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Disciplina positiva familiar

¿Qué es Disciplina Positiva?


Es una metodología que tiene sus orígenes en los años 20 en las ideas

de Adler, Psiquiatra infantil, junto con Dreikurs. Pero es a partir de los

años 80, con Jane Nelsen, se sistematizó, experimentó y se ha

comprobado hasta el momento actual, el beneficio de esta manera de

educar.

Es un modelo educativo para entender el comportamiento de los niños y la


forma de abordar su actitud para guiarles en su camino siempre de forma
positiva, afectiva, pero firme a respetuosa tanto para el niño como para el
adulto.

Se basa en la comunicación, el amor, el entendimiento y la empatía para


disfrutar de las relaciones familiares y da herramientas a los padres para
entender el comportamiento de sus hijos (incluso cuando no es adecuado) y
reconducirlo con respeto, sin luchas de poder y siempre positiva.

Es un enfoque que no incluye ni el control excesivo ni la permisividad. Se


basa en el respeto mutuo y la colaboración, todo con la intención de enseñar
al niño competencias básicas para la vida.

Los cinco criterios a tener en cuenta para una disciplina positiva según la
autora Jane Nelsen en su libro “Cómo educar con firmeza y cariño” son:Este
es un elemento de encabezado personalizado
1- Es amable y firme al mismo tiempo (respetuosa y motivadora)

2- Ayuda a los niños a sentirse importantes (Conexión)


 
 
3- Es eficaz a largo plazo
 
4- Enseña valiosas habilidades para la vida (Respeto, habilidad
para resolver problemas, participación, colaboración,
responsabilidad…)
 
5-Ayuda a que los niños desarrollen sus capacidades y sean
conscientes de ellas
.
 
¿Es posible educar con cariño pero con firmeza a la
vez? Rotundamente sí. La respuesta la tiene la disciplina positiva,
un método creado por la Dra. Jane Nelsen, Lynn Lott, Cheryl
Erwin y otros. La disciplina positiva es la filosofía que ayuda a los
adultos a entender la conducta inadecuada de los niños,
promoviendo actitudes positivas hacia ellos y enseñándoles a
tener buena conducta, responsabilidad y destrezas
interpersonales. “Padres y maestros no pueden seguir
funcionando como jefes, deben adquirir la habilidad de ser
líderes democráticos,” dijo Rudolf Dreikurs en Social Equality the
Challenge of Today. Este método de educación aporta unas
técnicas para los adultos involucrados en la educación de los
niños (padres, maestros, personal de guarderías, personas que
trabajan con jóvenes...) para ayudar a aprender habilidades
sociales y de vida de una manera respetuosa y alentadora para
los niños, y para nosotros mismos.
Desde el nacimiento los niños tienen interés por sentirse
conectados con los demás y está comprobado que los que tienen
ese sentido de vínculo con su comunidad, familia y escuela,
muestran comportamientos adecuados (se portan mejor). Para
convertirse en personas exitosas y miembros que contribuyan a
su comunidad, los niños deben aprender habilidades sociales y
de vida. La disciplina positiva está basada en que la disciplina
debe ser enseñada y que la disciplina, a su vez, enseña.
5 pilares de la Disciplina Positiva
La disciplina positiva enseña a los adultos a utilizar amabilidad y
firmeza al mismo tiempo. Las herramientas siempre giran en
torno a estos 5 pilares básicos que una vez se interiorizan, las
herramientas (casi) son innecesarias:
1. Respeto mutuo. Los adultos corroboran la firmeza al educar al
respetarse a ellos mismos y las propias necesidades de cada
situación que nos presenta la vida en familia. Y si todo ello lo
hacemos con amabilidad y respetando las necesidades del niño
estaremos cimentando el primero pilar de una buena educación.
2. Aprendiendo de los errores. Los errores son una oportunidad
para educar. Para ello lo primero es identificar la creencia que
esconde dicho comportamiento. Una disciplina efectiva es la que
busca las razones que hacen actuar a los niños de cierta manera
y trabajar sobre esas razones para cambiar la creencia en lugar
de intentar cambiar solamente el comportamiento.
3. Sin castigos. Una disciplina que enseñe no es ni permisiva ni
punitiva. La disciplina positiva anima a enfocarse en soluciones
en lugar de castigos. El castigo es efectivo a corto plazo, pero
tiene consecuencias negativas a largo plazo.
Descubre alternativas al castigo.
4. Comunicación efectiva y habilidades para resolver problemas
fomentando el sentido de comunidad y 'conectando' con el niño.
5. Alentadora (en lugar de alabadora). Cuando alentamos,
ponemos atención al esfuerzo y la mejoría, no simplemente al
éxito. Esto fortalece la autoestima y estimula. Es vital enseñar
habilidades valiosas para un buen carácter.
Una disciplina efectiva es la que busca las razones que hacen
actuar a los niños de cierta manera y trabajar sobre esas razones

