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EDUCACIÓN RELIGIOSA

Estimados jóvenes reciban un saludo cordial y fraterno en Cristo Jesús nuestro Señor. Espero que se
encuentren bien y con ganas de trabajar a pesar de las dificultades que todos lo tenemos. Al mal
tiempo, buena cara, recita el dicho. Pero como personas de fe es importante que reiniciemos nuestro
trabajo de educación religiosa encomendándonos en Dios nuestro Padre: Padre nuestro…..

Jóvenes, La crisis política que vive nuestro país en estos días por los problemas que espero que estén
enterados. Me refiero al enfrentamiento de los poderes del legislativo y ejecutivo, donde de alguna
manera se ve amenazada la democracia en nuestro país. Sin embargo, esperamos que nuestros
gobernantes superen pronto estos problemas para el bienestar de todos nosotros los peruanos.
Mientras tanto, nosotros tenemos que fortalecer y reafirmar nuestro espíritu democrático iluminado
con las sabias enseñanzas de nuestra madre la Iglesia Católica a fin que sepamos defender ante
cualquier amenaza que pretenda romper el orden democrático.

LA DEMOCRACIA SEGÚN LA ENSEÑANZA DE LA IGLESIA

León XIII y la democracia


León XIII ofreció soluciones a los cambios sociales en curso y a los problemas de su tiempo, en particular, al
sentido creciente de la democracia entre los ciudadanos. Se daba una tendencia a la afirmación de los derechos y
la libertad individuales, acompañada, sin embargo, por un descuido de los principios morales. El papa apoyó la
democracia intentando definir el carácter moral del poder público. Además, el poder público tendría que encontrar
su fundamento en Dios y la libertad del individuo. Por ello aconsejó y exhortó a los gobernantes "a que gobernaran
con benevolencia y una suerte de amor paterno" (Libertas Humana, Desclée, II, 110). Por su naturaleza, la actitud
de los gobernantes debería ser paternal. De esa manera, "su gobierno debe ser justo e imitar el gobierno divino en
el hecho de ser moderado por una bondad paternal" (carta Caritatis providentiaeque, ASS, 26 (1873-74), 525).
Gobernar con amor paternal implica gobernar con equidad, es decir, "que gobiernen al pueblo con equidad y
fidelidad, y muestren, además de la severidad necesaria, un amor paternal" (Diuturnum, Desclée, I, 227).

León XIII indicó la promoción de la libertad del individuo y los grupos de individuos, en particular en lo referente a
la familia, como uno de los signos concretos de la democracia. El control exterior de los gobiernos civiles sobre los
individuos y la familia contradice las virtudes del gobierno democrático. Según sus palabras, "la pretensión, pues,
de que el gobierno pueda penetrar, según su albedrío, en la familia y el hogar y ejercer un control sobre su
intimidad es un error grave y pernicioso" (RN 14). La familia tiene la libertad de escoger y aconsejarse con sus
amigos.

De la misma manera, León XIII subrayó que el derecho a la propiedad es un derecho natural inalienable del
individuo y la familia. El gobierno auténtico promueve la protección de esos derechos. Además, cada persona tiene
el derecho de crecer en un contexto familiar y no principalmente bajo el poder del estado. Contra las propuestas
del socialismo, León XIII afirma que la autoridad paternal no puede ser abolida ni absorbida por el Estado

La libertad y el bien común


Mientras, en una nación democrática, se destaque la libertad del individuo, siempre debería prevalecer el bien
común. La encíclica Quadragesimo Anno de Pío XI nos recuerda, cuarenta años después de la Rerum Novarum de
León XIII, que la justa libertad de acción debe ser dejada a los ciudadanos individuales y las familias, pero con la
condición de que sea preservado el bien común e impedida toda injusticia hacia cualquier individuo (cfr. QA 25).
La democracia comprende también una atención especial hacia los desposeídos y los débiles, cuyos derechos
deben ser salvaguardados y reconocidos por el Estado. Los gobernantes estatales tienen la función de velar por la
comunidad y sus partes. De todas maneras, al proteger a los individuos y sus derechos, es necesario preocuparse
en primer lugar por los débiles y los pobres (cfr. QA 25).
El derecho a la verdad y la información
La democracia es un sistema de gobierno en el que los ciudadanos participan en las actividades de gobierno. La
libertad de prensa, como derecho inalienable de la persona en una sociedad democrática, abarca el derecho a la
verdad. La búsqueda de la verdad y el derecho a la información deben mantenerse en los límites del orden moral.
Juan XXIII escribió que el individuo tiene derecho a la libertad de investigar la verdad en los límites del orden
moral y el bien común y la libertad de escoger la profesión que quiera. Es necesario observar que el individuo
tiene también el derecho a una información fehaciente de los acontecimientos públicos (cfr. PT 12).

El desarrollo basado en la naturaleza humana


La democracia no depende sólo del ejercicio de la libertad política, sino que se apoya en unos principios
fundamentales. Los países que han ganado la independencia de sus colonizadores descubren que los programas
sociales y económicos deben estar estructurados en armonía con la naturaleza y la dignidad humanas (cfr. PP 6).
También la elección del gobierno debe ser dejada a la voluntad del pueblo. La libertad de elegir a los líderes de
gobierno es una de las características de la democracia. Gaudium et Spes ha reiterado que la elección de un
régimen político y la designación de los gobernantes han de dejarse a la libre voluntad de los ciudadanos (cfr. GS
74).

El gobierno y la vida religiosa


Otro signo importante de la democracia es la protección de los derechos religiosos. Por cierto, el Vaticano II dejó
sentado que la protección y promoción de los derechos inviolables del hombre ocupan un lugar primordial entre los
deberes esenciales de un gobierno. Uno de los derechos que el gobierno tiene el deber de salvaguardar por medio
de leyes justas y otros medios adecuados es la libertad religiosa de todos sus ciudadanos. Dignitatis Humanae dice
además que el gobierno debe contribuir a crear condiciones favorables a la promoción de la vida religiosa, para
que el pueblo pueda ejercer realmente sus derechos religiosos y cumplir con sus deberes religiosos (cfr. DH 6).

ACTIVIDAD
1. El Papa León XIII soluciones a los cambios sociales sobre todo en el espíritu democrático donde se
destacaba los derechos y la libertad pero se descuidaba los principios morales. Cuando habla que
descuidaban los principios morales ¿a qué crees que se refiere? ¿Qué entiendes por principios
morales?

2. ¿Cuáles son las actitudes que los gobernantes deben tomar según la exhortación del Papa? ¿Por qué los
gobernantes deberían tomar esas actitudes?

3. Según el Papa ¿Qué derechos debe promover y respetar un gobierno democrático?

4. Según la enseñanza de la Iglesia ¿Debe prevalecer el derecho del individuo o el bien común? ¿Por qué?

5. Vivimos en una situación difícil por la propagación de la pandemia, donde hemos tenido la oportunidad de
ver o pasar tantas carencias. ¿Crees que el gobierno se ha preocupado por los más débiles y pobres?
¿cómo así?

6. En nuestro actual gobierno ¿Gozamos del derecho a la libertad y a la verdad?


¿Por qué?

7. El actual gobierno ¿Cumple con el respeto a la libertad religiosa? ¿Cómo se evidencia?

8. ¿Qué actitudes debes tomar para tener un espíritu democrático como enseña la Iglesia? Asume el
compromiso.

DATOS
APELLIDOS Y NOMBRES ………………………………………………………………………………
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