos los trabajos de vuestras manos : donde se
, sueña mucho, hay muchas vanidades, y discur
.., sos infinitos ; mas tú, hijo mio, teme à Dios.
-, No te escandalices de ver calumnias contra los
,, pobres, ni juicios violentos; ni porque en tu Pro
, vincia se trastorne la justicia tampoco os sorpren
, dais; sobre este negocio ; porque esto arguye,
, que sobre un excelso hay otro mas excelso, y so
, bre éste otros mas excelentes , y sobre toda la
, tierra un Rey, à cuyo imperio sirven todas las
3, cosas (2) El mismo dogma de verdad vuelve
à declarar y exhortar en el fin de su libro. se
Si descendemos à los tiempos de los Profetas
posteriores, hallarémos muchas reprehensiones y
declamaciones contra este error. Isaías lo combate
como ya doméstico entre los Hebréos: sus trans
migraciones diferentes por Naciones Gentiles, y su
perversa inclinacion à imitar las opiniones y las
costumbres de los estrangeros, contaminaban al
mismo Pueblo santificado. Isaías dá en cara à mu
chos con esta palabra necia, que solian pronunciar
para no sentir su vida relajada: “Dése Dios prisa,
, y venga presto, para que veamos lo que se nos
, promete o amenaza: acérquese, y acábe de lle
, gar esa providencia o consejo del Santo de Irael,
»y
() Eccles, cap. 5. v. 1. 5.-6, 7.8. (2) Id.cap. 2. v.7.
DisERTAcron mis roRico-cRIricA. 3 xII.
» y lo sabremos. ¡Ay, de vosotros ( les clama el ¿
• Profeta) los que decís estas cosas Ay de los que sigº.
» llamais bueno à lo malo, y malo à lo bueno l
» A y de los que sois sábios en vuestros ojos, y
» pareceis prudentes à vosotros mismos Los que
» sois Varones, o Espirtus fuertes, para mezclar la
» embriaguéz (1) c. Este capítulo corresponde al
fin del Reynado de Osías (2), año del Mun
do 3246. -- - -

No muy distante de estos tiempos florecia en prnº; , y

tre los Griegos la misma impiedad, o Deismo, ¿


se enseñaba con el nombre , y todo el aparato de ¿""
Filosofía. Leucippo , Demócrito , y despues Epi
cúro, fundaron entre los Griegos la escuela, donde
se enseñaba con arte esta vieja impiedad. Demó
crito oyó à Leucippo, y murió de 99 años (o de
Io9. segun Diógenes ) antes de Christo , el año
361. Epicúro fue un rigoroso Deista, de los que
hoy ocupan el tercer estado. En la Epístola à Me
neseo le dá reglas , para que se manege en el uso
de este Deismo.» Poned lo primero (le dice) en
» vuestro espíritu, que Dios es un sér inmortal y
» felíz: esta es la nocion comun que tenemos todos
» de él : guardaos, pues, de atribuirle cosa que no
» pueda acordarse perfectamente con su inmorta
» lidad y con su felicidad, o de rehusarle algo de
» todo esto que conviene al bien inalterable que
» hace su esencia. Si, hay Dioses, la evidencia de las
» idéas nos lo demuestra; pero estos Dioses no son
» tales como la multitud los imagina (3), con
atri.
(*) Isaiae 5. v. 19. Lo..2.1.& 22. (2). S. Hieron. in Isai. cap. 6.init.
(3) Asi piensa el Deista del atributo de la Providencia... ... Dice que destruiria el
reposo de Dios, mientras no turba, sino el suyo proprio. Es con o el ebrio, que no
conociendo el mareo de su cabeza, cree ser la casa, el Cielo, y todas las cosas, las que
andan turbadas, y que él está sereno,
32 ., PARTE PRIMERA. -
•» atributos, que destruirian su naturaleza. La inn.
» piedad no está en negar los Dioses del vulgo:
» está mas bien en atribuirles lo que el vulgo les
, atribuye ; asi, las idéas que se forman de él, son
s, mas bien fantasmas que verdaderas idéas. Cree
, el vulgo, que los Dioses tienen siempre abiertos
, los ojos sobre los malos y sobre los hombres de
, bien para recompensarlos ; y juzgando de las
», aficiones de la Divinidad por las de los hombres,
, le rehusa las qualidades de que no halla en no
,, sotros algun modélo (1). “ -

- Aqui se vé que Epicuro admitia la idéa de la


Divinidad ; aunque por hacerla felíz, la hacía man
ca de providencia, como hoy hacen los que se lla
man Deistas. Gasendo pretende escusar à Epicuro
de este y otros errores sobre su ignorancia : Videri
illum ignorantia, non malitia lapsum fuisse (2). En
comparacion de nuestros Deistas , qualquiera lla
mará à Epicuro inocente, o menos culpable: por
que estos de hoy desde la luz, y desde el dón ce
leste que gustaron , se vuelven al vómito de la
Gentilidad.
No obsta que San Agustin, Laércio, y otros
llamen Ateista à Epicuro: yá he dicho, que los
se º a Deistas del tercer estado apenas se distinguen de
¿ los Ateistas mas que en formalidades , y en vo
¿º º ces. “El corazon de un Ateista (dice un moderno)
, deja creer al espíritu lo que le amenaza
*
e
23 Cla
- -- -” s.

() Apud Laert, de víta Philosophor. lib. 1o. pag. 785. Primum quidem, Deum esse
animal inmortale, ac beatum, pura, sicut communis Deo dictat intelligentia, nihil illi
aut abimmortalitate, autà Beatitudine alienum aplicans. Caeterum omne quod illius
cum immortalitate beatitudinem ser vare possit, de eo opinare. Dii nempè sunt, ut cer
ta estillosum cognitio non tamen tales sunt, cujusmodi eos ple rique arbitrantu. ...
Yo seguido la traduccion, que tiene Mr. Batteux. pag. 186, -

¿ Gassend, Apud Batteux, ibid. en la nota,


DiseRTAcron HistoRico-cRrricA. 33
, daño (1): no le quita decidir las qüestiones, que se
, quedan en una generalidad, de que nada le toca.
, Asi proceden los impíos mientras que no son trahi
, dos à este punto preciso, en que les vá el todo, si
, la decision no es favorable de este género es la
, qüestion de la existencia de Dios, entretanto que
, se reduce à una sentencia de Física o de Meta-.
, física. ¿Pero se quiere pasar à exàminar los res
,, pectos que dice esta verdad con la Moral? ¿Se
, trata de saber si hay, o no, otra regla de nues
, tras acciones, que el deleyte ? Desde entonces
, deja aquella qüestion de mirarse como indiferen
,, te; y elevandose del corazon corrompido vapo
, res mortales, quitan la vista de la verdad al es
, píritu mas penetrante.“Este es el secreto que de
cide entre los Deistas y Ateistas. Los Deistas de
jarán de confesar una Divinidad, si ésta ha de te
ner la inspeccion de sus vidas, y el juicio soberano
de sus obras para castigarlas o premiarlas: el Ateis.
ta tendrá tambien poca dificultad en conceder esta
misma Divinidad, de quien no tenga dependencia,
ni espére, o tema alguna cosa en su fin asi se
entiende, que Epicuro haya podido ser Deista, y
llamarse Ateista; pero realmente él afirma, sin al
guna ambigüedad, que hay un Dios inmortal y
bienaventurado. . . . . .. . . ... e

Desde los años 264. antes del Nacimiento de


e • Continúa d
Christo, en que ponen algunos la muerte de Epi- cantan
ºr; el Deismo
curo, no se acabó esta raza de impíos; antes parece ¿
que creció, abismandose el mundo en su corrup- ¿
cion, y con el auxilio de tales maestros de error,
Tom. I. E C11

(i) Didionair Antiphii, art, Deites, s.


34 , , PA Rr E PRIMERA, * -

en Athenas se hacía cada dia mas plausible la seóta


de Epicuro. Fedro sabía bien el arte de insinuarla,
y persuadirla: de él la aprendió Lucrecio. El Au
tor de la vida de Virgilio, dice que este Poéta Fi
lósofo murió en el mismo día que à Virgilio le vis
tieron la toga de hombre (1). Lucrecio escribió con
, tanta elegancia los seis libros de Natura rerum, que
oculta con este brillo los vacíos y obscuridades de
la Filosofía de Epicuro, y de Demócrito: con ta
les Cantores no era mucho que los huertos de Epi
curo se llenasen de discípulos: todo se ordenaba à
divertir los oyentes, para hacerles olvidar una pro
videncia, que podia desasosegarsus placeres. Se oye
en Lucrecio aquel antiguo lenguage que hablaron
los Gigantes, y conservaron el libro de Job y los
Psalmos (2): La Deidad se está en el Cielo, y no
vé nuestras cosas.
Inmortal evo summa cum pace fruatur,
Semota d nostris rebus, sejuntíaque longè.
- -

- Se difundia fuera de alli este contagio : en el


¿Pueblo de Dios habia penetrado el error, y eran
bien conocidos por él los Saduceos: à estos se po
drá dar el nombre de Deistas, si, como dice Jo
sefo, negaban (3) pertinazmente la providencia,
y referían todas las cosas al hado: nada daban à la
voluntad divina ; juzgaban à Dios insuficiente para
hacer bien o mal a ninguno. Aunque los (a)bréos
, , .
He . . . -

- -
-
-

(r) La toga de varon se daba entre los Rema os à los 17 años , con que es decir,
que Lucrecio murió teniendo Virgilio 17 años de edad. - -

(2) Psalm. 17. v. 1 ... Job cap. 2 ... v. a - -

(3) Josef Antiquit. lib. 3,.cap. 9. & de Bello Judaic. lib. 3, pag.788.
(4) Basnage Histor, de los Judios, tom. 4 lib. 5, caP, 13,
DISERTAcIoN HIsroRIco CRITICA. 35
bréos abominan este error, con todo, yerran en
explicar los efectos de la providencia: unos le
substrahen el cuidado de las cosas menores, comó
la generacion de los insectos, el movimiento de la
hoja del arbol, y otros efectos naturales, que ex
presamente afirmó Jesu-Christo, que no sucedian
sin la voluntad del Padre Celestial. -

XLVII.
Finalmente, para demonstrar Dios al mundo u. diluvio de
la necesidad que tenia de un Mediador, y de un riedad anega d al mundo
socorro divino, lo dejó ir hasta la muerte. El mun-uando
/ Salvadora
vio e -

do era como un cadáver, que no podia resucitar


à la vida sobrenatural y al conocimiento de la
verdad, sin una obra de la diestra de Dios, sin
un milagro: sabiamente aguardó el Médico de
las almas à que los hombres arrojasen afuera
todas las señales de su enfermedad (1) , como
aguardó para resucitar à Lazaro à que el cadáver.
estubiese ya resolviendose en la corrupcion , pa
ra quitar à los incrédulos la ocasion de decir, que
quizá no habria muerto aún, y negasen el mila
gro: asi esperó à que la corrupcion del mundo
llegáse à un grado, en que no pudiera escusar-.
se la necesidad de un milagro y de un Repara
dor omnipotente. Asi pinta San Pablo el estado
del mundo en aquel tiempo. A todas las cosas, o
à todas las Naciones, dice (2), habia Dios en
cerrado en las tinieblas de la incredulidad, para
hacer misericordia con todos. El Universo estaba
- E2 di

(). Gregor. Nicen apud Theophilat.super illudad Hebracos : Nuncautem semel in


cºnsummatione saeculorum ait : sapienter expectavit animarum Medicus, donec uni
versa malitiae aegritudo panderetur. - -

(º P. Paul. ad Rom. 11. v. ;2. Conclusit Deus omnia in incredulitate , ut


Omnium nmisereatur, a º

-
• v. ..." - - -
36 PA R TE PRI M ERA. -

dividido entre la impiedad y la supersticion. Aquel


fue el imperio de las pasiones , y la potestad de
las tinieblas.» Dispuso sabiamente la Sabiduría
•» (discurre (1) San Bernardo) justificar primero
» la necesidad del auxilio, antes de darlo, por
» que eran los hijos de Adán desconocidos è
» ingratos. En toda verdad se puede decir , que
» se habia ya inclinado el dia , y era anocheci
» do: el Sol estaba en el punto mas distante, y
» apenas algun Planeta, o algun Astro, enviaba
» à el mundo algun reflexo de su luz: era una
» pequeña centella la que restaba de la noticia
» espiritual y divina ; y rebosando la iniquidad,
» se habia resfriado el fervor de la caridad : ya
, no parecia el Angel, no se oía la voz del Pro
, feta: todos cesaban de clamar, vencidos de la
s, desesperacion de que los oyesen unos hombres
, dormidos como piedras y obstinados.“
Estos fueron los progresos que hizo la im
XLVIII.
Queda el fermen
#. piedad de Caín hasta el tiempo de Jesu-Christo;
¿” pero no se acabó todavia su malicia : quedaron
aún para perseguir hasta el último de los predes
tinados, como Caín mató al primero. Asi con
venia, para entretener esta lucha , en que son
probados los que son aceptos à Dios. Desde el
establecimiento de la Iglesia avisaron los Apósto
les à los Fieles de este daño, que ya percibian (2).
, Carisimos (les escribe San Judas), con la so
ss aº nu, , licitud, de que estamos llenos por vuestra sa
¿,
ica,
lud, conocemos la necesidad de escribiros», es
tas -

(1) D. Bernand. Homil. 1. Adventus,


(2) D. Judas Epist. Cathol, á y 3,
DisERTAcon HistoRico-cRITICA. 37
, tas cosas. “El motivo de esta necesidad lo des
cubre en toda la Epístola , dando las señales de
unos impíos, que se habian introducido en la re
ciente Iglesia: pinta su dogma, sus costumbres,
su estilo , y modo de tratar los mysterios de la
Religion. Para no dejar à otro el trabajo de ave
riguar su origen è historia , lo hace el mismo
Apóstol, remitiendo su principio à Caín: despues
los trahe por aquella misma descendencia : com
páralos con los que fueron sumergidos en el Di
luvio, y con los que despues fueron abrasados en
Sodoma. Ultimamente estiende sus miras à lo ve
nidero, y los hace unos con los que San Pedro
habia profetizado para los siglos novísimos.
Su impío dogma, dice, que era negar al Do L
Se nota allí el Ca
minador, y d nuestro Señor Jesu-Christo (1); esto ¿
mo, y se explica
es , à el que domína y gobierna todas las co cum
el pasage : Z'ni
Dominato
sas con su providencia, y à nuestro Señor Jesu rem &c.,
Christo. En el texto Griego se distinguen estas
dos personas: Unicum Dominum Deum nostrum, c5.
Dominum nostrum Jesum-Christum. No niegan à
Dios como Dios, sino como à Dominador, y Go
bernador. Por esto la Vulgata, y algunas versio
nes Griegas omiten la palabra Deum, o es ºv; pues
no es la Divinidad la que niega el Deista, sino
solamente la dominacion , y gobernacion de Dios
con su hijo Jesu-Christo.
Es

(1) Epist. Canon. v. 4. Subintroierunt enim quidam homines.... impii, Deinostri


gratiam transferentes in luxuriam , & solun (unicum ) Dominatorem , & Dominum
mostrum, Jesum Christun negantes... Quieren algunos entender todo esto de Jesu
Christo. Al P. Calmet pareció tambien que la Vulgata no significa mas; pero realmente
significa bien distintamente à dos personas: al Dominador universal y natural, y à
nuestro Señor Jesu-Christo... Es muy de notar esta precision con que aqui habla,
uo expresando à la Divinidad, sino puramente al cargo de la dominacion , , ó de
Dominador lo que demuestra despues el verso 8. Dominationem spernunt, Majesta
tem autem blasfemanta - -
38 PAR TE PRIMERA.
Esto se confirma por el verso 8. de la mis-.
ma Epístola, que dice: Desprecian la Dominacion,
y blasfeman d la Magestad. Aqui se entiende (1)
primeramente la dominacion divina , y despues
la dominacion humana. San Clemente de Ale
xandría, con otros Padres, dicen que los Gnósti
cos, de quienes aqui habla San Judas, no se con
tentaban con blasfemar de los Profetas, sino que
tambien blasfemaban de la misma Magestad So
berana. A esto añaden otros , que tambien des
preciaban à todas las Potestades legítimas, y blas
femaban de todas las Dignidades, que son las imá
genes de Dios en la tierra.
Li Quan proprio sea esto de los Deistas moder
¿? nos lo harémos vér muchas veces en esta obra.
ºrº Uno de los delitos que nos acusan à los Minis
tros de la Iglesia Católica, es el que enseñamos
à los Fieles este respeto à los Príncipes, segun la
tradicion de los Apóstoles. La ocasion que , se
n Calmet, obligó à San Pedro, à San Pablo, y
à San Judas à predicar esta doctrina de obedien
cia para con todas las Potestades y Príncipes,
fueron los errores de estos impíos (2) ; mayor
mente porque tomaban el nombre de Christia
nos, y el de el Evangelio, para enseñar la des
obediencia, y el desprecio de las Magestades, con
pretexto de la libertad, que nos ganó Christo;
-
pe -º

(1) Calmet hic: Credunt plerique, ab his ha reticis negletas fuisse temporales, &
legitimas Potestates in terris à Deo constitutas ad pacem rectum que ordinem ser-,
vandum.
(2) Calmet ubi supr. Apostoli, Sanctus Petrus & Paulus in Epistolis suis nihil,
magis fidelibus commendarunt, quam obedientiam Principbus, & Mag stratibus for
tase quod illi ha retici fiagtioso suo vivendi genere locum pracbebant, ut suborire
tur suspitio , omnes Christianos in eadem esse sententia, S. Principibus officia sua
detectare,
DisERTAcIoN HIstoRIco cRITICA. 89
pero esta es una libertad del yugo del pecado y
del demonio, de que nos redimió. Aquellos He
reges hacian con esto odioso el nombre de los
Christianos para con los Magistrados, que igno
raban quan favorable les era la doctrina de el
Evangelio.
Las costumbres que el Apóstol refiere de s...,,...
aquellos impíos, son tan abominables como las de el r
nuestros Deístas. Unos hombres abandonados a “
toda injuría e impureza : In omnem impudici
tiam sese tradiderunt , dice la version Griega del
verso 7. Nadie se atrevió à referir los hechos abo
minables y nefandos de los Simoníanos, Nico
laítas, Gnósticos, de que allí se habla. Bastante
dicen estas palabras de San Pedro, y de San Judas:
que aun en sus convites públicos se manchaban
torpísimamente unos à otros, y se mezclaban con
una impudencia cínica (1). Estos Hereges, aña
de Calmet, eran hombres agenos de toda ver
güenza; vivian sin ley, sin Religion ; eran verdade
ros Cínicos , y verdaderos Epicurianos (2). Otros
Escritores de aquel tiempo les llamaron tambien
Epicurianos (3).
Su estílo era el mismo que hoy usan los e II
Deistas, y nuevos Epicurianos. Lo prímero, blas "¿?
femo; lo segundo, ridículo. No solo blasfemaban :
à toda Magestad divina, y humana, sino tambien."
de todas las verdades y mysterios, que ignora
ban.

() Epist. Cathol. v. 1z. Hi sunt in epulis suis maculae convivantes sine timore,
D. Petrus Epist. 2.cap. 2. v. 13. Coinquinationes , & maculae delitiis affluentes in
conviviis suis luxuriantes vobiscum.
(2; Calmet ubi supr. v. 1º. Haeretici, de quibus saepè locuti sumus, hujus erant
figlinae, sine verecundia , sine lege, sine Religione , veri Cinici, & veri Epicureir
(3) Plotin lib, 18, cont. Gnósticos, pag. 213, & seq.
4O - PA R TE PRIMERA.
ban. (1) De aqui infiere este Apóstol qual era su
espíritu ; porque los buenos Angeles, añade , ja
más pronuncian blasfemia , ni maldicen , aun
- quando disputen con el diablo (2). En disertacion
particular hemos considerado la maledicencia de
nuestros Deistas, y ya indicamos algo , quando
hicimos mencion del Psalmo 13,
Tambien nota San Judas uno de los asuntos
de sus murmuraciones y querellas, quando los
llama: AMurmuratores querulosi. ¿Y quál es el mo
tivo, pregunta un Intérprete, de esta murmura
cion?Es la intolerancia ; esto es: el que no se les
tolera por las Leyes y Magistrados Católicos, y
por los Prelados Eclesiásticos (3) hacer y decir to
do lo que quieren. 2 -

LIVº. Su estílo ridículo, con que se burlan de lo


jºr mas sagrado, y de los que creen las verdades re
¿veladas, y recibidas , se advierte tambien en el
verso 18. No hay cosa mas notada en los Deistas
de este tiempo. Una burla vale para ellos lo mismo
que una demonstracion una media palabra de
ironía, acompañada con una falsa risa, les parece
una solucion concluyente à qualquiera razon la
mas demonstrada. Llaman rudos y crédulos, dig
nos de lástima, à los que permanecen en su ino
QCl

(1) Epist. Cathol, v. ro. Hi autena quaecumque quidem ignorant ; blasfemant


Et D. Petrus Epist. 2. cap. 12. Hi vero velutirrationabilia pecora naturaliter in captio
nem , & perniciem in his, quae ignorant blasfemantes, &c.
(2) Epist. Cathol. v. 9. Cun Michael Archangelus cum diabolo disputans... .
non estausus judicium inferre blasfemiae : sed dixit: imperet tibi Dominus, * -

(3) Calmet supr. v. 16. Murmuratores querulosi. At quanam de re querebantur?


De severitate legum, & Magistratuum , qui impudicissimos eorum caetus non fere
bant : de Pastorum Ecclesiae Jesu-Christi diligentia , & cura, qua ecrum turpitu
dinem aperiebant , & prohibebant , ne audirentur , ne reciperentur hospitio, fue
Falus illis diceretur. - -
DISERTAcroN HIstoRico-cRIT cA. 4r
cencia , y en la obediencia que inspira la Reli.
gion (1).
No se le queda por notar al Apóstol citado, Los Iv.
compara l
el cisma que estos siembran por todas partes (2);. ¿. por el cis

por tanto los hace hijos de Coré, que quiso erigir ¿¿


otro altar, otro Sacerdocio, y otro régimen Ecle- ¿" º".
siástico diverso del de Moysés y Aaron. Com
páralos con Balaan : porque asi como éste vino
alquilado para maldecir à el Pueblo de Dios , y
dar consejos , con que pudiera corromperse, y /
despues ser vencido, del mismo modo estos siem
pre predican el placer, la relaxacion, y proponen
escándalos, donde el Pueblo Christiano tropiece, y
pierda la Fé, despues de las costumbres. A tales im
píos amenaza aquel Apóstol mil desgracias con
Caín, à quien siguen con los Sodomitas, y con
los de Coré. Para que en ningun tiempo nos sor
prendan estas maldades, nos manda tener en la
memoria lo que profetizaron los otros Apósto
les (3) para los tiempos postreros : no menos man
da el que los arguyamos como juzgados (4) y
convencidos en otro tiempo. - LVI.

He debido detenerme sobre este insigne lu


gar, porque dá documentos irrefragables para la "...":
Tom. I. F his- los

(1) Caliner sup, illud v. 18. Illusores: Qui religionem, & sanctissima quielibet in
jocum traducunt , & qui contemptu, & miseratione dignos, putant eos., qui perma
nent in simplicitate, humilitate , & obedientia, quam nobis inspirat religios.
(2) y. 9. Hisunt, qui segregant semetipsos. Etv. 11. In contradiétione Core
(3) Calmet v. 17. Memores estote verborum , quae pradicta sunt ab Apostolis.
perierunt. -

2. Petr. cap. 3. v. ... Venient in novissimis diebus illusores, juxta proprias concursº
centias ambulantes, dicentes: Ubi estpromissio, aut adventus ejus ? Et . ad Timºth.
cap.4. . Spiritus autem manifeste dicit , quia, in novissimis temporibus dicedºnº
quidam à fide, attendentes spiritibus erroris, & doctrinis damoniorum... . Cauteriº
habentium suam conscientiam. Et 2: ad Timoth. cap. 3. 2. Erunt homines º Pºº
amantes, cupidi, elati, superbi, blasphemi... - - ..-enr

(4) — Epist. Cathol. v. 4. Et ¿quidem arguite judicatos... qui olim Prºººººº


sunt in hoc judicium, -
42 P A R TE PR M ERA.

historia antigua , media , y nueva de los impíos


que aqui describo. Deben ser muy observados
quando el mismo texto canónico dice , que de
ellos profetizó Enoch (1). No hay necesidad de
inquirir si el Apostol tomó esto del libro , que
se intitulaba de Enoch , y es tenido por apócri
fo. La fuente de las Escrituras canónicas es la re
velacion divina: no se componen éstas como nues
tros libros de testimonios humanos , ni se sacan
de otros libros. San Judas no dice aqui si Enoch
escribió, o dejó de escribir ; sí solamente , que
profetizó contra estos Hereges. Si esta verdad se
halla tambien en el fragmento del libro de Enoch,
eso prueba, que no es todo falso quanto se halla
LV1.
en un libro apócrifo. -

reams. Fueron aquellos impíos en los primeros siglos


¿el tormento de los Fieles, ya con el nombre de
diº ds Gnósticos, o sábios, y virtuosos ; (como ellos se
llamaban ) ya con el de Nicolaitas, o Valentinia
nos , o de otra manera. Tambien se llamaron
Cainistas, o Cainianos; porque adoraban à Caín,
y à sus descendientes antediluvianos. Con este
nombre fueron conocidos à la mitad del segundo
siglo. Se gloriaban de tener no sé qué origen de
Caín. Sin duda que tenian su espíritu. Tambien
hacian sus Cofrades à los Sodomitas , à los re
beldes hijos de Coré, y à Judas el traydor: llama
ban à éste el genio mas sublíme que hubo en
el Apostolado , y que por eso habia vendido à su
Maestro. Bajo el nombre de Judas publicaron un
Evangelio, y este era el que seguían. Divulga
ban
() y 4. Prophetavit autem de his Henoch Dicens, &s.
DISERTAcio N HISToRico-CRITICA. 43
ban otros libelos perniciosísimos , y llenos de
cuentos , que cita San Epifanio (1). Predicaban,
que ninguno podia salvarse sin haber antes co
metido todo genero de pecados. Tenian otros
errores, que pueden verse en Sianda (2).
Las cosas presentes no nos dejan admirar es-sºn." an.
tos, ni otros monstruos, que parecia no poder ¿"
caber en el corazon de criaturas racionales. Pero
¿qué dirémos quando en el progreso veamos à
ciertos Deistas dár por bien hecha la condenacion,
que los Judios procuraron à Christo? Desde Cal
vino, y los demás fundadores de la reforma, se
habia oído decir en sus bocas , que eran de igual
mérito la traycion (3) de Judas , y la conversion
de San Pablo. Quien con esto viere à los Deistas
siempre prófugos de un lugar en otro, sin tener
morada fixa, no hallará dificultad en decir aque
llo de la Epístola Católica: In viam Cain abierunt.
En el año 173o. apareció en Holanda una“Los
e
le, ¿
Sodomitas
raza de estos con el mismo nombre de Sodomi-i.
tas. Este delito , que hace el oprobrio y la con-cado.
fusion de la humanidad , era para ellos el objeto
de su presuncion y de su jactancia. No solo lo
cometian, sino que lo hacian el fundamento, y
acto principal de su Religion. Los Magistrados (4)
castigaron severamente à muchos ; pero sin que
rer corregir en sí mismos los principios, que han
abierto para llegar à estos precipicios.
- F2 - A
— ---— - - = * -

to serifa, here s. Apuá psiandan texto polemíc verbocini º
... (?), Sianda bidem & Ban-Rans Hist. Haereticor, saeculo n, pag 2 o. 2 1. -

(3) Melanet, super cap. 8. ad Roman. Lut. in Assertion art. 36. Segun Belarmino se
re - - lib. 2. de Statu peccati. cap. 1.
(4) Siand. verbo Sodomire. - - -
PARTE PRIMERA.
se , , , A mas de la mitad del siglo tercero comenzó
¿. Manes à promulgar sus errores. Su nombre primero
siglo 3. fue Curbico con éste era conocido el bárbaro
Persa , mientras que fue Esclavo de cierta Viu
da: hizolo ésta su heredero, y entre otras alha
jas halló los libros de un impío llamado Trebin
to. Habiendose hecho con estos gran disputador,
dejó el nombre antiguo , y quiso llamarse Ma
nes, que significa Homilia , y le pareció que le
quadraba mejor. Halló despues que esta voz AMa
mes significaba entre los Griegos lo mismo que lo
cura : con que debió buscar otro nombre , y se
llamó AManiquéo, o el que fluía mand. Procuró
leer los libros de los Christianos para abusar de
muchas cosas, y vender con mejor color sus fan
tasías. Su fin vino à ser mucho mas miserable y vil,
que sus principios. El Rey de Persia , habiendo
conocido sus patrañas à costa de la vida de un
hijo, lo hubo à las manos, lo mandó desollar, y
echar sus carnes à los perros.
LXI. Su error mas conocido fue el de los dos Prin
Su error de los
¿cipios : uno bueno, Criador del alma ; y otro
¿"malo, Criador de las cosas corpóreas. Tambien
hacía el mundo coèterno à Dios , e indepen
diente de él. Esta es una de las hypóthesis de los
Deistas , de que me hago cargo en el libro pri
mero. Alli pruebo tambien, que ellos son Ma
niquéos. Omití decir entonces, que Gregorio Pau
lo, à quien Moreri, Genebrardo, Sianda, y otros
hacen Gefe de los Deistas (1), tubo tambien los
demás errores de los Maniquéos : como que el
dia
() Sianda verbo Gregorius Pauli.
DisERTAcroN histoRico-cRITICA. 45
diablo era malo por naturaleza, y que Dios era
causa de todos los pecados, &c.
A los principios del siglo siguiente se desper-,Principios
su de los
tó la heregia de Arrio. Sus revueltas y errores ¿a.
son bien sabidas ; mas porque toman de alli su ¿es
nombre y origen los Socinianos, y nuevos Arria-º"
nos, no deben pasarse (1) en silencio en este or
den histórico. Arrio , oriundo de Lybia , y co
nocido por de Alexandría , se ensayó primero en
el cisma , para ser despues Heresiarca. Dejada la
comunion con Melecio, se reconcilió con San Pe
dro Patriarca Alexandrino , quien le ordenó de
Diácono. Bien presto se volvió otra vez al cis
ma, pensando que era injusta la excomunion de
los Melecianos. Aquilas, succesor de San Pedro, le
admitió segunda vez en la Iglesia de Alexandría,
y le hizo Presbytero. Quiso succederle en el año
313. y, habiendo sido elegido San Alexandro,
varon Apostólico, se vengó de aquella Iglesia y
de toda la Católica, con publicar el error , en que
el mundo se lloró alguna vez como anegado. Co
mo San Alexandro habláse à su Clero del Myste.
rio (2) de la Santisima Trinidad , confesando la
unidad de la esencia en la tres personas, Arrio su
émulo y competidor, en ódio de él, negó esta
verdad, quitando al Verbo de Dios la misma
esencia y eternidad, que tenia su Padre.
Sem- - - -

(1) Socrates lib. 1. Histor. cap. 5, Sozomen. lib. 1. cap. 5. apud Fléury lib. 1o. saecul.4.
edition. latina , tom. 3, pag 99. º

(?), Los Arrianos sacan tambien su continuacion de los Maniquéos. Negaban estos la
verdad de la Trinidad, convirtiendolo en alegorías impertinentes, segui Pedro Sicu
lo, init. lib. de Histor. Maniqueor. Este trahe la sucesion de la historia de estas dos sec
tas» y comprueba, que los Socinianos, ô nuevos Arrianos y Deistas son Maniquéos .
46 PARTE PRIMERA. -

Revº que
causó Arrio, y su
Sembraba primero su falsa opinion en las con
¿º versaciones domésticas: probaba los ánimos de mu
chos : halló dos coadjutores en dos Presbyteros
llamados Carponas, y Sarmato engañó à una
sencilla turba de Virgenes sagradas, que algunos
hacen llegar à 7oo ; à doce Diáconos, à otros siete
Presbyteros, y à algunos Obispos. La paciencia
y dulzura de San Alexandro, mientras que tra
bajaba en reducirlo como padre, le dió espacio
para estender su contagio , y perder à muchos.
Escribió juntamente su Epístola Synódica à to
dos los Obispos Católicos, avisandoles del error de
Arrio y de su (1) proscripcion. Principalmente
la escribió à San Silvestre, à quien tocaba el jui
cio en las causas de Fé. El Papa delegó à Osio
para todo el Egypto. Congregó éste otro Conci
lio en Alexandría; y viendo que no bastaba un
remedio particular para detener un mal, que se
iba haciendo comun, significó à San Silvestre, que
estaba bien indicada la necesidad de un Concilio
Universal. Congregóse éste en Nicéabajo la pro
teccion y amparo del Gran Constantino, y en
él fue condenado Arrio con toda su secta por
er, 318. Santos Obispos.
NºIglesiacomo
la º
por in No fue esto conmoverse el mundo por una
troducir una pa- 7002%
¿? theoló3.ica 3.
ni F U1 Slo ismo
ylog 39
como hoy
¿ blasfeman los Deistas; sino por defender la dig
¿”” nidad y eternidad de una palabra, por quien
el mundo no se conmueve, y vuelve à caer ca
da instante en la nada. Arrio fue quien con su
Dialéctica , y con su sylogismo turbó la paz del
- OlU11

a- - —-

(1) S. Athanas. orat. 1. in Arr. pag. 3 o5.


DisERTAcioN HistoRico-CRITICA. 47
mundo (1). Si Pater genuit Filium, (este era to
do el trabajo de su miserable Dialéctica, qui ge
nitus est, habet sua eristentie initium. Er quo se
quitur , fuisse tempus, in quo Filius non erat, cº
es se ex nihilo produčfum. Su mala Lógica fue man
dada quemar por el Concilio con su libro intitu
lado Thalia, o Thaleia , y con qualquiera otro
libro del mismo error. El Católico Emperador
añadió la pena de muerte contra qualquiera que
los ocultáse. Desterró tambien à Arrio, el que
obtenida despues su restitucion para excitar ma
yores turbaciones , murió al fin repentinamente
con una muerte torpísima , semejante à la de Ju
das el primer traydor contra el Hijo de Dios.
Hizo tambien torpe el nombre Aristotélico; 1xv.
porque los Arrianos eran ya conocidos por él (2). ¿
El recurso que tenian a los sofismas, y à las º" º
porfiadas argumentaciones para demonstrar la ge
neracion del Hijo , que es inexplicable, los hacía
unos importunos Filósofos. San Epifanio los
trata como à tales, y disuelve el mal sylogismo
de Arrio (3). San Athanasio añade , que Cons.
tantino los llamaba Filósofos Porfirianos (4).
En los siglos medios no han dejado de sen- El no
tirse en la Europa algunas centellas bien mani-¿ºº º
fiestas del Arrianismo , y Maniqueismo. Eriber
to,

(1) S. Epiphan; ha res.69. Fleury. lib. 1 o saecul. 4. tom. 3, pag. 1oo.


(2) Siand. Lexic. Polemic. art. Aristotelici: suntidem , ac Arriani, ut constat ex D.
Epiphanio, qui quatenus syllogizantes de generatione Filii, quam nemo pctest enarrare,
quia non poterant secundum philosophica principia, de eadem discurrere, contra eamdem
blasfemabant, negantes Filium esse posse coaternum Patri, sic insipienter blaterantes,
non Philosophantes. Si verbum erat quomodo genitum est; si vero genitum est , quo
modo eratº Solvit hoc Aristotelicorum sophisma S. Epiphanius,
(3) D. Epihan.... ibid. -

(4) S.Athan: Epist. ad Solitat. pag. 843. Cum Arrianos, quos Pater ejus (habla de
Coustancio) Porfirianos apellabat, in Ecclesiam inducere annititur?
48 PA R r E P R 1 M. E R A.
to y Lisojo, de los principales del Clero de Or
leans, se dejaron engañar y traer à los errores de
los Maniquéos por cierta muger Italiana. Trata
ron de promulgarlos, y el Rey Roberto procuró
que se juntáse Concilio en Orleans, para ocurrir à
los males que se presentaban. Eriberto y su com
pañero fueron tan pertinaces, que se dejaron que
mar. Baronio pone este suceso en el año de
1 o 17. (1) No tardaron Pedro de Bruis, y su dis
cípulo Enrique, en propagar el error por el Delfina
LXVII.
do, la Provenza, y Condado de Tolosa (2).
Los Waldenses No mucho despues, y antes de salir del mis
no eran Mani
quéos mo siglo, aparecieron en Leon de Francia los
VValdenses. Renier, que se convirtió de entre los
Maniquéos de Italia à la Religion Católica, es
cribió de aquella secta, y de sus diferencias. Con
él prueba (3) Bossuet, que no descendian de los
aniquéos , ni eran tales ; pero los Protestantes
los confunden con los Petro-Brusianos y Al
bigenses , por buscarse una antigüedad tene
brosa (4). .-

Estos Maniquéos tomaron varios nombres de


las diversas cabezas de partido que siguieron, y
de los varios lugares que ocuparon. Como los
Bulgaros, por la Provincia, donde comenzaron
en Europa; Picardos, Albigenses, Patarenos, Ca
taros , (estos nombres se los atribuían ellos, co
mo refiere la sentencia pronunciada contra estos
He

(1) Act. Concil. Aurelian , apud Labb. t. 9.


... s. Bernard, serm. 65. & 66. in Cant. En el Serm. 65: Prueba, que los Mani
quéos, ô petro Brusianos revelaban aquel mysterio de iniquidad ¿ por San Pa
blo 2... Thess. 2... 7.
(3) Bossuet. Histor. de las Variaciones lib. 1. n. 49.5o. 53.54. &c.
(4) Beza Hist. lib. 1. -
-

DisERTAcioN HistoRico CRITICA. 49


Hereges en el Concilio (1) Lateranense) Albanen
ses, Lombardos, y otros. - - LXVIII.

Los Albigenses , que principiaron con este tí-¿?


tulo en el año 1 176. y aparecieron con mas fuer- #ºr
za al principio del siglo trece, fueron formalmente «.

Maniquéos. Su primer error era , que Dios cria


ba las almas , y el diablo los cuerpos. Los Re
formados , por buscar antigüedad à su nueva Igle
sia, han solicitado tener hermandad con estos He
reges. Asi queda poco que hacer para probar,
que los Reformados son Maniquéos. Con efecto
Lindano dá el nombre de AManiquéos novísimos à
los Calvinistas que se entraron en Polonia, y
niegan , como en todas partes , la libertad huma
na: enseñan que Dios obliga à observar una ley
imposible, y otros errores, que son comunes à los
Calvinistas y Maniquéos.
Hemos llegado à los principios de la Reforeº...
ma , que sonLatambien
vo Deismo. la época
Reforma principal
es como del gran-
el abismo nue-º A

de , de donde han corrido las innumerables sec


tas, que han anegado la tierra. Se les ha hecho
ver por Bossuet, y aun por los mismos Deistas, que
el systéma de los Protestantes se ha fundado so
bre unas reglas, que los llevan necesariamente al
Deismo, y al Socinianismo. En adelante habrá
muchas ocasiones de hablar de esto. La qüestion
de hecho apenas se duda y verémos à los Cal
vinistas de concierto con los Deistas , à quienes
por otra parte no pueden tolerar. Desde el prin
cipio conspiraron juntos los Gefes de todas estas
Tom. I. G SCC

() Lateran a Ponnoci, año de ja.


5o . PA R TE PRI M ERA.
sectas à un proposito, que era el de arruinar la Igle
sia, à quien pusieron el nombre de Babylonia. To
maron, al parecer, por empresa equellas palabras,
que dixeron otros impíos: Anonadad, anonadad has
ta el fundamento en ella. Y en efecto se jactaban de
que Lutero habia destruido el arco de la bóbeda:
que Calvino habia allanado los muros; y de que
Socino habia arrancado hasta sus fundamentos (1).
Tota Urbis Babylon destrurit tecía Luterus,
AMuros Calvinus, sed fundamenta Socinus.
reina. El mas celoso Apologista de la falsa reforma
¿º º no ha podido purgarla de estas abominaciones , que
de ella han nacido: este es Mr. Jurieu, que antes se
uexa de estos males con las expresiones mas vehe
mentes (2): lo conoció mejor desde que no fueron
permitidos en Francia los Calvinistas y Reforma
dos : al salir de ella este torrente impuro, como él
mismo se descuida en llamar à la Reforma , para ir
à descargar sobre la Holanda y los otros Países Bajos,
se sintieron mejor los gusarapos, ranaquajos , sa
pos , y otras pestilenciales sabandijas, que ha
bian nacido en el seno de estas lagunas de la Refor
ma, e infestaron toda la tierra de su dispersion.
1xxi.
Qtro documento
, , Entonces (dice Jurieu) se ha quitado el ve
¿, lo, y se ha observado el fondo de iniquidad ; y
¿n
Sacerdotes del ,
33 estos Mesieures(los Socinianos) quasi enteramente
º e

¿ººl, han sido descubiertos, despues que la persecucion les


ll ll3l15llO, Ar -

, ha derramado por lugares, donde han creído po


- s, der
(1 Los que hablan de Gregorio Pauli, le atribuyen la misma jactancia, con una em re
sa semejante: pudo ser, que muchos de ellos se jactasen de una osadía. Infelíz emulacion
(2) Jur. Apud Bossuet Avertis. 6. part. 3. n. 5. Le rideau à etè tirè lº on a vu le fond
de lº iniquites et ces Messieurs se sont-presque entierement decouverts depuis que la
persecution les a disperse en deslieux, oü ils ont cru pouvoir sº, ouvrir avecliberte.
DisERTACION HIST ORIco-CRITICA. 51
, der manifestarse libremente (1) “Segun una Car
ta dirigida por varios Protestantes Franceses re.
fugiados en Londres , para el Synodo de Ams
terdam , que ellos celebraron en el año 1699. los
mismos Ministros de la Reforma han sido los Sa.
cerdotes del Deismo, y los Apóstoles del Soci
nianismo. - LXXII.

Estos son los que levantaron el pendon , ā que


se congregaron los malos espíritus de muchas Na- a es socinos.
ciones , exhortandose mútuamente à devorar el
cuerpo de la Iglesia. A la libertad de conciencia
y de creencia, que se ganaron con unas guerras
tan públicas y sangrientas, acudieron luego mu
chos, que no podian sufrir en sus Países las leyes,
y la Religion antigua. De España salió Miguél
Servet, de Italia los dos Socinos, y todos los ma
los esperaban hallar en la nueva Iglesia toleran
cia para qualquier cosa; porque en ella se profe.
saba tomar o dejar de la Escritura lo que cada uno
táse: esto era lo mismo que estar dejado al ar
bitrio de cada singular la Religion que quisiese elegir ron.
Migué Servet, en uso de esta libertad , dejó ¿¿
el Mysterio de la Santisima Trinidad, que no veía
tan expreso en la Escritura explicada por su juicio
proprio dió mucho que decir entonces, y despues
la conducta de Calvino para con él. Despues que
Calvino había negado los mysterios que habia que
rido, y de haber dado con estos exemplos las reglas
para que todos hicieran lo mismo, procuró la sen
tencia de muerte à uno, porque le habia imitado:
de aqui resultó el mal efecto de este suplicio. Mu
G2 - chos,
(1) Bossuet ibid.
52 PAR TE PRIMERA.
chos, que estaban à la vista y querian creer lo
mismo que Servet, sintieron avivarseles el deseo
con una execucion tan mal dispuesta. Valentino
Gentil, uno de los amigos de Servet, se burlaba
de los Calvinistas y Luteranos , porque lo llena
1xxiv. ban todo de turbaciones, sobre unos artículos, que
Valentino Gen- e e

¿, llamaba de poco momento, pudiendo por sus prin


¿cipios atreverse a todo, negando hasta la Trinidad.
"º" Este siguió presto el exemplo de Servet; y aunque
abjuró primero fingidamente su error, despues de
haber corrido por Polonia y Transilvania, pre
dicando contra la Santísima Trinidad, vino final
mente al Canton de Verna , donde fue preso, y
quemado el año 1566. Se iba jactando, quando
le llevaban al suplicio , de que no moria por Jesu
Christo , sino por la gloria y eminencia del Padre.
tra es Los Socinos prevalecieron mas estos fueron
¿iº. Es dos, Lelio; y Fausto, tio y sobrino ; su origen era
- muy conocido en Sena. Lelio, el tio, mirando à
su Patria con desconfianza para sus perversas incli
naciones, la abandonó el año 1547. teniendo 2 I. de
edad, o à lo mas 22. Gastó quatro años en viajar por
Inglaterra, Francia, Alemania, y Polonia, y al finvi
no à establecerse en Zurich. Tuvo alliamistadcon Cal.
vino, Melanóton, Beza, Musculo, Pedro Martyr,
y otros semejantes. En sabiendo la muerte de Servet,
procuró disimular que él seguía el mismo error.
Despues pasó à Venecia con recomendaciones de
los Reyes de Polonia y Bohemia, para que le de
jasen disponer de su Patrimonio. En todos sus via
ges habia inspirado su veneno à quantos podia co:
municarlo sin peligro proprio. En Polonia echó
mas raíces su cancer: y aunque muríó en Zurich
- 3l
DisERTAcioN HistoRico-cRITICA. 53
à los 37 años, el de 1562. no adelantó poco en
el arte de corromper á muchos. Lxxvi. .
Fausto Socino entró en la herencia de los es "¿"
critos y errores de su tio. Habia nacido en Sena
el año 1536. Las cartas de su tio le corrompieron
desde temprano; y para no caer en la Inquisicion,
dexó su País antes de 2o. años, y se retiró à Fran
cia. Desde Leon pasó à Zurich ; y habiendo recogido
los escritos del tio, fue à propagar sus dogmas por
muchas partes. Estos miraban principalmente à dejar
la Divinidad sin personas, y à la persona de Chris
to sin Divinidad: que era renovar el antiguo error de
Arrio, de Cerintho, de Paulo Samosáteno, y otros y
enemigos de la Trinidad, y de la Divinidad del Verbo, ..."
Doce años disfrutó la Corte del Duque de sºy. y

Florencia. De aqui se retiró à Alemania, no ha- muerte


ciendo tanta parada en parte alguna. Jorge Blan
drata le convidó à Transilvania. Este País y la Po
lonia fueron los asilos mas seguros de los Antitri
nitarios , Socinianos y Deistas. Alli se habia he
cho ya visible Gregorio Pauli, Ministro de Craco
via, à quien dan por cabeza de estos ultimos. Des
pues veremos à Cracovia hecha mucho tiempo la
Metrópoli de los Socinianos y Deistas. En ella pu
blicó Fausto Socino su libro de Magistratu, con
denando, asi el uso de las armas en los vasallos
contra sus Príncipes, para obtener la libertad de
conciencia; como en los Príncipes Christianos pa
ra hacer la guerra à sus enemigos. Por este escrito per
dió en efecto la gracia del Rey de Polonia, y se re
fugió à los estados particulares de un Señor Pola
co. Tambien perdió à Francisco de Medicis, que
le habia protegido en Florencia, y siempre le
13,
54 PA R TE PRIM ERA.
bia conservado el goce de su patrimonio. Le co
gió la muerte en Luclavia , à diez millas de Cra
covia el año 16o4, teniendo sesenta y cinco
de edad. -

LxxvIII, Sus continuadores fueron Crelio , Jonás So


¿ linchtingio, y Juan Luis VVolzogenius. Los es
“" critos de estos, con los de Lelio , y Fausto, en
traron en una compilacion , que se intitula: Bi
bliotheca fratrum Polonorum quos Unitarios vocant,
en siete tomos en folio. Alli las lucubrationes de
Fausto, o la exposicion de la Escritura. Sus tra
tados de Ecclesia : Praeleófiones Theologicae liber de
Justific. fid. eº oper. Elenchi Sophistici: Institutio
Religionis Christiana : Epistolead amicos, (1) y otra
obra del mismo Fausto, para persuadir, que to
dos los Reformados, dichos Evangélicos, que se
hallaban en el Reyno y gran Ducado de Polo
nia, debian ser de su partido.
Lxxx. Esto prueba bien que los principales fauto
ºria res de los Socinianos y Deistas , no son otros
¿ que los Pseudo-reformados, o Pseudo-Evangéli
º cos. Al calor de estos, y de su misma oficina sa
lieron todas las sectas. , Nada era mas comun,
, ( dicen los Autores (2) del gran Diccionario)
,, que ver nacer en aquel tiempo nuevos monstruos
, en materia de Religion. La licencia que en el
, siglo XVI. se tomaron Lutero, y los demás Re
, formadores , de interpretar la Sagrada Escri
, tura segun sus luces, dió principio à muchas»,sec
* - a tas

(1) La obra de Hereticis capitali supplicio non aficiendis , es el asunto de una


larga critica que hace Bayle Art. Socin (Lelio) Remarq. 13. sobre si es de Lelie
Socino ô de Castalion.
(1) Artic, Lelio Socino.
DISERTACION HISTORICo-CRITICA. 55
, tas en que se dividieron los Novatores. Al mismo
, tiempo se armaban ellos unos contra otros, y de
, este modo se levantaron Carolstadio, Zuinglio,
, y Oecolampadio contra Lutero. Despues se re
, veló Calvino. Miguél Servet (1), Aragonés, ad.
, hirió al dictamen de algunos antiguos Heresiár
, cas enemigos de la Trinidad. Calvino , que le
, hizo quemar vivo en Ginebra en 17, de Octubre
, de 1553. vió nacer de sus cenizas un cierto Mi
, nistro de Cracovia , llamado Gregorio Pauli,
, el primero que publicó esta heregía en Po
, lonia. “ -

De aqui se vé que el Socinianismo y Deis- xxx.


mo son la misma Reforma con diversos nombres, ¿
y mas o menos explicada. Segun la idéa de Bos-¿º y
suet, la Reforma, bajo este nombre, fue la aurora, y
el Socinianismo o Deismo fue su medio dia. Puede
que contente mas el decir que la Reforma fue
el ultimo, crepúsculo de la luz, y el Deismo es el
abismo de las tinieblas , y el Reyno de la noche,
Moreri explica estos progresos hablando de Faus
to Socino. , No se contentó éste , dice , con re-.
,, pudiar los dogmas de la Iglesia Católica, que,
, habian ya reprobado los Calvinistas y Lutera
., nos emprendió examinar aquellos que habian
s, consentido los Calvinistas , y aun los de su tio.
, Parecióle que los Arrianos habian favorecido de
- - - - 2, Illa
(1) El apellido de Servet no es natural de Aragon como lo hace aqui Moreri, poco
exáóto en lo que trata de Genealogias. El Diccionario Antifilosófico habla con sobrada am
bigüedad en quanto el origen de Servet; porque dice, que, ô nació en Villanueva, del
Reyno de Aragon, año de so9, ô en Tudela de Navarra año de 1511. En Tudela no hay
menoria de Familia, que lleváse este Apellido. En Aragon hay muchos pueblos con el
nombre de Pillanueva. Lo que hace mas dificil justificar en esta parte su origen. Algu
no ha confundido a Servet con Arnaldo de prillanueva. No desfavorece a esta congetu
ra y( que
co es de uno
el nombre de ladepatria.
los Autores de las Memorias de Literatura ) la profesion de Medi

56 PA R r EP RiM ERA. * -

, masiadamente á Jesu-Christo: con esto se decla


, ró distintamente por Samosateniano y Focinia
, no , afirmando, que Jesu-Christo era puro hom
,; bre... Los que leyeron sus escritos saben quan
, torcidamente interpretó las Escrituras para con
, ciliarlas con sus opiniones; y sobre todo los prin
, cipios del Evangelio de San Juan. Tampoco di
, ficultó fingir un viage de Jesu-Christo al Cielo
, despues de su Bautismo, para explicar este paso
, de la Escritura donde dice el mismo Jesu-Chris
, to, que descendió del Cielo : Nemo ascendit in Ce
,, lum , misi qui descendit de Celo (1)... El pecados
, original, la gracia, la predestinacion absoluta,
, todo esto lo tiene por quimeras, y los Sacra
,, mentos por simples ceremonias sin eficacia. Co
,, mo por otra parte sentia alguna dificultad en la
, presencia de Dios, y en la inmensidad del sér.
, divino, le pareció bien cercenar à Dios en un
,, rincon del Cielo , y no atribuirle mas que la º
, presencia de los efectos necesarios. Entra tam
,, bien en el número de los errores Socinianos el
, de la muerte y resurreccion de las almas; quie
,, re decir, que algunos de sus Sectarios afirma-.
, ban, que morian las almas con los cuerpos pa
, ra resucitar con ellos, y recibir la sentencia. “
LXXXI.
Nuevos progre Aun le quedaba à la Reforma, y al Soci
sos en Polonia.
nianismo campo donde manifestarse mas ; por
que todavia quedaban verdades que negar. Los
progresos que hacian cada dia en Polonia les
prometian el que no quedaría una piedra sobre
otra. El Rey Sigismundo concedió la libertadCOflº
de
(1) Artic. Fausto Socino. -
DisERTAcon HistoRico. CRITICA. 57,
conciencia à quantos se habian separado de la
lesia Católica. Al abrigo de esta indulgencia
crecian los Socinianos. No dejaban de establecer
Iglesias (1), y desde los años 1552. eran bastan
tes para componer las de Pinzow , Racovia, Lu
blin, Luclavia, Kiovia , Cracovia, Novogrod,
la de Volnia , y otras. Fijaron en Cracovia su
Metrópoli : alli, establecieron un Colegio y una
Imprenta. Sus Juntas eran en Pinzow, lo que les
dió el nombre de Pinzovianos. Su partido era do
minante en las Synodos que se juntaron por los
Pseudo-reformados en Polonia en tiempo de Si
gismundo Augusto. . . . . . .
Aun mayor dominacion y tiranía exercita- rxxx.
ban sobre los Católicos. Oleniski, un Señor de ¿
Pinzow , ligado con Stancar, desterró del lugar à ¿a
todos los Sacerdotes y Religiosos, protegiendo º"
manifiestamente à quantos apostataban. A esta
conmodidad vinieron Blandrata , Gregorio Pauli,
Lasko, con otros, à fundar en Pinzow una Iglesia
contra el mysterio de la Santísima Trinidad. Cons
piraban à que no fuese este lugar menos célebre
en Polonia que habia sido Atenas en la Grecia.
Siempre iba su impiedad con color de Filosofía sean.
En la Junta primera que tuvieron en Pinzow y # a
en 1555. acordaron con los Protestantes exáminar ¿:
la doctrina, Religion, y espíritu de los hermanos"
de Moravia, que se llamaban VValdenses, Ana
baptistas, Husitas. El año siguiente quisieron los ---
Católicos en una Dieta de Varsovia contener esta
desenfrenada libertad de los Reformados, y So
Tom. I. H ci
---

(i, Fleury, años. E7. a 7. edit. Paris, 74, , , ,


58 PARTE PRIMERA.
cinianos: pero quando se viene tarde al remedio
de los males, apenas se logra otra cosa que cono
cer su rebeldía , y dejarlos mas consentidos. Asi
quedaron los Hereges. Luegó juntaron su Con
ciliábulo en Sciminie , donde Pedro Gones de
fendió, que el Padre Eterno era mayor que el Hi
jo y que el Espíritu Santo: que no habia otro Sym
bolo que el de los Apóstoles, y otras impiedades
conformes à las de Servet. Los Reformados , que
estrañaron un tal discurso, consultaron sobre él à
Melancton. Este decidió que aquella doctrina
olía al Arrianismo. Es demasiada esta suavidad de
Melanéton , llamando un cierto sabor de Arria
mismo lo que era un Arrianismo mas rígido que
el antiguo.
Otra carta de Melanóton refiere Bossuet, don
Riºse de tomando el tono de Profeta , suponia preveer
una respuesta que
¿muy de lejos las cosas , y lloraba las turbaciones
tOIl"
que producirían las qüestiones sobre el mysterio
de la Trinidad. ¿Qué será , decia, quando se con
trovierta si el Padre es otra persona que el Espíri
tu Santo? Con las historias de los Socinianos que
tenia presentes , y que se le consultaban , era
menester muy poco para ser Profeta. Quizá pre
sentiria el progreso sin término de las disputas
que la Reforma habia sembrado sobre lo esencial
de la Religion. - - -

Desean dicha
respuesta en otra
Pedro Gones, y los Socinianos no hicieron
junta, algun caso de los escrúpulos de Melancton. En
-

el año de 1558. tuvieron otra asambléa en Pin


zovy para afirmar las idéas de Servet (1). La re
-. - - - pug.
Fleury, ubi supr, n, 88,
DisERTACIoN HISToRCo-CRITICA. 59
pugnancia de algunos produxo nuevas disputas;
para concordarlos se juntó otra Synodo en el mes
de Noviembre del mismo año : los principales en
ella parecian Juan Lasko, Gregorio Pauli, Sta
nislao Sarnieki, con Andrés Subinieski; pero des
pues de muchas contiendas, nada se acordó.
Volvieron à juntar otra Synodo , que era la OtrasLXXXVI.
juntas, en
nona. Gones, habiendo sostenido con demasiado li ¿.
no estaba con
calor sus errores, estuvo à riesgo de ser preso por los ta5.
no
sus contrarios; pero habiendolos templado una "
arenga muy patética, que les hizo el señor Pie
kerski, abrazaron los errores que un momento an
tes condenaban con su Autor, En esta Synodo
nóto, que Gregorio Pauli aun no era declarado
Sociniano o Antitrinitario; antes estuvo en el par
tido contrario, y tuvo fuertes disputas con Lisma
nini compañero de Blandrata : esto favorece poco
à los que le ponen por cabeza de los Deistas, no
habiendo sido, sino un Ministro Protestante, y LXXXVII.
despues un sectario de los Socinianos. Disputas de estos
con los Reforma
Despues de otras juntas, en que siempre ga- ¿
naban terreno los Pinzovianos, o Antitrinitarios, del añº 56.
contra la resistencia de los Reformados , congre: -

garon otra Synodo en Pinzovv el año 1561 , à 3o.


de Enero. El principal negocio fue querer desterrar
la idéa del Espíritu Santo, y de un Mediador Jesu.
Christo, y acabar de satisfacer los escrúpulos que
sobre esto habian manifestado algunos Polacos prin.
cipales. Todo el fundamento estaba reducido à si
constaba o no en sus Escrituras: sobre esto se acu
saban unos à otros de hereges, y de escandalosos,
Como los Pseudo-reformados habían enseñado à
despreciar la tradicion, el juicio de la Santa Iglesia,
H2 y
6o PARTE PRIMERA.
y el consentimiento de los Santos Padres, que
abren el sentido de la santa Escritura, se hallaban
sin mas armas para combatir, que su sentido pro
prio éste no debia valer mas que el juicio
de cada uno de los otros ; con que se vino final
mente à los pesares e invectivas que se echaron en
cara de parte à parte. . . . .
Llaman los Deis El que hablaba por los Socinianos (1) con
tas à Calvino cluyó,que pues no se le refutaba sino con injurias,
sador de sus her
debia tener razon ; y tomando un tono mas alto,
reprehendió la conducta de los de Ginebra, y es
pecialmente la de Calvino: llamó à éste acusador
de sus hermanos; esto lo decia por Servet, Blan
drata, y Valentino Gentil, contra quienes habia
pedido la pena de muerte. Defendian tambien,
que era un gran siniestro acusar à estos de heregía,
por hablar sobre las materias controvertidas, de la
misma manera que se enseñaba à hablar en las Igle
sias de la Reforma. Este documento prueba sin
equivocacion , que los Socinianos o Deistas no
son mas que unos Pseudo-reformados mas descu
biertos. En vista de eso, los Presidentes de esta
Junta precisaron à los que habian acusado à Blan
drata y à Lismanini de heregía, à que les hiciesen
la reparacion de su honor. Tambien acordaron es
cribir à Calvino en nombre de la Synodo. Lisma
nini se encargó de componer las cartas : en ellas
se le decia, que él no podia condenar à Blandra
ta. Esto es verdad, si no dieran otra razon que la
que referí poco antes; y era, que un delinqüente
como Calvino, d...no debia
. . ... o e
hacer
a
de Juez, ni de Fis.
cal
—La — L- - = - - -
y Eleury, ubisopin, sos. :
Tºº" º º
º. -
.
*».
DisERrAcroN HIsroRico-cRIrrcA. 6r
cal contra sus mismos cómplices; o por mejor de
cir, sus sequaces. La respuesta de Calvino se leyó
en otra Junta de Cracovia, que es para ellos la 2o.
En ella exortaba aquel buen Pastor à las Iglesias
Protestantes de Polonia , y especialmente las de
Cracovia, y Pinzovv , à velar atentamente sobre
Blandrata , y à guardarse de su doctrina. Este
sus parciales exclamaban contra la dureza de č.
vino pero se les obligó, por respetos de aquel
Oráculo y nuevo Papa, à que firmasen una fór
mula de fé, contraria à lo que decian y creían. LXXXIX,
Esto muestra quan cundido estaba el Socinia Progresos del So
cm
nismo en Polonia: no lo estaba menos en Transilva cinianismo
Transilvania por

nia al favor del Príncipe Juan Sigismundo. En una la Pseudo-refor


carta que éste escribió à las Universidades de VVi
temberga, y Leipsic el año 1561, por el mes de
Septiembre, muestra, entre otras cosas, lo que hace
mas à mi intento; y es, que los Socinianos o Deis
tas, no necesitaban de otras cabezas, ni tienen otro
apoyo mas conocido en estos tiempos que los Pseudo
reformadores., El zelo y la aficion que habemos
, tenido ( dice (1) aquel Príncipe) por la pureza
, de la Religion , nos hace tolerar con mucha pena
, las doctrinas nuevas , que ciertos seétarios de
, Zuinglio y de Calvino, han derramado en nues
, tro Reyno (de Ungria): y lo que aumenta nues
s, tro pesar, es vér que nuestros buenos subditos
,, andan tan turbados, por la diversidad de opi
, miones nuevas que se vierten entre ellos, que n
», saben ya qué es lo que deben creer. “
- -
Aqui no se dá otro nombre à los Socinianos,
(1) Vease en Fleury, ubi supr, n, 88, -
62 . ... PA R TE PRI M ERA. -

1, un avá que el de secarios de Calvino y Zuinglio : de ca


¿mino se manifiesta la extrema turbacion que aquel
soctas. Príncipe veía en sus Estados, por las nuevas opi
niones de los Protestantes y sus sectarios, à quie
nes habia dejado entrar en ellos. Por mas que pro
curemos apartar los ojos de estas revueltas que cau
san los Deistas, y todas las nuevas sectas, donde
quiera que meten el pie (reservando el negocio para
la obra que se sigue), no dexamos con todo eso de
tropezar à cada paso con estos desasosiegos. Ellos
despertaron al fin la torpeza y flogedad del Rey
Sigismundo, para que mandáse salir de Polonia à
todos estos sectarios tuvo con todo eso poco efecto
su edicto, publicado en el año 1566; pues no de
jaron de establecer todavia Iglesias en las Ciudades
mas principales. El año 1638. conservaban sus Es
tudios y Colegios públicos.
XCI. Un sacrílego desacato que cometieron los Es
Ocasion de pros
de bañisa
Varsovia de tudiantes Socinianos contra una santa Cruz, que
ss y su con estaba levantada en un camino real, movió à la
# Dieta de Varsovia , en el mismo año, à que se des
- truyera el Colegio, la Imprenta, la Iglesia, y à
que saliesen del Reyno sus Ministros: despues en
el de 1647. fue desterrado por la Dieta Jonas
Slichtingio, por haber publicado un libro, intitu
lado Confessio Christiana, y fue quemado por el
Verdugo. A pesar de tantos decretos públicos,
conservaban el egercicio de sus juntas hasta el
año 1658, , Se supo entonces, que estos sectarios
, mantenian (1) tratos secretos con Ragotski , Prín
, cipe de Transilvania, que invadia à la Polonia
», por
(1) Moreri artic. Socinianos. - - - - - - -
DisERTACIoN IIsroRico-cRITICA. 63
, por una parte, mientras que los Suecos la entra
, ban por otra. Esta noticia determinó à la Dieta
, de Varsovia à extirpar por entero en todo el
, Reyno tan abominable heregía. Hizo , pues,
, una ley que proscribió al Arrianismo, y obligó
, à los Arrianos y Socinianos , comprehendidos
, bajo un mismo nombre, à que abjuráran sus er
, rores, o salieran del Reyno. Dos años de tiempo
, se les concedieron para disponer de sus bienes.
, Confirmaron en adelante esta ley las Dietas ge
, nerales, y fue egecutada con todo rigor, “ -

Ragotski, aunque favorecido por ellos en Po- son "¿ten


lonia, no los favorecia en Transilvania. Christo- ¿º
val Bathori, y Estevan, Príncipes del mismo Es
tado, habian hecho antes sus esfuerzos por des
terrarlos de él. Se tomaron diferentes medidas
para establecer la Religion Católica , arrastra
da por otros Príncipes sus antecesores : para esto
fundaron el Colegio de Clausembourg; pero los
Socinianos, hechos mas insolentes, insultaron di
ferentes veces este Colegio, hasta que lo destruye
ron en el año 16o3. Aquinota uno que se dice Con
tinuador de Fleury (1), que el Socinianismo no tuvo
otro nacimiento que el Luteranismo, y lo mira co
mo una conseqüencia necesaria de las incesantes varia.
ciones de los sectarios.
¡Qué nos admiramos hoy, si vemos à Polonia asº, E.
Transilvania oprimidas de calamidades Mas se #ºº
debe admirar si ha podido sostenerse tanto tiempo
contra tantas causas de ruina que sufria en su seno.
Acostumbrados mucho há à confederaciones par
1) Mr. Morenas, Continuat, de lº Hist, de Fleury , tom, 1. pag.58,
64 PA R TE PRIMERA.
ticulares, que jamás compondrán Iglesia ni Na
cion , zelan todos y combaten por sus empeños
singulares , y no por el bien comun, como suena
en la boca de cada uno. Quando no pueden con
tar con un dia de subsistencia , se les vé perder
muchos en disputarse la precedencia de asiento en
las Juntas actuales, y en otros puntos tan poco im
portantes : una christiana caridad los uniria mejor
que un Patriotismo, y otras expresiones huecas y
caballerescas, de que hoy se llenan la cabeza mu
chos fieles, y los trahen buscando aventuras ridícu
las. El dolor es, que la ruina de los Estados es en
tretanto cierta, y quasi inevitable.
XCIV.
Providencias in
La Holanda ha hecho diferentes decretos para
fructuosas de Ho
landa contra los
arrojar muchas veces de sí à los Socinianos, cono
Seétarios ciendo el peligro que en ellos vá à todo el Estado;
pero era necesario que abandonáse primero la
Pseudo-reforma, de quien los Sociníanos son unos
efectos necesarios: por esto han sido poco eficaces
sus providencias. Desde el año 1585. se empezaron
à manifestar alli por un libro, que son siempre los
emisarios o correos , que entran delante de estos
males en qualquierapaís. En él se anunciaba el
Deismo desde su sobrescrito se intitulaba Anti
athesis dočírinae Christi, c5, Anti-Christi de vero Deo.
Se hacía su autor Erasmo Juan, Rector del Co
legio de Amberes, Doctor de la nueva Reforma.
Zankio refutó esta obra en el año siguiente: luego
vinieron ocho libros en su socorro, y sembraron
el Socinianismo en Utrecht. De Polonia llegaron
el año 1598, dos Misioneros Socinianos Ostorodo,
y Waidovo, y tradugeron en lengua Flamenca
muchos libros del mismo error, Los Estados los
pros
DisERTAcioN HistoRico cRITICA. 65
proscribieron con los Autores : no permitían que
se enseñáse el Socinianismo en alguna de las Pro
V111C1aS, -

Las disputas de los Remonstrantes, y Goma ¿


ristas les abrieron despues la puerta; pero con todo ¿.
eso, los Estados generales, y las Synodos, hanº" -
mantenido la proscripcion hasta el año 1643. Con
tra esta intolerancia se han quejado mucho los So
cinianos. El Ministro Jurieu es uno de los que han
escrito con mas vigor para justificar dicha intole.
rancia: se queja tambien de que à pesar de todas
las mencionadas providencias, la Holanda se halla
inundada de estos Hereges. XCV

Despues de la revocacion del Edicto de Nan e cto de

tes por el zelo, y magnanimidad christianísima de N


Luis XIV. creció en la Holanda el número de los ¿""
Socinianos, que iban revueltos con el arroyo de
los Reformados que se refugiaron en aquellos Paí
ses; asi se dice que hay un gran número de ellos
en las Provincias Unidas; pero , aparte de esto,
, (añade Moreri) es bien notable, que todavia
, ningun Príncipe ni Estado hizo profesion pú
•, blica del Socinianismo.
z No debo omitir una observacion acerca de o", ...
este excesivo número de Socinianos y Deistas, ¿
que se suponen en los países Protestantes, y con caus,
ella concluiré este artículo. Mi observacion com
prehende tres partes , y son : la primera, que los
Protestantes no subsisten, ni parecen ; porque se
convierten, o resuelven en Socinianos. Segunda:
los Socinianos, como dice Moreri, aunque son tan
Tom. I. I tOS,
(1) Moreri, Diccion, art. Socisianismo.
66 PART E PRIM ERA.
tos, no componen todavia algun cuerpo, y es por.
que se convierten o resuelven en Deistas del ter
cer estado. La tercera : de estos Deistas se puede
decir aun mas, y es, que siendo tan antiguos como
Caín, y haber tantos Cofrades, apenas pueden con
tar algun establecimiento donde se profese su doc
trina. -

"xCVIII. Los Protestantes se ván desapareciendo, y re


Los Reformados - - e - -

¿ solviendo en Socinianos y Deistas. Qualquiera


¿b. espíritu (1) se hace inestable por el pecado. ¿Qué
nos admiramos de la inconstancia de los Protes
tantes , cuyos principios lo son de todo pecado ?
Se les ha hecho ver muchas veces, y la experiencia
lo dice mejor, que es tan imposible subsistir en
ellos , como detenerse à sí mismo en el ayre uno
que se precipitó de lo alto de una roca. Por esto,
como antecedentemente queda indicado, ellos son
los que han untado el precipicio para el Socinianis
mo, Deismo, Ateismo, y estos no son sino dife
rentes grados à que se cae desde la Pseudo-reforma.
En este sentido se les acusa , y convence de Soci
nianos, Deistas, &c.
pe Además de los documentos yá alegados, aña
éste se
¿e diré otro, que no tendrán por sospechoseno:sus
prueba. dis
toma de Juan Jacobo Rousseau, quien
- - - putas con los de Ginebra, los convence de que son
Socinianos y Deistas. Aun hace ver contra los Mi
nistros, que no pueden ser otra cosa; y que todo
hombre consiguiente y sincero debe ser (2) Cato
lico, o caer hasta el Deismo: que no hay medio
-
6211

() Jerem. Tre, or.cap. 1. v. 8. Peccatum peccavit Hierusalem, Propterea instabilis


facta est.
(2) Rouss. letr. 1. Ecrit. de la Montag pag. 53.54.
DisERTACIoN HIsroRIco-cRITICA. 67
entre estos extremos sino la hypocresía, y la simu
lacion: que el temperamento que los Protestantes
afectan mantener , es contradiétorio y ridículo:
que es necesario, o quedar sobre una autoridad y
regla viva, que decida los dogmas, o atenerse à la
razon sola : en el primer caso están los Católicos;
y en el segundo los Deistas, Socinianos, &c. Prue
ba despues (1), que los Protestantes han ll gado ya
à este mismo caso. Los acusa de la contradiccion que
hay entre sus doctrinas, y su práctica ; y afirma,
que no han tenido que responder à los Católicos
siempre que han hecho este argumento contra sus
primeros Reformadores.
, ¿Quánta ventaja , y quál triunfo, dice (2), no
,, han dado à los Católicos sobre este punto ? Es
, una miserable compasion ver (ā los Reformados)
, desvariar neciamente desde que los traen à este
», artículo. Estas contradicciones no prueban otra
», cosa sino que los Protestantes siguen à sus pa
, siones mas bien que à sus principios. “ (3) ... c.,
guenNo mucho
sus pasiones y à en
à arriesgára sus decir,
principios,aquellos si-¿?
que que no es- rán los catºlices.
tán reñidos entre sí; antes sus principios son diéta
dos por sus pasiones. De ambas causas resulta el
que apenas tienen ya el nombre, y exterioridad de
Reformados, y Protestantes; y aun esto es por un e

temor que los ha ocupado siempre del qué dirán


- I2 los
- (1) Juan Jacobo Rousseau, ub supr pag. 49.
(2) id. Letr. 2. Ecrit de la Montag pag. se. Quelle prisse nº ont ils pas, donné
ence point aux Catoli ques, et quelle pité nº est ce pas de voir dans leurs de fenses
ces sçavans hommes, ces sprits ecclarés , qui raisonnoient si bien sur tcur autre
article., deraisonner si tottement sur celu -a 2 Ces contradictions me prouveroient
ePendant autrechose, si non quils suivoient bien plus leurs passions, que
leurs principes. - - -

, (3). En una Disertacion del lib. ... diré à ver el estado en que paró la disputa de, los
Ginebrinos contra D Alembert por el Artículo Genove de la Encyclopedia.
63 PA Rr E PRIMERA.
los Católicos? En un escrito intitulado: AMis Re
Jercíones (1), se alega un discurso hecho por cierto
Censor o Juez, del escrito de Petit Pierre, que
descubre bien esto. Parece que un Ministro de ellos
enseñaba que las penas del Infierno no serán eter
nas. Este fue uno de los errores de Socino (1), y
lo es hoy de sus sectarios, y de los Deistas menos
rígidos: sobre esta doctrina caía el discurso referido
en el citado escrito. Quejase el dicho Juez de que
se enseñen estos y otros errores en la Reforma.
s, ¿Qué triunfo (añade) no damos por aqui à nues
, tros vecinos los de la Iglesia Romana, que sin
, esto no han dejado de tener muy mala opinion
, de nuestra Reforma ? ¿Qué dirán, si toleramos
,, que se enseñe contra el artículo de la eternidad
, de las penas del Infierno? “
Es muy débil freno este respeto del qué dirdín
los Católicos, para detener largo tiempo el ímpetu
de unas pasiones puestas ya en un movimiento rá
pido hácia toda libertad. Era, pues, forzoso que la
Reforma cayese en el Socinianismo.
El saire Este no podia tampoco quedar aqui mucho
¿ tiempo: él comenzó por el Arrianismo: al princi.
¿º pio esto les bastaba, y era entonces mucho el lla
marse Arrianos. Fausto Socino se empeñó en ade
lantarse à Lelio su tio; y se extendió hasta poner al
Socinianismo en el primer grado del Deismo. Aun
aqui

(1) Que triunfe sur nous (dit un de ses Juges de Petit Pierre ) ne, donnerious
nous pas par la à nos voisins de lº Eglise Romaine, qui sans cela nº ent
deja que trop
mauvaise opinion de notre Reforme ? Si nous tolerons que lº on enseigne la durée
bornée des peines de 1 enfer, que diront les Catholiques & Mes Reflexions , pieces
justificatives, pag. 134. -

(2) Natal. Alexand. Hist. Ecclesiast. tom. 9. pag. 134. El Autor de la Religion
esencial al hombre, &c.
DISERTACIoN HIstoRIco-CRITICA. 6
aqui no duró demasiado; y el Deismo se mudaba
de mal en peor, hasta venir à caer en el tercer
grado, que parecia el pésimo. Se detuvo aqui su
curso ? Nada menos. En el dia apenas parecen
estos Deistas qual ellos mismos se pintan. Vamos
à verlo. CII.

