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JOSÉ CIMA Y SU ÉPOCA; “COLLOTO Y SUS

EMPRENDEDORES” (parte cuarta).


Publicado por Angel Gómez-Morán Santafé
en “Añoranzas, recuerdos y semblanzas” (15/10/2020)

Deseo dedicar este trabajo a Francisco Bustamante Alonso; cuyas importantes crónicas y libros sobre
Colloto, han logrado recuperar gran parte del pasado ovetense. Quien entre sus muchas aportaciones a la
Historia de Oviedo, ha conseguido revivir la memoria de mi bisabuelo, José Cima; manteniendo su
recuerdo de un modo que ningún otro familiar hizo. Por cuanto, los sucesores de Cima y de los Fernández-
Roces, deberemos agradecer siempre a Francisco Bustamante, esa enorme labor documental desarrollada
durante años. Una obra y estudios que me llevan a considerarle el mejor descendiente de mi bisabuelo
-José Cima- y de su sobrino -Pepín Rodríguez-; pues en Colloto, todos somos familia.
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CAPÍTULOS (PARA CONSULTAR A LA VEZ EL TEXTO).
EL ARTÍCULO puede leerse enteramente o bien de forma resumida (siguendo las letras destacadas
en rojo y la negrilla).
SOBRE ESTAS LINEAS: Portada del libro de Bustamante Alonso, “COLLOTO, APUNTES
HISTÓRICOS”; en que nos hemos basado para el breve esbozo histórico que vamos
realizando. En la imagen, el antiguo puente románico, de origen romano.

F ) COLLOTO Y SUS EMPRENDEDORES:


F – 1 ) COLLOTO:
Para desarrollar este capítulo, nuevamente acudiremos a nuestra inevitable fuente; el
cronista del lugar, Francisco Bustamante Alonso. En sus libros podemos encontrar diversas
reseñas históricas que muestran la importancia y antigüedad de ese pueblo; que fue una pedanía
de Oviedo hasta el siglo XIX (cuando se convierte en un barrio de la capital). Para comenzar este epígrafe,
presentaremos unos breves apuntes sobre la Historia de Colloto (siguiendo las publicaciones de
Bustamante). Aunque nuestra intención es centrarnos -más tarde- en el relato de los grandes emprendedores
y empresarios nacidos en este lugar; recogiendo preferentemente la historia de aquellos que tuvieron una
relación de amistad o familiar, con mi bisabuelo José Cima. No pudiendo extendernos demasiado, ya que
sería imposible incluir en nuestro breve trabajo a todas las personas valiosas originarias de Colloto.
Una pequeña villa cerca de Oviedo, que hace cien años apenas contaba con dos mil
habitantes; pese a lo que fue cuna y lugar de descanso de múltiples artistas e intelectuales, y
sobre todo, de grandes empresarios.

F1 – a ) Breve referencia al pasado de Colloto:


Para redactar estos párrafos, nuevamente resumiremos los datos que Francisco
Bustamante facilita en dos de sus libros: “Colloto apuntes históricos” y “El sueño de un indiano” -ver
citas (7) y (10) -. En ellos, nos dice primero el cronista, que la localidad se sitúa a unos cuatro
kilómetros del centro de Oviedo y que “Hasta comienzos del siglo XX se consideró una aldea
eminentemente rural, donde se aposentaron algunas familias potentadas a partir del siglo
XVIII. Aunque en su historia más remota se encuentran hallazgos romanos”. Para seguir
narrando que en la cripta de Santa Eulalia, se localizaron restos del primer
cristianismo (42a) .

Pasa más tarde a mencionar que el antiguo nombre de Colloto fue hasta el siglo X Tuxiua; un
topónimo que no hemos podido encontrar registrado en los nomenclators que he estudiado -tal como
expongo en cita (43) -. Acerca de este dato, añadiré que la voz Tugis o bien Tugius, prevalece en lugares
iberos relacionados con grandes ríos o agua. Como sucede en el nacimiento del Guadalquivir, donde se halla
la famosa Toya (Tugia antigua) y Tucci (Tejada la Vieja, la antigua Úbeda). A mi juicio, si Colloto se
denominó Tuxiua hasta el siglo X ; su topónimo procedería del radical indoeuropeo (celta)
“Tux”, “Tax”, que señala un lugar de aguas. Tal como sucede en “la Toja” de Galicia, en Toya (del
Guadalquivir) o en el propio río Tajo. Sobre este primer nombre de Colloto y las fuentes que lo mencionan;
explica Bustamante Alonso que en “la diplomacia ovetense” se cita la iglesia de Tuxiua en el año 950.
Pasándose a llamar más tarde “Collis Altus” (alta colina), lo que derivó hasta Colloto (42b) .
SOBRE ESTAS LINEAS: Portada del libro de Bustamante Alonso, “COLLOTO, APUNTES
HISTÓRICOS”; otra fotografía, en este caso con el edificio de la cervecera Águila Negra.

Sigue hablando el autor, sobre puente románico; entre cuyas piedras se halló un tesoro de
denarios, lo que llevó a considerarlo de época romana. Fechándose así, la fundación de este
lugar en tiempos de la conquista de Augusto -al menos-. Pasará luego a relatar la historia más
reciente de Colloto; narrando que durante el siglo XVIII se instaló en el barrio cercano de Granda,
la familia Méndez-Vigo; terminando su casona en 1798 (conocida como palacio de Viñona). El
siglo XIX comenzará en la zona con la terrible batalla del puente de Colloto, donde los
franceses destruyeron prácticamente el pueblo; cuando sus habitantes ofrecieron una
heróica resistencia (pretendiendo que el invasor no cruzase el río). Tras lograr expulsar a los
de Napoleón, vendrán duros decenios, en los que se suceden varias epidemias de cólera y
malaria (años 1833, 1854, 1855, 1865, 1885 etc); además de guerras civiles -las Carlistas-. Pese a
todo, hacia 1850 el lugar se puso de moda como pueblo de veraneo y paseo, entre los
ovetenses; abriéndose en sus calles numerosas tabernas (42c) . Sobre ello escribe Bustamente
Alonso que “esta pequeña villa a mediados del s. XIX fue el punto de encuentro de gente
distinguida, gracias sobre todo a las familias Méndez Vigo, Coello, Tineo o los Suarez-
Inclán” (42d) . Seguramente debido a las continuas visitas de importantes emprendedores y viendo las
enormes posibilidades de un punto tan cercano a la capital, en “1863 varios potentados crean
la sidra Princesa en Colloto. Al igual que la industria de cervezas El Aguila fue impulsada
por el marqués de Canillejas -la familia Veterra que tuvo extensas posesiones en
Colloto-” (42e) . Siendo este un comienzo fulgurante para que desde entonces se abrieran allí innumerables
fábricas de bebidas, lagares y puntos para degustar las viandas y sidras que se preparaban en esta localidad
(convertida ya en un divertido barrio de Oviedo).

Es desde la segunda mitad del siglo XIX, cuando se establecen numerosas familias
importantes en Colloto, abriendo allí fincas y casonas como segunda residencia; entre las que
destacaron los Suárez-Inclán, los Coéllo y los Tineo. Aunque el gran progreso vendrá gracias
a las personas oriundas del lugar, que marchan a “hacer las Américas” y regresan ricas. Son
los mal llamados indianos; pues estos que salen en el siglo XIX ya no iban a “las Indias occidentales”,
sino a países que habían logrado recientemente su independencia -o bien hacia colonias políticamente muy
inestables, que se separan de España a fines del XIX-. Así pues, aquellos emigrantes asturianos del
Atlántico decimonónico, son los que yo denomino asturindianos; y muy poco o nada, tenían
que ver con los indianos de antaño. Los anteriores viajeros a América y llamados de hilo negro; que
vivieron gobernando una población pacífica o esclavizada. Muy por el contrario, los que salen desde el
Cantábrico en el siglo XIX, van a territorios inestables; huyendo del hambre o de las enormes
pandemias que asolaron el Norte de España (cólera y malaria, principalmente). No eran ya
militares, ni menos grandes potentados; tal como fueron los verdaderos indianos de los siglos
XVII y XVIII. Sino gentes humildes que marchaban escapando de enfermedades o debido a
una situación económica muy precaria. Quienes, con su trabajo e ingenio, lograron no solo
hacer fortuna; sino, además, que la economía española de fines del siglo XIX pudiera
sobrevivir. De este modo fue como varias familias de Colloto lograron llevar a cabo su sueño
americano, regresando ricos o creando un emporio de industrias; lo que promovió el
progreso en la época.

Por su parte, desde mediados del XIX nacieron numerosos emprendedores en la zona;
abriendo en Colloto múltiples empresas, como la de Sidra Princesa (fundada en 1868). Dando
origen a otras marcas, que posteriormente surgirían en este pueblo; donde pronto se multiplican otros
lagares, como el de la familia Norniella y destacando desde 1882, el de Cima. Cuyas industrias
fundó José Cima en 1875, tras inventar un método de champanizar propio, que le permitía
exportar esta bebida a ultramar. Otros datos que aporta Bustamante acerca de este tiempo, se refieren a
la fecha en que se instala el teléfono en Colloto; colocando su primer aparato en la fábrica de Cima (en 1888).
De igual modo, lo vino el tren; que llega en el año 1891 y en cuyo viaje inagural estaba Anselmo
González del Valle Carvajal. Empresario e intelectual y consejero de la empresa de
ferrocarriles asturianos; que -como sabemos- era nacido en La Habana, pero collotense de origen. Pocos
años después de aquel hito ferroviario; también Anselmo González del Valle y otros socios
emprendedores, deciden abrir la fábrica central de cervezas Águila Negra (en el antiguo solar de
Sidra Princesa). Inagurada desde 1900 en un gran edificio, que ha sobrevivido al paso del
tiempo y que recientemente se ha restaurado con muy buen criterio.

SOBRE, JUNTO Y BAJO ESTAS LINEAS: Tres fotografías del llamado palacete del Cajigal de
Colloto (Calle Real, 43) -la imagen en blanco y negro, tomada del blog de Bustamante
“Colloto en el recuerdo”-. En opinión de este autor, es obra de J. M. de la Guardia terminada
haca 1903; el mismo arquitecto que realizó las escuelas de Pepín Rodríguez y el Gran
Laboratorio de Cima.
JUNTO Y BAJO ESTAS LINEAS: dos recortes de periódico que me envió Bustamente, con
anuncios sobre Colloto, donde vemos algunos de sus edificios. Al lado, publicidad del colegio
George Washington, en los que se anuncian sus sedes en Colloto, en los chalets de Pepín
Rodríguez.

Abajo, una reseña con fotos en las que de nuevo vemos las escuelas y el chalet de Pepín
Rodríguez.
JUNTO Y BAJO ESTAS LINEAS: dos fotografías tomadas del blog de Bustamante Alonso,
Colloto en el recuerdo. Al lado, imagen antigua del acueducto que llevaba agua hasta este
pueblo.

Abajo, una postal de principios del siglo XX con el edificio Águila Negra, de Colloto.
JUNTO Y BAJO ESTAS LINEAS: dos imágenes de las calles de Colloto, donde aún se
conservan algunos lagares y casas de pueblo, de los siglos XVIII y XIX.

F1 – d ) Los asturindianos :
Realizamos una pequeña parada, antes de centrarnos en los emprendedores nacidos en
Colloto; para exponer ciertos conceptos que debemos dejar muy claros. Pues -a mi juicio- la
emigración desde Asturias a América, no es un hecho que podamos definir como
propiamente “indiano”. Sino, consistió en una huida hacia tierras mejores, en cuyo tránsito
muchos lograron hacer fortuna. Pero no del modo común en que se enriquecieron los
indianos; pues la llegada a ultramar de miles de asturianos propició grandes avances en todo
el otro lado del Atlántico, junto a progresos e industrias. Es decir; aquel “éxodo” no fue nunca
una ocupación colonial, donde una “casta” acomodada se establece en tierras allende los
mares, para explotar sus recursos. Sino de gentes que emigran, huyendo de la pobreza y de
enfermedades; quienes al ver tantos recursos en lugares de ultramar, logran crear empresas,
industrias, trabajar y dar trabajo. Por su parte, aquellos que partieron -muchos en
condiciones ínfimas- se mantuvieron siempre fieles a la corona y a España, enriqueciendo su
balanza de pagos e importando a nuestro país riqueza y cuanto tenían. Sin perder jamás los lazos
con su lugar de origen, ni menos traicionarlo; como tantas veces les propusieron. Pues de haberse alzado
como una nueva clase alta y criolla en ultramar; hubieran logrado una independencia, siendo ellos la única
cabeza y gobierno, de las tierras en que se habían asentado.
Es así como podemos leer las siguientes palabras en la tesis doctoral de Ma.Magdalena
Fernández-Peña y Bernaldo de Quirós “La oligarquía indiana, Asturias-Cuba: Opinión pública y
propaganda" -ver cita (15) -:
“el número de aquellos que partieron a “hacer las Américas”, entre 1880 y 1930 podrían rondar alrededor
de los tres millones y medio de personas. (...) Se asocia el término “indiano” con riqueza, pero sólo una
minoría alcanzó el triunfo, una gran mayoría fracaso en dicho intento. A esa minoría la denominamos:
oligarquía indiana. (…) La oligarquía indiana fue el grupo dominante en Cuba. Intervino en todos los
asuntos públicos de la colonia y de la metrópoli, directa o indirectamente. La mayoría de sus miembros
integraron el Partido Unión Constitucional, y se opusieron a cualquier proyecto reformista que
menoscabase su poder. Su instrumento de poder fue el Cuerpo de Voluntarios. Su influencia trascendió
todas las esferas de la sociedad de su tiempo: economía, política y sociedad. Fueron la “vanguardia de la
españolidad” de Cuba. Jamás se plantearon la independencia de la Isla, permanecieron fieles a la Corona y
no repararon en gastos para lograr la permanencia de la soberanía española. Consumado el Desastre su
influencia fue decisiva para lograr el respeto a los bienes de los españoles durante el gobierno de
intervención de los Estados Unidos. Hasta que España mandó un representante diplomático oficial, casi un
año después de la derrota en Santiago, fue un indiano quien ostentó la Representación oficial de España en
la Cuba intervenida”. (45a)

“Los indianos fueron los protagonistas de los cambios más importantes del sector económico, y merced a
ellos y sus actividades políticas, económicas y sociales, transformaron la sociedad cubana y española en
los años finales del siglo XIX. Gracias a su experiencia ultramarina, y a las remesas de capital después del
98, se produjo una modernización de España, en diversos sectores: bancario, industrial y otros. Su
contribución fue decisiva en la educación. Merced a sus donaciones se creó una amplia red escolar, cuya
mayor consecuencia fue el aumento de la alfabetización, lo que a la postre redundó en el bienestar del país.
Los indianos aportaron nuevos usos y costumbres, y una característica arquitectura colorista y moderna
que modificó el paisaje. (…) No es posible comprender el desarrollo de España, y en especial de Asturias, a
finales del siglo XIX y principios del XX, sin tener presente la repercusión del gran flujo migratorio hacia
ultramar, y de una minoría, llamada oligarquía indiana que ocupó el vértice de la pirámide económica y
social”. (45b)

Vemos en los párrafos anteriores el enorme mérito que tuvieron estos “indianos” del siglo
XIX, emigrados a ultramar por millones durante el sigo XIX; a quienes se debió gran parte
del progreso y la riqueza de España en esta centuria (tan dura para nuestra nación). Pese a ello,
el término indiano se reacuñó como una expresión peyorativa desde 1850, determinando a gente “avara y
nuevo rica”; que muchos despreciaban en tierras peninsulares. Todo ello, quizás debido a lo que siglos antes
eran los verdaderos indianos; nos referimos familias -de armadores y hasta de piratas- que fueron a las
Américas, durante los siglos XVII y XVIII, con el fin único de enriquecerse. Gentes que parten hacia ultramar
teniendo una gran riqueza familiar y que no pretendían en su viaje hacer fortuna, sino multiplicarla. Siendo
estos, los verdaderos “indianos”; para quienes se acuñó el término, como explotadores de las Indias
Occidentales (América). Consistiendo esos emigrados del siglo XVII y XVIII; fundamentalmente
en sagas de millonarios armadores (de Andalucía o del Mediterráneo) y en familias anglo
españolas, a quienes la corona les otorgó el monopolio de ciertos cultivos. Sin apenas
conexión ni relación, con los otros que durante el siglo XIX tuvieron que embarcar desde los
puertos del cantábrico hacia América; huyendo del hambre y de las epidemias. Sobre quienes
Ma. Magdalena Fernández-Peña relata el viaje marítimo que realizaban, en muy precarias
condiciones (tal como recogemos después de las imágenes).
ENCIMA Y BAJO ESTAS LINEAS: Arriba, portada del libro de fotografías sobre Asturianos
en América (1840-1940) editado por el Museo del Pueblo Asturiano (Gijón), al que
agradecemos nos permita divulgar las imágenes. En la fotografía de 1905, un camarero emigrado
desde Asturias a Argentina.
Abajo, foto de J.Muros (1910), emigrantes asturianas trabajando en hispano-
america. Observemos la gran belleza de las telefonistas; un rasgo común entre quienes marcharon hacia
el otro lado del Atlántico, que tenían un magnífico aspecto -fotografía publicada por el Museo del Pueblo
Asturiano (Gijón), al que agradecemos nos permita divulgar las imágenes-.
SOBRE Y BAJO ESTAS LINEAS: Arriba, foto tomada por la casa “Roma”; tío y sobrino
emigrantes a Rosario (Argentina), hacia 1910 -publicada por el Museo del Pueblo Asturiano
(Gijón), al que agradecemos nos permita divulgar las imágenes-. Como dijimos en nuestra parte
segunda, el poder de los indianos se basaba en dos principios; Secretismo y Sobrinismo, que
explicábamos con las siguientes palabras: El “sobrinismo” se llevaba a cabo cuando los
hacendados salían adelante como grandes empresarios y no llevaban a sus hijos a Cuba
para que se hicieran cargo de los negocios familiares. Sino, ese trabajo, pasaba
normalmente a “los sobrinos”; preferentemente hijos de hermanas, que en muchos casos eran
huérfanos o los más capacitados de la parentela -aunque nacidos pobres-. Así, los industriales de
éxito, elegían a los sobrinos listos y con mayores necesidades, proahijando esos niños que
se llevaban a la isla, para formarlos.
Ello, tejía un entramado compuesto por primos y tíos, que cubría como una tela de araña el ámbito de
negocios en el Caribe; siendo finalmente unos pocos quienes se enteraban de aquel urdido familiar -pues
los apellidos cambiaban, al ser hijos de hermanas e incluso al hacerse llamar de otra forma, esos
proahijados-. A su vez, el “sobrinismo” originaba la segunda característica entre los astur-
indianos, como fue “el secretismo”. Un secreto en sus negocios y vidas, que también se
manifestaba de dos maneras: Primero, sin reconocer los lazos familiares que les unían; en
una trama de parentela que lograba a dominar ciertas parcelas económicas de un modo monopólico. Por
otro lado, escondiendo todo lo referente a la empresa. Pues el negocio era ciertamente
simple y se basaba principalmente en ganarse la confianza de comerciantes europeos
(sobre todo anglosajones); a los que nunca se engañaba. Bastando ser honrado, puntual en las
entregas y serio en el trato de la mercancía; para conservar durante decenios la clientela (en una gran
mayoría, de Estados Unidos).
Abajo, pasajeros descendiendo del vapor Alfonso XIII, en el puerto de Gijón (1920) -imagen
del Museo del Pueblo Asturiano (Gijón), al que agradecemos nos permita divulgar las imágenes-
Sobre los pormenores de estos viajes hasta América, la autora de la tesis que comentamos,
escribe:
“Respecto a los botiquines que llevaban a bordo, estos era básicos. Contenían: calmantes, purgantes,
medicinas para aliviar las fiebres, para infecciones respiratorias, antiparasitarios y otros remedios más
populares como polvos de asta de ciervo, la piedra infernal, sanguijuelas, entre otros (...)
En cuanto a la alimentación que se servía, era una dieta pobre. El aguardiente era habitual en el desayuno,
servido con pan o galleta llamada “bizcocho de mar”, junto con sopas de ajo. En el almuerzo, se ofrecía
cocido de habichuelas con tocino y patatas, que se alternaban con garbanzos, o arroz con bacalao. La cena
era muy parecida, con predominio de sopa y un café antes de dormir. La carne era muy escasa, y en
salazón, sólo se servía en alguna ocasión puntual. Existía una dieta para los enfermos consistente en caldo
y puchero de gallina y jamón, habitual en la Armada española. Las frutas apenas se mencionan, y en
cuanto a los productos lácteos tan sólo se nombra al queso.” (…)
“La visión de esa Cuba ideal descrita como, “un país fabuloso, de onzas de oro, de centenes, de montañas de
azúcar” se desvanecía ante sus ojos. La realidad era poco halagüeña. Se encontraron un país diferente al
soñado donde el calor era algo insoportable para gentes acostumbradas a las brumas del Norte. Con
enfermedades desconocidas como la fiebre amarilla o vómito, el paludismo, la malaria y el llamado“gusto
cubano”. Al margen de los inconvenientes, los jóvenes emigrantes lograron adaptarse a ese país, a sus
costumbres, y algunos lograron fortuna.” (45c)

Las palabras anteriores de Ma.Magdalena Fernández-Peña, explican en qué condiciones


viajaban los “asturindianos” y qué fue lo que hallaron, después de dejar atrás todo cuanto
tenían; marchando en un durísimo viaje. Una travesía que en ocasiones duraba meses; pues debían ir
tocando distintos puertos y comprando diversos pasajes, con el fin de llegar hasta el punto de Iberoamérica
en que residían sus familiares o amigos. Tras su llegada, debían bregar con guerras, enfermedades
y problemas de todo tipo; adaptándose al agua, las comidas y el clima del lugar, lo que era una
verdadera proeza. Refiriéndonos a Cuba, desde 1868 las guerras no cesaron hasta su
independencia. Primero, la de los diez años (desde el 68 al 78) y tras ella, la denominada “Guerra
Chiquita”; que en varias fases, perdura hasta 1898. Cuando Estados Unidos interviene y se entra en la
conflagración hispano-americana España (produciéndose El Desastre). Pese a todo, los asturianos
logran pervivir y sobrevivir en esta Isla, gracias a su capacidad de adaptación y al beneficio
que proporcionaban a la población autóctona. Ya que la emigración “aturindiana” buscaba generar
empresas, sin necesitar mano esclava; debido a que los trabajadores cautivos no podían producir artículos de
calidad o de lujo, como ellos fabricaban (principalmente el tabaco, que precisa de mano de obra cualificada).
Así pues, la llegada de los “asturindianos” era la solución a la abolición de la esclavitud; porque
las fábricas e industrias que ellos creaban en Cuba, daban gradualmente trabajo a todos
aquellos que poco a poco se iban liberando. Sobre esto, escribe también la referida autora:
“La abolición de la esclavitud en 1886, trae como consecuencia inmediata el declive del mercado azucarero,
pero aumenta la demanda en otros sectores como infraestructuras y otros ámbitos portuarios controlados
por comerciantes peninsulares. A este grupo, dentro del grupo propeninsular, es a lo que vamos a
denominar a partir de ahora como oligarquía indiana, porque no dejan de ser en su raíz el típico indiano
llegado de la Península a “hacer las Américas”. Pero además de eso, o por esa razón, se constituyen en una
oligarquía, un poder en la sombra en la defensa de la soberanía española (...) Nuestra tesis es que el
indiano español, no sólo fue a hacer fortuna, que la hizo, sino que fue un generador de riqueza en la isla.
Además, permaneció y defendió la postura española, durante y después del Desastre. Sabemos de su
participación en las conversaciones de Paz, y también que pudiendo regresar tras la derrota, continuaron
en Cuba. Cuando el último capitán general Jiménez Castellanos abandona Cuba, nombra a uno de estos
miembros de la oligarquía indiana, como el representante español” (45d)

SOBRE JUNTO Y BAJO ESTAS LINEAS: Tres imágenes del Centro Asturiano de La Habana;
obra de Manuel del Busto, finalizada en 1927. Arriba, foto de su exterior tomada poco
después de inagurarse. Sobre él nos dice Ma.Magdalena Fernández-Peña: “De todas las
sociedades asistenciales, el Centro Asturiano es el paradigma de beneficencia de los emigrantes asturianos en
Cuba. La idea de crear un Centro Asturiano no partió de la oligarquía indiana, sino de un grupo de
trabajadores asturianos de una fábrica de tabacos, quienes se reunieron a principios de mayo de 1886 (....)
Así nació el Centro Asturiano de La Habana, más conocido como Casa de Asturias. Se fundaría el 16 de mayo
de 1886 como consecuencia de ciertas desavenencias dentro de su predecesora la Sociedad Asturiana de
Beneficencia, a la que algunos miembros tachaban de “inoperante”. Dichas discrepancias llegaron a la
prensa, El Heraldo de Asturias tomó parte en ellas e instó a crear un nuevo centro a semejanza del recién
Centro Asturiano de Madrid, inaugurado en 1882” (45e) . Al lado y abajo, dos imágenes del interior
del Centro Asturiano de La Habana. El antiguo edificio donde se ubicaba esta entidad, fue el
palacio de los González del Valle; pero en 1920 se decide crear una nueva gran sede,
encargando la obra al arquitecto nacido en esta ciudad, Manuel del Busto (y realizada entre
1923 y 1927). Sobre acerca de esta entidad, escribe la referida autora: “El Centro Asturiano, más conocido
como “Casa de Asturias”, era un soberbio edificio tanto desde afuera como en su interior. Desde la entrada
principal se accedía directamente por una gran escalinata de mármol - similar a la de la Ópera de París - a un
Salón de Fiestas muy lujoso y práctico al mismo tiempo. Incluía salas para las oficinas, para juntas, para
diversos juegos: billar, dominó, y otros, además de otro local para un chigre. También poseía una gran
biblioteca, y locales para impartir clases de primera y segunda enseñanza para los hijos de los socios” (45f)

Sobre el “sobrinismo” y las familias que dominaban aquella oligarquía antillana, sigue
comentando Ma. Magdalena Fernández-Peña:
“A pesar de la endogamia existente entre sectores de la élite antillana (hacendados y comerciantes) por lo
que pudiera hacernos pensar que el poder pasaba de padres a hijos, no siempre es así. Sí es cierto que
existieron grandes sagas familiares, pero entre el final de la Guerra de los Diez Años (1878) y el principio
de la última guerra por la independencia (1895) se produjo un relevo, no sólo generacional -de padres a
hijos- sino que se incorporan a la elite nuevos personajes (...) dedicados a la banca, al comercio del tabaco
o del azúcar como Leopoldo Carvajal y Zaldúa, Anselmo González del Valle y otros. Una de las principales
actividades de los indianos fue el crédito (...) En 1887 nace la Cámara de Comercio, Industria y Navegación
de la Isla de Cuba: “mediante la cual la clase dominante insular se articulaba global y sectorialmente”. Ven
con temor las revueltas separatistas, se oponen ante cualquier atisbo de reforma que merme su status quo.
Esto explica los enormes desembolsos que realizaron para que Cuba permaneciese bajo el manto de la
Corona española.” (…) “Hacia 1880, los asturianos se convierten en el grupo de emigrantes más numeroso
de la isla, con gran influencia en el terreno socio-económico. Esta colonia logró el mayor número de
asturianos fuera de la región, hacia la segunda mitad del siglo XIX. Los asturianos en Cuba, constituyen
una organización social, política y económicamente poderos.” (45g)

Acerca de la enorme función económica que realizaron estos emigrados desde Asturias a
América, nos dice Ma. Magdalena Fernández-Peña:
“Las remesas de ultramar ayudaron a equilibrar la maltrecha balanza de pagos española con el exterior.
Este gran impulso inversor produce la creación, entre 1899 y 1903, de aproximadamente doscientas
cuarenta y cinco sociedades anónimas. Además, conviene resaltar las obras personales de aquellos
indianos. Su importancia va más allá de una mera inversión de carácter económico. Otras inversiones
menos reconocidas, son las realizadas en el plano profesional, pues los indianos, aportaron la
especialización en los negocios bancarios y en las casas de comercio, actuando como intermediarios.
Muchos bancos fueron creados por ellos: las casas Masaveu, Herrero, Florencio Rodríguez (Banco de Gijón
y Banco Hispano-Americano), Pastor, Alfaro (Alfaro y Jover), Vidal Quadras. Las casas de banca
asturianas pagaron giros americanos de aproximadamente noventa millones de pesetas, casi todos en
Cuba, hasta 1898. El impacto del conflicto sobre estas remesas es enorme. Cuando estalla la guerra
independentista, en 1895” (45h)

Finalmente recogemos en un párrafo cuanto expresa esta autora sobre la difícil situación que
vivían esos indianos de Asturias; quienes mantuvieron sus negocios y empresas, mientras se
sucedían guerras, batallas y hasta derrotas. Llegando a crear bancos en momentos de luchas
militares, logrando los indianos mediar entre Estados Unidos y España; sobreviviendo
económicamente a todo tipo de problemas. Lo que Ma.Magdalena Fernández-Peña describe
así:
“Advertimos como ni la guerra hispano cubana norteamericana, ni su final, causaron detrimentos graves
en la estructura económica de producción de Cuba. Desde 1899, se produce un notable cambio en el sector
bancario, es el momento de mayor auge inversor en Asturias. Nacen importantes sociedades anónimas de
crédito, las más importantes por su trayectoria fueron: el Banco Herrero y el Banco Asturiano. Como
hemos visto los indianos habían destacado como grandes banqueros, la mayoría de las llamadas “casas de
banca” de Cuba pertenecían a miembros de la oligarquía indiana. Ahora, introducen nuevos métodos en el
sector derivados de su experiencia ultramarina.” (45i)

Al leer de nuevo algunos párrafos de la tesis doctoral de Ma. Magdalena Fernández-Peña;


observamos que los indianos fueron quienes salvaron España tras “El Desastre”. No solo por
su intervención como mediadores con Estados Unidos y las antiguas colonias; sino
principalmente, porque lograron recuperar el entramado empresarial existente en aquellas
tierras de ultramar. Creando en tan solo cuatro años (tras la guerra hispano-americana), más
de doscientas sociedades anónimas, que reflotaron toda la economía española. A ello, se
sumaron los numerosos bancos que nacen por entonces en Asturias; en su mayoría
orientados a tender un puente entre ultramar y nuestra Península. Logrando en tan solo diez
años (desde 1998), que España volviera a ser una potencia económica. Levantando nuestro
país los emporios y ese mercado “indiano”; cuya base se hallaba en puertos como Gijón o en
ciudades como Oviedo. Desde donde se reflota una nación que en 1998 había perdido una
guerra contra Estados Unidos y las últimas posesiones de ultramar; pero que en tan solo una
década se recuperó como potencia y como economía mundial. Convirtiéndose en 1910 en una
de las grandes naciones, que vuelve a liderar Europa (después de haber quedado devastada y
hundida, tras El Desastre).

