Está en la página 1de 88

UNA LUZ DE DIGNIDAD 1

Tabla de Contenido

Introducción ........................................................................................................................3

Capitulo I, LAS CONTROVERSIAS ENTRE DOS ESTADOS ...........................................6

a. Antecedentes históricos ................................................................................................6

b. Incidentes en Zonas Delimitadas por la Sentencia .....................................................22

c. Comisión de Seguimiento............................................................................................25

Capitulo II, RECONOCIMIENTO DE LA DIGNIDAD ........................................................27

a. Convención Sobre Nacionalidad Y Derechos Adquiridos. ..........................................30

Parte Expositiva...........................................................................................................30

Capitulo I, Disposiciones Generales............................................................................33

Capitulo II, Derechos Adquiridos. ................................................................................38

Capitulo III, Nacionalidad.............................................................................................40

Capitulo IV, Propiedad, Posesión, Tenencia y Otros Derechos. .................................44

Capitulo VI, Compromiso de Fiel Cumplimiento..........................................................52

Capitulo VII, Ratificación y Vigencia............................................................................52

b. Proceso de Ratificación de la Convención por la República de El Salvador...............53

c. Proceso de Ratificación de la Convención por la República de Honduras .................53

d. Canje del Instrumento .................................................................................................56

Capitulo III, LA PERSONA HUMANA ANTE EL MUNDO ................................................58

a. Antecedentes Históricos a la Declaración Universal de los Derechos Humanos........58

b. Derecho de Propiedad.................................................................................................63

c. Derecho de Nacionalidad ............................................................................................68

d. Derecho de Movilización, Circulación y Residencia. ...................................................72


UNA LUZ DE DIGNIDAD 2

Capitulo IV, EL SUEÑO DE LOS BOLSONES .................................................................75

a. Nuevo Derecho Humano. ............................................................................................75

b. Reconocimiento de la Declaración Universal de Derechos Humanos ........................76

c. Reconocimiento y garantías de derechos particulares................................................78

Derecho de Movilización, Circulación y Residencia. ...................................................78

Derecho de Nacionalidad ............................................................................................80

Derecho de propiedad .................................................................................................81

Corolario..........................................................................................................................83

Bibliografía ........................................................................................................................86

ANEXOS.............................................................................................................................88
UNA LUZ DE DIGNIDAD 3

Introducción

Para la elaboración de presente trabajo se establecieron dos objetivos primarios, que a lo


largo del estudio histórico - jurídico de los distintos instrumentos relacionados se
pretenden evacuar. Colocándolos como guía en el proceso de análisis y así poder
comprender de mejor manera las implicaciones nacionales e internacionales de los
derechos a garantizar.

El primero es analizar como los Instrumentos Internacionales, en especial los afines con
Derechos Humanos y en particular la Declaración Universal de Derechos Humanos, se
relacionan íntimamente y con fuerza obligatoria para El Salvador y Honduras.

El segundo objetivo es estudiar si en la evolución de los derechos humanos, pudiese


considerarse la creación o reconocimiento de nuevos derechos, no solo universalmente
sino en especial, para las personas afectadas por la sentencia de la Corte Internacional
de Justicia, en cuanto al diferendo limítrofe El Salvador - Honduras.

Los alcances que se procuran lograr son, en primera instancia, dar a conocer la
problemática fronteriza, pretendiéndose lograr que se conozca la situación en las
fronteras y de nuestros compatriotas, después de la Sentencia de la Haya. Y como una
serie de instrumentos internacionales y los marcos normativos nacionales pueden y deben
de tutelar sus derechos humanos y fundamentales.

Lamentablemente el tema limítrofe es discutido en un ámbito bastante reducido y que en


muchas de nuestras Universidades, por distintas razones, no se entra a su estudio
académico creando un desconocimiento de una realidad nacional y que como futuros
abogados podríamos estar frente a la tutela de los derechos de nuestros compatriotas.
Demostrando con ello el interés particular que su servidor posee al respecto.

En segunda instancia es cumplir de la mejor manera posible el requisito, que dentro del
Seminario de Graduación, es exigido para optar al grado académico de Licenciado en
Ciencias jurídicas, de la Universidad Centroamericana “José Simeón Cañas” y realizado
dentro de cualquiera de las áreas de estudio del seminario.
UNA LUZ DE DIGNIDAD 4

El presente trabajo que se desarrolla desde la perspectiva de estos cuatro objetivos, pero
en especial desde la perspectiva académica, poniendo en practica los conocimientos que
en el aula los catedráticos han compartido con sus alumnos.

El tema “Análisis de la Convención sobre Nacionalidad y Derechos Adquiridos en las


zonas delimitadas por la Sentencia de la Corte Internacional de Justicia de 11 de
septiembre de 1992, a la luz de la Declaración Universal de Derechos Humanos”, fue
sugerido por el autor y autorizado por el Departamento de Ciencias Jurídicas de la
Universidad. El cual se denomina brevemente Una luz de dignidad, ya que la
implementación y exigencia del cumplimento de las obligaciones internacionales
iluminarán la dignidad de los pobladores en las zonas fronterizas, que como seres
humanos debe de reconocérseles.

En el presente seminario sus coordinadores tuvieron a bien desarrollar tres cursos de


estudio, a saber: Curso sobre Problemas Jurídicos Contemporáneos, Curso Internacional
de Derechos Humanos y Curso de Derechos Registral. Siguiendo los lineamientos del
Reglamento Académico de la Universidad.

En una primera instancia por afición al tema limítrofe se recomendó el tema y durante la
realización del análisis en sus distintos capítulos se advirtió que este cubría las tres áreas
de estudio del seminario, por ser un problema jurídico contemporáneo de nuestra historia
y realidad, conjugado con los Derechos Humanos reconocidos internacionalmente y con
el componente de la propiedad y el registro de los instrumentos respectivos, para guardar
la seguridad jurídica.

Así en el Capitulo I, se realiza una ambientación histórica de los acontecimientos


limítrofes entre la República de El Salvador y la República de Honduras. De una forma
resumida se pretende dar a conocer hechos y circunstancias históricas entre los dos
Estados, que llegan a las controversias y a un juicio internacional.
UNA LUZ DE DIGNIDAD 5

Y como del juicio internacional surge una nueva fase orientada a la tutela de los derechos
de los pobladores. Culminando con la Convención de Nacionalidad y Derechos
Adquiridos.

Para el Capitulo II, se realiza en detalle el estudio de la Convención. Cada artículo es


estudiado particularmente y analizado en el contexto del mismo instrumento internacional.
Se estudia también la forma de ratificación, ya que este tiene facetas importantes y las
consecuencias de las mismas. Con lo que logra la obligación de los Estados al
cumplimento de buena fe.

Es en el Capitulo III, donde se hacen dos estudios. El primero bastante amplio de la


Declaración Universal de los Derechos Humanos, iniciando con la historia de la
promulgación del documento y luego la clasificación de los derechos que en ella ase
contienen.

Para continuar con un análisis de tres derechos en particular: el derecho de propiedad, del
derecho de nacionalidad y del derecho de movilización, circulación y residencia. Vistos a
la luz de la Declaración y en concordancia con otros instrumentos y los doctrinarios.

Para terminar con el Capitulo IV en el cual se hace una esbozo general de lo contemplado
en los Capítulos anteriores. Resumiendo algunas conclusiones y consideraciones sobre el
material estudiado y como su servidor observa la situación. No siendo esto un dogma
jurídico sino una opinión desde la humilde visión meramente académica a la luz de
documentos internacionales y de una realidad nacional.

Esperando cubrir los objetivos trazados y motivando al lector a investigar al respecto y ser
consciente que aparte de los kilómetros perdidos en una sentencia arbitraria, existen
seres humanos de por medio en las situaciones jurídicas y que el respeto de sus
derechos es un imperativo, no por ser salvadoreños, sino por su dignidad como personas,
démosles esa luz.

Hugo Ernesto Fonseca Alvarenga


UNA LUZ DE DIGNIDAD 6

Capitulo I, LAS CONTROVERSIAS ENTRE DOS ESTADOS

a. Antecedentes históricos

Para poder dimensionar la problemática sobre cuestiones limítrofes entre el Estado de El


Salvador y el Estado de Honduras es necesario hacer un esbozo histórico de las
situaciones territoriales de ambas naciones, y con base a ello, analizar el reconocimiento
expreso de los derechos humanos en determinadas zonas de la frontera terrestre.

Este viaje en el tiempo se realizará en tres grandes porciones, a saber:


1. La Colonia,
2. La República Federal de Centroamérica,
3. Las Repúblicas libres, soberanas e independientes.

La Colonia.

A la edad de 66 años inicio Cristóbal Colón su cuarto y último viaje a nombre de los Reyes
Católicos de España. Esta nueva aventura se inicia en la ciudad de Cádiz el 9 de mayo de
1502. En este viaje lo realiza en cinco carabelas y un aproximado de ciento cincuenta
hombres.

Después de llegar a Santo Domingo, siguió su ruta y el 30 de julio arribo a Guanaja, isla
que bautizaría como Isla de los Pinos. Continuado su navegación llego el 14 de agosto a
tierra firme. A este lugar le denominó Punta Caxinas, lugar que mantiene su nombre y se
encuentra ubicado en el Departamento de Colón, República de Honduras.

El periodo colonial comprende desde la llegada de los españoles al continente americano


hasta la independencia de los países centroamericanos de la Corona española en 1821.
Por supuesto que esta fase de 319 años se dieron una serie de hechos, pero lo común
fue la potestad del Rey de España sobre estas tierras y sobre todas sus colonias.
UNA LUZ DE DIGNIDAD 7

Posterior a la llegada de Colón a tierras centroamericanas, se inicio la conquista y


colonización de las Indias. Esta empresa fue de carácter mixto, ya que no fue una obra
típicamente estatal y con recursos exclusivamente del Estado, pero tampoco fue una obra
de carácter exclusivamente privado.

Pero el Estado nunca estuvo ausente del proceso ya que siempre se realizaba en nombre
de su Majestad el Rey de España. El 25 de junio de 1524 se funda la ciudad de Santiago
de los Caballeros, conocida hoy por Antigua Guatemala, con autorización del Rey.

El poder del Rey de España se ejerce efectivamente a través de divisiones


administrativas. Para tener una idea de ellas, retomamos la Real Cédula emitida por
Carlos III, el 26 de julio de 1763, dirigida al Presidente y Oidores de la Real Audiencia de
la Provincias de Guatemala, en la Ciudad de Santiago, en la que ordena se informe al
Consejo de Cámaras de Indias, de los Corregimientos y Alcaldías Mayores que
comprende la Audiencia de Ghoatemala.

Habiendo realizado el Fiscal de su Majestad de la Audiencia de Guatemala el detalle


respectivo, la orden se cumple especificando las veintiuna provincias, siendo estas:
1. La Provincia de Costarrica, 12. El Partido de Quetzaltenango,
2. La Provincia de Comayagua, 13. La Provincia de Chiquimula y
3. La Provincia de Nicaragua, Acasaguastlan
4. El Gobierno de Soconusco, 14. El Partido de Escuintla y
5. La Provincia de San Antonio Guazacapán,
Suchitepequez, 15. El Partido de Thegucigalpa,
6. La Provincia de San Salvador, San 16. El Partido de Subtiava,
Miguel y San Vicente, 17. El Partido de Realejo,
7. La provincia de Chiapa, 18. El Partido de Nicoya
8. La Provincia de Sonsonate, 19. El Corregimiento de Sébaco y
9. La provincia de Verapaz, Chontales,
10. El Partido de Huehuetenengo y 20. Alcaldía Mayor de Amatitanes
Totonicapán, 21. Alcaldía Mayor de Sacatepequez.
11. La Alcaldía mayor de Atitlán y
Tecpanatitan,

(la redacción de los nombres de las localidades es tal como se encuentra en el documento
realizado por el fiscal de la Audiencia de Guatemala)
UNA LUZ DE DIGNIDAD 8

Denotando que la Real Audiencia de Guatemala tenia control administrativo desde


Chiapas hasta Costa Rica, dividido por distintas Provincias, Partidos, Corregimientos y
Alcaldías Mayores, pero que al final todo era del Reino de Guatemala, y por ende, de
España, en ese momento bajo la soberanía de Carlos III.

Además de la jurisdicción civil, existía la jurisdicción eclesiástica ejercida por la Iglesia


Católica, a través de los obispados, curatos y del Derecho Canónigo, que territorialmente
debían de coincidir o ser bastante similares con el del Rey, ésto porque la iglesia tenía
una alta relación con las actividades de las autoridades civiles.

La República Federal de Centroamérica

Después de algunos movimientos independentistas, el 15 de septiembre de 1821 se


redacta y firma el acta por medio de la cual las provincias Centroamérica se declaran
independientes de la metrópoli española. Estas provincias eran las que conformaban la
Capitanía General de Guatemala, y con ello se desvinculan jurídica y territorialmente de la
Península. Iniciándose un nuevo periodo de la historia de nuestras tierras.

En algunas poblaciones esta noticia llenó de jubilo, pero éste jubilo no fue generalizado,
hubo rivalidades y divisiones, generando algunas veces luchas civiles. Es de comprender
que el cambio era radical, los intereses de algunos particulares podían verse afectados y
se trataba ya de una pugna de poder.

Para el 28 de noviembre del mismo año, se conoció de un oficio dirigido a las provincias,
enviado por el Emperador de México, don Agustín Iturbide, en que manifestaba que
Guatemala debía de unirse a México para formar juntos un gran imperio. Al mismo tiempo
avisaba que su ejército caminaba a la frontera para apoyar la anexión.

Después de algunos enfrentamientos entre los anexionistas y los liberales, además de


algunos incidentes propios en el interior de México, no se llegó a la anexión a México,
continuando Centroamérica independiente. Es de resaltar que en el cabildo abierto para la
consulta respecto a la anexión, los Municipios de San Salvador y San Vicente se
opusieron.
UNA LUZ DE DIGNIDAD 9

Se siguió aplicando la Constitución de Cádiz prácticamente hasta 1824, cuando nace la


Constitución Federal, ya que no es hasta en 1823 que se instala una Asamblea
Constituyente y su primer Decreto, dado el 1 de julio de 1823 contenía tres declaraciones,
que se transcriben:
1. “Que las expresadas provincias, representadas en esta Asamblea, son libres e
independientes de la antigua España, de México y de cualquier otra potencia así
como del antiguo como del nuevo mundo, y que no son ni deben de ser patrimonio
de persona ni de familia alguna.
2. Que en consecuencia, son y forman nación soberana, con derecho y aptitud de
ejercer y celebrar cuantos actos, contratos y funciones ejercen y celebran los otros
pueblos libres de la tierra.
3. Que las provincias sobredichas, representadas en esta Asamblea (y las que
espontáneamente se agreguen de las que se componían el antiguo Reino de
Guatemala) se llamarán, por ahora, y sin perjuicio de lo que se resuelva en la
Constitución que ha de reformarse: Provincias Unidas del Centro de América1”.

Con ello se forma lo que fuera la Federación Centroamericana con su propia Constitución,
la de la República Federal. Este decreto podría considerarse como el momento real de la
independencia de España, desde la perspectiva histórica – jurídica.

Desde la perspectiva geográfica, el territorio de la federación se considera como uno sólo,


bajo la cobertura de una sola nación independiente y autónoma de España, de México o
de cualquier otro Estado. Este territorio era el considerado en las 21 provincias
informadas por el Fiscal de la Audiencia de Guatemala, sin contar a Soconusco y Chiapas
que se habían anexado a México.

La Constitución que vino a establecer en 1824 el régimen federal en Centro América,


establecía en su Art. 5 lo siguiente: “El territorio de la República es el mismo que antes
comprendía en Reino de Guatemala, a excepción, por ahora, de la provincia de Chiapas”

1
VIDAL, Manuel. Nociones de Historia de Centroamérica. Tipografía La Unión, San Salvador, tercera edición, 1949, Pág.
112.
UNA LUZ DE DIGNIDAD 10

y en el Artículo 7 estipulaba: “La demarcación del territorio de los Estados se hará por una
ley constitucional, con presencia de los datos necesarios”2.

Iniciándose otra etapa histórica que lamentablemente fue de corta duración, pues a los
pocos años cada uno de los Estados que componía la nación centroamericana se fueron
separando y declarándose independientes.

La Constitución Federal que consideraba a Centroamérica unida, como una sola nación,
no era la adecuada a las condiciones sociales que se vivían en la época. Los problemas
económicos en la región y más que todo los intereses políticos de algunos personajes
fueron algunas de las causas que trajeron la disolución de la República Federal de Centro
América.

Rápidamente el régimen federal perdió el crédito y para 1839 carecía de todo valor,
primero se separo Nicaragua proclamando su autonomía en abril de 1838. En Honduras
don Justo Herrera convocó al Congreso y para el mes de octubre del mismo año se
declaraban como Estado libre, soberano e independiente.

Para febrero de 1838 debían de practicarse elecciones de la Federación, pero en las


condiciones que se encontraba no se realizaron. Posteriormente, se separó Costa Rica
del pacto desmembrándose a finales de 1838. Guatemala fue la cuarta en separarse en
abril de 1839.

A pesar de estos hechos, El Salvador deseaba restaurar el Pacto Federal, y este gran
anhelo motivo la guerra contra el país por parte de los liberales de Guatemala, Honduras
y Nicaragua. Quedando así satisfechos los separatistas que trabajaron en la ruina y
desprestigio de la Federación.

2
COELLO, Jorge A. El Digesto Constitucional de Honduras, Tegucigalpa 1978, Pág. 148.
UNA LUZ DE DIGNIDAD 11

Las Naciones libres, soberanas e independientes, El Salvador y Honduras.

Es hasta este momento, con naciones libres, soberanas e independientes, después de la


ruptura del Pacto Federal, que se inicia otra época en Centroamérica. Cada una de las
naciones se encamina a formar su Estado en lo político, económico, social y militar. A
pesar que El Salvador realizó todos los esfuerzos por el mantenimiento del pacto, lo que
se expresa en el siguiente decreto de la época:
“CONSIDERANDO
1. Que el Estado de El Salvador ha hecho todo genero de esfuerzos para haber de
conseguir la reorganización de la antigua República de Centro América, sin poder
lograr aquel fin; y que antes bien por esa misma causa se ha visto envuelto en
guerras y otras graves dificultades;
2. Que para que El Salvador entre decididamente en la vía del progreso a que lo
llaman sus elementos de prosperidad y estreche sus relaciones extranjeras, es
preciso definir clara y terminantemente su condición y de modo de ser político; y
3. Que siendo llegado el caso previsto por la constitución, ha tenido a bien decretar y
DECRETA:
Art. 1 El Estado de El Salvador reasume en lo sucesivo su soberanía externa; y se declara
REPÚBLICA LIBRE, SOBERANA E INDEPENDIENTE
Art. 2 Esta declaratoria no obsta en manera alguna, para que El Salvador pueda concurrir
a la formación de un Pacto Confederativo, en unión de los otros Estados de la América
Central, siempre que así se convenga a sus intereses a juicio del Cuerpo Legislativo.
Art.3 El Poder Ejecutivo comunicará esta disposición de la manera que lo estime
conveniente a los Gobiernos de la América Central y de las otras naciones con las cuales
El Salvador haya de cultivar relaciones de amistad.”3

Sentimiento que se mantiene hasta nuestros días y que se encuentra plasmado a través
del Art. 89 de la Constitución vigente.

3
VIDAL, Manuel. Nociones de Historia de Centroamérica. Tipografía La Unión, San Salvador, tercera edición, 1949, Pág.
186.
UNA LUZ DE DIGNIDAD 12

Después de fenecer la federación de Centroamérica, en febrero de 1841 El Salvador


decreta una nueva Constitución, definiendo el territorio de El Salvador en el Art. 1 de la
siguiente manera:
“Art. 1. El Salvador se compone de las antiguas provincias de San Salvador, Sonsonate,
San Vicente y San Miguel. Tiene por limites: al Este la ensenada de Conchagua; al Oeste
el río Paz; al Norte el departamento de Chiquimula y el Estado de Honduras; y al Sur el
mar Pacífico. La demarcación especial es obra de una ley constitucional con presencia de
datos necesarios.”4

Esto confirma que se tenía reconocida la frontera con Honduras aunque no se expresa
detalladamente, remitiendo los aspectos de demarcación a una ley constitucional.