El Deismo en su tercer grado o estado, se


halla reducido à dos o tres artículos, u obliga-¿
ciones, que son: adorar d un Dios ser justo y
amar d la Patria. Asi Voltaire en su Poèma de
la Ley Natural, el Autor del Erámen importante,
y otros. Este último lo reduce à dos puntos.,, La
a, única Religion (1) que se debe profesar (dice)
», es aquella que manda adorar à un Dios , y ser
, hombre de bien. El gran nombre de Teista, que
, no se respeta bastantemente , es el único que
,, se debe tomar. “Quiere decir, que no debe
haber otra Religion que la natural, o el Deismo.
¿Y quiénes son estos, o dónde viven º Quie-iii.
ro decir, ¿dónde hay esta Religion de adorado- mismos
res de un Dios, que son justos , y aman la Pa
tria ? ¿Los que se dicen Deistas, adoran à Dios?
Lo primero, ellos mismos se descartan presto de
esta obligacion; y dicen claramente que no es me
nester adorar à Dios , y que basta sin esto el ser
justo. Asi el autor del Christianismo descubierto, el
de las Cartas d Eugenia , y el del Contagio sa
grado.
Lo segundo : Voltaire llama una lisonja in- ir que
digna de la Divinidad el darle culto. Dice que sea º a
Dios, asentado en su gloria, no tiene necesidad de
CS
-

(1) Poema de la Ley Natura, -


7o PARTE PRIMERA.
estas ceremonias , de qualquiera género que sean;
ni que es zeloso de su grandeza , para echar me
nos estos obsequios y alabanzas, que serian unas
adulaciones. Igualmente condena al culto verda
dero, que à todos los otros cultos falsos. ¿Las ala
banzas, (dice) los votos, y las pormesas serán al
gun obsequio al poder de Dios? ¿Es acaso aquel
pueblo altivo y conquistador de Bizancio, o el
sosegado Chino, o el indómito Tártaro, los que
solamente conocen su esencia, y su voluntad ? Pe
ro apartemos la vista de este cúmulo de imposto
res aborrecibles: porque todos están engañados con
la diversidad de sus ritos , costumbres, y rendi
mientos. N

Segun esto todos están engañados acerca de


esta primera obligacion de la Ley natural, sin em
bargo que nadie la puede ignorar , y que ,, la mo
,, ral uniforme de todos los tiempos y lugares
,, hasta los siglos sin fin , nos hablan de ella en
, nombre del mismo Dios. “¿Cómo es, que es
tando todos engañados acerca de la ley natural,
todos nos predican la verdad de la ley natural?
Esto es , que todos nos predican lo mismo que ig
noran, y aun lo que contradicen. Es lo mejor,
que condenando à los Chinos , Tártaros, y à to
dos , por ignorar la ley natural, todavia nos dé
à la China (1), al Japon , &c. por teatros donde
habla , y dá gritos esta ley, diciendo : adora d
un Dios. -

--- º

(1) Cette loi souveraine à la Chine, au Japon.


- Inspira Zoroastre, illumina Solon;
D: un bout du Monde al autre elle parle-, elle crie:
Adore un Dieu, seis juste, c5 cheris la patrie.
DisERrAcioN HistoRico-CRITICA. 7r
Quizá querrá este Deista reprobar solamente traen as
el culto exterior. Deseará que no haya alguna ce-¿
el culto exterior.

remonia externa , ni algun symbolo con que se


signifique el respeto à la Divinidad. Dirá que se
reconcentre en el interior toda la devocion , de
modo que ni aun se puedan cerrar los ojos y abrir
los,como hacía él en sus visagesó coloquios con Clark.
Asi lo quiere dar à entender en sus Miscelaneas,
ò en su Cajon de Sastre (1).,, ¿Se han acabado
, (pregunta) los moldes de los que amaban la vir
, tud por sí misma , como un Confucio, un Pi
s, tágoras, y un Sócrates ? ¿Habia en tiempo de
,, estos virtuosos puros tropas de devotos en sus
, pagodes , que anduviesen de romería en rome
s, ría, y se arruinasen con las ofrendas ? ¿Estaban
,, en uso las maceraciones, o se hacian castrar los
,, Sacerdotes de Cibeles para guardar continen
,, cia ? ¿De qué proviene que entre todos estos
,, mártyres de la supersticion no se cuente en la
s, antigüedad un solo hombre grande , un solo
, sábio ? “
CVI.
Vé aqui, pues, descargado el Deista de la pri Tambien el se
mera obligacion de la ley natural, que es adorar gundo,que es ser
V1rtulCSO.
à un Dios, y reducido todo à ser honesto, y vir
.tuoso, como supone à Sócrates , Confucio , &c.
y como dicen los otros Deistas citados antes. Quer
rán que los hombres sean honestos y virtuosos,
no por algun Dios, sino por la virtud pura , co
mo se acaba de explicar. ¿Qué virtud será la que
está sin la adoracion y reconocimiento de
Dios? ¿Qué virtud ni hombría de bien puede
- - ha
(1) Mºlange, cap. 7s, verbo Socrates.
-

72 PARTE p RIMERA.
haber en un Ateista ? No se diga que estos no
niegan ni desconocen à Dios. Porque el mismo
Voltaire , que lo vé predicado por la naturaleza,
todavia dice , que no es cierto para él el que
hay un Dios Criador ( 1 ). Pues él mismo dice
tambien (2), que el Ateista ni como particular, (

ni como persona pública puede ser virtuoso, o no (

ser pejudicial à la sociedad.


I. Pues este Deista, que es mas bien Ateista,
¿ tampoco amará su patria. El Autor del libro de
º º ºtiº 1: Sprit, tiene por una virtud de capricho y vana,
el amor de la patria. Véaqui como una por una
se han disipado entre ellos mismos sus obligacio
nes de la ley natural, y toda la Religion del Teis.
mo o Deismo. ¿Dónde (yuelvo a preguntar )
está el Deismo? Estoy por decir, que es aun mas
imposible hallar tales Deistas, que à los Ateistas.
Resulta, pues, de todo lo dicho, que si se pue
remº", que de formar algun juicio sobre una raza tan obscu
¿ra y desemejante à sí misma, es , que los Deis
¿." “tas del tercer estado son en realidad de verdad
una multitud de hombres bestiales sin alguna pie
dad natural ni sobrenatural. Su ciencia consiste
en dár por regla los antojos de las pasiones, y
reducir à arte y método la inclinacion à pecar.
Su política, y ley suprema es la independencia
absoluta, y sin limitacion. Sus congregaciones son
los convites, o los agapes : las mesas son sus alta
res; su Dios es el vientre ; y su fin es el extermi
nio, o la aniquilacion. El número de estos ha
- si

* (t) Voltair. Melang Poem.sebre la ey natural.


(1) Détionair. Philosophiq. art. Athee s.
DíSERTAcroN HIsroRico-eRIticA. 73
sido quasi siempre infinito. Antes del Diluvio se
multiplicaron , y apenas se escapó del contagio
una familia de ocho personas. Despues del Dilu
vio fueron creciendo ; y quando vino Jesu-Christo
à salvarnos, halló à poquísimos que no fuesen in
crédulos, e injustos. El mysterio de la Redencion
desterró à la impiedad, à la incrudelidad, à la injus
ticia, quasi de todo el mundo, por medio de una Igle
sia que se dilató hácia los fines de la tierra. Esta
Santa Iglesia dura hasta hoy con la misma doctrina
que creyó, y enseñó en tiempo de los Apóstoles,
y despues en todos los siglos; pero prevaleciendo
ya la corrupcion de nuestro corazon , y resfrian
dose sobremanera la caridad, se estrecha demasia
do el número de los verdaderos Christianos, incli
nandose las Naciones enteras à caer en laantigua
barbarie del Gentilismo. Quien hoy consideráre
atentamente el teatro del mundo, y le comparáre
con su imagensacada de los siglos pasados, verá sihay
bastante fundamento para temer, sin adivinar, que
está proximo à manifestarse el hombre de pecado.
Quizá no habrá otra definicion mas precisa, ni
mas ajustada à la mucha malicia de los Deistas.
Parece que no tienen otro objeto, ni otro fin que
el pecado, y aún hacerlo adorar de todo el mundo.
No será, pues, temeridad el pensar, que asi como
han sido los primogénitos del pecado de Caín, sean
tambien los primogenitores del Anti-Christo, que cer
rará el curso de la malicia humana, y cooperará à
que se llene el número de los predestinados, que
comenzó en Abél. -

Ved aqui todo el Deismo por mayor, y aun


1o que se puede juzgar de ellos en singular. No
2öm I, K S:
74 4 PART E p RIM ERA.
se quejarán de que les derogamos , ni ocultamos
cosa de quanto se puede presumir , y sospechar
de su origen y progresos. Nadie escribió hasta
ahora su historia ; y pueden peconocernos à los Ca
tólicos el saber de su nombre, y padres esto poco
que quizá ignoraban ellos mismos. Los que tubie
ren por dudosa o incierta alguna de las cosas re
feridas, podrán descubrirles otro origen y princi
pios mas bien probados. A mí poco me interesa el
que se queden sin alguno, como los hijos de la no
che y del pueblo; o que sean una generacion ca
sual de las tinieblas y del desorden : siempre se
rá esto verdad , y ya lo dejo indicado; pero todo
esto me toca menos, mientras que enteramente me
aplíco à que se prevengan sus funestas conseqüen
cias. Este es el objeto principal de toda esta cbra.
De lo que se dirá en los artículos siguientes, y en
especial en el quarto, donde se habla de los Filósofos
Gentilizantes, resultará todavia alguna mas luz pa
ra la historia de los Deistas.

A RTICULO II.
NOTICIA DE LOS LIBERTINo s.
N el artículo antecedente quedan dichas pa
ra los Deistas muchas cosas que son comu
nes a los Libertinos; aqui solo diremos lo que
conviene particularmente à este título.
se ºy a Los Libertinos se comenzaron à sentir con
ºrº" este nombre desde el año 1525, o el de 1522.
( Aquel tiempo merece ser fijadó por la época mas
funesta en la historia de la Religion. Entonces
-s s-. - - - pa
•,

DISERTAcroN HistoRico-óRITICA.
parece que se rompieron las fuentes del abismo
para anegar à la porcion mejor de la tierra en la
corrupcion y en las tinieblas. Se le dán por ge
fes y padres à Quintino, artesano Francés, na
cido en la Provincia de Picárdia , y à Copino.
Quieren otros, que Quintino, y Antonio Pocquio
hayan sido solamente unos restauradores de esta abo. -

minable secta. -

- Algunos la cuentan entre las setenta en que se -

dividieron y confundieron los Anabaptistas y Ca


tabatistas ; aunque otros reducen esta division à
solas catorce ramas. - CX.

Por dos razones se comenzaron à llamar Liber-"


tinos : la primera, porque se predicaban y ha- - -

cian libres de todo vasallage y sujecion à los Ma


gistrados; y de toda carga y tributo para con las
- ¿ legítimas (1): la segunda, porque rom
piendo el vínculo de toda sociedad , despreciaban
r"
el matrimonio , y se daban à la poligamia y al
vago comercio entre los dos sexos. CX.

Brabante y Holanda fueron el teatro de su pre-¿º º


dicacion; su doctrina toda se reducia à un dog
ma principal, y era, dar en el Universo un Espí
ritu solo, que era Dios: esto les basta para darse
la mano con los Deistas, y partir su nombre. Los
Angeles buenos y malos, y las almas eran nada
en su estimacion , sino un capricho humano. To
do lo que sucede en el mundo debajo del Sol, aun
nuestras acciones buenas y malas, todo lo hacian
FC 2 obra

() Natal Alexand. tom. 9.cap. ... art. 11. Pag. y 1. n. 3. Liberorum & Liberti
- norum contemplatione venerunt , , sive quod ab omni Magistratu , & onere pu
blicº inunes esse , voluerint ; sive quod poligamiam & promiscuam libidinem
professi Sunt, * - ... - --- -
- -
76 PAR re º RIMERA.
efecto de aquel unico Espíritu que obra en todas
las cosas: los homicidas , los adúlteros, los ladro.
nes, y los autores de otras maldades, no debian ser
(segun ellos) castigados, ni aun argüidos; siendo
todos estos delitos obras de Dios. -

Interviene una diferencia entre los Libertinos


pie entrº Deistas; que estos fingen à Dios remoto de las co
tinos, y sas humanas , y sin providencia; a quien nada
tocan los bienes, ni males que suceden en la tier
ra: pero los Libertinos cargan à su Dios de todos
los pecados que se hacen en el mundo. Con esto
prevenían un asilo altísimo à todos los delitos hu
manos , y ensanchaban los caminos para correr al
libertinage de las costumbres: esto les mereció el
nombre. Al presente se llaman Libertinos todos
aquellos que se arrojan à una libertad desenfrena
da en pensar, decir, y obrar todo lo que les es
agradable. Aqui vá à parar Antonio Collins en
su systéma de la libertad filosófica.
cxm. , , Este es un género de fanáticos (dice el que
¿ºº, hace su retrato) (1), en que podemos creer que
,, han revivido los Gnósticos, y los Valentinistas.
, Nada les desagrada tanto como el proprio, sim
s, ple, y sincéro sentido de la Escritura. Para ellos
, Christo es Satanás, el vicio es virtud, y la virtud
º. - - 99 vi

. (1) Stanis. Rest. in Centuriis Sectar. Fanaticum homirum genus in quo jure credas
º revixisse Gnosticos, & Valentinistas, quibus nihil arque displicet ac simplex, propitius
& geimanus Scriptura sensus. Illis Christus est Sátanas, virtus est vitium , & vitium
virtus. Nihil enim ex eorum sententia peccatum est , nisi, eorum , opinione qui se
peccare putant... Verus Dei timor, & eo imbuta conscientia pro inferno illis habe
tur : pro paradiso autem conscientia divini judicii contemptrix, secura, stupida , &
consopita. Docent homini omnia esse licita absque ulla exceptioe, omneque genus
vivendi probant, Lenonem suo volunt fungi munere : fures audacter furari jubent:
matrimonia dissolvi volunt, cum uxor mariti suitaedium ceperit : unde promiscuos,
laudant concubitus ; idque vocant spirituale matrimonium : communionem. Sane
torum vocant communionem bonorum temporalium ; ideoque quantum quisque
test, ut rapiat, suadent, rs,
Diserracion IsroRico-crrrica. 77
, vicio; porque en su sentencia ninguna cosa es
, pecado, sino lo que juzgan que es pecado. El ver
, dadero temor de Dios, y la conciencia imbuida
, de él, es su infierno; pero la conciencia menos
, preciadora de los juicios divinos, dormida, e in
, sensible, este es su paraíso. " -

, Todo lo imaginan lícito al hombre, sin al


, guna excepcion, y aprueban toda razon de vivir
,, sin razon. En el casado hacen el lenocimio un de
, recho de que puede disponer 3 mandan al codi
, cioso, que arrebate lo ageno con osadía ; y al
, que tiene tédio de su muger , que la abandone,
, y rompa la sociedad : alaban los congresos vagos,
, y á esto llaman espiritual matrimonio. La comu
, nion de los Santos es entre ellos la comunidad de
, los bienes temporales, y exhortan à que cada
, uno tome para sí lo que pueda de lo que creen
3, COmuln. - .

, Ya dicen que se hizo la resurreccion , y que


, no hay otro juicio que aguardar. Afirman que
, entonces resucitarán los Christianos quando crean
, que el alma del hombre se ha hecho aquel espí
, ritu inmortal de Dios ; o por mejor decir , la
, misma esencia de Dios, de donde salió, y adonde
3, debe volver, para ser una misma cosa. “Aqui
bulle el Spinosismo. -

Para definir à Christo fingen una quimera ex-ateº, a


travagante. Lo hacen un compuesto del espíritu de ¿º¿
Dios y de la opinion: tratan con suma irreveren- ellºs. -

cia à los Apóstoles y Evangelistas : à San Juan


le llaman un joven ignorante; à San Mathéo un
bancario; à San Pablo un vaso roto; y à San Pedro
un negador de Jesu-Christo. Se burlan de las san
ta3
78 "" PA R TE P R 1 M E R A..- r
tas Escriturs como de unas fábulas. La simula
cion, y el engaño es una destreza para ellos, que
les merece mucha estimacion. Estas blasfemias è
insolencias, a que responde prontamente nuestra
naturaleza con el horror, sin dejar lugar, o necesi
dad à la razon para desvanecerlas, se ven hoy es
Parcidas en muchos libros. Es de admirar, que ha
ya quien los aplauda, y celébre à sus Autores por
hombres sábios. Al mismo Calvino pareció tan
horrenda esta libertad, que escribió dos libros con
tra los Libertinos: el uno es la Epístola à los Ro
tomaganses contra cierto Sectario de este error : el
otro es una impugnacion mas general, intitulada:
Instruccion contra los Libertinos. Pero es mas de
admirar, que habiendo estos Pseudo-reformado
res, llegado à ver con espanto los abismos en que
caían tantas sectas por los caminos que ellos les
abrieron, no volviesen hácia atrás llenos de peni
tencia, para reunirse à la verdadera Iglesia , de
quier se habian extraviado. r ,
CXV. Lindano distingue várias especies de Libertinos:
¿ººº à unos describe, que parecen mas mitigados, pues
admiten en Dios misericordia para con los delinºs
qüentes; pero yerran, extendiendo tanto su uso,
que la prometen à penitentes, e impenitentes, y
aun à los demonios. Se dan otros , que no des,
echan todas las Escrituras, sino solamente al Tes
tamento viejo; pero admitiendo parte del nuevo:
esta parte se la reservan à su arbitrio: con que à
este arbitrio, y à nada mas, vienen à reducirse en
tre ellos las Escrituras. * -

No desmerecen el lugar entre tantas clases de


Libertinos aquellos hombres obscuros y emboza.
-
dos,
DISERTAcoNHrsTorrco-cRfFICA. 79
dos, nombrados Franc-mazones. Los llamo hombrese,
obscuros , porque asi llamó Ecberto (1) à los Mani-¿
mes son Lberti
quéos Cathares, que en su tiempo, esto es , en el nos o los h rma
nos libres,
siglo XII. se descubrieron al rededor de Colonia;
y les dió este título, porque guardaban el secreto de
su secta à costa de toda mentira y perjurio, segun
nota San Agustin de los Priscilianístas (2), que eran
rama de los Maniquéos. Acerca de los Franc-ma
zones se han aventurado ya diversas opiniones en
varios escritos que se han divnlgado contra ellos.
El título de Franc-mazon no significa mas que un
Oficial libre o Libertino. Quintino, à quien se ha
ce cabeza de dichos Libertinos, y tambien Coppi.
no fueron unos Artesanos y oficiales mecánicos,
segun queda yá insinuado. Segum esto no les falta
à los Libertinos el añadido de Qficiales, para po
der llenar el título de Frañc-mazones. Puede, que
habiendo comenzado en la Francia, de donde era
Quintino, tomasen el dicho título en su lengua
Francesa. Vertido éste despues en la lengua Italia
na, se les ha dado el de Liberi Muratores; y en la
lengua Latina el de Liberi Fratres , de quie
nes se dirá despues. Estos hombres obscuros han si
do condenados por su mala fama, aunque sus per
sonas y residencias sean ignoradas. El Papa Cle
mente XII. los condenó primero el año 1738, y
Benedicto XIV. en el de 1751. (3) en una Cons
titu
(1) Ecbert. Serm. XII. advers. Cath. tom. 4. Biblioth. PP. p. 2.
(2) D. August. de Haer. in Har. Priscill. Jura, perjura, secretum pródere noli.
- (3) Clem. XII. Constit. In eminenti expressa in Bulla Providas. Bene dict. XIV.
18. Martii 1751. Altera estarátum , & impervium secreti foedus , quo occultantar
ea quae in hujusmodi conventiculis fiunt ; quibus proinde ea sententia, meritò aptarí
test quam Caecilius Natalis apud Minucium Felicem in causa mimun diversa pro
tulit : Homesta semper publicos gaudent 2, scelera secreta sunt. Tertia est. jurisjuran
, dum , quo se hujusmodi secretò inviolabiliter servando adstringunt ; quasi lice at alicui
cujuslibet Promissionis aut juramenti obtentu se tueri, quominus à. legitima potestate
-- - -

- - - , - - --.
-

8o PA R TE PRIMERA.
- títucion , donde confirma, y repite las mismas cau.
cxvil. . . sas que movieron à su predecesor. No será im-,
¿¿ ? apuntar, aquilas principales, porque prue
¿ban el carácter de los Libertinos, Deistas, y Soci
ºº" nianos. Tales son: primera, la tolerancia que pro
fesan 3 juntando sus sociedades, o amistades de gen
tes de várias profesiones, y sectas. Segunda, si se
creto proprio de los Maniquéos, entre quienes se
contaban tambien diferentes grados de Oyentes (1),
Escogidos, Tercera, no entregar este secreto, ni
aun à las públicas Potestades, aun quando lo pre
gunten con juramento. Quarta, porque, como se
dice en dicha Bula, estas Juntas se celebran sin au.
toridad pública, y con sospechas de ser contra la
tranquilidad del Estado , y de la Religion. Quin
ta, porque en fuerza de esta sospecha, muchos
Príncipes seculares, y Repúblicas dos han proscrip
to por sus leyes Reales. Nada de esto se estraña en
los Libertinos. ,
º

orº ti. De otros hermanos libres hablan Lindano, y


¿Sianda (2), que se distinguen en muy poco de los
antecedentes. Tambien se juzgan libres de toda sus
jecion à Príncipes, y Magistrados. Las mas de las
- SCC
mir- - -
-

interrogatus, omnia fateri teneatur quaecumque exquiruntur ad dignoscendum, an


aliquid in hujusmodi conventibus fiat , quod sit contra Religionis, aut Reipublice.
statum, aut leges. Quarta est, quod hujusmodi societates non minus civilibus quama
canonicis santionibus adversari dignoscuntur; cum scili. jure civili omnia Collegia,
& sodalitia practer publicam autoritatem consociata prohibeantur; utvidere es in
Pandestarum libro tit. 2 ... de Collegiis ac corporibus illicitis. Et in celebri Episol C.
Plinii Caecilii secundi, quae est97. libri 1o. in qua ait, edicto suo secundum Imperatoris
mandata vetitum fuisse, ne Heteriae essent, id est, ne Societates & conventus sine
Principis autoritate iuiri, & haberi possent. Quinta est, quod jam in pluribus Re
gionibus memoratae Societates , & agregationes Saecularium Principum legibus pros
cripta, atque eliminata fuerant. Tom. 3. Bullar, .
- 1) Epistol. Enerv. ad D, Bernard. apud Mabill, Anal. 3. -

... (1) P. Siand. Lexic. Polennic. art. liberi fratres : Liberi fratres sic diéti ( ex
Lindan, dubit. dialog. ...) qui se a Principum , & Magistratum subejetione liberos
es se jatabant: secta sunt Antiluterani , & potissimum Amstelodami circa medium
seculiXVI, duce quodam viro , quiibidem ex arte filatoria victitabat invaluerunt.
DISERTAcroN HIsroRico-CRITICA. 8r
sectas modernas se proponen este falso dogma por
uno de los fundamentales à sus designios , que es
hacer todo mal sin algun temor. Sobre esta basa
asientan el resto de su moral, que es hacerse líci
to todo lo que les es posible. Esta última clase de
Libertinos se munifestó en Amsterdam , quasi al
mismo tiempo que se descubrieron los otros en Bra
bante y Holanda.
Ni por la conveniencia del nombre, ni por
otra razon se les puede dar à estos hereges el que
tomen su principio de aquellos Libertinos que com
ponian la Synagoga en Jerusalén , y de quienes
trata el cap. 6. de las Aétas Apostólicas: Se levan
taron, dice el texto (1), algunos de la Synagoga
que se llama de los Libertinos; pero este lugar no
les favorece sino con la semejanza del título , que
nos engaña muchas veces. CXIX.

Lo mas bien probado es, que aquel nombre ¿


convenia à unos Judíos que Pompeyo y Sossio ¿
trajeron cautivos de Palestina. Despues fueron ma-Apostólicº ,
numitidos por sus Señores ; pero duraban en Ro *-

ma hasta el tiempo de Tiberio. Este Emperador


quiso echar de la Ciudad y de Italia à todos los que
seguian Religion estrangera; entonces fueron unos
desterrados à Cerdeña hasta en número de quatro
mil; concedida à los demás la libertad de retirarse
à donde quisiesen. Restituidos estos à Judéa, se cree
que fundaron Synagoga en Jerusalén (2); donde
Tom, I. . L , , , , por

(x) Act. Apost. cap. 6. v. 9. Surrexerunt autem quidam de Synagoga quz appel
... latur Libertinorum , & Cyrenensium, & Alexandrinorum, & eorum quierant à Cilicia"
& Asia disputantes cum Stephano. -

- (2), Calmet. in At. loc. cit. Animadvertimus jam ex Rabinorum fide, ea in Ube
º nadingentas & octoginta Synagogas fuí se practer Teu Plum, ,
r ... -- ---
82 PARTE PRIME R A. --

por otra parte cuentan algunos 48o. de estas Sy


nagogas, además del Templo. -

cxx.
Qpinion singular Un Escritor de mucha erudicion, aunque no
/ º e e

¿"tado yá de alguna singularidad y estravagancia


en sus opiniones (1), ha hecho disertacion especial
sobre estos Libertinos de que se habla en los
Actos Apostólicos. En ella les dá otro origen.
Quiere que fuesen todos aquellos Judíos veni
dos à estudiar à Jerusalén de los países colate
rales y estraños à Judéa y Polestina; especial
mente los que habitan al Norte y al Medio-dia.
En este sentido explica la voz Libertino de dos
nombres Hebréos , que son leiber y tenos , que
significan colaterales o costeros. Los de Cilicia, y
Asia están al Norte de Palestina; y al Medio-dia
los de Alexandría y Cyrene. A todos estos, que se
expresan en San Lucas, les aplica el nombre de
Libertinos. -

CXXI. Lo que no se le puede disputar es, que todas es.


# tas Naciones componian una Synagoga: no tenia ca
de las Aáas da una de estas Provincias estrangeras Synagaga apar
te: à todos los cuenta San Lucas en la Synagoga, o
Academia de los Libertinos (2). Lo que hace dudoso
el origen, que se ha recibido sobre la autoridad de
Josefo y Filón, de esta voz Libertinos pues yá
no hallamos en esta Synagoga solamente à los ma
numitidos en Roma , sino à los de Cyrene y de
Alexandría, y à los de Asia y Cilicia. A estas
quatro últimas Naciones no se ajusta la condicion
-- - - - - de

“ (1) P. Harduin. Dissert. sobre este lugar de San Lucas, publicada en el Diario de
Trevoux año 17o .
(2) P. Harduin. loc.cit. De Synagoga quae appellatur Libertinoium , & Cyrenen
sium , & Alexandrinorum , &e, - - -- - -
DISERTAcroN HIsroRico-cRITrcA. 83
de Libertos, que solo habian conseguido los lle-.
vados à Roma. Pero aun queda lugar para decir,
que en una Synagoga o Academia estudiaban
los venidos de estas cinco Regiones: y siendo co
nocidos por los nombres de sus países los de las
quatro, daban todavia à los procedentes de Ro
ma el nombre de su libertad , que habian recupe
rado. Esto último parece lo mas conforme al lugar,
de San Lucas.
Pero nunca resulta el menor fundamento à - ? -
favor de los que piensen tomar de alli el origen de .
los Libertinos impíos y hereges, de que aquitra- teºrº.
tamos. Los que con este nombre se levantaron en
Jerusalén para disputar con San Estevan, no eran
tenidos por hereges, ni contrarios à la Religion :
antes estudiaban la ley en aquel Colegio o Syna
goga ; y por un celo imprudente de la misma
ley combatian al Santo Diácono. Entre aquellos
jóvenes se considera que iba Saulo, que sería en
tre los de Cilicia , que alli se expresan. Saulo, o
San Pablo no fue jamás impío , ni sintió mal de
la ley : antes un demasiado celo y emulacion por
las tradiciones paternas, le hizo perseguir à San
Estevan, quando imaginaba que las contradecia.
De aqui es manifiesto , que aquellos Libertinos,
ni los otros que estudiaban y comunicaban con
ellos eran semejantes à los Libertinos impíos, de
que ahora se trara. - CXXIII.

Con mas ocasion, y con bastante fundamen comº:


mento se hallan
to se puede hallar el retrato de los Libertinos en un ¿a
lugar de S. Pedro. El Santo Apostol habla de ellos, ¿
no solo como que existian yá, sino tambien como "
que revivirian en los siglos futuros. Habrá entre
84 , PA R TE PR1 M ERA. - -

vosotros (decia (1) à los primeros Ch ristiano)


unos Maestros de mentira , que introducirán sec
tas de perdicion , y negarán al Señor que lo re
dimió, provocando sobre sí una pronta ruína;
muchos seguirán las lujurias de aquellos por
quienes se blasfemará el camino de la verdad;
pero ellos, como unas manadas irracionales, blas
femando , como por su naturaleza , de estas co
sas que ignoran, para captar y dañar à muchos,
perecerán en su corrupcion: recibirán el premio
de su injusticia en los placeres à que se dan todos
sus dias... Hablarán sobervias hijas de su va
nidad : impelerán hácia los deseos de la carne à
estos que tienen poco cuidado de evitarlos, y que
conversan con ellos en el error, prometiendoles li.
bertad , quando son ellos siervos de la corrup
cion ; porque cada uno es siervo de aquellos ape
titos à quienes está rendido. “ =

CXXIV. Este Apóstol nota aqui una paradoja, que con


Paradoja que ro
¿ muchas otras puede advertirse en los Libertinos.
¿º"Estos se creen sujetos à una necesidad fatal , que
hace todas sus obras malas y buenas: con todo
- eso

(1) D. Petrus Epist. 2.cap. 2. à v. 1. Fuerunt verò Pseudo-propheta in populo, sicut


& in vobis erunt magistri mendaces, qui introdncent setas perditionis, & Deum
qui emit eos Dominum negant , superducentes sibi celerem perditionem. Et, multi
sequentureorum luxurias per quos via veritatis blasphemabitur: & in avaritia fictis
verbis de vobis negotiabuntur quibus judicium jam elim non cessat ; & perditio
- eorum non dormitat. Si enim Deus Angelis peccantibus non pepercit, sed rudenti
bus inferi detractos in tartarum tradidit cruciandos, in judicium reservari.... hi
vero velut irrationabilia pecora naturaliter in captionem, & in perniciem in his
que ignorant blasphemantes in corruptione sua peribunt: percipientes merceden in
justitiae voluptatem existiniantes diei, delitias: : : Coinquiationes & macula delitiis
afluentes, in conviviis suis luxuriantes vobiscum , oculos habentes lenos adulterii, &
incessabilis deliti. Pellicientes animas instabiles, cor exercitatum avaritia habentes, ma
lediétionis filii: derelinquentes rectam viam erraverunt sequutiviam Balaam ex Bosor. ..
Hi sunt fontes si se aqua & nebulae turbinibus exagitatae , quibus caligo tenebrarum
reservatur. Superba enium vanitatis loquentes pelliciunt in desideriis carnis luxuria eos
quí paululum efugiunt, qui in, errore conversantur : Libertatem illis promittentes,
“cumips servisint corruptionis: à quo enim quis superatus est , hujus & servus est,
DiseRracion histoRico-critica. 85
eso ellos son Libertinos, porque se arrojan à una
desenfrenada libertad de executar quanto les agra.
da. El placer del pecado es para ellos; la culpa del
pecado es para Dios. Para la malicia son siervos de
una fatal necesidad; para el deleytc son libres: pero
en realidad son siervos de sus pasiones, porque cada
uno es siervo de aquellos apetitos à quienes está
rendido. -

Son unos miserables esclavos de muchos, y pro


meten hacer libres à muchos. Se sujetan à una tira
nía interior, y solo cuidan de una exterior indepen
dencia. Menosprecian toda dominacion , y blasfe
man toda Magestad , entre tanto que son domi
nados por sus pasiones , y encadenados sus corazo
nes por tantos tiranos , como son los deseos mal
satisfechos. Ignoran la verdad, asi como el camino
de la paz y de la libertad ; solamente el sábio
puede ser líbre , decia Ciceron en una de sus pa
radojas : hablaba del sábio práctico y de con
duóta. De los nacidos en un Reyno solo (1) es
líbre el que sabe someterse à los decretos de Dios.
Las leyes humanas tampoco nos hacen siervos, si
no buenos ciudadanos. Es necesario para ser li
bres, dice Seneca (2), ser siervos de las leyes. To
do lo trueca el Libertino en su daño, y en el de
otros à quienes corrompe. Prometense haber recupe
rado su libertad, quando rompen el yugo de Dios,
y las Potestades legítimas que lo representan ; y
caen oprimidos bajo dos servidumbres diversas: de
Dios y de los Reyes, de quienes eran hijos, y
- el
(1), Quod solum sapiens sit liber. cicer.
(2) , ideº legum señi sumus ut liberi esse possimus. Senec. .
y
. . . . ..
86 PARTE PRIMERA.
el pecado les hizo siervos; y de sus apetitos, que
de siervos son hechos sus señores y sus tiranos.

ARTICULO III.
DE LOS INCREDULOS , O ESPIRITUS
- Fuertes.

rea A fé del incrédulo es su infidelidad ; su cien


¿yº Ca: " cia es la ignorancia; su espíritu es la mate
ria ; y su fortaleza consiste en no arrimarse à ver
dad alguna, y temblar donde no hay que temer:
sobre todo dudan y se anhelan estos Quakers; siem
pre vacilan y claudican de ambos pies : se creen
mas perspicaces que todos, no viendo con todo eso
alguna cosa cierta ; y estendidas las manos, palpan
tinieblas en lo mas claro y manifiesto al mundo.
Son unos genios neutros, incapaces de conce
bir alguna verdad , y de parir algun concepto for
mado: unos espíritus hibridas, abortos de la no
che, y de la concupiscencia de sí mismos. Abor
recen à los sábios, como el mulo al caballo; por
que han degenerado de aquella especie. Su regla
de creer son los ojos, y estos dicen que nada ven:
asi murmuran de toda verdad; se mofan de toda
demonstracion; y parecen aquel género de bestias
que andan solamente de noche, y no se alegran si
no en la obscuridad.
¿Su origen quién lo dirá, siendo tan tenebro
so? Es lo mas verosimil, que el abuso del Scepticis.
mo produjo à los Pirronianos en la Filosofía, y à los
Incrédulos en la Religion. Estos impíos ponen dos
puntos de apoyo, sobre que andan siempre en cir
cuíto:
- DisERTAcroN HIsroRico-cRITICA. 87
cuíto: El primero, la flaqueza del espíritu huma
no, incapáz o quasi, de conocer alguna verdad:
el segundo, no admitir alguna verdad, sino por el
exámen de su proprio espíritu. Dxxv
Con que de la incapacidad que suponen en su su ¿y a.
juicio para discernir la verdad, nace su increduli #
dad; y de la flaqueza de su proprio espíritu proce-“º"
de su fortaleza. Ya se sospechaba este mysterio
desde el siglo pasado; y un anónimo que escri
bió las costumbres o caractéres de aquel tiempo,
no dá otro principio à este nombre de Espíritu
fuerte , que nacía entonces., Los Espíritus fuertes
, (dice) saben muy bien que no se les ha dado este
, título sino por ironía. ¿Qué mayor flaqueza que
, estar inciertos del principio de su sér, de su vida,
,, de sus sentidos, de sus conocimientos, y de qual
,, será su fin ? ¿Qué desmáyo mas grande que du
, dar, si su alma no es sino una materia, como la
, piedra o los reptiles, y si es corruptibile como
, estas viles criaturas? (1) CXXV

¿Los que admiten esta paradoja, cómo cree es


rian un mysterio de la Religion que se le parece ¿"
en los términos ? ¿Por qué no creerán, repito, que
en la flaqueza de nuestra humanidad escondióJesu
Christo la fortaleza de su Divinidad? (2)¿Qué di
ficultad hallarán en aquello que dice San Pablo:
Quando enfermo, entonces soy mas fuerte? (3) Pero
estos son unos mysterios muy claros, respecto de los
del incrédulo , como notarémos en lugar especial:
- por
(1) Les caracteres dc Theophraste avecles maeurs de ce siecle, pag. mihi43o.
(2) Habac. cap. 4. v. 4. -

, (3) Corinth. ix. io. E 1. ad Corinth. cap. 1. v. 2 s. Quod stultum est Dei sapiene
tius est hominibns & quodinfirmum est Dei, fortius esthominibus.
88 - PA Rr E PR1 M ERA.
porque el Christiano, quanto conoce y desconfía,
de la flaqueza de su espíritu, tanto mas confia del
espíritu de Dios, que nos enseña toda verdad; pero,
los Incrédulos anonadan nuestra propria virtud, y,
-- CXXVIII.
no confian, ni creen en algun auxilio soberano.
sepizna, tes à lason Sus principios arruinan no menos la Filosofía
e e

¿ que la Religion. Para ambas cosas es menester su


Religion.
poner las luces naturales, sirviendonos de ellas,
sin confiar en ellas. Este es el punto medio y se
guro del Scepticismo. En este sentido puede ser
verdad lo que dice el tratado de la flaqueza del
espíritu humano ; que no hay mejor disposicion
sobre que recibir las luces de la fé, que la Filo
sofía Scéptica ; pero ordinariamente se sale del ca
mino, y se vá à dar del Scepticismo en el Pir
ronismo. Este es una insensatéz brutal enemiga de
la Filosofía, y no menos dé la Religion revelada.
La lumbre celeste de la fé viene sobre la lumbre
natural, no para extinguirla, sino para elevarla-,
El P. Valeriano Magni, Capuchino (1), siente,
que si alguno le propusiera este argumento: , Es
,, necesario cautivar nuestro entendimiento en ob
, sequio de la fé, hasta no usar de la regla de juz
,, gar que la naturaleza nos ha dado ; responde
-,, ría, que esto es trastornar la fé; siendo absolu
, tamente imposible creer , sin usar de la razon
, que concluye, que aquel à quien creemos no se
,, engaña, ninos engaña. “De aqui es, que los In
crédulos, y Espíritus fuertes suponen mas flaqueza
en sí mismos de lo que es justo: porque en vez de
conocerse, y confesar que somos naturalmente- poca
ecº
CO
(1) De Catholic, credendi regula, - -s
DiseRTAcioN HIsroRico cRIrrcA. 89
cosa, caen en decir, que somos absolutamente na
da. Su fortaleza, pues, es ilusoria , ridícula, con
tradictoria, y como la llama la Escritura , dese
mejante (1).
menosSipara
son latansociedad,
perniciosos paratodos
y para la fé,
losno lo son
oficios serie.
de ¿? à la so

la vida civil. Un célebre Orador los describe bien


por este lado. Los Espíritus-fuertes (2), dice, to
man por unos terrores vanos los remordimientos
de su conciencia. Estos suponen que son reliquias
que una mala educacion dejó en ellos, y las refle
xiones no pudieron despues borrar bien. ,, Su
s, impiedad los hace como inútiles à sus hermanos,
, pues que han roto el lazo de la Religion que los
, unía con ellos: inútiles à la sociedad , que mi
, ran como un agregado de criaturas juntas por
,, el acaso, y donde cada uno no tiene otra ley
,, que él mismo : inútiles à la patria, pues que
,, arrostran la autoridad pública como una usur
,, pacion sobre la libertad de los hombres : in
, útiles à sus proximos, pues creen que los títulos
,, de padre, de hijo, de hermano, de esposo, son
, títulos que à nada obligan , si alguna inclina
,, cion ciega no ratifica estos respetos: en fin inúti
,, les à sí mismos , pues su razon es la misma
,, luz de que abusan. Hombres inútiles , è inhábi
, les para todo bien : hombres contagiosos; el opro
, brio de la Religion y de la sociedad; que no
, deberian hallar algun asylo sobre la tierra, y ha
, llan freqüentemente Apologístas y admirado
Tom. I - ,, reSe

(), Jerem, cap. i3. Fortitudo eorum dissimilis,


(2) Massill. Pensées art, Esprits forts, pag. 287, 285. . . .
-
PA R "r E P R 1 M E R A,
,, res. Desgraciadas las familias y casas (dice an
, tes), que hacen lugar à tales Espíritus fuertes!
, Las turbaciones, las calamidades, y las disensio
, nes domésticas entran luego con ellos: bien pres
, to se hacen estas familias unas escuelas donde se
, enseña todo libertinage. La esposa fiel mira à
, la fidelidad del sagrado vínculo como un vano
, escrúpulo, que la tiranía de los hombres sobre
, su sexo ha establecido sobre la tierra. El hijo se
, cree autorizado para sacudir la autoridad pater
, na: el padre piensa, que dejar obrar las inclina
,, ciones de la naturaleza, es toda la educacion que
, debe dar à sus hijos. ¿Qué paz y union puede
, haber en un lugar donde el libertinage solo, y
,, el menosprecio de todo yugo junta à sus habi
, tantes ? ...... ¡Qué infelíz República, si pudiera
, haber alguna en el universo toda compuesta de
, impíos, y donde solamente por este título se me
,, reciera el de Ciudadano “
cxxx, No hallo quien haya sido en estos siglos el re
# novador de este espíritu digo renovador, porque la
ººººººº época de los Incrédulos y Espíritus fuertes es yá mas
antigua. Unos y otros parecen la sombra que si
guió à la luz del Evangelio desde su nacimiento. El
Salvador sufrió entre sus Discípulos à muchos espí
ritus fuertes, o duros para creer. Admíro tambien
en esto à la providencia soberana : porque en los si
glos venideros no fuesensorprendidos los fieles depar.
te de estos inmoderados críticos, los confundió muchas
veces en algunos de sus Apóstoles, que eran natu
ralmente de este carácter. En aquellos veo el mo
do de pensar, y aun el estilo que hoy se usa entre
nuestros Espíritus fuertes.
¿Quién
DisERrAcioN HIsroRico-cRIrrcA. 9r
¿Quién mas confiado en su proprio exámen, s?¿n,
y mas duramente incrédulo que Santo Tomás? (1):
Este
retratsolo basta
o acaba do,para dar que
y para à losellos
Espíri tus fuerte
se dén por sren-
su ¿º yle.

didos en él. Estos se hacen primero ciegos, y con


todo eso no quieren creer à lo revelado, si no lo vén:
esta misma era la temeridad de aquel Discípulo.
Hay quien le supone obcecado ; y con todo eso no
quería creer la resurreccion del Señor, si no la veía.
Cosa admirable que uno pribado de ojos o de
vista, solo ha de juzgar por su vista de ojos Bay
le, que es uno de los Pirronianos mas peligrosos,
repite algunas veces esta temeraria máxima :
dice, que los argumentos morales son buenos para
persuadir al vulgo, mas (2) no à ellos, que solo se
rinden à las pruebas metafísicas , à la demonstra
cion, à la evidencia. Esto mismo decia Santo To
más à los otros Apóstoles. Todos ellos juntos ha
bian visto al Señor resucitado y hablado con él:
solo Tomás no estaba con ellos al tiempo de esta
manifestacion. Se la anunciaba un número de tes
tigos tan grande, todos de vista; y algunos poco me.
nos duros de creer que él : pero aquel Espíritu
fuerte no resuelve por una prueba tan concluyente,
porque desprecia los argumentos morales , y solo
confía en su evidencia propria. Si yo no viere , y
tocáre en sus manos y en su lado todas sus señales,
no creeré, Nuestros mas destemplados críticos ad
mirarán un modo de juzgar tan contrario à todas las
reglas de la razon ; pero fue providencia altísima
de Dios permitir aquella fortaleza de espíritu en el
t. M2 Dis
(1) Joann, cap. 2o, v, 2.4, &c., (2) Bayl. Contin, des pensees , &c. 5, 5.
92 - PARr E p RrrERA.
Discípulo, para prevenir y sanar en él à los In
crédulos de nuestro tiempo. Este fue el pensamien
to de cada uno de los Padres de la Iglesia de su
siglo (1).
A todos los Espíritus-fuertes, à todos los In
crédulos se ordena aquella palabra del Salvador:
No querais ser incrédulos, sino fieles : Bienaventu
rados los que no vieron y creyeron. -

xx En quanto al estílo yo no hallo diferencia en


¿tre el que ahora es de moda, y el que Jusu. Christo
¿nº
do por los Discí- corrigió e hizo olvidar à sus Apóstoles. Con ser
- e -

yºndules
corregido por.un Maestro tan benigno , no se detuvo en lla
a -

eniº””marlos necios y tardos para creer à los que habla


ban asi en el camino de Emaus. Alli les oyó tra
tar como à visiones de mugeres y terrores vanos,
las primeras alboradas que dieron los Angeles de
su resurreccion. , De Jesus Nazareno , que fue
, un hombre Profeta ( vé aqui un bocado del estí
,, lo de los Incrédulos e Indiferentes) poderoso en
...
29 la obra y en la palabra delante de Dios y de
- º
- /-. .
, todo el pueblo (2): de éste vamos diciendo, co
, mo los summos Sacerdotes y nuestros Príncipes
,, le entregaron à una condenacion de muerte y le
3, crucificaron ; pero nosotros esperabamos , que
, habia de redimir à Israël: mas al cabo de todo,
, yá hoy es el tercer dia en que aquellas cosas suce
, dieron. Ciertas mugeres de nuestra compañia qui
», sieron aterrarnos de vuelta del sepulcro, à donde
, fue
(1 D. Gregor. Homil.2.6. Egit enim miro modo superna clementia, ut discipulas
ille dubitaus, dum in Magistro suo vulnera palparet carnis, in nobis vulnera sanaret
infidelitatis. ... dum ille ad fidem palpando reducitur nostra mens omni dubitatione
- postposita in fide solidatur., Et D. August. Serm., 147, de tempore: Voluit (Dominus )
quibusdam dubitantibus exhibere inilla carne cicatrices yulneris, ut sanaret vulnus
incredulitaris. - -

(*) Luca cap. 24,


DisERTAcroN HistoRico-cRIricA. 9
, fueron muy de mañana; mas como no hallaron el
,, cuerpo, vinieron diciendo, haber tenido visiones
, de Angeles, que afirman que él vive. “
No hace ventaja à este coloquio el estilo con
que nuestros Espíritus fuertes tratan los myste
rios. Sin llegar à negarlos expresamente, asoman
quantos modos y motivos puede seguir la ma
lignidad para desconfiar , o no aceptar las verda
des.,, Huid de aquellos (dice uno de los mas pe
, ligrosos) (1) que bajo el pretexto de explicarà la
, naturaleza, siembran en los corazones de los hom
, bres doétrinas desoladoras , y cuyo Scepticismo
,, aparente es aun mas afirmativo y mas dogmá
, tico, que el tono decisivo de sus adversarios. “
Esta clase de estilo indiferente , informe, ex
tremadamente imparcial, frio, y que mostraba bien
la helada fé de aquellos Discípulos ; este espíritu,
pues, que es propriamente el de la incredulidad, re.
renhendió el Señor; tronó contra él, y combatió la
insensibilidad de los Discípulos, llamandolos ne
cios y tardos de corazon. De este hecho principal
mente tomarémos despues la regla y fórmula de
tratamiento que debe darse à los Incrédulos, Espí
ritus-fuertes, Libertinos, Deistas y Pseudo-filóso
fos: ahora toca decir lo que se sabe de la historia de
estos últimos.

AR- --

(1) Fuiez ceux quí sous prétexte dº expliquer la nature sement dans les coeurs
des hommes des desolantes doctrines, et dont lº Scepticisme aparent est une foi
¿ afirmatif, et plus dogmatique que le ton decidé de leurs adversaires. Sºus le
hautain prétexte queux sculs son ecclairés, vrais, de bonne foi ils nous soumetenº
imperieusement, . . &e, J. Jac. Rousseau Emile, tom. 1, pag. 182.
94 PARTE PRIMERA.

A R. TICULO IV.
NOTICIA DE LOS SINIESTRAMENTE
llamados Filósofos,

N OArtes
- mucho despues de la renovacion de las
y de la Filosofía en la Europa, co
menzó esta ciencia à ser molesta , por imitar la
sobervia de los Griegos sus renovadores. Ella de sí
es utilísima y preciosa; pero sin el temor de Dios,
vá sin principio ni lastre, à bolcarse y romperse
contra muchos escollos, -

CXXXIII. Desde que comenzó el siglo XVI. se empezó


¿?a sentir una casta de Filósofos como los que hoy se
¿llaman AMaterialistas. Eran realmente unos semi
¿ º º sábios, que comenzando à gustar de algunas no.
- vedades curiosas, se ardian con el prurito de otras
mas peligrosas. Fastidiados de la simplicidad , y
claridad del Evangelio, se convirtieron à las fábu
las del Gentilismo, y gustaban de hablar, y enseñar
como aquellos Filósofos Griegos y Romanos, que
no oyeron de Jesu-Christo. Las costumbres paga
nas à que se abandonarian con tales modélos, los
traxeron à que negasen aquellas verdades , que no
negaron los mismos pueblos Gentiles. Despreciaban
la inmortalidad del alma, la vida futura, los pre
mios y suplicios eternos, el juicio tremendo ; y si
hubieran podido negar la muerte, acabarian con
todos los Novísimos,
CXXXIV. En el año 1513. por el mes de Diciembre, en
Su condenacion
cºnsii el que se celebraba la Sesion octava del Concilio La
Lateranense
si "teranense, en el primer año de LeonX.,9 se creyó ne
- CG
DISERTACIoN HISToRIco CRITICA. 95
cesario ocurrir à este mal que se ocultaba à pocos;
porque se esparcia yá en libros, que con el gus
to y estílo de la Filosofía andaban en manos de
todos. En dicha Sesion, habiendo quedado solos
todos los Padres que tenian voz difinitiva, con el
Papa y los Cardenales, el Arzobispo de Gnesne,
Orador del Rey de Polonia, leyó desde el púlpito
el Decreto siguiente.
, La solicitud del oficio Apostólico nos llama
, continuamente al remedio de las almas, de que el
, Omnipotente quiso fiarnos el cuidado, mayor
, mente para sanar con el saludable temperamento
, del aceyte y del vino, las enfermedades que ur
, gen de presente. No podemos recordar sin mu
, cho dolor, que en nuestros días el enemigo del
, género humano, sembrador de cizaña , no deja
, de sembrar y fomentar en el campo del Señor al
, gunos perniciosísimos errores, siempre reprobados
, entre los fieles. Algunos, filosofando temeraria- oy.
, mente, en especial de la naturaleza del alma ra- ¿¿
, cional, afirman , que al menos segun la Filoso- ¿ada".
, fía, es mortal y única en todos los hombres; "”
s, por lo que condenamos, y reprobamos (apro
, bandolo este santo Concilio ) à todos lo que
, afirman la mortalidad del alma, y su unidad
, en todos los hombres ; y tambien à los que po.
, nen en duda este artículo: porque además de ser
, decidida en el Concilio general de Viena , cons
, ta manifiestamente del Evangelio, donde dice el
, Señor (1: : Y no podrán matar al alma. Y en
s, otro lugar (2): El que aborrece a su alma en este
,, murº
(1) Matth. 1e. (z). Joann. 12.
96 PART e p RIMERA.
,, mundo, la reserva para la vida eterna. Y contra
,, las promesas que tiene hechas de premios y supli
, cios perdurables para los que ha de juzgar despues
,, de esta vida: porque de otro modo, ni la En
, carnacion , ni la Resurreccion, ni los demás mys
, terios de Christo nos aprovecharian ; y los San
, tos y Justos (segun el Apóstol) serian mas mi
,, serables que todos los otros hombres. Como ja
, más la verdad natural pueda contradecir à la ver
, dad sobrenatural , condenamos como falsa,
, herética toda asercion contraria à la verdad de
r. #e º la revelacion , y definimos ser falsa : y prohibi
¿¿, mos severamente, que à niguno sea lícito dog
Christianos, matizar asi. Mandamos además de esto à todos
,, y à cada uno de los Filósofos, que enseñan pú
, blicamente en las Universidades, o en otra parte,
,, combatir las opiniones que se apartan de la fé;
, como la mortalidad de el alma, su unidad, la eter
,, nidad del mundo y otras semejantes; como tam
,, bien, que instruyan à todos los que enseñan, en la
, Filosofía mas conforme à la verdad de la Reli
, gion Católica ; y procuren con todo estudio di
,, solver los sofismas de los enunciados Filósofos
, impíos. “
y ¿". Despues se manda en dicho Decreto, que todos
¿" los ordenados de Orden Sacro, pasado el estudio
de la Gramática y Dialéctica, no se detengan mas
de cinco años en el de la Filosofía ; sino que se
apliquen à la Theología o Cánones; para que estas
profesiones sagradas y útiles, sepan purgar en ellos
los vicios de la Filosofía. Se mandó tambien que este
Decreto se leyese cada año, y se intimáse en virtud de
santa obediencia, al tiempo que se abren los estudios.
To
DiseRTAcroN HIsroRico cRIrrcA. 97
... Todos están de acuerdo (1) en que los errores rº¿.
de los Filósofos, que aqui se condenan, habian
sido sacados de los libros de Pedro Pomponacio. ciptos.
Este Filósofo nació en Mántua en 16. de Septiem
bre de 1462. Le hacen tan pequeño de cuerpo,
que Moreri dice que podia ser Rey de enanos.,
Su talento era con todo eso sobresaliente, y
enseñó primero en Padua Filosofía con mucha re
putacion , teniendo por discípulo, à Paulo Jovio,
y por competidorà Alexandro Aquilino. Las guer
ras de los Venecianos le hicieron retirarse à Bolonia.
Alli publicó un libro intitulado de la inmortalidad
del alma, que algunos quisieran que hubiera inti- cxxxx.
tulado de la mortalidad del alma; porque preten- ¿
dia desacreditar nuestra inmortalidad, ya porque ¿?
ni Aristóteles, ni los Filósofos la habian creído, y "
ya porque no habia alguna prueba demonstrativa
de ella: que era un artículo solamente recibido
sobre el crédito de la sagrada Escritura y difini
cion de la Iglesia. Este libro ofendió à muchos.
Contarini, célebre Theólogo de aquel tiempo, lo
rechazó; y otros muchos sábios, asi regulares co
mo seculares, trataron dicha obra de impía. a ca,
... El Cardenal Bembo protegia à Pomponacio; ¿.
y éste le nombró para Juez, o mas bien para Con el
servador. Declaró el Cardenal contra Contarini, Pomponacio
"¿? de¿
que el libro de Pomponacio debía explicarse en "
sentido sano (2). No sé, si el Cardenal dió otra cau- - -

sa, fuera de esta mala proteccion, para haber per- -


---" Tom. I. N di

(1). Fleury Histor. Eccles. lib. 12.3. n. 132. Sianda Lexic, Polemic. art. Philosºphº
Gentilikanres. Illmus. à S. Josef. Bibliograph critic. verb. Pomponacius,
(*) Theophil. Rain. de bonis , & malis bris l.». 16. n. 43. Morer art. Pººººº
nacio. Le Noble, Pintura de los Filósofas. .
e ...e. 2 .. ... º es º rº
98 or PAR re p RIMERA, - ---

dido su buena fama, sin que por esto ganáse Pom


ponacio la que se habia quitado à sí mismo; por
que algunos tratan mal la memoria de aquel Car
denal. Naudeo, zeloso por otra parte en defender
la opinion de los varones ilustres (1), y enemigo
de que se les atribuyan ligeramente sospechas de
impiedad, con todo eso no duda contar entre los
Ateistas al Cardenal Bembo, despues de Pompo
nacio (2). Otros Escritores, aun Protestantes (3),
meten à Pedro Pomponacio entre los mas conocidos
Ateistas, como Vanini, Hobbes y sus Colegas.
CXLI. " Dicen unos , que este libro de la inmortali
Fleury, y Moreri
¿ dad del alma fue quemado por el Senado de Ve
º necia (4). Fleury y Moreri parece que le defien.
den, así de esto, como de la opinion de Ateista.
La razon que dan, está concebida en unas mismas
palabras ; y se reducen à que los Inquisidores Ro
manos permitieron una segunda edicion de él; pe
ro podia el mismo libro correr una fortuna en Ve
necia, y otra en Roma, como se ha visto en otros
muchos : además, que esta permision de los Inqui
sidores debió ser para que el Autor reimprimiese
su libro, purgado de los errores que en todas par
tes se le habian notado; y pudieron en Venecia,
donde no tenia un protector Bembo, merecerle des
de luego el fuego. .

cxil, Pomponacio agravó sus sospechas con otro li


¿bro intitulado de Incantationibus, que publicó des
#pues, En él se mostraba un Materialista o Ateista.
¿”
;perdída su causa, .º - - -
- ------ .V. - .Ne -

(1) Naud. Apolog, pro claris virís de Magia accusatis.