BAJO ESTAS LINEAS: Mapa de algunas familias originarias de Colloto, que lograron
emprender grandes empresas. Recogemos las que se relacionan con José Cima. En su parte
alta vemos a los Fernández-Roces García (Bárbara, Pedro y Antonio); nacidos hacia 1780. Antes de 1820,
Bárbara se casa con Juan Antonio Gónzález de Valle González-Cocote, nacido en San Claudio en 1772. En
1820, Bárbara y Juan Antonio tienen solo un hijo: Anselmo González del Valle Fernández-Roces; por
entonces emigran temporalmente a Cuba (donde ya estaban establecidos algunos Fernández-Roces). Este
hijo único, llamado Anselmo se casa con la heredera de tabacos Cabañas y González Carvajal; con la que
tuvo tres hijos, de los que vivieron dos: Anselmo y Martín González del Valle y González-Carvajal. Otras
ramas nacen desde Pedro y Antonio Fernández-Roces García (hermanos de Bárbara). Una de ellas
confluye hasta Pepín Rodríguez Fernández-Roces; a través de los Fernández-Roces Cimadevilla. La
siguiente va hacia José Cima y su mujer; hija de Pedro Fernández-Roces Cima. Desde José Cima y Josefa
Fernández-Roces nacen cinco hijas y un chico (Arturo), de donde proceden las familias: Vallaure Cima;
Jove Cima; de las Alas-Pumariño Cima; Carreño Cima; Gómez-Morán Cima.

BAJO ESTAS LINEAS: Parte izquierda del mapa familiar anterior. Donde vemos los
Fernández-Roces Cima y los descendientes de José Cima.
BAJO ESTAS LINEAS: Parte derecha del mismo mapa que hemos visto completo en imagen
primera. En este lado hemos seleccionado las dinastías tabaqueras: Los González del Valle;
los Fernández-Roces y su último gran emprendedor: Pepín Rodríguez Fernández-Roces.

F1 – c ) Emprendedores de Colloto:
Hablaremos tan solo de aquellos que se relacionan con José Cima. Pues resulta imposible
mencionar cuantas personas valiosas nacieron en esta pequeña villa, cercana a Oviedo. Siendo así,
recogeremos algunos aspectos y vidas de los grandes emprendedores de origen collotense, que tuvieron
contacto o parentesco con mi bisabuelo. Nos centraremos primero en Anselmo González del Valle y
Fernández-Roces; y más tarde desarrollaremos una notas sobre la vida de sus dos hijos:
Anselmo y Martín González del Valle Carvajal. Finalmente trataremos algunos aspectos sobre Pepín
Rodríguez y sus tíos Fernández-Roces; siguiendo la biografía que escribió Bustamante Alonso -ver cita (10) -

I - Las familias González del Valle y Fernández-Roces:


Sabemos que los Fernández-Roces eran oriundos de Colloto, precisamente del lugar
homónimo de este municipio. Se sitúa Roces en el alto de la ladera Oeste, que desde el centro
del pueblo, sube hacia los antiguos prados de Villameana. Siendo hoy todo ello, un magnífico
barrio residencial en las cercanías de Oviedo (pleno de chalets, cuyas primeras construcciones datan
con más de siglo y medio de solera). Acerca de esta familia procedente de Roces, tenemos noticia de
que eran tabaqueros ya en el siglo XVIII. Siendo una de las figuras que más destacó, Tomás
Fernández-Roces y Valdés, nacido en Roces el año 1731; quien casado con María García
(venida al Mundo en Limanes hacia 1740) fueron padres de diez hijos, entre quienes se
recuerda a Pedro, Antonio y Bárbara (la menor), que emigran a Cuba. Bárbara Fernández-
Roces García lo hace tras su boda con Juan Antonio González del Valle y después de haber
tenido a su hijo Anselmo (1820). Sus dos hermanos se supone que ya estaban asentados en la
isla y que por ello se traslada el matrimonio hasta La Habana. Aunque también debido a que había
varios González del Valle viviendo en el otro lado del Atlántico desde 1780; trabajando como catedráticos,
juristas, tabaqueros y médicos -tal como más adelante veremos-.

Continuando con los Fernández-Roces García (Bárbara, Pedro y Antonio), sabemos que su
descendencia se compone de varias estirpes. De la unión entre Bárbara y Juan Antonio
González del Valle, solo se recuerda un hijo (que no fallece en su infancia) llamado Anselmo;
quien llegó a ser uno de los mayores tabaqueros del Caribe, además de consejero y
propietario de casi la totalidad de los ferrocarriles cubanos en su época. Principalmente lo logra
tras casarse con Ma. Jesús González-Carvajal, heredera de la marca de puros “Cabañas y Carvajal”. Ambos
tuvieron tres hijos, de los cuales sobrevivieron la infancia Anselmo y Emilio Martín (cuyas vidas resumimos a
continuación). En lo que se refiere a los descendientes del resto de Fernández-Roces García,
estos fueron (entre otros) los Fernández-Roces Cimadevilla; destacando entre ellos Antonio,
Manuel y Pedro. Todos tabaqueros asentados en la Habana, que trabajaron para su primo
Anselmo González del Valle Fernández-Roces, como hombres de mayor confianza (en la
fábrica de Cabañas). Acerca de ello, nos dice Bustamante -cita (10) pag 123 -: “hijos de Francisca
Cimadevilla y Pedro Fernández-Roces; el primero fue Pedro, nacido en 1835 que emigra a cuba con unos 15
años. A los pocos años triunfa en el tabaco y pasa el testigo a su hermano Antonio”, que también se hace
rico allí. El menor, llamado Gregorio y apodado “gorín” se queda en Colloto ocupándose de los parientes. La
cuarta en esta familia, fue Josefa Fernandez-Roces Cimadevilla; madre de un niño cuya
inteligencia era prodigiosa; llamado José Rodríguez Fernández-Roces. Debido a que sus padres
se encontraban en una mala etapa económica; el pequeño (nacido en 1866) fue llevado por sus tíos Antonio y
Pedro hasta la Habana. Quienes al no tener descendencia, le educaron como un hijo; llevándole a los mejores
colegios y universidades de Estados Unidos. Convirtiéndose con el paso del tiempo, en uno de los mayores
empresarios del tabaco. Este pequeño fue Pepín Rodríguez, gran hombre de negocios y
filántropo; famoso dueño de los puros Romeo y Julieta (entre otras marcas).

Otra de las ramas de los Fernández-Roces García (descendientes de Tomás y María) fueron
los Fernández-Roces Cima. Quienes se dedicaron a la sidra y no parece que salieron de
Colloto a hacer “Las Américas”. Sabemos que tuvieron al menos dos hijos y que el mayor
-llamado Pedro (Colloto 1838/1903)- ocupó el asiento de concejal en el ayuntamiento de
Oviedo; desde 1966, casi hasta fallecer (citando a Bustamante -ibidem ver antes-). Casado con
Cándida Quirós, tuvieron varios hijos; entre los que conocemos a Nicanor, Severino y Josefa.
Sobre Severino, sabemos que tenía campos de manzana y un gran lagar, situado frente a la
fábrica Cima (en Calle Real). Edificio que es actualmente el restaurante llamado “El Llagar”.
Acerca de Nicanor y Josefa, también hijos de Pedro Fernández-Roces; conocemos que la
segunda contrajo matrimonio en 1871 con su tío, José Cima. Quien posteriormente crea el
emporio de Industrias Cima y cuyo director vitalicio fue Nicanor (hermano de su
mujer). Asimismo, José Cima participa desde 1879 en el ayuntamiento de Oviedo como concejal,
acompañando primero a su suegro y formando más tarde grupo propio (junto a los hermanos Caicoya y Vigil-
Escalera). Llegando a ser acalde en 1930, tras el fallecimiento del que ocupaba ese puesto anteriormente
-Antonio Caicoya-; pero principalmente por la necesidad del cabildo porque algún millonario patrocinase las
obras de ampliación de la plaza de la catedral. Descienden de José Cima y de Ma. José Fernández-Roces
(luego Fernández-Quirós) las familias: Vallaure Cima, Jove Cima, De las Alas-Pumariño Cima, Carreño
Cima, Goméz-Morán Cima.

SOBRE, JUNTO Y BAJO ESTAS LINEAS: Arriba, fotografía publicitaria de los Puros Romeo
y Julieta en 1903, con la imagen de sus principales propietarios: Antonio y Pedro
Fernández-Roces Cimadevilla; junto a su sobrino “Don Pepín”.

Al lado, edificio del siglo XVIII en Colloto, situado a la entrada a Roces y que la familia
considera la casa natal de Pedro Fernández-Roces Cima (suegro de José Cima).
Abajo, subida a Roces, donde se halla el parque de Colloto construido en los terrenos
expropiados a los descendientes de José Cima. Se observa en su parte alta, la casa natal de
los Fernández-Roces Cima (según mantienen en memoria la familia).
Acerca de los González del Valle, nos dice Covadonga de Quintana en su estudio “Una
aproximación a la figura del Marqués de la Vega de Anzo” (53) :
“La familia González del Valle pertenece a la nobleza asturiana. En las reproducciones literales de las
inscripciones de los padrones de estado del concejo de Oviedo conservadas en el expediente de la Orden de
Montesa de Vega de Anzo, que arrancan en 1663 y acaban en 1831, encontramos noticias sobre varios
González del Valle empadronados con nobleza durante ese periodo, que debieron ocupar puestos
prominentes en la vida local Estaban emparentados varias veces con los Fernández-Villaverde, que más
tarde despuntarían también en los ámbitos político e intelectual. De hecho, fue Pedro M.ª Fernández-
Villaverde y González del Valle quien influyó notablemente en el despegue social y económico de nuestra
línea fuera del ámbito local, pues cuando marchó a Cuba como hombre de confianza del general Jerónimo
Valdés Sierra, que había sido nombrado gobernador civil y militar de la isla en 1840, se llevó con él a su
primo hermano Anselmo González del Valle y Fernández Roces, de veinte años de edad, que se convirtió en
uno de los empresarios más prósperos de La Habana” sic (53).

Sobre los González del Valle y Cuba, narra lo siguiente el blog de Yolanda Corrochano
“ASTURIANOS EN LA HABANA” (55) : “La familia González del Valle aparece por primera vez, desde
que hay documentos, empadronados como HIDALGOS en el primer padrón que se conserva de 1585 en
Yboya, en la parroquia de Santiago de Ambiedes del Concejo de Gozón. Pasan despues a residir a La
Reguera donde ya aparecen como hidalgos en el padrón de 1620. Una vez establecidos en Arancés, en el
Concejo de Castrillon, son citados como hidalgos desde 1692”. Según narra la autora fue “Francisco
González del Valle García, el primero que llega a La Habana” (...) “Nace en Arancés y es bautizado en la
parroquia de Santa Maria del Mar (20/4/1762)” (...) “Emigra a La Habana desde donde colabora en el
comercio del tabaco con su padre Fernando y su hermano mayor Juan que residía en La Coruña,
enviándoles los fardos de tabaco. Llegó también a ser jefe de una acreditada firma de tejidos. Francisco
fallece en La Habana el 29-5-1833” . Tuvo diecisiete hijos y sus vástagos más importantes fueron
-según la autora-: Manuel, Fernando, Esteban, José Zacarías y Ambrosio; junto a un total de
doce hermanos más, cuya historias podemos leer en cita (56) .

II - Anselmo González del Valle y Fernández-Roces (Oviedo, 21 de abril de 1820- Madrid, 29


de noviembre de 1876):
Anselmo González del Valle Fernández-Roces era el hijo único de Juan Antonio González del
Valle Fernández-Cocote (San Claudio 1772); casado antes de 1820 con Bárbara Fernández-
Roces García (Colloto 1803). Su padre -Juan Antonio- fue un importante hombre de negocios,
conocido como empresario. Del que hay noticias que emigró durante un tiempo a Cuba, junto
a varios tíos de su mujer (Fernández-Roces) establecidos como tabaqueros en la isla ya a fines
del siglo XVIII. Debido a ello hay quienes creen que su hijo, Anselmo, viene al Mundo en La Habana;
mientras sus padres residían al otro lado del Atlántico -aunque la Academia de la Historia afirma conocer
como fecha y lugar de nacimiento: “Oviedo 1820”-. Para redactar un pequeño esbozo histórico sobre
su vida, vamos a resumir la biografía tal como la desarrolla la Real Academia de la
Historia (46) y el maravilloso Blog de Juan Alberto Berni, llamado EL COLECCIONISTA DE
VITOLAS DE PUROS (47) . Compaginando ambos textos, recogiendo cuanto escriben acerca de este
empresario -en cita (48) resumimos los dos artículos-.

JUNTO Y BAJO ESTAS LINEAS: Al lado, retrato al óleo de Anselmo González del Valle
Fernández-Roces (imagen recogida del magnífico blog de Juan Alberto Berni: “El
coleccionista de vitolas de puros”).
Abajo, dibujo de Anselmo González del Valle y Fernández-Roces, imagen también tomada
del blog de Juan Alberto Berni, al que agradecemos nos permita divulgarla.

JUNTO Y BAJO ESTAS LINEAS: Al lado, fotografía del Centro Asturiano de La Habana, obra
del arquitecto Manuel del Busto, terminada en 1927. Hasta entonces, el Centro Asturiano de
la capital cubana estaba situado en el antiguo palacio de los González del Valle. Quienes lo
habían cedido para crear ese centro que servía como lugar de ayuda, entidad para a búsqueda de trabajo o
negocios y hasta de centro médico (existiendo un departamento de medicina que colaboraba con quienes
allí acudían, para que les curasen).

Abajo, vitola de Cabañas y Carvajal; imagen también tomada del blog de Juan Alberto
Berni “El colecionista de vitolas de puros”, al que agradecemos nos permita divulgarla.
BAJO ESTAS LINEAS: Marca de Anselmo González del Valle, en la tabaquera Cabañas y
Carvajal; imagen tomada del blog de Juan Alberto Berni “El colecionista de vitolas de
puros”, al que agradecemos nos permita divulgarla.

Sobre Anselmo Gónzalez del Valle y Fernández-Roces; comienza su biografía la Real


Academia de la Historia con un encabezado que intitulado: “Tabaquero y mecenas”.
Asimismo Juan Alberto Berni, contiene numerosas citas acerca de su vida, lo que nos permite
realizar la siguiente cronología:
- 1820: Nacido en este año en Oviedo (según Berni, se desconoce fecha de nacimiento)
- 1840: Se traslada junto a su primo Pedro Ma Fernández-Villaverde y González del Valle a Cuba; cuando
Pedro fue destinado como hombre de confianza del Gobernador de la isla. Es de destacar que Pedro Ma
Fernández-Villaverde será más tarde catedrático de la universidad ovetense y padre del que ocuparía varias
carteras ministeriales; quien finalmente llegaría a presidente del gobierno: Raimundo Fernández-Villaverde.
- 1843: Aparece su presencia en el negocio tabacalero con la refacción de cosechas de vegueros (pagos al
propietario) en la hacienda Las Lomas (Vuelta Abajo). En 1843 era dueño de la marca de tabacos “La
Integridad”. “Fue uno de los primeros fabricantes de tabaco que se atrevió a entrar en el sector agrícola del
cultivo tabacalero, junto con Jaime Partagás, José Cabargas o Joaquín Barreras” (sic 47).
- 1851: Se codeó rápidamente con los mas importantes tabaqueros de La Habana; principalmente con
Manuel González-Carvajal y Fernández de la Buria, con cuya hija (María de Jesús) contrajo matrimonio en
1851. Poco después Manuel González-Carvajal introduce a su yerno en el negocio, concediéndole la mayor
participación en la explotación de su marca Hija de Cabañas y Carvajal; delegando progresivamente en su
persona todos los negocios relacionados con el tabaco.
- 1852: Acerca de su matrimonio, nos dice la Real Academia de la Historia: “María de Jesús, su mujer,
había nacido en La Habana en 1838. Su padre era asturiano (Soto del Barco, 1803), y su madre, María de
Jesús Álvarez Cabañas, era también habanera. La posición social y económica de la familia era muy
brillante. Vivían en un palacete en la Calzada del Cerro, una de las zonas elegantes de las afueras de La
Habana, donde eran vecinos, entre otros, de los condes de Fernandina, de Santovenia, de Lombillo, de
Peñalver y de Leonor Herrera. Su padre era propietario de la fábrica de tabaco llamada Los Dos
Carvajales, junto con su sobrino Leopoldo González Carvajal y Zaldúa, marqués de Pinar del Río y, por
matrimonio, marqués de Avilés. Su madre era hija de Francisco Álvarez Cabañas, propietario de la fábrica
de puros Cabañas, creada en 1818, una de las de mayor renombre de la época, cuyos puros se vendían en
Londres en 1833. En 1848 González Carvajal obtuvo licencia para montar un taller de tabaquería que
llamó Hija de Cabañas y Carvajal. Puso al frente del negocio a Anselmo, que participó además como socio
capitalista” sic (46).
- 1857/58: Compra la firma de su suegro y se hace con el mercado del tabaco. “Empezó entonces Anselmo a
tomar parte en diversos negocios: participó en la construcción de las nuevas vías de ferrocarril dirigidas a
Vuelta Abajo, los Ferrocarriles del Oeste; compró una hacienda en Pinar del Río para la cosecha de la hoja
de tabaco, compró varios edificios en La Habana y extensos terrenos en Asturias y, en 1858, compró la
firma Hija de Cabañas y Carvajal” sic (46).
-1859: Su mujer se fue a vivir a Estados Unidos, dejando a sus hijos al cuidado de su padre. En 1862 muere
su suegro. “Hacia 1863, tras el fallecimiento de su hija de seis años (María Mercedes), Anselmo decidió
enviar a sus dos hijos varones, Anselmo y Emilio Martín, a Oviedo, quedándose él al frente de sus negocios,
aunque viajando frecuentemente a España. Su posición social en La Habana era cada vez más destacada;
su situación económica le permitió reunir una importante pinacoteca y dedicarse al mecenazgo: en Cuba,
contribuyó a la fundación del Casino Español en La Habana, poniendo a su disposición un edificio de su
propiedad que, andando el tiempo, sus herederos venderían al Centro Asturiano de La Habana” sic (46).
- 1862: Fallece su suegro “Manuel González Carvajal en su quinta residencial de la barriada del Cerro en
La Habana, dejando a sus herederos una importante fortuna. La testamentaría estipulaba el reparto entre
la viuda Da María de Jesús Álvarez Cabañas y los tres hijos de ambos” sic (47).
- 1876: Fallece Anselmo González del Valle Fernández-Roces en Madrid. Acerca de ello nos dice Berni:
“Durante toda la década de 1860 y hasta su muerte acaecida en 1876, D. Anselmo González del Valle
continuó prosperando en los negocios vinculados con el tabaco, que abarcaban posesiones agrícolas,
acciones en ferrocarriles y operaciones de crédito. En 1870 había delegó la gerencia de sus bienes con
amplios poderes al comerciante D. Manuel Prendes Hevia. Obtuvo la Orden de Carlos III y cuando se
dirigían a él lo trataban de Excelentísimo Señor. El matrimonio tuvo dos hijos, Anselmo y Martín González
del Valle y González-Carvajal, quienes a partir de la muerte de su padre en 1876 y hasta el deceso de su
madre Doña María de Jesús González-Carvajal el 30 de septiembre de 1.881 en la Habana, heredarían la
imponente fortuna que les correspondía por herencia” sic (47).
SOBRE, JUNTO Y BAJO ESTAS LINEAS: Arriba, dibujo con la efigie de Anselmo González del
Valle González-Carvajal, hijo mayor de Anselmo González del Valle Fernández-
Roces. Retratado en Oviedo por José F. Cuevas, hacia 1874; cuando Anselmo, acababa de licenciarse
Derecho y tenía veintidós años (imagen recogida del magnífico blog de Juan Alberto Berni: “El
coleccionista de vitolas de puros” al que agradecemos nos permita divulgarla). Al lado, el palacete de
Anselmo González del Valle Carvajal en Oviedo. Se situaba en la Calle Toreno, frente al Parque de
San Francisco y fue construido en 1885, bajo el proyecto y dirección de Juan Miguel de la Guardia. Al
morir su mujer en 1903, Anselmo González del Valle queda destrozado y decide trasladarse vivir a la Calle
Santa Susana. Vendiendo el palacete a Concha Heres; una indiana casada con un tío de ella, llamado
Manuel del Valle. Finalmente, el palacio fue adquirido por Pedro Masaveu, que guardaba allí su colección
de pianos de cola y utilizaba la casona para dar conciertos privados. El terreno y edificio fue comprado por
el Banco de España y demolido en 1978; con la enorme sorpresa de los habitantes de Oviedo, que no podían
dar crédito a que el ayuntamiento hubiera concedido el permiso de derribo de tan preciado inmueble. En
imágenes más abajo, comento lo que me narró sobre esta casona mi primo Jose Ma. Gómez-Morán; que
vivía muy cerca (en la Avenida de Galicia) cuando todavía estaba en pie ese “chalet de Concha Heres”.

Abajo, otra fotografía del palacete de Anselmo González del Valle, conocido en Oviedo como
“el chalet de Concha Heres” (su segunda propietaria).

III - Anselmo González del Valle y González-Carvajal (La Habana 26 ctubre 1852 – Oviedo 15
septiembre 1911):
Para recoger los datos más importantes sobre su vida, vamos a resumir la biografía que
presentó Fidela Uría en el aniversario de su centenario. Obra ya citada en (19) que resumiremos
brevemente, junto a otro texto sobre la contribución a las empresas vitivinícolas de este emprendedor (LA
MODERNIZACIÓN DEL VINO DE CANGAS), que recogemos por entero en cita (49) -apuntaremos que en
España firmaba como Anselmo González del Valle y Carvajal (prescindiendo del segundo Gónzalez)-.
-1852: Nace en La Habana, hijo primero de Anselmo González del Valle Fernández-Roces y de Ma Jesús
González-Carvajal Álvarez-Cabañas. Tuvo dos hermanos (Emilio Martín, que fue nombrado Marqués de la
Vega de Anzo) y Ma. Mercedes, que muere de niña. Tras el fallecimiento de su hermana -en 1862- sus padres
se separan definitivamente.
-1858: Su padre (Anselmo González del Valle y Fernández-Roces) se convierte en uno de los tabaqueros más
importantes de Cuba y uno de los hombres más ricos del Caribe, al comprar la empresa de su suegro
(Cabañas y Carvajal). Posteriormente se hará con gran parte de la empresa de ferrocarriles cubanos.
-1859: Su madre se traslada a vivir a Estados Unidos; los hijos quedan al cuidado del padre en La Habana. El
matrimonio poco después se separa, tras morir su única hija.
-1860: “Anselmo comenzó los estudios de primaria en el Colegio de Belén de La Habana y con seis o siete
años, se inicia en el arte de la música con un tío materno, Manuel Francisco González-Carvajal. Siendo aún
muy pequeño los padres de Anselmo se separan, y él y su hermano Emilio Martín quedan al cuidado del
padre. Pocos años después los dos hermanos son enviados a vivir a Oviedo, permaneciendo el padre en La
Habana al frente de sus numerosos negocios. Anselmo y Emilio Martín se instalan en una amplia casa en
la calle Cimadevilla ” sic (19)
-1862: Su abuelo materno (Manuel González-Carvajal) muere en La Habana. Su hermana Mercedes, había
fallecido de niña pocos meses antes. Se separan definitivamente sus padres. El padre envía a Anselmo y su
hermano Martín, a formarse en Oviedo.
-1863: “En 1863 los dos hermanos comienzan sus estudios de bachillerato en el Instituto de Segunda
Enseñanza de Oviedo, donde Anselmo se gradúa como Bachiller en Artes en 1869. En aquella época
coincidieron en el Instituto de Oviedo con los escritores Leopoldo Alas (Clarín) y Armando Palacio Valdés”
“Tanto Clarín como Palacio Valdés relatan en sus obras como organizaron en la casa de los González del
Valle una especie de ateneo cultural juvenil en el que hablaban de historia, literatura o arte, representaban
obras teatrales, etc. Y parece que ya en su adolescencia González del Valle destacaba como pianista, tal
como señala Palacio Valdés” sic (19).
-1872: “Anselmo González del Valle se licencia en Derecho Civil y Canónico en 1872 por la Universidad de
Oviedo; realiza el primer y último año en Oviedo y los cursos intermedios en Salamanca y Madrid. Parece
que Anselmo estudió la carrera para satisfacer a su familia con un título universitario, ya que nunca
ejerció la abogacía y, de cualquier forma, tampoco lo necesitaba porque contaba con una gran herencia
familiar” (..) “En estos primeros años de juventud González del Valle realiza continuos viajes a diversas
ciudades de Europa, especialmente a París. Además, empieza a comprar partituras publicadas por las
grandes casas editoriales europeas, especialmente de música pianística.” sic (19).
-1874: “contrae matrimonio con María Dolores Sarandeses y Santamarina, que había sido compañera
suya en las clases de música con Víctor Sáenz. A partir de entonces finalizan los viajes de Anselmo, y la
actividad como concertista; se centra en el pequeño círculo de su familia y amistades. Sin embargo, pasa a
un primer plano la faceta de compositor” sic (19). Hemos de destacar que estaba enormemente unido a su
esposa; con la que tuvo trece hijos y a la que consideró su pareja, su mejor amigo y su gran amor en la vida.
-1876: Fallece en Madrid su padre Anselmo González del Valle Fernández-Roces. Que deja una enorme
fortuna a sus dos hijos (Anselmo y E.Martín).
-1878: Compra en Cangas de Narcea -donde estaba unido por motivos familiares- diversas propiedades y
tierras; entre ellas veintiún hectáreas de viñedo. Desde entonces visitará anualmente Cangas; principalmente
durante la vendimia. Fue el promotor de innumerables proyectos en la zona y modernizador del concejo.
BAJO ESTAS LINEAS: Etiqueta de vinos producidos por Anselmo González del Valle.

-1879: “González del Valle es nombrado académico correspondiente de la Academia de Bellas Artes de San
Fernando, cuya sección de música se había creado recientemente. Tenía por entonces 27 años y ya era una
de las personas de más relieve en la región, tanto desde el punto de vista social como cultural” (...) “Llegó a
poseer una colección de más de 20.000 partituras; una parte de esta biblioteca la conservan los nietos del
compositor y la otra fue adquirida en 1947 por el Instituto Español de Musicología”. sic (19)
- 1883: Impulsa la creación de la Academia de Bellas Artes de San Salvador de Oviedo, que le elegirá
presidente vitalicio.
-1884: “fue uno de los principales promotores de la Escuela Provincial y Elemental de Música de Oviedo,
origen del actual conservatorio. La apertura de la Escuela de Música tiene lugar en el año 1884, en el seno
de la Academia Provincial de Bellas Artes de Oviedo” sic (19).
-1885: Se terminan las obras de su palacio, obra de Juan Miguel de la Guardia, construido en la calle Toreno
de Oviedo (frente al Campo de San Francisco). En este palacete guardaba una de las mejores bibliotecas
musicales, con más de 20.000 ejemplares, que cedía a todos cuanto lo solicitaban. Allí se celebraron las
reuniones culturales más importantes de la época, con la asistencia de grandes músicos, escritores y artistas.
Fue un verdadero ateneo de la cultura, donde Anselmo González del Valle recibió a lo más florido del arte y el
intelecto; ayudando también a quienes lo necesitaban.
JUNTO Y BAJO ESTAS LINEAS: Al lado, vista aérea del hoy demolido palacio de Anselmo
González del Valle, en pie hasta 1978. La foto ha sido tomada del blog de Ignacio García de
Tuñón (50) , en su capítulo dedicado a este edificio llamado por entonces “Chalet de Concha
Heres”.
Abajo, fotografía de la segunda propietaria del palacete: Concha Heres (51) . Conocida como
“la perla del caribe” (por su belleza y elegancia) se casó con su tío Manuel del Valle; veintiséis años mayor
que ella y que regresó rico a Asturias, tras lograr fortuna en Cuba. Después de contraer matrimonio, se
traslada a vivir junto a su marido en la isla, hasta que deciden volver (al sentirse él viejo y cansado). Fue
entonces cuando deciden comprar el palacete que dejó vacío Anselmo González del Valle, al morir su mujer
(en 1901). Acerca de ello, nos dice Jose Ignacio Gracia Noriega (52) :
El palacio fue obra de “Juan Miguel de la Guardia, arquitecto municipal, y Javier Aguirre, arquitecto de la
Diputación. A La Guardia se deben los planos de la quinta que con el tiempo se llamaría de Concha Heres. La
cual, por cierto, no fue construida para Manuel Valle, sino para otro indiano de Cuba, Anselmo González del
Valle, el cual adquirió la finca del Villazón, situada entre el Hospicio, la actual calle Uría y el campo de San
Francisco, y allí edificó su residencia, en la parte que ahora corresponde a la calle Toreno. El hijo de González
del Valle era músico eminente, por lo que el palacete «fue lugar de encuentro, no sólo para los músicos
ovetenses, sino para todos cuantos llegaban a la ciudad -escribe Juan de Lillo-. Y como consecuencia de sus
viajes por España y por el extranjero, mantuvo una excelente relación con diversas personalidades, entre las
cuales figuraba Saint-Saens, así como el maestro Bretón, que le dedicó su zarzuela «La Dolores». Las veladas
en los salones del palacete tenían su repercusión, incluso fuera de la ciudad, y en no pocas ocasiones la
sociedad ovetense fue testigo del estreno de algunas de sus obras más celebradas, la mayor parte de las cuales
sobre temas asturianos y algunas dedicadas a Cuba, su país de nacimiento, cuando todavía era colonia
española. Los músicos ovetenses Víctor Sáenz, Baldomero Fernández y Saturnino del Fresno fueron también
asiduos del palacete”.
(...)
“Mas al quedar viudo el joven Anselmo González del Valle trasladó su residencia de la finca de la calle de
Santa Susana, que había sido propiedad del doctor Roel, autor de «Etiología de la pelagra», en el lugar donde
ahora se encuentra el instituto Alfonso II, vendiendo el palacete al también indiano y también de Cuba
Manuel Valle. La finca de Concha Heres, posteriormente adquirida por Pedro Masaveu, siguió manteniendo
su aspecto musical, aunque ahora silencioso, ya que parece ser que el magnate almacenaba en ella su
colección de pianos de cola” -sic cita (52) -.
JUNTO Y BAJO ESTAS LINEAS: dos imágenes que presenta Ignacio García de Tuñon en su
blog “Arquitectura de Oviedo” (al que agradecemos nos permita divulgarlas) ver cita (50) .

