Está en la página 1de 13

Pedro_Tello_Palomo_ ACTIVIDAD 4 NEUROPSICOEDUCACION.

TUTOR : Dr. Ivan Alejandro Jacinto Valdez

Tema El Aprendizaje Humano.


Introducción.

Los seres humanos a raíz de su aparición en la tierra, mostraron sus diferencias


biológicas y su supremacía delante de otras especies. A medida que el proceso
evolutivo fue transcurriendo, las características de los seres humanos fueron
modificándose hasta el resultado que hoy conocemos.

A diferencia de los animales, los humanos tenemos la capacidad del pensamiento


nuestro cerebro funciona diferente gracias al razonamiento, sin embargo, el nivel
de aprendizaje tanto de los animales como el nuestro; se sustenta en procesos
sensoriales de estímulos y respuestas, solo que nosotros podemos diferenciar
nuestro aprendizaje, construirlo y socializarlo.

A través de muchos años, los especialistas en diversas ramas como la Psicología,


la Pedagogía, la Ciencias Médicas y actualmente las Neurociencias han ocupado
su tiempo en investigar y descubrir cómo y en donde exactamente se origina el
proceso de aprendendizaje.

En este sencillo trabajo, buscaremos dar una respuesta de muchas que existen, a
la pregunta ¿Cómo Aprende el ser humano? De primera instancia se hace
mención y se marcan diferencias sobre dos raíces del fundamento histórico de un
tema que no es nada nuevo. Saber cómo se aprende y se obtiene el conocimiento,
es un hilo con mucha madeja. Estos fundamentos se centran en dos posiciones
opuestas, el Empirismo y el Racionalismo.

Se exponen algunos conceptos sobre el aprendizaje, desde el punto de vista


conductista y el cognoscitivo, además de algunas ideas sobre el constructivismo
que aportan varios investigadores y autores sobre el tema.
De manera breve, pero explicita, describiremos la actividad del sistema nervioso
en función del proceso de aprendizaje, se explica el funcionamiento neuronal y su
íntima relación con la obtención del conocimiento.

El objetivo de este trabajo, es ofrecer una información básica que permita al lector
tener una idea de como los seres humanos obtenemos el conocimiento a través
del Aprendizaje.

Para ello se busco y se selecciono a criterio personal la literatura que apoya el


objetivo central de este trabajo de investigación.
Las actuales teorías de aprendizaje poseen raíces que se extienden ampliamente
en el pasado. Los problemas con los que los teóricos e investigadores actuales
luchan no son nuevos, sino simple variaciones de un tema interminable: ¿De
dónde proviene el conocimiento y cómo la gente llega a saber? Dos posiciones
opuestas sobre el origen del conocimiento han existido por siglos (el empirismo y
el racionalismo) y todavía está presente en diversos grados en las teorías actuales
del aprendizaje. A continuación, se presenta una breve descripción de estos
puntos de vista, como una plataforma para comparar las perspectivas "modernas"
del aprendizaje, es decir, la conductista, la cognitivista y la constructivista.

El empirismo o asociacionismo, ve a la experiencia como la fuente primaria del


conocimiento (Schunk, 1991). Esto significa que los organismos nacen
básicamente sin conocimiento y todo se aprende a través de interacciones y
asociaciones con el ambiente. Comenzando con Aristóteles (384 - 322 A.C.). Los
empíricos han abrazado la postura de que el conocimiento se deriva de las
impresiones sensoriales. Estas impresiones cuando se asocian contiguamente en
el tiempo y/o en el espacio pueden unirse para formar ideas complejas. centran en
cómo manipular el ambiente para mejorar y garantizar que ocurran las
asociaciones apropiadas.

El Racionalismo ve al conocimiento como derivado de la razón sin la ayuda de los


sentidos. (Schunk, 1991). Esta consideración fundamental de la diferencia entre la
mente y la materia se originó con Platón (c. 427 - 347 A.C.), y se refleja en el
punto de vista de que los humanos aprenden mediante el recuerdo y el
"descubrimiento" de lo que ya existe en la mente. A pesar de que los racionalistas
posteriores difirieron de algunas otras ideas de Platón, la creencia fundamental
permaneció igual: que el conocimiento aflora a partir de la mente.

El empirismo o asociacionismo proporcionó el marco de referencia para muchas


teorías de aprendizaje durante la primera mitad de este siglo, y fue en este
contexto que el conductismo llegó a ser la perspectiva psicológica líder (Schunk,
1991).