Por su parte, Honduras emite su primera Constitución como Estado desligado de la


Federación el 11 de enero de 1839. En su Artículo 4 establecía: “El Estado de Honduras
comprende todo el territorio que en tiempo del Gobierno Español se ha conocido con el
nombre de Provincia, circunscripto por los límites siguientes: por el Oeste con el Estado
de Guatemala, por el Sur, Sudoeste y Oeste con el del Salvador; por el Sur con la
ensenada de Conchagua en el mar Pacífico: por el Este, Sudeste y Sur con el Estado de
Nicaragua: por el Este, Nordeste y Norte con el Océano Atlántico; y las Islas adyacentes a
sus costas en ambos mares. Cuando cómodamente se pueda, se demarcarán de un
modo preciso los límites que los separan de los demás Estados.”

Los límites señalados son en igual entendimiento con los definidos en la Constitución
salvadoreña de 1841, aunque de igual manera están de una forma amplia y no detallada.
Pero en este caso no los remite a una ley secundaria y solo menciona que cuando
cómodamente se pueda, se demarcarán de un modo preciso. Reconociéndose
tácitamente que en algunos casos no se podría.

4
ÓRGANO JUDICIAL y otros, Las Constituciones de la República de El Salvador 1824 – 1962, Tomo II A, Talleres Gráficos
UCA, 1ª edición 1993.
UNA LUZ DE DIGNIDAD 13

Debe de notarse que Honduras reconoce su límite con la ensenada de Conchagua (hoy
conocido como Golfo de Fonseca) y las Islas adyacentes a sus costas; sin embargo, no
cita que tenga propiamente limite alguno con el Océano Pacífico.

Cruzada por la Dignidad Nacional de 1969.

Pero la tierra siempre ha sido un factor de controversias, así el 26 de mayo de 1962 el


Presidente de Honduras dio a conocer la política nacional de Reforma Agraria, con lo que
se pretendía una mejor utilización de las tierras.

A pesar de haberse firmado entre El Salvador y Honduras el Tratado Migratorio de El


Amatillo, el 24 de junio de 1962, la Declaración de Marcala, el 24 de julio de 1965 que
contenía las bases de negociación de un nuevo Tratado Migratorio, el cual fue firmado el
21 de diciembre de 1965, y que entró en vigencia el 25 de enero de 1967, se comienzan a
dar una serie de incidentes provocados por hondureños, con anuencia de su gobierno.

En mayo de 1967 el hondureño Antonio Martínez Argueta, con gente de su país comete
una serie de delitos contra salvadoreños, en el área de Poloros, Departamento de La
Unión, lo que obliga a las autoridades salvadoreñas a su detención y consignación a las
autoridades nacionales correspondientes.

Coincide que para la misma fecha se estaba realizando una serie de reuniones de la
Comisión Mixta de Limites El Salvador - Honduras, con la finalidad de poder definir la
línea limítrofe entre los Estados. Esta Comisión se integro el 26 de mayo de 1967 y la
segunda reunión se celebró en 23 de diciembre de 1967.

La prensa hondureña comenzó a hostigar con denuncias falsas a los salvadoreños, que
residían y trabajaban en ese país, señalando que las tierras nacionales se encontraban
indebidamente en sus manos y que Honduras estaba invadida de salvadoreños
indocumentados.

A pesar que se concedió amnistía a Antonio Martínez Argueta entregándolo al Estado de


Honduras el 24 de abril de 1969 el periódico “El Cronista” de Honduras, informaba en sus
UNA LUZ DE DIGNIDAD 14

noticias que el Instituto Nacional Agrario – INA – comenzaba a desalojar a campesinos


salvadoreños del territorio de Honduras.

El 7 de junio de 1969 se habían expulsado agresivamente 54 familias salvadoreñas, en


aplicación al artículo 84 de la Ley de Reforma Agraria de Honduras, comenzando el
genocidio de compatriotas. El 18 de junio del mismo año “El Cronista” informa: limpieza de
salvadoreños en 18 poblados de Yoro.

El 19 de junio de 1969 el Gobierno de El Salvador, a través de su cancillería realiza una


protesta diplomática por los atropellos cometidos en contra de salvadoreños residentes en
aquel país, pero esto no detuvo la acción, el 23 de junio el mismo periódico señalaba:
Éxodo de guanacos del Departamento de Olancho.

El 24 de junio El Salvador solicita a la Comisión de Derechos Humanos de la


Organización de Estados Americanos, que se constituya con carácter de urgente en el
país, para comprobar los hechos violatorios a los derechos humanos en contra de
salvadoreños.

La situación continuó, informándose en “El Cronista” la expulsión de salvadoreños en el


norteño departamento de Colón. El Salvador agradeció a Nicaragua por abrir sus
fronteras para recibir a los salvadoreños que habían sido expulsados de Honduras.

La violación a los derechos humanos de los compatriotas salvadoreños tales como el


derecho a la vida, de propiedad, seguridad, libre transito, se había vuelto de tal magnitud
que el Gobierno de El Salvador decidió el 26 de junio de 1969 la ruptura de las relaciones
diplomáticas con Honduras. Informándose de ello a las Naciones Unidas, a la
Organización de Estados Americanos y a las naciones amigas.

Después de algunas incursiones de tropas y miembros de las patrullas cantonales


hondureñas en territorio nacional y ante el genocidio, El Salvador en uso del Derecho de
Legitima Defensa invade el Territorio Hondureño el día 14 de julio de 1969. Habiéndose
tomado las ciudades de Nueva Ocotepeque al Norte de Chalatenango, Aramecina,
Goascorán y Alianza en el frente oriental.
UNA LUZ DE DIGNIDAD 15

El conflicto duro aproximadamente 100 horas y bajo la supervisión de la OEA se retiran


las respectivas tropas, se realiza en canje de prisioneros de guerra y Honduras cierra su
frontera en El Amatillo.

El 27 de octubre de 1969 en la Reunión de Ministros de Relaciones Exteriores, en el Foro


de la OEA, se adoptan una serie de resoluciones para que las partes restauren las cosas
al “status quo ante bellum”, para que Honduras abra las Carretera Panamericana, se
establezcan relaciones diplomáticas y se solucionen los problemas fronterizos.

El 6 de octubre de 1976 se firma el Convenio de Mediación, en Washington D.C., en el


que se someten a mediación las siete resoluciones aprobadas por la XIII Reunión de
Consulta de Ministros de Relaciones Exteriores, en la ciudad de Washington el 27 de
octubre de 1969. Siendo éstas:
1. Paz y Tratados,
2. Libre transito,
3. Relaciones Diplomáticas y Consulares,
4. Cuestiones Limítrofes
5. Mercado Común Centroamericano,
6. Reclamaciones y diferencias,
7. Derechos Humanos y familia.

Iniciándose un proceso político diplomático entre El Salvador y Honduras, con la finalidad


de dar cumplimiento a las resoluciones aprobadas en la ciudad de Washington, las que
denotan la profundidad de los problemas entre las dos naciones. Muchos compatriotas
desconocen las vejaciones de derechos humanos contra los salvadoreños y solo se
enfoca a un partido de fútbol o que las 100 horas de guerra fueron por causas de
indefinición fronteriza. Es necesario conocer, aunque someramente, la historia del
conflicto entre El Salvador y Honduras, ya que en éste no tuvo como motivos reales el
componente de limites.
UNA LUZ DE DIGNIDAD 16

Tratado General de Paz

Cuatro años después de la firma el Convenio de Mediación, bajo los auspicios de la


Organización de Estados Americanos y fungiendo como mediador Dr. José Luis
Bustamante y Rivero, firman los Ministros de Relaciones Exteriores de El Salvador, Fidel
Chávez Mena y de Honduras, Cesar A. Elvir Sierra, el Tratado General de Paz, el día 30
de octubre de 1980, en la ciudad de Lima, Perú.

Si bien este es llamado Tratado General de Paz, contiene los siete puntos del convenio de
mediación de Washington de 1976, su parte medular es la situación limítrofe. Conteniendo
22 artículos sobre limites de los 47 que contiene el Tratado.

Entre las partes que nos ilustrarán para el análisis de la Convención de Nacionalidad y
Derechos Adquiridos en las Zonas Delimitadas por la Sentencia de la Corte Internacional
de Justicia de 11 de septiembre de 1992, esta el Art. 18, que establece que la Comisión
Mixta de Limites tiene entre sus funciones la de delimitar las zonas no descritas en el
Tratado, como frontera definida. Se estableció el mecanismo de delimitación con
presentación de propuestas por la Comisión a los Estados y el manejo de discrepancias,
en los artículos 27 y 28 del tratado.

Con ello ambas partes deberían reunirse de manera periódica para negociar
directamente, con el fin de definir cual seria la línea de frontera en los seis sectores
pendientes de delimitar. Para ello se contaba con cinco años, tal como lo define el Art. 31
del Tratado que dice: “Si a la expiración del plazo de cinco años establecido en el artículo
19 de este Tratado, no se hubiere llegado a un acuerdo total sobre las diferencias de
limites en las zonas en controversia, en la situación jurídica insular, o en los espacios
marítimos, o no se hubieren producido los acuerdos previstos en los Artículos 27 y 28 de
este Tratado, las partes convienen en que dentro de los seis meses siguientes,
procederán a negociar y suscribir un compromiso por el que se someta conjuntamente la
controversia o controversias existentes a la decisión de la Corte Internacional de Justicia.”

Las reuniones de la Comisión Mixta de Límites se realizaron periódicamente y el tiempo


pasó con una serie de negociaciones duras pero estériles. Cinco años después, para
UNA LUZ DE DIGNIDAD 17

octubre de 1985, no se había llegado a definir los límites en las zonas en controversia, la
situación jurídica insular y la situación en los espacios marítimos.

Por lo que se paso en cumplimiento del Tratado, a la siguiente fase, que sería el proceder
a negociar y suscribir un compromiso para someter conjuntamente por los dos Estados la
controversia o controversias existentes a la decisión de la Corte Internacional de Justicia.

Compromiso de Esquipulas.

Es necesario comentar la fase histórica de este momento histórico, inicio de 1986, ya que
en El Salvador se estaba viviendo un conflicto armado de tipo político – militar en donde la
guerrilla conformada en el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional, de corte
marxista leninista, intentaba por medio de la guerra popular prolongada su acceso al
poder político, por medio de acciones violentas en todo el territorio nacional, sin
escaparse las zonas no delimitadas por el Tratado.

Al haberse agotado el termino estipulado, el 24 de mayo de 1986 se firma en Esquipulas,


República de Guatemala, el COMPROMISO ENTRE HONDURAS Y EL SALVADOR
PARA SOMETER A LA DECISIÓN DE LA CORTE INTERNACIONAL DE JUSTICIA LA
CONTROVERSIA FRONTERIZA TERRESTRE, INSULAR Y MARÍTIMA EXISTENTE
ENTRE LOS DOS ESTADOS. El que entro en vigencia el 1º de octubre de 1986.

El compromiso definía la mecánica del juicio, estableciéndose una Sala Especial de la


Corte Internacional de Justicia, contándose con tres jueces de la Corte y dos Jueces Ad
Hoc, nombrando uno cada Estado. Además de la presentación de Memorias, Contra
Memoria, Replica y Duplica, incluyendo la fase oral.

En el artículo 2 del Compromiso se establecía el objeto del litigio:


“Las partes solicitan a la Sala:
1. Que delimite la línea fronteriza en las zonas o secciones no descritas en el artículo
16 del Tratado General de Paz, de 30 de octubre de 1980.
2. Que determine la situación jurídica insular y de los espacios marítimos.”
UNA LUZ DE DIGNIDAD 18

Interesándonos particularmente el numeral 1, donde se pide a la sala de la Corte


Internacional de Justicia, que señale el límite político internacional entre ambos Estados,
específicamente en las zonas no descritas en el Art. 16 del Tratado General de Paz y que
la Comisión Mixta de Limites no había podido definir en el término de cinco años.

Iniciándose el proceso judicial internacional en donde cada una de las partes presentó sus
pruebas con el objeto de demostrar mejor derecho en cada una de las partes en litigio. De
la misma manera se hizo con la parte insular y marítima.

Después de casi cinco años de presentaciones en un juicio internacional, con el


presupuesto que juristas internacionales realizarían un fallo apegado a derecho y
congruente con la prueba aportada se llego al 11 de septiembre de 1992, fecha en que se
notificó la sentencia.

Sentencia de la Corte Internacional de Justicia

La Sentencia de la Sala Especial de la Corte Internacional de Justicia, es considerada


como emitida por la Corte en pleno, o sea por todos sus miembros, según el Art. 27 del
Estatuto de la Corte Internacional de Justicia, ya que fue dada por la Sala Especial
expresamente conformada por cinco jueces para conocer de la controversia entre El
Salvador y Honduras.

El artículo 94 de la Carta de las Naciones Unidas, numeral primero establece “Cada


Miembro de las Naciones Unidas se compromete a cumplir la decisión de la Corte
Internacional de Justicia en todo litigio en que sea parte”5. Con lo que, siendo El Salvador
y Honduras miembros de Naciones Unidas y partes en un proceso litigioso, se
comprometían al cumplimiento de la sentencia.

Este cumplimiento de la sentencia es también confirmado en el Compromiso de


Esquipulas en su artículo seis cuando se dice: “1. Las Partes ejecutarán la Sentencia de
la Sala en todo y con entera buena fe.”
UNA LUZ DE DIGNIDAD 19

Sobre las sentencias de la Corte internacional de Justicia es necesario hacer algunas


consideraciones, tales como: que el fallo es inapelable y que no admite ningún tipo de
recurso de apelación.

Esta falta del recurso de apelación se debe a dos razones: orgánicamente no existe otra
instancia, esta Corte es de instancia única, y por oro lado que siendo que los magistrados
son de distintas nacionalidades, de supuesta alta consideración moral, y que llenan los
requisitos para el ejercicio de la más alta función judicial en sus respectivos países o que
sean jurisconsultos de reconocida competencia en materia de derecho internacional, se
presume que sus fallos son apegados a derecho y justos.

La segunda consideración, es que existen dos recursos el primero es el de revisión,


basado en el Art. 61 del Estatuto6, y sólo podrá fundarse en el descubrimiento de un
hecho nuevo, de tal naturaleza que pueda ser factor decisivo y que al momento de
pronunciarse el fallo fuera desconocido por la Corte y la Parte que pida la revisión.

Es de señalar que a este recurso de revisión se aplica la condición que sea presentado a
los seis meses de descubierto el hecho nuevo, además este recurso no podrá presentarse
después de diez años de la fecha de notificación del fallo. El termino fatal para este
recurso, en nuestro caso, es el 11 de septiembre de 2002.

La tercera consideración es que existe un mecanismo de interpretación, Art. 60 del


Estatuto7, en caso de desacuerdo entre las Partes involucradas sobre el sentido o el
alcance del fallo, la Corte podrá realizar una interpretación sobre la sentencia en la parte
que exista desacuerdo, lo que se realiza a solicitud de cualquiera de las partes.

De esta manera la Sala Especial de la Corte Internacional de Justicia emitió el 11 de


septiembre bajo el Registro General No 75 del año de 1992, la sentencia sobre la

5
Naciones Unidas, Carta de Naciones Unidas, Servicios de Información Publica, 1991, Pág. 55.
6
Ibidem, Pág. 93
7
Ibidem, Pág. 92
UNA LUZ DE DIGNIDAD 20

Controversia Fronteriza Terrestre, Insular y Marítima (El Salvador / Honduras; Nicaragua


interviniente)8.

La sentencia es un instrumento complejo, ya que en ella se contienen nueve partes, una


decisión por cada uno de los seis sectores terrestres en controversia, otra decisión sobre
las islas del Golfo de Fonseca, una decisión sobre la situación jurídica dentro del Golfo de
Fonseca y una decisión de la situación jurídica sobre fuera del Golfo.

Para el caso nos interesa conocer el resultado de la parte terrestre, o sea de los seis
sectores no definidos en el Tratado General de Paz, resumidamente el resultado es el
siguiente:

ZONA ÁREA Km² EL SALVADOR % HONDURAS %


TECPANGÜISIR 70.3 66.08 94 4.21 6
LAS PILAS 38.1 26.28 69 11.82 31
ZAZALAPA 51.0 8.67 17 42.33 83
SABANETAS 148.4 20.77 14 127.63 86
MONTECA 54.8 13.7 25 41.1 75
GOASCORÁN 57 0 0 57 100
TOTAL 419.6 135.57 32.3 284.09 67.7

En la parte expositiva de la Sentencia la Sala hace una consideración especial, que para
efectos del presente estudio es altamente importante. En el párrafo 66 de la sentencia se
dice:
“No se puede excluir, aun otorgando a las efectividades todo el peso que merecen, que en
algunas zonas, nacionales de una de las Partes, a la terminación del litigio, se encuentren
viviendo en el territorio de la otra Parte, y que los derechos de propiedad aparentemente
establecidos bajo las leyes de una de las Partes se encuentren en tierras pertenecientes
al territorio de la otra Parte. La Sala está convencida que las medidas que sean

8
C.I.J. Recueil 1992
UNA LUZ DE DIGNIDAD 21

necesarias para tomar en cuenta esta situación serán elaboradas y ejecutadas por las dos
Partes dentro del respeto total de los derechos adquiridos y con gran cuidado de orden y
humanidad.”9

Al analizar este párrafo de la sentencia la Sala se refirió a cuatro situaciones: primera que
a pesar de la validez de las pruebas, para el caso las efectividades, al final del juicio los
nacionales de una de las Partes se encontrarían viviendo en el territorio de la otra Parte,
esto como un aviso del resultado a que llegaron los Magistrados y con un menosprecio
expreso a las efectividades de El Salvador en las zonas.

Segundo y consecuencia del primero, que los derechos de propiedad aparentemente


reconocidos por las leyes de una de las Partes, se encuentren en territorio de la otra,
donde las leyes no tienen aplicabilidad por la extraterritorialidad.

La tercera circunstancia preanunciada, la Sala señala su convencimiento que las medidas


que se adopten y se apliquen, contendrán el respeto de los derechos adquiridos en una
Parte serán reconocidos por medio de la legislación de la otra Parte, dentro de un
ambiente ordenado y humano.

Y la última circunstancia de fondo, y es que la Sala como parte de la Corte Internacional


de Justicia, Órgano de las Naciones Unidas no podía a través de su sentencia
parcializada olvidar los derechos humanos, ya que en el Art. 1.3 de la Carta de las
Naciones Unidas, se define uno de sus propósitos “Realizar la cooperación internacional
en ... el estimulo del respeto de los derechos humanos y a las libertades fundamentales
de todos, ...”10

Pero las condiciones de un ambiente ordenado y humano no siempre se ha cumplido, ya


que en diferentes ocasiones se han originado incidentes entre las autoridades y
particulares hondureños contra los pobladores salvadoreños de las zonas, similares a los

9
GALINDO POHL, Reynaldo, Comentarios a la Sentencia entre El Salvador y Honduras pronunciada por la Corte
Internacional de Justicia en 1992, Pág. 37, citando al C.I.J. Recueil 1992, p. 351, par. 66, p. 53-54.
10 NACIONES UNIDAS, Carta de las Naciones Unidas y Estatuto de la Corte Internacional de Justicia, Servicio de
Información Publica, Nueva York, 1991, Pág., 3.
UNA LUZ DE DIGNIDAD 22

vividos en 1969, para tener una idea de estos incidentes se presentan los más
ejemplarizantes.

b. Incidentes en Zonas Delimitadas por la Sentencia

Antes y después de la notificación de la Sentencia por parte de la Corte Internacional de


Justicia, autoridades y particulares han mantenido una presencia hostil contra los
salvadoreños en las zonas limítrofes, en algunos casos llegando a ser verdaderas
acciones delictivas, pero en el fondo son acciones que amedrentan a los salvadoreños por
el simple hecho de residir en las zonas en litigio.

Algunos de estos atropellos, que no han cesado, son los siguientes:


1. Zazalapa
Se han dado una serie de penetraciones al territorio nacional por parte de
miembros de las Fuerzas Armadas de Honduras, en forma intimidatoria a los
habitantes de las zonas, como las efectuadas el 2 de marzo de 1993 y el 16 de
marzo de 1997. Todas ellas registradas y denunciadas por medio de enérgicas
protestas diplomáticas al Gobierno de Honduras.

2. Nahuaterique
Según el matutino La Prensa de Honduras el 3 de octubre de 1996, unos 300
civiles hondureños fuertemente armados se apostaron en la frontera,
supuestamente para enfrentar a bandas armadas salvadoreñas. Estos recorrían la
frontera a pie y en mulas vistiendo uniformes camuflados y con pasamontañas
armados de M-16, AK-47, pistolas y revólveres. Este grupo se autodenominaba
Comité de Defensa de la Soberanía Nacional – CERQUINES.

