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ffiñF,EI&

JURIDICA

GóDIGO PENAL PRÁCTICO


(Tomo I )

PR¡MERAEDICIÓN
ABRIL 2016
2,550 eiemplares

@ José Urquizo Olaechea


@ Gaceta Jurídica S.A.

PROHIBIDA SU REPRODUCCIÓN
TOTAL O ÉARCIAL
DERECHOS RESERVADOS
D.LEG. N" 822

HECHO EL DEPÓSITO LEGAL EN LA


BIBUOTECA NACIONAL DEL PERú'
201m3839

LEY l.l'26905 / D.S. N'017-9&ED

ISBN OBRA GOMPLETA:


978-812-311-32'4

ISBN TOMO I:
978.612-311-3261

REGISTRO DE PROYECTO EDITORIAL


31501221600305

DIAGMMACIÓN DE CARATULA
Martha H¡dalgo RiEro

DIAGRAMACIóN DE INTERIoRES
Nora Villaverde Sodevl[a

(
A Luis Alberto Bramonl Arias, maestro entrafiable y querido.
Ilustre penalista peruano, profesor emérito de la Facultad de Det echo
de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos
In memoriam.
\_
PRE§T]§TACION

Bajo el título Código Fenal Práctico etr es'ra oport'unidad enhego a la comu-
nidadjurídica una edición especial en dos tomos de una obra que ya ha alcanz¿do
su segunda edición y cuya aceptación como principal referente en el conocimiento,
análisis, iaterpretación y aplicación de las nonnas del Código Penal de 1991 me lle-
na cie enorme satisfacción.

Siguiendo ei sendero que ya en su moúlento t'azó mi recordado i, querido maes-


tro, el profesor doctor Luis BramontArias, en el año 2010 vio la luz la primera edición
de mi Código Penal comentado, un trabajo en el que de forma ilusfativa se comentan
cada uno de los artículos que integran este cuerpo norrnativo, empleando para tal ñn
la docn'i¡a penal mas autonzada, asi como las decisiones judiciales relevantes dadas
en truestro país. Todo ello adecuadamente organizado y sistema{uado en un sumario,
y concordancias que acompañan el anáiisis de cada artículo.

En los ya 24 añios de ügencia del Código Penal de 1991, esta nueva edición
mantiene la perspectiva de proporcionar al lector un instrumento práctico y dinámico
para la comprensión de nuestras normas penales. En esta ocasión ia obra que pone-
mos a su disposición se caractenzapor la rigurosa actualización realiz.ada a partir de
ias innumerables y variadas modificaciones legisiativas que se han dado'en nuestro
pais. Tál ri-eurosidad se observa también en la puesta al día de la jurisprudencia penal
que coniienen los dos tomos de este magnífico trabajo, presentando las últimas deci-
siones judiciales y los acuerdos plenarios vinculantes en materia penal.

En virnrd de tales particularidades, que han ido carac tenzandoa lo largo de los
años la composición de este Código Penal Práctico, este fiabajo académico que
ahora aparece en el universo jurídico nacional pretende seguir consolidándose
como un útil y práctico referente en el análisis de los preceptos recogidos en nues-
tra ley penal.

Quiero concluir esta breve presentación, expresando mi gratitud a la empresa


Gaceta Jurídica y a su gerente general, el Dr. Walter Gutiérrez Camacho; por haber
asumido la decisión de publicar esta obra y ponerla al alcance de la comunidad ju-
rídica. Asimismo, mi reconocimiento al Dr. Manuel Muro Rojo por su vaiiosa cola-
boración para iograr la edición de este instrumento íttlly eficaz. De manera especial
PRESENIACIÓN

felicito y agndez*o |a intervención del joven y briliante profesor de Derecho Penal'


David Rosales Artica, quien tuvo la friez-ade revisar las normas, sus modificatorias'
eE Ia edi-
la doctina y jgrisprudenci4 y corregir conmigo los errores que aparecieron
ción anterior. Finahnente, deseo expresar también mi gratitud aAndrés S' Fernandez
cuya co-
ñahui, Daniela Urquizo Muro, DanaArcayo Estrada y Fiorela Quispe Cruz,
laboración me ha permitido ileva¡ a buen puerto esta obra'

Lima rnarT§ de 2016

José URQUIZO OLAECT{F'A


universidad Nacional Mayor de san Marcos'
P¡ofesor de Derecbo Penal de la
luan Bautista
Decaoo de la Facultad de Derecho de la Universidad Privada San
PRESENTACIÓN
(A la edición de 2010)

1. El Código Penal que presento a la comunidad del Derecho Penal corresponde


al Código Penal peruano de abril de 1991 , vigente a la fecha. A casi diecinueve años de
edstencia, tal cuerpo legislativo ha cambiado en tantos sentidos que reconocerlo pasa
por una revisión constante de las nornas originales y de las posteriores modiñcaciones.
A elio debe agregarse ias nuevas nofin¿rs penales que componen el sistema punitivo y
Ce ias cuales no es posible ni desprenderse, ni aislarse, sino solo integrarse a ese esque-
ma por razones del imperio de la ley. Ello, deja a salvo el análisis y crítica que se hace
y debe hacer del sistema punitivo. Aquí, nadie escapa, todos somos conscientes que el
Derecho Penal incide en aspectos esenciales de las personas y por tal razón -más que
suflciente- es necesario abordar su estudio desde la creación de la norma hasta su de-
sarrollo en el mundo real que se constata a través de las decisiones judiciales.
2. Ese mundo creado a partir del CP- 199 1 , ha tenido y tiene repercusiones impor-
ta¡tes en el sistema jurídico-penal. Es decir, a partir de la norma penal se suceden
-{omo tiene que ser- innumerables circunstancias que orientan su apiicación. Así.
las razones de poiítica criminal que se esbozan para la creación de Ia norma se ex-
tienden a ios procesos de interpretación de la misma. Tampoco, ya nadie duda que la
interpretación del Derecho Penal va de la mano de aceptar los grandes lineamientos
que aparecen en la Co¿stitución del Estado'

3. En ese horizonte, se percibe, de un lado, la jurisprudencia, que ciertamente


cada día cobra mayor protagonismo, aunque no siempre se pueda decir de ella que
"sienta jurisprudencia" en sentido material. Muchas veces, las decisiones judiciales
quedan entrmrpadas en la confusión o el oportuaismo mediático, tal como lo ha evi-
denciado elprofesorFidelRojas cuando señala: "Fiscalesyjueces, muy sensibles
en estos tiempos, a las presiones mediáticas )) a las guillotinas internas' podrían
malentender el mensaje e iniciar innecesarios y desnaturalizados procesos inquisi-
toriales, donde la ignorancia y el temor tensaríanfuerzas con la razonabilidad de la
argumentación, enun indeseabley enturbiado escenario de acceso a lajusticia"().

ROJAS VARGAS, Fidel. "El delito de nombramiento ilegal capacidad de rendimiento del tipo penal
381 del Código Penal peruano. Un enfoque de Derecho comparado y ias tensiones con el Derecho
adminisfativo sancionador" eu JLIS Doctrina & Práctica 5/2001 ,Limu pp. 4041'
PRESEÑTACIÓN

De oho lado, ocurre que se malentiende las decisiones u opiniones de jueces o


fi.scales, que se inclinan por el respeto a ia ley penal. Dado que, algunas decisio-
nes no gustan por sus resultados maniflestos, ello no quita que expresen adhesión
absoluta a la ley. Esto debe marcar el paso en.un país que lucha por su desarro-
llo, razón por la cual el diseño del sistema punitivo no se puede hacer traicionan-
do ios contenidos del ordenamiento jurídico que fue elegido democráticamente.
Ellos, losjueces y frscales, constituyen per se, el núcleo dei arsenaljurídico que
nuestro país requiere. Por ello, tales magistrados se convierten en el fiel de la ba-
lanza, en personajes emblemáticos que tienen como único soporte la "ley" a la
cual se deben.

Ahora, en revisión crítica -pero respetuosa- se ha observado que mütiples ve-


ces la forma mncreta de solución jurídico-penal de un caso no fue Ia mas adecuada.
Nadie olvida la decisión del Tribunal Constihrcional de cuestionar la sentencia de la
Corte Suprema en sus aspectos estructurales y de apiicación de ia norma, [vid, caso
Llamoja, Exp. No 00728-2008-PHC/TC].

Tal vez, el siguiente paso sea la integración conceptual de lo que significa el


Derecho Penal y su mundo de garantías. Y, a t'avés de dicho medio, se pueda salvar
esa imagen que la justicia panal es para unos y ao para otros.

En ia relación norma penal e interpretación de la nonna penal hay un abis-


mo que, a estas alturas del desarrollo de la dogmática penal, no es posible aceptar.
Este planteamiento se escribe al socai¡e de la realidad peruana, a modo de ejem-
plo, cabe eitar a favor Ia existencia de Manuales de Derecho Penal peruaDo y otras
obras de gran sigoifrcado jurídico, nutridos no solo de Ia sapiencia del autor o de
los autores, sino apoyada en datos científicos de primera línea. Así, los peruanos
nada tenemos que envidiar a la actividad científica desarrollada en el extranjero.
Tenemos 1o nuesho y de primera calidad. Es decir, el mundo jurídico-penal perua-
tro no puede argumentar que no posee elementos que 1o guíen, distinto es que se
ignore o desmerezca tal realidad.

4. Mutatis mufandi, para comprender el horizonte penal debemos reconocer


que el abanicojurídico-penal de nuestro país tiene referentes de distinto orden, to-
dos ellos valiosos. Así, por un lado, ia proverbial jurisprudencia, la jurispruden-
cia vinculante, los datos que proveen los Plenos Jurisdiccionales y en general las
reflexiones.que surgen desde el interior del Poder Judicial. En esa misma línea, ias
sentencias del Tribunal Constitucional han pasado a ser-según sea- criterios obii-
gados como en el caso de las sentencias vinculautes, o, cuando no lo son consti-
hryen reflexiones a tener en cuenta al momento de interpretar la norma. Nada qui-
ta que el desarróllo que el Tribunal Constitucional en materia penal esgrime, pase
por el tamiz de Ia crítica abierta, desi¡teresada y responsable en materia penal, la

10
PR-ESENTACION

cual muchas veces no la recepciona como dato óptimo dentro del circuito científi-
co y que nc la acepta como doctrina dominante, por evirientes vacíos, limitaciones
o por contener concentraciones que no reflejan ei actual desarrollo de ia cultura
jurídica en materia punitiva, 1o que abre la puerta a ia discusión que siempre trae
luces al entendimiento de los contenidos dei Derecho Penai. Si ei Tribunai Cons-
titucional quiere promover una línea ligada a los altos estándares en el arco penai
que ia Constitución consagra, muchas veces debe ceder a favor de ese engrandeci-
miento, en sacriñcio de co,rrunturas que procecien de ámbitos distintos a lo que es
propio del Derecho Penal.

Acompaña al abanico penal peruano la doctina nacional, Ia doctrina penal pe-


ruana. Como ya se dijo, en los últimos tiempos su desar¡olio y la calidad de la misma
se percibe en articulos, ensa)/os, análisis de las nc¡ mas er ccncretc, iibrcs y manuales
rie Derecho Penai de nuevo cuño, 'rodo elIo fi:uto del esfuerzo de
juristas y profesores
y
de Derecho Penal que exponen sus ideas conocimiento ai público en general, que-
dando expuestos como científicos o analistas del Derecho Penal'

5. Quiero decir, como en 1966 lo dijo mi maestro, el ilustre penalista Luis


A. BRAMONT ARIAS al publicar su Código Penal Anotado: "Pese a que esta
obra pertenece a aquellos trabajos de utilidad práctica, se ha dado también im-
portancia a ia parte doctrinaria, ta que aparece, no como mera deiivación de las
áecisionesjurisprudenciales de ruestios Tribunales de Justicia, sino expuesto de
forma independiente. Tenemos la certeza gue esta característicahará ütil el libro
no soio para ei abogado que a él acuda en la premura profesional, sino también
para el ástudiante de Derecho (...)"(..). Si alguna ñnaiidad persigo es que sea útil
a quién la utiiice.

6. No puedo conclui¡ sin agradecer expresamente a mi distinguido discípulo


Nelson Saf¿.Zen SÁNCHEZ, su aporte a la presente publicación, su colabora-
ción desinteresada que va a la par de su trayectoria como publicista del Derecho
Penal. A su esfuerzo, que se ha plasmado en el presente trabajo, a este penalista
brillante mi agradecimiento y parabienes. En la misma línea, también quiero ex-
presar mi gratitud a la distinguid,a abogada penalista Madelaine Reyes Gastelú, y a
io, aboguáos Julio Morales Cauti, Ch¡istian Ávalos Sánchez, Fidel MendozaLIa-
*r"por""u, Sara Marín Escobar, Miluska Aparicio Meiggs. Martha Domínguez
Lópázy Jorge Pablo Vargas Valle, quienes fueron partícipes directos en la primera
etapa de elaboración de la presente obra; a todos ellos, mi enhorabuena' Del mismo
-odo, de forma muy especial, agradezco la participación de Daüd Rosales Artica y

BRAIüONTARIAS, Luis A. Códtgo Penal anotado.Fotdo Editorial de ia Facult¿d de Derechc de la


universidad Nacional Mayor de sa¡ Ma¡cos. Lima, 1966. vid. el Prólogo de la obra.

i1
PRESENTACIÓN

Heydeger Francisco, quienes han colaborado decididamente en las correciones de


la presente obra, Por último, expreso mi reconocimieuto a la Editorial IDEMSA y
a la Asociación Privada Universidad San Juan Bautista, Por su apoyo en la publi-
cación de la presente obra.
Limq abril de 2010

José URQUIZO OLAECTTFA


Profeso¡ de Derecho Penal de l¿ Universidad Nacional Mayor de San Marcos.
Decano dc la Facr¡ltad de Derecbo de Ia Universidad Privada San Juan Bautista-
PRESENTACTON
(A la edición de 241,4)

En abril de 2010 presentábamos a la comunidad jurídica Ia primera edición del


Código.Penal en dos tomos con comentarios, doctrina. jurisprudencia, concordan-
cias y evolución legislativa fl-ima,IDEMSA, 2010]. Ahora, publicamos la segunda
edición del Código Penal peruano de 1991 bajo el auspicio de laAsociación Pri-
vada Universidad San Juan Bautista. Esta edición mantiene 1a est¡'uctura cie ia pri-
mera, pero ha sido enriquecida al aiero de los tiempos con sentencias dei Tribunal
Constitucional, sentencias de la Corte Suprema de la República, los plenarios ju-
risprudenciales, las sentencias con principiosjurídicos vinculantes, y otros a partir
de 20i0 hasta Ia actualidad. Tampoco es posible dejar de iado la notable influencia
de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, tanto en el aspecto normativo
como su jurisprudencia.

El fenómeno tie ia aplicación de la ley penal en e1 Peru viene acompañado de


la enorme influencia del denominado nuevo Código Procesal Penal que rige en gran
parte de nuesho país [D. Legislativo 957 de 29-07'2004]. El mismo influjo viene
dado por ta jurisprudencia del Tribunal Supremo, que, a su vez, utiliza la doctrina
penal del Tribunal Constitucional como marco referencial. También la doctrina y
jurisprudencia de los tribunales internacionales -sobre todo, en materia de Dere-
chos Humanos- viene ma¡cando nuevos derroteros en Ia interpretación de la ley.
Así, no muy lejanarnente la "dogmática penal" representaba exitosamente el nú-
cleo de la interpretación de la ley penal y era acogida por la jurisprudencia peruana
como punto de referencia obligado. La nueva "dogmática" viene de la mano de la
tendencia, ya naturai, de otorgarie sentido constitucional al desarrollo del Derecho
Penal. Se puede ver una aproximación a los valores y principios e incluso expec-
tativas [como es el caso de la continua peticíén de justicia por diversos sectores de
nuestra sociedad] que aparecen en ia Constitución peruana plasmadas en las reso-
luciones judiciales. La constitucionalización del argumento o fundamento en las
resoluciones judiciales tiene como base y piiar las relaciones del ciudadano con eI
Estado en sede constitucional. En tal seniido, y, a modo de ejemplo, la exaltación a
la diguidad de la persona humana resulta admisible y compatible con los modelos
an'iba señalados. Por ello, no es de extrañar que se habie de un Derecho Penal en
un Estado Social y Democrático de Derecho camino hacia un Estado Constitucio-
nal y Democrátieo de Derecho.

t3
}RESENTACION

f¿ importancia de las fuentes interpretativas mencionadas no se reduce al ámbi


to teórico, por el contario, se expresa con mayor nitidez en Ia pÉctica judicial. Por
ello, aquí se acoge y desarrolla esos multiples aspectos que ayudan a.la configura-
ción de rm proceso de interpretación de la.norma penal compatible con los valores y
principios reconocidos y promovidos por la Constitución.

La segunda edición de la presente obra ofrece una exposición suscinta, tanto de


las instituciones que emergieron con la vigencia del Código Penal de 1991, como de
las instituciones que han ido incorporandose a lo largo de los 22 años de vigencia
Tal explicación es realtzaáa en los niveles: doctrinal, jurisprudencial y normativo.A
nivel doctrinal, la explicación de los preceptos penales serealiza a través de los pr:n-
tos de vista de áutores nacionales y exhanjeros. La utilización de la doctrina exfran-
jera se debe a que ésta, pese a no haber sido elaborada exprofesamente paraexpii-
car el contenido de las instituciones del Código Penal peruano, es de mucha utilidad
para desentrañar el signiñcado teleológico de las instit¡rciones que consagra nuesto
cuerpo legislaüvo punitivo. L,aruzón de ello estriba en el hecho que nuesto sistema
jurídico y tas iegislaciones penales para las cuales se ha¡ formulado las opiniones
cientificas foráneas -aquí utiiizadas- cultivan similar raigambre cultural, axiológica
y filosóñca. No olvidemps que el Código Penal peruano se encuenta bajo el círculo
de inffuencia de los códigos europeos contineutales,verbi gratia, el alemán, el espa-
ñol, el itaüano y otros. Po¡ su parte, la explicación de los tipos peaales a partir de la
jurisprudencia obedece, como ya se señaló, a que esta -pese a su b¡eve desarrolF
desempeña un rol protagónico en la realidad práctica del sistema jurídico penal pe-
ruano. Aho¡a bien, la jurisprudencia peruana no ha dejado de lado Ia doctrina con io
cual muchas veces se adüerte una simbiosis en el contenido de las resoluciones ju-
diciales con üsta a tener una interpretación teleoló gtcay vinculada a ia ley penal de
forma taxativa y determinada como instrumento de certeza jurídica.

Una línea impofante del presente trabajo es proporcionar el material normativo


idóneo a quienes acuden a la consulta del Código Penal, así, el lector podrá ubicar-
se en el tiempo con relación a las modificaciones que ha sufrido la ley y de ella ex-
üaer el dato objetivo. Los diversos parágrafos del Código Penal van secundados de
la evolución legislativa correspondiente, bajo las denominaciones de "Texto original"
y "Modificaciones al texto original". En ese sentido, se proporciona un ítem referido
a las normas concordantes, las cuales están relacionadas con todos los cuerpos lega-
les del sistema jurídico, v. gr., la Constitución, el mismo Código Penal, elCódigo de
Procedimientos Penales, el nuevo Código Procesal Penal, el Código de Justicia M-
ütar y Po1icial, el Código de Ejecución Penal, la Ley Orgánica del Poder Judicial, la
Ley Orgánica del Ministerio Público, las leyes penales especiales y otras leyes afi-
nes. Bajo la misma óptic4 en el Tomo II, presentamos tanto el íntegro de los fallos
jurisprudenciales más importantes del Tribunal Constitucional y de ia Corte Suprema

14
a

PRESENTACION

(por ejemplo, Acuerdos plenarios / P1enos jurisdiccionales, precedentes vinculantes).


como todas las leyes penales especiaies y complementarias. De esta manera, se b¡in-
da al lector la posibilidad de confrontar 1a doctrina, la jurisprudencia, la legislación
penal (actual ¡, anterior, pena!-especial.¡,- complementaria) todo en un mismo texto.

Dicho esto, cabe indicar que 1a obra presentada, tal como ocurrió en su púmera
edición, va dirigida al profesional del Derecho (abogado, juez, fiscal), al estudiante
y también al estudioso que necesitan un instrumento de consulta senciilo, didáctico
y de primera mano.

La presente edición ha sido posible gracias al entusiasmo y laboriosidad de mi


querido discípuio Nelson Saiazar Sárnchez, quien en la actuaLidad estudia enla Albert
Ludwigs-Universitát de Freiburg im Breisgau [Alemania] al iado del profesor doctor
Walter Perron, ex-decano de la Facultad <ie Derecho y ach:al profesor cie Derecho Pe-
nai, Procesal ,v Derecho Penal comparado. En la fecha, el profesor Walter Perron es
Dnector del lnstitu.tfi)r Strafrecht und Strafprozessrecht an der Albert Ludwigs-Uni-
versitát-Ft'eibz4g. Neison Salazar, joven y dedicado penalista, desde Freiburg don-
de cursa sus esrudios de posgrado ha contribuido invaiorablemente a que Ia segun-
da edición del presente Código Penal comentado sea una realidad. Mis parabienes a
Nelson Salazar Sánchez, quien lieva exitosamente sus estudios en Alemania, como
en su dia llevó Ia ayudantía científi"ca en rü cátedra de Derecho Penal en la Facultad
de Derecho de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos.

Finahnente, quiero agradecer expresamente al doctor José Luis Elías Ávalos.


Presidente fundador de la Asociación Privada Universidad San Juan Bautista y ac-
tual Congresista de la República quien apoyó decididamente Ia pubücación exclusiva
de 1a seggnda edición del Código Penal que aquí se presenta, a él nuesto reconoci-
miento y gratitud.
Lima, noviembre de 2013.

José URQUIZO ALLECHEA


Profesor principal de Ia Universidad Nacional Mayor de San Marcos.
Decano de la Facultad de Derecho de laAsociación Privada
Universidad San Juan Bautista.

15
EI(POSICION
2
E}E MOTTYOS
DEL CODTGO PENAL
EPOSICION DE MOTTVOS
ANTECEDENTES

Exactamente al año y medio de ügencia del Código Penal y por Ley N' 5163 del
3l de jutio de 1925, se designó una comisión compuesta por el senador doctor Angel
Gustavo Cornejo y el diputado doctor Plácido Jiménez con la frnalidad de intoducir
las modificaciones que fueran necesarias al Código Penal, En i928 se <iio a pubiici-
dad el proyecto.
El Gobierno presidido por el arquitecto Fernando Belaúnde Terry, por Decreto
Supremo ].¡" 136-AI del25 de marzo de 1965, nombró una comisión de
juristas
enóargada de revisar el Código Penal de 1924. La Corle Suprema, Ia Universidad
Nacional Mayor de San Marcos, ia Pontifrcia Universidad Católica del Peru y la Fe-
deración Nacional de Colegios de Abogados del Peru designaron a sus representan-
tes para integrar dicha comisión. EI 7 de junio de 1972,1a comisión presidida por el
doctor Octavio Torres Maipica e integrada por ios doctores Luis BramontA¡ias, Luis
Roy Freyre, Raúl Peña Cabrera, Hugo Piaggio y Carlos Eqpinoza Villanueva, presen-
tó el anteproyecto destinado a refomtar el Código Penal.
Por Resoiución Suprema N' 070-81-JUS, del 8 de setiembre de 1981, se constituye
una comisión integrada por juristas como los doctores Luis Roy Freyre, Eduardo
Mimbela de los Santos, Carlos Espinoza Vilianueva, Lauro Muñoz Garay, Aifon-
so Aguiiar Bustillcs, Víctor Maúrtua Vásquez, Nicolás de Piérola y Balta y el Co-
ror"ipp José CabreraMáxqaez, encargada de proponer al Ministerio de Justicia
el anteproyecto de Código Penal. El 3 de agosto de 1983, el Ministro de Justicia,
doctorA::nando Buendía Gutiérrez, ¡emitió el Proyecio de Ley del Código Penal al
Senado de la República, el que se pubiicó en el diario oficial El Peruano del 3 al 5
de setiembre de 1984.
por Ley N. 23859 del 5 de julio de 1984 se facultó al Poder Ejecutivo a promulgar
mediante decreto legislativo el Código Penal, constituyéndose una Comisión Re-
visora integrada por los doctores Javier Alva Orlandini, Luis Bramont Arias, Hugo
Denegri Correjo, VíctorAlfaro de la Peña, Guillermo Bettochi Ibarra, Oriel Boldrini
Pomareda, Edmundo Haya de la Torre, Segundo Peña Reyna, Víctor Pérez Liendo,
Juan Portocarrero Hidalgo y Bonifacio Quispe Cusi. El tabajo de esta Comisión fue
publicado en el diario oficial El Peruano en setiembre y octubre de 1984. Con algu-
nas enmiendas se publica nuevamente del 19 al21 de agosto de 1985.

Ío
EXPOSICION DE MOTÍVOS

La Comisión Consultiva del Ministerio de Justicia, conformada por Resolución


MinisterialN" 193-85-JUS, del 31 de julio de 1985, contando con la colaboración
de sus miembros Edmundo Haya de la Torre, Luis BramontArias, Juan Portocarre-
ro Hidalgo y José Tello Campodónico, sobre Ia base de ios proyectos anteriores ela-
borados por Ia Comisión Revisora constituida por Ley N' 23859, elaboró el propio
rlándose a publicidad en el diario oficiat El Peruano del 31 de marzo al} de abril de
1986. Como secretario participó el Dr. Jorge Rodríguez Yélez.
El25 de och¡bre de 1988 se expidió laLey N'24911 amFliándose el piazo concedi-
do por Ley No 23859 a todo 1o que resta del periodo constitucional, a fin de que el
Poder Ejecutivo promulgue mediante decreto legislativo el Código Penal. Con este
propósito se conformó una nueva Comisión Revisora a la que se le autoriza introdu-
ci¡ las reformas que estimare pertinentes; asi como a convocar a las personas e insti-
tuciones que fuvieran interés en hacer conocer sus opiniones y sugerencias sobre el
Proyecto de Código Penal de 1986 trabajado por la Comisión Consultiva del Minis-
terio de Justicia. Los miembros de esta Comisión fueron los doctores René Núñez del
Prado, Felipe Osterling Parodi, Rolando Breña Pantoj4 Flavio Núñez lzaga,Benja-
mín Madueño Yansey, Duberly Rodríguez Tineo, Carlos EspinozaVillanueva, Pedro
Méndez Jurado, Luis Bramont Arias, Luis Roy Freyre quien reemplazó al Dr. Luis
Corvetto Cabrera y fucardo Vascones Vega. Colaboraron con esta los doctores Raul
Peña Cabrer4 Carlos Lecaros Cornejo, Felipe A¡d¡és Villavicencio Terreros, César
San Martín Casho, Luis Lamas Puccio y Víctor Prado Saidarriaga. Actuó como secre-
taria letadaA¡a María Valencia Catunta. Con fecha 9 de setiembre de 1989, se publi-
ca el Proyecto del Código Penal (Parte General) y el 17 de julio de 1990 es publica-
do el Proyecto del Código Penal en su versión completa (Partes General y Especial).
Por Ley N" 25280 el Congreso de la Repúb1ica delegó en el Poder Ejecutivo la ati-
bución de dictar, en el término de noventa días, el Código Penal, mediante decreto
legislativo, designando a ia presente Comisión Revisora integrada por tes senadores,
doctores JavierAlva Orlandini, Luis Gazzolo Miani yAbsalónAlarcón Bravo de Rue-
da; tres diputados, doctores Gilberto Cabanillas Barrantes, Eduardo López Therese
y José Baffigo Torre; un representante del Ministerio Público, Dr. Pedro Méndez Ju-
rado; del Poder Judicial, Dr. Carios Espinoza Villanueva; del Ministerio de Justici4
Dr. Juan Portoca¡rero Hidalgo; de la Federación Nacional de Cotegios de Abogados,
Dr. Luis Lópezf;érez; del Colegio deAbogados de Lim4 Dr. Luis BramontArias.
La Comisión contó con la colaboración de los Doctores Roberto Keil Rojas y Gon-
zalo de las Casas, en lo que respecta a delitos económicos, financieros y monetarios;
y del doctor Raúl Peña Cabrera.
Del mismo modo prestaron su valioso concr¡rso los secretarios letrados Ana Ma-
ría Valencia Catunta, Pablo Rojas Ztiloet4 María del Pilar Mayanga Carlos, Javier
López Moreno, Miguel Carbajal Espinoza y Rosa Sandoval de Cxrunza..

20
EXPOSICION DE MOTIVOS

La Ley N' 25305 pron'ogó por sesenta días el plazo para la revisión del Proyecto
y la promulgación del Código Penai.
Es dable reconocer que el Código Penal cuya vigencia cesa, constituyó en su épo-
ca un paso tascendental con relación a las ciencias penales que 1e antecedieron. Sin
embargo el paso i:reversible dei tiempo. con los nuevos avanoes doct'inales y la ex-
plosiva realidad social del país estremecieron su esfuctura funcional. El fenómeno
lriminal con los índices alarmantes y las nuevas modalidades violentas de la desvia-
ción social presionaban por mejores propuestas de reacción punitiva'

CONTE¡{IDO
Hast¿ hace poco la tendencia era Ia de hacer una reforma parcial del Códigc Penal;
pero desde 7979, con la promulgación de la Constitución Política dei Estado, se en-
tendió que había llegado el momento de afrontar ia reforma total del ordenamiento
jurídico punitivo. Esta empresa debería abocarse no solamente a adaptar ei Código
Penal al sistema político dibujado por la Constitución, sino también a las nuevas rea-
lidades de nuestra sociedad y a los avances que presenta en esta hora la política cri-
rninal, la dognnática penal, la criminolo gia y la ciencia penitenciaria'
El Código Penal persigue concretar los postulados de la modema política criminal,
sentando ia premisa de gue el Derecho Penal es la garantíaparala viabilidad posible
en un orCenamiento social y democrático de Derecho.
El Código Penal en su Título Preliminar enarboia un conjunto de principios ga¡ÍID-
tistas como son: finalidad preventiva y protectora de la persona humana de Ia ley pe-
nal (art. I); legaüdad según el cual la actividad punitiva del Estado debe tener apo-
yo pleno, claro y completo en la ley (art. [); prohibición de la apiicación anaiógica
de [a ley penal (art. III); principio de la lesividad o puesta en peligro de bienes jurí-
dicos para la apiicación de las penas (art. r\); garantía jurisdiccional, las sentencias
no pueden ser dictadas pas que por juez competente (art. \|; garantía de ejecución,
exige que la pena se cumpia en el modo previsto por la ley (art. \{); responsabilidad
penai como fundamento de la apiicación de lapena (art.VID; proporcionalidad de Ia
pena a la responsabilidad por el hecho y de la medida de seguridad a intereses públi-
cos predominantes (art. WD; función retributiva, preventiva, protectora y resocia-
lizadora de la pena, y los fines de curación, tutela y rehabilitación de las medidas de
seguridad (art. IK); aplicación de las normas generales del Código Penal a las leyes
especiales (art.X).

Aplicación espacial
La novedad consiste aquí en aceptar el criterio de Ia ubicuidad para determinar el
lugar de comisión del delito, pudiendo ser aquel sitio en que se produjo la acción u
omisión o el de la manifestación dei resultado (alt 5).

af
EXPOSICIÓN DE MOTIVOS

Aplicación temporal
i. En acatamiento del artículo 233 inciso 7) dela Constitución Política, se prescri-
be la aplicación de "lo más favorable al reo en caso de conf.icto en el tiempo de
leyes penales" (art. 6). De esta manera el Proyecto sustituye el principio de la
unidad de ley apücable, ya fuese laprecedente, Ia subsecuente, o la intermedia,
según consagra el articulo 7 del Código Penal de 1924, por el nuevo principio
de la combinación, que toma 1o más benigno que tenga cada una de las normas
sucesivas.
2. Las leyes penales temporales o pasajeras, denominadas asi porque regiran dr:rante
un tiempo predeterminado en su propio texto, se aplican a todos los hechos de-
lictivos reaiizados en la época de su ügencia, aunque ya no estuvieren en vigor
al producirse el jr:zgamiento, salvo que ota ley prescriba después Io contrario.
Laraz6t de esta nueva norma proyectada esta en que, de no ser así, se comete-
ría el absurdo de anunciar la ineficacia de las leyes temporales cuando, los deii-
tos que prevé, fueren cometidos ante Ia inminencia de finiquitar el tiempo de su
vigor (art. 8).
En cuanto al momento en el que debe considerarse cometido un deüto, el Pro-
yecto indica que no es otro que el correspondiente a Ia acción u omisión, sin to-
rrar en cuenta el instante en el que se produzca el resultado (art. 9).

Aplicación personal
Fundrándose en la igualdad ante la ley, el arlículo l0 reconoce prerrogativas en razÓn
de ia firnción o cargo previstas en leyes o tratados intemacionales.

HT',CEO PI}NIBLE

Bases de la punililidad
1. Se subsana un importante vacío legislativo al señalarse los requisitos para que la
comisión por omisión pueda llegar a ser castigada. Teniendo en este tema como
fuentes al ProyectoAlternativoAlemiín de 1966 (parágrafo 12) y el Código Pe-
nal de Alemania Occidental de L97 5 (parágrafo 13), el Proyecto de la Comisión
Revisora Nacional precisa que el omitente del impedimento de un hecho punible
será sancionado cuando tenga el deber legal o jurídico libremente aceptado de
paralizar su realización (deber de garante), o si ha creado un peligro inminente
que fuere propio para que el evento se produzca (conducta precedente del autor),
siempre que la omisión corresponda al tipo penal de una comisión mediaute un
hacer (art, 13).
2. Notable innovación es la que se refiere al natamiento prelegislativo del error
(art. 14). Tradicionalmente se han utilizado los términos de error de hecho y

",.,
EXPOSICTÓN DE MOTIVOS

elror de Derecho. Las nuevas fórrnulas sustitutivas de error de tipo y error de


prohibición indican contenidos <iistintos a los aludidos con las denominaciones
tradicionales. Mientras que las expresiones lingüísticas antiguas, hoy superadas
por el progreso de la doctrina penal, permitían distínguir entre 1o fáctico y lo ju-
rídico, ocrure ahora que el e¡ror de tipo está referido a todos ios elementos i¡te-
grantes del mismo, ya sear valorativos. fácticos y normativos (circunstancias de
hecho,justiñcantes o exculpantes), quedando el error de prohibición vinculado
a la valoración de ia conducta frente al ordenamiento jurídico en su totalidad
(no responsabilidad por el error). Siguiendo una tendencia alemana manifesta-
da uniformemente en el Proyecto de 7962 (parágrafo 20, inc.2), en el Proyecto
Alternativo (parágrafo 19, inc. 1) y en el vigente Código Penal deAlemania Oc-
cidental (parágrafo i6, inc. 1), la misma que trascendiera al Proyecto de Código
Penal Tipo para Latinoamérica (arr.27'), sucede que ei documento preiegisiativo
que se motiva prescribe que el er¡or de tipo vencible se castiga como infracción
culposa cuando se hallare prevista como tal en la ley; reservándose la pena ate-
nuada, aun por debajo del mínimo legal indicado para Ia infracción dolosa, si se
trata¡e de un er¡or de prohibición vencible. En verdad, el documento prele-eisla-
tivo nacionai sigue a la propuesta de Anteproyecto del nuevo Código Penal Es-
pañol de 1983 (art. l7,inc.3), al decidirse por la atenuación obiigatoria, no así
facultativa del error de prohibición vencible.
3. En reconocimiento a la heterogeneidad cultural de los habitantes de nuesho país,
pero sin recurrir a una terminología despectiva con la que infelizmente utiiizó el
"Código Maúrtua" ("salvajes",. "indígenas semicivilizados o de degradados por
la servidumbre y el alcoholismo"), el proyecto de la Comisión Revisor¿ ha dacio
acogida a una forma especial de error conocida en la doctrina como "error de
comprensión culturah¡ente condicionado". En este sentido, qüen por su cultu-
ra o costumbre (no así por anomalía psíquica u otas causas ¿s inimFutabiüdad
prevista en el art. 20, inc. 1 de este Proyecto), comete un hecho punible si¡ ser
capaz de poder comprender, por tales motivos, el carácter delictuoso de su acto
o determinarse de acuerdo a esa comprensión, estará exento de pena. La sanción
se atenuará si, por iguales r¿Lzones, la capacidad que se indica se encontrare úni-
camente disminuida (art. i5).

Ibntativa
1. A diferencia del Código Penal de 1924, en el que la atenuación de Ia pena para
la tentativa tiene nada más que una aplicación faculativa, en el actual Proyec-
to, la benigaidad anot¿da asume rur sentido de obiigatoriedad para el juzgador
(art.16).
2; Como consecuencia dela nonna propuesta en el artículo fV del Título Prelimi-
nar del Proyecto que se motiva. texto que estipula que ia imposición cie pena soio
EXPOSICIÓN DE MOTIVOS

acontece ante la lesión o puesta en peügro de un bien jurídico, resulta que ahora
se ha previsto la impunidad de la tentaüva cuando es absolutamente inidónea, ya
sea por la ineficacia del medio empleado o por la imPropiedad del objeto sobre el
que recae ia acción (art. 17). Es así como desapare,cerá de nuestro ordenamien-
to jurídico Ia punibilidad dei delito imposible (que se sustenta en Ia peligrosidad
del autor), tanto por no existi¡ bien jurídico alguno ¿l¡ñado o arriesgado, como
también por la falta de alarrna social.

Causas que eximen o atenúan Ia responsabiüdad penal


1. El texto del estado de necesidad justificante (afi.20, inc. 4) tiene su fuente en el
panlgrafo 34 det Código Penal Aleman (1975). Las innovaciones introducidas
en el tema son las siguientes: a diferencia del artículo 85 inciso 3, del Código
Penal de 1924, el dispositivo que se propone ha sido redactado en firnción de
otro distinto reservado para el estado de necesidad exculpante; laamenazaqueda
concretada al peligro, suprimiéndose la alusión ala arnenaz.a de sufrir "un mal",
vocablo que trae remiaiscencias morales; el peligro debe ser actual; se ampUa
la eximente en favor de quien conjura el peligfo que amenLa?a a ot'a persona; el
bien protegido debe resultar preponderante respecto al i¡terés dañado; y, el me-
dio empleado para vencer el peligro debe ser adecuado.
2. En o¡'o numeral del Proyecto se tata del estado de necesidad exculpante (art
20, inc. 5). Su fuente se encuentra en el parágrafo 35 inciso 10 del Código Penal
Alemán. Constituye un caso expreso de no exigibüdad de otra conducta que se
üferencia del estado de necesidad justificante por indicar en numerus clausus
cuáles'son los bieoes jurídicos elementales, én el sentido de importantes, que
deben ser amenazados, así como por resaltar la antijuricidad del hecho, todo lo
cual se explica en razón de que el presupuesto de la exclusión de culpabiiidad no
esta e,lr la colisión de bienes jurídicos de distinta jerarquía en la que se deba pro-
teger el 6¿s imf'ortante, sino en el conflicto de intereses jurídicos de idéntico o
simil¿¡ ¡2¡go, en donde la presión psíquica hace no exigible un comportamiento
adecuado a derecho. La seguuda diferencia queda puntualizada al exigir el tex-
to proyectado que cuando la amenaza compromete a otra persona, esta debe te-
ner estrecha ünculación con el que actua por oecesidad- En un segundo párrafo
se dice que no procede Ia exeoción de responsabilidad penal "si al agente pudo
exigírsele que aceptase o soportase el peligro en atención a ias ci¡cunstancias,
especiabnente cuando hubiese causado el peligro o estuviese obügado Por una
particular relación jurídica", formula mucho mas explícita que I,a contenida en
el artículo 85 inciso 3 del Código Penal de 1924 ("[...] si en las circunstancias
en que se ha cometido el acto no podía razonablemente exigirse del autor el sa-
crificio del bien amenazado").

z4
EXPOSICIÓN DE MOTIVOS

(art. 20, inc. 9),


3. Aun cuando la fórmula de la obediencia jerarquica del Proyecto
es exactamente igual a !a del Código Penal ügente
(art' 85, inc' 5), cabe destacar
que la Comisión Revisora interpreta, que con las locuciones "orden obligatoria",
.lautoridad competente" y "ejercicios de sus funciones" se alude tácitamente, pero
de manera sufrciente. a que la orden superior no debe ser maniñestamente
llicita,
no siendo necesario, en tal sentido, indicarlo así expressis verbis.
La coincidEncia cie voluntades, entre el sujeto activo y el sujeto
pasivo de un de-
4.
lito, no tiene penalmente el signilcativo valor que ostenta el acuerdo ajustado
por las partes en el árrea del Derecho Privado. sin embargo, teniéndose en con-
iideración que en el campo penal no siempre son públicos ios intereses ofendi-
de exención
dos, el ProyLcto de la Comisión Revisora admite, entre otras sausas
de iesponsabilidad penal, el actuar con el consentimiento
válido del titular de un
bien jiuídico. siempre que este sea de libre disposición (art. 20, inc. i0).
con un ca-
El presente Proyecto, a diferencia del "Código Maúrhla", prescribe
pena por debajo del mí-
rácter facultativo, mas no imperativo, la reducción de la
nimo legal señalado para el hecho cometido, cuando el agente tuviere más de
18 años de edad y -"ro, de 21 años de edad al momento
de tealiz-ar ia infrac-
ción y para las personas mayores de 65 años @rt' 22)'

Autoría y particiPación
Penal en vigor es de
i. La pena del cómpiice secundario, que conforme al código
de obiigatoria dis-
atenuación faculátiva, en el Proyecto que se motiva ¡esulta
mínimo legal señalado
minución, debiendo imponerse la sanción por debajo del
para el delito cometido (art. 21)'
fisicas que actuan
2. El texto que establece }a responsabiiidad penal delaspersonas
del artículo
en represlntación de *u p".roru jurídica, (arl.27), ha
sido tomado
15 bis del Código Penal Éspañol (adicionado
por laLey orgánica 8/1983), así
del Nuevo Có-
como también del artícuio i i ¿" tu Propuesta del Anteproyecto
en su mayü parte, el artículo de ia pri-
digo Penal Español de 1983. Siguiendo,
que conculran en la persona
mára fuente citada, el dispositivo proyectado exige
las condiciones, cua-
representada, mas no neóesariamente en el representante,
requiera para ser su-
üdades o relaciones que la correspondiente figura delictiva
jeto activo.

LaS penas
de la prisión,
La Comisión Revisora, a pesar de reconocer la potencia criminógena
actualidad como res-
considera que Ia pena priirativa de libertad mantiene todavía su
esta premisa se des-
puesta purá 1o, delitos que son i¡cuestionablemente graves. De
prende'la urgencia de duscar otras medidas sancionadoras para ser aplicadas a los
delictuosos que no
delincuentes de poca pdligrosidad, o que han cometido hechos
EXPOSICION DE MOTTVOS

revisten mayor gravedad. Por otro lado, los elevados gastos que demaadan la cons-
trucción y sostenimiento de un centro penitenciario, obligan a imaginar nuevas for-
mas de sanciones para los infractores que no amenacen signiñcativamente la paz so-
cial y la seguridad colectivas.