(2) Id. in Naudeanis, edic, de Anisterdam 17o2.
(3). Thomás Philipps, Histor del Ateismo, impresa en Londres en 1716. . ... --
(4) Sylvestr. lib. 5. de Strigimagis, cap. 5.- -
DisERTAcox IIIsroRico-cRIrica. 99
Negaba los demonios y espíritus, con toda obra
sobrenatural hecha por ministerio de Angeles, o
de diablos todo lo queria explicar por virtudes
ocultas naturales; y para decir algo mas , acudía
al influjo de las estrellas, Juan Pico Mirandulano
afirma (1), que este libro probaba bien, que su
Autor no era Filósofo, ni tampoco Christiano º
renovaba el imperio del hado, en obra que dirigió
à este asunto: excluyó con esto, la concurrencia de
Dios à nuestras acciones , y la providencia divina,
de quien nos queria hacer independientes, . . .
Finalmente, Pomponacio despues de haber
causado tantas disputas , y de haber obscurecido su
nombre , y el de los que quisieron sostenerle , di
cen que hizo penitencia de sus escándalos, y murió
en Bolonia el año 1525. (2), , , , , , ,, ,
Aunque fuese contra su intencion , él dió prin-si, , ,
cipio à la secta de los Filósofos Gentilizantes , por ¿
eso llevaban tambien el nombre de Pomponacia- ¿"t"
nos. Esto debe hacer muy advertidos à los literatos,
para quitar aun las ocasiones de que otros yerren,
con su nombre: tenemos bastantes escarmientos en,
los Nicolaitas , Luciferianos, Jansenistas. El em-,
peño de estos Filósofos Pomponacianos o Gentilizan
tes, era, segun Sianda (3), hacer caso solamente
de la lumbre natural, y con ella discurrir, definir,
elegir y reprobar en negocio de Religion. ... extrv.
Este mismo es hoy el systéma de los Deistas, º:
llamados Naturalistas. Pudiera muy bien darseles ¿º"
- N2 por
P.c., Mirandul. lib. 6. evers », gul. Certamin, - - -

(*) Paul, Jovio in elogio Doct. cap. 71. -


(3) Sianda art, Philoseph, Genrilizantes Hisce philosophi disti sunt Pompºnació
sequaces , co quod Religioncm philosophando hoc est, solo rations lainine discurren
do difiniendana, & eligendam esse coleda, &c. 3. -
noo PAR 1 = P RIMERA,
por Gefe à Pomponacio, en caso de determinar,
en lugar de Gregorio Pauli. El nombre de Filósofos
Gentilizantes es el mejor que asienta à los Deistas.
ellos son unos Idólatras de las costumbres, leyes,
opiniones y Filósofos del Paganismo : solamente
alli ven héroes y perfectos sábios , mientras que
nada les gusta entre los Padres y Santos de la
Iglesia Católica: su deseo es dar la última mano
à la reforma de ésta, que ha de ser more castren
si, para acabar de apear quanto hay en la Iglesia
de olor de Christo y acabarnos de convertir à las
Gentes.
cxy. - El modo de impugnar de Pomponacio la in
¿ mortalidad del alma, es el mismo que hoy repiten
º los Deistas y Materialistas. Fingiendo estos una
modestia singular, dicen que es temeridad preten
der demostrar esta verdad por nuestras luces: que
este artículo lo debemos unicamente recibir por la
revelacion, siendonos eso bastante. Estos correcti
vos que quieren dar à la curiosidad humana, es los
que mas falta les hace à ellos, y lo que mas lejos
está de su aprecio. Ningun respeto tienen à la Es
critura ni à la revelacion , è idolatran siempre en
la ilusiones de su corazon., En la Escritura (dicen
,, por otra parte ) no se han de buscar verdades de
25 ¿ Metafisica que en la Biblia solo debe
, mos aprender à ser mejores, pero no à conocerº
, la naturaleza (1). “ Esto lo dicen despues de ar
güir à la Escritura de algunos errores contra la Fi
losofía: como si ésta no debiera corregirse mejor
por la Escritura. - -

- El
() Voltair, Element. Nevvt, pag. 104.
DisERracron rísroRrco cRIrica. 1 or
El citado Concilio general Lateranense penetró en la
desde luegoClavóla,
tilizantes. esta malignidad
y la dejóenconvencida
los Filósofos
porGen-
esta ¿
¿. los

sola palabra : Cumque verum vero minime contradi-"


cat. ¿Cómo pudiera ser que la Escritura, revelada
por el espíritu de verdad , contuviera alguna pro
posicion contraria à la verdad, aun natural? ¿Es uno
el Autor de la gracia, y otro el de la naturaleza?
¿El Maestro de la divina Teología es otro que el
de la ciencia de la naturaleza, o que el de la Filo
sofía, para que puedan seguir diversas sentencias,
y aun contrarias ? Voltaire y los Deistas no saben
ni Filosofía ni Escritura quando pretenden cul
par à la Escritura de errores contra la buena Filo
sofía. Es verdad que la Biblia no es alguno de es
tos systemas caprichudos y vanos, donde se in
tenta explicar la naturaleza; pero lo que es preciso
decir en ella del principio del mundo, del origen de
las naciones, de la historia del género humano, de
la doctrina de los tiempos., y otros particulares de
la naturaleza universal y singular; estas cosas se
han dicho alli por el o mismo Autor que las hizo:
¿Lo sabrá menos el Criador que estos miserables Fi
lósofos, que no saben donde están de pies ? Si el
que es Señor de la vida y de los años, me los con
cediere, con los demás auxilios , y se sirviere de
este trabajo, daré à ver la verdadera Filosofía, sa
cada de la Escritura, y comprobada por las expe
riencias. * - cxLvil.
La maligna modestia de los Deistas y Filóso- es ¿?
fos Gentilizantes en no querer reconocer con la ¿
lumbre de la razon la espiritualidad e inmortali
dad del alma, la creacion del mundo y otras ver-¿?" su crebilidad
da
Yo2 ,, , , PARTE PRIMERA. -

dades, que son de la linea natural, à título de que se


nos ordenan creer tambien por de fé, la disipó el
mismo Concilio, mandando à todos los profesores
de Filosofía aplicar su talento a manifestar la cre
dibilidad de estas verdades: Teneantur veritatem
Religionis Christiana omni conatu manifestam facere,
er persuadendo proposse, docere, ac omni studio hu
ius modi Philosophorum argumenta, cum omnia solu
bilia eristant, proviribus ercludere atque disolvere.,
Uno solo de todos los Padres que componian
este Concilio General, reclamó esta parte del De
creto, repugnando que se mandáse à los Filósofos
enseñar y persuadir la verdad de la fé (1). Se en
gañaba, no entendiendo la mente del Concilio. No
daba éste à los Filósofos la mision de enseñar o
predicar la doctrina de la Religion; no queria con
fundir el orden de los Teólogos con el oficio de
los Filósofos; solo mandaba y exhortaba à estos à
que sirviesen con su Filosofía à la Religion , com
probasen estas verdades., que parten límites entre
una facultad y otra , y no las desmoronasen por
su lado. Este es mi intento en la prevencion que
se sigue y hace la segunda parte de este Aparato:
donde hago ver quanta obligacion è interés tienen
los Filósofos en servir con sus razonamientos à las
defensa de la doctrina revelada. . ... = ,
s. ¿"... De lo dicho hasta aqui se demuestra quín en
histo que son redadas están entre sí estas diferentes seótas , de
un vs los Deustas, e e e va Ar

o quienes hemos hablado; y se justifica lo que yá ha


¿" bian indicado algunos, de que los Impíos , Deis
- . . . . . fa,
(1) Apu Labbé tom. 14. Colectionis Concilor, a pag 88 x Pacer Doma...us Tho
mas . dxt , quod non placer secunda pars Bullae, paecipiens a la loso hus, ut pu
bluce persuadeudo doceant veritatem fidei. - - º - -
DiserrActon IsroRico-cRIrica.
ar, Pilósofos, Libertinos, Indiferentes, Naturalis.
mas, Reformados son unos nombres synónomos; al
menos de parte de los sugetos à quienes convie
) -
nen (1). - * --
- -

Con los nombres convienen tambien los tiem


pos de sus orígenes, sus errores, sus caracteres, sus
costumbres. No se arriasgaria mucho en pensar que
la relajacion del Christianismo y el abuso de la
Filosofía han fomentado à todas estas sectas (cu
yas simientes estaban puestas mucho antes) quasi
à un mismo tiempo. Las funestas disposiciones, que
el Cardenal Juliano observaba en los ánimos, an
tes de las revueltas que excitó la infernal Reforma,
convienen à esta sospecha. Por todas partes obser
vaba aquel celoso Cardenal , ( y lo avisaba à Eu
genio (2) Quarto) que bullia el libertinage, la diso
lucion, la curiosidad y el ningun respeto à las co
sas sagradas: daban color y ocasion à esto los ex
cesos del Qlero, especialmente en Alemania. De
aqui presentía el dicho Prelado, que estaba para
nacer alguna cosa muy trágica del espíritu de los
hombres. Ya acabamos de vér que la Pseudo-filo
sofía ensayaba y aguzaba sus armas contra la Rer “s
,
ligion. En esta sazón levantó las vanderas Lutero
contra la Iglesia de Jesu-Christo, y una infinidad
de Libertinos, de Filósofos y de impíos vieron la
ocasion de declararse. CXIIX.

Alli se despertaron las simientes del Deismo, susJuicio final de


principios , y
del Arrianismo, del Socinianismo y su carácter carácter general.
es muy poco diverso del de los Filósofos Gentili
(1) , Nonot, tom, 2... de los errores impugnados, cap. 3. num. 6 P. sianda Lexicen
Polemic. art. Deiste qupropter Desta, Libertin, Indiferentes, & Philosophivºgº
sunt nuncuPati. (2) Epistol. 1. ad Eugen, Apud AEn. Silv. pag. 68
xo4 , , , , PAR TE PRIMERA,
zantes, que siguieron à Pomponacio, Yá dejamos
notado, que los antiguos Arrianos se llamaron tam
bien Filósofos, y especialmente Aristotélicos. Este
nombre les dá tambien San Epifanio, por lo argu
mentador y silogizante que era Arrio (1). No, des
conviene con esto el conformar à los nuevos Ar
rianos, dichos Socinianos, y à los Deistas (que
solo son voces diversas) con los Filósofos. Todos
respiran este mismo espíritu, y para conocer la his
toria de cada uno, es necesario observar la de todos
y notar su conformidad. Baste lo dicho para con
jetura, si no tuviere bastante para llamarse historia.
de estas sectas, cuyas perversas máximas pretendo
disipar. ... - - y

ARTICULO V.
NE cEs ID A D , y D IFIcUz TA D
de escribir , y hablar contra todas o
.. estas se8jas. Pºr
. . . . . . .. .»”
.. . .. . . . . . . . . . .
- S. I
sin ana, a QIN necesidad, o utilidad , ningun fin hay en
#anºs S: muchos libros (2). El mundo , que fue
criado por la palabra , debia siempre ser instruído
por la palabra impresa en nuestros corazones. Ha s
ta el tiempo de Moysés, ni se escribió la ley en
tablas, ni se redujeron à la Escritura las tradicio
mes y verdades fundamentales. Este fue tambien
- - , , , , , , , ,
-

- - C- - - el
(1) Apud Siand. Lexic. Polemic. art. Aristoteluci : Aristo telici su t dem ac
Arriani , ut constat ex D. Epiphanio , qui quatenus sylogizantes de generatione
filii.... quia non poterant secundum Philosophica principia de cadem discurrere,
contra eandem blasphemabant, &c. - -

(2) Eccles. cap. 14. v. . . . . .. ... . . - . . . .... - -?


DrsERTAcroN HistoRico-cRITICA. 1o.5
el consentimiento de todas las Naciones, que hasta
mucho despues no tubieron libros.
Jesu-Christo, palabra del Padre, que vino à
reformar, y à informar al universo, no dexó algu
na escritura de sí mismo., Como fuese un sapien
s, tísimo Ecclesiastés (1), enseñó al Pueblo, y le ex
s, puso las mismas cosas que habia hecho, y comº
, puso muchas parábolas. Usó de palabras útiles, y
, dictó sermones rectísimos y llenos de verdad.
, Las palabras de los sábios son como estímulos y
, clavos profundamente fijados, que por el conse
•, jo de los Maestros son dadas por un solo Pastor. “ CL.
El exemplo de
Este fue el oficio de los Apóstoles poderosos, en . C y siete de

la obra y en la palabra; pero poco solícitos de com-¿º" enseña.

poner libros. De siete Apóstoles no quedó absoluta


mente algun escrito; y los cinco que escribieron, se
ciñeron à lo mas necesario, pudiendo decir tantas
cosas de lo que supieron y vieron, que si estuvie
ran escritas, hubieran llenado al mundo de libros.
Imitaron esta moderacion los primeros Christianos.
San Clemente de Alexandría en un pasage citado
por Fleury (2), dice: ,, Los antiguos nada escribie
, ron, o por no consumir en esto el tiempo que
*, debian à la instruccion de muchos , o porque
s, apenas les quedaba ócio para pensar lo que de
, bian predicar. Quizá tambien porque creían que
,, son muy raros à quienes es dada la robustéz, la
º, penetracion , y la facundia necesaria para escri
, bir. Las palabras corren facilmente y arrebatan
» los ánimos de los que oyen ; pero los escritos que
Tom. I. O , dan
-------

( Eccles cap. 11... v. 9. 1o. 1 1.


. edic.
.º).deD.August. 1768. Version
añoAlexandr.
Clemens ex Script.
Latina.n. 27. En Fleuryy al
al Pprefac. de su
S histor. 5.a.
5.18.
3
1o6 PA R TE PR1 M ERA.
, dan sujetos al rígido exàmen de los que leen.º
CLm. Si esta dificultad tienen todos los escritos y de
¿ben suponer necesidad o utilidad ; ; quánto mas
¿" deberá desearse todo esto en aquellos libros, que
contienen Apologías por la Religion o por otra ver
dad ? Sin que precediese esta necesidad , serían per
niciosos y vanos todos los libros de controversias.
Vanos , porque : à qué proposito es defender lo
que nadie contradice ? ¿A qué fin sería litigar en
juicio la posesion en que nadie me turba? El que
pleitéa, sin ser provocado, es un loco, que comba
te con su sombra, o que sale al campo à pelear con
molinos de viento. La fé es tan confiada como sen
cilla; supone que debe ser creída por su verdad y
por la legitimidad de sus testimonios: no disputa
sino quando se le quiere arrojar de sus proprios
términos. - . 2

sania. No hubo en la Iglesia Apologías mientras no hu.


¿abo hereges e impíos que la impugnaron, querien
¿do
Estedesacreditarla
I10,
en el concepto
antecedente justificó de los hombres.
los Apologéticos que es
cribieron por la Religion, Quadrato y Aristides,
S. Justino efFilósofo, Atenagoras, Meliton, Ireneo,
Tertuliano y Lanótancio. Verdaderas Apologías fue
ron tambien las que antes de éstas hicieron S. Pablo en
su Carta à los Colosenses contra los Pseudo-Apósto
les y vanos Filósofos, y especialmente contra Ce
rinto, y la Epístola à los Hebréos. La Epístola Ca
tólica de Santiago es un Apologético contra los que
-impugnaban la necesidad de las buenas obras. La
segunda Carta de S. Pedro es otro contra los Pseudo
profetas y Doctores que abusaban para su per
dicion y la del Pueblo, de las Escrituras , y de
- las
- DISERTAcroN HIsroRico-CRITICA. 1o.7
las cosas dificiles que habia en las Epístolas de San
Pablo. Y una verdadera Apología fue el Evange
lio de San Juan, para defender la Divinidad (1) de
Jesu-Christo , que negaban Evion y Cerinto y
ahora niegan los Deistas y Sectarios de nuestro
tiempo. Sus Epístolas deben considerarse como
Apologías que exigia la necesidad de las Igle
CLIV.
sias (1). - -

Particulares ca
lumnias cuelmi
Unas de las principales calumnias que forza cieron venir a las
ron à los primeros Padres à escribir por la Reli Apolcgías.
gion, fue el crimen de blasfemia contra Dios, y el de
lesa Magestad contra los Césares, que imputaban à
los primeros Christianos. Asi provocaban sobre la
inocencia de los fieles la ira de los Emperadores y
Senados , que merecian los mismos calumniantes.
Tertuliano gasta lo mas de su Apologético en des
vanecer estas falsas acusaciones. La sumision de los
Christianos para con los Césares la demuestra des
de el cap. 28. hasta quasi el fin del Apologético.
En el cap 42. rebate otra nueva querella contra los
X
Christianos, à quienes pintaban como inútiles
para el comercio y para la vida civil (3).
cLv.
Estas causas apartaban de aquellas Apologías serían
Sin estas causas
nocivas
las notas de vanas, y tambien las de perniciosas. Lo primero a la
Nocivas, serían en efecto, si no las jusificáse una misma fé,
necesidad tan manifiesta; nocivas à la misma fé, y
nocivas à los fieles. - •

A la fé; pues sería hacerla sospechosa, el que


O2 rerla

(1) , S. Iren. lib. 3. cap. 1. Epiphan harles. $ 1. n. 12. Fleury histor. lib. ... S. $ 5.
Propositum sbi maxime in Evangelio ha reticos , velut Evionem , & Cerinthum,
Jesu-Christi divinitatein aegantes, confutare, &c.
(º Fleury ibid. Contra edsdem errores suas etiam scripsit Epistolas.
(3) Tertul. Apologet.cap. 42. At ecce novan contra nos querellama Vitae humanae
ºmmercio inutiles dicimur quo auten argumento?. -
1 o3 PA R TE PRIMERA. -
rerla justificar de segura para la tranquilidad del
Imperio, sin que contra esto hubiesen precedido
calumnias : engendra una sospecha vehemente la
Lo segundo à los excusacion que no se pide. No sería menos nociva
V e

Fielcs. à los fieles; porque à un Pueblo sencillo, y que cree


en paz , aun le conviene ignorar que hay incrédu
los, y los sofismas de que estos se sirven: pero à pe
sar de estos inconvenientes, las Apologías son un
remedio necesario quando se insulta à la Religion
con escándalo. -

.. y ¿Quién ignora yá quantos insultos padece la fé


# en nuestro impos º Hubo jamás una plaga tan
¿grande de libélos impíos, que como langosta vue
lan de un Reyno en otro, penetrando hasta en el
nuestro, à pesar de la vigilancia de nuestras leyes,
y Magistrados? Es manifiesta à todos la necesidad
de confesar públicamente la fé, y de predicarla so
bre los techos, como nos mandó el Salvador. La
lengua Francesa se ha hecho vulgar entre nosotros,
y en ella se traducen todos los libros malos y bue
nos que se producen en otros idiomas. Esta es una
de las causas por donde se propaga el contagio de
unas partes en otras de la Europa, y sería yá insen
satéz querer lisongearnos de que estamos sanos. Do
loroso es avisar al enfermo de su peligro; pero es
necesario para que no perezca sin remedio y sin
prevencion. Lo contrario es una traicion contra la
patria y la fé, principalmente en los que son Mi
nistros de Dios y de la Religion. Se podrá temer
el que se nos diga: , Tus Profetas vieron en tí doc
, trinas falsas y necias, y no hicieron manifestacion
, de la maldad para provocarte d penitencia. Te
, apludieron con las manos los que miraban de
», pa"
DisERTAcioN IIsroRico-CRITICA. oo
y, pasó, y decian: Esta sí que es la ciudad de,
, lo bello y el gozo de toda la tierra (1). “ -

La freqüente comunicacion con personas es o ¿e.


trangeras, y estrañas juntamente de la Iglesia Ca- ¿?
tólica, pega tambien esta fatal licencia de hablar, lite creen
y leer. Sin temor de las censuras Eclesiásticas , y
sin poca ni mucha ciencia, leen algunos y algu
nas libros, que aunque en la boca parecen dulces,
llenan de veneno y de amargura sus entrañas.
De aqui eruétan en sus conversaciones expresiones
y sales, que una desgraciada freqüencia nos las
hace yá menos horribles. El joven , la muger, y
mucha gente libertina, e ignorante del Catecismo,
exäminan puntos, que era necesario dejar à los
perítos en la ley , y à los Theólogos. Se trata y se
decide sobre la obligacion del matrimonio; se le
compára y prefiere à la virginidad , y al casto
celibato; pero se le pospone à la vida libre y al
celibato filosófico. Se resuelve en qualquiera con
versacion sobre la utilidad y mérito del Sacerdo
cio, y sobre todos los oficios públicos. r

En muchos libros que tratan materias de Dere-Ne "ala


cho, se buscan unas nuevas fuentes, o cisternas, ¿
mas aproposito para sepultar a las Potestades huma- “
nas, que para zanjar sus fundamentos. Se exàmi
na el poder de los Príncipes y Magistrados; se
murmuran las sentencias capitales, las penas legí
timas, y todo el uso de su alto imperio. En medio
de esto tienen la osadía de acusarnos à los Católicos
de poco seguros à la República, de inútiles para
el comercio de la vida civil, y de perniciosos para
toda
(1) Jerem. Trenor. cap. 2. v. 14, 15,
I O . PARTE PRIMERA. r

tada sociedad. Esto hace necesario , aunque pea


noso, el reproducir las demostraciones que hicie
ron en otros tiempos los Padres, por la santidad,
y utilidad de la Religion. Esto obliga à desvanecer
los enredos y sofismas con que los que nos calum
nian de perjudiciales al Estado, quieren turbar y
turban ya la paz de muchos Estados; como se hace
cada día público aun en los Mercurios, Gazetas y,
Folletos periódicos. Es sumamente sensible leer tan
tos hechos y relaciones de revueltas, de tumultos, cu
¿ "" yos exemplos son peligrosos à Pueblos, que aunque
fieles, tienen (en su concupiscencia ) la raiz de toda
desobediencia., Es inútil y ordianariamente dañoso
, ( dice un juicioso moderno ) hacer conocer muy
, claramente à un Pueblo sumiso el que hay rebel
, des y exponerles con esto los motivos de que se
, sirven para justificar sus rebeliones. El número
, de los espíritus falsos, de los corazones malos
.., perversos es tan grande en todos los Países del
,, mundo , que el mejor medio de contener à los
.. , , » hombres en su deber, es dejarles ignorar la posi
, bilidad de substraerse al yugo legítimo “ (1).
No está en nuestra mano el impedir los libros
sediciosos, que se derraman por los Materialistas,
Deistas y Filósofos ; ni las relaciones de los fu
nestos hechos que al mismo tiempo acompañan à las
máximas peligrosas de estos libros. Por lo mismo no
queda otro arbitrio à los Ministros de la Religion
y de la paz, que tomar la pluma y la palabra para
desvanecerlos. Esta es la ocasion de responder à sus
cabilaciones, no tanto porque ellos mismos se con
- Ve11

co i Abbé Troublet Journal chretien.


DISERTACIoN HIStor Ico-CRITICA. 1y 1
venzan, que es cosa ardua 3 como porque el Pue
blo fiel no se escandalice, ni le sirvan de tropiezo
sus argumentos,
A una ocasion semejante debemos las lecciones Tales CLx. . .
ocasiones
nos sacaron de

de obediencia y de paciencia que nos dieron Jesu- ¿¿ toles las leccio

Christo y los Apóstoles. A los fines de la Synago- ¿?","¿


ga hubo entre los Hebréos un Judas, por sobrenom- Pºº
bre Galiléo o Gaulianista, que sembraba doctri
nas sediciosas , diciendo, que no habia mas Señor
y Príncipe que Dios; y que debia despreciarse
todo otro Señor y Reyno político (1). Se hablaba
de esta qüestion entre los Judíos, quando fueron
estos à tentar à Jesu-Christo , preguntandole, si
era lícito pagar el tributo al Cesar ? Para, si decia
que sí, acusarle de que ofendia la libertad que se
prometian en la ley de Moysés; si decia que no,
hacerlo con esto odioso al Cesar, y acusarlo de
crimen contra la Magestad. Habia dicho el Señor,
que venia à dar à los hombres una ley de perfecta
libertad (2), hablando solamente de la libertad del
yugo del pecado y de la tyranía del demonio.
De aqui esperaban los Judíos poderlo confundir
con los otros, que erraban negando la obedien--
cia à los Príncipes: pero el Señor previno su ca
lumnia con una palabra, que basta para respon
der à las otras, que se han hecho contra los Chris
tianos en algunos tiempos: Dad al Cesar, les di
xo, lo que es del Cesar, y a Dios lo que es de Dios.
Contra el mismo error predicaron San Pablo (3)
CIOl

(1) Joseph. Antiquit., lib. 18. cap. 1. & lib. 7. de bello cap. 29. & 31. Et D.
Hieron. in cap. 2. Epist. ad Titum. -

(1) , Joann. cap. 8. Si ego vos filius liberavit, vere liberi estis.
3) Ad Roman. cap. 13.
e PA R re PR meRA. :
en su Epístola à los Romanos, y San Pedro en su
primera Carta (1). . . . . . .
San Justino en su Apologético (2), y San Cle
mente de Alejandría (3) refieren , que como los pri
meros Apóstoles eran Galiléos, tomaron de aqui oca-,
sion sus enemigos para equivocarlos con el dicho Ju
das Galiléo, acusandolos del mismo crimen. Esto
dió causa para excitar contra los primeros Christia
nos la persecucion y el rigor de las leyes.
ctx,
Justino,Tertulia-
Por eso en los primeros Apologéticos impug
º. -

¿
naron tales doc
naron vigorosamente este error y esta calumnia,
¿el mismo San Justino (4), Tertuliano (5), San Ire
neo (6) y otros Padres (7). Los pasages que en el
discurso de esta obra será necesario referir de los
Libertinos y demás hereges modernes, justificarán
la necesidad de repetir la dectrina de la verdad, y
hará ver quanto es el empeño de todas estas sectas
por substraerse del yugo legítimo de los Príncipes,
de los Magistrados y de todo Gobierno. . . ...,
, , , , - ... .

cLXII.
dificultad d
- -
-


.
e
- - -

¿
Deistas,y Filóso- -
Acomo
dificultad de, impugnarlos es tan grande
la necesidad. La verdad de la Religion
fos. 1. Porque des.
precian las santas:C
¿cómo se puede fundar sino en la Escritura y en
Escrituas.
la palabra de Dios? Pues quando estos impíos, que
se dicen Filósofos, combaten los misterios y los
dogmas de la fé, no se les puede responder con las
santas Escrituras, ni con la doctrina de los Conci
- lios,
(o D. Per. 1. Epist. Subjecti stote omni humanae creatutae propter Deum sive
Regi tamquan preexcellenti. () Justin. Mart. Apologet. 2. (3) Clem. Alexandr.
ib4. Stromat. "?4). Justin, Mart. loc.cit. (5) Tertul. in Apologet. cap. 3 r. &
deinceps. (6) Ireneus lib. 3. cap. 24. (7) Arnob, lib. 4. adversus gent. Ignatius
Mart. Epist. ... ad Antioch.
-

DisERTAcroN IIsroRico cRITICA. 13


líos, ni de toda la Iglesia, ni con la tradicion , mi
con alguno de estos documentos por donde se prue
ba la palabra de Dios: porque ellos menosprecian
todos los testimonios divinos, como al mismo Dios.
Son nefandas las blasfemias que hablan en este gé
nero contra toda Magestad divina y humana.
Si se les combate con razones fuertes y sérias, "..-
fundadas en la justicia natural, en los principios ¿
de juzgar y pensar, universalmente recibidos, les nos ganan en
.
es muy facil salirse de la dificultad con una palabra A- ICC10.
º
de ironía, con una sal que agrade à los que leen, u
oyen, y hacen concluir la qüestion en risa. Los
principios universales, ni el consentimiento de to
dos los hombres les hacen mas fuerza. A lo que es
general , desprecian por vulgar, y à lo que es anti
guo , desechan por preocupacion o capricho. En
quanto al arte de divertir y agradar à un público ...
libiano, llevan ellos muchas ventajas à los mas gra- --

ves Teólogos , y à los mas profundos Filósofos,


que jamás estudiaron en lisongearà una plebe bár
bara: con que tienen ganado desde luego un par:
tido, donde es perdída la causa, si se comete al
número de los votos. - , ,
¿Pues con qué armas combatirémos à estos
nuevos enemigos, que para insultar son gigantes,
y para recibir los golpes son fantasmas o sombras,
donde nada hace fuerza ? Verdaderamente podeº
mos decir, que eligió el Señor un nuevo género de
guerras para su Iglesia (1). CLxIv

Entre los medios humanos no queda otro que era coms


tomar, que los que ellos nos dejan estos dicen, ¿
que deben ser las luces naturales, las razones filo- º"
Tom. I. P C. - , , ... ... só
--- -

(r) Judic. cap. 5. v. 8.


1 14 PARTE PRIMERA. ,
sóficas, las opiniones y testimonios de los Poètas,
Oradores y Escritores pagános , y sobre todo sus
mismos dichos. Con esto no estrañarán los Teólo
gos y sencillos Christianos, que en estos libros no
me valga de las Escrituras, ni de la doctrina de la
Iglesia, para probar las verdades de la Religion,
quando hablo à los que las niegan : porque para
con ellos no hariamos nada con proponerles toda la
Biblia: sería esto exponer los testimonios divinos à
un desayre, y como dicen, echar el Santo à los
perros. En esta disputa es necesario , como decia
Tertuliano, filosofar, retorizar , y aun gentilizar,
o confundirlos con los mismos testimonios de los
Escritores Gentiles.
ctxv.
Pero su incons
Aun estos medios, que son los únicos que ellos
¿ nos dejan, son poco constantes para con ellos mismos;
¿porque en puesto
en ningun
BlOS,
ningunaduran
máxima,
muchoentiempo:
ningun seprincipio,
mudan
ligeramente de una à otra parte, y nos iluden.
Si se les quiere probar la naturaleza y espiritua
lidad del alma, y se ven apretados por la Filosofía,
se mudan estos Protéos en aperentes Christianos,
y dicen, que estas y otras verdades solo se han de
creer por la revelacion , y porque asi está definido.
Si se les trae la Escritura, y las definiciones y
oráculos, lo sujetan todo à sus luces, y desprecian
lo que no les agrada. Sus mismos, dichos y opi
niones varían continuamente, y niegan en un mo-.
mento lo que poco antes afirmaban. La reconven
cion, o el argumento, que llamanad hominem, pier
de su fuerza entre estos Filósofos, que à nada dan
... fé, ni à su misma palabra. - - .

Estas consideraciones me hicieron mudar ¿


DisERrAcron mistoRico-cRIricA. 15
direccion, y hablar mas veces de ellos, que con sa.
ellos. El tratar directamente con ellos me pareció ¿
menos útil, y de mas peligro por eso en una Di-¿
sertacion del libro quinto me detengo a probar, ¿ Nº.
que no es conveniente el impugnarlos exprofeso:"
que el remedio es alzarles la máscara , y presen
tarlos, quales en realidad son, ante los Príncipes,
ante los Magistrados, y ante todos los hombres de
bien : darles à ver sus lecciones enemigas de los Mo
narcas principalmente, y de todas las Potestades
soberanas ; sus maximas subversivas de todo Go
bierno, de todo Magistrado y de toda administra
cion de justicia. Esto hago ver en los libros prime
ro y segundo ; en el tercero descubro y propongo
por su orden las doctrinas que enseñan, para destriur
toda sociedad pública y doméstica , con todos los
respetos y obligaciones divinas y humanas: alli
tambien se ponen patentes sus principios contrarios
à la humanidad, y à la duracion del género hu
mano , desde el matrimonio y nacimiento de los
hijos, hasta el suicidio, que no cesan de predicar.
En el quarto libro me convierto algo hácia ellos,
para reirme de su systema de irreligion , y hacer
los desesperar de sus temerarios intentos. Doyles
por un momento el que fueran posibles todas sus
quimeras o todos sus vários systemas.: ¿Y qué in
fieren de todo ? ¿ la independencia? ¿la irreligion?
Nada de esto: solo inferirán de sus hypótesis el sa
cudir un yugo suave y racional, para caer bajo
el yugo del hado, o del destino, o de la fortuna,
o del ciego acaso, o del mundo, à quien hacen su
Dios, o de sí mismos, que es el yugo mas pesado. .. .

Alli contrapongo sus paradojas con sus paradojas:


1 16 . PA R TE PRIMERA.
sus contradiciones, en que se despedazan ; sus mí
serables supersticiones à que se precipitan, huyen
do de rendir à Dios un obsequio racional ; y los
*, mysterios de abominacion que creen , y en que
se inician, quando se descargan de los santos mys
terios de la Religion. -

CLXVII. Si este retrato o espejo no los moviere à


¿
obra,
tener
la horrordede lossí mismos,
atencion Príncipes excitará a lo menos
y Magistrados , à
quienes principalmente me dirijo y pido los re
medios que Dios dejó en sus manos. Este es el
argumento del libro quinto. Alli se tratan dife
rentes remedios en particular ; se prueba la nece
sidad que hay del uso de la autoridad sebera
na, y del rigor de las leyes; se funda la legi
timidad de esta autoridad y de esta fuerza con
tra las malas doctrinas de los Filósofos, que se
dicen Tolerantes ; y se puersuade la utilidad, y
misericordia que trae à los mismos enfermos, o
impíos la fuerza y vigor de los Príncipes y Ma
gistrados: se desvanecen tambien alli sus vanas
pretensiones à la libertad de pensar, escribir, im
primir, &c., sin dependencia, ni temor de las le
yes : finalmente se satisfacen todas sus quejas con
tra la intolerancia que profesan los Católicos, asi
respecto de sus libros impíos , como de su peli.
grosa conversacion; y se muestra quan benigna es la
santa Iglesia en sus correctivos, respecto de la cruel
dad que ellos han acostumbrado y acostumbran.
cevm , Todo este plan se comprehende en cinco li
¿"¿bros, y quarenta y cinco Disertacionos (si despues
Pººººººº no se añadieren algunas ), que abrazan desde sus
principios de Ateología y Metafysica , hasta los
* -
r, º re
DisERTAcroN IIsroRico-cRIrrcA. 117
remedios que necesitan las máximas deducidas de
aquellos principios. Los dos penultimos versos del
Psalmo segundo son los dos cabos, o puntos so
bre que se ha fundado, y se mueve todo este
plan. Alli observaba un Soberano y Profeta los
conatos de los impíos a sacudir todo yugo , y d
romper todo vínculo. Vé sus proyectos vanos y sus
meditaciones contra todo Ungido , y contra todo
Rey y Señor. Por lo que respeta al Rey de los Re
yes, que habita en los Cielos, ya advierte que no
hay que temer las empresas de los Gigantes ; que
él hace irrision de ellos; que los mofa, mientras no
estiende su vara de hierro, y los desmenuza como
à unos cascos de teja: mas por lo que toca à los Re
yes de la tierra, no deja de darles voces aquel otro
Rey ilustrado, con estas palabras: Et nunc Reges
intelligite erudimini qui judicatis terram. -

No siempre es tiempo de prevenir el mal:


ahora que comienza à tomar fuerzas, ahora
es la oportunidad. Para que entiendan los Prín
cipes estos proyectos de que les avisa David , y
puedan informarse o instruirse los Magistrados
que juzgan la tierra, presénto los quatro prime
ros libros. Como no basta instruirse de los de
litos y enfermedades, si no se les provee de remedio
de correctivo, prosigue David en otro verso, di
ciendo à los mismos Reyes y Magistrados: Servite
Domino in timore. Este servir al Señor en temor,
no se cumple por los Príncipes con temer à Dios co
mo todos los otros hombres ; sino se requiere que
hagan tambien à todos los hombres temer à Dios.
Este modo de temer al Señor los Reyes y perso
nas públicas , es el que aqui ordena
-
Davidsa
118 PARTE PRIME RA.
San Agustin lo entendia asi quando aproba
ba las leyes con que los Emperadores Católi
cos refrenaban los intentos de los Donatistas.
Fundaba su sentencia en las otras palabras del
Apóstol à los Romanos , donde dice: Los
,, Príncipes no son para dár que temer à los bue
, nos, sino à los que obran mal: ¿Quieres no
, temer à la Potestad ? obra bien ; porque él es un
, Ministro de Dios para hacer lo bueno: si tú hi
, cieres lo malo, temelo; porque no en vano lle
, va la espada. Ministro de Dios es , y vengador
, en su ira de aquel que comete el mal (1). “De
esto lugar.
prio se tratará en el libro quinto
s . .
como
.
en su pro - -

CLXIX. El medio que hasta ahora han seguido los Es


Los otros medios • e •s º , \

¿critores Italianos y Franceses para argüir à los


¿nuevos Impíos y Libertinos, ha sido respondien
º doles, y probandoles las verdades de la Religion
Christiana, principalmente las que miran à la re
velacion , à los mysterios, y al symbolo. Se han
hecho muy bien cargo de las cabilaciones de los
Deistas, Ateistas y Filósofos contra la divinidad
de las Escrituras, y contra la infalibilidad de una
regla à que nos atenemos los Católicos. Algunos
han resumido sus discursos mas peligrosos, y los
han dejado hablar demasiado ; sus satisfacciones
son mas sólidas y sérias, que lo que merecian
las argumentaciones vanas, y voluntarias de los
contrarios. Está hecho en otras lenguas todo lo que
conduce à probar, que los Deistas, Materialistas y e

Fi
F(r) Ad Roman. cap. i3. v.3.4. Principes non sunt timore boni operis, sed mali.
Vis aútem non timere Potestatema & Bonum fac.... Dei enim minister est tibi in bo
num. Si autem malun feceris, time non enim sine causa gladium portat , &c.
-
** --->
DisERTAcioN HistoRico-cRITICA. 19
Filósofos libertinos son hereges, y Anti-christianos.
Lo peor es que à ellos les hace poca fuerza este con
vencimiento; antes se glorian y jactan de haber
sacudido el yugo del Christianismo, y de parecer
Gentiles ; con que viene à quedar nuestro trabajo
con menos suceso que merecia.
Considerando yo esto, pensé en buscar otro me- cº,
dio que les hiciese mas impresion , y pudiera ser ¿
les mas útil se me presentó el que abracé, y he ¿
seguido. Este medio no se empeña en probar di-"
rectamente, que ellos son impíos, hereges, peca
dores, y libertinos ; esto se debe suponer desde el
título, y ellos mismos se honran por estos nom
bres con un despejo miserable. Yo intento princi
palmente probar que ellos son reos públicos de to
das las leyes, y de todo crimen de Estado : que por
instituto , y por obligacion de su secta son rebel
des à los Reyes, à los Magistrados, y à todas las
Potestades ordenadas por Dios: que por los prin
cipios de sus systemas intentan disipar toda socie
dad y turban todos los gobiernos establecidos, y
aun la economía, y paz de todas las familias: por
fin, que son los enemigos comunes de la humani
dad , y tiran à destruirla desde el nacimiento de
los hombres hasta el suicidio.
Este medio urge mucho mas, asi à ellos, como No.?¿nes
à quantostienen interés en evitar sus atentados. Debe # vencerlos de reos

advertirse, que aqui no se habla para un soló Prín- go¿


este argumen

cipe o Magistrado, sino a los Reyes y Ministrosº


en general : y aunque en el juicio de nuestros Ma
gistrados Católicos no se prefiere ningun interés
al de la santa Religion 3 pero en el de otros pu
diera dicho interés pesar menos, y se dejarán mo
* ... - - - Ver
. . .. . . . .
2 .. -

22 i PARTE PRIMERA. -

Si alguna vez los convenciere de necios, y los


llamáre asi, no se me note de que salgo fuera de
mi estilo. Tengo presente, que quando Jesu-Chris
to manda que no llamemos à nuestros hermanos far
tuos, parece que exceptúa de esta regla à los Incré
dulos, y Espíritus fuertes: pues el mismo Señor,
que era todo benignidad, llamó necios à algunos de
sus Discípulos, quando se hicieron incrédulos y
fuertes contra la verdad.
crey - En convencer asi la necedad ó estolidéz de
¿nuestros Incrédulos, sirvo lo primero al designio
cedia” del mismo Señor, que segun el Apóstol, quierº
que se manifieste al mundo la locura de estos que
lo engañan con títulos de maestros y de sábios
Lo segundo, al provecho de ellos mismos, quitan,
doles este ídolo del nombre de Filósofos, que es el
hechizo que los encanta y hace tanto mal: estosº
gundo es consejo de Wolfio, y lo funda en el co
nocimiento de estos Espíritus fuerter. Como su fin
no es otro que el orgullo y la sombra de un gran
nombre, no prohibe la módestia mas delicada, el
que se les procure desvanecer este humo que les
maréa las cabezas. Oygamos el discurso de VVolfio.
ax y s» Los Ateistas Teóricos (dice) que por un abuso
#” del entendimiento , caen en el error impío, sº
intento. » creen à sí mismos mas perspicaces que todos los
» otros: por esto vulgarmente se llaman en la voz
» francesa, Sprits forts, como que gozan de mayor
s» res fuerzas de espíritu que todos los otros homº
•s bres. Por tanto se ha de poner todo el conato
» en manifestar lo contrario , y hacer patente
» que aun les falta aquel talento de que saben usar
•, los principiantes de la Lógica: pues pecan coº
- 9» tía
DisER rAcron hisroRico cRIrica. 123
, tra los principios de ésta en el error que admiten,
, precipitando las reglas en una cosa sobremanera
» árdua, y que debieran mirar con suma circuns
, peccion. “ (1) -

-
Yo no disputo por otra parte las luces natura- r?", l.
les de los mismos , cuyos extravíos arguyo; ni ¿r
uiero hacer injusticia, aun à los injustos. Dios
es el dador de los talentos; y à ellos, como à noso
tros, solo se nos pedirá cuenta de su uso, o abuso.
El que hacen de sus facultades, y del nombre de
la Filosofía les será muy costoso, asi como es per
judicial para inumerables. En consideracion à esto,
dispuse la siguiente prevencion para los buenos Fi
lósofos, que es la parte principal de este Aparato.
Los avisos que alli diere, no los juzgo tan necesarios
para ellos, como para declararles mi intencion. Con
la misma les ruego y convido à trabajar en prove
cho de sus hermanos, y no en escándalo. No hay
otra verdadera Filosofía; y ved aqui os trazo con el
dedo un camino (2) mucho mas excelente.
(1) wolf, Theolog. natur. p. 2. sect. 2, cap., 1: , 5.41 -, not. Nimirum Athei
Theoriciqui abusu intellectus in errorem impium decidunt, videntur sibi cacteris acu
tiores. Unde vulgô voce Gallica Sprits-forts appellari sueverunt , quasi viribus in
tellectus majoribus polleant quam caeteri. Quam ob rem, ut contrarium Pateat, id
omnino agendum, ut convincatur deesse illis acumen , quo polleant Primorum prin
cipiorum ilogica periti, quoniam in admittendo errore contraea Peccant, in re ma
xime ardua non condonanda praecipitantia.
(*) I. Ad Corinth. 12... v. 3o.
•!--*****---- – — ±-----
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--
- -
----
PARTE SEGUNDA
DE L
P

íhil Philosophia prætiosius per quam homini- ad


i, Deum appropinquare licet ; at plurimi qualis illa,
frit , &• qua de causa cælituì, homini concessa, ig-*
ii, norant ; quod si scirent, non in orbe Platomici, mom,
fStoici, mon Peripatetici , non Pythagoricidarentur; í
È cum ;vera* IPhilo$ophia mori misi una, este possit. , ,
fD. Justin. in Dialog. cum Triphone , p. 2i8.*
edit. Græco-Latin. 161 5. j
-
- ; . . <, .

- - SEGUND A PARTE
- - - , ,, , , , a y i. º a... . . . .

DEL APARATO.
PREVENCION A zos VERDADEROs
-- y a º -

- -
Filósofos contra los falsos. ,,

".

#A santa Filosofía, mis amigos, que en .


todo tiempo compensó con raciona- ¿?
les delicias los sudores, que sé derra- ºíº.
maron en su heredad; la que dió dul
ces y breves ócios à los Reyes cansa
dos; la que con una secretavoz aplacó el furor de los
vencedores, y alegró la suerte miserable de los venci
dos ; ésta, que por usos diferentes hacía la gloria, ö
la consolacion de várias, y aun opuestas condiciones
humanas: vedaqui, que viene en nuestros dias à ser
el asunto de nuestro dolor, y el objeto de nuestros
recelos. Dá que doler su prostitucion , y que temer
sus abusos y sus abortos. Quanto una cosa es mas
útil, otro tanto es su abuso mas temible y mas
pernicioso. Hoy nos admiramos de vér à la tropa
de las malas artes militar bajo las señales de la
Filosofía, y llevar todas este nombre. Pero lo mas
infame es, que ella preste (ā lo que parece ) sus
atavíos, y agrados à todos los vicios, para enredar
en su amor à las almas livianas. ¿Será esto, que
la Filosofía se haya dejado corromper , se haya
aban.-
y 28 PAR r E p RIMERA. -

abandonado , se haya hecho tercera para ga


séquito à unas torpes pasiones, que la habian se.
guido siempre cautivas? ¿O será mas bien, que es
tas rivales penetraron en su santo retíro, y opri
miendola, le arrebataron el cetro y aquel resplan
dór exterior, que encendía su ambicion ?
Sea lo uno o lo otro, la mudanza de las co
se contraponen
hace vér un contraste terrible. La Filosofía, que
sus oficios, y sus sas
abusos.
no entraba en las Ciudades, sino para tener el
principado en todas las cosas; para hacer reynar
el orden, y las leyes; para censurar las novedades
profanas; para inclinar sus hachas lucientes y se
ñales à los umbrales de los templos, y hacer res
petar los mysterios divinos: ésta (no sé quien me
lo hará creer ) parece que no se introduce ya sino
para volver de arriba abajo las Ciudades antiguas;
despedazar las tablas de las leyes fundamentales;
arrancar los cetros à los Reyes; elevar el pendon
en las sediciones; apagar los amores legítimos; so
plar la llama de los forasteros; derribar los altares;
mezcladas entre sí las cosas divinas y humanas,
reducirlas de una vez à pabesas.
a Si la Filosofía inspiraba el gusto de la soledad,
era para vacar à la contemplacion de los arcanos di
vinos y humanos ; para sondar la profundidad
de los abismos; para dejarse llevar sobre las olas;
llegar à vér el origen de las corrientes, los tesoros
de donde salen los vientos , y admirar los mons
truos y prodigios que esconde el mar. Era para
penetrar en las selvas y sierras; tocar las raíces de
los altos montes; vér sus bóbedas y los surtideros
de las fuentes; notar la extructúra del globo, y la
rudeza de estos fatales minerales , el hierro con
que
PREvENcion. A los vERDADER. Filósofos. 129
que se matan los hombres, y el oro porque se
desviven. Era para subir à las eminencias ; vér
- las rocas que han quedado desnudas de los terre
nos que poco à poco llevaron las aguas, trasladan
dolos à otros países con las fértiles heredades, que
algun tiempo rendirían en aquel mismo lugar el
trigo y la avena à quien las cultivaba, Asi
arrebatan los vientos y las lluvias estas posesiones
que llamamos eternas Alli sentada, veía el curso
que llevan las riberas, quasi paralelo al de las
montañas, à quienes han formado , desformando
la antigua cara de la tierra. Contemplaba la fuer
za de estas finisimas limas de agua, que roen in
cesantemente los fundamentos de los montes, y
hacen tanto mas grandes sus faldas, y altas sus
cabezas, quanto mas les quitan por sus basas. Es
tos pedazos irregulares de marmol , que en otro
tiempo rodaron hasta el lecho de la ribera, lamí
dos contínuamente en torno por el agua corrien
te, han soltado sus ángulos y esquinas; sus ás
ºperas superficies se alisaron, y presentan una figura
ováda y pulida. -

Desde el fondo de las arenas levantaba sus mi


ras à las estrellas; veíalas nacer por un orizonte
à manera de un enjambre luciente, que vuela en
orden, y vá à posarse sobre el otro orizontes
notaba sus lugares y aspectos, y avisaba à los la
bradores las sazones, y à los Sacerdotes los tiem
pos de las fiestas. Asi era las delicias de todos la
Filosofía. A los pastores daba avisos para mejorar
las lanas y colores de sus rebaños, y para multi
plicarlos ; y los enseñaba à cantar su vida inocente,
estimandola sobre la suerte de los Reyes. A los
Zom. I. R. Re
13o PAR TE sE GUNDA. -
Reyes daba lecciones de prudencia y de mode
racion, haciendoles preferir la justicia à la gloria,
y la paz à las victorias; y à los Capitanes daba
armas, máquinas, y otros subsidios, pero que de
bian servir para conservar los derechos y pose
siones legítimas, y no para los corsos, latroci
nios, y ruina de sus hermanos. A toda edad, pa
ra todo acaecimiento, en qualquiera lugar era un
prontuario de bienes y socorros. Sus estudios for
talecian la juventud, y alegraban la edad decré
pita; eran un adorno en la prosperidad , y en la
adversidad un asílo ; deleytaban en casa, no em
barazaban fuera; ido el dia, pernoctaba su conver.
sacion con nosotros; peregrinaba, acampaba. (1)
S. II.

real" a " "Odo esto hacía à la Filosofía el mas precioso


¿? de los bienes humanos; pero una arte furio
"º" sa, que toma hoy su nombre y sus adornos,
gusta poco del retíro, y se intromete por todas par
tes. En los Cafés, en las casas de comer, alli razo
na, alli decide, alli trincha. En los teatros, alli
canta, bayla, divierte à un pueblo. En los pa
séos y sitios públicos inquiere, y toma, à cambio
de otros, los rumores que ha raído del vulgo. A las
mugeres ofrece siempre nuevas modas , y vagaté
las ; à los mozos contenta con alguna cantada nue
va, con una nueva danza. Desprecia à los hom
bre graves y virtuosos; y huye de toda conver
-- - - S2

(1) Cicer, pro Archia Pceta: Haec studia adolescentiam alunt, senectutem oblec
, tant; secundas res ornant, adversis perfugium ac solatium prabent, delectant domi»,
aon impediunt fosis, peine tant nobiscum , Feregrinantur, rusticantu, -

-
PREvENcion A Los veRDADER. Filósofos. 3r
sacion séría. Si afecta retirarse, es haciendose junta
mente ver; y entonces se mira, ó como un D. Qui
jote en la Sierramorena , o como un Viejo en la mon.
taña , o como un (1) Chartres , instruyendo à ro
bar en los desiertos de Flandes; porque sus lec
ciones y sermones no van à parar sino en la lice n
cia y en la impunidad de todo delito. Nada hay
que no se emprenda con el espíritu de Filosofía,
especialmente en este siglo , que se dice filosófico.
¿Se quiere insultar à Dios en su esencia , en
sus atributos, en sus divinos derechos, en sus al
tares , en sus Sacerdotes, en sus ofrendas y sacrifi
cios ; en una palabra, en su gloria y culto ? Pues
en graduandose cada uno de Filósofo, se toma li
cencia para juzgar con imparcialidad de las cosas
divinas: ya puede condenar de supersticion o de
credulidad quanto no se prueba à satisfaccion de
unas idéas singulares y nuevas , que se procuran
establecer como reglas, para pensar de las cosas.
¿ Quiere un genio osado y reboltoso turbar las
máximas antiguas de gobierno , hacer à los Pue
blos rebeldes à sus Señores, à los subditos inde
ndientes, à los hijos indóciles , à las esposas in
fieles, à los maridos vagos, à los siervos libertinos,
à los domésicos díscolos, y à todos los hombres
indisciplinables è intratables? Pues para todas es
tas trasmutaciones se ha descubierto una nueva
piedra filosofal, que pone en la mano el secreto
-
-
R2 . de
-
-º *.. . . .. = —,
---
...) Este fue un famoso maestro de salteadores, que murió huyendo ea Escocia
año 1731. De él habla Pope en su Epístola 4. de Honin. v. 184.
Confecto senio templum , mimitansque ruinas
- Non casum sistat fur, donec Chartrius intret. -

Vease la nota de Jo, Joach. Gottlob. Este hombre abominable es diferente del otrº
carrucho , que enseñaba a robar en los bosques de Villers carrerets, y fue ajusticia
do en Francia en 1711.
132 ... , PA R r es EGUNDA.
de desmoronar insensiblemente los fundamentos de
los sólios reales; de disolver los vínculos mas fuer
tes de la sociedad, y de restituir à todos los naci
dos al góce de una libertad, que no se compra
con todo el oro. ,
- Finalmente, ¿se quiere enseñar por principios
y máximas el arte de robar, de rebelar, de tumul
tuar, de usurpar, y de obrar todo género de ma
les impunemente, y aun con gloria ? Pues todo esto
lo inventa una nueva Filosofía, y lo comfirma con
los mas funestos experimentos, que se hacen hoy.
dia à los ojos de todos en los mas de los Estados
de Europa. . . . - r

Todo lo protege el augusto pálio de la Filo


sofía, y esto nos hace vér, que jamás se tuvo tanto
respeto à este nombre entre las Naciones. Bajo el
nombre de un Filósofo, sin añadir mas, logran
hoy salvo conducto unos libros, que debieran ser
prontamente quemados con sus Autores en qual
quier parte que se hallásen. Pero estos deliqüen
tes son conocidos por unos reos de todos los Es
tados; y siendo por esto dignos de las penas de
todos, gozan en países , que se dicen libres, de la
vida , de la libertad, y de los derechos de Ciuda
danos. ¡Qué tolerancia tan mal reconocida y con
fesada por ellos mismos!... . . . . .
Pero à mí no me pesa de que ellos vivan , an
tes les deseo una vida felíz y eterna. Lo que me
llena de dolor es, o mis caros y verdaderos Filó
sofos, que para tanta maldad, para honestar tan
indecente ignorancia, infaman los nombres sagra
dos de Filosofía, de virtud, de bien público, de
patriotismo, y otros títulos tan venerables. Jamás,
G62
* ,

Panvencios a los verDADER. Filósoros. 133


se vió un abuso tan insolente de las voces, que en
todo idioma fueron recibidas, para significar ideas
honestas y amables. Todo es menester entender
lo al rebés en un siglo enemigo de la sinceridad y
de la fé pública. Mientras que no se riére el que
habla y sostenga un ayre o tono filosófico, puede
burlarse de todo el mundo, promintiendo y dicien
do lo contrario de lo que se sabe , y quiere
executar. -

. Esto se llama hoy Filosofía, y esta fementida


arte, que concita contra sí à toda la humanidad,
è irrita à qualquier hombre de bien, me obliga, oh
verdaderos Filósofos, à clamaros de antemano en
este Aparato, para preveniros y exhortaros.
S. III.
a º IV.
Reveniros; porque pudiera alguno dejarse per- ¿
º osofía, y se resº

Fil suadir
f à1 que
b yo combato muchas
e VA veces à la dera.
¿vd. Objeto de
llosofía en la obra que sigue a este Aparato , y taegunda Par.
-
que pongo à su cuenta las funestas conseqüencias “
que descubro y acuso. Pero la verdad es , que
yo no detesto, ni acometo siempre sino à un fan
tasma monstruoso, que bajo la máscara y pompa
de Filosofía, oculta una furia, que quiere dejar
à la patria desierta, y al mundo sin Rey, sin Sa
cerdote y sin habitador. Yo hablo de unos im
píos o hereges o apóstatas, à quienes asienta tan
mal el nombre y abito de Filósofo, como à los
salteadores de caminos el venerable abito de Re
ligioso. Con semejante profanacion abusan los la
drones y los hereges de estos dos títulos: asi en
gañan al público, y roban à unos los bienes yAlrº
- º
la
134 PA R TE se cUNDA. cr
vida; y ā otros la Religion y la vida eterna. . .
Estamos en el momento de clamar à todos los
fieles aquello que advertia San Pablo à los Colo
senses : ,, Ved, no sea que alguno os por la
, Filosofía, y una falacia vana, segun la tradicion
, de los hombres, segun los elementos del mundo,
, y no segun Jesu-Christo. “ (1) , ... - 2 .

Todo lo mas perverso y abominable, ador


nado con las gracias de una Filosofía prostituida,
se hace hoy lugar, y se insinúa con un singular
hechizo en los espíritus. Como en Esparta no se tenia
por ilícito el hurtar, supuesto que se hiciese con destre
za ; asi en nuestro siglo no es crimen hablar impie
dades y blasfemias , como se digan bien. -, º
No creais jamás que yo hablo de otra Filosofía;
y ¡oh con quanto dolor veo dividido y confundido
este nombre entre los malhechores y los sabios
Esto mismo me coharta è impele tambien à
exhortaros, para que veleis , y no dexeis entrar en
vuestro santo retiro à estos genios infernales. Arro
jad, o aguilas sublímes, de vuestro gremio o de
vuestro nido à estas horruras que lo ensucian y
arruinan à un tiempo. No deis asilo ni hospicio à
estos traydores, que violan tan sagrados dere
chos , para ultrajar vuestro honor , y hacer objeto
del ódio público al nombre de Filósofo. Esto es
lo que deseaba rogaros algun tiempo hace, que
joso de ver que se llame Filosofía la heregía , la
apostasía, el Ateísmo, el Deismo, el Materialismo,
la rebelion, la maledicencia, la deshonestidad, la
-4,
A
- ITlaS
.. (1) Colossens, cap. 1. v. 8, videtene quis vos decipiat per Philosophiam &
Ad
inanem falaciam secumdum traditi9nen hominnm, secumdum elenienta mundi, Se
non secundunu Christum,
PREvENcroN A Los vERDADER. Filósofos. 135
mas delinqüente holgazanería, la charlatanería mas
ridícula, la ignorancia mas bestial y mas presumi
da de linda; y ¡oh flogedad de unos Estados sábios
y políticos que anden arrogantes y con honor
unos hombrecillos encorbados y delinqüentes, que
podian servir en los caminos públicos, en hacer
faginas, en limpiar los fosos y cloácas, en reparar
los muros , y contribuir tal qual à la limpieza de
las Ciudades, en lugar de ensuciar las costumbres,
y turbar el buen orden. -

s. v.
Omo yo desde fuera del bulio estoy con- v.
Plan, v division
templando y observando por sus escritos, y ¿
por las experiencias diarias y públicas, sus movi-¿”
mientos y máximas; no veo cosa tan contraria á
los caractéres de la verdadera y santa Filosofía,
como los proyectos y systémas de estos pretendidos
Filósofos : porque quatro suertes de bienes procura
à los hombres la Filosofía, y tiene el secreto de ha
llarlos la verdadera, que es la christiana. Ciceron º
supo sutilmente distinguirlos , difinirlos , dividir
los, aunque no le bastaba esto para ganarlos.
, A la Filosofía (dice) llama Platon un don
», precioso de Dios, y yo la llamo invencion di
, vina. Esta es la madre de todas las otras artes:
, pero además de eso es tambien la que primera
, mente nos instruyó del culto y reverencia que
, debemos à Dios ; la que nos enseñó à conocer
, los derechos de los hombres, que consisten en la
, sociedad del género humano ; y la que nos ins
, pira con las ¿ de otras virtudes la modestia, y
- , jun
—-
136 PA R r E s EGUNDA.
y, juntamente la grandeza de alma. La que arroja
, de nosotros la ignorancia y los vicios; y nos hace
• vér con unas miras serenas las cosas supremas, e
» ínfimas; las primeras y últimas; los medios y
•º fines de las cosas. Esta Filosofía (añade) me pa
•º rece una fuerza enteramente divina, porque hace
» tantos beneficios, y tan grandes.
Tengo por justa esta palabra de Ciceron, y por
que es de un Filósofo y Orador, quizá el mas fa
moso del siglo, me pareció tambien oportuna pa
ra hablar à otros, que ponen su cuidado en imi
tarlo , restituyendo la eloqüencia à la Filosofía.
De alli quiero tomar formado el plan, sobre que han
de caer todas las advertencias y prevenciones,
que tengo de hacer en esta parte del Aparato. La
Filosofía, quiere decir Ciceron , sirve principal
mente para estas tres cosas: lo primero, para la
Religion , lo segundo, para la Sociedad; lo tercero,
para las virtudes de cada Ciudadano : mas como
de estas virtudes unas son relativas à perfeccionar
el corazon , y otras à ilustrar el entendimientos
por eso dividió este tercer oficio de la Filosofía en
dos cuidados ; uno, que se ocupa de las buenas
costumbres; otro, que se aplica à promover las cien
clas y buenas artes. -

Si estos son los caractéres que se han tomado


precisamente unos Filósofos aun pagános, ruegoos
Señores, que veais atentamente si llevan talesñales
y •
se
- -

-- “

(1) , Cic., Tuscul, qq. Philosophia omnium mater antiuma, quid est aliud misi, ut
plato ait, donum : ut ego , inventum Deorum. Hac nos primum ad eorum cultum.
deinde adjus homimum , quod situm estin generis humani societate ; tum ad me
destian magnitudinem que animi erudivi. Éademque ab animo tamouām ab oculis
caliginem dispulit ut anima supera , infima, prima , ultima, media videremus.
Prorsus hac divina miiii videtur vis, qua tot res eficiat, & tantas. , ...,":
PREveNcron. A los vRDADER, Filósofos. 137.
ñales unos genios que en este siglo, dicho Filosó.
fico, arrebatan el fastoso nombre de Oráculos de
los Filósofos, y de Maestros del género humano.
Esta es la qüestion que aqui importa tratar, para
sacar à los espurios de entre los legítimos, y distin
guir à la Filosofía de la Filausia , o à los amado
res de la sabiduría, de los idólatras de sí mismos.
Supongo que para salirse presto de la qüestion, se
les será á estos malos genios tan facil cosa, como isota. "
mentir, el afirmar que ellos son los inventores de
la Religion racional introduciendo la impiedad; los
bienhechores de la Sociedad disipandola; y los cantor.
res y Maestros de la Virtud, predicando las delicias
torpes, la desobediencia , o independencia, y to
dos los otros vicios: pero esto es burlarse claramen
e; y tambien es facil volverles una palabra, que
ha salido de entre ellos mismos, y dice (1): Que
er bien indecente hacer del charlatan , quando se ha- a
bla como Filósofo. Ni aun al vulgo se podrá enga
ñar en una cosa tan séria con una bufonada tan gro
sera; y es confiar ya demasiado de la credulidad,
de los hombres , el pensar que todos han de ser)
persuadidos por una chanza. Es importante el exá
men à que llámo, y no son los reos acusados los
que deben entrar à juzgarse y justificarse por qual-,
quiera burla; sino à ser convencidos por sus mis-.
mos principios y hechos sérios. Por eso, ni aqui.
en este Aparato, ni en los libros que se seguirán,
hablo con ellos, sino de ellos. Dirijo mi palabra
à los buenos y verdaderos Filósofos contra los
Tom. 1. . . .S - fin-,
(s) Je reponds quil es bien indecent de fire le plaisant quand on Pretend
Fue en Philosophei &c. Voltair, Elemens de Neww. Part, , cºr, 3. Pºr ºss», , ,
- - - . . .
138 - PA R r es e o un pa. . . . .
fingidos y perversos. Los sábios y hombres de
bien , los honestos y buenos Ciudadanos , los
que rinden un obsequio racional à las cosas divi
mas , los que son fieles à las leyes y à las Potes
tades legítimas, estos decidirán si los caractéres de
la Filosofía pueden ajustarse en realidad de verdad
a los que hoy se atreven à todo con el título de
Filósofos. -
. . . . -

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. . . .
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,, , , , , , ,, ...":

SEcclo N PRIMERA
zos MA zos Frzoso Fos TIENEN,
en quanto a la Religion, un cardier opuesto
al de la Filosofía.
* --
º
. . - -
"-... . --
.

... . . . . ) ... r. º ; ; . , f s. L A.

La mar. Pº lo. que hace al primer oficio, de. la verda-y


¿
lesofía,
I oficios
ros dera debe
Filosofía , es constante
rendirlos que susy prime
à la Religion, al pie
de los altares. Esta obligacion la reconoció no solo
Ciceron, sino tambien Séneca, y otros Filósofos
nada prevenidos à favor del Christianismo. La Fi,
losofía y la Religion son, ó dos hermanas, o una
señora, y una dama de honor que siempre la sigue,
y la sirve. La Religion no la separa jamás de sí;
y la Filosofía demuestra con el dedo, que deben
reverenciarse las cosas divinas (1). Doy juntamente,
traducido el dicho de Séneca.
Por lo qual no se debe decir, ni puede enten
derse asi, que la Filosofía haya producido , o
--. - -
¿
62

e) senec epist. 7. Ab hac (Philosophia ) aunquº recedit Religio. 1 ... Has


Philosophia docuit colere divina,

-
PREvENcroN A Los vERDADER. Filósofos. 139
blecido à la Religion. Esta advertencia la hace San
Agustin (1). La Religion, dice, no se ha de bus
car en los libros de los Filósofos : estos recibian con
los Pueblos unos mismos ritos , y excitaban di
versas opiniones en sus escuelas acerca de la natura
leza de sus Dioses, y del summo bien.
En este espíritu exclamaba Tertuliano (2):
, ¿Qué tiene Jerusalén que hacer con Atenas º
, ¿Qué dependencia trae la Iglesia de la Acade
, mia ? Nuestra institucion no es nacida del Pórti
5, co de Zenon, sino del Pórtico de Salomón. Alli
, clamaba, y enseñaba Jesu-Christo Buscad al Se
, ñor en la simplicidad del corazon. Vean esta di
, ferencia los que confunden al Estóico, al Platóni
, co, y al Dialéctico con el Católico. “
Ni es tampoco, porque nuestra celeste Filosofía,
nacida en un portal, y enseñada en el Pórtico de , º
Salomón, haya tomado sus razones y fundamen
tos de algun otro Pórtico. Orígenes , notado en su
tiempo de un amor excesivo à los libros de los Fi
lósofos, usaba de una comparacion poco justa, aun
que él decia haberla aprendido de su Maestro San
Clemente de Alexandría (3). Decia, que Dios ha
bia querido enseñar à triunfar la fé por la Filosofía,
quando mandó al Pueblo de Israël servirse: de las
riquezas y despojos del Egypto, para contribuir al
adorno del Tabernáculo. o .
S2 No
(1) August. lib. de vera Relig, Non est Religio a Philosophis quarenda, quieadem
sacra recipiebant eum ¿ , 8 de morum Deorum natura, ac summo bono diversas
“"#a reina, ... o ar, auni º
ma ¿"A# ¿? ¿¿ ¿ Nostra ins.
titutio de porticut Saloinonis est, quia & ipse tradiderat: Dominum in simplicitate cor
disesse quaerendum. Viderint qui Stoicum , & Platonicum, & Dialoaicum chiriº
num protuleruut. «.