A pesar que el 3 de octubre de 1996, militares hondureños iniciaron una supuesta


operación para desarmar a los campesinos hondureños en el Departamento de
Intibuca, y que la CODEHUCA advirtiera desde San José, Costa Rica, la existencia
de peligro por los problemas fronterizos entre ambos países, fuentes diplomáticas
de Honduras desmintieron la existencia del grupo denominado los CERQUINES,
tal como lo realizó el Canciller Delmer Urbizo Panting el 16 de octubre. Pero el
UNA LUZ DE DIGNIDAD 23

Comisionado Presidencial de Honduras para las Zonas delimitadas por la


Sentencia el 19 de febrero de 1997, confirmó la existencia de un grupo civil
armado en la zona.

El movimiento de tropa en la zona de Nahuaterique, al norte de Perquín,


Departamento de Morazán, ha sido constante, realizando una serie de actividades,
tal como cobrar impuestos en el Caserío El Zancudo, el 16 de marzo de 1993.

En septiembre de 1993 el comandante militar hondureño en Nahuaterique prohibió


el transito de vehículos con placas salvadoreñas en la zona.

El 20 de noviembre de 1993, 20 soldados construyeron una caseta en el Caserío


el Barrancon, Jurisdicción de Perquín, para ser utilizada como aduana y así
controlar el movimiento de madera y alimentos, lo que hoy se conoce como la
aduana hondureña “La Concordia”, en el lugar denominado Pasamono.

El 23 de octubre de 1995 tres vehículos militares remolcando una pieza de


artillería cada uno, se desplazo desde Marcala, hasta la zona de Nahuaterique.

El 10 de noviembre de 1995 un grupo de militares, policías y miembros de la


fiscalía llegaron al Caserío Tierra Colorada, Jurisdicción de Perquín, con el
propósito de efectuar una inspección al ex bolsón de Nahuaterique, para evitar la
tala de árboles.

El febrero de 1997 se da un incidente cuando autoridades de Honduras impiden el


transito de unos 30 camiones salvadoreños con madera de los pobladores con
destino a Perquín.

El 29 de noviembre de 2000 dos salvadoreños, resultaron heridos en un incidente


entre las autoridades hondureñas y pobladores del ex-bolsón de
NAHUATERIQUE. Los labriegos salvadoreños que resultaron lesionados de bala
en el enfrentamiento fueron trasladados al Hospital Escuela de Tegucigalpa, en la
capital hondureña en calidad de detenidos.
UNA LUZ DE DIGNIDAD 24

El hecho se produjo cuando miembros de la Fiscalía General de Honduras,


escoltados por una patrulla policial, intentaron verificar un supuesto comercio ilícito
de madera que habrían estado realizando campesinos salvadoreños.
Los heridos salvadoreños fueron luego trasladados a territorio nacional y recibieron
tratamiento en el Hospital Militar Regional de San Miguel, sin haber sido acusados
penalmente por autoridades hondureñas.

3. Monteca
El 11 de febrero de 1993, miembros de la Fuerza Armada de Honduras estaban
construyendo trincheras en el Cantón y Caserío Las Lajitas, Jurisdicción de
Poloros, manifestando que se estaban preparando para esperar a la Fuerza
Armada de El Salvador.

El 16 de abril de 1993 en el Caserío Mesetas jurisdicción de Poloros, tropas


hondureñas mediante amenazas obligaron al señores Isabel Chávez y Alfonso
Chávez a abrir las puertas de sus viviendas, procediendo a violar a sus esposas e
hijas.

El 4 agosto de 1993, el señor Antonio Martínez, hondureño, llega al Cantón y


Caserío Las Lajitas jurisdicción de Poloros, habiendo reunido a los habitantes,
ofreciéndoles 1.300 lempiras por su propiedad que quedaron en territorio
hondureño, manifestándoles que es la única alternativa, caso contrario tendrían
problemas.

De estos incidentes el Ministerio de Relaciones Exteriores presentó, por los conductos


adecuados, las Protestas Diplomáticas respectivas, señalando al mismo tiempo la
preocupación por el aumento de incidente. Honduras ha rechazado en todo momento los
hechos.

Dado a que los incidentes continuaban se suscribe en San Salvador el 10 de septiembre


de 1996, una Declaración Conjunta de los Ministros de Relaciones Exteriores de
Honduras y El Salvador, en la que se plantea el compromiso de los Gobiernos a la
UNA LUZ DE DIGNIDAD 25

suscripción de una Convención o Protocolo que regule las materias de propiedad y


nacionalidad, además de la creación de una Comisión de Seguimiento que solventaría los
incidentes.

c. Comisión de Seguimiento

En vista a las situaciones que creaban inestabilidad en las zonas fronterizas, los señores
Cancilleres de El Salvador y Honduras, crean una instancia bilateral de nivel diplomático
que busca por medio de la negociación directa resolver aquellos incidentes que se estén
suscitando en la frontera.

La Comisión esta integrada por dos secciones, una salvadoreña y una sección
hondureña. Las instituciones representadas en las respectivas secciones son Ministerio
de Relaciones Exteriores, Ministerio de Gobernación, Procuraduría para la Defensa de los
Derechos Humanos. También se cuenta con otras dependencias de Estado en calidad de
asesores, tales como la Procuraduría General de la República, Fuerza Armada, la Policía
Nacional Civil, el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Ministerio de
Hacienda, entre otros.

El Órgano Ejecutivo por medio del Decreto No 48, emitió las Normas Básicas de la
organización, mandato y funcionamiento de la Sección de El Salvador de la Comisión de
Seguimiento, publicado en el Diario Oficial No 142, Tomo 348, de fecha 28 de julio de
2000.

El mandato esta contemplado en el Art. 8, de las Normas Básicas, el cual dice “ La


Sección de El Salvador tendrá como mandato actuar en defensa de los derechos
humanos e intereses de los salvadoreños y pobladores de las zonas y sectores fronterizos
con la República de Honduras, con el fin de hacer efectivos sus derechos de nacionalidad,
propiedad, posesión y tenencia de la tierra, libre transito de personas, comercialización y
movilización de toda clase de bienes, en cumplimiento de la Convención sobre
Nacionalidad y Derechos Adquiridos en las Zonas Delimitadas por la Sentencia de la
Corte Internacional de Justicia de 11 de septiembre de 1992, en el marco del Tratado
General de Paz de 1980 y de las Declaraciones de Ministros de Relaciones Exteriores y
UNA LUZ DE DIGNIDAD 26

de los Presidentes de las Repúblicas de El Salvador y Honduras, mencionadas en los


considerandos de este decreto.”

En este pasaje rápido de la historia encontramos algunos elementos que nos permiten
conocer el marco que encierra el tema de los limites internacionales entre El Salvador y
Honduras, que generó una controversia, un juicio y una sentencia. Pero que de fondo la
controversia se mantiene ya que los problemas humanos en las zonas son latentes y
actuales.

Estos problemas humanos y el mandato a la Comisión de Seguimiento, en particular a la


Sección Salvadoreña, nos lleva necesariamente a conocer y estudiar la Convención de
Nacionalidad y Derechos Adquiridos en las Zonas Delimitadas por la Sentencia de
la Corte Internacional de Justicia de 11 de septiembre de 1992 y por supuesto de lo
pertinente del ya conocido Tratado General de Paz de 1980.
UNA LUZ DE DIGNIDAD 27

Capitulo II, RECONOCIMIENTO DE LA DIGNIDAD

Una vez notificada la sentencia de la Corte Internacional de Justicia, se establece una


Comisión Bilateral El Salvador – Honduras. Esta es la que estudiaría la manera de
implementación de la Sentencia sin dañar los derechos naturales de los habitantes. En el
fondo se buscaba que los habitantes tuvieran la certeza jurídica del reconocimiento y
garantía de sus derechos reales y personales, en un Estado distinto al que son
nacionales.

La parte hondureña de esta Comisión se encontraba en la difícil situación de debatir con


los Artículos 107 y 19 de la Constitución de Honduras11. El primero estableciendo la
restricción de la propiedad en una franja de cuarenta kilómetros desde la frontera hacia el
interior solo para hondureños por nacimiento; y el segundo que define que los
funcionarios que realicen alguna negociación que lesione la integridad territorial, serán
juzgados por traición a la patria, delito imprescriptible. Esta situación se estudiará mas
adelante.

En su quinta y ultima reunión de la Comisión, la Delegación hondureña expone que no es


posible seguir una negociación sobre los temas planteados y se pide que se inserte en la
Acta respectiva una Declaración Unilateral, en la que se declara que no es posible
negociar para ellos el reconocimiento de derechos a los salvadoreños en las zonas
delimitadas.

Ante lo anterior y la circunstancia de reducir los incidentes que estaban sucediendo en las
zonas fronterizas, el Canciller hondureño de la época Delmer Urbizo Panting se reúne con
nuestro Canciller Ramón González Giner. Acordándose reconocer por vía de un
instrumento internacional los derechos de los pobladores en las zonas delimitadas.

11
Constitución de Honduras, Decreto No 131, 11 de enero de 1982 y sus reformas.
UNA LUZ DE DIGNIDAD 28

De esta manera serían los respectivos entes legislativos los que tendrían que dar la
ratificación y para el caso los negociadores hondureños poder eliminar o reducir el
señalamiento de un delito de traición a la patria.

Así se suscribe en San Salvador el 10 de septiembre de 1996, una Declaración Conjunta


de los Ministros de Relaciones Exteriores de Honduras y El Salvador, en la que se plantea
el compromiso de los Gobiernos a la suscripción de una Convención o Protocolo que
regule las materias de:
1. “Respeto a los derechos de los propietarios, originarios y pobladores de las

zonas delimitadas por la Sentencia, antes del 11 de septiembre de 1992 y

abstenerse de practicar o tomar medidas discriminatorias de cualquier

naturaleza.

2. Garantizar que los propietarios y habitantes de las zonas, transiten en los


territorios que fueron objeto de la Sentencia y comercialicen y movilicen sus
bienes y semovientes en dichas zonas, en el marco de la legislación interna de
cada Estado que tienda a promover estimular y facilitar la integración
fronteriza.12”
(Es la misma declaración donde se crea la Comisión de Seguimiento El Salvador –
Honduras)

Para tal fin se nombra un Grupo Especial de Trabajo el cual estuvo integrado por las
siguientes personalidades, por El Salvador: Embajador Roberto Arturo Castrillo Hidalgo,
en su calidad de Presidente de la Sección Salvadoreña, Doctor Mauricio Gutiérrez Castro,
Dr. David Escobar Galindo, Licda. Ana Elizabeth Villalta Vizcarra y Embajador Rafael
Zaldivar Brizuela. Por Honduras: Abogado Rodolfo Rosales Abella, en su calidad de
Presidente de la Sección Hondureña, Abogado Pedro Pineda Madrid, Abogado Orlando
Gómez Cisneros, Lic. Juan Alberto Lara Bueso, Arq. Fernando Martínez, Licda. Gloria
Marina Gómez, Licda. Beatriz Callejas, Licda. Sandra Rosales y Embajador Ramón
Valladares Soto.

12
Declaración Conjunta de los Ministros de Relaciones Exteriores de Honduras y El Salvador, San Salvador el 10 de
septiembre de 1996.
UNA LUZ DE DIGNIDAD 29

Este Grupo especial de trabajo retomó lo trabajado en un año y medio por la Comisión
Bilateral y comenzaron a la redacción de un Instrumento, con las bases antes
mencionadas. Estas negociaciones diplomáticas fueron complejas, iniciándose la
discusión sobre la nacionalidad de los residentes en las zonas delimitadas, la cual fue la
más difícil. Honduras sostenía que se podía reconocer la nacionalidad por naturalización y
no así la nacionalidad por nacimiento. La doble nacionalidad nunca fue sugerida en la
mesa de negociaciones y fue mas una situación planteada por la prensa.

Con relación a la propiedad, la Sección Hondureña planteaba que en virtud del artículo
107 Cn. los inmuebles en las zonas delimitadas que eran de los salvadoreños pasarían al
Estado hondureño, retribuyéndoles a éstos con una parcela de similares dimensiones
fuera de los cuarenta kilómetros.

A pesar de lo difícil de la negociación por la materia que se estaba regulando, el Grupo


Especial de Trabajo el 25 de abril de 1997, después de cuatro reuniones de trabajo
aprobó el texto de la Convención de Nacionalidad y Derechos Adquiridos en las Zonas
Delimitadas por la Sentencia de la Corte Internacional de Justicia de 11 de septiembre de
1992.

La Convención se firma en la Ciudad de Tegucigalpa el 19 de enero de 1998, por los


entonces Presidentes Armando Calderón Sol por la República de El Salvador y Carlos
Roberto Reina por la República de Honduras.

Después de la negociación política- diplomática se genera un Instrumento Internacional


que reúne las bases para la implementación de los derechos humanos de los habitantes
en las distintas zonas delimitadas por la Sentencia de la Corte Internacional de Justicia.
Para conocer como estos derechos son reconocidos y la implementación de ellos en una
situación sui generis es necesario el análisis del mismo.
UNA LUZ DE DIGNIDAD 30

a. Convención Sobre Nacionalidad Y Derechos Adquiridos.13

La Convención comprende dos partes, una parte expositiva y una parte sustantiva. En la
parte expositiva contiene los elementos que se consideraron que son el marco en que se
basa la Convención. La parte sustantiva contiene veintidós artículos que positiva los
derechos que los dos Estados convinieron en reconocer y hacer valer en sus respectivos
marcos jurídicos internos.

Parte Expositiva

En su primer párrafo de la parte expositiva, se expresa que los Estados se inspiraron en


alto espíritu de cordialidad y hermandad con que se suscribió en la ciudad de Lima,
República del Perú, el 30 de octubre de 1980, el Tratado General de Paz.

En el segundo párrafo se señala el convencimiento de ambos Estados que la


consolidación de la paz firme y duradera entre los respectivos pueblos y gobiernos se
logra a través del mutuo respeto, agregando que la misma paz se logra por la protección
de los derechos y libertades esenciales de la persona humana.

El respeto que se menciona esta orientado en cuatro vías. Primero el respeto entre el
pueblo de Honduras al pueblo de El Salvador, entendiendo como pueblo a los individuos
que residen en el territorio nacional, que se relaciona con el poder que virtualmente lo
ejerce el Gobierno. El pueblo que asume sus obligaciones, exige sus derechos y que
observa al Gobierno en la consecución de los objetivos nacionales que dieron pie a la
formación de la nacionalidad14, y lógicamente a la inversa.

En segundo plano se encuentra el respeto del pueblo al gobierno. Por una parte del
pueblo de Honduras al gobierno de El Salvador y por otra del pueblo de El Salvador al

13
Convención de Nacionalidad y Derechos Adquiridos en las Zonas Delimitadas por la Sentencia de la Corte Internacional
de Justicia de 11 de septiembre de 1992.
14
Alfaro, Angie Emely y Fonseca Alvarenga, Hugo. Los Avatares de la Constitucionalidad Moderna en El Salvador, 2000.
Pág. 9
UNA LUZ DE DIGNIDAD 31

gobierno de Honduras. Así la falta de este respeto mutuo se considera que podría ser
dañino a la paz.

La última relación se encuentra el respeto entre ambos gobiernos, reconociéndose que


los gobiernos de ambos Estados están en la necesidad de la mutua consideración.

Pero el mismo párrafo señalado también considera que la paz se mantendrá por la
protección que cada Estado realice de los derechos y libertades esenciales de la persona
humana. Se coloca con un interés especial a la persona humana en la debe de tutelarse
por ambos gobiernos y por ende por ambos pueblos de los derechos que las personas
gozan per se.

En el tercer párrafo de la parte expositiva de la Convención, se menciona la adhesión y


respeto a los principios y normas del derecho internacional. Como Estados parte del
concierto internacional no se pueden alejar de la observancia del marco jurídico
internacional, no por ser señalados de su incumplimiento, sino más bien por el
seguimiento de pautas generalmente aceptadas por el conjunto de las naciones.

Pero de manera especial se señala la adhesión y respeto a lo relacionado con los


Derechos Humanos internacionalmente protegidos y consagrados en los instrumentos
regionales e internacionales. Como un compromiso por parte de los Estados a la tutela de
los mismos.

Esta redacción nos plantea que son todos lo instrumentos internacionales sin distinción.
Por lo que al no ser especifico y señalar solo el gran campo de los derechos humanos, se
observarán todos los principios y normas que en el ámbito internacional existan relativos a
los Derechos Humanos.

Al mismo tiempo los Estados se comprometieron a la adhesión y respeto de las


obligaciones que contiene la Sentencia de la Corte Internacional de Justicia del 11 de
septiembre de 1992. Con ello ambos Estados reconocen la obligatoriedad del
cumplimiento de la misma, la que pretendía dirimir el diferendo limítrofe terrestre insular y
marítimo entre ambas naciones.
UNA LUZ DE DIGNIDAD 32

Para reafirmar esto, los Estados, en el párrafo tercero de la parte expositiva, señalaron el
reconocimiento de la Sentencia. En especial del párrafo 66, donde los honorables jueces
previeron que algunas de las personas podrían quedar viviendo en jurisdicción de otro
Estado y que ambos Estados tomarían las medidas necesarias para la resolución de
problemas en el orden de humanidad y total respeto a los derechos adquiridos.

El último párrafo de la parte expositiva es el basamento jurídico de la suscripción de la


Convención. Se relacionan una serie de instrumentos internacionales, tales como:
1. El Tratado General de Paz,
2. El Párrafo 66 de la Sentencia de la Corte Internacional de Justicia,
3. Declaraciones Presidenciales de El Salvador y Honduras, realizadas en los años
de 1986, 1991, 1992, 1994 y 1995,
4. La Declaración Conjunta de Ministros de Relaciones Exteriores de Honduras y El
Salvador de 10 de septiembre de 1996.
Y para concluir se relacionan los principios consagrados en los Tratados Regionales e
Internacionales de derechos humanos.

Con ello finaliza la parte expositiva y se inicia la parte sustantiva de la Convención. Esta
parte esta organizada de la siguiente manera:
Capitulo I, Disposiciones Generales,
Capitulo II, Derechos Adquiridos,
Capitulo III, Nacionalidad,
Capitulo IV, Propiedad, Posesión, Tenencia y Otros Derechos,
Capitulo V, Disposiciones Especiales,
Capitulo VI, Compromiso de Fiel Cumplimiento, y
Capitulo VII, Ratificación y Vigencia.

La Convención, como ya se mencionó, contiene veintidós artículos que desarrollan un


marco jurídico propiamente dicho, en donde los Estados parte estipulan las normas a
seguir.
UNA LUZ DE DIGNIDAD 33

Parte sustantiva de la Convención de Nacionalidad y Derechos Adquiridos.

Capitulo I, Disposiciones Generales.

El primer capitulo comprende cinco artículos. Dispuestos bajo el acápite de Disposiciones


Generales, que encierran los elementos de los derechos de los nacionales de ambos
Estados, la integración fronteriza, el derecho de opción a la nacionalidad, la permanencia
y estabilidad de los habitantes de las zonas delimitadas y al respeto de los derechos
humanos.

Así tenemos el articulo 1, que realiza un catalogo de derechos a respetar. Las partes
realizaron una lista enunciativa de todos lo derechos que tutelarían, planteando un listado
el cual no quedo cerrado, por lo contrario es amplio en su redacción.

Para iniciar El Salvador y Honduras se obligan a respetar los derechos y libertades de sus
nacionales que quedaron viviendo o tienen derechos en los territorios de uno u otro, que
fueron delimitados por la Sentencia de la Corte Internacional de Justicia del 11 de
septiembre de 1992. Con ello se delimita geográficamente la aplicación de la Convención
en estudio, ya que la Sentencia se refirió sólo a las partes que no pudieron ser delimitadas
por la Comisión Mixta de Límites creada por el Tratado General de Paz.

Estos solo son los sectores de Tecpangüisir, Las Pilas, Zazalapa, Sabanetas, Monteca y
el Goascorán. Fuera de estos sectores la no existe la aplicación de la Convención en
estricto sensu.

El catálogo de derechos y libertades que los Estados se obligan a respetar y el Artículo 1


establece son:
1. Derecho a la vida,
2. Derecho a la seguridad personal,
3. Derecho a la libertad,
4. Derecho a la nacionalidad,
5. Derecho a la propiedad de la tierra,
6. Derecho a la posesión de la tierra,
UNA LUZ DE DIGNIDAD 34

7. Derecho a la tenencia de la tierra,


8. Derecho a la integridad Familiar,
9. Libertad de circulación de:
a. Persona, y
b. Bienes
10. Demás derechos adquiridos.