A partir del enfoque conductista, el aprendizaje se define como algo que se


observa y se documenta, es decir que si hay un cambio conductual observable e
identificable; hay aprendizaje. Este suele ser un cambio relativamente permanente
en el comportamiento, el cual refleja adquisición de conocimientos o habilidades y
como tal, objetivos potencialmente medibles, (Arancibia, Herrera y Strasser, 2005)
Acuerdan que, en esta teoría, el énfasis está puesto en respuestas mecánicas y
repetitivas, sin embargo, no es suficiente concluir que solo a través del
reforzamiento se fortalezca una respuesta. Para los teóricos que sustentan el
conductismo, afirman (Henson y Eller, 2000) Que cuando la conducta a la que
siguen consecuencias placenteras tiende a fortalecerse y repetirse y, por lo tanto,
se aprende. En cambio, la conducta acompañada de consecuencias
desagradables tiende a no repetirse y por ende no se aprende.

La transferencia en la teoría conductista se refiere a la aplicación del conocimiento


aprendido en nuevas formas o nuevas situaciones, así como también a cómo el
aprendizaje previo afecta al nuevo aprendizaje. En las teorías conductistas del
aprendizaje, la transferencia es un resultado de la generalización. Las situaciones
que presentan características similares o idénticas permiten que las conductas se
transfieran a través de elementos comunes.

Las teorías cognitivas enfatizan la adquisición del conocimiento y estructuras


mentales internas y, como tales, están más cerca del extremo racionalista del
continuum epistemológico (Bower y Hilgard, 1981). El aprendizaje se equipará a
cambios discretos entre los estados del conocimiento más que con los cambios en
la probabilidad de respuesta. Las teorías cognitivas se dedican a la
conceptualización de los procesos del aprendizaje del estudiante y se ocupan de
como la información es recibida, organizada, almacenada y localizada. El
aprendizaje se vincula, no tanto con lo que los estudiantes hacen, sino con que es
lo que saben y cómo lo adquieren (Jonassen 1991b). La adquisición del
conocimiento se describe como una actividad mental que implica una codificación
interna y una estructuración por parte del estudiante. El estudiante es visto como
un participante muy activo del proceso de aprendizaje.

De acuerdo con las teorías cognitivas, la transferencia es una función de cómo se


almacena la información en la memoria (Schunk, 1991). Cuando un estudiante
entiende cómo aplicar el conocimiento en diferentes contextos, entonces ha
ocurrido la transferencia. La comprensión se ve como compuesta por una base de
conocimientos en la forma de reglas, conceptos, y discriminaciones (Duffy y
Jonassen, 1991). El conocimiento previo se usa para el establecimiento de
delimitaciones para identificar las semejanzas y diferencias con la nueva
información. En la memoria, no solo debe almacenarse el conocimiento por sí
mismo, sino también los usos de ese conocimiento. Tanto los eventos del mundo
real como los específicamente instruccionales, provocaran respuestas
particulares, pero el estudiante debe convencerse de que el conocimiento es útil
en una situación dada para activar esas respuestas.

De esta manera los conceptos de aprendizaje varían de acuerdo a nuevas


investigaciones y descubrimientos. Según el planteamiento que hacen Mayor,
Suengas y González (1995), el concepto de aprendizaje ha pasado desde una
concepción conductista a una cognitivista con la incorporación de componentes
cognitivos. Esto se refiere, cuando se centra la atención en un aprendizaje a partir
de los principios constructivistas, planteando que el conocimiento no se adquiere
únicamente por interiorización del entorno social, sino que mediante la
construcción realizada por parte de las personas. Por su parte Ausubel y otros
teóricos (1997) señalan que el aprendizaje significa organización e integración de
información en la estructura cognoscitiva, destacando la importancia del
conocimiento y la integración de los nuevos contenidos o conocimientos en las
estructuras previas del sujeto.

Esto sígnica entonces, que para aprender es necesario relacionar los nuevos
aprendizajes con los conocimientos que el individuo ya tiene como estructura de
acogida, por lo que el aprendizaje es un proceso de contrate, de modificación de
los esquemas de conocimiento, de equilibrio, logrando de esta forma que este sea
significativo, lo que se traduce, a un conocimiento real y a largo plazo. (Ballester,
2002)

Fortaleciendo el enfoque, Bruner (2003) indica que el sujeto atiende


selectivamente la información, la procesa y organiza, lo cual implica tres procesos:
adquisición, transformación y evaluación. Ciertamente, dichos procesos requieren
a su vez del manejo de estrategias y técnicas a objeto de favorecer el aprendizaje.