Al lado, foto de los techos en la subida a la escalera del palacio de Concha Heres, levantado
por González del Valle -imagen de Efrén García, publicada en “El Libro de Oviedo”, y en
“Arquitectura del Hierro en Asturias”, de Fernandez Molina y González Moriyon
respectivamente-.
Abajo, foto del exterior del palacete. Imagen de Efrén Garcia, publicada en “El Libro de
Oviedo”, y en “Arquitectura del Hierro en Asturias”, de Fernández Molina y González
Moriyon respectivamente.
JUNTO Y BAJO ESTAS LINEAS: Al lado, el edificio mientras era demolido en 1978 (foto de
García de Tuñon, al que agradecemos nos permita divulgarla).

Abajo, el palacete poco antes de ser derribado en 1978 (foto de Ignacio García de Tuñón, al
que agradecemos nos permita divulgarla). Mi primo Jose Ma. Gómez-Morán Albornoz fue quien me
envió distintas imágenes del inmueble (cuando estaba aún en pie); comentándome que entró algunas veces
en su interior -antes de 1978-. Tendría por entonces este familiar mío unos dieciséis años y vivía muy cerca
(en la Avda. de Galicia); por lo que en algunas ocasiones accedió al palacete, viéndolo antes de que lo
tirasen. Comenta que estaba saqueado, aunque no se habían llevado los enseres de gran peso; por lo que
conservaba escaleras, chimeneas y enormes puertas. Al parecer, tenía una subida central de mármol
espectacular, al igual que existían molduras y otros adornos en piedra (en las paredes). También se
hallaban las cocinas de carbón y las calderas antiguas, en las zonas de servicio. Las habitaciones estaban
en su distribución original, aunque los suelos de tarima y los techos pintados, se encontraban ya podridos o
muy dañados. Comenta mi primo “Chema” Gómez-Morán que paseando por el interior de aquel palacio
abandonado, se podía captar la riqueza de su pasado e imaginar el modo en que se desarrollaba la vida en
sus estancias. Para terminar, narra que una de las cosas más llamativas eran sus rejas exteriores; que por
entonces todavía tenían restos de oro en sus lanzas. Son solo estas verjas de tipo versallesco lo que se
conservó al levantar allí un nuevo edificio moderno; en cuyo subsuelo se construyó un aparcamiento
(anulando todo vestigio del antiguo palacete).
-1886: Desde este año estudia enología, junto a sus amigos franceses; comprendiendo numerosos progresos
en la industria del vino. Se une a viticultores conocidos para crear un nuevo “caldo” en Cangas de Narcea.
-1887: “intervino en la creación en 1887 de la Compañía de Ferrocarriles Económicos de Asturias.
También colaboró en el nacimiento de otras empresas como la Sociedad Industrial Santa Bárbara, la
fábrica de cervezas El Águila Negra o la Unión Española de Explosivos. Paralelamente a la aparición de
sociedades industriales se forman otras de tipo cultural y benéfico destinadas a paliar las necesidades de la
nueva clase obrera.” sic (19).
-1891: Logra que llegue a Colloto el tren; como consejero de ferrocarriles de Asturias. Asiste a la inaguración
y al primer viaje hasta ese pueblo (junto a cien invitados ilustres) -cita tomada de Bustamante-.
-1895: “Otra práctica que introdujo González del Valle fue la mezcla de vinos, tanto del país como de
Castilla. Al mezclar el vino de afuera lo que buscaba era subir la graduación y bajar la acidez
característica del vino de Cangas, con el objeto de hacer un vino más agradable a los gustos de los
potenciales clientes de fuera de Cangas del Narcea. En 1895 compró para este fin toda la producción del
vino añejo y de ese año del conde de Toreno”. Sic (50)
-1900: Se abre la fábrica de Águila Negra en Colloto, uno de sus consejeros y quien más apoyó este proyecto
fue Anselmo González del Valle. El recinto industrial se construyó junto a la estación del tren y sobre el solar
en que antes estuvo la embotelladora de Sidra Princesa.
-1901: “muere, a los cincuenta años, la esposa de Anselmo, víctima de una larga enfermedad. Esto supone
un duro golpe para el músico del que ya nunca se repone; queda entonces al cuidado de su numerosa
familia, pues el matrimonio tenía trece hijos, algunos de los cuales eran muy pequeños al morir su madre”
sic (19). Estaba completamente unido a su mujer; con la que compartió aficiones y pasiones. Ella era también
pianista y actuaba como asesora de sus proyectos. Al enviudar, cierra su palacio de la esquina entre el Parque
de San Francisco y Toreno, para trasladarse a vivir a la Calle Santa Susana (en Oviedo). Comienza a
enfermar; su diabetes se acelera desde entonces.
-1908: “creación de la Sociedad Filarmónica de Oviedo en 1907, a la que seguirán la de Gijón en 1908 y la
de Avilés en 1918. González del Valle fue una figura fundamental en el origen de la Sociedad Filarmónica
de Oviedo y figuró como Presidente de honor de la misma en sus primeros años”. Sic (19). Será presidente
vitalicio de la Filarmónica de Oviedo, a cuyo proyecto donará grandes cantidades de dinero propio.
-1911: Fallece en septiembre, de un infarto. Tras la muerte de su mujer su salud se había debilitado
enormemente. Además, este año recibe en marzo la noticia del deceso de su único hermano (Emilio Martín),
que expiró en Córdoba; todo lo que pudo afectarle especialmente. “La producción musical de González del
Valle es una de las más importantes, tanto en calidad como en número, de la segunda mitad del XIX en
Asturias; se han catalogado unas setenta composiciones suyas. Además, prácticamente la totalidad de esta
música fue publicada, casi siempre por destacadas editoriales europeas y españolas”. Sic (19) .
Fue famoso como mecenas de las artes y de la industria; gastando grandes sumas de capital
en proyectos filantrópicos. Destaca especialmente, su aportación a la Filarmónica de Oviedo,
la creación de la Academia de Bellas Artes de Asturias y la difusión de escuelas de música por
todo El Principado. Aunque su mayor fama fue la de ser hombre bueno y generoso; ayudando
a todos, cuanto pudo. Usó una gran parte de su fortuna en intentar mejorar la educación y las
condiciones de vida de quienes le rodearon. Fue quien más impulsó a José Cima en sus
comienzos, llegando a apoyarle económicamente cuando no había logrado todavía la
champanización. Un momento en que mi bisabuelo necesitaba dinero para ampliar el estudio
de química sobre la sidra y crear la fábrica (hacia 1875). En Colloto, Anselmo González del
Valle Carvajal, creó la fábrica Águila Negra en 1900; después de haber logrado que llegase el
tren, en el año 1891.

JUNTO Y BAJO ESTAS LINEAS: dos fotografías de la fábrica de cervezas Águila Negra, de
Colloto; tal como se encontraba hace unos años. Al lado, fachada posterior y chimenea en el
estado en que se hallaba en 2015.
Abajo, otra imagen de estas instalaciones de Colloto, como estuvo hasta su reciente
restauración. Se observa que la industria se ubica junto a la estación de tren. Tanto la llegada del
ferrocarril hasta ese pueblo, como la apertura de la cervecera, fue en gran parte obra de Anselmo González
del Valle Carvajal.
JUNTO Y BAJO ESTAS LINEAS: Dos imágenes recientes de la fábrica Águila Negra de Colloto,
que ha sido restaurada con muy buen criterio.
JUNTO Y BAJO ESTAS LINEAS: Otras dos fotos de las instalaciones de la cervecera en
Colloto, recientemente rehabilitada.

IV - Emilio Martín González del Valle y González-Carvajal (La Habana, 22 de noviembre de


1853 – Córdoba, 27 de marzo de 1911):
Segundo hijo de Anselmo González del Valle Fernández-Roces y hermano menor de Anselmo. Para redactar
una cronología biográfica, nos basaremos principalmente en cuanto nos relata Covadonga de Quintana y
Bermúdez de la Puente en su trabajo: UNA APROXIMACIÓN A LA FIGURA DEL MARQUÉS DE LA VEGA
DE ANZO (53) y en varias reseñas escritas sobre este interesante personaje; que fue jurista, político y
escritor.
-1853: Nace en La Habana, hijo de Anselmo González del Valle Fernández-Roces y de Ma. Jesús González-
Carvajal (heredera de la tabaquera Cabañas Carvajal, que pasó a ser regentada por su marido desde 1858).
“El matrimonio tuvo tres hijos. La menor, M.ª Mercedes, murió siendo niña. Los varones, Anselmo y
Emilio Martín, se educaron en el colegio Belén de La Habana, regentado por los jesuitas, pero marcharon a
Oviedo a continuar sus estudios. Su padre permaneció durante un tiempo en La Habana y su madre se fue
a vivir a los Estados Unidos” sic (53).
-1858: Su padre (Anselmo González del Valle y Fernández-Roces) se convierte en uno de los tabaqueros más
importantes de Cuba y uno de los hombres más ricos del Caribe, al comprar la empresa de su suegro
(Cabañas y Carvajal). También adquiere gran parte de la industria de ferrocarriles cubana.
-1859: Su madre se traslada a vivir a Estados Unidos; los hijos quedan al cuidado del padre en La Habana. El
matrimonio poco después se separa, tras morir su única hija.
-1860: Anselmo y E. Martín comenzaron "los estudios de primaria en el Colegio de Belén de La Habana y
con seis o siete años, se inicia en el arte de la música con un tío materno, Manuel Francisco González-
Carvajal. Siendo aún muy pequeño los padres de Anselmo se separan, y él y su hermano Emilio Martín
quedan al cuidado del padre. Pocos años después los dos hermanos son enviados a vivir a Oviedo,
permaneciendo el padre en La Habana al frente de sus numerosos negocios. Anselmo y Emilio Martín se
instalan en una amplia casa en la calle Cimadevilla ” sic (19)
-1862: Su abuelo materno (Manuel González-Carvajal) muere en La Habana. Su hermana Mercedes, había
fallecido de niña pocos meses antes. Se separan definitivamente sus padres. El progenitor envía a Anselmo y
su hermano E.Martín, a formarse en Oviedo.
-1863: "los dos hermanos comienzan sus estudios de bachillerato en el Instituto de Segunda Enseñanza de
Oviedo" (...) se instalaron "en una casa de la calle Cimadevilla, al cuidado de un tutor, e ingresaron en el
Instituto de segunda enseñanza en 1863. Allí trabaron amistad con Leopoldo Alas Clarín, Armando Palacio
Valdés y Adolfo Álvarez-Buylla y González-Alegre, con quienes fundaron un Ateneo donde representaron
algunas obras de teatro de la autoría de Clarín” sic (53).
-1869/79: “Comenzaron los dos hermanos la licenciatura en Derecho en la Universidad de Oviedo en 1869
y se trasladaron a las Universidades Central y de Salamanca para seguir los cursos intermedios. En
Madrid compartieron piso con su primo, Raimundo Fernández-Villaverde, en la plaza del Ángel. Allí,
Emilio Martín forjó amistad con Marcelino Menéndez Pelayo, José Canalejas y Jacinto Octavio Picón, e
intervino en actividades de carácter cultural desarrolladas en el Ateneo Científico, Literario y Artístico y en
la Academia de la Jurisprudencia, principalmente. Además, comenzó a colaborar en revistas y diarios
como La Política o La Ilustración Española y Americana, con artículos que reunió en dos volúmenes que
publicó en Madrid, 1872, con el título Recuerdos de la juventud. Ese mismo año publicó también en Madrid
su primer libro de poesía, Un libro más (versos de estudiante). Esta temprana pasión literaria continuó con
la publicación en 1879 del libro Asturianos ilustres, obra que contiene apuntes biográficos del arzobispo
Valdés, el cardenal Cienfuegos Sierra, el marqués de Santa Cruz, los condes de Toreno y Campomanes y
Alonso de Quintanilla, y con la publicación en 1882 de una antología poética, elogiada por Menéndez
Pelayo, titulada La Poesía lírica en Cuba. Apuntes para un libro de biografía y crítica” sic (53).
-1872: “El 6 de febrero de 1872 contrajo matrimonio con Julita Fernández de Miranda y Vives, hija del
general Pablo Fernández de Miranda y de LlanoPonte y de Raimunda de Vives y Amat, con la que tuvo
ocho hijos: Martín -sobre cuya figura versa el presente trabajo-, Anselmo, Pablo, Sebastián, Julita,
Salvador, América y M.ª de Jesús 1873” sic (53)
-1876: Fallece en Madrid su padre, Anselmo González del Valle Fernández-Roces. Que deja una enorme
fortuna a sus dos hijos (Anselmo y E.Martín).
-1874/79: “Tras terminar la licenciatura en Derecho en la Universidad Central, se doctoró en Derecho
civil con una tesis titulada De la propiedad literaria, que leyó el 27 de junio de 1874 y que vio la luz ese
mismo año. Casi dos meses después, el 22 de agosto de 1874, fue designado catedrático supernumerario de
la Facultad de Derecho de La Habana, para cubrir la vacante por fallecimiento del catedrático José
Cayetano Arazoza. Ignoro el tiempo que Emilio Martín residió en La Habana y si viajó allí con su mujer
para ejercer su cátedra. Lo cierto es que parece que fue allí donde nació su preocupación por la situación
política de Cuba, lo que le llevó a optar por el acta de diputado por el partido conservador Unión
Constitucional y por la provincia cubana de Pinar del Río en 1879, un año después de terminada la Guerra
de los Diez Años” sic (53)
-1881: “su defensa de una mayor autonomía para Cuba le hizo regresar a España, para enfrentarse en las
Cortes a sus compañeros de Unión Constitucional. Ante la oposición de sus correligionarios y, tras publicar
un Manifiesto a los cubanos justificatorio de su convicción, renunció a su escaño en 1881. Ese año le fue
concedida la gran cruz de la Orden de Isabel la Católica” sic (53)
-1884/91: “Regresó después a la política y fue elegido jefe del partido liberal monárquico en Asturias y
diputado a Cortes, esta vez por Luarca, en 1884. Posteriormente, fue designado Jefe Superior de la
Administración Civil y en 1889 le fue concedido el marquesado de la Vega de Anzo. Concurrió a las
elecciones de 1893 y fue elegido senador por Lérida” sic (53)
-1908: Su primogénito, también llamado Martín, contrae matrimonio con la hija de Policarpo Herrero; el
famoso empresario fundador del banco que lleva su nombre. Ella, llamada Pilar Herrero y Collantes, sería
nombrada baronesa de Grado. Por su parte, el hijo heredó el título de marqués de la Vega de Anzo y dedicó
su vida a la política -a mi juicio con poco acierto, en algunas ocasiones; pues no tuvo ni la inteligencia ni el
sentido de justicia de su padre-. Normalmente se llama Martín González del Valle a este primogénito, casado
con Pilar Herrero; denominándose Emilio Martín, al progenitor.
-1911: Murió en Córdoba, en 1911, donde trataba de buscar mejor clima para su delicada salud. Sus restos
descansan con los de su primera mujer, en el ala derecha de la iglesia de San Pedro de Grado sic
(53). Hemos de destacar que fallece el mismo año que su hermano Anselmo. A mi juicio, el fallecimieno de
Emlio Martín en marzo, afectó de manera decisiva a Anselmo, que expira en septiembre (con la salud muy
mermada desde la desaparición de su mujer) -la biografía de Emilio Martín, tal como la redacta la Real
Academia de la Historia, se recoge en nuestra cita (54) -.

JUNTO Y BAJO ESTAS LINEAS: Al lado, fotografía de Ma. del Carmen González-Carvajal
(marquesa de Avilés y de Pinar del Rio), hermana de Ma. Jesús González-Carvajal, madre
de Anselmo y E. Martín González del Valle y Carvajal.
Abajo, E. Martín González del Valle y Carvajal, I marqués de la Vega de Anzo. Su enorme
intelecto y su lucha por la estabilidad en Cuba; pretendiendo llegar a un acuerdo (para que
a isla se mantuviera como una autonomía semi-independiente de España). Le llevó a
enemistarse con todas las facciones, políticas debiendo abandonar ese mundo durante un decenio. Pese a
ello, su labor como empresario y la de mediador entre La Habana, Estados Unidos y las
fuerzas del poder españolas; le valieron el nombramiento de marqués de la Vega de Anzo.
JUNTO Y BAJO ESTAS LINEAS: Al lado, fotografía de los dirigentes del Centro Asturiano de
la Habana en 1900.

Abajo, Certificado de asociado al Centro Asturiano de la Habana, enmarcado. Pertenece a


un socio que se dio de alta en 1928. Observemos que el número de miembro es el 84.449; lo
que nos da una idea de la importancia de esta entidad con casi cien mil asociados.
V – Los hermanos Fernández-Roces y su sobrino “Pepín”:
Para desarrollar las biografías de los siguientes personajes, tan solo podemos acudir a dos
fuentes de importancia: La primera y más documentada, son los libros y artículos del cronista
de Colloto: Francisco Bustamante. La segunda, es el magnífico blog de Juan Alberto Berni
-antes citado (57) -. En lo que se refiere a Bustamente Alonso; recientemente ha publicado una
preciosa obra llamada EL SUEÑO DEL INDIANO (biografía de Pepín Rodríguez) -Oviedo
2020- . Que recoge los pormenores y cuanto vivió este filántropo e inigualable empresario
collotense, llamado José Rodríguez Fernández-Roces. Que estudió en La Habana y en Estados
Unidos (gracias a la ayuda de sus tíos) y que jamás olvidó su lugar de origen. Porque Don Pepín
regresaba anualmente a su pueblo natal, muy cercano a Oviedo y que era un barrio de la capital; donde el
magnate de los puros tenía un precioso chalet. Más tarde, donó una gran cantidad de dinero para
construir y subvencionar las escuelas de Colloto, que tomaron el nombre de su benefactor
(Pepín Rodríguez). Quien tras hacerse con la mayor parte de la marca de puros Romeo y
Julieta -junto a otras tantas grandes firmas-; dedicó parte de su vida y ganancias, a obras de
beneficencia.

Esos enormes logros empresariales del collotense José Rodríguez fueron alcanzados junto a
sus “padrinos”, los hermanos de su madre (Antonio y Pedro Fernández-Roces). Pese a su
grandeza como hombre de negocios y filántropo; no encontramos a día de hoy una sola nota biográfica en
Wikipedia, ni en la Real Academia de la Historia, donde mencionen a Don Pepín Rodríguez (menos a sus
tíos; los Fernández-Roces Cimadevilla). Aunque todos ellos se consideran entre los más importantes
tabaqueros de su tiempo; logrando tan solo con Romeo y Julieta vender más de dieciocho
millones de puros al año (y un total de veinticinco, si sumamos otras marcas adyacentes).
Asimismo, Don Pepín y sus tíos, contaban entre sus clientes con gran parte de los monarcas
europeos y con los políticos de mayor importancia (especialmente, personajes como Churchill). Para
quienes fabricaban series especiales de cigarros, cuyas vitolas decoraban con sus nombres, caras y nombres.

Así pues, para la biografía de Don Pepín y los hermanos de su madre (que tanto le ayudaron);
vamos a partir desde los datos que aporta en sus libros Bustamante Alonso. Unidos a cuanto
también recoge sobre el empresario y sus tíos, Juan Alberto Berni González; en su
maravilloso blog “el coleccionista de vitolas de puros” (57) . Pero antes de comenzar, hemos a
retroceder en nuestras exposiciones; con el fin de recordar quiénes eran los hermanos
Fernández-Roces. Ricos tabaqueros que llevaron a Pepín hasta La Habana, cuando tan solo
era un niño de nueve años. Para conocer los antecedentes de estos tíos de Pepín, hemos de hacer
memoria de lo antes narrado. Recordando que Tomás Fernandez-Roces (nacido en Colloto en
1731) tuvo diez hijos con María García. Entre ellos llegaron a sobrevivir hasta edad casadera al menos
cuatro (que conozcamos): Pedro, Antonio, Manuel y Bárbara. La menor de todos, nacida a fines
del siglo XVIII, contrae matrimonio antes de 1820 con un vecino de San Claudio (Oviedo) de
nombre Juan Antonio González del Valle y de ambos nace solo un hijo: Anselmo González del
Valle y Fernández-Roces. Sabemos que la familia González del Valle tenía numerosos
intereses en La Habana, desde fines del siglo XVIII (entre los que había varios médicos,
gobernadores y juristas, asentados en la isla). Por su parte, este Anselmo González del Valle -hijo de
la collotense Bárbara Fernández-Roces- se casa en 1852 con Ma. Jesús González-
Carvajal (heredera de uno de los mas ricos hacendados del tabaco) y pasa a controlar gran parte de
esa industria. Por entonces acudirán a Cuba trabajar con este potentado, varios parientes
emigrados de Colloto; entre los que se encontraban hermanos de su mujer y hasta José
Cima (que vive desde 1855 y 1870 en la Isla, regresando en 1871 para casarse con Ma.José Fernández-Roces;
sobrina de los anteriores). Finalmente se trasladarán a La Habana dos primos de Anselmo
González del Valle, a los que el gran empresario tomará como hombres de confianza: Antonio
y Pedro Fernández-Roces Cimadevilla. Estos dos, serán años después los “padrinos” de Don
Pepín; cuando, tras la muerte de su primo Anselmo, se convierten en los propietarios de gran parte de la
tabaquera Cabañas y Carvajal.

JUNTO Y BAJO ESTAS LINEAS: Dos imágenes del chalet de Antonio Fernández-Roces
Cimadevilla en Colloto Al lado, fotografía de comienzos de siglo (que nos hizo llegar
Bustamante Alonso)
Abajo, el mismo chalet en imagen actual.
JUNTO Y BAJO ESTAS LINEAS: Al lado, el chalet de Pedro Fernández-Roces Cimadevilla, en
Colloto. Posiblemente fue obra de Juan M. de la Guardia, quien construye “las escuelas” de
Pepín en 1910.

Abajo, fotografía de ambos hermanos, tomada hacia 1903, cuando adquieren puros Romeo
y Julieta, junto a su sobrino Pepín.

Siguiendo con la historia de los hermanos Fernández-Roces; tras morir en 1862 el suegro de
Anselmo González del Valle; él queda dirigiendo los negocios de tabacos familiares, pero se agudizan los
problemas con su mujer. Pronto el matrimonio entre Anselmo y Ma. Jesús González-Carvajal se separa, y la
prole queda bajo la tutela paterna; quien decide mandar a sus dos hijos a Oviedo, para residir y estudiar. En
ese momento Anselmo, dejará sus empresas tabaqueras principalmente en manos de sus
primos emigrados a Cuba: Antonio y Pedro Fernández-Roces. Sobre los referidos hechos,
Bustamante Alonso narra cuanto sucedió, mencionando primero a los tíos de Anselmo
González del Valle Fernández-Roces (Manuel y Pedro); que emigran hacia 1820. Pasando más
tarde a la siguiente generación de primos y sobrinos, que llegará desde Colloto a Cuba desde
1852, cuando este Anselmo se convierte en uno de los hombres más ricos del Caribe, al dirigir
los tabacos de su suegro (Cabañas y Carvajal).
Sobre las dos generaciones que trabajan en Cuba (los hijos de Tomás Fernández-Roces y los
nietos), narra en su libro Bustamante Alonso:
"Los siguientes emigrantes destacados fueron unos collotenses, que alcanzarían grandes
fortunas. Estos fueron Antonio Fernández-Roces y su hermano Manuel, establecidos en La
Habana hacia 1820, donde comienzan a hacer un pequeño patrimonio, gracias a su buen
hacer y al negocio del tabaco. Unos años antes, en 1802, su hermana Bárbara Fernández-
Roces se había casado en Colloto con Juan Antonio Gónzález del Valle, uno de los grandes
hombres de negocio del siglo XIX” ( ...) “Después llegarían más familiares de estos dos
hombres” -p.7 (10) -.

Acerca de la siguiente generación; sigue narrando Bustamante Alonso que Anselmo González
del Valle (hijo de Bárbara y Juan), nació en Oviedo en 1820 y conoció la emigración a través
de los hermanos de su madre: Manuel y Antonio Fernández-Roces; quienes llevaban años
establecidos en la isla. Así es como en 1840, Anselmo decide irse a hacer fortuna (con unos
veinte años de edad); cuando otro tío suyo fue destinado a la Habana: Pedro Ma. Fernández-
Villaverde González del Valle. Solo una década después de su marcha, Anselmo ya gozaba de
cierta posición y se casó con la hija del propietario de tabacos Cabañas y Carvajal; lo que le
dio pronto entrada en el mundo de los más grandes hacendados. En los siguientes años, su
suegro le dejó manejar gran parte del negocio; siendo entonces cuando llegarán sus primos
Antonio y Pedro Fernández-Roces Cimadevilla (para colaborar con él).

Esta segunda parte de la historia la narra Bustamante Alonso del siguiente modo: “se casa
Anselmo con la reina del tabaco en 1851, Ma. Jesus González-Carvajal, hija del empresario
González-Carvajal dueño desde 1848 tabacos “Hija de Cabañas y Carvajal”, en un
matrimonio de conveniencia para unir dos dinastías del tabaco (...) “diez años más tarde, el
yerno comprará la marca de su suegro y se hace uno de los hombres más ricos de Cuba”
( ...) “Después llegarían más familiares de estos dos hombres como sus primos Pedro y su
hermano Antonio (Fernández-Roces), quienes a su vez abrirían la puerta de entrada para
sus sobrinos, entre ellos José Rodríguez (Pepín Rodríguez)” -p.7;8;9 (10) -. Estos llegados en
la segunda generación fueron principalmente los Fernández-Roces Cimadevilla; nietos de
Bárbara y Juan (González del Valle) y primos de este Anselmo, que fue unos de los mayores
potentados del Caribe. Quien al separarse de su mujer. pone en manos de esos primos
(Antonio y Pedro Fernández-Roces) gran parte de su negocio. Mandando a sus hijos a España
-Anselmo y E.Martín-, con el fin de que se formasen como intelectuales y no como
empresarios tabaqueros.