Clases de penas
1. El sistema de sanciones del Proyecto resulta positivamente innovador. La Comi-
siónRevisoraestimahaberperfeccionadolapenaprivativadelibertadal ,nificarla
(eliminando las penas de i¡ternamiento, penitenciaria, relegación y prisión), y
permitiendo sea sustituida, en los casos expresamente indicados, por otras for-
mas de sanciones que no importen recortar ia libertad ambulatoria. No puede
negarse la audacia con que el Proyecto ha previsto Ia apiicación de penas limi-
tativas de derechos distint¿s a la privación de la libertad ambulatoria, pero hay
que considerar que la densa población carcelaria, los efectos pemiciosos de la
prisión y la escasez de recursos públicos para cubrir las mas elemeutales ne-
cesidades que exige al respecto la condición humana, compelen a indagar por
soluciones que, sin ser perfectas, constituyan al menos un relativo avance en Ia
iucha contra el deüto.
2. El Proyecto prevé un elenco de penasmarcadamente simple. Las sanciones son
de tres clases: privativa de liberiad, rést'ictiva de liberta4 iimitativa de derechos
y multa (art, 28).
3. La unificación de la pena privativa de libertad se ha hecho siguiendo una ten-
dencia legislativa que tuvo su origen en el Proyecto Altemativo Aleman de i 966
(paragrafo 3Q.La citada pena se extiende de dos días a25 años (art. 29).
4. Las penas ümitativas de derechos son la de prestación de sen¡icios a la comu-
nida( la iimitativa de días libres e inhabilitación (art. 31). Dichas sanciones se
aplican como autónomas, o como sustitutivas de Ia pena privativa de libertad,
cuando la pena reemplazada, en criterio del juzgador, no sea superior a 3 años
(art.32). La pena de prestación de servicios a Ia comunidad consiste en trabajos
gratuitos que reaiiza el condenado en centros asistenciales, escuelas, hospitales,
orfanatos, etc. (art. 34),La sanción limitativa de días libres impone la obligación
de permanecer los sábados, domingos y feriados por un mfuimo de lO'horas y
un máximo de i6 horas en total por cada fin de seman4 en los establecimientos
que se organicen con fi.nes educativos (art. 35). Tanto una como otra de las penas
limitativas de derechos referidas se extienden de 10 a 156 jomadas de servicio
o iimitación semanales. El incumplimiento no jusüficado de estas penalidades
tendrá el efecto de converti¡las en sanción privativa de liberta( de acuerdo a las
equivalencias que se precisan en el artículo 52 del Proyecto (art. 33).
5. La inhabilitación experimenta importantes modificaciones conrespecto al Código
Penal vigente. En primer lugar, se suprime el carácter perpetuo de la inhabilitación
EXPOSIC]ÓN DE MOTIVOS

y ñja en 5 años el máximo de su du¡ación (art. 38). En segundo término, el


se
Proyecto precisa los casos en que la inhabilitación se aplicará como pena acce-
soria, perrmtiendo de esta manera adecuarla a la naturaleza del deber infringido
(an. 39).
6. Lapena de multa se extiende de 10 a 365 días, salvo disposición distinta de ia
ley (aft. a\.
7 . La expatriación y la expulsión del país, según se trate de peruanos y de extanje-
ros, se aplican después de curnplida Ia pena privativa de libertad (art. 30), tienen
una duración máxima de diez años y solo proceden en delitos graves.

Aplieación de la Pena
i. Ei Frcyecto consagra ei importante principio de Ia coculpabilidad de la sociedad
en la comisión del delito cuando prescribe que el juzgador deberá tener en cuen-
ta, al momento de fundamentar el falio y determina¡ ia pena, las carencias socia-
les que hubieren afectado al agente (art. 48). En esta forma nuestra coiectividad
estaría reconociendo que no bri¡da iguales posibilidades a todos los individuos
para comportarse con adecuación a ios íntereses generales, aceptando una res-
ponsabilidad parcial en la conducta delictiva, mea culpa que tiene el efecto de
Lr"ru. el derecho de castigar que el Estado ejerce en nombre de Ia sociedad. La
Comisión Revisora conceptua que la culpabiüdad a la que se alude, fismin¡ye
o desaparece en la misma medida en que el deiincuente haya tenido las opofiu-
nidades de comportarse según las normas de convivencia social.
Z. Una verdadera innovación es ia consistente en la forma en que debe computarse
la detención preventiva en los casos de sentencia a Pena privaüva de libertad de
cumplirniento efecüvo. A diferencia del carácter facultativo que en el Código Pe-
nal vigente tiene el descuento de la prisión sufrida antes de dictarse la condena
(art. 47),1a Comisión Revisora propone que la reclusión preventiva sea descon-
tada obligatoriamente de la sanción impuesta arazón de un día de pena privativa
de libertad por cada día de detención (art. aT.

Conversiones de la pena privativa de libertad


El documento prelegislativo que se motiva establece que, en ciertos casos, el juzga-
dor podrá convertir una pena privativa de libertad no mayor de 3 años por oha que
pr"á. ser de multa, prestación de servicios a la comunidad o limitación de días libres
(art. 52). Si el condenado no cumpliera injustificadamente con el pago de la multa o
con 1a prestación del servicio asignado o con las jornadas de limitación de días libres,
la conversión procedente sera revocada, debiendo entonces ejecutarse la privativa
de libertad señaiada en 1a sentencia. EI descuento de la pena no privativa de libertad
cumplida con anterioridad a la revocatoria se hará de acuerdo con ias equivalencias
señaladas (art. 56), También procederá la revocación si es que, denho del plazc de

27
EXPOSICIÓN DE MOTIVOS

ejecución de la pena ya convertida, el condenado comete un deüto doloso sancionado


en Ia ley con privación de libertad no menor de 3 años. En elúltimo caso indicado,
la revocatoria opera automáticamente (art. 57),

Suspensión de la ejecución de la pena


Uno de los requisitos para que proceda la suspensión de la ejecución de la pena pri-
vativa de libertad consiste en que la sanción impuesta no debe ser mayor de 4 años.
EI plazo de suspensión, vale deci¡ el término de prueba, tiene un máximo de 3 años
(art. 57). A diferencia del Código Penal en vigor, el Proyecto fija las reglas de con-
ducta a imponerse, precisándose también los casos en los que se considerará a Ia con-
dena como no pronunciada (arts. 58 y 61, respectivamente).

Reserva del fallo condenatorio


Se consigna otra i¡novación de ímportancia consistente en que el juzgador se abs-
tiene de dictar la parte resolutiva de Ia sentencia en la qúe estaría fijada la pena. Ei
Proyecto eüumera los casos en que opera la reserva del fullo condenatorio (art.62),
siendo destacable la ci¡cunstancia referente a que el deüto este sancionado con pri-
vación de libertad no superior a 3 años, así como también el requisito de una penali-
dad que no supere las 90 jornadas de prestación de servicios a la comunidad o de li-
mitación de días libres. Las reglas a imponerse en el momento de aco¡dar la reserva
del fallo condenatorio estan expresamente contenidas en un numeral aparte (art. 64).

Exención de pena
Se trata de oto
recurso del Proyecto para evitar se ejecute la pena privativa de liber-
tad de corta du¡ación-
La exención de pena procede en los casos en que la sanción privativa de libertad se-
ñalada para el deiito no sea mayor de 2 años, así como también cuando la pena es Ii-
mitativa de derechos o multa, todo a condición de que la responsabilidad del agente
sea mínima (art. 68). La Comisión Revisora advierte que la exención de pena man-
tiene resabios de la composición (acuerdo ente las partes), instituto que cristalizó
elementales anhelos de justicia y fue socialmente efi.caz en la medida en que superó
la vénganza privada.

Rehabilitación
Estando en la línea de ia simplificación administrativa, el Proyecto prescribe que
la rehabilitación no necesita mímite alguno, debiendo producirse automáticamente
(arl. 69). La rehabilitación tiene el efecto de cancelar las anotaciones o regiskos rela-
tivos a la condena que se impuso, lo que importa guardar absoluto silencio respecto
a los antecedentes policiales,judiciales ypenales (art. 70).

za
EXPOSICIÓN DE MOTTVOS

De las medidas de seguridad


El Código Penal de 1924 incluyó ua amplio catálogo de medidas de seguridad. No
obstante esta previsión, las limitaciones económicas del Estado frenaron toda posi-
bilidad de que fueran reai¡nente aplicadas. La Comisión Revisora, consciente de esta
nega1iva experiencia, ha buscado conciliar ia aplicación de estas medidas con las
inmediatas posibilidades materiales del Estado. En este sentido, solo se prevén dos
clases de medidas de seguridad: la internación y el tratamiento ambulatorio (art. 71).

Extineión de Ia acción penal y de Ia pena


Entre todas las causas extintivas merece destacarse 1a prescripción de la acción penal.
El Proyecto señala que esta prescripción opera al transcurri¡ el tiempo señaiado en ia
ley para el delito que se trate, siempre gue la sanción sea privativa de libertad. Para
iiicitudes que tienen penas no privativas de libertad. ia acción penal prescribe a los
3 años (an. 80). Por otro lado, se ñjan los plazos en que comienza la prescripción de
Ia acción penai para los delitos instantáneos, continuados y permanentes (art. 82).La
innovación más importante de esta materia radica en el reconocimiento del derecho
que tiene el procesado para renunciar a la prescripción de la acción penal (art. 91).
En esta forma, se quiere evitar que el juzgadorrecurra al fácil expediente de computar
el transcurso del tiempo para resolver rm caso en el que existan, a crite¡io del rmpu-
tado, suficientes elementos de juicio para motivar una sentencia absolutoria.

Consecuencias accesorias
Resaltan, por su importancia y novedad, las distintas medidas aplicables a las per-
sonas jwídicas cuando el delito fuera perpetado por persónas naturales que actuen
en ejercicio de las actividades sociales o utilizando ia organización para favorecer u
ocultar las i¡fracciones penales. Enhe las medidas enumeradas en el proyecto desta-
camos las siguientes: clausura de la empresa, disolución de la sociedad, asociación o
frrndación, y suspensión o prohibición de actiüdades (art. 105).

rnnovaciones propuestas en la parte especial


La parte especial es la expresión de las aspiraciones de justicia de la comunidad polí-
ticamente organizada, sus valores, al cristaliza¡se legislativamente, adquieren Ia cate-
goúa de bienes jurídico-penales. Efectivamente, solo se selecciona, de las conductas
sociaimente dañosas, aquellas que se presentan como intolerables e igualrnente los
intereses sociales que aparezcan ütales parala colectividad. Aquí reside el carácter
necesariamente fragmentario del Derecho Penal.
Las valoraciones que el texto punitivo contenga y la insoslayable necesidad de pu-
nición, lógicamente están impreguadas de una concepción éticay política determi-
nada. Ello explica, entonces. o^ue la crisis del poder punitivo se patentiza en la parte

i
EXPOSICIÓN DEMOTIVOS

especial, resonando las ideas basicas de las concepciones políticas e ideológicas his-
tóricamente relevantes. En esta parte, por tanto, se ha procurado estructurar Ia parte
especial del Código Penal para una sociedad pluralist4 democrática y abierta, muy
lejos de dogmatismos morales y esquemas monolíticos, culturales y poUticos.
En la parte general del Derecho Penal, se tratan el deiito y la pena de modo abstrac-
to. Ai iado de la teoría det sujeto responsable, se analizan ia teoría del delito y Ia
teoría de ia pena. Por el contrario, la parte especial abarca la explicación concreta
de los delitos y las penas correspondientes, es decir, las características específicas
de cada hecho delictuoso y el marco penal que le corresponde. Su contenido prin-
cipal lo constituyen los tipos legales. Por ello, el ftatamiento de la tipicidad en Ia
parte general tiene una aplicación significativa para la parte especial. El alcance y
desarrollo dado a la tipicidad como nota del delito repercutirá directamente en el
anáiisis de cada uno de los tipos legales y en su sistematización. El tipo legal cons-
tituye, por ende, el eje principal de la parte especial, asumiendo función garanttza-
dora, indiciaria y motivadora.
Laparteespecial del nuevo Código Penal contiene nuevos tipos legales, así como in-
novaciones de carácter técnico-jurídico en las figuras tradicionales, en relación con
el de 1924. Con Ia finalidad de determinar material¡aente y ordenar los tipos legales,
se ha tenido como criterio sistematizador al bien jurídico:
1, En este orden de ideas, dentro del Título de los Delitos contra laVida el Cuerpo
y la Salud, se suprimepl término "intencionalmente" en el delito de homicidio,
considerado en el Código anterio¡ para hacer ¡ealmente el aspecto subjetivo; se
hace mención expresa al ascendiente o descendiente adoptivo y al concubino
como sujetos pasivos en el delito de parriciüo; se incluye al homicidio piado-
so como delito consistente en matar a un enfermo incurable quien le solicita al
autor, de manera expresa y consciente, que le quite ia vida para poner fln a sus
intolerables dolores. También dento del mismo tíhrlo, el Código Penal prevé
como deiitos el aborto sentimental (o ético) y el eugenésico. De esta manera, se
protege el derecho a la vida del ser en formación, amparado constitucionalmente
(art.2, inc. 1), pues al que está por riacer se Ie considera nacido para todo cuan-
do le favorece.
2. La consideración del delito de genocidio en el Código Penal plasma Io preüsto
por la Convención para Ia Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio de
1948, aprobada en el Peru en 1959, cumpliendo con Io dispuesto con la Consti-
tución Política que prohíbe Ia discriminación por raz6n de sexo, Ía74 reiigión,
opinión o idioma. En este deiito se atzca al ser humano global e internacional-
mente; de ahí la especiai importancia para el Derecho Intemacional. Se ataca
al sujeto en cuanto persona y se le tata de destruir en todas las dimensiones,
legáudole por medio de exterminio, su existencia, posición, desarollo e historia.
Todos sus bienes personalísimos son afectados.
EXPOSICIÓN DE MOTIVOS

J. Dentro de un solo Título se incluyen ios diversos Delitos contra la Libertad


lndividual, enhe ellos ios deiitos de violación de la intimidad.Laprotección del
derecho a la intimidad tiene reconocimiento de carácter universal desde que la
propia Decla.ración Universal de los Derechos Humanos afi¡ma que "nadie será
objeto de injerencias arbih-arias en su vida privada, su domiciiio o su corespon-
dencia, ni ataques a su honra ni a su reputación". Se sancionan, asimismo, los
delitos de violación de la libertad de expresión, que es un bien jurídico que tiene
protección constitucional.
+.
^ Los delitos de violación de Ia iibertad de kabajo constitu5,en lamateialízación de
la protección constitucional de los derechos laborales en el Código Penal. Nues-
tra ley fundamental establece que en toda relación laboral se prohíbe cualquier
condición que impida el ejercicio de los derechos constitucionales de los traba-
jadores o que desconozca o rebaje su dignidad y que nadie puede ser obligado
a presta¡ trabajo personal sin su libre consentimiento y sin la debida refibución
(art.42). En este capitulo se reprimen, entre otras cond¡ctas, ios atentados con-
ka Ia libertad de sindicalización; el compeler ai trabajador a laborar si¡ la debj-
da retribución o sin las condiciones de seguridad e higiene industriales; el obli-
gar a oto a celebrar contrato de h"abajo a adquirir materias primas o productos
indusfriales o agricolas; la retención indebida de las remr¡neraciones o indemni-
zaciones de los habajadores; el incumplimiento de la's resoluciones consentidas
o ejecutoriadas de laAutoridadAdminisnativa de Trabajo y la distorsión dolosa
de la producción.
5, El nuevo Código Penal prevé un conjunto de conductas que atentan contra los
derechos intelectuales. Así, los tipos legales que contienen los delitos contra los
derechos de autor y contra la propiedad industrial buscan prevenir y sancionar
conductas que atentan contra bienes jurídicos con sustento constitucional cua-
les son, los derechos del auto¡ y del inventor. La Constitución Po1ítica, dentro
de los derechos fundamentales de Ia persona, abaÍca el derecho a la libertad de
creación artísüca y científrca; y del capítuio referido a Ia propiedad, afimoa que
el Estado garatúzalos derechos del autor y del inventor a sus respectivas obras
y creaciones por el tiempo y en las condiciones que la ley señala. Garantiza, asi-
mismo, los nombres, marcas, diseños, modelos industiales y mercantiles.
6. Las conductas que vulneran los bienes culturales son reprimidos en el Titulo de
los Deütos contra el Patrimonio Cultural. Dada nuestra iqueza cultural y nues-
tra tradición milenaria, en el Preámbulo de la Constitución Política se estable-
ció como principio la defensa del patrimonio cultural de ia Patria. En el texto
de nuestra norma jurídica ñrndamental se expresa que los yacimientos y restos
arqueológicos, construcciones, objetos artísticos y testimonios de valor históri-
co, declarados patrimonio cultural de ia Nación, eslán bajo el amparo del Es-
tado. La ley regUla su conservación, restauración, mantenimiento y restitución.

31
EXPOSICIÓN DE MOTIVOS

Porelio, sehacenecesaria larepresiónde conductas depredadoras de iosyacimientos


arqueológicos prehispanicos, su táfico ilegal y otras lesivas a dicho bien jurídico.
7. La ley penal no podía permanecer insensible ante ia evolución y complejidad de
la actividad económica entendida como un o¡den. Con basamento constitucio-
nal, el nuevo Cóügo Penal no prescinde de la represión de los delitos que aten-
tan conka el orden económico. Nuestra norna fundamental garaútza el piura-
lismo económico y 1" ess¡emía social de mercado, principios que deben guar-
dar concordancia con el interés social. [5imi56s, se establece la promoción por
parte del Estado del desar¡ollo económico y social mediante el incremento de
ia producción y de la productividad y Ia racional utilización de los recursos. El
sistema, por taato, tiene como objetivo firndamental el bienestar general. La de-
lincuencia económica atterlta conha este ordenamiento que resulta fundamental
para la satisfacción de las necesidades de todos los individuos de ia sociedad y,
por ello, debe reprimirse. En esta orientación el Código Penal dedica r¡n Título
al tratamiento de los Deütos conka el Orden Económico. Se prevén como delic-
tivas conductas monopólicas, oligopólicas y prácticas y acuerdos reskictivos de
la competencia en la actividad comercial mercantil. El bien jurídico protegido
es, entonces,la libre competencia. Dentro de ios delitos contra el orden econó-
mico también se incluyen, en ot.os capítulos, el acaparamiento, la especulación
y la adulteración que anteriormente se regulabaD en una ley especial.
8. Ofro rubro innovador lo constituyen los Delitos contra el Orde¡ Financiero. En
este capítulo se pretende proteger las leyes, nolmas y regUlaciones vinculadas
al sistema financiero; se busca protegerlas de acciones u omisiones que las vul-
nereri. El mandato constitucional es claro al precisar que la actiüdad bancaria,
financiera y de seguros cumpie una fi¡nción social de apoyo a la economía del
país y no puede ser objeto de monopolio privado directa ni indirectamente. Es
mas, la ley establece los requisitos, obiigaciones, garantías y limitaciones a las
El Estado oo po"át Pennanecer indiferente ante Ia inse-
"-pr"r*i"spectivas.
guridad y tangibiiidad de los ahorros de ia población, así como de la adecuada
adminishación de dichos recursos y fondos. Se aspir4 pues, a la corecta y seria
colocación de los créditos. El sistema financiero constituye así la coiumna ver-
tebral que sostiene la actividad económica del Estado.
La actividad financiera apoya el desa¡rollo de la economía de las diversas regio-
ues y de todos los sectores económicos de la población de acuerdo con los pianes
de desa¡roilo. Se prohíben los monopolios privados di¡ectos e indirectos y las
empresas estan sujetas a requisitos, obligaciones, garantías y limitaciones esta-
blecidas por ley. Es Ia Superintendencia de Bancay SegUros ia institución que en
representación del Estado ejerce eI contol de las empresas bancarias, financieras,
de seguros y las demas que operan con fondos del público, y el Banco Central
de Reserva el ente que regula la moneda y el crédito del sistema frnanciero.

32
EX?OSIC]ÓN DE MOT]VOS

El Código Penal prevé conductas contra el sistema fi¡ancielo, desde dentro como
fuera de é1. La concenkación de créditos que deriven en insolvencia y liquida-
ción, la negativa a proporcionar información o hacerlo falsamente con el objeti-
vo de ocultar situaciones de insolvencia o iliquidez.lailegalidad o informalidad
financiera, son algunas de las conductas punibles.
9. El Código presenta ota innovación cuando se refiere a los Deiitos contra el Or-
den Monetario. Se traslada a este Título las figuras ubicadas en el Código de 1924
bajo el de Falsificación de Moneda e inkoduce algunos tipos legales relacionados
con situaciones gue atentan contra el orden monetario establecido por la propia
Constitución'Política. Nuestra norna fundamental establece que la Ley deter-
mina el sistema monetal'io de la República y que el Banco Cental de Reserva
cumple por delegación del Estado las tareas de emitir bilietes y acuñar monedas,
además de reguiar la moneda, defender ia estabiiidad monetaria y administrar las
reservas internacionales.
10. El t.áfico ilícito de drogas, anteriormente comprendido en una ley especial, aho-
ra es incluido denfto de los delitos contra la salud púbüca' Lo que se pretende
proteger es, precisamente, la saiud pública. Respecto de Ia legislación anterior,
el Código, además de variación en cuanto a la penaiidad de los tipos legales.
precisa que Ia posesión de droga para que sea delito, debe tener como fi¡aiidad
el t'á.fico. Se establece, además, criterios para determinar si la droga poseída
tiene como finalidad el consumo: correlación peso-dosis, pureza de la droga y
aprehensión de la misma. También se reprime sl f¿v6¡ssimiento al cuitivo.
11. La Constitución Política es contundenteal señala¡ que todos tenemos el derecho
de habitar en un ambiente satudable, ecológicamente equiiibrado y adecuado Para
el desarrollo de la vida y la preservación del paisaje y la naturaleza y gue todos
tenemos el deber de conservar dicho ambiente. Ademas, el Estado está obügado
a prevenir y controlar la contaminación ambiental. Con este objetivo protector, el
COaigo Penal prevé los delitos conta los recursos natu¡ales y el medio ambiente.
El rnedio ambiente constituye un bien jurídico de carírcter socioeconómico' ya
que abarca todas las condiciones necesarias para el desarrollo de la persona e:r
sus aspectos sociales y económicos. Su protección es un elemento fundamental
de la existencia y supervivencia del mundo. Los confroles sociales extrapenales
y una adecuada legislación administrativa al respecto, deberan operar junto aI
Código Penal.
Toda activid¿d fuumana por sí misma es contaminante máxime si es industrial'
Por ello, a fin de establecer un criterio que compatibilice la explotación in-
dustrial con la protección del medio ambiente, el Código Penal precisa que el
acto contaminante debe sobrepasar los límites establecidos para que constitu-
va delito.

5J
EXPOSICIÓN DE MOTIVOS

12. En orden a preservar el Estado Democratico y Social que establece nuestra Cons-
tih¡ción Política, se reprime el delito de terrorismo que ahora ocupa un capíhrlo
denko de los Deiitos conka la Tranquilidad Pública. En esta materia lo relevan-
te es Ia supresión de la equiparación de los autores y cómplices a efectos de Ia
determinación de la pena que establecía la legislación anterior y que resuitaba
violatoria de los principios fundamentales del Derecho Penal
En este Titulo se prevé la figura del arepentimiento de personas sujetas o no a
investigación policial o judicial o que esten cumpliendo pena, hecho que genera,
según sea el caso, ia reducción, exención o remisión de la peY.
También se tipifican como delictivas la desaparición fsrzada de personas por
parte de funcionario o servidor púbüco y a 1os que no tengan dicha condición
pero que actuen bajo órdenes de firncionarios. De esta manera, se protege a las
personas de conductas atentatorias contra los Derechos Humanos.
13. Los Delitos Tributarios constituyen ofia innovación que presenta el nuevo tex-
to punitivo. Constitr¡cionalmente todos los ciudadanos tienen el deber de pagar
ios tributos que les corresponden y de soportar equitativamente las cargas esta-
blecidas por Ia ley para el sostenimiento de ios servicios públicos (art.77). Ade-
más, el pago de tibutos, así como su supresión o morlificación y la concesión de
exoneraciones y otrosbenefrcios nibutarios están regulados por Ia ley. Por ello,
el Código Penal reprime a las personas que'realicen conductas constitutivas del
deiito de contrabando, Ia defraudación de rentas de aduanas, la defraudación
tibutaria y Ia elaboración y comercio clandestino de productos.
14. Ente ias figuras que han sido suprimidas respecto de ia legislación penal ante-
rior, están los deütos de riña, duelo, adulterio y piratería marítima. Larazót de
la discriminación radica en que para que una conducta constituya delito, debe
lesionar o poner en peligro un bien jurídico. En estos casos no se vulneran bie-
nes jurídicos.

Reincidencia y habiürafidad
Resulta imperativo comotar las razones principales por las que la Comisión Revi-
sora decidió proscribir del Proyecto de Código Penal, los institutos penales de la
reincidencia y la habitualidad. Hoy no resulta váIido, en verdad, conservar en nuestro
ordenamiento jurídico estas formas aberrantes de castigar que sustentan su severidad
en el modo de vida de un individuo (derecho penal de autor). La Comisión Revisora
estima que carece de 1ógic4 humanidad y sentido jurídico, el incremento sustantivo
de la pena correspondiente a un nuevo delito, vía la reincidencia o habitualida{ sin
otro firndamento que la existencia de una o varias condenas precedentes, por lo de-
mas, debidamente ejecutadas. Denho de este razonamiento, castigar a una persona
tomando en cuenta sus delitos anteriores, cuyas consecuencias penales ya ha satisfe-
cho, conlleva una violación del principio non bis in idem (nadie puede ser juzgado
EXPOSICION DE MOTiVOS

dos veces por un mismo delito), el mismo que se encuentra consagrado en el artículo
233 i¡ciso 1i de la Carta Poiítica. La experiencia ha demosfr'ado que la drasticidad de
las penas rmpuestas en nombre de Ia reincidencia y habitualidad no han servido para
atemorizar, de confor"midad corr criterios de prevención general, todo lo cual ha lieva-
do a la Comisión Revisora a no inclui¡ en el documento proyectado este rezago de los
viejos tiempos del derecho de castigar y que el positivismo peiigrosista auspició con
e}fi¡ de recomendar la aplicación de medidas eiiminatorias y de segregación social.
Lirna, abril de 1991.

AE
MIEMBROS DE LA COMISIÓN REVISORA
DEL CÓDIGO PENAL

Dr. Jaüer ALVA ORLANDIM


Presidente
Representante dei Senacio de Ia República

Dr. Luis GAZZALA R{IANI


Representante del Senacio de la República

DT. AbSAIóN ALARCÓN BRAVO DE RUEDA


Representante del Senado de la República

Dr. Gilberto CABANILLAS BARRANTES


Representante de la Cáma¡a de Diputados

Dr. Eduard o l,ÓPnz THERESE


Representante de la Cámara de Diputados

Dr. José BAI'FIGO TORRE


Representante de la Cámar¿ de Diputados

Dr. C arlos ESPINOZA VILLANTIEI'A


Representante del Poder Judicial

Dr. Pedro uÉNPnz JURADo


Representante del Ministerio Público

Dr" Juan PORTOCARRERO HIDALGO


epresentante del Ministerio de Justicia

Dr. Luis BRAMONT ARIAS


Representante del Colegio de Abogados de Lima

Dr. Luis toIlnzPÉnfz


Represeutante de la Federación Nacional de Colegios de Abogados del Peru
cónrco PErsaL
(Dereto Legislntivo Ne 635)
Promulgado el3 de abril de 1991
Publicado el8 de abril de 1991
Vigente a partir det 24 de abril de 1991
gáemEm FreEsmEmar

PRENCEPEO§ GETERAIE§
u'ÉTUTO PRELEBñENAR.
PRM{CIPIOS GENERAE,ES

Ohjeto de ia Eey peraaE

Este Código tiene por objeto Ia prevención de delitos y faltas como rr¡edio p!'o-
tector de la persona h¡¡¡'nana y de la sociedad.

FüORMAS COh§C@RTIANTES
C: ars. 1,2,3, 159 incs. l),2),3); 162, CP: art. 1l;CEP: arts. Il, III,X; CC: ans. l,3,2046; LOMP:
arts. 1,9, 10, 11;DUDH: arts. l, 2; CADH: arts. 1,4, 5, 6, CNA: arts. 11, IV

DOCTR¡NA

ffi Fines del Derecho Penal /Medios para alcanzar los fines.

Fines del Derecho Penal: ALCÁCER GUIRAO, R. (1997). Fines del Derecho
Penal.Ad-Hoc. BuenosAires, p. 258. "El fin preventivo del Derecho Penal -además del
frn garantístico de protección del ciudadano frente a la violencia estatal- radica primor-
dialmente en la protección de bienes jurídicos y solo secundariamente en la proteccióa
de la vigencia de la norna (...) Así el fin de aseguramiento de expectativas operaría como
un fin en sí mismo, si bien de segundo orden, pero también como un medio -dado su fo-
mento de respeto de las normas- pa.ra Ia consecución del fi:r prioritario de la protección
de bienes jurídicos".

Fines del Derecho Penal: GARCÍA-PABLOS DE MOLINA, A. (2000) . Derecho


Penal / Introducción.2" ed. Madrid, pp.378-379. "El Derecho Penal debe hacer Presen-
cia en los conff.ictos sociales solo cuando sea estrictamente necesario e imprescindible,
nada más. Porque no se trata de proteger todos los bienes jurídicos de cualquier clase de
peligro que les amenace, ni de hacerlo utiiizando los resortes más poderosos y devastado-
res del Estado. sino de programar un control razonable de la criminalidad, seleccionando
los objetos, medios e inskumentos. El Derecho Penal es la última ratio, no la solución
al problema del crimen; como sucede con cualquier técnica de intervención traumática,
de efectos i:reversibles, solo cabe acudir a la misma, en casos de estricta necesidad, para
defender los bienes jurídicos fundamentales de los ataques más graves, y solo cuando no
ofrezcan garantías de éxito las restantes eskate-eias de naturaleza no penal".
Medios para aXcanzar los fines; MIR PUIG, S. (2002). Derecho Penal / Parte
General.6' ed. Reppe¡tor. Barcelona. §1/1, pp. 47-48. "El Derecho Penal constituye
TÍTULO PRELIMINAR

uno de los medios de coatrol social existentes en las sociedades actuales. Como todo
medio de contol social, este tiende a evitar determiaados comportamientos sociales
que se reputan indeseables, acudiendo para ello ala amenaz-a de imposición de distin-
tas sancioues para el caso de que dichas conductas se realicen; pero el Derecho Penal
se caracteriza por prever las sanciones en principio más graves -las penas y las medi-
das de seguridad-, como forma de evitar los comportamientos que juzga especialmen-
te peligrosos -los delitos-".

JURISPRUDENCIA

@ objeto de proteccién del Derecho Penal / El Derecho Penal como medio de control
social / Fin del Derecho Penal vs. responsabiüdad penal / Fin del Derecho Penal
y garantía de responsabüdad penal del condenado.

1. Objeto de proteccián del Derecho Penal: "El Derecho Penal tiene encomendado la
protección de bienes jurídieos, ya que en toda norma jurídico-penal subyacen juicios de valor
positivos sobre bienes vitales imprescíndibles para la convivencia humana en sociedad; que son
por lo mismo merecedores de protección penal a trovés del poder coactivo o punitivo del Estado,
representado por la pena pública y de ese modo lograr la paz social en la comunidad " @jecuto-
ria Suprema del18105/2004,R.N. N" 111. En: CASTILLO ALVA, J. L. (2006). Jurisprudencia
penal. Sentencias de la Corte Suprema de Jusficía de la República. Tomo III, Grijley.
!ima, p. 71).
2. EI Derecho Penal como medio de control social: "El Derecho Penal corctinrye un me-
dio de control social que sanciona aquellos comportamientos que lesionan o ponen en peligro los
bienes jurídicos fritelados por la lqt en aras de lograr la paz social, propósito que se persigue a
través del proceso penal (.../ " @jecutoria Suprema del 15i06/2O00, Exp. N" 820-2000, Tacna. En:
URQIIUOOLAECIIEAJ. (Asesor)/CASTILLOALVA i. L. @irector)/SAI¿ZARSANCTIEeN.
(Coordiaador) (2005). Jurisprudencia pmal. Jurista Fditores. Lima, p. 67).

3. FindelDerechoPenalvs. responsabilidad.penal: "Tbniendo abuenrecaudo, que sibien


el Derecho Penal tiene como propósito principal la sanción de las conductas humanas típicas,
antijurídicas y ctlpables, la prevención de los delitos como medio protector de la persona hu-
mcrna y de la ptopia sociedad, el juzgador al aplicar la norma sustantiva debe arribar al total
corwencimiento de haber encontrado certda legal en la responsabilidad penal del procesado"
(Exp.N" 5737-97. En: CARO CORIA, D. Q\Ar. Código Penal. Gaeta Jurídica- Lima, p. 88).
4. Fin del Derecho Penal y garantía de responsabilidad penat del condenado :" Atendien-
do a lafinalidad de la sanción punitiva de las conductas humanas típicas, antijurídicas y culpa-
bles y de la prevención de delitos como medio protector de la sociedady de la persona humana,
el juzgadoa al momento de aplicar la norma sustantiva debe estar plmamente convencido de
habei encontrado certeza le§at en la responsabilidad de los procesados, luego de hnber reco-
rrido el camino que traza el debido proceso, logrando así que sufallo plasme los princípios de
necesidad, legalidad, lesividad y responsabilidad " @jecutoria Suprema del 3UA3/1998, Exp.
N'007-98-Madre de Dios. En: ROJAS VARGAS, F. (1999). Jurisprudenciapenal comentada-
Gaceta Jurídica. Lima, p. 103).

44
TiTULO PRELIMINAR

ffi Frineipio de legalidad


Nadie será sancionado por un acto no previsto como deüto o falta por la ley vigente
al momento de su comisién, ni sometido a pena o medida de seguridad que no se
encuentren establecidas en ella.

NORMAS GONGORDANTES
C: arts. 2 inc. 24) lit. d); I03, 139 inc. l0); )40; CP: arts. 2, 3, 6,9, CEP: ari. !, LOPJ: aru. 1, 6; DWH:
ar¡. ll inc.2), CADH: art.9; PIDCP: art. 15 inc. l), CNA: art.200

DOGTRIIgA

ffi Principio de legalidad: Significado / Importancia / Ámbito de aplicación /


Consecuencias.

Frincipio de legalidad: Significado: ROXIN" C. {1997). Derecho Penal / Parte


General. Traducción dela2" edición alemana y notas por Diego Manuel Luzón Peña. M.
Diaz y Garcia Conlledo y Javier de V'icente Remesal. Civitas. Madrid. §5/1, 2 y 3, pp.
137-138. Sobre el Principio de Legalidad sostiene que el principio nullum crimen, nulla
poena sin lege en "un Estado de Derecho debe proteger al individuo no solo mediante
el Derecho Penal, sino también del Derecho Penal (..,) Frente a esto, el principio de Ie-
galidad sirve para evitar una punición arbitraria y no calculable sin ley o basada en una
ley imprecisa o retroactiva (...) Un hecho sotro se puede castigar si la punibilidad estuvie-
ra legaknente determinada antes de que se cometiera el hecho. Es deci¡: por mucho que
una conducta sea en alto grado socialmente nociva y reveladora de necesidad de pen4 el
Estado solo podrá tomarla como motivo de sanciones jurídico-penales si antes Io ha ad-
vertido expresamente en la ley (...)".
Principio de legalidad: Importancia /Ámbito de aplicación: SALAZAR SÁN-
CtfEZ, N. (2004). "El principio de legalidad en un Estado democrático de Derecho /
Garantía del ciudadano frente a la arbitrariedad estatal".En Revista Peruana de Cien-
cias Penales. No 14. Idemsa. Lima, p. 505. "El principio nullum crimen sine lege, por
su espedial importancia, se aplica tanto a la Parte General como a la Parte Especial del
Código Penal. Dentro de la Parte General el principio de legalidad tiene vigencia en:
las causas de ausencia de acción, las reglas de la autoría y participación, las condicio-
nes objetivas de punibilidad, las leyes penales en blanco, las reglas de la tentativa, los
delitos culposos y delitos dolosos, los elementos de la antijuridicidad (v. gr., las causas
de justificación), los elementos de la culpabilidad (por ejemplo, las causas de inculpa-
biiidad) -v, en general en todos los tópicos que inciden directa o indirectamente en los
ámbitos de iibertad de los ciudadanos. En la Parte Especial el alcance del principio de
legalidad se expresa en todos y cada uno de los elementos típicos de los respectivos
tipos penales".
Principio de legalidad: Consecuencias: JESCHECK, H. / WEIGEND, T. (2002).
Tratado de Derecho Penal / Farte General. Traducción de la 5' edición por M. Olmedo

45
TÍTLOPRELIMINAR

y Cardenete. Editorial Comares. Granada. § 15 yl, p. 136' "Laideabasica del principio


de legalidad reside en que el castigo criminal no depende de la arbitariedad de los órga-
nos di persecución penal ni tampoco de los tribunales, sino que debe estar fijado por el
legislador legitimado democráticamente. De este modo el principio de legalidad es una
fuente de seguridad jurídica para los ciudadanos y consigue un enlace enke los tribuna-
les y las decisiones del legislador".

JUR!SPRUDENCIA

ffiffiffi Principio de legalidad y concepto de funcionario público en el delito de peculado


i Principio de legalidad en el ámbito de las personas jurídicas I Nulla poena sine
/ege (no hay pena sin ley) / Principio de legalidad y exclusión de la tipicidad por
faita de imputacién objetiva-subjetiva / Principio de legalidad y atipicidad de al-
gunas conductas de las rondas campesinas.

I. Principio de lcgatiltad y concepto de funcionario público en et delito de peculodo: "El


delito de Peculado es inafigura en la cual, para su calificativo como talrequiere como
"spedfica,
requisito sine qua non g ué ál og*i" octivo ienga la calidad defuncionario público, condieión que
osieltaba el eicousado al haber süo nombrado depositario judicial conforme a lo dispuesto por
el inciso caarto del numeral ct¿atrocientos veinticinco del Código Penal y que al requerimiento de
la entrega de bienes embargados no ha camplido.con deberes propios de sufu""ióry 9!11: ,lPoy
ta tey'íBj*,,ttoria Supreña de|14t08t20Ó0, Exp' ]\t" 384-2000, Tacna-,Eu: ITRQLIZO OLAE-
CIEA l. (esesor) / CASTILLO ALVA" J. L. @irector) / SAIAZAR SANCHEZ, N. (Coordina-
dor) (2001). Jurisprudencia penal. Jurista Editores. Lima" p' 75).

2. Principia de legatidod en el ti,mbito de las personos jurídicas: "Es derecho de todo per-
sona el ro seiconderado por un hecho que al tiempo de cometido no estaba sancionado m la lqt
penal, en observancia del princiyio de legalidad cuyo antecedente se remonta al principio univer-
'sal
del 'nnllum crimen nutta poéoa sine iege', no estando contemplado en el Código Penal abro-
gado, vigente en la comisión'de los hechoi, tafigura delictiva defraude en la administración de
(Sala
iersoná ¡urídicas, mal puede la Sala Penal Superior emitir una smtmcia condertatoria"
Penal, Exp. N'2405-95-8, Huaura).

3. Nulla poena sine leg e (no hay pena sin lqt): "El Colegiado al imponer las penas de mul'
inhabilitaLión o"coori, al actuado incurso en el delito de lesiones graves ha violado el prin-
ta e
cipio de tegalidad (imposición de pena no establecida). La invocación del artícttlo 39 del Códi-
go Penot io resulta dá apticación para el caso, por cuanto este solo es aplicable en relación a la
iaaraleza especiat del áelito cometido por el condenado; quien, al momento de los hechos, no se
encontraba ámpliendo función atgmá y menos ha incurrido en abuso de autoridad" (Sala Pe-
nal, R.N. N" 5775-96, Arequipa).

4, Nulla poena sine lege (no hay pena sin ley): "En virtud del principío de legalidad,
'nadie puede ier sancionaio porun aito u omisión no previsto como delito o falta por la
ley vigZnte al momento de su iomisión; ni sometido a pena o medida de seguridad que no se
eicuin*en establecidos en ellas', por lo que, si lo Sala Superior ha procedido -a disponer
al sentenciado, además de la pena-de privación de la libertad, la pena de inhabilitación; no
obstante, que los íIícitos por los que fue comprendido son sancionados únicamenle con Pena
privativa de tibertad, esáel casi deZtarar li nulidad de este extremo de la sentencia " (Saia

46
TÍTULo PRELIMINAR

Penal. R. N. N" 4491-97, Apurímac. Eu: CHOCANO, R. & VALLADOLID, V. (2002). luris-
prudencia penal. Lima, p- 63).

5. Principio de legalillad y s.clusión de la tipicidad por fatta de impuucün objetiva-sub-


jetiva: "Las causas de atipicidad son aquellas que impiden la adecuación de la conducta a los
presupuestos de un tipo penal y, por lo tanto, excluyen la tipicidad de la con¿iucta; la congruencia
entre el tipo penal y el comportamiento del sujeto activo debe ser plena, tanÍo en su aspeclo ob-
jetivo como subjetivo, de lo contrario la conducta deviene en aiípica; en este proceso de subsun-
ción, el principio de legalidad-funciona como garantía para el sujelo, dado que este no puede ser
procesado por la realbación de comportamientos diferentes a los establecidos en el orderwmien-
to jurídico como constitutivos de un hecho punible" (Ejecutoria Suprema del l1/03/2005, R. N.
N" 2809-2004, Amazonas. En: Diálogo con laJurisprudencia (20ü6). Año i l, febrero. Gaceta Ju-
rídica. Lima, p.236).

6. Principio de legalidad y atipicidad de algunas conductas de las rondas campesinas: "En


cuanto a le atipicided de lo conducta (...) se descarta de plano, por ejemplo, el delito de usuma-
ción de funciones (art. 361 del CP) en la medida en que el rondero actúa en ejercicio de la fun-
ciónjurisdiccional comunal constitucionalmente reconocida y garantizada. También se rechaza
liminarmente la imputación por delito de secuestro (art. l52 del CP) puesto que el rondero pro-
cede a privar la libertad como cowecaencia del ejercicio de lafunción jurLsdiccional 4etención
coercitiva o imposición de sanciones-.

