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UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE MANIZALES

FILOSOFÍA DE LA CIENCIA
INFORME DE LECTURA

Muñoz Rodríguez Jhonatan


Pineda Acosta Angelly Valentina
Tangarife Calderón Juan Daniel

DEMONOLOGÍA Y MEDICINA

IDEA CENTRAL DEL TEMA

Por mucho tiempo, la Iglesia y la religión predominante del momento regían el


mundo imponiendo las normas y reglas que se debían adoptar por toda la
humanidad sin excepción alguna. A lo largo de la historia, se han presentado
diferentes creencias, mitos y hasta doctrinas que debían ser aceptadas o no según
el pensamiento de la Iglesia en su momento, es decir, se debía hacer exactamente
lo que imponían, de lo contrario se creía que quien desafiara esos pensamientos y
no estuviera de acuerdo con lo dictado, era un traidor y debía de ser castigado o
hasta ejecutado de formas bárbaras y excesivas por no seguir las leyes de Dios
plasmadas en la biblia; desde entonces, por mucho tiempo la Iglesia fue la
encargada de censurar las diversas formas que superstición, los diferentes tipos
de culto y la preocupación excesiva de la humanidad por el diablo, las brujas y los
demonios en general, llegando a ejecutar a miles de millones de personas
“inocentes” o “culpables”, arriesgando además la vida de centenares de personas
por creer erróneamente que las enfermedades eran propiciadas por la posesión de
los demonios en los cuerpos humanos, demostrando la carencia de pensamiento
crítico y objetivo para la solución de problemas que tenían, siendo incapaces de
mirar más allá de lo que su no tan veraz interpretación de los textos bíblicos les
permitía, sin poder valorar la opinión de personas fuera del círculo religioso y
también, interponiéndose en los avances de la humanidad como por ejemplo, en el
ámbito científico, político, académico y hasta en el libre albedrío y desarrollo de la
personalidad.

RESUMEN

La enfermedad era, a veces, una visita divina en castigo del pecado, pero más a


menudo, la obra de los demonios. Debe entenderse que en las escrituras de los
Padres, «demonios» significa deidades paganas, que se suponían irritadas por el
progreso del cristianismo. La creencia en la eficacia de las reliquias aumentó
durante la Edad Media y no se extingue aún. La posesión de reliquias valiosas era
un medio de entradas para la Iglesia y la ciudad donde estaban, y entraron a
actuar los mismos motivos económicos que levantaron a los efesios en contra de
San Pablo.
La creencia en las reliquias resiste, a veces, a la exhibición. Por ejemplo, los
huesos de Santa Rosalía, que se guardan en Palermo, habían curado
enfermedades durante muchos siglos, pero al ser examinados por un anatomista
resultó que eran huesos de cabra. El acrecentamiento de la leyenda en una
atmósfera de excitación es un hecho del cual ha habido ejemplos extraordinarios
durante la guerra, tal como el haber supuesto que los rusos pasaron a Francia a
través de Inglaterra durante las primeras semanas. El origen de tales
creencias, cuando puede ser determinado, es una ayuda para el historiador
cuando se trata de juzgar lo que ha de creerse de testimonios aparentemente
históricos y en apariencia indudables.

Podemos tomar como un caso extraordinario completo los supuestos milagros de


San Francisco Javier, el amigo de San Ignacio de Loyola, y el primero y más
eminente de los jesuitas misioneros en el Este. Él y sus compañeros escribieron
muchas largas cartas, que aún existen, dando cuenta de sus trabajos, pero en
ninguna de ellas, mientras vivió, se le ve jactarse de poderes milagrosos. Pero
muy poco después de la muerte de Javier empezaron a aparecer relatos de
milagros. En 1662, cuando se le canonizó, fue necesario probar, a satisfacción de
las autoridades del Vaticano, que había efectuado milagros, porque sin tal prueba
nadie puede ser santo.