Es en ese momento, cuando se produce lo que ya hemos narrado y que recoge Bustamante
con las siguientes palabras: De los “hijos de Francisca Cimadevilla y Pedro Fernández-Roces;
el primero fue Pedro, nacido en 1835 que emigra acuba con unos quince años. A los pocos
años triunfa en el tabaco y pasa el testigo a su hermano Antonio”, que también se hace rico
allí. El menor, llamado Gregorio y apodado “gorín” se queda en Colloto ocupándose de la
familia. La cuarta hija fue Josefa Fernandez-Roces Cimadevilla y estaba por entonces
pasando una gran crisis económica; era madre de dos niños y el mayor, llamado José
Rodríguez Fernández-Roces (nacido en 1866), fue enviado por sus tíos Antonio y Pedro hasta la Habana.
Quienes al no tener descendencia, le educaron como a un hijo, llevándole a los mejores colegios y
universidades de Estados Unidos. Convirtiéndole en uno de los mayores empresarios del tabaco; pues este
proahijado de los hermanos Fernández-Roces fue el famoso “Pepín Rodríguez”, cuya
biografía vamos a resumir a continuación:
JUNTO Y BAJO ESTAS LINEAS: Dos imágenes del libro de Bustamante Alonso dedicado a
Pepín Rodríguez. Al lado, cartel de la presentación de la obra, en el centro cultural de
Colloto el pasado 28 de febrero.
Abajo, Portada del libro, con una foto en la parte superior de los puros Romeo y Julieta;
junto a las escuelas y al empresario que las fundó (zona inferior de la caratula)

BAJO ESTAS LINEAS: el chalet de Pepín Rodríguez en Colloto; en los años en que estuvo
habitado por el empresario; quien anualmente visitaba su pueblo natal. Fue obra de Juan
M. de la Guardia, el mismo arquitecto que construye “las escuelas”; inaguradas en 1910 (a
la vez que el chalet).
VI – Don Pepín (cronología biográfica):
-1866: El 4 de marzo, nace en Colloto José Rodríguez Fernández-Roces (Pepín Rodríguez) Sic (57) . Según
Bustamante nace el 2 de marzo, hijo de José Rodríguez y de Josefa Fernández-Roces Cimadevilla -p.2 (10) -.
-1875: Con tan solo nueve años es reclamado por sus tíos (Pedro y Antonio) viajando a La Habana. “su tío
Antonio Fernández-Roces, lo acoge en el seno de su familia e inmediatamente lo envía a uno de los mejores
colegios de La Habana, donde estudia con gran aprovechamiento. Continúa su formación en los Estados
Unidos, donde estudia durante años llegando a dominar el idioma inglés, siempre con el comercio como su
gran vocación” sic (57). Su hermano menor, llamado Antonio; queda en Colloto, junto a su padres, bajo la
protección del otros tíos suyos: Pedro y Gorín Fernández-Roces -p.10 (10) -.
-1875: “Puros ROMEO Y JULIETA. Fue fundada (...) en 1876, por dos asturianos: Inocencio Álvarez y José
García (Manín), los cuales se constituyen como socios propietarios de la marca a principios de dicho año
1876" (textualmente) -ver (58) -. Faltaban todavía casi treinta años para que Pepín comprarse la marca;
pues en estos años estudiaba en los mejores centros de La Habana y de Estados Unidos.
-1888/1902: “De vuelta a Cuba, Pepín trabaja en la pequeña fábrica de su tío Antonio, y también lo hace
en la prestigiosa compañía tabaquera de Leopoldo González-Carvajal, de la cual su tío era accionista
mayoritario. Sabía muy bien que la profesión de tabaquero se aprende desde adentro hacia fuera, pues es
la mejor forma de valorar la importancia de cada departamento en el proceso de elaboración de los
tabacos torcidos, así va pasando por todos los oficios y disciplinas de una fábrica de habanos: rezagador,
despalillador, escogedor, fileteador, torcedor, etc.” sic (57). Al regresar de Estados Unidos, donde Pepín
había estudiado en las mejores universidades, se dedica a trabajar en el tabaco. Comienza en el negocio
aprendiendo completamente el proceso (desde la plantación al empaquetado, etiquetado y distribución);
realizando todos los trabajos que su elaboración precisaba y dominando ese mundo como pocos lograron.
-1900: “En 1886, Manín García deja ROMEO Y JULIETA (...). Tras un breve periodo trabajando con otro
empresario tabaquero (un tal Montero), toma el control de la fábrica en solitario Inocencio Álvarez, que en
1900 decide vender su negocio a Prudencio Rabel, que al poco tiempo decide de nuevo venderla, pues no
había podido explotarla debidamente”. Sic (57). Por su parte, Donato Argüelles del Busto, emigrado de Gijón
que se formó en Nueva York; en 1885 había contraído matrimonio con la hija de Inocencio Álvarez, quien
lega en su yerno casi la mitad de esta empresa. Desde entonces, estaba Romeo y Julieta controlada por
Donato Argüelles y su hermano Ramón; quienes al observar que el suegro vende sus acciones a Rabel,
prefieren buscar un mejor socio. Así entrarán en contacto con Pepín y con los hermanos Fernández-Roces.
-1902: “A la edad de 37 años, podemos afirmar que Pepín había trabajado en una plantación, era un
profundo conocedor de los procesos de elaboración de tabacos torcidos, se había convertido en director de
una fábrica de tabaco de pequeño tamaño, había llegado a representar los intereses de la prestigiosa firma
Hija de Cabañas y Carvajal en el extranjero como director comercial y, cosa muy importante, disponía de
una enorme cantidad de contactos. Estaba, pues, preparado para dar el gran salto y lograr su sueño
largamente esperado: poseer una firma de tabaco propia.” sic (57).
-1902: “a los pocos primeros años de la independencia Cubana, cuando Don Leopoldo González-Carvajal
vendió su fábrica Hija de Cabañas y Carvajal a la compañía norteamericana American Tobacco Co.; Pepín
presentó su renuncia a D. Leopoldo. Éste le rogó encarecidamente que la retirara y siguiera en su empleo
provisionalmente para que la producción no sufriera quebranto durante los dos años que él tenía que
gobernarla hasta el definitivo traspaso del negocio a los norteamericanos. Pepín accedió, pero tan pronto
entró la nueva gerencia, presentó su renuncia con carácter irrevocable. El nuevo jefe de la compañía lo
llamó para informarle de lo satisfechos que estaban con su labor y rogarle que continuara en su cargo,
llegando al extremo de poner en sus manos un talonario de cheques en blanco, con licencia para fijar el
sueldo y emolumentos que considerara. Agradeció aquella deferencia, pero devolvió el talonario, diciendo:
«He resuelto marcharme definitivamente, ya que estoy decidido a comprar una fábrica de tabacos y
trabajar para mí.»” sic (57). Es en este año, cuando Pepín dejará Cabañas y Carvajal, para intentar comprar
una marca propia; terminando por adquirir Romeo y Julieta.

JUNTO Y BAJO ESTAS LINEAS: Al lado, foto-montaje realizado por Suarez y Cia. En la que
aparecen todos los propietarios que tenía la fábrica de puros Romeo y Julieta en el año
1875 (colección A. Rosal de Lagauna; imagen expuesta en el Museo del Pueblo de Gijón, a quienes
agradecemos nos permitan divulgarla). Entre las diferentes caras que vemos, debe estar Inocencio
Álvarez y (quizás) su yerno, Donato Argüelles del Busto. Podemos observar que hasta entonces
había una enorme cantidad de propietarios (o accionistas) en esta marca.
Abajo, Fotografía publicitaria de Romeo y Julieta, con los propietarios y directivos en el
año 1905. En mitad de la imagen, el edificio y sede de la fábrica en La Habana, en esta
época. En la parte superior y en el centro: Pepín Rodríguez. A su lado, sus tíos Pedro
Fernández-Roces (a nuestra izquierda) y Antonio Fernández-Roces (a la derecha). En la
parte inferior, en el centro: Ramón Argüelles del Busto (directivo y propietario) y
Baldomero Fernández (a nuestra derecha).
-1903: “El Marqués de Rabel, propietario de varias marcas de tabacos y conocedor de las intenciones de
Pepín Rodríguez, le propone la venta de una de las suyas, la afamada ROMEO Y JULIETA, que
recientemente había adquirido a Inocencio Álvarez y que Rabel no había podido atender debidamente.
Pepín, aún sabedor de la escasa producción de la misma, le gustaba su prestigio, pues no en vano en sus
viajes había visto sus vitolas acreditadas en mercados de enorme importancia por entonces para el tabaco,
como lo eran Austria o Londres. Por ello, decide comprarle a D. Prudencio Rabel su marca. retomamos la
historia más abajo” sic (57). Es cuando Don Pepín entra en sociedad con los hermanos Argüelles del Busto;
creando una nueva compañia que gestionará Romeo y Julieta, llamada "Rodríguez-Argüelles y Cía.". Sobre
Romeo y Julieta; y su historia previa a 1903, ver cita (58) .
-1903: “Para gestionar su recién adquirida marca-fábrica ROMEO Y JULIETA, constituyen en 1903 la
sociedad Rodríguez, Argüelles y Cia. cuyos socios fundadores fueron José Rodríguez Fernández, Ramón
Argüelles del Busto, Antonio Roces (Antonio Fernández Roces) y Baldomero Fernández, con el mismo Pepín
de presidente y con Argüelles de vicepresidente. Romeo y Julieta, que ya tenía un reconocido prestigio
internacional, con la entrada de Pepín Rodríguez llegaría a su máximo esplendor” sic (57). Ver imagen
anterior; donde podemos observar la sede de esta firma, adquirida un año más tarde, y los retratos de estos
cinco nuevos propietarios. En el texto de Berni falta por citar uno de los copropietarios, que además fue el
presidente de Argüelles y Cía.: Donato Argüelles del Busto; quien deja el rellevo a su hermano Ramón, al ir a
vivir a Gijón (donde en 1909 ocupaba el puesto de alcalde).
-1904/1907: “En 1904 adquirieron el edificio habanero situado entre las calles de Belascoain y Virtudes,
del que eran ya arrendatarios, edificio que ampliaron con una planta más en 1905. Al poco tiempo se
vuelve a quedar pequeño, por lo que crean sucursales en Artemisa y Güira de Melena. La fábrica, una de
las mayores de La Habana, ocupaba una superficie de 1.960 metros cuadrados, con unas instalaciones
amplias y bien ventiladas, que ocupaban a más de 1.000 operarios. En 1907 crea una nueva sociedad,
Romeo y Julieta, Fábrica de Tabacos, en la que continúa José Rodríguez como presidente y su socio Ramón
Argüelles del Busto como vicepresidente” sic (57).
-1910: EL arquitecto Juan Miguel de Laguardia construye por entonces las escuelas de Colloto y el chalet de
Pepín Rodríguez (junto al de su tío Antonio). Las escuelas públicas, construídas y subvencionadas por este
empresario fueron abiertas en 1910 al pueblo. El rector de la Universidad de Oviedo, Fermín Canella (muy
unido a Colloto) supervidaba su docencia y exámenes, asistiendo periodicamente a revisar la enseñanza que
se impartía -p.34 y 54 (7) -
-1912: Sufre dos tristes acontecimientos familiares.
-1912 (verano): Su hija Ma. Luisa -con apenas dieciséis años- se enamora del maestro de piano que le
habían asignado. Era el famoso intérprete, Joaquín Nin; que se amanceba con la hija de Pepín, dándose a la
fuga y rompiendo un matrimonio con hijos (entre los que se encontraba quien luego fue la famosa Anaís Nin;
que años más tarde narró en un libro, esta historia furtiva amorosa entre su padre y una quinceañera).
-1912 (diciembre): Un año más tarde fallece su hija menor de Pepín (que llevaba años enferma); al sepelio
no acude la hermana mayor; pues se ocultaba del padre por haber huido con Joaquín Nin (un hombre
decenas de años mayor a ella).
Bustamante Alonso recoge estos hechos del siguiente modo “Lo que sucedió tras patrocinar a Pepín a
Joaquin Nin y nombrarle maestro de su hija Ma. Luisa (Maruja):
"Ma Luisa tenía entonces unos dieciseis años, muy desarrollados, era exuberante y de carácter fuerte. La
niña se convirtió en la gran aliada del pianista, que le convenció de que se hiciera muy amiga de Anais, que
tenía apenas diez años (...) Pero Rosa -la mujer de Nin- conocía demasiado a su marido, como para
ignorar lo que estaba sucediendo. Ella se percató en seguida del deseo de Joaquín por Maruja (...) La
amiga de su hija y su esposo la engañaban todo el tiempo (...) La propia Anais cuenta que el día que se
despedía la mujer se puso histérica -refieríendose a la madre-" (cita (10) página 92; tomado de libro de
Wendy Guerra "Posar desnuda en la Habana").
-1912/1913: Frente los hechos antes referidos. Pensando Don Pepín que no podría tener herederos, lleva
hasta Cuba a un sobrino suyo llamado Hipólito Rodríguez (para ahijarlo). Realiza con Hipólito lo mismo que
hicieron con Pepín sus tíos Fernández-Roces, cuando lo envían a La Habana y Estados Unidos para formarlo
como empresario. Este Hipólito será como un hijo para Pepín; cuidándole al final de sus días -heredará la
empresa de tabacos-.
-1907/1916: “Pepín continuaba viajando para promocionar sus productos en los principales mercados de
Europa, Sudamérica y sobre todo los EEUU, llegando a vender la totalidad de la producción de sus
fábricas, que por entonces contaban entre 1.000 y 1.400 tabaqueros. Muy posiblemente haya sido el mayor
vendedor de tabaco habano conocido. En el período 1903-1916, Romeo y Julieta aumentó su producción
total de 2 a 18 millones de tabacos al año . La fama y prestigio de sus habanos no tenía fronteras, por
ejemplo, uno de sus incondicionales y admiradores era Sir Winston Churchill. Además de crear nuevas
marcas a añadir a las que ya tenía ROMEO Y JULIETA en su primera etapa, como: La Leita, Flor de
Rodríguez Argüelles, Don Pepín, Falman, His Majesty, Flor de Romeo y Julieta, Flor de Skariatine y María
Guerrero, esta última en honor a la famosa actriz española a quien conoció en uno de sus viajes a
España”.sic (57).
-1916/1926: “Participa, además, en el capital de otras marcas como: El Crepúsculo, La Gloria Cubana,
Bolivar, de la firma de J. Rocha y Cia., compuesta por sus amigos José F. Rocha y Rafael García. Llegado
un momento, abandona Cuba y se instala en una mansión de la lujosa Villa Montmorency, en el corazón
del aristocrático distrito XVI de París, a pocos pasos del Bosque de Boulogne, del estadio de tenis Roland
Garros y del hipódromo de Auteuil, aún hoy en día residencia de millonarios y personajes famosos. Allí
pasará largas temporadas con su familia, dejando al mando de la fábrica a su socio principal y
vicepresidente de la compañía Ramón Argüelles Busto e incorporando al negocio tabaquero a su sobrino
Hipólito Rodríguez para su formación. Desde entonces, y hasta 1930, la fábrica Romeo y Julieta fue
dirigida en la práctica por D. Ramón Argüelles, llegándose a fabricar en ella la friolera de 18 millones de
cigarros puros anuales” sic (57).
-1926/1930: “En algún momento anterior a 1926, cuando su fábrica Romeo y Julieta estaba en su
máximo esplendor, se disuelve la sociedad Rodríguez Argüelles y Cia., que pasa a denominarse Romeo y
Julieta S.A., Sucesores de Rodríguez, Argüelles y Cia, que en su versión anglosajona sería Romeo y Julieta
Cigar Factory Ltd. A partir de 1930, Ramón Argüelles alterna su tiempo entre Madrid y La Habana,
dejando la gestión definitivamente en manos de Hipólito Rodríguez, que se incorpora a la firma como
vicepresidente en representación de su tío” sic (57). Otras versiones hacen ver que esta disolución y el
cambio generacional se sucede tras la crisis del 29; cuando deciden poner el frente de la empresa al hijo de
Donato (llamado Donato Argüelles Álvarez) y a Hipólito (sobrino de Don Pepín). Siempre supervisado por
Ramón, el hermano menor de Donato Argüelles del Busto.
-1954: “Don Pepín falleció el 4 de octubre de 1954, a los ochenta y ocho años de edad, atesorando una gran
fortuna, tras pasar diez años de estancia en la Clínica del Sagrado Corazón (La Habana), soportando
resignadamente una larga y cruel enfermedad. Aunque se conoce poco de su vida en el ámbito privado, a
partir de la correspondencia cruzada entre el escultor Josep Clará y la familia de José Rodríguez, se
desprende que tenía una hermana, Altagracia, y al menos una hija, María Luisa. También se sabe que
siendo joven perdió su primera hija y poco después a su esposa” sic (57) .
-1955: “A su muerte, su sobrino Hipólito Rodríguez, que le atendió amorosamente en su larga enfermedad
y era realmente un hijo para él, heredó la fábrica, convirtiéndose por tanto en el mayor accionista de la
firma. Su hija María Luisa Rodríguez Pellicer heredó solo propiedades y dinero, pero nada de la fabrica ni
del patrimonio relacionado con la industria del tabaco. Una pequeña parte de las acciones restantes de
Romeo y Julieta quedan repartidas entre los descendientes de los Roces y de los Argüelles. Su amigo, el
Doctor Emilio Maril, dijo emocionado en su duelo: « ... de singular inteligencia, era querido de ricos y
pobres y gastó su dinero con largueza. No llegó quizás a millonario porque distribuyó amplia y
altruistamente su riqueza »” sic (57) .
-1960: “Finalmente, el 15 de septiembre de 1960, la resolución nº 20260 del Ministerio del Trabajo de la
República de Cuba dispuso la intervención de la fábrica, que se incorpora a la empresa estatal
Cubatabaco” sic (57).

JUNTO Y BAJO ESTAS LINEAS: Al lado, fotografía de las escuelas de Pepín Rodríguez,
construidas por Juan M. de la Guardia en 1910, bajo el patrocinio de este empresario del
tabaco. Fueron inaguradas dos años más tarde y su director pasó a ser el famosísimo
Fermín Canella, rector de la Universidad de Oviedo y cronista de esta ciudad.
Abajo, imágenes de una página de la revista Asturias, conteniendo la inaguración de las
escuelas de Pepín Rodríguez en Colloto, en febrero de 1911. A nuestra izquierda, foto
principal con Don Pepín; en la otra vemos al empresario y a su lado el alcalde de Gijón
(Donato Argüelles del Busto, hermano de Ramón, copropietario de Puros Romeo y Julieta).
A la derecha de Pepín, su tío José Antonio Fernández-Roces Cimadevilla, hermano de Pedro.
BAJO ESTAS LINEAS: página completa de la revista Asturias, conteniendo la inaguración
de las escuelas de Pepín Rodríguez en Colloto; en febrero de 1911.
JUNTO Y BAJO ESTAS LINEAS: Dos imágenes del monumento a Pepín Rodríguez levantado
en Colloto, en 1940 y obra del escultor Joseph Clará, amigo del empresario Al lado y
abajo, fotos de las zonas traseras del monolito, donde se encuentra unos bajorrelieves de
bronce con una mujer que abraza a niños, como símbolo de la enseñanza. Fue inaugurada
cuando el empresario tenía ochenta y cinco años y se encontraba pasado numerosos
problemas (tras la Guerra Civil).
JUNTO Y BAJO ESTAS LINEAS: Al lado, otra foto del mismo monolito dedicado a Pepín
Rodríguez; en este caso, su parte frontal donde aparece un busto con la efigie del
empresario. Fue hecho por Clará y Ayats, amigo de Don Pepín, con el que compartió
grandes momentos en su casa de Sitges y las mansiones que el empresario tenía en Francia.

abajo, diploma de “las escuelas” de Don Pepín, fechado en 1922; conservado enmarcado en
el restaurante “El Nora”, de Colloto (al que agradecemos nos deje divulgarlo). Si
observamos las firmas de quienes extienden el diploma, veremos que figura como director,
Fermín Canella. El famosísimo rector de la universidad de Oviedo, que dirigió estas escuelas
desde su apertura y hasta que la salud se lo permitió.

VII – Don Pepín (esbozo sobre su vida):


Una vez trazada la cronología biográfica de Pepín Rodríguez, vamos a ver algunos apuntes
más que aportan sobre él, los dos autores antes mencionados y que han tratado extensamente
sobre su vida: F. Bustamente y J.A. Berni. Primeramente recogemos cuanto narra Juan
Alberto Berni en su magnífico blog -cita (57) -, donde nos dice: “Don Pepín, hombre sencillo y afable,
poseía un talento natural y un instinto comercial innato, combinado con una gran capacidad creativa, fue
un innovador en publicidad y un avanzado para su época, quizás algo excéntrico. Sin duda, Don Pepín
habría sido en nuestros días un publicista de primera magnitud. Todas las campañas de publicidad que se
utilizaron para promocionar sus marcas fueron de su propia creación. En todas partes procuraba que el
nombre de ROMEO Y JULIETA estuviera de actualidad y bien visible. Pongamos algunos ejemplos”
(…)
“En su primer viaje a Europa, ya en posesión de la marca ROMEO Y JULIETA, quiso adquirir el famoso
Palazzo di Capuletto de Verona, donde protagonizaron sus amores los célebres amantes Romeo y Julieta en
la tragedia de Shakespeare, pues había ideado organizar allí una feria permanente de cigarros y un salón
de fumadores para los admiradores de sus productos. Después de largas conversaciones con las
autoridades de Verona y ante la oposición de la prensa y los intelectuales, al final tuvo que conformarse
con montar una pequeña caseta o kiosco, por sí misma una obra de arte pues fue realizado expresamente
para él con las mejores maderas duras cubanas. Allí expuso los muestrarios de sus vitolas y allí obsequiaba
con un habano de su marca Romeo y Julieta a todo visitante del Palazzo di Capuletto y allí podían adquirir
los afamados puros habanos ROMEO Y JULIETA”. sic (57).
(…)
“Era de dominio público su afición a las carreras de caballos, concursando en numerosas competiciones
internacionales con su yegua pura sangre a la que, en su afán propagandístico, bautizó con el nombre de
JULIETA. Otra de sus genialidades fue la de ofrecer, cuando la aviación estaba en pañales, 5.000 pesos de
premio al primer aviador que diera una vuelta al Morro de La Habana” (...) “Hombre de incansable
actividad, de clara inteligencia y gran espíritu de empresa, no sólo destacó en el mundo de los negocios,
sino que prestó su concurso entusiasta a diferentes iniciativas sociales y benéficas, figurando entre los
fundadores del Centro Asturiano de La Habana (socio nº 4), del Casino Español de La Habana (socio nº 1),
del Country Club (socio nº 4) y del Habana Yacht Club”. sic (57).
(…)
“Como buen asturiano, nunca olvido a su Colloto natal, adonde regresaba siempre que podía. En terrenos
donados por su tío, Antonio Roces, levantó a principios del siglo pasado una escuela y creó una Fundación
con 400.000 pesetas de capital, teniendo la enseñanza pública como único objetivo. Dichas escuelas llevan
actualmente su nombre: Escuelas Pepín Rodríguez. Costeo la primera carretera que unió Roces con la
general de Colloto. En 1913 obtuvo la Gran Cruz de la Orden de Alfonso XII”.
(…)
“Don Pepín fue uno de los "últimos supervivientes" de la edad de oro de la industria tabaquera cubana que
supo mantener su fábrica independiente de los todopoderosos grupos económicos que la amenazaban.
Integrándose decididamente en el núcleo de resistencia que en Cuba era conocido como los independientes
cuando muchas marcas tabaqueras cubanas se rendían ante las presiones y los "dólares" de los grandes
trusts o monopolios norteamericanos” (…) “Sentía por su ROMEO Y JULIETA un gran orgullo, y prueba de
ello es que se cuenta un hecho ocurrido en la etapa de mayor apogeo de su fábrica, cuando Gustavo Bock
mantuvo negociaciones con él para comprar su empresa e incorporar su prestigiosa marca a uno de sus
importantes trusts” (…) “en la Antología periodística de Celestino Álvarez se recoge la siguiente cita: « Hay
dos motivos que impiden la operación: El hecho de ser Romeo y Julieta hija mía, y un padre no puede
vender a sus hijos, y mientras yo viva, no quiero que, en el mástil colocado en lo alto de la fachada, en el
cual ondea gallarda y airosa la bandera de la estrella solitaria, pueda ser esta e izada la de ningún otro
país, y el segundo, que no hay dinero en el mundo para comprar mi libertad de industrial tabaquero»”. sic
(57).
(…)
“La marca Romeo y Julieta posee un bello y variado conjunto de anillas de personajes. El vitolario de
ROMEO Y JULIETA es muy abundante, y de una sorprendente belleza y creatividad. Quizás sea uno de los
mas extensos y variados, al menos de los de procedencia cubana. Algunos hablan de 20.000 diferentes (en
mi modesta opinión, claramente exagerado). Son muy conocidos los bellos y asequibles conjuntos de
anillas de banderas o de retratos de personajes, pero sobre todo son numerosísimas las vitolas que editó la
marca bajo pedido para clubs, empresas, hoteles, firmas comerciales, conmemoraciones de todo tipo,
peticiones personalizadas, etc., anillas que llamamos especiales en Vitolfília”. sic (57).
SOBRE, JUNTO Y BAJO ESTAS LINEAS: Imágenes de Verona. Arriba, grabado con el mapa
de Verona, publicado entre los años 1572 y 1617, en la magnánima obra de seis tomos “CIUDADES
DEL ORBE TERRÁQUEO” (Civitates orbis terrarum). Esta imagen pertenece al volumen tercero, página
149; donde vemos el dibujo de una Verona muy anterior a la obra de Shakespeare. Como podemos
observar, en su lateral figuran dos amantes; ya que la ciudad era famosa por el romance de
dos veroneses, que durante el siglo XV y XVI cantaban los juglares y recogían los poetas del
lugar. Historia llamada “Los amantes de Verona”, que primeramente fue publicada por
Luigi da Porto (en 1530) e intitulada "Historia novellamente ritrovata di due nobili
amanti"; que ya incluye la mayoría de los elementos del futuro drama de Shakespeare: Los nombres de
los protagonistas, el de los Capuletto y Montesco; junto al argumento y desenlace en el que el inglés se basó
para escribir su obra de teatro (que el titula como Romeo y Julieta).
Al lado, foto antigua del famoso balcón de Romeo y Julieta. Palacio que en 1905 intentó
comprar Pepín Rodríguez, para dar fama universal su marca de puros.

Abajo, tapa en una caja de puros con esta marca, que contiene el logotipo con los amantes.
Junto al dibujo, de la escena del balcón; en los laterales vemos la infinidad de medallas que
alcanzó esta firma de cigarros.
JUNTO Y BAJO ESTAS LINEAS: Al lado, una de las vitolas de la serie especial dedicada a
monarcas, que fabricaba la Casa Romeo y Julieta. En este caso se trata de los Alfonso XIII,
en cuya banda se rinde homenaje a este rey de España, con la efigie y su nombre, bajo una
corona real.

Abajo, postal inglesa de comienzos del siglo XX, en la que se contiene un grabado con la
escena del balcón, en el acto II de la obra de Shakespeare.

Por su parte, Bustamante Alonso en su libro “El sueño del indiano” añade acerca de Don
Pepín los siguientes datos: En (1875/76) de niño, es llevado junto a su tío Antonio hasta La
Habana; quien hasta los veintitrés años le educa en los mejores colegios de Cuba y en las
universidades más prestigiosas de Estados Unidos -p.15 (10)-. Muy pronto (en 1888) los
hermanos Fernández-Roces (Antonio y Pedro) serán los mayores accionistas de la marca
tabaquera Cabañas y Carvajal; que compró en 1862, su primo Anselmo González del Valle
Fernández-Roces. Al fallecer Anselmo (en 1976), es cuando los familiares de Colloto deciden
llevar a Pepín hasta América, para formarle como empresario -p.15, p.30 (10)-. Asímismo, tras a
muerte de Anselmo padre; sus herederos (Anselmo y E.Martín) que vivían en Oviedo, dejan
todos los negocios de Cuba en manos de los hermanos Fernández-Roces, quienes doce años
más tarde eran ya los mayores accionistas de la tabaquera -p.31 (10)-. Pepín por entonces,
regresó de estudiar en Estados Unidos (hacia 1887; cuando su tíos eran ya los propietarios de
Cabañas y Carvajal); y comenzó a trabajar para ellos. Empezando desde los escalafones más
bajos de la empresa -para aprenderlo todo-; muy pronto contrajo matrimonio, naciendo por
entonces su hija mayor (Aurora; muy enferma, que muere veinticuatro años más tarde) -p.31 y ss. (10)-.

Durante las sucesivas guerras de independencia, en Cuba; Pepín logra resolver todas las
crisis, incluido El Desastre del 98. Después de ello, funda varias marcas, ya en una República
cubana recién nacida, tutelada por Estados Unidos -p.32 (10)-. Desde el año 1900, al estar muy
enferma su hija Aurora se establece junto a su familia en Arcachon (Sur de Francia) donde el
clima y los médicos podían mejorar la salud de la niña -p.35 (10)-. En Arcachon coincide con la familia
hispano cubana Nin Culmell; formada por el famoso pianista Joaquín Nin Castellanos y su esposa (Rosa
Culmell, una cantante también de origen caribeño). Pepín contrata a Nin como maestro de música
para su segunda la hija; llamada Ma. Luisa, a la que apodaban “Maruja”. Poco tiempo después, en
1912, y cuando Ma.Luisa tiene apenas dieciséis años, se fuga con su profesor de música; quien
abandona a su mujer e hijas. Este hecho provoca que Pepín no quiera volver a verla, por estar
amancebada con el famoso pianista Nin, y “Maruja” vive durante años en París, apartada de
la familia. Aunque finalmente el empresario, perdonará a ambos y admitió al músico como yerno; la
aventura entre la joven alumna y el maduro profesor, no quedará en el olvido. Ya que dará
origen a los “Diarios”, que durante años redactará en decenas de libros, la escritora Anaïs
Nin (hija de Joaquín y su primera mujer). Quien vivió como un gran trauma la separación de sus
padres; ya que Ma. Luisa era su gran amiga y tan solo cinco años mayor, antes de escaparse con Joaquín,
padre -p.37 a 39 (10)-.

JUNTO Y BAJO ESTAS LINEAS: Dos imágenes de Pepín Rodríguez. Al lado, litografía de
marca de puros Don Pepín.
Abajo, foto de José Rodríguez hacia 1902 (con unos treinta y siete años), cuando comienza a
tramitar la compra de Romeo y Julieta.
JUNTO Y BAJO ESTAS LINEAS: Al lado, dibujo de Francisco Villar, con la fábrica de puros
Romeo y Julieta en La Habana; realizado en el año 2017 -imagen tomada del blog de Juan
Albero Berni (57) -.