Para puntualizar (Puente A. 1997) aclara que independientemente de la


perspectiva, casi todas las concepciones de aprendizaje han incluido - implícita o
explícitamente - tres criterios básicos para su definición: a) el cambio en la
conducta de un individuo o su habilidad para hacer algo, b) el cambio como
resultado de la práctica o de la experiencia y c) el cambio como un fenómeno que
se mantiene de forma perdurable

En opinión de Henson y Eller (2000) el proceso de aprendizaje es como un


sistema de funciones cerebrales, donde el primer contacto del ser humano con la
información y el conocimiento, se da a través de los receptores que luego
transmiten los datos sobre los estímulos en el ambiente al sistema de
procesamiento de la información. Las estructuras en las que tiene lugar el
procesamiento de la información son varias cajas negras que representan las
fases del proceso, intervienen entre el estímulo de entrada en los registros
sensoriales y la salida, traducida en ejecuciones.

Otra de las teorías del aprendizaje importantes en la educación es


indudablemente, la teoría psicológica constructivista. Esta tiene sus raíces en la
óptica filosófica y psicológica del siglo XX, especialmente en los trabajos de
Piaget, Bruner y Goodman Perkins (citado en Ertmer y Newby, 1993). Sin
embargo, en los últimos años, el constructivismo ha tomado cierto protagonismo
en instituciones educativas de diversos niveles. Para esta corriente el aprendizaje
es “el conocimiento como una función, de cómo el individuo crea significados a
partir de sus propias experiencias” (Ertmer y Newby, 1993, p.62).

El enfoque constructivista identifica al aprendizaje con la creación de significados


a partir de experiencias, considerándolo como una actividad mental, porque la
mente filtra lo que nos llega del exterior para producir su propia realidad (Ertmer y
Newby, 1993). Las personas crean significados, no los adquieren en un momento
dado, debido a que de cualquier experiencia pueden derivarse muchos
significados posibles, no podemos pretender lograr un significado predeterminado,
único y correcto. Se puede decir que se aprende a través de la interacción del
mundo real con las propias experiencias.

De esta manera, (Flavell, 2000). Afirma que el acto de comprensión y codificación


en la memoria es un proceso asimilativo de construcción de una representación
conceptual interna de la entrada, a su vez, la recuperación se concibe como un
proceso activo y asimilativo de reconstrucción y no una copia pasiva de lo que
está almacenado en la memoria. ¿Como sucede esto?

Los neurocientíficos han establecido muy bien que el cerebro tiene una capacidad
muy potente y bien desarrollada para cambiar en respuesta a las demandas del
ambiente: un proceso denominado plasticidad. Éste comprende la creación y el
fortalecimiento de algunas conexiones neuronales y el debilitamiento o la
eliminación de otras. El grado de modificación depende del tipo de aprendizaje
que ocurre: el aprendizaje a largo plazo implica una modificación más profunda.
También depende del período de aprendizaje: los niños pequeños experimentan
un crecimiento extraordinario de nuevas sinapsis. Sin embargo, un profundo
mensaje es que la plasticidad es una característica central del cerebro a lo largo
de toda la vida.

Aunque juega un rol fundamental, el cerebro solamente es una parte del


organismo. Un individuo no puede ser reducido únicamente a este órgano; el
cerebro está en constante interacción con otras partes del cuerpo humano.
El cerebro es el “centro” de nuestras facultades mentales. Este órgano está
compuesto, en primer lugar, del sistema nervioso central, que es el centro de
coordinación, conecta lo que detectan nuestros sentidos con lo que hacemos. En
segundo lugar, del sistema nervioso periférico, que sirve como mensajero,
transmite información hacia distintas partes del cuerpo. Las neuronas son el
medio para que el sistema nervioso transmita la información. No se tocan entre sí,
se conectan por medio de sinapsis. De la misma forma, las neuronas dependen
de las células gliares para proporcionarles estructura y apoyo.

