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Cerca de ti, Señor,
Quiero morar;
Tú grande, y tierno amor
Quiero gozar.
Llena mi pobre ser,
Limpia mi corazón,
Hazme tu rostro ver
En comunión.

Pasos inciertos doy,


El sol se va;
Más si contigo estoy, No temo ya.
Himnos de gratitud
Ferviente cantaré,
Y fiel a ti, Jesús,
Siempre seré

Día feliz veré n


Creyendo en ti,
En que yo habitaré,
Cerca de ti.
Mi voz alabará
Tu dulce nombre allí,
Y mi alma gozará
Cerca de ti.
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Me hirió el pecado, fui a Jesús


Mostrele mi dolor,
Perdido, errante vi su luz
Bendijo me en su amor.


En la cruz, en la cruz,
Do primero vi la luz
Y las manchas de mi alma yo lavé,
Fue allí por fe do vi a Jesús,
Y siempre feliz con El seré

Sobre una cruz mi buen Señor


Su sangre derramó
Por este pobre pecador
A quien así salvo.

Venció la muerte con poder,


Y al cielo se exaltó;
Confiar el El es mi placer
Morir no temo yo.

Aunque El se fue solo no estoy;


Mandó al consolador,
Divino espíritu, que hoy
Me da perfecto amor.
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Escogido fui de Dios
En el amado.
En lugares celestiales
Su bendición me dio.
Antes de la creación
El plan fue hecho,
Por su santa voluntad


Escondido en Cristo estoy,
Nadie me apartará
Y las fuerzas de este mundo
No me podrán dañar.
Vivo y ando en esta vida
Con seguridad,
Porque me escogió mi Dios

Tengo un sello que el espíritu


Me ha dado.
Cuando mi confianza puse
Solo en mi salvador
Prenda que el Señor me dio
De vida eterna,
Escogido fui de Dios.

Me escogió para alabanza


De su gloria,
Y sentome en las alturas
Con Cristo mi Señor.
Grande fue la admiración
Al ver su gracia,
Cuando me escogió mi Dios.
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A solas al huerto yo voy,
Cuando duerme aún la floresta;
Y en quietud y paz con Jesús estoy
Oyendo absorto allí su voz.


El conmigo está, puedo oír su voz,
Y que suyo dice seré;
Y el encanto que hallo en El allí
Con nadie tener podré.

Tan dulce es la voz de Señor


Que las aves guardan silencio,
Y tan solo se oye esta voz de amor
Que inmensa paz al alma da.

Con El encantado yo estoy


Aunque en torno lleguen las
Sombras; mas me ordena a ir que a
escuchar
Yo voy, su voz do quiera esté.

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Cuando la trompeta suene
En aquel día final
Y que el alba eterna rompa en
Claridad,
Cuando las naciones salvas
A su patria lleguen ya,
Y que sea pasada lista, allí he de estar.


Cuando allá se pase lista,
Cuando allá se pase lista,
Cuando allá se pase lista,
A mi nombre yo feliz responderé.

En aquel día sin nieblas,


En qué muerte ya no abrá
Y su gloria el salvador impartirá;
Cuando los llamados entren
A su celestial hogar,
Y que sea pasada lista,
Allí he de estar.

Trabajemos por maestro,


Desde el alba vislumbrar;
Siempre hablemos de su amor y fiel
Bondad,
Cuando todo aquí fenezca
Y nuestra obra cesa ya,
Y que sea pasada lista, allí he de
Estar.
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Más allá de la cortina del tiempo


Hay un mundo que vive en el amor
Un amor tan divino y tan perfecto
Allí no existen el celo ni el rencor.


Ese mundo tan perfecto y tan
Hermoso
Con palabras no se puede describir,
Está lleno de gentes celestiales,
Transformados por la gracia del Señor

Más allá de la cortina del tiempo


No hay cansancio, no hay tristeza ni dolor
Todo es paz, todo e gozo y alegría,
Unidos todos al lado del Señor.

Hay un día que no sera muy tarde,


A este mundo yo se que llegare.
Y abrazar a todos mis hermanos,
La tristeza de este mundo olvidaré.