Disciplina Positiva es una metodología que tiene sus orígenes en


los años 20 en las ideas de Adler, Psiquiatra infantil, junto con
Dreikurs. Pero es a partir de los años 80, con Jane Nelsen, se
sistematizó, experimentó y se ha comprobado hasta el momento
actual, el beneficio de esta manera de educar. Su libro, 'Cómo
educar con firmeza y cariño', es el primer punto de partida.
Cómo educar con firmeza y cariño
5 características para que una disciplina sea efectiva
Jane Nelsen menciona las siguientes características de
una “disciplina efectiva que enseñe”:
1. Ayuda a los niños a sentir conexión. (Pertenencia e
importancia.) Los estudios han demostrado repetidamente que
la percepción del estudiante de pertenecer a la comunidad
escolar (estar “conectado” con la escuela) disminuye la
incidencia de comportamiento de riesgo social (como estrés
emocional y pensamientos/ intenciones suicidas, consumo de
cigarro, alcohol y marihuana y comportamiento violento) e
incrementa el desempeño académico.
2. Es respetuosa y alentadora. Amable y firme, al mismo tiempo.
Muchos estudios muestran que los adolescentes que perciben a
sus padres amables (que muestran interés) y firmes (exigentes)
tienen menos riesgo de fumar, consumir marihuana, alcohol o
actuar violentamente, y postergan la actividad sexual.
3. Es efectiva a largo plazo. Considera lo que el niño está
pensando, sintiendo, aprendiendo y decidiendo acerca de él
mismo o de su mundo y qué necesita hacer en el futuro para
sobrevivir o prosperar.
4. Enseña importantes habilidades sociales y de vida. Respeto,
preocupación por los demás, solución de problemas y
cooperación, así como las habilidades para contribuir
positivamente en su hogar, su escuela y su comunidad. El
enseñar habilidades sociales a los estudiantes más jóvenes, tiene
un efecto protector que dura hasta la adolescencia. Es más
probable que los estudiantes que han aprendido habilidades
sociales tengan éxito en la escuela y menos probable que tengan
problemas de conducta.
5. Invita a los niños a descubrir sus capacidades. (Alienta el uso
constructivo del poder personal y la autonomía.)