Abajo, fotografía de Don Pepín y sus amigos jugando al golf hacia 1920 en Cuba. En el
centro, quien nos parece Ramón Argüelles del Busto (directivo y copropietario de puros
Romeo y Julieta). A su izquierda, Don Pepín. La imagen es propiedad del Museo del Pueblo
Asturiano, de Gijón; al que agradecemos nos permita divulgarla.
Continuando con la biografía de el empresario, hemos dicho que desde 1900 había
comenzado los trámites para hacerse con Romeo y Julieta, firma que logra comprar en 1903
(junto a sus tíos Fernández-Roces). El resto de socios serán los hermanos Argüelles del Busto
y Baldomero Fernández; aunque debemos recordar que Donato Argüelles del Busto era uno de los
propietarios de la firma, porque se había casado con la hija del fundador; llamado Inocencio Álvarez. Tras la
boda con esta heredera, crea con su suegro la Sociedad Álvarez-Argüelles S.A., que regirá los destinos de
Romeo y Julieta; hasta que Pepín y sus tíos, en 1903 compran la parte, antes de Inocencio
Álvarez (adquirida por un intermediario, ya citado: el marqués de Rabel). Cambiando entonces el
nombre de la empresa matriz, que desde entonces se llamará Rodríguez-Argüelles y Cía..
Momento en que comienza la eclosión económica de Don Pepín, que -como hemos dicho- se
traslada a vivir a Francia, por motivos de salud de su segunda hija (Aurora, cuyos médicos
eran parisinos). En esos años de gran expansión industrial, es cuando ya piensa el
empresario, crear “las escuelas” de Colloto; proyectadas en 1909 y que se construyen un año
más tarde (sin reparar en gastos y bajo la supervisión de Fermín Canella, junto a varios
familiares de Pepín) -p.57 y 58 (10)-.

Por aquel entonces -como también hemos señalado-, comienza a dirigir la fábrica de Romeo y
Julieta, uno de sus mayores accionistas: Ramón Argüelles del Busto. Era el hermano menor
de Donato, quien hacía 1905 había dejado de regentar directamente la firma de puros, creada
y heredada de su suegro. Derivando la responsabilidad de la tabaquera en su hermano
Ramón; y regresando Donato a su tierra natal (Gijón), con el fin de participar en política
junto a su amigo Melquiades Álvarez (cuyo partido patrocinaban los propietarios de Romeo y
Julieta). Llegando pronto a acalde de Gijón y siendo uno de los más destacados miembros del Partido
Reformista de Don Melquiádes. Además, Donato Argüelles crea numerosas empresas en Asturias,
“participando en múltiples iniciativas, como la fundación de la Estación de Salvamento de Náufragos y la
Asociación de Caridad". Siendo "Socio de honor y delegado local del Centro Asturiano de La Habana"
(...) lo que lleva a ser condecorado con "la Gran Cruz de Beneficencia y la de Isabel la Católica" -ver
cita (60) - .

Es entonces cuando Don Pepín también entra a participar en política; financiando junto a sus
socios de empresa (Rodríguez-Argüelles y Cia.) la facción de Melquiades Álvarez. Ilustre
orador, jurista y catedrático, que fue presidente del Congreso de Diputados y del que Don
Pepín era un gran amigo -p.62 (10)-. Esta unión al Partido Reformista pudo mantenerse hasta
que Melquiades Álvarez fue asesinado en 1936; fusilado en la Modelo de Madrid por los anarquistas y
revolucionarios de extrema izquierda, tras haberle apresado, sin causa ni ley (tan solo por sus convicciones
no marxistas). Pero regresando a años más felices y anteriores, recordaremos que Donato Argüelles
del Busto inaguró en 1911 las escuelas de Pepín Rodríguez en Colloto; cuando era alcalde de
Gijón. Más tarde, en 1929, el primogénito de Donato (llamado Ramón Argüelles Álvarez) se
casará con la hija de Melquiades Álvarez (Dinora); enlace del que nace la familia Álvarez
Argüelles -p.172 (10)-. Para terminar estos párrafos, a añadiremos que una de las hijas de este matrimonio
fue Julia; quien a su vez contrae matrimonio con mi tío carnal, Juan Gómez-Morán; siendo padres de los
Gómez-Morán Argüelles (Juan, Sara, Lucila y Ramón y Luis) -ver mapa familiar en foto final de este
artículo-.

JUNTO Y BAJO ESTAS LINEAS: Dos imágenes de Melquiades Álvarez. Al lado, estatua suya
en bronce, situada en la entrada al Congreso de Diputados; donde se le recuerda como uno
de sus más destacados oradores y quizás el mejor presidente que tuvo el hemiciclo. El busto
realizado en 1923, es obra de Arturo Sordo y Álvarez, escultor y arquitecto asturiano que le representó
durante su mandato; mientras dirigió el Congreso. Quince años más tarde, este ilustre catedrático y
orador fue salvajemente fusilado en La Modelo de Madrid; pese a haber liderado un partido moderado y
plenamente demócrata. Fue un hombre liberal e incluso de carácter republicano; por cuanto entre los
afiliados a su partido, estuvo durante años Manuel Azaña o Benito Pérez Galdós, junto Ortega y Gasset.
Quienes con horror vivieron en agosto de 1936 su muerte (y la posterior profanación de su momia).
Abajo, foto de los catedráticos más destacados, en la Universidad de Oviedo; tomada en
1909. Sentados figuran los profesores y tras ellos (de pie) los alumnos. A nuestra izquierda
aparece Melquiades Álvarez. En el centro, el rector Fermín Canella (quien más tarde pasa a
dirigir las escuelas de Colloto). A nuestra Derecha Rogelio Jove, cuñado de Canella,
consuegro de José Cima y muy unido a Colloto.
Siguiendo con los años en que Don Pepín vivió largas estancias en Francia (de 1900 a 1930);
debemos diferenciar entre aquellos, dos partes. Una primera época en la que se establece en
Arcachón y veranea años en San Juan de Luz; pasando temporadas en el Sur de esas tierras
galas. La segunda fase se produce tras la muerte de su primogénita, Aurora (después de 1912)
y al recuperar de nuevo contacto con su segunda hija; la famosa “Maruja” que se fugó en 1912 con su
profesor de música -viviendo escondida en París-. Así pues durante la segunda etapa, Don Pepín se
establece en una gran villa próxima a la capital francesa, procurando estar cerca de su única
hija; desde donde dirige la distribución de tabacos en Europa -excepto en los años de la Primera
Guerra Mundial, durante los que el empresario no pudo residir en la capital gala-. Pero volviendo a la
primera época -entre 1900 y 1912- dijimos que sus residencias francesas estuvieron ligadas a
lugares próximos a España (donde se encontraban las clínicas de su hija Aurora -convaleciente-). Fue
por entonces cuando alternaba repetidas visitas a Asturias y el empresario levantó las
escuelas, a las que Bustamante Alonso dedica un capítulo de su libro “El sueño del indiano”;
que en el párrafo siguiente resumimos -pgs. 66 y ss. (10)-.

Sobre este centro de enseñanza, nos dice el autor que en el pueblo natal de Pepín no había colegio
alguno (al menos cuando él vino al Mundo); abriéndose las primeras aulas para niños en
1890. Aunque realmente, hasta la institución creada por este empresario en 1911, no puede
considerarse que en Colloto existiera una escuela -propiamente dicha-. Este colegio de Pepín
fue proyectado por el afamado arquitecto ovetese, Juan Miguel de la Guardia; que falleció un
año antes de que se terminase. Muriendo en 1910, al poco de haber acabado el edificio del Gran
Laboratorio, que José Cima le encargó -inmueble que aún permanece en pié, en el Paseo de los Patos, de la
capital del Principado-. El terreno sobre el que se elevaron las Escuelas de Pepín, fue donado por
Antonio Fernández-Roces, que jugó un papel decisivo en la construcción y mantenimiento de
aquella entidad (junto a otros familiares). En sus libros, Bustamente Alonso destaca que este
proyecto fue coetáneo a La Institución Libre de Enseñanza (de Giner de los Ríos); un hecho
que nos habla del pensamiento e ideología de Pepín -liberal y visionaria, anteponiéndose a su
tiempo-. Asimismo es importante mencionar que en aquel colegio de Colloto, se prohibían los
castigos físicos a menores, como era habitual en el sistema de enseñanza durante la
época. Como anécdota, también menciona Bustamante que para llegar desde la población, hasta las escuelas
-recién inaguradas-, no existía camino. Fue entonces cuando se pide a Nicanor Fernández-Roces que venda
unas tierras, con el fin de facilitar el acceso de los niños hasta su lugar de estudio; pero el propietario pidió
una gran cantidad de dinero. Será José Cima quien intervenga y convenza a su cuñado Nicanor, para que
regale estas zonas de paso; aunque otros piensan que fue el mismo Cima quien compra al hermano de su
mujer las referidas tierras, con el fin de que los menores cruzasen sin problemas, desde el colegio hasta sus
casas -pgs. 99, 104 y ss. (10)-.

Un año más tarde y tras la inaguración de aquellas escuelas; sufrirá Pepín dos enormes
golpes familiares, que le sumirán en la tristeza. Ya hemos hablado de ellos, cuando nos
referíamos a su primera hija (Aurora); con la que viajaba hasta Arcachon (Francia),
intentando en varios hospitales curar su mala salud. Es por entonces cuando la joven de unos
veintitrés años, debe permanecer ingresada meses; aunque el padre no perdía la esperanza de su
mejora. Pese a la grave situación, su otra hermana menor (apodada Maruja); durante el
verano de 1912 escapa furtivamente con el profesor de piano, Joaquín Nin. Pasando a vivir en
París un romance, sin la autorización del progenitor y bajo el rechazo de todos. Principalmente
de la mujer e hijos de Nin, muy amigos de la familia del empresario; pues eran de origen cubano y se
conocían desde hacía décadas. Tanto fue así, que al provocar este incidente la separación del matrimonio Nin
Culmell; Pepín Rodríguez ayuda económicamente a la divorciada (que regresa sola y con tres hijos a La
Habana). Estas circunstancias hacen que durante 1912 el empresario no desee dejarse ver, ni
realizar vida social; pese a los innumerables homenajes que le intentan tributar en Asturias,
por su proyecto altruista en Las Escuelas de Colloto. Es así como llega diciembre y le
comunican que ha fallecido su hija Aurora, lo que le sume en una tremenda tristeza. Llegando
a decir que con aquella niña, terminaba la única descendencia que él tenía. Habida cuenta
que “Maruja”, siguió huida con Nin en París; sin aparecer en el entierro, ni en los funerales
de la hermana -pgs. 100 y ss. (10)-.
Debido a todo lo antes expuesto es por lo que -a mi juicio- en 1912 Pepín decide enviar a su
sobrino Hipólito Rodríguez, a La Habana; para que se forme como empresario. Realizando
con este niño (que apenas contaba diez años) algo similar a lo que hicieron sus tíos
Fernández-Roces con él -cuando le llevaron a Cuba en 1875, para educarle en los mejores colegios y
universidades-. Es así como Hipólito va creciendo al modo de un hijo más de Don Pepín,
asistiendo a la mejor educación y prosperando, hasta hacerse un gran empresario. Aunque
con quienes el sobrino amplía sus conocimientos sobre el mundo del tabaco, será con los
hermanos Argüelles del Busto; junto a los que Hipólito Rodríguez trabaja, hasta el retiro de
esos dos gigantes de la industria de cigarros. Siendo Ramón su asesor y el que tomó la directiva de los
Romeo y Julieta desde 1905, cuando su hermano mayor (Donato) deja Cuba para dedicarse a la política en
Gijón. Como hemos dicho; Donato Argüelles del Busto finalmente es reemplazado por su hijo Donato
Argüelles Álvarez, que desde 1930 compartirá la dirección de Romeo y Julieta con Hipólito. Finalmente,
también será este sobrino quien se haga cargo de su tío Don Pepín, durante su larga
convalecencia de casi una década (entre 1944 y 1954). En la etapa final de vida del
empresario; cuando pasó varios años enfermo, en los que fue cuidado con premura por
Hiopólito. Sobrino al que dejó como heredero de la empresa; mientras a su única hija
Ma.Luisa (la llamada “Maruja”) tan solo lega bienes y dinero -ajenos a cualquier negocio, al
conocer su “poca cabeza”-.

SOBRE Y BAJO ESTAS LINEAS: Arriba, portada del álbum dedicado a la obra coral de los
compositores: Joaquín Nin Castellanos y a su primogénito, Joaquín Nin Culmell. En las
fotos: A la izquierda, el padre; a nuestra derecha, el hijo.
Abajo, dos imágenes de Joaquín Nin Castellanos, que finalmente se convirtió en yerno de
Pepín Rodríguez, tras protagonizar una rocambolesca huida con la hija del empresario, en
verano de 1912 -cuando ella era prácticamente una quinceañera-. El padre de la “raptada” no
admitió la relación hasta años después; cuando pudieron contraer matrimonio. La referida escapada, fue
premeditada por el músico; que se llevó a escondidas “una joven amada”; quizás en un alarde idiota por
imitar a Romeo y Julieta (marca de puros que regentaba el progenitor de su “sabina”). Para mayor
tristeza familiar, meses más tarde murió la primogénita de Don Pepín, sumiendo en la
soledad y desesperación a los padres; que siquiera vieron a la hermana de la fallecida
asistiendo en los funerales o al entierro.
Pero regresando a esta única hija de Don Pepín y a su falta de materia gris; queda por contar
lo que sucedió tras aquella escapada tan “romántica”; cuando de adolescente se fugó con
Joaquín Nin Castellanos (su profesor de piano, que casi triplicaba su edad). Por entonces, la
familia del empresario quedó absorta; sin saber cómo pedir perdón a la cantante Rosa Culmell, mujer del
músico; a quien procuraron ayuda económica en su regreso a Cuba (separada y con tres hijos menores).
Cuyos reiterados celos parecían tener más que razones; sobre todo, porque una de las hijas de Nin,
llamada Anaïs, estaba muy unida “Maruja”. Amistad que el profesor de música acrecentaba,
al darles lecciones de piano juntas (para acercarse más a su joven amada). Como dijimos, esta
otra niña que por entonces tenía once años, quedó muy marcada tras aquella traición de su
íntima amiga y la huida de su padre (provocando el divorcio). Un sino que perseguirá a Anaïs
de por vida, llevándola a redactar todos sus sentimientos y el turbulento mundo que ebullía
en su interior. Así, aquella adolescente poco después comenzaría a redactar sus famosos
“Diarios”, compuestos por decenas de tomos y cuyas ediciones han sido reiteradamente
censuradas (bajo deseo expreso de la autora).

El inicio de estos “Diarios” (que llegan a ser una inmensurable obra) parece ser que estuvo en
una primera carta que Anaïs escribe a su padre, mientras regresaba en el vapor hacia La
Habana (tras la separación de sus progenitores en 1913). En la misiva inicial, la escritora -a
sus once años- expresaba el deseo de volver a verle muy pronto; aunque la vida le obligó a no
tenerle a su lado durante casi dos décadas. En sus primeros años de juventud, Anaïs Nin
trabajó como modelo y bailarina de flamenco en Estados Unidos y tras casarse con el rico banquero
Hugh Guiler se traslada a vivir con él en París. Poco después conoció al escritor Henry Miller, del que
comenzó a ser amante hacia 1931, compartiendo muchos de sus deseos y sobre todo el modo
de vivir la literatura (centrada en el mundo del erotismo). Pero principalmente compartiendo
lecho y mujer con Miller; June, de la que fue amante y admiradora, mientras mantenía sexo
conjunto con ambos -descrito en sus “Diarios”-. Poco más tarde, cuando los Miller regresan a Estados
Unidos (en 1933); Anaïs se reencuentra con su padre y según ella escribe, tuvieron una larga
relación incestuosa, que relató en el siguiente tomo de sus “Diarios”. Hechos que sus
hermanos negaron, argumentando que fue el modo en que la escritora quiso vengarse de su
progenitor y de su amiga de la infancia Ma. Luisa Rodríguez (Maruja, la hija de Don Pepín).
Quien hasta entonces vivió un matrimonio feliz con Joaquín Nin, pero del que finalmente se
separa, debido a los escándalos e historias que la prensa e hija le atribuyeron. No sabemos si
aquel libro llamado “Incesto” relata una verdadera relación entre Anaïs y su padre, o fue una simple
“vendetta”; pero la única verdad es que esta escritora buscaba por entonces notoriedad y salir en prensa,
debido a que necesitaba dinero. Motivo por el que regresa a Estados Unidos, volviendo a redactar textos
junto a su amigo Henry Miller; siempre especializados en literatura erótica.
SOBRE, JUNTO Y BAJO ESTAS LINEAS: Varias portadas de las distintas publicaciones de los
“Diarios”, obra de Anaïs Nin Culmell.
JUNTO Y BAJO ESTAS LINEAS: Dos portadas más, dedicadas a las distintas publicaciones de
“Diarios” escritos por Anaïs Nin. El total de páginas de esta obra (si no se expurgasen) serían
unas quince mil; donde la autora desarrolla infinidad de argumentos e historias, basados en
su autobiografía. Componiendo un elenco de literatura erótica, que hasta entonces ninguna
mujer se había atrevido a escribir. Tanto es así que en su gran mayoría, los “Diarios” no
fueron editados hasta después de los años setenta.
Regresando de nuevo a Don Pepín y lo que sucedió tras el rapto de su hija; como podemos
imaginar, un padre siempre es un padre. Pero en el caso de este empresario del tabaco, era
además una de las mejores personas de su época. Por cuanto, pronto perdonó a su hija
Ma.Luisa (Maruja) y admitió a Joaquín Nin como yerno. Así es como veremos citado a este
pianista entre las autoridades que visitaban las escuelas de Colloto (en 1917); y en los
sucesivos años que el músico viajó a Asturias, junto a la familia su mujer. Siendo Nin contratado
por la Filarmónica de Oviedo y por numerosos teatros de El Principado, donde dio repetidos conciertos.
Muchos de ellos patrocinados por su suegro (Don Pepín), que como José Cima, los Fernández-Roces y otros
collotenses; eran benefactores de estas Sociedades musicales asturianas. Asociaciones dedicadas a la cultura
y que de un modo inimaginable impulsó Anselmo González del Valle (junto a Pedro Masaveu y otros mecenas
del arte).

Continuando con la vida de Don Pepín, cuando se declara la Gran Guerra (de 1914 a 1919), el
empresario no pudo vivir ni veranear en sus casas de Francia; por lo que comprará una nueva
mansión en España. Esta vez adquiere una preciosa villa en Sitges, para residir cerca de
territorio galo y tener nuevas de cómo va la contienda -pgs. 162 y ss. (10)-. En ese precioso
pueblo de Cataluña entrará en contacto con artistas como Santiago Rossignol o Ramón Casas;
quienes también disfrutaban allí de sus vacaciones o tenían estudios-museos en el casco
antiguo. Será entonces cuando se familiariza con innumerables intelectuales, por influencia de su yerno
Joaquín Nin; momento en que hace amistad con el escultor que años más tarde realizará su monumento en
Colloto (Joseph Clará que veraneaba en Sitges y al que ya había conocido en París, al estar muy unido a
Augusto Rodín). Durante esta época, Pepín Rodíguez se rodeó de los más grandes intelectuales
de Francia y España; con quienes disfrutará realizando conciertos y fiestas en sus mansiones.
Pudiendo regresar a territorio galo después de 1919, recuperando sus casas y posesiones en
París y Arcachon (entre otras).

En referencia a todo ello; Narra Bustamante que ya desde sus primeros veraneos en San Juan
de Luz (en 1900) había entablado amistad con Maurice Ravel; con quien vuelve a coincidir en
estos años veinte, en los que el compositor francés se encontraba componiendo su famoso
Bolero. Cuyos compases afirmaba Joaquín Nin, vio nacer en los meses de verano de 1928,
mientras pasaba las vacaciones en Francia junto a su suegro -pg. 32 (10)-. Un año, en el que se
reunieron Pepín y Joaquín Nin con Ignacio Zuloaga, en la casa que el pintor tenía en Zumaya;
para celebrar que el músico recibía la Gran Cruz de Isabel la Católica -p. 162 (10)-.
SOBRE, JUNTO Y BAJO ESTAS LINEAS: Tres imágenes de las casas del pintor Ignacio
Zuloaga, en Zumaya; tal como las mantienen actualmente sus descendientes (la familia
Suarez-Zuloaga). Se trata de varios caseríos vascos, situados a las afueras de la población,
llamados Santiago-Etchea. Arriba, los jardines de este conjunto arquitectónico, donde el
pintor residía y trabajaba. En imagen, sentadas en los bancos; Margarita Ruyra de
Andrade, mujer de Ignacio Suarez-Zuloaga, junto a mi mujer (Chiho). En este lugar recibió
en 1928 el pintor Zuloaga a Joaquín Nin y a su suegro (Don Pepín); para celebrar la Gran
cruz de Isabel la Católica que entregaban al pianista ese año.
Al lado, interior de a casa principal, con una zona de estar y chimenea donde se encuentra
el retrato que Ignacio Zuloaga hizo a su nieto Ramón, hacia 1944 (cuando el pequeño tenía
unos once años). Este niño del cuadro, es quien curiosamente reflotó la empresa de Colloto,
Industrias Cima; tras salir a bolsa y entrar en crisis, después de 1941. Momento en que fue
comprada por la familia del pintor Zuloaga, uniéndola a la embotelladora San Miguel (fundada por ellos
en España). Poco después, será Ramón Suárez Zuloaga, quien se haga cargo de los negocios familiares,
logrando con enorme esfuerzo recuperar Industrias Cima. Una de las empresas más antiguas de España,
que hubiera desaparecido de no haber sido rehabilitada por este nieto de Ignacio Zuloaga (el niño al que
vemos retratado).
Abajo, interior de la casa principal en Santiago-Etchea. Sentado, junto a mi mujer ; el
bisnieto del pintor. Ignacio Suárez-Zuloaga, quien actualmente mantiene la firma de mi
bisabuelo, Industrias Cima (una de las mayores empresas que se asentaron en Colloto;
considerada la más antigua de Asturias).

Para Don Pepín, la vida volvió a ser feliz durante esa etapa a la que todos llamaron “Belle
Epoque”; fechada entre el final de la Primera Guerra Mundial y el Crack del 29. En esos días
contrajo matrimonio Dinora, hija de Melquiades Álvarez (presidente del Congreso de
Diputados) con el segundo vástago de Donato Argüelles del Busto, llamado Ramón Argüelles
Álvarez; que nace en La Habana en 1902 y falleció en 1982. La boda se celebró en septiembre de
1929 y fue un enorme acontecimiento social en Oviedo -p.172 (10)-. Como dijimos, los hijos de Donato
Argüelles del Busto (que ocupó la alcaldía de Gijón entre 1909 y 1911), fueron fruto de su
matrimonio en Cuba, con la heredera del fundador de los puros Romeo y Julieta: Inocencio
Álvarez. Con quien crea una nueva Sociedad que fue propietaria de la firma, hasta que compra Pepín
Rodríguez la parte de acciones que fueron del suegro. Pasando a llamarse desde 1903 su
nueva sociedad matriz, Rodríguez-Argüelles y Cia.. Siendo desde entonces, cuando los
cigarros tomaron fama mundial, gracias a las ideas comerciales de Don Pepín y a sus
conocimientos sobre el “buen hacer” con el tabaco. Llegando a ser los cigarros más conocidos
del Mundo, en pocos años.

Sobre el modo en que se organizó la distribución de los puros Romeo y Julieta, llevado en
gran parte desde Francia, por Pepín Rodríguez; Juan Alberto Berni nos dice: “Parece ser que un
tal Pancho Álvarez, de origen cubano, fue quien desde su residencia en París gestionó el negocio del tabaco
cubano en Europa entre 1920 y 1934. En este punto, conviene recordar que Pepín Rodríguez mantuvo su
residencia en París (Villa Montmorency) entre 1900 y 1930, y por tanto se supone que tendría una estrecha
relación con él. Incluso se podría llegar más lejos y suponer que fuera designado por el mismo Ramón
Argüelles como su hombre de confianza, pues se da la casualidad que su hermano, Donato Argüelles, era
yerno de Inocencio Álvarez, uno de los dos socios fundadores de Romeo y Julieta. Realmente no hay prueba
alguna que demuestre la citada relación familiar de Pancho Álvarez con Ramón Argüelles, pero a veces la
historia se construye así, con meras conjeturas, luego que cada uno piense lo que quiera” (59) .

Regresando a 1929, sabemos que por entonces acaba todo lo bello de los “locos años veinte”;
tornando a negro la economía, cuando América se tambaleó, arrastrando a Europa -gestándose
tras ello, movimientos tan siniestros como el nazismo y el fascismo-. Así fue como aquel Crack del 29 volvería
a traer miseria a las calles y el desconcierto en las empresas. Es cuando se decide que Donato
Argüelles Álvarez (primogénito de Donato Argüelles del Busto) pase a tomar las riendas de la
marca Romeo y Julieta; siendo también el momento en que Don Pepín deposita su confianza
en Hipólito Rodríguez. El sobrino que habían llevado hasta Cuba y Estados Unidos en 1912,
cuando solo contaba diez años de edad (en los días que su hija “Maruja” se fugó con el pianista Nin y
cuando murió su primogénita, Aurora). Así fue como desde la Crisis del 29, la marca Romeo y
Julieta pasará a ser dirigida por Ramón Argüelles del Busto (hermano de Donato) y
principalmente por su sobrino Donato Argüelles Álvarez -también nieto del antiguo fundador de la
marca (Inocencio Álvarez)-. Siempre bajo la supervisión de Hipólito Rodríguez, al que Pepín
consideraba un hijo y en cuyas manos pone el resto de sus empresas. Por su parte, el viejo Donato
Argüelles del Busto (quien fuera alcalde de Gijón y consuegro de Don Melquiades) estaba por entonces
enfermo y muere en 1933; tras ver a su hijo mayor como sucesor, en Romeo y Julieta.

No vivió muchos más años su hermano menor (Ramón) quien poco tiempo más tarde se
encuentra una etapa plena de guerras y revoluciones. Llegando pronto la Revolución del 34 a
Asturias y solo un dos años después la Guerra Civil Española. Pese a ello, intenta trabajar
junto a Hipólito y a su sobrino, Donato; a quienes orienta y ayuda cuanto puede. Acerca de
Ramón Argüelles del Busto, escribe Juan Alberto Berni en su magnífico blog: “Trabajador
infatigable, de ideas democráticas y espíritu profundamente liberal, Ramón Argüelles dedicó gran parte de
su vida a la sociedad tabaquera Rodríguez, Argüelles y Cia., gobernando el negocio con gran eficiencia,
manteniéndola en las más altas cotas de prestigio y de ventas, cuando Pepín Rodríguez delegó en él y en su
sobrino Hipólito la gestión del negocio, pues pasaba largas temporadas con su familia en su mansión de
París. En ese periodo que la dirigió, hasta 1930, se llegaron a fabricar en ella la friolera de 18 millones de
cigarros puros anuales” (59) .
JUNTO Y BAJO ESTAS LINEAS: Dos imágenes de los hermanos Argüelles del Busto; socios de
Pepín Rodríguez y copropietarios de Romeo y Julieta. La foto de Donato procede del blog de
Acebedo y la de Ramón del de J.A.Berni (a los que agradecemos nos permitan divulgarlas). Al
lado, Donato Argüelles del Busto; nacido en 1853, quien al finalizar la Guerra de Secesión
Americana (en 1865) emigra a Estados Unidos. Llegando a Nueva York con apenas trece
años, se coloca a trabajar y aprende inglés a la perfección. Tras casi una década y después
de establecer contactos empresariales, viaja a Cuba aprendiendo el oficio del tabaco. Es allí
donde se casa -hacia 1885- con la heredera de los puros Romeo y Julieta, cuyo padre acoge a
Donato como un hijo; otorgándole derechos sobre media empresa. Por entonces, reclama a sus padres que
envíen a su hermano mayor a La Habana, para formarle como empresario. Es así como el pequeño Ramón
llega al Caribe y pronto es enviado a Estados Unidos, para más tarde aprender todo acerca de la industria
tabaquera junto a su hermano mayor. En 1903 se asocian con Pepín Rodríguez, vendiéndole la
parte de Romeo y Julieta, que antes fue propiedad del suegro de Donato. Momento en que este
último regresa a España para dedicarse a la política, dejando la fábrica de puros en manos de su
hermano. Murió en 1933, después de ver a su primogénito (Donato Argüelles Álvarez) como
su sucesor en la empresa.
Abajo, Ramón Argüelles del Busto; hermano de Donato, veinte años menor que él. También
nacido en Gijón, en 1873; emigra hasta Cuba cuando Donato ya estaba casado con la hija de
Inocencio Álvarez (copropietario de Romeo y Julieta). Fue enviado a estudiar a Estados
Unidos y vuelve años más tarde a La Habana, para formarse como tabaquero. Pronto
llevará la empresa Romeo y Julieta, bajo la directiva de Donato. Al regresar en 1905 su
hermano a Gijón, para ejercer la política junto a Melquiades Álvarez; Ramón toma las
riendas de Romeo y Julieta. Debido a que el otro socio principal (Don Pepín) pasaba largas
temporadas en Francia. Ramón dirigió la firma casi a solas desde 1905 hasta 1930; mientras su
hermano y Pepín Rodríguez residían en Europa (encargándose de la distribución). En 1930 realiza el
relevo generacional, cuando la empresa comienza a ser llevada por su sobrino Donato, junto a Hipólito
(sobrino de Don Pepín). Morirá en 1945; aunque desde 1936 ya no pudo regresar a La Habana.

