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EL CASO

El caso consiste en un proceso constitucional de Habeas Corpus interpuesto a


favor de Benedicto Jiménez Bacca. Del análisis efectuado por el Tribunal
Constitucional se desprende que se tiene como fin el traslado del favorecido a
un centro médico con el objetivo de que reciba un tratamiento adecuado a su
estado de salud. Esto en la medida que se alega la vulneración de su derecho
a la vida en conexidad con su libertad personal.  
FUNDAMENTOS DE LA SENTENCIA
Si bien la sentencia materia de comentario tiene un contenido penal de suma
importancia, en esta oportunidad el análisis se centrará en la valoración
efectuada por el TC al derecho a la salud, en la medida que en el fallo se hace
un recuento sobre lo que constituye el derecho a la salud y cuál debería ser la
lectura constitucional del mismo. 
 
Así, se precisa que el marco normativo el derecho a la salud tiene sustento
constitucional en los artículos 7° y 9° de la Constitución, dispositivos
constitucionales donde se establece que todas las personas tienen derecho a
la salud, la del medio familiar y la comunidad. Asimismo, es el deber del Estado
determinar la política de salud, y más concretamente, es el Poder Ejecutivo el
encargado de normar y supervisar su aplicación, de manera tal que se pueda
facilitar el acceso equitativo de toda la ciudadanía a los servicios de salud. 
 
En ese sentido, el derecho a la salud se dirige a la conservación (aspecto
fisiológico) y el restablecimiento (aspecto patológico) del funcionamiento
armónico del ser humano, esto tanto en su aspecto físico como psicológico,
estando ello estrictamente relacionado con el derecho a la vida, la integridad y
dignidad de la persona. 
 
En efecto, resalta el Tribunal Constitucional que el derecho a la salud
comprende tanto la acción de su conservación, como las de su
restablecimiento, estando el cumplimiento de estos deberes a cargo
del Estado. Por lo que, este último deberá realizar acciones concretas para
garantizar este derecho, siendo de especial importancia la inversión en
modernización y fortalecimiento de todas las instituciones encargadas de la
prestación del servicio de salud. Esto solo se logrará con la adopción de
políticas, planes y programas tendientes a la materialización de este derecho. 
 
Por ello, al estar en un Estado social y democrático de derecho, y siendo la
defensa de la persona humana y su dignidad su principal objetivo, es el
derecho a la salud una de sus vertientes más efectivas para lograr el objetivo
de este modelo constitucional. Esto solo podrá efectivizarse si todas las
personas tienen el derecho de poder acceder a un servicio de salud eficiente y
efectivo, estando así el Estado obligado a organizar, dirigir y reglamentar su
prestación. Para ello se debe tener en cuenta siempre los principios de
continuidad en el servicio, eficacia, eficiencia, universalidad, solidaridad,
integralidad y progresividad. 
 
Finalmente, resalta el Tribunal Constitucional que el derecho a la salud forma
parte del complejo integral único e indivisible de los derechos
fundamentales. Sobre la base de este derecho, el Estado está en la obligación
de adoptar medidas posibles, bajo los principios de la seguridad social. Esto
con el fin de que se haga viable su eficacia práctica de manera tal que todas
las prestaciones requeridas por las personas sean garantizadas.