El Papa garantizó oficialmente el don de lenguas, e impresionó, en especial, con el


hecho de que Javier hiciera arder lámparas con agua bendita en lugar de
aceite. En Inglaterra el tacto del rey curaba lo que era conocido como el «maleficio
del rey», y Carlos II, ese santo monarca, tocó alrededor de 100 000
personas. Estos poderes descendieron debidamente a Jacobo II, a Guillermo III y
a la Reina Ana, pero en apariencia no pudieron subsistir durante la dinastía de los
Hannovers. Las plagas y calamidades que eran comunes y terribles en la Edad
Media, fueron atribuidas algunas veces a los demonios, y otras a la ira de Dios.

Un método de prevenir la cólera divina, muy recomendado por el clero, era el


obsequio de tierras a la Iglesia. Pensaron que se debía a la ira de los
demonios, por ejemplo de los dioses antiguos, y por este motivo sacrificaron un
buey a Júpiter en el Coliseo. 

No sólo los métodos supersticiosos de curar enfermedades eran universalmente


aceptados, sino que se resistió obstinadamente el estudio de la medicina
científica. La anatomía fue considerada impía, tanto porque podía obstaculizar la
resurrección de la carne, como porque la Iglesia abominaba del derramamiento de
sangre. El Papa Pío V, en la segunda mitad del siglo XVI, renovó los decretos
anteriores ordenando a los médicos que llamaran primero al sacerdote, basándose
en que «la enfermedad del cuerpo es producida frecuentemente por el pecado» y
que rehusaran un tratamiento ulterior si el paciente no se confesaba en el plazo de
tres días. Tal vez si actuó sabiamente, en vista de las condiciones de retraso en
que se encontraba la medicina en aquellos tiempos.

El tratamiento de los trastornos mentales, como se podrá Imaginar, era


especialmente supersticioso y permaneció así mucho más tiempo que otras ramas
de la medicina. En tales métodos no había gran daño, pero después se pensó que
la mejor manera de ahuyentar al espíritu malo era torturarlo o humillarlo en su
orgullo, ya que el orgullo fue el origen de la caída de Satán. Por tales medios, los
jesuitas de Viena, en 1583, arrojaron a 12 652 demonios. Aun cuando las
creencias supersticiosas que habían Inspirado tales crueldades no fueran
aceptadas ya, subsistió la tradición de que los locos debían ser tratados
duramente.

Estrechamente relacionada con el tratamiento medieval de la locura estaba la


creencia en brujerías. Por causa de este texto y de otros, Wesley afirmaba que
«abandonar la brujería es abandonar la Biblia». Mientras los hombres creyeron en
la Biblia hicieron lo posible por obedecer su mandato con respecto a las
brujas. Los cristianos liberales y los modernos, que aun afirman que la Biblia es
éticamente valiosa, tienen tendencia a olvidar esos textos y los millones de
víctimas inocentes que murieron en agonía, porque en una época los hombres
adoptaron sinceramente la Biblia como guía de conducta.

El asunto de la brujería y el más amplio de la magia y de la hechicería son al


mismo tiempo interesantes y obscuros. Los antropólogos encuentran una
distinción entre magia y religión, aún en las razas más primitivas, pero sus
criterios, aunque sin duda adaptados a su ciencia propia, no
son, precisamente, los que se necesitan cuando se trata de la nigromancia. Y la
magia, como se entendía en la Edad Media, invocaba constantemente la ayuda de
los espíritus, pero de espíritus malos. Esta distinción, como se deduce por los
Evangelios, era ya corriente para los judíos en tiempos de Cristo, ya que le
acusaron de ahuyentar demonios con la ayuda de Belcebú.

La hechicería en la Edad Media era primariamente, pero no exclusivamente


ofensiva a la Iglesia, y sus maldades peculiares se basaban en el hecho de que
envolvían una alianza con poderes infernales, Aunque bastante extraño, el
demonio a veces era inducido a hacer cosas que habrían sido virtuosas si fueran
la obra de cualquier otro. En Sicilia hay juegos de títeres que han venido por
tradición continuada de la Edad Media. En este sainete, el Papa, antes de una
gran batalla, acudió a la ayuda del demonio, y durante la lucha se vio a éste en el
aire dándoles la victoria a los cristianos. A pesar del excelente resultado, la acción
del Papa fue malvada, y Carlomagno se sintió muy molesto con ella, aunque sacó
ventajas de la victoria.

