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STIPULATIO

Los contratos FORMALES según la clasificación gayana están divididos en dos tipos: literales y
verbales (​dotis dictio, promissio iurata liberti, stipulatio​, aunque completada por los romanistas se
añaden el ​nexum​, la vadiatura y la ​praediatura​). Los contratos literales se dividen en ​Nomen
transcripticium y ​Chirographa y syngrapha​, los dos perteneciendo respectivamente al ​ius civile y ​ius
gentium.​ Los contratos verbales se hacen con una pregunta que obtiene inmediatamente su respuesta.

El ​STIPULATIO es una promesa estipulada, un contrato en el que una persona llamada ​promisor
(promitente) promete oralmente la realización de una prestación a otra persona, stipulator (estipulante)
mediante una pregunta que le realiza este último. ​En aquella pregunta se encontraban las condiciones
de esa obligación (lugar de pago, cantidad, etc.) y tanto la pregunta como la respuesta debían emplear
la misma forma verbal.

Pomponio, D. 45.1.5.1, define la estipulación como "​la concepción de palabras por la que uno, al que
se dirige la pregunta, responderá que dará o hará lo que se le pide​".

Obviamente antes de la celebración del stipulatio en sí hubo negociaciones entre ambas partes, por lo
que la ceremonia solo formalizaba y remataba un pacto ya acordado. El ​stipulatio constituye la figura
propia privativa de los ​cives romani (ciudadanos romanos), lo cual significa que es auténticamente
romano. Gayo lo considera el núcleo de la ​obligatio verbis contracta​(la obligación nacida del contrato).

Características​ del ​STIPULATIO​:

1. ​Formal​/​solemne​: aunque sencillo (probablemente una razón por la cual se expandió tanto),
necesita ciertos requisitos formales para su validez, entre los cuales el más importante es la forma oral.
Esta se divide en dos tipos:

a) ​ius civile​(sólo para ciudadanos romanos):


ー​ ​Spondes​? o ​Dari Spondes?​(= ¿Prometes? o ¿Prometes dar?)
ー​ ​Spondeo​(= Prometo)
Esta forma es tan propia del latín empleado en la Antigua Roma que es imposible pronunciarlo en
griego. Igualmente, también tiene un carácter secular (religioso), y está incluido en la Ley de las XII
Tablas.

b) ​ius gentium ​(demás formas accesibles a los extranjeros o peregrino). Ejemplo:


ー ​Promittis?​ (= ¿Prometes?)
ー ​Promitto​(= Prometo)

ー ​Facies? ​(= ¿Harás?)


ー​ Faciam. ​(= Haré)

ー ​Dabis? ​(= ¿Darás?)


ー ​Dabo. (​= Daré)

Al ser un contrato de carácter solemne, en sus orígenes (época arcaica) los stipulatio ​tenían un valor
casi mágico, por lo que todo dependía de la palabra exacta que se emplease (imitando entre los
hombres la relación que tenían con los dioses). Por tanto, la sponsio (un negocio solemne de
carácter religioso promisorio compuesto por una pregunta y una respuesta, ​interrogatio-sponsio​ ) solo
estaba reservado para los ciudadanos romanos (​ius civile)​. Sin embargo, con el tiempo esta misma
sociedad romana, la mayor parte a favor del tráfico comercial, provocaron que estas concepciones
cambiaran, y los romanos no dedicaron tiempo a enseñar a los extranjeros su idioma o
concepciones lingüísticas.
Así siguieron empleando sus formas arcaicas entre ellos y con los extranjeros recurrieron a otras
más evidentes y de carácter no religioso, sino civil, para facilitar la comunicación, haciendo especial
alusión a valores como el ​respeto a la palabra dada​, la ​lealtad o la ​fidelidad al convenio​. La
prueba se encuentra en la gran cantidad de fórmulas latinas (incluso griegas, pues se consideraba
una lengua noble en aquella época) que hacen referencia a ​fides (​fidelidad) en el stipulatio del ​ius
gentium:​
ー ​Fidepromittis?​ ​Fidepromitto​(= ¿Lo prometes fielmente? Lo prometo).
ー ​Fideiubes​? ​Fideiubo​(= ¿Empeñas fielmente tu palabra? La empeño).

