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DECLARACIÓN JUDICIAL DE FILIACIÓN EXTRAMATRIMONIAL

Ley que regula el proceso de filiación judicial de paternidad extramatrimonial

LEY Nº 28457

La filiación extramatrimonial es el vínculo jurídico que une al hijo respecto a sus padres unidos
fuera del matrimonio, es decir, producto de una unión de hecho. Nuestro C. C. prescribe el Art.
386° "Son hijos extramatrimoniales los concebidos y nacidos fuera del matrimonio".

Para establecer el vínculo de filiación, es necesario que intervenga un elemento


suplementario: sea un acto de voluntad expresado en el reconocimiento, sea una declaración
judicial en ese sentido.

ANTECEDENTES

En el Derecho Romano Clásico y en la Legislación Española promulgada por algunos Reyes de


España, por su marcada influencia romanista, se consideró que la simple unión sexual entre
dos personas libres constituía el delito público de ESTUPRO y la de una persona libre con otra
que no lo fuese el CONTUBERNIO; de manera que los hijos nacidos en estas condiciones NO
MERECÍAN NI SIQUIERA SER CONSIDERADOS HIJOS NATURALES.

El concubinato establecía el vínculo con tanta certeza como el matrimonio mismo; sin
embargo, cuando las doctrinas monogámicas fueron afianzadas por el Derecho canónico
fueron acogidas por las leyes de los estados europeos, tildándose incluso de infamia al hijo
natural, no mereciendo ninguna protección por el Derecho, y es así que en el siglo XIX privaron
al hijo natural de una protección semejante a la que se brinda al hijo legítimo.

Es en la Bélgica de 1903 y en la Francia de 1912 en que se empieza a investigar la paternidad


ilegítima en ciertos casos subsistiendo actualmente. Todavía hay país que la proscriben, en el
afán de creer con ello estimular la unión matrimonial, dar certeza y estabilidad a los derechos y
obligaciones que nacen de la procreación y las relaciones parentales. En cuanto a nuestro país
el C. C., de 1936, de alguna manera, daba cierta protección a los hijos extramatrimoniales; sin
embargo, establecía distingos con los tenidos dentro del matrimonio. Hoy el C. C., vigente q
1984 les reconoce iguales derechos.

INVESTIGACIÓN DE LA PATERNIDAD.— Hasta aquí hemos estudiado el primer


medio de acreditar la filiación extramatrimonial: el reconocimiento. Pero no sería justo
dejar librada una cuestión tan importante como es la determinación del verdadero estado
de
una persona, al libre arbitrio de los padres. Por eso los hijos pueden suplir la falta de
reconocimiento por una acción judicial que demuestre su filiación.
Este derecho no les ha sido reconocido sino después de un largo proceso histórico
(véase nº
659) y de vencer serias resistencias. Todavía cuando nuestro Código se dictó, prohibían
la
investigación de la paternidad los Códigos de Francia, Cerdeña, Nápoles, Holanda,
Haití,
Hesse y Chile; la permitían en cambio, los de Luisiana, Suecia, Noruega, Dinamarca,
España, Austria, Baviera, Prusia, los Códigos suizos y el common law (véase nota al art.
325 , C. Civil). Había, sin embargo, unanimidad en el sentido de que podía investigarse
la
Maternidad
ARGENTINA
Empero, nuestro Código limitó el derecho de la investigación de la paternidad a los
hijos
naturales; los adulterinos, incestuosos y sacrílegos carecían para la ley de padre y madre
(art. 342). Suprimida esa condición inaceptable, para los hijos sacrílegos por la ley 2393
<>de matrimonio civil, la evolución ha quedado concluida con la sanción de la ley
23515
<>, que elimina toda diferencia entre los hijos nacidos dentro o fuera de matrimonio,
quienesquiera hayan sido sus padres. Todos pueden hoy ejercer la acción de
reconocimiento
de la filiación. Y desde luego, la acción de investigación la tienen incluso los hijos
nacidos
antes de dictarse esta ley.