(3) Origen. Philocal. 13,


14o PAR r E s EG uND A.
No es verdad que la Fé haya triunfado por la
Filosofía ; aunque lo es el que ha triunfado de la
Filosofía. A la palabra del Señor, que salió de Je
rusalén, y se anunció por unos hombres sencillos,
y aun rudos, se rindió la soberbia de Atenas, de
Roma, de Corinto, y de todos los Filósofos, no
mas tarde que las naciones bárbaras. Puede ser
cierto , que la Filosofía ya rendida haya servido a
la gloria de la Religion , como las riquezas del
Egypto sirvieron al ornamento del Tabernáculo.
Asi es justa la comparacion que hizo Orígenes. No
en otro sentido pudo San Clemente de Alejandría
hacer necesaria la Filosofía para los Christianos (1).
N, a S. II,

s, r , n. A Unque no quisieramos tan desde luego co


¿¿ menzar el conflicto con los falsos Filósofos,
filósofos, se me vienen aqui à la mano; y estamos tocando
un artículo por donde pretenden echar à tierra
nuestra Religion. Unas veces , dejando correr à
la lengua el veneno y la amargura de que están
opilados, dicen que el Evangelio, y toda la Re
ligion es un gergon de idéas descosidas y sin prin
cipios: y otras veces, que quieren hablar con me
nos rabia, piensan rendirle mucho honor, hacien
dole un systéma filosófico; esto les convenia pa
ra diferentes designios. Uno, para tener la libertad
de abrazarlo o dejarlo; de cumplir sus preceptos
morales, o descargarse de ellos, segun les estuvie
se mas à punto. Quieren hacer de Christo un Fi

o clemens. Alexand stomatib,
PRevgNcroN A Los vBRDADER.FrLósofos. 141
lósofo sublime y modesto, poco mas ó menos
que Confucio , Apolonio, o Pitágoras; y con esto
les sería indiferente el ser Christianos , o Magos,
ò Académicos, o Pitagóricos, o Literatos , ā usanza
de los Chinos. . . . . .
El otro designio era aliviarse del peso de los
mysterios que hacen tan divina y magestuosa la
Religion , dejandola al nivél de una Filosofía,
donde se anda à pie llano, y se quita del me
dio todo lo que no se convence por demostra
cion. Esta es una de las principales pretensiones
de los Deistas. El que parece hoy mas sobresalien
te entre ellos, saca de este principio unas conse
qüencias, que deseaba para corromper la educa
cion , à cuyo importante objeto ha dedicado tres
tOIT1OS, . - *

Piensa, que conteniendo este systéma de la


Filosofía christiana qüestiones tan abstrusas y su
blimes, que piden toda la Metafísica de Locke, no
debe enseñarse à los jóvenes hasta los veinte años.
Si esto probára algo , probára tambien que no se
debia enseñar, ni à los quarenta, ni à los cinqüen
ta años; ni à otras personas, que las que hubieran
dado pruebas de un talento, como ponderan al de
Locke. -

Por otra parte, si no se les debe enseñar ningu


na cosa , mientras que su juicio no llegue à esta
do (1) de sentir la verdad o la demostracion de
la cosa; como esta demostracion se quede siempre
inferior à la alteza de la Religion , nunca llegará
- ,º y , o el
(1) Rouseau En. tom. 1. pag. 34. Ge que je veux que la jeunesse ait une Re
rigion, & que je ne lui veux rien apprendre dont son jugement ne soit en etat de
sentír la verité, - " -
I42 PA R TE SEGUNDA. * --
--

el caso de enseñarla; pero sobre esto habrá lugar


de hablar mas de proposito, quando consideremos
las máximas con que destruyen la sociedad en una
disertacion, donde se tratan sus reglas de perder
la educacion. Aqui solo toca prevenir, que la Re
ligion no se ha de enseñar, ni profesar como un
systéma arbitrario, y vano de Filosofía. Si alguna
vez le diere yo este nombre à muestra Religion
Christiana, será en el mismo sentido que lo han he
cho los Padres de la Iglesia, de quienes me líbre
Dios de apartarme jamás. Estos no tomaron por
Filosofía lo que entiende el vulgo, sino à la sabi
duría y à la virtud todo junto ; o à una ciencia
de salud, que levanta à el hombre sobre todas las
cosas humanas., y sobre sus mismas miserias. En
algunas ocasiones me será mas preciso dar el nom
bre de Filosofía à la Religion Católica, y no dar
mas Filósofos verdaderos que los buenos Christia
nos: especialmente quando los veo à punto de ser
hollados por los vanos e impíos Filósofos, que han
presumido contarnos por una plebe baja , ordina
ria , y agena de todo buen sentido » crítica, y
gusto, - - , , ,, , , -

. En medio de esto, siempre estoy muy lejos


de abatir à la Religion al estado de una Filosofía
humana, que bien analisada, queda en una locu
ra, no solamente en los ojos de Dios, pero aún
de muchos hombres sábios, que tocan su vanidad
con evidencia y dolor. Infelíz de mí! si la Reli
gion , esta única roca à, que se ase mi espíritu,
quando no halla pie en el flujo inconstante de las
pruebas y conocimientos humanos; infelíz de mí!
repito, si esta roca, donde voy à descansar, y à
te
E=-

PREvENcroN A Los veRDADER, Filósofos. 143


tener paz en creer, se me desvaneciera en una nube
dorada y azul como en la Filosofia mas bella. o
- . . . . . .2 ...
- ) $. III., ar a , o
. . . . . . . ... o . - x.
A Religion, pues, no entró en credito por la ¿?
- a Filosofía, segun pensó Orígenes; por consiº? ¿?
, guiente no perderá sus posesiones, ni será abatida #.
jamás por alguna falsa Filosofía; en esto se engañaº
muchó, Rouseau. Que la Pseudo-filosofía de este
siglo, que es la suya, ha hecho todos sus esfuerzos.
por arrastrar los mysterios y la Religion santa, bien,
lo creo , y este es el pesar de que aqui me duelo;
, pero que la Religion haya sido desacreditada
,, en todas partes por la Filosofía, y haya perdido.
", su ascendiente hasta sobre el pueblo ; “ no es
2. mas que una jactancia muy indecente de quien lle:
va el título de Filósofo, y pretende tambien el,
de. circunspecto (1). co . . . ... . . . . .
- Esto es desacreditar à la Filosofía, y conven
cerse à sí mismo, no solo de irreligioso, sino de
anti-filósofo ; y todo es verdad. No se sufriría en",
la escuela de Platon, de Aristóteles, de Pitágoras,
de Parménides, de los dos Zenónes el lenguage
impío y sacrílego, que hoy se vende por Filoso
fía en la boca de este que se nos vino al camino,
y de otros aun mas descomedidos y sin pudor.
No se puede referir la contumelia con que vuel-,
ven à escarnecer à Jesu-Christo, y las comparaciones
en que lo ponen, ya con Fó, ya con Apolonio,
ya con Barrabás. - s
, ,
- "
,
-
,. , , , , ,
- “ «. º ,
. -
. ... , ,

, , , , , , , , , , Si,
-
-
, - * ---, . . . « y
(i) Rouseau Letr. 3. Eetit. de la Montang pag.or. La Religion decreditée en tost
úcupar la Philosophie , avoit perda son ¿ jusques sus le peuple. -
144 PAR r Es EGUNDA. r
Si asi claman, por quitar del medio à Jesu
Christo , Fundador y Maestro de la Religion
única y santa, ¿qué respeto le merecerá la Reli
gion misma? El principal fundamento de esta Filo
sofía no mira sino à derribarla, sin reparar que à
un mismo tiempo se arruina ella propría. Nosotros,
dicen, no podemos , ni debemos creer sino esto, que
-- nos es demostrado.” Prescindo ahora de si este duro
principio lleva en la Filosofía al Pirronismo mas
tenebroso; porque no hay cosa demostrada al gus
to de todos, ni para uno mismo en todas las eda
des, y en qualquiera mutacion de humores.
¿Pero cómo podrán indemnizarse los que asien
tan universalmente este principio , de que tiran à,
desvanecer toda la Religion & Porque ésta no se
sujeta à la demostracion de nuestra débil razon:
aun estos artículos que son mas claros, como la
existencia de la Divinidad, la providencia, y otros,
dirán los Ateistas, Epicurianos y Deistas, que no
son verdades suficientemente demostradas. Los Ma
terialistas y Libertinos dirán, que no les ha sido -
demostrado el Infierno, ni el Paraíso; ni que ha
venido de aquellas regiones suficiente número de
muertos para probarles que hay otra vida, y que
será eterna. Los otros que yerran por várias sectas,
dirán lo mismo, repecto de sus particulares erro
res: estos, que no les está demostrado si el Verbo
es Dios; aquellos, si el Espíritu Santo procede del
Padre y del Hijo; los otros, si hay una autori
- dad en la Iglesia , que es regla ínfalible de la ver
dad; y todos dirán bien, que la razon no alcanza
à demostrar estos mysterios soberanos que creemos,
fiados en la palabra de Dios, que nopuede engañar,
niser engañado. . . .. . . Vé
PREvENcioN A Los vERDADER. Filósofos. 145
Vé aqui una Filosofía falsa y sacrílega, que emplº, c.
estudia en poner unos principios temerarios, para º"
combatir el muro de la Religion, y no dejar con
esta máquina piedra sobre piedra. ¿Y es asi como
sirve la Filosofía al adórno del Santuario? ¿No es
esto mas bien tender la cuerda mensoria , o los
principios de una geometría, que se pierde en sus
cálculos, para disipar el muro de Jerusalén ? De
esta expresion se sirvió ya un Profeta. (1), Pen
» só el Señor (dice) en derribar el muro de la Ciu
» dad de Sión : y para ello tendió su cuerda, y no
» levantó su mano del designio de perderla: por lo
» que lloró el antemural, y el muro fue disipado
» igualmente: sus puertas fueron echadas en tierras
•» su Rey y Príncipes eran dados cautivos à las
º naciones: no duró mas la ley; y sus Profetas no
a» hallaron revelacion en el Señor. “
De Newton se nos cuenta, aunque por un tes
tigo que se aplaude de saber mentir, (2) que decia,
Que los Unitarios, ó Deistas razonaban mas geome
tricamente que los Católicos acerca de la Trinidad. Es
to es querer decidir de los mysterios celestiales por las
cuentas de los agrimensores: y ordinariamente sucede
que los que quieren medir el Cielo con el palmo, caen
de ojos en algun hoyo, y dan que reir al Pueblo.
¿Qué diria de estos Filósofos locos y fanáticos un
Cicerón, un Dión, que clamaba porque siempre y
- T Cl

(1) , Jerem. Tren. cap. 2. Cogitavit Dominus dissipare murum filiae Sicn ; tetendit
funiculum suum... luxitque antemurale , & murus pariter disipatus est. Defixa sunt
in terra portae ejus ; peperdit & contrivit vectes ejus; Regem ejus & Principem ejus
in gentibus, non estlex, & Prophetae ejus non invenerunt visionem à Domino.
Notese bien como en estas palabras se sumam todos los horrorosos atentados de nuestros.
Deistas; y Naturalistas Geómetras.
(3) Les Unitaires raisonnent plus geometriquement que les Catholiques. Diction air.
Philosophique. Et Malang, chap. des Socinian.
º.
146 PA R r E s EG U N D A. --

en todo lugar adoráse un Príncipe Filósofo al Nu


men eterno, segun las leyes patrias, e hiciese que
los demás le diesen culto ? (1) ¿Qué diria un Se
neca, cuyas máximas bastan para condenar à estos
malos Christianos, y perversos Filósofos?
rre a Debemos mirar como à unos monstruos, y co
cºmo à prodigios de ingratitud à los Filósofos irre.
Fiodo. ligionarios. Porque ¿quién debe conocer mejor à el
Autor y Rector del mundo? ¿Quién debe adver
tir tan-bien su providencia , sabiduría, omnipo
tencia......? ¿Quién debe notar asi los milagros
obras maravillosas que suceden sobre las leyes de la
naturaleza? ¿Quién tiene tantas pruebas de la debili
dad del espíritu humano? ¿Quién tocará tan de cerca
la necesidad de una revelacion, que venga en so
corro de nuestra debilidad ? ¿Quién finalmente,
conocerá mas doctamente los errores de las falsas.
sectas, los enredos de palabras, las supersticiones,
las impiedades ? Esta es la carrera, por donde an
da el verdadero Filósofo, y asi me parece un
Astro del Cielo, que sigue un camino contra
rio al del mundo con el infinito número de sus
necios. - -

Pero un falso Filósofo me parece que no toma


este título y resplandor , sino para ser un cometa
(segun se imagina) sin regularidad, ni dependen
cia de las leyes que siguen los otros Orbes celestes.
Este corre al través de ellos , amenazando caer
sobre alguno, y aumentar las desgracias de los
hombres.
Esta
(1) Dio; lib. 2. prop. fin. Itaque si revera inmortalis esse cupis... . . Deos quoque
semper et ubiqueita colle, ut moribus patria estreceptum , ad eumdemque cultum
alios compelle,
PREvENcioN A Los veRDADER. Filósoros. 147.
Esta fatalidad de los malos Filósofos, especial
mente para la Religion, os la haré ver en seis ar
tículos, respectivos à las obligaciones que dejamos
aqui notadas para los verdaderos : porque prime
ramente el falso y vano Filósofo es quien mas
afecta desconocer à Dios, y se hace Ateista , o
Materialista, o Espinosista.
Lo segundo: El es quien à fuerza de la cor
rupcion de su corazon y disipacion de su espíritu,
desmiente la providencia, justicia, y demás atribu
tos de Dios, llamandose Fatalista, Epicuriano.....
Lo tercero : Desmiente los milagros, los
mysterios, y todo quanto no entiende; y queda he
cho Incrédulo.
Lo quarto: El menguado Filósofo se abisma
en el conocimiento de la flaqueza del espíritu hu
mano, y sale por un extremo à ser Pirroniano, o
Académico. . -

r. Lo quinto: Despechado en su Pirronismo,


niega mas desesperadamente los oídos à la voz de un
Oráculo soberano, y à la revelacion del Espíritu
Santo, que nos enseña toda verdad.
Lo sexto : El mal Filósofo es quien da armas à
todas las sectas, y bellos coloridos à todos los errores
y supersticiones, para desacreditar à la Religioa.
-
-
Y48 PA R r E s EGUNDA.
MMZaa MMZa-NMV2
==era-ex32
ARTICULO I.

NO ES EL FILOSO FO S INO EL
Antifilósofo quien afecía desconocer d Dios, vinien.
do d ser Ateista , o AMaterialista,
ò Epinosista.
x rYBservando yo algunas veces el curso de las co
sas, solia ocurrirme una duda, que no sabía
adº, satisfacer ni despreciar. ¿Por qué, decia yo, florecien
lo que se ilustra - e - "

fosofía do tanto en estos siglos la Filosofía, crece tan desme.


didamente la impiedad ? ¿Cómo puede ser, que as.
cendiendo las luces quasi à su medio dia, se estien
dan las sombras, amenazando cubrir al mundo, y
reducirlo à su abismo? * -- .

xm. " Que la ilustracion haya crecido para la Filoso


asiens fía y otras artes, no se puede negar; aunque en
realidad de verdad hay muchos lustrados con un
barniz filosófico, y pocos que son ilustrados por
conocimientos verdaderos y útiles; pero que el dia
humano, ó estas ciencias en que confian demasia
dolos hombres, se hayan aumentado , es una in
genua confesion, que no me impide hacer algun
temor, ni algun interés. Lejos vaya de nosotros
esta satifaccion en el systéma que nos enseñaron
quando muchachos, y hace creer à diversos, que so
bre él nada les resta que saber. Aun esté mas lejos un
secreto interesillo, que dirige en muchos el nego
cio que hacen, con despreciar todo lo que ignoran.
Ni merece mas lugar un celo ilegítimo, con que
algunos juzgan que se ha de negar todo aquello de
que los hereges puedan sacar alguna alabanza.
-

- 4. s - - Des
PREvENcroN A Los vERDADER. Filósofos. 149
Despues veremos el poquisimo mérito que en efecto
tienen los impíos en los dichos adelantamientos.
Lo primero podía pasar por una ignorancia y
pereza, que es tolerable: pues à la verdad, ni éste,
ni aquel systema de Filosofía son necesarios para
nuestro interés principal, que es la salud eterna. Lo
segundo sería una envidia mas indigna de un Ca
tólico, que de todo otro Filósofo : pues el que sabe
à Jesu-Christo, no debe envidiar ni estimar en
tanto una ventaja que ha solido Dios dar à los Paga
nos, y otros Filósofos que apenas le conocen. Lo
tercero es (mas bien que zelo) una pequeñéz de áni
mo, que no tiene el desinterés, magnanimidad y
equidad que inspíra la Justicia de Jesu-Christo.
Si este Señor alabó la prudencia en que los hi
jos (1) de este siglo vencen à los hijos de la luz;
¿ por qué seremos nosotros injustos, negando la elo
qüencia, la sagacidad, y la sabiduría humana que
se halla en muchos Filósofos paganos o hereges,
asi antiguos, como modernos? Si Dios es liberal en
darles estos dones, y por ellos vencerá quando los
juzgue, ¿por qué no lo seremos nosotros en conce.
derselos tambien para convencerlos ? Esto parece
ria ser unos hijos desemejantes al Padre Celestial.
Por otra parte sería darles una ventaja ma
yor que las que les negamos ; pues nos dejaria
mos exceder de muchos de ellos en sinceridad, en
modestia, en desinterés , y en una exäétitud, que
(sea afectada, o verdadera ) es lo que dá mas de
icencia à sus mejores libros, y mas hechizo à sus razo
-nes, muchas veces débiles y sin utilidad. Melchor
. . . . . . . . . Ca
- "...) Luc, 16 y 8. Quia filiihujus saculiprudentiores filis lucisin generatione suasunt.
--

15o - PA R r E s EGUNDA.
Cano sintió (1) ver mejor escritas las vidas de los
doce Césares, que lo están las de muchos de nues
tros Santos. Yo sentiría mucho el ver mas bien re
tratado à veces el error que la verdad, si luego no
me acordára de que ha sido un alto designio de
Dios hacer triunfar à la verdad hasta por la igno
rancia; pero aun de aqui tampoco se concluye el
que debamos estimar à la barbarie sobre las cien
cias esto sería consentir à un cargo pesado, que
nos hacen los hereges e impíos , y que despues
rebatirémos. La verdad merece ser tratada con to
da decencia, aun exterior. ¿Qué importa que no lo
necesite ? ¿Porque ella sea rica, y no tenga necesi
dad de otros adornos, serémos nosotros iníquos, no
rindiendole el tributo que le debemos? Algunos
afectan despreciar con aquel pretexto una eloqüen
cia casta y purgada , y gustan al mismo tiempo de
una loquacidad sin seso ni peso , que manifiesta
por el sonido su vanidad, y lo poco castigado, y sa
cado de rudeza que está nuestro corazon.
Ea, pues, mis amigos, no temais cosa en con
ceder, que muchos Filósofos, asi estraños como
domésticos de la Iglesia, (pues de todo hay) nos
aventajan, y hacen grandes progresos en la Filo
sofía. De aqui tórno à mi duda primera: ¿Por qué,
pues, crece tanto, o mas en ellos la impiedad y
la ignorancia de Dios? ¿ Luego es la Filosofía
aquella ciencia funesta, aquel buen gusto, aquella
-abertura de ojos que nos roba de la vista à Dios,
- à la inociencia, y à la felicidad ? ¡Qué indicios tan
"«, - . Ve

(1) , Can. de Loc. lib. t. cap. 6. pag. 66. edit. Venet, an. 1739. Miror une
Siletonio servata esse omnia, a plerisque nostris omnia esse deserta. Qui autem res hu
manas à Divis, quorum historias scribendas sumunt, alienas fore censent, hi Divos ipsos
ne homines quidem fuisse, videntur credere.
=-

PREvENcroN A Los vERDADER. Filósoros. 1 51


vehemente pero yo todavia no la condenaré
por ellos.
La que yo llámo verdadera Filosofía, es la que sonrad.
tambien nos llama à conocer y reverenciar à Dios. ¿º
Por todas partes nos dá voces. Desde lo alto del Cie
lo, en cada una de las estrellas nos predica con una
lengua de luz la gloria de aquel que las hizo : des
de las nubes nos truena, desde los montes, y de en
tre las piedras nos habla , o nos inclina à contem
plarle en silencio. Tambien las aguas dieron su voz:
por fin, en las plazas y en los campos; en la Ciu
dad y en la soledad; en el mar y en la tierra; en
el orbe universo vemos abierto un libro, que por
todas sus hojas nos dá á leer la idéa de Dios.
El fin sumo de la Filosofía, escribia Enrique
Moro à un amigo de Descartes, que era la Reli
gion (1): y este es tambien el fin donde vá à parar
el estudio del Filósofo : porque si advirtiere el or
den que dicen unas cosas à otras, la estabilidad de
este orden , la complicidad de movimientos parti
culares, contrarios entre sí mismos, y combinados
perfectamente para la composicion del universo;
dejará de ser Filósofo, y será un loco, si creyere
que en esta casa tan-bien gobernada no hay algun
Regente: o que en esta innumerable flota de tan
grandes naves, no vá algun Gefe ni algun Pi
loto; finalmente, que en este grande y organiza
do cuerpo, que habla siempre hymnos admira
bles, no hay alguna razon o mente que dicte estas
COSaS, - *,

Pla
- - . º

(1) A Monsieur Clerselier. Letres de Descartes, tom. 1. pag. 313. edit. de 1757.
Summus Philosophia finis Religio. *º * -- - -

*
-
--
152 - PA R r E sEcUNDA.
ser a la Platon pone en boca de uno de sus interlocu
¿ tores un discurso semejante. Vosotros me haceis el
honor de concederme un alma inteligente , desde
que notais el orden que junta mis palabras, discur
sos y acciones: y porque todo lo hago por algun
fin. ¿Y pensaréis en viendo el orden del mundo,
que no hay una mente soberana que lo haya dis
-

--. -
-

puesto ? . - º

perº sSé-
Cul
Séneca pensaba que habia nacido demás, si no
º - - - -

¿”“” se aplicaba à reconocer la naturaleza , y por ella


venir à contemplar las perfecciones de su Autor.
¿Y si no, à qué otro fin (dice escribiendo à un ami
go suyo) debia yo alegrarme de estár en el número
de los vivientes? ¿Por ventura, para comer y beber
y mantener un cuerpo, que incesantemente se nu
tre y se corrompe ? Quita lejos de mí este desesti.
mable bien. No me es tan preciosa la vida, que
deba por ella trabajar y anhelarme. O quán mise
rable es el hombre, si no se levanta sobre todas estas
cosas ! ¿Quando luchamos con nuestras pasiones,
qué mucho hacemos? Despues de haber triunfado,
solo sacarémos el haber domado unos monstruos.
¿Estás ya libre de los vicios? pues aun no has ade
lantado mucho. No está la felicidad del hombre en
carecer de vicios; esto solo da una buena disposi
ción para contemplar las cosas eternas, y hacerse
digno de la conversacion de Dios. Entonces será
acabado y perfecto nuestro bien, quando pues
tos todos los vicios debajo de los pies, subieremos
hasta penetrar los secretos de la naturaleza: enton
ces gusta el hombre, andando entre las estrellas,
de reírse dé estos edificios magníficos, y de toda la
Arquitectura Griega y Romana, con todo el oro
- que
PREvENcroN A Los vBRDADER. Filósofos. 1 53
que se ha desenterrado, y el que se reserva para la
avaricia de los venideros. º

-c No puede el ánimo menospreciar estos sober


vios frontispicios, palacios, y jardines, donde el
arrayan, y box forman mesas cortadas à tijera, y
los caños de agua son llevados de lejos para formar
las fuentes y cascadas; sino hubiere rodeado pri
mero todo el mundo, y mirado desde lo alto el
globo de la tierra tan pequeño, y en gran parte
cubierto de agua. Alli se preguntará à sí mismo:
¿Es aquel puño de tierra lo que se parte à fuego y
à sangre entre las Naciones? ¡O! quán dignos de
risa son los términos de los mortales! Un punto es
todo aquello en que navegais, y batallais, y estable
ceis Imperios, y Provincias. -

... Aqui en esta soberana region hay vastos espa


cios, donde se dilata el ánimo; pero no suben à
ellos sino los que descuidaron del cuerpo, y arro
jaron de sí toda inmundicia. Quando este espíritu
gusta las cosas soberanas, entonces se recrea, y cre
ce y líbre de todos los lazos de la carne, resurte
à su origen y principio. De aqui toma documen
tos de su divinidad, al ver que las cosas divinas le
deleytan, y que se ocupa en ellas como en cosas
proprias; entonces aprende el hombre lo que antes
le traía muy solícito, que es conocer à Dios. ¿Qué
cosa es Dios? Mente, y razon del universo. ¿Qué
cosa es Dios? Todo (1) lo que vemos porque
quanto vemos es su sabiduría y presencia ; y asi
confesamos su inmensidad, que es tan grande, que
no se puede pensar cosa mayor. ¿Pues qué diferen
Tom, I. V cia
(*) Esto se puede entender bien, sin culpas a séneca de Espinosista,
154 PA R t E s E G U N D A.
cia hay entre la naturaleza divina, y la nuestra?
Una es, que la mejor parte de la nuestra es el alma;
pero en él todo es alma, todo razon, y todo inte
ligencia. -

En esto se echa de ver quán grande sea el error


de aquellos que vinieron à decir, que una obra co
mo este mundo, tan hermosa, tan bien ordenada,
tan constante y regulada , se habia hecho acasó.
No quieren ver que ellos se conceden un alma, y
un grande entendimiento, porque saben dirigir sus
negocios, y aún (presumen) los de un Reyno; y
viendo el sumo concierto con que en el universo se
hacen todas las cosas, niegan haber en él un enten
dimiento soberano. - -

Asi como piensan estos Filósofos, dice Aristó


teles (1), es como enseña la Filosofia à pensar à to
dos: luego no es ella, ni los Filósofos quienes fo
mentan la impiedad, sino los Antifilósofos; y
tambien los que llenos de orgullo por algunos co
nocimientos que lograron en ella, se han prometi
do decidirlo todo sin necesidad de Dios.
xvn. - A Descartes le culpan de haberse atrevido à
¿ miento,
decir: Dadme
dad, y de la lamateria,
disposicion
y osdedaré
las hecho
leyes eldelmundo.
movi
El mérito de este gran iá, , y el haber sido Ca
tólico, no permite atribuirle mas culpa, que la de
un orgullo semejante al del otro que dixo: Dadme
fuera del mundo un punto de apóyo, y mi mano será
bastante para moverlo con una palanca. Pero no hay
duda que el dicho de Descartes, con otros que sem
- .
-
. . . . ... o , -
, , , bró
-

(1) Aristot. lib. de Somno &. mor. Philosophia docet omnes homines suum cºãº
moscere Creatoiem. -
PREvENcioN A los vERDADER. Filósofos. 155
bró en su Filosofia, y el desprecio de las causas fi.
nales, que estimaba en otro tanto Newton, han sido
unas armas, de que despues se abusó demasiado.
El estudiar la naturaleza era el sendero legíti XVIIf. -

mo para aprender la Filosofia, y uno de los medios Serazon,


prueba por la
y aute ri
para conocer à Dios. El mismo Apóstol nos puso dad del Apóstol,
en este camino. En observando atentamente las co
sas hechas, podemos ascender al que las hizo; y de
los visibles de Dios remontarnos à penetrar por sus
invisibles (1). - -

En este sentido el sabio P. Granada con Santo


Tomás (2), llaman à la Filosofia un preambulo pa
ra la fé. Y Wolfio escribió su Teología natural y
su Metafysica en el designio de dar una manuduó.
cion para la Teología revelada. De tal modo está
demostrada esta verdad de la existencia de Dios
para los Filósofos, que no la tienen por artículo de
fé; al menos mientras que gozan de la claridad de
la demostracion: pues entre tanto parece que se
quita el velo, y se vé sin obscuridad; aunque esto
no dura mucho. Solamente dura la ciencia, o hábi
to que dejó la demostracion; pero esto solo es una
facilidad para conocerle reproduciendo la demos
tracion; mas no permanece siempre el acto de cien
cia. (3). -

-
y
y.
- o
y

De aqui es, que aún los sabios tienen esta ver


dad lo mas de la vida por fé; porque no siempre ha
cen, como Filósofos, reflexiones y demostracio
-. - V2 rie nes.

(1) Ad Roman. cap. 1.


º () o Thom. 1, p q art. 2 ad 1. Deum esse & alia hujusmodi non suntar.
ticuli fidei, sed praembula ad articulos.
(3) .D. Thom. q. 1o. de Veritat.art. 12. Sed contra est, quod diciturn ps. 13.
Dixit insiriens in corde suo: non est Deus. Sed dicendum, quód Deum esse, in ha
bitu nientis, est per se notum , sed actu potest cogitari non esse,
1 56 PA R r E s E c U N D A. l
nes. Entonces, como à párvulos o menores, les con
cede el Padre celestial la restitucion de aquel dón,
que dura mejor, y les es mal útil. - -

XIX, Vedaqui, Filósofos, como se puede usar bien


º - e

tar ha si, de la fé, y de la Filosofia. Esta segunda viene algu


via la obscutidad º “o

¿nas veces para aflojar la benda de la primera: y la


facil creer.
primera viene à llevarnos de la mano, quando la
demostracion traspone , y nos deja ciegos. Dios no
se pudo ocultar siempre à nuestra razon; pero quiso
sernos siempre presente por la revelacion. Por la
demostracion gozamos de la vista humana, y tran
sitoria; por la fé viva merecemos la vision divina, y
eterna. Aquella tiene mas gusto; ésta deja mas pro
vecho: porque nos trae un dia , junto al qual, el dia
ô conocimiento humano parece una noche. Asi
pasa el sabio en esta vida de una noche en otra; de
su ciencia à la fé; y una noche con la otra le entre
tienen la ciencia contínua de Dios (1). Lo que una
noche tiene de mas clara, tiene tambien de menos
durable y quieta: y lo que la fé tiene de mas obs
cura, tiene de mas tranquíla, de mas cierta, de mas
deliciosa, segun aquel versito: Etnox illuminatio.
mea in diliciis meis (2).
XX.
ElIncrédulo dis De aqui se deja vér una notable diferencia en
curre siempre al
contrario de la tre el Filósofo y el Ateista, o Incrédulo, que es
razon, y del Fi
lósofo : lo que su extremo opuesto. El Filósofo à veces vé aquella
demuestra que
po es Filósofo,
verdad, à veces la cree : el Ateista, o Incrédulo,
o Espinosista, ni sabe verla, ni quiere creerla. Algu
nos sabios rehusaron el ver, por no dejar el mérito
de creer. El Incrédulo ni tiene razon que renun
ciar, ni fé por donde merecer. Para el Filósofo no
. - - -
-
- - hay
") Palm, 18, , , Etnox notiindicatscientiam, () Palm. 28, y. 1.

PRevENcioN A Los vERDADER. FLósofos. 157
hay dificultad en creer este artículo; y el Ateista, o
Pseudo-filósofo finge un trabajo insuperable en creer
lo. Su discurso es contradictorio al del Filósofos.
porque éste dice: Siveo, no creo. El Pseudo-filóso
fo dice : Si no veo, no creo; quiero ver , para
creer lo que habla Dios. El sabio repite: Oiré lo
que en mí habla Dios, para creer lo que vieron mis
ojos. Este hace un obsequio racional à Dios; y go
za la ilustracion de su ciencia con la infalibilidad
de la fé: aquel necio viene à quedarse sin ver, ni
creer sin, evidencia, ni fé. Y para acabar de per
derlo todo, concluye en creer lo mismo que no
vé, ni cree : porque cree y sigue su incredulidad,
que no se funda en demostracion ni en revelacion.
, La autoridad (dice un Filósofo) (1) es el argu
, mento de la multitud ; y la incredulidad es una
, especie de fé para la mayor parte de los im
», píos “. - -

La misma diferencia se deja notar entre estos , xxi. ...,


sobre el estúdio de la Filosofia. El sabio la estudia¿
que los Ateistas,
para conocer à Dios, y el Ateista la estudia para #
desconocerlo Od hablar al mismo Epicúro, y haced #
cuenta de que estais oyendo à muchos Pseudo-filó-ºs ºtrººs,
sofos de nuestro tiempo.,, Si nuestro corazon (di
,, ce en una de sus máximas, que él llamaba reve.
, ladas xeas Józs) no estuviera inquieto acerca de
, las cosas que están sobre nuestras cabezas, ni
, acerca de la muerte y sus continuaciones; y pu
, dieramos conocer la raya donde , deben llegar
, nuestros placeres para no mudarse en dolores,
,, no
y Mr. dº Alembert, de abus de la critique en matiere de Religion : Lº moré
es t le grand algument de la multitude; et lº incredul té.... estuue spece de fei pous,
la plus Part des impies,
1 58 . PA R t R s E G U N D. A. , , , si
, no tuvieramos necesidad de estudiar la Filoso

"r, Vé aqui tres objetos a que este mal Filósofo


¿ dedicaba su estudio. 1. Para desvanecer la idéa de
“ Dios, y de las cosas soberanas, que sentia en su
corazon, y le turbaba sus deleytes. 2. Para desco
nocer el alma inmortal, y no temer a Aqueronte,
ni las otras continuaciones de la muerte. 3. Para
rectificar el equilibrio de sus placeres, evitando
todo extremo por donde pudiesen declinar en dos
lor. ,, No con otro fin (dice otra vez) debe estuº
, diarse la naturaleza. Asentad en vuestro pecho,
, o mi caro Pitócles, esta verdad: para la con
» templacion de los fenómenos celestiales, sea en
;, general o en particular , no debes proponerte
, otros fines que la paz del alma, y la tranquilidad
, del corazon. Este es el único objeto de todas las
, partes de la Filosofia. “ -
xxiii. Asi lo hace en esta carta, dando à un amigo
¿ la explicacion de estos metéoros mas terribles, co
º"º" mo el trueno, el relámpago, el rayo, los come
tas, y otros : pero aunque en ellos muestre la mas
grosera ignorancia de Fysica, muestra mas princi
palmente su intento de arrojar à la divinidad del
Cielo, y de toda la naturaleza. Esta Filosofia so
naba muy bien en sus huertos y en las orejas de sus
torpes discípulos. Lucrecio dá gracias por todos à
este hombre Griego, que voló el primero sobre
las miras de los mortales, y saliendo de los térmi
nos inflamados del mundo, penetró hasta el ori
gen de las cosas, y conoció el ningun poder de
- la
(r) Maxim, ri. apud Laert. ib o, - -
PREvENcioN A los vERDADER. Filósofos. 159
la divinidad, para darnos que temer, ni que es
perar (1). ... .. ... e
El cancer de esta Filosofia sacrílega cundió tan-,Lo xxiv.
e. e praciótaban
to, que Ciceron
Filósofos haceEn
de su siglo. la imagen mas obscura
ellos, dice, que llegódeà los en de
ser Cicerón,
tan de gusto la impiedad y el desprecio de Dios,
que era un achaque conocido de todos. Por esto,
uando explica en un lugar las conseqüencias pro
bables que un Orador puede sacar del asunto que
trata, dice:,, Si habláre de una madre, inferirá
,, que ama à sus hijos: si de un aváro, argüirá que
, es poco religioso en la guarda de sus juramentos;
,, pero si es un Filósofo, concluirá que siente mal
, de los Dioses. “
San Pablo les halló en este estado deplorable, xxv.
quando les habló en Aténas, y en Roma. En Até. #.
nas los convenció de que adoraban lo que ignora-¿¿
ban (2). Esta es la misma contradiccion de nues
tros Espíritus fuertes, Estóicos, y Epicúreos , que
prometen no creer sino lo que saben, o se les de
muestra. Ellos habian dedicado un ara al mismo
Dios que habían hecho desconocido extravagan
cia que reprehendió Jesu-Christo en unos malvados
que levantaban magníficos sepulcros à los mismos
Profetas, que ellos o sus padres habian persegui
do o muerto (3). lo o a
* º
º -, ... --
( -

. . . - .... "...
. .- . -
. . . En

* (n) "Primum Grajus homo mortales tolere contra ---- - -

- Est oculos ausus. . . . . . . . . . . . . . . . . - -

. . . . . . . . .. . . . . . . . . . . Er extra -

Procesit longe flammantia noenia mandi. -

- ¿ immensuna rera grávit mente animoque.


- Unde refert nobis victor quid pessit oriri,
- Quid requeat finita potestas, denique quoique.
Quaiam sit ratione, atque alte termiuusharens. Lucret, lib. 1. y. 66.
(2. Acta APost. cap. 17, (3; Matth. 23. y. 9. - - -
- =

16o P A R T E s E G U N D A. -

XXVI.
Por la misma - En Roma (1) vuelve à convencerlos de necios.
norancia estu
diada , culpa à Para esto no les niega sus talentos; antes por esta
los Filósofos
Romanos. pequeña ventaja que les dá, los alcanza mas presto
de ingratos y locos: porque como conociesen pre
cisamente à Dios, no lo glorificaron como à Dios;
sino se desvanecieron en susimaginaciones, y obscu.
recieron su corazon. Luego sigue el Apóstol notan
doles todos los vicios que hoy son conocidos en los
falsos Filósofos de nuestra edad. Primeramente la su.
persticion , que es tan grande en los Incrédulos, que
como hago, ver exprofeso en una disertacion del
libro 4. san los mas viles supersticiosos de todos los
hombres, los que se jactan de irreligionarios. Por
esto añade el Apóstol (2), que los condenó Dios
à sus pasiones mas ígnominiosas, corrompiendo to
dos los caminos de la carne por estipendio digno
de su error; y asi como se empeñaron en probar
no tener noticia de Dios; Dios los reprobó à un
sentido depravado. Dejólos que se colmasen de to
da iniquidad, malicia, fornicacion, avaricia, tor
peza; llenos de envidia, de homicidios, de tu
multo, de dolo , de malignidad; susurrones, ca
lumniadores , odiosos , contumeliosos, sobervios,
hinchados, inventores de males , rebeldes à los
padres (donde se comprehenden tambien los Prín
cipes) ignorantes, descompuestos, sin humanidad,
sin sociedad, sin misericordia ; y por fin, los halla
s» «s -
dig -

(1) Ad Roman. cap. 1. ... 2 o. 21. Invisibilia emim ipsius à creatura mundi per ea
quae facta sunt, intellectu conspiciumrur. Sempiterna quoque ejus virtus & divinitas,
ita ut sint inexcusabiles ; quia cum cognovissent Deum, non sicut Deum glorifica
verunt, autgratias egerunt , &c. - - e

(2) Ad Rom. cap. 1. y. 2.6. 17. Propterea tradidítillos Deus in passiones ignomiº
niae, nam forminae eorum immutaverunt naturalem usum.... similiter au.em & masº
culi... mercedem quam oportuit erroris sui in semetipsis recipientes,
PRevencion.
dignos A los
de muerte, no vaRnáper Filósoros.
solo à ellos, 6.
sino a quien los
consiente (1). * -

No he querido omitir esta prolija enumera- ... ¿, s


cion que hace San Pablo de los delitos de estos ciº
Pseudo-filósofos; porque todo ello es un plan com- "T
leto de los males de que yo les convenzo en toda
mi obra. Alli les doy á ver combinados para der
ribar à los Príncipes, Magistrados, leyes, padres
de la patria y de las familias, contratos, obliga
ciones, todafé, humana y divina, y quanto basta
para arruinar la sociedad , y aun la humanidad.
Se vé claramente en estos Filósofos lo que veía San
Pablo en los antiguos Epicúreos, y demás con
viene à saber, que la ira de Dios se revela en el
Cielo sobre estos que se abandonaron (2)á toda
impiedad, y detienen la verdad de Dios, que co
nocen, en la injusticia ; porque les es manifiesto
aquello que es notorio de la divinidad, y el Señor
se lo ha dejado conocer. - c. 3 º e

Esta es una confesion de ellos mismos. voltaire, ti,r.


de cuyos males se dice tanto en todas partes, que brenºiteicº.
dudo si hubo en el mundo un delinqüente mas
famoso ; éste, pues, habla algunas veces tan per
suadido à esta verdad de la existencia de Dios, que
le parece hay de ello una demostracion en la na
euraleza; y aun se queja de algunos Filósofos que
la menosprecian, por ser tan clara (3). Poco antes
cº Tom. I. a 11OS

* (t) Ad Ro man. cap. 1. v. 32. Qui cum justitiam Dei cognovissert , nen in
tellexerunt, quoniam qui talia agunt digni surt morte: & non solum quiea faciuut.
sedetiam qui consentiunt facientibus.
(*) Id, ibid. v. 18. 19. Revelatur enim ira Dei de caelo super omnem impie
tatem , & injustitiam homimum , eorum qui veritatem Dei in injustitia detinents
quia quod notum est Dei manifestum estinillis , Deus enim illis manifestavit.
, (3) Element. de Nevv. pag. 8. Le dessein, ou plutot les desseins variés ál infiniqui
eclatent dans les plus vastes et les plus petites parties de 1 univers, font une de
ºotstration qúia force dº etre sensible, en est presque meprisée par quelques
gailosophes. - -
162 PA R r Eas E G U N D A.
nos cuenta, que en su viage à Inglaterra tubo mur
chas conferencias con el Doctor Clarke en el año
de 1726. Aqui halló ocasion de notar que jamás.
pronunciaba aquel Filósofo el nombre de Dios,
sino con un ayre de recogimiento, y de respeto
muy extraordinario.,, Yo le manifesté (añade) la
, impresion que esto habia hecho en mí; y me res
, pondió, que Newton le habia enseñado aquella
, costumbre, que debia de ser la de todos los hom
, bres. “Añade tambien, que en aquella escuela
no se sabía decir, sino mi Dios , para significar af
Señor, y conservador de nuestra vida, y al objeto da
muestros pensamientos (1). , , , , , , . . .
Despues notaré estos gestos, y pios afectos, que
aplaude Voltaire, e imitaba tal vez. La ocasion se
vendrá quando veamos à éste, y à los suyos bur
larse de los verdaderos devotos y llamandolos. Qua
kers, Pietistas, &c. Ahora solo noto quan persua»
... dido estaba à la existencia de Dios, que despues en
es mil partes se empeña en desconocer..., ; Hay un
, , , Dios Criador? pregunta. Y responde : Lo que
, sabemos de cierto es, que todos los antiguos Fi
, lósofos han enseñado, la eternidad del mundo.
, El argumento de la succesion de las especies nada
, prueba para el artículo de la creacion; porque
, los Ateistas defienden que no hay alguna gene
, racion (2), &c., Tan presto se olvidó este hom
r. - - bre:
(1) lde a, b, d, rag. 6: Je me squviesque dans plusicus conferences je es
en 1716, avec le Doaeus Ciarcke, jamais ce Philosophe ne, pronongoit le nom de
Dieu quº avec un air de recueillement et de respect tres remarquable. Je lui avouois
1: impresion que cela faisoit sur moi, etilme dit, que cetoit de Nevvconquil avoie
pris insensiblement cette coutume,la quelle doit etré en effet celle de toutes les hommes.
(2), Melang. Y en el Poema, sobre la Ley natural ... la til un Dieu Createur º Ge
qui est certain cºest que toutes les anciens Philosophes ont enseigné. 1 eternité du
monde: cºest que toute lº antiquité à cru, la matiere, etermelle, Larguisºent de la
succesion des étés ne prouve rie ourla creation; car les Athees souri, unent 9º" º
n y ápoint de generation, quil nº y á point d'étres produits ; quila" y á Pº»
pusieurs substances.. - -
PREvENcion A Los veRDADER, Filósofos, 163
bre de sí mismo, y de este orden admirable que reyna
en el mundo, y habla tan fuertemente d los otros hom
bres, Tan presto perdió de vista aquel versillo: Celi
enarrant gloriam Dei, &c. que le parecia el mas bello
argumento que jamás hubo (1).
-- e 4- - XIXX.
Asi confiesan, y reniegan de Dios estos bellos Acano. trar su intenciona
Filósofos con una misma boca, y en una corta di-¿
ferencia de tiempos, y de climas : efectos deuna er rº:
Filosofía que les enseña á desconocer lo que todos ¿,
ven. La mayor parte de los Pseudo-filósofos, qué ºrº
hoy escriben, toman este empeño, y hacen revivir
los tres designios que seguia Epicúro. El autor del
Ensayo sobre las preocupaciones (2), el del Sistéma
de la naturaleza (3), el del Contagio sagrado (4), ,
y otro largo catálogo, han sacrificado à esta teme- --

ridad su Filosofía. Desmintiendo la existencia de


Dios, que conocen en toda la naturaleza, han que
tido probar que esta idéa solamente es hija de la
ignorancia de los pueblos selvages, o de la mise
ria de los desgraciados, que fingieron en su impo
tencia una omnipotencia à quien invocar. Otros
vuelven à abrir ¿.
donde bebia Epicúro,
para hacer nacer los Dioses de la tierra con los ter
remotos y revoluciones. Asi corrompe todos los
estudios el impío que (5) dijo en su corazon: No hay
Dios. Pero aun aqui debe notarse, que esto no lo
dijo un sábio, sino un necio; no un Filósofo, sino , .
- - . X2 - - - ll. -

-
-
".

(1) Id. ¿? 1 o Jene szais sil y á aucune preuben etaph sique plus fia.
¿? et qui pare plus fortement á lº honiné que cet orde admirable qui 1rge
al º le mode; er si jamaisil y á eu un plus bel agunet que te verset : Cºdi
en irrinr g'oriam Dei, &c. --- - .
(2) Essa sur los prejugºs cap. 7. , , , , , -

(3) Sysh m de la Natur. part. 2. cap. 1.


” (4) Contag n sarrée. cap. 1. . - - - " -
... () Psalm. 3. v. . . Dixie insipiens non est Deus. -
164 PA R TE s E. G. U N D A.
un Pseudo-filósofo. Siempre se demuestra que el
Ateista peca no menos contra la Filosofía que con
ira la Religion. Lo que se sigue aclarará mejor
esta verdad., .

ARTICULo II,
NADIE ES TAN CULPABLE, Y TAN
inescusable en no confesar, y agradecer la provi
dencia de Dios, como un Filósofo.

a d O es el asunto de estos artículos probar las


ese asºlº l. Y verdades, que en ellos se tratan. En éste no
intento convencer la providencia de Dios: las prue
bas metafysicas de esta verdad se darán en el libro
primero contra los Fatalistas, y ciertos Deistas. La
qüestion principal es aqui, y respectivamente en
los demás artículos, ¿cómo, siendo la providencia
mas conocida para los Filósofos que para los ru
dos, no son estos, sino aquellos los que la niegan?
Mas: ¿por qué, siendo la providencia regularmen
te mas benigna, y liberal con los Filósofos, que
con el comun de los hombres, no son estos, sino
aquellos, los ingratos que la desacreditan y blas:
feman? - --

# Pi. Aunque el universo sea verdaderamente el li


bro de los rudos, ¿quién negará con todo eso, que
deben leer mejor en él los que, apartados del tu
multo del pueblo y de los trabajos penosos, dedi
caron sus dias y noches al estudio de la naturaleza?
Los pueblos llenan sus ojos de la vista del cielo, y
se.
PRevENcioNA los veRDADER. Filósofos. 165
se alegran al mirar su extension, su tersa claridad,
y las innumerables estrellas que brillan en él : se
asoman à la playa del mar, y quedan suspensos al
ver su agitacion , y su dilatacion: miran las llanu
ras y las montañas, las selvas y las florestas, las
fuentes y las riberas; y en todo se deleytan, y
admiran: pero sus vistas son superficiales, y sus
conocimientos penetran poco mas allá de la corteza,
de las cosas. Sucede lo que à un niño curiose, que
vé una máquina de primoroso artificio, o que ho
jéa un libro escrito con iluminaciones, y caractéres
muy elegantes: pero ni aqui penetra la ciencia que
está escrita, ni en la máquina comprehende
fuerzas secretas , y resortes que la mueven. Asi el
vulgo se deleyta con el aspecto del cielo, y con
esto que hay de mas sensible en el orden del uni
verso: pero no escapáz de entrar en discusion de
la justísima sabiduría, y prudencia con que está he-.
cho el todo, y cada parte de esta gran máquina:
El Filósofo es quien se acerca mas à ella; quien le
toma las medidas; quien pesa las fuerzas, y las ma
sas ; quien nota los caminos por donde van, y
vienen siempre sus movimientos principales; quien se
asegura de las leyes à que se sujetan: de modo, que
sin algun riesgo predice sus revoluciones, y suceden
las cosas en el mismo tiempo, y punto que las anun
ció; finalmente, quien segun su mayor o menor,
ciencia y talento, sabe leer la sabiduría, que tan
admirablemente escribió en el universo el que lo,
crió y enquadernó.
-
No por esto llegó jamás algun Filósofo à estado. xxxu,
e e - áál
es -

de presumir que comprehendia perfectamente to- ¿ l ósofos motivo de


dos los SeCretOS de CSta obra. Respecto de los niños, presumir, sino de
te1uere

y.
166 - PA R T Es e G U N D A,
y del vulgo son los Filósofos sábios; pero respecto
de Dios, y aun de otros Filósofos, son proporcio
malmente una escuela o tropa de niños. Aun estos
genios sobresalientes, que findaron los mejores
systémas y teórias de la tierra, y del mundo, tie
nen, bien indicada su limitacion en muchas dudas
resultantes de sus systémas , que no dejan pasar
adelante en el conocimiento de muchos sucesos.
En el systéma de la atraccion, y de la gravitacion,
con parecer uno de los mas exactos, no han enten
dido sus principales Maestros : por qué los cometas
que entran en la esfera de la mayor atraccion de
Sol, pasando algunas veces inmediatos à él , no
caen con todo eso en él ? Avista de este, y de otros
mayores secretos, se quedan sorprehendidos los mar.
sábios Filósofos , como lo fueron los rudos y los
niños à la entrada del libro. Respecto de estos sa
ben aquellos mucho; y respecto del sábio Artífice
entienden muy poco: pero este poco es mucho, para
admirar la profundidad, y sabiduria de Dios. Asi es
cosa de hecho, que los grandes Filósofos han te
nido evidencia del orden y providencia que pre
side al mundo. Platon, Aristóteles, Cicerón, Sé
neca y otros , asi Griegos como Romanos, ha
blaron demostrativamente de este argumento. Uno
que en sus escuelas desconociese la providencia ,
lograria ser tenido como impío, pero nadie lo ha
XXXII.
llaria digno del título de Filósofo. ,
Egemplos, que
nuestran la in
. Sería tenido como un dementado el que se
sensatéz de lºs F. persuadiese à que un egército de cien mil hombres,
lósofos que nie
gan la providen.
Cás
bien combinado y disciplinado, habia sido con
gregado , no à las ordenes y señales de un gran
General, sino por el acaso; y que éste bastaria para
s COIl
E=-

PRevencioN A Los vERDADER. Filósofos. 167


conducirlos tambien unidos à la campaña, sin que
algun designio deliberado los moviese ; sino que
una casualidad ciega los llevaba asi formados à
chocarse, y batirse con otro egército de igual nú
mero, y arrastrado por la misma fuerza. ¿Quéjui
cio haría de esto un hombre de armas , instruído
en la disciplina de la guerra? -

Semejante concepto se formaría del que pasean


dose por entre dos ordenes de estátuas acabadas
por los mas célebres maestros, ni conociese à los
héroes que representaban, ni creyese que podian
ser obra de una sábia mano; sino que una nube
de piedra, las habia dejado formadas y aca
badas en tan buen orden despues de algun tor
bellino : o que muchos pedazos, de marmol ha
bian rodado hasta alli casualmente, y encontran
dose unos con otros, habian formado aquellas ma
sas , desbastadolas, acabadolas tan perfectamente,
y levantadolas sobre sus pedestales. ¿Y qué se
ría, si estandolas admirando algunos hábiles esta
tuarios, se llegára otro de su arte, y pronunciáse
que en aquellas estátuas no se habia empleado al
guna ciencia, sino que una casualidad las había
formado bajo el seno de alguna cantera, como las
Stalačites, que se crian gota à gota en lossubterra
neos de las montañas? Aquellos escultores se mira
rian unos à otros, y estrañarian otro tanto la extra
vagancia, quanto conocerian mejor la dificultad,
y primor que costaban aquellas obras, y quanto el
que hablaba tan neciamente, estaba distante de pe
netrar la materia.
Cicerón se burló mucho de estos delirios de los
Epicúreos, y se resolvió à creer primero, que el
3.C3l--
I68 . PA R "r E se cuND A.
acaso había podido componer la Ilíáda , o los
Anales de Ennio, que alguna de las partes del
IIIn 1VCITSO,

XXXIV. Si estos libros de Filosofía, o estos systémas


¿: mas célebres del mundo no se han podido meditar, y
¿
brica explicar,
del mismo *º sino por unos sábios tan sobresalientes; el
•a º A” e º

mundo, mismo mundo argüirá menos sabiduría en el que lo


hizo? Pues estos Fiósofos no tienen mas mérito que
haber dado algunas idéas concertadas ; pero en el
mundo real está hecho mucho mas. Ellos hicieron
systémas de pura especulacion , o copiaron teorías
imperfectas sobre lo que percibieron de la obra ya
hecha; pero Dios formó originalmente losmundosen
el entendimiento, e hizo quanto habia ideado con
una palabra. Compuso prácticamente un systéma
magno, combinado de una infinidad de partes,
mas y mas simples (1). A esta proposicion llama
ron algunos un axioma clarisimo ; porque qual
quier fibra del cuerpo humano es una série dé otras
séries menores, o de muchas substancias simples :
de muchas fibras se compone una parte integral,
é un miembro; de muchos miembros un cuerpo;
y de muchos hombres nuestro linage. Lo mismo
sucede en las plantas, en los brutos, en los mine
rales ; y de todos estos reynos resulta un systéma
mayor. De muchos de estos systémas, como la tier
ra, la Luna, Venus, Marte, Saturno, el Sol , y
demás, se compone el systéma planetario con diez
y siete globos, que dicen mútuo orden entre sí mis
mos. Cada estrella fija ha parecido un Sol , y el
- - CCIl

(1) Genuens. Element. Metaphis, tom. 1, pag. mihi 183. propos., 45. Haec rerum
universitas est magnum quoddam systhema ex simplicioribus plurimis coagumentatum.
Habeo pro axiomate notissimo,
PREvéNcioN A los vERDADER. Filósofos. r69
centro de otro systéma planaterio distinto : de in
numerables systémas planetarios, que tienen mú
tua relacion entre sí, resulta el systéma magno de
todo el universo: de suerte, que siendo tan infini
to el número de las partes simples que aqui entram,
todas van conglobandose en cuerpos, en especies,
géneros, clases, mundos, hasta que son reducidas
à la unidad del universo.
Los antiguos Filósofos son por esto inescusa- s. ¿y
se infiere d pro-.

bles delante de Dios, mas que los otros hombres º da º


En el libro de la Sabiduría está condenada su vani
dad (1); porque viendo obras tan buenas, no en
tendieron quanta era la ciencia de su Artífice, y
juzgaron dioses rectores del orbe de la tierra, unos
al fuego, otros al espíritu , otros à un ayre agi
tado, otros al gyro de las estrellas, otros à un
agua demasiada , otros al Sol y la Luna : pero
todavia, añade, es menor la culpa de estos; aun
que no se les debe escusar: Porque aunque erraron,
era buscando a Dior, y queriendolo hallar. ¿Mas qué
dirémos de unos Filósofos Christianos, que tenien
do la ciencia de diferentes caminos que llevan à
Dios , se fueron por el mundo para perderlo de
vista? Estos son los que digeron: Recede d nobis,
rcientiam viarum tuarum nolumus. Con estos fines
dicen ellos como Epicúro, que se ha de estudiar
la Filosofia. Y hay quienes añaden, que el que qui
tare del mundo la nocion funesta de un Dios, refor y
gobernador, hard el mayor servicio que se puede al
Tom. I. gé
(1) , Sap. 13. y 1. 2. Vani autem sunt homines, in quibu, non subest scientia
Dei; & de his que videntur bcna, non potuerunt intelligre eum qu est , neque
operibus attendentes agnoverunt quis esset artifex : sed autignem, au spiritum, aut
citatum aérem , autgyrum stellarum , autnimiam aquam, aut solema & lu.am, rectos
res orbis terrarum Deos Futavetunt.
17o PA R TE s E G U N D A. ,
género humano (1), ¡A dónde llega la ingratitud
de un hombre abandonado à su corrupcion Ja
más se adelantó à otro tanto Epicúro; porque al
menos, dice Cicerón, que tenia respeto à sus con
ciudadanos, y un justo miedo de caer en el enojo de
los Atenienses. Esta política le hacía siquiera mas
modesto; y Cicerón es testigo de que no faltaban
los Epicureos à ninguna ceremonia, ni asamblea
de Religion (2). - - -

¿ve. Hacen otra ventaja los Filósofos de nuestros


dias a Epicúro, y à sus discípulos. Aquellos eran
la
dina unos Fysicos muy rudos. Se vé la ignorancia de
Filosofia en e / V "Te y s. A

¿Epicúro en su carta à Pitócles, donde le dá una


explicacion fysica de los metéoros. Al Sol y à los
Astros no los hace mas grandes que lo que nos pa
necen. El mismo Cicerón añade, que daba al Sol
dos pies de diámetro, o un poco mas o me
nos (3) de lo que se nos representa. El Oriente y
Poniente del Sol, y de los otros astros, era para
él un fuego que se enciende en ciertos puntos del
Cielo, y va à extinguirse en otros por el reen
cuentro de alguna materia propria à producir estos
dos fenómenos. Los Eclypes (4) del Sol y de la Lu.
na podian suceder, dice , por la misma extincion
de la luz de estos dos astros, o por la interposi
, , , , , , , , , r -- - CIOIl
sº - —s

(1) Sistem. de la Natur-tom. z. pag. 85.86.87, y Contagion sacree cap. 2. pag. 38.
¿.5 Cicer.video
quamquam de Natur. Deor.videri,
nonnullis . 3 o Epicurum,
Novi ego ne
Epicureos omnia Atheniensium
inofensionem sigilla venerantes.
cade
ser, verbis reliquisse Deos, re sustulisse, Itaque in illis selectis ejus brevibusque sen:
tentiis, quas appellat xypias J¿as hac, ut opinor, pricr sentencia estº quod
beatum & immortale est, id nec habet, nec exhiber cuiquam negotium. e

(3) Id. de Finibus, 1. n. 2. Huic. ( Epicuro ) Sol bipedalis fortase: tantum enimi
esse censet, quantus videtur, ve paulò aut majorem aut minorem.
(4) Tanca fue la ignorancia de los Atenienses antiguos acerca de los Eclypses, que
eran condenados à muerte à à destierro, los que explicaban su causa por la interPosiº
cion del cuerpo de la tierra. La misma pena era decretada centra el que decia que
Luna" era iluminada por el Sol. Plutarc. de Plac, Philosºph. lib. 2. caP. 24.
=-
PREvENcioN A Los vERDADER. Filósofos, 17r
cion de algun otro cuerpo, tal como el Cielo y
la Tierra ,
Aqui se vé, qué obscura luz tenia, aún de Rudoxxxv.
estado de
un fenómeno tan claro en la Fysica. De los come- ¿
tas es infelíz la teórica que le dá à su discípulo. ¿ºº º
Hay cometas, le dice, quando un fuego nutrido
en diferentes lugares del ayre, se inflama durante
un cierto tiempo ; y el Cielo por cierta disposi
cion de la materia le tiene suspenso sobre nuestras
cabezas o quando movidos por ocultas causas, se
acercan à nosotros , y brillan à nuestra vista. Des
aparecen por las causas contrarias; sea porque
alguna cosa se opone à su movimiento como la
tierra, esta parte inmovil, sobre quien se revuel
ve todo lo demás; sea porque...... &c. Asi pro
sigue mostrando su poca ciencia del Cielo, y de
toda la naturaleza.
No era mucho mejor el demás estado de la Fy.
sica, y particularmente la que explica la esfera ; en
quanto à los cometas se ve como se habia olvidado
la verdadera idéa de ellos con las verdades de la Re
ligion; porque todos los buenos conocimientos ha
bian sido enseñados por unos mismos Maestros, que
fueron los Patriarcas, y primeros Padres de las nacio
nes. Pitágoras aprendió lo que eran los cometas en
tre los Caldéos; pero entre los Griegos apenas se en
tendió esta Fysica, hasta que Alejandro les remitió
las observaciones de los Babylonios; debióse esto à
la solicitud de Aristóteles. Este las encomendó à
Calístenes, que siguió en esta jornada à Alejandro.
Las observaciones remitidas llegaban hasta el año
1 1 5. despues del diluvio (1).
- - - Y 2 -
Pen
- -
•ºsº
----

( ) ... Sinmplic. Commentar. in Aristot, de Calo, lib. 1,


- 172 PA R TE s E G U N D A.
cº", Pensaban antes los Griegos, que eran los co
iguaracia metas unos fuegos fátuos, que se inflamaban, y
se disipaban en la esfera de la Luna: esta ignoran
cia duró hasta pocos siglos há. La brevedad de la
vida de los hombres, y el olvido de las primeras
tradiciones pueden haber sido dos causas de este
error. La grandeza prodigiosa del orbe, que des
criben, les hace repetir muy tarde su vuelta, pa
ra dejarse ver de los que pudieron observarlos la
vez primera. Algunos hicieron la carrera de los co
metas diez y seis veces mas grande que la de Satur
no; y gastando éste treinta años en andarla, de
berán los cometas tardar menos de quinientos, por
que gyran tambien con mas rapidéz : con que el
que una vez los notó, siendo la vida tan corta,
no vuelve à verlos jamás. De aqui se continuaba
la opinion de que eran unos fuegos fátuos, lle
vados por el acaso, y sin algun designio; pero aún
este documento contra la providencia, arrancó la
Filosofia de estos siglos de la mano de los Epicu
rianos, y Casualistas. - -

XXXX. Con el socorro de los Telescopios se ha hecho


Ventajas de los
modelos que ver, que los cometas son un orden de Planetas tan
¿ regulares como todos los otros. El P. Casino de
““ marcó el curso del cometa del año de 1664. Esto
enseñó à Newton à formar despues una teórica del
que vió el año de 168o. Despues acá se confirma
cada dia mas, que estos son unos orbes que puso
Dios en el Firmamento, y muestran una sabidu
ría mas magnífica y sublíme en el Criador.
Pareceme, quando veo estos adelantamientos
de la Filosofia , que Dios deja descubrir mas y
mas su obra del universo, para confundir la pre
- - Sllº
PREvENcioN A los vERDADER. Filósofos. 173
suncion de tantos Filósofos que inclinan hácia el Ma
terialismo, y renuevan esta qüestion enterrada: Si
est scientia in excelso?
Al modo que en el cielo se descubren nuevos as
tros, se hallan en la tierra nuevas especies de vivien
tes, y maneras de insectos. Entre los vegetables ha
lla la Botánica nuevas plantas; en el mar , y mas
allá, nuevas islas y continentes, y en ellas nuevas
naciones. Estos y otros evidentes hallazgos , que
ilustran à la Filosofia, no es para que ésta presuma,
sino para que los Filósofos teman, si es que la ira
de Dios se rebela otra vez en ellos desde lo alto, y
los deja inescusables de la impiedad en que se ade
lantan; pues desde todas partes habla Dios mas
claramente à los sábios, que à los que no ven co
mo ellos sus obras. Los mismos Filósofos dán con
tra sí estas voces en tantas Teologías como han es.
crito de la naturaleza. Fabricio (1) ha escrito la
Teología del agua; Lessero la Teología de los in
sectos (2); y Derán la Teología de la Fysica (3).
Si asi perciben los Filósofos en todas partes la ra
zon o nocion de Dios, ¿cómo se sufre decir entre
ellos, que esta nocion es vana, imposible de creer,
y repugnante d todas las nociones comunes ? (4) Y
mas quando este mismo confiesa que todo el mun
do la ha recibido, y que es el conocimiento mas co
mun à todos los hombres. Ello se ve, que mientras
los Filósofos quieren obscurecer el conocimiento de
la providencia divina, logran solamente hacer no
tO

41) Eabric. Theolegie de 1 eau.


