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Tema 5: Arte Prerrománico y Románico

Se llama Prerománico al arte que se desarrolla en Europa durante la Alta Edad Media, desde la caída del
Imperio romano de occidente hasta la aparición de las primeras catedrales de peregrinación. Va de los siglos
V a X y fue desarrollado por los pueblos germánicos localizados en la zona fronteriza de la romanización y
que luego ocuparon sus territorios.

En Europa destacan los francos y su rey Carlomagno (742-814), que en la navidad del 800 fue coronado
emperador del Sacro Imperio Romano Germánico. Formó un reino de base cristiana bendecido por el
Papa. Al arte que propulsó durante su reinado se conoce como carolingio, cuyo modelo es el de la antigua
Roma. Se basó en las construcciones bizantinas de Justiniano en Rávena y eligió como modelo San Vital de
Rávena para copiarla en la Capilla Palatina de Aquisgrán sede de su imperio.

Corte transversal Capilla Palatina

El arquitecto Eudes de Metz fue el constructor de la Capilla Palatina entre los años 796 y 805. El edificio
posee diseño octogonal, bóveda hemisférica de piedra e interiormente se circunda por una galería de
tribunas. La capilla estaba adornada de mosaicos, oro, plata y candelabros, y también balaustradas y puertas
de bronce macizo.

Hispania en esta época de la historia está gobernada por los musulmanes y en ella florece el arte visigodo y
durante la Reconquista se dieron en estos territorios tres variantes prerrománicas: el arte asturiano,
mozárabe y el de repoblación.

Arte Visigodo

Los visigodos eran los más romanizados entre las tribus bárbaras, profesaban la herejía arriana y tenían fama
como orfebres y joyeros. Se establecieron en Hispania y fijaron su capital en Toledo. En el 589 Recaredo se
convierte al catolicismo y por medio de la religión unifica a la población hispano-romana existente y a la
visigoda invasora. Este RegnumVisigotorumexperimentó un renacimiento cultural.

Entre los renacimientos culturales se encuentra la renovatio culturalemprendida por el arzobispo de Sevilla
San Isidoro (601-636), que favoreció la creación de escuelas para aumentar el nivel educativo del clero. Sus
saberes se encuentran en la enciclopedia universal Etimologías.
Las iglesias visigodas del siglo VII se caracterizan por el ábside cuadrado con dos sacristías adyacentes,
presencia de pórticos a los pieso en el costado meridional del edificio y la utilización de un arco de
herradura que prolonga su curva 1/3 de radio por debajo del semicírculo.

Arco Herradura Visigodo

Los templos del prerrománico español adoptan tres tipos de plantas diferentes: la basilical, cruz griega y una
combinación de ambas.

Ejemplos de templos con planta basilical: La basílica de san Juan Bautista, en el balneario paletino de
Baños de Cerrato, fue inaugurado por Recesvinto en 661Igualmente la ermita de Santa María de
Quintanilla de las Viñas, en Mambrillas de Lara.
Ejemplos de templos con el modelo de cruz griega: iglesia monacal de Santa Comba de Bande, en Ourense,
Iglesia de San Pedro de la Nave, en Zamora. Características de San Pedro de la Nave: decoración interior
con basas y capiteles con relieves de los apóstoles, evangelistas, escenas del Antiguo Testamento y pavos
reales picoteando uvas.

Sacrificio de Isaac, capitel iglesia San Pedro de la Nave

Arte Asturiano

En el año 722 se incia la invasión árabe en la península , sin embargo un grupo de aristócratas se refugian en
las montañas astures y forman un pequeño Estado cristiano y construyeron recios edificios. Estas obras se
conoce como arquitectura asturiana. Sus características son: Planta basilical de tres naves, cabecera
tripartita de ábsides rectos y bóvedas de cañón cubriendo todo el recinto. Los muros son de mampostería y
las ventanas se cierran con celosías. La decoración era de dos tipos: pinturas murales de influencia
romana y relieves en piedra de inspiración bizantina. Tres reyes financian estas obras: Alfonso II el
casto, Ramiro I y Alfonso III el Magno.

Alfonso II instaló la capital en Oviedo. Mandó a construir la Cámara Santa para que en ella se custodiara
la Cruz de los Ángeles, joya de la orfebrería prerrománica y emblema político religioso de la monarquía
asturiana. En las afueras de la ciudad construyó la iglesia de San Julián de los Prados decorada con pintura
pompeyana.