LA PRUEBA BIOLÓGICA. (ver nota 28)— En esta materia, se ha producido en los


últimos años una verdadera revolución científica. Hasta hace no mucho tiempo, la
prueba
del examen de sangre solo podía revelar que existía incompatibilidad entre el supuesto
padre y el hijo; es decir, podía establecer con rigor científico que el supuesto padre no lo
era. Pero no se podía establecer que una persona era hija de otra. Hoy los métodos
H.L.A.
(Human Linphocyte Antigen) y A.D.N. (ácido desoxirribonucleico) permiten establecer
con
un grado de certeza próximo al 100% si esa relación de filiación realmente existe. (ver
nota
29) Se comprende así la importancia actual de la prueba biológica, que salvo los
supuestos
que veremos más adelante, prevalece sobre todas las otras.
Pero estas pruebas no están exentas de inconvenientes. Por una parte, son caras; por la
otra,ofrecen dificultades técnicas muy importantes, por lo que resulta indispensable
contar
con un laboratorio altamente especializado; (ver nota 30) y tan delicado es el problema
técnico, que ha llegado a sostenerse la necesidad de que las pruebas se realicen
duplicadamente en dos laboratorios que cuenten con dicha alta especialización.

Cabe agregar que, lejos del valor probatorio del examen de sangre por los métodos
H.L.A.
y A.D.N., hay otros caracteres biotipológicos, que pueden servir como pruebas
corroborantes: parecido facial, pigmentación de la piel, escritura, enfermedades de
carácter
hereditario y predisposiciones especiales.

PRUEBA DE LA FILIACIÓN EXTRAMATRIMONIAL


Lo constituye el reconocimiento y la sentencia declaratoria de la paternidad o la maternidad,
de acuerdo con lo prescrito en el Art. 387° del C. C.

EL RECONOCIMIENTO

Es un acto jurídico de contenido extrapatrimonial, por el cual una persona admite o acepta ser
padre o madre de otra. La palabra reconocimiento, etimológicamente se deriva de la raíz latina
recognoscere, que significa confesar, declarar, admitir, convenir con algo, o percatarse de un
hecho, de su naturaleza e identidad. Según Varsi Rospigliosi, el reconocimiento "es un acto
formal, expreso inequívoco y solemne. Ello se debe a que la importancia y trascendencia del
mismo debe constar en un documento veraz, fehaciente y por demás seguro, que no ofrezca
duda acerca de su contenido." Para López Del Carril, tratadista argentino, es "el acto jurídico
consistente en la afirmación solemne de paternidad biológica, hecha por el generante, acto
que confiere al reconocido un status filii que lo liga al reconocedor." Según este autor, el
reconocimiento de un hijo crea un estado de familia, vinculante para con él; por tanto, nacen a
partir de allí deberes y derechos mutuos. El reconocimiento puede ser efectuado por el padre
y la madre juntos o por uno solo de ellos (Art. 388° C. C.).

De igual manera, este reconocimiento puede ser realizado por los abuelos o abuelas de la
respectiva línea del padre o madre premuertos, o cuando estos se encuentran en la situación
establecida en los Art. 43° Inc. 2 y 3; y 44° Inc. 2 y 3 del C. C.

CARACTERES DEL RECONOCIMIENTO

El acto de reconocimiento tiene las siguientes características:

 Es voluntario.

 Es incondicional.

 No admite modalidad alguna.

 Es irrevocable: Una vez hecho el reconocimiento, nadie puede pretender retractarse del
mismo, de lo contrario, crearía esto una inseguridad jurídica de graves consecuencias, sobre
todo para el ser más débil de la relación parental: el hijo.

EL RECONOCIMIENTO VOLUNTARIO

Es el que hacen los padres (ambos o cualquiera de ellos) de mutuo propio al momento de
Inscribir en el Registro de Nacimientos, el nacimiento de su hijo o mediante declaración
posterior por acta firmada y autorizada por el funcionario que corresponda (Art. 391" C. C.).