Sostienen hoy día algunos de los conocedores más serios de hechicería, que en la


Europa cristiana sobreviven cultos paganos y adoración de deidades paganas que
han llegado a identificarse con los espíritus malignos de la demonología
cristiana. En tanto que hay mucha evidencia de que los elementos del paganismo
llegaron a amalgamarse con ritos mágicos, hay graves dificultades para relacionar
la brujería con esta fuente. La magia, era un crimen punible en la antigüedad
precristiana, y había una ley en contra de ella en las Doce Tablas de
Roma. , algunos sacerdotes y mujeres del harén de Ramsés III, fueron procesados
por hacer una imagen de cera de ese rey y pronunciar palabras mágicas sobre ella
destinadas a causar la muerte al soberano.

Apuleyo, el escritor, fue procesado por magia en el año 150 d. Originalmente la


hechicería no fue considerada como un crimen peculiarmente femenino. Su
concentración en la mujer comenzó en el siglo XV, y desde entonces hasta el siglo
XVII la persecución de las brujas fue tenaz y severa. Sostenían que la brujería es
más natural para la mujer que para el hombre, por la perversidad inherente de sus
corazones, La acusación más común en contra de las brujas en esa época, era
que causaban el mal tiempo.

Se preparó una lista de preguntas para las mujeres sospechosas de hechicería, y


éstas eran torturadas en el potro hasta que daban las respuestas deseadas. Se
calcula que sólo en Alemania entre 1450 y 1550 se dio muerte a cien mil
brujas, quemándolas a casi todas. Con tales hombres no hubo misericordia. Así a
fines del siglo XVI, Flade, Rector de la Universidad de Tréveris y primer juez de la
Corte Electoral, después de haber condenado a innumerables brujas, comenzó a
pensar si quizás sus confesiones se debían al deseo de escapar de las
torturas, por lo cual no se mostró dispuesto a condenarlas.

Los protestantes eran tan adictos como los católicos a la persecución de las
brujas. Escribió un libro sobre Demonología y en el primer año de su reinado en
Inglaterra, cuando Coke era abogado general y Bacon estaba en la Casa de los
Comunes, hizo aún más severa la ley, por medio de un estatuto que permaneció
en vigencia hasta 1763. « Al principio se limitaba sólo a los hombres que eran
abiertamente librepensadores». En Escocia, donde la persecución de las brujas
era mucho más severa que en Inglaterra, Jacobo I tuvo gran éxito, cuando
descubrió las causas de la tempestad que había tenido que sufrido durante su
viaje desde Dinamarca.

Un tal doctor Fian confesó, bajo tortura, que las tempestades eran producidas por
algunos cientos de brujas que se habían hecho a la mar sobre un cedazo desde el
Leith. La ley en contra de la hechicería fue rechazada en Escocia por la misma ley
de 1730 que la abolió en Inglaterra. Pero en Escocia la creencia estaba todavía
arraigada. Los jefes de una Importante sucesión de la Iglesia establecida de
Escocia, publicaron en 1736 un informe sobre la depravación de la época.

Se quejaban no sólo de que se bailaba y se estimulaban los teatros, sino que


últimamente se han abolido los estatutos legales contrariando la palabra expresa
de la ley de Dios, «No permitirás que viva una bruja». Después de esta fecha, sin
embargo, la creencia en la brujería decayó rápidamente entre la gente educada en
Escocia. Hay una simultaneidad notable en la cesación de los castigos por brujería
en los países del oeste. En Nueva Inglaterra se produjo a fines del siglo XVII un
recrudecimiento en la persecución de ellas, que no se repitió nunca más.

En todas partes continuó la creencia popular en las hechiceras y aun sobrevive en


algunas regiones rurales. El último caso, en Inglaterra fue el de Essex en
1863, cuando un anciano fue linchado por sus vecinos, por hechicero. El
reconocimiento legal de hechicería como un posible crimen sobrevivió en España
e Irlanda más que en cualquier otra parte. En esta última la ley contra la hechicería
no fue abolida hasta 1821.