Lo que irá sucediendo tras aquel Crack del 29 y las sucesivas involuciones sociales motivadas
por esta crisis, lleva a que Don Pepín no desee arriesgar, ni pretenda crecer más
(comercialmente hablando). En lo que se refiere a su vida familiar; vuelve la desgracia a sus
descendientes, con nuevos problemas para Ma.Luisa (Maruja). Cuando -como dijimos-
Joaquín Nin se reencuentra en París en 1933 con su hija Anaïs, por primera vez y después de
dos décadas sin verla. Ella, con unos treinta y dos años, casada con un banquero; había sido
protagonista de numerosos escándalos. Entre los que se encontraba narrar públicamente sus
experiencias como amante del matrimonio Miller (de ambos cónyuges a la vez). Así que tras volver a
encontrarse con su padre, Anaïs decide escribir en sus “Diarios” que ha mantenido una
relación duradera con él; redactando el famoso tomo de memorias intitulado “Incesto”. Libro
que dará a conocer tras otro, al que había llamado “June, Henry y yo”; refiriéndose a una historia amor y sexo
entre la escritora, Henry Miller y su segunda mujer (llamada June). Joaquín Nin se ve perseguido por
la sombra de estos escándalos; y en 1936 le pide el divorcio su mujer Ma. Luisa Rodríguez
(hija de Don Pepín). Teniendo que regresar solo a Cuba, para vivir del salario que le
proporciona una plaza como profesor de piano en el Conservatorio de La Habana; donde
muere en 1939 -pgs. 210 y ss. (10)-. Por su parte, los socios y mentores de Pepín Rodríguez van
falleciendo o enfermando en estos años; muriendo -como dijimos- Donato Argüelles del
Busto en 1933 y poco después, Antonio Fernández-Roces. “Padre espiritual y comercial” de
Don Pepín (que expira en Colloto en 1935) -p. 207 (10)-.

Durante la Guerra Civil Española Pepín Rodríguez sufre trágicamente las consecuencias de la
contienda; debido a que sus amigos y colaboradores de partido, fueron perseguidos o
asesinados. En especial Melquiades Álvarez, el gran orador y catedrático, que llegó a
Presidente del Congreso; encarcelado y fusilado al poco de comenzar la guerra. De un lado y
de otro encuentran enemigos, porque que el Partido Reformista de Melquiades Álvarez, había
sido de tendencia republicana, aunque moderado y no marxista -militando en él personalidades
como Benito Pérez Galdós o José Ortega y Gasset-. Todo lo que le vale la persecución de las facciones
republicanas anarquistas y de izquierda radical, que en agosto de 1936 fusilan a Melquiades Álvarez; llegando
a profanar su momia, poco después. Los más cercanos a Don Pepín, sufrieron durante la Guerra Civil lo
indecible. Pues el Partido de Don Melquiades fue financiado principalmente por los hermanos Argüelles del
Busto, cuyo primogénito (Donato Argüelles Álvarez) dirigía desde 1929 la fábrica de Romeo y Julieta. Era
hermano Ramón que -como sabemos- estaba casado con una hija de Melquiades Álvarez. Todo lo que
supuso males y tragedias para quienes tuvieron que ver a sus familiares perseguidos o
asesinados; sin más motivo que el de constituir en España una élite (perfectamente educada y
justamente establecida).

En 1939 Don Pepín es operado de una grave dolencia y pese a que se prepara su monumento
en Colloto, ya piensa que no podrá regresar a su tierra natal (tenía por entonces setenta y
cuatro años) -pg. 217 y ss. (10)-. Poco más tarde, comienza la Segunda Guerra Mundial, donde
uno de sus más importantes líderes se hace famoso al llevar siempre en su boca un puro
fabricado por este gran empresario. Nos referimos a Winston Churchill, que en 1946
mientras visitaba Cuba, se entera de que Don Pepín se encontraba ingresado en un hospital
de La Habana. Es entonces cuando el mandatario inglés se dirige al sanatorio, donde estaba el
empresario convaleciente, para saludar a quien le hacía los cigarros mejores. Intentando así
animar su amigo y agradecerle el magnífico tabaco que le fabricaba (con su efigie y nombre en la
vitola) -pg. 219 y ss. (10)-. Pese a todo, ya la vida era muy triste para Don Pepín; no solo por la
enfermedad, sino porque su generación se acaba. Incluso en 1945 murió el joven director y
copropietario de Romeo y Julieta: Donato Argüelles Álvarez (hijo de Donato y sobrino de
Ramón). Diez meses más tarde, fallecerá el otro gran colaborador suyo: Ramón Argüelles del
Busto (tío del anterior). Finalmente, el que fuera genio y figura de los puros Romeo y Julieta,
expira en 1954; tras una larga convalecencia de casi diez años, durante la que fue
primorosamente cuidado por su sobrino Hipólito Rodríguez. Al que Pepín deja sus empresas,
legando a su única hija dinero y posesiones (con el fin de que no participase en la industria ni
en el accionariado).
SOBRE, JUNTO Y BAJO ESTAS LINEAS: Winston Churchill y su visita a Cuba en 1946. Las
imágenes del mandatario inglés, proceden del artículo de Ciro Bianchi Ross; intitulado
“Churchill en La Habana” (61) . Arriba y al lado, fotos de la revista Diners; en las que vemos
a Churchill y su esposa en el Hotel Nacional de La Habana, donde fueron tratados como
presidentes de Gobierno. Narra Ciro Bianchi que tras su llegada, el mandatario hacía lo que le venía
en gana; fumaba cuanto podía, bebiendo y comiendo hasta hartarse. En un momento dado, recibe la
noticia de que puede visitar las fábricas de sus puros preferidos y allí va (acompañado de los mejores
tabaqueros de la Isla). Sabemos que en el tour y visitando los cigarros, recibió la noticia de que
estaba enfermo Don Pepín -al que conoció en Londres-. Ordenando al chófer que pusiera
rumbo al hospital donde se hallaba el propietario de los Romeo y Julieta, para saludarle y
darle ánimos.
Abajo, un montaje realizado por mí, con los distintos puros habanos Churchill
(agradecemos a las industrias tabaqueras de Cuba, nos permitan divulgar imágenes de sus
numerosos anuncios).

Para terminar este epígrafe, realizaremos una pequeña biografía de estos dos colaboradores
que siempre permanecieron junto a Pepín Rodríguez (Donato y Ramón Argüelles del Busto).
Siguiendo preferentemente, cuanto escriben sobre sus vidas, la Academia de la Historia y
Juan Alberto Berni (60) . Donde leemos que los hermanos Argüelles nacieron con una diferencia de
veinte años, en 1853 Donato y en 1973 Ramón. Siendo hijos un guarda costas (jefe de fronteras) de
Gijón; por lo que desde niños pudieron embarcarse rumbo a Estados Unidos. Allí emigró el
mayor de ellos, con tan solo trece años y al terminar la Guerra de Secesión (1865); momento en
que reclamaron jóvenes para repoblar esa nación que había quedado devastada. En Nueva York estudiará
perfectamente el idioma y trabaja desde corta edad, tomando contactos pronto con
empresarios de Hispano América. Tras su experiencia en Norteamérica, Donato parte hacia
Cuba, donde se hace con una pequeña marca de tabacos y se introduce en el mundo de los
cigarros. Es entonces -entorno a 1885- cuando contrae matrimonio con la hija de Inocencio
Álvarez, fundador y copropietario de los puros Romeo y Julieta; formando con él una nueva
Sociedad llamada Álvarez-Argüelles, que pasará a dominar esta firma de cigarros.

Por aquellos años, pide que sus padres envíen hasta La Habana a su hermano menor
(Ramón); que todavía se encontraba estudiando bachiller. A llegar el joven, es mandado a
Estados Unidos; con el fin de que aprendiera perfectamente inglés y se formase en
instituciones americanas. Regresará Ramón de Norte América, cuando su hermano ya era el
socio mayoritario de Romeo y Julieta; trabajando juntos desde entonces. En 1900 vende el
suegro de Donato (Inocencio Álvarez) su parte de la fábrica, al marqués de Rabel; entonces
los Argüelles deciden buscar un mejor socio. Muy pronto entran en contacto con Pepín
Rodríguez; quien ayudado por sus tíos Fernández-Roces, comprará las acciones de Romeo y
Julieta adquiridas por Rabel. La transacción se firma en 1903; disolviéndose la Sociedad anterior
que la regía (llamada Álvarez-Argüelles); creando por entonces otra empresa, matriz bajo el nombre
Rodríguez-Argüelles y Cia.. Esta nueva compañía será la que dirige Romeo y Julieta hasta 1930; cuando se
produce el relevo generacional. Pasando la presidencia después del Crack del 29 a manos de Donato
Argüelles Álvarez (hijo de Donato Argüelles del Busto), junto a Hipólito Rodríguez (sobrino de Don Pepín);
siempre bajo la supervisión del tío Ramón. Regentándose desde 1930 por una nueva sociedad denominada:
Sucesores de Rodríguez y Argüelles; creada al retirarse Donato padre y entrar su primogénito, junto al
sobrino de Don Pepín.
Tras fallecer Donato Argüelles del Busto -en Madrid, 1933- y al desatarse la Guerra Civil del
36; su hermano Ramón que veraneaba en Gijón, no puede volver a Cuba. Es así, como
-inesperadamente- diversas vicisitudes impedirán a Ramón Argüelles del Busto regresar de nuevo a La
Habana; muriendo en 1946 (sin salir de España). Quedando la empresa ya en manos de
Hipólito (ahijado de Pepín) y en los herederos de su sobrino; porque Donato Argüelles
Álvarez, también fallece en 1945. De ese modo, desde 1946 serán las hijas de este último
-Ángeles y Mercedes Argüelles; nietas de Argüelles del Busto- quienes se hacen cargo de su
parte en Romeo y Julieta; hasta la incautación llevada a cabo por Fidel Castro en 1960. Acerca
de ello terminará escribiendo J.A. Berni: “El 4 de octubre de 1954, fallece Don Pepín y su sobrino
Hipolito se convierte en el accionista mayoritario de la firma, ya que la hija de Pepín solo hereda
patrimonios no tabaqueros. Un pequeño resto de acciones quedan repartidas entre los Argüelles y los
Roces (familiares del tío de Don Pepín)” (60) .

Para concluir la historia de esta saga tabaquera, ligada a Colloto; añadiremos que Julia
Argüelles Álvarez (nieta de Donato Argüelles del Busto), se casó con Juan Goméz-Morán
Cima (hermano menor de mi progenitor). Los padres de Julia Argüelles Álvarez, eran Ramón
Argüelles y Dinora Álvarez; segundo hijo de Donato Argüelles del Busto (que fue alcalde de
Gijón) y la tercera de Melquiades Álvarez (presidente del Partido Reformista). Del
matrimonio de Julia Argüelles y mi tío Juan Gómez-Morán nacieron cinco hijos: Juan,
Ramón, Lucila, Luis y Sara (Gómez-Morán Argüelles). Tataranietos del fundador de puros
Romeo y Julieta; bisnietos del famoso empresario, Argüelles del Busto y de Melquiades
Álvarez -por parte de madre-. Por el lado de su padre, son bisnietos del empresario collotense
José Cima; casado con Josefa Fernández-Roces (tía segunda de Pepín Rodríguez y prima
hermana de Antonio Fernández-Roces).

JUNTO Y BAJO ESTAS LINEAS: Al lado, fotografía mía de hace muchos años; fumando un
Romeo y Julieta (como antaño se solía hacer en las bodas). Parece que me estoy tragando el
puro; pero es un defecto de cámara, no del fumador.
Abajo, de nuevo un gráfico familiar; en este caso reducido a quienes fueron los tabaqueros
ligados a Colloto. En la cumbre vemos a Tomás Fernández-Roces y Ana. Ma García; cuya hija Bárbara
se casa antes de 1820 con Juan Antonio González del Valle. El hijo de ambos será Anselmo González del
Valle Fernández-Roces, que a su vez contrae matrimonio con la heredera de la tabaquera Cabañas y
Carvajal (María Jesús González-Carvajal), convirtiéndose en uno de los grandes hacendados del Caribe.
Este Anselmo, manda a sus hijos a estudiar y vivir a España; mientras reclama que vengan a Cuba, dos
primos suyos; que llegan desde Colloto (antes de 1855), para llevar sus empresas de tabaco. Aquellos dos
eran Antonio y Pedro Fernández-Roces; que dirigirán desde 1870 sus empresas y que a la muerte de
Anselmo (en 1875) se hacen con la parte mayoritaria de Tabacos Cabañas y Carvajal. Es entonces cuando
Antonio y Pedro Fernández-Roces, traerán a Cuba a su sobrino Pepín. Quien emigra desde Colloto, con
apenas nueve años, para prepararse como sucesor de sus tíos. Pepín se forma en las mejores universidades
de Estados unidos y regresa a la isla para trabajar en el tabaco, conociendo todos los procesos (laborando
en la recogida, secado, empaquetado, distribución y etc). Quince años después (en 1903), convence a sus
tíos para comprar gran parte de Romeo y Julieta; firma que hizo suya y por la que luchó para que
alcanzase las cuotas más altas. En esta labor fue socio de Donato Argüelles del Busto (yerno del fundador
de Romeo y Julieta) y de Ramón Argüelles (hermano del anterior). Pepín, junto a los hermanos Argüelles
del Busto, participaron en política, apoyando al Partido Reformista, de Melquiades Álvarez (consuegro de
Donato). Al final de las Citas a pie de página, podemos ver un gráfico similar, pero más ampliado (donde
se contienen todas las ramas tabaqueras y familias que heredan esas empresas).
CITAS DE LA PARTE CUARTA:
(1): ASTURIAS MUNDIAL // José Cima García y la Real Sidra
Asturiana // 27/12/2016 http://www.asturiasmundial.com/http://www.asturiasmundial.com/
.
(2): La Fábrica de Sidra Cima. Texto tomado de la página web de ANTONIO CASTEJÓN quien recoge el texto
en PDF cuya fuente es La Fábrica de Sidra Cima. Texto tomado de la página
web http://dpz.es/turismo/multimedia/no_editados_patronato/varios/cazarabet/Alarifes-19.pdf
La sede que José Cima construyó en Colloto en los años veinte se rehabilitará. Fuente: La Nueva España VER JOSÉ
CIMA EN Antonio Castejón //
maruri2004@euskalnet.net // monedacuenta@euskalnet.net www.euskalnet.net/laviana http://dpz.es/turismo/multim
edia/no_editados_patronato/varios/cazarabet/Alarifes-19.pdf
(3): Fábrica de Sidra Cima // De Enciclopedia de Oviedo, la enciclopedia
libre. http://el.tesorodeoviedo.es/index.php?title=Imagen:Pos3401.jpghttp://el.tesorodeoviedo.es/index.php?
title=Imagen:Pos3401.jpg
http://el.tesorodeoviedo.es/index.php?title=Imagen:Pos3401.jpg http://el.tesorodeoviedo.es/index.php?
title=Imagen:Pos3401.jpgAnuncio de la Sidra y la Fábrica Cima
(4): EL INDIANO JOSÉ CIMA GARCÍA 13.11.2012 12:59 Por José Miguel Ruiz Andrade ESCRITURA:18 de
Diciembre 2009 Etiquetas: "SOCIEDAD" Tweet http://hit-counter.info/http://hit-counter.info/hit counter Volver
.
(5): Asimismo tomamos datos de otras publicaciones como:
MUNDO GRÁFICO (año II, número 45), revista editada el 4 de septiembre de 1912, en cuya página 10 dedica
toda esta hoja a un artículo intitulado JOSÉ CIMA, LA CREACIÓN DE UNA INDUSTRIA.
.
(6): ASTURIAS INDUSTRIAL, ESTUDIO DESCRIPTIVO DE LA INDUSTRIA EN ASTURIAS; de Rafael
Fuertes Arias. Edición en cuatro tomos (Gijón 1902) dedicando su página 398 del volumen 4º a José Cima y su
industria.
.
(7): COLLOTO APUNTES HISTÓRICOS Fancisco Bustamante Alonso Oviedo, 2017
.
(10): EL SUEÑO DEL INDIANO (biografía de Pepín Rodríguez)
Francisco Bustamante Alonso, Oviedo 2020
.
(11): FERMIN CANELLA y SECALES: Libro de OVIEDO // Oviedo 1887 (pag 388).
.
(12): Antonio Castejón. maruri2004@euskalnet.net monedacuenta@euskalnet.net www.euskalnet.net/laviana
Ver "José Cima" o bien "FAMILIA CIMA"
.
(15): Obra y frases recogidas de:
LA OLIGARQUÍA INDIANA, ASTURIAS-CUBA : OPINIÓN PÚBLICA Y PROPAGANDA (1898-1899)
María Magdalena Fernández-Peña Bernaldo de Quirós
Madrid, 2014 ; tesis presentada ante la Universidad Complutense
.
(19): Una biografía de Anselmo González del Valle (1852 – 1911)
Fidela Uría Líbano // Memoria canguesa – Biografías ; Texto leído por Fidela Uría Líbano en el Homenaje a Anselmo
González del Valle, organizado por el Tous pa Tous y el Museo del Vino de Cangas, en el Teatro Toreno, de Cangas del
Narcea, el 2 de diciembre de 2011
.
(24): EL OLVIDO DEL RETRATISTA, biografía de un pintor asturiano (Prado Norniella) Francisco Bustamante Alonso.
Oviedo 2018.
En su página 89 describe los hechos de esta huelga que duró casi un año y donde hubo todo tipo de agresiones.
.
(28): Fragmento de la sentencia del Tribunal Supremo, sobre a "fórmula de Sidra Cima"; recogido desde la página Web
de Antonio Castejón; apellido Cima.
Ver: www.euskalnet.net/laviana
.
(29): http://www.asturiasmundial.com/http://www.asturiasmundial.com/
ASTURIAS MUNDIAL José Cima García y la Real Sidra Asturiana

(30): Cita (7) pag. 15


.
(31): Idem cita (7) pag. 15
.
(32): La Fábrica de Sidra Cima. Texto tomado de la página
web http://dpz.es/turismo/multimedia/no_editados_patronato/varios/cazarabet/Alarifes-19.pdf
La sede que José Cima construyó en Colloto en los años veinte se rehabilitará.
Fuente: La Nueva España
.
(33):EL INDIANO JOSÉ CIMA GARCÍA 13.11.2012 12:59 Por José Miguel Ruiz Andrade

TALLER DE ESCRITURA:18 de Diciembre 2009


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.
(34): Ramón García Duarte; texto de Wikipedia SIC anterior; ver:
https://es.wikipedia.org/wiki/Ram%C3%B3n_Garc%C3%ADa_Duarte
.
(35): En nuestra parte primera y segunda, hablamos extensamente sobre Armando de las Alas-Pumariño Troncoso de
Sotomayor y sobre su hijo (Armando de las Alas-Pumariño y González-Muñoz) casado con Isabel Cima.
Sobre Nicanor de las Alas-Pumariño y Troncoso de Sotomayor; ver en Wikipedia:
https://es.wikipedia.org/wiki/Nicanor_de_las_Alas_Pumari%C3%B1o
.
(36): TEXTO RESUMIDO DE LA HISTORIA QUE RECOGE EN PDF
San Miguel-Industrias Cima, en su página divulgada en la red:
https://www.industriascima.com/images/Cima_SanMiguel.pdf
.
(37): Para los interesados en la noticia del homenaje; pueden consultarla en esta hoja del diario vasco:
https://www.diariovasco.com/culturas/brindis-ignacio-20180410001233-ntvo.html
.
(38): ENCICLOPEDIA DE OVIEDO (SIC), Francisco Casariego Terrero
SIC : http://el.tesorodeoviedo.es/index.php?title=Francisco_Casariego_Terrero
.
(39): Mario Gómez-Morán Cima
Biografía en Wikipedia: https://es.wikipedia.org/wiki/Mario_G%C3%B3mez-Mor%C3%A1n_Cima
Biografía en Asturianos Ilustres: https://ilustresasturianos.blogspot.com/2019/01/mario-gomez-moran-cima.html
Biografía enciclopedia de Oviedo: http://el.tesorodeoviedo.es/index.php?title=Mario_Gomez-Mor%C3%A1n_Cima
.
(40): Rosa Faes Hernández
Primera cita sobre Manuel del Busto, casas en calle Noval; pags 119 a 121
Siguientes menciones, pags. de esta tesis indicadas junto a cada cita.
Manuel y Juan Manuel del Busto, arquitectos
UNIVERSIDAD COMPLUTENSE DE MADRID FACULTAD DE GEOGRAFÍA E HISTORI Departamento de Historia del
Arte,Sección de Historia
Tesis doctoral; publicada en 2015; presentada en 1982.
.
(41): Biografías Manuel del Busto Delgado:
Wikipedia: https://es.wikipedia.org/wiki/Manuel_del_Busto
PATRIMONIO ARQUITECTÓNICO DE
OVIEDO: http://patrimonioarquitectonicodeasturias.blogspot.com/2012/07/manuel-del-busto-delgado-arquitecto.html
Biografía
EL ARQUITECTO MANUEL DEL BUSTO Y EL PALACIO DEL CENTRO ASTURIANO DE LA HABANA
The architect Manuel del Busto and the Asturian Center Palace in Havana
MARTHA ELIZABETH LAGUNA ENRIQUE (UNIVERSIDAD DE SALAMANCA) PDF
TRIM, 8 (2015), pp. 47-71