Asimismo, cabe deslacar que la actuación de las rondas campesina y de xu integrantes no


está orientada a obtener bmeficios ilegales ofines de lucro, y --en principio- la composición y prác-
tica que realizan fimen un reconocímiento legal, que las aleja de cualguier tipología de estructura
criminal ftanda o criminalidad oryanizada) asimilable a aquellas que considera el Código Penal
como ciranwtancias agravontes o de integracíóncriminal (arts. 186, párrafo 2, inc. l, y 317 del CP).
Efectivamente, su intervención se origina en un confiicto de nawalea y tracendencia vsiables,
que involucra a personc¿s que reconocen en las rondas campesinas instancias conciliadoras, de reso-
lución de corfiictos y con capacidad coercitiva-,mo de los atribulos esenciales de la jurisdicciórt-.

En estas condiciones, es de enfatizar que no es asimilable la actuación y la conducta,


siempre colectiva, de sus integrantes a un delito de secuestro extorsivo y ctya presencia re-
levante en las estadísticas de la criminalidad nacional determinó las modificaciones y refor-
mqs del artículo 152 del CP, caracterizadas, todas ellas, por un incremento constante de las
penas conminadas y de los rigores de su cumplimiento" (ítem 13 del Acuerdo Pleuario N'
1-2009/CJ-ll6 en el V Pleno Jurisdiccional de ias Salas Penales Permanente y Transitorias,
publicado el 08/01/2010).

§-
Prohibición de la analogía (in malam partem>
No es permitida la analogía para califi6ar el hecho como delito o falta, deflnir
un estado de peligrosidad o determinar la pena o medida de seguridad que les
corresponde.

NORMAS GONGORDANTES
C: art. Ii9 inc. 9); CC: art. IV

41
TiTLOPR5LIMINAR

DOCTRINA

Prohibición de analogía rn malam poñem: ámbito de aplicación / Fines de la prohF


bición de aplicación de analogía in malam partem.

Prohibicién de analogía in mclam partcmi ámbito de aplicaeión: ROXIN, C.


(1997). Derecho Penal / Pane General. Traducción dela} edición alemana y notas por
Diego Manuel Luzón Peñ4 M. Diazy Garcia Conlledo y Javier de Vicente Remesal. Ci-
vitas. Madrid. §5/40 y 41, pp. 156-757 . "La prohibición de analogía comPrende, en pri-
mer lugar, los tipospenales de la parte especial y las conminaciones de pena o penas abs-
kactas previstas (...) aunque estas se encuentreD excepcionaimente en la Parte General,
así seria inadmisible por supuesto, aplicar por analogía la pena prevista para la tentativa
de inducción al delito a la complicidad intentada que no está penada. Aparte de ello, tal
prohibición rige también respecto de las leyes penales en blanco, sobre todo, en las con-
minaciones penales (dc carácter accesorio o especial) que remiten a otros preceptos en
cuanto a los preceptos de punibilidad- En la Parte General, es aplicable a los preceptos
que ampiían la pr:nibitidad mas allá de los tipos de ia Parte Especial, es deci¡ en la tea-
tativa, coautoría y participación".
Prohibición de analogía in malam partem: ámbito de aplicación: JESCHECIE H'
/ WEIGEND ,T. (2OOZ). Tratado de Derecho Penal / Parte General. Traducción de la 5"
edición por M. Olmedo y Cardenete. Editorial Comares. Granada. § 15 IIV2, p. 145. "En
la confrgrrración de la prohibición de la aplicación de ia analogía, la fuución garantista
de la Iey penal comprende a todos los elementos del precepto penal que determinan el
contenido de merecimiento de pena y la consecuencia jurídic4 esto es, los elementos del
injusto y de la culpabiüdad, las causas personales de exclusión y supresión de pena, ias
condiciones objetivas de punibilidad y todas las demas sanciones (incluyendo las medi
das de seguridad y las consecuencias accesorias)".

Fines de la prohibición de aplicación de analogía in malam partem: UP.QUIZO


OLAECHEA, J. (2004) "Prohibición de analogía in malam partem". En; Código Penal
comentado. Tomo L Gaceta Jurídica. Lima, p.79. "Con la prohibición de la aplicación de
la analogía en contra del reo el legislador busca evitar la creación o agravación de deli-
tos y sanciones penales (penas o medirtas de seguridad) mas allá de lo expresamente se-
ñalado en la ley o lo que emana de su sentido teleológico posible. La creación de delitos
como la incorporación de agravantes, así como Ia fundamentación de la pena únicamente
pueden realizarse mediante una ley previa escrita, esticta y cierta. Esto significa que en
un Estado democrático de Derecho se prohíbe la creación, mediante la analogía iuris, de
un Derecho Penal paralelo o altemo al creado por el legislador''.

JURISPRUDENCIA

ffi Prohibición de analogía in malan parte¡a en los delitos de defraudación / Prohibi-


cién de analogía y operatiüdad de la excepción de naturaleza de acción.

48
TITULO PRELIMINAR

1, Prohibición de analogía in malam partem en los delitos de defraudación: "Si bien el


rieliro de defraudación en perjuicio de la Administración Pública estuvo previsto en el antérior
Código Penal, el mismo ha sido descriminalizado en el Código Penal vigente que ya no io con-
templa, no siendo posible asimilar dicho supuesto con el previsto en el artículo 198, inciso 8 por
estár prohibida la aplicación de la Lqt Penal por analogía, por lo mismo, el hecho resulta atípi-
co" (SalaPenal, Exp. N" 1688-94, Lima).
2. Prohíbición de analogía y operatividail de la u,cepción de naturaleza de acción: "Ha-
biéndose corstituido los procesados en una socíedad comercial dedicada a efectuar préstamos de
dinero, captando para ello recursos exclusivamente de sus socios accionistas, este último hecho,
es decir, la restricción del universo de prestamistas, exclu,ve la noción del público exigible por el
Íipo penal de intermediaciónfinancíera, resultando por lo mismo amparable la excepcién de na-
tiraTezo de acción en atención a los principios de legalidad 3t prohibición de aplicación analógica
del hecho señalado como delito " (Exp.N" 5339-97-8, Lima)'

§_
Fnimeipio de ofer¡sÉvidad
La pena necesariamente, precisa de la lesién o puesta en peligro de bienes jurí-
dicos tutelados por Ia IeY.

NORMAS CONCORDANTES
C: art. 2 inc. 24) lits. b), d); CP: art' VIII

DOCTRINA

ffi Principio de lesividad: Principio de fragmeltariedad / Principio de subsidiariedad.

Principio de lesividad: Principio de fragmentariedad: MIR PUIG, S. (2002).


Derecho Penal / Parte General.6" ed. Reppertor. Ba¡celona' §4/50 y 55, p. 125. "Un Es-
tado Social y Democratico de Derecho solo deberá arnparar como bienes jurídicos con-
diciones de la vida social, en la medida en la que afecten a las posibilidades de participa-
ción de individuos en el sistema social. Y para que dichos bienes jurídicos merezcan ser
protegidos penafunente y considerarse bienes jurídico-penales, será preciso que tengan
una importancia fundament¿I. Es decir, implica que no pueden ser amparados por el De-
recho Penal intereses meramente morales -esto es, solamente morales, Io que no impide
que los bienes jurídico-penales puedan ser, como de hecho Io son los más importantes,
también bienes morales, pero exige que tengan algo mas que los haga merecedores de
protección jurídico-penal-".

Principio.de lesividad: Principio de fragmentariedad: ROXIN, C. (1997). Dere-


choPenal/ParteGeneral.Traducción dela2' ediciónalemanaynotasporDiegoManuel
Luzón Peña, M. Diazy García Coulledo y Javier de Mcente Remesal. Civitas, Madrid.
jurídicos. Así por e-iem-
§Z/lZ, pp. 56-57 . "Las meras inmoralid¿des no lesionan bienes
plo, la ppnición de relaciones homosexuales u otras consideradas inmorales, mantenidas
entre adultos, solo restringe la libertad dei individuo, pero adernás no solo es superflua,

49
TTruLo PRELIMINAR

sino incluso nociva para la capacidad funcional del sistema social, por crea¡ conflictos
sociales innecesarios al estigmatizar a personas socialmente integradas".

Principio de lesiüdad: Principio de subsidiariedad: GARCÍA-PABLOS DE


MOLINA, A. (2000). Derecho Penal / Introducción. Sewicios de Pubiicaciones Facul-
tad Derecho. Universidad Complutense. Madri4 p. 365. Respecto al principio de ofensi-
vidad. "El Derecho Penal en un Estado Social y Democrático de Derecho (...) no puede
castigar cualquier conducta, activa u omisiva, sino solo aquella, socialmente nociva, que
lesione o ponga en peügro las condiciones elementales de la vida en común de los ciu-
dadanos; esto es, que lesione o ponga en peligro bienesjuridicos".

JURISPRUDENCIA

ffiffi . Principio de lesiüdad y determinación judicial de la pena / Interdependencia del


princrpio de lesividad con ofos principios / Principio de lesiüdad y falta de crea-
ción de riesgos en el delito de estafa por consentimiento del agraviado / Principio
de lesiüdad y necesidad de lesionar o poner en peügro el bien jurÍdico penal para
imponer una pena.

1. Principio de lesividad y dcterminación jadicial de la pena: "Las aigencias que plantea


la determinación de la pena no se agotan en el principio de crlpabilidad, ya gue no solo es pre-
ciso que se pueda calpar al autor del hecho que es objeto de reprcsión penal, sino que ademas, la
gravedad de esta debe ser proporcional a la del delito'comet'tdo, ello a su va, implica de que el
reconocimiento de su gravedad de la pena debe estar determinada por la trascendencia social de
los hechos que con ella se reprime, de allí gue resulte imprescindible la valoración de la nocividad
social del ataque al bim jurídico " (Sala Penal, Cous. Exp. N" 558-2000, Callao).

2. Intcrdependencia delprincipio de lcsividad con otros principios: "El Derecho Paal cons-
tihq¡e un medio de contrcl social que sanciono aquellos comportantientos que lesionan o ponen
en peligrc los bimes jurídicos tutelados por la ley en oras de lograr la pu social, prcpósito que
se persigue a través del proceso penal, correspondiéndole al juzgador determinar la aplicación
de las sanciones que hubiere lugaa bajo el principio constitucional, que ln inocencia se presume,
laresponsabilidad se prueáa" (Ejecutoria Suprema del 15/06/2000, R. N. N' 820-2000, Tacna-
Eu: URQLIZO OLAECIIEA, J. (Asesor) / CASTILLO AIVA, J. L. @irector) / SALAZAR SÁN-
CIlf,,.Z, N. (Coorünador) (2005). Jurisprudeneia penal. Jurista Editores. Lima p. 67).

3. Prtncipio de lesividad y falta ile creacün de ricsgos en el delito de estafa por consenti-
miento del agraviado: "Si ambas partes estuvieton de acuerdo en los términos del contrato de
comprcvenla, mal puede sostmerse que durante la celebración de este acto jurídico, el encowado
haya creado un riesgojurídicamenté desaprobado para Ia lesión del patrimonio del agraviado a
finlo de estafa" (Exp. N" 1767-97, Lima. En: CARO CORIA, D. (2002). Código Pmal. Gaceta
Juridica, Límap.97).

4. Principio d.e lesividad y necesidad de l¿sionar o poner en peligro el bicn jarídito penat
para imponer uno Pena: "El Título Preliminar de nuestro ordenamiento penal enarbola un con-
junto de prtncipios y garantías, consagrando entre ellos: la lesividad, por el que, para la impo-
sición de la pena, necesariamente se requiere de la lesión o puesta en peligro de bienes jw.ídicos
tutelados por la ley. Si bien se advierte de modo palmario que los acttsados han tenido partici-
pación de una u otra manera en la confección del certifieado médico apedüo por la acusada,
TÍTULO PRXLiMINAR

cierfo es fambién que no se ha establecida que el documento cuestionado haya sido usado para
justificar las inasiirencias al centro laboral como era su propósito, por lo que la acusa.da no se
"ha
iisfo¡ruorecida, no existiendo en consecuencia periuicio para lo1 intereses del Estado" (Exp.
Ñ" ZS-Sá-B, Lima. En: CARO CORIA, D. (2002). Código Penal. Gaceta Jurídica' Lima, p. 98).

§--
Prineipio de iurisdiceionalidad de las penas y
las r¡redidas de §egElridad
Solo et juez competente puede irnponer penas o n¡edidas de seguridad; y no pue-
de hacerlo sino en Ia forrna establecida en la ley'

N@RMAS CONCORDANTES
c: iq; i40, i73; CP: art.28; C de PP: arts.
arts 2 inc.24) lit. d), l3s, 139 itlcs i), 3), ll ló' 19,23,
26; CEP: art. l; LOPJ: arts. 1,6, DWH: arts 5,9, 10, CADH: art T incs' 5)' 6)

DOG?R¡ñ84

ffi Concepto / Ámbito y forma de aplicación'

concepto: LANDECHO, C. i MOLINA, C. (i 996). Derecho Penal españo! / Parte


General.Tecnos.Madrid,p.ll8."Elprincipiodejurisdiccioualidaddelaspenassignifica
que: ,no hay pena sin juicio legal (nulla poena sine legali indicio)' Por tanto, para el
jui-
cio y posterior condena de un presunto deli¡cuente hay que seguir ios trámites señalados
misma
t" i"y de procedimiento correspondiente y observar los plazos señalados en Ia
"o
para los posibles recursos, hasta que la sentencia sea firme"''
Ámbito y forma de apücación: SAN MARTÍN CASTRO, C. (2004). "Garantía
jwisdiccionali'. En: Código Penal comentado.Tomo I. Gaceta Juridica' Lima, pp' 155-
iSO, .1...; el artículo V ¿et fitulo Preliminar del Código Penal (...) contempla tres dere-
chos que'le han de asisti¡ a todo procesado imputado: a) en primer lugar, el de¡echo a la
procesal
legaháad procesal o a serjuzgado de conformidad con las disposiciones de la ley
páal; b) Jn segundo lugar, el derecho a ser exclusivamente coridenado mediante sentencia
sede nacional con los artículos
ii*poriaOo dJ sancionls penales, lo que se concuerda en juez legal
)AA V ZAS del Código de Procedimientos Penales de 1940); y c) ei derecho al
o u q,r" dicha sentencia sea dictada por el juez competente o predeterminado por la ley".

Ámbito y forma de aplicacién (comentario): SALAZAR SÁNCHEZ, N' "El prin-


cipio de juiciá oral se apoya f,rudamentaL¡ente en el debido Proceso' que precisamente
está previsto en el aúíc;lo V del Título Preliminar de1 Código Pen{,
pues testimonia que
solo el juez competente puede imponer Penas y medidas de seguridad, y solo puede ha-
cerlo en la forma y en el rnodo establecido en ia ley. Tanto la norrna constitucional como
etta gararúíapenal fijan y deiimitan el parámeko fundamental de un Estado de Derecho'
Su iriposición polítita radica en que la justicia emana del pueblo
y la subordinación de
sus representanies al imperio de la ley. La actividadjudiciai preserva ai ciudadano de ia
TiruLo PRELIMTNAR

arbitrariedad. (...). Por ello, la sentencia penal emitida por el juez competeute es el fun-
damento Para Proteger a la aplicación de r¡na pena. Así, lo convalida el inciso l0 del ar-
tículo 139 de la Constitución cuando enuncia el 'principio de no ser penado sin proce-
so judicial'. Esto significa que, al Íecaer en el Estado el monopoli o dél ius puniindi, se
descarta cualquier tipo de venganzaprivada o mejor dicho, ta justicia de propia mano,'.

JURISPRUDENCIA

@ Principio de jurisdiccionalidad de las penas y fundamentación de la atenuación


de pena / Principio de jurisdiccionalidad y elementos normativos que debe tomar
en cuenta eI juez para imponer una pena por debajo del minimo legal / Principio
de jurisdiccionalidad de las penas y competencia del juez para imponer una pena
por debajo del minimo legal.

1- Principio deiurisdiccionalidad de las penas yfandamentacün de Io afenuacün de pena:


"Para imponer pena por debajo del mínimo legal el órganojurisdiccional tiene el deber aejunaa-
mentar, si se trata de algún elemento negativo imperfecto del delito o de orden procesal, án ctryo
caso tiene tambitin la obligación de indicar el dispositivo legal que justfica li atenuación de ta
punición que señala" @jecutoria Suprema de| l5l\9llg97, Lambayeque).
2. Principio de iurisdiccionolida"d y elcmenfos normativos qae debe tomar en caenta el juez
para bn|nner una Pena Pot debajo del mínimo tegat: 'Cuando se trata de uta conducta tipif-
cada en una norrna Penal co-mpleja, el órgano jurisdiccional debe precisor en qué circawt*i¡ru
agrdv@rfes se ha perpetrado el hecho, aún mas anando et tipo penal ha sufrtdo modifrcaciones,
debe precbarse también estas; además el colegiado para impiner p"ro p'r, debajo áel mínimo
legal tiene el deber de fundamenta\ si se trata de atgtin elemento i"grt»o imperjecto del detito
o de ordm prucesal, en atyo cctso también tiene la obligacióa de indlcar el dispisitivo legal gue
justifica la atenuación de la punición que señala" (Exp. N" 3462-9T,Lambayeque)
3. Principio de iurisdiccionalídad dc las penas y competencia dcl jau para imponer una
pena por debajo del mínimo legal: "El Derecho penar peruano ,ooná"" aí mag*iado la po-
testad. de fijar la pena privativa de libertad, entre un *íri*o y un m&ímo y oígur6 cosis l"
pennitgfiarla por debaio de este mínimo, teniendo en cLenta las circtnstancias", fue enumera el
articab 46 del CP; pu-es, de otrc modo, se habría v¿elto al sistema de ta pena tegat o tasada que
no gdyite arbitrio iudicyl-?l1lo y que pertenece o un derecho punitivá ya deslenado" (Ejfu-
toria Suprema del 17 /1111995, Exp. N' 33 l9-95, Lambayeque). '

§_
Prineipio de garanfia de ejecución
No puede ejecutarse pena alguna en otra forma que ra prescrita por la ley y re-
glamentos que la desarrollen.
En todo caso' la ejecución de la pena será intervenida judicialmente.
NOR,MAS CONCOSTDANTES
,y-,2Q lit. d); 139 incs. 2I), 22); Cp: art. 28; CEp: arts. II, Í1, 2; LOpJ: art. 20; DTIDH:
"-.O?
an. ^,
5; CADH: art. 5 inc. 2); CNA: an. I9l

52 __
6" FSPT

ffi Instrumentos jurídicos de sujeción / Instituciones a las que compete su apl.icacién


/A.Icances formales y materiales,

Instrumentos jurídicos de sujeción; LANDECHO, C. /MOLINA, C. (1996).


Derecho Penal español / Parte General. Tecnos. Ivfadrid, p. i18.'No hay ejecución de
una pena sin ia ley (nulla executio sine /ege). No pueden variarse las circunstancias de Ia
ejecución de Ia pena señaiadas en las leyes y reglamentos correspondientes".
Instituciones a las que compete su aplicación: REVILLA LLAZA. P. (2004).
"Principio de legaiidad en ia ejecución de ia pena". En Código Penal comentado.Tomo
L Gaceta Jurídica. Lima, pp. 1'/ 6-177 . 'No obstante la brevedad de los términos utili-
zados, 'la intervenciónjudicial'a que se refiere el precepto debe entenderse como que,
en todo caso, la legaiidad de la ejecución o ei cumpiimiento de la ejecución legal de una
pena, por la afectación de derechos fundamentales que impiica, debe ser controlada o su-
pervizada por el órgano jurisdiccional competente (iuez penal, Sala Penal, etc., pero tam-
bién por el Minisrerio Público, en el ámbito de su competencia). En tal senticio, intervenir
la ejecución de la pena siguifica conkolar, comprobar y verificar, que se esté llevando a
cabo conforme a ley (...)".
Alcances formales y materiales (comentario): SALAZAR SÁNCHEZ, N. "Se.
gún este principio, la pena que se ha impuesto a u¡ condenado no puede ser ejecutada
fuera del marco legal que señala la Constitución de 1993 y demas cuerpos legales. En
ese sentido, el artículo 2, inciso 24,literal 'h'consagra la exigencia inquebrantable gue
el condenado no sea sometido a torturas o katos.inhumanos o humillantes. Es decir, este
principio impide que el ciudadano sea utilizado como un instrumento, ya que no permite
que se viole su digpidad humana. Este principio, conjuntamente con el principio de hu-
manidad, constituyen la salvaguarda del ciudadano frente a ia arbitrariedad de los fun-
cionarios o servidores penitenciarios. En ese contexto, de este principio depende la lia-
mada resocialización" .

JURISPRUDENGIA

ffiffi Fundamento de por qué no se ejecuta Ia pena a un condenado / Violación de los


plazos legales de la suspensión de la pena condicional.

7. Funilamento de por qué no se ejecata la pena a un condenado: "Si bien al acusado se


le ha condenado por delito de ejercicío ilegal de la profesión y desacato, la impasición de la pena
de inhabílitación aecesoria deviene en indebída y jurídicamente inejecutable, ieniendo en cuenta
que el acusado no tiene la condición de periodista y menos se encuentra dentro de los presupues-
tos a que hace reJerencia el ariículo 39 del Código Penal" (E*P.N" 5634-97, Cusco. En: ROJAS
VARGAS, F. (1999). Jurisprudencia Penal. Tomo I. Gaceta Juridica, Lima, p. 83).
rÍrulo PRELIMINAR

2. Vwlnción de los plazos legales de la saspensión de la pena condicional: "El plazo de


seis meses de suspensión de la pena condicional impuesta a la aauada contrqviene lo dispuesto
en la parte lmfr¡e del articttlo 57 del CP que establece que el plazo de suspensión de la pena es
de uno a tres años" CExp.N" 366+96, J,nín. En: CARO CORIA, D. (2002). Código Penal. Ga'
ceta Jurídica. Lima p. 99).

§-
Frincipio de res¡ronsabilidad Penal
La pena requiere de la responsabilidad penal del autor. Queda proscrita toda
forma de responsabilidad objetiva-
NORMAS CONCORDANTES
C: art.2 inc.24) lit. e); CP: arts. t2, 13, 14, 16; D\IDH: arts. 1,11 inc. t); CADE: an.5 inc. j)

DOGTRINA

ffi Imputación subjeüva / Cutpabilidad / Elementos estructurales del dolo.

Imputación subjetiva: FEIJÓO SÁNCHEZ, J. B. (2002). El dolo evenfrial.Depar-


tamento de Publicaciones de la Universidad Externado de Colombia- Bogoüi pp. 13-14.
"La subsunción de un hecho en el tipo objetivo no es suficiente para imputade ese hecho
a alguien, como obra suya. Para poder imputarle jurídico-penahnente cr:alquier hecho a
r ne persona es preciso que ese tipo o ese elemento objetivo suponga la objetivación o
realización de una decisión previa de esa persona o, lo que es 1o mismo, una objetiva-
ción o realización de su voluntad. De acuerdo con Io dispuesto en el artículo VII del T?
del CR esa decisión solo será relevante para el Derecho Penal cuando se pueda s¿lificar
como dolosa o como imprudente. Solo si se da alguno de estos elementos subjetivos se
podra calificar una conducta como típica".

Culpabilidad: SUÁREZ MONTES, R. F. (1999). "Comentario al artículo 5". En:


COBO DELROSAL, M. @irector). Comentarios al Código Penal de l995.Edersa.Ma-
drid, p. 25 l. "Este reconocimieato conduce a Ia comprensión de Ia responsábilidad penal
como responsabilidad subjetiva. Ello sigoifica, por una parte, que la responsabilidad ha
de tener su límite allí donde cesa la posibilidad personal de determinarse y obrar confor-
me a Derecho y, por otra parte, la exigencia de proporcionalidad entre la pena y el grado
más o menos intenso de vinculación subjetiva del autor con su obra".

Elementos estructurales del dolo: ROXfN, C. (1997). Derecho Penal / Parte Ge-
neral. Traducción de la 2' edición alemana y notas por Diego Manuel Luzón Peña, M.
Diazy García Conlledo, y Javier de Vicente Remesal. Civitas. Madrid. §i0/58, p. 306.
"Por dolo típico se entiende, según la usual forma abreviada, el conocimiento (saber) y
voluntad (querer) de los elementos del tipo objetivo. Por tanto, quien suskae una cosa
ajena que conñrnde con la suya propia, actua sin saber en referencia al elemento 'ajena'

54
TITULO PRELIMINAR

contenido en el tipo objetivo del tipo de hurto, osea que le falta el doio (...), por lo que
no puede ser castigado por hurto".

JURISPRUDENC¡A

ffi Principio de responsabilidad penal y falta de responsabiüdad penal de las personas


jurídicas / Principio de responsabilidad penal y atipicidad por falta de imputacién
subjetiva / Principio de responsabüdad penal y atipicidad del representante legal
de una persona jurídica por falta de imputación objetiva y subjeüva / Principio
de responsabilidad penal y falta de responsabüdad penal por ausencia de culpa-
bilidad i Principio de responsabilidad penal y proscripcién de la responsabilidad
penal por el resultado.

1. Prineipio de responsabilidad penal y falta de responsabilidad penal de las personas


.iuidicas: "La persona jurídica na posee capacidad de conducta de acuerdo al principio 'Socie-
tas delinquere non potest', recayendo en lodo caso dicho atributo solo en las personas naturales,
no pudiéndose instaurar proceso penal contra el encausado Víctor Solórzano e hiios, debienda
identificarse en todo caso a la persona que actuó como órgano de su representación, o como socio
representante autorbado de ella" (Sala Penal, Cons. No 3963-96,A¡cash. En: ROJAS VARGAS,
F. (1999). Jurisprudencia Penal.Tomo L Lima, p' 84).

2. Principio de responsabilidad penal .r- atipici.dad porfalta de imputación subjetiva: "Que


conforme al artículo séptimo del Titulo Preliminar del Código Penal consfinrye principio general
que la pena requiera indefectiblemente de la responsabilidad penal del aulor, quedando proscrita
todaforma de responsabilidad objetiva, el no pago de una sobretasa por importación no puetie
representar una intención de eludir el pago total o parcial de los tributos, siendo dicha omisión
una obligación a deducirse y solucionarse en la vía actrapenal perfinente" (Primera Sala Penal
Tr¿nsitoria. Exp. No l64}-4i, Callao. Ea: ROJAS',VARGAS, F. (1999). Jarbprudencia pmal.
Tomo L Lima, p. 85).

3. Principio de responsabilidad penal y atipicidad del rq»esentanle leigal de una persona


jurídica por falta de impatación objetiva y subjetiva: "Nuestra legislación penal proscribe toda
qpresamente el articulo séptimo del Títu'
forma dá responsabilidad objetiva, eonforme lo señala
lo Preliminar del Código Penal; en tal virtud, el representante legal de una personaiurídica no
puede ser responsable penalmmte solo por el hecho de serlo, sino que, ademas debe haber lleva-
-do
a cabo la conducta típica descrito en la lq penal. elemento que no concuffe resPecto del pro-
cesado; de otro tado, ei autos no se ha demostrado el nexo cattsal entre los supuestos hechos y
el ontes citado apoderado" @jecunia Suprema del 16104/2002, R. N. N' 4340-2001, Huá'nuco.
En: pÉREZ ARROYO, M. (2006). La ewlución de la jurisprudeneia penal en el Perú. Tomo 1.
lnstituto Peruano de Criminoiogía y Ciencias penales. Iuris Consulti Editores. Editorial San Mar-
cos. Lima, p.262).
4. Prtncipio de responsabili.d.ad penal y falta de responsabililad penal por ausencia de cul-
pabítidad: "Para los de imponer una sentencia condenatoria, es preciso que eliuzgador
'hoya "¡ntos
llegado a la certeza de responsabilidad penal del encawado, la cual solo puede ser gene'
,odo pol uno actuación probatoria suficiente que permita gene.rar en él tal convicción de culpa'
b¡l¡dád; sin la cual no es posible revertír lo inicial condición de inocente que time todct procesa-
do" (sala Penal. Exp. N" 565-99. Lima. En: ROJAS VARGAS. F. (1999). Jurisprudencia penal
y procesal pmal. Lima, p. 87).

55
TiTuLo PRELIMINAR

5. Principio de responsabiüdad penal y proscripción de la rxponsabilidad penal por el


resultado: "El Código Penal vigente, en'el nuilreral séptimo de su Tiulo Prelimino ha pruscrito
todaforma de responsabilidad objetiva o responsabilidad por el resultado; de modo que, para im-
poner una sanción se hace imprcscindible que en el proceso penal quede debidonente acredindo
que el autor haya querido ccrusar la lesión que se le imputa a título de dolo; y en el caso de los
delitos anlposos, que este haya podüo prcver o a)itar el resultado" (Exp.N' 607-98. En: BACA
CABRERA/ROJAS VARGASNEIRA IIUAMAN. (1999). Jurisprudencia penal procesos iu-
marios. Gaceta Ju¡ídica- Lima p. 93).

§
---------
Prohibición de exeeso (principio de
-
Proporcionalidad)(r)
La pena no puede sobrepasar la responsabilidad por el hecho, Esta norma no
rige en caso de reincidencia ni de habitualidad del agente al delito. La medida
de seguridad solo puede ser ordenada por intereses públicos predominantes.

TEXTO ORIGINAL;
Artículo VIII- La pena no pwede sobrepasar la responsabilidod por el hecho. La medida
de seguridad solo puede ser ordmada por intereses públicos predominantes.

MODIFICACTONES AL TEXTO ORIGINAL!

(í/er texto vigmte)

NORMAS CONGORDANTES
C: art. 2 inc. 24) lit. d); CP: art. 46; C dc PP: art. 285; CADE: art.4

DOCTRINA

Bffi Naturaleza constitucional / Implicancias sustantivas y procesales / Clases de


proporcionalidad.

Naturaleza constitucional: MAIIRACH, R. (1994). Derecho Penal / Parte Gene-


ral. Ediciín acfiializ-ada por Heinz Zipf. Traducción de la 7 edición alemana por Jorge
Bofili Genzsch y EnriqueAimone Gibson. Astrea. Bueuos Aires. §7/14, p. 110. "Laprohi-
bición de exceso (principio de proporcionalidad) se presenta como principio básico, res-
pecto de toda intervención estatal gravosa, directamente a partir del principio del Estado
de Derecho y tiene por ello, rango constitucional. Toda intervención estatal gravosa de la
esfera jurídica de un individuo está así sometida al mandato de la proporcionalidad del

(1) Artículo vigente conforme a ia modiñcación realizada por el artÍculo I de la Ley N" 28730 del
. 13t0s2006.

56
TiTULo PRELIMINAR

medio empleado. De este modo, la prohibición de exceso representa una relación de.me-
dio a frn adecuada al principio del Estado de Derecho, válida para toda actuación estatal
(...). Dento del estado de medidas, el principio de proporcionaiidad tiene preeminencia
legal frente a las medidas de corrección y seguridad en el caso particular. Según dicha
nonna, no es procedeute ordenar una medida de gorrección y seguridad cuando ella sea
desproporcionada frente ai significado de los hechos cometidos por el autor, ai de aquellos
hechos que este pudiere cometer en el futuro y al grado de peligro que surja de eilos. Es
más, Ia aplicación de la prohibición de exceso también recibe aplicación, junto al princi-
pio de culpabilidad, en la medida de la pena. Es deci¡ la importancia de Ia prohibición de
exceso está en la limitación de la aplicación del respectivo medio de prevención, mante-
niendo una adecuada relación con el fin preventivo".
trmplicancias sustantivas y procesales: URQUIZO OLAECHEA, J. (2002). "81
principio de proporcionalidaC". En: Diez Ripollés, J' L., Romeo Casabona, C. M' y
otros (Directores). Ia ciencia del Derecho Penal anle el nuevo siglo. Tecnos. Madrid,
pp. 209-210. "El principio de proporcionalidad se presenta ccmo un limite ai ejercicio
del ius puniendi delEstado, en cuanto a cuaiquier incompatibilidad debe resolverse a fa-
vor dei mantenimiento del principio de proporcionalidad en virruC de lo que é1 represen-
ta dentro del Derecho Penal: la justicia, la libertad e igualdad. Para ello, el principio de
proporcionalidad debe poseer las siguientes características: 1) El medio utilizado por el
legisiador debe ser adecuado y necesario para alcanzar el objetivo propuesto. 2) Sera el
medio adecuado aquel que pueda lograr el resultado deseado. Es innecesario cuando el
legislador habría podido optar por un medio distinto, igualmente eficaz que no limitara o
que lo hiciera en menor medida, el derecho fundamental . 3) La pena con que se ^rñena73
la conducta antijurídica debe encontrarse en relación con el hecho y con la culpabiiidad
del autor. La pena no debe ser desproporcionada ni inhumana con relación al caso que
se resuelve. Bajo el principio de proporcionalidad se exige que el juez limite al máximo
la aplicación de la pena".
Clases deproporcionalidad: GONZÁIEZ RUS, J. J. (1999). "Comentario al artículo 6".
Eu: Cobo Del Rosal, M. @irector) . ComenÍarios al Código Pertal de 1995. Edersa. Madrid"
p.ZSl."Se recogen en este apartado dos distintas manifestaciones del principio de propor-
cionalidad, relacionadas cada r¡na de ellas con los presupuestos precisos para la aplicación
de las medidas de seguridad. La primera proporcionalidad con el hecho cometido, la segun-
da proporcionalidad con la pelig osidad criminal del sujeto al que se imponen".

JURISPRUDENCIA

proporcionalidad entre la pena impuesta y la gravedad del delito / Proporciona-


ffi
Iidad de Ia pena impuesta con la gravedad del deüto cometido / Proporcionaüdad
de la pena impuesta con el daño causado y el bien iuridico protegido / Conside.
ración de los articulos 45 y 46 del CP para establecer la proporcionalidad entre
la pena impuesta y el delito cometido / Proporcionalidad de la pena impuesta con
el grado de culpabilidad del sujeto y la gravedad del injusto penal / Principio de
proporcionalidad en las consecuencias accesorias.

57
IÍTULO PRELNVtrI.JAR

1, Proporcionalidad entre la pena impuesta y Ia gravedad dcl delito: "Las aigencias que
plantea la daqminación de la pena no se agotút en el principio de ctipabilidad, ya que no solo
' es preciso que se pueda culpar al autor del hecho que es objeto de rcptesión penal; sino que, ade-
mas, la gravedad de esla debe ser proporcional a la del delito cometido; ello, a su va, implica el
reconocimiento de que la gravedad de la pena debe estar detqminada por la trascendencia social
de los hechos que con ella se rqrimen, de allí que resulta imprescindible la valor.ación de la noci:
vidad social del ataque al bien jurídico, de la revisién del prcceso se advierte que la pena impu*-
ta al encausado, por el superior Colegiado, no resulta ser prcporcional con la gravedad del delito
cometido, siendo del caso modificársele la misma" (Sala Penal, R N. N" 3588-99, La Libertad. En:
CHOCANO RODÚGUEZ, R- & VAILADOLID, V. Q002). Jurisprudencia penai. Lima p. 66).
2. Proporcionalidad de Ia pena funpaesta con la gravedad del delito cometido: "La grave-
dad de la pena debe ser proporcional a la del delito comefido, ello a su ve implica el reconoci-
miento de gue la gravedad de la pena debe estar determinada por la trascendencia social de los
hechos que con ella se reprimen, de allí que resulte imprescindible la valoración de la nocividad
social del ataque al bien juridieo" @xp. N'453-99, Lima- En: CARO CORIA, D. Q002). Códi-
go Penal. Gaceta Jurídica. Lima, p. 106).

3. Proporcionalidad ile Ia pena impuesta con el ilaño caasado y el bien jurídico protegí:
do: "El Derecho Penal peruano reconoce al magistrado la potestad defijar la pena privativa de
libertad, en atencün al principio de la proporcionalidad de las sanciones que recoge el Código
Sustantivo, por el ctal la sanción debe gnrdar relación con el daño causado y con el bienjurí-
dico prctegido " (Exp. ¡I" 3 119-96, Callao. En: CARO CORIA, D. (2002). Código Penal, Gaceta
Jurídica. Lima, p. 107.).

4. Considera.ün de los artícalos 45 y 46 del CP para cstablecer ta proporcionalidad ente


la pena impuesta y el d¿lifo comdi"do: "En razón de la naturala.a del ilícito y la rcsponsabílidad
de los agzrúes en su comisión, asi como las condiciones prsonales y carencias sociales, confor-
me lo dbptesto por los ar¡ículos 45 y 46 del Código Penal, así como el marco legal establecido
m el tipo penal que se le imputa y las atemtantes que concurren en el proceso, es posible qlicar
el principio rector del Derecho Penal de proporcionalüad de la pena, prcvisto en el artíatlo WI
del Tíatlo Preliminq del Código &¿stantivo, debiéndose valorr los efectos del daño causado y el
bien jurídico pmtegi.da, en es,e sentido, es posible modificar lqpena impuesta de manera proporcio-
nal" @r: AVALOS RODRIGUEZ, C. / ROBLES BRICENO, I,I- (2005). "Modernas tendencias
dogmáticas en la jurisprudencia penal de Ia Cofe Suprerna". En: Diálogo con la Jurisprudencia.
Gaceta.Jurídica. Lima p. 81).

5. Proporcionalidad de la pena impuesta con el grado de culpabilidad del sujeto y la gra-


vedad del injusa penal: "Es de asumir como crfierto determinante, para determinar el marco
pmai concreto, una rclación de prcporcionalidad entre la entidad del injusto perpetrado y la cul-
pabilidad por el hecho, que por cierto no es matemático sino sustentado en valoraciones de or-
den caltural y en consideraciones preventivas, que desde luego no deben vulnerar las exigencias
constitucionales rqtresentadas genéricamente en el principio de prohibición de exceso; en tal
serttido, debe tenerse presente que si bim en la recurrido se ha impuesto una pena superior a la
solicitada por el represenfante del Ministerio Público los hechos objeto de enjuiciarniento deno-
tan un contenido de injusto especialmente grave, que jwffica la penalidad impuesta en tanto esta
se encuentra dentru de los límites establecidos en los tipos penales por los que ha sidojuzgado"
(R. N. N' 1 108-2004, Ucayali. En: CASTILLO ALVA, J . (2006). Jurisprudencia penal. Sentencias
de la Corte Suprema de Justicia de la Reptiblica. Tomo L Grijley. Lima" p. 101).

6. Principio de proporcionotidad en bs consecuenciss accesorias: "Es pertinente destacar


que por su naturala,a sancionadora, las consecuencias accesoria imponen que su aplicación

58
TiTULo PRELIMINAR

judicial observe, también, conjustficada racionalidad, las exigencias generales que derivan del
principio de proporcionalidad concreta o de prohíbición del exceso. En tal sentido, el órganoju-
-risdiicional'deberá
e¡aluar en cada caso la necesidad especíal de aplicar una consecuencib ac'
cesoria en los niveles de equidari cualitativa y aontiÍativa que coftespondan eslrictamente a las
circanstancias del suceso iub júdice y según los criferios de determinación anteriormente dela'
llados. Ello implica, pues, que excepcionalmente, el juez puede decidir omitir la aplicación de
tales sanciones a ,no persána jurídica cuando lo intrascendente del nivel de intervención e in'
yolucramiento del entá colectivo en el hecho punible o en sufacilitación o encubrimiento, hagan
noforiamente desproporcionada su imposición. Por lo demas, cabe recordar gue estas opciones_
jurisdiccional"t io ion ajenas a nuestra legislación vigente y se expresan-normativamente en el
"sentido
yfunción del articalo 68 del Código Penal, al tratar de la exención de pena. No obstan-
rc, dá áe-ondar siempre que esÍa clase de decisiones sean consecuencia de un riguroso análi
"s
sis fáctico y normatiyo, y quZ etlas sean motivadas de manera específ.ea y suficienfe"
(§ 3/17 del
Acuerdo pienano N. 7-20-09lCJ-1 l6 en el V Pieno Jurisdiccional de ias Salas Penales Permanente
y Transitorias, publicado el 08/01/2010).

§-
Fir¡es de [a pena y Enedida§ de segurüdad
La pena tiene función prevetrtiva, protectora y resocializadora. Las medidas de
seguridad persiguen fines de curación, tutela y rehabilitación'

NORMAS CONCORDANTES
c: art. 139 incs.2t), 22); CEP: arx. II, Ifa w,3; DLIDH: art. 5; CA-DH: art. 5 incs.2),6); PIDCP: art.
1 incs. l),3); CNA: art. I9l

DOCTRINA

ffiffiffi Fines de Ia pena y fines de Ias medidas de seguridad'

Fines de Ia pena: ROXIN, C. (1997). Derecho Penal / Parte General. Traducción


dela2' edición alemana y notas por Diego Manuel LuzónPeña, M. Díazy García Con-
lledo y Javier de Vicente Remesal. Civit¿s. Madrid. 7164, p. 168. "El fin de la pena solo
puede ser de tipo preventivo. Puesto que las noñnas penales están justificadas cuando
iienden a ta protección de ia libertad individual y a un orden social q-ue esfá a zu servicio
(...). De elloresulta además que la prevención especial y la prevención general deben fi-
guiar conjuntamente como fines de la pena. Puesto que los hechos delictivos deben ser
evitados tanto a kavés de la influencia sobre el particular como sobre la colectividad, am-
bos medios se subordinan al fi¡ último al que se extienden y son iguaknente legítimos"'
Fines de la pena y de las medidas de seguridad: ROXIN, C. (1997). Derecho
penal / parte General. Traducción de la2" edición alemana y notas por Diego Manuei
Luzón peña, M. Díaz y García Coniledo y Javier de Vicente Remesal' Civitas' Madrid-
§ i/55, p. lO4. "El fin de las medidas
de seguridad es, por tanto, de tipo preventivo. Dentro
del mismo su cometido primario es en tocio caso preventivo especial, porque con la ayuda
de la medida de seguridad se trata de evitar futuros actos delictivos del afectado por ella"'
rfrul,o pnsrü',lrNAR

Fines de las medidas de seguridad: MIR PUIG, S. (2002). Derecho Penal / Parte
General.6'ed. Reppertor. Barcelona. §l/l2y 13, p. 53. "Las medidas de seguridad no su-
ponen laaarcnazade un mal para el caso de que se someta rm delito, sino un tratamiento
dirigido a evitar que un sujeto peügroso llegue a cometerlo. Mientras que la pena se in-
flige por un delito cometido, la medida de seguridad se impone como medio de evitarlo.
Por ejemplo, la ley impone determinadas medidas tendentes a la deshabituación de dro-
gadictos que maniñ.esten tendencia a delinquir (...) las medidas de seguridad no suponen
la comisión de un delito previo, sino el peligro de un delito, futuro"'
Fines de las medidas de seguridad: GONZÁLEZ RUS, J. J. (i999). "Comenta-
rio al articulo 9". En: Comentarios al Código Penal. Edersa. Madri{ pp. 237-238. "1-a
peligrosidad criminal se constituye en el fr¡ndamento de cualquier medida de seguridad.
Tal principio entiende a la peügrosidad como pronóstico de comportamiento futuro que
revele Ia probabilidad de comisión de nuevos delitos, 1o que debe deducirse del hecho y
de las circunstancias personales del sujeto. Con esta definición se superan las ambigiie-
dades del concepto de peligrosidad social (entendido como la probabilidad de comisión
de hechos sociales)".