Lecky, cuya Historia del Racionalismo trata ampliamente el asunto de


hechicería, anota el curioso hecho de que la creencia en la posibilidad de la magia
negra no fue destruida por argumentos, sino por la difusión general en la creencia
del reino de la ley. El trabajo de Newton llevó a los hombres a creer que Dios
había creado originariamente la naturaleza y decretado sus leyes para producir los
resultados que él pretendía sin intervenciones posteriores, excepto en grandes
ocasiones, tales como la revelación de la religión cristiana. Los protestantes
sostienen que los milagros ocurrieron durante el primero o los dos primeros siglos
de la era cristiana y que cesaron luego. Si Dios no intervino más
milagrosamente, es difícil aceptar que autorizara a Satanás para que lo hiciera.

Hubo esperanzas de que la meteorología científica no dejara margen a que viejas


brujas montadas en escobas causaran tempestades. Por algún tiempo se siguió
considerando impío aplicar el concepto de ley natural a los truenos y
relámpagos, puesto que eran actos especiales de Dios. « ¡Oh, no hay manera de
escapar a la poderosa mano de Dios!». Y al igual que murió la creencia en
intervenciones milagrosas en el curso de la
naturaleza, desapareció, también, necesariamente, la creencia en la posibilidad de
la hechicería.

Durante toda la Edad Media, como hemos visto, la prevención y cura de


enfermedades eran ensayadas por métodos supersticiosos o enteramente
arbitrarios. No era posible nada científico sin la anatomía y la fisiología, y éstas a
su vez, sin la disección, a la que se oponía la Iglesia. El siglo siguiente tuvo
opiniones más liberales sobre temas médicos, especialmente en los países
protestantes. En las Universidades españolas la circulación de la sangre fue
negada hasta fines del siglo XVIII, y la disección no era todavía parte de la
educación médica.

Un clérigo anglicano publicó un sermón diciendo que las pústulas de Job


eran, indudablemente debidas a Inoculaciones del demonio, y muchos pastores
escoceses se juntaron en un manifiesto diciendo que «se intentaba frustrar un
juicio divino». Sin embargo, el efecto de la disminución del promedio de mortalidad
por la viruela fue tan notable que los terrores teológicos no lograron dominar el
temor a las enfermedades. Simpson probó que no había mal en dar anestésicos al
hombre, porque Dios sumió a Adán en un sueño profundo para extraerle la
costilla. Es difícil rechazar la conclusión de que, para muchos hombres, hay algo
placentero en los sufrimientos de las mujeres, y por esto tienen propensión a
adherirse a cualquier código teológico o ética que indica que es un deber que
sufran pacientemente, aun cuando no haya una razón valiosa para no evitar los
dolores.
Véase, por ejemplo, la encíclica sobre matrimonio dictada hace poco por el Papa
Pío XI. « No es extraño, por tanto, que las Sagradas Escrituras testimonien que la
Divina Majestad detesta este horrible crimen y en ocasiones lo ha castigado con la
muerte». En cuanto a los argumentos económicos «estamos profundamente
conmovidos por los sufrimientos de aquellos padres que en extrema necesidad
experimentan grandes dificultades para criar a sus hijos, pero ninguna dificultad
puede justificar el dejar de lado la ley de Dios que prohíbe todos los actos
intrínsecamente perniciosos». Así no sólo la doctrina católica es derivada de un
texto, sino que éste es aplicable al embrión humano aun en su estado más
primitivo de desarrollo, y la razón para esta última opinión es derivada
evidentemente de la creencia de que el embrión posee lo que los teólogos llaman
«alma».

Las conclusiones arrojadas por tales premisas pueden ser verdaderas o


erradas, pero en ambos casos el argumento no es de los que la ciencia puede
aceptar. Pero aunque, como acabamos de ver, la teología trata todavía de
obstaculizar a la medicina en casos que supone que envuelven factores morales
especiales, sin embargo, en la mayor parte de los campos, la batalla por la
independencia científica de la medicina ha triunfado. Nadie piensa ahora que es
impío evitar pestilencias y epidemias por medio de la sanidad e higiene, y aunque
algunos todavía sostienen que las enfermedades son enviadas por Dios, no
arguyen que es impío tratar de evitarlas.