Ramiro Ien las laderas del monte Naranco construye un complejo residencial con palacio y oratorio. El
salón de recepciones del palacio es la actual iglesia de Santa María del Naranco. Consta de dos pisos
rectangulares con un núcleo central y alas con miradores. El oratorio es San Miguel de Lillo, capilla áulica
con tribuna a los pies para uso del monarca. Otra de sus obras es la iglesia de Santa Cristina en la localidad
de Pola de Lena que cuenta con un monumental iconostasio (pared ) que separa el espacio sagrado con el
ocupado por los fieles.

Alfonso IIImandó construir la iglesia de San Salvador de Valdediós que cuenta con arco de herradura en
las ventanas y almenas de tipo califal por la influencia mozárabe.

Salón recepciones Palacio Ramiro I Jamba puerta San Miguel de Lillo

Interior iglesia Santa Cristina de Lena


Arte mozárabe y de repoblación

Los mozárabes eran los cristianos que permanecieron en territorio dominado por el Islam. El grupo estaba
integrado por hispanorromanos, visigodos y conversos musulmanes. Entre estos últimos destaca Omar Ibn
Hafsun, que en el año 880 se rebeló contra la autoridad del emirato cordobés y funda un estado
independiente en la serranía de Málaga, dejando como testimonio las Basílicas rupestres de Mesas de
Villaverde, Ronda y Villanueva de Algaidas.

En el resto de Al-Andalus, los mozárabes intentaron también evadirse de la presión islámica pero la llegada
al poder de Abd al-Rahman III y el establecimiento del Califato acabó por someter cualquier intento de
rebeldía. Las construcciones mozárabes de Málaga fueron arrasadas y sus autores sufrieron persecución,
encarcelamiento y martirio. A partir del siglo X, varias oleadas de mozárabes emigraron al Valle del Duero,
un territorio seguro ante el avance progresivo del reino astur y de la monarquía navarra de Pamplona, que
ocupaba la Alta Rioja.

Estos mozárabes se mezclaron con gentes procedentes del norte, forjando ambos grupos un arte que se ha
llamado “de repoblación”. El tipo de edificio más característico es la basílica de tres naves, donde luce el
arco de herradura, al emplearse éste en la planta de las capillas, en el pórtico lateral y sobre las columnas que
separan el cuerpo de la iglesia. El origen de este arco se encuentra en Córdoba y, a diferencia del visigodo,
proyecta dos tercios del radio por debajo de su eje horizontal. Otros elementos de origen califal son los
modillones de rollos bajos que sostienen las cornisas y el alfiz enmarcando puertas y ventanas.

La Basílica de San Miguel de Escalada fue inaugurada en el año 913. San Cebrián de Mazote, en
Valladolid, es otro ejemplo del arte mozárabe. Su originalidad estriba en el ábside contrapuesto a los pies del
templo, en las exedras utilizadas como coros en los brazos del crucero y en las complejas bóvedas
gallonadas del oriente bizantino que cierran estos ámbitos.

Pórtico lateral San Miguel de Escalada Planta y alzado San Cebrían de Mazote

Junto a los Monasterios construidos por clérigos mozárabes, hay que situar los erigidos por los repobladores
gallegos, asturianos, cántabros y navarros que, en sus desplazamientos, se iban encontrando con ruinas
visigodas, que restauran en recuerdo de un pasado común. Es el caso de las basílicas de San Millán de la
Cogolla, en La Rioja, y San Baudelio de Berlanga, en la ribera soriana del Duero. Otro ejemplo es San
Miguel de Celanova, en Orense, erigido en el año 940 por San Rosendo con mano de obra mozárabe,
procedente del sur y de artífices asturianos.
Capilla mayor San Miguel de Celanova, Orense.

2. INTRODUCCIÓN AL ROMÁNICO

El Románico es un estilo autónomo que nace y se desarrolla durante el siglo XI y primera mitad del XII,
coincidiendo con el renacimiento de la orden monástica benedictina, con el flujo de las peregrinaciones
y con la épica de las Cruzadas. En su génesis intervinieron el ejemplo antiguo y la herencia bárbara, pero
también se integran en su disciplina las influencias califales de Córdoba y las orientales de Bizancio.