 Esta es una metodología que tiene sus orígenes en los años 20


en las ideas de Adler, Psiquiatra infantil, junto con Dreikurs.
Pero a partir de los años 80, con Jane Nelsen, se sistematizó,
experimentó y se ha comprobado hasta el momento actual, el
beneficio de esta manera de educar. A continuación os explico,
a modo de resumen, algunas pinceladas sobre esta disciplina.
¿Qué es la disciplina positiva?
La disciplina positiva es un programa diseñado para enseñar a las
personas a ser responsables, respetuosas y miembros de la
comunidad llenos de recursos. Basado en la serie de libros de
Disciplina Positiva de la Dra. Jane Nelson, Lynn Lott, Cheryl Erwin,
Kate Ortolano, Mary Huges, Mike Brock, Lisa Larson y otros, las
técnicas ayudan a que las personas aprendan importantes
habilidades sociales y de la vida de una manera profundamente
respetuosa y alentadora tanto para niños como para adultos.
Estudios recientes demuestran que los niños tienen un interés
desde el nacimiento a sentirse conectados con los demás y
que los niños que tienen un sentido de vínculo con su
comunidad, familia y escuela se portan mejor.
Jane Nelson menciona los siguientes puntos de la “disciplina
efectiva que enseña”.
Cinco criterios para una disciplina efectiva:
1. Ayuda a los niños a tener un sentido de conexión.
(Pertenencia y significado)
2. Es respetuosa y alentadora. (Amable y firme al mismo
tiempo)
3. Es efectiva a largo plazo. (Considera lo que el niño está
pensando, sintiendo, aprendiendo y decidiendo acerca de
él mismo y de su mundo y qué hacer en el futuro para
sobrevivir o prosperar)
4. Enseña importantes habilidades sociales y de vida.
(Respeto, preocupación por los demás, solución de
problemas y cooperación, así como las habilidades para
contribuir en su hogar, su escuela o comunidad.)
5. Invita a los niños a descubrir sus capacidades. (Alienta el
uso constructivo del poder personal y la autonomía.)
La Disciplina Positiva enseña a los adultos a utilizar amabilidad y
firmeza al mismo tiempo y no es punitiva ni permisiva. Las
herramientas y conceptos de Disciplina Positiva incluyen:
 Respeto mutuo. Los adultos modelan la firmeza al
respetarse a ellos mismo y las necesidades de la situación y
la amabilidad al respetar las necesidades del niño.
 Identificar la creencia detrás del comportamiento. Una
disciplina efectiva reconoce las razones que hacen actuar a
los niños de cierta manera y trabaja para cambiar esa
creencia, en lugar de intentar cambiar solamente el
comportamiento.
 Comunicación efectiva y habilidades para resolver
problemas.
 Disciplina que enseñe (que no sea permisiva ni punitiva)
 Enfocarse en soluciones en lugar de castigos.
 Alentadora (en lugar de alabadora). Al alentar, se toma en
cuenta el esfuerzo y la mejoría, no simplemente el éxito y
construye autoestima a largo plazo y estimula.
Así pues, la Disciplina Positiva maneja herramientas que son a la
vez amables y firmes y enseñan valiosas competencias sociales y
para la vida incluyendo técnicas de aplicación práctica para
ayudar a los niños a corregir sus malas conductas y enseñarles a
desarrollar su auto-disciplina, responsabilidad, actitud
colaboradora y habilidades para resolver problemas.
“De donde sacamos la absurda idea, de que para que un niño se
porte bien, primero debemos hacerlo sentir mal” Jane Nelsen
DISCIPLINA POSITIVA ¿POR QUÉ Y PARA QUÉ?
Cuando se habla de “disciplina” usualmente la gente se refiere a
“castigo” porque se cree que son lo mismo. Los padres y
maestros muchas veces gritan, sermonean, dan nalgadas o
manazos, retiran juguetes o privilegios, y lanzan a los niños a un
tiempo fuera punitivo para que “piensen lo que hicieron”.
Desafortunadamente, no importa qué tan efectivo parezca ser
un castigo en el momento, diversos estudios comprueban que no
sirven para crear un aprendizaje a largo plazo ni las habilidades
de vida que un padre quiere verdaderamente para sus hijos. Los
castigos solamente empeoran una situación difícil, invitando
tanto a adultos como a niños a sumergirse en luchas de poder.
La Disciplina Positiva se basa en una premisa diferente: que los
niños y los adultos se comportan mejor cuando se sienten mejor.
La Disciplina Positiva es sobre enseñar (el significado de
disciplina es “enseñanza, educación”), en entender, en estimular,
en comunicarse.
La Disciplina Positiva considera la importancia de tratar a todas
las personas con dignidad y respeto, incluyendo a los niños. Se
basa en el principio de “conexión antes que corrección”, en
identificar la creencia o el motivo detrás de un mal
comportamiento. Es una filosofía y modelo de crianza que ayuda
a alentar a los hijos, a desarrollar pensamiento reflexivo,
responsabilidad, cooperación y a desarrollar un sentido de
comunidad.
SIRVE PARA:
– Propiciar una relación de amor y respeto entre padres e hijos
– Prevenir y corregir malas conductas
– Ayuda a los niños a sentirse conectados
– Establece firmeza y amabilidad al mismo tiempo
– Lograr efectividad a largo plazo
– Enseña habilidades sociales y de vida
– Invita a los niños a descubrir sus capacidades
– Enfocarse en soluciones y no en castigos
– Tomar los errores como oportunidades de aprendizaje
– Enseñar a enfrentar y resolver problemas
– Criar niños más amorosos, sociables, empáticos y cooperativos.
– Disfrutar ser padre / madre / maestro.