.
(42): Obra citada en (7)
(42a): pág 1
(42b): págs 2 y 3
(42c): págs 9 y 10
(42d): pág 12 -sic-
(42e): pág 13 -sic-
.
(43): Ver mi artículo sobre LOS TEXTOS IBÉRICOS.
https://sobrelostextosibericosdemario.blogspot.com/2019/06/letras-d-t-z-correspondiente-con-los.htmlLetras “D”, “T”, “Z”;
correspondiente con los sonidos ibéricos “DA”, “TA”, “ZA” (“ce”, “ci”). TOPÓNIMOS Y GETILICIOS IBÉRICOS (NOMENCLATOR
FINAL -Capítulo quinto-).
En este, podemos encontrar los siguientes topónimos antiguos (entre los que no se halla el de Colloto):
- TUCCI: quae Augusta Gemella; Martos; p. de los túrdule.. (FRG)
- TUCCI y TUCCI VETOS: Martos en Jaen, ver artículo de JRD en pags.513 a 514 (JRD pag 513)
- TUCCI : ITUCCI, Tejada la Vieja, junto a Úbeda (JRD pag 513)
- TUCCIS : Castro del Rio, o bien Baena; en Córdoba (JRD pag 514)
- TUIA: TOYA
- TUGIA: TOYA en Jaén. Cerca de Peal de Becerro; al lado del Salto TUGGIENSE, nacimiento del Guadalquivir. Sus enterramientos
son algunos de los más destacados de los iberos (JRD pag 514)
- TUGIENSIS saltus: Nacimiento del Guadalquivir. Estos bosques eran el límite entre Bastetanos, oretanos y túrdetanos (JRD pag
514)
- TUSCI: ITUSCI. Escacena del Campo (JRD pag 526)
.
(44): https://www.lasidra.as/descargues/lasidra114.pdf
LA SIDRA pdf 114, Junio 2014, Gijón
(44a): El primer texto es de Miguel Angel Fuente Calleja, pags. 47 y 48
(44b): El segundo de Manuel G. Busto, pag 64
.
(45): Op. Citada en (15) BERNALDO DE QUIRÓS Y F-PEÑA; M.Magdalena, La oligarquía indiana, Asturias-Cuba: Opinión pública y
propaganda, TESIS DOCTORAL, presentada en la Universidad Complutense de Madrid, 2014.
(45a): pag 10
(45b): pag 11
(45c): pag 44
(45d): pag 77
(45e): pag 118
(45f): pag 119
(45g): pag 78 y 79
(45h): pag 112
(45i): pag 113
.
(46): Biografía de Anselmo Gónzalez del Valle Fernández.Roces
REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA
http://dbe.rah.es/biografias/67229/anselmo-gonzalez-del-valle-y-fernandez-roces
.
(47): EL COLECCIONISTA DE VITOLAS, blog de JUAN ALBERTO BERNI GONZALEZ
http://www.jaberni-coleccionismo-vitolas.com/1C.5.05-Grandes_Tabaqueros_Relacion_Fabricantes_y_Marcas.htm
LA SAGA FAMILIAR de los Cabañas, los González-Carvajal y los González del Valle
.
(48): Textos de cita (46) y (47) combinados.
Comienza su biografía la Real Academia de La Historia con un encabezado que titula TABAQUERO Y MECENAS:
“Cuando, en 1840, el general Jerónimo Valdés Sierra fue nombrado gobernador civil y militar de Cuba, se trasladó a La Habana su
hombre de confianza, Pedro María Fernández-Villaverde, y se llevó consigo a su sobrino Anselmo. Allí vivió Anselmo la mayor parte
de su vida y cimentó su fortuna, aunque volvió a España para morir en Madrid” (46) . Algo muy similar nos narra Berni al
escribir: “Allí parece que fue atendido por un primo suyo, Pedro Mª Fernández-Villaverde y González del Valle, futuro catedrático de
la universidad ovetense y padre del que ocuparía varias carteras ministeriales y que finalmente llegaría a presidente del gobierno
español D. Raimundo Fernández Villaverde” (47) .
Según la Real Academia de la Historia: “Anselmo era hijo de Juan González del Valle (San Claudio, Oviedo, 1772) y de Bárbara
Fernández Roces (Santa Eulalia de Colloto, Oviedo, 1803), ambos procedentes de antiguas familias asturianas. La experiencia
migratoria ya se había probado en su familia materna: Antonio y Manuel Fernández-Roces estaban radicados en Cuba; Francisco
González del Valle, un pariente por la vía paterna, también se había establecido en La Habana. La llegada de Anselmo fue un eslabón
más de la llamada “cadena de emigración” (46).
Auque en opinión de Juan Alberto Berni: “No se conoce la fecha de su nacimiento, pero ya en la década de 1840 aparecen las
primeras huellas de su presencia en el negocio tabacalero con la refacción de cosechas de vegueros (pagos al propietario) en la
hacienda Las Lomas, (Vuelta Abajo) y el mercadeo de la hoja. En 1843 era dueño de la marca de tabacos La Integridad,
conservándose facturas de compras de envases a su nombre y recibos de las producciones que con esta denominación entregaba a la
Secretaría de la Superintendencia de la Isla, para surtir las contratas de puros con destino a la Península” (47).
Acerca de sus comienzos como “marquista” recoge algo muy similar la Real Academia de la Historia: “Sus primeros
negocios en Cuba estuvieron relacionados con el tabaco. Desde 1840 se dedicó a la refacción de las hojas de tabaco de la región de
Vuelta Abajo para varias fábricas de La Habana. Fue uno de los primeros fabricantes de tabaco que se atrevió a entrar en el sector
agrícola del cultivo tabacalero, junto con Jaime Partagás, José Cabargas o Joaquín Barreras. Debió de ser muy emprendedor, ya que
con veintitrés años, en 1843, aparece como “marquista”, es decir, como propietario de una marca de puros llamada La Integridad,
que aún no era marca registrada. Se convirtió entonces en uno de los abastecedores de la Secretaría de la Superintendencia de la isla,
la cual enviaba directamente su producto a la Península. Entró pronto en contacto con los más destacados tabaqueros de La Habana,
entre ellos, con Manuel González Carvajal y Fernández de la Buria, con cuya hija, María de Jesús, contrajo matrimonio en 1851” (46).
Es muy similar lo que narra Berni sobre su boda y el modo en que logra hacerse con el mercado del tabaco: “El 18 de
diciembre de 1851 se casa con Mª de Jesús de la Merced González Carvajal y Cabañas, hija menor de D. Manuel González-Carvajal. El
matrimonio, de marcado carácter estratégico, aumentaba las expectativas empresariales y garantizaba el próspero futuro del
negocio, con gran satisfacción del resto de empresarios asturianos, que apoyaron la unión. Al poco tiempo, D. Manuel introduce a su
yerno en sus negocios, dándole amplia participación en la explotación de la marca-fábrica Hija de Cabañas y Carvajal, en idea de
delegar progresivamente en su persona todos los negocios relacionados con el tabaco y ponerle al frente de los mismos, ya que, como
veíamos anteriormente, D. Manuel González-Carvajal se había volcado en otros negocios financieros. Ambos invierten conjuntamente
en la Empresa de Caminos de Hierro del Oeste, llegando a controlando entre los dos el 70 % de las acciones de la compañía” (47).
Más tarde relata la Academia de la Historia el modo en que Anselmo escala el éxito empresarial: “María de Jesús, su
mujer, había nacido en La Habana en 1838. Su padre era asturiano (Soto del Barco, 1803), y su madre, María de Jesús Álvarez
Cabañas, era también habanera. La posición social y económica de la familia era muy brillante. Vivían en un palacete en la Calzada
del Cerro, una de las zonas elegantes de las afueras de La Habana, donde eran vecinos, entre otros, de los condes de Fernandina, de
Santovenia, de Lombillo, de Peñalver y de Leonor Herrera. Su padre era propietario de la fábrica de tabaco llamada Los Dos
Carvajales, junto con su sobrino Leopoldo González Carvajal y Zaldúa, marqués de Pinar del Río y, por matrimonio, marqués de
Avilés. Su madre era hija de Francisco Álvarez Cabañas, propietario de la fábrica de puros Cabañas, creada en 1818, una de las de
mayor renombre de la época, cuyos puros se vendían en Londres en 1833. En 1848 González Carvajal obtuvo licencia para montar un
taller de tabaquería que llamó Hija de Cabañas y Carvajal. Puso al frente del negocio a Anselmo, que participó además como socio
capitalista” (46).
“Empezó entonces Anselmo a tomar parte en diversos negocios: participó en la construcción de las nuevas vías de ferrocarril
dirigidas a Vuelta Abajo, los Ferrocarriles del Oeste; compró una hacienda en Pinar del Río para la cosecha de la hoja de tabaco,
compró varios edificios en La Habana y extensos terrenos en Asturias y, en 1858, compró la firma Hija de Cabañas y Carvajal. A
partir de la compra de la marca, dio un mayor impulso a la producción de tabaco y mantuvo la simbología en las marquillas que
adornaban las cajas de puros, por la que obtuvo su suegro la Medalla de Oro en la Exposición de Londres de 1851: dos mujeres
apoyadas en los laterales de una medalla en la que se lee “H. de Cabañas y Carvajal”; rodeando la medalla se lee: “Real Fábrica de
Tabacos. Calle de San Ignacio, 50. Anselmo G. del Valle, Habana” (46).
Por su parte, Berni cita algunos datos distintos al referir: “En 1857 compra tierras al catalán D. José Gener en la cotizada
hacienda Las Cruces de Vuelta Abajo. Finalmente, el 6 de agosto de 1858, se formaliza la venta de la fábrica y marca HIJA DE
CABAÑAS Y CARVAJAL a Anselmo González del Valle, acto realizado ante el notario D. Fernández de Castro, en virtud del cual
quedaba disuelta la sociedad constituida por Dª Maria de Jesús Álvarez Cabañas, D. Manuel González-Carvajal y D. Anselmo
González del Valle para la explotación de la marca. A partir de entonces queda éste último como único dueño por el precio de 150.000
pesos oro, que debía satisfacer en 10 anualidades de 15.000 cada una. El contrato incluía la fábrica con todos sus utensilios,
materiales, rama y existencias. Cuatro años después, en 1862, fallecía D. Manuel González Carvajal en su quinta residencial de la
barriada del Cerro en La Habana, dejando a sus herederos una importante fortuna. La testamentaría estipulaba el reparto entre la
viuda Da María de Jesús Álvarez Cabañas y los tres hijos de ambos” (47)
Regresando a la biografía de la real Academia de la Historia, nos dice que poc después de comprar la marca de su
suegro, se separa de su mujer: “En 1859 María de Jesús se fue a vivir a Estados Unidos, dejando a sus hijos al cuidado de su
padre. Hacia 1863, tras el fallecimiento de su hija de seis años, María Mercedes, Anselmo decidió enviar a sus dos hijos varones,
Anselmo y Emilio Martín, a Oviedo, quedándose él al frente de sus negocios, aunque viajando frecuentemente a España. Su posición
social en La Habana era cada vez más destacada; su situación económica le permitió reunir una importante pinacoteca y dedicarse al
mecenazgo: en Cuba, contribuyó a la fundación del Casino Español en La Habana, poniendo a su disposición un edificio de su
propiedad que, andando el tiempo, sus herederos venderían al Centro Asturiano de La Habana. En Asturias donó importantes
cantidades a la catedral de Oviedo y a la iglesia de San Juan y, en los años 1865 y 1866 —ante el peligro del cierre de la Universidad
de Oviedo—, cubrió el déficit que causó la Universidad en los presupuestos generales del Estado y donó a su favor, años después,
importantes cantidades. Ya en esos momentos había empezado a ocupar cargos políticos: en 1869 fue nombrado regidor del
Ayuntamiento de la ciudad de San Cristóbal, de la que fue luego alcalde (46).
“Fue teniente de alcalde de La Habana, miembro de la Real Sociedad Económica de Amigos del País, ocupó varios cargos en
agrupaciones de tipo cultural y benéfico, y se convirtió en el protector de los asturianos emigrados a Cuba. Fue nombrado caballero
de la Orden de Carlos III y Gran Cruz de Isabel la Católica. En 1871, a través de su apoderado, Manuel Prendes Hevia, hizo llegar al
secretario del Gobierno Superior Político su intención de auxiliar económicamente al Gobierno de España en lo necesario para evitar
la independencia de Cuba, enfrentándose a su hijo Emilio Martín, que rompiendo la “disciplina de partido”, defendió la autonomía
cubana. En 1887, el Ayuntamiento de Oviedo decidió dar su nombre a una de las calles que se abrieron a expensas de la urbanización
que promovió su hijo mayor entre el parque de San Francisco y el antiguo Hospicio. La cultura, la riqueza, los usos y costumbres
adquiridos en Cuba dejaron poso en sus hijos, que destacaron, Anselmo como compositor y pianista y Emilio Martín como escritor y
político” (46)
Por su parte, Berni termina su biografía sobre Anselmo Gónzález del Valle y Fernández-Roces diciendo: “Durante toda
la década de 1860 y hasta su muerte acaecida en 1876, D. Anselmo González del Valle continuó prosperando en los negocios vinculados
con el tabaco, que abarcaban posesiones agrícolas, acciones en ferrocarriles y operaciones de crédito. En 1870 había delegó la gerencia
de sus bienes con amplios poderes al comerciante D. Manuel Prendes Hevia. Obtuvo la Orden de Carlos III y cuando se dirigían a él lo
trataban de Excelentísimo Señor. El matrimonio tuvo dos hijos, Anselmo y Martín González del Valle y González-Carvajal, quienes a
partir de la muerte de su padre en 1876 y hasta el deceso de su madre Doña María de Jesús González-Carvajal el 30 de septiembre de
1.881 en la Habana, heredarían la imponente fortuna que les correspondía por herencia” (47).
.
(49): Textos completos:
Una biografía de Anselmo González del Valle (1852 – 1911)
Fidela Uría Líbano Memoria canguesa - Biografías
[Texto leído por Fidela Uría Líbano en el Homenaje a Anselmo González del Valle, organizado por el Tous pa Tous y el Museo del Vino
de Cangas, en el Teatro Toreno, de Cangas del Narcea, el 2 de diciembre de 2011, y en el que interpretó la pianista doña Purita de la Riva
varias composiciones musicales del homenajeado, que se mencionan y analizan en este texto. González del Valle tuvo mucha relación
con Cangas del Narcea y tiene una calle dedicada a él en la capital del concejo].
Se celebra este año el centenario de la muerte de Anselmo González del Valle, acaecida el 15 de septiembre de 1911. Silvio Itálico,
seudónimo del escritor Benito Álvarez- Buylla, decía en 1924 sobre la grandeza de esta figura como compositor, pianista y erudito que,
seguramente, le harían más justicia las generaciones venideras. Tuve la ocasión de profundizar en la vida y en la música de González del
Valle, mientras hacía mi tesis doctoral, y puedo afirmar que fue uno de los personajes que más contribuyó al desarrollo de Asturias en la
etapa que va de la segunda mitad del XIX a los primeros años del XX; especialmente a nivel cultural, pero también en lo social y lo
económico. Es pues casi de justicia este merecido homenaje.
Anselmo González del Valle y González Carvajal nace en la ciudad de La Habana el 26 de octubre de 1852. Su padre, Anselmo González
del Valle y Fernández Roces, había emigrado de Oviedo a Cuba en 1840 y allí se establece como empresario, sobre todo a partir de su
matrimonio con María Jesús González Carvajal, cuyo padre era propietario de varias empresas y fábricas de tabaco repartidas por toda
Cuba.
Según nos relatan sus familiares, Anselmo comenzó los estudios de primaria en el Colegio de Belén de La Habana y, con seis o siete años,
se inicia en el arte de la música con un tío materno, Manuel Francisco González Carvajal, al que familiarmente llamaban “tío Pancho”.
Siendo aún muy pequeño los padres de Anselmo se separan, y él y su hermano Emilio Martín quedan al cuidado del padre. Pocos años
después los dos hermanos son enviados a vivir a Oviedo, permaneciendo el padre en La Habana al frente de sus numerosos negocios.
Anselmo y Emilio Martín se instalan en una amplia casa en la calle Cimadevilla al cuidado de un sacerdote que ejerce como tutor.
En 1863 los dos hermanos comienzan sus estudios de bachillerato en el Instituto de Segunda Enseñanza de Oviedo, donde el compositor
se gradúa como Bachiller en Artes en 1869. En aquella época coincidieron en el Instituto de Oviedo con los escritores Leopoldo Alas
(Clarín) y Armando Palacio Valdés. Tanto Clarín como Palacio Valdés relatan en sus obras como organizaron en la casa de los González
del Valle una especie de ateneo cultural juvenil en el que hablaban de historia, literatura o arte, representaban obras teatrales, etc. Y
parece que ya en su adolescencia González del Valle destacaba como pianista, tal como señala Palacio Valdés: “Por fin, uno de los dueños
de la casa [se refiere a Anselmo] nos hacía oír en el piano algunas sonatas o trozos de ópera, pues ya entonces era un maravillosos
pianista”.
Probablemente, al mismo tiempo que el bachillerato, Anselmo comienza sus estudios musicales con Víctor Sáenz. No puedo dejar de
mencionar aquí la inmensa labor de don Víctor Sáenz en Asturias: fue organista de la Catedral de Oviedo, director de varias bandas de
música, fundador de la Academia de Música San Salvador de Oviedo, autor de varias composiciones musicales y, sobre todo, gran
maestro de varias generaciones de músicos y compositores asturianos.
Anselmo González del Valle se licencia en Derecho Civil y Canónico en 1872 por la Universidad de Oviedo; realiza el primer y último año
en Oviedo y los cursos intermedios en Salamanca y Madrid. Parece que Anselmo estudió la carrera para satisfacer a su familia con un
título universitario, ya que nunca ejerció la abogacía y, de cualquier forma, tampoco lo necesitaba porque contaba con una gran herencia
familiar.
El escritor Constantino Suárez, en su obra Escritores y artistas asturianos, señala que “al mismo tiempo que su preparación
universitaria, Anselmo González del Valle realizó estudios musicales con los mejores maestros de Oviedo y Madrid”. Por lo que se refiere
a Madrid todo apunta a que la enseñanza que recibió fue de carácter privado; las referencias de su familia señalan que el compositor no
hizo estudios oficiales de música, sino que fue una enseñanza libre. Incluso comenzó los estudios de Armonía y Composición en París,
pero sin llegar a concluirlos. Probablemente fue el músico Charles Beck uno de los que más influyó en la formación pianística de
Anselmo. Beck fue Primer Premio de Piano del Conservatorio de París y se estableció en Madrid desde finales del XIX como profesor de
piano, destacando también su actividad como concertista.
En estos primeros años de juventud González del Valle realiza continuos viajes a diversas ciudades de Europa, especialmente a París.
Además, empieza a comprar partituras publicadas por las grandes casas editoriales europeas, especialmente de música pianística. Él
tocaba todo la música para piano que compraba, con lo cual va adquiriendo paulatinamente el dominio técnico e interpretativo del
instrumento que caracterizará sus años de madurez. En sus viajes por ciudades como Madrid o Barcelona, pero también fuera del
ámbito nacional (París, Berlín, Leipzig o Roma) Anselmo tocaba como amateur en conciertos de carácter privado. Autores como Antonio
García Miñor señalan que “pudo ser en su época uno de los primeros pianistas de Europa, pero despreció los más fabulosos contratos
para anclar definitivamente su vida a Oviedo”.
En 1874 el músico contrae matrimonio con María Dolores Sarandeses y Santamarina, que había sido compañera suya en las clases de
música con Víctor Sáenz. A partir de entonces finalizan los viajes de Anselmo, y la actividad como concertista se centra en el pequeño
círculo de su familia y amistades. Sin embargo, pasa a un primer plano la faceta de compositor.
En 1879 González del Valle es nombrado académico correspondiente de la Academia de Bellas Artes de San Fernando, cuya sección de
música se había creado recientemente. Tenía por entonces 27 años y ya era una de las personas de más relieve en la región, tanto desde
el punto de vista social como cultural. A lo largo de su vida González del Valle reúne una biblioteca musical de renombre en su época y
que, aún hoy, puede ser considerada de gran valor. Llegó a poseer una colección de más de 20.000 partituras; una parte de esta
biblioteca la conservan los nietos del compositor y la otra fue adquirida en 1947 por el Instituto Español de Musicología (Consejo
Superior de Investigaciones Científicas), de Barcelona. La colección cuenta con un amplio repertorio de obras de compositores, que va
desde el Renacimiento hasta autores contemporáneos a González del Valle. También hay que mencionar la espléndida colección de
cuadros que había heredado de su padre, gran aficionado a la pintura, y que el mismo Anselmo había ido aumentando.
González del Valle mantuvo relación con algunas de las personalidades más relevantes de la cultura española. Conoció a escritores,
pintores y músicos como Francisco Asenjo Barbieri, Jesús de Monasterio, Tomás Bretón, Emilio Arrieta o Felipe Pedrell. Con Pedrell,
que fue el padre del Nacionalismo musical español, tuvo Anselmo una estrecha relación, y le proporcionó varios temas tradicionales
asturianos para su Cancionero Musical Popular Español (1922). Además, fue socio honorario de la Sociedad de Conciertos de Madrid.
Anselmo González del Valle fue uno de los principales promotores de la Escuela Provincial y Elemental de Música de Oviedo, origen del
actual conservatorio. La apertura de la Escuela de Música tiene lugar en el año 1884, en el seno de la Academia Provincial de Bellas Artes
de Oviedo. En un documento de la Academia leemos: “Un señor académico, artista de corazón y de pensamiento elevado [se refiere a
González del Valle], tuvo la feliz idea de establecer bajo la dirección de esta Academia una clase de Música, ofreciéndose al mismo
tiempo a costearla…”. Él presidirá la Escuela de Música de Oviedo hasta su muerte y, sin duda alguna, su influencia va a contribuir a
crear un excelente clima musical.
Con el despegue de la industrialización van apareciendo en Asturias diversas compañías y sociedades promovidas fundamentalmente
por la alta burguesía. González del Valle intervino en la creación en 1887 de la Compañía de Ferrocarriles Económicos de Asturias.
También colaboró en el nacimiento de otras empresas como la Sociedad Industrial Santa Bárbara, la fábrica de cervezas El Águila Negra
o la Unión Española de Explosivos. Paralelamente a la aparición de sociedades industriales se forman otras de tipo cultural y benéfico
destinadas a paliar las necesidades de la nueva clase obrera. González del Valle era miembro de numerosas sociedades benéficas como la
Sociedad Económica de Amigos del País, la Junta Provincial de Beneficencia Particular o la Sociedad Santa Bárbara, entre otras.
Un núcleo importantísimo en el desarrollo de la vida musical en Asturias en la segunda mitad del siglo XIX fue -como en tantas otras
regiones españolas- el salón de las grandes casas burguesas. En su espléndida mansión de la calle Toreno de Oviedo, Anselmo González
del Valle dedicó un enorme salón a la música, donde guardaba una valiosa colección de pianos y, como ya mencioné, una de las mejores
bibliotecas musicales de aquella época. Pasaban a menudo por aquella casa los personajes más relevantes del mundo de la música de la
región: Saturnino del Fresno, Baldomero Fernández, Víctor Sáenz, Benjamín Orbón, Eduardo Martínez Torner, etc. Pero también
estuvieron allí, a su paso por la ciudad, intérpretes como la pianista zaragozana Pilar Bayona o el gran Arturo Rubinstein, que dio un
concierto en el Teatro Campomor en 1916. Es posible, aunque no está suficientemente claro, que existiera cierta relación entre Anselmo
y el compositor ruso Nikolái Rimsky-Korsakov; el Capricho español de Rimsky es prácticamente un capricho asturiano y algunas
investigaciones sugieren que pudo ser González del Valle el qué, de alguna manera, proporcionó los temas asturianos a Rimsky-
Korsakov. La leyenda llegó incluso a contar que el músico ruso se había alojado en la casa de González del Valle. Anselmo y su familia se
mofaban de esta leyenda con una ironía típicamente asturiana: Tenían un sillón, colocado en un lugar especial de la mansión, y en el que
nadie se podía sentar, ya que era el lugar donde Rimsky había descansado en una visita que hizo a Anselmo y estaba reservado para sus
próximos viajes a Oviedo.
En 1901 muere, a los cincuenta años, la esposa de Anselmo, víctima de una larga enfermedad. Esto supone un duro golpe para el músico
del que ya nunca se repone; queda entonces al cuidado de su numerosa familia, pues el matrimonio tenía trece hijos, algunos de los
cuales eran muy pequeños al morir su madre.
El excelente clima musical que vivía a principios del siglo XX la región terminará por cristalizar con la creación de la Sociedad
Filarmónica de Oviedo en 1907, a la que seguirán la de Gijón en 1908 y la de Avilés en 1918. González del Valle fue una figura
fundamental en el origen de la Sociedad Filarmónica de Oviedo y figuró como Presidente de honor de la misma en sus primeros años.
Al fallecer su mujer la propia salud del compositor se ve afectada y, además, padecía una diabetes desde hacía bastantes años. Para
buscar remedio a esta enfermedad acude todos los veranos a tomar las aguas al Balneario de Mondariz, en Pontevedra (Galicia), y realiza
algunos viajes al extranjero para consultar a los mejores especialistas europeos. Pero, a pesar de lo precario de su salud, la muerte le
coge por sorpresa; el 15 de septiembre de 1911 el músico sufre un repentino ataque al corazón, debilitado por la enfermedad crónica.
La producción musical de González del Valle es una de las más importantes, tanto en calidad como en número, de la segunda mitad del
XIX en Asturias; se han catalogado unas setenta composiciones suyas. Además, prácticamente la totalidad de esta música fue publicada,
casi siempre por destacadas editoriales europeas y españolas. Constituye un caso bastante peculiar como compositor, ya que toda su
obra está escrita para piano, el instrumento que dominaba desde el punto de vista técnico y expresivo. Esta música se puede dividir en
tres tipos: el primero con obras basadas en la música tradicional; el segundo formado por obras originales que reflejan la estética del
Romanticismo tardío, y el tercer tipo son las composiciones inspiradas en piezas de otros autores.
En cuanto a las obras basadas en música española, compuso seis Rapsodias españolas para piano. El género rapsódico, que no se sujeta
a ningún esquema formal, ofrecía al compositor una gran libertad para el tratamiento de los temas tradicionales. Una de las influencias
que más pesa sobre estas obras son las Rapsodias del compositor Franz Liszt. Purita de la Riva interpretará la Rapsodia Española, op. 19
de González del Valle. En ella pueden diferenciarse tres secciones: 1ª. Dedicada al folklore musical asturiano; 2ª. Hay un predominio de
la música andaluza, y 3ª. Dominada por temas de jotas aragonesas.
Hay un elemento unificador en la Rapsodia que es la aparición a lo largo de la misma del tema de la Marcha real. Los aspectos más
destacados de esta obra son: la cita directa y con pocas transformaciones de los temas tradicionales y un virtuosismo pianístico que
busca la brillantez y el lucimiento del intérprete.
Por lo que se refiere a las obras de González del Valle basadas en música asturiana Purita de la Riva va a interpretar: la Rapsodia
asturiana sobre aires populares para piano, nº 2; las añadas Yes nidia y No llores, no de la obra Rapsodia asturiana para piano, op. 13, y
los temas Paxarinos y No la puedo olvidar de la obra Veinte melodías asturianas para piano.
altLa Rapsodia asturiana sobre aires populares para piano, nº 2, op.27 fue compuesta alrededor de 1890. Está dedicada “a su amigo don
Teodoro Cuesta, músico y poeta asturiano” y va precedida por dos de sus poemas: Asturias y La romería. La Rapsodia se abre con el
tema de danza prima La virgen de Covadonga y luego se van desarrollando otras canciones tradicionales como No se va la paloma o
Nadie plante su parra. La Rapsodia termina brillantemente, como queriendo imitar el final de una romería asturiana, con un popular y
enérgico baile de gaita.
La canción tradicional No la puedo olvidar aparece en otros cancioneros de la época, pero estas versiones no se pueden equiparar al
delicado tratamiento que hace González del Valle del tema. Creo que es una de sus mejores composiciones ya que, sin acudir al excesivo
virtuosismo pianístico, consigue una gran calidad estética, por ello su carácter es más íntimo y también más personal que el de otras
obras.
El tema Yes nidia es una añada y lleva el texto en la parte superior; en él se amenaza al niño con las xanas para que se duerma. El
tratamiento que hace el compositor de este tema es de una sencillez exquisita. La melodía se trascribe sin modificaciones, para ser
tocada piano y muy ligada, indicaciones muy adecuadas para esta canción de cuna. El acompañamiento de la melodía es sobrio, pero el
compositor utiliza con maestría los recursos pianísticos para crear la atmósfera adecuada. El piano es puramente descriptivo,
especialmente en las cascadas de arpegios que imitan el sonido del agua de los arroyos en los que viven las xanas.
Para concluir tengo que señalar que la obra de Anselmo González del Valle es equiparable en calidad (en algunos casos sin duda mejor) a
la de otros compositores españoles de la segunda mitad del siglo XIX, como Apolinar Brull, Eduardo Ocón, Miguel Capllonch o Teobaldo
Power. Como ocurre con estos autores su música representa un nacionalismo sin las aspiraciones más universales de la música de Falla,
Albéniz o Granados, en los que el nacionalismo se afina y evoluciona al contacto con las corrientes musicales europeas. La música de
González del Valle está determinada por la época en la que vivió, es decir, por el Romanticismo tardío y la búsqueda del virtuosismo
instrumental. Pero el tratamiento que hace el compositor de la música asturiana imprime un carácter más personal a sus obras; ya que
su acercamiento a la esencia melódica y rítmica de estos temas hace que el lenguaje musical resulte, en cierto modo, innovador y
original.
https://web.archive.org/web/20160304190215/http://www.touspatous.es/index.php/biografias/1052-una-biografia-de-anselmo-
gonzalez-del-valle-1852-1911.html
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La modernización del vino de Cangas, 1878 – 1901
Juaco López Álvarez Memoria canguesa - Vino de Cangas
Anselmo González del Valle y Cangas del Narcea
La modernización del vino de Cangas, 1878 – 1901
La relación de Anselmo Gonzalez del Valle y Carbajal (La Habana, 1852 – Oviedo, 1911) con Cangas del Narcea está envuelta en un cierto
misterio, basado en el desconocimiento que tenemos de los motivos que impulsaron a este hombre, nacido en Cuba, hijo de un
emigrante de Oviedo, rico capitalista, industrial y gran aficionado a la música, a comprar tierras en el concejo de Cangas del Narcea y
dedicarse con ahínco al viñedo y la elaboración de vino.
Sus inversiones en Cangas del Narcea comienzan el 18 de septiembre de 1878, cuando González del Valle, que tenía 26 años de edad,
compra en Oviedo (ante el notario José Antonio Rodríguez) a Juan Vázquez Camino, comerciante residente en Burdeos, un número
elevado de propiedades en los concejos de Cangas del Narcea, Tineo, Ibias, Allande, Valdés y Villayón, por 277.500 pesetas. Todas estas
propiedades las había adquirido este comerciante en 1874 a Rafael Uría Riego, hermano y heredero del famoso José Francisco (1819 -
1862), con un pacto de retroventa por un periodo de cuatro años, que el vendedor no llegó a ejercer.
altLa gran mayoría de las propiedades adquiridas por González del Valle estaba en el concejo de Cangas del Narcea, en total 198. Había
caserías, viñas, prados y tierras localizadas en cortinales de muchos pueblos, así como el dominio de pueblos enteros: Amáu/Amago, El
Fuexu/El Fuejo o Pambley, y de brañas: La Linar (Rato), Entrambosríos (Mieldes), Junqueras y Los Cadavales, o de partes importantes
de pueblos: Mieldes, Bárzana, Parada la Viecha, San Xuan del Monte, El Valle los Humeiros, Miravalles, Veigamioru, Villager, Piñera, El
Pládanu y Berguñu. En la compra se incluían importantes propiedades situadas en la villa de Cangas del Narcea y sus inmediaciones: el
palacio de Omaña y la huerta contigua; una casa en la calle Mayor; las Huertas de La Veiguitina; la Huerta del Molino, el Prau del
Molino y el molino harinero situado junto al puente de piedra de Ambasaguas; viñas en Barañan; “la posesión llamada de Obanca,
parroquia de Santa Marina, compuesta de casa, hórreos, un molino con cuatro molares, tierra, prados, huertas, varios castaños y otros
árboles” de una superficie de tres hectáreas, etc.
altA estas propiedades Gonzalez del Valle sumó varias viñas en Limés, que compró en 1879 a María Joaquina Gonzalez-Cienfuegos y
Navia Osorio (de la casa del conde de Peñalba), y en 1883 a Indalecia García del Valle. Por último, en 1898 adquirió a Casimiro Manso
Ochoa la finca de Pelayo, en la villa de Cangas del Narcea, donde construyó una gran bodega de vino, la conocida como El Lagarón, que
tenía pozo y bomba de agua.
Las propiedades más estimadas de Gonzalez del Valle fueron sin duda las viñas. En total llegó a poseer 21 hectáreas de viñedo,
localizadas en los términos de Pambley, San Cristóbal de Entreviñas, Oubanca, Burracan, Cangas del Narcea y, sobre todo, Limés. En
este último lugar era propietario de la viña de Santiago (de ocho hectáreas), la viña Grande (de dos hectáreas), la viña Redonda o
Semillana (de más de cuatro hectáreas), la viña Cachiporra (de más de una hectárea) y otras más pequeñas en los formales de San
Andrés, Perín y Sumeana. En la viña Redonda había un edificio terreno, cubierto de teja y destinado “exclusivamente a la recolección o
deposito del fruto y sarmientos de la finca, custodia de herramientas para trabajarla y demás usos precisos a la misma”. Las viñas de
mayor superficie las explotaba directamente Gonzalez del Valle, y las pequeñas las llevaban arrendatarios que a menudo pagaban de
renta el tercio o el quinto de “su producción en uva”.
altAnselmo González del Valle ejerció en Cangas del Narcea las actividades siguientes: el altruismo, la explotación de un molino, el
cultivo de viñas y la producción de vino. Las dos últimas fueron su principal ocupación. Su domicilio lo tenía en Oviedo. Solía venir a la
villa de Cangas casi todos los años, durante unos días, en los meses de octubre y noviembre, coincidiendo con la vendimia y los primeros
