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Problema preliminar

Con el nacimiento de los principios rectores en empresa y derechos humanos de


las naciones unidas en 2011 surgió un nuevo modelo de justicia que impuso una
regulación entre los sujetos de derecho basada en un sistema de cargas y
contrapesos que nos llevó a plantear el derecho desde una nueva perspectiva en
la que las partes se autorregulan de tal manera que una evita que la otra exceda
sus límites y ocasione la vulneración de los derechos de las otras partes, todo lo
anterior basado en la idea de que todas las partes tienen la misma importancia
para que el sistema funcione adecuadamente y que si alguna de estas ve
vulnerados sus derechos tenga la capacidad para actuar efectivamente en
conjunto con los otros sujetos para contrarrestar estas afectaciones debido su
aptitud de incidir dentro del sistema y como consecuencia tener el poder para
frenar las posibles vulneraciones y así mismo ejercer presión para una adecuada
remediación con la finalidad de mantener el equilibrio en el sistema, a pesar de
que teóricamente el sistema sea funcional y efectivo nos damos cuenta que en la
realidad no es así ya que hoy en día existe la problemática de las asimetrías de
poder que impiden el adecuado funcionamiento del sistema tripartito de
gobernanza (Estado, empresas y sociedad civil) ya que las economías del mundo
y los sistemas políticos adoptados por los diferentes Estados giran alrededor de
las grandes empresas y la actividad económica que desarrollan, trayendo consigo
un desarrollo económico acelerado satisfaciendo las necesidades básicas propias
del ser humano contribuyendo así a la realización y garantía de la dignidad
humana suplida mediante todo tipo de bienes y servicios a los cuales se puede
acceder fácilmente, lo que ha generado un incremento en los derechos y
prerrogativas que tiene una empresa dentro de un estado y como consecuencia se
ha desencadenado una serie de problemáticas entre la sociedad civil y estas
empresas por el deficiente control en las operaciones de estas últimas por parte
del estado colombiano sumando el poco desarrollo normativo para fortalecer la
justicia en cuanto a las violaciones a los derechos humanos por las empresas de
las cuales una gran mayoría involucra el sector extrativista por factores tales
como que en la mayoría de los casos los proyectos de petróleo y minería se
realizan en lugares distantes de la vigilancia estatal por lo que es propenso a que
se desarrollen conflictos que dan como resultado violación de derechos humanos
por parte de la empresa a determinada comunidad o bien de la comunidad a la
empresa la cual puede sufrir graves perjuicios económicos por la intervención
está en su actividad económica, es por esta razón que es necesario la
implementación de mecanismos oportunos y efectivos que permitan la
implementación de los principios rectores en empresa y derechos humanos
ayudando a la sociedad civil a empoderarse otorgándoles herramientas legítimas y
eficaces para que mediante la vía extrajudicial se puedan resolver controversias
sin ocasión de daños innecesarios a las partes y así mismo posibilitando un rápida
solución para evitar el desarrollo progresivo de un problema lo que nos plantea
equilibrar el sistema tripartito de poder producto de los principios rectores en
empresa y derechos humanos mediante los mecanismos alternativos de
resolución de conflictos en Colombia como una respuesta oportuna, más
específicamente se traduce la utilización de los MASC como una herramienta que
pretender ayudar a la parte más vulnerable dentro del sistema sin que esta
caracterización signifique menor importancia sino que por el contrario la
sociedad civil es parte fundamental del sistema por lo tanto ha de otorgársele una
herramienta sistematizada a nivel nacional con una fundamentación jurídica fuerte
en el marco de la constitución nacional y el derecho internacional siendo este
último una guía para la organización estatal desde las perspectivas del sof law
(PREDHH) y hard law (CONVENCION INTERAMERICANA DE LOS
DEREHCHOS HUMANOS).