La disciplina es uno de los grandes retos para familias y


educadores, no siempre es fácil conseguir que los niños y niñas
sigan ciertas normas. Conseguir que los niños y niñas sigan
ciertas normas básicas, sin recurrir a sistemas punitivos y
una disciplina negativa, o ser autoritarios puede ser muy
complicado.
Muchas familias se enfrentan a llamadas de atención, rabietas,
desafíos, y conductas disruptivas sin saber muy bien como acatar
la disciplina partiendo del respeto al niño o la niña.

¿Qué es la disciplina positiva?


La disciplina positiva es una alternativa para educar y aplicar
disciplina, la alternativa ante la disciplina negativa o autoritaria
tradicional.
La disciplina punitiva o disciplina negativa, es aquel tipo de
disciplina usada tradicionalmente, y aparentemente efectiva.
Este tipo de disciplina se basa en el castigo y en la autoridad, no
permite el consenso y no se respeta al niño o niña.
Este tipo de disciplina es aparentemente efectivo, pero
realmente poco efectivo. Ya que, con la disciplina positiva los
niños y niñas siguen las normas que les son impuestas por temor
al castigo sin llegar a comprender.
La disciplina positiva es un tipo de disciplina que parte del
respeto al niño o la niña. Que se basa en ayudarles a comprender
e implicarse con las normas y que se aleja de las emociones
negativas. Esto no debe confundirse con permisividad o falta de
disciplina, ya que la ausencia de disciplina puede tener
consecuencias muy negativas, siendo un estilo educativo
negligente.
¿Por qué es necesaria una disciplina?
La disciplina es  necesaria para los niños y niñas, saber lo que se
espera de ellos y saber lo que tienen que hacer les crea
seguridad y les ayuda a crecer felices y sanos.
La ausencia de disciplina, la permisividad les convertirá en
adultos sin capacidad de esforzarse por seguir sus metas, sin
capacidad de seguir ninguna norma. Serán adultos inconstantes,
e incapaces de comprometerse con lago.
Consejos para evitar educar con disciplina negativa
Saber lo que es la disciplina positiva, y comprender su necesidad
es sencillo, pero ¿cómo evitamos educar con disciplina negativa?
Llevarlo a cabo puede ser lo complicado, vamos a ver algunos
consejos para ello.
 El primer paso será pensar las normas que vamos a seguir.
Es muy importante pensar las normas.
 Las normas serán adecuadas a la edad y capacidades del
niño o niña. No serán demasiado estrictas, ni demasiado
permisivas.
 Las normas serán definidas con claridad y especificadas.
Una norma no puede ser: portarse bien en las comidas.
Tenemos que definir a que nos referimos con eso de
portarse bien. La norma debería especificar lo que
esperamos como: sentarse bien, pedir las cosas con
permiso, no levantarse de la mesa, no hablar con la boca
llena, etc.
 La norma debe acompañarse de una consecuencia
positiva. No se trata de premiar con algo material. No sino
de reforzar con elogios, con alguna actividad positiva, como
jugar en familia, etc. La experiencia positiva, generará
emociones positiva y los niños y niñas tenderán a repetir lo
que les ha generado emociones positivas.
 Evitaremos las emociones negativas. Si no se cumple la
norma, no tendrán consecuencia positiva, y en algunos
casos podemos tener consecuencias negativas. Pero no nos
enfadamos con ellos.

¿Qué es la Disciplina Positiva? 1. Ejemplo


1 comentario / Disciplina Positiva / Por Azucena Manzanares
 
Quizás mucha gente no tenga claro qué es la Disciplina Positiva.
Suena hasta un poco contradictorio que esté formado por dos
palabras, a priori contrapuestas.
 
Si digo “disciplina”, seguro que muchos de nosotros
rápidamente pensamos en represión, autoritarismo y sumisión.
Pero estas connotaciones o carga negativa, es fruto de
las circunstancias históricas de España y de la crianza y
educación que recibimos las generaciones de la posguerra y la
democracia y que nos ha llevado a adquirir los
anteriores prejuicios hacia este término.
 
 
En realidad la palabra disciplina tiene un bello origen. Viene del
latín “discipulus”y quiere decir “persona que aprende”. No se
me ocurre mejor papel para las madres y padres que enseñar.
Enseñar la vida, los valores, las relaciones, las emociones.
 
¿Y cuál es la mejor manera de enseñar? Sin duda, con
el ejemplo.
 