(2) Lesser. Theologie des insectes.
(3) Theologie Phisique.
4) Systhem de la Natur, tom. 2, pag. 2o. 22».
174 PA R r E s E G U N D A.
toria la idéa de su insensatéz, y propria locura.
x. - Si ningunos hombres hay mas insensatos, ¿quie
¿nes
ta,
serán tampoco
providencia divinamas
hayaingratos? No se sabe
sido combatida porque la
algu
nos otros despechados, tanto como la ha sido por
los Pseudo-filósofos. Unos han querido enmendar
la fábrica del hombre, para darle un exófago y gula
tan larga como la del Onocrótalo. Otro en su an
cianidad se quejaba de Dios neciamente, porque
mo dió al hombre una vida tan prolongada, como
imaginaba la de la corneja. Otro, que no sabía go
bernar un pequeño Reyno que habia heredado en
el mundo, prometia fabricar con mas prudencia los
cielos, si se le hubiera llamado à consejo. Si bajamos
à nuestros siglos, es intolerable la murmuracion en
que muchos Filósofos se ocupan contra la provi
dencia, que experimentan mas benigna que los
otros hombres. Locke nos halla faltos de algunos
sentidos. Puede que en él no estubiesen cabales.
e. sus El origen del mal, asi moral, como fysico, es
¿a¿º el punto de donde parten formados en lineas los
Ateistas, Deistas , Pirronianos, Materialistas,
otros. ¿Qué turbaciones no han excitado en la Eu
ropa sobre esta qüestion? ¿Y qué blafemias no han
vomitado contra la divinidad? Bayle ha sido uno
de los Alféreces mas distinguidos en esta guerra.
Contra él se pusieron en armas hasta los mismos
hereges Calvinistas, y Reformados de Inglaterra,
Holanda, Alemania, y Francia. Juan Clerk, Isaac
Jaquelot, Jurieu, Renau, Leibnits, y otros qui
sieron rechazar el insulto. Mas como ellos habían.
sido los primeros que con Calvino, y otros de
sus Gefes habian hecho à Dios el autor de todos
- - - los
PREvENcioN A los vERDADER. FILósofos. 175
los pecados , y el que determinaba absolutamente
por ello la condenacion de los hombres; tenian
poco que responder à los Filósofos, y mucho, pa
ra ser convencidos por ellos. En lugar de llorar su
error, viendolo hecho la fuente de tantos males,
apelaron mas bien à nuevos errores. Unos halla
ron en Origenes un correctivo para mitigar la du
reza de Calvino; y daban esperanza de que cesa
rian las penas eternas (1).
Leibnits, para ocurrir con un remedio pronto, Falta de sinceri XLII.

y especialmente para calmar los remordimientos da -


sofos Protestan
que habia causado en la Reyna Carolina la lec tc5,

cion de Bayle , dispuso su Teodicéa, probando,


que se compone bien la idéa del Sér supremo, con
la permision del mal. Pero él escribia por otra par
te, que no tomaba este medio sino simuladamen
te, y para acallar à los Filósofos: asi como le Clerc.
se habia fingido Origenista para escapar del aprie
to. Esta miseria confesó à Matéo Pfaffio, en
carta firmada en Annóver à once de Mayo de
1716. (2).
Como los Filósofos hallaban tan mala fé, y XLIII
Se retuerce sobre
tantas ventajas sobre los Doctores de un Christia. les convence
¿ de Aº

nismo, que se dice puro, y reformado , creció ¿


su orgullo, y dieron por vencida à la verdad, y de que se quejan.
por convencida à la divinidad. En el libro pri
mero expondré algo de lo mucho que hay en la
doctrina Católica, para hacer callar estas impías
que
(1) Apud Gerbert, de Radiis divinitatis in operibus providentia, tom-z. pagmihi a 5.
(*) Leibnits, Epist. ad Pfaffium apud Gerbert , bid pag. 27.lta prosus est, asien
te à que era uua ficcion, como le habia dicho Pfaffio, su systérma de la Teodicéa) vir
summe reverende, uti scribis de Theodicea mea. Rem acu tetigisti. Et miror, Remi
nen hiends fuisse, qui lusum hunc meum senserit. Neque enim Philosophorum, est,
rem seriò semper agere, qui in fingendis hypcthesibus, uti bere miones, ingenii
yires experiuntur, Tu, qui Theologus es, in refutandis erroribus Theologuna agºs.
-

176 PA R TE s E G U N D A. -

querellas contra la providencia. Alli, y siempre


me admiraré de que los mas malos seamos ordina
riamente los mas fieros acusadores del mal Desde
ahora lo digo: los que hacen, y enseñan à hacer
todos los delitos, acusan à Dios porque los sufre, y
rmite. Los impíos son los que provocan hoy
sobre la tierra tantas calamidades. Ellos son los
que llaman sobre los Reynos el azote de la guerra,
la peste, los terremotos, la esterilidad , y todos
los males fysicos; y despues con una insensatéz.
monstruosa maldicen à Dios, porque castiga , a
XLIv.
mas Asi
bienhabla,
corrigeo los pecados
brama manifiestos
el autor en de
del systéma ellos.
la
Los furores de

¿ naturaleza, y del contagio sagrado (1) , La tier


videncia. , ra (dicen) está cubierta de desgraciados, que paº
, rece no haber venido à ella sino para sufrir, ge
, mir, y morir. El contagio, la peste, la guerra,
, las revoluciones fysicas y morales, la esterili
, dad y los venenos , el Cielo y los elementos,
- , los tiranos y sus ministros se desatan para ator
, mentar, para desolar, para aniquilar al linage de
, los hombres. Luego mas bien está Dios lleno de
, injusticia, de malicia , de imprudencia, que de
,, bondad, de sabiduría y de equidad. Este, mejor
,, es un Dios caprichudo , que un amigo, y un
,, padre: éste es un verdugo. “
¿Pero quién creerá que estas furias del Infierno,
o estos crocodílos giman asi por compasion de los
males de los hombres? Estos Filósofos son los que
al mismo tiempo les desvanecen el sólido asílo, que
toman en la providencia de Dios. Por vano dicen,
- - que
() Systhem. de la Natur, tom a pag 2 o4, 2 o 5. Contag sacr.cap. 7. Pag. 138.
PaevENcroN A Los veRDADER.Filósofos. 177
que juzgan el que un afligido les grite : Dejadme
que adore dun padre compasivo y tierno, que me
eba en este mundo. No, le responden estos fieros
Filósofos, la verdad no pudo jamás hacernos desgra
ciados; ella consuela solamente (1).
Si por otra parte consideramos quienes son es la a adel.
tos Filósofos blasfemos, encontrarémos unos hom- ¿
bres , con quienes la providencia anduvo pródiga
de sus dones. Los talentos naturales de genio , de
fecundidad en producir bellas idéas, su facundia
en persuadirlas con insinuacion y agrado, su tem
peramento sano y alegre, para aplicarse à unas
cabilaciones muy seguidas ; su fortuna nunca seve
ra, sino quando se empeñan en despreciarla, o en
irritarla. Por fin ellos son unos de aquellos hom
bres mas felices del siglo. Si no heredaron rique
zas, sus genios sobresalientes en alguna clase de li
teratura, o sus extravagancias les ganan las de un po
deroso. Estos Filósofos no tienen nada de graves,
de severos , ni de retirados: son festivos, introme
tidos, y al modo de la yedra y demás parasítes,
se sustentan de la liberalidad de los Príncipes, y
de otros Grandes. No son menos peligrosos que las
parasítes á los mismos Príncipes, que les dan su fa
vor para levantarlos ; pero ellos viven lozanos ,
verdes, y florecen en toda prosperidad. No (2) es
tán en el trabajo que los demás hombres; ni labran
la tierra con sus brazos; ni pastorean ganados ; ni
experimentan los efectos de la nieve, sino en el
verano; ni los del calor , sino en el invierno. Sus
Tom. I. Z 1113l.

(1)
ta) Systhem. de v.
Psalm. 72. la Natur,
5. tom. 2, pºs
pag o2, 2 o3.
º
178 PA R-T E s E GU N DA.
manos no saben trabajar en alguna arte; no se dan
al comercio, porque pide mas buena fé que ellos
usan. No se exponen al peligro del mar, sino quan
do la vanidad de alguna aventura los embriaga
con la promesa de mucha gloria. No sostienen el
peso que abruma á los Magistrados; no pueden
cautivarse bajo el yugo del Monacato, ni aligarse
à las funciones del Sacerdocio. Sacuden la carga
del matrimonio, que les detendria en los cuidados
de una casa y familia; eligen ser solitarios, pero
no castos. En una palabra, ellos quasi logran be
ber un placer líquido, que es el fin de sus estudios.
¿En medio de esta felicidad, de quién se quejan ?
¿Quál suerte de los nacidos parece tan lisongera ?
No sienten mas trabajo que el de sus pasiones in
dómitas, y la reprehension de su conciencia en na
da considerada. ¿ No dirá qualquiera , que la pro
videncia es aqui igualmente halagüeña, y que su
corazon, y ellos mismos son unicamente los crue
les , que se hacen desgraciados ? ¿ No es aqui la
providencia una madre que los nutre, y ellos unas
furias que se devóran : Aqui se vé con efecto, que
Dios es un Padre que los lleva, y ellos mismos
unos verdugos que se azotan y atormentan. ¿ A.
qué es quejarse por otros infinitos que sudan con
diversos trabajos sobre la tierra ? ¿Quién les ha da
do à los Filósofos el que hagan esta causa? Todos
estos por quienes se quejan, viven contentos con
su suerte, ó llevan pacientemente su carga; y los
Filósofos en su libertad, y prosperidad caen abati
dos bajo su pesada conciencia. Concluyamos, que
no es Dios, ni la providenciarigorosa con los Filó
sofos ; que el comun de los hombres, con quie
neS
PREvENcroNA Los vERDADER.Filósofos. 179
nes es mas dura y escasa, no son los que se que
jan de ella con injurias ; sino que los Filósofos
son los mas impacientes de todos los hombres, y
los mas ingratos e injuriosos à la providencia
soberana.

GN-=s -5 =s ==s3

ARTICULO III.

EL FILOSOFO DEJA DE SE R Z O,
en siendo incrédulo d los milagros bien
circunstanciados.

vulgo entiende poco en los milagros; no 1, ¿r a


¿segun los
tiene mucha mas parte que la de admirarlos milagro,
y creerlos ; pero el verdadero Filósofo tiene en los
milagros que entender, y que creer. La fé le cues
ta en ellos menor sacrificio que al pueblo. Porque
como Filósofo puede conocer que el suceso no es
natural: si de otra parte está cierto del suceso ,
¿qué mucho le queda que hacer, para creer que
es sobrenatural?
Sobrenatural (1) es aquello, cuya razon sufi
ciente no se contiene en la naturaleza del que ha
ce, ni de los medios con que hace. Quando en
este mundo sensible ocurren efectos , cuya razon
suficiente no se halla en la naturaleza de los au
tores, ó medios que concurrieron para ellos , de
ben tenerse por milagros; porque nada se hace
2 sin.
-

() ... wolff, Chosmol. sea, 3.5.51o. pag. mihi 396 Supernaturale est,cujus ratio suf
ficiens inessencia & natura entis noncontinetur, ... dicitur etiam miraculum.
18o PA R "r E s E G U N D A.
sin causa; no la hay para ellos natural: luego ha
brá intervenido una causa sobrenatural.
¿Quién sabe, ocurre el incrédulo , hasta don
de van lasfuerzas de la naturaleza ? ¿Segun esto,
quién puede juzgar que un tal efecto es sobrenatu
ral y milagroso?
nº a Ningunos serian tan escusables en hacer este
¿ro, argumento, como los rudos y bárbaros. En ellos
“ está bien justificada esta ignorancia este quién
sabe. Con todo me parece una cosa bien singular,
que los rudos sean mas sensibles que todos à la
fuerza de los milagros; y que los Filósofos, pre
sumidos de que todo lo entienden , desconozcan
los milagros por un necie quién sabe ? ¿Será mas
decisiva la ignorancia afectada , que la ciencia fun
dada, y la autoridad legítima ? Por esto conven
zo yo que son impíos , y no son Filósofos; por
que son rebeldes al testimonio que deben creer,
SaDC.
neºn su ignorancia de lo que debieran
xLvin. El Filósofo, so el cargo de renunciar este nom
¿¿bre,
sobre los milagros.
debe saber la posibilidad de los milagros. Co
- / e

noce por oficio, que las leyes mecánicas de la natura


leza que rigen en el universo, son por hypótesine
cesarias (1) y naturales; pero que respecto de Dios
son contingentes y libres: porque son un efecto
libre de Dios, que pudo dejar de hacer este uni
verso, o hacer otros mundos posi les. Si el uni
verso o alguna de sus partes no existen, ni du
ran por una necesidad invariable à Dios; éste
podrá variarlas à su voluntad, como los Prínci
pes
(1) Genuens. Element, Metaph, tom, 1, proposit, Ontosophic, cap. 5. propos, 46.
PREvENcioN A Los veRDADER. Filósofos 181
pes pueden mudar justamente las leyes que antes
establecieron , y aun mucho mas las gracias que
concedieron. Luego puede Dios suspender, o mu
dar las leyes mecánicas de la naturaleza, que no le
son menos libres , que à los Príncipes las leyes y
gracias. Si Dios , pues, usáre de esta voluntad
por algun designio soberano, y suspendiere algu
na funcion de la naturaleza , o supiere lo que fal
ta en su esféra ; vé aqui puestas diversas maneras
de milagros. -

Doy que el Ateista, o el Espinosista niegue ¿Elsº:


que no juzga
la indiferencia y contingencia absoluta de las cau- ¿.
sas naturales: que haga necesario el orden de la co?"
naturaleza, y las leyes del movimiento (1): por
consiguiente que diga que los milagros son imposi
bles; pero yo dejo à los Filósofos que resuelvan
esta qüestion: Si el Ateista es Filósofo? Al menos
VVolfio ya tiene bien resuelta esta duda contra
Espinosa, arrojandolo del gremio, bien conven
cido de no saber Ontologia ni el arte de la Ló-.
gica (2), quando niega la posibilidad de los mi
lagros. -

Juan Jacobo Rouseau tiene antes que yo he


scha esta pregunta, y resuelta por sí mismo:, ¿Pue
, de Dios (3) hacer milagros? dice, ¿ ó puede de
, rogar algo de las leyes que ha establecido? Esta
, qüestion, concluye, tratada seriamente , sería
- - - 99 im
--- =

(1) Spinos. part. r. Etic. propos. 33. Res nullo alio mode neque alio ordine à Deo
produci potuerunt Y. Wolf, Theol. natur. part. 2. de Atheismo, 55. s. vo.551.
. . (2) Id. ibid. S.713. in nota : Quamobrem & data occasione monuimus, & denuò"
inculcamus, cum inculcarisatis non pessit, negledum philosophiae primae. Spinose
obstitisse, quominus errores fundamentales, un de cacteri profuunt, animadverteret;
eundenque obstare debere, quominus alii scripta Spinosa legentes sese expediant di
ficultatibºsº qºbus inticantur, presertim ubimethodi no satis fuerint gnari,
(3) Letr. 3, Ecrit, de la Montagn, pag. 87.
-
182 PA R T E s E G U N D A.
, impía, si no fuera absurda: castigar al que la re
,, solviese negativamente, sería hacerle demasiado
, honor bastante sería el encerrarle. ¿Pero qué
, hombre negó jamás, que Dios puede hacer mila
, gros? Era menester ser Hebréo para preguntar:
, ¿si es que puede Dios preparar la mesa en el de
y, sierto ? “Espinosa le dirá à Roseau, que no le
hace falta esta circunstancia.
Un tercer voto tiene en Mr. Bergier., Todo
, esto, dice (1), que se objeta contra la posibilidad
, de los milagros , se aventura solamente sobre el
, falso y absurdo principio de la fatalidad , que
, lleva derechamente al systéma de Espinosa, y al
, Ateismo; pero esto no es sino el oprobrio de la
, Filosofía moderna." -

L.
Rara timidéz la
del incrédulo, y
Creo que todos los Filósofos subscribirán à este
admirable osadía juicio, y se descartarán de una tropa de necios y de
incrédulos, que deciden la imposibilidad de los
milagros. Es ciertamente muy de admirar, que pa
reciendo tan detenidos en decidir contra lo que
puede caber en la esfera de la naturaleza, sean junta
mente tan arrojados y resueltos , para afirmar con
tra la omnipotencia de Dios. Para no creer que un
efecto es sobrenatural, se detienen en decir: ¿Quién
sabe a donde llega el poder de la naturaleza ? Y
para resolver que no puede ser sobrenatural, se
atreven á decir : Un milagro es una cosa imposi
ble (2). Dios no sería inmutable, simudára el orden
de la naturaleza. Y tambien : Es imposible que la
34

(1) Berger Apolog de la Relig, tom. r. pag. 29 . -

(2.) ¿ pag. 69. Dictionair. Philosoh. art. miracles ; Un mi


rade , diril, es une cho e imposible; Dieu ne seroit point immutable , sºil cºº
geoit lº ordre de la nature.
PREveNcroN A Los v ERDADER.Filósofos. 13
naturaleza divina trabaje por algunos hombres en
particular (). Y otra vez: Es imposible que el Sér
infinitamente sabio, haya hecho leyes para violarlas.
Y mas: Dios no podria desordenar su máquina , si
no para hacerla moverse mejor. Vé aqui un milagro:
los que no saben si hay cosa imposible à la natura
leza limitada, saben en pocas lineas definir quatro
imposibles à la omnipotencia infinita.
¿Quién pensará que son estos unos Scepti- il.
cos templados , y unos Filósofos exactos ? Esto lo ¿
dirá mejor si volviere à leer los disparates que # yº
contienen sus proposiciones : Dios no sería inmu
table, si mudaíra el orden de la naturaleza. ¿Qué
principiante de Lógica no conocerá el maréo de
cabeza que diótó esta proposicion? De que sea mu
dable el orden de la naturaleza , ¿ quién infirió
que Dios fuese tambien mudable ? Es imposible,
dicen despues, que el Sér infinitamente sabio haya
hecho leyes para violarlas. Un milagro es la viola
cion de las leyes matemáticas , divinas, inmutables,
eternas (2). - ".

- ¿A qué propósito pueden venir aqui las ex


presiones de violacion, y violar? El subdito que fal
ta à las leyes que le obligan , es quien las vióla,
o violenta; esta es violacion. Mas el Soberano,
que en ciertos casos, y con especiales motivos hace
cesar sus leyes, no las vióla, sino las deróga y - - e -

* - o ; ; dis
= - -

} . -
() Contag Sacr, cap. 2. pag. 3o. Let, à Eugen. pag. 39. & pag. 43. Let. 12.
sur les miracles, pag 29. Il est imposible, dit on enccre, que la nature divine travaille
Pour quelques hommes en particulier, et non pas pour tout le genre hemain. Il est
imposible que lº etre infiniment sage ait fait des loix peur les violer. Dieu me pourroit
deranger sa machine que pour la faire mieux aller.
(2), Dictio". Philos.art, miracles, Letr. 2. à Eugen. pag.43. Un miracle est la vio
lation de los
un miracle mathematiques
estune contradictiondivines,
dans les immutables,
termes, " eterneles;
" parce seu exposé,
•s.
184 PART E s E GU N D A.
dispensa. Pero nuestros Pseudo-filósofos no hablan
con esta impropriedad por descuido ; sino por el
desprecio estudiado que hacen de toda Potestad di
vina y humana , como haré vér en el discur
so de la obra. Esto hace su principal objeto. Tan
violador y tan reo como al plebeyo, juzgan al
Rey, si deroga sus mismas leyes. Asi confunden al
Soberano con el pueblo, y à Dios con el mundo
u y con la materia. - . -

al cºmo el
convence por suNotese mas su irregular modo de razonar. Dios
- / a - e

sima pºlina, nopodria desordenar su máquina , dicen , sino para


hacerla moverse mejor. Con que suponen que la
máquina se puede mover y disponer mejor : lue
go es posible otra mejor: luego esta no es necesa
ria. Necesario es lo que no puede dejar de ser, y
es imposible otra cosa : como es imposible que no
sea Dios, y que haya otro Dios. Vé aqui desva
necidos por ellos mismos los imposibles , opuestos
contra la posibilidad de los milagros; pero de esto
se trata principalmente en el libro primero, en la
Disertacion contra el Fatalismo.
No es asi el estílo ni el carácter de los verda
deros Filósofos. Estos ven atentamente, o reciben
la relacion de los hechos. Observan y combinan
º todas sus circunstancias : yº pueden conocer si ex
cede, o sobrepuja à el poder de la naturaleza, o si
todavia puede ser obra de ella. ¿Quién de sano
juicio imaginó que para esto era necesario saber
hasta donde van por todas partes los poderes de
la naturaleza? Basta saber hasta donde no van, ni
pueden ir en aquel género. ¿ No sabré yo bien,
que la naturaleza no puede ver con el olfato, y
que no puede oler con los ojos ? ¿No saben todos
- - bien
PRevENcroN A Los vERDADER. Filósofos. 165
bien que por solo el deseo interior de su volun
tad, no puede hacer que llueva d nieve o true
ne instantaneamente, estando el Cielo sereno? Si
confiesa el Incrédulo que esto no cabe en el poder
de la naturaleza ; luego sabe hasta donde vá su
poder por esta parte. Si dice que aun no sabe si
esto es imposible à la voluntad humana : digame,
¿cómo sabe que es imposible à la voluntad divina ?
Es, pues, verdad que aunque el Filósofos, re.
no sepa todo lo que puede la naturaleza , sabe sin dos puede
a naturaleza era

embargo lo que en muchos casos no puede. Un odiº pie


cadaver de quatro dias, corrompido y hediondo ¿?
ya entre los muertos , no puede naturalmente re
sucitar; mucho menos à la voluntad de algun hom
bre que se lo mande. Para afirmar esto , es bas
tante conocer , que no hay en la voz débil ni
en la voluntad libre del hombre razon suficiente
para resucitar à los verdaderamente muertos. Si
nuestra voluntad fuera razon suficiente, una vez
puesta, consiguiera el efecto de estas resurreccio
nes. Pues juntense todos los Incrédulos ; quieran
y griten à sus hijos y amigos que resuciten ; man
den à la enfermedad que los deje; diganles que
hablen en todas lenguas, clamen al Sol y à la
Luna que se detengan, o à la tierra; (porque no
nos detengamos en modos de hablar diferen
tes) digan al Sol que se eclypse en medio del
dia , estando la Luna en su diámetro opuesto. Si
conocen que les es imposible hacer todo esto, no
dejarán de saber hasta donde van por aqui los po
deres de la naturaleza. Pero si vieren suceder es:
tos efectos en el mundo, o se les probáre con do
cumentos, y testigos ciertos, ¿qué dirán ? El F
2om, I. Aa ló
36 PA R r E se cru N D A.
lósofo concluirá por un principio de razon suficien
te, que todo esto no es natural , y abrazará con
accion de gracias la revelacion que le asegure ser
odo efecto de una causa sobrenatural.
Aqui se nos pone en la mano una buena oca
sion de hacer vér, (à satisfaccion (1) de lo que de
seaba Wolfio, y prometimos al fin de la primera
parte de este Aparato) que los Incrédulos, y Espí
ritus fuertes no gozan de aquel talento, que es dado
aun à los principiantes de Lógica: porque en admi
tir este error contra la posibilidad de los milagros,
pecan contra las reglas primeras, con una precipita
cion indigna de vénia.
: Pues contra qual regla de Lógica pecamos? di
rán ellos. Contra el siguiente axioma, les responde
ré; que además de ser bien conocido, lo recomien
da el Doctor Arnaldo (2) en su Lógica , o Arte de
pensar. Dice pues: No se debe negar lo que es claro y
evidente, porque no se pueda comprehender lo que es
obscuro. ¿Quién dirá que no hay conocimientos cla
cos en la naturaleza, sino algun Pirroniano aturdi
do? El Occeano crece y mengua dos veces alterna
damente cada dia: este es un hecho claramente co
hocido. ¿Pero qual es la causa de estos movimientos
regulares? Vé aqui de lo que no tenemos sino un
conocimiento obscuro. Mas porque esta causa natu
ral nos sea obscura, ¿negarémos el efecto, que esevi
dente y claro? Esta sería una necedad, que no se di
simularia en qualquiera hombre con uso de razon :
¿nombre
quánto de
menos se le sufriria à quien se arrogáse el
Filósofo? - s

Pues
, Sup. 1. Part. Prg, 12.3. acta 1. (2) Logic, de Arnald. 4. part. ast. 7. asioálºs -

-
---- .. ..
PREvENcroN A Los vERDADER, Frtósofos. 187.
a Pues en igual demencia andan los que por no
comprehender todo lo que puede la naturaleza en
qualquiera de sus reynos o géneros, desmienten o
niegan lo que puede y no puede en alguno. Yo, por
exemplo, no conozco los límites del universo: unos
yelos impenetrables y unas soledades horrendas me
hacen aun mas impenetrables las regiones que están
debajo de los polos del mundo: mas no por esto me
dejarán de ser claros y patentes los límites de mi país.
o de mi lugar. De este modo sé lo que no puede ha
cer la naturaleza en tal qual orden o lance. Que uno
sin ojos pueda discernir entre los colores que se le
pongan delante, lo negará qualquiera; y el que du-,
dáre de esta verdad, será un mentecato, no un Fi-,
lósofo, ni algun prudente. Que la naturaleza no tie
ne poder para hacer que un peñasco pronuncie un
discurso, o pinte un elegante quadro , tambien lo
sabe todo el que no tenga por mollera una piedra.
Sería molesto, si quisiera referir los conocimientos
claros y ciertos que tenemos de lo que no puede la
naturaleza en muchos casos.; Y dudarémos o nega
rémos estas idéas claras y ciertas, por otras mas secre
tas y obscuras, que no podemos afirmar o negar
Basta que conozcamos y toquemos por solo un ex
tremo el rivete ó fin de esta gran manta de la natu,
raleza, para que tengamos certeza de que su poder
es limitado; de que la esfera de su extension no es
infinita ; de que no es un Dios: à lo que tira siempre
la malignidad de Espinosa y de todos los Ateistas
teóricos. De aqui darémos otro paso seguro, afir
mando que hay otra virtud y otro sér. que circuns.
cribe à la naturaleza, y puede obrar mas allá, asi so,
bre ella, como fuera de ella, o en la nada. Luego son
- -- Aa 2 . . . . ... po
188 PA Rr s se c U N o A. - «...

posibles y factibles à esta virtud soberana muchas


mas cosas que las contenidas en la virtud de la na
turaleza. Pues à estas cosas llama milagros el Filóso
fo, y à él toca probar su posibilidad en comun. Ve
rémos, asi en la disertacion contra el Fatalismo, co
mo en la que se demuestra la existencia de nuestra
Religion, à qué facultad toca el exámen de los mila
gros en singular, y por qué reglas se debe juzgar.
Liv. de su verdad. a -

¿ No con menor exámen se admiten en la Igle


ºyº º sía los milagros. Antes de aprobarlos, se apuran las
- dudas de los Filósofos y de los Críticos, hasta
el escrúpulo. Primero se consulta à los Médi
cos, y se les suscita à que arguyan ; para que de
no, confiesen las maravillas que hizo Dios en los
muertos. Los milagros que obró Jesu. Christo y
los Apóstoles, fueron à prueba de toda crítica, y
de la mas sevéra Filosofía. La incredulidad en
que Dios habia dejado entrar (1) à todo el mun
do, se rindió à ellos. Presumís vosotros, Espíritus
fuertes, que sois mas tardos de corazon que algu
nos discípulos del Señor, para creer à la palabra de
Dios dicha por sus Profetas Os figurais de mayor
malignidad para inculcar los milagros de Jesu
Christo, que lo fueron los Judíos Os juzgais mas
sagaces Críticos y Filósofos, que lo eran los de
Aténas, los de toda Grecia e Italia, quando en
mudecieron á las maravillas y señales que confir
maban los sermones Apostólicos? Si de aquellos
Filósofos creyeron quantos eran preordenados à la
vida eterna, yendose sin tener que decir los que
no creyeron; ; por qué vosotros à título de una
F-.
(1) Mr. Botteux. a Moral d'Epicur. peg. mini 17o.
PRevENcioN A Los vERDADER. Filósofos. 18
Filosofía, que aun no habeis entendido, dejaís
de creer lo que ya habiais creído Por qué cre
yendo los Filósofos gentiles, los Filósofos christia
nos se hacen infieles ? ¿Cur ergo Philosophis creden
tibus, infidelis non credit a
Esta admiracion es de San Agustin, que se usº mes.
convirtió del estado de Filósofo, de Académico ¿
y de Sceptico. Qué diria un sabio tan grande y
tan probado en malo y bueno, al ver los melin
dres de nuestros Críticos y Espíritusfuertes Por
fin, yo veo sobre esto partidos en tres clases todos
los hombres. Los Filósofos que exàminan los mi
lagros, y rinden à Dios una ilustre confesion por
ellos. El vulgo, que no conoce , ni exàmina por
sí, hace una humilde confesion de las maravillas
del muy alto. Y los Incrédulos que dicen que no
saben como pueden decirlo los Filósofos, no creen
tampoco, como creen los pueblos. Segun esto mo
son del pueblo, ni Filósofos ni de la Iglesia, ni
del Aula : pues se quedarán para lo que dice uno
de ellos: Para encerrarlos. - -

ARTICULO V. •

z A IG NO RA NCIA HU MA N A
escarmienta al Filósofo, y leguarda de ser crédulo;
pero no le lleva a ser Incrédulo y Pirroniano.
TTOdo es hypocresía en los falsos Filósofos. rvi.
Veo en ellos mas ficcion , que en los Sa-¿:
cerdotes y Oráculos del Paganismo. Si creen que º
saben, es para ser orgullosos y sacrílegos. Si afec
tan que ignoran , es para ser infieles e incrédu
los.
19o PA R r E s E G U N D A.
los. Un juicioso Escritor ha combinado asi los mcs
dos contrarios de pensar de los antiguos Epicureos
y de los modernos (1). Unos y otros vie
nen siempre à caer en un punto. Su alma, dividi
da siempre entre la inclinacion à la naturaleza y
las leyes severas de la Religion, es traída y lleva.
da por alternativas contínuas y por intermiten
cias dolorosas. La Religion les pide sin cesar sacri
ficios , la naturaleza quiere siempre reynar. Estas
dos fuerzas contrarias despedazan su corazon cada
una por su lado, y lo condenan à unas variaciones
crueles. Estas no deben acabar sino en medio de
los terrores de otra vida, cuyo estado afectan des.
COL1OCCr. - - - -

LVII.
Van á ella por di Aqui es donde invocan en su socorro à la esa
¿ tratagema, para engañarse à sí mismos. Los Epicu
los falsos Filósofos.
reos modernos se quieren sosegar sobre una pre
tendida ignorancia o incredulidad. Los antiguos
se deslumbraban y esparcían por una supuesta
ciencia de la naturaleza. Epicúro tiraba à redimirse
de su tiranía interior, por el estudio profundo de
la Filosofía. Pensaba haber descubierto los pri
meros principios de las cosas, y poder asegu
rarse de que no habia alguna causa primera in
¿ que temer : sobre esta soñada evidencia
undaba su felicidad , y exórtaba su corazon à
que reposáse. Los modernos reasumen con me
nos trabajo que Epicúro, las idéas de Demócri
to. Dicen con él : La verdad está en el fondo del
abismo : Veritatem demersam in profundo. El co
nocimiento de las causas es para ellos tan enreda
.
-

-
-

T
do,
(1) Mr. Batteux. La Moral dº Epicut, Pag, pihi 17o,
*
PREvENcioN A los vERDADER. Filósofos. 191
do e inaccesible, que creen no poderse imputar
à culpa una ignorancia que pretenden invencible.
Somos traídos, se quejan freqüentemente, por ti
nieblas profundas donde nada se vé. Esta fiera ra
zon , de que se nos hace tanto cargo, no es mas
que una centella que nos deslumbra, y un instan
te despues nos precipita en las primeras tinieblas.
Antes de sacrificar, es necesario conocer à quien.
Asi habla (añade el citado autor) la Filósofía in
crédula ; tan presto presuntuosa hasta el mas loco
orgullo ; tan presto tímida hasta el despecho y
desmayo ; y siempre refutada por la misma contra
diccion de sus pensamientos.
Este discurso lo leo repetido en muchos libros rvin,
de Incrédulos modernos. No puede Dios conde-¿
nar, dicen, à un hombre por una duda o por º
una ignorancia, que no ha podido vencer. Ape
nas se dá à la verdad un carácter que no esté su
jeto à engañarnos. La ciencia humana se disipa en
humo de opiniones y equivocaciones. La auto
ridad está afecta à intereses, ya de la política y ya
de las pasiones. Si hay profecías que creer, hay
imposturas que recelar. Los prodigios se confun
den muchas veces con los prestigios. Todo nos ilu
de , y parece que no hemos venido à esta vida
ino para ser el juguete del acaso y de las tinieblas.
Mejor, pues, nos estará el no saber alguna cosa,
fue el errar por muchas. Esta es la suma de los ca
pítulos y argumentos, que Sexto Empírico (1) y
Pedro Bayle (2), han ordenado con quanta malig
-- s - - - - - 111

ºtrº Sexto Empirie. Hypothiposeon Pyrrhonicarum,


(2) En todo su Diccionario Citico. - - º, . .. - "
-

192 PA R r E sE G U N D A.
nidad se puede dar. No obstante que uno y otro
han sido convencidos, el primero por Pedro Vi
llemandi, en su libro Scepticismus debelatus , y el
segundo por Crusat; sus sofismas y dudas re
verdecen todos los dias en el corazon de muchos
Filósofos Pirronianos. -

LIX.
Como han cundi Antes del fin del siglo pasado comenzaron à
do y con los sentirse en cuerpo de secta estos Scepticos o Inves
no mbres y carác
tigantes, que parece haber anunciado San Pablo
teres que les pin
taSan Pablo.
para los últimos tiempos (1). No quisieron enten
derlo, para obrar todo mal con especie de bien
Son amantes de sí mismos, no de la verdad, ni Fi
lósofos: sino sobervios, hinchados, blasfemos, desobe
dientes à los padres, ingratos, criminosos, traydo
res, protervos, amadores de delicias y no de Dios.
Siempre preguntando y aprendiendo, y nunca lle
gando à la ciencia de la verdad. Por estos caraóté.
res, que expresa distintamente el Apóstol, se dis
tinguen bien los que se llaman à sí mismos Qíies.
tionarios ó Qiierentes, Especfantes, Scepticos, Inves
tigantes. Se dan la mano con los otros fanáticos que
en todo tiemblan con una timidéz la mas osada y
supersticiosa. Suponen que Jesu Christo nos enseñó
una Religion verdadera y divina; pero que no
sabiendo qual sea ésta entre tantas sectas, quieren
mas bien que errar la eleccion , no elegir alguna.
Este sentimiento tambien es de Bayle, tenido con
razon por el Pirroniano mas peligroso de estos
tiempos.
Parece à algunos, que solo es culpable y per
nicioso este Scepticismo, quando se entra con él
por
Adrimoth.cap. 3. y 7.
PREvBNcioN A Los vERDADER Filósofos. 19
por el sagrado de la Religion y de la Teolo- gano a lo,
gía; pero que es venial, quando se usa solamente? ¿
en la Filosofía y en las cosas humanas. Engaña- ¿sº
dos con esta distincion, afectan hoy muchos Filó- -

sofos, renovar las sectas de los Epecficos o Suspen


sos: de los Zeteticos o Qüestionarios o Aporeti
cos, que en todo dudan; y Acatalepticos, que deses.
peran poder saber alguna cosa (1). Todas estasra
mas salieron de la escuela de Pirron. Pero quán
perniciosa sea esta Filosofía, asi para la Religion,
como para la sociedad, no es menester mucho pa
ra persuadirlo: porque cierra todos los caminos à
las verdades sobrenaturales y naturales. La fé,
aunque sea sobrenatural, entra con todo eso por
el oído, y usando de la razon se recibe con la
revelacion. No se ha hecho ésta creer sin pruebas,
y unas pruebas tan claras, que el mundo no puede
negarlas. El que debilita o desacredita estas prue,
bas, aunque sea sobre hechos humanos o sobre
conocimientos naturales, ¿cómo no las desacredi
tará juntamente para las verdades y hechos so
brenaturales, quarido se trata de testificarlos ? Por
exemplo, el que se negáse al sentimiento de la razon
y al consentimiento general de los hombres, que le
certificásen de algun hecho humano, ¿cómo no
negará los milagros de Jesu Christo y de los Após
toles con su misma predicacion , que entró en el
- - -

mundo por estos medios? - - - -

Las cosas humanas, aunque remotamente, son r la Ren


disposiciones para las divinas. No impide menos 8º
el curso del rio quien lo corta por lo mas remoto.
Tom. I. Bb - Es
--- -

(1) Gellio, lib. 11. cap. 5. -, º


194 PA R. T E s E G U N D A. ,
Es verdad que, ninguno está obligado só pena de
, condenacion, à creer que Esparta haya existido,
,, ni por dudar de esto será devorado de las llamas
, eternas (1).“Pero tambien es verdad, que el que
se escusáre sinceramente à creer los testimonios que
prueban legitimamente la existencia de Esparta ,
tambien se escusará à los mismos, quando prueben
la existencia de Jerusalén, del Templo, del Sancta
Sanctorum , de los milagros que alli obró Christo
1xn y de la muerte que padeció. , ,

# Sies verdad (2) que todo hecho de que no so


imos testigos, no está establecido sino sobre pruebas
morales ; y que toda prueba moral es capáz de en
gaño, vé aqui turbado por este principio todo el
orden de la vida y de la sociedad. Como las prue
bas morales sean para todo el mundo las mas claras,
y la única sobre que se funda la fé humana y to
dos los vínculos de la sociedad, no puede una Fi
losofía cabilosa debilitar esta prueba en sí misma,
sin turbar la sociedad y atrasar la Religion. El
mismo Jesu-Christo probó alguna vez su mision y
sus eternas verdades por el uso de estas reglas pri
meras, que sirven à probar las obligaciones, y con
tratos humanos. Como quando dijo: En el dicho de
dos ô de tres hay prueba (3) para toda verdad. Esta
regla, que basta para autorizar la fé humana, para
probar los hechos en los juicios comunes y para la
política, ha servido tambien para el establecimiento
de la Religion.
- No

º Ronseau, rete ál Archeveque de Paris, pag. 1o.


42) 1bid.
(3) Joann. 3, 17.
PREvencion A los vBRDADER.FLósofos. 195
No porque en esta prueba se funde solamente pie au.
la autoridad divina; sino porque quitada, se qui- Pººººººriº.
ta el primer medio para recibir aquella. Esto es lo
mismo que decir, que la luz de la razon y la fé
humana no bastan para la Religion; pero basta
negar o aniquilar la razon, para impedir el esta
blecimiento de la Religion. Y tambien que es sufi
ciente el buen uso de la razon y de las reglas hu
manas, para no poder negar la verdad de nuestra
Religion. De suerte, que la razon , aunque no
baste por sí sola para creer à la revelacion , basta
con todo eso para hacernos inescusables de no ha
berla creído: porque sus testimonios son evidentes
ò demasiadamente creíbles. Los milagros son unos
hechos que convencen à los sentidos. Por esto dice
el Salvador: Si yo no hubiera venido, y les hubiera
hablado: si no hubiera hecho entre ellos obras que
ninguno otro hizo, no tubieran pecados pero ahora no
tienen escusacion , porque vieron , y con todo esoabor
recieron ; para que se cumpla lo que está escrito :
Quia odio habuerunt me gratis (1). Observese la
palabra: Porque vieron. - - LxIv

ven Es muyciego,
nacido notableà laquien
controversia
dió vistaque aquel jo-tº
Jesu-Christo, cio. el Evaa

sostubo contra los Fariséos. Le preguntaban estos,


¿ cómo era que veía? El joyen les responde: Puso
lod osobre mis ojos, y me labé, y veo. ¿Y qué
sientes tú de aquel hombre que abrió tus ojos, le
preguntaban ? Que es Profeta, dixo él. Entonces
no creyeron los Judíos que hubiese sido ciego y
que ya viese, hasta que llamaron à sus padres y
- Bb 2 les
() Joann. s. v. . . ... 25. -
396 PA R r E s E GUN D A.
les preguntaron : ¿Es este vuestro hijo el que decís
que nació ciego? ¿Cómo vé ahora? Respondie
ron los padres : Sabemos que este es nuestro hijo,
que ha nacido ciego: como vé ahora, no sabe
mos (1); preguntad á él , qué edad tiene y res
ponderá por sí. No sé si la malignidad de nuestros
Filósofos podrá echar menos alguna cosa en la de
los Fariséos, ni si cabe mayor prudencia en las
respuestas de los testigos que aqui se examinaban
para este milagro. Respondian los padres lo pre
ciso, que no podian ignorar: conviene à saber, que
aquel era su hijo y que aquel les habia nacido
ciego. El contestaba lo mismo : la vecindad y los
que primero le habian visto mendigar, decian que
era él. Aunque algunos dudaban y dificulta
ban, era ó porque le conocian menos, o perque
hallaban la diferencia de que ahora veía y antes
no veía; pero esto no hacía falta para llenar la
prueba. Bastaban los padres, la vecindad, la fama
pública y la confesion del mismo, para hacer inne
gable la identidad de su persona y la verdad de
que era ciego desde su nacimiento. Vuelven con
todo eso los Fariséos á llamarlo, y le dicen : Dá
gloria á Dios: nosotros sabemos , que este hom
bre llamado Jesus, es un pecador: como si le di
jeran ; dá gloria à Dios, mintiendo y blasfeman
do del que te ha sanado. El joven se atenia à su
hecho, y decia: Si es pecador, no lo sé: una cosa
sola sé, que siendo yo ciego , me dió vista. Le
instan con nuevas réplicas: ¿Qué te hizo ? ¿ Có
mote abrió los ojos? El joven responde: Ya os le
—-s

o) Joann. 9. v. 15.
PREvENcioNA Los veRDADER. Filósofos. 197
dixe , y vosotros lo oisteis: ¿ Queréis oirlo otra vez
para haceros sus discipulos? Ellos le maldicen y
replican: tú seas su discípulo: nosotros lo somos
de Moysés. A Moysés sabemos que habló Dios;
pero de éste no sabemos su espíritu ni de donde
viene: el joven los redarguye, y dice: es bien ad
mirable, que no sepais de donde sea, y me aca
ba de abrir los ojos: Sabemos que los pecadores
no hacen verdaderos milagros: jamás se oyó que
alguno abrió los ojos de un ciego de nacimiento.
Si no fuera de Dios, no hiciera tales obras. A
esto concluyen los Fariséos, diciendole: ; Tú que
has nacido lleno de pecados, quieres enseñarnos?
lo echaron fuera de la Synagoga.
La incredulidad no tenia otro medio que to.
mar aqui, que el de la violencia. Se vé plenamente
convencida por la misma prueba que hace del caso.
Era menester negar la evidencia de los sentidos,
desmentir à la fé pública , despreciar el testimo
nio de muchos hombres sabidores de los hechos
y de las circunstancias, y finalmente todas las
pruebas humanas, para escapar de la necesidad
de confesar à Jesu-Christo: esto es , les era preci
so hacerse ciegos y Pirronianos. Asi lo advierte
alli el mismo Salvador : Yo vengo y juzgo à
este mundo , para que los que no ven vean , y los
que ven se hagan ciegos. Y habiendo los Fariséos
replicado: , Por ventura nosotros somos ciegos 2
Les dixo Jesus : Si fuerais ciegos , no tubierais
pecado: ahora decís que veis ; luego vuestro pecado
CO723 fal. - -

Esto muestra la perfeccion y carácter de nues


tra fé; que aunque sea sobre la razon y sobre
los
198 PA R T E s E G U N D A.
LXV.
Todas las obras los sentidos , no es contra uno ni contra otro;
º posenº de antes uno y otro le dan testimonio: y este testi
nadas entre sí, o

mo lazoa y la monio es por sí bastante para hacerla en sí creíble;


Religion.
bien que el acto de creer no se hace todavia sin
el Espíritu Santo. Esta gracia no está en nuestra
mano el tenerla; pero está en nuestra culpa el ca
recer de ella. La razon es, porque los que abusan
del entendimiento, sentidos y potencias naturales,
cierran las puertas à las luces sobrenaturales. Todas
las cosas que vienen de Dios, son bien ordena
das. Los dones naturales se ordenan à los sobrena
turales , y estos se alcanzan con el recto uso , que
con la gracia del Señor hacemos de aquellos: luego
el que pervierte el orden de los primeros, no puede
por su culpa recibir los segundos. Como el que per
vierte el orden y textura del crystal, no puede reci.
bir por él los rayos de la luz; si es que estos no se
ajustan sino à los poros rectos y estrechos. Por esto
se dixo à otros Incrédulos: ; Hasta quando resis.
tí vosotros al Espíritu Santo ? Asi, no tenemos por.
que argüir à Dios: y conocemos, que toda la per
dicion nace de nosotros. . . . . .
Vé aqui como el Scepticismo inmoderado, o
el Pirronismo de la Filosofía tira à dar por el suelo
con la Religion , negandose à los sentidos , à la
razon y à todas las pruebas humanas. Estos ma
los Filósofos no dejan de ir derechos à su proposi
to, que es, que no se les pueda convencer de pe
cado. Y esto es verdad, como dixo el Salvador :
Que si fueran ciegos, no tubieran delito. Si caci es se
tis non haberetis peccatum. Si probáran que no ha
bian recibido algun sentido , asi como intentó
Probar Locke, que no tenemos todos los necesa
- T1OS:
PRevENcioN A los vERDADER. Filósofos 199
rios (1): si probáran tambien que no percibimos
las cosas ni razonamos sobre ellas ni juzgamos
ni tenemos entendimiento ni memoria ni sér ra
cional , entonces tendriamos escusa. ¿Pero à quién
harémos creer esto ni cómo los Pirronianos lo
creerán de sí mismos ? Si se persuaden á ello ; lue
go ya entienden, se persuaden, ven , y conocen:
luego su pecado queda : Nunc verð dicitis : quia
videmus. Peccatum vestrum manet. Por no dilatar
me, me remito al libro primero, à la disertacion
de la Revelacion.
LXVI.
La verdadera Filosofía huye de este abismo lar lo ofía solo

de la incredulidad , y del otro extremo de la ni-¿


dulidad vana y
mia credulidad. Conoce que hay verdades que se- celos ulº
pamos, y verdades que ignorémos: que hay testi
monios infieles y fidedignos : que hay milagros
verdaderos, y que hay enredos humanos. Pero el
verdadero Filósofo conoce la necesidad de humi
llarse, tanto en lo que percibe, como en lo que no
alcanza. De uno y de otro modo palpa su peque
ñéz. Me confunde oír à un Filósofo Gentil redu
eir à este buen uso su alta Filosofía, quando no
sotros en el dia de Jesu-Christo estamos abusando
de ella. -

Quando mi alma , decia Ciceron, echa sus mi


radas por el Cielo, por las tierras, por los mares
y por todas las naturalezas de las cosas, y contem
pla de donde fueron emanadas, hácia donde cor
ren, quándo y de qué modo perecerán , qué hay
en ellas de cadúco, qué de mortal, qué sea divino,
qué eterno; en medio de esta magnificencia de co
SaS»
() Locke, Essai de entendement.
2oo PART E s E GU N D A.
sas, en este espectáculo , y conocimiento de la na
turaleza, Dios inmortal ¿ quánto se conocerá ella
à sí misma? ¿ Quánto menospreciará y reputará
or nada estas cosas que vulgarmente se llaman
amplisimas : (1) . -

¿Si se humilla por la ciencia de las cosas que


entiende, se exaltará por la ignorancia de las que
no entiende Por lo primero siente su pequeñéz:
por lo segundo su limitacion; y por uno y otro se
conoce à sí misma. No halla porque elevarse sobre
las grandes obras que vé, ni porque abismarse de
las que no alcanza. El Filósofo no puede presumirse
algun Dios desde que sabe algo, ni creerse alguna
bestia (2), o algun autómato, o máquina desde que
no lo sabe todo. Ambos extremos son de un
ebrio (3), que se vá de una pared à otra. Si no es
tudiaramos por el amor proprio, sino por el conoci
miento, seriamos Filósofos y no Filautas.
No culpo yo à la Filosofía. No se ha de cul
par la ciencia (dice un sabio (4) mayor que los
que se creen grandes) porque es buena conside
rada en sí misma y ordenada por Dios ; pero se
le debe preferir la conciencia, y la vida virtuosa.
Mas porque muchos estudian, no para vivir bien,
sino para saber las cosas que no conviene ; de aqui
nacen tantos erroresy tan pocas utilidades. Yo
"ér) Cicer de Legib. 1. Cum animus caelum , terras, maria, omniumque rerum na
turas respexerit, easque unde generatas, quò recurrant, quandô, quomodô obitura, quid
ínfis mortale & caducum, quid divinum, aternumque sit, viderit, in hacilla mag
nificentia rerum, atque in hoc conspectu, & cognitione natura, Dii immortalesquam,
ipse se s , quāni despiciet, quàn pro nihilo putabit ea, quevulgó dicunturamº
lissima 2
º (2) * Lact. de fals. sapient. lib. 3. cap. 6. Ubiergo sapientia estº ut neque te omnia
scire putes, quod Dei est, neque omnia nescire, quod pecudi
(3) Job, ... 25. Palpabunt quasi in tenebris & errare eos faciet quasi ebrios.
(4) Kempis, de limitat. Christi, lib. 1. cap. 3. Non est culpanda scientia, aut quae
fíbet simplex rei noticia, que bona estin se considerata, &á Beo ordinata sed pre
ferenda est semper bona conscientia, & virtuosa vita, Quia verò magis student
scire, quäm bene vivere, ideó sape errant, & Pene nulluma velinodicum fructum feruntº
PREvENcroN A Los veadADER. FILósofos. 2 o 1
Yo me habia imaginado que un Filósofo era a ºes,
un espíritu grave en sí mismo, sin ser pesado a ¿¿
ninguno: Alto en sus pensamientos, y no en su #
corazon : honesto, modesto y contento con el ellos.
uso de poco: Sincero, dócil, amador de la ver
dad y no de las fábulas. Que no hacía de su sa
biduría ostentacion, sino conducta (1). Pero me
admira lo que nóto en los Filósofos mas célebres
de nuestro siglo, y aun estos que yo tenia por
mas sérios. ¿Qué podré yo fiar de todo quanto
me enséñe Leibnits, quando le oygo decir, que lo
que ha escrito en su Teodicéa, es un juego de pa
labras, con que solo intentó engañar à una Rey
na (2)? y mas quando añade, que no es de un Fi
lósofo hablar siempre seriamente , sino que para
fingir sus hypótesis, debe dar licencia à su genio y
experimentar sus fuerzas. No mueve esto tanto mi
admiracion en un Filósofo estraño de la Iglesia,
mas me admira que imiten la misma burla algu
nos Filósofos Christianos y Católicos. No hay
ya por donde distinguir la seriedad, de la chan
za, ni sé lo que en ellos es una hypótesi y una
teoría. Mr. Buffon nos dió al principio de su His
toria natural una teoría de la tierra, que es el expe
riménto de quanto puede hacer un genio poético de
jado à sí mismo. Se le reconvino por la facultad de
Teología de París con algunos de los escollos don
de su licencia habia peligrado. Aquel Filósofo los
reconoce con una sinceridad loable ; pero los escu
sa diciendo, (3) que aquella pieza, à quien dió el
Tom. I. Cc tí
1), Cicer lib 1. Tusculan. qq. Qui disciplinam suam non obstentationem ciente,
sed legen vitae putet.
(*) Leibnits en la Epístola à Matéo Pfaffio, citada poco antes.
(3) Buff, Hist. nat, tom. 7, pag. 5. edit. en 12. tom. 1. Pag. 18.
2O2 PA R T B s E G U N D A.
-

título de teoría, no es en su intencion mas que


una hypótesi. Otros han dicho sus imaginaciones,
con el nombre de Fabular escogidas, ö de sueños;
todos son Filósofos.
Si para los conocimientos humanos no tuvie
ramos otros maestros, sería menos culpable, res
ecto de ellos, el ser nosotros Pirronianos, no cre
yendo à alguno; pero lo que justamente nos convie
ne hacer respecto de estos y de otros muchos an
tiguos y modernos, es desconfiar mucho. Nun
ca estuvo tan justificado el Scepticismo, usado con
moderacion. . -,

y ¿, , te
º sentido
filosofia.
Quasi la
toda la Filosofia
llamaba nos llevaIngens
San Agustin: à él. fabula,
En es
longum mendacium (1). Ni era ya Acataléptico, si
no Católico. De este sentir fueron los mas gran
des Filósofos. Daniel Huet no debe cargar con
otra nota por su tratado de la flaqueza del enten
dimiento humano. Del mismo modo de pensar
dice que fueron (2) Terésides Siro, Pitágoras Sam
mio, Empedócles de Agrigento, Anacarsis Scita,
Zenón Eleata, Demócrito , Sócrates, Platón,
Aristóteles, Varrón , Cicerón. Esta prudencia
( que asi llámo yo à el Scepticismo moderado) en
no creer presto à los hombres, ni confiar en to
do espíritu, ni precipitar el juicio , es lo que nos
inspira la Religion en todos los libros sagrados.
Esto nos claman todas las experiencias, toda la
Filosofia. Esta desde la mas alta antigüedad has
ta hoy , se ha enredado y complicado en in
--
-
*

(1) Angust. Confess cap. 4.


(2) Dan. Huet, le foibesse de lº entendement humain, lib. 1. cap. 14.

-
PRevENcioN A, Los vERDADER. Filósofos. 2o.3
finitas qüestiones, que ya caen en desprecio, y
ya se levantan à ser de moda. Esto la hizo un la
berinto de la naturaleza, en lugar de haber hecho
su exposicion. A quien entra por él, no prome
te sino mucho trabajo y peligro de errar y el que
sale, no saca otro conocimiento mejor que el de
su vanidad., Mi mente (dice el Eclesiastés (1)
, que es el mejor Filósofo) contemplaba muchas co
, sas sabiamente, y hacía progresos por ellas. Daba
» yo licencia à mi corazon, para que supiese pru
, dencia y doctrina, y conociese los errores y la
, necedad ; pero entendí que en todo esto habia tra
, bajo y afliccion de ánimo; porque en la mucha
, sabiduría hay mucha amargura: y el que añade
, ciencia , añade mas necesidad de saber. “
La multitud de sistémas de mundo que han
fingido los Filósofos desde el principio, es la ma
yor nube que nos quita de la vista al universo ver
dadero. Creo que como ocultó Dios el arbol de
la vida en pena de una gula ilimitada , asi ocultó
el arbol de la ciencia en pena de un deseo de sa
berlo todo. Pero el modo me parece tambien dig
no de su eterna sabiduría porque no eligió otro
medio para frustrar à nuestra curiosidad de su em
presa , que abandonarla à sus mismas empresas,
proyectos, sistémas y opiniones en todo lo que
trata. Noto esto sobre unas palabras muy sabidas
del Eclesiastés: Entregó el mundo, dice, di las con
troversia y humanas, PARA QUE ASI no halle el hom-.
Cc 2 bre
-—

(1) Ecclesiast. cap 1. y.17. 18. Mene mea contemplata est nulta sapientº r , Sz
«lidiciº dedique cor meum ut scirem prudentiam atcue deétrinam, erroresque & stuiti
stian & agnovi, quod in his quoque esset labor , & af.ét o spirius. Eo quod in mul
ºta sapieutia sit multa indigmatio: & qui addut scientiam , addit & Latouem.
------------

2O4 PA R r E s E c u N D A. -

bre el verdadero plan que ha seguido Dios en sue


obra desde el principio hasta el fin. De aqui con
chií que no habia cosa mejor que alegrarse en la ino
cencia, y hacer buenas obras en la vida (1).
En esta misma conclusion vendrá à parar quien
haya contemplado atentamente los sistémas de
LXI.
Conclusion à que
mundo que hasta ahora nos dieron los Filósofos.
debe venir el Fi
lósofo, y lo lle
Si la multiplicidad de opiniones nos arrojó à esta
vará a conocer la confusion, la simplicidad de doctrina nos reduci
necesidad de una /r

segla infalible. rá al camino de la verdad. Si el orgullo y ningu


na sinceridad de los Filósofos nos hace inciertos
de toda su ciencia, es preciso que deseemos un
maestro infalible: y si puede ser, la verdad mis
ma que no se haya engañado, ni nos engañe co
mo todos los otros. Asi concluye un sabio desen
gañado (2). Necesario es, que todos nuestros es
tudios se descarguen de una composicion tan sospe
chosa: que nuestras idéas se reduzcan à una sim
plicidad perfecta que quanto mas se reúnan en un
principio nuestras inteligencias, otro tanto serán
conformes entre sí y con el principio ; que es pre
ciso hallar una regla simple, fiel, recta, que jamás
discorde ni se mude : y que quanto ella sea mas.
una (3) y nosotros mas unidos à ella y mas sim
- pli
(1) Vidi aflictionem quam dedit Deus filiis hominuum, ut distendanturin ea. Cuncta
fecit bonain opere suo , & mundum tradidit disputationi eorum, UT NON INVE:
NAT homo opus, quod operatus est Deus adinitio usque ad finem. Et cognovi, quod
mon esset melius nis, la tari, & facere bene in vita sua. Ecclesiast. cap.3, y, 1o. 11. 124
(...) Kempis de Doctrina verit, cap. 3. Felix quem veritas per se docet, non per
figuras, & voces transeuntes, sed sicut se habet. Nostra opinio est noster sensus, saepè
aos fallit & modicum videt. Quid prodest magna cavillatio de ocultis & obscuris rebus,
de quibus nec arguemur in judicio, quia ¿ Grandis insipientia, quod ne
glectis utilibus & necessariis, ultro intendimus curiosis & damnosis. Oculos habentes,
non videmus, & quid curae nobis de generibus & speciebus ? Cui aeternum verbum lo
quitur, à multis opinionibus expeditur, Ex uno verbo omnia, & unum loquuntut om
nia : Et hoc est principium , quod 6° lo quitur mobis. Nemo sine illo intelligit , aut.
rectè judicat.
(3) Cui omnia unum sunt , & omnia ad unun trahit , & omnia in uno videt : po
aest stabilis corde esse , & in Deo Pacificus permanere, De imitat, Christ. cap. 3 lib. 1.
PREVENcioN A los vERDAD ER. Filósofos. 2o.5
plificados , otro tanto mas y con menos trabajo,
conozcamos la verdad inteligible. ¿Pero quién se
rá este principio à quien yo me reduzca ? ¿Será
mi opinion ? ¿Será mi sentido pro prio? Mi opinion
y mi sentido proprio me engañaron muchas ve
ces, y quando no yerren siempre, no serán tam
poco la regla que me dirijan. ¿Lo será el experi
ménto humano? La esperiencia propria o agena
se sujeta al sentido y aun al capricho, y no pocas
veces ilude. La experiencia, pues, aunque sea util,
no sabrá con todo eso asegurarme. ¿Tomaré por
regla à los hombres sabios ? Estos no son una y
simple regla, sino tantas como son sus sentencias:
con que por mas que los respete, no serán esta re
gla simple, una, invariable. Callen, pues, las sen
tencias de las Escuelas, que leo muchas veces con
tédio: callen los Doctores y Gefes de systémas: ca
llen todas las criaturas en tu presencia , Verdad
primera inteligible, y hacéos conocer por una regla
que no pueda mentirme ni me iluda jamás. Vé
aqui está la razon (1) naturalmente christiana à las
puertas de una revelacion. De aqui es lo que se
sigue.
(1) Es frase de Tertuliano.

AR.
2 o6 PA R T E se c U N D A.
,
e

ARTICULo v.
E L. VE R. D. A JD E. R. O FI LOS O FO
percibe la necesidad de una revelacion , y ésta le debe
ser mas suave de llevar que d toaos los otros
--
hombres. — 3

¿DUede nuestra alma, cansada de errar, vaga


U por mil opiniones humanas, dejar de apete
cer un maestro que la encamine à la verdad? ¿O no
deseará asirse à una roca , despues de haber sido
llevada y traída por las olas en un sentido las mas
veces contradiétorio ? Uno de nuestros Filósofos
incrédulos (1) imitando al antiguo Luciano , se
siente por esto harto disgustado de la inconstancia
de sus colégas. Yo consulté , dice, à los Filóso
fos: ojeé sus libros : exäminé sus diversas opinio
nes; pero los hallé à todos fieros, afirmativos,dog
máticos. Aún en su Scepticismo pretendido no ig
noran cosa: nada prueban, se burlan los unos de
los otros, y este punto comun à todos, me pare
ce el único sobre que combaten ; pero en de
fendiendose, no tienen algun vigor. Si pesais sus
razones, no las tienen sino para disputar : escu
- char
---a
--

(1) , Rousseau Emil. tom. 3. pag. 25. Je consultai les Philosophes imita à Luciano );
je feuillet i leurs livres; j examina lcurs diverses opinions. Je les trouvaitces fiers, af
firmat, fs, degmatiques, meme dans leur Scepticisme pretendu nº ignorant rien : ne
prouvant rien, se moquant les us des autres ; etce point con un à tous me parut
le seul sur le quel ils attaquent, ils sont sans vigueur en se defendant. Si vous pesez
leurs raisons, ils nº en ont que pour detriure. Si vous competez les voix, chacun est
reduit a la sienne 3 ils ne se acordent que pour disputer: les eccuter, nº etoit pas le
moyen, de sortir de mon incertitude.
PREvENCION A los vERDADER. Filósofos. 2o.7
charlos no era el medio que yo necesitaba para
salir de mi incertidumbre. Yo concibo que la In
suficiencia del espíritu humano es la primera causa
de esta prodigiosa variedad de sentimientos, y que
el orgullo es la segunda.
• y y , v LXX.
.. ¿A quién no le parecerá que está oyendo à El año es
San Agustin, quando disgustado de la insubsis- ¿.
tencia del Maniqueismo, y de la Academia o Scep- ¿”
ticismo, se disponia por un principio de salud à
entrarse en los brazos de la Iglesia? Ojalá que Rou
seau diera à ver una conversion semejante, e hicie
ra despues con sus talentos que se volviese à oír
un segundo Agustino. Por este medio ha condu
cido Dios muchas almas grandes desde la inereduli
dad à la luz de la revelacion. O por mejor decir,
à todas las cosas cerró Dios (1) en la incredulidad,
quando envió à su hijo. A quien el Señor deja co
nocer los errores y los engaños, no debe estar muy
lejos de manifestarle la verdad. Por esto he dicho
que el Scepticismo, si es moderado y sincero, es
tambien un movimiento saludable hácia la Religion.
El célebre Arnauld de Antillí, hablando de
la Filosofia de Descartes , dice :,, En efecto las
,, meditaciones de Descartes pueden ser miradas
,, como un instrumento de que la providencia ha
, querido servirse , para detener la inclinacion
, que muchas personas de estos ultimos tiempos
, muestran tener à la irreligion y al libertinage. “
¿Por ventura faltan motivos para creer, que
, aquel Dios que esconde algunas veces bajo me
- -
-
- , ,, , , dios
---º

) Conclusit enim Deus omnia in incredulitatejut omnium misereatur, o alti


tudo divitiarum sapientia Dei. Ad Roman, 11. y 3. -
- 2o8 PA R TE s E G U N D A.
r, dios puramente humanos la distribucion de los
,, bienes sobrenaturales que reparte, ha tenido por
, fin la curacion de estos enfermos, obligandolos
, à entrar en las justas desconfianzas de sus luces,
, quando les ha suscitado un hombre, que tubo
, tantas y tan ventajosas qualidades naturales para
,, sondarlas ? ¿Que tubo una penetracion de espí
- , tu del todo oxtraordinaria para las ciencias mas
- , abstraótas? ¿ Una aplicacion à la Filosofia y no
, mas? ¿Un hombre finalmente, que por las pro
, prias armas de los Incrédulos, halló los medios
,, para convencerlós, supuesto que ellos quieran
, à lo menos abrir los ojos à la luz que se les pre
, senta? “ -

. Asi me he representado yo siempre à un Filóso


fo tan útil por lo que sabe, como por lo que ignora.
Su ciencia modesta sigue con paso sereno à la ver
dad: su ignorancia humilde es luego seguida de
la verdad, que se complace en semejantes dispo
siciones de ánimo. , , , , - -

, xxi. . . Los Filósofos del Gentilismo conocieron en sí


, ¿ este vacío y debilidad de su razon. Cicerón ha
¿ bla tanto por sí, como por otros que introduce en
. imbre sº" sus Diálogos, quejandose de esta enfermedad. A
Sócrates le hace decir, que los mas sabios no pue
den saber por sí mismos el culto y manera de re
verenciar à los Dioses: que para esto se debe di
rigir à la misma Divinidad, y que ésta (1), sien
do propicia, enviará alguno que nos instruya. El
mismo instinto siguieron todos aquellos, que para
autorizar sus doctrinas, fingian haberlas recibido
del
(1) Cicer. in Alcibiad.
PREvENcon A los veRDADER. Fósofos, 2o.9
del Cielo. ¿Y qué otra cosa nos prueba el freqüen
te recurso que hacian à sus falsos Oráculos, para
saber lo que suponian negado à la razon? Quien
mas notable se me hace en este género, no es el
comun de los Filósofos , sino particularmente
Epicuro. -

Con ser este un jurado irreligionario y su Fi- , Lxx.


losofia un estúdio de negar todo espíritu soberano, "¿"e
con todo eso dá sus máximas con color de revela- “”
das: Por esto las llama reglas venidas del Cielo:
Carlo delapsas sententias (1). No se diga que esto
era aprovecharse de la credulidad del pueblo que
interiormente despreciaba : pues estas máximas no
las hizo, sino para sus discípulos, que eran como
él sabidores del secreto de su impía Filosofia.
Por este conocimiento , que aún los menos sin
ceros Filósofos no podian arrancar de su seno, se
convence su culpa de no haberse dirigido à Dios,
como conocian que debian, para que les instruyése
en la doctrina necesaria para la vida eterna. ¿Quán
to mas grave es el delito de nuestros Incrédulos
ue conociendo à Jesu Christo y el depósito que
dejó en la Santa Iglesia de sus Oráculos, Mysterios
Sacramentos, lo desprecian todo y gustan arro
jarse à la variedad de las opiniones y à la incerti
dumbre de la débil razon? - S LXXI.