El nacimiento se puede hacer constar en el Registro de nacimientos, mediante escritura


pública o por testamento (Art. 390° C. C.). Según el Artículo 4° de la Ley 28720 del 25/04/2006,
se derogó el Artículo 392° del Código Civil y se modificó el Artículo 21° de este mismo Código,
permitiendo que cuando el padre o la madre efectúen separadamente la inscripción del
nacimiento del hijo nacido fuera del matrimonio, puedan revelar el nombre de la persona con
quien lo han tenido, pudiendo llevar en estos casos el hijo, el apellido del padre o de la madre
que lo Inscribió, así como el del presunto progenitor. No se establece en este último caso
vínculo de filiación alguna. Vale la pena también señalar, que este mismo artículo autoriza al
registrador, bajo responsabilidad a que, luego de efectuada la inscripción, dentro de los 30 días
siguientes, deba poner en conocimiento del presunto progenitor tal hecho.
De Igual modo, hace hincapié en que cuando la madre no revele la identidad del padre, podrá
inscribir a su hijo con sus apellidos. Asimismo, esta Ley en comentario, en, 11 Artículo 2°, a fin
de evitar la adulteración de la filiación materna o paterna, prescribe que el progenitor que de
mala fe, impute la maternidad o paternidad del hijo a persona distinta con quien lo hubiere
tenido, será pasible de sanciones civiles y penales que correspondan, añadiendo en el Artículo
3° de dicha Ley, que el presunto progenitor que se considere afectado por la consignación de
su nombre en la partida de nacimiento de un niño que no ha reconocido, puede iniciar un
proceso de usurpación de nombre en vía sumarísima de acuerdo con lo prescrito en el Artículo
28° del C. C., teniendo derecho, Incluso, el afectado a una indemnización.

Es preciso señalar que el menor que tiene 14 años cumplidos puede reconocer al hijo
extramatrimonial. Incluso puede reconocerse al hijo que ha dejado descendientes luego de su
muerte (Arts. 393° y 394° C. C.).

En cuanto al reconocimiento, el Art. 396° del C. C., prohíbe reconocer al hijo tenido en una
mujer casada, mientras el marido no lo hubiese negado y obtenido sentencia favorable a su
favor. Esto naturalmente, lo ha hecho el legislador en aras de proteger la unidad y armonía
familiar.

Por otro lado, el hijo extramatrimonial reconocido por uno de los cónyuges no puede vivir en
la casa conyugal sin el asentimiento del otro (Art. 397° C. C.). Esta prohibición no estaba
prevista en el C. C. de 1936, razón por la cual haber legislado sobre el particular constituye una
buena medida, evitando que uno de los cónyuges pretenda llevar al matrimonio un hijo no
común que, desde luego, podrá hacerlo si el otro consiente en ello, evitando así beligerancias y
abusos por parte de uno de los consortes, poniendo así —sobre todo— en salvaguardia la
integridad psicoemocional del menor concebido extramatrimonialmente.

Se puede reconocer al hijo mayor de edad, siempre que este lo consienta, no confiriendo
derecho sucesorio, ni alimentario al padre que lo reconoció, salvo que hubiere vivido en el
estado constante de hijo o hubiere consentido en ello. (Art. 398° C. C.).

NEGATIVA DEL RECONOCIMIENTO

De acuerdo con el Art. 399° del C. C., el reconocimiento del hijo extramatrimonial puede ser
negado por el padre o la madre que no intervinieron en él; por el propio hijo o por sus
descendientes —si hubiera muerto— y por quien tenga interés legítimo, sin perjuicio a lo
establecido en el Art. 395° del C. C. Es decir, que si ya lo reconoció no podría negarlo. El plazo
de negación del reconocimiento es de 90 días contados a partir del día en que se tuvo
conocimiento del acto, de lo contrario caduca. (Art. 400° C. C.). Aún más, el Art. 401° le
confiere el derecho a negar el reconocimiento hecho a favor al menor o incapaz dentro del año
siguiente a su mayoría o dentro del año siguiente en que cesó su incapacidad (Art. 401° C. C.).

RECONOCIMIENTO JUDICIAL DE LA FILIACIÓN EXTRAMATRIMONIAL O DECLARACIÓN


JUDICIAL DE FILIACIÓN EXTRAMATRIMONIAL

Se da cuando los padres de mutuo propio, no se avienen a reconocer al hijo


extramatrimonialmente concebido, por lo que este o su representante legal (padre o madre
que lo hubieren reconocido), tutor o curador en su caso y con autorización del consejo de
familia, pueden solicitarlo, e incluso la madre cuando es menor de edad, puede demandar
dicha filiación de acuerdo con el Art. 407° C. C.
Esta acción puede ejercitarse antes del nacimiento del hijo (Art. 405° C. C.). Puede ejercitarse
contra el padre, o la madre o sus herederos si hubiese muerto cualquiera de los primeros de
quien se solicita judicialmente el reconocimiento judicial de la filiación extramatrimonial
(Art. 406° y 411° del C. C.). La acción de reconocimiento judicial de la filiación
extramatrimonial no caduca nunca (Art. 410), quedando abierta la posibilidad de poderla
hacer valer en cualquier momento.