Albert Einstein decía: “Dar ejemplo no es la principal manera de
influir en los demás, es la única” y también, “La única manera de
educar es dando un ejemplo, a veces un ejemplo espantoso”.
 os niños y niñas ven en sus padres un modelo de
comportamiento. No hace falta que les digamos nada, ellos
están todo el día observándonos, captando la esencia de cada
situación. Aprenden de lo que hacemos y no, de lo que decimos.
 
Aquí podéis ver la campaña de concienciación “Children see,
children do” en la que se invita a la reflexión en este aspecto y se
insta a tener una influencia positiva en los niños y niñas.
 Los niños y niñas localizan las disonancias entre lo que los
adultos decimos y lo que hacemos. Así por ejemplo, si queremos
cultivar el autocontrol, gritar : “no se chilla” no será la forma
más adecuada. Ni para transmitir que la violencia es
intolerable y que no se puede pegar a los demás, darle un
cachete diciendo “no se pega”, porque son una incoherencia.
Lo ideal, es que adquiramos nosotros primero todas
aquellas conductas que queramos que nuestros hijos e
hijas, aprendan.
 
Os dejo una historia que me pareció muy ilustrativa a este
respecto:
Estaba un padre con su hijo haciendo cola para entrar al teatro.
Cuando llegó su turno, el padre preguntó a la señora que
estaba en la taquilla a partir de qué edad los niños debían
pagar. La señora contestó que a partir de los ocho años. El
padre, sin dudarlo un momento, contestó: “Pues deme dos
entradas, que mi hijo cumplió ayer ocho años”. La señora le
entregó las dos entradas pero, antes de que se fuera, le dijo:
“me ha extrañado mucho que me dijera que su hijo tiene ocho
años; si me dice que tiene siete no me hubiera dado cuenta”. El
padre respondió: “Usted no se hubiera dado cuenta, pero mi
hijo sí”.
 
La Disciplina Positiva hace que queramos prosperar y
consigamos ser una mejor versión de nosotros mismos para
poder ser a su vez un mejor ejemplo para ellos. No se trata de
ser perfectos, o de que nunca nos enfademos o nos
equivoquemos, lo importante será corregir los
errores cometidos, enseñándoles a nuestras hijas e hijos cuál es
el camino correcto. Es un aprendizaje bidireccional donde
ambos nos enriquecemos.
 
Termino con esta maravillosa frase de Teresa de Calcuta:
“Enseñarás a volar, pero no volarán tu vuelo… Enseñarás a
soñar, pero no soñarán tu sueño… Enseñarás a vivir, pero no
vivirán tu vida. Sin embargo, en cada vida, en cada vuelo, en
cada sueño, perdurará siempre la huella del camino enseñado”.
 
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¿Qué es la Disciplina Positiva? 2.Equilibrio
Deja un comentario / Disciplina Positiva / Por Azucena
Manzanares
 
Quiero empezar el post de hoy con un ejemplo:
 
Mamá/Papá: Ayla, no se pueden ver tantos dibujitos en el móvil.
¡Ve a jugar con otra cosa!
Mamá/Papá: Ayla, te he dicho que dejes el móvil, por favor.
Mamá/Papá: ¡¡AYLAA, VALE YAA, TE HE DICHO QUE LO
DEJEEES!!
Niño/a llorando como si no hubiera un mañana y con mucho
sentimiento.
Mamá/Papá se empieza a sentir muy culpable por haberle
gritado y por hacerle llorar tanto.
Mamá/Papá por último: Ayla, venga cariño, no llores que te lo
dejo otro ratito. ¿lo prefieres en la tele?
¿Os suena? Es un ejemplo gráfico, de una de las muchas
situaciones a la que nos enfrentamos las madres y padres a lo
largo del día. 
 

 
 
Muchos de nosotros nos sentimos frustrados cuando nos
vemos dando bandazos del exceso de permisividad al exceso de
autoridad. Que se nos “suben a las barbas”, autoritarios. Que
nos pasamos de estrictos y severos y nos sentimos
mal, permisivos. 
Jane Nelsen, una de las creadoras de la Disciplina Positiva, se
sentía un fracaso como madre antes de conocerla. Cuando
era permisiva, no soportaba a sus hijos. Cuando era autoritaria,
no se soportaba así misma. Se veía pasando de un extremo al
otro y eso, le hacía sentir mala madre y también
provocaba confusión en sus hijos. La Disciplina Positiva le dio
la simetría entre firmeza y cariño, el centro, el punto de
equilibrio.
 