JURISPRUDENCIA

§@ Fines prevenüvos, protectores y resocializadores de la pena /Ftnes de la pena del


artículo D( del CP vs, flnes de la teoría de la pena i Fines resocializadores de la
pena ys. pena de cadena perpetua / Fundamento de Ia imposició¡ de una medida
de seguridad.

1. Fines prevenfivos, protectores y resocializadores de la peno: "La pena tiene fimción pre-
ventiva, proiectora y resocializadora, como lo prevé el artícalo noveno del Titulo Preliminar del
Código Penal, teniendo en cuenta que la prevención tanto positiva como negativa es Proatar que
el condenado se iruerte al seno de la sociedad, como el de proteger a la sociedad inutilbando al
penado; todo ello, en concordancia con el inciso 22 del artícalo i,39 de la Constitución Politica
que establece que el régimen penitenciario tiene por objeto la reeducación, rehabilitación y rei4-
corporación delpenado a la sociedad" (R. N. N" 29G2004, Lambayeque. En: AVALOS RODRI-
GUEZ, C. / ROBLES BRICEÑO, M. (2005). "Modemas tendencias dogmáticas en la jurispruden-
cia peual de la Corte Suprema". Er:: Dülogo con la Jurbprudencia. Gacetalt¡rídica. Lima" p. 88).

2. Fines de la pena del artículo D{ del CP vs. fines de b tcoría de la pena: "Es importante
señalar que las teorías de la pena son Wntos de vista que intentan aplicar racionalmente la ais'
tencia del Derecho Penal, que permite que unos ciudadanos (os jueces) en nombte de la socie-
dad, causen a sus semejantes el daño o mal que supone el sufrimiento de la pena, teniendo dicha
teoría como función la sistematización y racionatización de la pena. Ahora bien, aisten varias
teorías que tratan este tema, a sabeti las tesis absolutas, las preventivas y las de launión, siendo
esta uhtimas las gue desarrollan un punto de vista intermedio, procarando artictiar las ideas de
catpabitidady deprevenciónpara el logro deuna peno que resulte, a un mismo tiempo, justay útil.
Estas incilenfundamentalmente de manera práctica en el tema de los criterios que se deben tener
en caenta para ílevar a cabo la individualización de la pena, es decir, para determinar dentro del
marco legal, la pern concreta que debe imponerse al autor de un determinado delito. Esta teoría
de la unión, a sa vez adopta dos versiones diferentes, según se dé primacía a las uigencias de la

60
T1TULO PRELIMINAR

justicia o de la prevención en caso de confiicto entre ambas, a saber, la leorío de la unión qditi'
va, caracierboáo porqre da prioridari a las exigencias de lajusticia sobre las de prevención, y la
otra, la teoría de la unión dialéctica, que por el contario da prioridad a ias exigencias de la pre-
vención sobre las de la justicia. Nos adscribimos ahora a la teoría de la unión aditiva, por lo cual
partiremos
-en
de considerar que, en el marco de la pena legalmente establecida, ei juez ha de busc.al,
primer lugati un nueva marco; el de la pena jusfa, e-tlo es la pena adecuada a la gravedad de
laZulpabilidad del autor o adecuada al mal uso de su liberÍad. Dentro de ese marco, ett segundo
Íérmino eljuez podrá moyerse libremente alendiendo a las exigencias de la prevencióny elegir la
pena útil para ese autor concreto. E! principio de culpabilidad iuega así una función de garantía
'comofundamento
de la peno ya que la única pena lícita serío aquella que resuba adecuada a la
g7*idod a" h cutpabitídad áet iutor" G*p,Ñ" 019-2002-SPE/Ós¡t. Eo' BARANDIARÁN, R
- NOI-6SCO, J. (2006). Jurisprudencia penal generada en el subsistema anticorrupciór?. Tomo
II. Palestra. Lima, pp. 848-849).
3. Fines resocializ,adores de la pena vs. pena de cadena perpelua: " Si bien la pena estable-
cida para eJ delito es la de cadena perpetua, el juzgador ha de tener en cuenla. para aplicar ia
peni,
'los
lafinalidad resocializadora de esfa según la legtslación naqiorya! e.infernacional referida a
dereihos humanos, así como el prinapio de proporcionalidad. Habiéndose ac¡editado la res-
ponsabilidad del inculpatio, procede establecerse un traÍamienlo terapéutico, adicional a la pena,
'parafacilitar
su readaptación el cual requiere de un examen médico o psicológico previo" @xp'
ñ. zé¡-ss, Lima.eC-ADEMIADE LAMAGISTRATIJRA. Serie de Jurisprudencia, p. 107).
4. Funilamento de la imposición de una medida de seguriilad: "La medida de seguridad se
aplica anie unpronóstico de peligrosidadposdelictual con lafinalidad que el sujeto no incun'a en
tá com*ión dá nuevos delitos, disponiéndose esta medida en aÍención al principio de necesiáad,
basado en la peligrosidad comofactor determinante para su aplicación; siendo dicha peligrosi-
dad un pronóificá que se efecniá en atención al delito cometido, su modalidad de eiecución y a la
eraluación ps icológica del agente " (Exp' N" 526'98, Lima).

S. Funilamento de lo imposición de uila ¡nedilta de seguriilail: "Las medidas de segu:ridad


constituyen una de las dos posibles vías de reacción del ordenamiento iurídieo-penal contra los
hechos bntijurídicos; el o¡á es la pena, sanción alyos presupuestos de imposición son la antijuri-
cidad det iecho cometido y la catpabilidad (responsabiliáad personal) del sujeto agente del mis-
mo. En el caso de las medidas de seguridad, se requiere que, ademas de la comisión de un hecho
antijurídico, se dé un elemmtb patológico quefundamente la atuencia de responsabilidad per¡o-
nal'del sujeto por el hecho. Dichofactor patológico debe haber sido determinante de la comisión
del hechá y ademas, sobre su base ha de ser posibleformular unjuigig de pronóstico de peligro-
sidad, esn es de previsibitidad de la comisión de nuevos hechos delictivos en el futuro" (Exp.
l:{ 4749-99 "C", Lima).
§-
Sujeeión de las leyes Penales e§peeiale§ a los
principios y reElas del Código Penal
Las normas generales de este Cédigo §otr aplicables a los hechos punibles pre-
üstos en leyes especiales.

h¡ORMAS GONGORDANTES
CP: art. 440; CC: art. IX; LOP.I: arts. 4' 10,24
TiTTILo PRELIMN.¡AR

DOCTRINA

ffi Ap[cación obligatoria de los principios que consagra el Cóügo Penal a otros
ámbitos del sistema puniüvo.

Aplicación obügatoria de los principios que consagra el Código Penal a otros


ámbitos del sistema punitivo: GARCÍA CAVERO, P. (2004). "Aplicación supleto-
ria de la pafe general a las leyes penales especiales". Er: Código Penal comentado.
Tomo I. Gaceta Juridica. Lima, p. 257. "En el artículo X del Título Prelimin¿¡ del Có-
digo Penal se ha incorporado una pauta interpretativa que permite a los jueces penales
aplicar ios criterios establecidos en las normas generales del Código Penal a las leyes
penales especiales. No se tata, por tauto, de un principio o método interpretativo ge-
neral o específico del Derecho Penal, si¡o de una consecuencia lógica de la naturaleza
penal de los tipos penales contenidos en leyes especiales, a pesar de encontrarse regu-
lados fuera del Código Penal".
Aplicaeión obligatoria de los principios que consagra el Cóügo Penal a otros
ámbitos del sistema punitivo: CORTES BECHIARELLI, E. (1999). "Comentario al
*(...) ha moska-
artículo 9".F;n:'Comentarios al Código Penal. Edersa. Madrid, p.346.
do su especial celo por declarar las garantias penales y de apiicación de la ley penal (que
vertebran mediante sus nueve artículos del Título Prelimin¿¡ de su texto), hasta el punto
de bacerlas extensivas, expresamente a los delitos y faltas que se castigan mediante el re-
curso a las leyes especiales (...) De esta forma, el legislador no quiere dejar huérfanas de
estas cautelas a las disposiciones penales que se vienen en denomi¡ar especiales, y que
han sido defi¡idas por Ia doctrina como aquellas que estableciendo penas para un hecho,
no se hallan incorporadas al Código Penal común".
Apücación obügatoria de los principios que consagra el Córrigo Penal a otros
ámbitos del sistema punitivo: PEÑA CABRERA, R. (1999). Esndio programático de
la parte general. 3' ed., Limq p. 1 10. "La aplicación extensiva del Título Preliminar se
refiere a las leyes penales especiales a expedirse, recomendaudo que se sujeten a los prin-
cipios generales de la Parte General.del Código Penal, pues esta es la fuente emanada y
auspiciosa del desarrolio de las instituciones penales. EI caÉcter de nonrra rectora hace
inviable toda pugna conta el contenido específico del artículo X del Título Prelimina¡.
Es tal la tascendencia de la inclusión de este Título Preliminar que los principios en él
incorporados deben extenderse, siempre que no se opongan a Io dispuesto allí, a las Ie-
yes que regulan meras m¡.sgresiones administrativas de competencia de órganos admi-
nistrativos en cuatrto son expresión de la potestad saucionadora del Estado (...), y eilo es
ineludible si se quiere salvaguardar la seguridadjurídica".

JURISPRUDENCIA

ffiE Supletoriedad vi¡culante de las garantías del TÍtulo Preliminar del CP.

52
TÍTULO PRELIMNAR

1. Supletoriedad vinculante de las garantías del Título Prelitninar del CP: "Para efectos
de la graduación de la pena, es menesler precisa¡' lafunción preventiva, protectora y resociali-
zadora de la pena, y en virtud del principio de proporcionalidad y racionaliriad de la pena, esía
prima respecto de las disposiciones conÍenidas en leyes especiales, conforme a lo dispuesto en los
numerales VII, A y X de! Titulo Preliminar del Código Penal.

Se debe ser coherente con lafinalidad teleológica ya que la pena sirve para la reinserción
social del acusado que es en definitiva lo que se prefende, ello acorde con io dispuesto en el ar-
tículo ciento treinta y nueve, inciso veintidós de la Constitucion Política del Esndo que estable-
ce que ei régimen penitenciario tiene por objeto la reeducación, rehabiiitación y reincorporación
ciel penadc a la sociedad " (Segunda Saia Penal, Exp. No 232-200A, Co¡o Norte de Lima. Esn-
dio de los Principios Generales del Título Prelirninar del Código Penal. Gráfica Suárez, p. B$.
R-

6-'t
ilEfurM FrE§BTErffi
PARTE GETERAt
a
EIBR.O PRIIVIERG
PARTE GENERA,L

TTTUT,O T
DE E,A EEY PENA§.,
cepÉg"tig,o ¡
,&PLI c.acn óro pspacsa§,

Frineipio de territorialidad
La Ley Penal peruana se aplica a todo el que comete un hecho punible en el territo-
rio de la República, salvo las excepciones contenidas en el Derecho Internacional.
También se aplica a los hechos punibles cometidos en:
1. Las naves o aeronaves nacionales públicas, en donde se encuentren; y,
2. Las naves o aeronaves nacionales privadas. que se encuentren en alta mar
o en espacio aéreo donde ningún Estado eierza soberanía.

NORMAS CONGORDANTES
C: arts. 44, 54; C ite PP: art. 193; CEP: art. WI; Ley 27261: art. 6

DOCTRINA

ffi Contenido y carácter vinculante del principio de territorialidad / Principio de


territorialidad: La soberania estatal como fundamento / Principio del pabellón.

Contenido y carácter vinculante del principio de territorialidad: \¡ILLA STE[N,


J. (1998). Derecho Penal / Parte General. Editorial San Marcos. Lima, pp. 141-142.
"Conforme a est€ principio, propio además de los Estados liberales modentos, la ley pe-
nal peruana es aplicable a todos los delitos cometidos en el territorio nacional sea cual
fuere la nacionaiidad del autor y sus partícipes y sin tomar en cuenta la nacionalidad del
titular del bien jurídico tutelado. (,..) Ei fundamento de este principio es político pues
se trata de expresión de Ia soberania o jus impet'ium del Estado sobre su territorio (...)".

Frincipio de territorialidad: La soberanía estatal como fundamento. NOEL


COSTAL. M. I BUTELER, E. (2002). "Ámbitos de vaiidez de la ley peual". En:

67
DE LALEYPENAI

LascaDo, C. (Director). Derecho Penal / Parte General. Advocatus. Córdova, p. 218.


"Según este criterio, es válida la ley penal del lugar donde se comete el delito. No in-
teresa dónde deba producir sus efectos, ni la nacionalidad de su autor o del sujeto pa-
sivo. Su origen moderno se encuentra en las ideas liberales de [a Revolución france-
sa y como hemos dicho, constituye la columna vertebral en nuestro sistema positivo
vigente. El fuadamento de este poshrlado descansa eD que, siendo la potestad esta-
tal de castigar una indiscutible manifestación de la soberanía del Estado, también 1o
es su imperio dento del territorio que conforma ss¿ rrnid¿d política. En efecto, sería
inadmisible que un Estado se desentendiera de la represión de hechos criminales ocu-
rridos dentro de sujurisdicción territorial y eilos quedarán impunes o sujetos aljuzga-
paiento por parte de un Estado extranjero".

Principio del pabellón: JESCHECK, H. / WEIGEND, T. (2002). Tratado de


Derecho Penal / Parte General. Tradussión de la 5" edición por M. Olmedo y Carde-
nete. Editorial Comares. Granada. §18 Iy2, pp. 179-180. "Cercano al de territoriali-
dad se encuentra el principio de pabellón (teoría de la ' territoire flottant'). Según este
principio el Estado, cuyo pabellón enarbolado legítimamente por un buque de mar o
barco fluvial o bajo el cual está registrada una aeronave, puede someter a su poder
punitivo las acciones cometidas a bordo del barco o de la aeronave, aun cuando el he-
cho ha sido cometido por un extranjero o este atravesando o sobrevolando territorio
no nacional o altamar",

JURISPRUDENCIA

ry#ffiil Supremacfa del principio de territorialidad por encima del principio de extra-
territorialidad (principio real o de defensa) cuando se trata de delitos de acción
privada.

1. Supremacía det principio de territorialidad por encima det principio de &raterriforia-


Iidad (principio real o de defensa) cuando se lraia de delitos ile accün privada: "Si bien en el
artícwlo 1 del Código Penal se encuentra también comprendido, odemas del principio territo-
rtal, el denominado principio real o de defensa, se excluye la aplicación de estos últimos en los
casos en que el bienjurídico Jesionado comprende solo intereses individuales. Los delitos con-
tra el honor deben serjuzgados por los tribunales del lugar en donde ocurrió la primera divul-
gación que comporta la exteriorización requerida para que se configure tal ilícito, y si el hecho
se cometió en el extranjero, lajusticia de nuestro país es incompelente para entender en el caso.
Queda, entonces, fuera de la jurisdicción territorial argentina el hecho, cuyos términos ofensi-
vos fueron conocidos por un jua atranjero, si el bien lesionado solo comprende intereses indi-
viduales, ya que lo contrario serío desconocer la soberania de los otros Estados en la aplicación
de su ordm jurídico, mbime tratándose de delitos contra el honor en que no hay ning)n interés
nacional que reguiera especial protección" (Crimara Nacional de Apelaciones en io Criminal y
Correccional de la Capital Federal Sala i del 2710611980. En: ZAFFARONI, E. / BAIGúN, D.
(2002). Código Penal. Hammu¡abi. Buenos Aires, p. 32).

A_

68
APLICACION ESPACiAL

Frincipio de exhaterritorialidaü principio real


o de defensa y prineipio de personalidad activa
Y Pa§ivae)
La Ley Penal peruana se aplica a todo delito cometido en el extranjero,
cuando:
1. El agente es funcionario o sen'idor público en desempeño de su cargo;
2. Atenta contra la seguridad o Ia tranquilidad pública o se traten de conduc-
tas tipiñcadas como lavado de activos, siempre que produzcan sus efectos
en el territorio de la República;
3. dgravia al Estado y la defensa nacional; a los Poderes del Estado y el orden
constitucional o ai orden monetario;
4. Es perpetrado contra peruano o por peruano -v el delito esté preüsto como
susceptible de extradición según Ia ley peruana, siempre que sea punible
también en el Estado en gue se cometió y el agente ingresa de cualquier ma-
nera al territorio de la República;
5. EI Perír está obligado a reprimir conforme a tratados internacionales.

TEXTO ORIGINAL:
Artículo 2.- La Le,v Penal peruana se aplica a todo delito cometido en el utranjero,
cuando:
I. El agente funcionario o servidor público en desempeño de su cargo;
es

. 2. Atenta contra la seguridad o la tranquilidad públicas, siempre que produzca sus


efectos en el territorio de la RePública;
3. Agravia al Estado y la defensa nacional; a los Poderu del Estado y el orden cons-
titucional o al orden monetario;
4. Es perpetrado contra peruano o por peruano y el delito está previsto como fi$cer-
tibte de extradición según lo Ley petzana, siempre que sea puníble remble¡ e. e.
Esfado en que se cometió y el agenÍe ingresa de caalquier manera a: tos.:cnc d¿
la República; y,
5. El Peru está obligado a reprimir conforme a tratados inter-naciona¡es

MODIFIGAGIONES AL TEXTO ORIGTNAL:

2210712007.
(ller texto vigente)

(2) A¡tículo vigente conforme a la modificació¡ realizada oo: :l a:¡culc I e, k:=: -g¡s '-:: -r- ill
del 22lAi i2O07 .

69
DE LA LEY PENAL

NORMAS CONGORDANTES
C: arts.37,39; CP: úts.376,376-A,377, 380,381,382,384,387,388,391,393,394, i97,399,401;
C dc PP: arts; 6, 7, 8, 193; Ley 24710: art" 4; Ley 26574: arts.2,3, 4, 6,7,8, 9, 10, I1; DS 00d97-IN:
arts. 4, 8, I 6, 27 y 28

DOCTRINA

ffi Principio real o de defensa Artículo 2, incisos 2 y 3 / Principio de personalidad.


Artfculo 2, incisos I y 4.

Principio real o de defensa. Artículo 2, incisos 2 y 3: BUSTOS RAMÍREZ, J.


(2004). Derecho Penal / Parte General. Tomo I. Ara Editores. Lima, p' 605. vPrincipio
real o de defensa o de protección: Conforme a este principio se aplica Ia ley del Estado
respecto de todos los hechos dirigidos conta sus intereses, sin consideración a naciora-
lidad y el lugar donde hayan sido realizados".
Principio real o de defensa. Ardculo 2, incisos 2 y 3: CEREZO MIR, J. (1996).
*El
Curso de Derecho Penal español / Porte General. Tomo L Tecnos. Madri{ p.204.
principio real, de defensa o de protección de intereses permite aI Estado castigar los deli-
tos cometidos en el exhnjero, con iudependencia de que su autor sea nacional o extan-
jero, cuando lesionen sus intereses. Este principio suele intoducirse en las legislaciones,
como complementario del de territoriaiidad para castigar únicamente los delitos come-
tidos en el extranjero que lesionen intereses del Estado que se consideren esenciales".
Principio personalidad. Artículo 2, incisos I y 4: VILLA STEIN, J. (1998). De-
*Ei principio de perso-
recho Penal / Parte General. Editorial San Marcos. Limq p. 145.
nalidad activa se da cuando por ser peruano el autor del delito, se le apiica la ley perua-
na en aplicación del artículo 2 inciso 4 del CP, pero a condición que se dé la doble incri-
minacióa, por ser deüctivo el acto en ambos países y, además, es requisito que el delito
cometido por pen¡ano en el extanjero sea pasible de extradición, lo que supone que no
se tata de delitos políticos, militares, ni perseguibles a instancia de parte, ni los deiitos
conEa la religión o la prensa".

JURISPRUDENCIA

ffiffiF Apücación del principio real o de defensa / Doble incriminación-

1. Aplicacün del prtncipio real o de defensa: "Se alega la incompetencia de la emplazada


Sala Penal Especial para emitir jtronunciamiento con relación al delito de suministro de armas,
prcvisto en el artículo 279 del Código Pmal, por ctanto, tralándose de un delito contra la Segu-
ridad Pública -hecho ilícito que se habría producido en territorio colombiano-, resulta aplicable
la normativa especial; en este caso, lo previsto en el artículo 6 de la Lq de Aeronáutica Civil,
N' 24882. Este argamento legal no resulta valedero para cuesfionar la legitimidad de la compe-
tencia de la Sala Penal, sino, antes bien, dichanorma prevé una excepción al principio de Pabe-
llón (por el cttal rigen las lqtes del Estado respecto de la matríc-ula de la aeronave) en el sentido
de qae, aun cttando se trate de delitos cometüos a bordo de una aeronave civil extranjera en tntelo
APLICAC¡ÓN ESPACIAL

sobrc territorio peruano, ei caso se somelerá a las lqtes y tribunales nacionales cuando se afecte
la seguridad o el orden público de la República. Análogamente, el artículo 6 del Código de Pro-
cedimientos Penales y el artíctlo 2, inciso 4 del Código Penal vigente, prescriben que el peruano
que fuera del territorio de la República haya cometido un delito penado por la ley nacional y por
la del país en gue se peryetró puede serjuzgado a su regreso en el Perú" (Sentencia del Tribunai
Constitucional de|10/07 /20C2, Exp. N" 518-2002-HC flCl,Lima.En'. Jurisprudencia penal (2003).
Tomo I. Editora Normas Legales. Trujillo, p. 39).

2, Doble incriminación: "Los mencionados hechos lambién se encuentran sancionados


en nuestro ordenamiento legal; que, habiéndose cumplido con los requisitos establecidos en la
1e1,, de conformidad con el Tratado de Extradición suscrito entre la República del Peru y los
Estados (Jnidos de Norteamérica, en aplicación del principio de reciprocidad declarado por
ambas naciones, dictatninaron que se declare procedente la extraCición" (Ejecutoria Supre-
ma dei 29/0311997, Exp. N" 02-97,Lima. En: CHOCANO, R' & VALLADOLID, V. (2002).
Jurisprudencia Penal. Jurista Editores. Lima, p.283).

§_
Frimeipio de representaeió¡¡
LaLey Penal peruana podrá ap[carse cuando, solicitada la extradición, no se
entregue al agente a la autoridad courpetente de un Estado extranjero.

NORMAS GONCORDANTES
C: arts. 2 inc. 20); 37; Ley 24710: art. 8; DS 0195-RE: arl I y ss'

DOCTRINA

ffi Exhadición: concepto / rmplicancias sustantivas y procesales.

Extradición: concepto: CUELLO CONTRERAS, J. (2002). El Derecho Penal es-


pañol / Parte General.3'ed. Dykinson. Madrid, p.272. "La extradición es un instituto de
Derecho Procesal porel que se regulan los requisitos que han de cumplirse para que España
solicite de un país extanjero la entega del autor de algún delito que, confomle al Derecho
intemo, le compete a ella juzgar (exkadición activa), o para que acceda a la extradición del
deli¡cuente reclamado porpaís exkanjero y que se encuentaenEspaña (extradición pasiva)".
Extradición: Concepto: MIR PUIG, S. (2002). Derecho Penal / Parte General.
6'ed. Reppertor. Barcelona. §1/12 y 13, p. 64. "(...) Es este un tema que afecta al Derecho
i¡ternacional público, puesto que se refiere a relaciones entre Estados. Aquí añadiremos úni-
camente que la extrariición es la única forma legal de poner a un sujeto que se halla en eI
extraqiero a disposición de los Tribunales españoles contra su voluntad --no cabsn vías de
hecho-, y que a su vez las normas reguladoras de la exkadición ñjan determinados limites".
Implicancias sustantivas y procesales: CEREZO MIR, J. (2004). Curso de Dere-
cho Penal español / Parte General.6" ed. Tomo I. Tecnos. Madrid, p.284. 'No se conce-
de ia ext¡adición si el detito ha sido o ya es objeto de enjuiciamiento en el Estado reque-
rido, en los casos que sea comPetente, con arreglo a sus leyes, parajuzgarlo (principio

/n
DE LA LEY PENAL

ne bis in idem).En el artículo 9 del Convenio Europeo de Extradición se excluye esta en


los casos en que hubiera recaído ya sentencia firme en el Estado requerido' Se declara
también, sin embargo, que podrá ser denegada la extradición 'si Ias autoridades compe-
tentes de ia parte requerida-hubieraD decidido no entablar persecución, o PoDer fin a los
procedimientos pendientes por el mismo o los mismos hechos"''

JURISPRUDENGIA

ffi Postergación de la extraüción cuando al atradictarus se le está apücando Ia ley


.peruana,

1. Posurgacün de Ia eÉradicün cuando ¿I extraüctarus s¿ I¿ está aplicando b ley per-ua-


na: "La strtición puede ser aptazada anando el straditado eshnierc procesado o cumplim'
do pefa, que en el caso de autai los solicitados vienm siendo procesados por el delito ( traftco.
li¡n ae d*g^ m agravio del Estad.a, en este país, por lo que la entrega de los extraditunu al
pab soliciulte debeáptazarse hasta despues de concluido el proceso o de atinguida la pena"
-(FnfSeNCHO
APARICIO, M. (2002). Jurbprudencia penal, ejecatorias suPremas y st4tuiores.
Jurista editores. Lima, p. 101).

Exe.epciones aI principio de exhateritorialidad


¡¿5 disposiciones eontenidas-§-
en el artículo 2, incisos 2r 3, 4 y 5, no se aplican:
1. Cuando se ha extinguido la acción penal conforme a una u otra legislacién;
2. Cuando se trata de delitos potíticos o hechos conexos con ellos; y'
3. Cuando el procesado ha sido absuelto en el extranjero o el condenado ha
cumplido la pena o está se halla prescrita o remitida.
Si el agente no ha cumplido totalmente la pena impuesta, puede renovarse el
proceso ante los tribunales de la República, pero se computará la parte de la
pena cumplida.

NORMAS CONCORDANTES
C: art. 37; CP: art. 78 al 91: Lcy 24710: ar7. I y ss; Lq 27261: art- 7

DOGTRINA

@Improcedencia de la extradición por violacién del principio ne bh in idem /


Improcedencia de la extraüción por extinción de la acción penal / Improcedencia
de la extradición por delito poUüco.

Improcedencia de la extradición por violacién del principio ne bis in i.dem:


CEF¡EZO MIR, J. QOA4). Curso de Derecho Penal espúol lParte Ger¡eral. 6u ed' Tomo I'
Tecnos. Madrid, p.284. 'No se concede la exftadición si el delito ha sido o es ya objeto
APLICACION ESPACIAL

de enjuiciamiento en el Estado requerido, en los casos en que sea competente, con arre-
glo a sus leyes. para juzgarlo (principio ne bis in idem) (...) Se declara también, si¡ em-
bargo, que podrá ser deoegada la extradición si las autoridades de la Parte requerida hu-
bieren decidido no entablarpersecución, o poner fin a los procedimientos pendientes por
el mismo o los mismos hechos".

trmprocedencia de la extradicién por extinción de la acción penal: REYNA


ALFARO, L. (2004) "Excepciones al principio de territorialidad". Enl. Código Penal
comentado. Tomo L Gaceta Jurídica. Lima, p. 304. "Si la acción penal se ha extin-
guido conforme a la legislación pen¡ana (artículos 78 y 79 del Código Penal: muerte,
prescripción, amnistía, cosa juzgada, desistimiento, transacción y por sentencia civil
ejecutoriada) carece de todo sentido que se invoque la aplicación extraterritorial de Ia
le¡l peruana, pues en el caso de considerarse elio posible, sería absolutamente firtil t¿l
declaración pues a partir justamente de esa aplicación ext¡aterritorial debería proce-
derse inmedlatamente a declararse extinguida 1a acción penal por el hecho cometido
en el extranjero".

Innprocedemcia de !a extradición por delito polÍtico: MI-ÑOZ CONDE, F. /


GARCÍAAn-ÁN, M. (2000). Derecho Penal / ParÍe General.4" ed. Tirant lo Bianch.
Valencia, p. 185. "El principio de no extradición por delitos politicos es uno de los que
en mayor medida expresa los amplios márgenes de decisión de los Estados en esta ma-
teria. Pese a la existencia de diversas concepciones (objetiva, subjetiva y mixta), difi-
cihnente puede hablarse de un concepto claro y unívoco de cielito político, sometido a
parámetros jurídicos. Y probablemente ahí radique una contradicción que impide de-
limitar la situación que se pretende definir: el delito político es sobre todo, y valga la
redundancia, un delito político, cuya aplicación por los Estados depende, obviamente,
de ias propias características del régimen que ios gobierne".

§-
Frincipio de ubieuidad
El lugar de comisión de un delito es aquel en etr cual el autor o partícipe ha acfuado
u omitido la obligación de actuar o en el que se produeen sus efectos.

NORMAS GONGORDAhSTES
C: art. 54: C de PP: arts. 19, 20

DOGTR¡¡{A

ffi Equiparación valorativa de acción y resultado tTeoría adoptada por el Código


Penal peruano.

Equiparación valorativa de acción y resultado: JESCHECK. H. i WEIGEND,


T. (2002). Tt'afada de Derecho Penal / Paríe General. Traducción de la 5" edición por M.
Olmedo y Cardenete. Editorial Comares^ Granada. § 18 IV/1, p. 190. "Lapregunta reiativa

73
DE LALEY PENAL

a qué elemento determinaba el lugar de comisión del delito fue objeto de una larga dispu-
ta teórica (...). Pero se ha convertido en dominante la teoría de la ubicuidad- Esta última
considera como lugar del hecho tanto aquel donde se desa:rolla la acción como también
aQuel otro en el que deüene el resultado. De este modo se hace una equiparación valo'
rativa entre rrna y otro para el conteuido criminal del hecho y a la ausencia de lagunas en
ia apiicación del principio de territoriaüd¿d".
Equiparación valorativa de acción y resultado: BACIGALUPO, E. (1997). Prin-
cipios áel Derecho Penal / Pane General.4' ed,. AKN-IIURE. Maddd' p' 116' "En la
actualidad puede considerarse dsrninante la teoría de Ia ubicuidad. Según ella el deüto
debe reputarse cometido tanto donde.se produce el resultado como allí donde se ha ejecu-
ta.do la acción. Frecursor de esta teoría ha sido sobre todo Binding. El fi¡ndamento teóri-
co de Ia teoría de la ubicuidad reside en la unidad que constituyen, típicamente conside-
rados, la acción y eI resultado, 1o que impediría su separación y colsideración aislada".
Teoría adoptada por el código Penal peruano (comentario): SALAZAR
SÁNCHEZ, N. "A nivel teórico existen tres plantearnientos acerca del lugar donde se
realiz.ael delito: El primer planteamiento (teoría de la acción) está orientado a cousiderar
que el lugar donde se comete el deüto es aquel donde el zujeto ha realizado la acción- La
segunda teoría (teoria del resultado) postula Ia tesis que el lugar donde se comete el deli-
to es aquel donde se producen los efectos. La tercera teoría (teoría mixta) se inclina por
considera¡ que el lugar donde se comete el deüto está consütuido por el lugar donde se
realizala acción o por el lugar clonde se lleva a cabo el resultado. Es decir para la teoría
mixt4 el lugar de comisión del delito no se circunscribe úricamente al espacio donde se
realizala acción o el resultado, sinoque cualquiera de los dos lugares puede considerarse
como escenario de la comisión del hecho deüctivo. En 1o que se refiere a nuesto Código
.

Penal, debemos señalar que este se inclina por la teoría mixta".

JURISPRUDEITG¡A

E§ffiE* ubicuidad restricüv¿

1. Llbicuidad restrictiva: "Es de interpretar el artículo cinco del Código Penal, asumien-
do una concepción de ubicaidad restrictiva, en cuya virtud elfactor decisivo a tomar en caento
estriba qri, al menos, uno de las elementos constitutivos del delito, parcial o absolutammte,
"n
sea ejecutado en un ambito tenitorial concreto, sin que se iome en cuenta los actos preparato'
rios y los actos posteriores a la consumación del delito, o también que el resultado típico .-no
el extra típico ni otros,efectos- se produzca en un territorio determinado" (R.N. N" 2448-2005-
Lima. GACETA JURÍDiC A- Código Penal digital. Lima,2014).

§--

74
APLICACIÓN TEMPORAL

caBirwo n
aPrrcacróru rnlrroRAl

Tempets regit a etwm. Retroaetividad favorable


La Ley Penal aplicable es la vigente en el monnento de la comisión del hecho pu-
nible. No obstante, se aplicará la más favorable al reo, en caso de conflicto en el
tiempo de leyes penales.
Si durante la ejecución de Ia sanciér¡ se dictare una ley más favorable al conde-
nado, etr juez sustituirá la sancién impuesta por la que corresponda, conforme
a !a nueva ley.

NORMAS COhCE@RDABS?ES
C: arts. 2 inc. 24) lit. d); 103, 139 inc. )1); C de PP: art. 300; CC: art. III, CEP: art. WII; DADH: art.
1l inc.2)

DOCTR¡h¡A

ffi Tempus regis actum / Retroactividad favorable / Conflicto de leyes penales en el


tiempo.

Tempus regis actumz SALAZAR SÁNCHEZ, N. (2004). "El principio de legalidad


en un Estado Democrático de Derecho /
Garantía del ciudadano frente a la a¡bitariedad
estatal". En Revista Peruana de Ciencias Penales. N'14. Idemsa. LimC pp. 531-532.
"(...) la ley gue se aplica a un comportamiento humano es la que está vigente durante Ia
realtzación de los hechos, de allí que se prohiba la aplicación retroactiva de todas las nor-
mas y en especial de las normas penales. El principio tempus regis actum es el que pone
término o Iímite temporal a la vigencia de Ia§ leyes es esta institución jwídica quien pone
fin a la retroactividad y ultraactividad de las normas, porque no permite que los hechos
cometidos durante la vigencia de una ley sean regulados bajo los cánones de otra noflna
que no tenía vigencia en el momento que ocurrieron los hechos.El tempus regis aclum es
válido para los supuestos en los que la acción se produce bajo el imperio de una ley y el
resultado bajo la vigencia de oka".

Retroactividad favorable: COBO DEL ROSAL, M. / VIVES ANTÓN, T. (1999).


"Comentario al artículo2".En COBO DELROSAL, M. (Director). Comentarios al Có-
digo.Penat de 1995. Edersa. Madrid, p.70."La retroactividad de laLeypenal solo podrá
tener lugar a través de la existencia de una Ley penal más favorable, esto es, estará inspi-
rada, necesariamente, en el principio de legalidad. De esta forma, se exigirá la presencia
de una disposición penal previa de naturaleza más grave, y la vigencia de una Ley penal
subsiguiente, de una Ley penal más benigna".

/3
DE LALEY PENA.L

Conflicto de leyes penales en el üempo: CUELLO CONTRERAS, J. (2002). El


Derecho Penal Español / Parte General.3" ed- Dikinson. Madri4 p-246. 'T-a nueva ley
rnás favorable no solo beneficia al reo sino que, además, muesEa que la valoración jurídica
del delito ha cambiado tambié1" por lo que sería injusto castigar con r¡na pena (o con pena
más grave) qu€ ya no conviene en el momento eD que debe imponerse".

JURT.'RUDEN'TA
El
§Ñffi Aplicación retroactiva de la tey m:is benigna (rena posterior más leve) / Irretroac-
tividad de hs,Ieyes penales desfavorables (rena posterior más grave) /Aplicación
retroactiva de Ia ley mrls benigna Qrena posterior más leve) / Principio de com-
binacién de leyes favorables / Prohibición dela lex tertia I Apltcacién retroactiva
de la ley más benigna (ausencia de agravantes en la nueva ley) / Improcedencia
de la readecuación típica (adecuación a una norrna más benigna) cuando no exis-
te una nueva norrna más benigua que regule el mismo supuesto / Combi¡ación
de leyes penales (voto mayorÍa) / Combinación de Ieyes penales (voto minoría) /
Situaciones concretas de retroacüüdad penal favorable.

I. Aplicacilín retroactiva d, la I"y más benigna (pena posterior más l^eve): "La sucesión de
leyes penales m el tiempo se ige por las exigencias del principio de legalidad y por el principio
de favorabilidadfrente a l¿ duda razonable sobre su dtcacia o alcance interpretativo. Estos cri-
terios rectores, plaumenté seguidos por la doc'trina penaly constitucional, resultot i.dóneos para
resolver el cofficto normativo que se presenta entre los párrafos finales de los artículos 46-8 del
Código Penal sobre reincidenciay 69 del Código Penal sobre cancelación de antecedentes pe-
nales por cumplimiento de la pena impuesta. No obstante, como lo han destacado los qertos,
'otra jua
en el qamen de lo favorabilidad de una lqt penal Jrente a el no debe limitarse a rea-
lizo un aruálisis meramente abstracto sino que él debe posesionarse dentro de la coorden¿dos
especfrcas del caso concreto que debe resolver" (Fund¡mento Jurídico 11 del Acuerdo Plenario
l.l" l-2008/CJ-ll6).
2. Aplicación retroactiva de ta tey más benigna (pena posturtor más leve): "Para efectos
de determinar la pena se debe tener presente la norma que eshmo vigente al momento en que se
suscitaron los hechos imputados; mtre junio de I 999 y agosto del 2000, se encontraba vigenle el
Decreto Legislativo N' 896, que elevó las penas en el caso de delitos agravados, sin embargo, me-
diante la Lq N" 27472 se deroga el decreto lqt antes mencionado, rebajándose lapena entre l0
y 15 años, para posterioirmente mediante Ley N" 27507, agravar nuevamente las mismas estando
al principio de combinación de las penas debe aplicarse lo mas favorable para el reo, esto es, la
pena prevista ett la norma antes acotada a efectos de rebojar prudencialmente la pena impuesta"
(R N. N" 1069-2003, Tacna. En: CASTILLO ALVA, J. (2006). Jurisprudencia penal. Sentencias
de la Corte Suprema de Justicia de la Repúblic¿. Tbmo IIL Grijley. Lima, p. 120).

3. Irretroactividad de las leyes penales desfavorables (pena posteriar más grave): "Es un
axiomajurídico, elevado entre nosotros al rango de garantía constitucional, el de irretroactivi-
dad de la ley mas gravosa para el imputado, y es más gravosa la ley que varía en perjuicio de
este, el régimen de la reincidencia, por los efectos derivados de esta circrnstancia erigidos en
agravante de la penalidad" (Tribuual Supremo de Córdoba, Sala eu lo Criminal y Correccio-
nal del 29/1011970. En: ZAFFARONI, E. / BAiGI-IN, D. (2002). Código Penal.Harnmvrabi.
Buenos,{,ires, p. 33).

76
APLICACION TEMPORAL

4. Aplicación retroactiva de la ley más benigna (pena posterior más leve):"El principio de
retroactividad, previsto en el artíanlo 6 del Código Penal, nace comofinalidad del ius punencii
para la aplicación de la ley más benigna, a mérito de ello se estará a lo mas favorable al reo; bajo
este criterio se tiene que a ias recurrentes, se les condenó a 25 años de peno privative de libertad
por ia comisión de los delitos de trqfrco ilíciro de drogas y contra la fe pública, posteriorrnente a
lo anotado, se puso en vigeniia lo Ley N" 28002 a trovés de la cual se redujo la penalidad en el
caso especffico del primero de los ilícitos penales anotados; por lo que siendo así es raonable y
viable que se les redwca las sanciones impuestas" CExp.N" 421-2004, Lima. En: CASTILLO
ALVA, J. (2006). Jurisprudencia penal. Sentencias de la Corte Suprema de Justicia de la Repú-
blica.Tomo IIL Grijley. Lima, p. 311).
5. Principio de combinación de leyes favorables: "El principio del tempus regit actum se
encuentra asoeiado al principio de combinación, favorabilidad y retroacfividad bmigna de la lqt
penal masfavorable al procesado, en caso de confiicto rie ieyes, prescriÍo en el ortículo sexto de
nuestro Código Penal vigente; implicando la aplicación de la le1, mas benigna al procesado y la
del momento de ocurridos los hechos" (k N.l'{" 10-2001, Lima. En: ROJAS VARGAS. F. (2005).
Jurisprudencia penal comentada. Tomo IL ldemsa. Lima, p. 125).

6. Retroacti»idad favorabk: ".Se liene que en la fecha que oanrrieron los hechos, eslos se
enctadraban en el artículo ciento ochenta y nueve del Código Penal, modificado por el Decrefo
Legislativo ochocientos noventa y seis, gue sancionaba el ilícito con pma pri'vativa de libertad
no menor de quince ni mqtor de veinticinco, posleriormente dicha norrna es modificada, encon-
trándose dicha conducta sancionada con perw privativa de libertad no menor de die, ni mayor de
veinte años, por lo que resuha de aplicación del caso de autos la segunda norma legal, en aten-
ción a la garantía señalada tanto en la Constihtción como el numeral suto del Código Penal; que
prescribe que en caso de conficto en el tiempo de lqtes penales, se aplicará lo mas favorable al
reo " @jecutoria Suprema del 04/12/2001, Exp. N' I 719-2001 , Lima).

7. Prohibición de lalextertta: "Conforme a lo dispuesto en el artíanlo 23 del CP no será


castigado ningún delito nifalta con pena que no se halle establecido en la Ley anterior a su per-
petración. De manera que este articalo corsagra el principio de legalidad en el conocido doble
aspecto de predeterminación de la pena e irretroactividad de las lEtes penales, con la única q-
cepción contenida en el artícalo 24 de que será aplieable la legislación vigente caando se vaya
a dictar sentencia, aunque sea posterior a lafecha de comisión del delito si este resulta mas fa-
vorable pora el reo (...). Por lo apuesto, es menester hacer un damen comparativo entre una y
otra legislación para aplicar la más reciente o en vigor, tan solo cttando favorazco al reo, qatnen
comparativo que ha de realizase atendiendo al conjunfo de una y otra normativa (...) " (Senteucia
del Tribunal Supremo español del19104/1989. En: CONDE PUMPIDO FERREIRO, C. (L997)
Código Penal / Doctrinay Jurisprudencia.Editoial Tiiüum. Madri{ p. 332).

8. Aplicación retroactiva de la ley más benigna (ausencia de agravantes en ls nueea


lq): "Que el inciso primero del artícalo 297 del Código Penal establecía como una de las
agravantes, que el hecho haya sido cometido por dos o más personas o que el agente inte-
gre una organización destinada al tráfico ilícito de drogas, rainbién lo es que, a! promulgarse
la Lq, número 26223 publicada el 2l de agosto del año en curso, esta ha modificado el nu-
meral anteriormente referído y en ninguno de los incisos que contiene, ha contemplado dicha
circunstancia como agravante; que el artículo sexto del Código Penal vigente sefiala que en
caso de confiicto en el tiempo de lqes penales se aplicará lo mas favorable al reo, que siendo
esto así, el hecho imputado a los acusados se encuentra previsto en el ortícalo 296 del Código
sustantivo aludido" @'xp.N" 1297-93. En: Gaceta Jurídica, (1997). Especial de Derecho Penal.
Tomo 49. Diciembre. Lima, p. 68).'