En un segundo inciso se consignó que los Estados se obligan a garantizar el libre y pleno
ejercicio de tales derechos y libertades. Para ello es necesario que los Estados
reconozcan la existencia de los mismos jurídicamente, que se hace por vía del
instrumento jurídico. Pero lo más importante es la implementación práctica, donde cada
persona dentro de las zonas señaladas pueda efectivamente ejercerlos y en su caso
hacerlos valer a través de las instancias respectivas.

En la segunda parte del mismo segundo inciso esta la implementación, la que se entiende
que será efectiva, cuando las Partes se obligan a velar porque no se violen o conculquen
por nadie tales derechos y libertades. Es por ello que se especifica que los Estados
velaran que autoridades, funcionarios, empleados públicos o particulares no realicen
vejaciones.

En el siguiente artículo, Articulo 2, se busca promover, estimular y facilitar la integración


fronteriza. Esto por la condición de las zonas, la que es una condición sui generis por las
condiciones de sus habitantes, las condiciones de la tierra y de los frutos de la misma, en
unos territorios que pasaron a ser parte de otro Estado.

Se comprometen también, en el marco de las respectivas legislaciones internas, a


garantizar que los propietarios y los habitantes de las zonas transiten en los territorios que
fueron objeto de la sentencia para que comercialicen y movilicen sus bienes en dichas
zonas.

Al mencionar “en el marco de su legislación interna”, se regulan y se enmarcan las


garantías o mecanismos existentes remitiéndolos a los cuerpos normativos de cada
Estado. En el sentido que se reconoce tácitamente la jurisdicción que un Estado ejerce
UNA LUZ DE DIGNIDAD 35

dentro de la delimitación realizada por la Corte Internacional de Justicia, por ende el


ejercicio de las competencias judiciales, de migración y las de tributación, entre otras, y
todo lo relacionado al derecho administrativo del respectivo Estado.

Por otro lado se menciona el marco de la legislación interna ya que se considera que los
derechos listados en el artículo 1 serán vistos desde una perspectiva especial. Esta
perspectiva es el respeto de los derechos sin alterar la forma normal de vida que los
pobladores han mantenido a lo largo del tiempo. Es por ello que de la aplicación de estas
normas internas no son absolutas, aplicándose bajo una situación sui generis en estos
sectores definidos en la sentencia y se protegerán bajo las garantías de las normas
internas.

El artículo tercero reconoce el principio del derecho de opción a la nacionalidad, esto


mencionado en la parte final del artículo, cuando se menciona “con pleno respeto a los
Derechos Humanos internacionalmente reconocidos”. Que para el caso es específico para
las nacionalidades salvadoreña u hondureña.

Además se establece de nuevo el ámbito de aplicación, ya que se vuelve a mencionar


que es para los territorios delimitados por la Sentencia y no para toda la línea de frontera
común entre ambos Estados.

En el articulo cuatro, se plasma el compromiso de garantizar la permanencia y estabilidad


de los habitantes en las zonas. Tomando la definición de permanencia del Diccionario de
la Real Academia15: estancia en un lugar o calidad de permanente, se
entiende que se garantiza la estancia de los habitantes o la calidad de los habitantes de
ser permanentes en las zonas, o ambas.

Por otro lado la estabilidad, bajo la misma fuente: calidad de estable, que nos lleva a
revisar el concepto el cual dice: que no esta en peligro de caer, de
descomponerse, de cambiar o desaparecer. Que permanece en un sitio

15
Real Academia Española; Diccionario de la Lengua Española; Espasa – Calpe; España; decimosexta edición; 1936.
UNA LUZ DE DIGNIDAD 36

indefinidamente16. Lo cual implica que los Estados garantizaran a los habitantes que
no estarán en peligro de cambiar o desaparecer y que su estancia o permanencia será
indefinida y segura.

El ultimo articulo del primer capitulo es el quinto, haciendo referencia a los derechos
humanos. Confirmando la vigencia del Tratado General de Paz, ya que reafirman que se
ajustarán su conducta a los principios consagrados en su Capitulo VI, Titulo VII del
Tratado General de Paz.

Esta redacción no fue la más feliz, ya que si se interpreta literalmente el Titulo VII no tiene
un Capitulo VI. Con lo que la relación o la redacción no fue la mas adecuada, lo que
podría traer a una confusión al momento de la aplicación.

Pero si existe el Capitulo VI en el Titulo IV. Capitulo que desarrolla Disposiciones


Generales, comprendiendo los artículos 37, 38 y 39. Pudiendo ser esto solo el efecto de
la redacción utilizada.

De esta manera el artículo 37 del Tratado General de Paz dice:


“Mientras no se proceda a la delimitación total de la frontera de conformidad con lo
establecido en el presente Tratado, los dos Estados se comprometen a no perturbar o
alterar mediante ningún hecho, acto o situación nueva, el Estado de las cosas existentes
en las zonas en controversia antes del catorce de julio de mil novecientos sesenta y
nueve y se obligan a restablecerlo, en la medida en que se hubiera modificado, así como
adoptar, de común acuerdo, las medidas adecuadas para que sea respetado, con miras a
garantizar en todo momento la tranquilidad en dichas zonas.

Los acuerdos de orden político o militar que se concertaron a partir de mil novecientos
sesenta y nueve y que determinaron situaciones transitorias en la frontera, no
perjudicarán o menoscabarán los derechos que cada Estado pudiera tener sobre las
zonas en controversia.”

16
Ibídem
UNA LUZ DE DIGNIDAD 37

El inciso primero de este artículo tiende al mantenimiento de un status quo, el que fuera
antes de las acciones militares del conflicto de 1969, comprometiéndose los Estados a no
perturbar o alterar esta situación o a restaurarla si se ha deteriorado, con el objetivo del
mantenimiento de la tranquilidad en las zonas en controversia.

Este estatus quo estaba condicionado a la delimitación total de la frontera, cuando dice:
“mientras no se proceda a la delimitación total de la frontera...”, delimitación que se realiza
a través de la Sentencia de 1992, por lo que el mantenimiento del estatus quo pierde
vigencia ya que la frontera ha sido delimitada totalmente y la condición se ha cumplido.

El segundo inciso del mismo artículo hace referencia a los acuerdos políticos o militares
realizados después de 1969. Algunos de estos acuerdos establecían situaciones
especiales pero transitorias en las zonas fronterizas, pero su existencia no daña o
perjudica a los derechos de los Estados en las zonas de controversia. Esto no es mas que
una cláusula de salvaguarda para los Estados, y no esta en función de los derechos
humanos.

Los artículos 38 y 39 del tratado General de Paz, son de procedimiento, específicamente


para el arreglo de conflictos y recurrir ante la Corte Internacional de Justicia. Lo que no
podría hacerse unilateralmente, pero si antes de los cinco años estipulados en el artículo
19 del mismo Tratado, si así lo convinieren ambas Partes.

Por ende la introducción de los dos artículos anteriores en la Convención puede tener
poca aplicación, visto desde la hermenéutica y lógica jurídica, para los efectos del la
Convención, habiendo sido lo más adecuado citar los artículos particulares.

Por su lado el Titulo VII, Derechos Humanos y de Familia, contienen los artículos 43, 44, y
45 del Tratado General de Paz. Comprendiendo los derechos que se reconocen y los
compromisos con relación a los habitantes, en consonancia con la Convención y
necesaria su cita.

El Artículo 43 es similar a la segunda parte del primer artículo de la Convención, ya que


se obligan las partes con relación a los nacionales de la otra parte a la protección y
UNA LUZ DE DIGNIDAD 38

respeto de los derechos y libertades esenciales de la persona humana. Obligándose


también a garantizar el libre y pleno ejercicio de los mismos y a velar por que no sean
violados por cualquier persona, incluyendo autoridades, funcionarios y particulares.

El artículo 44 tiene dos partes. En la primera es la confirmación de la obligación de las


Partes de ajustar su conducta a las normas internacionales siguientes:
1. Principios de la Carta de la Organización de Estados Americanos,
2. Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre,
3. Declaración Universal de los Derechos Humanos, y
4. Convención Americana sobre Derechos Humanos o Convención Americana sobre
Derechos Humanos.

En la segunda parte se menciona el consentimiento de cada una de las partes para que
nacionales de otra puedan residir y establecerse en su territorio, sin mencionar
específicamente las zonas en controversia, y que estos puedan desarrollar cualquier
actividad licita. Pero ello enmarcado a las condiciones y regulaciones migratorias internas
de cada Estado y que sean aplicables al resto de países centroamericanos.

Para finalizar la relación hecha en el artículo 5 de la Convención está el Art. 45 del


Tratado General de Paz, que presenta una redacción similar a la primera parte del Art. 1
de la Convención, que la pudo haber inspirado.

Se menciona la obligación de las partes a que por vía de las legislaciones internas se
propicie el máximo respeto de los derechos humanos de los nacionales de ambos
Estados. Haciéndose mención especial a los derechos siguientes: vida, seguridad
personal, libertad, propiedad e integridad de la familia.

Capitulo II, Derechos Adquiridos.

Este capitulo de la Convención sólo contiene un solo artículo, el sexto. Este artículo esta
dividido en cinco incisos que se analizaran por separado. Cada uno de ellos trata de
UNA LUZ DE DIGNIDAD 39

regular todo lo referente a los derechos adquiridos en las zonas delimitadas en la


sentencia.

El primer inciso podría verse de dos perspectivas, la primera que es el reconocimiento de


las Partes a los derechos adquiridos de todas aquellas personas relacionadas con las
zonas delimitadas. Con la salvedad que se reconocen de nuevo estos derechos, sólo en
las áreas delimitadas por la Sentencia.

La segunda óptica es la definición de cómo se entenderá para las partes los derechos
adquiridos. Y para ello dice: “Ambas partes reconocen que la noción de “derechos
Adquiridos” a que se refiere la sentencia de la Corte Internacional de Justicia, comprende
situaciones que ya tenían existencia y efectividad jurídica a la fecha de la sentencia de la
Corte”.

Al no tener antecedentes internacionales sobre la definición de “derechos Adquiridos” los


Estados realizan un esfuerzo en tratar de definirlos, ya que solo estaban hasta ese
momento como derechos internos. Reconociendo que en la sentencia se señala un
derecho nuevo y que es necesario desarrollar.

Al mismo tiempo consideran los derechos adquiridos a aquellas situaciones o condiciones


que antes de 11 de septiembre de 1992 tenían existencia, entendiéndose como ciertos
pero que al mismo tiempo deberían tener efectividad jurídica.

Esta efectividad jurídica se podrá entender como la existencia de un derecho en particular


y su regulación en los respectivos marcos legales internos de los Estados. En otras
palabras que las leyes reconozcan la presencia del derecho subjetivo en la ley, sin mas
requisito que este prescripto en cualquiera de las normas internas de uno u otro Estado.

Para sustentar el análisis anterior, en el segundo inciso del artículo 6, se hace relación a
los ordenamientos jurídicos de los Estados, señalando que por medio de éstos se
reconocen la validez de los derechos, y es mas, se comprometen a respetarlos.
UNA LUZ DE DIGNIDAD 40

Importante es señalar que el reconocimiento de los derechos adquiridos será realizado


independientemente a la nacionalidad de sus titulares. Y este reconocimiento podrá ser
por vía de uno u otro ordenamiento jurídico interno de cualquiera de los Estados, ya que
los ordenamientos jurídicos son bastante similares.

El tercer párrafo proporciona el mecanismo para la realización de este reconocimiento. Tal


como se mencionó en el párrafo anterior, es posible la existencia de un derecho solo en
uno de los ordenamientos jurídicos y que el otro Estado lo deba de reconocer con el
carácter y el alcance establecido.

Se proporcionan a manera ilustrativa dos situaciones, a saber, la propiedad, la posesión y


sus consecuencias jurídicas, pues se menciona el tiempo transcurrido para los efectos de
la prescripción adquisitiva, y como último ejemplo, la tenencia de la tierra.

En el caso de la posesión se hace la salvedad que la expectativa de llegar a la


prescripción adquisitiva no es afectada, y al cumplimento de los requisitos legales los
poseedores podrían ser propietarios. Salvedad realizada en el último párrafo del artículo
6.

Capitulo III, Nacionalidad.

Este apartado de la Convención esta compuesto por cinco artículos, los Artículos 7, 8, 9,
10 y 11, tratando de tomar en cuenta todas las posibilidades existentes en cuanto a la
nacionalidad y como se manejará este tema para las zonas delimitadas.

El artículo 7, establece el derecho a optar por la nacionalidad salvadoreña u hondureña, a


aquellas personas que hubiesen nacido dentro de los territorios en litigio y que la
Sentencia de 11 de septiembre de 1992 delimito. De suma importancia es la definición del
tipo de nacionalidad al momento de optar, ya que es nacionalidad por nacimiento.

La opción de nacionalidad contempla a otro grupo de personas, las que no nacidas en las
zonas, que hubiesen quedado viviendo en los mencionados territorios y que estén
UNA LUZ DE DIGNIDAD 41

registrados en el censo ejecutado por la Comisión Técnica especial de Censo El Salvador


– Honduras. En este caso se remite a lo establecido en las respectivas Constituciones.

Los parámetros de nacionalidad desde la perspectiva constitucional son distintos entre El


Salvador y Honduras. Ambos reconocen el ius soli y el ius sanguini, pero solo El Salvador
reconoce como salvadoreños por nacimiento a los nacidos en cualquiera de las republicas
de la Federación. Contemplado en el Art. 91 de la Constitución de El Salvador17 al cual su
ordinal tercero dice que los originarios de los Estados que conformaron la República
Federal de Centroamérica, pueden ser salvadoreños de nacimiento, requiriéndoles solo la
residencia en El Salvador, exigencia que se presume cumplida en la aplicación de la
Convención.

Así los no nacidos en las zonas delimitadas y que quedaron viviendo en estos territorios,
los remite al mecanismo constitucional. Nuestros compatriotas podrían llegar a ser
hondureños por naturalización, por el contrario los hondureños podrían llegar a ser
salvadoreños por nacimiento.

Igualmente el requisito de un año de residencia en Honduras se estima cumplido, el que


esta contemplado en el numeral 1 del Art. 24 de la Constitución de Honduras18. Con la
diferencia que este artículo es con relación a la nacionalidad por naturalización y no por
nacimiento.

La definición del tipo de nacionalidad, de nacimiento o por naturalización es de suma


importancia para el ejercicio de algunos derechos que a posteriori se quisiesen ejercer.
Esto porque el estatus de privilegio que otorga cada una de ellas es distinto. Pero la
nacionalidad por nacimiento se constriñe a los nacidos en las zonas, se entiende que al
resto se limita a nacionalidad por naturalización.

Se establece una situación especial para los menores de edad, en el Art. 8, ya que al no
tener capacidad legal de opción se espera que cumplan los dieciocho años, y una vez
cumplidos se contemplan dos años para poder realizar cualquier tramite. Lógicamente

17
Constitución de El Salvador, Decreto No 38, 15 de diciembre de 1983 y sus reformas.
UNA LUZ DE DIGNIDAD 42

siguiendo los dos grandes grupos antes señalados, los nacidos en la zona y los no
nacidos en la zona.

Por otro lado los menores que no hayan llegado a la edad de optar, se contempla que
tendrán la nacionalidad de sus progenitores. Si bien la Convención no puede ser
casuística en todos los casos, pero tendrá que entrarse en negociaciones para el caso en
que uno de los padres sea hondureño y el otro salvadoreño. Aun no naciendo en las
zonas por el Ius sanguini pueden ser salvadoreños u hondureños por nacimiento.

La casuística si se dio en el caso del Art. 9 ya que tutela a los menores de padres
ignorados, que al no poder optar a la nacionalidad y no poder seguir la nacionalidad de los
padres como se contemplo anteriormente, tendrán la nacionalidad del Estado donde
residen, siendo esta nacionalidad por nacimiento. Aunque este es un hipotético jurídico
poco probable, ya que en las zonas existen grupos familiares establecidos y de existir
algún caso será muy especial.

La mecánica de cómo optar a la nacionalidad esta prescripta en el Art.10 debiéndose


presentar a las Gobernaciones Políticas Departamentales respectivas, de manera
personal o por medio de representante legal o apoderado, presentando la documentación
siguiente:
1. Solicitud de nacionalidad,
2. Certificación de Partida de Nacimiento, del lugar y país donde estuviere
asentado, y
3. Constancia de estar inscrito en el Censo de Población, Vivienda y Propiedad.

Con relación a la solicitud, esta podrá ser individual o consignarse en ella la petición de
dos o más personas, dando con ello la facilidad de presentación.

La Certificación de la Partida de Nacimiento para este caso deberá ser expedida de


manera gratuita, facilitando al interesado o interesados la obtención de la misma. Esta

18
Constitución de Honduras, Decreto No 131, 11 de enero de 1982 y sus reformas.
UNA LUZ DE DIGNIDAD 43

certificación deberá ser autenticada por los respectivos Ministerios de Relaciones


Exteriores, sin costo.

La constancia de inscripción del interesado en el Censo de Población, Vivienda y


Propiedad será extendida por los Ministerios de Relaciones Exteriores. Pero al existir
diferencia entre el nombre de una persona en la Certificación de la Partida y del Censo, se
designó a la Autoridad Municipal correspondiente a hacer constar que es la misma
persona. Implicando esto que es preferible la obtención de la Certificación del Censo
antes de la Certificación de la Partida de Nacimiento para los efectos de las facilidades
que presenta la Convención.

Para el trámite de la solicitud de opción de nacionalidad se especifica que se resolverá sin


mas tramite ni diligencia, dentro del plazo de sesenta días desde su presentación. Si al
termino del plazo señalado no ha habido resolución, se entenderá que ha sido concedida.

La Convención no menciona el caso la solicitud es denegada. Asumiendo que todas las


solicitudes serán tramitadas y concedidas. Pero puede darse el caso de la denegatoria,
por cualquier razón. Esto deberá ser negociado por la Comisión de Seguimiento y buscar
una solución, pudiendo propiciar un protocolo a la Convención.

Se menciona, por otro lado, que por el pasar del tiempo sin resolución de la autoridad
correspondiente, se presumirá concedida la nacionalidad, planteándose la cuestión
siguiente ¿cómo se realizará el registro respectivo, en caso de silencio administrativo, sin
la documentación correspondiente? ¿lo realizará el Registro con solo tener la copia de la
solicitud presentada y el pasar del tiempo?

Cada Estado asume la responsabilidad de la inscripción de la resolución en que se


reconozca la nacionalidad, ya sea en el Registro Civil o Registro del Estado Familiar
respectivo.

El último artículo de este capitulo, Art. 11, se refiere que por efectos de la sentencia, la
residencia de las personas quedo en el otro Estado de su nacionalidad, se les permite
continuar residiendo en ese lugar, independientemente de la nacionalidad que posean.
UNA LUZ DE DIGNIDAD 44

Todo con el fin de no crear un éxodo y sus consecuencias para los habitantes,
proporcionando con ello la seguridad e integridad familiar.

La forma de reconocer la residencia es por medio de la constancia que emita la autoridad


municipal de la respectiva jurisdicción, conforme a los datos del Censo de Población,
Vivienda y Propiedad.

Es importante hacer la aclaración de la posesión de la constancia de la municipalidad


conforme a los datos del censo, que se podría traducir en un carné que identifique a los
pobladores como beneficiarios de una condición jurídica especial, con respecto a los
derechos y a sus garantías.

Capitulo IV, Propiedad, Posesión, Tenencia y Otros Derechos.

Este capitulo esta integrado por cinco artículos. Referidos a la propiedad, posesión y
tenencia de los bienes inmuebles, de los derechos reales y personales, y de la
expectativa sobre derechos reales o personales.

El primer artículo de este capitulo, artículo 12, las partes convinieron reconocer los
derechos de propiedad, la posesión, tenencia y otros derechos sobre la tierra, en los
territorios delimitados por la sentencia de la Corte Internacional de Justicia, en los
términos y con los alcances establecidos bajo la legislación bajo los cuales fueron
adquiridos.

Pero este reconocimiento esta bajo la condición que estos derechos debieron ser
adquiridos por las personas, sean naturales o jurídicas de derecho privado, antes del 11
de septiembre de 1992, fecha de la sentencia.