Ponderan, quan doloroso es à un Filósofo sacri- mº:


ficar sus luces y su alta ciencia a una doctrina en ¿
cerrada en mysterios. Es muy estraña esta dificul-" "º
Tom. I. Dd - tad.

trº Cicer, de Finit, num. 7 Quid e im vestrum (Epicurecrumº, non edidici Epicuri
xweas 18ors, id est , quasi maxime ratas, quia gavissinua suntad bcate vivel duº
treviter enunciatx scutencia,
2I O PA R T E sE G U N D A. - -

tad. Yo pensaba muy al contrario, creyendo que


à ningunos hombres costaba menos este sacrificio,
ni recibian mayor estipendio por él. Comienzo
por esto segundo. El que conece mas una necesidad,
ese es el que percibe mayor consolacion, al verla so
corrida. Esto no necesita de prueba. Acabamos
tambien de ver que los Filósofos son los que por
experiencia han conocido mejor la enfermedad y
debilidad de su espíritu , y por consiguiente la
necesidad de un socorro soberano. Llegado éste,
¿no serán ellos los que mas lo agradezcan, y con
mas hambre se arrojen à él ? Es preciso, si son
consiguientes, que lo reciban como el don mas pre
cioso del Cielo, con el gozo que, el que se ahoga,
coge la mano del que la estiende, para salvarlo.
Ya se alegra, y canta su libertad con acciones de
gracias. Asi pintaba San Agustin el peligro de que
se habia evadido, dandose en las manos de la re
velacion. Esta es una de las utilidades que recono
cia en haberla creído: verse fuera del inquieto mar
de las qüestiones de los Académicos y hallar aqui
una paz en creer, que supéra à todo sentido (1).
Uno de los Filósofos peligrosos de nuestra edad
se siente obligado à dar à Dios gracias por el
mismo don : , O Dios! exclama Montagne, quán
, obligados nos tiene vuestra benignidad, por ha
, ber fijado nuestra creencia contra estas vagas è
, inciertas opiniones; y puestola sobre la solidéz de
, tu palabra eterna “! El pueblo, y los rudos reci
ben este don à la manera que los infantes recien
naci
(1) August. de Util tate credendi. Saepè ahi videbatur son posse, o, ni & inve
niri quod úatebana, magnique fluctus cogitationum nica un in Acadenicorum sca
tentana fecDditus.
PREvENcroN A los vERDADER, Filósofos, 2 1
nacidos apenas entienden la necesidad que te
nian de él. -

Al modo que los rudos no deben percibir


tanto el gusto de este beneficio, debe serles el sa
crificio mas doloroso que al Filósofo. La cerviz del
pueblo no está acostumbrada à llevar este yugo.
Su razon está cerril, nada mortificada , y dura,
Ignora qué cosa es doblarla con reflexiones peno
sas en obsequió de alguna verdad por fin es una
alma ruda. Todo lo contrario se halla en el Filó
sofo. Si se le anuncian mysterios sublimes en la Re
igion, acostumbrado está à sufrir mysterios obscu
ros en la Filosofia. Toda la naturaleza es un mys
terio: Sacer estmundus. En cada una de sus par
tes halla mas que creer, que lo que sabe. LXXXIV,

Mysterio ocultisimo es para él el camino por e:¿


donde nos viene el espíritu ; y con qué orden o ¿º
razon se componen los huesos en el vientre de la
madre (1); asi ignora las obras de Dios. Mysterio
es, ¿cómo el pan cotidiano se convierte en nuestra
carne, y el agua y vino en nuestra sangre y lin
fa? ¿Cómo alimentos tan eterogéneos, como son
los que nutren al hombre, se reducen en él à una
misma substancia ? Si habia ya consentido en ig
norar esto, instruído se halla, para saber ignorar el
mysterio de la Cena. Un mysterio se le habian he
cho siempre las simientes de las cosas; no be
bia menores dificultades en que estuviesen alli
organizadas, o porque se organizasen de nuevo.
Esto, quando mas era añadirle nuevas qüestiones,
- Dd 2 lUIC
---dº

(1). Eccles, cap. 11. y s. Quomodô ignoras quae sit va spiritus, , & qua ratione
compingantus osa in ventre pra gnantis sic nescis opera Dei, qui fabricator est omº
1uIls - -
2I 2 P AR r E s E G U N D A.
nuevas, dificultades , nuevas tinieblas. Un m
terio se nos habia hecho el fuego en la Filoso
fia, su naturaleza, sus propriedades. Si una cen
tella basta para consumir una selva ¿cómo habien
do tanto fuego en los bosques, en todos los árbo
les y plantas, dentro, y al rededor de la tierra, en
nosotros y en el ayre que respiramos, no toma
con todo eso vuelo y nos consume con el mundo?
Un mysterio quedaba hecho siempre el ayre, y
apenas habia motivos para sospechar de muchas
qualidades que en él se ocultan; ¿de qué tesoro
salen los vientos regulares e irregulares, y dónde
principian las corrientes del Occeano ? Nada de
esto penetraba el Filósofo : hecho estaba à humi
llarse y rendirse bajo el peso de estas tinieblas. Vi
no al gremio de la Religion: : se le hará tan duro
doblar la cabeza y las rodillas delante del Arca de
los mysterios divinos?
Pues hasta aqui no habia yo preguntado (1) si
no del fuego, del viento, y de la luz que nos cer
can, y de quien no podiamos separarnos. En me
dio de esto palpabamos tinieblas, y en nuestros
estudios nos alimentabamos de dificultades. Si en
efecto no podiamos conocer estas cosas, que nos
son internas, sensibles, y que habian crecido con
nosotros desde la infancia, ¿cómo podiamos as
pirar à comprehender los caminos del Altísimo?
No necesita el Filósofo, para humillar su cu
riosidad, de preguntarse ¿quantas son las habita
cio

(1) Esdrae 4. cap. a s. ». Nunc autem non interrogavi te misi de igne, & vento,
& die per quam transisti, & à quibus separari t on potes , & ron respcudisti mibi de
éís...: Et qucmodo poterit vas tuum capere Atis mi viam , & jam exterius cerrupta
sirculo inteliero corrupcionem evidentem in acic mea.
PREvENcioN A Los vERDADER, Filósoros., 2 13
ciones que hay en el corazon del mar; o quantas
son las venas de que nace el abismo; o quales
son las aguas que están sobre el Firmamento, ni
uales son las salidas del Paraíso (1)? Para es
tas dificultades podria servirle de escusa y de
consolacion, el decirse: yo no he bajado al abismo,
ni penetré aún por los Infiernos, ni subijamás al
Cielo ? ¿Pero qué escusa tiene que dar à la igno
rancia, en que vive, de las cosas que le son mas
familiares y unidas (2)? .

Vé aqui, (3) (como decia Dios à Job) indi.


cada una mínima parte de los caminos del eterno:
no habiendo sentido aún mas que una pequeña
centella de su sabiduría, ¿ quién podrá mirar el
relámpago de su claridad? ¿Satisfizo alguna vez
la naturaleza à muestra curiosidad? à quánta costa
de nuestra razon y de nuestros sentidos creíamos
algo Tinieblas padecemos, para creer que el mun
do fue criado por un sér sapientísimo, necesario,
inmutable, perfecto. ¿Pero seriamos llevados por
menores tinieblas, para creer que existió siempre y
sin algun principio ? ¿Que habia sido eterno un glo
bo; que antes nos admira, cómo ha podido durar
una série no muy larga de años? Y si me iba à
creer que lo habia hecho el acaso, no veía delante
de mí menos trabajo., para entender esto: E cisti.
mabam, ut cognos cerem hoc ; lebor estante me.
Asi todo era para el Filósofo un mysterio en
- el
—A

(1) ld. ibi. Y.7. Si essem interrogans te , dicens: quantae habitationes sunt in
*orde n aris aut quanta vena sunt in principio abyssi, aut quanta vena sunt super
fuman er tum , aut qui sunt exirus ra, adysi.
(2 d; bi. Tu quae tua sunt tecum coadolescentia, non petes cognocete.
43 Job 16. 14. Ecce ex parte dicta sunt viarum eius: & cuna vix parvam scintillam
sermonum ejus audieriulus, qu.s poterit tonitruum magnitudinis illius intueri 3
2 4 PA R r E s E a U N D A.
el universo. Por todas partes obscuridades , com
batirse unos con otros los primeros maestros: este
veía que era necesario el lleno; aquel palpaba la
necesidad del vacío; otros percibian salir del Sol
los rayos espirituales y las atracciones; los otros se
entretenian con su Eter, o con una materia in
material. Y esto me comprueba que los mismos
oráculos de la Filosofia ¿ elementos o
principios del mundo, Ningunos, pues, mas exer
citados en respetar oráculos y en creer mysterios,
que los Filósofos; pero unos oráculos y unos mys
terios inciertos, sin promesas utiles, sin fiadores, y
realmente sin ciencia infalible, Pues yo me gozo,
concluirá qualquier Filósofo, como concluía San
Agustin, en profesar una fé Católica, y por ella
es y esperº llegar à la ciencia estable y perfecta ().
¿? No tiene el Pirroniano è Incrédulo mas an-.
¿gosto campo donde reflexionar y por donde vol
¿"" "ver contento de las tinieblas à la luz. ¿Quién fue
de un espíritu tan fuerte, como él muestra serlo?
Ha podido muchas veces negarse à sí mismo ha
hecho la mayor violencia à su misma razon : ha
sabido no creer lo que ésta le representaba mas
abierto y mas claro ; ha desmentido à sus senti
dos y reputado por ilusion lo que le evidenciaban
sus ojos, ¿Pues no será tambien fuerte para juzgar
que en el Sacramento Augusto no permanecen las
substancias del Pan, y el Vino, sin embargo de
que las especies evidencien à sus ojos lo contra
rio? Asi se sienten dificultades por todas partes,
Las

(1( August. de Utilit. credendi cap. 14. Ego catholicam fidem profiteor, & per
llam me ad certam scientiam perventurum profitter,
PREvencioN A Los veRDADER. Filósoros. 2 15
Las hay grandes en la Religion; las hay mayores
en la irreligion (se verá esto mejor en la Diserta
cion quinta del libro quarto: su asunto es compa
rar los mysterios irracionales de la irreligion con
los mysterios divinos de la Religion); pero estas
mas grandes nacen del vacío y repugnancia de la
falsedad: aquellas menores dependen de la subli
midad de las cosas reveladas. Las dificultades de
la irreligion no se suavizan con ningun aceyte ni
con alguna paz. Las obscuridades en la Religion
son como una noche serena , templada de una luz
que consuela y pone paz, o un dulce sueño en el
espíritu trabajado. Finalmente, Filósofos , des
cended, os ruego, al fondo de vuestro corazon, y
veréis las diversas fuentes de donde nacen las di
ficultades del Incrédulo y del fiel. En éste pue
den nacer de la flaqueza de su entendimiento y de
la alteza de los mysterios; pero en el Incrédulo ve
reis, que nacen de sus intereses presentes y de la
resistencia de sus pasiones. Por satisfacer à éstas,
perdona el que sus dificultades no se satisfagan:
antes busca medios y colores con que hacerse fa
cil lo mas imposible; pero esto nos llama ya à
otro Artículo.
-

2 16 PA R r E se a uN D A.
RQ=

ARTICULo vL - -

EZ MAZ FI zoso Fo Es ovre y


dá armas d todas las secías y bellos colores a todos
los errores, para desacreditar a la
Religion.

¿: - Abia derecho , para esperar


que la Filosofía
para de disipáse los sofismas que se urden contra la
Religion. Este sería un conocimiento debido à las
luces soberanas que de ella recibe y un fruto el
mas precioso que se puede coger de su estudio. Va
no es su trabajo en justificar las leyes de argüir y
convencer ; en interpretar las palabras ; en pene
trar lo oculto de los Proverbios; en desenvolver
"los enredos de las voces, si no sirve à la verdad,
desvaneciendo los errores y opiniones que la ro
dean. No es esto tan necesario à la Religion, co
mo honroso à la Filosofia; pero el abuso que se
hace freqüentemente de ésta, le ha ganado una
nota que no la infama poco. Ya vimos la opinion
que en tiempo de Cicerón tenian los Filósofos en
orden à la Divinidad.
yxxvu. Con esto no deberian los Magdeburgenses ha
¿berse admirado de que tambien Tertuliano hubiese
¿ puesto semejante nota a cargo, de los Filósofos de
fos. su siglo. No se podrá esto atribuir à la severidad
de Tertuliano ni à su humor atraviliario. Con bas
tante individualidad muestra en las fuentes de una
Filosofia disipada el origen de todas las heregías
Co
N,
PRevencron A Los veRDADER. Filósoros. 2 y
conocidas entonces. Culpa à ésta de que les pres
taba sus atavíos, flores, agrados y lazos, para en
redar con su amor à las almas livianas: Ipa deni.
que ha reses a Philosophia subornantur (1). -

Despues entra en un por menor donde hace rº.


ver, que las Formas o MEones de Valentino eran ¿
forjadas entre los Platónicos: que Marcion habia º º
fingido à su Dios mejor y tranquilo entre los Estói,
cos ; que la aniquilacion del alma la habia sacado
de los Epicureos : que la igualdad entre la mate
ria y Dios, la habia hallado en el Pórtico que
el Dios Igneo que alegaban , (éste fue Apéles)
lo habian recibido de Eráclito: y que la restitucion
de la carne no se negaba, sino por los principios de
la Filosofia. Observaba , que los mismos tratados
y qüestiones se exäminaban entre los hereges, que
entre los Filósofos: conviene à saber, el principio
del mal ; y por qué? (2) El exórdio del hombre y
de qué modo? Y aún el origen de Dios, segun que
habia tambien osado inquirir Valentino; dandole
padres y genealogía por un casamiento entre Enthí.
mesi y Efroma. Aqui nota la Dialéctica de Aris.
tóteles, acomodada à probar una misma cosa, y
à reprobarla: la pinta como un Protéo, que mu
Tom. I. Ee da

(1) Tertul lib. de Praescription.cap. 7.


(2) , Iden ibid. Inde e Eones & forme ; aescio que & trinitas hcminis apud
Valentinum... ...Inde Marcionis Deus melior de tranquillitate à Stoicis venerat. Et
ut alima interire dicatur, ab Epicureis observatur. Et ut carnis restitutio negetur , de
una omnium Philesophorum se hcla sumitur. Et ubi materia cum Deo arquatur , Ze
nonis disciplina est : & ubi aliquid de Igneo allegatur, Heraclitus intervenit. Eadem
materia apud Philosophos, & ha reticos volutatur; idem retra latus implicantar. Unde
maiun, & quare º Et unde honio, & quomodo º Et, quod, proxime Valentinus pro
Posuit, unde Deus ? Scilicet de Enthimei & Ectromate. Miserum Aristotelem qui
illis Dialecticam instituit artificem struendi & destruendi versipellem, in senteintiis
coactam , in, conjecturis duram, in argumentis operariam contentionum, molestam
etiana sibi ipsi; omnia retratantem , ne quid omninò tractaverit. Hincillae fabulae &
genealoga interminabiles, & quaestiones infructuosa , & sermones serpentes, velut
cancer , &c.,
2 18 PA R T E s E. G. U N D A.
da de color, de rostro y de piel al gusto de quien
la conduce: la describe en sus sentencias contrahe.
cha, en sus congeturas dura, en sus argumentos por
fiada, molesta para sí misma, inculcadora de to
das las cosas, sin tratar alguna: de aqui saca las fá
bulas y genealogías sin cabo , las qüestiones sin
fruto, y los sermones que cunden como el cáncer.
Estas genealogías de que habla el Apóstol , y
que aqui nota Tertuliano, no eran aquellos abolen
gos, que tegen las descendencias y ascendencias de
las familias, y conservan los nombres y el orden de
las casas ilustres y de las naciones. Son las genealo
gías fabulosas, que servían à la Teogonía del Pa
ganismo, y especialmente à la succesion y gene
racion de las AEónas, que tegian Valentino, Mar.
cion y los Nicolaítas,
Valentino quiso ajustar la Religion Christia
na à los números y à las proporciones: al conoci
miento de éstas reducía la suma felicidad del hom
bre. Antes que él, habian dicho los Nicolaítas, se
gun los principios de algunos Filósofos, que el
origen de todo habia sido el cáos y el agua : que
el espíritu vino y la segregó que por esto el
cáos y las tinieblas se elevaron à lo alto, y jun
tas con el espíritu, concibieron de él una, que lla
maron materia general, ö gran Madre: que ésta
concibió del mismo espíritu , de quien procedia,
à quatro AEónas (quiere decir siglos): estos qua
tro procrearon à la diestra y à la siniestra, à la
hiz y à las tinieblas: éstas concibieron à otro AEón,
y éste engendró de la gran Matríz à los Dioses, à
los Angeles, à los hombres, y à los siete espíritus de
los demonios.
La
PRevencroN A Los vERDADER. Filósofos. 2 19
La unidad o principio universal de todo lo en
tendia segun las idéas de Parménides , cuya Fi
losofia daba por necesaria para la salud eterna: à
las especies intelectuales llamó Formas.
Tambien metió à Alcibiades en el Evangelio;
y segun aquel, daba en el hombre una trinidad
de cuerpo, alma , y mente o espíritu. De aqui
hacía tres ordenes de hombres: espirituales, ani
males, y carnales. A los espirituales o pneumáti
cos exceptuaba de todo trabajo: todo les era lícito,
y los hacía impecables: muertos, ascendian con sus
cuerpos espirituales à lo mas sublime del Cielo: él
se ponia en esta clase, y no presumian menos to
dos los Gnósticos. 4

La segunda clase , que era de los animales o


psíchicos, no podian salvarse sin gran trabajo : y
por premio de éste, les concedia, quando mas,
un cielo medio: aqui colocaba à Christo con los
Angeles.
- A la tercera clase de hombres, que eran los
carnales o sarkicos , los hacía incapases de toda
verdad y de toda virtud: su fin debia ser la ani
quilacion. .

Como Valentino sacó de Alcibiades tres lineas


o razas de hombres, Marcion sacó de los Estoicos
cierta dualidad. Una era la genealogía de los sa
bios, y otra la de los necios. A los primeros llama
ba eutimios o tranquilos, porque habitaban en una º
perpetua tranquilidad de ánimo; ésta no hay du
da que era la insensibilidad Estoica ; à los necios
los hacía autores de todos los males. Por semejante
estilo, y en ódio de la Iglesia, que le habia exco
mulgado (entre otros delitos) por la violacion de
Ee 2 ll 13
2 2O PA R TE s E G U N D A.
una virgen, fingió dos dioses: uno sabio, mejor y
eutimio o tranquílo: otro malo, criador del mundo,
y de todos los males morales y fysicos.
Por esto dice Tertuliano, que jamás produjo
el Ponto Euxino cosa tan bárbara, como Marcion.
Llamale mas obscuro y tétrico que un Scita; mas
inhumano que un Masageta; mas atrevido que
una Amazona; mas tenebroso que un Nublados
mas frio que la Bruma ; mas fragil que el yelo;
mas quebrado, que el Caucaso (1).
Vá larga, o (como dice el Apóstol) inter
minable la genealogía de AEonas, que ellos seguian,
para dar el systema del mundo, y el principio de
las cosas: pero entra en mil indecencias y torpe
zas que no pueden dejar de manchar el papel. Bas
ta lo dicho para escusar à Tertuliano de la cen
sura de los Centuriadores. No ha tenido menos
razon para notar los vicios que han nacido de la
Dialéctica de Aristóteles.
Nadie tendrá à San Justino por enemigo de
la Filosofia. La profesó con grande alabanza , y
no dejó el nombre de Filósofo, ni en el bautismo,
ni en el martyrio. Pues ved aqui, como se explica
en el Diálogo que trabó con Tryfon: ¿Qué pro
vecho sacarás de la Filosofia, (le pregunta) si
comparas su estudio con el de la doctrina de su
Legislador y de los Profetas? Qué? (le replica
el Judío) por ventura los Filósofos no han trata
do

(1) Tertul. lib. 1, contra Marcion, cap. 1. Nihil tam barbarum actriste apud
Poatuna, quain quod illic Marcion natus est : Scytha tetrior , Masageta inhumanior,
Amazone audacicr, nubilo obscurior, hieme frigidior, gelu fragilior , Istro falacior
Caucaso abruptier: jam ex bestiis illius barbaria importunior Marcion. Quid enim
tâm castrator carnis caston , quàn qui uuptias abstulit i Quistán comestor pon
ticus quām qui Evangelia cerrosis 3 \.
PREvENcioN A Los vERDADER. Filósofos. 22 r
do de Dios, de su Unidad , de su Providencia? "
Ah! (ocurre Justino) son muchos los que pien
san, que el conocimiento de Dios no trae utili
dad para la felicidad de la vida humana. Qui
sieran presuadirnos, que Dios tiene cuidado de
todas las cosas, de los géneros, de las especies, y
de todo el universo; pero no de tu vida, ni de
la mia, ni de los otros singulares. Donde vaya à
dar esta doctrina, à nadie se oculta. Sentado este
principio, à cada uno de ellos les será lícito vivir à
su gusto, no esperando de Dios alguna merced,
ni temiendo de su parte alguna pena. Creen,
que ninguna cosa está sujeta à nudanza, y que
los hombres no pueden ser mejores o peores; sino
que siempre vivirán de una manera: y dado que
sean inmortales las almas, y sin materia , de alli
arguyen, que no podrán ser atormentadas por las
malas obras, porque fingen impasible à quanto es
incorporal: y en creyendose ellos inmortales, juz
gan à Dios inutil (1). e Lxxx.
N, P. San
mismos Gerónymo
abrojos en suReconoció
y espinas. tiempo la culpó
bien de los se Gerónymo
sobre” pºcos

un lugar de Naún (2), que los dogmas de los he


reges se caerian de frios, y no podrian volar ni
hallar reposo , sino se posáran en los espinos de
Aris
e

(1) Justin, Martyr. in Bialogo cum Tryphone, pag. 218. edit. Graeco Lat. an. 1615.
Plurimi cognitionen Dei nihil utilitatis ad felicitaten humanam conferre existimant.
Persuasun nobis vellent, Deo quidem totius universi, generum & specierun, non
vero tui, meique, & rerum singularium curam esse. Quo autem haec doctrina coli
mct , ¿ despicitur: posito enin hoc principio, liberè, &c.
(2) Hieron, super Nahum, cap. ultim. Bruchus expansus est, 6 ola vir: consi
deremus ha reticos & Ecclesia multiplices ha teses , & v debimus quod corum dogmata,
cun frigeant, Sx volare non possinº, sedem sibi & requiem inter Aristotelis & Chti
sippi spineta repetiunt. Inde (subjungit nominatis aliquot hacreticis ) & ut simul
cuata brevi concludant sermone, de fontibus illis universa dogmata trahunt argu
mentationuy,suatum ribulos; ira utipsa quoque loca, de quibus argumenta sumún
tur, toPica (707rvxa) superscripserint.
222 PA R TE s E G U N D A.
Aristóteles y Crisípo. Aqui descansan y se rehacen
de fuerzas estas langostas, para coger despues ma
yor vuelo. - -

sitº c San Irenéo (1), San Cirilo de Alejandría (2),


¿º º" y otros Padres de aquellos siglos, verdaderamente
de luz, experimentaban con igual pena el daño,
que metia en la Religion una Filosofia inquieta y
saltona , que solo se picaba de ser curiosa, y à to
do lo insultaba con esta pedantería del quare y del
quomodo. * º , - -

Ni era esto porque aquellos Padres aborrecie


sen la Filosofia, como les sucede à muchos que ha
blan mal de lo que no tienen. Ellos eran los genios
mas sobresalientes de su tiempo: sus escritos deben
ser nuestros modélos, si queremos enmendar las cos
tumbres, y la grosería de nuestro siglo: la Filoso.
fia secular habia hecho las delicias de los Gregorios,
Basilios, Gerónimos, Crysóstomos, y demás Pa
dres en sus bellos años: un conocimiento profundo
de la flaqueza del entendimiento humano y de la
Filosofia secular los condujo en parte à la Re
ligion y aún à la soledad, para hallar una Filosofia
mas sublíme y mas cierta. - -

El mismo Tertuliano, quando se veía provo


cado por los mismos hereges y vanos Filósofos, no
reusaba manifestar, que se hallaba mas ilustrado y
adornado de la Filosofia que ellos mismos (3). Se
quejaban solamente de una Filosofia contrahecha,
que era en la realidad una secta de impiedad y de
eX

(1) Irenarus advers. hacreses, lib. 1.- cap. 1.


(1) S. Cyril. Alejandrin. lib. 1, Stromatum.
(3), Tertul de Resurrect. carnis ita nos rhetericari quoque provacaut ha retici, ticut
& philosophari.
PRevENcioN A Los vERDADER. Filósofos. 2 23
extravagancia. El mismo Laércio llama otras tantas
º o heregías à las sectas que refiere de algunos
Filósofos: porque el espíritu de partido y las faccio
nes son inseparables del orgullo y vana curiosidad
de unos Filósofos mundanos, que tienen por ig
norancia la Cruz de Christo: ni han tratado jamás
de conocerse à sí mismos, y mucho menos de renun
ciarse. - - , , , LXXXI

Pero si en todos los siglos se abusó de la Filo- sofia


e e V -
La de soy flo
pro-

sofia contra la Religion, à quien debe primeramen- ¿?


te servir; si cada siglo, repito, ha tenido algun Por-¿?
firio, algun Celso, algun Juliano, algun Pompo- º"
nacio; el nuestro sufre aquella plaga de pulgon y
langosta, con que amenazaba Dios à Ninive, y se
verifica hoy en toda su fuerza la expresion del Pro
feta: bruchus expansus est es avolavit. Se ha esten
dido como en alas el egército de las blasfemias è
impiedades, que con el frio estaban entumecidas en
las cercas del huerto, y entre los espinos y arbustos
de los systemas antiguos, áridos ya y marchitos (1).
, Calentó el Sol, son buscados con ardor, y han
, volado hasta nuestros interiores. Dormitaron los
, pastores : caerán sus Príncipes : y nuestra llaga
,, vino à ser pésima. “
Pero, o verdaderos Filósofos Ni aún por
aquellos me será permitido quejarme, si lo hiciese
con algun Profeta. Pues me quejaré de mi siglo con
un genio de los brillantes que hay en él, y que hace
una profesion la mas secular. , Cada edad (dice
2, un
- --

(1) Nahum cap. ultimo : Bauchus expansus est & avolavit....... Parvuli tui quasi
locusta locutarum , quae considunt in sepbus in die frigoris: Sol ortus est & avolave
unt, SK non est cogutus locus earum ubi fuerint. Dorinitaverunt pastores tu1.....sepe
ientºr Principes tu... pessima est Plaga tua.
224 PA R r E se cuN D A.
, un soldado ilustre) tubo hombres estraordinarios,
, à quienes la cabala y el amor de lo maravilloso
, erigieron en Filósofos; pero estaba reservado à
, nuestro siglo producir un cierto bello espíritu, que
, no es ni buen sentido, nigenio; y del que se quie
, re hacer la regla de nuestras costumbres y de
, nuestra fé. Una imaginacion ardiente en criar
» systemas y paradoxas; un gusto por la novedad
», que se estiende hasta la expresion y el estílo;
, una ignorancia orgullosa, que contradice el dic
», tamen íntimo de cada hombre y la creencia
, de todos los tiempos; una monstruosa enfer
, medad que ataca al mismo Dios, y sacude sus
» altares; un tono de menosprecio e ironía, que
, sirve de respuesta à todas las objeciones; ved alli
, lo que hemos sostituido à la erudicion de los
, antiguos, y lo que nos gana la bella ventaja de
, ser Filósofos desde los veinte años. Ni el testi
, monio del mismo Platon que profesa el dogm a
, de la inmortalidad del alma; ni el de Séneca,
, que reconoció una providencia ; nada es capáz
, de suspender el vuelo de nuestros Incrédulos.
,, Estos van à hacer, que el espíritu sea una parte
, del cuerpo; que Dios no se digne interesarse por
,, los hombres, ni por el universo; y segun ellos
,, ésta pretension debe equivaler por una verdade
, ra demonstracion. Pero quántos extravíos! Po
, drán bien excitar todo el horror, o por mejor de
,, cir, toda la compasion. No es, sino delirando,
, como se atreven algunos en el dia à tomar el
, nombre de Filósofos (1). “
¿Qué
() Carraciol, Llangage de la raison, cap. 18.
PREvENcroN A Los vERDADER.Filósofos. 22 5
¿Qué error o impiedad antigua, asi de hereges, . . ¿ºn.
como de pagános no han desenterrado y hallado ¿º º
con el candil de su Filosofía nuestros genios inven
tores? Si quisieramos tomar la corriente de muy
alto, dixeramos que han tenido la magia de resu
citar á los gigantes, aquellos impíos famosos, que
antecedieron al Diluvio, y le provocaron. Pero
viniendo al principio de la Iglesia, estos Filósofos
nos dan renovado el Fatalismo de Simon AMago,
los dos príncipios de los AManiquéos , y el Deismo
de Arrio añadido por los Socinianos. Ellos eva
cuan todas las Escrituras divinas , sujetandolas à
la razon de cada uno, como los Severianos; niegan
las profecías, como Apeles; los Sacramentos, co
mo los Arconticos; y atribuyen errores à los Após
teles , como hacía Eunomio. Destruyen la Trini
dad , como Sabelio; y hacen de la naturaleza de
Dios una substancia comun, modificada por nues
tras almas , como deliró Vincencio Victor. Santifi
can la mentira , y hacen una destreza lícita al per
jurio , como erraba Prisciliano. Las bodas , mu
chos son los que las honran sobre la virginidad,
aun mas que Joviniano, à quien llamó S. Geróny
mo el Epicúro de su siglo otros las prohiben , co
mo Taciano, y sus Encratitas : pero todos ellos
de acuerdo se resuelven por el vago comercio , co
mo los Gnosticos y Nicolaitas, à quienes el Mar
tyr Ignacio llamó Sicofantas. Por fin , los mas de
estos quieren hacer volver del infierno à Re
torio , para establecer la tolerancia de todas las.
se&tas.
Costaría poco justificar la promesa que ha he
cho el autor del Oráculo de los nuevos Filósofos.
Tom, I. Ff n Los
226 PA RT E s EG U N D A.
, Los guerreros de nuestro siglo (dice en la adver
, tencia à la obra) no deben esperar la suerte de
, sus predecesores : sus tentativas son las mismas
, ¿pero qué digo ? Son infinitamente mayores por
, todos lados ; todas las sectas antiguas, ni cada
, una en particular, ni todas juntas abrazaron ja
, más tantos objetos, como nuestros pretendidos
, Filósofos: se les hará ver, quando gustaren, por
», una fiel analísis de sus obras, que ellos solos com
, prehenden los errores de todas las demás sectas,
, y tienen sobre ellas la funesta ventaja de haber
» imaginado otros extravíos, que nunca se habian
», pensado antes de ellos. “
Un deseo de señalarse , además del interés de
las pasiones , y un abuso de la Lógica, de la Crí
tica, y de toda la Filosofía ha podido meter esta
guerra en la casa del Dios de la paz. Los hijos de
Israël, exercitados en tender el arco , y en enviar
la flecha, se volvieron contra el Señoren el mismo
dia del conflióto: aqui asestan las sutilezas de sus
cabilaciones, y de esto se hacen honor. En pare
ciendo ingenioso y libre, no importa lo demás.
Toda esta liviandad pudiera sufrirse, si no fuera à
dar las mas veces contra los Altares, y contra los
Tronos legítimos.
Son mas perniciosos estos locos Filósofos, que
los Cinicos, de que tambien tienen bastante. Por
esto à Tertuliano le parecia Marcion peor que Dio
igenes., Aquel ladrador, y murmurador público,
, dice , encendia una lucerna en medio del dia,
, para buscar à un hombre en toda la Ciudad ; pero
,, estos tiran à matar todas las luces, para que nin
» guno halle à Dios, que se manifiesta por todas
» las
PREvENcroN A Los vERDADER.Filósofos. 227
, las partes del Universo (1). “En todo esto tie
ne gran parte la excesiva libertad y la inconsi
deracion.
No es para todos los talentos, ni para todas
las edades, ni para todos los humores el usar de la
libertad absoluta en la Filosofía y demás Artes.
Además de un talento sobresaliente, ha de tener
una alma buena, el que reciba esta licencia. Ha de
haber comprado con los años y con otros trabajos
experiencia y desengaño, y ha de haber formado
el paso. Una condicion dulce , unas pasiones dó
ciles à dejarse moderar , y un temperamento pro
porcionado le será tambien necesario, para que ni
las pasiones lo arrastren, ni sus humores lo preo
cupen, y llenen de caprichos, que tome por systé-.
mas o por proyectos., Se desconfia muchas veces
, de la Filosofía, de ser poco favorable à la Reli
, gion, quando ocupa lugar en las cabezas mal
, dispuestas. “Esto dice el Autor del Compendio
cronológico de la Historia de Francia.
La inconsideracion , mas que el estúdio , es
quien hace à tantos Libertinos , y à tan pocos Fi
lósofos. El errar muchos cada dia en la eleccion
de la facultad, para que han nacido, es otra causa,
para que no se adelante la Filosofía y demás cien
cias, y atrasa mucho mas à la Religion. ¿Qué in
iuria no se hace à esta noble ciencia, habiendola
infamado y hecho sospechosa à la piedad y al
culto ?
Ff 2 Ha
-

(t) Tertul lib. 1. contra Marcion, cap. 1, Netu, Euxine, probabiliorem eran edi
disti, quam Christianis Nam illa canicula Diogenes homines invenire cupiebat, lucer
nam meridie circumferens. Marcion Deum, quem invenerat , extincto fidei sua lu
mine , anissit.
228 PA R T E s E GU N D A. -

Haced ver (mis amigos todos los buenos Filó-.


sofos), que no es la Filosofía, sino un torpísimo
abuso, que se hace de ella y de su nombre, lo que
hoy profana el Santuario; sacrifica à los mismos
Sacerdotes, deshonra á las Virgenes, echa por
tierra los Ministros , y hace la abominacion de la
desolacion en medio del Templo. \.

Quanto mas crece esta sospecha, tanto mas


crece la obligacion en nosotros de disiparla con
acciones contrarias. Los que se hallaren mas ricos
del fruto de sus trabajos , los que hubieren hecho
mas útiles invenciones , mas gloriosos adelanta
mientos, y se hallaren cargados de mas preciosos
conocimientos , vengan, y ofrezcan su oro, sus
piedras preciosas, sus vasos, y todos los despojos,
del Egypto, para que sirvan de adorno al Taber
náculo, que saquearon los falsos Filósofos: este es
el primer oficio, que , segun Ciceron, debe en
señar la Filosofía. -

SE CCION SEGUNDA. •

ZA FIZOsOFIA DEJA DE SER zo,


si no contribuye dtodos los bienes de la sociedad.
3

L segundo oficio mira à la sociedad., Esta


, Filosofía (dice Séneca) no solo enseña à
,, reverenciar las cosas divinas , sino tambien à sa
, ber amar las humanas. Deja à Dios el imperio
, del Universo, y à los hombres los ata entre sí
, con un dulce vínculo. Este no se hubiera viola
, do
PREVEN coNA Los vERDADER. Filósofos. 22 9
, do jamás, si la avaricia no hubiera desconcertado
, à la sociedad. “ - ExxxIII.
Ciceron se llena algunas veces de entusiasmo, #.
para hablar de las utilidades, que en este género ¿ºº º
ha hecho la Filosofía à la patria: , O tú (exclama
,, en una de sus Tusculanas), ... tú has parido las
, Ciudades; tú à los hombres derramados convo
, caste en una vida sociable; tú los juntaste primero
,, por los domicilios, despues por los matrimonios,
, despues por la comunicacion del idioma y de las
, letras; tú fuiste la inventora de las leyes; tú la
, maestra de la disciplina y de las costumbres (2). “
Aqui toca este Orador Filósofo los principales
artículos, que sirven à la constitucion de la socie
dad, y todos los hace frutos de una santa Filoso
fía: ella debe ser la escuela de las buenas leyes y
de la política : forma unos buenos Príncipes y Ma
gistrados humanos y sábios : cria a un pueblo dó
cil y sumiso à todos los padres, asi de la patria , co
mo de las familias: introduce la paz, la confianza,
y una proporcionada igualdad entre los Ciudada
nos: la aumenta con la poblacion mas honesta y
reglada; y la conserva por medio de un justo apre.
cio y amor, que inspira hácia la humanidad. LXXXIV

Verémos, que no hay efectos que mas regular- Dau.


mente debiera producir la Filosofía; pero junta- ¿"
mente verémos, que la sociedad no recibe de la mala
Filosofía en realidad estos servicios, y que infeliz
º - - - 1mente
( ) Senec. Epist. 72. Haec (Philosºphia ) docuit co divina, humana diligere: pe
nes Deun imperium habere, & inter homines cosortium quid aliquando inviolatum
-”. ¿¿. 3. dux. ... tu urbes peperisti; tu disi
patos homines in societatem vita convocasti , tu cos primò inter se domiciliis, deinde
conjangis , tum litterarum & vocuum communicatione junxisti; tu inventrix legums
tu magistra morum , & disciplina misti.
23o PA R T E se G U N D A.
mente padece todos los contrarios por el furor de los
malos Filósofos. - -

Lo primero: porque ésta, que hoy se llama Fi


losofía, no enseña sino principios, para turbar la
política, y las santas leyes. - -

Lo segundo: la falsa Filosofía y sus profesores


son fatales para los Príncipes y Gobiernos legítimos.
Lo tercero: esta misma Filosofía turba las fa
milias, y enseña à despreciar à los padres, à los ma
ridos, y à todas las obligaciones.
Lo quarto: pierde y pervierte todos los medios
legítimos de una poblacion.
Lo quinto : inspira el menosprecio y el ódio
mas furioso contra la humanidad. Estos cinco ar
tículos expondrán con algun orden los desordenes
que una Filosofía, dictada por los apetitos mas ve
hementes, introduce en medio de la sociedad , para
arruinarla, si no se le corta el paso.
Gº==3 =s s== R3

ARTICULO I.

ALA QUE HOY SE LLAAMA FILOSOFIA


no enseña sino principios, para turbar la A9olítica,
º y las santas leyes.

Nº puede dudar, que es uno de los objetos


La Fulosofía es de la Filosofía conocer los principios de la
#º "legislacion, y sacar de ellos, por modo de conse
qüencias, reglas o preceptos, que dirijan las accio
nes y mútuas obligaciones de los hombres ; sin esta
parte la Filosofía es manca. Por esto los principa
les
PREv ENcroN A los veRDADER. Filósofos. 23r
les Filósofos no han apartado sus miras de este ob
jeto: à él dirigió Ciceron sus libros de las Leyes , y
los tres de los Qficios : Platon su obra de Repúbli
ca: Aristóteles su Etica : y en los Cursos comple
tos de Filosofía, que nos dan los modernos, abra
zan esta parte, como propria de su instituto. No
obsta, para saber dar leyes à los pueblos, el que
los Filósofos hayan hecho profesion de vivir retira
dos de ellos. Celébrase , que las leyes dadas por
Zaleuco y Carondas fueron formadas de los Pyta
góricos; y aun las leyes mas santas, que antes de
Jesu-Christo se anunciaron à los hombres , fueron
traídas por Moysés de lo mas interior del desier
to. Plutarco ha hecho, en quanto à esto , tanto
honor à los Filósofos, que solamente à falta de
ellos, esto es , de sus exemplos y lecciones ha po
dido haber necesidad de leyes. Se dificultaria me
nos esto, si los Filósofos fueran lo que se dicen;
y entonces tendría tambien verdad la propesicion
de Voltaire, que afirma la utilidad que tiene à la
sociedad, el haber en ella muchos Filósofos; y
tambien, que jamás un Filósofo fue nocivo al
Estado (1).
Yo digo lo mismo; y de este principio vengo à si se
convencer, que ni él ni otros muchos semejantes, ¿
que hacen el oprobrio de nuestro siglo, son Fi
lósofos : porque todos estos, en lugar de respetar
las leyes, como deben, ya que no tengan talento
para darlas, las menosprecian , y abren escue
la pública , donde aprendan todos à hacer lo
IllSInO.
No
- - º-J
(*) Voltaire, Pensam. filoseficos.
2. Q 2 . PA R T Es E G U N D A.
Lxxxvim.
No son ellos los inventores de los principios
Sas náximas con

¿uena grque enseñan la subversion de toda legislacion no


lagioa.
tienen mas culpa, que haberlos renovado con la
rofesion del Epicurianismo, que dan à ver en sí:
. El placer sensible y el amor proprio que son los unicos
motores , que hoy dan estos al Universo moral, y
por unicas reglas de lo justo e injusto, fueron ha
llados por Epicúro. El gran principio, que de él
recibió AMetródoro, su discípulo, contenia esto:
,, Que todo lo que el espíritu y la razon habian
, inventado siempre de util y de bello , se orde
,, naba esencialmente al cuerpo y á sus placeres; y
,, que toda empresa, que no se refiriese à este fin,
, era sin objeto. “De aqui le venía hablar siempre
con desprecio de las leyes públicas, y de los Le
gisladores. Decia éste, à quien Plutarco llama al
ter Epicurus, que un hombre libre no podia disi
mular la risa, con solo acordarse de los grandes
Legisladores, como Licurgo, Solon, AMinos, Se
sostris, y otros genios tan sérios y melancólicos.
Plutarco se impacienta por una burla tan in
decente, y añade, que quien se rie de persona
ges tan grandes , no es un hombre libre, sino un
insolente, que debe ser herido con el azote de
gruesos nudos, que servia para castigar à los escla
vos de Cibéles (1) ,
Mucho tienen que agradecer los que hoy no
son tratados con este rigor , y hablan con mas li
cencia e insolencia que AMetródoro., El Criador
, (dicen) rige y gobierna los hombres por incli
- , nacion á los placeres: el hombre no conoce otro

(1) Plutarch, adversus Colot.
PREvENCIoN A Los vERDADER. Filósofos. 233
s, móvil, y Dios nos llama con las voces del gusto
, y de la deleytacion. El deleyte (añaden, expli
, cando la naturaleza del placer ) (1) es el único
, motor de los hombres, y Dios gusta de que nos
, dexemos llevar por él. Es nada menos que extra
,, vagancia y locura, el guardarse de sus atractivos. “
Aqui está Voltaire pronto à reirse de la locura de es
tos tristes Legisladores, que han puesto freno à ta
les gustos: pero además de burlarse de ellos como
de locos, se toma la osadía de acusarlos como à
violadores de la ley natural y agresores sacríle
gos de la divinidad. ¿Y por qué? Porque dicen, que
, los Legisladores han tenido la osadía de añadir
, sus decretos à las leyes invariables de Dios. Pues
, qué, (exclama entre otros) toca à los hombres, que
,, somos fantasmas de unos instantes, y cosas tan té
,, nues que estamos proximos à la nada, ponernos
,, à la diestra del Arbitro soberano, y en su nombre
s, dar ordenes y mandatos al mundo? “Si Plutarco
oyera esta bufonada tan pesada, la que repiten en mu
chos libros riendose dentro de sí mismos , y mofan
dose de todos los Soberanos y Potestades legisla
tivas; ; si esto viera Plutarco, tendria por bastante
el azote de gruesos nudos ? -

Si no hubiera en el mundo algunos otros que ne-sa.


cesitáran de leyes, estos Filósofos bastarian para jus- #
tificar su necesidad. ¿Quién no vé, que estos son
los mas reos de ellas, dice Plutarco?, ¿Quándo se
, verificaria que los hombres (2) viviesen como
s, las bestias mas selvages e insociables ? No será
Tom. I. - Gg , quan
º. Voltair, aqui , y en el Poema de la Ley natural, y en otras partes, Helvet, de
1“Sprit.
v2.) Plutarc, ibid,
-
234 PA R TE s E G U N D A.
, quando tengan alguna ley, sino quando pierdan
, estos grandes principios que son los fundamen
, tos y apoyos de la sociedad. Será quando se con
, vidáre al hombre al deleyte; quando se niegue la
, providencia de los Dioses ; quando sean mirados
, como sabios los que menosprecian la honestidad,
, y no tienen mas objeto que el placer; quando se
, conviertan en ridículo estas grandes verdades :
, Que un Dios, como soberano Señor, tiene en su ma
, no las causas, los progresos, y lo fines de todo sér.
, Y esta que se sigue : Veis en la naturaleza, donde
, está impreso su vestígio, las leyes que prescribe d
5, los hombres : la justicia le sigue, para vengar sus
, Altares, y restabl. cer los derechos de su gloria ofen
,, dida. “ -

, Estos son los hombres que tienen mas nece


s, sidad de leyes; los que miran estas verdades co
, mo fábulas ; los que ponen su felicidad en su
,, vientre y en los otros placeres groseros. Por estos
, han sido necesarias las cadenas, las varas, los Re
, yes armados de autoridad , para impedir à unos
,, hombres desenfrenados y sin Dios, devorar à sus
, semejantes; porque asi es como viven las bestias:
, éstas no conocen mas bienaventuranza que el
,, deleyte ; no tienen alguna idéa de la justicia de
, los Dioses, ni algun respeto por la virtud : toda
, la destreza y fuerza, que la naturaleza les ha da
, do, la emplean en satisfacer sus apetitos sensua
, les, y procurarse los placeres del cuerpo. “Hasta
aqui Plutarco, que aunque Gentil, parece que se
levanta en el juicio, para cord nar à estos bruta
les Fil sofos que hacen apclogías por sí, si les
llan.an Anti «histianos, -

Sus
PRevENcroN A los vERDADER. Filósofos 235
Sus progresos no se sabe donde van à parar:
otras veces concedian al hombre, à lo menos, una .a nLxxxx.
su f 1 b;
libertad civil, para que debiera sujetarse à las le- ¿,
yes por el miedo de las penas. En este caso hacian
à los hombres siquiera el honor de igualarlos à las"
bestias mansas y domadas. Ahora quando los exhor
tan à romper todas las leyes, quieren que sean como
unas bestias feroces; que no obedezcan algun freno,
ni sufran yugo alguno, ni cedan à la voz de quien
les amenace o conduzca.
Las leyes, es cierto, que no se hubieran dado a la ana.
los hombres, si hubieramos acertado à conservar ¿
nuestra felicidad ; esto es, la gracia original. Una º"º"
ley eterna y divina nos bastaria para obrar todo
lo bueno. Séneca reconoce, que en el siglo de Sa
turno, y en la edad de oro (1) no habia necesidad
de promulgar leyes: porque los nacidos de aquellos
hombres santos, sin rebelion y con paz, se medi
rían à la norma de la ley natural y divina; ni ha
bria accion que naciese de injuria, ni repetiria el -

vecino contra el vecino, ni el hermano contra su


proximo; ninguna mala codicia, ningun dolo, nin
guna culpa exigiria penas ni vedas: sin la pro
teccion de un Juez armado dormirian todos segu
*.
ros (2). -

Los Filósofos, Poetas, (3) è Historiadores pa


gános han confesado con expresiones semejantes
la caida del padre de todos los nacidos , y la quie
- Gg2 bra
(12 Senec. Epist. 9o.
(2.) Ovid. Metamorph. r.
Aurea prima sata estaetas, que vindice nulo,
Judicis ora sui, sederant sine judice tuti.
(*). Juenal, satir. 6. Horat. lib. . satir. 3. Tacit. lib. «, Annal, Mrui caepis
*1ualitas, & Pro modestia, ac pudore ambitio & visincedebat.
s 36 PA R r E s E G U N D A.
bra de nuestra inocencia ; de aqui han sentido na
cer las perversas inclinaciones , las torpes codicias,
las violencias, y todos los males morales. ¿ Cómo
podrian vivir ya los hombres en sociedad, si no se
pusiera modo à estos conatos de una naturaleza vi
ciada ? De aqui nace la necesidad de las leyes hu
manas: éstas toman lumbre de la luz de la razon,
que es la divina luz sellada sobre nosotros ; y con
ella nos hacen reconocer lo torpe y lo honesto, que
à veces equivocamos sin ella. Entonces nos lo pro
. ... hiben o mandan, ya con el amor de la virtud, ya
con el temor del suplicio. - -

Tanto se habian abismado los hombres en la


obscuridad de su cieno, que no acertaban à cono
cer, que era pecado el acto de la concupiscencia o
el amor de lo torpe, si la ley no viniera à alumbrar
ada , los, diciendoles: No codiciarás lo que es abarreci
¿¿ hle (1). Ni por esto obra la ley mal, sino antes nos
¿ enseña à que no lo obremos. Es verdad que las leyes
ººººº dieron con esto ocasion para que se multiplicáran
las transgresiones (2) y los d litos. Sin la ley estaba
el pecado como muerto , o nosotros estabamos co
mo muertos en el pecado: vino el precepto, y con
esta ocasion revivió en nosotros el conocimiento y
la idéa del mal, que aún ignorabamos: nos enseñó
lo que debiamos evitar. ¿En esto qué mal traxo la
ley à los hombres? En ella, es verdad, que no nos
vino todo el bien; pero à nadie induce à hacer mal.
Asi, la ley no turba la paz à los que la aman, ni es
- - - - - - - - --- ----- pa.
(1) 2 === = d ¿? pocans 2 Absit. Sed peca:
mum no o c giov, nisi per legem na, coacupis entiaminesciebaum, si lex non mihi
diceret : non concupistes.
(2) Id. v. 8 Occasio e autem accepta peccatum per mandatum operatum est in
me omnem concuPiscentían. Sine lege cuim peccatum mortuum erat.
PREvencroN A Los veRDADER.Filósofos. 237
para ellos escándalo (1). Siempre se concluye, que
la ley por sí es santa, y el precepto justo y bueno.
Esta doctrina es de San Pablo y de lasotras Es
crituras, y pone à salvo la justicia de las leyes y
la necesidad de la sana política contra las cabila
ciones de los que la impugnan. Vemos aqui, que
por las leyes han vuelto los hombres à ser racio
males, y han restablecido algunos derechos de su
perdída dignidad: los que por amor al bien o
virtud que les presentan y mandan, no las si
guen, es necesario que los contenga el miedo de
la pena. La protervia, pues, de los hombres re
beldes ha hecho necesarios los males de los supli
cios, que son mucho menores que el mal y desor
den de los pecados : asi no es la ley pesada sino
para los malos. Esto descubre el carácter de nues
tros Filósofos: si ellos aborrecieran el mal, y obra
ran bien, ni aborrecerian las leyes ni las teme
rian. Asi dice San Pablo que sucede respecto de
los Magistrados : estos solo imponen miedo à los
que obran mal (2): para los demás se han como
tutores y como amigos. De aqui nace el empeño
de los falsos Filósofos en desvanecer las leyes, es
pecialmente penales, y la autoridad de los Le
gisladores.
Quando no pueden negar, que son justas, XCII.

procuran à lo menos que sean enteramente inúti- s


les y sin uso en caso alguno. ¿ Cómo podrá ser ty.
esto? Vé aqui el medio que descubrió felizmente
Juan Jacobo Rouseau No se debe castigar en el
..- mal
(1) , Palin. 18. Pix muta dilige tibus legen tuam , & (ipsa lex non est illis
scandalu l. Este sentido me lo hace dar la doctrina del Apostol , y parece genuino.
-

(2) Ad Roman, 1, - - - .
238 PART s s E GU N D A.
mal (dice ) sino la voluntad : solamente la inten
cion se sujeta à pena. A un Sofista tan habil no se
escapará, que ningun Juez humano puede cono
cer ni juzgar de las intenciones: ¿Los delitos ocul
tos de la voluntad (Psalm. 18.) ¿quién los entien.
de ? Solamente los castigad purga aquel que pe
netra nuestros corazones , y discierne nuestros
pensamientos. Si valiera la regla de derecho de
nuestros Filósofos en los juicios humanos, se veri
ficaria lo que ellos quieren; esto es , que no se
castigasen los pecados por públicos y atroces que
fuesen. El que mató v. g dice , que su inten
cion fue de salvar à la Patria, librandola de un
ciudadano que la perjudicaba : que con este buen
fin cometió el parricidio u homicidio: ¿Pues quién
le probará lo contrario? ¿ Quién le convencerá ?
Solo el que puede entrar en su corazon, y hacer
le ver en él sus intentos : esto mismo sucederia
en todos los crimenes: luego todas las penas le
gales no tienen caso, ni uso ; luego deben quitarse
por injustas, pues castigan los hechos, quando no
debe castigarse sino la voluntad.
XCIII. Esta sábana viene corta por otra parte para
e ee - º

se mº, a cubrir las vergüenzas de los Filósofos. Me expli


¿caré:
sus perversos fines. ellos quitan el miedo de Dios y del Infier
no. Se les dice: ¿Qué freno dejais à los hombres
para que no obren el mal? Responden , que las
leyes civiles. Pues ahora , las leyes civiles no
pueden castigar la voluntad, que es lo que uni
camente dejan punible en los pecados ; luego se
demuestra por sus principios, lo primero, que hay
necesidad de un Juez Supremo , que penetra los
corazones y juzga las voluntades, sin que basten
las
PREvENcioNA Los veRDADER.Filósofos. a 39
las leyes civiles. Lo segundo, que, ó las leyes hu
manas son iniquas, o que deben castigar los ma
los hechos y no los pensamientos. Dios cas
tiga y juzga lo oculto , el Magistrado lo pú
blico.
, El comun de los hombres ( se ve precisado
, à confesar uno de estos Filósofos sin conseqüen
, cias ni principios) es muy insensato , y está
, muy pervertido para no tener necesidad de quien
, le conduzca à la práctica de las acciones vir
, tuosas: o lo que es lo mismo, útiles à la socie
, dad por la esperanza del premio , y que lo
, aparte de las acciones criminales por el s miedo
, de los castigos. Esto es lo que dió principio à
,, las leyes; pero como estas leyes no castiguen, ni
, recompensen las acciones secretas, y además de
, esto en las sociedades mas bien regladas, los cul
, pables, que son personas poderosas, tengan el
, secreto de eludir los juicios , fue necesario ima
, ginar un Tribunal mas respetable, que el del Ma
, gistrado. Se supone para esto, que por la muer
, te entrarémos en una nueva vida , cuya felici
, dad o desgracia, dependen de nuestra conducta
,, pasada. Esta será examinada, se nos dice, por un
, Juz inflexible, à quien todas nuestras acciones,
,, aun las mas secretas, serán conocidas. Una felici
, dad eterna, y sobre la idéa de quanto habemos
, experimentado de mas delicioso , será la suerte de
,, los buenos : entre tanto, los tormentos mas es
, pantables van à caer y à castigar los delitos de los
, malos. Esta o inion ( no es sino una verdad ) es
» sin duda el mas firme fundamento de las socieda
, des.
-

24o PA R TE s E GU N p A.
, des. Esta es la que lleva los hombres à la virtud,
, y los retrahe de los vicios (1). “
Yo os juzgo por vuestra misma confesion. Si
estas leyes con la doctrina de la eternidad son el
mas firme fundamento de las sociedades: luego
vosotros, falsos Filósofos, que trabajais por arro
jar entre las opiniones arbitrarias el artículo de los
premios y suplicios eternos , y todas las leyes
humanas, con sus penas transitorias; pensais en ar
ruinar la sociedad por su mas firme fundamento.
Ved vosotros, verdaderos Filósofos, si puede es
tar una sociedad sin leyes y sin suplicios, à lo me
nos para unos hombres facinorosos como estos que
tambien se llaman Filósofos. Basta haber indicado
aquí lo poco que dejo dicho. En varias partes de
la obra se expone la materia mas ex-profeso, y es
pecialmente en la Disertacion sexta del libro se
gundo. Alli se tratará del principio , naturaleza,
progresos y defectos de la legislacion , haciendo
ver, especialmente contra los Libertinos , quanta
ilustracion ha recibido la Jurisprudencia humana
de la ley Evangélica. Vamos à tocar los demás
artículos por donde los falsos Filósofos conspi
ran à disipar la sociedad.
—-º

(1) El Autor de la Carta de Thrasibulo áLeucippo, pag. 182. Mais , comme ces
loix ne punisent, ni ne recompensent les actions secrettes, & que dans les societés
les mieux reglées, les coupables puisans, et acredités trouvent le secret de les eluder;
ll á fallu imaginer un Tribunal plus redoutable que celui du Magistrat... Cetre opi
nion sans doute est le plus ferme fondement des societés,cº est celle qui porte les hommes
a la vertu, et qui les eloigue du criume.
-

AR
PREvENcroN A Los vERDADER. Filósofos. 241

A. R. TICULO II. -

z A FA ZSA FI zoso FIA y s Us


Profesores son fatales para los Príncipes
y Gobiernos legitimos, - x.

A verdadera Filosofia ha sido y se ha creído unº". ,


siempre ventajosa a los Príncipes. Llegó a º"
ser proverbio esta proposicion , que florecen las
Ciudades donde los Filósofos impéran (1), ô los Em
peradores filosófan. Cicerón se persuade à lo mismo
por esta breve reflexion: Si es posible, dice (2),
hacer algunas cosas sin arte, y solo por la accion na
tural, ¿quánto mejor se harán por arte con conoci
miento de causa y con estudio ? Con que donde el
Filósofo fuere Emperador, alli será felíz la Ciudad.
Llevó este discurso hasta decir, que ninguno sin
Filosofia era idoneo para el Reyno (3). ¿Pero qual
Filosofia? . * -

sofia,Este
quejuicio mereció
significaba lo àmismo
la antigüedad unaque
para ellos, Filo-
el n.tirº
¿, de
amor à la justicia , à la virtud, à la honestidad
y à una sabiduría , que debia enseñar el conoci
miento proprio y el de los otros hombres: asi se
vieron en Grecia Filósofos como Aristides, Temísto
cles y otros, que llenos de amor por la República, la
Tom. I. Hh - ad

() Jul. Capitol. in M. Anton. Philosoph, Florent civitates, si Philosophiimperane,


aut Imperatores philosophantur. - -

(*) Cic. lib. 2. Rhetoric. Si Sine arte, & propter actionem aliquid fieri possibile
ºsº º magis per artem , & curann , & causam possibile est fieri : ¿ ubi Philosophus
fuerit Praeses, ibi foelix & civitas.
(5) id. Tuscul, qq lib. 1. NullusPhilosophia expers idoneus est Regnos
242 PA R TE s E G U N D A.
administraban en la paz, y la defendían en la guer
ra con una prudencia y fortaleza admirable: ni
las injurias que recibian de su misma patria pudie
ron desnaturalizarlos y hacerlos infieles , siempre
que volvia à buscarlos en alguna necesidad.
Estos y otros exemplos, que no cesan de bea
tificar los que hoy se dicen Filósofos, no merecen
con todo eso ser imitados por ellos. Yo digo lo mis
mo de la Filosofia respecto de los Reyes, que lo
que antes dixe de ella respecto de la Religion: la
verdadera Filosofia, qual se asomó en raros genti
les hombres de bien, y ha sido y es muy cono
cida entre los Christianos, no puede menos que ser
para el Príncipe todo lo que dice Cicerón.
Si hablára de esta Filosofia el Autor de los pen
samientos Filosóficos, hubiera dicho siquiera una
verdad quando afirma : s» Que los Filósofos no ha
s, blan sino à favor de la razon : son amantes de la
, Religion , y destruyen toda vana credulidad:
s, que se les debe tolerar y respetar como à maes
, tros y bienhechores del género humano. ce. Si son
taimpropiedad tan ventajosos à la razon y à la Religion; si son los
con que
yoltaiº,
ubiº bienhechores del género humano , es muy mengua
da e impropria la expresion de que se les debe tolerar.
Esto es, porque aqui no habla sino de unos Filó
sofos, que apenas se sufren en alguna parte, como
Espinosa, Bayle, Tolando, Voltaire, Rouseau y
otros semejantes. Con mas claridad dixo esto mismo
el obscuro autor del Christianismo descubierto (1).
Si
(1) , Christ. devoile, pag. 28o. Si lº on ouvre lº histoire, on ne trouve jamais que
des Philosophes ayent cause des revolutions dans les Etats ; maisil nº en estaucuno
dans la quelle les gens de 1, Eglise nº ayent trempé. Les meurtriers de nos Rois, reux
de lº Empereur Enri vi et de Óharles I. nº etoient pas des incredules. Cº est le Minis
tre Gomar, et non pas Spinosa, qui mit la Holande en feu. -

A
PREvENcioN A Los vERDADER. Filósofos. 243
, Si se abre la historia, dice, no se hallará, que
s, los Filósofos hayan turbado jamás los Estados:
,, pero apenas hubo alguna revolucion en que no
,, atizasen los Eclesiásticos: los matadores de nues.
, tros Reyes, del Emperador Enrique VI. y de
, Carlos I. no fueron incrédulos. El Ministro Go.
s, mar (rígido Calvinista), y no Espinosa, es quien
, puso en combustion à Holanda. “
r.
Se ve, que todo este agregado confuso de ver , Kovu,
- Recriminaciones
dades y de calumnias se ordena à formar la apo- ¿
logía por Espinosa y por los otros Filósofos Incré-;¿“
dulos o Ateistas: ¿ y es constante para estos mismos
Apologistas, el que semejantes Filósofos Ateistas,
como Espinosa, no son seguros, ni para el Trono, ni
para junto al Trono, ni aún para Ciudadanos par
ticulares? Si esto lo niegan ellos mismos, ¿de qué
les aprovecha calumniar la profesion Eclesiástica,
confundiendo à los Sacerdotes Católicos con los Mi
nistros Calvinistas; y à los que son fieles à su ca
rácter, con algunos que han sido unos Judas y
traydores? XCXIII.

Pues veamos qué sienten ellos de sus Filóso-¿


fos (de que ahora se trata), qué efectos esperan
ellos mismos de la Filosofia de Espinosa y demás
Ateistas è Incrédulos. Por lo que hace à los Prín º
cipes, el mismo Voltaire dice, que se guardará bien
del que fuere Filósofo de esta secta. Añade, que
estaria bien cierto, de que lo mandaria majar en
un mortero sin algun escrúpulo. Lo mismo, dice,
que puede temer el Príncipe de sus Ministros , si
son Ateistas: todos los dias le parece, que sería
preciso prevenirse con algun contraveneno. De
aqui concluye este genio inconstante la necesidad,
Hh 2. que
244 PA R T E sE G U N D A.
que hay de alejar de entre los Príncipes y los Mi
nistros esta terrible é infernal Filosofia, y de creer
el artículo de un Dios, que premiará o cartigará
eternamente à los buenos y malos (1).
Aún quando en las personas privadas pudiera
no ser perjudicial , en los Príncipes y Magistra
dos hace ver, que es sumamente perniciosa. Ele
vad, dice estos genios , que eran dulces y tran
quilos en su gavinete, à las grandes plazas: poned
los en las ocasiones de combatir à un Cesar Bor
gia , à un Cromuel, o à un Cardenal de Retz.
XCrºx.
¿Pensais que entonces no serán tan malos como sus
Usan de la ca, adversarios?, Ellos andan en estas alternativas,
lumnia por otro
es el no , o de ser flacos e inutiles en la vida privada, o e e º

queda vencidos, de ser perversos en la administracion de las cosas


, públicas. Sus enemigos los atacan por sus deli
, tos, y es necesario que ellos se defiendan por las
a, mismas armas, o que perezcan (2). “
Véd aqui dicha con una sinceridad, no acostum
brada por este Escritor, la causa de recriminar con
calumnias los Filósofos à los Católicos, quando es
tos les acuerdan algunas de sus inumerables infi
dencias y revueltas. El mismo Autor del Diccio
nario usa de esta como represalia, quando trata
3.
los mienten.
de la administracion pública. No hay egemplar al
guno en el mundo, dice, de que los Filósofos se hayan,
opuesto d las leyes del Príncipe. Lo mismo es turbar
ll

(1) Diótionair. Philosoph, articl. ¿e suis bien sur, que je serois pile. Je me
voudrois pas, sijº etois Souverain, avoir affaire à des Courtisans Athées, dont lº in
teret seroit de mº empoisomer; il me faudroit prendre au hasard du contrepoisen
tous les jours ll est donc absolument necessaire pour les Princes , et pour les Peuples,
que 1 idée de un Etre Supreme Createur Gouberneur, Remmnerateur, et Vengeur soit
profondement gravée dans les sprits. - e

(2) voiez dáns quelles alternatives vous les jectez; ils seront des imbecilles, s” ils
ne sont pas despervers. Leurs ennemis les attaquent par des crimes; il faut bien quils
se defendent par les mermes, ou quºils perissent. Diàion. Philos, art.4rhées.
- \
PREvENcioN A los vERDADER. Filósofos. 2.45
un Estado monárquico, que uno que se gobierna
por muchos: si los Filósofos se oponen à los esta.
blecimientos de una República, no será menos de
lito, que si se oponen à las leyes de un Monarca.
Pues el mismo Voltaire es quien atribuye à los Filó
sofos la ruina de la República Romana: él es quien -

dice, que en tiempo de Cicerón y de Cesar era el Ele ánica.


Senado de Roma una junta de Filósofos, de ambi- º
ciososy de voluptuosor; todos peligrosisimos, y que
perdieron d la República (1). Esto le conviene para
probar, que el Ateismo es un systema perniciosisi
mo en aquellos que gobiernan.
No piensa mejor de los particulares, y por esto ... c.
continúa : Es tambien pernicioso en los retirados #".
à su gavinete; porque aunque su vida sea inocente, ““
puede cundir su mal, hasta llegar d aquellos, que
gobiernan. Aqui no estaba de humor de alabar el
Ateismo, que profesa en todos sus escritos y de
obra: pero deberia temer, que algun Ateista le re
conviniese con estas palabras, que pone en su boca
el Señor Bergier, para redargüir à Rouseau (2).
, ¿Emprendeis (hace decir al Ateista) persuadir
, nos, que vuestros Ministros, que son Protestantes Reacen

,s, por decencia,


tolerantes por aunque
necesidadDeistas
, son por principios,
mejores, y ¿º
que los OS tllOS0iOS,

, Sacerdotes Católicos ? En solo el Condado de


, Neufchatel os haria ver, que muchos han sido
, entredichos y desterradós por sus malas costum
, bres : mucho mas Libertinos, aunque casados,
, que los Católicos, que no lo son. Es vuestra mo
ral

1) Dictionair. Philosoph. art. Aihar. -

(*) le Deisme refuté, i. p. pag. mihi 16. 117. 118. . . . . . .