77
DE LALEY PENAL

9. Improcedencia de la readecuacün tipica (ad.ecuacün a una norma mtis benigna) cuando


no sistc ana nu¿1ta norma ¡ruís benigna que regule eI misma supaesto: "Qae sí bien en maleria
de aplicación en el tiempo de la lqt penal rige el principío de ret¡oactividad benigna, desarrollado
legalmenfe -tratmdose de cambios normativos- por el artícttlo 6 del Código Pmal, en el presen-
te caso, a*t cuando no se menciona qpresamente se aplicó la última norma esto es, la Lqt núme-
rp 28002, gue ya regía anndo se dictó h sentencia; que no está comprendido en el articalo ontes
iwocado la posibilidad de re*aminar una decisiónfnne afin de rectificar elfallo y modificar la
tipifuación que se efectuó a un supuesto normativo menos grave, pues ello afecta la cosa juzgada,
que solo por a,cepción puede alzarse cuando varía el supuesto de hecho de una norma penal o su
consecuenciajurídica --en el presente caso el supuesto de hecho del numeral 4 del artículo 297 del
Código Pmal no ha sido modifrcado por la Ley 28002-; que el ordenamiento procesal penal tam-
bim p*mite, en sede de jurisdicción penal ordinaria, rescindir una sentenciafvme de condena en
los stpuestos dela acción actraordinaria de revisión, que es ajeno al supuesto planteado por la re-
arrelrte; en consecuencia, no es ptocedente la solicind de adecuación de tipo penal y sttsfitueión
de pena intopilesta, por importar un tedamen de la prueba achtada afin de modifico el juicio de
subsunción que en su dia realizó el tribunal de inslancia y que ha devenido ftrme, sin que se ha,ra
prcducido un a(imbio normativo posterior más benigno tespecto a la tipificaciin del hecho" (R-N.
].1"2952-2005, Lima- En: SAN MARTIN CASTRO ,C. (2005).Jurisprudenciayprecedentepernl
vinct¿Iotte. Selección de ejecutorias de la Corte Suprema.Palest,z. Lim4 p. 201).

10. Combinacilín de leyes penales (voto mayoría): "Ninguna lqt tiene fuerza ni efecto re-
troactivo. Sin embargo, como acepción a este carácter irretrcactivo surge el principio corsag'a-
do en el segundo párrafo del artíanlo ciento tres de la Cowtitución Política que establece la re-
ttooctividad de la 'Lq Penal mas favorable al reo en caso de duda o de confliao entre leyes pe-
nales ', y que tácitamente desplaza a la regla tempus regit actue En igual sentido, el inciso once
del onículo ciento treinfay nueve de la norma normailme estatuye que 'es principio y derecho de
lafunciónjurisdiccional: La aplicación de la ley más favorable al procesado sn caso de duda o
de conflicto entre lqtes penales'. Asimismo, el mtíctlo seis del Código Penal prescribe que la ley
penal rylicable es la vigente en el momento de la comisión del hecho punible; emperc, se aplica-
rá la ruis favorable al reo, en caso de conficto en el tiempo de lqtes penales. Dicha disposición
es conda'con el principio constihtcional de la aplicación retroactiva de la Lqt en cuanto le sea
favorable al reo.
Bajo esas premisa legales puede extraerse del texto de los citados preceptos que la ley pe-
nal aplicable a una relaciónjurídico será la que se encuentre vigente ct¿ando sucedió /a quaestio
faúi --como regla general- o, en su defecto, la que se promulgue con posteriorídad siemPre que
sea más beneficiosa. Para establecer la mayor benignidad en la sucesión de lqtes aplicables o un
caso concreto -caando concurra mas de una ley desde el momento de ocarrido los hechos* debe
efectuarce uno comparación entre el contenido de los dispositivos que contengan y sobre ese mé-
rito decidirse por la que sea más favorable al reo. Sin embargo, también es posible que se pueda
ebgir de entre dos leyes penales sucesiva en el tiempo los preceptos mas favorables, en virtud
del 'principio de combinación' que pennite al juzgador poder establecer una mq)or benignidad
penal afavor del reo.

Es congruente con la finalidad esencial de favorabilidad que se pueda reconocer 4entro


de las lqes penale-s- los preceptos que más favorczcan al reo, pues si se autorba escoger entre
dos leyes distintas -íntegramente- m el tiempo, resulfa coherente y razonable que puedan com-
binose, para buscar un tratamiento mas fovorable al reo. Cabe enfatizar que con ello no se está
creando una tercera Ley oLexteftia, sino que se está efectivizando un proceso de integración de
norrnas mas favorables al reo, que no calisiona con los contenidos del prin.cipio de legalidad. Por
lo demás, esta concepción guarda concordancia con el principio de necesidad de la intervención

78
APLICAC]ON TEMPORAL

penal, porgue cuando se producen variaciones en los preceptos que integran las normas penales
y que_favorecen al reo, es svidente que el legislador ha estimado necesario regular --en sentido
benéfico- la intervención penal.

Por lo riemas, el legislador ha consagrado el 'principio de combinación'en la Exposición de


Motivos del Código Penal de mil novecientos noventa y uno, a cuyo efecto ha señalado que: 'En
acatamiento del artículo doscientos treinta y tres inciso siete de la Constitución Política (de mil
novecientos setenta y nueve), se prescribe la aplicación de lo ma favorable al reo en caso de con-
ficto en el tiempo de lqtes penales'(art. seis). De esta manera el Proyecto sustituye el principio de
la unidad de lqtes aplicable, yafuese la precedente, la subsecuente, o la intermedia, según conso-
gra el artícalo siete, del Cédigo Penal de mil novecientos veinticuatro, por el nuevo principio de
la combinación, que toma lo mas benigno que tenga cada una de las normas sucesivas" (§ 2/6-13
del Acuerdo Plenario N' 2-2006/CJ- I i 6 del 13 / I 0/2006; voto mayoría).

11. Combinación de leyes penales (voto minoría): "Los señores Vocales Supremos que sus-
criben discrepan radicalmente de ios fundamenfos y senÍido del voto mayorilaria que antecede.
Los mofivos de nuesfra discrepancia, (...) son los siguientes:

1) La Constitución Política de 1993 en materia de aplicación temporal de la le,t,penal sustan-


tiva consagra, en primer lugati que ninguna lqt tienefuena ni efecto retroactivo, salvo en materia
penal,
-caso
cuando esfafavorece al reo -artículo 103, segundo párrafo-; y, ert segundo luga4 que m
de conficto entre lqtes pmales se debe aplicar la lq' mas favorable al procesado -articulo
139, literal ltl. Ambas disposiciones constitucionales -vinculadas, a su vez, al principio limito-
dor del ius puniendi que es el de legalidad (arÍ. 2, numqal 24, literal 'e', de la Ley Fundammtal)
y, dmtro de é1, a la dmominada garantía 'criminal', asociada entre otras a la exigencia genéri-
ca de prohibición de retroactividad (lexpraeviaf consagran, de un lado ycomo regla general, el
principio'tempus regit actum', y de otro lado, como excepción común al Derecho Penal, la ai-
gercia de lqt previa que expresa la prcihibición de retroactivüad de las lqtes que castigan nuevos
áelitos o agrcvan su puhición --'t¿na lqt penal de esas características solo tiene efectos ex nu¡c, r7o
ex tu¡c-y que, a su vez, garantba la vigencia rnaterial del principio de seguridadiurídica: solo si
una conducta está previamente prohibida puede el ciudadano saber'que si la realiza incurre en res-
ponsabitidad, solo así puede acomodarse a la lqt y disfrutar de segtridad en su posicióniurídica.

2) En este sentido, desarrollando en lo pertinente ambos preceptos constitucionales, el ar-


tículo 6 del Código Penal Precisa: 'La Lqt Penal aplicable es la vigente en el momento de la co-
misión del hecho punible (tempus comissi delicti). No obstante, se aplicará la mas favorable al
reo, en caso de conflicto en el tiempo de leyes penales'. Es evidente, entonces, enprimer lugar, que
el conficto ha de producirse entre dos o mas lqtes penales y no entre las -diversas disposiciones
de dich* lqes, esto es, entre la lqt derogada y la nueva ley; y, en segundo lugati que ni las pre-
ceptos constitucionales citados ni el mencionado ar7ícalo 6 del Código Penal estatuyen que debe
aplicarse e7, caso de conficto temporal los aspectos de las lqes oPuestas que sean mas favora-
bles al acusado. Lo que en buena cuenta hace el voto mayoritario es 'crear' jurisprudencialmente
una tercera lq, con dispasiciones no incorporadas puntualmente en una noftna con rango de lqt,
visfa como totalidad o como unidad.

3) La invocación a la exposición de motivos del Código Penal vigente no es de recibo, primel


ro, porque si bien es válido y razonable utilbarla como un criterio gue alntda a la inte:retación
normaiira, en sí misma no es una fuente formal del ordenamiento jurídico, la que se circanscri-
be a los preceptos de la propia lEt, a su sentido literal posible; y, segtndo, por caanto en el caso
concretá lo expuesto en la exposición de motivos, en puridad, no se refere al tqto, tal y como
fue aprobado, del artículo 6 del Código Penal. Este hace mención, con palpable claridad, a la
ley mas favorable; no se refere a los aspectos favorables de una lqt para aplicarlos con relativa
DE LA LEY PENAL

independencia del tqn íntegro de la mismay, de ese modo, en comparación con la lqt o lqes de-
rugados, 'corutntir 'pretorianamenfe uno disposición ad hoe para el caso concreto, vulnerando la
' vocación de generalüad de toda norma juridica y, adicionalmente, el príncipio constitucional de
separación de poderes. No se puede confundia entonces, 'lq,'con 'artíanlo de la lqr'.

4) En tat vi¡tud, es de precisar que ctando se presenta un supuesto de conficto de lqtes pe-
nales en el tiempo ho de acogrse, como rcgla basica y fundamental, el principio de tmidad de
aplicación de la lqt --critrio de alternatividad estricta de las lqtes penales en cofficto-, de suerte
que a los efeaos de escog* la solución más favorable se ha de considerar como hipotéticamen-
te coqistentes la l"y"s gue se han sucedido desde el momerrto de la comisión del delito y deberá
comParorse in concreüo o en bloque y aplicarse de manera complefa -lomo un todo- la lqt que
permita la cotaecae¡zcia ,nenos gravosa -perspectiva de análisis referida al caso concreto- (El
iua debe considtar paralelartente el resultado a que se llegaría con una y otra ley y aplicar la
más benatola, debe referirse al caso que sejuzga). No es posible aplicar los aspectos más bene-
ficiosos de tma lqt y de otra -lonmixtión de ambas leyes- pues con ello el órgano jurisdiccional
esttía creando una nueva ley o lextertta gue no qiste con fragmentos de otras dos, asumiendo
de ese modofunciones legislativas que no le competen y que la Constitución entrega el Congreso
dela República, obviando ademas los criterios generales establecidos por el legislador

5) En Ia práctica jurisprudercial esfrecttente la irrocación a la aplicación de las disposicío-


nes sobre prcscripción y, simultáneamente, de los preceptos que regulan las penas conminadas en
los tipos legales respectivos, lo que ha determinado que en muchos casos el órgano jurisdiccional
'combine'desde una perspectiva temporal las dbposiciones respectivas de las leyes en conf.icto.
Sin embargo, esa solución no es aceptable porque aun caando se {trme la posibilidad de rylico
dos dbposiciones de lqtes penales dferentes -solofactible, según esa concepción, en las denomina-
das 'lqes complejas divisibles'-, en el caso de dos irutituciones con diferente nivel de trataniento
y concqción jurídica no es posible talfrarciornmiento, y de hacerlo --como lamentablemente se
vi.ene haciendo- e4uival&ía a crear una tercera lqt, lo ctal está corstitucionalmente prohibi"do
-y así lo dicen los pan'tdarios de esa concepción-; en este caso ni siquiera se aplica por separado
cada clase de rcacciónpenal según lafase de determinación que corresponda; sino que se combi-
not reglas juridicas indivisibles pertenecientes a diferentes ámbitos jurídicos. Así las coscts, no se
trata siquiera de una interprctación integrativa, sino de una creación judicial de una tercera lqt.

6) Por consiguiente, no cabe invocar el principio de combirnción de leyes penales para re-
solver un confiicto de leyes penales en el tiempo: Nuestra Corstitución y el Código Penal asumen
la concepción de unidad de la aplicación de la lq penal material, esto es, el criterio de alternati-
vidad estrica " (§ l/6-13 del Acuerdo Plenario N" 2-2006/CJ- 116 del B/fi/2006; voto minoría).

1Z Sinaciones concretas de retroactividadpenalfavorable: "El articalo 6 del Código Penal


consagra el instituto de la retroactividad de la lq, penal masfovorable. En caso de confiicto en el
tiernpo de lqes penales debe aplicarse la lq, masfavorable, incluso caando media sentenciafirme
de condena, en cuyo caso --en tanto la pena subsbta, está pendiente o en plena ejecución- '(...) el
iua sustituirá la sanción impuesta por la que conesponde, confornte a la nueva ley'-si la nueva
ley descriminalizo el acto, la pena impuesta y sus efectos se extingum de pleno derecho, fal como
dispone el ortícttlo 7 del Código acatado-. Se trata en este caso, según doctrina unánime, de una
*cqción a la prohibición de rcvivir procesos fenecidos, a la cosa juzgada.
La Iq número 28002, del diecisiete de junio de dos mil tres, reordenó to Sección II -tráfico
ilícito de druga* del Capitulo III 4elitos contra la Salud Pública- del Tíntlo XI 4elitos con-
tra la Segridad Pública- del Libro II del Código Penal. Entre atros tipos bgab¡ modificó el
articulo 296, que es el tipo basico, a cuyo efecto independizó el supuesto de posesión de drogas
tóxicas, estupefacientes o sustancias psicotrópicas para su tráfico ilícito, y perfló el de tráfico de
APLICACIÓN TEMPORAL

precursores; en esos casos, en comparaeión con la norma originarta, disminuyé la pma conmina-
da. Asimismo, modificó el articulo 297, que institria las circunstancias agravanfes, reordenancio
alguna de ellas y agravando otras en relación con las últimas norrnas vigentes con anterioridad,
esto es con la Lqtes números 26223 y 26619. Es así que, en ei caso del citado artículo 297, para
sus siete supuestos disminu,vó la pena, de veinticinco años de privación de libertad -fiiado en la
legislación anterior- a quince años como mínimo y veinticinco años como máximo, sin alterar
las penas de multa e inhabilitación; yt para losjefes, dirigentes o cabecillas de un organbación
dedicada al tráfico de drogas o insumos para su elaboración, al igual que si el agenle sevale del
tráfico de drogas parafnanciar actividades terrorisfas, fijó una pena privativa de libertad no me-
nor de veinticinco ni mayor de treinta y cinco años.

Losprobiemas que se han venido presentando, y que específicammte han dado lugar a Ejecu-
torias Supremas discrepantes, se centran en determinar si dado el supuesto de condenas en ejecu-
ción por los supuestos del artículo 297 del Código Penal cómo debe procederse según ei artículo
6 del Códígo acotado. O mas específicamente, sobre el entendido que es de aplicación la le,v mas
favorabie, en este caso, la Ley número 28002, que para deferminados supueslos lipicos prevé una
peno privativa de libertad mas benigna, cómo opera lo sustitución de la sanción por la oue co-
rresponde conforme o la nueva ley, qué pena en concreto debe imponerse, en tanto la le-v no fija
pautas especfficas sobre el particular

Una primera directiva, de carácter general, que se advierte del propio articulo 6 del Código
Pmal, es que si se llega a'la conclusión que la nueva lqt es mas lavorable que la anterior y que,
en todo caso, esta importa uru pena menoti el juez debe sustiUir la sanción impuesta por la que
corresponda confurme a la nueva lqt. Si la lqt es mas benigna porgue conmina el hecho tipico
con una sanción menor, entonces, necesariamente debe sustituirse la pena impuesta por offa de
mmor efecto lesivo. En estos casos, el juu no puede optar por una decisión distinta. La vaiación
del marco punitivo -peno legal abstracta-, desde una perspectiva defovorabilidad, tiene como
efecto imprescindible que la pena impttesta varíe.

Otra directiva, también de carácter general, tiene que ver con el ámbito de la cosaiuzgada.
La inmutabilidad de Io sentenciafirme de condena, con excepcién de la pena-si, desde luego, la
variación legal incide en ese solo ámbito-, debe ser respetada. Y esta tiene lugar en la declaración
de hechos probados y en la precisión de las circuwtancias yfactores formalmente considerados en
el fatlo cimo relevantes páro determinar judicialmenle la pena: todas las ciréunstancias de ate'
nuación, incluidas las especiales o acepcionales, y las eximencias impet'ectas, que en su cottjunto
autorizan una pena por debajo del mínimo legal, así como otras consideradas puntualmente en la
sentencia que -ajuicio de la Sala de ese entonces-justficó uno pena determinada. Desde ese lími-
te, no corresponde al juez que calfica la sustitución cuestionar o no aplicar los criterios, formal-
mentefirmes y upresados en ld sentencia queformulara en su día el Tribunal que emitió elfallo.

En tal virfud, si el Tribunal anterior impuso el mínimo legal o el máximo legal según la lqt
antertor el Tribunal de la sustitución no tiene otra opción que adaptar la pena a los minimos o
máximos legales previstos por la nueva lqt, en tanto en cilanto --claro está- que esas parámetros
sean inferiires a la ley anterior. Asimismo, siguiendo esa misma pauta metodológica, caando el
Tribunal anterior impuso una pena por debajo del mínimo legal o una Pena dentro de los pará-
metros previstos en la ley anterioti es obvio igualmente que el Tribtmal-de la sustitución debe im-
poner
-en
uno pena por debajo del mrcvo mínimo legal o una pena dentro de los parámetros Previstos
la nuevá ley. Esos son límites o parámetros estrictos que circanscriben el poder de cognicióny
el ámbito de enmienda de la sentencia anterior por el Tribunal de la sustitución, gue se justfican
por el reconccimiento de los principios rectores de la cosajuzgaday de la propiafavorabilidad
que informa la institución de la sustilución.

ó_[
DE LALEY PENAI

Finalmente, como se ha indicado en la última parte del párrafo anterioa puede darse el qso
que el Tribunal originrio impongaunapenapor debajo delmínimo legal o unopenadent¡o delos
parámetrcs previstos en la ley arúerior Lapena, sin átda, debe sustituirse siguiendo esos criterios
y resultados, perp como no qisten rcglas tasadas sobre el particular --ni es posible irutiuirlas en
ruón al sistena de det*minación legal ¡elativa de la pena del Código Penal-, de cómo optar
en esos casos para llegar a una pena susfinida concneta, el Tribunal de la susfitttción debe gra-
duqla enfunción de los factora y citcunstancias señaladas en la sentencio y quefiuyen de outos,
específicamente los utíanlos 45 y 46 del Código Penal, con estricto resryto al principio de pro-
porcionakdad referido a l.a ertidad del injusto y a la calpobilidad por el h*ho cometido. O¡os
factorcs a ponderu serán tmbiq, de un lado, el nuevo ctadru de penas instituido por la rru,eva
lqt para el conjunto de delitos regulados por ella y referidos a Ia mis¡na Sección modificada; y,
de otro lado, ounque sin estimarlo como elfactor el principal o prcfrante, la lógica prcpo¡eional
con relación a la concreta cuantía de la pena que impnso el Tribunal originario (--.).

En atención o lo *puesto, el Pleno Jurisdiccional de los Yocales de lo Penal de ta Co¡e Su'-


prema de Justicia de la Repiblica, (...) ha rcsuelto establecer la siguiente doctrina legal, respecto
a la aplicación del artícttlo 6 del Código Pmal en relación con la Lq número 28002: I) Cuando
l-a nuaa ley dismintrye el marco legal abstracto con que se conmina la infracción penalobjao de
condenaft¡me, la pena impuesta con arrcglo a la ley anterior ineludiblemente debe ser stutituida;
2) La sustitttción de la pena debe respetar los hechos declarados probados, y las circttnstancias
y factores reconocüos *t elfiillo como relevantes pora la detenninación judicial de la pena, los
que son in¡nutables; 3) La nueva pena a imponerse debe respao los principios de ptoporciona-
lidady de legalidad; 4) Si se impuso el máximo o el mínimo legal con arregb a la ley antqior la
naeva perut sustiuido debe, ignlmente, imponer el mhimo o el mínimo legal, respectivamente,
establecida en la mcva ley: y, 5) Si se impuso una pena inferior al mínimo legal estipulado an la
lq anterior o esta rcspeta los porámetros de dicha ley, la nueva pena debe, asimismo, imponer
uN) peno inferior al mínimó legal atablecida en la nueva lqt o, segtm el cao, una peno dentrc
de los parbnetros de la nuata lq. En anbos cctsos, el nivel de dismi¡rución queda librado al Tri-
bunal de la sustinción, a cuyo afecto valorará el canjunto defaaores y circttwtancias fijados ur
los artictlos 45 y 46 del Código Penal, así co¡no las demas previstas en Ia 14 e incoryorados en
la sentencia. Otros facnres que deben tomüse m consideración son, de un lado, el ¡ruevo atadru
de penas instituido por la nueva lqt para el conjunto de delitos regulados por ella y rufridos a
la misma sección modificada; y, de otro lado, runque sin ser estimado como elfactor el pircipal
o preferente, la lógica proporcional con relación a la concreto crontia de la pena que impuso el
Tribunal originario (§ 2lGl4 del Acuerdo Plenario N" 2-2005/DJ.301-A del 30109D005).

Retroactividad benigna. Efectos de la


destipiñeación
Si, según Ia nueva ley, el hecho sancionado en una norma anterior deja de ser
punible, la pena impuesta y sus efectos se extinguen de pleno derecho.

NORMAS GONCORDANTES
C: arts. 103, 139 inc. 1I); CP: art. 6; C tl¿ PP: art. iOO; CEP: art. Wil; CC: art. III
DOCTRINA

!ffiffi Hipótesis en las que procede la destipificacién / Naturaleza jurídica de la destipi-


ficación / Fundamento politico-criminal de la destipificación.

a2
APLICACIÓN TEMPORAL

Hipótesis en las que procede la destipificación: BRAMONT-ARIAS TORRES,


L. A. {20Aq. "Descriminalización de la ley penal''. En: Código Penal comentado.Tomo
I. Gaceta Jurídica. Lima, p. 330. "Se plantean dos hipótesis: a) puede estar pendiente el
proceso: b) puede haber sido pronunciada sentencia condenatoria firme. En la primera
hipótesis cuando nace la ley suprimiendo el delito previsto por la ley anterior, estando
pendiente el proceso, tiene aplicación la nueva ley, rigiendo el principio de retoactividad.
Respecto a la segunda hipótesis, o sea, cuando se ha pronunciado sentencia condenatoria
firme, la doctrina y Ia ley sostienen la procedencia igualmente de la retroactividad, con-
sagrándose así una excepción sobre la soberania de la cosajuzgada".

Naturaleza jurídica de la destipificación (comentario): SALAZAR SÁNCHEZ, N.


"El presente artículo es un complemento ciei principio de retroactividad favorable, pues
tiene la misma naturaieza material, ya que los dos son de aplicación obligatoria en tanto
favorecen al ciudadano. Este principio consagra dos garantías del ciudadano; una perte-
neciente al Derecho Penal material y otra relacionada al Derechc Procesal Penal. La ga-
rantía del Derecho Penal material impone a las instituciones y autoridades estatales com-
petentes el imperativo de iiberar al ciudadano, que se encuentra en un centro penitenciario
(cumpliendo condeaa o como consecuencia de un mandato de detención). Por su parte, la
garantía del Derecho Procesal Penal ordena a Ios tribunales de justicia (v. gr., el Minis-
terio Público, ia Policía Nacional o el Poder Judicial) cesar en su actividad persecutoria
del comportamiento que ha dejado de ser delito. Esto signifrca que si existe un proceso
penal en desarrollo (en cualquiera de sus etapas) automáticamente queda sin efecto. Asi-
mismo, se debe precisar que la ejecución de dicha garantía opera sin ningún tipo de re-
quisito (esto es, no se requiere de la intervención del juez o del fiscal)".
Fundamento político-criminal de Ia destipificación: PEÑACABRERA, R. (1999).
Tratado de Derecho Penal / Estudio programático de la Parte General.3" ed. Lima,
pp.234-235. "Aquí se aplica el principio de la retroactividad de la ley penal. Es un absu¡-
do castigar un hecbo gue las valoraciones sociales han determinado su abolición; insisti¡
en la ley autigua sería incurrir Bn una injusticia. Este punto de vist¿ inspira el artículo 7
del Código Penal (...). De este modo, no hay sanción penal para quien cometió un hecho
previsto en la norma derogada, inclusive si existe condena cesa su ejecución".

JURTSPRUDENCIA

ffi Ap[cación retroacüva de una ley favorable por descriminalización de una con-
ducts i Consecuencia de la desincriminacién de un deüto / Clases de normas pe-
nales más benignas.

1. Apticación retroactiva de unq ley favorable por descriminalización de uno conducta:


"r4 consicuencia de las variaciones del sueldo mínimo vifal, el hecho investigado ya no constitt4te
delito, sino unofalta, en aplicación del principio de la retroactividad berzigna (...), tratándose de
una falta y en consideración al transcarso del tiempo, la acción pmal ha prescrito " @jecutoria
Suprema de12010911988, Exp. N" 533-87, Lima. Corte Superior <ie Justicia de Lima. Jurispruden-
cia PenalLil. (1998). Cultur¿l Cusco Editores, p. 25).

E3
DELALEYPENAL

2. Consecuencit de la desi¡tcriminacün tlc un dclito: "Ia desincriminación de un delin


por la nueva lqt da lugar al sobreseimiento del juicio, es decir la acción penal no puede prcse-
'guirse por cuanto la acción cometida ha dejado sq delito" (Exp. ].1" 690-82. l,oreto. Dia¡io ofi-
cialEl Peruano del l4l03/i983).
3. Consecuencia de la desincriminacün de un delito: "Si segt)n nueva ley el hecho sqtcio-
nado deja de ser ptnible, la pena impuesta y stu efectos se *tinguirán de pleno der*ho" @xp.
No 321-91, 2" Sala Peral, Puuo. En: VILLAMCENCIO, F. (2002). Código Penal comenado.
Grijley. Lima, p. 59).
4. Consecuencia dc ta desincriminacün d¿ un delilo: "En aplicación de la retroactividad
benigna, al haberse convertido el delito de daños en faltas eontra el patrimonio, en ru.ón del
monÍo de los daños, debe considerarse el plao de esta última poa la prescripción de la acción
penal" (Exp.N" 11-gT.ACADEMIADE LAMAGISTRáIURA. (2000). Serie de jurispnden-
cia III. Lima, p. 136).

5. Closes de normas penalas más benignas: "Se entiende que es mlas benigna la lq, que
acluye la pena eliminando el hecho del catálogo de delitas o agregándole a lafigura delictiva
elementos nuevos o poniendo mayores uigencias para laperseanciónpenal del hecho ofavore-
ciendo su atensión o onpliando su causa de impunidad Tambien lo es la gue establece uno peno
menos severa, swtituyando la vigente por una especie menos grave, o por otra de la misma espe-
cie, pero de menor dwación o de ejecación mas favorable " (Suprema Corte de Mendoz4 Sala II
del 19/09/1973. En: ZAFFARONI, E; / BAIGUN, D. (2002). Código Penal.Haamurabi. Bue-
nos Aires, p. 73).

E-

@ Lcyes temporales
Las leyes destinadas a regir solo durante un tiempo determinado se aplicar a tt>
dos los hechos comefidos durante su vigenci& aunque ya no estuvieren en vigor,
salvo disposición en contrario.

NORiIAS CONCOEIDANTES
C: art. 103, 139 inc. Il); CP: út. 6

DocrRrNA
§[
ffiffiF Precisiones conceptuales / Fundamento / Caracteristicas.

Precisiones conceptuales: ROXIN, C. (1997). Derecho Penal / Parte General.


Traducción de la2" edición alemana y notas por Diego Manuel Lt¿z6n Peñ4 M. Díazy
García Coalledo y Javier de Vicente Remesal. Civitas. Madrid- §10/58, p. 168. "Las le-
yes temporales soD aquellas leyes que de antemano solo van a estar vigentes en un de-
terminado periodo de tiempo, ya sea porque la fecha en la que dejanín de estar en vigor
esté fijada en la propia ley con arreglo a un calendario o coincidiendo con un determina-
do acontecimiento (leyes temporales en sentido estricto), o bien porque sea reconocible
que las mismas se ciñen a situaciones temporales especiales y quedaran sin objeto con la

84
APLICACIÓN TEMPORAL

desaparición de estas (leyes temporales en sentido amplio). Ambos supuestos tiengn en


común que estas leyes, con el transcurso de su periodo limitado de vigencia, van a dejar
automáticamente de estar en vigor, si no se dispone expresamente lo contrario"'
Fundamento: cEREZO MIR, J. (2004). curso de Derecho Penal Español i Par-
te General.6" ed. Tomo I. Tecnos. Madrid, p.236. "El problema de la iey intermedia se
plantea cuando al cometerse el hecho delictivo estaba en vigor una ley penal que fue de-
rogada posteriormente por ota más favorable, pero en el momento del juicio esta había
sido a su vez derogaday sustituida por otra más severa. (...) La opinión dominante defien-
de el criterio de la aplicación de la ley penal intermedia. Criterio que, a mi juicio, carece
de base pues la ley intermedia no estaba en vigor en el momento de la realización de la
conducta delictiva y ha sido ya derogada en el momento dei juicio. Es cierto que dicha
medida puede dar lugar a resultados comparativamente injustos, por la mayor o menor
lentituri de ios procesos, pero la utilizaciórr de la ley intermedia como términc de com-
paración carece de fundamento".

Características: VILLA STEIN, i. (1998). Derecho Penal / Parte General. Edito-


¡ial San Marcos. Lima, p. 160. "Las leyes son temporalespropiamente, cuando responden
a necesidad de ciertos plazos en procura de un buen gobierno. Tal es el caso de las ieyes
fiaancieras, tributarias, policiales e incluso de política criminal, como leyes penales pre-
miales o de arrepentimiento terrorista".

JUR!SPRUDENCIA

ffi Efectos ultraactivos de las leyes temporales fleyes de emergencia) /Aplicación de


la ley mris favorable eD caso de conflicto de leyes penales'

1, Efectos altraactivos de las leyes temporales (leyes de emergencia): "Las disposiciones


legales como de 'emergencia'deben por princt¡tig tener ap.licación ultraactiva, pues
"átt¡oraas
tí¡nst¡t c¡ó, de la tqt transitoria (temporal y excepcional) lleva implícito el designio de su real
efectividad con relación a los actos punibles cometidos dentro de los plazos previstos, intención
que debe man enerse mientras ese propósito legislativo no se declare ir*ubsistmte enforma ine'
guivoca, por un acto de abrogaciói de la lq, penal" (Crámara Naclon{_ae}¡$3.1"1: ?r_111..-
n¡ gconOmico de la Capital Federal, Sala IJI del02108/1971' En: ZAFFARONi, E' / BAIGLIN,
D. (2002). Código Penal.Hammurabi' Buenos Aires, p. 80).
2. Aplicaeióit de la ley más favorable en caso de conflicto de leyes penales: "El artíanlo
l Z3 inciso 3 del Código Penal ha sufrido diversas modificacio;nes, siendo Ia primera el Decreto
Legislativo N'sg6, d;t 24 de mayo de 1998, posteriormente la Lqt No 27472' del 5 de junio del
20-01, estableció ma pena mas benigtafijando el_mínimo legal en diez años-y un máximo de quin-
ce afios, y posteriormente la Ley N' 27507, del I j dejunio del 2001, restableció las penas del De-
creto LlgislaUvo número 896; de modo que al existir un conficto de lqtes penales, debe aplicar-
se la mú farorable al reo, de conformidad con lo dispuesto en el artícalo 103 de la Constitución
Potiticai sexto del Código Penal, siendo aplicable alpresente caso la Lq, número 27472" $-.N.
N" 907-20034, San Martín. En: ROJAS VARGAS, F. (2005). Jurisprudencia penal comentada.
Tomo IL Idemsa. Lima, p. i34).
A-

85
DE LA LEY PENAL

Monento de cornisión del delito


El momento de la comisión de un delito es aquel en el cual el autor o partícipe ha
actuado u omitido la obligación de actuar, independientemente del momento en
que el resultado se produzca

xoirres coNcoRDANTEs
C: arl 2 inc. 24) lit. d); CP: arts. 80, 81,82; C dc PP: art 5

§| DocrRrNA
ffiñffi Concepto /Implicancias dogmáticas y legales.

concepto: SALAZAR SÁNCHEZ, N. (2004). 'El principio de legalidad en un Es-


tado Democrático de Derecho I Garantia del ciudadano frente a la arbit'ariedad estatal".
En: Revista Peruana de Ciencias Pe¡z¿les. No 14. Idemsa. Lima, PP. 533-534. "Donde se
evidencia el valor del tempus regis actum es el que está relacionado con el momento de
larezlización de los delitos pennanentes y continuados. Así, en los delitos permauentes,
cuando estos se cometen durante la vigencia de dos preceptosjurídicos, sobre todo, cuan-
do la ley que esüi vigente al momento del cese de la actividad delictuosa es más grave. Al
respecto, sostenemos que se aplicará la ley que está vigente cuando el bien jurídico deja
de ser lesionado, sea más grave o más leve que las anteriores".
Impücancias dogmáticas y legales: VILLA STEIN, J. (2001). Derecho Penal /
Parte General. Editorial San Ma¡cos. Lima, p. 9l."La doctrina peruana y la disposición
contenida en el artículo 9 del Código Penal, por hfluencia del Código Penal portugués,
estima que el momento de la comisión de un detito es aquel en que el autor ha actuado
lesionando o poniendo en peligro el bien jurídico. El Iegisladorpemano tomó partido por
la teoria de Ia acción lesionante. No se toma en consideración la llamada teoria del re-
sultado según la cual es en esta oportunidad -Ia del resultado-la del momento del hecho
deüctivo. La teoría de Ia acción no es aquella en que se manifiesta Ia voluntad, pues ella
se puede rnanife5h¡'ds muchas formas sin que se dé inicio a los actos ejecutivos, después
dql momento en que el autor cesó la acción típica, sea dolosa o culpos4 en el caso de las
omisiones, cuando cese para el auto¡ el deber de actuar (...). Para el partícipe, en cambio,
el momento seÉ aquel en que prestó su aporte , a condición que se realice la acción princi-
pal. Para cada partícipe debe comproba¡se en forma separada el momento dc Ia comisión".
rrnplicancias dogrnáticas y legales: NOEL COSTAL, M. / BUTELE& E. (2002).
"Ámbitos de validez de la ley penal". En: LASCANO, C. @irector) Derecho PenaU Parte
General. Ldvocatus. Córdova, p. 191. "La validez temporal de la ley penal exige determi-
nar cuál es el momento de comisión del delito, a los fines de establecer cuál era la ley vi-
gente en ese momento y, en consecuencia, la aplicable al caso. (...) La doccina dominante
sostiene que deberían tenerse en cuenta: en el caso de los tipos de comisión, el momento
de ejecución de la acción y en el caso de tipos de omisión, el momento en Que debía rea-
lizarse la acción omitida Sin embargo, la determinación del momento de comisión del
deüto, plantea una problemática especial cuando nos enconffimos frente a un delito con-
tinuado, es decir, el formado con un solo delito a partir de sucesivos hechos dependientes,
idénticos o similares que se extienden en el tiempo, frente a r¡n delito permanente, el cual
no se concluye con Ia realización del tipo, sino que se mantiene, por la voluntad delictiva
del autor, tanto tiernpo como subsiste en el estado andurídico creado por é1".

86
APLICACION TEMPOR.A,L

JT.lRISPRUDENCIA

ffi Momento de comisión de un deüto

l. Momento de comisión de un delito: "El equivalente valor del daño causado en moneda
nacional al tipo de cambio al momento de la realización de los hechos no sobrepasaba la exigencia
típica dei delifo de daños, esto es, que al momento del hecho, éste no constituía delito, y si bíen el
tipo de cambia ha variado, dicha circunstancia no puede ser en perjuicio del imputado, dado que
el momento de la comisión de un delito es aquel en el cual el autor o partícipe ha actuado u omi-
tido la obligación de actuati independientemente del momento en que el resultado se produzca"
(Exp.N' 4149-98-A. GACETA JURIDICA. Código Penal digitaL Lima, 2014).
2.Momento de comisión de un delito: "Tbniendo en cuenta gue el momento de la comisión
de un delito es aque! en el cual el autor o partí.cipe ha octuado a ha omitido la obligación de ac-
tuar, en el presente caso el delito de usura insbaido se materializó el día en que se aceplaron las
cambiales" (Exp. N" 4395-97. GACETAJIIRIDICA. Código Penal digital.Lima,20l4).

§_

üt
DE LALEYPENAL

CAPÍTULO III
aPLrcAcróN rBnsoNAL

Principio de igualdad ante la ley penal


Ley Penal se aplica con igualdad. Las prerrogativas que por razón de la función
o cargo se reconocen a ciertas Per§ona§, habrán de estar tAxativamente previs-
tas en las leyes o tratados internacionales.

NORMAS CONCORDANTES
C: tts. 2 inc' 2); 93, 99, lt7; CEP: aft.s' Y X; DÜDE: an' 7; CADH: art' 24; PIDCP: orr' 14

DOGTRINA

ffi Naturalez¿ del trato diferenciado a ciertas personas / Naturaleza de las prerro-
gativas que ciertas personas tienen ante la Ley / Fines de las prerrogativas que
ciertas Per§onas tienen ante la L,ey.

Naturaleza del trato diferenciado a ciertas PersoDa§: BUSTOS RAMÍREZ, J'


(2004). Derecho Penal / Parte General.Tomo I. Ara Editores. f.im¡, p' 617. "El objetivo
de las inmunidades es Proteger a ciertas personas en sus funciones públicas' Tienen una
natu¡aleza procesal y sL concretan en el hecho de que dichas personas no pueden ser de-
tenidas ni juzgadas sin previa autorización del órgano estatal al que pertenecelt"'
Naturaleza de las prerrogativa§ que ciertas Personas tienen ante la Ley:
CIIELLO CONTRERAS, J. (2002). El Dereeho Penal español / Parte General' 3' ed'
Dykinson. Madrid, p.281. "Laideade inmunidad recoge una serie de privilegios tales
como 1a prohibición de detener a un parlamentario, salvo que se trat€ de un delito flagran-
te, o la exigencia de obtener autorización de la Cámara a que pertenece el parlamentario
de ta nación (suplicatorio) antes de poder procesarlo por Ia comisión de cualquier delito'
Aqü no se trat4 a d.iferencia de las inviolabilidades, de que la responsabilidad por actos
relacionados con |a actividad parlamentaria, ni de exclui¡ Ia responsabilidad penal del
parlamento, sino de someterla a contoles que impirten utilizar ia puesta en marcha del
aparato policial o judicial para dificultar la presencia de aquel en el Parlamento"'
Fines de las prerrogativas que ciertas personas tienen ante la Ley: CASTILLO
ALVA, J. L- (2004). "Principio de iguaidad ante la ley penal". F;n: Código Penal camen-
tado.Tomo L Gaceta Jurídica. Lim4 p. 362.'L,as prerrogativas impiden la persecución
y sanción penales de quienes gozan de dicha prerrogativ4 únicamente cuando los hechos
las
lue generarían responsabilidad penal son cometidos en el ejercicio de sus funciones,
prerrogativas (inviolabitidad) buscan gararttzar en esa medida el ejercicio libre de las
-fi¡nciones
de los fuucionarios estatales de mayor nivel, de forma tal que la independen-
cia de su actuación quede protegida confra intromisiones de los poderes públicos o de

88
APLICACION PERSONAL

estados extranjeros. Tal prerrogativa es reconocida, a nivel inten:o, para los congresistas
de la República, estatus que se extiende a los magiskados del Tribunal Constitucional y
el Defensor del Puebio".

JURISPRUDENC¡A

ffi Contenido del principio de igualdad ante la Iey / Supuestos en que se aplica el
principio de igualdad ante la ley / Distinción entre los conceptos de Eato diferenciado
y trato discriminatorio.

l. Contenido del prtncipio de igualdad anfe la lqt: "No toda desigualdad de trafo en la Ley
o en aplicación de la Ley supone una infracción ciel artícuio l4 C.E., sino solo aquella que intro-
duce una diferencia entre situaciones de hecho gue puedan considerarse iguales v que carezcan
de-iustificación ob-ietiva y razonable; en consecuencia, la aprecíación de una violación del prin-
cipio de igualdad jurítiica exige constafar; en primer lugar si los actos o resoluciones impugna-
dos dxpensan de un tt'alo dilerente a situaciones iguales y, en caso de respuesla afirmativa, si la
citferencia de trato tiene o no unafundamentación objetiva y razonable (..) " (Sentencia del Tribu-
nal Supremo españoi del19/0411989. En: CONDE PUMPIDO FERREIRO, C. (1997). Código
Penal i Doctrina y Jurisprudencia. Tomo I. Trivium. Madrid, p. 51).

2. Supuestos en que se aplica el principio de igualdad ante la ley: "El principio de igual-
dad ante la lq, se aplica también en igualdad de condiciones, existiendo numeroscts situaciones
previstas en el Código Sustantivo Penal que consideran agrovanteJa calidad particular del agen-
te" @xp. N" 3319-95,A¡equipa. En: ROJJASI PELLA, C. (1997). Ejecatorias supremas penales.
Le-erima. Lima, p. 109).

3. Distinción entre los conceptos ile trato üferenciado y trato tliscriminatorio: "La calidad
de miembro de la Policía Naciorutl constitztye una circunstancia agravante si incurre en delito co-
mún. Dicha agravante no viola el principio de igualdad ante la ley, pues la calüad de miembro de
la institución tutelar del orden impone deberes especiales que obliganfrente a la sociedad, lo que
no debé confundirse con una condición discrimínatoria que se recusa" (Exp. N" 3319-95, Lamba-
yeque. En: ROJJASI PELLA, C. (1997). Ejecutorias supremes penales. Legnma. Lima, p.122).

89
TTTULO II
DEL HT'Qgg PUN¡-mLE

CAPÍTT]LO I
BASES DE II\ PTN-IBILIDAI)

Definieión de delitos y faltas


Son delitos y faltas las acciones u omisiones dolosas o culposas penadas por la ley.