Igual tratamiento se dará a los derechos reales o personales, reconocidos bajo la


legislación por que fueron adquiridos, sea de origen salvadoreño u hondureño. Pero con
la salvedad que fueran adquiridos antes de la lectura de la sentencia.
UNA LUZ DE DIGNIDAD 45

Importantísimo es el tercer inciso, en el sentido que los derechos de propiedad, la


posesión, tenencia, otros derechos sobre la tierra y los derechos reales o personales, se
reconocen por los Estados, sin tomar en cuenta la nacionalidad de los titulares.

Esto es importante por la restricción constitucional de Honduras contenida en el Art. 107,


sobre la adquisición o posesión de terrenos en la franja de cuarenta kilómetros de la
frontera hacia el interior del país.

El inciso primero del Art. 107 Cn. de Honduras19 dice:


Los terrenos del Estado, ejidales, comunales o de propiedad privada situados en la zona
limítrofe a los Estados vecinos, o en el litoral de ambos mares, en una extensión de
cuarenta kilómetros hacia el interior del país, y los de las islas, cayos, arrecifes,
escolladeros, peñones, sirtes y bancos de arena, solo podrán ser adquiridos o poseídos o
tenidos a cualquier titulo por hondureños de nacimiento, por sociedades integradas en su
totalidad por socios hondureños y por instituciones del Estado, bajo pena de nulidad del
respectivo acto o contrato. Se exceptúan aquellos casos de adquisiciones de dominio,
de posesión en el litoral de ambos mares, en las islas, cayos, arrecifes,
escolladeros, peñones, sirtes y bancos de arena cuando éstas sean destinadas a
proyectos de desarrollo turístico, debidamente aprobados por el Poder Ejecutivo de
conformidad con una Ley Especial20. (El resaltado es del autor).

Podría decirse a primeras luces que el inciso tercero del Artículo 12, de la Convención,
entra en choque con la disposición constitucional hondureña, ya que no todos los
habitantes podrían llegar a ser hondureños por nacimiento como ya se estudio en el
apartado de la nacionalidad. Esto sin tomar en cuenta a aquellos habitantes salvadoreños
de la zona que no deseen optar por la nacionalidad hondureña. Sobre este particular se
referirá mas adelante.

Como una consecuencia lógica de la vigencia de la Convención y del reconocimiento


tácito de la Sentencia, se estableció que el ejercicio y la transferencia de los derechos

19
Constitución de Honduras, Decreto No 131, 11 de enero de 1982 y sus reformas.
20
Se agrego la última parte del Art.107 como una Reforma Constitucional, publicado en la Gaceta Oficial, 15 de enero de
1999.
UNA LUZ DE DIGNIDAD 46

reconocidos por este artículo, se regirían por las leyes internas de los Estados.
Reconociendo tácitamente la jurisdicción de cada Estado en los respectivos sectores
delimitados por la sentencia.

El siguiente artículo, Art. 13, establece el reconocimiento de los títulos o instrumentos


jurídicos con la misma fuerza para ambos Estados y realizados por la legislación interna
del Estado que los inscribió. Para este reconocimiento estos títulos o instrumentos
debieron ser inscritos con anterioridad al 11 de septiembre de 1992.

Se detalla cuales son los títulos o instrumentos que se reconocerían, siendo esta un
listado taxativo:
a. Se constituyan, reconozcan, transfieran, modifiquen o cancelen el dominio o
posesión.
b. Se constituyan, transfieran, reconozcan, modifiquen o cancelen derechos de
usufructo, herencia, uso, habitación o servidumbre sobre inmuebles.
c. Los contratos de arrendamiento sobre inmuebles cuando deban hacerse valer
contra terceros; y
d. Aquellos en que se constituya, modifique, extinga o cancele algún derecho de
hipoteca.

El momento de la inscripción de los instrumentos o títulos es importante, ya que es


necesaria la certificación extendida por el Registro y su respectiva autentica por el
Ministerio de Relaciones Exteriores para su debida inscripción en el Estado que
actualmente ejerce jurisdicción. Reconociéndose de nuevo la jurisdicción con solo la
delimitación.

Como una forma de seguridad jurídica para los habitantes los Estados establecieron que
no se podría disponer jurídicamente de los inmuebles sin el respectivo registro de la
propiedad. De esta manera se dio un plazo de gracia de tres años, contados desde la
vigencia de la convención para poder disponer de los inmuebles. Este plazo vence el 27
de agosto de 2002.
UNA LUZ DE DIGNIDAD 47

Los Estados se comprometieron a promover, incentivar y facilitar la los nacionales de


ambos Estados a que se realicen los registros correspondientes, dando la facilidad que la
inscripción sería gratuita por el mismo plazo de tres años.

Otra facilidad a los nacionales de ambos Estados es que los registradores de la propiedad
deberán de registrar estos derechos en un plazo no mayor de treinta días, todos los títulos
contemplados en el artículo 13.

Para el artículo 14, los Estados reconocieron conforme a sus legislaciones y al lugar
donde se pidió el registro, los derechos de prelación resultantes de la presentación de los
títulos o instrumentos a los registros de Propiedad de cada país. Es de recordar que en
nuestro Código Civil el orden de la presentación de los títulos o instrumentos genera un
derecho, esto regulado en el Art. 712 C.

El reconocimiento de este orden de prelación en cuanto a la presentación de los


instrumentos o títulos, es solo cuando los mismos se hubieren presentado antes del 11 de
septiembre de 1992, y el registro no se ha realizado. Las partes convinieron que el
reconocer el orden de prelación, tanto en la presentación como en el registro material del
instrumento. El cual deberá ser acreditado por vía documental en los términos del Art.13
inc. 2º y dentro el plazo de tres años, independientemente del registro o Estado donde se
hubiere presentado, así el principio de prioridad registral se aplica de forma internacional.

La certificación en que conste el registro o en su caso la presentación del instrumento,


para documentar el derecho de prelación, se extenderá de forma gratuita por el Registro
de la Propiedad respectivo por tres años a partir de la vigencia de la Convención.

La mera tenencia y posesión irregular que ampara el Art. 752 y 753 de nuestro Código
Civil, se reguló por medio del Art. 15 de la Convención, tenencia o posesión que
nacionales de cualquiera de las partes debieron haber iniciado antes de la fecha de la
sentencia, en predios de propiedad particular.

Esta regulación se da en el sentido que esta tenencia o posesión irregular se realiza en


predios que después de la sentencia quedaron en el territorio del otro Estado. Pero que la
UNA LUZ DE DIGNIDAD 48

acción material de la mera tenencia o de la posesión irregular sobre un inmueble continua,


independientemente a la territorialidad, por lo que debiese regularse como se ventilarían
estas situaciones.

El primer inciso establece que estas condiciones serían normalizadas por el concurso de
ambos Estados, correspondiendo al Estado de origen tomar todas las medidas que
fuesen necesarias para lograr el traspaso de dominio a favor de los poseedores o
tenedores.

De esta manera, el Estado de origen debe de negociar o mediar entre los propietarios y
los tenedores o poseedores irregulares para el traspaso de dominio de los bienes. Esto se
da en función que antes del entrar al juicio, en una Declaración Bilateral se estableció
desmilitarizar las zonas fronterizas en disputa, como una manera de distensión. Pero
durante el conflicto interno de El Salvador muchas personas se establecieron en estas
zonas usurpando las tierras y dentro de los planes de reinserción se estipulaba esta
negociación interna y con ello se daba continuación a los planes.

Para los meros tenedores, que reconocen que el bien tiene un dueño, la única manera de
poder acceder al dominio sería por la compra del bien. En ambos casos estas personas
podrían estar frente a situaciones difíciles de estabilidad en las zonas. Esto sin mencionar
casos en que no se pueda ubicar a los propietarios o a los herederos de éstos.

El otro Estado solo tiene la obligación de la legalización de su condición una vez dirimida
la condición entre los propietarios y los tenedores o poseedores irregulares.

Es por ello que en el segundo inciso se establece que la condición para la normalización
de la posesión irregular y la mera tenencia, es el previo acuerdo con los propietarios de
los inmuebles.

De llegarse a un acuerdo se procederá al otorgamiento de los instrumentos públicos que


amparen el dominio, en el país donde se encuentren los inmuebles. De nuevo el trabajo
es combinado entre ambos Estados ya que la negociación se realizará en un Estado y en
el otro la extensión del instrumento que ampare el derecho.
UNA LUZ DE DIGNIDAD 49

Se facilita la exoneración de los gastos y servicios que estas negociaciones conlleven,


pero no así de los gastos notariales hasta la inscripción, los que deberán cancelarse, todo
ello según el párrafo final del Art. 15.

La posesión regular esta considerada en el Art. 16 de la Convención, considerada en el


Art. 747 de nuestro Código Civil. Y nos menciona que esta se reconoce por el tiempo
transcurrido. Entendiéndose que se reconocerá el tiempo que se hubiese cumplido en la
posesión.

Se reconoce en este tiempo el agenciado directamente por el poseedor, pudiéndose


agregar además el tiempo poseído por el anterior poseedor y del que hubiera legalmente
adquirió, por pacto entre vivos o por causa de muerte.

Para poder realizar esta sumatoria de tiempo será necesaria la presentación de pruebas
tales como la expedición de títulos por las autoridades competentes del Estado de origen
y demás medios probatorios. Dejándose de manera amplia los medios probatorios a
utilizar, lo que pudieran ser las contempladas en el Art. 253 de nuestro Código Civil.

La redacción de la parte final del inciso segundo del Art. 16 podría considerase oscuro, ya
que dice: “Las certificaciones legalizadas de conformidad con este instrumento sobre
procedimientos o diligencias encaminadas a titular e inscribir la posesión.” Pero en un
esfuerzo de clarificación a la luz del contexto una interpretación puede ser: que las
certificaciones legalizadas por el Ministerio de Relaciones Exteriores, de los
procedimientos y diligencias encaminadas al reconocimiento del tiempo de posesión de
un poseedor irregular, ya sea por tiempo propio o agregando el tiempo del anterior
poseedor, servirán para titular e inscribir la posesión.

El status quo a la fecha de la sentencia de la Corte Internacional de Justicia, se reconoce


por medio del Censo de Población, Vivienda y Propiedad. Con ello se estaría asegurando
a los habitantes de la zona que sus derechos, en este caso de tenencia regular, esta
salvaguardado si se encuentra en el censo.
UNA LUZ DE DIGNIDAD 50

Para finalizar con el presente artículo los Estados se comprometen a otorgar las
facilidades para regularizar la posesión y propiedad. Esto lleva a entender que se trata de
aquellos que no son poseedores regulares y que pueden llegar a serlo y tener la
expectativa de ser propietarios.

Y para dar una seguridad jurídica los Estados se comprometen a otorgar las facilidades
de la respectiva inscripción y con ello garantizar los derechos de los habitantes.

Capitulo V, Disposiciones Especiales.

En este capitulo están comprendidas las situaciones no previstas en la Convención, los


actos jurídicos o contratos realizados con posterioridad al 11 de septiembre de 1992 y el
tratamiento en los casos de sucesiones.

Así el artículo 17 establece que las situaciones no previstas expresamente por el


instrumento internacional y que pudieran surgir dentro de los territorios delimitados por la
sentencia de la Corte Internacional de Justicia, en cuanto a la legislación aplicable, se
resolverá judicialmente por los tribunales competentes del Estado que tenga la
jurisdicción.

Con ello se esta reconociendo la jurisdicción de los tribunales según la delimitación que
ha realizado la sentencia del 11 de septiembre de 1992, por ende las normas internas de
este Estado ya que sería la legislación aplicable.

Se deja abierta la posibilidad de la aplicación de las normas de Derecho Internacional


Privado, solo si es pertinente.

El Art. 18 dice: Los contratos, actos jurídicos y hechos derivados de un derecho adquirido
que se hubiese producido en el lapso comprendido entre el 11 de septiembre de 1992 a la
fecha de entrada en vigor de la presente Convención, se tomaran como validos de
conformidad al ordenamiento jurídico del país en el cual se realizaron los contratos, actos
UNA LUZ DE DIGNIDAD 51

jurídicos y hechos derivados de un derecho adquirido, siempre que no se contraríe las


normas constitucionales del otro país en donde estén ubicados los bienes.

Esto nos dice que los actos comprendidos entre el 11 de septiembre de 1992 y 27 de
agosto de 1999, que fue la fecha de canje y entrada en vigencia de la Convención, se
tomaran como válidos de conformidad a la legislación bajo el país donde se efectuaron los
contratos, actos jurídicos y hechos derivados de un derecho adquirido.

La validez de estos contratos, actos jurídicos y hechos derivados de un derecho adquirido


estará sujeta a la condición que no contraríe ninguna disposición constitucional del otro
país donde se intente hacer valer este derecho, por la ubicación del bien. Esto hace
reflexionar una vez más sobre el Art. 107 de la constitución de Honduras, ya expuesto
anteriormente. Esto se realizo como una salvaguarda constitucional por parte de
Honduras.

Para ejemplificar esta situación, de haberse realizado una compra – venta de un


salvadoreño a otro salvadoreño no inscrito en el censo, de un inmueble ubicado en
cualquiera de las zonas delimitadas, en el periodo comprendido entre el 11 de septiembre
de 1992 y 27 de agosto de 1999, podría invalidarse el contrato por entrar en controversia
con el Art.107 Cn. de Honduras.

Para finalizar este capitulo de la Convención esta el Art., 19 y prescribe que la


transferencia de los derechos de propiedad y posesión por acto entre vivos y la
transmisión por causa de muerte podrá ejercerse a favor de nacionales de uno u otro
Estado que hayan nacido o se encuentren residiendo en las zonas, con base al Censo de
Población, Vivienda y Propiedad.

También podrá hacerse la transferencia y la transmisión de los derechos de propiedad y


posesión a personas que residan legalmente en las zonas delimitadas por la Sentencia,
entendiéndose que personas no están comprendidas en el censo, y que esta
transferencia o transmisión no afecte a disposiciones constitucionales como lo estableció
el Art. 18 de la Convención.
UNA LUZ DE DIGNIDAD 52

Explícitamente se establece que la transferencia y la transmisión de los derechos de


propiedad y posesión solo podrán hacerse a nacionales de uno u otro Estado que:
1. hayan nacido en la zona, o
2. se encuentren residiendo en la zona, con base al censo, y
3. residan legalmente en las zonas delimitadas.
Y lógicamente a los nacionales del Estado donde se encuentre el bien inmueble

Capitulo VI, Compromiso de Fiel Cumplimiento

El único artículo de este Capitulo establece que los Estados se comprometen al fiel
cumplimiento de la Convención. Entrando aquí la el principio de pacta sunt servanda
contemplado en el Art. 28 de la Convención sobre el Derecho de los Tratados21, que nos
dice que todo tratado en vigor obliga a las partes y debe ser cumplido por ellas de buena
fe, pacta sunt servanda, a pesar que El Salvador no es parte de este instrumento
internacional.

Se estipula que en el caso de controversias o desacuerdos entre las Partes sobre la


interpretación o ejecución de la Convención, se procurará encontrar las mejores
soluciones por medio de la negociación directa, bajo el parámetro de las relaciones de
paz y hermandad entre los dos países.

De esta manera en el caso de existir alguna diferencia en la aplicación, interpretación o


ejecución de la Convención esta se solventaría por medio de a la negociación directa.
Este como único medio de la resolución de algunas discrepancias, no dando lugar a otro
medio de solución de conflictos.

Capitulo VII, Ratificación y Vigencia

La aprobación, ratificación y vigencia esta contenida en el Art. 21, el cual menciona que la
aprobación y ratificación deberá hacerse por medio de los procedimientos constitucionales
UNA LUZ DE DIGNIDAD 53

de los respectivos países. Así la entrada en vigencia de la Convención se estipulo que


sería en la fecha del canje de los respectivos instrumentos de ratificación,
estableciéndose que este se realizaría en la ciudad de San Salvador, República de El
Salvador.

También se contemplo el Deposito de una certificación de la Convención, en la Secretaria


General de las Naciones Unidas, para guardar los efectos del Art. 102 de su Carta,
además de otra certificación en la Secretaria General de la Organización de Estados
Americanos.

b. Proceso de Ratificación de la Convención por la República de El Salvador

Para el proceso de ratificación de la Convención sobre nacionalidad y Derechos


Adquiridos por la Sentencia de la Corte Internacional de Justicia de 11 de septiembre de
1992, se aplicó los Art. 144 y siguientes, así como la atribución contenida en el Art. 131,
ordinal 7º Cn.22, solo se necesitándose votación de mayoría simple.

La Asamblea Legislativa emitió el Decreto No 224, de fecha 15 de octubre de 1998,


ratificando en todas sus partes la Convención, habiendo sido publicada en el Diario Oficial
No 215, Tomo 341, de fecha 18 de noviembre de 1998.

c. Proceso de Ratificación de la Convención por la República de Honduras

El tratamiento de los Tratados esta contemplado en el Titulo I, Del Estado, Capitulo III, De
los tratados, a partir del Art. 15 de la Constitución de Honduras23. La Constitución
presenta el mecanismo con el cual el Estado se compromete al cumplimento de un
instrumento internacional.

21
Convención sobre el Derecho de los Tratados, Viena, 23 de mayo de 1969.
22
Constitución de El Salvador, Decreto No 38, 15 de diciembre de 1983 y sus reformas.
23
Constitución de Honduras, Decreto No 131, 11 de enero de 1982 y sus reformas.
UNA LUZ DE DIGNIDAD 54

El Art. 16 Cn. dice: Todos los tratados internacionales deben ser aprobados por el
Congreso Nacional antes de su ratificación por le Poder Ejecutivo.
Los tratados internacionales celebrados por honduras con otros Estados, una vez entran
en vigor, forman parte del derecho interno.

Según el inciso primero del artículo señalado la ratificación la hace el Poder Ejecutivo. Es
el Poder Ejecutivo quien realiza el acto para que se obligue el Estado a cumplir una norma
internacional.

Previo a este acto es necesaria la aprobación del Poder Legislativo. El Congreso Nacional
deberá de aprobar los Tratados para que, con ello, se pueda realizar la ratificación por
parte del Poder Ejecutivo. En ambos caso es necesaria la emisión de los Decretos
respectivos, y la publicación en la Gaceta Oficial.

El Art. 17 menciona que cuando un Tratado Internacional afecte una disposición


constitucional, el proceso de aprobación por el Congreso Nacional deberá seguir el mismo
procedimiento de la reforma constitucional, que para el caso es el artículo 107 Cn. sobre
la propiedad de la tierra. Esto como paso previo a la ratificación del mismo por el
Presidente de la República.

Esto nos remite al Art. 373 Cn. mencionando el mecanismo de la siguiente manera:
La reforma de esta Constitución podrá decretarse por el Congreso Nacional, en sesiones
ordinarias, con dos tercios de votos de la totalidad de sus miembros. El decreto señalará
al efecto el Artículo o artículos que hayan de reformarse, debiendo ratificarse por la
subsiguiente legislatura ordinaria, por igual número de votos, para que entre en vigencia.

Para la mejor comprensión este artículo es necesario un acercamiento al mecanismo


legislativo hondureño. El Art. 189 Cn. prescribe que las sesiones ordinarias del Congreso
Nacional se inician el veinticinco de enero de cada año sin necesidad de convocatoria, y
clausura su periodo el treinta y uno de octubre del mismo año.

La elección de diputados es cada cuatro años, Art. 196 Cn., y se darán cuatro periodos de
sesiones en un la misma legislatura, con sus respectivos recesos entre cada periodo de
UNA LUZ DE DIGNIDAD 55

sesiones. Así dentro de un mismo periodo legislativo se podrán ratificar las reformas
constitucionales como paso previo a los tratados que afecten una disposición
constitucional, que es el caso en estudio.

Es necesaria esta ambientación sobre la Constitución de Honduras, ya que para la


aprobación del Tratado se aplicó el mecanismo de la reforma constitucional.
Considerando que el contenido o parte de él pudiera reñir a una o varias disposiciones
constitucionales.

A este punto es necesario ilustrar nuevamente sobre el Art. 19 Cn. de Honduras, el cual
dice: “””Ninguna autoridad puede ratificar tratados u otorgar concesiones que lesionen la
integridad territorial, la soberanía e independencia de la República.
Quien lo haga será juzgado por el delito de traición a la patria. La responsabilidad en este
caso es imprescriptible.””” El cual se explica por sí sólo.