En estos procesos sobre filiación judicial de la paternidad o de la maternidad


extramatrimonial es admisible la prueba biológica, genética u otra de validez científica con
igual o mayor grado de certeza, siendo admisibles también dichas pruebas a petición do la
parte demandante en el caso del Artículo 402° Inc. 4° (en los casos de violación, rapto, o
retención violenta de la mujer cuando la época del delito coincida con la de la concepción)
cuando fueren varios los autores del delito. La paternidad de uno de los demandados será
declarada solo si alguna de las pruebas descarta la posibilidad de que corresponda a los
demás autores de dichos delitos.

De Igual manera, si uno de los demandados se niega a someterse a una de las pruebas será
declarada su paternidad si el examen descarta a los demás. Cabe anotar que la
responsabilidad de la obligación alimentaria es solidaria respecto de aquellos que habiendo
participado en la violación, rapto o retención violenta en grupo, se niegan a someterse a
alguna de estas pruebas (Art. 413° C. C.).

Es preciso acotar, que de acuerdo a lo prescrito en la Ley N° 28457, promulgada por el


Congreso de la República el 7 de Enero de 2005, al no haberlo hecho el señor Presidente y
ser publicado en el Diario Oficial El Peruano el 8 de Enero de 2005, en el Artículo 1° se
prescribe que quien tenga interés en obtener la declaración de paternidad puede pedir al
Juez de Paz letrado que expida resolución declarando la filiación matrimonial que demanda,
e incluso que si el demandado no formula oposición dentro del plazo de 10 días de haber
sido notificado válidamente.

El mandato dado por el juez se convertirá en declaración judicial de paternidad, añadiéndose


en el Artículo 2° de la ley precitada, que hecha la oposición por el demandado, se suspende
el mandato si el emplazado se obliga a realizarse la prueba biológica del ADN dentro de los
10 días siguientes, cuyo costo será abonado por el demandante en el momento de toma de
las muestras o podrá solicitar auxilio judicial a que se refiere el Artículo 179° del Código
Procesal Civil (beneficio del que gozan las personas que carecen de recursos económicos
liberándoseles de pagar), debiendo realizarse dicha prueba con muestras tomadas del padre,
de la madre y el hijo, de modo tal, que si vencido el plazo de 10 días, el oponente no cumple
con la realización de la prueba por causa injustificada, la oposición será declarada
improcedente y el mandato se convertirá en declaración judicial de paternidad.

Agrega dicha ley en su Artículo 3°, que si la prueba arrojara un resultado negativo, se
declarará fundada la oposición y el demandante que interpuso la demanda de filiación será
condenado al pago de costas y costos del proceso; pero si por el contrario, prescribe el
artículo 4° de la misma Ley, la prueba produjera un resultado positivo, la oposición será
declarada infundada, el mandato se convertirá en declaración judicial de paternidad y el
emplazado será condenado a las costas y costos del proceso pudiendo ser apelada dicha
declaración judicial de filiación dentro del plazo de tres días, la misma que será resuelta por
el juez de familia dentro del plazo no mayor de 10 días.

LA FILIACIÓN JUDICIAL EXTRAMATRIMONIAL PATERNA (Art. 402° C.C.)


La filiación representa el vínculo jurídico que une un niño a su madre (filiación materna) o a su
padre (filiación paterna). Para establecer ese vínculo, que funda el parentesco, el Derecho se
apoya en ciertos elementos: la verdad biológica, la verdad sociológica (el hecho de vivir en
calidad de hijo), la manifestación de voluntad de los interesados (el reconocimiento).

La paternidad extramatrimonial puede ser judicialmente declarada de acuerdo a los siguientes


presupuestos:

1. Exista un documento indubitable del padre que la admite, es decir, algún documento escrito
público o privado en donde el padre deja entrever que el hijo es suyo.