Los niños y niñas necesitan límites para crecer adecuadamente.
Aprender cómo gestionar estos límites y la manera de
aplicarlos, será vital y marcará la diferencia en este aspecto.
 
¿Qué es la Disciplina Positiva?: El equilibrio entre firmeza y
cariño. 
 
La Disciplina Positiva consiste en encontrar el equilibrio entre
las necesidades de los padres, las necesidades de los hijos e
hijas y las situaciones que se nos presenten.
 
Con esta gráfica vamos a entenderlo muy rápidamente:
 
 
Mucho cariño y nada de firmeza, da permisividad.
Mucha firmeza y nada de cariño, da control excesivo
o autoritarismo.
Nada de cariño ni firmeza, es el caos.
Mucho cariño y mucha firmeza, da Disciplina Positiva.
 
Como ya vimos en el primer post en el que hablamos sobre la
importancia del ejemplo (puedes leerlo aquí), dadas
las circunstancias históricas en España, la manera de educar y
aplicar disciplina, generalmente era muy autoritaria y
restrictiva. Algunas familias a las que nos educaron de esta
manera, tendemos a hacer lo contrario y con ello caemos en
la permisividad. 
Volver al centro de equilibrio es un maravilloso regalo que nos
da la Disciplina Positiva. Pero creo que el cambio más
satisfactorio es la sensación de volver a encontrar la
confianza en nosotros mismos como padres y madres y
el sentimiento de capacidad que los otros modelos de crianza y
educación, nos quitaban.
Si te ha gustado el post o crees que puede serle útil a alguien,
¡siéntete libre de compartir!
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Columna: importancia de la disciplina positiva durante el período


de cuarentena
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Por Francisca Kelly, consultora académica de los equipos
técnicos de inglés y EPC de SEDUC.
“La disciplina positiva es una gran vía de formación, ya que
desarrolla habilidades de vida en los niños y fomenta relaciones
respetuosas entre ellos y los adultos. Es por eso que hay que
trabajarla siempre. Sin embargo, durante estos días de
cuarentena su importancia crece aún más, dado el contexto de
pandemia y de encierro, y la cantidad de tiempo que estamos
pasando con los niños mientras intentamos trabajar, a lo que se
suma que debemos preocuparnos de sus estudios. Por eso,
puede que estemos más estresados y demandados que lo
normal. En ese sentido, las estrategias de disciplina positiva nos
vienen muy bien porque, por un lado, es muy importante que
recordemos el autocuidado de los adultos – ya que estamos
más irritables y perdemos la paciencia más rápido – y por otro
lado, para que tengamos estrategias para promover una
convivencia más sana, respetuosa y agradable, tanto para los
niños como para los adultos.
¿Qué consejos prácticos daría para trabajar la disciplina positiva?
Por el lado de los adultos, la importancia del autocuidado: darse
un el tiempo, aunque sean unos pocos minutos al día, para hacer
algo que disfruten: leer, salir a caminar un ratito en el jardín,
hacer ejercicios, o lo que sea para relajarse. Por otro lado, en
cuanto a la relación con sus hijos, recomiendo que cuando exista
un problema en la casa con algún niño, se sienten con él y con
la familia para buscar soluciones entre todos. Así se entrega
mucha más responsabilidad a los niños en la búsqueda de
soluciones, para que no siempre éstas sean impuestas por los
adultos.
También necesitamos flexibilidad para que todos estemos un
poco más contentos en el encierro, así como la colaboración de
todos para seguir las reglas de la casa. Y es genial si se hace una
reunión familiar, y se decide a través de la opinión de todos, por
ejemplo, cómo mantener la casa limpia o cómo nos vamos a
organizar con el uso de los computadores. En todo lo anterior los
niños deben participar activamente en la búsqueda de
soluciones, para que, reitero, no siempre se impongan las
decisiones de los adultos.
Todo lo anterior es muy importante, porque, con la práctica de la
disciplina positiva, los niños logran desarrollar una gran
autonomía, autocontrol y autoestima, y les permite ser
autocríticos y no necesitar siempre de la valoración del adulto”.

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