El cerebro asume funciones vitales al influir sobre el pulso del corazón, la


temperatura del cuerpo, la respiración, etcétera, al mismo tiempo que desempeña
funciones llamadas “superiores”, como el lenguaje, el razonamiento y la
conciencia. Este órgano incluye dos hemisferios (derecho e izquierdo), cada uno
de los cuales se divide además en lóbulos (occipital, parietal, temporal y frontal).
Los principales componentes del tejido cerebral son las células gliales y las células
nerviosas (neuronas). La célula nerviosa es considerada como la unidad básica de
funcionamiento del cerebro debido a su extensa interconectividad y porque se
especializa en la comunicación. La comprensión el cerebro, OCDE, (2007)

Los procesos del aprendizaje y de la memoria se encuentran enraizados en redes


de neuronas interconectadas. Cada neurona tiene tres partes distinguibles:
dendritas, un cuerpo celular y un axón. Las dendritas son procesos altamente
ramificados que reciben señales químicas desde otras células. Luego, las
dendritas retransmiten señales eléctricas al cuerpo celular. Las dendritas reciben
estímulos desde otras neuronas y el axón trasmite estímulos hacia otras neuronas.
El cuerpo celular contiene el núcleo con ADN y es el principal lugar de síntesis de
la proteína. Luego, las señales eléctricas viajan a lo largo del axón, un largo
proceso cubierto por una vaina de mielina grasa que se extiende hacia afuera del
cuerpo celular. El axón se ramifica en terminales de axón, a través de los cuales
se descargan señales químicas para transmitir la información a las dendritas de
otras células. A la neurona que está enviando información se la denomina neurona
presináptica y la que está recibiendo información se la denomina neurona
postsináptica. Hay un pequeño espacio –la brecha sináptica– entre el axón de una
neurona presináptica y las dendritas de una neurona postsináptica. En realidad,
los terminales de axón de muchas neuronas presinápticas convergen sobre las
dendritas de cada neurona postsináptica. Así, la actividad combinada de muchas
neuronas presinápticas determina el efecto neto sobre cada neurona
postsináptica. El nivel relativo de actividad en cada conexión sináptica regula su
reforzamiento o debilitamiento y, por último, su existencia. Tomado en su
conjunto, este fenómeno se entiende como el responsable de la codificación
estructural de los procesos del aprendizaje y de la memoria en el cerebro- La
comunicación entre las neuronas es modulada por varios factores. Estas neuronas
pueden aumentar el número de sus conexiones mediante un proceso llamado
sinaptogénesis. De manera alternativa, el número de sinapsis puede disminuir:
“poda”. La comprensión el cerebro, OCDE, (2007)

Entre el crecimiento y la disminución, la fuerza de la comunicación entre dos


neuronas también puede modularse por el efecto combinado de la cantidad de
neurotransmisores descargados desde los terminales de axón, la velocidad a la
cual el neurotransmisor es retirado de la hendidura sináptica, y por el número de
receptores que la neurona receptora tiene en su superficie. Estos cambios dan
cuenta del reforzamiento o debilitamiento de las conexiones sinápticas existentes.
Mediante estos mecanismos, las redes de neuronas son moldeadas en respuesta
a las experiencias –el cerebro es capaz de adaptarse al ambiente. Además de los
cambios sinápticos, las neuronas pueden experimentar un proceso de maduración
denominado mielinización en el cual una vaina formada por una sustancia
conocida como mielina se envuelve alrededor del axón. Entender este cambio
requiere considerar lo que ocurre cuando las neuronas se comunican. La
comunicación tiene lugar mediante la descarga de un neurotransmisor desde el
axón de una neurona; el axón debe recibir una señal de cuándo descargar el
neurotransmisor. Esto ocurre mediante un impulso eléctrico que viaja desde el
cuerpo de la neurona y que atraviesa el axón.4 El axón actúa como un cable y,
como tal, puede transmitir la corriente (p. ej. el impulso eléctrico) con más
velocidad si se encuentra aislado. Aunque la mayoría de los axones no están
aislados al nacimiento, gradualmente ellos agregarán vainas de mielina, las cuales
actuarán como aislante. Cuando el axón está aislado –mielinizado– el impulso
eléctrico puede “saltar” a lo largo del axón en las brechas entre las vainas grasas.
Los axones mielinizados pueden transmitir información hasta 100 veces más
rápido que los no mielinizados.

Recientemente se ha encontrado que partes del cerebro, incluyendo el


hipocampo, desempeñan un rol crucial en el aprendizaje y la memoria, al generar
nuevas neuronas a lo largo de toda la vida. Este nacimiento de neuronas nuevas
(neurogénesis) opera en línea con la muerte de neuronas, para modificar la
estructura cerebral a lo largo del lapso vital. Aún más, las neuronas están afinando
sus conexiones de forma constante mediante la formación de sinapsis
(sinaptogénesis), eliminación, reforzamiento y debilitamiento. Nacen neuronas y se
forman nuevas conexiones a lo largo de toda la vida y, mientras el cerebro
procesa información del ambiente, las conexiones más activas se refuerzan y las
menos activas se debilitan. Al transcurrir el tiempo las conexiones inactivas se
tornan más y más débiles, y cuando todas las conexiones de una neurona se
tornan persistentemente inactivas, la célula misma se puede morir. Al mismo
tiempo, las conexiones activas son reforzadas. Mediante estos mecanismos, el
cerebro se ajusta para calzar con el ambiente. Así se torna más eficiente, tomando
en cuenta la experiencia con el fin de desarrollar una arquitectura óptima
(Sebastián, 2004; Goswami, 2004; Koizumi, 2005). Estos cambios estructurales
subyacen al aprendizaje.
Conclusión.