246 : PA R TE s E G U N D A.
, ralla que inspira à entrarse en los Estados Cató
, licos, y encender los ánimos contra el Clero y
,, contra el Gobierno. En un Pueblo menos piado
,, so, como en Ginebra, seriais llevados en cere
, monia para ser igualados con Servet y con Vanini;
, vuestro Evangelio enseña à los hombres à rom
, per las leyes, y à turbar los Estados: Espinosa
, mi Maestro , durante su morada en París, no
, tubo que sentir, como vosotros, ni con el Parla
, mento, ni con el Arzobispo, ni se acordó jamás
,, de hacer imprimir en Francia con privilegio de
, los Estados de Holanda. Epicúro, mi patron,
, fue el mas dulce Filósofo de su siglo: contra sus
, mismos principios se acomodaba à freqüentar
, los templos, honraba à los Dioses de los Ate
, nienses, y no esparcia invectivas contra los Sa
, cerdotes, ni contra los Magistrados. Teneis toda
, via la osodia de llamar à Jesu-Christo vuestro
, Maestro, y haceis todo lo contrario de lo que ha
, enseñado y obrado. Aquel ordenó pagar el tributo
, al Cesar, y obedecer à los Escribas y Fariséos
, asentados sobre la Cátedra de Moysés (1). Pero
,, vosotros no respetais ni al Cesar, nià Dios, ni à
, la Cátedra, ni al Trono. Jesu-Christo, conde
,, nado à muerte injustamente , ha sufrido su
, sentencia, sin decir una palabra contra sus Jue
, ces; y como Cordero innocente ha rogado por
, sus perseguidores; pero vosotros, à manera de
, un leon furioso, caeis sobre qualquiera que ha
, llais por delante. Para dar gracias al Parlamento,
, de
-s

(*) Matth, 1. ... 2 js


PREvENcioN A los vERDADER. Filósofos. 247
, de haberos tratado con mucha indulgencia, ru
, gís desde lejos contra él, y lo pintais como à un
, tribunal sin justicia y sin humanidad. “ CIV.
Ve aqui como no es menester que se dbra la de revoltosos por
Se reconvencen

historia, para hallar , si los Filósofos causaron ja sí mismos,


r

más revoluciones en los Estados. Cada uno de los


que hoy se dicen Filósofos , es una larga historia
de revoluciones: esto pudiera quitar la necesidad
de acudir à la historia antigua. Si por ella se va
con cuidado, se hallarán motivos de creer, que asi
como no hay un Ciudadano mas util, que un Fi
lósofo verdadero; asi no hay fiera tan perniciosa,
como un falso Filósofo : porque estos siempre ma
quínan, siempre murmuran la conducta de los que
mandan, porque no se conforman con sus nuevos
proyectos de gobierno. - -

Se
CV.
conVencen
Ya observóTertuliano, que asi los hereges co por la historia an
mo los Filósofos, à quienes iguala, eran natural-tipº y mºdernº.
mente rebeldes. Esto mismo notó mi Dr. San Geró
nymo, especialmente en Helvidio, à quien llama
hombre turbulento y faccioso. Hubo antes de éste,
otro Helvidio Filósofo Estóico. Asi el Herege, como
i su predecesor el Estóico, fueron igualmente turbu
lentos. Helvidio el Estóico, y Demetrio Filósofo
Cínico, movieron una conjuracion en el Pueblo
Romano contra Vespasiano. Con ser éste un Prín
cipe tan humano, tubo necesidad de hacer morir
à Helvidio, y de desterrar à Demetrio. Sintió
siempre este Emperador muy molestos à los fal
sos Filósofos : de aqui tomó Muciano bastante
ocasion para persuadirle , que la profesion de la
Filosofia era muy sospechosa para la arriº
248 - PA R r E sEG U N DA.
de un Estado : con esto mandó el Emperador
echar de Roma à todos los Filósofos , menos à
Musonio Rufo. El mismo Séneca fue comprehendi
do en la conjuracion de Pisón : y aún se le atribu
ye que aspiraba al Imperio. ¡Qué poca cosa es la
Filosofia sin el temor de Dios! -

Bíjo el gobierno de los Consules habian ya si


do echados de Roma los Filósofos por Fannio
Estrabon y Valerio Mesala el año de 593 de la
fundacion de la Ciudad , y mucho antes de la Era
christiana. Aunque poco despues de su proscrip
cion fueron admitidos , pero volvieron à merecer
la, siendo Censores Domicio Enovarbo, y Licinio
Craso ; no solo por revoltosos y perjudiciales al
Gobierno, sino tambien por corruptores de las cos
tumbres y de la educacion. Domiciano, con ser
tan político, los proscribió otra vez no solo de Ro
ma, sino de toda Italia. Tambien hizo morir à
algunos Romanos sin otro crimen , que el de Fi.
lósofos. Apolonio de Thiane excitó en aquel tiem
po, segun creen algunos, muchas turbaciones con
tra el Emperador. -

Bájo Marco Aurelio fueron los Filósofos los


que excitaron al Gobierno, para perseguir à los
Christianos. Entonces florecia la Filosofia, desterra
da antes por Caligula, Nerón, y Domiciano. En
este Reynado fue quando Crecente hizo perecer à
San Justino. Si subimos entre los Griegos, no vere
mos à un solo Alcibiades : hallaremos tambien en
Calistenes un Filósofo primero insolente, y despues
conjurado contra Alejandro. Un Hermolao, comº
plice en esta conjuracion ... y condenados ambos
3.
-
PREvENCION A Los vERDADER. Filósofos. 24
à una infame pena de muerte (1). Aristóteles
fue poco seguro al mismo Rey. En pena de esto,
y para contristar à este Filósofo, se cree, que ele
vó áAnaximenes, y envió dones à Xeno crates (2).
Esopo, apenas logró alguna reputacion entre los
Griegos, la empleó, revolviendolos contra Cre
so (3): de modo, que los Filósofos, como nota
Mr. de Tillemont, se han gloriado de no respetar
à las Dignidades mas eminentes.
Voltaire quiere indemnizar de esta nota à los
pretendidos Filósofos, que hoy se proponen por
modélos. A su juicio Crisias y Alcibiades fueron
unos espíritus buenos y pacíficos; pero Xenofon
te, que lo supo mejor y de mas cerca, pinta à uno
como al genio mas violento y aváro ; y al otro
como al hombre mas osado que hubo jamás para
qualquier insulto.
Despues de haber apuntado algunos de estos
hechos el autor del Diccionario Antifilosófico, aña-,
de con bastante justicia:, Se haria, dice, un grande
,, libro de las bribonerias y violencias de aquellos,
, que en diversos tiempos tomaron el nombre de
, Filósofos, y paliaron sus vicios y su inutilidad
, bajo el manto de la sabiduría : no se olvidaria
, ni à Diogenes, que mordia quanto no tenia in
, terés para él; ni à Séneca, que escribió una Sá
, tyra contra su Príncipe ; quien además de ser un
s, bancario y usurero, predicaba siempre el menos
, precio de las riquezas. Ni se dejarian en silencio
, estos Filósofos, de quienes habla Taciano, que
: Tom. 1. - Ii - 39 se
(). Laer lib. s. pag. mihi 3o3.
(2.) dem, lib. 5. pag. 3 o6.
(6) Meriziacin Vit, asop. . . .
25o PA R r a se G U N D A. -

, se aborrecían unos à otros, se despedazaban mu


, tuamente, y se arrebataban de las manos los
, puestos de favor, &c. (1) “ -

No cabrán en un solo libro las turbaciones que


han causado y causan los Filósofos, si se trata de
los de nuestro tiempo. Con la desvergüenza de Dio
genes se glorian hoy de hablar y escribir en Ingla
terra contra las Leyes, contra los Príncipes, con
tra el Parlamento, y mucho mas facilmente contra
los Corregidores y Magistrados particulares. En
aquella Isla y en otros Estados , donde abunda
tanto esta Filosofía, son Filósofos hasta los Zapa
teros y Artesanos mas humildes ; porque muchos
son osados como Diogenes, e impíos como Dia
goras. - a Y

Los mismos Pseudo-filósofos , que procuran


santificar á los otros, no han sabido todavia cumplir
la palabra de justificarse à sí mismos sobre esta nota,
que llevan por toda Europa. Rouseau ha prometido
examinar su conducta, y responder à los que han
juzgado, que publicando sus pensamiantos impíos
y sediciosos, ha turbado el orden público, y com
batido las leyes de Francia (2): pero toda su justi
ficacion se ha reducido à nuevas invectivas contra
el Magistrado , que le proscribió por el dicho deli
to., Hubiera confundido por dicha justificacion
, (como le dice Bergier) (3) al Arzobispo de Pa
, rís , que le censuró, y al Parlamento que le
r
- - - -

93 des

(a) Dictionaire Antiphilosoph. art. Philosoph.


(2) Letr. à Mr. lº Archeveq. pag. éo. Que sijº ai dú garder ces sentimens pour moi
seul, comme ils necessent de le dire; si lorsque jai le courage de les publier, et de me .
nommer, jai attaqué les loix, & trouble lº ordre public, cº est ce que j examinerai
tout á l-heure.
t3) le Deisme refuté, tom, 2. letr, 1o, pag. mihi.1ey, --- - :,
PREvENcioN A Los vERDADER. Filósofos. 251
, desterró : hubiera restablecido su reputacion, aja
j, da por semejante decreto: hubiera justificado à
s, sus amigos, y à todos los que le imitan: masva
, liera esto, que las declamaciones contra el Cle
y, ro. Os habeis detenido en probar (concluye di
5, ciendole), que no sois, algun hipócrita: esto
, puede ser; pero el punto capital habia de redu
, cirse à mostrar que no sois un sedicioso. “
En efecto se oye una gran confusion de voces
sobre este artículo: parece estar reducido à culparse #
entrar en el cen

de parte à parte los Católicos, y los malos Filósofos ¿ de y se ¿:


nc el Ceta
contoda
poco en la turba dey los
mentir, porimpíos.
falta deEstos se embarazan
testigos, no queda esta,
-

rán sus calumnias sin prueba. Desde que se han


sentido convencidos de perturbadores, y aun an
tes que se les digese nada , quisieron prevenir su
acusacion, recriminando á los que temian Jueces
y Fiscales de sus inquietudes, Para meter ruido,
y poner el caso en qüestion , y aun para engañarà
muchos, que disciernen poquisimo, no les podian
faltar títulos de algun color : el modo era confun
dir à todos los Christianos , y hacer de una comu
nion à los Católicos con todos los Protestantes y
errantes: además de esto, deprabar la historia an
tigua y nueva de las Actas Eclesiásticas : alterar
todos los sucesos, y sacar à los Mártyres, Confeso.
res, Apóstoles, y aun al mismo Jesu Christo por
perturbadores y refractarios de las leyes de los
Cesares. El designio es maligno, pero nada nue.
vo. Este mismo tubieron los que dieron la muerte
à Jesu-Christo entre unos reos famosos, para con
fundir à la innocencia con la iniquidad. Hallan
aun mas fundado motivo en algunos Christianos,
- - Ii 2 que
2 52 PA R TE s EG U N D A.
que aunque Católicos y aun Ministros del Dios de
la paz, han cooperado con la pluma y de hecho à
facciones y parricidios, semejantes à los dispuestos
por los Ateo-filósofos y Hereges. Con uno de estos
hechos verdaderos, dan color à otros muchos que
fingen; y de todo forman esta nube de polvo, en
que tiran à que no nos veamos los unosà los otros.
El romper esta nube, y dejar aparecer las cosas,
quales son cada una, es el principal objeto à que
he mirado en esta obra: porque sin este conoci
miento mal podrán caer los remedios, que pido
en todo el libro quinto, contra estos males. Ja
más negaré ni disimularé los malos hechos y
dichos de los Autores y Fautores Católicos, que
han merecido censura. Se verán en la Disertacion
del Regicidio las gravisimas censuras, que la Igle
sia Católica y la de España han pronunciado con
tra qualquiera opinion notada de esto : y novisi
mamente el celo Católico , con que el Supremo
Consejo de Castilla acabó de proscribir esta doc
trina herética y perturbadora, por Auto acordado 3.

en el año de 1768. Yo deberé ser el mas sincero


en condenar y detestar unas acciones y opiniones,
que deshonran (si esto puede ser) à la Santa Igle
sia del Señor, y la han querido hacer cueva de
ladrones y de agresores. Es necesario en esta tem
pestad invocar el celo de Finés, y clavar al mal
Israelita con la Moabita , para que cese la turba
cion y el azote de Dios. Esto dejará à los per
versos sin parapetos con que taparse : porque no
es la qüestion , si hubo Christianos y Católicos
pecadores, violadores de las leyes divinas y huma
nas, rebeldes à los Príncipes, desobedientes à sus
Pre
PREveNctoNA Los vERDADER. Filósofos. 253
Prelados, Jueces y Padres. ¿Qué necesidad habia
de preguntar esto? ¿Quién duda, que quanto mas
sublíme y divina es nuestra profesion, otro tan
to deben ser naturalmente mas los que caigan de
su perfeccion? Si nuestra santa ley fuera siempre si
guiendo el corriente de nuestras pasiones , nada
costára observarla, y tendria mejores observadores;
ro como es una contínua contradiccion de nues
tros apetitos y desarreglos , han de ser muchos
los malos Christianos. No negarémos, pues, que
hubo traydores à la Religion y à las leyes: ¿Pero
quién me negará, que todos estos han sido in
fieles à la doctrina y disciplina de la Santa Iglesia
Católica? Con que vendrá à resolverse la contro
vérsia en dos proposiciones igualmente ciertas.
Primera : Que los infieles d los preceptos de nues
tra santa Religion son infieles d las leyes, y perju
diciales d la sociedad. Segunda : Que los fieles d
los principios y márímas de la Ateo filosofía y
de todas las demás setías, son perniciosos d los Es
tados y d todos los Príncipes. Todo puede redu
cirse à un punto, y es, que los relajados Christia
nos se acercan à los celosos impíos o Filósofos:
de donde se infiere la perfeccion del Catolicismo.
Sin duda aquello es mejor, de lo que, quanto uno
se aparta, se hace peor:y de igual modo se infiere
lo fatal de la impía Filosofía: porque muy permi
cioso debe ser un principio, à quien quanto uno
mas se llega, se hace mas perverso. Este es el nu
do de la dificultad de que huirán siempre los que
no tengan buena causa , pero yo me llegaré
à él en toda la obra. Esto hará ver mejor quan
funesta espara los Reyes, Gobiernos, y todas las
SO
2 54 PA R TE s E GUN D A.
sociedades esta, que se llama Filosofía, y es real
mente una furiosa charlataneria y desvergüenza.
De modo, que si la verdadera Filosofía juntó d los
hombres dispersos con un vínculo de saciedad , que
duró inviolado , hasta que le turbó la avaricias
ahora se verá, que esta nueva Filosofía hace d la
avaricia y al interés personal el vínculo de la socie
dad. ¡Qué va de una Filosofía à otra; de aquella
Niove à esta

A. R. TICULO III.

ESTA MISAMA FI LO SO FIA TURBA


las familias, y enseñad despreciar d los padres,
d los maridos, y todas las obligaciones,
CVII.
Nos acusan de
Ara que se vea quan implicados ván siempre
que castigamos á
los malos Ciuda
- los malos Filósofos en la equivocacion, que
danos; y yo los al fin del artículo antecedente dejamos prevenida;
¿ quando ahora se trata de un buen Ciudadano ,
los hacen males.

nos arguyen así à los Católicos : Todos los dias


hay entre vosotros desgraciados, à quienes sus
excesos arrastran al suplicio ; estos no son ni In
crédulos, ni Espíritus fuertes (1). ¿Qué querrá in
ferir de aqui. Dos cosas: primera, que los Filóso.
fos y Espíritus fuertes no hacen malos Ciudada
nos: segunda , que esto es proprio de los Católi
cos. ¿ No son ambas conseqüencias dignas de un
CX

(1) Le Milit. Philosoph. cap. 1o. pag. 167, Ces malheureux, que leurs exces font
touslesjours conduire au suplice, ne sont ni desincredules, ni des sprits forts, -
PREvENcroNA Los vERDADER. Filósofos. 255
exquisito Lógico? Yo inferiria otras dos sin duda
de mas verdad y de mas ley; y son: Que la Reli
gion Católica sufre menos que otra alguna a los
malos: y que los Espíritus fuertes y Pseudo filóso
fos aman los delitos, y prohiben por sus reglas,
que los castiguen los Magistrados. -

No pondré yo estas conseqüencias infames à oca.


cargo de la Filosofía. Esta trabajó siempre, aunque ¿ en la

con poco suceso, para buscar los mejores principios “


de la moral: dieron los Filósofos preceptos en ella
muy utiles, y aun algunas veces les juntaron sus
exemplos, ya de paciencia y de honestidad , ya
de verdad y fidelidad à la palabra, y ya de amor
à la patria. Confieso que nos confunden à muchos
Christianos, olvidados de nuestra vocacion. No
cesan hoy los que se dicen Filósofos, de alabarnos
estos exemplos en Aristides, en Sócrates, y en otros;
aunque me parece, que si ellos reflexionan sobre
la honestidad de Sócrates, quando rechazó la pro
vocacion de Alcibiades, quizá no alabarian lo con.
trario de lo que enseñan puede que por esto acu
sáran à Sócrates, como le acusó otro Filósofo, que
se puede ver en Diogenes (1). Alcibiades sin duda
les merece hoy mas respeto ; porque enseñan su
desemboltura Cinica como una virtud. -

Otros Filósofos despreciaron las riquezas; otros


la ambicion; otros la blandura y las delicias : en
fin se verá, que aunque la Filosofía pagana no ha
ya podido enseñar virtudes sólidas, se ha gloriado
à lo menos de dar reglas para hacer hombres bue
* - º * , , - 11OS,
() Bion, apud Diogen. Laert lib. 4. Sed & Socratem in jus vocabat dicens , nam
siquidem Alcibíade uti potuit , & abstinuit, inanis fuit: sin vero non valuit, nihil
magnum fecit, -- ------ -, -- s.
-- .
256 PA R r E sE GUND A.
nos, y utiles Ciudadanos. Confesaron siquiera qua.
les debian ser para la sociedad.
i, ¿ris. , Los verdaderos Filósofos (dice uno, queme.
ºººººº ,, rece bien este título ) son unos hombres quasi
, divimos: no estiman sino à su alma : no tienen
, otro punto de vista, que el Sér supremo, del
, que esperan su felicidad: disciernen el culto
, que se ha prescrito el mismo, y sometiendose con
, docilidad à sus disposiciones, tienen horror à
, toda opinion sospechosa. Ciudadanos, amigos,
s, padres, christianos, lejos siempre de turbar los
, Estados por discursos ni por escritos, solamente
, anuncian el silencio, el respeto, y la sumision:
, jamás se abre su boca, sino para pronunciar una
, verdad: jamás su pluma se emancipa contra la
,, Religion, contra las costumbres, ni contra el pro
, ximo: sublímes en sus pensamientos, simples en
, sus palabras, consiguientes en sus acciones, guar
,, dan una conducta que honra à la humanidad.
, No se les ve entrometerse, ni producirse , ni ha
, cer gente: no se les oye, ni quejarse, ni malde
, cir, ni altercar. La sabiduría es su gloria, el es
, tudio sus delicias, la paz su tesoro, el Cielo su
, ambicion , la buena conciencia su felicidad. Si
,, la injusticia los oprime, creen haberla merecido;
, si la calumnia los ultraja, se regocijan en su in
, nocencia; si la enfermedad los aflige, la reciben
, como un aviso de la futura; temen, menos al
, mundo que à sí mismos; menos al siglo que à
,, la eternidad ; tampoco temen las revoluciones
, de los tiempos ni los caprichos de la suerte: sin
, afectacion en sus máximas, sin ostentacion en
, sus obras no parecen singulares, sino porque
, muesº
PREvENcroN A Los vERDADER. Filósoros. 257
, muestran su candor en medio de un mundo, que
, no tiene alguno. (1)“
Aqui se habla sin duda de un Filósofo Chris-, ck, .
tiano; ninguna otra Filosofia ha inspirado las vir- #.
tudes sólidas. Despues, en la seccion siguiente, ha- ¿..
blarémos de las personales à cada Ciudadano. Aqui
solo pertenece tratar de las virtudes y verdades
mas necesarias à la sociedad ; como el artículo de
la providencia, el de la eternidad, y los destinos
diferentes que nos esperan en la otra vida. El
amor à la patria, el cuidado y educacion de los
hijos, la justicia para con todos por la regla de
uno mismo, todas estas verdades y virtudes, que
hasta ahora eran tan veneradas y recomendadas
por nuestra Christiana Religion, las hace despre
ciables una Filosofia feróz, que rompe à un tiempo
todos los vínculos.
La necesidad del dogma de la providencia es El ¿ à la idencia
C es el
tan evidente, que la confiesa el mismo Voltaire, y ¿
advierte el daño, que se causa a los lectores, º a:
quienes se turba la fé de esta verdad., Este dogma,
, dice es tan sagrado, tan necesario al bien del gé
, nero humano, que ningun hombre de bien debe
,, exponer à los lectores à dudar de una verdad,
», que no puede dañar en caso alguno, y puede ser
p, de mucho provecho en todos. Yo no miré jamás
..., este dogma de la providencia universal como à
», un systema, sino como una cosa demostrada à
s, todos los espíritus racionales (2), “
Tom. I. Kk Con
(*) Carrasiol. Le langage de la raison, cap. 18. pag. 117. Sx suivant.
, (º), Volt. Praefac del Diétionair. Philosoph, pag. 7. Le dogme de la providence ese
si sacré º si necessaire au bonheur du genre humain , que nul honnete homme ne doie
exposer les lecteurs à douter d'une vérité, qui ne peut faire de mal en aucun cas, et
qui Pºut toujours opeier beaucoup de hien. Nous me regardons point ce dogme de la
providence universelle comme un systheme, unais comme une chose demontrée à
seus les sprits raisonables,
258 PA R T- E s E G U N D A. -

Con todo eso se vé otras muchas veces à Vol.


taire asido à la cadena de los Estóicos, y force
jando por aprisionar al mundo con ella à una fa
tal necesidad (1). Esta no puede combinarse con
la providencia divina, y por consiguiente él pa
rece uno de estos (2) Deistas, que mas la niegan.
De aqui es que turba una verdad necesaria d todo
el género humano, y quita la basa de la sociedad. A
lo mismo conspiran todos los Fatalistas, Ateis
tas, y tambien los Deistas, y (para unirlos en una
voz) los nuevos Filósofos. El arrancar de sus ani
mos la idéa de un Dios, que lo inspecciona todo,
es la felicidad que se proponen, y que cantan con
Lucrecio: - -

Felir qui potuit. rerum cognoscere causa,


¿º º Atque metus omnes, e inexorabile fatum,
Subjecit pedibus, trepitumque Acherontis
- a vari -

Segun esto ¿quiénes son perjudiciales à la so


ciedad; los Filósofos o los Católicos? ¿Quándo se
oyó à estos segundos turbar este dogma tan necesa
rio d todo el género humano?. Por el contrario ¿quién.
piensa tan altamente de la providencia como los
Católicos? Nosotros la vemos estenderse desde un
extremo à otro del Universo, y disponer con sua
vidad todas las cosas humanas: nosotros admira-,
mos penetrar desde lo mas alto del Cielo,
: - -
a C

(r) Dictionair. Philos.art. Destin, y art. chaine des evenemens. Philosoph. de lº


distoir,
cap. 6o,cao,
pag.33,4o6.
pag.
59. Melang, de Histoir, de Literat. & de Philosoph... tom. as. " s

(2), 5, Eyremont, Exam, de la Relig, c. 9, pag. 116.


-
PREvENCIoNA Los v ERDADER. Filósofos. 259
el fondo del abismo, y desde lo mas remoto hasta
lo mas interior de nuestros pensamientos. La con
fesamos en las cosas altas e ínfimas, grandes y pe
queñas, naturales y libres; dicimos, que una hoja
no cae del arbol, ni un pájaro cae del ayre sin la
voluntad del Padre, que está en los Cielos: todo
lo sujetamos à su arbitrio soberano , sin destruir
por esto el arbitrio humano. Jamás algun bombre,
por sabio que fuese, habló tan bien de este artícu
lo, como nos enseña à pensar de él el Evangelio.
Este respecto de un Dios, presente à todo, es uno
de los principios, que mas nos aprovechan para evi
tarlos pecados, y darnos à las virtudes, no solo per
sonales, sino las que miran al proximo y à la co
munidad de los otros hombres: luego no los Cató
licos, sino los Filósofos, que quitan éste respeto à
la providencia de Dios, son las polillas de la socie
dad, y corroen sus fundamentos. , , ,

A éste se sigue otro artículo igualmente nece- La vida


sario à mantener la sociedad: este es el de los o¿
premios y suplicios de la otra vida. Ellos mismos, ¿?
quiero decir, los Filósofos, confiesan algunas ve- ¿º
ces que sin la idéa de un Dios, remunerador de
los buenos, y que afligirá eternamente à los malos,
no puede haber ni buenos subditos, ni buenos
Príncipes: esto lo afirma claramente Voltaire en un
pasage, que citamos poco há. En lo mismo con
sienten otros de sus colegas, quando dejan hablar
à su corazon ; aunque, en hablando con mas cui
dado , quieren probar que el artículo de la vida
eterna no es necesario para la sociedad. , Si los
, Soberanos (dicen) gobernáran con sabiduría y
n con equidad, no tendrian necesidad del dogma
,

2 » de
26 o PA R r E s E GU N D A.
, de las penas y recompensas futuras, para conte
», ner al Pueblo (1). Por lo que toca à los subdi
., tos (dicen), los hombres serán siempre mas to
», cados de los intereses presences y de los castigos
, visibles, que de los placeres y suplicios, que se les
, anuncian para otra vida. El miedo del infierno
, no contendrá à los delinqüentes mas que el mie
, do del menosprecio, de la infamia y de los
, otros suplicios. “Añaden, que las leyes de nin
un Pueblo se han fundado sobre el artículo de
inmortalidad del alma ni de la otra vida (2).
Por innumerables proposiciones, donde se note
la misma vanidad y falsedad que en éstas, quieren
quitar à la sociedad este apoyo. Si en efecto pu
diera quitarse, se verian huego los hombres caer
unos sobre otros como las piedras de un edificio,
à quien se quitó el fundamento o la clave o los
mas fuertes estrivos. ¿Qué importa , que en me
, dio de las Naciones Christianas haya ahora mal
, hechores, que se traguen el infierno, de cuya
, existencia no dudaron jamás? “Necios, si ahora
hay veinte de estos malhechores en un Pueblo, en
tonces lo serian quasi todos los hombres. El mismo
Lucrecio, que es su Psalmista, convino en esto.
Discurre pues, mas consiguientemente que ellos,
que si los hombres entreviesen algun fin de las ca
lamidades eternas (3), tendrian razon para resistir
à
—-a

(u) Christian, devoil. pag. 1 o9. Letr. 3. à Eugen. pag. 129. -

(2), Id. pag 14. ¿ de lº Hist. ¿? Dictionair. Philosopla.


art. Ane, peg 16. Enfr, pag. 284
4i, , Lucret, lib. 6... .... Si certum, inquit, finem esse viderent.
aarunanarum homines, aliqua ratione valerent
Religionibus, arque minis obsistere vatum.
Nunc ratio nulla est restandi nulla, acultasa
asternas quoniam panas in meste timendum
PREvENcioN A Los vERDADER. Filósofos. 261
à las leyes y à las amenazas de los Sacerdotes: mas
ahora, añade, ninguna razon resta, ninguna fa
cultad, porque hay penas eternas que temer des
pues de la muerte. No habian podido los Epicuros
venir al fin de su Filosofia , que era desvanecer
estas verdades, para calmar sus interiores convul
siones, y reposar en sus delicias.
¿Para qué era este empeño, ni para qué lo
han seguido los nuevos Filósofos, si estos artículos
no detienen la inclinacion perversa hácia los deli
tos? No es esta una implicacion manifiesta en su
Filosofia? Este discurso aunque breve, vale con
tra ellos por una demonstracion. Los nuevos y an
tiguos Filósofos Epicureos , con hacer todo su
estudio en ver como se pueden tragar este freno
de la etermidad y digerirlo, sienten todavia en él,
por mas dudoso que se lo hagan, un embarazo,
que les impide hollar todas las leyes de la Reli
gion y del Estado. Ninguna facultad, ninguna ra
zon, gimen, hallamos para resistirlas y darnos à
muestros placeres. ¿Pues qué bocado tan duro no
sentirán los Pueblos que, sin la malignidad que
ellos, tienen en toda su fuerza y sin alguna duda
estas verdades amenazadoras de un fuego, que no
se apagará, y de un gusano roedor, que no mo
rirá? En buen hora, que los Sacerdotes seamos pe
sados à la sociedad, porque les renovamos freqüen
temente la memoria de estas y otras verdades:
consiento en que seamos severos y tristes à los
Pueblos por esto: pero ellos no pueden negar, que
son un dulce veneno, que matan à la sociedad y
la disuelven; queriendola quitar el peso de estas
verdades, que la conservan y aseguran. No hay
IIldS,
262 PA R T E s E G U N D A.
mas diferencia entre nosotros y ellos, que entre
los que dieran en una nave todas sus velas à vien
tos impetuosos, quitandole el timon y el lastre; y
el que la cargáse de un peso proporcionado, para
que no la volcasen las olas ni los uracanes. -

Omito hacer aqui mas reflexiones sobre la ne


cesidad de esta verdad, porque al mismo objeto
tengo dirigidas algunas disertaciones en el libro ter
cero. Alli pueden verse no solamente las prue
bas morales, sino tambien las metafysicas , que
convencen este artículo, y son las unicas à que
ofrecen dar oídos los Espíritus fuertes. Pasemos li
geramente por otra máxima igualmente necesaría.
o ¿se La educacion 3 ve aqui un artículo tan necesa.
¿rio à la sociedad, que sin ella no es imaginable,
cicios cómo podrá subsistir. No hay viviente que nazca à
este mundo tan necesitado como el hombre. Necios
Filósofos, que para murmurar de la providencia
divina, notais en nuestra naturaleza defectos que
no tiene, mirad por un momento el desvalimiento
de un hombre recien nacido; à ver si podeis ne
garle el socorro ; siquiera de una providencia pa
terna. No trae el hombre en sí algun auxilio para
sí. Helvecio, que observó otras cinco diferencias
muy indecentes entre el hombre y la bestia, pudie
ra advertir mejor ésta, que prueba la especial ne
cesidad que tenemos de la providencia agena. En
efecto, considerad el parto de la cierva: se encorba
para expeler el feto, y no lo dá sin mugidos; pero
luego que el cerbatillo ha caído del vientre, echaà
correr para el pasto (1): se aparta de la madre, y
11O

(1) Job cap. 39. y 1.3. Numquid.... parturientes cervas Errºr


ad faetum ,& pariunt, & rugitus emittunt separantur filii earum, & perguntad P
tum , egrediuntur , & non revertuntur ad eas,
PREvENcioN A los vERDADER. Filósoros. 263
nó vuelve à ella: asi los demás animales, con no te
ner mas de una substancia corporal, nacen ya quasi
educados. El hombre, que viene compuesto de dos
naturalezas, una espiritual y otra corporal, nace
desproveído de fuerzas en el cuerpo y de virtudes
en el ánimo: de dos educaciones necesita, ambas
prolijas y de largo tiempo. Apenas à los 25. años
está criado, y aún no parece que ha llegado à su
estado. ¿Qué solicitud no ha costado este aumen
to à sus padres? No podria el hombre sobrevivir
à las flaquezas y peligros que le rodean en todo
este tiempo, si Dios no hubiera puesto tan grande
amor en los que le dieron el sér: y este amor, que
es tan necesario à la conservacion de la sociedad,
se perfecciona por los preceptos de la ley santa.
Porque no hay obligacion , que mas se recomien
de en la doctrina del Evangelio, que el cuidado
de los hijos. La madre que no tiene cuidado de
los suyos, dice San Pablo (1), ha negado su fé, y
es peor que el infiel. De modo, que es menester dejar
de ser Christiano, para dejar de ser buen padre,
buen marido, buen vecino y buen Ciudadano. El
mismo Voltayre asiente à un pensamiento de New
ton, que decia, que las disposiciones que todos
tenemos para vivir en sociedad es el fundamento de
la ley natural, que el Christianismo perfecciona (2).
¿Cómo llegarían los hombres à estado de llenar
la Ciudad, si, luego que naciesen, los abandonasen
. las.
(*) ... ºd Timoth, cap. 5. Si quis auten suorum, & maxime domesticorum curam.
¿s,
X aiib1.
fidem negavit, & est infideli deterior. Similiter ad Titum, cap. 1. y 5.
-

.. (2) Element. de Nevvton, pag. 37. Nevvton pensoit donc, que cete disposi
ºººººº tous avors tuos a vivre en societe est le fondement de la toi naturelle,
3ºe le christianisme perfectione. - - -
264 PA R r E s E. G. U N D A.
madres, para poder vacar à nuevos placeres? ¿Se
cxrv creerá, que esta es una máxima de los nuevos Fi
¿ lósofos? (1) ¿De estos, que tanto se precian de ser
ºº los bienhechores del género humano? Pues à esto
conspiran los mas de los sermones sobre los amores
vagos; y à semejante estado quisieran traer la natu
raleza, por una idéa de reformarla à la antigua feli
cidad, que ellos sueñan en una igualdad, que abor
recia todo principado o tyrania, y en una libertad
no detenida por algun lazo. Quieren que los hom
bres hayan de nacer entonces à solo el cuydado de la
naturaleza y en los brazos de una providencia, que
niegan para todo lo demás. Los brutos son sus mo
délos, y la felicidad del género humano consisti
ria, segun ellos, en ser los hombres como las bes
tias que se pierden en las selvas. Asi como enseñan
cxy à los padres el olvido de los hijos, del mismo modo
3: ¿: enseñan à los hijos el abandono e independencia de
sus padre sus padres. Un hijo, dicen (2), no debe amar à su
padre, si éste le es enemigo o le sirve de impedi
mento para sus intereses. Supongo que esta máxima
particular se funda en otra general, que hacen ellos
la obligacion mas principal de todo hombre, y es,
sacrificarlo todo cada uno d su interés personal.
a ºne. Aunque los inhumanos Filósofos no inspirá
¿¿ran
vence à los otras máximas perjudiciales à la sociedad, bas
¿eo. tarian estas dos para destruirla. Ellos no ven bien
el egemplo de los brutos, y por alli se hacen mas
estólidos. Todos los animales tienen acerca de sus

(a) L' Encycloped. art. Adudrere.


(a) Tout saint lib. des mocurs: Il nº est pas dº une obligation generale quºil nepui
se etre susceptible de dispense. Ou ne peur aimer, qu autant, quil est necessaire dº
aimer ses ennennis memes, un pere dont on neprouve que des temoignages de haine,
Toute la distintion qu on lui doit, c est de le traiter en ennemi respectable,
PREvENcroN A Los veRDADER. Filósofos. 26;
hijos quanto cuidado es necesario para que se for
men, crezcan y lleguen à estado; unos gastan
en esto mas tiempo , otros menos. ¿Por qué el
hombre recien nacido y tierno no tendrá derecho
à todo el socorro que necesita, para llegar tambien
à su estado El género humano, dice muy bien
Pope, no lleva un cuerpo tan duro como los
brutos; y además de esto pide mas tiempo y cui
dadó su educacion. -

r , -

Humani generis non est hec tanta facultas


a - AMollia tam curtisfirmandi corpora curis.
Postulat humane plus informatio prolis
Temporis,dº cura. Pop. de Homin. Ep.3v. 19r.
- Si asi descuidan de los cuerpos los Filósofos, se ººcen.
que no estiman otra cosa; ¿qué educacion prescri-ºº"
birán para formar el espíritu ? Todo su cuidado lo
ponen en apartar de los niños y jóvenes la noticia
de la Religion Christiana. Hasta los veinte años,
juzga un célebre Maestro de educacion o de cor
rupcion, que no se les debe hablar de este asunto.
Las razones son como la proposicion: una se re
duce à que el quererlos enseñar (1) desde niños , d
saber y decir la verdad, no sería otra cosa que ense
ñarlos a mentir desde temprano. ¿Qué mérito ten
drá esta antitesis , que despreciaria un muchacho?
Pero esta razon se funda en otra, y es, que él quiere
que la juventud tenga una Religion, pero que no se
le enseñe en ésta cosa alguna, de que su juicio no pue
Tom. I. Ll - da

(1) , Emil fom. 1. pag. 214. vouloir aprendro les enfans à dire la verité, nº º
sutre chose , que leur aprendre à meatir, - .
266 PA R r E se c U N o A. º-

da inferir la verdad (1). Ningun mystero, ningun


Sacramento, cuya demostracion no pueda perci
bir, o cuya verdad no pueda conocer por su pro
prio juicio , que es para este Maestro una misma co
sa; nada de esto se le debe enseñar: con que hasta
que no haga demostraciones de la existencia de
Dios, de la procesion eterna del Hijo y del Es
píritu Santo, de la Encarnacion del Verbo eter
no, no se le deberán enseñar unos mysterios , à cu
ya creencia está ligada la promesa de la salud , y ä.
cuya no creencia la condenacion.
¿Pero si aguarda para esto à los veinte años,
logrará entonces su intento ?. Percibirá entonces el
juicio del joven, la verdad secreta o, metafysica de
estos mysterios? Porque si ni entonces nijamás pue
de el hombre alcanzar por su juicio la verdad de
estos arcanos, nunca deberán enseñarse. Esta es
realmente su intencion , y asi aleja de los niños y
de todos los hombres (que para creer, y salvarse,
deben hacerse párvulos) la noticia de estos altos mys
terios: Porque en ningun tiempo se nos enseñe d decir
mentira, queriendo hacernos confesar la verdad. Men-.
tir es ir contra la mente, no sobre la mente. .
CXVIII,
Desde temprano. De aqui se infiere, segun los mismos principios
¿ºº
Rel zºº de este nuevo Maestro de escuela, que se deben,
enseñar estas verdades, desde que comienza en los
hombres el uso de la razon: la edad tierna es mas
docil para creer, y aprender, estos, mysterios., y la.
edad provecta no es mas capaz de comprehender
los. El Señor del Cielo y de la tierra escondió es
4
«... - - -
- taS.

... (1) letr à 1“Arche eq de Paris, pag. 34 C. est que je veux, que la junesse ait
ane Religio, et que je ne lui veux ren aprendre dont son juge ment ne soit en
etat de sentir la verité. - - - , , , 3 - .
PREvENcioN A Los vERDADER. Filósofos. 26
tas altas verdades (1) à los sobervios Filósofos , y
las reveló à los párvulos. La ley de Dios y sus
testimonios no quieren prestar (2) su sabiduria, si
no à los humildes y pequeños. ¿Qué tendrá Rou
seau que argüir contra Dios? Pero si se ha de pa
sar à los hombres toda la vida , y no ha de llegar
la hora de conocer estas verdades , ¿ no es mejor
acudir desde temprano, y enseñarles à los jóvenes
lo que se puede saber, y se debe creer de ellas? CXIX.

... Esta es la misma regla, que prescribe Rouseau ¿.


para la instruccion de las niñas : Por esto, dice, ¿
quiero yo hablarlas desde temprano ; porque si se de "
biera aguardar ,(3) d que estubiesen en estado de erá
aminar metódicamente estas qüestiones profundas, cor
reria riesgo de no hablarlas jamás de estas verdades.
El mismo riesgo corre respecto de los niños.
¿Quién sabe si alguno se pondrá en estado de
eráminar metódicamente estas qüestiones profundas?
¿Serán todos Teólogos ¿Serán todos Doctores?
Los mas de los hombres se quedan con igual ins
truccion , y aun menor, que las mugeres : Luego se
les deberá instruir desde temprano, para huir el riesgo,
de que jamás se les hable de estas verdades. .
Son los nuevos Filósofos tan depravados à lo
menos, como Epicúro , pero mucho mas osados y
estólidos. Aquel Filósofo delicioso escribia á Me
neseo una carta, que contiene toda la censura, que
merece la bárbara educacion de los nuevos Filóso
Ll 2 fos
(1)
(2.) Matsh,
Psalm. cap.
3.v. 1.
9. . es

(3) , Rouseau Emi e , tom. 4 pag. 72. Cº est pour cela meme que je voudrois en
arler à celles-ci de meilleur heure cars i falloit attendre, quelles fusent en etan
e discuter methodiquement ces questions profondes, on curioit risque de leur en
jarler jamais, . . ...” º - ": - - -

... . . . . . . . . . . . . . . . ....º º
268 PA R T Es E G U N DA.
fos, sus discípulos.,, La juventud, Meneseo, no es
,, algun suficiente motivo para retardar el estudio
, de la Filosofía (1); asi como no lo es la vejéz pa
, ra dejar de contemplarla. No hay alguna edad,
, à que sea indiferente procurarse la salud del alma:
, decir, que aun no es tiempo de darse al conoci
,, miento de la sabiduría, o que no es ya tiempo;
, es lo mismo que decir, que es muy temprano o
, muy tarde, para trabajar en hacerse felíz.“
Sea como fuere la felicidad de que aqui ha
bla; las máximas que acabo de referir , son di
nas de un buen Filósofo, y aun de un buen Chris
tiano. Reprehenden nuestra omision en trabajar
por la verdadera felicidad, y condenan las torpí
simas máximas de Rouseau y otros Filósofos, que
les parece temprano antes de los veinte años para
enseñar à los jóvenes el Catecismo.
Esto poco que vá dicho por preludio à la di
sertacion de la educacion , que está puesta en el
tercer libro, bastará para que todos conozcan quál
es la educacion que perjudica à la sociedad , ¿ la
de los Christianos Católicos, ó la de los Filósofos
impíos? - -

La Santa Iglesia, verdadera Madre, anticipa


sus vigilias para observar la primera mañana de
nuestra razon: luego que el alma, que estaba dor.
mida en toda la niñéz , comienza à bullir, y des.
- - pier
(1) Apud. Diegºn, lib. 1. pag. mihi784. Epicurus Meneseo: Neque juvenis qui piam
dum est, Philosophari negligat, neque senex cum sit, philosophando fatigetur Nque,
enim intempestivus ullus est, neque qui ad animae sanita tem tempus ion habet ¿
Aneum. Qu auten dicit, aut noidu mi philosopha di rempus esse , aut tcmpus prae
teriisse, el sinlis est, qu dicitad beatain vitam , aut non adesse tempus , auton
amplius esse. Pnilosopha idum estigitur juveni, & seni: illi quidem ut senescens
in virtutibus
futuroruau vige nuctu.
careat at praeteritoum gratia; huicut juvenis una , & vetulus sit , quod
• .
PRevencton. A los v ERDADER. Filósofos. 269
pierta, ha de fijar sus ojos en Dios, para saludarle
con las primicias de una luz nueva. El primer co
nocimiento lo dirige el Christianismo al Autor de
nuestra vida y de nuestro espíritu; con este cui
dado previene desde temprano à nuestras almas,
para que se estrenen con un objeto tan soberano;
el primer uso de la razon se encarga que sea la
noticia de Dios, y el primer paso de la voluntad
se nos manda, que sea el amor de Dios.
¿Qué obsequio mas racional, que reconocer
el primero al que nos instruyó de conocimiento?
Y quál precepto mas suave, que amar, desde que
somos capaces al que nos amó una eternidad, an
tes que fuesemos algo? Quál sacrificio matutino
mas agradable para el que cria contínuamente es
tos nuevos astros para su gloria º Aqui se cumple
aquello del Psalmo: Y agradará d Dios , como la
ofrenda de un becerro tierno, quando produce sus cuer
nos y uñas (1). Con tales hostias se merece de Dios,
que colme de una santa fecundidad à los tálamos;
y bendiga las familias , que son las fuentes claras,
de que se engruesan las Ciudades felices.
Son hoy por ignorancia o por negligencia de
los padres muy raras las flores de este género, que
se ofrecen à Dios: muchos padres de familias ni
aun piensan en esta obligacion de sus hijos, por
que quizá ellos no la cumplieron quando niños.
Los padrinos, que en el bautisimo se hacen fiado
res de la instruccion , en caso de no cumplir los pa
dres, principales obligados, no se descargan me.
- jor
(1) Psilm. 68. v. 3, Et placebir Deo super vitulum navellum cornua prodae
/ rentem , & ungulas, -

º
27o PA R TE s E G U N D. A. -

jor de su oficio acerca de los ahijados: esto se to


ma con sumo desprecio, porque ni padres ni pa
drinos ven ahora la excursion , que à falta de uno,
hará en ambos el severo Juez, quiando les presente
los tratados, que se juraron sobre la sagrada fuente,
Ve aqui por donde no florece en nuestras Ciu
dades la virtud , la justicia y la santificacion que de
sí está inspirando la Religion Católica. Si desde
luego se tomáran los corazones tiernos del cono
cimiento y amor de Dios, puede que el docil barro
oliera siempre al bálsamo; y supieramos poseer
toda la vida nuestros vasos en santificacion y en
honor. ¿Pero cómo pueden faltar en la santa Igle
sia tan malos Christianos , y no desertar cada dia
de su gremio tantos Filósofos, espíritus de error,
si se concibieron de la concupiscencia Se hicieron
agenos desde que se formaron, erraron desde el vien
tre, y hablaron (1) siempre falso. -

La educacion no es, como la Iglesia ordena,


sino obscura como la juventud misma : y los que
en casa apenas se instruyeron de las verdades Ca
tólicas, ván en sus viages à hacer las entrañas con
todos los vicios y errores. No culpo yo à los via
ges en la disertacion que hago de ellos en el libro
quinto, sino à la desprevencion con que se toman;
sin edad, sin ciencia, sin Mentor, o mas bien, sin
Angel, que preceda, y sea el Dux del camino ; sin
necesidad, sin designio formado; sino para disipar
su substancia con rameras o virtuosas, para seguir la
vanidad, que se erigió en uso; para buscar aventuras;
pa
=-

- (1) falsa.
sunt Psalan. 57. v. 4. Alienati sunt à vulva., erravaruat ab utero , locuti
- ºr

-”... . . . .. . * ------->
PRevENctoN A Los vERDADER. Filósofos. 27r
para suscitar el orden olvidado de la Caballeria an
dante; y para engruesar una carabana, que no camina
con mejores votos, que las de la Meca. En aquella
disertacion descubro mis deseos, cómo deberian
ser los viages. Ojalá acierte en mis reflexiones y
en los correctivos que alli ofrezco, para que estas
empresas sean utiles à los que viajan, y à la sociedad.
que los espera... 2 es -

Es necesario que nuestra conducta sea en todo,


mas considerada que la de unos Filósofos, mas per
judiciales y extravagantes que D. Quijote. Su edu
cacion no es para formar los hombres, sino para
arruinar los formados. Sus máximas quieren , que
sean expuestos los recien nacidos. à riesgo de que
perezcan sus almas. En la escuela de estos se apren
de à menospreciar los premios eternos de la virtud,.
y los suplicios, que merecen los pecados. Se apren
de à sacudir el miedo de un Dios inexórable, el
respeto à las leyes, y la subordinacion à todos los
Príncipes. Aqui se enseña à reirse de los mas gra
ves Legisladores; à desobedecer à los padres de la
patria y de la familia ; à perder los hijos y el cui
dado de ellos; à que los maridos aburran à sus
esposas y casas; y, se exorta à éstas , para que se
despiquen con otros, tantoss adulterios de las infi-.
delidades de sus maridos; aqui finalmente se en
seña la impunidad de estos y de todos los demás,
delitos, y solo se deja a los Magistrados el poder
castigar la mala voluntad , si se prueba.: pero en
la escuela de Jesu Christo se aprenden todas las;
virtudes y máximas contrarias , exhortando à la
virtud con coronas, y apartando del vicio con pe-.
- *. y 2 --,

ñas eternas. , , , , , , ,
Pa
Cy{X.
272 PA R r a se cuND A.
Dl anor de la
Patria.
Pasemos à otra virtud, que es formalmente el
mismo vínculo de la sociedad y de todo el género
humano: esto eslo mismo, que lo que se llama amor
de la patria. No sabemos qué idéa se puede formar
del Patriotismo, que hoy suena tanto en las bocas
de los pueblos, dando el tono de ésta y otras voce
cillas vanas los nuevos Filósofos. Bien podemos
creer, que este fenómeno no es lo mismo, que el
amor de la patria y de la humanidad : porque
segun el carácter, que sus inventores le dan , el
Patriotismo y la humanidad son incompatibles en su
energía, y sobre todo en un pueblo entero (1). Para
no cansarnos , ni dilatarnos, deberetnos sentar, que
el Patriotismo, que suena, no es otra cosa, que el
Fanatismo: un furor soplado por el ayre de la va
nidad , que se atreve à todo, y no se pára en en
cender à la patria , y destruir à la humanidad de
este monstruo hablarémos despues. -

CXXI.
La regla de amar
a El amor à la patria no es otra cosa, que el amor
es tan demostra à los hombres en sociedad; especialmenteà los padres,
ble como la Geo
- usaetria. amigos, conciudadanos y compatriotas. Este pide, que
el bien particular se posponga al comun, como la
parte al todo: que un Ciudadano dé su vida por
libertar à su pueblo: que derrame sus bienes pro
prios en socorro de sus pobres hermanos. Si es
verdad que gustan de razonar geométricamente,
pueden suponer, que el amor es un peso asi lo
sentia el que fue tan experimentado en todo géne
ro de amor, malo y bueno: si él es un peso que ti
ra de la voluntad, y la lleva hácia el objeto por la
*... º " perº
(...) Rousseau, Letr. 1, de la Montagne, pag. 35. en la nota: Le Patriotisme , &
º humanité sont incompatibles dans leur enegie, et sur tout chczun peuple enticºs y
-
PREvENCIon A. Los vERDADER. Filósofos, 273
perfeccion conveniente que siente en él estando la
balanza recta y en libertad, ha de inclinarse hácia
donde sienta mayor talento de bien : de aqui es,
que amará al criador sobre todas las criaturas ; mas
à todo, el género humano, que à una nacion; mas
à la nacion , que à una de sus Ciudades; mas à
la Ciudad , que à un Ciudadano, aunque sea él
proprio ; mas à su vida, que à un miembro ; y
entre los miembros conservará el mas necesario,
antes que al que no lo es tanto.
Entre los bienes terrenos nos es mas percepti
ble esta ley. Los afectos à las cosas materiales car
gan al ánimo (1), y lo traen à tierra, como una pie
dra pesada. Quanto mas afecta fuere la voluntad
à estas cosas, con tanta mas fuerza será traída à
ellas. Ordinariamente hace mas peso la vida, que
las riquezas: en un naufragio amenazado todo se
tira al mar, por salvarse con sola la nave. Asi per
cibe la misma naturaleza la diferiencia que hay en
tre los bienes, y esto la hace preferir el mayor al
menor, y el todo à su parte.
Este principio puede dar orden y sitio à los La aridad es ro CXXI.

objetos que nos son amables; y aún por él nos di gla supremas
rá la naturaleza y la razon, que debemos amar pri
mero à Dios , y despues à los proximos : pero à
estos primero en comun, y despues à cada uno en
particular. De aqui resulta el lugar que le toca al
amor de la pratria o de la comunidad, que es el
primero despues de Dios. Nadie ha sabido orde
Tom. I. - Mm nar
a

, (1) S. Maxim. de Charit, cent. 3...56, Illi ergo afectus rebus materialibus cons
tringint animum , eumdem que iu terram detrahunt, instar gravissimilapidis illiin
gumbentes. •,
274 PA R T B s E G U N D A. - º,

nar mejor este amor, que el espíritu del Christia


nismo: podemos decir: Nos introduro Dios en esta
escuela ô aula, y ordenó en nosotros la caridad (1):
porque todo quanto se manda en nuestra Religion
es amor: Amarás di Dios de todo tu corazon,y d fue
proximo, como a tí mismo; de estos dos mandamientos
pende toda la ley. Aquisobre estos dos exes se revuel
ve nuestro universo moral, universa ler pendet (2),
Aunque solo nos manda amar à los proximos co
mo à nosotros mismos , pero además de esto nos
exòrta à que les amemos sobre nosotros. Por esto
alaba à los que dan su libertad por redimir al cau
tivo; à quien da sus bienes, sin reservar algo, por
socorrer los necesitados ; y corona por mayor la
caridad del que dá su vida por sus amigos. Esta
caridad llena toda nuestra ley: ésta edifica lo que
la ciencia hincha: este espíritu vivifica lo que mata
la letra. Aqui en nuestra Religion nada sabe, sino
es penetrado de esta uncion, y asado en este fuego.
La eloqüencia de los hombres y aún de los (3) An
geles es sin ella una campana destemplada: el po
der transferir los montes de una à otra parte, y
obrar otras maravillas es nada sin la caridad: el
fuego que abrasa el cuerpo , y el cuchillo que cor
ta el cuello, no hacen mártyres sin la caridad: y
sin ella nada aprovecha la mayor largueza con los
pobres. Este amor es el mas precioso de todos los
CXXIII.
Es tan fuerte co-º
dones que tenemos los Christianos. Las profecías,
mo tiene de or
denada.
sabemos que se evacuarán; que las lenguas cesarán;
que la ciencia se destruirá; pero la caridad nunca
des
() Cantic, cap. 1.
(2) In his duobus mandatis universa lex pendet. Matth. 12.37.
(3) , ad Corinth. 4.
PREVENcioN A los vERDADER. Filósoros. 275
descaece ; antes con la muerte levanta su llama.
¿Qué afecto hay, o qué Filosofía que haga tan
admirables Ciudadanos? Ella hace à los hombres
pacientes en los trabajos, benignos con los desgra
ciados, sufridos en todas las adversidades, espe
ranzados, sostenidos, confidentes, y osados para
todo lo noble y bueno. Aparta de entre los hom
bres todos estos vicios, que los dividen : porque
no emúla à nadie, no obra siniestramente, no se
hincha, no es ambiciosa , no es codiciosa, no se
irrita ligeramente, de nadie piensa mal, ni se huel.
ga sobre la iniquidad.
Por cada uno de estos vicios se rompe à cada
instante la amistad , y perece la sociedad ; pero
mas especialmente por la codicia. Este es el vicio,
que à general puede apostar con la caridad. Por
esto, asi como toda la ley preceptiva se reduce à
esta palabra diliges, toda la ley prohibitiva se re
duce à esta otra, non concupisces. En un precepto
general se manda todo por una palabra, y en una
prohibicion general se condena todo en otra pala
bra (1). ¿Dónde hubo una legislacion tan perfec
ta? No se prohibe sino codiciar ; no se manda
sino amar. Estos son los dos motores del Universo
Católico. ¡Qué bello sería el mundo, si se moviera
solo sobre ellos! Arrebataria entonces nuestra ad
miracion el ver, quan bueno es y quan felíz, habi
tar los hombres en uno. ¡Qué Ciudad de paz
Esta es la idéa de la Ciudad, que Dios edificó y
estableció en este mundo sobre la piedra angular
Mm 2 de

(1) Et forte generalis prohibitio est: Nen concupircer. Et generalis jussio : Diliges»
De perfeót. justitiae, cap. 5. ratiocinat, 11, apud D. Augusta
s76 PA R r e se e u N o A. .
de su Hijo Jesu-Christo, y sobre los fundamentos de
los Apóstoles. ¿Cómo no se avergüenzan estos Fi
lósofos, quando dicen que el Evangelio no intenta
formar Ciudadanos (1)? Cómo no callan estos
pantomimos, que en unos versos tan hinchados y
estirados del viento como, ellos, claman aturdi-.
damente à los Christianos: Ingratos , os engañais;
el amor es un don precioso del mismo Dios: todo ,
amor viene del Cielo. ¿Han entendido estos jamás
la idéa de un Ciudadano, ni de lo que es amor?
Un ciudadano es un hombre, que no se conside
ra tanto en sí mismo, como en orden al comun de
la Ciudad. No merece este nombre de Ciudada
no, dice uno que supo mejor de República que
nuestros Filósofos, sino el que concurre à la gra- .
cia y perfeccion de la Ciudad (2). Esto es , el
que todo se gasta y el que mas arde por el bien,
del comun; porque florezca en todas partes la vir-;
tud; porque se guarde el orden, y porque la so
ciedad sea perfecta. ¿Pues quién dá estas idéas tan
claras y tan perfectas como el Evangelio? ¿Ni quién
ofrece tantos socorros de la gracia soberana, para
llenarlas ? - -

Que si se trata de formar un Ciudadano vo


luptuoso, sobervio, impaciente, infiel, duro pa
ra con sus domésticos y vecinos, inutil à sus ami-s
gos, rival para todos sus concurrentes, detenedor
del trabajo de los pobres, aváro de sus cosas, y
codicioso de las agenas: finalmente, que se tenga
por
, (?hommes,
des
- Roiseau, Lettr
plutot que1...desdeCytoyens.
la Montagne, pag. 35. Lº Evangile.... tendant á former
(*) Casiodo, lib. 8, epist. 36. Civis non habetur, qui Urbis sua gratiam non
uctur,
PREvENcioN A los vERDADER. Filósofos. 277
r el hombre mas de bien , y no sea uno ni otro:
si se habla , digo , de estos Ciudadanos, no los
forma asi la escuela, de Christo, aunque por su
mucha virtud soporta muchos de estos fardos.
Pero si se trata de unos Ciudadanos unidos per
fectamente por un amor todo celeste, por unos
fines nobles, y jurados al bien de la sociedad o
de los proximos, que es lo mismo: estos son los
Ciudadanos que se crian en el taller del Christia
nismo. En una palabra, no unos Ciudadanos disuel
tos y mundanos, sino unos Ciudadanos de los San
tos, como los llama San Pablo (1) , , ,
¿Puede esperarse otro tanto del amor que can. a.
tan nuestros Filósofos? Veo con bastante admira- ¿º º
cion el tino que han tenido estos malos genios para
trastornar de arriba abaxo, los principios de la so.
ciedad. Ya acabé de decir los dos puntos cardinales
sobre que Jesu-Christo perfeccionó, y puso en mo.
vimiento el Universo moral, que son el amor de
Dios y del prorimo. Además de estos dos puntos
tiene en su Zenit la caridad, que se recomienda, y , , ,
exalta; y en su Nadir la concupiscencia, que se
prohibe y deprime. Nuestros Filósofos reforman
toda esta obra, y asientan el mundo sobre una sola
basa, que es el amor proprio, o de sí mismo. El
amor de fá mismo, dicen, es la unica basa, sobre
que se pueden echar los fundamentos de una moral (1)
util. ¿Qué movimiento tendrá este Universo cla.
vado sobre una basa? Con todo ellos le arriman dos
- 111O

t. Epist. ad Ephes. cap. 1. Non estis hospites, se advenae, sed estis cives sanc
OIllITh. -

(2) Helvet de le Sprit, disc. 1. cap. 4. de la morale, pag. 2 3o. Lº amour de soi
est la seule base sur la quelle on puise jetter les fondemens d'une morale utile. .
278 PA R TE s E G U N D A.
motores. El dolor y el placer son los unicos motores
del Universo (1) moral. Otro de entre ellos no halla
por necesario mas que uno , que es el deleyte. El
deleyte, dice, es el único motor de los hombres, y (2)
Dios gusta, que nos rijamos por él. Es extravagan
cia y locura el guardarnos de sus encantos. No se cor
ren, porque sea esta la moral de Epicúró, aunque
dicha con menos arte; porque un verdadero Epi
cureo, dicen ellos, es un hombre afable, modera
do, justo, amable, en una palabra , buen Ciuda
dano (3) º
Para la justicia y la política tienen por únicos
fundamentos la sensibilidad fysica (4) y el interés
personal. Segun esto no van inconsiguientes en aña
dir, que adorar al Criador, obedecer al Príncipe,
amar al padre, servir à la patria, y socorrer al mi
serable, es un especioso mysterio, es un desvarío
ingenioso, pero una de las idéas del Platonismo
CXXV
que están por entender (5). - - -

Se enfurccen con Estos son los ventajosos descubrimientos, que di.


tiana,moracii, chosamente perfecciona una Filosofia dedicada à los
amores torpes y à las delicias sensuales. A su arribo
dicen que hallan d todo el mundo anegado en un diluvio
de caprichos, contrarios d sus idéas (6): Se animan y
exórtan d tener una mano osada, con que romper -
- ,, , , , - el
-

- -.x -

(r) Ibid. La douler, & le plaisir sont les seuls moteurs de lº univers morale.
(2) Volt. Poema de la ley natural. -

(3) Idenn.
Rá, Dei sprit, ubi antea disc. 3,.cap. 4 pag. 276. La sensibilite Phisique , & l,
interet personel ont eté les auteurs de toure justice.
(5) ibid., pag. 33. Ce sont les revés ingenieux: mais inúnteligibles du Platonís
me....cº est un beau nºystere, dontils ne peuvent doñner le idée precise. -

(6) Helvet, disc. 1. cap. 14. Il faut envoyer come les colombes de lº arche, quel
ques verites à la descouverte, pour voir, si le deluge des prejuges ne couvre point
encorre la face du monde, &c.
PRevencion A Los vERDADER. Filósofos. 279
el (1) talisman ó encanto de faqueza , d que está li
gada la potestad de unos genios malhechores, como
suponen à los Sacerdotes Católicos, y descubrir a
las Naciones los verdaderos principios de la moral.
La moral Christiana, añaden, no es sino una cienr
cia frívola (2): los fanáticos, que se juzgan virtuo
sos, no sobre lo que son, sino sobre lo que creen, son
ambiciosos (3), hypócritas, éc. Todas las fuerzas
se han reunido para ocultar la verdad (4). Quieren
decir: el deleyte carnal o la concupiscencia, y elin
terés personal o la codicia. Los tyranos detestan estar
verdades y las oprimen, porque ellas se atreven d
eráminar sus títulos injustos y quiméricos. El Sacer
docio, las desacredita , porque aniquilan sus pretenir
siones fastuosas. .

- ¡Quánta tolerancia ! Quánta paciencía mues


tran hoy unos Estados Christianos y honestos, di
simulando que unos hombres tan sin pudor y tan
sin juicio muestren tan impunemente al mundo la
locura y rabia de su corazon Qué costumbres for
marán en la sociedad unos varones tan afeminados;
y qué varones se criarán despues con tales costum
bres A lo menos no serán estos varones, ni estas
costumbres las que sostengan à la República, co
mo decia Ennio Poèta: Moribus antiquis stat res
Romana, virisque (5). Co
-

(1) De lº Sprit, disc. z. cap. 24.


(2) Id. pag. 154. La morale Chrettíenne cº est une scíence vaíne.
(3) Id. pag. 214. Les fanatiques, qui se jugent verteux, non sur ce quºis sont,
maís sur ce quil; croyent : ambitieux, hypocrites, &c.
- (4,, Letres Philosophiques de Tolande, pag. 4o. Letr: 1. a Eugenie, pag. 6. Christ.
devolé, pag. 7. Toutes les forces se reunissent pour lui cacher la verité: les yransla de
ºester , & lº opriment, parce q elle ose discuter leurs titres injustes, chimeriques: el
Sacerdoce la decrie parce que elle metau neant ses pretensiones fastueuses. --

(5) Apup D. Aug. de Civit. lib. 1. Versum hunc, vel brevitate, vel veritate tam
quam ex oraculo quodam affatum esse mihi videtur. Nam neque viri , misi morata Ci
- , ,
vitas fuisset , neque mores, misihí viri prafuissent, - . . . ..."
-

T --- *. --r
c3o PA R r es e c U N D A. º
E? ¿no. Como ellos aborrecen tanto las costumbres
¿christianas, que, como dicen, todo hombre sensa.
tI9, to y de bien debe tenerlas horror (1) , procuran
enseñar unas máximas contradictorias. El Decá
logo y el Evangelio nos lo ordenan todo, man
dandonos que amemos , diliges. Los nuevos Filó
sofos prohiben, como un delirio o desvarío, el que
amemos à Dios, à la Patria y à los Padres. El De
cálogo y el Evangelio nos prohiben la concupis
cencia o el amor proprio , non concupisces pero
los nuevos Filósofos enseñan un resorte o motor
contradictorio, que dice, amarás solamente d
tí mismo. ¿Pues con quién enseñan à tener socie
dad? Con ellos mismos. A su interés personal or
denan el interés de la patria, la Magestad sobe
rana del Rey, y la vida y ser de todos los hom
bres. A su lujo o lujuria quieren hacer venir to
das las criaturas del Universo, y cada uno de ellos
es el fin último de todas las cosas. Lo que no sir
ve à su contentamiento está por demás; todas las
cosas divinas y humanas deben principalmente aten
der à hacerle agradable una vida de quatro dias.
?Ved si puede haber un amor mas loco y mas de
sordenado? Digalo su mismo Apolo:
Sic amor, sese mimium conversus ór
unum,
Pop. de hom.
Ep. 3. Y. 4or. Perfas, perque nefas, eb opes, el culmi
na honorum,
Atque voluptates violento corripit astu.
Se
—-e

(1) , Christ, devolé, pag, 179. y, el Autor del exámen importante, pag. 23.
ºrcut homme sensé, tout homme de bien doit avoir la secte chretienne en horreur
PREveNcroN A Los veRDADER. Filósofos. 281
- . Se justifica sobradamente el juicio funestisimo s: ¿.
que formanEldegusto
profesores. esta de
Filosofía uno dedicesusRouseau,
la Filosofía, mismos dad.
º¿
va relajando los vínculos de estimacion y de de
cencia, que une à todos los hombres (1) à la so
ciedad; este es quizá el mas peligroso de los ma
les que engendra; su encanto por el estúdio les
hace bien presto insípida toda otra obligacion. Ade.
más, la Filosofía enseña à estimar los hombres se
un sus efectos à fuerza de reflexionar sobre la hu
manidad , y de observarlos; es dificil tener buen
afecto à lo que se menosprecia; bien presto reúne .
el Filósofo en su persona todo el interés, que los
hombres virtuosos parten con sus semejantes ; su
-
menosprecio para con los otros lo convierte todo
-
en provecho de su orgullo; su amor proprio se au
menta en la misma proporcion, que su indiferen
cia, para con el resto del Universo; la familia y la
patria venen à ser para él palabras vacías de to
do sentido; ya no es ni Padre, ni Ciudadano, ni
- hombre, sino Filósofo.
Harto me he dilatado en este artículo sobre lo
mucho que está dicho contra estas perniciosas má
ximas de los Deistas, Materialistas y demás Pseudo
filósofos en las Disertaciones del libro tercero , res
pectivas à la educacion y à las virtudes sociales.
Tom. I. - Nn Alli
(1) Rousseau, OEuvres divers.tom. 1. pag. 16o. Le gout de la Philosophie , de
Jean Jacques Rosseau, reläche tous les liens estime , & de , bienvellance , qui
attachent les hnmmes à la societé, & cº est, peut-etre le plus da gereux des maux,
quelle engendre. Le charme de 1 etude rend bientot insipide tout autre attachement.
plus, à force de reflechir sur lº humanité, á force de observer les hommes, le Phi
losophe aprrend à les apprecier selon leur valeur , & il est dificile de avoir bien de
lº afection pour ce quº on ineprise. Bientot i reunit ensa personne tout 1 interet,
que les hommes vertueux partagent avec leurs semblables son mepris pour les antres
fourne au profit de son orgueil son amour propre augmente en meme proportion,que
son indiference pour le reste de lº Univers. La famille, la patrie deviennent Four lui
des mots vúides de sens: il a est ni parent, ni cytoyen, ni homme, il est Philosophe.
232 PA R T E s E & U N DA.
Alli me remito para la demostracion , de que es
tas nuevas sectas conspiran de acuerdo, à disipar la
sociedad del género humano.

A. R. TICULO IV.

Los PSEUDo FILOSOFOs PERVIERTEN


todos los medios legítimosde una poblacion
racional.
CXXVIII. º - e

¿
mig l -
A nueva Filosofía del buen sentido y de la e e

¿
los Christianos,
a razon, no funda comunmente sus proposicio
a Christo. ºnes, sino sobre calumnias y sinrazones. Dice, que
en la Religion Christiana se tiene al matrimonio por
una imperfeccion (1): Que Jesu-Christo no ha querido
nacer de una Virgen, sino para destruir la genera.
cion ordinaria, que es el fruto de una concupiscencia
legítima (2) ; y que el Christianismo quisiera cortar
estos lazos dichosos, por donde se forman los hombres.
En oyendo el pueblo estas calumnias, luego
creerá, que nuestros Filósofos, aunque sean blas
femos, e impostores en todas sus palabras, serán
à lo menos unos zelosos casados y unos generosos
padres : juzgará, que en sus casas resplandece
aquella felicidad y orden, que describe David en
los prudentes del siglo; esto es, que se multipli
carán (3) sus familias, y se verán salir de sus ca
- SaS

(1) Christian, devoil. pag. 193.