TESIS

La teología desde tiempos inmemorables impone sus normas y creencias en la


humanidad para que sean adoptadas y respetadas, de no ser así, habría una
grave consecuencia para quien careciera de respeto por la Iglesia. La
demonología y la medicina está estrechamente relacionadas en la antigüedad,
dada a la dependencia de la medicina con la teología quienes no permitían que
hubiesen avances en su estudio para el bien humano dado a las interpretaciones
bíblicas y en lo que en ese tiempo creían, sin embargo, en la mayor parte de los
campos, la batalla por la independencia científica de la medicina ha triunfado.
Nadie piensa ahora que es impío evitar pestilencias y epidemias por medio de la
sanidad e higiene, y aunque algunos todavía sostienen que las enfermedades son
enviadas por Dios, no arguyen que es impío tratar de evitarlas. El mejoramiento
consiguiente de la salud y la mayor longevidad es una de las características más
admirables y notables de nuestra época. Aun cuando la ciencia no hubiera hecho
otra cosa para la felicidad humana, merecerla nuestra gratitud por esto solo.
Aquellos que creen en la utilidad de los credos teológicos no podrán señalar
ninguna ventaja semejante conferida por ellos a la raza humana.

RAZONES Y ARGUMENTOS QUE SUSTENTAS LA TESIS

- La enfermedad era, a veces, una visita divina en castigo del pecado, pero
más a menudo, la obra de los demonios.
- Debe entenderse que en las escrituras de los Padres, «demonios» significa
deidades paganas, que se suponían irritadas por el progreso del
cristianismo.

- Las curas milagrosas fueron creídas tanto por los protestantes como por los
católicos. En Inglaterra el tacto del rey curaba lo que era conocido como el
«maleficio del rey».

- Las plagas y calamidades que eran comunes y terribles en la Edad Media,


fueron atribuidas algunas veces a los demonios, y otras a la ira de Dios. Un
método de prevenir la cólera divina, muy recomendado por el clero, era el
obsequio de tierras a la Iglesia.

- No sólo los métodos supersticiosos de curar enfermedades eran


universalmente aceptados, sino que se resistió obstinadamente el estudio
de la medicina científica.

- La anatomía fue considerada impía, tanto porque podía obstaculizar la


resurrección de la carne, como porque la Iglesia abominaba del
derramamiento de sangre.

- La locura era considerada como posesión diabólica, concepto fundado en la


autoridad del Nuevo Testamento. A veces una curación podía hacerse por
medio de exorcismos, o tocando una reliquia o por la orden de un hombre
santo al demonio de que saliera. A veces se mezclaban a la religión
elementos con sabor a magia.

- Satanás, como la Deidad, puede hacer milagros; pero los hace para ayudar
a los malos; mientras que Dios los hace para ayudar a los buenos.

- La acusación más común en contra de las brujas en esa época, era que
causaban el mal tiempo. Se preparó una lista de preguntas para las
mujeres sospechosas de hechicería, y éstas eran torturadas en el potro
hasta que daban las respuestas deseadas.

- Por algún tiempo se siguió considerando impío aplicar el concepto de ley


natural a los truenos y relámpagos, puesto que eran actos especiales de
Dios.

- La teología trata todavía de obstaculizar a la medicina en casos que supone


que envuelven factores morales especiales, sin embargo, en la mayor parte
de los campos, la batalla por la independencia científica de la medicina ha
triunfado.

CONCEPTOS FUNDAMENTALES
1. Demonología: Dentro del marco de la teología, la demonología se encarga
del estudio de entes demoníacos y todo lo relacionado a ello, teniendo
relevancia los orígenes y naturaleza. Explica y analiza todo lo relacionado a
los demonios como por ejemplo, ¿quiénes son? ¿cómo son? ¿por qué son
así? De esta manera, podemos afirmar que, según los estudios realizados
el diablo y todos sus demonios son ángeles caídos los cuales se
encuentran en conflicto con la humanidad y Dios.

2. Medicina: La medicina es la ciencia que estudia la vida, la salud, la muerte


de los seres humanos o animales y las enfermedades. Se requiere estos
conocimientos para la recuperación y mantenimiento de la salud.