2. El hijo se halla o se hubiere hallado hasta un año antes de la demanda en la posesión


constante de hijo extramatrimonial, comprobando por actos directos del padre o de su familia.
Es decir, que le hubiere dado el trato de hijo.

3. El presunto padre hubiere vivido en concubinato con la madre en la época de la concepción,


considerándose para tal efecto como concubinato cuando un varón y una mujer sin estar
casados entre sí, hacen vidas de tales.

4. En los casos de violación, rapto o retención violenta de la mujer, cuando la época del delito
coincida con la de la concepción. Se entiende que si la época en que hubiere sido concebido el
hijo es coincidente con la época en que se perpetró cualquiera de los delitos líneas arriba
indicados en agravio de la madre, el hijo extramatrimonial lo es del presunto padre y esto dará
lugar a su reconocimiento judicial aún cuando se siga todo el proceso de filiación
extramatrimonial en su rebeldía, será el juez quien ordene su inscripción como tal, luego de
expedir el fallo final declarando fundada la demanda, consentida y ejecutoriada que sea la
sentencia. Naturalmente que estas demandas se tramitan en vía de proceso abreviado de
acuerdo con la Ley en comentario.

5. En caso de seducción cumplida con promesa de matrimonio, en época contemporánea con


la de la concepción, siempre que la promesa conste de manera indubitable, es decir, conste en
algún documento —por decir lo menos—y hablando de documentos pueden ser cualquiera de
los previstos en el C.P.C., teniendo como principio cuando se trata de prueba escrita que esta
produzca convicción por sí misma.

6. Cuando se acredite el vínculo parental entre el presunto padre y el hijo a través de la prueba
del ADN u otras genéticas o científicas con igual o mayor grado de certeza prescribiendo,
además, que lo dispuesto en el inciso sexto del Artículo 402° del C. C., modificado por la
primera disposición complementaria de la Ley 28457, publicada el 8 de Enero de 2005, en el
diario oficial El Peruano, que lo dispuesto en el presente inciso no es aplicable respecto del hijo
tenido en una mujer casada cuyo marido no hubiese negado la paternidad, excepción que se
entiende el legislador lo ha hecho para evitar el rompimiento familiar. Añadiéndose, además,
en esta primera disposición complementaria de la ley en referencia, que el juez desestimará
las presunciones de los incisos precedentes (primero al quinto del Artículo 402° C. C.), cuando
se hubiese realizado una prueba genética u otra de validez científica con igual o mayor grado
de certeza y que van a decidir definitivamente la paternidad extramatrimonial. El artículo 57°
Inciso 8, de la ley en comentario establece que las acciones de filiación extramatrimonial
previstas en el Inciso 6 del Artículo 402° del C. C., se tramitarán ante los juzgados de paz
letrados, lo cual consideramos que de alguna manera constituye un avance en el afán de
proteger el derecho que tiene toda persona a conocer su identidad.
De igual manera, es menester señalar que la citada ley en comentario, en su segunda
disposición complementaria modifica el Artículo 57° del TUO de la Ley Orgánica del Poder
Judicial.

Otro de los aspectos importantes que merece especial atención al hablar de la declaración
judicial de la paternidad extramatrimonial, así como cuando el padre reconoce al hijo
voluntariamente es el del derecho que tiene la madre a alimentos durante los 60 días
anteriores y 60 días posteriores al parto así como los gastos ocasionados por este y el
embarazo, además de la indemnización por el daño moral, y en los casos en que ha habido
abuso de autoridad (era dependiente, subordinada, secretaria) promesa de matrimonio,
cohabitación delictuosa o estado de minoridad en la época de la concepción, siempre que
conste de manera indubitable. Naturalmente que estas acciones son personales y se deben
hacer valer antes del nacimiento del hijo o dentro del año siguiente, contra el padre o sus
herederos (hijos del presunto padre si este fallece), ante el juez donde domicilia el demandado
o el demandante. (Art. 403° C. C.).

LA FILIACIÓN JUDICIAL EXTRAMATRIMONIAL MATERNA (ART. 409° C. C.)