(2) ld, pag 196. Le fils de Dieu à youlu naitre dº, une Vierge, à fin dº avolir la
generation crdinaire, qui est le fruit dun, desir illegitime, -

(3), Psalm. 143. v. 12. & 13. 4


PREvENcion A Los veRDADER.Filósoros. 283
sas rebaños de hijos. ¿Pero si averiguáre que no es
asi; que ningun cuidado les cuesta la poblacion;
antes , que de hecho y de palabra desacreditan
el matrimonio y la clara propagacion de los hijos,
¿no se admirará? ¿No creerá, que estos se mofan
de sí mismos , quando murmuran de los Christia
nos ¿Sospechará alguno, que estos profesan aquella
Filosofía , ā quien Cicerón atribuye haber parido
las Ciudades , y congregado à los hombres disi
pados en una sociedad de vida, ya por los domi
cilios, y ya por los matrimonios ? (1)
No se engañará ya tan groseramente : verá
que esta no es Filosofía, sino Filaucia : un amor
desordenado de sí mismos, pero no de otra cosa:
la Filosofía ama para sí el Celibato , y para los
Ciudadanos las bodas. Entre las Naciones los Fi
lósofos fueron los que arreglaron las mejores leyes
nupciales ; Platon en el libro 6. de Legibus, da
las que conciernen á este particular contrato : en
tre ellas da una, que desarma el principal objeto
de nuestros Filósofos, que es el placer; porque or
dena , que ninguno contrayga el matrimonio que
le sea mas gustoso, sino el que sea mas prove
choso à la Ciudad (2). A esta ley sí que tendria
alguna razon de llamar dura Rouseau mejor que
à las Christianas. Cicerón (3), Aristóteles (4) y to
dos los que trataron de República , honraron al
matrimonio con leyes honestas ; pero nuestros Fi
Nn 2. ló

() Cic. Tuscul, qq lib. ultim. ya citado. .


(*) Plato, de Legib lib. 6. Ut quisque non jucundissimum sibi, sed Civitati utile
matrimonium cortrahat.
- (3) Cic: 4. 8: 5. de Finib. Ex hac stirpe orirentur cognationum amicitiae.
Et 1. Oficior. - -

(4) Aristot. Ethic, º cae, s.


284 PA R r E s E 6 U N D A. --

lósofos no hallan en el contrato social, sino difi


cultades, yugos insoportables à la humanidad , y
Usan º¿, a muchos vicios , de que lo culpan. Los vicios de los
contra el

¿? Seculares, dicen, serian mas raros, si el (1) ma


rable, trimonio no fuera indisoluble. Quiere decir: Si el
matrimonio fuera al capricho de cada uno, y con
siguientemente las mugeres fueran comunes: ó, en
una palabra, si no hubiera matrimonio, no hubie
ra adulterios : de aqui se infiere, segun la Lógica
de estos Filósofos, que deben quitarse los matri
monios. Por esta Lógica pudieran probar confor
me à su espíritu, que debian quitarse las Aras,
Templos, Sepulcros, y todas las cosas santas y sa
gradas ; porque si nada hubiera sagrado, no hu
biera sacrilegios; y si no hubiera leyes, no hubie
ra transgresores; ni habria pecados, si no hubiera
virtudes; ni sombras, si no hubiera cuerpos y lu
ces. Apaguen pues à un tiempo las luces, las le
yes y las virtudes, para que los delitos sean mas ra
ros. Del mismo modo se infiere, que haciendo
públicas à las mugeres, y comunes los bienes de
los particulares, no habrá adulterios , ni robos.
: Pero es esto conservar la sociedad, o disiparla ?
Esta es aqui la qüestion. Si la Ciudad no puede
estar en su orden, segun el estado presente de nues
tra naturaleza, sin que las cosas comunes sean de
todos, y cada Ciudadano use privativamente de
las cosas proprias ; se infiere, que no se pueden
hacer comunes todos los bienes de los Ciudada
nos, y mucho menos las esposas, que les son tan
proprlas, y tan una misma cosa con sus
... - - º *- o * e º -
prome O
-

- 3.
-a

(1) Christian, de oil pag 2 oo. . . . . . . . ..


PREveNcioN A los veRDADER.Filósofos. 285. CXXX.
Cosas hay , que no pueden dividirse , sin que a matrinmonio

perezcan : un hijo no puede tocar á dos madres. ¿ tir sin la univer

Por esto,
fante entre quando
las dos Salomon
mugeres,mandó dividirsobre
que tenian al In-
él e indiviuº
dos.

sus pretensiones , tiró mas bien à cortar el pleyto,


que à dividir el hijo; el Juez, y las que se decian
madres, sintieron luego , que el hijo dividido,
para que por partes fuese de ambas , dejaria de ser
absolutamente de alguna. La esposa es tan indivi
dua é indivisible para el marido, como el hijo para
la madre. En no siendo el marido y la muger una
carne, ni el uno será marido, ni la otra será es-.
posa, ni entre ambos habrá matrimonio.
A. e
y
CXXXI.
Les parece à los Pseudo-filósofos, que si no hu- pese
blacion.
po.
biera esta coartacion entre los sexós, sería la pobla
cion mayor. A este objeto parece que ordenan to-,
das sus miras; por lo mismo se ve que hablan con
tanta amargura del Celibato Eclesiástico: El Ce
libato, dicen , es tan nocivo d la especie huma
ma, que si fuera seguido por todos, pereceria. Pero
yo pruebo contra estas dos cosas en las Disertacio
nes del matrimonio, que van al principio del libro,
tercero, lo uno, que la especie humana pereceria, y
o quasi, si la propagacion no estubiera arreglada
por el orden y leyes de los matrimonios : lo otro, ,
que si la especie humana se propagára por todos
sus individuos, pereceria consumida por la esteri-,
lidad ; como el arbol, que cargáse con todos los fru
tos que prometen sus flores, moriria con ellos, antes
de madurarlos.
Aunque yo no intento hacer apología por el
casto Celibato; porque la virginidad y la castidad
son causas, que sin algun Patrono están demºs
-”...,
-- G
f.
286 PA R t E s e GUND A.
defendidas; con todo hago ver, que tambien estas
cxxxi bellas flores entran en el plan del Criador para la
¿ mejor propagacion del género humano. El mun
¿º º do, dicen los buenos Filósofos , que es un ovillo
de semillas de todas especies. El Criador no ha in
tentado, que todas estas semillas se abran, y se de
cxxxm. senrollen. Las mas se quedan virgenes , y asi coo
peran à la nutricion , y vegetacion de las que se
º abren , y salen à poblar la tierra. La providencia.
ordenadísima y sapientísima de Dios puso en todas
las virtudes naturales mas poder, que lo que ordi
nariamente reducen á acto. Cada individuo de los
que propagan ¿ quánto mas podria propagar, si
agotára su fecundidad ? Conocen muy mal à la
naturaleza, y mas mal à la providencia divina los
Pseudo-filósofos, que todo se les va en hacer cuen
tas de compañia y de poblacion. Hay quienes ca
bilan tan locamente sobre esto , que á un Sacerdo
te, ó à una Virgen de Christo le ponen à cargo las
vidas que impide que nazcan, como las de otros
tantos que matára; y los hijos que pudieran nacer
de cada uno de sus hijos, y los que procederían
de cada nieto; y asi aumentan la cuenta y el nú
mero en razon de los grados de distancia à la cabe
za o estirpe del arbol que sueñan. Se verá esto en
las Disertaciones: y lo dicho bastará para preludio
o aparato de esta materia. -

- Solo debo considerar aqui un particular, que


ni alli tube presente, ni veo que otro lo haya con
siderado. º

¿a. Noto en quanto al Celibato una de estas qües


ºººººººº tiones, en que se gasta tiempo y se mete mucho.
ruido, con acriminarse y recriminarse de parte à.
4.
º par.
PRevENcioN A Los vERDADER. Filósoros 28
parte. Los Pseudo filósofos no cesan de desacredi
tar y ultrajar , con una indecencia propria de su
crianza, al Celibato, que tienen en tanto, honor los
Católicos. Estos no cesan de admirarse de que ul
trajen al Celibato los mismos que no quieren dejar
de parecerlo que los que desprecian ser casados,
y sienten mal del matrimonio, nos quieran obligar
à todos à profesarlo. Los Pseudo-filósofos nos echan
en cara la esterilidad y el atraso de la poblacion; no
sotros les preguntamos: ¿Quántos hijos tienen, para
poblar los puestos de la Ciudad, para aumentar la
agricultura, el comercio o marina, ó para llevar
las armas? Realmente que ellos no tienen con que
responder à esta réplica, que se les ha vuelto ya
por muchos; no hallan otra salida que volver à los
ultrages y à su maledicencia. Acusan à Jesu-Christo
de los mismos, excesos en que están caídos, y di-.
cen (1): nos predican los Sacerdotes el nudo con-.
yugal; ¿mas por qué no se casan ellos ? ¿Por qué?
Porque un estado tan santo y tan dulce en sí mis
mo, ha venido à ser por vuestras necias institucio
nes, un estado desgraciado y ridículo ; en el que
es quasi imposible vivir sin pasar plaza de un bri
bon ó de un zote. Ceptrosde hierro, leyes. insensa
tas A. vosotros culpamos de no poder llenar nues
tras obligaciones sobre la tierra, y la naturaleza ha
bla por nuestras bocas contra vuestra barbarie.
- ¿ Quán
(1), Rouseau, Letr. à Mr, 1 Archeveq. pag.73. en la nota: Quoi de leur air bétement
trionfant des, celibatares préchent lo noeud conjugal. Pourquoi donc ne se marientils
pas Ah pourquoi º Parce que un etat si saint , & si doux en lui meme, est devenu.
par yos sottes institutions un etat malheureux, & ridicule, dans le quel il est desor
mas presqu impossible de vivre, salas etre un fripon, ou un sot Sceptres de fer , loix
insensées C: está vous, que nous- reprochons de nº avoir pu remplir nos devoirs
sur la terre , & c est par mous, que le cri de la natures eleve contre votre bar
barie. Comm ent osez vous la pousser jusque à mous reprocher la misere ou vous nous,
avez reduits 3
- 288 PA R T E s E G U N D A.
¿Quánto apurais las cosas , pues nos dais en cara
con la miseria à que nos habeis reducido?
No hagamos caso de este delirio, con que se
dice, que es imposible cumplir con las obligaciones
del matrimonio. Innumerables casados , no solo
Christianos, pero aun Paganos se elevarán contra
este aturdido, y le convencerán, que el matrimo
nio les ha sido , no solo facil, pero aun dulce de
llevar toda la vida, porque han procurado buscar
se consortes dignos de su confianza. Aceptemos
ahora solamente su confesion , que afirma por su
boca la miseria , á que se ven reducidos los falsos
Filósofos. Esto es, su desenvoltura de costumbres,
y este Celibato libertino, de que les acusan, no so
lamente los Católicos , sino otros Escritores poco
coo y Pios. Segun
¿
(). esto hagamos discernimiento
. . .
de esta 1Ta
• • y /” e
# teria , y disiparémos la controvérsia. Admitiendo
; -

con mucho disgusto, que el estado de los falsos


Filósofos se llame Celibato; y advirtiendo , que
en toda verdad se debiera llamar Cenibato o Cini
bato; porque es un torpe cieno, en donde se ha
llan sumidos con una desvergüenza cínica: con to
do eso tolerarémos el nombre, y ve aqui dos clases
de Celibatos. Sus caracteres son tan contrarios en
sí proprios, como el cieno y el Cielo ; lo mismo
se oponen respecto de la poblacion , y del bien del
Estado. El que se profesa entre los Católicos, pre
fiere el talento de la virginidad, y recomienda las
bodas : el de los Pseudo-filósofos maldice las bo
- das,
(1) Montesquiú, Sprit des loix, lib. 2 s. cap. 1, Encyclopedie , art. Adultere,
pag. 1 l.
PREvENcioNA Los vERDADER. FLósofos. 28
das, y aborrece la virginidad. El Celibato de los
Católicos, si no produce hijos proprios, adopta y
cria muchos hijos agenos: el de los Filósofos abur
re y desconoce los hijos agenos y proprios. El de
los Católicos junta en algun modo la virginidad y
la fecundidad : el de los Filósofos junta la esteri
lidad y la prostitucion. Finalmente el Celibato de
los Filósofos, como no nazca una nacion nueva,
no puede ser, ni ha sido sufrido por ninguna de las
ue hubo hasta ahora; pero el Celibato de los Ca
tólicos fue admirado y venerado en todas , y lo
será, mientras que no haya una gente o nacion des
nuda de todo pudor.
Con menos exámen y equidad suelen culparse Equivocacion
ecº V,
algunos pueblos antiguos, de que castigaban la no escas
virginidad o el Celibato. Son reprehendidos por ¿? "¿
esto los Spartanos, los Romanos, los Atenienses, ¿? ¿
la misma Ciudad que describió Platon; finalmen-º
te el pueblo de los Judíos, gobernado por unas
leyes dadas por Dios. Pero es de advertir, que en
esto padecemos mucha equivocacion : la que si se
aclaráse, será vista la ignominia de nuestros Filó
sofos en los ojos de todo el mundo. ¿Qué Celi
bato condenaban los Atenienses ? El de unos
hombres vagos , que ni querian estar ligados à
muger , ni querian carecer de ellas. A unos Li
bertinos como nuestros Filósofos: à estos los entre
aban en manos de las mugeres, las que los lleva
¿à ciertas fiestas, y despues de traerlos al rede
dor del ara, los azotaban crudamente (1). A estos
tales multaba Platon en cierto tributo, que pagaban
Tom. I. Oo Cal

(1). Jul. Scalig de Re poética, lib. 3. • ,


29o PAR TE s E GU N D A.
cada año , en pasando de los treinta (1): estos
eran à los que los de Esparta excomulgaban de las
comidas comunes y de los juegos, segun las leyes
de Licurgo (2): estos à los (3) que publicaban
por infames los Romanos: estos los que eran teni
dos en oprobrio por los Judíos (4); y estos son
los mismos, que la Iglesia Católica ha detestado
desde su principio. San Pablo llama doctrina de
Demonios à la de estos Filósofos, que deshon
ran las bodas. Este es el Celibato de los Nico
laitas, AManiquéos, Agapetas , Gnosticos, AMar
cionistas (contra quienes Tertuliano); este es el
mismo que ha revivido en estos siglos entre los
Adamitas, Anabaptistas, Condormientes, una ra
ma de Anabaptistas, que profesaban el íntimo y
mútuo amor de unos con otros, sin respecto à se
GXXXVII. xós, ni à grados, durmiendo todos juntos.
----- 1 — e º * e

¿ Que este haya sido el Celibato que aborrecie.


¿ron las Naciones antiguas, y no la virginidad, ni
Ҽ la castidad solitaria, es muy claro; porque al mis.
mo tiempo veneraban esta virtud, y aun la adora
ban. Los Judíos, que por una razon particular es
timaban tanto la fecundidad, no dejaban con to
do eso de tener en mucho honor à las virgenes. Es.
te tesoro lo guardaban entre los otros tesoros sa
grados del templo (5): esta la requerían de los
Sacerdotes, à lo menos, mientras que habian de
cumplir las funciones de su ministerio (6) cerca
del
-—

(1) Plat. lib. 6. de Legisb, , r

(*) Plutarc in Licurgo. - -

(3) Plutarc. in Camil.


(4) Isai 4.1. -

(5)
(6) Machab.cap.
Lucae cap. I. 3. y, 19. •
-
- º -
-
-- * -
PREvENcroN A Los vERDADER. Filósofos. 291
del altar del Señor; y los panes santos no se conce ..? ¿"
dian, sino à los que por algunos dias se habian
conservado castos. Quando Jesu-Christo explicó
las diferencias de Celibatos à los Judíos, no asigº
nó mérito ni honor al de los Espadones, ni al de
aquellos que lo sufrian por injuria de sus enemi
os; sino solamente al Celibato, que se guarda
por el Reyno de los Cielos. º -e
Que los Romanos solo hayan perseguido al Lº.
Celibato de nuestros Filósofos, lo dice expresamen
te Dion en la oracion que hace de Augusto (1).
Porque, dice, preferian el libertinage al matrimonio,
y en nada se diferenciaban de las bestias selvages:
queriendo vivir sin muger, añade, se toman la li
cencia de erercitar todo género de luxuria. De estos
mismos nota el daño que causaban al Estado y à la
religion recibida.
bato destruía No y
las aras duda
los afirmar, que Dios
templos de este Celi- ... cxl. dicho
(2). ¿ .
En lo que muestra aquel Gentil no ignorar, co
mo nuestros Anti-Christianos, que el fin del matri. -
monio es criar hijos para Dios, primero que para
el pueblo.
No se quejarán segun esto nuestros Filósofos jai º mis.
de la censura que llevan de mano de uno de los ¿
Autores de la Encyclopedia, , Nada es mas con-ººººººº.
, trario à la poblacion, dice, y al reposo de la
, sociedad, que la doctrina è infame Celibato,
,, que se oye en el mundo de estos falsos Filóso
,fos, sin dejar de predicar el bien de la sociedad,
-
Oo 2 - , en
, (). Dion lib. 56. Quiliberam vitan matrimonio prefetuas , nihil immanissimis
belluis pastant,
lividinis rivi-cum absque mulieribus deguut, sed licentiam quarunt exercendar
- -

(*) Ibid. -

292 PA R t E s E GU N D A.
, entre tanto que arruinan sus verdaderos funda
, mentos. De otra parte, nada hay tan favorable
, al Estado, como la doctrina y el zelo de la Igle
, sia, pues que ella no honra al Celibato, sino en la
, intencion de ver à los que le abrazan, hechos
s, mas perfectos y mas útiles à los otros. Ella es
n
, la que tambien trabaja con inquietud en recoger,
, nutrir, e instruir à estos infantes, que unos Fi
,, losofos del todo bestiales habian expuesto (1). “ .
Que los Romanos no castigasen otro Celibato,
que el de esta Filosofia, y no el casto o virginal,
lo manifiesta el sumo honor , à que levantaron à
sus virgenes Vestales. N. P. San Gerónymo, tan ve
cino à los siglos mas felices de Roma, y nada pere
grino en las costumbres de aquella Ciudad, da publi
camente en cara à Joviniano (2) con los obsequios,
que los Cónsules y los mismos Emperadores ren
dian à las virgenes. Toda su pompa real era dete
nida al pasar alguna de las Vestales; y este en
cuentro servía tambien de asylo à qualquier reo,
que era conducido al suplicio. No confundamos
con esto las providencias que tenian dadas por otra
parte contra un Celibato vicioso o sospechoso. Este
fue el objeto de la censura de Camilo y Posthu
mio el año 35o. de la Fundacion de Roma (3), que
COlº

- 2.

(1) Rien nest plus contraire à i accroissement, & au repos de la societé, que la doctri
ne, & le Celibat infame de ceux faux Philosophes , qu on ecoute dans le monde,
& qui ne nous parlent, que du bien de la societé pendant quº ils en ruinent en efet les
veritables fondemens. Dune autre part, rien de si salutaire à un Etat, que la doctrine,
& le zele de lº Eglise, puisquelle ne honore le Celibat, que dans º intention de voir
ceux, quilº embrassent, en devenir plus parfaits, & plus utiles aux, autres; puis quº
es aplique à inculquer aux grands , comme aux petits la dignité du mariage, pour
les fixer tous dans une sainte, & honorable societé; puisquº en fin cºest elle, quitra
yaille avec inquietude a recouvrer, à nourrir, & à instruire ces enfans, qu une Phi
losophie toute bestiale avoit abandonés. . . ... .. . - - -

(2) Hieron. lib. 1. contra Jovinian, -

(3) Valer. Maxim, lib. 2. cap. 9. - - .


PREvENcioN A Los vERDADER. Filósofos. 293
condenaba à pagar el AE-urorium, à los que pa- s?¿n al
saban la vida sin tomar estado, ni hacerse un here ¿
dero. La ley Julia de AMaritandis uroribus, que #
hizo Augusto el año 736. tubo otro motivo par-piº &c.
ticular, y que no debia durar; y era el reparar
la despoblacion , que un Senado de Filósofos ha
bia causado por sus guerras civiles.
¿Pero qué nos admiramos , si los Romanos
zelaban tanto (sea por dicha ley , sea por la ley
Papia, que hizo tambien (1) Augusto, siendo mas
viejo el que los conciudadanos no viviesen sol
teros, y atendiesen en tiempo à dejar hijos legíti
mos ? El mismo Apóstol manda, que cada Chris
tiano secular tenga su legítima muger, si se sintiere
à pelígro de incontinencia : de suerte, que un Ce
libato expuesto nadie lo aprueba. El mismo Dion
(2), que cita la ley Papia, no deja dudar con las
palabras referidas antes, que este era el Celibato
que perseguian, pero no el que se juzgaba expedien
te, o para la milicia, o para sus Sacerdotes, o para
otro orden de personas.
Los Griegos tampoco persiguieron otro Celi lo º no
bato, que el Libertino. Si no, ¿cómo pudiera ser el #ºº
adorar à las virgenes despues de muertas? ¿Cómo
reverenciarian los Locrienses y los de Beocia la
memoria de Euclida , sobrina de Patroclo ; è hi
cieran à todos los nuevos esposos, que sacrificásen
ante su Simulácro, que estaba en los lugares mas
públicos? (3)¿Cómo hubieran dedicado un templo
à

(º... Tacit. ib. 3. Annal. Papiam poppeam senior Augustus incitandis colibum pa
mis 3 & augendo arario sanxera, &c. azará
º? Dion lib. 54 circa medium, Et init, lib. 56,
3) Plutarc, in Aristid, -
294 PA R T E s E G U N D A. -

à la Bona Dea, donde no entraba algun hombre,


porque decían, que ella no los habia conocido ja.
más? (1). ¿ Cómo los de Elea hubieran señalado
lugar distinguido à las virgenes en los juegos Olym
picos , no concediendoselo à las casadas (2)? Fi
nalmente, ¿cómo los Filósofos se hubieran librado
de las penas del Celibato, si éstas no respetáran al
casto, y al que sirve à la contemplacion de la sabi
duría? De Solon es muy sabido, que no se casó, res
pondiendo à su madre y amigos , quando se lo
acordaban , primero: que aun no era tiempo; y
en pasando de la mediacion de su edad : con que
no era ya tiempo (3). Las hijas de Diodoro Socrá
tico, dadas à la Filosofia y à la virginidad, fueron
mas ilustres, que si se hubieran casado (4).
GXLIV.
Todos respetaron
Lo mismo se puede decir de los Druidas y de
al casto Celibato otros Filósofos, tenidos en mucha consideracion en
y la castidad.
su tiempo. Los pueblos admiraban en ellos un Celi
bato y un apartamiento de todos los placeres munda
nos, porque servia à la contemplacion de la sabidu
ría, que no se halla ordinariamente en medio de el
ruido familiar, ni entre la disipacion de los senti
dos. Además de esto, los hombres muy sabios, dice
Aristóteles, aborrecen mas que otros el deleyte sen
sual (5). Y el Autor del erámen de ingenios dice,
que es nota de poco entendimiento la poca honesti
dad y vergüenza; lo que prueba con una razon bien
filosófica (6).,, Con este indicio, añade, descubrió
,, Caton, que Manilio (varon ilustre) era falto de
, entendimiento, y le removió del lugar Senato
s» (1O»
Macrob. ib. . cap. 12... (2) Pausan. lib. 6. (3) Stanley in Solone.
(4) Diogen. Laert. (5) Aristot. 3. de Anima. - -

(6) Cap.17. pag. ao6....., edit. de Barcelona de r6o7. - - .


PREvENcioN A Los vERDADER. Filósofos. 2 95
, rio; sin que se pudiese acabar con él, que lo admi
, tiese en el número de los Senadores. “
¿Qué pensaria Caton de nuestros nuevos Filó. La #º, il,
sofos y de su entendimiento, si viera en sus libros,
y oyera de sus bocas lo que no tienen vergüenza ¿ººººº.
” sofos.

de reducir à la obra? ¿Quántos grados de ingenio


o de espíritu les daria Juan Huarte, y quántos gra
dos de juicio les hallaria (1) Saavedra? Pero lo que
sobre todo los admiraria, fuera el ver, que unos
afeminados, que deberian ser azotados en Ate
nas por las mugeres, condenados à la multa annual
en la República de Platon, arrojados de la comu
nion de todos en Esparta, y publicados por unos
infames esclavos en Roma, tengan la estupenda
osadia de venirse con el cuello erguido à insultar
con insolencia al sagrado Celibato de los sabios
Católicos, y à las bodas honestas de los Christianos
casados.
No se controvierta ya mas, si el Celibato, to
mado confusamente, es util o perjudicial al Esta
do. En distinguiendo à la virginidad christiana de
la deshonestidad cínica de nuestros Filósofos , no
queda lugar à qüestion alguna entre gente de algu
na discrecion ; porque el precio de la virginidad o
de la continencia, que se guarda en el Celibato Ca
tólico, nadie lo desconoce. Lo que en esto ocupa
mas bien la atencion de los sabios Prelados y Ma
gistrados, es el apartar de esta profesion todo de
fecto posible; e impedir, que se entre en este sa.
grario una tropa confusa de quien no lo sepa de
sempeñar. Del mismo modo nadie se detendrá en
re
=— -A

(i) D.Diego Saavedra Republ. literar. pag. mihi 28, 29.


236 PA R r E se G U N D A. . . . .
resolver, que el Celibato de los Filósofos es inju
rioso al matrimonio, el oprobrio de la humanidad,
y la ruina de la sociedad.
CN

A R. TICULO V.

z A PSEUDo FIZOsOFIA INSP IRA


el menosprecio y el odio mas furioso contra la ,
humanidad.

pocº a QE quedó muy corto Rouseau, quando hablan


pedir que naz- do del Fanatismo, y comparandolo con la
# indiferencia filosófica y el Ateismo, dice: ». Los
#º", principios de estos (Filósofos) no hacen por ma
, tar à los hombres, pero hacen porque no nazcan
, ni crezcan, destruyendo las costumbres, que los
, multiplican, extinguiendo el amor à su especie, y
,, reduciendo todas sus afecciones à un secreto Egoi
, mo, tan funesto à la poblacion, como à la virtud.
, La indiferencia filosófica se parece à la tranqui
,, lidad del Estado, subyugado del despotismo: es la
, tranquilidad de la muerte aún mas destructiva,
», que la misma guerra (1). c. Hasta aqui bastante
hemos indicado de la una de estas dos cosas, con
viene à saber: de los principios filosóficos, que en
señan, à que los hombres no nazcan, y que impi
den el que los nacidos crezcan, arruinando la edu
cacion. Ahora indicarémos la otra, que niega Rou
seau; y es, el que tambien enseña esta Filosofia à
- - que
(*) Rouseau en el Dictionair Antiphil, art. Fanatisme. \ y
PREvencron. A Los vERDADER. Filósoros. 297
que los nacidos y criados se maten. Aquisolo enun
ciaremos lo que baste para preludio à las Diserta
ciones del Suicidio y Regicidio, que hemos puesto
por finales de los libros segundo y tercero; alli se
verán los furores y raptos de los Deistas , Materialis.
tas, Libertinos, y todos los hijos de los nuevos
Filósofos; aqui solamente indicaré la miserable in
constancia con que estos falsos Filósofos son con
tinuamente agitados, y sacudidos de un lado en
otro, rompiendose contra los extremos mas peli
grosos. Tambien intento, asi en éste, como en to.
dos los otros artículos, rogar à los buenos Filóso
fos, se abstengan escrupulosamente de imitar to
dos estos excesos; tomando el medio , que nos
prescribe la Religion , la razon, y la misma Fi.
losofía. - - -

Nada hubo tan lejos del instituto de ésta co.


mo el Suicidio y todo homicidio: no debiera nom- .
brarse el Regicidio. No hay necesidad de ponderar
quánto ama la Filosofía à la humanidad ; esta es
en nuestro tiempo una cantilena tan vulgar , que
ha venido à ser una de las vocecillas de moda, y
es mucho que ya no enfade. A todo nos ponen
delante nuestros Filósofos la humanidad , que es
lo mas apartado que anda de ellos, porque jamás
se han enseñado tanto las máximas que la des
truyen. -

Por otra razon mas viril ha detestado la Fi- poa?¿r.


losofía el suicidio, y todo homicidio arbitrario. Se ¿" º
tubo esto siempre, y debe ser asi, por una bajeza
de ánimo : ninguno tomó estas sangrientas delibe
raciones, que no fuese por una fuga vil y miserable
de las sºsters le perseguian 3 o por no poder
2Iom. I. Pp Slºa
298 -- PA R TE s E G U N D A.
sufrir à un enemigo o vecino, que le era molesto.
Si pudieran tolerar mayores males ¿ quién duda
que serian mas fuertes ? La paciencia es el carácter
de la fortaleza, y juntamente de la Filosofía. Ci
cerón prueba muy bien este argumento en una de
sus Tusculanas: Platon dió tambien muy buenas
lecciones de tolerancia ; y por alguna cosa que tu
bo de Filósofo el tyrano Dionisio, sufrió con igual
dad de ánimo unas suertes tan distantes como ex
perimentó : Plutarco refiere , que preguntandole
uno despues de su caída, ¿ de qué le habia apro
vechado Platon y la Filosofía, respondió: para lle
var con dhimo igual estas mudanzas de la fortuna;
y añade Plutarco, que poresto no se mató d sí mismo,
como hacian otros (1). - - - -

Toda la Filosofía de Epicteto se revolvia sobre


dos palabras, substine , & abstine : privarse de lo
, que lisongea à los sentidos, y sufrir las cosas duras:
su muerte tampoco fue distante de estas máximas.
Ve aqui el discurso que hizo para sí mismo, apa
rejandose à morir dignamente, à lo menos respecto,
de lo que puede informar la razon, y la mas subli
me Filosofía (2). -

, Siempre he deseado (decia aquel gran Filó-.


, sofo ) con todo mi corazon, que en mis ultimos
, momentos me halle la muerte con tales disposi
», ciones, que sin turbacion, sin embarazo, y sin
, violencia haga yo como hombre libre esta ultima
, accion, y pueda decirle à Dios: ¿Señor, he tras
- - -

- -
. . . . . .. » pa.
-

(1) Plutarc in Apophteg, Cum interrogaretur ( Dionisius), quid tibi Plato, aut
philosophia profuitº Respondit, utarquo animo, facilèque ferrem fortuna mutationem.
Neque enim sibi ma usadmovit, quod alii, solent . -
(2) Epiclet, Enchirid, lib. 3. sect,7, versionis Latin, Angeli Politian,
s
PREvencion A Los vERDADER. Filósofos. 299
,, pasado vuestros mandamientos ? He abusado de
, los presentes que me hicisteis? No os he sometido
,, mis votos, mis sentidos, mis opiniones ? Me he
, quejado alguna vez de vos º Acusé vuestra pro.
,, videncia? s -

, Al contrario, yo estube enfermo, porque


, vos habeis querido, y yo tambien lo he querido:
s, estube pobre, porque vos lo ordenasteis, y yo
, he vivido contento en mi pobreza: me vi humi
, llado, porque vos lo quisisteis , y yo tampoco
, deseé jamás levantarme de mi bajeza: ¿ Me vis
,, teis triste jamás en qualquiera situacion? ¿Me ha
, beis encontrado jamás en el abatimiento o en la
, murmuracion ? Yo estoy dispuesto aun á todo
,, lo que os agrade erdenar sobre mí: la menor se.
, ñal que me deis será un orden inviolable. ¿ Que
, reis que salga de este espectáculo magnífico ?
, Pues ya voy à salir de él , y à rendiros mil gra
, cias humildísimas de que os habeis dignado de
,, admitirme en él , para que viese todas vuestras
» obras, y para reunir à mi vista el orden admira
,, ble con que gobernais este Universo.“
Esta nobleza y elevacion de afectos resplande.
cieron en el alma de un Liberto, y en el cuerpo de
un cojo ; pero la Filosofía y la virtud hacen se.
ñores à los siervos, y à los débiles fuertes. Indig
na cosa parece , que Roma lo arrojáse de sí en
tiempo de Domiciano, por lo peligrosos que el
Imperio creía à todos los Filósofos. Ahora conce
do razon à Diogenes, en llamar solamente cojos y
débiles à los que carecian de pera, o de Filoso
fía (1). Bastan estas pocas cosas para hacer à la
Pp 2 Fi
, (*) Laért. lib. 8, cap. 1.
3oo PA R r E se G u N o A.
Filosofía el honor, que merece en quanto al estu
dio que ha hecho de la humanidad y de la pacien
cia. Por esta muestra se convence quan lejos está
de la Filosofía esta desesperacion, que hoy se lla
ma heroismo entre unos Pseudo-filósofos , aboba
dos en los deleytes , y abatidos en qualquiera
desgracia.
cxvil... , Esto va haciendo, que el Suicidio, y el Fana
Principios de los .
¿tismo sea otra vez de moda en los estados mas polí
¿ºº ticos de Europa, como lo fue otras veces entre los
bárbaros , sin que en esto dejáran de serlo los Ro
manos. Yo no me admiraré de los casos funestos,
que siempre han ocurrido en todos los pueblos por
algunos furores. De estos no trato yo tanto como
de unas muertes que inspira una Filosofía delicio
sa, y juntamente cruel. Los principios de ésta dis
ponen à matarse, siempre que la ordenacion de las
cosas le salga contraria; porque enseña, que el fin,
para que el hombre ha venido à la tierra, es para
gozar del placer: que éste es el único resorte que tie
ne para obrar ; en esto ponen su ultima felicidad.
como Epicuro. Por consiguiente , quando se le
anublare esta felicidad mundana, que es tan in
constante, y quando el placer se le convierta en
dolor, debe una de dos: ó faltar à sus principios,
o quitarse à sí mismo de este mundo. -

Por otra parte enseñan, que la muerte es na


da; porque o fue, ó será con que ningun sér
tiene de presente.

Aut fuit, aue veniet; nihil est presentis inilla,


44orque minus pana, quam mora mortis habet.
Sien
PRevENcion. A los vERDADER. Filósofos. 3or
Siento, que algunos Escritores Católicos hayan
hecho caso de este sofisma tan pueril, como puede
ser perjudicial. En la citada disertacion del Suicidio
hago ver quan ninguna verdad contiene , y quan
ta es la sensibilidad fysica que hay en la muerte.
Aquel principio sirve solamente para suavizar el lazo
à los fanáticos. Epicuro, que enseñaba este y otros
principios semejantes , murió conforme à ellos:
apretóle el dolor de la vegiga , y hallandose en cux.
una vejéz, que le prometia sin eso pocos años, Pº
buscó el modo mas blando de matarse, y eligió un
baño caliente, que bastaba á desatar el cavo de su vida,
por hallarse en una summa debilidad. Asidió un exem
plo contrario al de Epicteto; pero contrario tam
bien à otros de sus principios: porque exòrtando
aquel delicioso Filósofo à deleytarse hasta en el
dolor, daba para ello esta regla, que se llama el
medicamento de Epicuro: si el dolor es largo, será
leve; y si es fuerte, será breve: Si longus levis, si
magnus brevis. Pues si tu dolor, Filósofo inconsi
guiente, es tal, como ponderas, que nada se puede
añadir d su grandeza; aguarda un instante, que
no podrá dejar de ser breve su fin (1).
Pero no aguarda nada esta Filosofía : es mas
breve su paciencia, que lo puede ser la vida ; y
mas leve su ánimo, que lo puede ser algundolor:
con que ateniendose à su objeto principal, que es
buscar el placer y huir todo padecer, eligen salir
presto de este mundo."
Ade.

(1) Epist, ad. Idomeneum ,, apud Laert, pag. 7:o. Cum ageremus , virae bea
tum, Sz eumdem supremum dien , , scribebama, hac. Tanta autem vis norbiur
gebat vesica, & viscerum, ut nihiladeorum magnitudinem posset accederº,
a".
3o 2 PART E s E GU N D A.
Además de esto, como despues de la muerte se
fingen, que no hay suplicios ni dolores eternos que
temer; ni un Dios vivo, en cuyas manos deben
ir à dar, tienen esta fuerte barrera menos donde
detenerse, y eligen primero dejar de ser, que dejar
de holgarse. Summa necedad y mas indigna de
un Filósofo, como hago ver en la citada diserta
cion. Ve aqui las doctrinas de mala muerte , que
CL. ministra una Filosofía vergonzosa à la humanidad,
¿º
suicidios en Eu y desoladora de la sociedad de aqui se están hoy
ropa por estas lec viendo tantos Suicidios en la Europa. Los muchos
C19lc$,

que anuncian las noticias públicas, son unos pocos


de los que realmente se experimentan ; pero el go
bierno ha tomado en algunos Reynos la providen
cia de que se callen, por hacer menos estupenda y
escandalosa esta barbarie. En la dicha disertacion
puedo hablar mas en particular, y clamar por los
remedios convenientes. Lo peor es, que este furor,
hijo del Ateismo, no solo arrastra con aquellos in
felices, à quienes abisma en la tristeza la concien
cia de sus delitos y el temor del suplicio , sino
tambien con los hombres de bien , si es que pue
den serlo con este error. , Porque dicen , que si
, hay Dioses en el mundo, los hombres de bien no
, deben temer la muerte; pero si no los hay , ¿ qué
CLI. , hacen sobre la tierra? (1)“
Tienen la osadía
de hacer la apo. El Autor del Systéma de la naturaleza (2) ha
logía por esta a tenido la osadía de defender la atrocidad del Sui
trocidad. Culpan
á los Theólogos,
que la disuaden. cidio. A éste tiene por una accion mas digna de
los hombres de bien, que de los malos; porque el
pri
to Marc. Antonin. -

(2) Syschem, de la Natur, cap. 12,


PRevencioN A los veRDADER. Filósoros 303
primero teme que puede hacerse delinqüente por
cierta combinacion de circunstancias inopinadas;
pero el malo, dice, no teme esto en su vida, y
se rie de los remordimientos de su conciencia. Cul
pa à los AMoralistas, que por ciertas idéas religio
sas han creido , que nunca er permitido al hom
bre romper los lazos que lo atan con la sociedad.
Reprehende tambien à los que han mirado al Sui
cidio como à una accion cobarde y floja. En la ci
tada disertacion respondo à esta apología, aunque
no lo merece. Yo creyera que en la Europa, re
gion tan floreciente y sábia, no se criáran hombres,
tan feroces, que boqueasen errores tan contrarios
à la humanidad, que se ama tanto ; pero esto no
es, sino por la infelicidad de haberse resfriado, y
en muchas partes apagado el espíritu de la Reli
gion Católica. El mismo Escritor impío no le pue
de negar este honor: La Religion , dice, hace a
los hombres menos pródigos de su vida en nuestrar
Regiones (1). En efecto, ningun otro espíritu di
sipa tan de raíz los furores y manías, que llevan
al Suicidio. La gracia del Evangelio no dexa en
las, almas ni aun sombra de tristeza : solamente
para dar lugar à la penitencia, permite y hace que
nos contristemos; pero tantos como hay experi
mentados en esto, pueden decir por sí mismos, si
este dolor santo no está mezclado de una uncion,
e lo hace mas dulce y consolador que todo el
placer del pecado. Siendo este el mayor mal que,
teme el Christiano, si todavia pecáre, no le per
mi

(1) Systhem, de la Natur, pag. 3os. & 303.


3o4 PA R r e s Ec U N D A.
mite la Religion que se entristezca hasta desconfiar:
al punto le pone delante las entrañas de un Salva
dor, que dixo al primero de todos sus Vicarios :
CLII Si pecdre tu hermano innumerables veces, siempre le
Es verdad
2.
Evangelo sip
el perdonará en mi nombre. Esta puerta no se cierra à al
este espíritu. guna persona y en ningun tiempo por los mayores
delitos. Es pues un necio, poseído del Demonio,
el que en el seno de la Iglesia se desespera y
Ningun otro mal puede oprimir à un Chris
tiano: sabe éste mejor que todos los Filósofos, que
no hay en el Universo algun acaso; que es un fan
tasma de niños o de insensatos la fuerza del hado;
que todo se mueve por el orden de una providen
cia buena y sábia; que todo coopera al bien de
los que aman à Dios ; que en este sentido ningun
trabajo o mal de pena hay en la Ciudad, que Dios
no haya hecho ; que éste es fidelísimo ; que jamás
nos manda lo que no podemos, ni nos prueba
sobre lo que podemos ; que si nosotros fueremos
tambien fieles à los bienes que nos envia, o à los
males con que nos exàmina, nos coronará con un
honor, de que no es digno nuestro momentáneo
trabajo. O si los engañados Filósofos quisieran
probar la dulzura de la paz christiana, y volverse
de sus caminos pésimos hácia el Señor! Al punto
hallarian à éste convertido hácia ellos; y aunque sus
delitos y sangre sean como la grana, sus almas
quedarian como la lana limpia : experimentarian
esta inagotable misericordia , que hay en los teso
ros de la Iglesia Católica ; y se dejarian de errar,
fingiendo una crueldad, que no es de su apro
bacion.
Ad
PREvencion A los vERDADER. Filósofos. 305
a Admirará, como pueda ser, que estos Filóso
fos disipados hayan soñado todavia tanta inhuma
nidad en los Sacerdotes Católicos A estos culpan
del Suicidio que ellos mismos enseñan, y defien
den como bueno. Dicen, que los Ministros de la
Iglesia distribuyen los cuchillos por los pueblos
crédulos, para que se maten à sí mismos (1). Tras
esto, tomando la capa del amor à la humanidad,
insultan à los Christianos de crueles, por quatro
capítulos: El primero contra los Príncipes Católi
cos; el segundo contra los Magistrados; el tercero
contra los Ciudadanos particulares; el quarto y to
dos, contra los Sacerdotes.
CLIII. º

a. ¿Quién creyéra que estos Filósofos sanguina mismo;


se alaban a sí
de hu
rios pareciesen tan humanos, quando tratan del manos, y à fioso
derecho soberano de los Príncipes, para declarar la les.sº:
1. a los Re
uerra? Aqui es donde muestran su amor fingido yes que declaran
una guerra justa.
à la humanidad, defendiendo con Fausto Socino,
que no es lícito al Príncipe Christiano hacer la
guerra à sus vecinos, ni à sus enemigos (2). Que
la guerra es mala esencialmente, y contraria à los
preceptos de Christo. Este perverso error se halla
esparcido por los libros de los falsos Filósofos, co
mo se verá despues. CLIV.

4, Con el mismo pretexto de humanidad, y pon 1... a los Magis


trados, que coa
derando la lenidad christiana , como la conside deman à muerte
à los Reos,
racion que por otra parte merece la vida de un
hombre, les niegan en sana paz à los Magistrados
Tom. I. Qq Chris

(1) De lº Sprit, disc. ... cap. 14. pag. 252. Contag sacrée, cap. 4.5. Essai sur les
Prejuges, cap. 5. pag. 1: o,
(2) ...In respons, Jacob Paleolegum pro Racoviensibus. Et super Matth, cap s. 6.
Noa licere homini Christiano Magistratus authoritate bella gerere , & eju, opem secun
dum leges ad vindicandas quascu m que injurias implorare, iten bellum gerere rem esiº
Perse malam , & Christi praceptis contrariam. -
3o6 PA R r es e G U N D A.
Christianos la potestad coactiva. Uno de estos se
adelanta à decir, que ni el Magistrado Christiano
tiene algun imperio, para imponer la pena de
muerte à los reos; ni que el pueblo ha podido con
ferirles este derecho sobre sí mismos (1) por algun,
pacto social. ¿No es una paradoxa de las mas céle-.
bres que se pueden ver, el que mientras dan estos
à cada uno derecho de matarse à sí mismo, por
no hacerse delinqüente, le nieguen la potestad de
transferir este derecho en el Magistrado, para que
lo use con los verdaderos delinqüentes? Aqui no
puedo dejar de prevenir otra vez, y de rogar mas
à los buenos Filósofos y Jurisconsultos Católicos,
que usen de toda precaucion contra estas doctrinas
de error: se siente ya en algunos de los nuestros
este cáncer. Uno, cuyos talentos me son singular
a "¿, a mente amables , ha inclinado tanto hácia esta doc.
¿"¿ trina, por defender la causa de los miserables, que
ºlº humanidº no sé, como pudiera escusar sus proposiciones del
error de los Socinianos.,, Jamás (dice) es lícito à
, los hombres ensangrentarse en sus cuerpos: nun
- , ca tienen potestad para abandonarse por sí mismos
- , à los tormentos: luego ni pueden conceder à los
, Magistrados la potestad de atormentarlos, ni de
,, ensangrentarse en ellos. Porque no puede alguno
, conceder à otros el derecho que no tiene sobre
... , , sí mismo. “Esta argumentacion, le digo de ver
dad, que es capciosa y faldz: o por mejor decir,
lleva inevitablemente à un error. Porque aunque
su intencion sea, como despues manifiesta, servir
- SC

(1) Ludovic. Welzogenius in annotationib, ad quatuor quastiones de Magistratu,


bello , & qua his conexa sunt, quaest, I. Magistratum cum fotestate coactiva exerceri
a Christianis non Posse, cc um Christianumid munus, & jus alicuius defene,
PREvENcioN A los vERDADER. Filósofos. 3o7
se de ella solamente para los reos dudosos, o para
los delitos no probados; pero, tomado en general,
tira à persuadir, que los hombres no pueden dar à
los Príncipes el derecho de la vida y de la muerte:
porque en ningun caso puede un hombre, por
mas cierto que esté de su delito, matarse à sí mis
mo: Haud enim fieri potest , ut quod ipsi jus non
habent , aliis concedant. No cito al Autor, porque
solo es mi ánimo el que él me entienda, si leyere
esto, y acepte mi amigable deseo de que imite
modélos mas dignos de su erudicion y de sus ta
lentos. Sigamos nuestro camino. - CLVI.

La misma hypocresía de humanidad se ha pre- º, ¿


textado, para negar à los Christianos la precisa ¿
defensa contra
res. Aqui violentos
vienesusotra causa célebre, u otraagreso
e inevitables para-” Grocio.
en
doxa que notar. El matar à uno por vengarse de
la ofensa , que ya hizo, es entre estos Filóso eva
fos una venganza justa o una culpa leve; pero el colo eso
matar a un invasor de nuestra propria vida, que ¿"""
no se puede evitar de otro modo; nos lo dan por
un pecado grave (1). Siempre es de reparar , que
haciendo à los particulares, autorizados para ven
gar sus proprios agravios, nieguen que puedan
transferir este derecho en los Magistrados, para
que los venguen con mas sosegada justicia.
-
Qq 2 To

(1) Ludovic. Wolzog. ubi supr. quaest. 3. Non licere Christianis vitam suana
snorumque contra latrones, & invassores vi oposita defendere, sí possint : quia fieri
non potest, ut Deus hominem vere pium ipsique ex animo confidentean tali involvi
patiatur periculo, in quo quidem ipsum servatum velit, sed non aliter quam a guinis
humani efusione. It. Homicidium aggresoris pro graviori delicto ¿ m esse quam
ipsam vindictan, Vindicando enim (inquiridem Wolzogenius) retribuo injuiam
jau aceptan at hic occido hominem , qui me forsan nondum larserat, necdu ú occi
derat, sed qui voluntatem tantum habuit occidendi me, aut la dendí imò de que
certo scirenon pessum , an ume animo occi
- - - - den di, & non Potius terrendi tantum,
tutius me spoliare Possit , aggediatur, * - - - º
o8 - PA R TE s E G u N D A.
CLVIII.
Todo lo hacen
culpa de la Reli
Toda esta, que llaman los Pseudo-filósofosín
gion. humanidad en las Potestades públicas, la van siem
pre à echar sobre la cabeza de la Religion y de los
Sacerdotes., Estos (dicen) han convertido la
, lítica en tyranía. Siempre (1) persuaden à los
, Reyes, que son las imágenes de Dios que en
, calidad de tales pueden disponer de los bienes, ,
, libertad, vidas y personas de los subditos: que
s, los Príncipes, embriagados con la lisonja, ya de
, estos y ya de sus proprios Ministros, se han eri
, gido en despóticos, tyranos, licenciosos, y han
, hecho infelices à los pueblos. “ Esta impostura
contra la Religion se desmiente por otra, con que
la acusan de que en ella no pueden los hombres (2) ser
sumisos, sino condicionalmente , d la autoridad sobe
rama. Esto no puede ser, à menos que la Religion
no enseñe à un mismo tiempo la esclavitud y la in
dependencia. Si en la Iglesia se enseña, que es pri
mero obedecer di Dios que d los hombres, eso no es
alguna condicion que debilite à la potestad huma
na: porque ésta jamás es tan absoluta, que no de
penda de Dios o que pueda mandar sobre los
preceptos divinos: todas las potestades legítimas
nacen de alli: ni pueden valer mas que en quanto
vienen de Dios, y sirven à Dios. Si estos impíos
no negáran à Dios, tampoco negarian las demás
potestades, que estableció en el Sacerdocio y en el
Principado. Pero si aborrecen al Señor, llamando
le cruel y austero, qué mucho será ¿ que llamen
tal

(1) Systhem, de la Natur. pag 241, part. 2. Contagion sacrée , cap. 7. y 64


Essai sur les perjuges, cap. 2. Pag. 15. & cap. 4. pag. 369.
(1) Militair Philosophe, cap. o pag. 117. Contagion sacrée, eap. 5. pag. 8a. 87,
Christianisme devolé, pag. 149.
PREvENcon A Los veRDADER. Filósofos. 3o9
tambien crueles à quantos en la tierra son sus Vi
carios?
De aqui pasan à exagerar la quarta especie de lla,
crueldad, que se enseña y exercita entre los Cató. ¿
licos. Los Doctores del Suicidio no pueden ver sin ¿
compasion el uso de las mortificaciones y peniten
cias christianas: la abstinencia de carnes, la prác
tica de los ayunos , las disciplinas secretas y pú
blicas, y todo lo que puede refrenar las pasiones,
es para ellos un espítitu de crueldad contra el de
recho de la humanidad, que prohibe el quitarse la
salud, o derramar la sangre, &c. No pueden su
frir el rigor de una ley , que fuerza al Pueblo, que
vive de su trabajo, d contentarse con una comida ca
ra, mal sana, y poco apta a reparar el vigor(1):
como si el pueblo, que vive de su trabajo, no usá
ra de esta comida quasi todo el año. Pero advier
tan nuestros Filósofos, que esto no es à costa de pes
cados caros, ni de mesas destempladas, poco pro
prias para reparar las fuerzas, y muy eficaces para
estragarlas, como las traen los dados à la crapula.
Estas mesas son las mal sanas , y caras; pero la
comida Quaresmal, no es cierto que dañe à la sa
lud. Esta es una qüestion, de que tomarán lo que
les parezca, dejando à cada uno igual libertad de
pensar lo cierto es, que los nuevos Filósofos ig
noran lo que pasa en el mundo y entre los mas de
los hombres, quando tratan asi de gobernar las me
sas de estos. El ayuno (que les parece tan cruel) co
mo la frugalidad de las comidas, lejos de quebrantar
lasalud, la reducen à un justo temperamento: por
10162

(1) Christianisme devoilé, pag. 21o. - .


31 o PA R r E se G U N o A.
medecima se les debiera mandar à nuestros Filóso
fos el uso del ayuno y de la abstinencia. Esta cos.
tumbre hubiera valido la vida à algunos, que
quisieron acostumbrar las indigestiones à la san
CLX. gría (1). , , , , , , , ,
Algunos católi- Duelome de que entre nosotros haya Católi
¿ cos, mas llenos del amor à la humanidad, que lo
¿ que
tos es
han
IInciltc.
justo. Ya ose unos
sido, lee, fervores
que los hechos de los deSan
imprudentes la
devocion , o efecíos de aurílios singulares y no acos
tumbrados de Dios. ¿Quánta es nuestra pruden
cia para osar condenar de imprudentes los hechos
de los Santos ? ¿ Quánta es nuestra ciencia para
calcular, y tasar las medidas de los auxilios de
Dios? ¿Son tan desacostumbrados desde el princi
pio de la Iglesia los ayunos , las vigilias noctur
nas y diurnas , y las maceraciones aun sangrien.
tas? ¿Tan raros , o insolentes son entre los Cató.
licos estos aétos de penitencia , que les dicta una
detestacion de las culpas pasadas, o el cuidado de
reprimir sus pasiones viciosas, o el zelo de vengar
discretamente las injurias hechas indiscretamente
contra la Magestad soberana ofendida? No sé qué
prurito se pega hoy de unos à otros, o por la
conversacion, o por la leccion de los libros enve
nenados de los Pseudo filósofos. ¿Si nosotros ha
blamos como ellos, quién queda para defender la
verdad , y hablar con juicio? No me cansaré de
rogar esto a nuestros buenos Filósofos. Vean con
qué liviandad se arrastra la crítica, y todo buen
S611

- ( ). Este, fue Juliano. La Metrie, Materialista, de cuyos errores y muerte habrá


ocasion de hablar. - . . . -
PREvENcioN A Los vERDADER. Filósofos. 311
sentido , para tener el gusto de hallar una nue
va qüestion entre las cosas mas sentadas y ciertas.
El desprecio y la indolencia con que algunos quie,
ren hablar de la devocion, apenas los deja distin»
guirse de los impíos, que nos ponen el nombre de
Pietistas. . . . . . . . . . - - - -

- La práctica de las disciplinas, segun la han Se explica la prác.


tica de las disci
usado los Santos, y se ha recibido en la Iglesia, pinas, y su dis
no tiene alguna de aquellas censuras, º porque la de
tancia del error
los Flagelan
misma Iglesia condenó los Flagelantes. Los Teó
logos que escribieron contra aquellos hereges, se
dolerian, al verse alegados para reprobar las dis
ciplinas piadosas, aunque de ellas se siga algun
gasto de la propria sangre. Gerson no pensó en
condenar éstas; antes condena à ciertos Abogados
de la impenitencia (1), que dicen: , , O! que es una
, necedad afligirse en esta vida voluntariamente, y
,, no buscar sublimes y brillantes, honores ! Quánta
», imprudencia es el no buscar gustosísimos deley
ºs tes, despreciado el saco y la ceniza , el cilicio
2, y el azote. “ oco i ,
. . Su tratado contra los Flagelantes nada tie
ne contra los Christianos. Alli solo condena la
propria voluntad, y con ella el error en que se
sumergieron aquellos fanáticos, haciendo à las
disciplinas sangrientas un bautismo (2) necesario
para la salud eterna. Si condenára las mortificacio
nes sangrientas de los santos penitentes, merecería
s. "
Ger
. , ,

(1) , Joan. Gerson in tract. contra vanam curiositatem super illud Marc. 1. Parni
semini, & credite Evangelio : Quanastutum est, inquiunt, inhac vita se gratis
affligere, & non quae ere sublimes , & pulchros honores, contempte saco, & cere
quam stultum est insuper non quaerere jucundissinas voluptates , rejeto cilicio,
- verbere 3 jejunio... Edit. nov. tom. 1. col. 89, 9o. - -

ta) Videatur ejusdem tractatus.... insuper, Sianda Lexic, Polem, verb, Flagelantes.
312 . PA R r E s E. G. U N D A.
Gerson la misma censura, que el Padre Natal
Alexandro tubo que purgar de la primera edicion
de sus obras. Citó este Padre el Opusculo de
Gerson, y tomó de él (1) aquellas palabras: Ler
Christi, si videatur flagella indulgere, jurta illud:
Ecce ego inflagella paratus sum; nihilominus cir
cumstantiae debent apponi, quibus rationabilefiat ob
sequium mostrum. Entre las condiciones que aña
de , es , que se hagan sin efusion de sangre; al
modo que se hace en las Religiones aprobadas y
por algunas personas devotas.
- , Esta proposicion, ac sine sanguine, fue nota
da por los Censores del Padre Natal : éste res
pondió, lo primero , que dichas palabras son de
Gerson y no suyas : lo segundo, que ni él , ni
Gerson intentaban reprobar las disciplinas hasta ver
ter la sangre, segun lo hacen las personas peniten
tes ; con reserva, sin ostentacion vana , sin algu
na intencion de error, con aprobacion del Superior,
ö del prudente Confesor , ô por movimiento del Es
píritu Santo (2). Desde que por las Cartas de
San Vicente Ferrer entendió el mismo Gerson,
que no en otro espíritu , sino en el de verdadera
penitencia, de humanidad y de sumision à las de
terminaciones de la Iglesia, del Concilio, y de
- los
(1) Gerson tract. contra Flagellantes, tom. 1. novae edit. fol. 66o.
(2) P. Natal. Alexand. tom. 8. edit. Venet. de 177r. pag. 14. schol. 1. Nulum in
hac praecedenti , vel subsequenti pagina verbum meum est. Totae sunt ex benerabilis
Gersonii verbis in trastatu contra Flagellantes contexta. Flag llationem usque ad
sanguinem non improbo, uti nec Gersonius improbavit, quatenus fit animo poeniten
te, seclusaque ostentatione, site scandalo, judicio superioris, sive pii ac prudentis cons
cientiae modetatoris, aut aflatu Spiritus Sancti. Prouteam sancti piè in corpus suum
saevientes exercuerunt , & inter alios S. P. Dominicus. Sed eam dumtaxat improbo,
quae pravis circumstantiis, & errorbus comitata erat , & contanitata in secta Flagel
lantium , quam reprobavit Ecclesia , Clemens Sextus Pontifex maximus damnavir,
De flagellatione, seu disciplina , (ut loquimur ) in Coenobiis, in quibus usus illius
intermissus est instaurandus, & si praceptum Domini non habeo, consilium do.
PREvENcioN A los vBRDADER. Filósofos. 313 CLXIII.
los Prelados, tomaban muchos de los oyentes de Elogios de algu
nos Padres à es
San Vicente estas disciplinas sangrientas , se con taS disciplinas.
soló ; y alabó el espítu del Santo. , Estas cir
, cunstancias (dice) (1) me aseguran ahora (contra
, los rumores de muchos) de la discreta humildad,
», y de la humilde discrecion de tan grande varon.
,, Esta discrecion fue puesta por los Santos Pa
», dres para regla y conductora de las otras vir
, tudes. “Aqui se ve lo que sentia Gerson sobre
tales penitencias, y qual era su único cuidado.
Se halla siempre y que estas maceraciones me.
recen la estimacion de unos Espíritus fuertes ver
daderamente, y pios. San Pedro Damiano, quan
do consideraba esta clase de mortificacion que ha
cen los penitentes, exclamaba (2):, O quán gran
,, de è insigne espectáculo quando el supremo.
,, Juez observa desde el Cielo, y el hombre se
y, mortifica à sí mismo en su retrete por sus delitos;
, quando el mismo reo preside à las secretas pa
y, siones de su corazon, hace tres oficios: se cons
,, tituye Juez en su espíritu, reo en su cuerpo, y
s, executor de la Justicia en sus manos Ve aquila
, hostia viva, añade, que se sacrifica à Dios ,
, es ofrecida por los Angeles santos. Asi la víctima
, del cuerpo humano se une invisiblemente al único
- Tom. I. Rr \ , , Sa
(1) Ge son ubi supr. col. 662. - -

(2) D. Petrus Damian. opusc. 43. ad Cassinenses Monachos, cap. 6. Apud Natal
Alexand, ibid. O quan jucundum , & quam insigne spectaculum Cum supernus Judex
de Carlo prospectat , & homo semetipsum in inferioribus pro suis delictis macta Ubi
reus ipse in pectoris sui penetralibus praesidens trifarium tenet officium : in corde se
constituit judicem , reum in corpore , manibus se gaudet exhibere tortorem : ac si
Deo, Sanctus poenitens dicat : non opus est Dornine, ut officio tuo me pumire prae
cipias non expedit, utipse me justi examinis ultione percellas, ipse mihi manus
inicio ipse de mue vindictam capio, vicemque nueis peccatis reddo ...& infrà: Haec
est hostia, quae viva mactatur, ad Deum per Angelos oblata defertur: & sic humani
corporis , victima illi unico sacrificio, quod in ara Crucis oblatum est invisibiliter per
miscetur : , & sic in uno thesauro sacrificium omne recondirur, videlicet, & quod,
snumquodque membrun, & quod caput omnium obtulit electorum. -
316 PA R r E s E GU N D A.
teria de doctrinas contra doctrinas; à exemplo
de esto poco, que yo pondré aqui para que pue
da servir de principio. Se preguntará, y resol
verá por las reglas ordinarias de nuestros Pseu
do-filósofos. ¿Puede el Príncipe o el Gobierno
soberano decretar una guerra justa e inevitable?
Responden : eso es una tyranía. ¿Puede el parti
cular atacar à su enemigo, o porque le ofendió,
o porque estorba à su felicidad 2. Eso es licito,
dicen, y aun obligatorio di cada Ciudadano. ¿Po
drá este mismo Ciudadano matar à quien le insul
ta, sin dejarle huida ? Esa es una atrocidad, di
cen, contraria al espíritu de los primeros Christia.
nos, que elegian primero dejarse morir, que matar,
¿Puede uno darse una disciplina sangrienta por pe
nitencia? Eso es un loco Fanatismo. ¿Puede darse
de puñadas , o ahorcarse ? Eso , es santo. ¿Debe
ayunar un Christiano por mortificar sus pasiones
Esa es una vanidad, ö mania de cabeza. ¿Puede
un Espíritu fuerte matarse de hambre, o rompien
dose una vena ? Eso es Filosofía: y como se sepa
hacer divirtiendo al mismo tiempo à sus amigos,
haciendo gracias à sus domésticos, y bebiendo
vasos de vino puro, será emular los grandes exem
plos de Sócrates, de Epicúro, Petronio, y otros
semejantes. - - -

- i Ve aqui algo de lo que traga sin escrúplo un


siglo tan ilustrado y tan exacto en la observancia
del método, del buen orden , de la claridad y
conseqüencia de las idéas: en una palabra, el siglo
de la crítica. Pero ve aqui tambien la atrocidad
que gusta en un tiempo, en que todo es humani
dad, patriotismo, y amor à los hombres. Todo
-” . - - SC
PREvencion A Los vERDADER. Filósofos. 31 7
cesto, con lo demás que dejo indicado en los artícu
los de esta Seccion, hará juzgar à los buenos Filó
sofos y à todo hombre de sano sentido, si no van
las cosas derechamente à pervertir la racionalidad,
y à destruir la sociedad. y

sEcCION TERCERA.
zA PsEUD o Frzoso FIA Po Ne
los principios para destruir las virtudes par
ticulares, con todas las Ciencias,
y Artes. -

e
E debetercerun oficio que , segun el plan propuesto,
Filósofo al Estado, es ser un Maes
tro de costumbres y de toda buena disciplina. Co
a mo es sensible la diferencia que hay entre el cora
zon y el cerebro, asi son distintas las virtudes de
cada una de estas partes. El espíritu se adorna y Las idéas de la
verdad , y la
fortifica con la sabiduría; la voluntad por el amor eleccion del bicn
es el fin a que
à todo lo honesto. La Filosofia verdadera es como Filosofia.
debe trabajar la
una fuente, que hace la amenidad del corazon,
y lava las tinieblas del espíritu (1): o, como dice
Ciceron, arranca en una parte las raíces de los vi.
cios, y prepara los ánimos para recibir las simien.
tes buenas y escogidas. Ella misma es, añade, la que
las siembra, para que despues de criadas y adultas
lleven frutos dulcísimos. El juicio de la verdad,
y

(1) Cicer. sape citatus.


- ,
316 PA R r E s E GU N D A.
teria de doctrinas contra doctrinas; à exemplo
de esto poco, que yo pondré aqui para que pue
da servir de principio. Se preguntará, y resol
verá por las reglas ordinarias de nuestros Pseu
do-filósofos. ¿Puede el Príncipe o el Gobierno
soberano decretar una guerra justa e inevitable?
Responden : eso es una tyranía. ¿Puede el parti
cular atacar à su enemigo, o porque le ofendid,
o porque estorba à su felicidad ? Eso es licito,
dicen, y aun obligatorio di cada Ciudadano. ¿Po
drá este mismo Ciudadano matar à quien le insul
ta, sin dejarle huida ? Esa es una atrocidad, di
cen, contraria al espíritu de los primeros Christia.
nos, que elegian primero dejarse morir, que matar,
¿Puede uno darse una disciplina sangrienta por pe
nitencia? Eso es un loco Fanatismo. ¿Puede darse
de puñadas , o ahorcarse ? Eso es santo. ¿Debe
ayunar un Christiano por mortificar sus pasiones?
Esa es una vanidad, ö mania de cabeza. ¿Puede
un Espíritu fuerte matarse de hambre, o rompien
dose una vena? Eso es Filosofía: y como se sepa
hacer divirtiendo al mismo tiempo à sus amigos,
haciendo gracias à sus domésticos, y bebiendo
vasos de vino puro, será emular los grandes exem
plos de Sócrates, de Epicúro, Petronio, y otros
semejantes. - -

- Ve aqui algo de lo que traga sin escrúplo un


siglo tan ilustrado y tan exacto en la observancia
del método, del buen orden , de la claridad y
conseqüencia de las idéas: en una palabra, el siglo
de la crítica. Pero ve aqui tambien la atrocidad
que gusta en un tiempo, en que todo es humani
dad, patriotismo, y amor à los hombres. Todo
-” º - SC
PREvancion a Los vERDADER. Filósofos. 317
cesto, con lo demás que dejo indicado en los artícu
los de esta Seccion, hará juzgar à los buenos Filó
sofos y à todo hombre de sano sentido, si no van
las cosas derechamente à pervertir la racionalidad,
y à destruir la sociedad. ,

- . = 3

sECCION TERCERA.
zA Ps EUD o Frzoso FIA. Po NE
los principios para destruir las virtudes par
- ticulares, con todas las Ciencias,
y Artes.
DL tercer oficio que , segun el plan propuesto,
e debe un Filósofo al Estado, es ser un Maes
tro de costumbres y de toda buena disciplina. Co
a mo es sensible la diferencia que hay entre el cora
zon y el cerebro, asi son distintas las virtudes de
cada una de estas partes. El espíritu se adorna y
fortifica con la sabiduría; la voluntad por el amor de
à todo lo honesto. La Filosofia verdadera es como
a.
una fuente, que hace la amenidad del corazon, "
y lava las tinieblas del espíritu (1): o, como dice
Ciceron, arranca en una parte las raíces de los vi.
cios, y prepara los ánimos para recibir las simien.
tes buenas y escogidas. Ella misma es, añade, la que
las siembra, para que despues de criadas y adultas
lleven frutos dulcísimos. El juicio de la verdad,
y

(1) Cicer. sape citatus.


- -
- 313. PA R r Es E G U N D. A. - ...,
y la eleccion del bien, son los únicos ô los prin
cipales objetos que promueve, * --

El amor à la verdad vence à todo otro amor


terreno, y à qualquiera trabajo esta es la mejor
disposicion para la virtud , y para toda suerte de
literatura. Con esta gracia , la piedad es despues
sólida, la justicia sincéra, la fidelidad inviolable,
la bondad sin artificio, la liberalidad sin hincha
zon, la humildad à cierta ciencia , la paciencia
sin abatimiento, la condescendiencia con sublimi
dad de ánimo, y el amor à la patria sin vanida