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Carmen Elisa Roldán Aristizábal

Norberto Cala Monroy

Taller grupal: “El laboratorio de Princeton”


¿Qué tipo de factores allanaron o facilitaron el retorno de la narrativa, antes condenada
al ostracismo y la marginación por el paradigma sociológico-estructural?

Origen: 1979 con el ensayo “El resurgimiento de la narrativa” publicado en la Revista “Past
and Present” de Lawrence Stone.

Contexto: La década de los 60, es la época en que crecen y se hacen ostensibles un


hedonismo y un individualismo morales que en parte impugnan las formas de vida y los
modelos de sociedad entonces vigentes.
Muy trastornado al Occidente de Posguerra: revoluciones de la vida cotidiana, cambio
cultural profundo.
 Las corrientes que tuvieron su auge en las décadas posteriores de la II Guerra Mundial,
trataban de dar una explicación científica de la realidad: el marxismo, el estructuralismo y
el funcionalismo. Una idea de ciencia, un concepto fuerte de racionalidad, que opone a los
adversarios ideológicos que competían por el análisis de la sociedad. El cientifismo era la
palabra de orden y, como respuesta al materialismo histórico, se habían desarrollado otras
corrientes que lo impugnaban o lo matizaban.
A partir de los 70, se habría puesto en duda ese determinismo monocausal, ya fuera
económico, demográfico o cuantitativo. Retorno al principio de indeterminación, al
reconocimiento que las variables que han de tenerse en cuenta son numerosas y por eso
impiden la generalización y la suficiencia cientifisista que hay detrás de cierto tipo de
explicación histórica.
Esta crisis habría abierto nuevas expectativas para formularse preguntas distintas, que
obligaban a realizar un esfuerzo diferente: la preocupación está centrada en el ejercicio
comprensivo, en descubrir lo que ocurría en la mente de las gentes del pasado, en
desentrañar cómo se vivía en otro tiempo. Esto conduce a dejar de lado aquel tipo de
escritura que seguía un orden analítico en beneficio de otra que privilegia el curso
narrativo.

Razones para que terminaran:


Funcionalismo: se vio corregido por las diversas corrientes fenomenológicas,
microsociológicas, etnosociológicas y el interaccionismo simbólico. Si había ciencia
funcionalista, había dejado fuera numerosos aspectos del sistema social sin explicar, como
la vida cotidiana, el sentido común, la acción ordinaria de los humanos o el significado que
otorgan a su mundo y a sus actos. En Estados Unidos, fue un programa dominante que
pudo tomarse como la antítesis de los supuestos y de los procedimientos del marxismo:
partiendo de la idea de sistema, el análisis funcionalista reducía el papel y la
preponderancia del actor social hasta hacer de él un sujeto hipersocializado a partir de las
reglas y roles deliberado o inconscientemente asumidos.

Estructuralismo: había tenido su momento de auge a mediados de los 60, entró en declive
a raíz del 68. En Francia, propina una explicación superadora del determinismo económico
Carmen Elisa Roldán Aristizábal
Norberto Cala Monroy
marxista y completaba o mejoraba, la concepción de la sociedad, renunciando al
humanismo y al antropocentrismo que estarían presentes en Marx y en sus seguidores.

La ciencia marxista: la renovación que suponía el marxismo británico, al introducir la


dimensión cultural en el análisis histórico, sin reducirlo al reflejo de la infraestructura o sin
convertir a los agentes sociales en autómatas de un proceso que ignoran. Los resultados:
1) El debilitamiento del compromiso ideológico: la vieja aspiración a elaborar una
historia científica y el subsiguiente cambio en los objetos que habían sido
dominantes en la investigación social e histórica. Las preguntas que se formulan los
nuevos historiadores habían perdido peso sobre las que planteaban el porqué de
los hechos.
2) La creciente preocupación por la acción individual y la cultura de los grupos como
agentes causales del cambio, factores ambos que reemplazarían la obsesión
cientificista, la que se centraba en las fuerzas impersonales (económicas, sociales o
demográficas).

Narrativa: Lo histórico ya no se reducía solo a lo que tuvo efectos grandiosos o


perceptibles, sino que ahora interesa la vida ordinaria como marco de acción de los
individuos: existencias, conductas y sentimientos de las gentes sin nombre: los pobres,
campesinos, molineros, exorcistas, herejes, artesanos, todos aquellos que la historia
tradicional había olvidado o convertido en parte irrelevante de una multitud significativa.
Interés por la mentalidad, variada, compleja, de difícil exhumación.

Factores que allanaron el retorno de la narrativa:


 La ausencia de fuentes. La narrativa surge como remedio cuando el historiador no
cuenta con suficientes documentos en su intento de interpretar palabras y silencios, de
reconstruir sus contextos y sus fuentes. A través de conjeturas e indicios reveladores va
estableciendo así una cadena de significados. Pág. 125-126.
 El nuevo interés por la mentalidad, variada, compleja, de difícil exhumación. Al cambiar
la jerarquía de quienes son los nuevos objetos de estudio como en el caso de la gente
sin nombre, los pobres, los campesinos o la gente del común como sujetos de acción,
protagonizantes de relatos, su vicisitud es aquello que es narrado. Surge una
preocupación originaria por los seres humanos como portadores de culturas y mundos
mentales qué se da a conocer a través de la narración de sus vidas ordinarias. Pág. 133-
134.
 El deseo de llegar a un número de lectores cada vez mayor. Los diferentes autores se
plantean preguntas que son las mismas que inquietan a cualquier ciudadano. Pág. 135.
 Stone concluye que la primera causa del retorno a la narrativa hay que encontrarla
precisamente en la sustitución de la sociología y de la economía por la etnología como
referente dominante dentro de las ciencias sociales. Pero el uso que los historiadores
franceses hacían de la etnología era distinto del que propone Stone, que a la postre
será el más influyente en la historia cultural cultivada en las últimas décadas. Pág. 135.

Referentes: George Duby, Carlo Ginzburg, Emmanuel Le Roy Ladure, Eric J. Hobsbawm, E.P.
Thompson, Robert Darnton, Natalie Zemon Davis o Carlo Cipolla.
Carmen Elisa Roldán Aristizábal
Norberto Cala Monroy

PREGUNTA: ¿La narrativa en la historia admite cierto grado de ficción? ¿o su imaginación


debe ser siempre fiable y verificable acorde al contexto del hecho narrado?