3. Superstición: Son creencias irracionales en donde se examina que una


acción u objeto, que no tienen relación alguna con una situación, puede
influir en ella.

4. Reliquias: Las reliquias son los restos de los mártires o los santos, ya sean
corporales u objetos asociados. También, imágenes de santos o artículos
que se consideraban con poderes o magia.

5. Impío: Significa falta de piedad, de religión u hostil.

6. Deidad: Se utiliza esta palabra para referirse a la cualidad de lo divino y


para designar a un dios pagano.

7. Bruja: La palabra ha sido asociada a lo largo de la historia con amuletos,


pociones mágicas y pactos diabólicos.

DEBILIDADES DEL TEXTO

Textualmente: “Estrechamente relacionada con el tratamiento medieval de la


locura estaba la creencia en brujerías. La Biblia dice: «No permitirás que viva una
bruja» (Éxodo XXII. 18). Por causa de este texto y de otros, Wesley afirmaba que
«abandonar la brujería es abandonar la Biblia». Pienso que tenía razón. (Nota al
pie: A menos que aceptemos el punto de vista, librada contra la creencia en la
brujería cuando ésta estaba decayendo, que la palabra en Éxodo traducida como
«bruja» realmente significaba «envenenadora». Y aún esto no significa
deshacerse de la bruja de Endor)”.

SENTIDO DEL TÍTULO

El título “Demonología y Medicina” se basa en la conglomeración de ideas,


argumentos y el desarrollo de la tesis por parte del autor. Consideramos que, el
título es el fundamento de la narración del capítulo puesto que, en primer lugar, la
demonología al ser el estudio teológico de los demonios y de las relaciones de
estos en cuanto a sus orígenes y naturaleza, por tal razón a lo largo del texto
podemos observar que se habla del diablo, brujas y demonios en general, en
donde afirman que estos son la parte “maligna”, los causantes de las
enfermedades y males en el mundo, como se creyó por muchísimo tiempo y por el
contrario, Dios la parte “benévola” quien era el único supremo donde tenía escritos
sus mandatos en el biblia y era interpretada por la Iglesia que por muchos años,
hizo una interpretación errónea o poco objetiva interponiéndose en los avances de
la humanidad como en la medicina, política, desarrollo de la libre personalidad y
albedrío y, por supuesto en la academia. Por lo anterior, se justifica la otra parte
del título, “medicina”, ya que por miles de años la teología estuvo por encima de
los estudios científicos y por ende de los avances en la medicina, siendo tan
drástico la obstaculización que según el cristianismo todas las enfermedades eran
atribuidas a demonios, quienes entraban en el cuerpo humano poseyéndolo y
generando ese malestar en cuanto a síntomas, de una manera más específica un
claro ejemplo era que, cuando las personas sufrían de demencia, inmediatamente
se les otorgaba un exorcismo o castigos severos puesto que se creía que debían
enfrentar el orgullo del diablo para que fuesen sanados. Sin embargo, esto nunca
ocurrió y los afectados siempre terminaban mintiendo, para hacerles escuchar lo
que ellos querían para que no les hicieran más daño pero, por el contrario lo que
conseguían era que los ejecutaran quemándolos o de alguna otra forma que la
Iglesia inventaba. Lo anterior, ocurría con cualquier otra persona que fuera
sospechosa de bruja, hechicera o cualquier derivado de superstición, quienes
estaban en contra de las doctrinas de la iglesia y eran acusados de traidores por
no seguir sus normas.

NUEVAS IDEAS APARTIR DEL TEXTO

A partir del texto nos surgieron preguntas sobre sí la brujería aún existe tan
abismalmente como creían hace miles de años y, en especial si en la anterioridad
si existieron realmente las brujas y por temor eran castigados cualquier
sospechoso tan severamente. También que, si en la antigüedad observaron
posesiones demoniacas reales y por eso atribuyeron a cualquier mal que vieran
como algo del demonio. Además, desde entonces hasta la actualidad se catalogó
el mal como el Diablo y al bien como a Dios y ese pensamiento no ha sido
cambiado ni refutado. Finalmente que, si actualmente existen padres con esas
ideologías tan severas y retraso en los avances científicos en el mundo.