La población vivía acechada por el hombre y también presa de temores y ansiedad a la espera del Juicio
Final. El restablecimiento de la paz física y espiritual llegó con los monjes benedictinos. En sus dominios
monásticos incorporaron progresos agropecuarios que aumentaron la producción cerealista y la cabaña
ganadera; simultáneamente alabaron a Dios con plegarias y con la belleza del arte.

Dos abadías de Borgoña – Cluny y Citeaux – serían las encargadas de forjar el arte románico y la
mentalidad que lo sustenta. En el siglo XI los monjes negros de Cluny (llamados así por el color de sus
hábitos), los cluniacenses, favorecen el culto a las reliquias y crean la iglesia de peregrinación. Pero el
orgullo y la riqueza decorativa que atesoran en sus edificios motivan que en el siglo XII se produzca una
reforma dentro de la propia orden, encabezada por San Bernardo y los monjes blancos de Citeaux, los
cistercienses, defensores de la primitiva humildad benedictina y de la austeridad ornamental. Su espíritu
fomenta las cruzadas y dota al monasterio de la tipología canónica.

Juicio final Abadía cluniacense de Santa Fe Conques Condenados y demonios, capitel palacio reyes Navarra
Juicio final Iglesia de San Lazaro, Autun, Francia
La fe en las reliquias iba a promover un gran fenómeno social: la peregrinación penitencial, que constituye
la mayor manifestación de masas de la Edad Media. Tres centros capitalizaban el interés: los Santos
Lugares de Jerusalén, las catacumbas de Roma y el sepulcro del Apóstol Santiago en Galicia.

El Camino de Santiago se convirtió así en la gran arteria medieval por donde transitaron personas e ideas y
también artistas. Arquitectos franceses que vinieron a España para trasplantar los modelos cluniacenses, a su
regreso a Francia, tras conocer el arte de Al-Andalus, importaron los arcos polilobulados califales en la
Catedral de Le Puy, modillones de rollo musulmanes en Dijon y Clermont-Ferrand y copiaron la cúpula
nervada del mihrab de la Mezquita de Córdoba en Bigorre.

La religiosidad medieval abre un nuevo capítulo en el siglo XII: las Cruzadas que culminaron con la
sangrienta toma de Jerusalén. La recuperación de las tierras donde había vivido Cristo, arrebatadas al Islam
en las Cruzadas, escondía también intereses políticos y comerciales: la supremacía del Papado frente a las
monarquías feudales y el control marítimo del Mediterráneo por los mercaderes italianos. La influencia
bizantina se puede ver en las cúpulas de la catedral de San Marcos en Venecia, basílica francesa de Perigord
y Cimborrio en Zamora.

Influencia bizantina Saint Front Perigueux, Francia Inf. Bizantina Cimborrio Catedral Zamora

3. LA ARQUITECTURA ROMÁNICA

Durante el período románico, la arquitectura es el arte rector. A la iglesia y el monasterio se subordinan la


escultura de las portadas y los capiteles historiados del claustro, la pintura mural y las vidrieras de las
ventanas.
Elementos formales y soluciones constructivas

La bóveda de cañón es el gran signo formal del Románico. Medidas de seguridad e intereses estéticos
aconsejaron construir la bóveda en piedra.

Bóveda de cañon

Había que combatir los empujes que el peso del cañón continuo transmitía a los muros, amenazando con
desplomarlos. La solución fue fragmentar la cubierta abovedada en tramos, mediante arcos transversales o
fajones, que se apeaban en pilares, canalizando las fuerzas de descarga. Las dificultades se complican
cuando el edificio tiene tres naves; entonces, el cañón central se contrarresta con bóvedas de cuarto de
círculo o de arista en las naves laterales y se sitúa un contrafuerte exterior en el eje de los fajones.

La estabilidad que proporcionaban los contrafuertes autorizó a seccionar las naves laterales en dos pisos,
abriendo una galería alta o tribuna y permitía la iluminación solar perforando ventanas en la pared.

Estos elementos – engranaje de bóvedas, arcos fajones, estribos exteriores y tribunas – surgieron en función
del edificio predilecto de la arquitectura románica: la iglesia. Un templo que evoca en su planta el cuerpo
crucificado de Cristo: el ábside alberga la cabeza; el transepto; el crucero, el corazón; y las naves, los pies
del Salvador.