Y otros ejemplos en griego:


ー ​Swoeiq (​= ¿Darás?).
ー​ Súau ​(= Daré).

ー​ óuoAovelq​(= ¿Prometes?).
ー ​óuoAovó​(= Prometo).

ー ​noiñoeiq​(= ¿Harás?).
ー​ noiñoo​(= Haré).

GAYO 3.93: “SET HAEC QUIDEM VERBORUM OBLIGATIO DARI SPONDES? SPONDEO
PROPRIA CIVIUM ROMANORUM EST; CETERAE VERO IURIS GENTIUM SUNT, ITAQUE INTER
OMNES HOMINES, SIUE CIVES ROMANOS SIUE PEREGRINOS, VALENT. ET QUAMUIS AD
GRAECAM VOCEM EXPRESSAE FUERINT, VELUT HOC MODO «DARAS HARAS, ETIAM HAE
TAMEN INTER CIVES ROMANOS VALENT, SI MODO GRAECI SERMONIS INTELLECTUM
HABEANT; ET E CONTRARIO QUAMUIS LATINE ENUMTIENTUR, TAMEN ETIAM INTER
PEREGRINOS VALENT, SI MODO LATINI SERMONIS INTELLECTUM HABEANT, AT ILLA
VERBORUM OBLIGATIO DARI SPONDES? SPONDEO ADEO PROPRIA CIVIUM ROMANORUN
EST, UT NE QUIDEM IN GRAECUM SERMONEM PER INTERPRETATIONEM PROPIE
TRANSFERRI POSSIT, QUAMUIS DICATUR A GRAECA VOCE FIGURATA ESSE”.

“La que se hace diciendo, ¿te comprometes a dar? Me comprometo, es propia de los ciudadanos
romanos, mientras que las otras formas son de derecho de gentes, y por eso valen entre todos los
hombres, tanto romanos como extranjeros. También valen entre los ciudadanos romanos aunque se
hagan en griego, por ejemplo ¿darás? Daré, ¿prometes? Prometo, ¿empeñas fielmente tu palabra?
La empeño fielmente, ¿harás? Haré. Esto siempre que entiendan la lengua griega. A su vez, aunque
enuncie en latín valen también entre los extranjeros, siempre que éstos entiendan el latín. En cambio
la forma ¿te comprometes a dar? Me comprometo, tan propia es de los ciudadanos romanos que no
admite traducción, ni siquiera en griego, aunque dicen que se deriva de una palabra griega”.

Efectivamente, este contrato podía realizarse en un idioma distinto al latín siempre y cuando ambas
partes comprendan el idioma. Al emplear una fórmula más sencilla, el ​stipulatio del ius gentium tiene
las ventajas del ​formalismo (​claridad​, ​seguridad en el tráfico negocial, ​certeza de la conclusión de
un negocio, etc.) ​sin sus inconvenientes​ (​rigurosidad​ con el consiguiente riesgo de nulidad, etc.)

2. ​Abstracto​: El ​stipulatio está desconectado de su causa o finalidad económico-social, ya que se


amolda fácilmente a las más variadas convenciones, que quedan dotadas de acción. Característica
importante debido a la rígida tipicidad del sistema contractual romano, porque a pesar de la simplicidad
del esquema a seguir, se podía dar nacimiento a muchas obligaciones (la promesa de una dote, de
una suma de dinero, ​delegatio,​ etc.) Por ello tiene similitudes con el contrato moderno, si quitásemos
del diálogo estricto y su carácter unilateral.
3. ​Unilateral​: Sólo hace surgir obligaciones en una de las partes, el ​promisor​.