NORMAS GONCORDANTES
C: st 2 inc. 24) lit. d); C ile PP: art. 12

DOCTR!NA

E@ Funciones del artículo 11 / Principios que subyacen en eI artículo 11.

Funciones del artÍculo 11: JIMENEZDIAZ, M. J. (1999). "Comenrario al articulo


10 español". En: Cobo Del Rosal, M. (Director). Comentarios al Código Penal de 1995.
Edersa. Mad¡id, p. y
377 ss. "Como catápter general puede afirmarse que el arfículo 11
del CP peruano (10 de España) goz-a de uoa trascendencia incuestionable, por cumplir, al
menos, tres ñrnciones fundamentales: garantista, definitoria, y de cobertura para el caso
fortuito. La firnción garantista del artículo l0 del Código Penal español supoDe la af¡ma-
ción de dos importantes principios el de legalidad y el de culpabilidad. La función defini-
toria y normativa consagra una definición legal del delito, siendo imposible prescindir de
ella si se quiere realiz-ar una construcción dogmática del delito coherente con el Derecho
Penal vigente. Siendo aún mris precisos, el artículo il forrrula un concepto genérico de
i::fracción penal comprensivo tanto de las que tienen carácter grave (deiitos) como las que
tienen caxácter leve (faltas). La función de cobertura, se manifiesta mediante Ia exigencia
que concwran el dolo o la imprudencia para que haya delito, siendo esta exigencia mas
que suficiente para determinar la impuaidad del caso fortuito".

Funciones del artículo 11: GASTILLO ALVA, J. L. (zoo4) "clases de infrac-


ciones: por comisión u omisión dolosas o culposas penadas por la ley". En: código Pe-
nal comentado.Tomo L Gaceta Jurídica. Limq p. 383. "EI principio de responsabilidad
subjetiva no se encuentra recogido de manera unitaria y explícita en alguna disposición
del Código Penal. Sin embargo,. su construcción puede lograrse en virtud de una inter-
pretación sistemática del Código Penal Una de ellas, que es la más clara, precisamente
BASES DE LA P1I¡IIBILIDAD

la constituye el artículo 11 (título II, capítulo I), que prescribe: 'Son delitos y faltas las
acciones u omisiones dolosas o culposas penadas por la ley'. Además de servir este ar-
tículo de asidero legal para el principio de legalidad y el principio del hecho, consagra un
referencia di¡ecta al principio de responsabiiidad sub_ietiva cuando exige que las acciones
sean doiosas o cuiposas".

Principios que subyacen en el artículo 11: CASTILLO ALVA, J. L. (2004) "CIa-


ses de infracciones: por comisión u omisión dolosas o culposas penadas por Ia ley''. En:
Código Penal comentado. Tomo l. Gaceta Jurídica. Lima, p. 36'7 . "B|Código Penal perua-
no consagra en el artícuio i I una regla político-criminal y dogmática de suma trascenden-
cia en Ia medida en que establece de modo parco, pero esencial, tres principios jurídico-
penales: a) E}principio del hecho propio; b) Ei principio de responsabilidad subjetiva, y
c) Ei principio de responsabilidad subjetiva. En efecto. tras la referencia que; son delitos
i, faltas las acciones u omisiones doiosas o cuipcsas penadas por la ley'. Se esconde un
valioso postulado político-criminal que establece ios tres principios más importantes del
Derecho Penal en cualquier país que se precie de civilizado y que marcan el der¡otero de
toda legislación penal, precisando una garantia al ciudadano respecto a las condiciones y
a los presupuestos de toda legisiación penal".

JURISPRUDE}TGIA

ffifffi Concepto de imprudencia y delitos culposos de tráñco rodddo / Configuración de


la imputación objetiva en las actuaciones imprudentes i Falta de dolo I' de im-
prudencia en los resultado§ fortuitos causados por la naturaleza / Elementos tí-
picos de los delitos culposos /Atipicidad cuando el desarrollo de las conduct¿s se
encuentran dentro del riesgo permitido.

L.Concepto de impruilencia !, delitos calposos de lráfico rodado: "Entiéndase por deber


de cuidado al conjunto de reglas que debe observar el agente mientras desarrolla una activi-
dati concreta a titulo de profesión, ocupación o industria por ser elemental y ostensible en cada
caso como indicadores de pericia, destreza o prudencia (velocidad adecuada, desplazamiento
por el carril correspondiente, esiado psicosomático normal, vehículo m estado electromecá-
nico normal y contar con licencia de conducir como autorización ofcial ocupacional, esto en
el caso del chofer). Como el agente llevó acabo la conducla delictiva en su condición de cho-
fer, dedicado al transporte depasajeros y carga defrulas, iu comportarniento se subsume en
lo previsto en el segundo párrafo del artículo cienÍo once del Código Penal que tipifica el delt
to de homicidio culposo por la calidad del agente" (Ejecutoria Superior del 02/04/1998; Exp.
N' 2007-97, Lima. En: Revista Peruana de Doctrina 1, Jurisprudencia Penales. (2000). N" l.
Grijley. Lima, pp. 582-583).
2. Configuración de ta imputación objetiva en las actuaciones imprudentes: "La acción
realizada con diligencía aunque sea previsible un resultado lesivo, se mantiene en el ámbito de lo
permitido jurídicamente y no se plantea problema alguno, pero lo acción objetivamente impru-
dente, es deci4 aquella realizada sin la diligencia debida, que incrementa de forma ilegítima el
peligro de que un resulfado se produzco es, junto con la relación de causalidad, la base yfunda-
menfa de la ímputacíón objetivc del resu.ltado " @n: ROjAS VARGAS, F. (1999). Jurisprudencio
penal comentada. Gaceta Jurídica. Líma, p. 628).

91
DEL I{ECHO PUNIBLE

3. Fallt de dolo y de imprudenci,a en los sn¡tuestos resulfados fortuilos causados por Ia na-
turalezt: "El derrumbe de un tranto del canal de aducción de la central hidroeléctrica que causó
Ia afecnción del sertticio público y perjuicios eanémicos, ocurrido en circanstancias de inexis-
tencia de dolo o anlpa en la conducta de los prccesados, y debido afallas geológicas, no resulta
imputable penalmente a los acusados" (Exp.N" 1917-96,Apurímac. En: ROJAS VARGAS, F.
(1999). Jurisprudmcia penal. Gaceta Jurídica- Lima p. 5a0).

4. Fatla dc dolo y de impradencia en los resalfados fortuifos causados por la natwaleza:


" Debe tenerse en a)enta que no existe acción penalmente relevante anando falta wltmtad, de modo
que un resultado queda fuera.del ómbito de protección del Derecho Penal anando ha sido causado
fortuitamente" @ecutoria Suprema del l8/09/1998; Exp. No 3019-98, Puoo. ROJAS VARGAS,
F. (2003). Código Penal. Gaceta Jurídica. Lima p. 61).

5. El¿mentos típicos ile los delins culposos: "El tipo objetivo de los delitos calposos o im-
prudentes aige la presencia de dos elementos: a) la violacién de un deber objetivo de cuídada,
plasmado m notmas jurídicas, nonnos de la experiencia, nortnas del arte, ciencia o profesién,
destinadas a orientar diligentemente el comportamiento del individuo; y b) la producción de un
resultado tipico imputable objetivamente al autor por haber creado o incrementado un riesgoiu-
rídicamente relatante, materializado en el resultado lesivo del bienjurídico" @iecutoria Superior
del09/09/1998; Exp. N" 2505-98, Puno. En: ROJAS VARGAS, F. (2003). Código Penal. Gaceta
Jurídica. Lim4 pp. 61-62).

6. Atipitídad euando el desarrollo de las cond.actos se encuentTan dentro del ricsgo permi-
tido: "Mal puede imputarse objetivamente el resultado a un autor que no ha creado ningún pe-
ligro relevante para el bienjurídico, y con nayor razón sin haber obrado con dolo o culpa, por
lo que sostener una opinión en diferente senfido implicmía violar el principio de ctlpabílidad
previsto en el artícalo séptimo del Título Preliminar del Código Penal" (Ejecutoria Suprema del
A3n6/1998, Exp. N' 6239-97. Ancash. En: ROJAS VARGAS, F. (2003). Jurisprudencia penal.
Gaceta Jurídica. Lima p. 133).

§_
@ rletito doloso y delito culposo
Las penas establecidas por Ia ley se aplican siempre al agente de infracción dolosa.
El agente de infracción culposa es punible en los casos expresamente estableci-
dos por la ley.

NORMAS CONCOR,DAilTES
C: ot. 2 inc. 24) lit. d); CP: arts.'il, YI

DOGTRINA

ffi Principio de legatidad y técnicas de üpificación de las conductas dolosas y de las


conductas imprudentes / Garantías de la técnica de numerus clausw en la tipifi-
cación de las conductas culposas,

Principio de legalidad y técnicas de tipificación de las conductas dolosas y de las


conductas imprudentes: SILVA SÁNCHEZ, J.M.(1999). "Las acciones u omisiones
BASES DE LA PUMBILIDAD

solo se castigarán cuando expresamente Io disponga la ley''. En: Cobo Del Rosal, M'@i-
rector). ComenÍarios al Código Penai de I995.Edersa. Madrid, p. 538. "Ei Código parte
en su artículo 11 (10 de España) de afirmar el principio de iegalidad i¡dicando que son
delitos o faltas las acciones y omisiones dolosas o imprudentes penadas por la ley, y en
su artícuio 12 de forma explícita señaia que las acciones u omisiones imprudentes solo
se castigarán cuando expresamente 1o disponga 1a ley. De manera que el Código acoge
un sistema de numerus clausus, por 1o que únicamente existi¡án delitos imprudentes en
aquellos casos que la propia ley indique. Con esto se ha terminado el sistema de la cláu-
sula general omnicomprensiva y con la indefinición típica".
Principio de legalidad y técnicas de tipificacién de Ias conductas dolosas y de
las conductas imprudentes: GARCIA CAVERO, P. (2004). "Técnica de numerus
apertus en ias infracciones dolosas y numerus clausus en las infracciones impruden-
tes". En: Código Penal corrtentado.Tomo I. Gaceta Jurídica. Linaa. p. 4A2.*81 artículo
t2 de| Código Penal establece que los delitos de Iaparte especial solo se sancionan a
título de do1o, mientras que para sancionar a titulo de culpa se necesjta que expresa-
mente el tipo penal de Ia parte especial Io indique. En este sentido, la regla general en
ia imputación subjetiva es el castigo de ios delitos realizados en forma dolosa, siendo
la i¡criminación de la culpa, más bien, la excepción. Ei régimen legal más extensivo
del delito doloso, que por regla general contempla r¡na pena mayor que la realízacíón
culposa, nos obliga a precisar claramente los contomos normativos de ambas formas
de imputación subjetiva".

GarantÍas de la técnica de numerus clausus en la tipificación de las conductas


culposas: SILVA SÁNCHEZ, J. M. (1999). "Las acciones u omisiones solo se castigaran
cuando expresamente lo disponga la ley''. En: Cobo del Rosal, M. @irector). Comenla-
rios al Código Penal de l995.Edersa. Madrid, p.579. "Afavor del sistema de incri:ni-
nación cerrada de los delitos imprudentes suelen esgrimirse esencialmente dos argumen-
tos. (...). Por un lado, desde una perspectiva formal, se alega que Ia incriminación cerrada
cumple de modo más preciso con el principio de taxatividad, puesto que pasa a extender
ei cumplimiento del mandato de determinación ai tipo subjetivo del delito y no solo al
aspecto objetivo. Así, se garantizala seguridad jurídica de un modo que, por muchos es-
fuerzos que realicen doctrina y jurisprudencia, nunca termina de alcanzarse con sistemas
de numerus apertus. Por oko lado, y desde una perspectiva materíal, se argumenta que
el sistema de numerus clausus conlleva, si no conceptualmente, sí en la forma en que se
ha puesto en práctica tal sistema en la totalidad de los países, el carácter excepcional de
la infracción culposa (...)".

JURISPRUDENCIA

ffi Contenido del dolo típico / Concepto de dolo eventual /Difere¡cia entre dolo even-
tual y culpa consciente / Elementos de la imputación objeüva en el delito culposo /
Naturaleza normativa de la conducta culposa lFalta de imputación objetiva por
no creación de riesgos jurídicos prohibidos / Riesgo permitido vs. imputacién a
la víctima.

93
DELHECHO PUNIBLE

1. Contenido del dolo típbo: "Pra actuar dolosamente, el suieto de la acción debe saber
qué es lo que hacey eonocerTos elementos que cdracterizan su acción como típica, asimismo, no
-basta
rcnér meto conocimiento de los elementos objetivos del tipo, es necesario ademas querer
realizarlos" @jecutoria Superior del 2OlO5/1998;Exp. No 132'98,Lima En: BACA CABRERA
/ ROJAS VÁdGAS / NEYRA HUAMÁN. (1999). Jurisprudencia penal. Procesos sumarios.
Gaceta Jurídica. Lima p. 533).
2. Contenido dct dato típico: "La *igencia del dolo como elemento subietivo-del tipo,-en-
tendido como el saber y el qieter todas t¿s consectencias del tipo legal, comprcnde tanto el re-
querimiento intelecnai (saber) y volitivo (querer), constitryendo la realización del plan la esen-
iia misma det dolo, un resultado se considéra dolosattente realizado caandlt
"o^"**í"*ente
se corresponda con el plan del sujeto" (Ejecutoria Suprema del_26110/2004, F.N'^N' 775-2004.
Jnnín. En: CASTILLó ALVA, t. (2006). Jurisprudencia penal I- Sentencias de la Corte Suprema
de Jusficia de ta República. Gniley.Lir;a,p. 426)'

3. Concepto de dolo eeenfual: "En el comportamiento a título de dolo eventual, el sujeto


activo al despiegm su conducta asiume la posibilidad de producción del resultado; mientras que
en el supuesio le culpa inconsciente, el sujeto activo no conoce el resultado ni se lo rePresenta"
@jecutoria supremjdel o3llollgg'7, Exp. N" 3365-96. Piura. Ea: ROJAS
VARGAS, F. (1999)'
Jurisprudencia penal. Gaceta Jurídica. Lima p. 101).

4, Diferencia entre dolo eventual y culpa conscienfe: "Para que exista dolo eventual es ne-
cesario qie el agente, al realbar h conducta lesiva, se haya representado seriamente la posíbili-
dad del'dano @lemento cognoscitivo del dolo), y que, a pesar de ello se conforme con el resu_ltado
posíble (elemento voluntario), aun caando no quiera el mismo. La culpa consciertte, por el con-
'trario,
aige en el sujeto la conforua que el resultado, a'pesar de su posibilidad, no se prcducirá"
(Sentencia-N' 035-98 de la Saia Miita- de Cam¡ná de la Corte Superior de Justicia de Arequipa del
i0 d" f"broo de 1998. En: ARMAZA GALDóS, Jorge y zAvALA TOYA" F. (1999). La decisión
j udicial. Gaceta Jurídica- Lima p. 27).

5. Diferencit ente dolo eventaal y culpa conscicnte: "Lo que diferencia al dolo eventual de
la culpa ionsciente es que, en el primer cas,o, el agente considera seriamente la prob_abilüad del
rcsulndo dañoso, o""pnndo necesariamente dicha probabilidad con la realización de la conduc-
ta peligrosa, per se o-por otra persona. En la calpa consciente aiste, por lo contrario, la creen'
ciá ae-que el'peligrc io ,a a cáncretarse; es de señalar que la aceptación a la que se alude- en el
dolo evennai, ilos tértninos aquí planteados, no se refere a la aceptación del resultado dañoso
(por ejemplo, producción de muerte o lesiones a la persona), sino únicamente a la conducta ca-
peligrosas el conocimiento del peli-
)* d, piod"á¡rlo. E, sihtaciónes especiales y masivamente
'gro e1 suftciente para acrcditar el
pipio de una acción que superá el límite del riesgo permitido,
l*Z"tá, doloso del i*to; en consecuencia obrará con dolo el autor que haya tenido
"o*pártr
conocimiento det peligo concreto que deriva de su acción para los bienes jurídicos" (Saltencia
de 1a Primera Salá Penal para procesos coD reos en cárcel de la Corte Superior de Justicia de Lima
del 24 de noviembre de-2004, Exp. N' 306-2004. Er: Diálogo con la Jurisprudencia. Año 10,
No 76. Enero (2005). Gaceta Juridica- Lima, p' 176).

6. Elementos ite ta imputacün objetiva en el delito culposa: "En los delitos culposos el he-
cho resultante, ademas de ler causado por Ia infracción del deber de anidado, debe ser susceptible
de imputarsele objetivamente a la imprudencia del autor, cirannstancia que contetnpla una doble_
ciranÁnncia: a)ia relaeión de causálidad entre lo acción y el resultado; y b) qué la causación del
resultado esté dentro de lafinalidad de protección de la norma de prudencia wlnerada, faltando
este presupuesto aundo, pese al riesgo-creado, el resuhado no *a previsible o cuando el resulta-
do iq tenga nada que vei con la infraccíón cometida" @jecutoria Superior del l4ll2/1998' Exp.
BASES DE LAPUNIBILIDAD

N' 4988-98, Puno. En: BACA CABRERA, ROJAS VARGAS & NEYRA HUAMAN. (1999).
Jurbprudencía penal. Procesos sumarios. Gaceta Jurídica. Lima, p. 101)
7. Naluraleza normativa de la conducla culposa: "Actua culposa o imprudentemente el que
omite la diligencia ciebida. Se trata. por lo fanto, de la infracción del deber de cuidado, o sea, de
las normas de conducta exigibles para el caso, las cuales se extraen de la experiencia común y ns
dependen necesariamente de la trasgresión de leyes o reglamentos. Se tt'ata de un deber de cuida-
do, en cuanto que es el que hubiera observado un ciudadano promedio en tales condiciones y con
los conocintientos específrcos del agmte, por lo tanto, sí la acción se realiza con la diligencia de-
bida, aunque sea previsible un resulfado, se mantiene en el ámbito de lo permitido jurídicamenle"
(Ejecutoria Superior de Ia Sala Penal de Apeiaciones para procesos Sumarios con reos libres de la
Corte Superior de Justicia de Lima del07l}9l1998, Exp. N" 3475-98. En: ROJAS VARGAS, F.
(1999). Jurispradencio penal comentada. Gaceta Juridica. Lima, p. 617).

8. Faha de imputación objefiva por no creación de riesgos jurídicos prohibidos: "Al que-
dar demostrado que los agraviados cruzaran la avenida por delanle del ómnibus del cual habíatt
bajado, elevanda de esta forma el riesgo permitido ), bajo circunslancias de no previsíbilidad e
imposibilidad de evitar el resultado lesivo por par"te del conducÍor procesado, no se desprende
ninguna infracción del deber de cuidado imputable a dicho encausado " (Ejecutoria Superior de Ia
Sala Penal de Apelaciones para Procesos Sumarios con Reos Libres de la Corte Superior de Justi-
cia de Lima dei 06/08i1998, Exp. N" 8653-97. En: ROJAS VARGAS, F. (1999) Jurisprudencia
penal comentada. Gaceta Jurídica. Lima, p. 628).
9. Riesgo permitido vs. imputación a la víctima: "No existe violación del deber obietivo de
cttidado en la conducta del procesado, ya que este cond¡¿cía su vehículo a una velocidad pru.dente
y razonable, coligimdose, por ende, quesu actuaciónno generó ningúnriesgo; existiendo, por el
contrario, una autopuesfa en peligro por parte del prapio agraviado, quim debe asumir las con-
secaencias de la asunción de su propio riesgo, pues caminaba por una ví.a destinada a la circula-
ción devehícalos, en completo estado de ebriedad" (Ejecutoria Superior de la Sala Penal de Ape-
laciones para Procesos Sumarios con Reos Libres de la Corte Superior de Justicia de Lima del 9
de setiembre de 1998. Exp. N" 2505-98. En: ROJAS VARGAS, F. (1999). Jurisprudencia penal
comentada. Gaceta Ju¡ídica. Lima, p. 638).

§_
Iffi omisiónimpropia
EI que omite impedir lzreahzaciiln del hecho punible será §ancionado:
1. Si üene el deber jurídico de impedirlo o si crea un peligro inminente que
fuera propio para producirloG)
2. Si la omisión corresponde a la realizacién del tipo penal mediante un hacer"
La pena del omiso podrá ser atenuada.
TEX"O ORIGINAL;
Artícuto 13.- El que omite impedir la realización del hecho punible será sancionado:

(3) Inciso vigente coaforme a la modi.ficaciónrealizada por ei articulo único de la Ley N" 26682 del
11 /11/1996.
DELHECI{O PUNIBLE

1. Si time el deber moral o jurídico de impedirla o si crea un peligro inminente que


fuere propio para producirla; y
2. Si la omisión corresponde a la realización del tipo penal mediante un hacer
La pena del omiso podrá ser atenuada.

MODIF¡GAC¡ONES AL TEXTO ORIGINAL:

N' 26682 del 11/11/1996.


(Ver t*to vigente)

NORMAS CONCORDANTES
C: tt 2 itc. 24) lit. d); tr: ot. Il

DOCTRINA

ffiffi Concepto de omisión impropia i Elementos normativos estructurales / Diferencias


entre comisión, omisión y omisión impropia.

Concepto de omisión impropia: CEREZO MIR, J. (2004). Curso de Derecho Pe-


nal Español / Pane General.6" ed. Tomo IIL Tecnos. Madri4 p.263. "Para la concu-
rrencia det tipo de los deütot 6s semisión por omisión es preciso, en primer lugar, que el
sujeto tuviera un deberjurídico especial de evita¡ el resultado, es decir que ocupase una
posición de garante del bien jurídico..Me parece acertada la introducción del requisito
de posición de garante, pues de Ia existeucia de los delitos pr¡ros de omisión (el delito de
omisión de socorro del artículo 195 y el delito de no impedir la comisión de ciertos deli-
tos del artí'culo 450) se deduce que el sujeto activo de un delito de comisión por omisión
solo puede serlo aquella persoua que, dada su vinculación estecha con eI bienjurídico
protegido, aparczoa como garante del mismo (...)".
Elementos normativos estructurales: URQUIZO OLAECHEA, J. F. / SALA-
ZAR SÁNCHEZ, N. (2007). "Responsabilidad penal del di¡ectivo de la empresa en el
Código Penal peruano. Competencia por organízación y naturaleza normativa del injusto
de resultado lesivo en ios supuestos de comisión por omisión". EE: Actualidad Jurídica.
N" 160 (marzo del}Aú),pp.255-256. "E1 contenido, estructura y ñrndamento de la co-
misión por omisión -en virtud del principio de legalidad- solo pueden configurarse en
función de lo estipulado por el articulo 13 del CP y conforme a los planteamientos doc-
trinarios que son compatibles con el sentido teleológico de nuestra legislación. Al res-
pecto, el artículo 13 señala: 'El que omite impedk la realización del hecho punible será
sancionado: l) si tiene el deber jurídico de impedirlo o si crea un peligro inminente que
fuere propio para producirl o; y 2) si la omisión corresponde a la rcalización del tipo pe-
nal media¡te un hacer'. Del presente texto legal, se infieren dos cuestiones normativas
basicas que fundamentan la comisión por omisión. Estas son: a) La posición de garante
(inciso 1); y b) Ia equiparación jurídico-penal de ia omisión contemplada en el artículo
13 con los elementos normativos de los tipos legales de la parte especial (inciso 2). Por

96
BASES DE LA PUNIBILIDAD

exigencia, de la ley, es conditlio sine qua non que> para la configuración de un delito me-
diante comisión por omisión, estén presentes estas dos instituciones. En este contexto, en
lo que sigue, nos ¡eferiremos a la posición de garante y a la equiparación que tiene, en el
Derecho Penal, el artículo i3 con los tipos penales de la parte especial".

Elementos norroativos estr¡¡cturales: MEINI MÉNDEZ, I. (2004). "Delitos omi-


sivos de resultado". En: Código Penal comentado.Tomo I. GacetaJurídica. Lim4 p.438.
'De conformidad con la opinión mayoritaria, la comisión por omisión es algo distinto de la
realización activa del delito. Comisión por omjsión y realización activa del mismo delito
no son pues idénticas. Esta es la razón de que se prevean en ios códigos penales cláusulas
como ei artículo 13 del CP, pues si comisión por omisión y realizaciín activa de un de-
lito fueran idénticas. no habria necesidad de establecer los requisitos para que un delito
se perpetre en comisión por omisión y no mediante un comportamiento activo. En este
esquema, Ias posiciones de garante (an. 13.1 del CP) y lzrealización del tipo mediarrte
un comportamiento activo (art. 13.2 del CP) equipararr a nivel de tipicidad los comporta-
mientos activos y los omisivos a los cuales se les imputa un resultado".

Elernentos normativos estructurales: GARCÍA CAVERO, p. (2007)...La comi-


sión por omisión en el Código Penal peruano". En: Urquizo Olaechea, J. F. @irector) /
Saiazar Sánchez, N. (Coordinador). Modernas tendencias de dogmática penal y política
criminal. Libro Homenaje al Dr. Juan Bustos Ramírez. Idemsa. Lima, pp. 398-399.',El
articulo 13 del Código Penal establece que será sancionado quien omite impedir la rea-
Lízación de un heclro punible, a condición que, por un lado, tenga ei deberjuridico de
impedirio o crea un peligro inmi¡ente que fuere propio para producirlo, y, por el oto, si
Ia omisión corresponde alarealización del tipo penal mediante un hacer. Estos son los
presupuestos que establece nuestra legislación positiva para poder equiparar la omisión
de evitar un delito con la realización activa del mismo".

Diferencias entre comisión, omisién y omisión impropia: IESCHECK, H. /


'WEIGEND,
T. QAA». Tratado de Derecho Penal / Parte General. Traducción de la 5' edi-
ción por M. Olrnedo y Cardenete. Editorial Comares Granada. § 58 IIVI y Z,pp. 65l-652.
"Los delitos de omisión se clasifican en dos grupos: los delitos de omisión propia (de-
licta omissiva) y los delitos de omisión impropia (delicta commissiva por omissionem).
Cor¡ectamente, en adhesión a la concepción que al respecto se ha suminiskado, hay que
considerar como delitos de omisión propia aquellos cuyo contenido se agota en la no rea-
Tización de una acción exigida por Ia ley (...) por el contrario, en los delitos de omisión
impropia al garante le es impuesto un deber de evitar el resultado. El acaecimiento de
este pertenece al tipo y el garante que infringe dicho deber es responsabilizado por el re-
sultado tipico sobrevenido. Los delitos de omisión impropia son, por ello, el equivalente
a los deiitos de resultado".

JUR!SPRI¡DE}úCTA

ffi Omisión impropia y deber de garante / Elementos objetivos y elementos subjetivos


en ias conductas omisivas impropios / Omisión impropia y deberes procedentes

v/
DELHECHO PIJNIBLE

de Ia injerencia / Omisión impropia y deberes de inierencia relacionados con la


competencia de los representantes legales de las persones jurídieas'

1. Omisión impropia y deber de garanle: "La modalidad delictiva genérica de omisión im-
propia solo.se configtra ctando el sujeto activo se encuentra en una posición de garante con re-
'taAón
al bien juridico, entendido como el debq de realizar acciones de salvamento y protección
para su tesión o puesra m peligo, por situarce el bien jurídico en una relación de d"prúrr'
-cia evitar
respecto a quien oitente dicho déber". @jecutoria Suprema del 18/06/1998, Exp' N" 13849,8,
Arequipa. En: ñO¡eS VARGAS, F. (1999).JurisprudenciaPenal. Gaceta Jurídica. lima, p. 10Q.

2. Omlsién itnpropia y deber de garante: "Nuestrc Código Penal vigente le conftere rele'
vancia juridica, tanto ál aspecto activo del comportamiento humano, constituido por el eiercicio
de lafmatidad a trové:s de un hace\ como a su aspecto pasivo, constituido por la omisión; dicha
omisión social y jurídicamente relevante está referida a la realización de una acción determina-
da que le es exigido al agente; de allí que estntcturalmente los delitos omisivos consistan en la
infracción de un ae»er ¡irídico, no estando todos estos comporlamientos omisiws penalmente
ilevantes descritos poi tm üpo penal, es por ello que la doctrina reconoce la uistercia de de-
litos omisivos imprcpios, o famádos también de comisión por omisión; resPecto de los caales el
Código Penal ei su'articato l3 establece una clausula de equiparación que nos permite adectar-
el clmportamiento omisivo al comisivo, siendo preciso para ello constatar no solo la causalüad
de la ómisión, sino también la existencia de un deber de evitar el rcsultado por Parte del agente
frente al bienjurídico, vale decili de un deber de garante; gue en el caso de autos se verifrca la
-existencia
de esta causalidad hipotética, es deciti la posibilidod que tuvo el encausado de evitar
el resultado; en principio, por cuanto él tenía Ia condición de efectivo polícial al mando de la pa-
trulla a bordo de la cttal ie desplazó a los agraviados, ya que tenía mayor jertqubfrente a su:
encausados, y por awnto estaba obligado a impedir la realización del delito, para lo anl te1ío
plena
-ba
capacüád, siéndole, por ello, el resultado lesivo perfectamente-imputable; también se halla'
en una posición de garante frente al bien jurídico de los agraviados, ya qu9 esta swge tombién
caando e[ agente tiene el deber de vigilar la conducta de otras personas" @jecutoria Suprema
de¡25t18/lig9, Exp. N" 2528-99, Lima En: Revista Pentana de Jurisprndencra. (2000). Año tr-
]i" 3. Editora Normas Legales. Trujiüo, p. 358).

3. Elementos objetivos y elementos subjetivos en las conductas omisivas impropios: "La


acusada two, en primer lugar, conocimiento de la situación que generaba su debq de acfitari
dado quefue ella misma la que encerró a los niños en el píso en quefueron encontrados. Por las
mismas rüones, supo que en tales condiciones, los niños no tenían posibilidad de acceder a ali-
mento algtno y quá, * dependían para su subsistencia de la alimentación que ella
"o^ecaencia,
m*ma li debía proporcionar. Asimismo, no cabe dttda que la procesada tuvo conocimiento de su
capacidad de ol"¡ór; es decin ta posibitidad de alimentar y caidar de los niños por sí misma (...).
Pár último, no ofrece tampoco la menor duda que la recurrente tuvo conocimiento de las cirqns-
tancias quefunrlamentan su posición de garante, es decir, las circtmstancias de las que surgía su
deber dá impedir la prcducción del resultado ". (En: MORENO y BRAVO, E. (1997). Autoría en
la doctrina del Tribunal Supremo. DyKinson, Madd4 p' 129).

4. Omisün impropit y deberes procedentes de l"a hierencia: "Una correcta valoracióniu-


rídica de los hechos debería; en realiilad, haber considerado que el fundantento de la responsa-
bitidad det reatrrente respecto de la muerte ocasionada no es su comportamiento activo; sino la
omisión de impedir el resultado para el cttal había creado con su hecho anterior el peligro de su-
producción
-arrojar ¡...¡. lfo cabe duda, en primer lugar, que el recttrrente creó el pelígro antijurídico al
el colchón hacia el lugar en el que sabía se podía encontrar la víctima. Por lo tanto, atan-
do se percató de que el peligro había tenido comietao de concreción se encontraba en posición

98
BASES DE LA PUNIBILIDAD

de garante fundado en su hecho anterior y; consecuenfemente, eslaba obligado a actuar para .im-
pedir el resultado " (Sentencia dei Tribunal Supremo español óei2810111994 (?te. Granados). En:
FEIJOO, B. (1999). Ilotnicidio 1, lesiones imprudentes / Requisitos y límites materiales. Editorial
Edijus, Espaia p. 45).

5. Omisión impropia ¡, dsberes de injerencia relacionados con la competencia de los repre-


sentantes legales de lns personas jurídicas: "Respeclo o la posición de garanfe, uigida en los
delitos de comisión por omisión, se entiende que quien configura establemmte una organización
está en todo caso obligado a eliminar el peligro de ella derivado. Elfundamento normativo de la
posición de garante estriba en la ponderación de inÍereses, donde dicha ponderación pretende res-
ponder a la pregunta acerca de quién es especialmente competenfe, de acuerdo con los principios
de distribución adecuada de libertades y de cargas, para evilar que se produzcan delerminados
cursos cawales peligrosos para bienes jurídicos de ferceros; en consecuencia, atribuir respon-
sabilidad penal por omisión al representante de una cieterminada empresa por todos los hechcs
comelidos por sus dependienles, sería negar el principio de confianza que impera en toda las
relaciones contractuales de subordinación y coordinación" @jecutoria Superior de ia Sala Penal
de Apeiaciones para Procesos Sumarios con Reos Libres de ia Corte Superior de Justicia de Lima
del 13 de mayo de 1998, Exp. N" E380-97. En: BACA CABRERA - ROJAS VAR.GAS - NEIRA
HUAMAN. (1999). Jurisprudencia penal. Procesos sumarios. Gaceta Juridica. Lima, p. 633).

Erson de tÉpo y error de prohibieió¡r


EI error sobre un elemento del tipo penal o respecto a una circunstancia que
agrave la pena, si es invencible, excluye la responsabüdad o la agravación. Si
fuere vencible,la infracción será castigada como culposa cuando se hallare pre-
vista como tal en la ley.
EI error invencible sobre la ücitud del hecho eonstitutiyo de la infracción penal,
excluye la responsabilidad. Si el error fuere vencible se atenuará la pena.

NORMAS CONCOR.DANTES
CP: arts. I,II, 12, 15

DOGTRI}üA

ffi Concepto de error de üpo / Concepto de error de prohibición / Ámbito de aptica-


ción del error de tipo.

Concepto de error de tipo: BACIGALUPO, E. (1997). Principios del Derecho


Penal / Parte General.4" ed. AKAL/IURE. Madrid, p.232. "EI dolo se excluye cuando
el autor ha obrado con un error sobre los elementos del tipo objetivo, es decir, sobre la
concur¡encia de circunstancias y elementos que permiten conocer la existencia de un pe-
ligro concreto de realización de1 tipo. Si el autor ignora que detrás de una mata (ramaje),
sobre la que dispara con el propósito de probar el funcionamiento del revólver, hay un va-
gabundo durmiendo y io mata. no habrá obrado con dolo de homicidio, y eventuaLnente
solo podrá ser responsabilizado por homicidio imprudente (...)".

99
DELHECHO PUNIBLE

Concepto de error de prohibición: ROXIN, C. (L997). Derecho Penal / Parte Ge-


neral.Traducrión de la 2" edición alemana y notas por Diego Manuel Luzón Peñ4 M.
Diazy García Conlledo y Javier de Vicente Remesal. Civitas. Maddd. §21- yl, p. 861.
"Concurre un error de prohibición cuando el sujeto, pese a conooer completamente la si-
tuación o supuesto de hecho de injusto, no sabe que su actuación no estripermitida, p. ej.,
alguien gaba ,'na cinta magnetofónica, sin que lo sepa su interlocutor, la conversación
telefónica que está manteniendo; no le pasa por la cabeza la idea de que eso pueda estar
prohibido. O alguien organiza para fi:res de beneñc¿ncia una loterfu púbüca; no sospe-
cha que necesita una autorización oficial para ello. O alguien seduce a una muchacha de
guince años; conoce su edad, pero considera permitido su hecho".

Ámbito de aplicación del error de tipo: LASCANO ,C. QOOZ)."EItipo doloso de


comisión". En: Lascano, C. @irector). Derecho PenaU Parte General.Advocatus. Cór-
dov4 p. 287.'lEl erro¡ de tipo puede recaer sobre un elemento del tipo básico, si¡ el cual
desaparece la tipicidad -por ejemplo, el autor cree que la cosa de la cual se apodera no
pertenece a un tercero sino que es suya-, o sobre u¡a circunstancia agravante o atenuan-
te del tipo calificado, aor ejemplo, aunque quiere matar a otro, el sujeto no sabe que Ia
víctima es su padra- en cuyo caso su error es accidental porque solo excluye el tipo de
parricidio, pero no el de homicidio simple".

JUR¡SPRUDENCIA

§ElE Defrnición de error de tipo / Defrnición de los errores de tipo vencibles e invenci-
. bles / Contenido y consecuencias del error de tipo / Error de tipo y excepción de
naturaleza de acción / Contenido del error de prohibición / Error de prohibición
vencible / Error de prohibición invencible /Alcances del error de prohibición /
Contenido materi¡l del error de prohibición invencible / Especial referencia a los
errores de tipo, prohibición y cultural en eI marco fls l¡ ¡flministración de justi-
cia por parte de los ronderos.

1. Defuición de error de tipo: "El error de tipo [artíctlo 14 del CPJ con trascendencia en
los elementos descriptivos del ilbito penal se presenta anndo el agente tiene una representación
equivocada de una circ-unstancia a la que se hace rcferencia en el tipo objetivo, que describe la
conducta prohibida, entre Las que se consideran: la calidad del sujefo activo, la calidad de la víc-
tima, el comportamiento activo u omisivo, las formas y medios de la acción, el objeto malerial,
el resultado, la relación de causalidad y los criterios para imputo objetivamente el resuhado al
comportamiento" 1R.N. N" 131G20i3-I¿ Libertad- Etl. Gaceta Penal & Prucesal Pen¿l, Tomo
60, Gaceta Jurídica, Lima, p.l15).

2. Dfinicün de error de tipo vencüle: "El errur de tipo vencible es aquel que hubiese po-
dido wperarse obsqvando la debida díligencia por la previsibilüad, cognoscibilidad o adver-
tibilidad y evitabilidad del resultado, por lo que se deberá valorar el concrcto comportamiento
desplqado por el imputado, atendiendo a sus características personales, para establecer si esta-
ba en la posibilidad de conocer real y objetivamente que la victima tenía trece años, dado gue la
vencibilidad del error de tipo debe determinarse enfunción a la capacidad del sujeto para evitar
la rcalimción del tipo cognoscible" (RN.N'2317-2011-Huánuco. Er: Gaceta Pensl & Pro-
cesal Penal, Tomo 47, Gaceta Juridica, Lima, p. 98).

100
BASES DE LA PT'NIBILIDAD

3. Definición de los er¡ores de tipo vencibles e invencibles: "El error de tipo es vencible
cuando el sujeto, actuando con la diligencia debida, hubiese podido darse cuenta del defecto de
apreciación en el que incurría; es un error superable que solo elimina el dolo, dejando subsistm-
te la culpa, por lo que el hecho es sancionado como un delito cuiposo si se halla previsto como
tal en la lq,. El error de tipo invencible, en cambio, se presenta caando, a pesar de obrar con lo
diligencia debida, el sujeto no puede darse cuento de su error; es un eftor insuperable, m donde
el agente queda exento de responsabilidad penal, pues se elimina tonto el dolo como la culpa"
(RN.N' 1384-2009-Madre de Dios. En: Gaceto Penal & Procesal Penal, Tomo 39, Gaceta Jurí-
dica, Lim4 p.l7$.
4. Definición de los enores ,1" tryo veneibles e invencibles: "El error surge cuando el su-
jeto tiene una falsa representación de la realidad o no mtiende de manera colrecta el significa-
do social ojuridico de sus actos. Ahora bien, el error de tipo se encuenho regulado en el primer
párrafo del ortícalo 14 del Código Penal, este recae sobre un elemento objetivo del tipo que el
agente desconoce o no reconoce realmente. El error de tipo es de carácter vencible si el sujeto,
actuancio dentro de los parámetros de la diligencia debida, hubiese podido darse cuenta del error
en que incurría, se trata pues de un error superable; aquí se elimina el dolo pero subsiste la cal-
pa y el hecho será sancionado como un delito culposo siempre y cuando se encuentre tipifi.cado
m el Código Penal, ya que según lo establece el artíatlo 12 del Código Sustantivo, con relación
a los delitos ctlposos se adopta el sistema de numerus clausus. Sin embargo, el error invencible
se presenta cuando, a pesor de haber actuado con la diligencia debida el sujeto no puede darse
cuenla de su erroti es decir, es un error de carácter insuperable, en donde el agente queda aento
deresponsabilidad penal, pues se elimina tanto el dolo como la culpa, configurándose una causal
de atipicidad" @jecutoria Suprema del 0l/i0/2004. R. N. N' 63-04-La Libertad. En'. Jurispru-
dencia penal. (2005). Tomo II. Editora Normas Legales. Trujillo, p. 48).

5. Definición de los errores de tipo vencibles e invencüles: "El error surge cttando el suie-
to tienefalsa representación de la realidad o no entimde de m(mera correcta su signifcado social
o jurídico. El error de tipo se encuentra regtlado en el prtmer párrafo del artículo 14 del Códi-
go Penal, este recae sobre un elemento objetivo del tipo, el sujeto piensa que eslá realizando un
hecho atipico, pero objetivamente ha realizado una conducta de relevanciapara el ordenamiento
jurídico penal. El error de tipo es de carácter vencible si el sujeto actuondo dentro de los paráme-
tros de la diligencia debida, hubiese podido darse anenta del defecto de apreciación en que inan-
rria, es deci¡i es un error superable, aquí solo se elimina el dolo, pero subsisté la culpa y el hecho
será sancionado como un delito calposo siempre y caando se enanentre tiptficado como tal en el
Código Penal. El error de tipo invencible, en cambio, se presenta, caando a pesar de la diligen-
cia debida el s*jeto no puede darse cuenta de su error, es decir es un error de tipo irsuperable,
en donde el agente quedo uento de responsabilidad penal, pues se elimina tanto el dolo como la
crry" @jecñtoria srpr".u dell1l10t2oo4,l.-N.Ñ" 323--20C/,. Huánuco' ra: ÁveLOS RO-
DRIGUEZ, Coustaute y ROBLES BRICENO, Mery. (2005). 'Modemas tendencias doemáticas
en la jurisprudencia penal de la Corte Suprema". Erl. Diálogo con la Jurispntdencia. Gaceta Ju-
rídica Lima, p. 109).
6. Contenido y consecuencias del enor de tipo: "Et error de tipo sutge caando en la comi-
sión del hecho se desconoce un elemento del tipo pmal o uno cirannstancia que agrave la pena,
si es invencible achrye la responsabilidad o la agravación. Sifuere vencible, la infracción será
castigada como culposa ctando se hallare prevista como tal en la lq. Aludiendose con el término
'elemento'a los coml»onentes de la tipicidad objetiva del tipo penal, referentes al autor, la aeción,
bien jurídico, causalidad, imputación objeliva y los elementos descriptivos y normativos. En ese
sentido, el dolo presupone el conocimienfo de todos los elementos del tipo obietivo y en el error
de tipo folta ese conocimiento total o parcialmente, el mismo que u.cluye el dolo" @jecutoria

1Sl
DELHECHO PUNIBLE

Suprema delMllOt2OO4. R. N. N' 227-2OA,Lima En: ÁVelOS RODRÍGUEZ, Consranre y


ROBLES BRICEÑO, Mery. (2005). 'Modernas tendencias dogmáticas en la jurisprudencia penal
de la Corte Suprema". Diálogo con la jurisprudencia. Gaeta Juridica- Lima, p. 107).