Con fecha 2 de abril de 1998, el Congreso Nacional emitió el Decreto No 88-98, que
contiene 15 considerandos para dar inicio al proceso de aceptación de la Convención.
Haciéndose alusiones a la Constitución hondureña tales como:
a. Considerando noveno, que la sentencia de la Corte internacional de Justicia es
constitucionalmente obligatoria, de acuerdo al Art. 15 de su Constitución.
b. Considerando décimo primero, se aduce que aunque el Art. 107 Cn. prohíbe que
los terrenos situados a 40 kilómetros hacia el interior del país, sean adquiridos por
personas que no siendo hondureñas por nacimiento, de ninguna manera
desconoce o destruye derechos ya adquiridos con anterioridad y con base a otra
legislación, y que sobre la base del principio de la prevalecia del Tratado sobre la
ley en caso de conflicto y del principio consagrado en el Art. 27 de la Convención
de Viena sobre el Derecho de los Tratados, que nos habla del derecho interno y de
la observancia de los Tratados, que dicho artículo 107 no obsta al reconocimiento
de los derechos adquiridos en las zonas de territorio reconocidas a Honduras.

Teniendo la obligatoriedad por vía constitucional del cumplimiento de las sentencias


internacionales, además que dentro de sentencia de la Corte Internacional de Justicia se
establece que se debe de reconocer los derechos adquiridos de los pobladores, del
UNA LUZ DE DIGNIDAD 56

cumplimiento de las normas internacionales y el conflicto con el Art. 107 Cn., y del
cumplimiento de los instrumentos internacionales de derechos humanos y de un probable
señalamiento de un delito constitucional imprescriptible, de una manera muy hábil y
elegante el Congreso aprueba la Convención.

Es de considerar que bajo los parámetros expuestos la aprobación de la Convención es


tácitamente una reforma constitucional aunque la aplicación es restringida a las zonas
delimitadas por la sentencia de la Haya. Permitiendo a salvadoreños u hondureños
naturalizados podrían adquirir, poseer o tener a cualquier titulo inmuebles en las zonas
descritas en la sentencia.

Por medio del Decreto No 95-99 de fecha 27 de mayo de 1999, el Congreso Nacional
ratificó todas y cada una de las partes del Decreto No 88-98 de fecha 02 de abril de 1998,
firmado por el Presidente de la República a través del Acuerdo No 005-DT de fecha 11 de
junio de 1999 y refrendado por el Secretario de Estado en el Despacho de Relaciones
Exteriores. La Convención fue publicada en La Gaceta, Diario Oficial de Honduras, No
28,905 de fecha 1 de julio de 1999.

d. Canje del Instrumento

Una vez ratificada la Convención, tal como lo menciona su Art. 21, se realizaría el canje
para la entrada en vigencia del instrumento. El Salvador la publicó el 18 de noviembre de
1998 en el Diario Oficial y hubo que esperar el tramite y la publicación en La Gaceta, que
no fue hasta el 1 de julio de 1999 que se publicó.

El canje de los instrumentos de ratificación se llevo a cabo el 27 de agosto de 1999, en la


ciudad de San Salvador, por el Presidente de la República de El Salvador, Lic. Francisco
Guillermo Flores Pérez y el Presidente de la República de Honduras Carlos Roberto
Flores Facusse, actuando en nombre y representación de sus respectivos Pueblos y
Gobiernos.
UNA LUZ DE DIGNIDAD 57

Habiéndose realizado un acto protocolario y la firma de la respectiva Acta de Canje. Con


ello se estaría dando vigencia a uno de los instrumentos bilaterales más susceptibles
entre ambos Estados por el reconocimiento de derechos humanos de beneficio para los
habitantes de las zonas delimitadas por la Sentencia de la Corte Internacional de Justicia
de 11 de septiembre de 1992, y las implicaciones que esto conlleva.
Los derechos contenidos en la Convención de Nacionalidad y Derechos Adquiridos son
derechos humanos reconocidos por otros instrumentos internacionales, aplicados a una
situación y territorio bajo una condición especial. Al comprometerse El Salvador y
Honduras a ajustar su conducta a la Declaración Universal de Derechos Humanos, entre
otros instrumentos sobre derechos humanos, se le esta dando validez de instrumento
reconocido y obligatorio, por ende exigible.

Es de recordar que la Declaración Universal de Derechos Humanos, no es un instrumento


obligatorio per se y solo posee un respeto moral de parte de los Estados, pero a la luz de
otros instrumentos internacionales ambos Estados se comprometieron a su observancia y
el seguimiento de sus principios, por lo que su estudio se considera atinente.
UNA LUZ DE DIGNIDAD 58

Capitulo III, LA PERSONA HUMANA ANTE EL MUNDO

DERECHOS HUMANOS

Expresión - más frecuentemente usada en los textos internacionales y en los textos


doctrinales -, en la que se encierran una serie de exigencias y pretensiones ético-jurídicas
y políticas, en virtud de la dignidad de la persona humana, frente a aquellas formas de
poder social que la niegan o que la ponen en peligro.

La Declaración Universal de Derechos Humanos comienza con estas palabras: “Todos los
seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos”. Estas palabras no son
nuevas. Las hemos leído muchas otras veces, bastará con recordar el artículo de la
Declaración Francesa del hombre y del ciudadano de 1789, que comienza así: “Los
Hombres nacen y permanecen libres e iguales en derechos”, donde las diferencias son
insignificantes. Y remontándonos un poco mas atrás, nos encontramos ante la
Declaración de Independencia de los Estados Unidos de América de 1776, que se
expresa de esta manera: “Sostenemos como incontestables y evidentes por sí mismas las
siguientes verdades: que todos los hombres han sido creados iguales; que han sido
dotados por el Creador de ciertos derechos inalienables; entre estos derechos están, en
primer lugar, la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad.”24

a. Antecedentes Históricos a la Declaración Universal de los Derechos Humanos25

La primera iniciativa de hacer de los Derechos Humanos una realidad universal fue
expresada en el mensaje del Estado de la Federación por el entonces Presidente de los
Estados Unidos Franklin Delano Roosevelt, en enero del año de 1941.

Posteriormente la idea es puesta en el ámbito internacional en la Carta del Atlántico


suscrita por el Presidente Roosevelt y el Primer Ministro Británico Winston Churchill de

24
Ver BOBBIO, Norberto, El Tiempo de los Derechos, Editorial Sistema, Madrid, España, 1991, Pág.37.
25
Los datos históricos y cronológicos del proceso de Proclamación de la Declaración se obtuvieron del documento La
significación histórica de la Declaración Universal, de ASBJØRN EIDE, fundador del Instituto Noruego de Derechos
Humanos de la Universidad de Oslo. Traducción y publicación de UNESCO.
UNA LUZ DE DIGNIDAD 59

agosto de 1941. Esto cuando ya los Estados Unidos entraban a la Segunda Guerra
Mundial haciendo alianza con el Reino Unido, Francia, China y Rusia.

Es de recordar que para la época existía La Liga de Naciones y las Naciones Unidas no
se habían creado, pero se inician algunas gestiones como la del 1 de enero de 1942, en
que representantes de numerosos gobiernos de oriente y occidente se reunieron para
aprobar la Declaración de las Naciones Unidas. Aliados en la segunda guerra mundial, su
propósito era determinar los objetivos por los que estaban luchando, definiendo que los
objetivos de la victoria debían de ser:
1. defensa de la vida,
2. la libertad,
3. la independencia,
4. la libertad religiosa,
5. la preservación de los derechos humanos, y
6. la justicia
Tanto en el territorio de sus países como en el resto del mundo.

Para la misma época el American Law Institute congrego un grupo de intelectuales y


diplomáticos, que representaban las culturas alemana no nazi, la árabe, la británica, la
canadiense, la china, la española, la estadounidense, la francesa, la india, la italiana, la
latinoamericana, la polaca y la rusa, con la finalidad de elaborar un texto para una posible
Declaración o Carta Internacional de Derechos Humanos.

En mayo de 1945 se celebró en la Conferencia de San Francisco. Reunión Internacional


de Estados con la finalidad de crear las Naciones Unidas. Estableciéndose y aprobándose
la Carta que la constituye. Que en su Art.1 se mencionan los objetivos de su
establecimiento, que fundamentalmente son tres:
ƒ El mantenimiento de la paz internacional, que incluye la protección de la integridad
territorial de los Estados frente a la agresión y a la intervención externa;
ƒ El fomento entre las naciones de relaciones de amistad, teniendo en cuenta los
principios de igualdad y de libre determinación de los pueblos.
ƒ La realización de la cooperación internacional en la solución de problemas
internacionales de carácter económico, social, cultural y humanitario, incluido el
UNA LUZ DE DIGNIDAD 60

respeto de los derechos humanos y las libertades fundamentales sin hacer


distinción por motivos de raza, sexo, idioma o religión.

Los Derechos Humanos están en estrecha relación con el ultimo objetivo del
establecimiento de las Naciones Unidas, por lo que la implementación de un instrumento
que los reconozca en el ámbito internacional se volvía necesaria.

Es por ello que en ocasión de la aprobación de la Carta de Naciones Unidas varios


Estados de América Latina pidieron que en la misma se incluyera una Carta de Derechos
Humanos, por lo que el representante de Panamá presentó el proyecto preparado por el
grupo establecido por la American Law Institute. Este Grupo había preparado en 1944 un
proyecto de Carta de Derechos Humanos.

La Comisión de Derechos Humanos inicia su labor en 1947. El Comité de Redacción


trabajó con el proyecto preparado por John Humphrey, Director de la División de
Derechos Humanos de las Naciones Unidas, donde el documento realizado por el Grupo
de la American Law Institute se convierte en la principal fuente de inspiración cuando su
División preparó el primer proyecto de la Declaración Universal.

La versión definitiva fue basada en un proyecto revisado por el francés Rene Cassin. Esta
versión se presentó a la Asamblea General de las Naciones Unidas el 10 de diciembre de
1948, donde se aprobó, con ligeras modificaciones. Proclamando la Declaración Universal
de derechos Humanos por medio de la resolución 217 A (III).

Cuando Anna Eleonor Roosevelt comentó la aprobación de la declaración dijo: “Debe ser
acogida como la Carta Magna Internacional de toda la humanidad (...). Su proclamación
por parte de la Asamblea General puede ser de igual importancia que la Proclamación de
la Declaración de derechos del hombre y del ciudadano de 1789, que la proclamación de
los derechos del hombre en la Declaración de Independencia de los Estados Unidos y que
las declaraciones análogas hechas en otros países.”26

26
BOBBIO, Norberto, El Tiempo de los Derechos, Editorial Sistema, Madrid, España, 1991, Pág.38.
UNA LUZ DE DIGNIDAD 61

Prácticamente el proceso de estudio, realización de proyectos y las discusiones dura de


1942 a 1948. Con la aprobación de la Declaración Universal, se inicia un proceso de
introducción de sus principios y conceptos en los distintos regímenes constitucionales y
jurídicos alrededor del mundo.

De manera general, tres de las características fundamentales de los derechos descritos


en la declaración son: que los derechos humanos son indivisibles, que los derechos
humanos son inalienables y que se les reconocen a todas las personas, en todos las
partes del mundo, sin restricción alguna. Los derechos son un conjunto concatenado e
interdependiente, que no pueden verse fuera de su contexto.

Es de recordar que para la época en cuestión, mucho del territorio mundial se encontraba
aún bajo control colonial. Estados que ejercían dominio sobre otros territorios del mundo,
violándoles a sus gentes los ideales de la dignidad humana, ideales reconocidos y
respetados en las metrópolis de los Estados colonizadores.

En una manera esquemática la Declaración abarca una gama amplia de derechos, de la


siguiente manera:
1. Derecho a la integridad
a. derecho a la vida, sin maltratos no torturas, sin esclavitud, sin privación
arbitraria de libertad
b. derecho a recibir un juicio justo
c. libertad de acción en la profesión, la practica religiosa y las creencias
d. libertad de expresión e información
e. libertad de movimiento
f. libertad de asociación
2. Derechos políticos
3. Derechos económicos, sociales y culturales

Es necesario establecer que las Declaraciones de la Asamblea General no tienen efecto


vinculante entre los Estados. A pesar de haber sido emitida por el máximo organismo de
las Naciones Unidas, este tipo de documentos no de cumplimiento obligatorio para los
Estados.
UNA LUZ DE DIGNIDAD 62

Las Declaraciones, en particular la Declaración Universal de los Derechos Humanos, es


un parámetro ideal que los Estados miembros de las Naciones Unidas tienen, por ello no
tienen el proceso de firma y ratificación, contemplado en el Derecho de los Tratados, pero
existe una fuerte convicción moral de los mismos al respeto, sobre la guarda y protección
de los derechos que en ella se consignan.

Los derechos que en ella se consignan han sido desarrollados por una serie de
Instrumentos Internacionales, con un nivel de Tratado que los vuelve vinculantes, una vez
el proceso de firma o adhesión se ha completado por parte de los Estados. Tales como
Declaración Americana de Derechos Humanos, el Pacto Internacional de Derechos
Económicos, Civiles y Políticos, el Convenio Europeo de Derechos Humanos, la Carta
Africana de los Derechos Humanos y de los pueblos, entre otros.

Esto no invalida que por medio de otros instrumentos internacionales bilaterales o


multilaterales, los Estados señalen los derechos consignados en la Declaración o que en
general se mencionen a las normas de derecho internacional en especial lo relacionado
con los Derechos Humanos de carácter internacional, comprometiéndose a su
cumplimiento u observancia.

De esta manera se declaró en el Tratado General de Paz firmado por los dos Estados el
ajustar su conducta a los principios de la Declaración Universal de los Derechos
Humanos, y reafirmado en la parte expositiva de la Convención de Nacionalidad y
Derechos Adquiridos. Por medio de esta manifestación de los Presidentes, se esta
reconociendo la validez y vigor de los derechos consagrados a la humanidad en la
Declaración Universal, volviéndose obligatoria.

Si bien los Derechos Humanos plasmados en la Declaración Universal, son indivisibles e


interdependientes, para los efectos del presente estudio se analizarán con mas
detenimiento tres de ellos, el derecho de propiedad, el derecho a la nacionalidad y el
derecho de movilización o de circulación y residencia.
UNA LUZ DE DIGNIDAD 63

Del análisis realizado en el capitulo anterior se puede observar que la Convención realiza
un reconocimiento especial de tres derechos, los mencionados anteriormente. Estos son
los derechos que se reconocen, se desarrollan y se mecanizan. Por lo que se considera
importante su análisis mas profundo a la luz de la doctrina. Esto sin desmedro del resto de
derechos que todas las personas poseen y se encuentran reconocidos.

Derechos con una directa relación con la Convención de Nacionalidad y Derechos


Adquiridos, que poseen y deben de ser tutelados a todos los habitantes de las zonas
delimitadas en la Sentencia de la Corte Internacional de Justicia de 11 de septiembre de
1992.

b. Derecho de Propiedad

Desde los principios de la humanidad, el dominio o propiedad seguramente ha existido


como una de las manifestaciones básicas de la persona humana, ante todo como un
instinto de conservación del hombre y de los que le rodean.

En un principio la propiedad estaba reducida a los elementos rudimentarios utilizados para


la caza y la pesca, así como los elementos para la protección del cuerpo de las
inclemencias del tiempo. Luego esta propiedad se extendió a los primitivos utensilios de
labranza, a los bienes naturales de consumo, a las chozas, hasta el correr de los tiempos
en un concepto jurídico gracias a la evolución de los tiempos antiguos, principiando en
Egipto, Grecia y Roma.

El derecho a la propiedad de la tierra es aquel derecho humano, concreción del genérico


derecho de propiedad por virtud del cual toda persona y todo grupo social, sea cual sea
su color, origen étnico, nacionalidad, sexo, posición social etc., tienen a disponer y
explotar la tierra como medio para su subsistencia.

Derecho humano garantizador de los bienes que forman el patrimonio de las personas, en
cuanto que medios imprescindibles para su subsistencia y en cuanto que instrumentos
que complementan la personalidad.
UNA LUZ DE DIGNIDAD 64

Sujeto activo o titular del derecho son27:


• Los pueblos indígenas,
• Las cooperativas agrícolas,
• Las familias,
• Los campesinos individualmente considerados,
• Los campesinos considerados colectivamente, y
• En general las personas.

Sujeto pasivo o sujeto obligado al respeto y protección de este derecho:


• El Estado,
• Las personas,
• Los grupos sociales y económicos hegemónicos,
• La sociedad civil, y
• La comunidad Internacional.

Los bienes jurídicos de la personalidad humana protegidos a través del reconocimiento


del derecho a la propiedad son los siguientes:
• La vida de los campesinos en cuanto al bien de la personalidad prioritaria y
fúndante de los demás bienes de la personalidad.
• La propiedad del terreno donde se habita, donde no solo se cultiva sino también
donde se caza, se pesca, se recoge frutos silvestres, donde se realizan ritos o
donde se entierra a antepasados. La comunidad puede otorgar a cada familia
diferentes franjas de terreno para cultivas, por ejemplo, pero solo a titulo de
administradores, porque la tierra sigue perteneciendo a la comunidad.
• La autodeterminación de los pueblos, incluyendo la autodeterminación cultural.
• La salud de la población campesina y de los pueblos indígenas.
• Todos los bienes de la personalidad en cuanto al resultado de la protección de los
bienes.

27
INSTITUTO DE ESTUDIO PARA AMÉRICA LATINA Y ÁFRICA, IEPALA, Madrid, España, hoja web: www.iepala.es
UNA LUZ DE DIGNIDAD 65

La propiedad lleva consigo el derecho a la inviolabilidad, ya que si se respeta el derecho


al disfrute y goce del bien, debe de respetarse consecuentemente el no turbar el uso y
ejercicio de ese derecho por los particulares o por el mismo Estado.

Los contenidos intrínsecos del derecho de propiedad y que por ende están amparados en
la garantía de la inviolabilidad son los siguientes aspectos:
1. El derecho de dominio y de sus desmembraciones, de acuerdo a la legislación interna
de cada Estado,
2. Los actos Jurídicos de disposición y de usos de la propiedad,
3. El derecho de transmisión por causa de muerte,
4. Los derechos adquiridos e ingresados al patrimonio.

Aquel que es dueño o propietario tiene las tres facultades básicas de la propiedad: el uso,
goce y disposición, así el propietario con derecho pleno, puede dentro del margen de la
ley, a disponer, usar y gozar de su propiedad. Y si lo enmarcamos dentro de nuestra
Constitución se reconoce el derecho a la propiedad privada en función social.

Por ende, es posible la desmembración o venta total del bien. Y en el ultimo de los casos
tiene el derecho de la transmisión por cualquier vía por causa de muerte. Esta transmisión
podrá ser por la forma testamentaria o por la vía intestada, asegurando a los ascendientes
o descendientes la no pérdida de la propiedad.

Se considera a los derechos adquiridos como componentes de la propiedad, en virtud de


su significación y al uso tradicional. En nuestro medio resulta representativo y de uso
común la figura del derecho adquirido y generalmente éstos provienen directamente de
algún acto jurídico en que se confiere, pero que en algunos casos puede surgir de un
hecho material aunque al final éste se reconocerá por la vía legal, pero originado por una
situación de hecho.

Pero también es de reconocer que el derecho de propiedad no es absoluto, tampoco


exclusivo ni perpetuo. No es exclusivo porque puede haber restricciones y servidumbres
que afecten el uso o goce de la propiedad. Y no es perpetuo porque puede extinguirse por
medio de la expropiación, pero para ello es necesario el pago de una indemnización justa,
UNA LUZ DE DIGNIDAD 66

en tiempo y preferiblemente en dinero de curso legal. La expropiación sólo podrá darse en


los casos de utilidad publica o de interés social.

Lógicamente también el derecho de uso y disposición también es relativo, en la


perspectiva que podrá ser ejercido de forma racional en virtud del medio ambiente.
Además que el ejercicio del uso y disposición no afecte los derechos de terceros o de una
colectividad.

Este derecho esta reconocido de manera explicita a través del reconocimiento genérico
del derecho a la propiedad en los siguientes Instrumentos:
ƒ Artículo 17 de la Declaración Universal de Derechos Humanos,
ƒ Artículo 23 de la Declaración Americana de Derechos y Deberes del Hombre,
ƒ Artículo 9 de la Declaración de los Derechos Humanos y Libertades
Fundamentales, aprobada por Resolución del Parlamento Europeo,
ƒ Artículo 1 del protocolo adicional No 1 al Convenio Europeo para la protección de
los Derechos Humanos y de las Libertades Fundamentales,
ƒ Artículo 12 letra C.) de la Declaración sobre el Progreso y el Desarrollo Social, de
1969,
ƒ Artículo 222 del Tratado Constitutivo de la Comunidad Económica Europea,
ƒ Artículo 25 de la Carta Comunitaria de Derechos Sociales Fundamentales de los
Trabajadores,
ƒ Artículo 5 de la Convención Internacional sobre la eliminación de todas las formas
de discriminación racial,
ƒ Artículo 21 del Convención Americana sobre Derechos Humanos,
ƒ Articulo 14 y 21.1 de la Carta Africana de los Derechos del Hombre y de los
Pueblos.