La maternidad está dada por la propia naturaleza, pero para que genere consecuencias
jurídicas debe ser legitimada por el Derecho, a través del reconocimiento o una investigación
judicial. La filiación extramatrimonial materna puede ser declarada:

a) Cuando se pruebe el hecho del parto, es decir, que la madre dio a luz (en tal o cual hospital
o clínica).

b) Cuando se pruebe la identidad del hijo (mediante la prueba pelmatoscópica (de las manos,
plantas de los pies) que coincida con la que obra en el Centro Médico en que se atendió y la
que fue remitida por el nosocomio a la Policía al nacer, en donde queda archivada. Esta acción
no caduca nunca, es personal y también en este caso es admisible la prueba científica y
biológica del ADN. La determinación de la maternidad, comparativamente con la paternidad,
presenta menor dificultad, ya que es constatable físicamente, por medios directos: se anuncia
el embarazo y se manifiesta por el parto, es decir se prueba por hechos físicos posibles de
observar por terceros.

INVESTIGACIÓN DE LA PATERNIDAD.— Hasta aquí hemos estudiado el primer


medio de acreditar la filiación extramatrimonial: el reconocimiento. Pero no sería justo
dejar librada una cuestión tan importante como es la determinación del verdadero estado
de
una persona, al libre arbitrio de los padres. Por eso los hijos pueden suplir la falta de
reconocimiento por una acción judicial que demuestre su filiación.
Este derecho no les ha sido reconocido sino después de un largo proceso histórico
(véase nº
659) y de vencer serias resistencias. Todavía cuando nuestro Código se dictó, prohibían
la
investigación de la paternidad los Códigos de Francia, Cerdeña, Nápoles, Holanda,
Haití,
Hesse y Chile; la permitían en cambio, los de Luisiana, Suecia, Noruega, Dinamarca,
España, Austria, Baviera, Prusia, los Códigos suizos y el common law (véase nota al art.
325 , C. Civil). Había, sin embargo, unanimidad en el sentido de que podía investigarse
la
Maternidad
ARGENTINA
Empero, nuestro Código limitó el derecho de la investigación de la paternidad a los
hijos
naturales; los adulterinos, incestuosos y sacrílegos carecían para la ley de padre y madre
(art. 342). Suprimida esa condición inaceptable, para los hijos sacrílegos por la ley 2393
<>de matrimonio civil, la evolución ha quedado concluida con la sanción de la ley
23515
<>, que elimina toda diferencia entre los hijos nacidos dentro o fuera de matrimonio,
quienesquiera hayan sido sus padres. Todos pueden hoy ejercer la acción de
reconocimiento
de la filiación. Y desde luego, la acción de investigación la tienen incluso los hijos
nacidos
antes de dictarse esta ley.

LA PRUEBA BIOLÓGICA. (ver nota 28)— En esta materia, se ha producido en los


últimos años una verdadera revolución científica. Hasta hace no mucho tiempo, la
prueba
del examen de sangre solo podía revelar que existía incompatibilidad entre el supuesto
padre y el hijo; es decir, podía establecer con rigor científico que el supuesto padre no lo
era. Pero no se podía establecer que una persona era hija de otra. Hoy los métodos
H.L.A.
(Human Linphocyte Antigen) y A.D.N. (ácido desoxirribonucleico) permiten establecer
con
un grado de certeza próximo al 100% si esa relación de filiación realmente existe. (ver
nota
29) Se comprende así la importancia actual de la prueba biológica, que salvo los
supuestos
que veremos más adelante, prevalece sobre todas las otras.
Pero estas pruebas no están exentas de inconvenientes. Por una parte, son caras; por la
otra,ofrecen dificultades técnicas muy importantes, por lo que resulta indispensable
contar
con un laboratorio altamente especializado; (ver nota 30) y tan delicado es el problema
técnico, que ha llegado a sostenerse la necesidad de que las pruebas se realicen
duplicadamente en dos laboratorios que cuenten con dicha alta especialización.