DIFICULTADES DE COMPRENSIÓN DE LA LECTURA

Consideramos que, en cuanto a la compresión de la lectura el texto estuvo bien


escrito, argumentado y por ende las ideas eran claras y precisas. La única
dificultad fue que hubieron varias palabras desconocidas o personajes
mencionados en el capítulo que no reconocíamos, entonces teníamos que parar
constantemente la lectura para dirigirnos a Internet y así buscar todo lo
relacionado con la palabra y ubicarla en el contexto o con la persona y leer sobre
ella para poder aterrizar su participación en el capítulo del libro.
Las palabras no conocidas fueron por ejemplo: Endor, jactarse, canonizó y los
personajes como: San Francisco Javier, la santa Rosalía, melanesios, Lecky,
Harvey. Sin embargo, fueron investigadas y así puestas en contexto.

CITAS TEXTUALES POR SU CALIDAD

“Las plagas y calamidades que eran comunes y terribles en la Edad Media, fueron
atribuidas algunas veces a los demonios, y otras a la ira de Dios”

“La magia, era un crimen punible en la antigüedad precristiana, y había una ley en
contra de ella en las Doce Tablas de Roma”

“La brujería es más natural para la mujer que para el hombre, por la perversidad
inherente de sus corazones, La acusación más común en contra de las brujas en
esa época, era que causaban el mal tiempo. Se preparó una lista de preguntas
para las mujeres sospechosas de hechicería, y éstas eran torturadas en el potro
hasta que daban las respuestas deseadas. Se calcula que sólo en Alemania entre
1450 y 1550 se dio muerte a cien mil brujas, quemándose a casi todas”

“Durante toda la Edad Media, como hemos visto, la prevención y cura de


enfermedades eran ensayadas por métodos supersticiosos o enteramente
arbitrarios”

“La intervención de la teología en temas médicos no termina aún; opiniones sobre


asuntos tales como control de nacimiento, y permiso legal de aborto, en ciertos
casos, están aún influenciados por textos bíblicos y decretos eclesiásticos”

“Pero aunque, como acabamos de ver, la teología trata todavía de obstaculizar a


la medicina en casos que supone que envuelven factores morales especiales, sin
embargo, en la mayor parte de los campos, la batalla por la independencia
científica de la medicina ha triunfado”

IMPORTANCIA DEL TEXTO EN CUANTO A LOS OBJETIVOS DE LA MATERIA

La relación entre el texto y la materia realmente son alucinantes, este capítulo del
texto da conocer tantas cosas del pasado que tienen que ver directamente con lo
que pasa en el presente y, el cómo ha cambiado las percepciones de la medicina
vinculada con la teología. Además, del rumbo que se está tomando ahora respecto
al pasado y es que, como lo dice al final del capítulo, “la teología trata todavía de
obstaculizar a la medicina” que, en pocas palabras podemos afirmar lo siguiente: a
pesar de las numerosas ideas que han afectado directamente a la ciencia, se han
quedado en el pasado actualmente. Hay muchas que aún siguen y como se
evidencia en el texto, siguen entorpeciendo todo este proceso de avance para la
humanidad. Lo que se intenta demostrar con todo esto es que, el texto tiene una
relación directa con varios temas de la materia puesto que a nosotros como
estudiantes del área nos instruye a conocer del tema, ya que es importante tener
una conciencia del pasado y todos los sucesos que ocurrieron para que
pudiéramos llegar a los avances de hoy en día; sucesos no admirables por las
razones expuestas a lo largo del informe pero, sin esas circunstancias ocurridas
no sabríamos en este momento como estaría por ejemplo el mundo si la teología
todavía rigiera por encima de todo, es así que la filosofía nos orienta y ayuda a
pensar de manera crítica y objetiva.

RELACIONAR AL AUTOR CON OTROS QUE HAYAN TRABAJADO EN EL


TEMA

Podemos encontrar una estrecha relación entre el autor de esta obra y el autor
Raymond E. Harris, ya que ambos autores plantean temas de alta importancia
para algunas personas como lo es la Demonología. Si bien, Russell habla de la
demonología sin hacer tanto énfasis en algún tema en específico, Harris si se
centra más de lleno a la parte de demonios y de cómo esto es algo de suma
importancia dentro de la Demonología porque se pueden hablar también de otros
temas como lo hace Russell. Harris se enfoca mucho en todo lo que los demonios
representan en nuestras vidas, aunque también hay pasajes de una de sus obras
en las que habla de Dios y cómo también influye en las vidas humanas. Estos dos
escritores por lo que se logra leer en sus obras, piensan de una manera muy
parecida en cuanto a la Demonología.