De una forma indirecta se esta reconociendo el derecho a la propiedad cuando se


reconoce el derecho humano a la vida de la persona, como titular del derecho de
propiedad. Esta manera implícita la podemos encontrar por medio de las siguientes citas:
ƒ Artículo 3 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos,
ƒ Artículo 1 de la Declaración Americana de Derechos Humanos,
ƒ Artículo 6.1 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos,
UNA LUZ DE DIGNIDAD 67

ƒ Artículo 4.1 de la Convención Americana de los Derechos Humanos,


ƒ Artículo 2 del Convenio Europeo de Derechos Humanos,
ƒ Artículo 4 de la Carta Africana de los Derechos Humanos y de los pueblos.

También se reconoce implícitamente el derecho de propiedad a través del reconocimiento


del derecho a la salud, cuando se asegura el nivel adecuado de vivienda, en los
siguientes artículos:
ƒ Artículo 25.1 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos,
ƒ Artículo 11 de la Declaración Americana de Derechos Humanos y Deberes del
Hombre,
ƒ Artículo 11 de la Carta Social Europea,
ƒ Artículo 11 del Pacto Internacional de los Derechos Económicos, Sociales y
Culturales,
ƒ Artículo 15, apartados 1, 2 y 3 de la Declaración de los Derechos y Libertades
Fundamentales, aprobada por el Parlamento Europeo, aprobada por el
Parlamento Europeo.
ƒ Articulo 19 párrafo 1 de la Carta Comunitaria de Derechos Sociales
Fundamentales de los Trabajadores.

Es reconocido el derecho a la propiedad de forma implícita cuando se reconoce también


el derecho a la alimentación adecuada y a unos medios de subsistencia que impidan la
muerte por inanición y se traduzca en la existencia de un nivel de vida adecuado, por las
siguientes citas:
ƒ Artículo 25 de la Declaración Universal de Derechos Humanos,
ƒ Artículos 1.2, 11.1 y 11.2 del Pacto Internacional de Derechos Económicos,
Sociales y Culturales,
ƒ Artículo 11 de la Declaración Americana de Derechos y Deberes del Hombre,
ƒ Artículo 4 de la Declaración de los Derechos del Niño,
ƒ Artículo 10 letra b) y 18 letra c) de la Declaración sobre Progreso y desarrollo en
lo Social.

El fundamento ultimo de este derecho es, como en todos los derechos humanos, la
dignidad de la persona humana. El fundamento inmediato o justificación de este
UNA LUZ DE DIGNIDAD 68

derecho radica en la necesidad de preservar y tutelar, a través de este derecho, la vida,


salud, y seguridad de las personas y de esta forma garantizar su dignidad.

Conociendo así lo que doctrinalmente se maneja dentro del derecho humano de


propiedad, es más factible comprender las implicaciones que este derecho tiene dentro de
la Convención de Nacionalidad y Derechos Adquiridos, como un instrumento sui generis
para las áreas donde se aplicara por El Salvador y Honduras.

c. Derecho de Nacionalidad

Es necesario iniciar con un acercamiento al termino nación o nacionales. Entendiendo


nacionales a los miembros de la comunidad humana, unidos por factores comunes de
diversa índole, tales como la raza, la religión, y sobre todo sobre valores sentimentales
como los que provienen como los que provienen de la conciencia clara de propia unidad,
cuya fuente más viva es la historia común desde la cual se proyecta la esperanza de un
futuro mejor.

Al remontarnos en el tiempo, se tiene como antecedente el hecho de que los habitantes


de Lacio constituyeron una nación, que se basaba en el sentimiento de cohesión que
existía entre las comunidades latinas, las cuales tenían tratados de alianza vigentes con
Roma28.

Para entender mejor la nacionalidad, es conveniente distinguir dos formas de


nacionalidad29:
ƒ La nacionalidad sociológica proveniente de la realidad y vinculo sociológicos y
espontáneos, que no dependen del derecho positivo de los Estados.
ƒ La nacionalidad política, como calificadora derivada del derecho positivo de los
Estados y adjudicada por el mismo como una calidad del individuo, pudiendo o no
coincidir con la nacionalidad sociológica.

28
INSTITUTO DE ESTUDIO PARA AMÉRICA LATINA Y ÁFRICA, IEPALA, Madrid, España, hoja web: www.iepala.es

29
BIDART CAMPOS, Germán J. Tratado Elemental de Derecho Constitucional Argentino, Tomo I El Derecho Constitucional
de la Libertad. Editorial Ediar, Buenos Aires Argentina, 1995. Primera reimpresión, Pág. 214.
UNA LUZ DE DIGNIDAD 69

Si una persona adquiere una nacionalidad con apego al derecho vigente, esta
nacionalidad ya no es nacionalidad espontáneamente adquirida o sociológica, sino una
nacionalidad convencional o artificialmente adquirida.

Aunque en algunos casos podrán ser ambas, en el sentido que el individuo


sociológicamente se vincule con factores comunes tales como la raza, la religión, y sobre
todo sobre valores sentimentales y que la nacionalidad política lo vincule jurídicamente
con esa misma comunidad.

La nacionalidad artificialmente adjudicada variará según el sistema que el derecho


adopte. De esta manera podrá adoptar el sistema del ius soli o del ius sanguini, es esta la
nacionalidad que a falta de otra palabra se le adiciona el calificativo de “política”.

La nacionalidad política es la que una persona tiene conforme al derecho positivo que se
adjudica, y se define como la situación jurídica con que un individuo es investido por el
derecho positivo del Estado con relación al mismo Estado, según un criterio que la
normativa interna adopta, tal como: el lugar de nacimiento, la nacionalidad paterna o
materna, la naturalización, el domicilio, etc.

La nacionalidad comúnmente es confundida con la ciudadanía, esta última se encuentra


relacionada al ejercicio de los derechos políticos permitiéndose a partir de una edad
determinada en la Constitución, esto como una cualidad jurídica o condición jurídica de la
persona.

En la teoría política difiere la nacionalidad sociológica de la nacionalidad política, pero de


manera generalizada en el derecho constitucional es igual la nacionalidad a la
nacionalidad política.

Cada Estado regulara las formas de regular la nacionalidad política, pudiendo ser según
el caso nacionalidad por razones:
ƒ Colectiva,
ƒ Por servicios a la Patria u Honorífica,
UNA LUZ DE DIGNIDAD 70

ƒ Por opción,
ƒ Ordinaria,
ƒ Por matrimonio.

Colectiva cuando se da la sucesión de Estados o la disgregación de un territorio en los


casos de independencia o segregación de Estados. La nacionalidad por servicios a la
Patria cuando se confiere la calidad de nacional a una persona por actos relevantes a la
nación, generalmente otorgada por los Órganos Legislativos.

La nacionalidad por opción cuando los hijos de un nacional nacidos en el extranjero optan
por la nacionalidad paterna o materna, siguiéndose aquí el sistema del ius sanguini, más
el derecho de optar del individuo. La nacionalidad ordinaria, es la que se otorga en virtud
de la ley interna de un Estado, pudiendo aplicarse según sus sistemas el ius sanguini o el
ius soli.

Por ultimo, la nacionalidad por matrimonio, aquella calidad otorgada por efecto del acto
matrimonial de un extranjero y una nacional o viceversa, con la finalidad de del
mantenimiento de la unidad familiar.

Actualmente se esta aplicando en muchos Estados la doble o múltiple nacionalidad, al


estatuir por vía constitucional que cierto grupo selecto de individuos que reúnan ciertas
calidades, puedan ostentar dos nacionalidades, la propia del lugar que nacieron y otra que
por simpatía, domicilio u otro interés opten por la segunda sin detrimento de la primera.

En algunos casos es posible la perdida de la nacionalidad, cuando un individuo pierde la


nacionalidad en virtud de la adjudicación de otra. Pero en otros casos puede existir
apatrídia, cuando por circunstancias especiales pierden la única nacionalidad que poseen
o por carecer de una.

Independientemente del sistema que un Estado adopte por medio de su legislación


interna todas las personas tienen el derecho de tener una nacionalidad. Esta nacionalidad
no podrá ser arrebatada de forma arbitraria, sino con base a la ley si esto fuere posible.
UNA LUZ DE DIGNIDAD 71

Pero además las personas tienen la libertad de poder cambiar la nacionalidad por otra
que a su interés mas convenga. Pudiendo con ello unir la nacionalidad sociológica con la
nacionalidad política, en virtud de la comodidad con ciertos elementos sociológicos. Esto
no incluye, por otro lado la obligatoriedad del cambio, la voluntad será la base de la
opción de la permuta.

Es necesario establecer que la nacionalidad como relación jurídica entre un particular y el


Estado, es una relación en dos vías. Contiene intrínsecamente una serie de obligaciones
y derechos para cada parte, así el Estado tendrá obligaciones para con la persona y sus
derechos para con ella, y por el otro lado, es similar con el individuo, éste tiene
obligaciones para con el Estado y derechos que pueden exigir.

Después de todos estos elementos que sirven de marco podremos concluir que la
nacionalidad es, aquel derecho humano por virtud del cual el titular del mismo mantiene la
pretensión frente al Estado de no decaer en sus derechos por el hecho de ser
arbitrariamente privado de la nacionalidad, de tal manera que reclama la recuperación de
nacionalidad, o bien la posibilidad de adquirir otra distinta, sin que por el hecho de ser
apátrida, pueda sufrir trato discriminatorio.

El bien de la personalidad humana que se protege a través de este derecho es la


seguridad jurídica, entendida como el reconocimiento y garantía de la nacionalidad, en un
plano de igualdad. Así universalmente cada individuo por la tutela de la nacionalidad en
parámetros semejantes con sus connacionales tendrá certeza jurídica y confianza ante un
Estado.

Con ello se esta reconociendo la dignidad de la persona, esto como fundamento ultimo
del derecho de la nacionalidad. Y como fundamento inmediato del mismo derecho es la
necesidad de garantizar o asegurar que toda persona no será privada de sus derechos
fundamentales por el hecho de la perdida de la nacionalidad.

Explícitamente el derecho a la nacionalidad esta reconocida en los siguientes


instrumentos internacionales:
ƒ Art. 15 de la Declaración Universal de Derechos Humanos,
UNA LUZ DE DIGNIDAD 72

ƒ Art. 19 de la Declaración Americana de Derechos y Deberes del Hombre,


ƒ Art. 1 de la Convención sobre la Nacionalidad de la Mujer casada,
ƒ Art. 20 de la Convención Americana de Derechos Humanos,
ƒ Art. 24.3 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Político,
ƒ Art. 21 de la Convención sobre el Estatuto de los Apátridas,
ƒ Art. 3.1 de la Declaración de la Naciones Unidas sobre la eliminación de todas las
formas de Discriminación Racial.

El establecimiento de la relación de la persona humana y Estado, así como el efecto de


derechos y obligaciones reciprocas nacidas de la nacionalidad es importante, ya que este
es un elemento que la Convención de Nacionalidad y Derechos Adquiridos contempla y
es necesario conocer a la luz de la doctrina para su mejor aplicación.

d. Derecho de Movilización, Circulación y Residencia.

Este derecho esta reconocido explícitamente en los siguientes instrumentos:


ƒ Art. 13 de la Declaración Universal de los derechos Humanos,
ƒ Art. 22 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos,
ƒ Art. 12.1 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos
ƒ Art. 12 de la Carta africana de Derechos Humanos y de los pueblos,
ƒ Art. 8.1 de la Declaración de los Derechos y Libertades Fundamentales, aprobada
por el Parlamento Europeo.

También se reconoce implícitamente por el reconocimiento genérico del derecho de


libertad, en los siguientes instrumentos:
ƒ Art. 1 de la Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre,
ƒ Art. 7.1 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos,
ƒ Art. 3 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos,
ƒ Art. 5 del Convenio Europeo de Derechos Humanos,
ƒ Art. 9 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos,
ƒ Art. 2 de la Declaración de los Derechos y Libertades Fundamentales, aprobada
por el Parlamento Europeo
UNA LUZ DE DIGNIDAD 73

El derecho a la circulación y residencia es reconocido por vía del reconocimiento del


derecho de igualdad, así:
ƒ Preámbulo, considerando 1º de la Declaración Universal de Derechos Humanos,
ƒ Art. 1, 2 párrafo 1º , 7 de la Declaración Universal de Derechos Humanos,
ƒ Art. 1.2 de la Carta de San Francisco, Carta Fundacional de las Naciones Unidas,
ƒ Art. 2 de la Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre,
ƒ Art. 3 de la Declaración de los Derechos y Libertades Fundamentales, aprobada
por el Parlamento Europeo.
ƒ Art. 2 de la Carta africana de los Derechos del Hombre y de los Pueblos.

Como es también reconocido por el razonamiento del derecho a la seguridad personal, en


los siguientes instrumentos:
ƒ Art. 3 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos,
ƒ Art. 5.1 de la Convención Europea de Derechos Humanos,
ƒ Art. 5, letra b, y 7.1 de la Declaración de las Naciones Unidas sobre la eliminación
de todas las formas de discriminación racial,
ƒ Art. 7 del Convención Americana sobre Derechos Humanos de Costa Rica,
ƒ Art. 2 de la Declaración de los Derechos y Libertades Fundamentales, aprobada
por el Parlamento Europeo,
ƒ Art. 6 de la Carta Africana de los Derechos del Hombre y de los Pueblos.

Se podría atribuir a Francisco de Vitoria, en su obra “De Indiis” (1539), la formulación más
amplia del derecho de libertad de circulación y emigración. Este autor afirma que hay un
derecho fundamental de libre circulación, que se llama el ius communicationis30.

Esta libertad comprende la circulación de los hombres, de productos y de ideas, por tanto
en virtud de este principio, una persona puede establecerse en un país y comerciar o
realizar otras actividades siempre y cuando no haga daño.

30
Curso Sistemático de Derechos Humanos, Instituto de Estudios para América Latina y África, www.iepala.es
UNA LUZ DE DIGNIDAD 74

El derecho a la movilización, circulación y residencia es el derecho humano por virtud del


cual cualquier persona puede exigir de los poderes del Estado la posibilidad de
desplazarse de un país a otro y dentro del mismo, así como la posibilidad de residencia,
sin que medie ningún tipo de impedimento o coacción que impida tales acciones.

El sujeto activo del derecho de circulación es:


ƒ Los nacionales,
ƒ Los extranjeros,
ƒ Los apartidas
ƒ Los refugiaos,
ƒ Las minorías
ƒ La familia,
ƒ Los trabajadores migrantes,
ƒ Los niños, en aplicación a los artículos 9,10 y 11 de la convención Internacional
sobre los Derechos de los Niños.
El sujeto pasivo de este derecho es el Estado receptor.

De esta manera el objeto de este derecho es el movimiento de las personas dentro de un


Estado, fuera de un Estado y el establecimiento en cualquier país. Garantizándose la
circulación de las personas y el asentamiento domiciliar de las mismas, sin ingerencia del
Estado, proporcionando la seguridad personal.

Para finalizar este derecho humano tienen como fundamento ultimo la dignidad de las
personas, proporcionando con ello el ambiente propicio para su desarrollo en cualquier
parte que le plazca. El fundamento inmediato es la seguridad de las personas, entendido
esto como la garantía de exclusión de toda forma de coacción que pudiere lesionar la
dignidad del individuo.

Este derecho humano tiene especial importancia ya que en las áreas de aplicación de la
Convención, se reconoce la libertad de movilidad, circulación o residencia de los
pobladores en cualquier parte de las zonas delimitadas.
UNA LUZ DE DIGNIDAD 75

Capitulo IV, EL SUEÑO DE LOS BOLSONES

El Salvador es el país centroamericano que solo territorialmente es el más pequeño. Y


que a pesar de haber ejercido evidentemente soberanía en estos territorios, de poseer
las cédulas reales y de sostenerse por la efectivites en el terreno, basados el principio del
Uti possidetis juris, nos sometimos al máximo tribunal mundial, por estimar su desempeño
como de alta integridad, la sentencia nos fue desfavorable.

a. Nuevo Derecho Humano.

Estimando que la Sentencia de la Corte Internacional de Justicia sería el fin de las


controversias entre los dos Estados, sólo fue el inicio de una nueva faceta. Ya que al
quedar algunos asentamientos humanos salvadoreños en territorio hondureño, creaba
una inseguridad sobre su condición, medio de vida, desarrollo, espíritu de pertenencia y
derechos inherentes a la dignidad que como seres humanos tienen, ante funcionarios y
particulares que tradicionalmente les han sido adversos.

Esto creó una situación sui generis en las zonas delimitadas por la Sentencia de la Corte
Internacional de Justicia, ya que al reconocer en su mayoría los territorios a la República
de Honduras era necesaria la tutela de los derechos humanos de las personas que
habitan estas zonas.

La Corte Internacional de Justicia de la Haya no podía cerrar los ojos, como lo hizo con
las pruebas dentro del juicio, a los derechos humanos reconocidos universalmente como
las manifestaciones que permiten la realización de la dignidad humana, siendo estos la
libertad, la igualdad, la seguridad jurídica, propiedad, nacionalidad, libre transito, derechos
adquiridos, entre otros.

La Sentencia sobre la Controversia Fronteriza Terrestre, Insular y Marítima (El Salvador /


Honduras; Nicaragua interviniente) de la Corte internacional de Justicia, emitida el 11 de
UNA LUZ DE DIGNIDAD 76

septiembre de 1992, contiene 432 párrafos, y sólo en el párrafo 66, se refiere a los
derechos de los habitantes.
Haciendo alusión indirectamente a la Declaración Duarte – Azcona del 31 de julio de
1986, donde los Presidentes se comprometen a la creación de una Comisión Especial que
estudie y proponga soluciones a los problemas humanos, civiles y económicos que
puedan afectar a sus connacionales, una vez resuelto el problema fronterizo.

Lo importante no es que en un solo párrafo se refiera a los derechos de los habitantes


sino lo que reconoce: ”respeto total de los derechos adquiridos y con gran cuidado
de orden y humanidad.”31

Si tomamos en cuenta que la teoría de los derechos humanos permanentemente esta


evolucionando, nuevos derechos puedan surgir. La parte más difícil es el reconocimiento
de estos nuevos derechos en el concierto internacional. Por lo que el reconocimiento por
parte de la Corte Internacional de Justicia, a través de una sentencia, de los derechos
adquiridos de los habitantes de las zonas fronterizas, es el reconocimiento de un nuevo
derecho humano, con vigencia universal.

Reconocido los derechos adquiridos por una sentencia, ésta se vuelve jurisprudencia en
el ámbito mundial, al mismo tiempo estas sentencias de la Corte Internacional de Justicia
son fuentes del derecho internacional, y su contenido es de aplicación y reconocimiento
general y en este caso particular del Derecho Internacional de los Derechos Humanos.

Por ello los Derechos Adquiridos se unen al resto de los derechos reconocidos por los
Estados en todos los instrumentos universales de derechos humanos. Pero
particularmente para El Salvador y Honduras, que a través de una serie de instrumentos
bilaterales reconocieron y se comprometieron al cumplimento de la Declaración Universal
de Derechos Humanos.

b. Reconocimiento de la Declaración Universal de Derechos Humanos

31
GALINDO POHL, Reynaldo, Comentarios a la Sentencia entre El Salvador y Honduras pronunciada por la Corte
Internacional de Justicia en 1992, Pág. 37, citando al C.I.J. Recueil 1992, p. 351, par. 66, p. 53-54.
UNA LUZ DE DIGNIDAD 77

Si bien las declaraciones son consideradas por algunos autores como simples
manifestaciones de buena voluntad y no pasan por el típico proceso de firma, ratificación
y deposito, con lo cual se vuelven obligatorias y además de ser parte del ordenamiento
jurídico interno, este no es el caso de la Declaración Universal de Derechos Humanos.

Pero en el Artículo 44 del Tratado General de Paz las partes reconocen una serie de
instrumentos cuando convinieron:
“Artículo 44. Asimismo, cada una de las Partes:
I) Ajustará su conducta a los principios consagrados en la Carta de la Organización de los
Estados Americanos, en la Declaración Americana de los Derechos y Deberes del
Hombre, en la Declaración Universal de los Derechos Humanos y en la Convención
Americana sobre Derechos Humanos o Convención Americana sobre Derechos
Humanos.”32

Por lo que se considera que los Estados al ajustar la conducta a los principios de la
Declaración Universal de Derechos Humanos, reconocen su contenido y se comprometen
a su cumplimiento.