7. Error de tipo y *,cepeión de nataraleza de accün: "Que en cuanto a la legalidad de


las normas caestionadas, como marco general se plantea una actuación mediando en todo
caso un error de tipo, que elimina el dolo, en tanto que se sostiene haber actuado con arre-
glo a la lay; que el carácter indebido de aquellas, por cierto, es cuestionable a partir de la
Dirección Nacional de Presupuesto Público, órgano público que tiene la autoridad para
definir los alcances de la gestión presupuestaria del Estado, por lo que -coilto ya se ano-
tó- solo cabe para quienes participaron en Ia emisión de las decisiones y directivas, des-
de la perspectiva del juicio de tipicidad subjetiva, alegar la ausencia de dolo a través del
error de tipo. Como ya lo tiene establecido este Supremo Tribunal, el análisis del tipo sub-
jetivo no imporla un juicio ajeno al ámbito de la excepción de naturaleza de acción radi-
cada en el cuestionamiento al carácter típicamente antijurídico de la conducta itnputada o
su ausencia de punibilidad, lo que se produce cuando concurue una excusa absolutoria o no
cumplirse una condición objetiva de punibilidad" (Ejecutoria Suprema del l5l03/04, R. N.
N" 0146-2003, Lambayeque. En: SAN MARTIN CASTRO, César. (2006). Jurbprudencia y pre-
cedente penal vinculante. Selección de ej ecutorias de la Corte Suprema . Líma. Paleska, p . 262) .

8. Contenido M error de prohibicilín: "La conducta del agente de caidar a una ntenor de
edad por un acto de solüaridad humana prodigándole cuidado en un ambientefoniliar por más
de dos años y medio, otoryándole ademas szu apellidos, no puede ser considerado delito de alte-
ración y supresién del qtado civil y tampoco puede su pasíble de ura sanción penal; puesto que
su condtrcta no merece el juicio de rqroche al haber actuado altruistamente, debiéndose apre-
ciar la qistencia de un *ror de prohibición sobre la licitud de la conducta por haber aeído; el
sajeto activo, estar actuando con arreglo al ordenamiento jurídico; por lo que su proceder carece
de anlpabilidad conforme a lo dispuesto por el último parágrafo del artículo catorce del Código
Penal" @jecutoria Suprema del 15/08/1997; Exp.N" 4103-96, Lima).
9. Error de prohibición vencible: "El procesado espontáneamente ha referido que desco-
nocía gue tener rclaciones con una menor de catorce años era delito; sin embargo, este ertpr de
prchíbición era vencible pues, por sus caalidades personales, él podria haberse informodo al res-
pecto" @jecutoria Suprema del14/0312001; Exp. N" 32-01, Lima).
10. Enor de prohibicün invencible: "Actúa bajo error de prohibición ucttlpante quim
a través de sus actos consideró que estaba procediendo con aneglo al ordenjurídico; y m es-
tado de necqiáad, aJ recabar un certirt.cado médico para acreditar el nacimiento de una menor
abandonada, con el objeto de que pueda ser atendida médicamente al encontrarse en peligro de
muerte; no siendo dicha conducta merecedora deljuicio de reproche, al haber actuado los aansa-
dos altntisnmente y en error de prohibición sobre la ilicitud de su conducta" (Exp. N' 4103-96.
Eu: ROJAS VARGAS, F. (1999). Jurisprudencia penal. Gaceta Jurídica.Lima, p. la6).

11. Alcanca del error de prohibición: "El er¡or de prohibición contemplado en el artículo
14 segundo panafo del Código Penal, constituye el reverso de la conciencia de la antijuridici-
dad como elemento cowtitutivo de la atlpabilidad, que exige gue el autor de la infracción penal
ignorc que su condacta es contraria al Derecho, o que acfi)e en la creencia de estar obrando líci-
tanente" @jecutoria Suprema del A410/1999, Exp. N" 2721-99, Junín. En: Rqista Peruana de
Jurisprudencra. (2000). Editora Normas Legales, Año II - No 3. Trujillo, p.278).

12. Alcances del enor de prohibicün: "Los cargos efecnados por el representante del Mi-
nisterio Público no se han acreditado de modo alguno, puesto que el encausado al efecnnr las

ro2
BASES DE LA PUNIBILIDAD

Ilamadas de larga distancio de carácterpersonal. en su condición de director del hospital, lo hizo


pensando que era uno de sus derechos y que le eslaba permitido, ai no lener ninguna comunica-
ción que estableciera lo contrario, por lo que actuó en error de prohibición, ya gue consideró que
estabá procediendo por la condición dejqfey desconocío que al efectuar las llamadas telefónicas
a iarga distancia se configurabo delito de peculado de uso" (Ejecutoria Suprema del 21103i2003,
Exp. N" 1522-2000. Ayacucho. En: SAIAZAR SANCIüZ, N . (2004). Delitos contra la Adminis-
tración Pública. Jurisprudencia penal. Jurista Editores' Lima, p- 397).

13. Contenido material del errur de prohibición invencible: "La resistencia al mandato ju-
dicial, producida por la creencia que existen deberes defunción que prevalecen sobre los manda-
tos jurisdiccionales, y realizada tras haber efectuado consultas a especialisfas sobre el particala4
configyro eror de prohibición invencible sobre ia ilicitud de h conducta, que elimina la respon-
tobilidod p"ral del inctlpado, pues este no habría actuado de modo culpable" (Sentencia de la
Primera Sáa Penal de la Corte Superior de Justicia de Lima del 1110611997. Exp. N" i298-96. En:
Diálogo con la Jurisprudencia. (1998). Gaceta Juridica. Lima. Año IV- N" 9, p. 289).
1 4. Especial referencia a los errores de tipo, prohibición, y cultural en el naarco de la ad-
ministraciin de jwsticio por Parte de los randeros: "El agente, ('..) como cowecuencia de su pa-
trón cultural rondero puede actuar (i) sin dolo -etor de tipo- al no serle exigible el conocimien-
to sobre el riesgo para el bien jurídico; (ii) por etor de prohibición porque desconoce la ilicitud
de su compoñámiento, esto es, la existencia o el alcance de la norma permisiva o prohibitiva;
o (iii) sin comprender la ilicitud del comportamienlo eiecutado ó sin tener la capacidad de
co)mportarse áe acuerdo a aquella comprensión (...). Las normas que en este caso se han de
tomár en cuenta para la exención de pena por diversidad cttltural serán, en todo caso, las
previstas en los ánículos 14 y l5 del CP. Es de rigor, sin embargo, prevenir que en el caso cie
'ronderos
es de muy dificil concunencia -aunque no imposible ni inusitado- los casos cie eno.
de tipo y, en muchos supuestos, las prescripciones del arríct¿lo 1 5 del CP -que enrraño uta pre
blema no de conocimiento sino de comprensión, cie incaoacídad de coñPorfars. i¿ a:'-¿-i:
con cánones culturales que al su-ieto le resultan ext.años-. Porque los ronderc: c:z: 'ez.s
''':.-:-.i :' :ane'
ordinaria, son individuos infegrados ai Estado totai o zarctclmente en cuj'.
coitacto c7n la sociedad 'oficial'cOmo Parte de su moac' te vü cunoue so-: :':=-:nette.
se les puede exigir algún tipo de conducta acorde c ic no,m.as ciei Estei: :'¡' i: at we'
de intántar motivar su conducta y, por ende, desqorobcris ct.*ric' ser :cr:-:'-: : ,c: ;ntere-
ses predominantes de la sociedad con la cual se relacionc
' 'l:e= l: ie- -:-:-ei¡ Plenario
N. i-ZOOeiCi-116, en el V Pleno Jurisüccional 6s las Sr:e< P:ae.cs P=:=:¡e:= ;. Tz:sr:c-
rias, publicado el 08/01/2010).
A-

E¡ror de comprensión culErahtr^-e


condicionado
EI que por su cultura o costumbres comete un hecho Punible sin poder compren-
der el carácter delictuoso de su acto o determinarse de acuerdo a esa comPren-
sión, será eximido de responsabilidad. Cuando por igual razón, esa Posibilidad
se halla disminuida, §e atenuará la pena-

NORMAS GONCORDANTES
C: arts.2 inc. l9);89, 149; CP: arts.20,21,45' 46

fn?
DEL HECHO PI'NIBLE

DOCTRINA

EFBñE concepto / Elementos estructurales del error de comprensién culturalmente


condicionado / Estructura e impücancias.

coneepto: VILLAVICENCIO rERRERos, F. (2004). .'Error


de comprensión
culturalmente condicionado". En: Código Penal comentado. Tomo I. Gaceta Í*íai"u.
Lima, p' 499. 'Dento del planteo de la culpabiüdad de acto el error de comprensión es
la inexigibilidad de la internalización de Ia pauta cultural reconocid.a por el legislador,
en
razÁo de un condicionamis¡to cultural diferente, puesto que el ind.ividuo se La desa¡ro-
llado en una cultura distinta de la nuestra y ha iateriorizado desde pequeño los patones
conductuales y valores de esa cultura. Ejemplo: el miembro de una comunidad nativa
de
Ia amazonía que practica actos sexuales con una menor de catorce años, pues en su
co-
munidad es costumbre la convivencia incluso coD menores de doce años,,.
Elementos estructurales del error de conaprensif¡ gultu¡¡lmente condicionado:
VILLA srEIN, J. (2001). Derecho penar / parte General.2" ed. San Marcos. Lima
P. 449.'E'l error de comprensión culturalmeute condicionado comprende ¡na eximente
absoluta cua¡do Por una causa cul.tural o de costumbre, el agente no esta en condiciones
de comprender el carácter delictuoso de su comportamiento o, comprendiéndolo,
no es
capaz de determinarse con arreglo a esa comprensión. El primer supuesto es el de
la i¡-
comprensibilida4 es decA, el de la incapacidad coguiüvo-cultural de asimilar o int€ligir
la norma. El segundo supuesto supone la comprensión, pero a la luz de su experienJia
de üda le resulta al autor inconcebible, internalizable, como pauta conductual
á seguir,,.
EsFuctura e implicancias: vILLAVICENCIO rERRERos, F. (2004). .Erro¡
-
de comprensión culturalmente condicionado". En código penal comentado- Tomo I.
Gaceta Jurídica Lim4 p. 500. 'Debemos precisar que la simple contrastación factica
de
que el individuo no ha intemakzado la norma prohibitiv4 a pesar de conocerla
(y tam-
bien la pertenencia a otro segmento cultural), no es suficiente para eximir de res!ónsa-
bilidad penal ya que de acuerdo al texto del artículo 15 se demanda Ia determina-ción
si
le era exigible que lo hiciera (la intemalización), pues se establece claramente que actue
'sin poder comprender el carácter deiictuoso de su acto'y no únicamente sin coáprender
la prohibición' Pues cuando se cumple un injusto, el Derecho no requiere para afirmar
la culpabilidad que el sujeto haya intemalizado esos valores, puesto que la mayoria
de
veces el injusto obedecera a una falta de intemalización. Lo que requiére es que
el suje-
to haya tenido Ia posibilidad de intemalizarlos en grado ,-orubl"-"rte exigible.
1...j,'.

Eil JUR¡spRuDE¡{clA
EEl* Error de prohibición vencible / Elementos constituüvos del error de tipo, del
error
de prohibicióu y del error de comprensión culturalmente condicionaáo / Diferen-
cia entre error de prohibición en generat y el error de comprensión culturalmente
condicionado / Error de prohibicién vencible causado poi lo. factores culturales
/ Exclusión de la responsabilidad penal en los supuestos de error de prohibición

104
BASES DE LA PLINIBILiDAD

cutturalmente condicionado /Ausencia de culpabilidad por concurrencia del error


de comprensión culturalmente condicionado / Operatiüdad del error cultr¡ral-
mer¡te condicionado en los delitos contra la indemnidad sexual'

I. Error de prohibición vencible: " Si bien el error de prohibición v.encible surge cuando el
autor del deliro tiene una falsa representación de la realidad o no entíende de manera coruecta su
significado social o jurídico, ello no lo exime, en caso tenga instrucción mínimay edad suficiente,
dZl áebe, de informarse al actuar o cuando lenga duda de que su conducta estápermitida o pro-
hibida, ni to líbera de responsabilidad penal. Al respecto, se consideran criterios para determi'
nar la vencibitidad del error de prohibición, la posíbilidad que tiene el agente de acudir a algún
medio idóneo de información, ti"*po del que disponga para tomar la decisión y su capacidad
"1
intelectual" (R.N. N' 1575-2013-Pasco. En: Gaceta Penal & Procesal Penal, Tomo 59, Gaceta
Jurídica, Lima, p.i 20).

2. Elementos constitutiuos del error de tipo, del error de prohibición y del enor de com'
prensión culturalmente condicionado: " t 5) Sí la conciucta at'ibuida a los ronderos no resuita
'atípica
o si, en aplicación del test de proporcionalidad enunciado, la conducfa analizada no está
juitrficada, esto'es, afirmado el injuslo objetivo, será del caso corsiderar el conjunto defactores
'culturales
en la escála individual del sujeto procesado. Cabe acotar que el análisis en mención
reguiere, como presupuesto, tener muy claro la oristenciaiurídíca de la Ronda Campesina, la au-
rcíidad ronderá que'actuó -la condición de tal del rondero incriminado-, su nivel de representa-
ción y funciones ,'y las características y alcances de la normo consuetudinario aplicada, asPectos
q", ii varias de'sus facetas puede determinarse mediante pericias culturales o antropológicas.
'En
este nivel del examen del caso es de tener en cuenta que los patrones o elementos culturales
presentes.en la conducta del rondero tienen entidad para afectar el -lado.subietivo del delito, vale
'decir la configuración del injusto penal y/o su atribución o calpabilidad, al punto que pueden de-
term'inar -sí íorrespondiere- (i) tá impunidad del rondero, (ii) la atenuación de la pena, o
(iii) ser
irrelevanfes. El agZnte, entonces, como consecuencia de su patrón cultural rondero puede actuar
(i) sin dolo -rool d, fipo- al no serle aigible el conocimiento sobre el riesgo para el bien jurí-
'iico;
(ii) por etor de jrohibición porque desconoce la ilicitud de su comportamiento, esto es, la
u¡ti"ri¡i o el alcanci de la normb pirmisiva o prohibitiva; o (iii) sin comprmder la ilicind del
comportamiento ejecutado o sin teier la capacidad de comportarse de acuerdo a aguella com'
pr"^ió, (...). Las normas que elt este caso s-e han de tomor en cuenta Para la exención de pena
dfveriiáad caltural serán, en todo caso, las previstas en los artículos I 4 y I 5 del CP. Es de ri-
'por
'gor,
sin embargo, prevenir que en el caso de ronderos es de muy dificil concurrencia -aunque no
Tmposible n¡ ¡íusítado- los'casos de error de tipo y, en rnuchos supuestos, las prescripciones de!
aitículo 15 del CP 1ue entraña un problema no de conocimiento sino de comprensión, de incapa-
cidad decomportarie de acuerdo ioncánones culturales que al suieto leresultan extraños-,por-
que los ,ordáros, como regla ordinaria, son individuos integrados al Eslado total o parcialmente
L, ,rryo virtud al tener coÁbctu con la sociedad 'oficial'como Parte de su modo de vida, aunque
sea f,arcialmente, se les puede exigir algún tipo de conducfa acorde a las
normas del Estado, por
lo iue puede intentar *bfiro, suiondictay, por ende, desaprobarla Vando sea contrarta a los
"
intereses predominantes de la sociedad con la cual se relaciona (..) §umeral 15 del § 3 de los
Fundamentos Jurídicos del Acuerdo Plenario N" I -2009/CJ-1 i 6)'

3. Diferencia entre error de prohibición en general-y el error de -comprensión cultural'


mente coi¡licionado: "La doctriná en materia penal señala que las condiciones para establecer
el reproche penal consisten en que el agente tenga la posibilidad de conocer la desaprobación
del
hecia, to qie tradieionalmente se conoce como un conocimiento de la antijuridicidad, es decir
ante un eio, sobrc la prohibición del hecho ia culpabilidad desaparece. El conocimimto de lo
antijuridicidad está referido a que el autor sepa o pueda sospechar que su hecho cometido está

t05
DEL HECHO PI'NIBLE

jurídicamente prohibido. El error de prohibición se da cuando el autor eree que actúa licilamente
o caando ni siquiera se plantea la liei¡ad o ilicitud de su acto. En este caso se produce un error
'de prohibición indirecto, es decir gue los agentes suponen una causa deiusitificación, de inatlpa-
bilidad o una excusa absolutoria que el ordenamiento jurídico no contiene" @jecutoria Suprema
del24l0l/2005, R. N. N" 682-2004. Tumbes. En: Diálogo con la Jurisprudencia. (2006). Año I l.
N" 90. Gaceta Jurídica. Lima,p.Z0Z).
4. Enor dc prohibición vencible causado por los fac,fqres cuharales: "Que aun ctando el
proced* del acasado carece de ampa,o legal y se encaadre dentro de las aigencias típicas de los
delitos de.secaestrc y lesiones leves, es de esltimar que actuó mediaido eruor de prohibición so-
bre la licind del hecho, pues consideró que lo hacía ctmpliendo con sus funciones y en el ámbito
de las atribuciones que tenío como presidente del Comité de Autodefensa, lo que, sin embargo,
no está permitido por la lqt; que'tal effo,i smpero, no puede ser calfuado de invencible, pues el
imputado estuvo en condiciones de advertir un ámbito general de legalidady considerar que no
podíaprivar de la libertad a una persona y menos, realizar actos de esclarecimientos, aun con la
intervención de la comunidad, sin acud.ir al inmediato concurso de ln autoridadpolicial; que tra-
tándose de un error de prohibición vencible cabe atenuar la pena, que por configtrar un elcmento
que integra el contenido esencial de la categoría de calpabilidad, vincalado aliuicio integral de la
responsabilidad penal, debe estimarse que tal atenuación puede ser incluso hasta límites inferiores
al mínimo legal, en aplicación analógica del artículo 2l del Código Penal" @jecutoria Suprema
del24/01/2005. R N. N'3654-2004, Ucayali. Eu: pÉREZ ARROYO, M. (2006). La svolución
de la jurisprudencia penal en el Peñ (2001-2005). Tomo I. Instituto Peruano de Criminología y
Cieacias Penaies. Iuris Consulti Editores. Editorial San Marcos. Lima, p. 370).

5. Exclusión de Ia responsabilidad penal en los supuestos de enor de prohibición eukaral-


mente conilicionado: "Que la acfividad sexual en algunas organizaciones sociales y/o étnicas es
aceptada y conocida aun cuando se practique antes de los límites cronológicos mínimos que seño-
la el Código Penal; de allí que los pueblos del interior de los andes, tsngan una percepción de la
suualidad diferente a la que han tenido los legisladores del ordenamiento penal, de modo que no
es reonable, en el ámbito jurisdiccional, apliear mecánicamente como lo solicita el imptgnante,
el tsto spreso de la lqt promulgada para las calturas citadinas, pues se corre el riesgo de atentar
contra la identidad étnica que se halla garantizada por la Corutitución Política del Estado; que
siendo así, para losfirzes de lograr una mejor administración dejusücia hubiese sido recomenda-
ble conta4 además de los medios probatorios incorporados al proceso y otros que pudieran resul-
tar üóneos, con un dictamen pericial antropológico afin de Íener una cerfezajudicial respecto a
los usos y costumbres de la población en que se ha producido el evento maleria del proceso; gue
en el presente caso, pese a no contarse con dicho examen pericial, lo actuado es suficiente para
inferir la sistencia de un estado de error de comprensión culfiiralmente condicionado y relativa-
menfe vencible, por cuanto las poblaciones de la amazonía tiendm a la precocidad sa ual de sus
ióvenes, siendo aplicable lo dispuesto por la partefinal del artículo I 5 del Código Penal, sin que
por ello se restrinja el carácter penal de la acción cometida por el agente" @jecutoria Suprema
del 02/04/2003, R. N. N' 2584-2002, Amazonas. En: PÉREZ ARROYO, M. (2006). La evolución
de laiurisprudencia penal en el Peru (2001-2005). Tomo I. Instituto Peruano de Criminología y
Ciencias Penales. Iuris Consulti Editores. Editorial San Marcos. Li*a, p. 382).

6. Exclusün de la responsabilidad penal en los supuesros de error de prohibición cultu-


ralmenle condicianado: "En el artícalo t 5 del Código Penal, se prevé el ertor de comprensión
culturalmente condicionado, el cual puede s,imir o áÍenuo, la responsabilidad penal de las per-
sonas que violan la norma penal, en virtud de su cultura y cosfiimbres; dicho error se configura
mediante el desconocimiento del inculpado de lo ilícito de su conducta, es decin con lo ignoran-
cia de que su comportamiento resulta-injustificable; siendo que dicho actuar es manifiestamente

t06
BASES DE LA PTJNIBILIDAD

típico, antijurídico, pero no culpable, pues el autor desconocía de la antijuridicidad de sus hechos,
presupuestos que hacen inexistenfe la culpabilidad, no confgirándose en cierta lorma el delito
imputado. Que si bien en la presente instrucción, se ha acrediiado la materialidad del delito ins-
truida así como io minoría de edad de la agraviada, no se ha veriftcado la resporsabilidad penal
del encausado habicia cuenta que estando al modo, lugar y circunsfancia-\ del evento, se deÍermina
que el procesado no era consciente de lo ilícito de su conducta, toda vez que acluaba en la crcen-
cia que su accionar estaba aneglado a ley, confundido por el medio de vida que llevaba, aunado
a su escaso nivel cultural, pues solo cursó estudios de nivei primario, su ocupación de agricaltor
y la edad con la gue contaba al momento del evento -19 años- por lo que estamos frenle a lafi.
gura del error de cotnprensión culturalmenle condicionado " (Friecutoria Suprema ASl01107/2004,
R. N. N" 1037-2004,Amazonas. En: ÁVALOS RODRÍGLrEZ, C. /ROBLES BRICEÑO, M. (2006).
"Modernas tendencias dogmáticas en la jurisprudencia penal de la Corte Suprema". En:. Diálogo
con la Jurisptttdencia. Gaceta Jurídica. Lima. p. 114').

7. Ausencia de culpabilidad por concuruencia del etor de comprensión culturalmente


cor¡dicionada: "Los procesados al contar con la aceplación ciei hermano de ia agraviada actua-
ron siguiendo la costu¡nbre cienontinada tapacuscca, consisíenfe en oJtecer a la menor agraviada
para que conviva con uno de los e¡tcausados parafornmr unafamília; que ellos an su condicíón
de campesincs dei distrito de Hayllati, incurrieron en un error de comprensión cultural invencible
que elímina la culpabilidad de su conducla; por lo que su conducta no puede ser pasible de una
sanción penal ni que merezca eljuicio de reproche, por lo que resulta de aplicación el artícalo I 5
del Códígo Penal" @jecutona Suprema del22/09/2000. R. N. N' 306-2000-Apurimac.. En: IIR-
QUIZO OLAECIIEA, J. (Asesor) / CASTILLO ALVA, J. L. @irector) / SALAZAR SANCHEZ,
N. (Coordiaador) (2005). Jurisprudencia penal. Jurista Editores. Lima, p. 167).
8. Operatividad del ewor culturalmente eondicionado en los delitos contra la indemni-
dad sexaal: "A efectos de resolver la situación jurídica del procesado, se debe tener en camfa su
condición personal como natural de una comunidad campesino que se ubica en las alnras de la
ciudad del Cusco, en donde es costumbre ancestral que las menores de edad sean entregadas por
sus padres para que hagan vida marital desde los inicios de su pubertad, a lo que se suma que el
autor aludido ha tenido una instrucción incipienle, de escasos recursos económicos y que para
le comisión de los hechos no ha utilizado violencia alguna sobre la agraviada por lo que su con-
ducta se adecua a lafigura del ewor de prohibición culturalmente condicionado, previsto en el
artícuio l5 del Código Penal, pues como sereitera, elprocesado seha desarrollado enunmedio
sociocultural que no ha interiorizado la norma de prohibición que penaliza su conducta, como lo
es la comunidad campesina de Huancabamba, en donde mantener relaciones con una menor re-
sulta ser un comportamiento normal y socialmenle acepfado por los pobladores del lugar, por lo
que de conformidad con el artículo 284 del Código de Procedimientos Penales, procede disponer
su absolución" @jecutoria Suprema del 17/06/2004, R. N. N" 755-2004. Cusco. En: CASTILLO
ALVA, J. (2006). Jurisprudencia penal. Sentencias de la Corte Suprema de Justicia de la Repú-
blica.Tomo L Grijiey. Lima, p. 176).

1&7
DELHECHO PUNIBLE

cerÍruo u
TEI\¡:IAIWA

Ibntativa
En la tentativa el agente comienza la ejecución de un delito, que decidié come-
ter, sin consumarlo.
El juez reprimirá la tentativa disminuyendo prudencialmente la pena-
NORTIAS GONGORDANTES
CJM: arts.8,9, 10,47; CC: art. 667 inc. 1)

DOGTR¡NA

ffi Definición / Elementos consütutivos / Elementos constitutivos de nafuraleza


subjetiva.

Deffnisió¡¡ CEREZO MIR" J. (2004). Curso de Derecho Penal español / Parte


General.6'ed. Tomo III. Tecnos. Madrid, pp. 185-187. "Para que exista tentaüva es ne-
cesario que concuran los elementos: el dolo y el principio de ejecución (...). El dolo es
el primer elemento que debe concurrir para que po{amos habla¡ de tentativa. El princi-
pio de ejecución del delito, una vez pasada la fase de los actos preparatorios da lugar a
la existencia de tentativa. Los grados de ejecución del delito se refieren exclusivamente
a los deütos dolosos, ya que en ellos el sujeto activo actúa con conciencia y voluutad de
la producción del resultado delictivo. Segun el artículo 16 hay tentativa cuando el suje-
to da principio a la ejecución del delito, practicando todos o parte de los actos que obje-
tivamente deberian producir el resultado, y sin embargo, est€ no se produce por eausas
ajenas a la voluntad del autor'".

Elementos constitutivos: SALAZAR SÁNCHEZ, N. (2005).'Elementos de la


tentativq contenido del dolo y la puesta en peligro del bien jurídico en el delito de pa-
rricidio". En: Diálogo con la Jurispntdencia. N' 76. Gaceta Ju¡ídica- Lima pp. 66-67.
"Se debe dejar claro, de inicio, que lo determinante para saber cuándo estamos ante una
tentaüva, son el inicio de la fase ejecutiva, la falta de consumación y la concurrencia del
tipo subjetivo. Son kes requisitos que no pueden faltar para que exista tentativa. Los dos
primeros pertenecen a la tipicidad objetiva y el tercero at tipo subjetivo. Desde el punto
de vista objetivo, es conditio sine qua non que el agente ponga en marcha los actos eje-
cutivos, es decir, la exteriorización del comportamiento debe circunscribirse en el radio
de la acción típica. Los actos externos deben crear riesgos jurídico.penaLmente no per-
mitidos, o, 1o que es lo mismo, no deben estar cubiertos por riesgos perrritidos; porque
de lo contrario, la conducta seÉ atípica y, por tanto, no será tentativa; El otro elemento
objetivo, como es la falta de cons,vnación, simboiiza el impedimento formal para gue la
tentativa se convierta eu un tipo consumado. Pues, si no hay ausencia de consumación,

108
TENTAIIVA

ya no existe tentativa. De todo ello se infiere, que el primer elemento constituye el lími-
te minimo de la tentativa, ya que si:r su presencia no existirá tentativa por defecto; por
su parte, el segundo elemento constituye el limite máximo, porque a falta de él no habrá
tentativa por exceso. Lo señalado es válido para todos los tipos de tentativa, sea esta idó-
ne4 inidónea, acabada o inacabada. Desde la perspectiva del tipo subjetivo, es indispen-
sable que los riesgos creados sean expresión del tipo subjetivo, es decir, la conciencia
del autor, que inicia los actos ejecutivos, debe estar orientada a Ia consumación de hecho
punible. De tal manera que, si la conciencia del sujeto se orienta a hechos que no están
comprendidos en el tipo objetivo, pero aun asi crea riesgos objetivamente tipicos, no ha-
brá concurrido el dolo, y, eD consecuencia, no existi¡á tentativa. Son elementos que están
presentes en todas las modalidades de tentativa".

Elementos constitutiyos de naturaleza subjeüva: MIR PUIG, S. (2002). Dere-


cho Penal / ParÍe General.6'ed. Reppertor. Barcelona. §72i-z,p.344. "Subjeiivamenie
la tentativa requiere que el sujeto quiera los actos que objetivamente realiza con el ánimo
de consuma¡ el hecho o, ai menos, aceptando (con seguridad o probabiiidad) que puedan
dar lugar a la consumación. Ejemplo: No basta querer apuntar si no se hace con ánimo de
disparar para matar o aceptando que se pueda matar, sino solo por practicar la puntería".

ffit J,RI'PRUDEN.¡A

ffiffi Distinción en&e tentativa y consumación /Tentativa en el delito de robo agravado


/ Distinción entre tentativa y actos preparatorios / Tentativa en el delito de üola-
ción de Ia indemnidad sexual / Distinción entre teutaüva y consumación / Conñ-
guración de la tentaüva en eI delito de robo agravado / Elementos consütutivos
de la tentativa y de los actos preparatorios / Tentativa (creación de riesgos típicos,
pero falta fls ¡saliz¡gió¡ de tales riesgos) / Imputacién objeüva y subjetiva de la
tentativa / Elementos estructurales de la tentativa acabada / Tentaüya acabada o
delito frustrado.

1. Distinción ent¡e tenlafh,ay consumación: "En caso de autos, los encausados no lograron
ejercer la disposición de los bienes del agroviado, toda ve que al momento de la intervención de
los mismos no se les encontró en poder de cada uno de ellos ningtma pertenencia de la víctima,
por lo que la conducta de los agentes mal podría tenerse como delito consumado; siendo lo propio
calificarla como delito tentado, toda va gue la tentativa, a diferencia de la consumación, importa
de pane del agente una puesla en marcha del plan personal de ejecución sin lograr realizar elfin
representado" @jecutoria Suprema del13106/2001; Exp. N' 147G01, Lima).

2 Tentaivs en eI dclin de robo agrovado: "Atendiendo que el delito que se le im¡ruta a los
encansados, se ha desarrollado solo en grado de tentativa, toda vez que los procesados premuni-
dos de rmas defuego abordmon un ómnibus con elfm de apoderarse de la pertenencias de los
pasajeros, ilícito que no llego a consumarse por la intervención de un policía que se encontraba
en el mencionado vehíaio, siendo así el ilícito denunciado no constituye un delito consumado,
debiendo adeatarse la pena al tipo correspondiente" @jecutoria Suprema del l6105/2000, R N.
No 87-2000, Huaura. En: LJRQUZO OLAECHE\ J. (Asesor) / CASTILLOALVA, J. L. @irec-
tor) / SALAZAR SANCIIEZ, N. (Coordinador) (2005). Jurisprudencia penal hxista Editores.
Lima p. 175).

1no
DEL HECHO PUNIBLE

3. Distincün entre tentativo y acfos preparatorios: "La actividad probatoria desplegada a


lo largo del pruceso no ha permitido confirmar la hipótesis criminosa recaída contra los encctu-
sadois en ctanto a la tentativa del delito patrimonial; así, tenemos que únicamente existe la ver-
sión del agraviado, en el sentido quefue comunicado por su guardián que había observado ctta-
trp Personas en w vehíanlo merodeando el in¡nueble de su propiedad, sin que en autos existan
elementos probatorios gue concluyan afectación del bienjurídico protegido por el tipo penal; si
bien, resulta a¡idente que *istía en los agentes la intención criminal de perpetrar un ilícito pe-
nal, por el hecho objetivamente incontrovertible del hallazgo de las especies antes glosadas, ello
por sí mismo no resulta reprcchable penalmente, en tanto que constituyó aclos prepüalorios den-
tro delitsr cñminis, caracterbado por el conjunto de actos donde el autor dispone de los medios
elegidos con el objeto de crenr las condiciones para elfin que se prupone, que precedm a lafase
ejecttiva del ilícito, de tal manera que resultan atípicos y no sancionables punitivatnente; por lo
que la sentencia absolutoria en este extremo se encuentra arreglada a lq," @jexl'laria Suprema
del12104/2N4, R. N. N" 3540-2003, Cañete. En: CASTILLO ALVA J. (2006). Jurisprudencio
penal.Tomo}. Sentencias de la Corte Suprema de Justicia de la República. Grijley. Lima, p. 376).
4. Tenfafiva en el delito de violación de h indemnidad ssual: "Se ha acreditadofehacien-
temente la responsabilidad penal del procesado, a quien se le imputa haber intentado violar a la
menor de doce úos de edad, hija de su corwiviente, en circttnstancias en que el antes mencionado
se encontraba en estado de ebriedad, ingresando a su domicilio en dusencia de los demásfamilia-
res, llqando a la menor hasta una cama donde intentó realizar el acto sen¿al, lo anal fue evitado
por el hermano menor de la agraviada, guien anojó piedras al agresor y por los golpes que un ter-
cqo rcalizó contra la puerla del domicilio, la menor logró soltarse de su agresor y esconderse en
un toPero hasto la llegada de su abuela y madre a quien relató lo acontecido " @jecutoria Supre-
ma del 12105D004, R. N. N" 003-2004, Cañete. En: CASTILLO ALVA, I. Q006). Jtrispntdencia
panal.Tomo 1. Sentencias de Ia Corte Suprema de Jusücia de ia República- Grijley. Lima p. 299).

5, Distincün entre tcntativa y consamacün: "En el caso de autos, los encausados no lo-
granon ejercer la disposición de los bienes del agraviado, toda vez que al momento de la inter-
vertéión de los mismos no se les encontró en poder de ninguno de ellas ninguna pertenencia de
la víctima, por lo que la conducta de los agentes mal podrío tenerse como un delito cotuumado,
siendo lo prcpio calificarla como delito tentado, toda vu que la fentativa, a difercncia de la con-
surnación, importa de parte del agente una puesta en marcha del plan personal de ejecttción sin lo-
grorealizar elfn representado" (Ejecutoria Suprema del 13107 /200i, R. N. No 1476-2001.Lima,
En: LJRQLIZO OIAECIIEA J. (Asesor) / CASTILLO ALVA, J. L. (Director) / SAIAZAR SÁN-
CÉÍEZ,N. (Coordinador) (2005). Jurisprudencia penal. Jurista Editores. Lima, p. 169).
6. Configaracün de la tenutiva en el delifo de robo agravado: "Teniendo en cl¿ento las cir-
cunstancias del evento criminal imputado a los procesados, se ha llegado a establecer que el de-
lito de robo agravado quedó en grado de tenfativa acabada, habida cuentq que no se llegó a con-
sumar la apropiación de los bienes del agraviado, empero, que en la ejecución del acto criminal
se ocasionó lesiones a lnvíctima con anno defuego; por lo tanto, los hechos resultan ser grcNes,
circtwtancia que deberá ser tomada en cuenta al momento de determinar la pena" (Ejecutoria
Supremadel 1610712004,Exp. N'733-20B,Ucayali. En: CASTILLOAIVA, I.Q0f,6).Jurispru-
dencia penal l. Sentencias de la Cone Suprema de Justicia de la República- Grijley. Lima p. 458).

.7. Elementos constitutivos dc la tenutiva y de los actos prE aruforios: "Penalmente la ten-
tativa se do cuando el sujeto do inicio a la ejecución de la acción tipica mediante hechos directos,
faltando uno o más actos para la consumación del delito; en este punto nuestro ordmarniento si-
gue la teoría de la responiabilidad en virtud de la anl el merecimiento de pena se centra en que
el suieto pone en peligro un bienjurídico penalmente protegido; la tentativa se castiga, entonces,
por la prcbabilidad de lesün. Conforme a dicha feoría.no se castigan los actos preparatorios

110
TENTATIVA

porque, todavía no se ha producido la puesta en peligrc del bien jttrídico y se castiga con.ma-
yor sanción la consumación que la tentativo por el grado de afectación a! objeto de la tulela
penal" (Sentencia Exp. N" 133-98 de la Sala Mixta de Camaná de la Corte Superior de Justicia
de Arequipa del 2a dé abril de 1998. En:ARMAZA GALDÓS, J. I ZAYALATOYA, F. (1999).
La decisión judicial. Gaceta Juridica. Lima. p. 59).

8, Tbntaliva (creación de riesgos típicos, pero falta de realización de fales riesgos): "En
horas de la madrugada, los encausados inlerceptaron al agraviado y después de golpearlo seve-
ramente lo despojaron de sus zapatillas, pero en ese ntomenlo fueron intervenidos por personal
de Serenazgo, quienes impidieron la cowumación del delito, tralándose el caso, de una lentativa
(.../ " (Ejecutoria Suprema del1710612001; Exp. N' 1548-2000, Lima).

9, Imputación objeliva y subjetiva de lo tentativa: "La tenfaÍiva no solo compt'ende el co-


mienzo de los acíos ejecutivos, es decir, la exÍeriorización de los actos tendientes a producü'el
resultado típíco, sino también requiere que el agente quiera los actos que objetivamente desplie-
ga, aun teniendo conocimienfo de su peiigt'osiciad, teniendo además la inÍención de proseguir en
la ejecución de los acfos necesarios para la consumación del delito " @jecutoria Suprema del
20/09/1999, Exp. N" l4i-99, Callao. En: ROIAS VARGAS, F. (2000). Jut'isprudencia pena! pa'
trimonial. Grijley. Lima, p. 84).
10. Elemenlos estructurales de la tenutiva acabada: "La tentativa acabada llamada tam-
bién delito frustrado, fentatiya petfecta, agotada o delito fallido, comprende el caso de 'quien
conforme a su plan personal ha rcalizado todos los actos necesarios para que se consume el de-
lito, faltando solamente, a partir de ese momento, la producción del resultado'; nuestro Código,
pasa por alto la tesis del delitofrustradoy tanto lo tentativa acabada e inacabada las trata como
una sola mera tentativa, la cual según nuestro ordenamientojurídico es penada según su grave-
dad y la afectación al bien jurídico prote§do por la lq, penal y m relación con la voluntad del
autor" @jecutoria Suprema del24/11/2004, R. N. N" 604-2004. Ucayali. En: CASTTLLO AI\',A*
J. (2006). Jurisprudencia penal l. Senfencias de la Corte Suprema de Justicia de la Rqública.
Gri;iey. Lima, p. 502).

11. Tentatipa acabada o delitofrastrailo: "El encausado conjuntamente con sus coprocesa-
dos a bordo de una camioneta asaltaron con arrna defuego al pagador de los trabajadores de la
obra y al chofer del vehículo a quienes luego de unforcejeo y disparos, les arrebataron la bolsa
con el dinero, dándose a lafuga, perofueron perseguidos por los trabajadores que los redujeron
y recuperaron el dinero de manos de uno de los procesados, por lo que debe tenerse en cuenta que
se trata de un delito frusrrado" @jecutoria Suprema del 2814012004, R. N. N" 223-2004. La Li-
bertad. En: Áv,qlos RoDRÍGLTEZ, C. /ROBLES BRICEÑo, M. (2005). "Modernas tende¡cias
dogmáticas en Ia jurisprudencia penal de la Corte Suprema". En: Diálogo con la Jurisprudencia.
Gaceta Jurídica. Lima, p. 117).

§-
TenÉativa irg¡EDulle
I*{o es punible la tentativa cuando es imposible la consumación del delito, por
la ineficacia absoluta del medio empleado o absoluta impropiedad del obieto.

BIORMAS CONCORDANTES
CF: arts. IV, i 6

111
DELHECHO FI.INIBLE

DocrRrNA
H
Naturaleza de la tentativa impune / Fundamento y diferencias entre Ia tentativa
punible y la tentaüva impune.

Naturaleza de la tentativa impune: MIR PUIG, S. (2002). Derecho Pe4al / Parte


General.6'ed. Reppertor Barceloaa. §81/1, p. 346."Hay (deüto imposible) o (tentaüva
inidónea) cuando por inidoneidad del objeto, de los medios o el sujeto, no podía llegarse
a la consumación del delito efectivamente intentado. Armque q post toda tentativa de-
muesfra no haber sido adecuada para consumar el delito, pueden distingUirse entoDces
(ex post), una vez que se conocen todas las características del becho, las acciones que
en un principio eran capaces de la consumación (aunque luego fallen por circunstancias
posteriores) y aquellas otas que aparecen como incapaces de lesión desde un primer mo-
mento. Solo estas constituyen tentativa inidónea. Ejemplo: Et sujeto vierte una cautidad
insuficiente de veneno enla bebida de la víctima".
Naturaleza de la tentativa impune: JESCHECK, H. / WEIGEND, T. (2O02).
Tratado de Derecho Penal / Parte General. Traducción de la 5" edición por M. OLne-
do y Cardenete. Editorial Comares. Granada. § 50 Vl, p. 569. "Existe una tentativa
inidónea cuaodo la acción del autor, dirigida a Larealización de un tipo penal, bajo ciertas
circr¡nstancias, no puede alcanzar la consumación del hecho por razones facticas o jurí-
dicas. Ello sucede en los casos de inidoneidad del objeto, o del medio o del sujeto. Tam-
bién perlenecen aquí los supuestos en los que el objeto de la acción previsto por el autor
no se encuentra en el lugar del hecho o, en contra de su expectativa, permanece alejado
de este (inidoneidad del medio)".

Fundemento y diferencias entre la tentativa punible y la tentativa impune:


BACIGALUPO,E.(1994. PrincipiosdelDerechoPenal/ParteGenqal.4"d.Akzl/itxe.
Madri4 p. 338. "En la modema dogmática funcionalista el firndamento de la p¡'nibilidad
de Ia tentativa consiste en que a tavés de su intento el autor expresa su desobediencia a
una nofina relevante existente. Se trat¿, por lo tanto, del carácter expresivo de la nega-
ción de una nontra De esta manera, se excluye de ia punibilidad las tentativas supersti-
ciosas, en las que el autor recurre a fuerzas sobrenaturales (dado que tal recr¡rso no está
prohíbido por nonna alguna) o en los que se dirige conka objetos sobrenaturales (lo que
tampoco prohibe noÍna alguna)".

Eil JuR¡spRr¡DENc¡A

ffi Tentativa inidónea por inidoneidad del medio empleado / Tentativa inidónea de
üolación sexual por falta de erección det miembro viril / Tentativa inidónea por
inidoneidad del medio.