Su espacio interior se concibe para la ceremonia. El esplendor de la liturgia y el culto a las reliquias
motivaron la aparición de soluciones constructivas hasta entonces inéditas: la cabecera con absidiolos, el
deambulatorio circunvalando el presbiterio, la tribuna cabalgando sobre el transepto y el pórtico a los pies.

El ejemplo más notorio de todo esto es la Abadía de Cluny.

La fórmula se extendió a los santuarios de peregrinación, promovidos por Cluny para rendir culto a las
reliquias.

La iglesia de peregrinación: la Catedral de Santiago de Compostela

Una tradición antiquísima proclamaba que Santiago el Mayor vino a predicar el Evangelio a España; luego
regresó a Palestina, donde fue martirizado. Sus discípulos embarcaron entonces su cuerpo y lo trasladaron
por mar a Galicia para sepultarlo en el Finisterre, pero la tumba fue abandonada y, con el paso del tiempo,
su memoria se perdió. La leyenda agrega que, a comienzos del siglo IX, un prodigio invitó a localizar los
restos del santo: comenzaron a verse por la noche “luces ardientes” sobre el sepulcro. El ermitaño Pelayo los
descubre y el obispo Teodomiro y el rey Alfonso II el Casto, reaccionan favorablemente ante el hallazgo,
fundando el “campus stellae” (campo de estrellas), como se denominó el paraje milagrosamente iluminado,
la ciudad de Compostela en honor del Apóstol.
El Pontífice difundió la alegre noticia a toda la cristiandad, exhortando a los fieles a viajar hasta Galicia para
venerar la reliquia exhumada. Francia, por su proximidad geográfica, inauguró la peregrinación
internacional, abriendo en su territorio el Camino de Santiago.

La necesidad de informar sobre los gastos del viaje al incesante flujo de devotos hizo que, en torno a 1130,
el clérigo francés Aimeric Picaud redactara una guía que circuló con el título de Liber Peregrinationis. En
ella se describe la infraestructura y los servicios de la red viaria: cita las localidades urbanas y los albergues
rurales donde se podía pernoctar. Pero la guía es también un catálogo precoz del arte románico, al incluir y
comentar los hospitales, los monasterios y las grandes iglesias que salpicaban el recorrido para que los
viajeros entraran a rendir culto a las reliquias que atesoraban.

Red viaria Camino Santiago

Cinco eran estas iglesias de peregrinación: San Martín de Tours, San Marcial de Limoges, Santa Fe de
Conques, San Saturnino de Tolosa y Santiago de Compostela, cuatro francesas y una española.
De Francia partían 4 rutas de las siguientes localidades: Tours, Le Puy, Vezelay y Arlés

La meta de la peregrinación y la fórmula más perfecta del edificio románico, capaz y funcional, se
encontraba en la catedral compostelana. Se inició en 1075 bajo los auspicios del obispo Diego Peláez y la
dirección arquitectónica de los maestros franceses Bernardo el Viejo y Roberto. En 1088, cuando estaba
construida parte de la cabecera, las obras se interrumpieron ante el encarcelamiento del prelado. Hubo que
esperar a 1100, año de la designación del obispo Diego Gelmírez, para que el Maestro Esteban
reemprendiera los trabajos. En 1112 se abrieron las Puertas de Platería y Azabachería, en los costados sur
y norte del transepto. El siguiente paso fue levantar las naves, que en 1128 estaban concluidas en su mayor
parte. Gelmírez decide entonces colocar un coro para los canónigos santiagueses en el eje central del
Templo, implantando una moda de gran porvenir en el arte español. Finalmente, entre 1168 y 1188, el
Maestro Mateo ampliaba con nuevos tramos la longitud de los pies y dotaba a la fachada principal del
Pórtico de la Gloria, en cuyo parteluz (columna colocada en mitad del arco dividiendo la luz) saludaba a
los peregrinos con la frase evangélica grabada en un pergamino: “Dios me envió”.
Planta Catedral de Santiago Reconstrucción original Catedral de Santiago

Pórtico de la Gloria Catedral de Santiago

El Monasterio

Roberto, monje cluniacense de Molesmes, deseoso de restablecer la primitiva regla de San Benito, se retira
en 1098 a Citeaux, donde funda una abadía que dará nombre a los benedictinos reformados: el Císter. La
pobreza en el vestido, la austeridad en la comida y la severidad en la vivienda se reflejan también en el arte:
en los Monasterios no habrá pintura ni esculturas: simples cruces de madera únicamente. Las puertas de las
iglesias estarán pintadas de blanco y no se levantarán torres de piedra para las campanas demasiado altas.