4. De Derecho estricto (​stricti iuris)​: refiriéndose a que las partes, una vez realizado el ​stipulatio​
,
deben atenerse estrictamente a lo acordado, por lo que no cabe interpretación alguna sobre el acuerdo
incluso si ello da lugar a injusticias, como por ejemplo una compensación por la demora en el pago de
cierta cantidad de dinero, si no se había expresado en el stipulatio. En conclusión, el stipulatio no
depende de las intenciones de las partes, sino de lo acordado.

Requisitos​ para el STIPULATIO:

* ​Oralidad (ambas partes no solo deben pronunciar las palabras solemnes, sino también
comprenderlas). Eso significa que, obviamente, no podía realizar el stipulatio ni un mudo, un sordo o
un bebé, según lo que decía Gayo: “​stipulatio non potest confia nisi atraque loquente”​.

GAYO 3.105: “MUTUM NEQAUE STIPULARI NEQUE PROMITTERE POSSE PALAM EST. IDEM
ETIAM IN SURDO RECEPTUM EST; QUIA EST IS, QUI STIPULATOR, VERBA PROMITTENTIS, EST
QUI PROMITTIT, VERBA STIPULANTIS EXAUDIRE DEBET”.

“Es evidente que el mudo no puede estipular ni prometer. Lo mismo se admite respecto al sordo,
porque el que estipula debe oír las pala- bras del promitente, y éste las del estipulante.”

Ni siquiera se podía realizar a través de un intérprete, no al menos hasta el Derecho postclásico.


Tampoco podía formalizarse mediante gestos como por ejemplo, un asentimiento. Ulpiano lo deja
claro:

D. 45.1.1.2 ULP (48 AD SAB): “SI QUIS ITA INTERROGET DABIS? RESPONDERIT QUID NI?, ET IS
UTIQUE IN EA CAUSA EST UT OBLIGETUR: CONTRA SI SINE VERBIS ADNUISSET. NON
TANTUN AUTEM CIVILITER, SEC NEC NATURALITER OBLIGATUR, QUID ITA ADNUIT: ET IDEO
RECTE DICTUN EST NON OBLIGARI PRO EO NEC FIDEIUSSOREM QUIDEM.”

“Si una persona pregunta ¿darás? Y otro responde ¿cómo no? También así se puede una persona
obligar, pero no si el promitente asintió sin palabras. No sólo no se obliga civilmente sino tampoco
naturalmente y por eso se dice que no puede obligarse por él un fiador.”

La oralidad servía para poner de manifiesto las intenciones de las partes ante el resto,
independientemente de sus verdaderas intenciones.

* ​Presencialidad​ de las partes, debido a la formalidad del ​stipulatio.​ Según decía Gayo:

GAYO 3.136: “...UNDE INTER ABSENTS QUOQUE TALIA NEGOTIA CONTRAHUNTUR, VELUTI
PER EPISTULAM AUT PER INTERNUNTIUM, CUM ALIOQUIN VERBORUM OBLIGATIO INTER
ABSENTES FIERI NON POSSIT”

“...Este contrato es posible entre ausentes, por ejemplo por medio de una carta o por un mediador,
mientras que el contrato verbal no puede ser entre ausentes”.

Cabe destacar que en la última época del Derecho romano (período clásico) se acostumbró a hacer un
cautio​, un documento que atestiguaba que había sido pronunciado un ​stipulatio,​ debido a que la
presencialidad de las partes era un requisito que muchas veces era difícil de cumplir. Este documento
dependía de la solemnidad y rigidez oral empleada durante el acuerdo. Sin embargo, con la influencia
oriental (sobre todo a partir de la Constitución Antoniana del año 212 DC) la oralidad se desvirtuó un
tanto, apareciendo cláusulas de lo que es exigido en el acto oral en contratos de todas clases, aunque
en época de los Severos dicha cláusula no demostraba nada. Finalmente, en época de Justiniano
seguía careciendo de valor si se probaba que una de las partes no estaba presente en el momento del
acuerdo, por lo que se impugnaba el ​cautio y convirtiendo el contrato en una promesa consensual. Sin
embargo, la forma escrita siguió ganando mucha relevancia posteriormente, pese a la tendencia
clasista de Justiniano.