Cabe agregar que, lejos del valor probatorio del examen de sangre por los métodos
H.L.A.
y A.D.N., hay otros caracteres biotipológicos, que pueden servir como pruebas
corroborantes: parecido facial, pigmentación de la piel, escritura, enfermedades de
carácter
hereditario y predisposiciones especiales.
DECLARACIÓN JUDICIAL DE FILIACIÓN EXTRAMATRIMONIAL
EFECTOS
Los alimentos pre y postnatal y gastos de embarazo y alumbramiento proceden en
caso de existir reconocimiento del padre con respecto al hijo por nacer o nacido, o que
se pruebe indubitablemente algunos de los supuestos contenidos en el artículo 402 del
Código Civil.
Exp. Nº 1565-1986- Lima. Anales Judiciales, T. LXXVIII, p. 26. ARTS. 402 Y 414
ACOGIMIENTO DE LOS ABUELOS
El hecho que los abuelos hayan acogido y cobijado voluntariamente a la criatura
constituye una fehaciente demostración de tener conocimiento de la existencia de la
criatura y de su ascendencia, por lo que resulta de estricta aplicación lo dispuesto en el
inciso 2 del artículo 402.
Exp. Nº 451-1998- Lima. Data 30,000. G.J. ART. 402 INC. 2)
CONCUBINATO
Si bien es cierto que el concepto del concubinato por el que se consideraba como tal la
unión ilegítima de un hombre y una mujer libres, que hacen vida en común sin haber
llenado las formalidades establecidas para celebrar el matrimonio y que viven bajo el
mismo techo, ha sido superado en el Derecho moderno, ya que dadas las
características de la vida actual y la relación de las normas morales, quedarían
desamparados los hijos nacidos de las relaciones ilícitas tenidas por hombre casado
con mujer distinta a su cónyuge, también es cierto que debe probarse el requisito del
mismo techo y que las relaciones ilícitas tuvieron el carácter de permanencia y
habitualidad.
Exp. Nº 2156-1986- Lima. SPIJ. ARTS. 402 INC. 3) Y 326
PRUEBA
Las fotografías no son pruebas plenas para declarar la paternidad si no están
corroboradas con otras pruebas idóneas para dicho fin.
Exp. Nº 1078-1989- Cusco. Anales Judiciales, T. LXXVIII, p. 32. ART. 387
PRUEBA BIOLÓGICA Y GENÉTICA
Los avances científicos y la aplicación de técnicas nuevas nos sitúan ante la prueba
genética del ADN, que ofrece la mejor oportunidad a las partes para dilucidar y dejar
fehacientemente esclarecida la paternidad.
Exp. Nº 4753-1994- Lima. Data 30,000.G.J. ART. 413
Para conocer si el actuar del demandado fue razonable, se debe analizar si la negativa
de someterse a un examen de ADN fue: injustificada en base a criterios subjetivos
como cuestionar la fiabilidad del laboratorio, la deshonra social, posible contagio de
enfermedades infecciosas, el desmedro profesional entre otras; o por otra parte si fue
justificada teniendo parámetros objetivos como: razones de salud debidamente
probadas, la edad de la persona, la falta de recursos para afrontar los elevados costos.
Cas. Nº 2628-2003- Lima. El Peruano, 01/06/06. ART. 402
Sí es procedente ordenar la prueba del ADN en los procesos de declaración de
paternidad; sin embargo, no debe exigirse su cumplimiento contra la voluntad del
llamado a someterse a dicha prueba, pues ello atentaría contra su libertad individual.
En los casos de negarse la parte, esta conducta será apreciada por el juez, pudiendo
extraer conclusiones negativas para el que se opuso, de conformidad con el artículo
282 del CPC.
Pleno Jurisdiccional 1997. Acuerdo Nº 11. 1997. Data 30,000. G.J. ART. 402
Al haberse acreditado mediante una prueba de ADN que el obligado a prestar
alimentos no es el padre biológico del hijo alimentista, resulta aplicable lo dispuesto en
el artículo 415 del Código Civil en lo concerniente a que aquel podrá solicitar el cese de
dicha obligación.
Cas. Nº 522-2005- Lambayeque. Data 30,000. G.J. ART. 415 Y 402
Pese a que el artículo 402 del Código Civil, mediante la modificación dispuesta por la
Ley Nº 27048, indebidamente consideraba al ADN como causal de filiación
extramatrimonial, el juez debe considerarla como una prueba. El ADN debe ser
considerado como una prueba de carácter pericial, porque es un mecanismo mediante
el cual se va a lograr la certeza de la filiación. El ADN no puede ser considerado como
causal, pues lo que aporta al proceso es la evidencia biológica. Por tanto, el juez debe
considerar al ADN como una prueba.
Pleno Jurisdiccional Civil 1999. Data 30,000.G.J. ART. 402

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