Y puesto que el Tratado General de Paz es la pauta inicial en todo un proceso sobre los
limites fronterizos, su contenido y consecuencias perduran en el tiempo. Por ende el
reconocimiento y compromiso de cumplimiento de los Instrumentos Internacionales
señalados y en particular de la Declaración Universal, se mantiene y esta ligado a
instrumentos posteriores.

Considerándose que la obligación legal, ya no moral, al cumplimento y observancia de la


Declaración Universal de Derechos Humanos se realiza por medio de otro instrumento
internacional firmado, ratificado y depositado, por los Estados de El Salvador y Honduras.

Así se reconocen los derechos de propiedad, nacionalidad y libre movilización,


congruente con la Declaración Universal, desde el 30 de octubre de 1980, debiéndose
tutelar por ambos Estados. Por consiguiente los Estados pueden invocar el derecho

32
Tratado General de Paz entre las Repúblicas de El Salvador y de Honduras, Diario Oficial No 213, Tomo 269, 12 de
noviembre de 1980.
UNA LUZ DE DIGNIDAD 78

interno como justificación de incumplimiento, tal como lo prescribe el artículo 27 de la


Convención de Viena sobre los Tratados, y si bien El Salvador no es parte de esta
Convención, Honduras si, pudiéndosele exigir su cumplimiento.

c. Reconocimiento y garantías de derechos particulares

La negociación, posterior firma, ratificación, canje y deposito de la Convención sobre


Nacionalidad y Derechos Adquiridos en las Zonas Delimitadas por la Sentencia del 11 de
septiembre de 1992, no fue fácil. Los intereses de cada Estado estaban en discusión y por
medio los intereses de los habitantes de las zonas delimitadas por la sentencia.

Como en las negociaciones políticas - diplomáticas para lograr algunos objetivos es


necesario ceder en otros. Así tenemos que la negociación del documento final de la
Convención se logra el reconocimiento y garantía de los derechos adquiridos, al derecho
de nacionalidad, al derecho de propiedad, posesión, tenencia y otros.

Por lo anterior fue necesario el reconocimiento de la sentencia y de la jurisdicción del


Estado de Honduras en las zonas delimitadas, aun sin haberse demarcado el limite
político internacional.

Es por medio de esta Convención los habitantes de las zonas en litigio, comenzaron a ver
la luz de esperanza en el reconocimiento de su dignidad como seres humanos
independiente del territorio o su nacionalidad. Así se reconocen y garantizan los
siguientes derechos:

Derecho de Movilización, Circulación y Residencia.

En el artículo 7 del Tratado General de Paz se contempla el libre transito en el territorio de


cada parte, sin discriminación de ninguna índole, contemplando personas, bienes y
vehículos y solo con las restricciones legales de cada Estado.
UNA LUZ DE DIGNIDAD 79

Ya en el artículo 44, parte II) del mismo Tratado, los Estados convinieron que se permitiría
la residencia y el establecimiento de los nacionales de la otra parte, así como el poderse
dedicar a cualquier actividad licita, siempre sujeto a las restricciones legales, en este caso
a las especificas de migración, pero en igual condición de aplicación a los nacionales del
resto de países de Centroamérica.

Esto es retomado de una manera amplia en el artículo 4 de la Convención, cuando se


garantiza la permanencia y estabilidad de los habitantes en las zonas delimitadas. Por lo
que existe una constante afirmación de los Estados en otorgar a los habitantes de las
zonas el libre transito por todo el territorio del país donde se encuentren residiendo y en
especial por el bolsón fronterizo donde reside.

Además se dispone que se podrán establecer en cualquiera de los Estados y en particular


a las zonas delimitadas, y al mismo tiempo a poderse dedicar a actividades licitas. Con la
única condicionante, que de ser extranjero o no nacional del territorio donde se reside,
deberá de llenar los requisitos legales de permanencia o residencia, por vía migratoria.

Pero los habitantes de las zonas, independientemente de su nacionalidad, tienen


garantizada su permanencia y estabilidad en el lugar de su residencia. Por lo que de ser
necesario solicitar la residencia temporal o definitiva, en cumplimiento de las leyes
migratorias, esta no podrá ser negada.

De la misma manera de ser necesaria la obtención de permisos de trabajo, este no puede


ser negado, ya que con ello se estaría violando la estabilidad económica y social de los
habitantes. Debiéndose proporcionar por el Estado receptor la seguridad a los habitantes,
no solo personal sino material y jurídica.

Con ello se esta proporcionando el ambiente adecuado para que los residentes de las
zonas puedan desarrollarse con normalidad, ejerciendo actividades licitas, sin mas
coacción del cumplimento de las leyes que imperen por razón territorial. Lográndose con
ello el mantenimiento de la dignidad personal.
UNA LUZ DE DIGNIDAD 80

Se estima que tanto el Tratado General de Paz, las Declaraciones Presidenciales y la


misma Sentencia de la Corte Internacional de Justicia y la misma Convención de
Nacionalidad y Derechos Adquiridos crean una situación especial y porque no decir un
régimen de excepción, donde se puede aplicar el termino latín sui generis, en los sectores
delimitados en la sentencia.

La aplicación de normas internas de los Estados en el territorio delimitado, se ha


reconocido, pero estas no pueden dañar la forma normal de vida que los pobladores
habían mantenido antes de la notificación de la Sentencia.

Derecho de Nacionalidad

La nacionalidad de las personas no puede ser negada por ninguno de los dos Estados.
Deberá por un lado respetar la nacionalidad que ya posee una persona, y por el otro,
otorgar la nacionalidad en caso de aquellas que deseen cambiarla.

Todos los seres humanos tienen derecho a poseer una nacionalidad y a los Estados a
otorgarla, con ello los Estados adquieren la responsabilidad de las garantías que sus
leyes internas determinen.

Los Estado reconocen a través de la Convención que la nacionalidad de los habitantes,


es un derecho humano internacional. Lo mecanizan y hacen la diferenciación del tipo de
nacionalidad que podrá definirse, siendo esta por nacimiento o naturalización. Los
efectos de cada una de ella es distinta.

Para este caso en particular los efectos de la nacionalidad sobre la propiedad, posesión y
tenencia no existen. Ya que el reconocimiento de estos derechos se realizará sin tomar en
cuenta la nacionalidad de los titulares.

Es de hacer notar lo señalado en el apartado de nacionalidad del Capitulo III del presente
trabajo, referente a la nacionalidad sociológica y a la nacionalidad política. En el sentido
UNA LUZ DE DIGNIDAD 81

que habiendo quedado mas población salvadoreña en territorio hondureño, estas


personas se consideran salvadoreñas sociológicamente y legalmente lo son.

El sentido de pertenencia de estas personas es para con El Salvador, en su mayoría, a


pesar que sus propiedades se encuentren hoy en territorio de Honduras y que reciben
educación, asistencia medica y otros con programas de desarrollo comunal por parte de
Honduras.

Existiendo la posibilidad de opción a la nacionalidad hondureña, podrían algunas


personas acceder a ésta, por el efecto político de tratar de tener mas seguridad jurídica,
material y personal, por encontrase en ese territorio. Sin perder su raíz sociológica.

El caso es que ninguna de las dos Naciones pueden negar la nacionalidad a aquellas
personas que se encuentren en el Censo de Población, Vivienda y propiedad, llenado los
requisitos pertinentes deberá de otorgarse la nacionalidad, es más, de no existir respuesta
después de 60 días, se presumirá otorgada.

La única manera de no poderla otorgar la nacionalidad a un solicitante es por el


incumplimiento de algún requisito, por lo que son las autoridades municipales respectivas
las que deben de facilitar la extensión de las certificaciones de partida de nacimiento de
una manera expedita y que el Ministerio de Relaciones Exteriores emita las constancias
del censo de población y vivienda, de ser posible en lugares cercanos a las zonas
delimitadas.

Podrán darse situaciones de casuística particular en el proceso de la nacionalización de


los habitantes, pero será la Comisión de Seguimiento la que deberá de resolver estos
escenarios o de recomendar lo conveniente a los Ministros de Relaciones Exteriores las
acciones pertinentes a realizar.

Derecho de propiedad

El derecho de propiedad es un derecho humano reconocido y garantizado al igual que los


anteriores, el cual brinda dignidad a las personas. Este derecho ha sido reconocido por
UNA LUZ DE DIGNIDAD 82

una serie de distintos instrumentos internacionales, universales y regionales de derechos


humanos e integrado a los ordenamientos constitucionales en todos los países como
derecho fundamental.

En el caso de los bienes inmuebles, la propiedad proporciona una estabilidad emocional,


social, económica y medio de subsistencia. Por ello el pleno reconocimiento del derecho
de Propiedad en la Convención es de suma importancia, aparejado al reconocimiento del
mismo en otros ordenamientos internacionales.

Además del reconocimiento de la propiedad como tal, se ha reconocido la posesión y la


tenencia de la tierra. Derechos que no se consagran en los instrumentos internacionales
pero que forman parte de los derechos adquiridos reconocidos en la sentencia, como
fuente del derecho internacional, los reconoce a las personas, proporcionándoles dignidad
y por ende se consideran como derechos humanos.

La Convención de Nacionalidad y Derechos Adquiridos proporciona la mecánica del


reconocimiento de los derechos de propiedad, posesión y otros derechos. Comenzando
por el derecho de propiedad con base a títulos debidamente inscritos en los Registros de
la propiedad respectivos.

Debiéndose realizar la nueva inscripción a nombre del mismo titular en el Estado donde
se encuentre el inmueble. De esta manera si el inmueble quedare localizado después de
la sentencia en otro Estado el titular tiene la certeza jurídica que continua siendo dueño y
ejercer todas las potestades sobre el inmueble.

Esta certeza o seguridad jurídica se ejerce sin tomar en cuenta la nacionalidad del titular.
Es por ello que se mencionó en el apartado sobre los procesos de ratificación que
Honduras había reformado su Constitución, no aplicando el artículo 107, en beneficio para
nuestros nacionales.

Pero existen algunos limites a la libre disposición de los bienes, desde tres perspectivas.
La primera un limite a la libertad de enajenación, ya que según el artículo 19 de la
Convención solo podrá venderse a:
UNA LUZ DE DIGNIDAD 83

1. Nacionales de uno u otro Estado que hayan nacido en las zonas delimitadas,
2. Nacionales de uno u otro Estado que se encuentren residiendo en las zonas
delimitadas,
3. Aquellos que residan legalmente en las zonas delimitadas.
Con ello se esta restringiendo el abanico de posibilidades de la venta y violando el
derecho de libre transferencia de la propiedad.

El segundo limite, es la libertad de testamentificación, ya que sólo se podrá realizar


transmisión por causa de muerte a las mismas personas antes mencionadas, y en un
caso hipotético que falleciere un propietario, con o sin testamento, y los beneficiarios no
estuviere contemplados en este listado de personas, la propiedad pasaría al Estado.

El tercer y ultimo caso, es con relación al derecho de posesión, por medio del cual se
podría obtener la propiedad por vía de la prescripción adquisitiva. Este derecho sólo podrá
ser transferido o transmitido al mismo listado de personas, limitando por ende la libre
disposición de los bienes.

Pero es de señalar que el artículo no hace alusión a la cláusula de salvaguarda


constitucional y siendo que estos actos serían posteriores a la vigencia de la Convención
no se les aplica la restricción del Art. 107 de la Constitución de Honduras y no puede
oponerse normas internas para su incumplimiento, tal como lo prescribe la Convención
sobre los Tratados.

Corolario
Desde una óptica ius naturalista de Frédéric Bastiat (1801- 1850), en su obra La Ley nos
dice: “De Dios nos viene el don, que para nosotros los contiene a todos. La vida – la vida
física, intelectual y moral.
Empero la vida no se mantiene por sí misma. Aquel que nos la ha dado, ha dejado a
nuestro cargo el cuidado de mantenerla, desarrollarla y perfeccionarla.”33

33
BASTIAT, Frédéric. La Ley, Centro de Estudios Económico – Sociales, segunda edición, Guatemala, Guatemala, 1982.
Pág. 7.
UNA LUZ DE DIGNIDAD 84

Para poder mantener, desarrollar y perfeccionar la vida nos ha dotado de facultades tales
como la apropiación y la transformación. Por medio de las cuales se cierra el circulo que
se ha asignado.

A través del circulo de la Existencia, las Facultades y la Producción que en otras palabras
se puede definir Personalidad, Libertad y Propiedad, podemos encontrar al hombre.
Pudiéndose decir que estos tres elementos son anteriores y superiores a cualquier
legislación humana.

Sostiene Batistat que la pre - existencia de la personalidad, la libertad y la propiedad de


las personas es la que determina que puedan hacer las leyes los hombres. Esto para
poder regular la mejor convivencia de los mismos en una sociedad, recociéndole a todos
su derecho, sin menoscabo del derecho de terceros. Por ello estima que la ley no es mas
que la organización colectiva del derecho individual de legitima defensa.

Y si se posee las facultades de personalidad, libertad y propiedad, en consecuencia se


obtiene el derecho a defenderlos, como elemento esencial de la defensa de la vida que es
el Don que Dios ha dado, así varios hombres tienen el derecho de concentrase y ponerse
de acuerdo para encargarse regularmente de la defensa común de las facultades.

Una de las finalidades de la ley es el impedir el reinado de la injusticia. En efecto, no es la


justicia quien tiene existencia propia, sino la injusticia. La una es el resultado de la
ausencia de la otra34.

Por ello en esta negociación de la Convención, se amparó en todos los instrumentos


internacionales de derechos humanos ya previamente aceptados como obligatorios por
los Estados, pretendiéndose impedir las injusticias de cualquiera de las Partes, en
especial las de Honduras, por los antecedentes de sus acciones, además que la
mayoría de los habitantes de las zonas delimitadas son salvadoreños.

34
Ibídem, Pág. 28.
UNA LUZ DE DIGNIDAD 85

Se considera que si bien la negociación fue difícil, el proceso de firma y ratificación llevó
considerable tiempo, hasta llegar al canje de instrumentos, esta negociación logra su
objetivo: impedir el reinado de la injusticia, lográndose resguardar de buen forma los
derechos de los salvadoreños en las zonas delimitadas por la sentencia.

Existirán por supuesto compatriotas que no deseen adoptar la nacionalidad hondureña,


pero deberán tramitar a la residencia permanente amparados al Tratado General de Paz,
la Convención de Nacionalidad y Derechos Adquiridos y de los instrumentos de derechos
humanos internacionales, y que por la situación sui generis de las zonas deberá de
otorgase sin mas tramite.

Independientemente de la nacionalidad o de la ubicación geográfica de las propiedades,


lo que se pretende es lograr una vida digna a los habitantes en las zonas delimitadas. Ya
que existen propiedades que quedaron a ambos lados de la frontera y por ende sus
habitantes. Esta pretensión se logra a través del Tratado General de Paz, la Sentencia de
la Corte Internacional de Justicia, Instrumentos Internacionales reconocidos por ambos
Estados, en especial sobre Derechos Humanos y en particular en la Convención de
Nacionalidad y Derechos Adquiridos.

Las soluciones a los problemas humanos, civiles y económicos en las zonas delimitadas
propician el mantenimiento de la dignidad de los Estados y de sus nacionales, tal como se
expreso en su momento el Presidente José Napoleón Duarte y el Presidente José Azcona
Hoyo, en su Declaración de 1986.

De la asesoría adecuada que proporcione el Ministerio de Relaciones Exteriores de El


Salvador a los compatriotas en las zonas delimitadas y de la observancia, aplicación y
exigencia de cumplimiento de todos los cuerpos normativos sobre Derechos Humanos,
por medio de todos los mecanismos posibles se proporcionará Una luz de Dignidad y el
sueño de una mejor calidad de vida en las zonas fronterizas, liberando a los salvadoreños
de acciones intimidatorias de las autoridades y particulares de Honduras.
UNA LUZ DE DIGNIDAD 86

Bibliografía

OBRAS

1. BASTIAT, Frédéric. La Ley, Centro de Estudios Económico – Sociales, segunda


edición, Guatemala, Guatemala, 1982.

2. BIDART CAMPOS, Germán J. Tratado Elemental de Derecho Constitucional


Argentino, Tomo I El Derecho Constitucional de la Libertad. Editorial Ediar, Buenos
Aires Argentina, 1995. Primera reimpresión.

3. BOBBIO, Norberto, El Tiempo de los Derechos, Editorial Sistema, Madrid, España,


1991.

4. COELLO, Jorge A. El Digesto Constitucional de Honduras, Tegucigalpa 1978

5. GALINDO POHL, Reynaldo, Comentarios a la Sentencia entre El Salvador y


Honduras pronunciada por la Corte Internacional de Justicia en 1992, Sección de
Publicaciones de la Corte Suprema de Justicia, 2001.

6. OLANO V., Carlos Alberto, Derecho Constitucional e Instituciones Políticas, Editorial


Temis, Bogota, Colombia, segunda edición, 1987.

7. OTS Y CAPDEQUI, José Maria, Historia del Derecho Español en América y del
Derecho Indiano, Editorial Aguilar, Madrid, España, 1969.

8. ÓRGANO JUDICIAL y otros, Las Constituciones de la República de El Salvador 1824


– 1962, Tomo II A, Talleres Gráficos UCA, 1ª edición 1993.

9. NACIONES UNIDAS, Carta de las Naciones Unidas y Estatuto de la Corte


Internacional de Justicia, Servicio de Información Publica, Nueva York, 1991.

10. SÁNCHEZ BRINGAS, Enrique, Derecho Constitucional, Editorial Porrúa, México,


cuarta edición, 1999.

11. SÁNCHEZ HERNÁNDEZ, Fidel, Cruzada por la Dignidad, Dirección de Publicaciones,


San Salvador, 1971.

12. SECRETARIA DE GOBERNACIÓN Y JUSTICIA, Boletín del Archivo General del


Gobierno, Guatemala, Guatemala, Año II, Numero 3, abril de 1937.

13. VIDAL, Manuel. Nociones de Historia de Centroamérica. Tipografía La Unión, San


Salvador, tercera edición, 1949.
UNA LUZ DE DIGNIDAD 87

NORMAS

1. Constitución de la República de El Salvador, Decreto No 38, 15 de diciembre de


1983 y sus reformas, Sección de Publicaciones de la Corte Suprema de Justicia.

2. Constitución de la República de Honduras, Decreto No 131, 11 de enero de 1982 y


sus reformas, editorial Guaymuras, Tegucigalpa, Honduras, 1994.

3. Convención de Nacionalidad y Derechos Adquiridos en las Zonas Delimitadas


por la Sentencia de la Corte Internacional de Justicia de 11 de septiembre de
1992. Diario Oficial No 215, Tomo 341, 18 de noviembre de 1998.

4. Normas básicas de la organización, mandato y funcionamiento de la Sección de


El Salvador de la Comisión de Seguimiento, Diario Oficial No 142, Tomo 348, de
fecha 28 de julio de 2000.

5. Sentencia sobre la Controversia Fronteriza Terrestre, Insular y Marítima (El


Salvador / Honduras; Nicaragua interviniente) Corte internacional de Justicia, 11 de
septiembre de 1992.

6. Tratado General de Paz entre las Repúblicas de El Salvador y de Honduras,


Diario Oficial No 213, Tomo 269, 12 de noviembre de 1980.

CONSULTAS EN INTERNET

1. ASBJØRN EIDE, La Significación Histórica de la Declaración Universal. Traducción y


publicación de UNESCO, hoja web: www.unesco.org

2. INSTITUTO DE ESTUDIO PARA AMÉRICA LATINA Y ÁFRICA, IEPALA, Madrid,


España, hoja web: www.iepala.es
UNA LUZ DE DIGNIDAD 88

ANEXOS

1. DECLARACIÓN UNIVERSAL DE DERECHOS HUMANOS


2. TRATADO GENERAL DE PAZ ENTRE LAS REPUBLICAS DE EL SALVADOR Y
HONDURAS
3. CONVENCIÓN DE NACIONALIDAD Y DERECHOS ADQUIRIDOS EN LAS
ZONAS DELIMITADAS POR LA SENTENCIA DE LA CORTE INTERNACIONAL
DE JUSTICIA DE 11 DE SEPTIEMBRE DE 1992.