* ​Unidad ​del acto (​unitas actus​): según las normas de la época clásica, a la pregunta debe seguir
inmediatamente la respuesta. El ​stipulatio se considera inválido si, por ejemplo, el promitente propone
otro negocio antes de responder. Cabe destacar que Justiniano suprimió este requisito, estableciendo
que el contrato seguía siendo válido siempre que se completara el mismo día y que durante ese tiempo
las partes no realizaran acciones que demuestren su incumplimiento.

D.45.1.65:“QUAE EXTRINSECUS ET NIHIL AD PRAESENTEM ACTUM PERTINENTIA ADIECERIS


STIPULATIONI, PRO SUPERVACUIS HABEBUNTUR NEC VITIABUNT OBLIGATIONEM, VELUTI SI
DACAS ARMA VIRUNQUE CANO SPONDEO NIHILUMINUSVALET”

“Si añades a la estipulación algo extraño y nada tiene que ver con el acto que se está haciendo, se
tiene como superfluo y no invalidará la obligación; por ejemplo, si dices antes de “prometo” las palabras
del comienzo de la Eneida de Virgilio “canto a las armas y al héroe” no deja por eso de valer la
estipulación”

* La ​congruencia entre pregunta y respuesta (hay que contestar exactamente a lo que se pregunta,
aunque sea en otro idioma. En la época arcaica esta condición era rigurosa, pero en época de Gayo
esta también perdió importancia, estableciendo como único requisito que responda con el mismo
verbo, aunque la congruencia seguía siendo importante:

GAYO 3.102: “ADHUC INUTILIS EST STIPULATIO, SI QUIS AD ID, QUOD INTERROGATUS ERIT,
NON RESPONDERIT, VELUT SI SESTERTIA X A TE DARI STIPULER, ET TU NUMMUM
SESTENTIUM V MILIA PROMITTAS, AUT SI EGO PURE STIPULER, TU SUB CONDICIONE
PROMITTAS”

“También es inútil la estipulación cuando no responde exactamente a lo que se pregunta, por ejemplo
si estipulo que me des 10 y tú me prometes dar cinco mil sestercios, o si yo estipulo sin condición y tú
con ella”

Obligaciones y acciones de la STIPULATIO: Este contrato surge de la ​obligación del promitente de


realizar la prestación, tanto un ​certum​ como un ​incertum​.
* ​Certum (amparada por el ​actio certa ex stipulatu​, o sea, la capacidad del ​acreedor para reclamar el
cumplimiento de una obligación cierta.​), ​stipulatio en el que se concretaba el objeto que prometían los
deudores. Normalmente era una prestación determinada (el ​certum​), que podía ser a su vez:
- Dinero →​ Actio certae creditae pecuniae (​Ej.: 250 sestercios), ​Condiaio certi ​en época Justiniana.
- Cosa concreta → ​Condictio certae rei (​Ej.: un esclavo) ​Condictio trincaría​en época Justiniana.
- Cosa fungible → ​Condictio triticaria (​Ej.: 100 litros de aceite) ​Actio ex stipulatu ​en época Justiniana.
* ​Incertum ​→ (​​amparada por el actio incerta ex stipulatu, ​la capacidad del ​acreedor para reclamar el
cumplimiento de una obligación incierta.​), cuando el promitente prometía entregar algo no determinado
o futuro
Hay un mayor margen al arbitrio del juez por ser ​incerta​su​ intentio​.

Pese a que el ​stipulatio se trató como un complemento a otras contrataciones, contribuyó al desarrolló
del derecho tal y como lo conocemos hoy en día.

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