AMPLIACIONES PARA ENRIQUECER EL TEXTO

En el pasado como bien se dice en la obra, la brujería o hechicería era


considerada un acto de maldad y que al momento de descubrirse una bruja está
tendría que ser quemada viva pero, se dice que esta creencia de salir en
búsqueda o cacería de brujas para quemarlas vivas ya estaba disminuyendo pero,
es aquí en donde a pesar del tiempo hay muchas creencias que se siguen
teniendo, esto también alimentado por novelas que traen recuerdos a las personas
del ahora por ejemplo, cosas de la cultura del pasado y entre ellas, quemar a las
brujas.
Se pensaría que ese tipo de prácticas ya no se hacen en el presente pero esto no
es así…
Así es, no hace muchos años para ser más exactos en el 2012, en un pueblo de
Antioquia fue quemada una mujer tras ser tildada de bruja. Todos estos
pensamientos del pasado siguen viviendo en el presente y tal vez seguirán
viviendo en el futuro, con lo que podemos dar fe de todos los párrafos que en
algunas partes del texto narra la ejecución de mujeres señaladas de brujas.
Recuperado de: https://www.eltiempo.com/archivo/documento/CMS-12191850

PROFUNDIZACIÓN DE CIERTAS IDEAS

En algunos de los párrafos de la obra en donde se habla de brujería se dice que,


las brujas o brujos debían quemarse vivos, pero en ningún momento nos dicen por
qué se debía hacer esta práctica, es por eso que se decidió profundizar más en el
tema para que no se quede en una laguna. Para dar respuesta a esas preguntas,
nos tenemos que ir a la biblia y aquí nos ponemos a pensar también el poder que
tenía (y tiene) la biblia y cómo afecta muchas decisiones ya que, en El Éxodo
22:18 sentencia: "A la hechicera no la dejarás que viva" o sea, en pocas palabras las
hechiceras eran directamente sentenciadas por las palabras de la Biblia. Y por
otro lado, porqué se realizaban estas prácticas era porque las autoridades de
estos lugares querían realizar un castigo severo a quienes incumplieran con las
leyes religiosas, se debía torturar y asesinar a quienes eran adoradores del Diablo
y como esto iba en contra de los principios de la iglesia y la religión del momento
entonces, se procedía a asesinar a estas personas que no seguían al pie de letra
lo que la religión dictaba.

PRESUPUESTOS DEL AUTOR


Finalmente, todo esto nos ha demostrado que el autor y parte de la obra también se
centra al tema de la demonología y que el seguir al pie de letra lo que dice la biblia ha
llevado a que el proceso de avance de la ciencia y medicina se entorpezcan y no
avancen; sin embargo, no está demás decir que mucha de esa “medicina natural” que
antes practicaban por decirlo así, aún funciona con lo que las personas siguen recurriendo
a ella o creyendo en ella, algo que tampoco está mal porque en el presente ya se ha visto
cómo la ciencia avanza y también como las formas más antiguas de curar enfermedades
aún siguen vigentes, es como si siguieran caminos que a pesar de ir por lo mismo destino,
no se entrometa entre sí a excepción de algunos tramos.

REFERENCIAS

https://ec.aciprensa.com/wiki/Demonolog%C3%ADa

https://www.eltiempo.com/archivo/documento/CMS-12191850

https://www.intramed.net/contenidover.asp?contenidoid=81063

https://psisemadrid.org/que-son-las-supersticiones/

https://historia.nationalgeographic.com.es/a/reliquias-fe-y-negocio-edad-media_8589

https://dle.rae.es/imp%C3%ADo

https://diccionarioactual.com/deidad/

https://www.bbc.com/mundo/noticias/2014/12/141218_origen_brujas_finde_dv