Gracias a las Neurociencias, hoy es posible tener un panorama mas claro y


objetivo sobre el proceso del aprendizaje y su desarrollo en el cerebro humano.

Sabemos que el cerebro tiene una característica favorable llamada plasticidad,


que consiste en los cambios que sufre como respuesta a las experiencias de
aprendizaje, esto se traduce a la flexibilidad del cerebro para responder las
demandas ambientales, estas modificaciones se dan en proporción a los
aprendizajes adquiridos. Todo este conocimiento esta basado en los diversos
estudios e investigaciones de hombres de ciencia hoy encuadrados en las
Neurociencias. Hemos visto que para los logros actuales han contribuido aquellos
también que en su momento fundamentaron su pensamiento en diversas teorías
como lo es el conductismo, cognitivismo y constructivismo, ellos son pilares en el
origen de nuevos descubrimientos sobre las funciones del cerebro.

Hemos visto, como la red neuronal y su función llamada sinapsis, juega un rol
fundamental en la adquisición del conocimiento. Asimismo, comentamos sobre la
neurogénesis y la sinaptogénesis, la primera relacionada con el nacimiento de
nuevas neuronas y la se funda con la formación de la sinapsis.

Aún falta mucho para llegar a descubrir los misterios que guarda la función
cerebral, sin embargo, la ciencia no deja de trabajar en busca de muchas
interrogantes sobre este órgano, tiempo al tiempo.
Referencias bibliográficas.

Arancibia, Violeta, Herrera, Paulina, Strasser, Katherine. (2005). Manual de Psicología Educacional.
Santiago de Chile: Ediciones Universidad Católica de Chile
BALLESTER, Antoni; GAYOSO, Pilar; PAYERAS A, Joana María; VICENS, Guillem (2002): El
aprendizaje significativo en la práctica y la didáctica de la geografía. Prácticas del seminario de aprendizaje
significativo. Revista Educación y Pedagogía. Medellín: Univ. de Antioquía, Facultad de Educación.
Vol.XIV, núm.34 pág. 99-110
Bower, G. H., & Hilgard, E. R. 1. (1981). Theories of learning. 5th ed. Englewood Cliffs, N.J.: Prentice-Hall.
Bruner, J. S.; Goodnow, J. J. y Austin, G. (2003). El proceso mental en el aprendizaje. Madrid: Narcea.
.
FLAVELL, John 2000 El desarrollo cognitivo. Madrid: Aprendizaje Visor
Goswami, U. (2004), “Neuroscience and education”, in British Journal of Educational Psychology, 74, pp. 1-
14
Henson, Kenneth y Eller, Ben. (2000). Psicología Educativa para la Enseñanza Eficaz. México: Thomson
Editores S.A. de C.V.
Jonassen, david h. (1991). Evaluating constructivistic learning. Educational Technology
Mayor, J. Suengas, A. y González, J. (1995). Estrategias metacognitivas. Aprender a aprender y aprender a
pensar. Madrid: Síntesis.
OCDE-CERI. (2007). Cómo aprende el cerebro a lo largo de la vida. En LA COMPRENSIÓN DEL
CEREBRO El nacimiento de una ciencia del aprendizaje(62-78). SANTIAGO DE CHILE: EDICIONES
UNIVERSIDAD CATÓLICA SILVA HENRÍQUEZ.
Peggy A. Ertmer y Timothy J. Newby CONDUCTISMO, COGNITIVISMO Y CONSTRUCTIVISMO: UNA
COMPARACIÓN DE LOS ASPECTOS CRÍTICOS DESDE LA PERSPECTIVA DEL DISEÑO DE
INSTRUCCIÓN Performance Improvement Quarterly, 1993, 6(4), 50-72,26/07/2020

Puente, Anibal. (1997). Estilos de Aprendizaje y Enseñanza. Madrid: España.


Schunk, D. H. (1991). Learning theories. An educational perspective. New York: McMillan.