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ANÁLISIS CRÍTICO DE LOS MODELOS PRODUCTIVOS

DEL ESTADO VENEZOLANO EN LA ACTUALIDAD

Estudiante:

Dimas Parra C.I. 17950887

Prosecución CP 01

Mod. Econ. Integral de Venezuela

Abril, 2020
Presentación

Cuando se intenta fundamentar las razones que justifican el descalabro de

los modelos productivos en Venezuela, entramos en una serie de imprecisiones y

contradicciones; ya que no logramos admitir que lo hicimos mal y seguimos

haciéndolo mal. El modelo venezolano definido como un modelo “socialista”, pero

sin diversificación y que se mantiene la explotación de un solo rubro (petróleo)

hace pasar factura en el frágil hilo de la economía mundial, que busca cada vez

más la diversificación de las fuentes de energías.

Que sirva este dato del acopio que hace Víctor Álvarez con su libro,

Venezuela: ¿hacia dónde va el modelo productivo?, editado en 2009 por el Centro

Internacional Miranda como antecedente de lo sucedido. Se trata de una serie de

atribuciones asignadas al «Ministerio con competencia en la materia de economía

comunal» en distintos decreto-leyes que revelan un alto grado de intervención y

control del Estado sobre los elementos constitutivos del modelo. Paradójicamente,

varias páginas más adelante sostiene que todo el andamiaje normativo busca

promover «nuevas relaciones de producción sustentadas en la autogestión y

autogobierno» (p. 87).

En un momento donde la cesta petrolera venezolana rondaba los 100 $ por

barril y se producía más de 3 millones de barriles diarios, ¿fue este nuevo modelo

productivo controlado por el Estado, en donde se entregaban financiamientos

flexibles el peor error cometido?


Contenido (Análisis crítico)

Venezuela está inmersa en la más severa crisis económica que haya

encarado país latinoamericano alguno en la historia moderna, con sombrías

perspectivas de recuperación económica en el corto plazo y sin que se vislumbre

una voluntad política decisiva para diseñar e implementar un programa económico

integral, que atienda los desequilibrios macroeconómicos, las profundas

distorsiones de los precios relativos y la disfuncionalidad de instituciones que

mantienen la economía en un estado de caos.

La economía venezolana acumula en los últimos cuatro años una subida de

la inflación de más de 4 cifras anuales, en un cuadro de escasez que no solo

afecta a las empresas por la ausencia de insumos, materias primas y bienes de

capital importados, sino a la población en general que hoy dedica buena parte de

su tiempo de vida a la búsqueda de bienes esenciales para la subsistencia. El

Banco Central de Venezuela (BCV) se ha quedado sin reservas internacionales

operativas, en un contexto en el que los míseros ingresos petroleros ya no

alcanzan para cubrir la pesada carga de obligaciones financieras externas

heredadas de la bonanza, puesto que, hay una serie de restricciones y evita que la

estatal petrolera pueda comercializar sus productos e impide la adquisición de

herramientas y equipos para levantar el sector petrolero. Para cubrir el

desequilibrio externo, el Presidente Nicolás Maduro ha recortado las importaciones

(en todo su espectro de bienes y servicios, las mayoría de este recorte es

producto de las restricciones y el bloqueo que tiene el gobierno estadounidense

con el país bolivariano).


En el momento de bonanza se debió buscar un modelo alterno a “Nuevo

Modelo Productivo Social”, un “plan b” que permitiera desahogarnos de la

dependencia de la industria petrolera. Actualmente la mayoría de las Empresas de

Producción Social (EPS) que eran las encargadas de suplir los servicios agrícolas

e industriales de las empresas privadas y dinamizar la economía ya fragmentada y

darle respaldo a la mayoría de productores, están con las santamaría cerradas

¿qué pasó con el recurso inyectado a ese modelo productivo? No mucho mejor

está la industria de alimentos el cual necesita importar equipos para producir en la

mengua alimenticia para una población venezolana de más de 30 millones de

habitantes.

Las cooperativas que en su momento era una alternativa para fortalecer la

economía, a través de la prestación de varios servicios y desplazar a las entidades

privadas, el cual la facturación era mayor, y ahorrar costo para el Estado que era

quién adquiría estos servicios fueron mermando, en estas asociaciones hubo

ganancias pero no se realizó inversión.

Desde la creación del nuevo modelo productivo socialista se habla de una

economía comunal, y hoy en día con mayor fuerza, desde hace aproximadamente

dos años escuchamos y leímos los lanzamientos y relanzamientos: “manos a la

siembra con los CLAP”, “las Comunas están sembrando”, “los patios productivos”,

“huertos escolares”, y que los “Consejos Productivo de los Trabajadores están

produciendo a través de la siembra”, cierto que el venezolano ante las

adversidades se fortalece, y en este momento está sembrando, pero es

imprescindible activar la economía con recursos monetarios, comenzar a producir


con altos estándares, con objetivo y en la búsqueda de beneficios. La economía

comunal no es la solución a nivel macro para el gran desorden económico en la

nación.

Lamentablemente las políticas de desarrollo en el nuevo modelo productivo

que venía aplicando con “éxito” el gobierno hace unos cuatro años, en un

momento determinado perdió el impulso, dada la extrema dependencia con

respecto al petróleo, las grandes oscilaciones en el mercado de los hidrocarburos

a nivel global y las restricciones norteamericanas que exacerbaron la golpeada

economía venezolana, lo que complicó el suministro de recursos financieros a los

sectores productivos del país.

La vulnerabilidad de la economía venezolana frente a la crisis económica

global, bloqueo financiero y el Covid-19: cada día hace más difícil establecer

parámetros sólidos para el avance de la producción venezolana, enfocada

netamente en el modelo comunal sin avance alguno en su desarrollo. Actualmente

nos encontramos estacado, en cuarentena y viendo para los lados.


Resumen y bibliografía

En este momento la crisis financiera global a causa de la pandemia Covid -

19, aunado con el bloqueo internacional que le tienen a Venezuela, no permitirá

desarrollar ningún modelo productivo en el país, los pocos recursos que pueda

tener la nación están siendo desviado para la salud y mantener los programas

sociales en el pueblo, ante esta afectación hemos tenido que quedarnos en casa,

lo que significa que la mano productiva está paralizada, además, estamos

atravesando un desabastecimiento de combustible que impide el traslado de

alimentos. Son momentos difíciles los que vive la patria, hoy más que nunca

necesita de nuestro apoyo para sacarla adelante.

El material de lectura utilizado para realizar este breve análisis son los

siguientes ensayos:

Toro J, Artículo: “La crisis global y el modelo de desarrollo de Venezuela”,

2009.

Álvarez V, Ensayo “Venezuela: ¿hacia dónde va el modelo productivo?”,

Centro Internacional Miranda, 2009

El Proyecto Nacional Simón Bolívar, Primer Plan Socialista (PPS), (2013-

2019)

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