trabajos de elaboración del vino, y residía en el palacio de Omaña. A veces también venía en julio durante las fiestas del Carmen. En esta
villa tenía un administrador que se encargaba de arrendar las fincas, recaudar las rentas, etc. El 23 de octubre de 1882 (ante el escribano
Ángel Menendez Reigada) nombró en este puesto a Felipe Francos Flórez y el 14 de julio de 1897 (ante el escribano José Novoa Álvarez)
al maestro Genaro González Reguerín.
Gonzalez del Valle era un “hombre generoso y caritativo”, conocido en Oviedo por sus obras benéficas. Cangas del Narcea se benefició de
esta generosidad, y en cualquier suscripción que se formaba para recaudar fondos para las fiestas del Carmen, la junta de socorro de los
pobres, etc., figura su generosa aportación. También donó terrenos en La Veiguitina para la apertura de una calle. El Ayuntamiento de
Cangas del Narcea reconoció este altruismo, dedicándole en la villa una calle nueva que se abrió para comunicar la calle de La Fuente
con La Veiguitina.
altEn la compra de 1878 iba incluido un molino harinero con “ocho piedras molares” y 130 m2, que era el único que había en la villa de
Cangas del Narcea. Había pertenecido a la casa de Omaña y estaba pegado a la derecha del puente de piedra de Ambasaguas, entrando
por la calle de La Fuente. González del Valle derriba este molino y construye en 1884 uno totalmente nuevo, a la izquierda del puente,
para el que aprovecha la presa del molino viejo. Instala tres muelas hidráulicas con una maquinaria moderna que trae de León. Tenía
una muela francesa y dos españolas, “que molían más rápido y mejor que las antiguas”, y un ventilador, también movido por la fuerza
del agua, que dejaba “el grano perfectamente limpio”. Para un capitalista como González del Valle, que invertía en ferrocarriles o
fabricas de explosivos, la inversión en un molino de estas características era un anacronismo. La existencia de un molino de esta clase
era algo beneficioso, sobre todo, para los vecinos. El pan seguía siendo el alimento básico de la población y no era lo mismo tener un
molino viejo, que se estropeaba con frecuencia y no molía bien, que uno moderno, rápido y eficaz, que permitía tener una harina limpia
y bien molida.
La gran actividad de González del Valle en Cangas del Narcea fue el cultivo de viñas y la elaboración de vino, y en esto es donde llega su
influencia hasta nuestros días. Para estas labores trajo a técnicos franceses de la zona de Burdeos. La viticultura y la vinicultura
francesas eran las más desarrolladas de Europa, y González del Valle no escatimó medios para mejorar y modernizar estas labores en
Cangas del Narcea. Su interés le llevó a acudir a Madrid en junio de 1886 al Congreso Nacional de Vinicultores en representación del
Consejo Provincial de Agricultura, Industria y Comercio de Oviedo, junto al conde de Toreno. A este congreso también asistieron de
Asturias, Víctor Lobo, ingeniero agrónomo provincial, y Rogelio Valledor Ron, que fue en representación del periódico El Occidente de
Asturias, de Cangas del Narcea, lo que denota el interés de esta industria para nuestro concejo.
En el viñedo los técnicos franceses introdujeron numerosas mejoras que fueron seguidas por los cangueses, y que favorecieron mucho el
cultivo de la vid. Algunas de las más destacadas fueron las siguientes: el azufrado y el sulfatado con “caldo bordelés” (mezcla de sulfato
de cobre y cal) para prevenir el oidium y el mildiu, respectivamente, que son dos hongos procedentes de Estados Unidos de América que
causaron grandes estragos en los viñedos europeos durante la segunda mitad del siglo XIX; la poda temprana; la colocación de
espalderas o hilos de alambre para sujetar las vides, etc.
De algunas de estas mejoras tenemos testimonios contemporáneos gracias al periódico El Occidente de Asturias:
Los viñedos hace años vienen atacados del Oidium, de ese terrible parásito que se desarrolla de una manera admirable; y este año, que
los cosecheros, por iniciativa del señor don Anselmo del Valle, habían empezado á utilizar con buen éxito el azufre, parece que los
temporales se empeñaron en destrozar una cosecha que constituye el primer elemento de riqueza de esta comarca. Era lo que faltaba á
este pobre país […]. (El Occidente de Asturias, 15 de septiembre de 1882)
Al año siguiente el mismo periódico vuelve a recordar los beneficios aportados por estos técnicos franceses que trabajaban para González
del Valle:
La vendimia se va haciendo con buen tiempo. La cosecha es desigual, pues al paso que algunas viñas tienen más uva que en el año
último, otras tienen menos. Entre las primeras se cuentan las del señor don Anselmo del Valle, debido indudablemente al sistema de
poda y otras labores que adoptaron obreros franceses que ha traído, y al azuframiento de las vides. Ténganlo presente los demás
viticultores, y adopten el propio sistema si quieren que sus viñas produzcan. El vino promete ser bueno. (El Occidente de Asturias, 19 de
octubre de 1883).
En Francia fue donde se desarrolló el empleo de azufre para prevenir el oidium y donde se descubrió la eficacia del sulfato de cobre para
combatir el mildiu.
En cuanto al sistema de poda, otra noticia de ese mismo periódico, nos aclara en que consistió el cambio propiciado por los técnicos
franceses:
La primera de estas cuestiones es la siguiente: ¿La poda de la vid debe ser temprana ó tardía? Los que sostienen que debe ser temprana,
y son muchos, especialmente en Francia, y en España personalidades muy respetables, afirman que la poda que se hace en Diciembre da
lugar á la producción de yemas robustas que ofrecen fruto más abundante que el de poda tardía, agregando además que por este medio
la cosecha se adelanta, circunstancia que en la provincia de Asturias no debe perderse de vista. En apoyo de esta opinión nosotros
podemos citar lo que en la actualidad está practicando, en el viñedo que en los términos de este ayuntamiento tiene el señor D. Anselmo
del Valle, un obrero que este trajo de Francia con el único objeto de atender al cultivo y mejoramiento de sus viñas. Sostiene este obrero
las ventajas que hemos indicado de la poda temprana, y así es que la está haciendo actualmente. No debemos omitir tampoco que por el
mismo tiempo la hizo en el año anterior, y que, ya fuese debido á esto, ó tal vez á la casualidad, lo que no es imposible, es lo cierto que las
viñas del Sr. Valle han sido las que dieron en el corriente más abundante cosecha. (El Occidente de Asturias, 7 de diciembre de 1883).
Estas mejoras quedaron grabadas en la memoria de los viticultores cangueses, y en 1987, cien años después de su introducción, Carmen
Martínez Rodríguez entrevistó a algún anciano que “aún recordaba con agradecimiento y admiración a los técnicos franceses venidos de
Burdeos para enseñarles a injertar, a preparar el caldo bordelés o a utilizar las primeras sulfatadoras. También contaban que estos
mismos técnicos trajeron nuevas variedades de vid, como el Cabernet, la Garnacha Tintorera y el Albarín Francés, y que les enseñaron a
utilizar nuevos sistemas de poda y conducción (Guyot), que poco a poco irían sustituyendo a otro mucho más antiguo denominado en
cepa redonda” (Mª del Carmen Martínez Rodríguez y José Enrique Pérez Fernández, La vid en el occidente del Principado de Asturias,
CSIC, Madrid, 1999, pág. 21).
Pero no todos fueron éxitos en las viñas de González del Valle. La modernización y los cambios en el campo llevan a aparejados riesgos.
La introducción de nuevas plantas y su aclimatación es una operación problemática, y a veces las cosas no salen todo lo bien que se
proyecta. Esto fue lo que le pasó a Gonzalez del Valle con la plantación de nuevas variedades de vid, que introdujo con el fin de mejorar
la producción y luchar contra la terrible filoxera, un parasito que procedente también de América asoló los viñedos de toda Europa a
fines del siglo XIX, y que en Cangas del Narcea se localizó por primera vez en 1893. Los problemas de González del Valle los conocemos
por una carta escrita por Severiano Rodríguez-Peláez desde Cangas del Narcea al conde de Toreno, el 26 de octubre de 1898:
D. Anselmo, que por medio de los franceses empezó a descepar el mejor terreno de la viña, donde no había siquiera asomo de filoxera,
hizo cuantiosos gastos para fundirla y despojarla de la piedra, trajo vides injertas de Burdeos que plantaron en la forma que lo hacían
allí, y después de tan bien preparado el terreno, le murieron próximamente una mitad, y las que no perecieron llevan un desarrollo muy
lento, y según el francés que sigue aquí, parece tienen que volver a replantar, poniendo una cesta de cucho a cada planta, para lo que
estuvo este verano acopiando todo el cucho que encontró.
El 23 de noviembre de ese mismo año, Rodríguez-Peláez vuelve a escribir al conde sobre este asunto:
Lo que no se comprende es lo de D. Anselmo, dicen que este año recogió solo unas cien cuepas [3.130 litros], a pesar de tanto cuidado y
tantos gastos como viene haciendo en estos años. En el actual tienen que ser mucho mayores porque hace ya cuatro meses que tiene
ocupado un carro en llevar abono; acopió todo el de la villa y después se fue a los pueblos de Limés y Ponticiella para hacer otra
plantación nueva, y calculan que tal número de plantas ha de dar tanto vino, calculando a dos litros cada una por término medio, lo que
estará bien en otros países más apropiados para esta clase de cultivos y en que cuestan menos los gastos ordinarios anuales.
En la elaboración del vino también se hicieron cambios y mejoras importantes, dirigidas por el técnico francés Ernest Dubucq, jefe de la
bodega de González del Valle en Cangas del Narcea.
Parece que la manipulación que se está efectuando por un inteligente francés, en el vino que en este concejo cosecha don Anselmo
González del Valle, vecino de Oviedo, está dando excelente resultado. Como en la manipulación no entra ninguna materia ni sustancia
que pueda quitar al vino su pureza, no podemos menos de aplaudir la determinación del señor Valle, que indudablemente contribuirá
mucho á llevar la fama del vino cangués más allá de los confines de Asturias, en donde hasta ahora se halla aprisionada (El Eco de
Occidente, 9 de febrero de 1894).
El vino se elaboraba con un sistema moderno en el que la fermentación era cerrada, no abierta como es costumbre en el método
tradicional del vino de Cangas. Para ello se tapaban las tinas y se les ponía un tubo de hojalata que desahogaba en un depósito de agua,
para no perder el anhídrido carbónico. Esto lograba un vino más resistente a los trasiegos, que duraba mucho más, no estropeándose
durante el verano como le sucedía al vino tradicional. Según los vecinos de Cangas en aquel tiempo, este vino tenía el inconveniente de
que “se iba mucho a la cabeza”, probablemente debido a que tenía algunos grados más de alcohol que el tradicional.
Otra práctica que introdujo González del Valle fue la mezcla de vinos, tanto del país como de Castilla. Al mezclar el vino de afuera lo que
buscaba era subir la graduación y bajar la acidez característica del vino de Cangas, con el objeto de hacer un vino más agradable a los
gustos de los potenciales clientes de fuera de Cangas del Narcea. En 1895 compró para este fin toda la producción del vino añejo y de ese
año del conde de Toreno.
Sin duda, uno de los meritos de Anselmo González del Valle fue la comercialización y difusión de nuestro vino fuera de su lugar de
producción, “más allá de los confines de Asturias”. A fines del siglo XIX, era habitual en la portada del diario El Carbayón, de Oviedo, un
anuncio de “Vinos tintos de Cangas de Tineo de D. Anselmo G. del Valle”. El vino se ofrecía en botellas (a 2 pesetas unidad) y media
botellas (1,25 pesetas), en cajas de 12 botellas y de 24 medias botellas, en barricas de 225 litros, barriles de 105 litros y cuartos de
barricas de 55 litros. González del Valle tenía un depósito de venta propio en el número 40 de la calle Uría, de Oviedo. En el mismo
anuncio se mencionan otros puntos de venta en Oviedo, Avilés y Gijón, y también en el número 76 de la calle de Fuencarral, de Madrid.
altLas botellas de la cosecha de 1896 llevan una hermosa etiqueta litográfica realizada en el establecimiento de Del Río y Gutiérrez, de
Luarca, en la que aparece un dibujo del Rey Pelayo y a los lados, el anverso y el reverso de la medalla de plata obtenida por el vino de
Gonzalez del Valle en la Exposición de Burdeos de 1895.
En 1896, el vino de González del Valle obtuvo otras dos medallas, en este caso de oro: una, en la Exposición Agrícola, Industrial y
Artística de Angers, también en Francia, y otra, en la Exposición Regional de Lugo. Asimismo, estuvo presente en la Exposición Regional
de Gijón de 1899, que fue una celebración en la que se mostró todo el poder de la industria que se había desarrollado en Asturias desde
mediados del siglo XIX. Su stand lo describe el periódico El Noroeste, el 6 de agosto de 1899, con las siguientes palabras:
Elegante y bonita instalación formada por una base de barriles, sobre la que descansa un templete de botellas de vino de Cangas y
encima de las botellas un barril que sostiene una cestita con hojas y fruto de la vid. En el templete lleva cuatro escudos pintados, y el
conjunto de la instalación es agradable.
¿Cuales fueron las intenciones de Anselmo González del Valle en toda esta empresa? ¿Afición a la agricultura o el vino, búsqueda de
rentabilidad económica, favorecer la industria vinícola canguesa, lazos familiares con esta tierra? No lo sabemos.
En su tiempo, y para sus iguales, fue una aventura económica incomprendida. El 30 de noviembre de 1898, el conde de Toreno le escribe
desde Madrid a su administrador en Cangas del Narcea:
Hace mucho tiempo que no comprendo lo que se propone D. Anselmo del Valle en todas las operaciones de plantación de cepas y
elaboración de vinos, pues, no creo que hasta ahora haya obtenido ningún resultado positivo, después de los considerables desembolsos
que viene realizando. Él sabrá lo que se propone, si es que lo sabe.
La diferencia entre el conde de Toreno y González del Valle está clara, es la diferencia entre el noble rentista, miembro de un viejo linaje,
y el burgués innovador, hijo de la emigración a América. El conde era otro gran cosechero de vino de Cangas, pero nunca se interesó por
mejorar el cultivo de la vid, ni por embotellar el vino, ni por comercializarlo fuera de Cangas del Narcea. En cambio, la labor de González
del Valle fue fundamental para traer a Cangas unos adelantos, en algún caso mucho antes que a otras localidades productoras de vino,
que favorecieron esta industria, que era la principal del concejo y la que daba trabajo a muchos hombres y mujeres durante buena parte
del año.
Don Anselmo se marchó de Cangas del Narcea del mismo modo que había llegado en 1878: precipitadamente. El 6 de noviembre de 1901
vende en Oviedo (ante el notario Secundino de la Torre y Orvíz) todas sus propiedades en el concejo, que eran más de doscientas, a los
hermanos Alfredo y Roberto Flórez Gonzalez, por 175.000 pesetas. El precio de la venta fue bastante más bajo que el que había pagado
González del Valle por estas propiedades veintitrés años antes, a las que además había que sumar las inversiones en un molino nuevo,
una bodega moderna y otras mejoras. Los compradores no eran unos desconocidos para él. Eran nietos de Genaro González Reguerín,
administrador suyo en Cangas del Narcea en 1897 y 1898, e hijos de José María Flórez González, al que Gonzalez del Valle tuvo que
conocer en Oviedo, porque los dos pertenecían a la Comisión Provincial de Monumentos Históricos y Artísticos, y compartían afición
por las bellas artes, la música y la enseñanza.
altLa aventura canguesa de González del Valle concluyó ese día, el 6 de noviembre de 1901, con 49 años de edad. En este caso si
conocemos el motivo de este final. En 1901, Gonzalez del Valle cayó en un fuerte desanimo y una gran apatía, debido al fallecimiento de
su esposa el 25 de mayo de 1901 y a una diabetes que le diagnosticaron y para la que no encontró remedio.
Pero él no olvidó aquella aventura canguesa, y seis años después, el 4 de enero de 1907, donó al Ayuntamiento de Cangas del Narcea los
diplomas de los tres premios que había obtenido con sus vinos en las exposiciones agrícolas de Francia y Lugo. Creo que este gesto es el
mejor modo de expresar que la razón de aquella aventura, aunque siga siendo para nosotros una incógnita, tenía más que ver con un
beneficio colectivo que con un interés particular.
https://web.archive.org/web/20150321172523/http://touspatous.es/index.php/vino-de-cangas/1051-la-modernizacion-del-vino-de-
cangas-1878--1901.html
.
(50): Blog de Ignacio García de Tuñón
http://arquitecturadeoviedo.blogspot.com/2012/12/casa-de-concha-heres-calle-toreno-oviedo.html
CASA DE CONCHA HERES. CALLE TORENO. OVIEDO
.
(51): La imagen procede del blog sobre Grado:
Vida de Concha Heres
http://pingrado.blogspot.com/2013/01/nuevo-trabajo-vida-de-concha-heres.html
.
(52): DEL BLOG DE ACEBEDO
JOSÉ IGNACIO GRACIA NORIEGA
Manuel Valle Fernández, medio siglo de fructífera estancia en Cuba
https://elblogdeacebedo.blogspot.com/2019/11/manuel-valle-fernandez-medio-siglo-de.html?m=0
.
(53): Biografía de Emilio Martín González del Valle
Una aproximación a la figura del marqués de la Vega de Anzo
Covadonga de Quintana Bermúdez de la Puente // Madrid, 2013
PDF LIBERADO EN LA RED 2014 (http://creativecommons.org/licenses/by-ncnd/4.0/).
.
(54): Emilio Martín González del Valle y Carvajal REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA
http://dbe.rah.es/biografias/61450/emilio-martin-gonzalez-del-valle-y-carvajal
González del Valle y Carvajal, Emilio Martín. Marqués de la Vega de Anzo (I). La Habana (Cuba), 11.XI.1853 – Córdoba, 27.III.1911.
Diputado y senador.
Segundo hijo del matrimonio formado por Anselmo González del Valle y María Jesús González Carvajal, una adinerada familia, de
origen asturiano, instalada en Cuba, dedicada a diversos negocios y a la explotación tabaquera. Fue bautizado con los nombres de
Francisco, Emilio y Martín en la catedral de La Habana. Aprendió las primeras letras en el colegio de Belén, de los jesuitas, al que
asistió junto a su hermano Anselmo.
A la edad de diez años se trasladó con su familia a Asturias, ingresando en el instituto de segunda enseñanza de Oviedo (1863), donde
se graduó de bachiller en Artes (1869). Se matriculó en Leyes en la Universidad de Oviedo, donde cursó dos años, y estudió después en
Madrid y en Salamanca, para regresar a Oviedo, donde se doctoró, con nota de sobresaliente (1874). En su estancia en Madrid,
frecuentó el Ateneo y conoció a personajes influyentes del mundo de la cultura, en aquel ambiente de agitación social y política que
precedió a la Primera República Española.
Ya en aquella época se distinguió como asiduo colaborador de prensa, publicando artículos en periódicos como La Política y La
Ilustración Española y Americana. Regresó a su Cuba natal como catedrático supernumerario de la Facultad de Derecho de la
Universidad de La Habana (1874), cuando aún no había cumplido los veintiún años de edad. Al terminar la Guerra de los Diez Años
(1868-1878), fue elegido diputado a Cortes por el distrito de Pinar del Río, motivo por el cual regresó a España. Se mostró partidario
de un régimen autonómico para Cuba pero con reservas y defendió su postura política en Manifiesto a los Cubanos. Retirado a la villa
asturiana de Grado, cuna de sus ancestros, se dedicó a la vida literaria y periodística, para la que utilizó varios seudónimos como
Juan Fernández, Ricardo Cabañas o Emilio Martín. Regresó al Parlamento como diputado electo por Luarca, en las legislaturas de
1884-1885 y 1885- 1886, y fue senador por Lérida, en la legislatura de 1893-1894. Fue jefe del Partido Liberal en Asturias,
monárquico y católico. Al margen de su actividad política, destacó en Emilio Martín González del Valle su actividad intelectual. Fue
vocal de la Comisión Provincial de Monumentos de Oviedo y académico correspondiente de la Real Academia de la Historia de
Madrid. Le fue concedido el título de marqués de la Vega de Anzo (1889), y un año más tarde falleció su primera esposa, Julia
Fernández Miranda y Vives, a la que consagró el palacio familiar levantado en Grado y en nombre de la cual instituyó varias becas
en el seminario conciliar de Oviedo. Casó en su segundo matrimonio con Carmen Astray y González (1892), impulsó diversas
instituciones, como la Asociación de Antiguos Alumnos de la Universidad de Oviedo, y desempeñó diversos cargos en distintas
instituciones culturales. Falleció en Córdoba, donde trataba de buscar mejor clima para su delicada salud.
Obras de ~: Un libro más, Madrid, 1872 (París, Imprenta de Rouge Duvau y Fresué, 1874); Recuerdos de la juventud, Madrid,
Imprenta de Andrés Orejas, 1872; De la propiedad literaria, tesis doctoral, Oviedo, 1874; Manifiesto a los cubanos, 1878; Asturianos
ilustres: apuntes biográficos, La Habana y Barcelona, La Propaganda
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(55): YOLANDA CORROCHANO
ASTURIANOS EN LA HABANA, los González del Valle
http://asturianos-los-gonzalez-delvalle.blogspot.com/2017/11/fernando-gonzalez-del-valle.html
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(56): SIC de YOLANDA CORROCHANO, ver cita anterior:
“Asturianos en La Habana, los Gonzalez del Valle”
“La familia González del Valle aparece por primera vez, desde que hay documentos, empadronados como HIDALGOS en el primer
padrón que se conserva de 1585 en Yboya, en la parroquia de Santiago de Ambiedes del Concejo de Gozón. Pasan despues a residir a
La Reguera donde ya aparecen como hidalgos en el padrón de 1620. Una vez establecidos en Arancés, en el Concejo de Castrillon, son
citados como hidalgos desde 1692.
Francisco González del Valle García, el primero que llega a La Habana
Nace en Arancés y es bautizado en la parroquia de Santa Maria del Mar el 20-4-1762 con el nombre de Francisco Antonio. Hijo de
Fernando Jerónimo González del Valle y María de los Santos García Fernandez. Es elegido Alcalde de la Santa Hermandad en el
Ayuntamiento de Avilés.
Emigra a La Habana desde donde colabora en el comercio del tabaco con su padre Fernando y su hermano mayor Juan que residía
en La Coruña, enviandoles los fardos de tabaco. Llegó tambien a ser jefe de una acreditada firma de tejidos. Francisco fallece en La
Habana el 29-5-1833, parroquia del Espiritu Santo.
Se casa en esta misma parroquia el 19-11-1798, con Mª Dolores del Cañizo Arredondo, hija de D. Manuel del Cañizo Arredondo,
natural de Santander y de Dª Maria de la Concepción Velarde Dominguez, natural de La Habana.
HIJOS DESTACADOS DE FRANCISCO Y DE MARÍA DOLORES:
MANUEL GONZÁLEZ DEL VALLE Y CAÑIZO
Era el tercer hijo. Nace en La Habana el 16-10-1802 y se bautiza el 22, en la Parroquia del Espiritu Santo de la calle Acosta. Por
designación del Capitan General fue nombrado Secretario de la Real Academia de Jurisprudencia de 1836 a 1842 Fue Catedrático de
Filosofía de la Universidad de La Habana, y también Decano. Escritor de varios libros y ensayos en su tiempo libre. Se casa el 26-9-
1828, en la Iglesia del Espíritu Santo de La Habana, con Josefa Andreu Coloma, nacida en La Habana, hija de D. Jaime Andreu y de
Dña. Josefa Coloma.
FERNANDO GONZÁLEZ DEL VALLE Y CAÑIZO
Cuadro de la Real Academia de Ciencias Medicas, Fisicas y Naturales de La Habana.
Era el cuarto hijo. Nace en La Habana el 28-12-1803, bautizado 2-1-1804, parroquia del Espiritu Santo. Médico. Catedrático de
Patologia externa y primer Catedrático de Cirugia de la Universidad de La Habana, Cirujano mayor del Hospital Militar de San
Ambrosio. Médico cirujano honorario de la Real Familia de España. Miembro fundador de la Real Academia de Ciencias Médicas,
Físicas y Naturales de La Habana.
Se casa con Rosa Dominguez Duarte el 19-4-1825 en la parroquia del Santo Angel Custodio de La Habana, nacida en 1805
ESTEBAN GONZÁLEZ DEL VALLE Y CAÑIZO
Era el hijo número once. Nace el 2-8-1813 en La Habana y bautizado el día 7 en la parroquia del Rosario de la Catedral. Médico.
Catedrático de Anatomia y luego de Fisiologia e Higiene Pública de la Universidad de La Habana. Cirujano mayor del Hospital
Militar de San Ambrosio. Testó el 26-12-1 876 ante el notario de La Habana D. José Antonio Portocarrero. Falleció en La Habana el
31-12-1 876, parroquia del Rosario de la Catedral. Se casa con Maria de las Mercedes Guitart Alvarez, natural de La Habana, el 9-1-
1843, parroquia del Espíritu Santo. Deja nueve hijos.
JOSÉ ZACARÍAS GONZÁLEZ DEL VALLE Y CAÑIZO
Era el hijo número quince. Nace el 5-11-1820 y el 11 se bautiza en La Habana, parroquia del Rosario de la Catedral. Abogado, escritor,
catedrático de Filosofía y de Física de la Universidad de La Habana. Secretario honorario de la Reina Doña Isabel II. Viene a España
acurarse por encontrarse enfermo con permiso real concedido el 7-6 1851. Falleció en Sevilla el 17-10-1.851.
AMBROSIO GONZÁLEZ DEL VALLE Y CAÑIZO
Cuadro de la Real Academia de Ciencias Medicas, Fisicas y Naturales de La Habana.
Era el hijo número decisiete. Nace en La Habana el 12-12-1822 y bautizado en la Capilla parroquial del Rosario de la Catedral.
Médico, escritor de numerosas obras literarias. Especialista en temas mortuorios, concejal del Ayuntamiento de La Habana y vocal
de la junta de cementerios, este cargo hace posible la clausura del antiguo Cementerio Espada y la apertura del Cementerio Colón,
para el que escribio un reglamento especifico. Se casa en primeras nupcias con María de la Ascension Hevia López-Rubio en la
parroquia del Santo Cristo del Buen Viaje el 3-9-1853, nacida en La Habana, hija del Dr. Simón Hevia Rodriguez y de María
Ascensión Lopez Rubio, de cuya unión nace un hijo, Francisco Gonzalez del Valle Hevia”.
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(57): DON PEPÍN
http://www.jaberni-coleccionismo-vitolas.com/1C.5.09_Jose_Rodriguez_Fernandez_Don_Pepin.htm
COLECCIONISTA DE VITOLAS DE PUROS
JUAN ALBERTO BERNI GONZÁLEZ
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(58): SIC cita anterior; creación de PUROS ROMEO Y JULIETA en 1776:
« Solicitaron permiso de esta Alcaldía Corregimiento para matricular una marca de tabacos (cigarros puros), denominada ROMEO Y
JULIETA para el uso de la fábrica de su propiedad de su fábrica establecida en la calle de San Rafael, 87 de La Habana. Lo que
anunciaron por medio de la Gaceta oficial, siguiendo el modelo tradicional de la época, a fin de que los dueños de marca puedan
examinar el diseño de la que se pretendían matricular y el que se crea con derecho a oponerse, presente sus reclamaciones en la
Secretaria de este Corregimiento en el preciso término de diez días a contar desde la fecha de esta convocatoria. Habana 22 de
Febrero de 1876.- Firmado: El Marqués de Bella-Vista ».
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Entre 1885 y 1900, la pequeña fábrica de ROMEO Y JULIETA produce tabaco en cantidades limitadas pero de excelente calidad,
cosechado en la famosa comarca de Vuelta Abajo (Pinar del Río) en un ambiente de enorme competencia entre marcas.
Desde el principio, Inocencio Álvarez insistió en contratar a los mejores torcedores de La Habana y primar, por encima de todo la
calidad, tanto de sus tabacos como de su presentación. De esta forma, la marca ganó merecidamente su fama entre los fumadores
más exigentes del mundo y en tiempo record, como lo prueba la concesión de numerosos premios y distinciones en distintas
exposiciones, como lo avalan las medallas de oro en el logo de la marca, en las exposiciones internacionales de Amberes (1885), París
(1889), Bruselas (1897) y nuevamente París (1900).
Realmente la persona que tenía las ideas y la visión empresarial necesaria para lograr el éxito fulgurante de los cigarros puros de la
marca ROMEO Y JULIETA era Manín García, pues fue él quien acertó con el secreto que haría posible que, en un periodo de diez años
de producción, ROMEO Y JULIETA se convirtiera en uno de los principales competidores en el complejo y exigente mercado de puros
cubanos.
La compañía logró su éxito gracias a una decisión aparentemente simple, pero extremadamente eficaz que consistió básicamente en
tener claro que «para conseguir un buen puro era necesario un buen tabaco».
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En sus comienzos, los propietarios de ROMEO Y JULIETA no tenían plantación propia, por lo que se veían obligados a comprar
tabaco en las subastas, y como su política les exigía el tabaco mejor, era complicado conseguirlo, pues además de que los precios se
disparaban, no había forma de asegurar la máxima calidad de la hoja que ellos exigían, solo se podían dejar llevar por su intuición.
Sin embargo, Manín García pensó en una forma de resolver el problema: envió un número de observadores con experiencia a las
mejores vegas de Cuba, con instrucciones precisas de prestar atención a todas las fases por las que pasaban las plantas hasta su
maduración, para luego decidir el proveedor con el que debería tratar cada temporada.
De esta forma, al principio de cada temporada, los espías de Don Manín saldrían con destino a las plantaciones haciéndose pasar por
trabajadores contratados, con instrucciones concretas de informarle de todos los problemas que afectaban a los cultivos, como
sequías, plagas, errores en los procesos de recolección o manipulación, etc. De este modo, basándose en dichos informes, fueron
capaces de tomar las decisiones correctas sobre la calidad del tabaco a comprar, asegurando al máximo la calidad de sus futuros
productos manufacturados. No pasó mucho tiempo antes de que los fumadores comenzaran a notar la diferencia entre un buen puro
"habano normal” y el sabor y aroma de los elaborados por ROMEO Y JULIETA.
Elocuente testimonio de la popularidad y éxito comercial alcanzado por los primeros dueños de la compañía durante los primeros
años de existencia de su fábrica es el hecho de la creación, de más de una docena de marcas nuevas: La Mar (en junio de 1876) , Los
Amantes de Verona, Monteschi у Capuletti (en junio de 1879), La Superfina, La Flor de Lozano, Daniel Webster , La Cubana (todas en
1882), La Salamith, Entre las Rosas, La Mía, La Sonámbula, María Estuardo (en 1883), El Eco, La Cita, Sheba. Aunque ninguna de
estas marcas fue capaz de afectar a ROMEO Y JULIETA, todas tuvieron éxito y aportaron beneficios considerables a la fábrica.
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(59): JUAN ALBERTO BERNI GONZALEZ (vitólfilo)
http://www.jaberni-coleccionismo-vitolas.com/1C.5.999_Ramon-Arguelles-del-Busto.htm
RAMÓN ARGÜELLES DEL BUSTO
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(60): Donato Argüelles del Busto
Real academia de la Historia. SIC
http://dbe.rah.es/biografias/30458/donato-arguelles-del-busto
Biografía
Argüelles del Busto, Donato. Gijón (Asturias), 1856 – XII.1933. Político y escritor.
“Con una mínima instrucción primaria emigra muy joven a América. Tras una corta estancia en Estados Unidos se establece en Cuba
donde, trabajando sin descanso, llega a ser propietario de una fábrica de tabacos y logra reunir una considerable fortuna. De vuelta
a su ciudad natal acrecienta su patrimonio gracias a sus actividades comerciales e industriales.
Colabora siempre en el desarrollo del progreso local, participando en múltiples iniciativas, como la fundación de la Estación de
Salvamento de Náufragos y la Asociación de Caridad. Socio de honor y delegado local del Centro Asturiano de La Habana. Estaba en
posesión de la Gran Cruz de Beneficencia y la de Isabel la Católica.
Participa activamente en la vida política de la ciudad, primero como republicano y luego como miembro del Partido Reformista de
Melquíades Álvarez, siendo concejal y alcalde de Gijón entre 1909 y 1911”.
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COLECCIONISTA DE VITOLAS DE PUROS
JUAN ALBERTO BERNI GONZALEZ
http://www.jaberni-coleccionismo-vitolas.com/1C.5.999_Ramon-Arguelles-del-Busto.htm
RAMÓN ARGÜELLES DEL BUSTO
“Nació en Gijón en 1873. Después de hacer el bachillerato emigra a la Habana llamado por su hermano Donato. Una vez allí, marcha
a los Estados Unidos a fin de aprender ingles y así poder relacionarse con potenciales clientes americanos e ingleses. A su regreso
entra a trabajar en la fabrica de Romeo y Julieta, dado que su hermano Donato era yerno de Inocencio Alvarez, uno de sus socios de
la fábrica.
Allí conoce a José Rodríguez Fernández (Don Pepín), quien tras la compra de la fábrica Romeo y Julieta a Prudencio Rabell, le ofrece
asociarse con él, constituyendo la firma Rodriguez Argüelles y Cía. Don Pepín abandona Cuba y se instala en París con su mujer,
siendo Ramón Argüelles quien llevase el peso del negocio hasta el año 1930. En ese momento ya se había deshecho la sociedad
Rodriguez Argüelles y Cia. pasando a denominarse Romeo y Julieta S.A., Sucesores de Rodríguez Arguelles (*3).
A partir de entonces, alterna ya su tiempo entre Madrid y La Habana, dejando finalmente la gestión en manos de Hipólito Rodriguez,
sobrino de Don Pepín, que años antes se había incorporado a la firma como vicepresidente en representacion de su tío”.
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(61): Winston Churchill en Cuba
Por: Ciro Bianchi Ross
http://www.cubadebate.cu/especiales/2019/04/26/winston-churchill-en-cuba/#.X7bgGmVKjIU
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Abajo, gráfico familiar; en este con quienes fueron los tabaqueros ligados a Colloto.