Esta desnudez arquitectónica cristalizó en un prototipo de abadía uniforme, que se propagó vertiginosamente
por toda Europa. Su distribución es siempre idéntica, con el propósito de que cualquier monje forastero se
sienta como en su propia casa.

El núcleo germinal es la iglesia, cuya planta demuestra ya la diferencia entre Cluny y Citeaux. Mientras que
los cluniacenses proyectaron cabeceras semicirculares a las que tenía acceso el pueblo, los cistercienses
prohibieron la entrada a los seglares y optaron por el testero plano. Además, utilizaron rejas para separar el
templo en dos mitades: la parte oriental para los monjes profesos y el área de los pies para los hermanos
legos o religiosos que no cantaban misa, procedentes de estratos sociales inferiores y que se ocupaban del
servicio y de otras tareas como atender la huerta y la granja.

Contiguo al templo se dispone el claustro, que simboliza el paraíso terrenal. Es lugar de paseo, de lectura y
de meditación. El claustro es también el órgano distribuidor de las dependencias monásticas. Las áreas de
servicio que se abrían en sus cuatro galerías porticadas están representadas por la sala capitular, el
refectorio, la cilla y el mandatum.

En la sala capitular se congregaba la comunidad, presidida por el abad, para discutir los asuntos del
monasterio y acusarse públicamente los monjes de sus faltas. Al lado se construía el armariolum o
biblioteca y el locutorium para conversar en privado con el superior. El refectorio era el comedor. El
corredor de la cilla o granero contenía las oficinas de la administración monástica y las dependencias para
comer y descansar los hermanos legos. Finalmente, en la panda del mandatum se alineaba un banco corrido,
donde los monjes se sentaban para recibir las órdenes del abad y se les distribuía un libro cada año para que
lo leyeran.

“Incredulidad del apóstol Santo Tomás”, Santo Domingo de Silos, Burgos

4. ESCULTURA Y PINTURA

El principal papel de la escultura y de la pintura románica fue instructivo, pedagógico y aleccionador. El


clero utilizó las artes visuales para que la población iletrada, que no sabía leer, aprendiese las verdades de la
Salvación mirando los “catecismos pétreos” esculpidos en las portadas de los templos y las “Biblias
pintadas” en los muros de las iglesias.

El asunto predilecto es la representación de la Maiestas Domini: el Hijo de Dios sentado en un trono, con el
Evangelio en la mano izquierda y bendiciendo con la derecha. Lo constelan los cuatro animales del
tetramorfos: el ángel de San Mateo, el león de San Marcos, el toro de San Lucas y el águila de San Juan. A
su alrededor, una legión de serafines y la presencia de los veinticuatro ancianos, que tocan instrumentos
musicales y cantan las alabanzas del Todopoderoso. Así lo vieron los profetas, así regresará a la Tierra y así
aparece esculpido en el tímpano de San Pedro de Moissac (115-1130) y pintado al fresco en el ábside de
San Clemente de Tahull, en el leridano Valle del Bohí y en la bóveda del Panteón Real de San Isidoro de
León. Cristo es también representado en la escena del Juicio Final, como sucede en Santa Fe de Conques
(1130-1135) y en San Lázaro de Autun (1140).
Maiestas Domini Abadía clunicense Maestro de Taüll. “Cristo en Majestad”o Maiestas Domini
San Pedro Moissac Museo nacional arte de Cataluña

La Virgen ocupa un lugar secundario y adopta la forma de Maiestas Mariae o Trono de Dios, con el Niño
sentado en sus rodillas. Ejemplo pintura mural Santa María de Tahüll. Este modelo deriva de la Theotocos
bizantina.

El Románico catalán simultaneó la técnica mural al fresco con la pintura al temple sobre tabla, que emplea
en los frontales del altar. Se representan Crucifijos en madera de ciprés, ensotanados, con los ojos abiertos,
triunfantes sobre la muerte y ajenos al sufrimiento como el hierático y solemne Crucifijo Batlló, del Museo
Nacional de Arte de Cataluña.

Maestro de Tahüll Maiestas Mariae Museo Nacional Frontal del Altar martirios de San Quirze y su madre Santa
De Cataluña Julita . Museo Nacional Arte de Cataluña.