1. Tentotiva inidónea por ini.doncidad d¿t medio empl.eado: "EI haber presentado la proce-
sada un escrito diri§do al jaez civil en el que se ventilaba el juicio de retracto, acompañondo la
constancia emitida por el Banco de la Nacion, no importa la comisión de los delitos contra lafe

tlz
TENTATIVA

pública y confra la _función jurisdiccional que se le imputan; pues es evidente que no cowtituía
un medio eficaz para inducir a error aljuez, pues lo que prevalecía para resolver la controversia
entre las pat fes del citado juicio de retracto era eJ Prto inequivoco del propio cetificado de con-
signación" @jecutoria de\28lA5/1998. R. N. N' 52+97, Lima. En: ROJAS VARGAS. F. (1999),
-turisprudencio penal comentada. Gaceta Juridica. Lima, p. 883).
2. Tentativa inidónea por inidoneidad del medio empleado: "Del estudio de lo actuado se
aprecia gue de conformidad con el artículo I 7 del Código Penal se ha configurado un caso de Íen-
fativa no punible, en rmón de que el medio empleado; es decir, la presunta arma, manifiesta inefi-
cacia absoluta " (Ejecutoria Suprema del 07/l l/2000. Exp. N'2000-2084. Lima. En: FRISAI.JCHO
APARICIO, M. (2002). Jurisprudencia penal. Jurista Editores. Lima, p.276).
3. Tbnfatipa inidénea de violación sexual porfalta de ereccün del miembro viril: "El he-
cho de que el agente no halta podido violar sexualmente a la agraviada en razón a que no se le
erectó el miembro viril, confgura una lentativa imposible por ineficacia del medio empleado, la
misma que no es punible" (Ejecutoria Suprema de12V0511996, Exp. N'949-96, Puno. En: Revista
Petaana de Jurisprudencia. (1999). Editora Normas Legaies. Trujillo, Año i-l, p. 340).

4. Teníafiva inidónea por iniloneidad del rnedio: "La posesión de cartuchos de dinamita,
que se encuentran en mal estado de conservación yfitncionamienlo por la descomposición de sus
componentes, encontrándose inacÍivos paro sufuncionamiento, no crean peligro común paro el
bien jurídico protegido por la ley penal; por lo que no se cumple la exigencia del articulo cuarto
del Título Pt'eliminar del Código Penal. El hecho incriminado no constituye delito porque según la
pericia se está ante un material inocuo, es decir, se da el caso de un delito imposible, expresamente
previsfo en la lqt como un hecho irrelevante a la ley penal" @jecutoria Suprema del2l/06/2002.
R. N. N" 2636-2001. Lima. En: Diálogo con la Jurisprudencia. (2003). Gaceta Jurídica. Año 9.
N" 60. Lima. setiembre, p. 200).

Besñsttpmiemto v@tumterio - arreglentiwuienÉ@


activo
Si el agente desiste voluntariarnente de proseguir los actos de ejecución del delito
o impide que se produzca el resultado, será penado solo cuando Ios actos prac-
ticados constituyen por sí otros delitos.

¡üORMAS COhEGORDAB!?ES
CP: arc. 16, l9

DOGTR'NA

ffi Elementos normativos del desistimiento impune / Presupuestos materiales del


desistimiento impune.

Elemeutos normativos del desistimiento impune: SANCINETTI, M. (1995).


Fundamenfación subjetiva dei ilícito y desistimiento de la tenlativa / Una investigación
sobre lafundamentación del ilícito deJakobs. Temis. Santa Fe de Bogotá, p.255. 'Existe

1X3
DEL HECHO PUNIBLE

Ia posibilidad de desistir de la tentativa con pleno efecto excusante, solo mientras el


autor u omitente no haya asumido la posibilidad de perder el contol absoluto de impedir
la consumación, y el riesgo gobemado por él no haya decrecido; es decir, solo existe de-
gktirnis¡ts en una tentativa inacabada no fracasada" sea ella una Gntativa activa, desisti-
ble por omisión, sea una tentativa omisiva, desistible por acción".
Presupuestos materiales del desistimiento impune: REVILLA LLAZA,P. (2004).
"Desistimiento de actos ejecutivos - desistimiento activo". En:: Código Penal comentado.
Tomo I. Gaceta Jurídica Lima, p. 585. "El artículo 18 del CP regula el desistimiento de
la tentativa del agente individual, mediante el cual se privilegia con la impunidad al autor
de una tentativa de delito. Todo desistimiento, por tanto, presupone rna tentativa deüc-
tiva (el objeto de desistimiento: aqueüo de lo que el autor se desiste), pero no cualquier
clase de tentativa, sino una tentativa punible (que haga realir-able el efecto de impuni.
dad que confiere el desistimiento). Sin uno u otro presupuesto, el desistimiento carece de
todo sentido: si¡ una tentativa d.elictivano habría nada de que desistirse; sin una tentativa
puaible no habría nada que dejar impune".
Presupuestos maúeriales del desistimiento impune MLLAVICENCIO TERREROS, F.
(1992). código Penal comentado. cult'tral cusco. Lima, p- 109. "se presenta en la ten-
tativa inacabada, cuando iniciado el proceso de ejecución el autor abandona voluntaria-
mente la ejecución. Según su plan de actuación él considera que no ha hecho lo que tenía
que hacer para consr¡mar el delito y decide voluntariamente interrumpir la ejecucióu".

JURISPRUDET{G!A

Effif Estructura del inter criminisi Elementos del desistimiento voluntario en el deüto
de indenonidad sexual / Impunidad det arrepentimiento activo / Diferencia enke
tentativa frustrada y desistimiento voluntario impune.

l. Estractara delinter crtminis: "El proeeso del delito comprende dosfases: lafase interna,
que comprende la ideación, y lafase externa, que abarca los actos preparatorios, la tenlativa, la
consumación y el agotami.ento del delito. Por regla general, los procesos que concurren en el mundo
interior de la gmte (ideación), no son típicos y; por ende, son impunes, dado gue al Derecho Pe-
nal no le^interesa reprimir las ideas o un simple pensamiento delictivo; sino que es necesario que
se transforme en una conducta real" @jecutoria suprema del lll0lll999, Exp. N'4804-98, En:
Revista Peruana de Doctrina y Jurisprudencia Pmales. (200I). N" 2. Lima. Grijle¡ pp. 667-669).

2. El¿me*os del desistimiento voluntario en el delito de indemnidad suual: "En el pre-


sente caso, resulta de aplicación el artículo I I del Código Penal que regula la institución dei de-
sistimiento voluntario de consumar el delito, en tanto que el imputado reolbó parte de los actos
de ejecución del delito de violación sexual, pero voluntariamenie se desistió de'consumarlo en un
momento en que todavía, según su represmtación, no había hecho todo lo que era necesario para
consumarlo; que, en efecto, se cumplen los requisitos de la mbma: evitación de la const¿mación
y volunfariedad del desistinziento; que, en primer luga4 desde una perspectiva objetiva, el propio
imputado evitó la consumación del delito, no siguió actuando y, pé, erd", yacer ientalm"it"io,
la victima; que, en segundo lugari desde una perspectiva subjetiva, la no consumación se debió a Ia
propiavoluntad del imputado, pues dada laformay circwstancias del hecho eshno en condiciones

Lt4
TENTAIIVA

-pese a la oposición de la víctima, una menor de I0 años, de


e.iminar la eiecución del delitc>, no
iubo impedimentosforzosos, no se produjo una presión insuperable cie la sinaciónfáctica o con-
secuentemente, su conducta al desistirse evidenció una actitud poco decidida a cometer el delito;
gue sin embargo, con arreglo al ú-lrimo extremo dei invocado artículo ) 8 dei Código Penal, la pena
ie producirá solo cuando los actos practicados cowtituyen por sí offo cielifo consttmado (tentati-
va cualificado), esto es, la impunidad por desistinziento no alcanza a este; que, por tanfo, en este
caso es de aplicación el delito de aclos conrra el pudor o abuso deshonesto, previsto y sanciona-
do en el articttlo 176-A, nu-meral 3 del Código Penal" @jecutona Suprema del28lA9/2004. R N.
N" 21 32-2004. Cañete. En: SAN MARTiN CASTRO, C. (2006). Jurispt"udencia y precedenfe pe-
nal vinculante, selección de ejecutorías de la Corte Suprema. Palestra. Lima, pp. Z8l-282)'

3. Impanidad del arrepentinúento activo: "Es facultad del iuzgador reducir la pena por de-
bajo ciet minimo legat. Si la con.dttcta del agente está dirigida a impedir un resulfado que quiso
en un printer ntomento, estamos anfe el caso tiel atrepentimiento activo. Resulta impune el
"á*r,
arrepentimieito activo, salvo que los actos por él practicados consÍituyan de por sí otros delitos "
(Ejecutoria suprema del28lo9l1994,Exp. N" 2169-94. En: ROJJASI PELLA, C. (1997'). Eiecu-
torias Supremas Penales 1993-199ó. Legrima. Lima, p. 104).

4. Diferencia entre tentutivafrustrada y desistimiento voluntario impune: "La tentativa no


es punible solo cuando el agenÍe se hubiera desistido espontáneamente de la infi'acción, no así
cuando el desbtimiento se produce al darse cuenta que los padres de la menor volvían en el preci-
so momgnto en que le despojaba de su cabón con el propósito de practicarle el acto sexual" @je-
cutoria Suprema del29/10/1970.En'. Revista de Jurisprudencia Pentana. (1971).Líma,p.26$'

§-
Fartieipaeióm de ver!@s agenÉe§ em Ea ÉenÉativa

Si varios agentes participan eE el hecho' EIo es punihle la tentativa de aquel que


voluntariannente impidiera etr resultado, ¡li Ia de aquel que §e esforzal'a seria-
nnente por impedir la eiecución del dellto aunque los otros partícipes prosigan
en su ejecución o constxmacióE.

¡§ORMAS COh¡CORDAP{TES
CP: arts. 23. 24, 25, 26, 27

DOCTRESCA

ffi Aptricación a la autoría y a la participaciór¡ / Consecuencias juridicas de acuerdo


al principio di responsabiüdad individual o nesponsabiüdad por el hecho propio.

Aplicación a la ar¡to¡:ía y a ia participacióm: LANDECHO, C' & MOLINA, C.


(1996). Derecho Penal español / Parte General.5" ed. Tecnos. Madrid, pp. 441-442.
.'Hay que destacar, en primer lugar, que el legislador no distingue si 'ios varios que in-
tervienen en e] delito' son coautores o existen autores y partícipes, por 1o que Io estable-
cido en este precepto sirve tanto si el que desiste es auior o partícipe. Por otra parte, la
única diferencia. en cuanto a Ia iegulación del desistimiento cuando son ¡'arios los suje-
tos que inten ienen, viene dada por la ya comentada discrepancia de trato, en materia de

ln5
DELHECHO PUNIBLE

arrepentimiento: siendo varios, es suficiente para considerar impune al que insiste con
que haya tatado de impedir la consumación de una manera seria, firrre y decidid4 a¡n-
que tro lo haya conseguido"

Aplicación a la autoría y a la participación: REVILLA LLAZA, p. (20M). .De-


sis :mis¡1s activo en caso de pluralidad de agentes intervinientes en el deüto".Ea Código
Penal comentado. Tomo L Gaceta Jurídica. Lima, p. 609. "Luego de la regulación del
desis :miento de la tentativa del autor individual (art. 18 del CP), el artículo 19 regula el
desistimiento cuando existe una pturalidad de agentes intervidentes (autores o partíci-
pes) en el delito, es decir, aquel desistimiento que puede realizar un coautor, un inductor
o un cómplice de la conducta fi¡ndante de la tentativa delictiva. Por tanto, el desistimiento
del ageute, en este caso, presupone que la conducta en la que se interviene (como autor o
partícipe) haya llegado al estadio de la tentativa delictiva (como conducta antijurídica):
el autor debe haber, al menos, dado comienzo a la ejecución del delito; la conducta a la
que contibuye el partícipe (inductor o cómplice) debe al menos haber satisfecho el prin-
cipio de ejecución por obra del autor (o los autores)".
Consecuencias jurídicas de acuerdo al principio de responsabilidad inüvidual o
responsabilidad por el hecho propio: VILLA STEIN; J. (2001). Derecho penal / parte
General.2" ed- San Marcos. !imá, p. 2g6. *El Código penal en su artículo 19 señala que
si varios agentes participan en el hecho, uo es prrnifle la tentativa de aquel que volunta-
riamente imFidiera el resultado, ni la de aquel que se esforzara seriamente por impedir la
ejecución del delito ar¡nque los otros partícipes prosigan eu su ejecución o consumación.
Aquí lo que se trata es que el desistimiento es causa personal de imp¡nidad',.

JUR,ISPÍTUDEITC¡A

ffi rndiüdualización de la impunidad en caso de que uno de los autores o participes


voluntariamente impide que se realice et resultado.

1. Individualizacün de la impunidad en caso dc qae uno de los aatores o partícipes volun-


tariarnente impide que se realice el resultado: "El desistimiento en Ia tentativa srpóre la inte-
rntpción que el autor realiza por obra de su espontánea y propia voluntad en cilanto al iter cri-
m]nts, evitattdo así la perfección y constmucion de lafigura delietiva. Tal defuición no elude, de
otro lado, la trascertdencia que habrían de tener ya los actos realizados por el autor --o partíci-
pe- hasn el momento en gue este, wluntariamente interrumpa s, o."ió, crtminal- (Sentencia
{e}Jaupat lupremo español del 30/01/1991. En: coNDE pulvpDo FERREIRO, c. (1997).
Código Penal / Doctrinay jurisprudmcja. Trivium- Mad¡id, p. 552)_

116
CAUSAS QUE EXIMEN O ATENL,AN LA RESPONSAB]LIDAD PENAL

cariru¡,o ilr
causas eug EKMEN o erpwúen
LA RESPONSABEI,EI}.AI} PENAI,

Exemeiém de respomsabitridad g»emaX

Está exento de responsabilidad penal:


1. Etrque por anomalía síquica, grave alteración de la cor¡ciencia o por sufrir
alteraciones en Ia percepción, que afectan gravenxerlte su concepto de la rea-
lidad, no posea la facr¡ltad de cornprender el carácter deliatuoso de su acto
o para dete¡'rninarse según esta cornpren'lsión;
2. EI rnenor de 18 años(a);
3. EI que obra en defensa de biemes jurídicos propios o de terceros, siernpre
q¡¡e concurran las circr¡nstancias siguientes:
a) Agresiónilegítinoa;
b) Necesidad racional del noedio empleado para impedirla o repelerla. Se
excluye para la valoración de este requisito el criterio de proporcionali-
dad de medios, considerándose en su lugar, entre otras circunstancias,la
intensidad y peügrosidad de Ia agresiónr la fo¡:ma de proceder del agre-
sor y los medios de que se disponga para la defensa(s);
c) Falta de provocación suficiente de quien hace Ia defensa;
4. El que, ante un peligro actuatr e insuperable de otro modo, que amenace la
vida,la integridad corporal, la libertad u otro bien jurídico, realiza un he-
cho destinado a conjurar dicho peligro de sí o de otro, siempre que concu-
rran los siguientes requisitos:
a) Cuando de la apreciación de los bienes juridicos en conflicto afectados y
de Ia intensidad del peligro gue amenaza, el bien protegido resulta pre-
dominante sobre eI interés dañado; y
b) Cuando se emplee un medio adecuado para vencer el peligro;
5. El que, ante un peligro actual y no evitable de otro rnodo, que signifique una
amen zapara la vida,la integridad corporal o la libertad,rea\iza un hecbo an-
tijurídico para alejar el peligro de sí mismo o de una persona con quien tiene
estrecha vinculación.

(4) Inciso vigente conforme a la modificación ¡ealizada por el articulo 3 de la Ley N" 26447 del2l/04/1995.
(5) Literal vigente conforme a la modificación realizada por el artículo I de la lrl'N'27936 del 12/02/2003.

117
DEL¡{ECHO PUNIBLE

No procede esta exención si al agente pudo exigírsele que aceptase o sopor-


tase el peligro en atencién a las circunstancias; especialmente, si causó el
peligro o estuüese obligado por una particular relacién jurídica;
6. El que obra por una fuerza física irresistible proveniente de un tercero o de
la nafuraleza;
7. EI que obra compelido pór miedo insuperable de un mal igual o mayor;
8. EI que obra por disposición de la ley, en cumplimiento de un deber o en el
ejercicio legÍtimo de un derecho, oficio o eargo(o;
9. EI que obra por orden obligatoria de autoridad competente, expedida en
ejercicio de sus funciones; y,
10. EI que achia con el consentimiento válido del titular de un bien jurídico de
Iibre disposición;
11. EI personal de las Fuerzas Armadas y de la Policía Nacional del Perú que,
en el cumplimiento de su deber y en uso de sus armas u otro medio de de-
fensa, cause lesiones o muerte@.

ÍEXTO ORlGllrlAL:
Artícuto 20.- Está exenlo de responsabilidad penal:
l. El que por anomalía síquica, grave alteración de la conciencia o por sufrir alte-
raciones en la percepción, que afectan gravemente su conceplo de la realidad, no
posea lafacaltad de comprender el carácter delictuoso de su acto o para determi-
narse según esta comprensión;
2. El menor de 18 años;
3. El que obra en defensa de bienes juridicos propios o de terceros, siempre que con-
cutran las circuns tancias siguientes :
a) Agresión ilegítima;
b) Necesidad racional del medio empleado para impedirla o repelerla; y,
Falta de provocación sufi.ciente de quien hace la defensa;
4. ")
El que, ante un peligro actual e irsuperable de otro modo, que conenace la vida, la
integridad corporal, la libertad u otro bienjurídico, realiza un hecho destinado a con-
jurar dicho peligo de sí o de otro, siempre que conanrr@t los siguientes requisitos:
a) Cuando de la apreciación de los bienes jurídicos en conficto afectados y de
la intensidad del peligro que amenaza, el bien protegido resuka predominante
sobre el inferés dañado; y
b) Cuando se emplee un medio adecuado para vencer el peligro;

(6) De conformidad con el artículo 4 de la L*y N" 27936, del lll02l2003,lo dispuesto en los articulos 2 y
3 de la citada Ley se aplicará para el presentc inciso, dentro de lo que corresponda a este supuesto.
O lnciso vigente conforme a ia modiñcación realizalapor el artículo i de ia lry No 30i 51 del 13101/2014.

118
CAUSAS QUE EXIMEN O ATENÚAN LA RESPONSABILIDAD PENAL

5. El que, ante un peligro actual y no evitable de otro modo, que signifique una ame-
naza para la vida, lo integridad cotporal o la libertad, realiza un hecho antijurí-
dico para alejar ei peligro de sí mismo o de una persona con quien tiene estrecha
vinculación.
No procede esta exención si al agente pudo exigírsele que aceptase o soporÍase el
peligro en atención a las circunstancias; especialmente, si causó el peligro o estu-
viese obligado por una parliczlar relación jurídica,'
6. El que obra por uno fuerza fisica irresistible proveniente de un let'cero o de la
nafuraleza:
7. El que obra compelido por miedo insuperable de un mal igual o mayor;
8. El que obra por disposición de la ley, en cumplimiento de un deber o en el ejercicio
legítimo de un derecho, oficio o cargo;
9. El que obra por otden obiigatoria de a*oridad compeiente, expedir)a en e.iercício
de sus funciones; 1,,
I0. El gue actúa con el consenfimiento válido del titular de un bien jurídico de libre
disposición.

MODüFEGACE@BüE§ A¡. TEXT@ @ROG!B{AL:

ts Frirnera ¡nodificación: inciso 2 nnodificado por etr artícutro X del Decreto Ley
N" 25564 de\ 201061L992.
(...)
2. El menor de 18 años, con excepción de aquel que sea autor o haya participado en
hechos tipificados como delilo de terrorismo, en cuyo caso deberá ser menor de I5
años;
(...)

N' 26447 d,el ZLl 0411995.


(l/er tato vigente)
ts Tercera modificación: inciso 3, litenal h), mrodificado por el a¡:tículo I de la Ley
I.{' 27936 del 1210212043.
(vbr texto vigente)

F C¡¡arta modificacién: inciso 11 incorporado por el artículo I del Decreto Le-


gislativo l.tr' 982 del22/0712007.
( ..)
11. El personal de las Fuerzas Armadas y de la Policía Nacional, que en el cumpli-
miento de su deber y en uso de sus arrnas en forma reglamenlaria, cause lesiones
o muerte.
(.)

Ln9
DEL HECHO PTINIBLE

N' 30151 del 13/01/2014.


(Í/er ta,to vigente)

NORMAS GONCORDANTES
C: art. 2 inc.23); CP: arts. 21,71,74,75,77; CNA: alts' I' Y
JURISFRUDENCIA

con-
ffiffi Estado de inimputabilidad causado por anomaüa Pfí1ui:a' alteración de la
ciencia o roo-.ü", en la percepción / Minoría de ed¡d / Legitima defensa /
Esta-
do de necesidad justificante / Estado de necesidad exculpante /Fterz-a ñsica irre'
sistible. @octrina) / Miedo insuperable / Cumplimiento de un deber o ejercicio
legítimo de un derecho / Obrar por orden obligatoria de autoridad comPetente
/
justificación
Consentimiento del titular itel bien jurídico lesionado / Causas de en

el ámbito de las rondas camPesinas,

inimputabilidad causado por anomalía psíquica,_alteracün de b conciencia o


I. Estado de
anomalías entaper$ción: "Esta exento deÁponsabitidadpenal elrn S*_Pryyt!ryr::4!!g
irquiroide-p*ároidá" @iecutoia N" 144-94,'Lambayeque. 28/04/1995-' En: VILLAVICENCIO
Uin¡¡nOS, F. (200i). CZdigo Pernl Comentado. Grijley' Lima, p' 106)'
2, Estado de inimputabilidad causado por anomalía Ps:íq"itn, alferacün de la
concien-
cia o oomalías en b percqcün: "El acusado se haya s"ito de resporsabili"dad por anomalía
mental, en mérito ol Dicta pericial de psicologíafarense y pericia psiquiátrica ratr'ficad7 m
"n señalando que piesánta episodios depresivos graves con.sínfo-
audiencia pública que conchtye
*.Á psi"aii"os que conlleva iue altere sus pcoitades, haciendo que pierda contacto con la rea-
hdaá, requirieido tratamienío especializaáo" (Sentencia de la 1'SaIa Penal de Ia Corte
Supe-
rior de Jústicia de Lima delZ}l08lg5. Exp. N" §IZ-SS. En: ROJAS VARGAS, F (2003)' Código
Penal.IIEIlu/rSA. Lima, P. 80).
3. Estado de inimputabiliditd causado por anornalía psíquica,-alteracün d.e b concien-
cb o anomalías ., h iercepción: "Conforie lo ha establZcido la doctrina contemporánea,-la.
imputabilidad es lo síquica dá calpabilidad y, por consiguiente, §u ausencia impedirg
"opo"idád pena-l en estado
q,ri" op"r" la aigibílidad y el reproche; que-aquel su¡árc que comete u-n injusto
áe inímputabíl¡iad, no ihib" ringvro d*posiiión interna contraria a la norma, por lo que no es
posibti reprocharle su decisión;iin embárgb, debemos reconocer que existen grados de repro-
'chabilidad grados le autodeterminación qug coyelpolle al D.erecho Pe'
puesto que siempre hay
nal establácer cuáies son fos lím¡tá en los gue desaparece la uigibilidad" @jecutoria Suprema
de|29t0911993, Exp. N" 1297-93, Lima. En: ROJJASI PELLA C. (1997)' Eiecutorias
suPretnas
penales 1993-1996. Legrima. Lima, p. 85)-

" 4, Estado de inimpufabilidad causado por anomalía psíquica, alferación de la concicncia


se encontraba em-
o anomalías en la periepción: "Al produciríe la secaela dil evento, el acusado
briagado, hecho qie b uri alteración de la conciencia, que no era grave, debüo a que el
frodujo
**td" ,*
i"tos y de lo que sucedia en sus inmediaciones , como era el caso de pro-
suj eío se daba
tigerse de un posible robo de su irma de fuego, lo que permite rebajar la pena por ¿:! !:l,ki
-"i:
io legal'Génflncia de la 7" SalaPenal áe Corte Supehor ae lus39r1$g l-imade130l09/l994,Exp'
p' 120).
N".41-2-94.'En; CÓV8Z, G. (1999). Jurisprudencia penal. Tomo fV. Editorial Rodhas. Lima,

L20
CAUSAS QUE EXIMEN O ATENÚAN LA RESPONSABILIDAD PENAL

5. Estado de inimputabilidad caasado por anomalía psíquica, akeración de la conciencia


o anomalías en la percepción: "Constitulte causal de exención de responsabilidad penal e! he-
cha de que el acusado presente un cuadro depresivo grave con sintotnas psicótícos, disponién-
dose la medido de seguridad de tratantiento ambulqtorio" (Ejecutona Suprema del 0510211997,
N" 4652-96. En: ROJAS VARGAS. F. (1999). Jurisprudencia penai. Gaceta Jurídica. Lima. p. i45).

6. Estado de inimputabilidad causado por anomalía psíguicq alteración de la conciencia


o anomalías en Ia percepción: "El colegiado ha tomado convieción, en los debates orales de que
el agente es inimputable, ya glte no es capaz de responder de sus actos, debido a su enfermedad
menfal 'esquaofrenia paranoide'de carácter crónico e irreversible, hallándose incapacitado para
distinguir el mal del bien, apreciar el carácler de sus acÍos y responder por Los mismos; conforme
se acrediÍa con el informe médico, los reconocimienfos legales e informe sicológico debidamente
rafficados, además de la historia clinica alcanzada a esta Sala; por lo que se hace pasible de apli-
carle una medida de seguridad a.trativa adecuada" (Sentencia de la Segunda Sala Penal de la Cor-
te Superior de lca del 17 /0511999, Exp. N" 0l i -98. En: ACADEMLA, DE LA MAGISTRATURA.
(2000). Serie de Jm'isprudencia. Lima, p. 794).

7. Estado de inimputabilidad causado por anomalía psíguica, akeración tle la conciencia o


anomaüas enlapercepciitt: "Procede absolver al in.culpado del delito de lesiones graves, al com-
probarse que es Ltna persona htimpufable al sufrir de enfennedad ntental conocida lécnicamente
conto esquizofrenia paranoide, cuadro clinico m el cual el indittiduo corlersa solo, time alucina-
ciones. cree que lo atacan, infen.tan ag'edir o insultan.; lo que erplica su carácter agresivo como
reacción; bajo tales cira.nutancias el sujeto no tiene capacidad de culpabilidad y por consiguiente
no puede ser responsable penalmente de sus actos, por más de que estos sean típicos v antijurídicos;
siendo la pena en tal contexto una iwtitucién irrutil, yo que el desquiciado mental no puede ser obje-
to de resocialización sino de tratamiento médico terapéutico a través de una medida de seguridad "
(Sentencia de la Primera Sala Penal de la Corte Superior de Justicia de Junín del 30/09/i996. Exp.
N" 1400-95. En: ACADEMIA DE LA MAGISTRAIURA. (2000). Serie de jurisprudencia.
Volumen 3. Lima, p.289).

8. Minoria de eilail: "La minoria edad constituye una causa de inimputabilídad criminal, atya
importancia normativa supone una presunción legal iure et de ilve que incide en una dimensiüt
biológica de lo persona, por lo que bastará la sola constatación de que el sq'eto no ha alcanzado
la mayoria de edad parafundar la exclusión de su responsabilidad penai " @jecutoria Suprema
del29110/1999, Exp. No 2920-94, Lima. En: Revista Peruana de Jurisprudencia (2000). Editora
Norma.s Legaies. Año tr, N" 4. Trujillo, p. 0l).

9. Minoría de edad: "La copia de un ceftificado de partida natal en las condiciones que la
tiene presentada el acusado no constihq,e prueba plena, desde que incluso se trata de una partida
inscrita supletoriamente; que el mérito de ella debe ser debidamenfe autmticada para determinar
el corte delproceso, por minoría de edad" (Exp. Huánuco 1283-94-8, S.P. En: CARO CORIA, D.
(2002). Código Penal. Gaceta Juridica. Lima, p. 157).

10. Minoría de edad: "Los jueces de los .niños y adolescentes son compelentes para co-
nocer las infracciones penales cometidas por los menores de 18 años" (Ejecutoria Suprema del
30/05/t995,8xp. No 115-94. Lambayeque. En: CARO CORIA, D. (2002). Código PenaL Gaceta
Jurídica. Lima. p. 157).

11. Legítima defensa: "Al concurrir los eLententos de la iegítima defensa, la conducta de
quien hace la legítima defensa debe ser vista conto un co,nportamiento aceptado socialmente en
coruideraciótl en que se desarrolló la agt'esión ); lo respuesfa frenle a ella; desapa¡ecíendo así
la aníijuridicidad de la conducta; más azin porque 'quien es responsable de la creación de una

1n"Á
DEL HECHO PUNIBLE

situación de corflicto debe soportar las consecaencias de su actuación antijurídica"'@jec-utoria


Suprema del 27104/1998; Exp. No 4986-97 . Lima. En: Revista Peruana de Doctrina y Jurispru-
dencia Penales (2000). No 1, pp. 582-583).

12. Legífirna defensa:"No debe confundirse la relación que debe qistir enie la agresión
y la defewa, con la proporcionalidad entre el daño que hubiera causado la agresión y el causa-
do por la defensa, por arunto la racionalidad de la necesidad de la defensa solo se vina¿la con
la primera cttestión; así, para determinarla es precbo tomar en consüeración las acciones Ete
el autor lenía a su disposición para impedir o repeler la agresión antes de comenzar la defensa
y establec* si la amprendida es realmente la que hubiera impedido la lesión amenazada por la
agresión causando menos daño" (Ejecutoria Suprema del l4/06/1999,8xp. N" 1985-99 Lima- En:
Revista Peruana de Jurispntdencia. (20O0). Año tr-3. Editora Normas Legales. Trujillo, p. 281).

13. Legitima defensa: "La conducta del acusado en los hechos materia de instrucción por
los delitos de lesiones graves y de tenencia ilegal de armas defuego, consistentes en haber cau-
sado lesiones con su arrna al procesado, a Ia que tuvo que recurrir para repeler el asabo del que
era víctima -pues los asaltantes contaban con mayor número de ormas defuego y ya habían he-
rido de bala a su hijo- carece de relevancia penal al hallarse regulada como una causal que ex-
cluye la anüjúricidad del hecho en el inciso tercerp del artículo 20 del Código Penal (legítima
defensa), lo que amerita declararlo uento de responsabilidad penal" @jecutoria del1210911997,
R N. N" 3418-97, Lima. En: ROJAS VARGAS, F. (1999). Jurisprudencia penal comentada- Ga-
ceta Jurídica. Lima" p. 85).

14. Legírino defensa: "En el caso sub exanime se aprecia que la acción realizada por el
procesado, de disparar contra un automóvil, en atyo interior se daba a lofuga el occiso, quian en
su huida efecnó varios disparos contra el patrullero en donde se encontraba el ref*ido enccab
sado junfo a ottos efectivos policiales, se ampara en las catnas de justificación de la legitima de-
fensa (agrcsión ilegitima, necesidad racional del medio empleado para impedir o repelerla, faha
de provocación sufrciente de quien hace la defensa) y del obrar en cumplimienfo de un deber (al
tratarse de un miembro de la Policia Nacional que camplió deberes especiales al intgrvenir el ve-
hículo ocupado por el occiso); m consecuencia, la acción realizada por el procesado debe sq vis-
to como un comportamiento aceptado socialmenfe en consideración al contqto especial en que se
desarrulló la agresión, la respuesta a ella el ctmplimiento de su debq de policía, desapareciendo
así la antijuricidad de su conducta, no asistiéndole, entonces, ninguna posibilidad de imputación
del resultado por no haber creado la situación de conflicto, siendo el caso declarado qento de
responsabilidad penal" (Ejecutoria del1210611998; R. N. N' 4075-97. En: ROJAS VARGAS, F.
(1999). Jurisprudencia penal comentada. Gaceta Jurídica. Lima, p. 85).

15. Legítima defensa: "Con ¡e.lación al delito de lesiones graves que se imputa al aansado, hay
que coruiderar que en horas de la noche se percató que cuatro perconas escalando las parcdes del
Colegio donde se desempeño como guardibt, prctendíot rcbar e incluso el agraviode-ancausado,
había ingrcsado y amenaado al referido guardün, quienfrente a esta agresión ilegitima y a la su-
perioridad numérica de los asaltantes, y el peligrc inminente en el que se encontraba, hizo uso del
anna que se le entregó para el cumplimiento de sus funciones de gurdianio y siendo así, le alcaraa
la aimmtepruvista en el artícttlo veinte inciso terce¡o del Código Penal respecto del delito de lesio-
nes por el que ha sido procesado " @jecutoria Suprema del 08/l l/2000, Exp. N' 3842-2000. Lima-
En: FRISANCHO APARICIO, M. (2002). Jurisprudencia penal. JuistaEditores. LtrAp-276).

16. Legítima defensa: "Según la doctrina penal, la legitima defensa sefunda en el principio
de que nadie puede ser obligado a soportar lo injusto, por lo gue el ordenamientojurídico no so-
lamente se compone de prohibiciones, sino también de normr¿s perunisivas que autorizan realizar
hechos, en principio prohibidos por la ley, pero que por causas justificadas son permitidos y, por

t22
CAUSAS QUE EXIMEN O ATENÚAN LA RTSPONSABILIDAD PENAL

lo tanto, no punibles; es deeir, existen causas que excluyen la antijuridicidad y convierfen el hecho
típico en uno perfectamente lícito y aprobado por el ordenamiento jurídico; y si un hecho o una ac-
ción no es antijuridica, esto es, no es conlraria al orden juridico porque la le.v lo permife, entonces
no es delito,7, no siendo delito al que actúa en legítima defaua no se le puede sancionar" (Sentencia
de ia Primera Sala Penal de la Corte Superior de Justicia de Junín del1710911996, Exp. N" 1655-91.
En:ACADEMIA DE LA MAGISTRAIT RA. (2000). Serie de Jurisprudencia. Tomo 3. Lima,
p.271).

I7. Estado de tzecesidad justificante: "Hay estado de necesidad justificante caando el agenle
lesiona un bien jurídico penalmente ntelado de menor importancia como la ffanquilidad pública
paro salvar oto bien jurídico de ma,vor jerarquía como la vida humana" (Ejecutoria, Junín 281-
95 del20109/1996. En: CARO COzuA, D. (2002). Código Penal. GacetaJuridica. Lima, p. 160).
i 8. Estado de necesidad justificanle: "Se aprecia que la procesada fue coaccionada bajo
amenaza de su infegridadfisica a prestar colaboración a los elementos subversivos, a ctryo efec-
to coiaboró en la preparación rie alimentos; que, en consecuencio no existiendo pnreba alguna
que ciesvirtire Io declarado por esta ni prueba que demuestre que ha,va parficipado en acciones
subversivas, su cotlducta consf ituye una cazsal de eximen.cia comprendida ett el inciso cuarfo del
artículo 20 del Código Penal, que señala: Está exento de responsabilidad penal: el que ante un
peligro actual e insuperable de otro modo, que amenace su vida, la infeg'idad corporal, la liber-
tad u otro bienjurídico, realiza un hecho destinado a conjurar dicho peligro de sí o de otro" (Eje-
cutoria Suprema del1910712004, R. N. N" 2538-2003. Ayacucho. En: SAN MARTIN CASTRO,
C. (2006). Jurisprudencia y precedente penal vinculante. Selección de ejecutorias de la Corte Su-
prema. Paiestra. Lima, p. 283).
19. Estailo de necesi.dad justificanfe: "La participación de los acusados en un juicio popu-
lar, en calidad de upectadores, al ser obligados bajo amenaza de muerle por elemenfos subver-
sivos, no configum el delito de terrorismo al presentarse en tal contexto de acción un estado de
necesidad justificante que exime de responsabilidad penal" @jecutoria Suprema del 0510i11999,
Exp. No 386-99, Lambayeque. En:- Revista Peruana de Jurisprudencia. (2000). Editora Normas
Logales. Año [i, N" 3. Trujillo, p. 387).

20. Estado de necesidadjustificante: "La conducta de quien asiste a reuniones convocadas


por los senderistas, bajo amenaza y coacción, se encuentra bajo los alcances del estado de ne-
cesidad justificante" (Ejecutona Suprema del02/10/1995, Junín. Eu: CARO CORLA, D. (2002).
Código Penal. Gaceta Jurídica" Lima, p. 160).

21. Estado ile neeesidad exculpante: "De la revisión de los actuados, no se aprecia la exis-
tencia de elemenlos de prueba saficientes que determinen la culpabilidad del procesado en la co-
misión del delito que se le atribuye, pues el único cargo incriminatorio contra este Proviene del
peritaje grafotécnico, en cuyas conclusiones se establece que el manuscrifo incautado confenien-
do alwiones a la lucha armada proviene de su puño grártco; sin embargo, durante la secuela del
'menta el prccesado no ha negado
proceso dicha conclusión, por el contrario, la ha admitido, pero ctrgu-
que e obligado a realizar dicha transcripción debido a la amenaza de la guefue obieto
por poit" de los elementos subversivos que incursionaron en la localidad, versión quq se encuen-
-traiorroborada
con las testitnoniales, donde los pobladores de dicha localidad al ser interro-
gados por el juez penal declmaron en el mismo sentido que el recurrente, relativo a gue fueron
ábltgados a asistir a las reunion.es del Portido Comunisla del Peru - Sendero Luminoso, debiendo
señalarse ademas que uno de los testigos duranle el juicio oral manifestó que los senderislas ve-
nían armados y obligaban a todos e incluso asesinaban, sin que se advierta de sus declaraciones
que hubiera podido oplar entre perlerlecer o rechazar su ing'eso en dicho movimienfo subversi-
vo " @jecutoria Suprema det a4io5/2004. R. N. N' 3124-2003. Junín. En:
pÉR¡z ar¡.oYo, M.

\23
DEL HECHO PTJNIBLE

(200Q. La evolueión de la jurisprudenciapenal en el Peá Q0AI-2005). Tomo L lnstiu¡to Peruano


de Criminología y Ciencias Penales. Iuris Consulti Editores. Editorial San Marcos. Lima, p. a18).

22. Esndo de necesidad s,culpante: "El disparar contra ún grupo de personas que se acer-
caban y amenazaban de muerte, encontrándose en medio de una manifestación en donde se habíot
producido actos violentos, constituye un supuesto de estado de necesidad actlpante (-..), por lo
que el inculpado ha de ser absuelto" (Sentencia de la Sala Penal de la Corte Superior de Justicia
de Loreto del0610811999, Exp. N" 99-0025-l9l60l-SP-02. Et: Academia de la Magisffaura.
(2000) Serie de Jurbpntdencia. No 3. Amag. Lrma"p.264).

23, Estodo ¡le necesidad exculpante: "Está qenlo de responsabilidad penal quien rcalizo
actos de colaboración con el ferrorismo mediando la vis complusiva, es decir, anando su wlun-
tad no pudo determinarse libremmte por que esluvo constreñida ante la amencza de sufrir un mal
grave e inminente en contra de su integridad fuica y/o la de sus fonilimes " @jecutoria Suprema
del09/071l999, Exp. N' 1853-99, Lima. En: Revista Pertana de Jurisprudencia. Q000). No¡mas
Legales. Año II, N'3. Trujillo, p. 382).

24. Estado de necesidad uculpante: "La lectura de un folleto alusivo a la lucha armada
bajo amenaza de muerte cowtituye una causal de estado de necesidad excalpante" @jecutoria
Suprema del24llll1995, Exp. N" 557-95, Callao. En: CARO CORIA D. (2002). Código Penal.
Gaceta Jwídica. Lima p. 161).

25, Fuerzaftsica irresistible @octrina): Quien obra materialmente violenado por unafuer-
za fuica irresistible (vis fuica absoluta) no decide su actuación por medio de su wluntad. Si es
foruado por uno persorra, no es más que tm irsfrumento de la voluntad de esta. Ejemplo: el que
es arrojado a una piscina y cae sobre un bañista al que hiere. La fitenafisica ir¡esistible sclu-
W, pues, la acción, porque supone ausencia de voluntad en elfotzado. Esta clase defuazo debe
dbtinguirse de la violencia moral (vis moralisl que no incide sobrc el arcryo de otro, sino sobrc
su mqtte, a la que se intimida mediante una amenaza. Aunque la intimidación seo insuperable,
no excluye tma decisión de la voluntad (coactus - tamen voluit) ni por tanto, un comportamien-
to voluntario, pero sí impide la imputación personal de dicha conducta (-..) ".@n: MIR PLIIG, S.
(2002). Derecho Penal / Parte General. Reppertor. Barcelon4 p.206).

26. Miedo insuperable: "El miedo, según eminentes psicólogos, es uno de los gigantes del
alma, pudiendo ser patológico, en atyo caso su estudio corresponde a la psiquiatría, o no patolo-
gico, supuesto en el gue elfijado estudio es competencia del Derccho Penal. Ante todo, esta qi-
mente es inaplicable a los timoratos, pusilánimes o asustadizos, que se sobresaltan y atemorizan
ante cualquier contratiempo, fabulando un estado de zozobra que no está jwtificado sientan, de-
biéndose de trata,i antes al contritrio de un temor intenso y acuciante, de pánico o terrori los que,
sin embargo, no es necesorio, como a veces ha exigido este tribural que, el pavor sea de tal indo-
le que, el sujeto activo quede galvonizado o paralizada, asi como totalmente incapacitado para
comprender y para qilerer" (STS 29106/1990. En: CONDE-PUMPIDO FERREIRO, C. (1997).
Código Pmal / Doctrina y Jurisprudencia.Eütonal T¡ivium, Maddd, p. 698).

27. Miedo insuperable: "El empleo del adjetivo insuperable en la dfinición legal, que tan-
tas veces puso en entre dicho el juego de la *imente obligó soslayar tesis ma.imalistas y a son-
a
dear la realidad, cuando no ha recurrir a los estudios psiquiátricos Wra compnender que no pue-
de hablarse del miedo como concepto unívoco, sino que qistm miedos o graduaciones de este
estado emocional, que arranca de estados de mera prudencia y llegan al de v*dadero terrori pa-
sando por grados intermedios de desconfianza, almma, ansiedady pánica, con lo que pudo llegm-
se a la pacíftca conclusión de que si el mal conminado ha de ser mlryor o igual, conforme a mes-
tra terminología legal, la insuperabilidad encontrará sus matizaciones y adeanaciones segúm las

tz^
CAUSAS QUE EXIMEN O ATENÚAN LA RESPONSABILIDAD PENAL

condiciones del sujeto y m atención al hombre medio" (STS 26105/1983. En: CONDE-PUMPIDO
FERREIRO, C . (1997). Código Penal / Doct'ina yJurisptadencia. Editorial Trivium. Madrid, p. 699).

28. Miedo iwuperable: "Hay, por consiguimte, en la circunstancia de miedo insuperable,


a) un presupuesto social de inexigibilidad de otra conducta distinta de la realaada porque el De-
recho, y especiaimenfe el Derecho Penal no puede ni debe irnporzer obligaciones que desbordm
la capacidad de realización o de resistencia de la persona situada en el férmino medio de la co-
munidad en la que vive o, b) un auténtico estado de inimputabilidad. En otras palabras, el Dere-
cho no puede exigir, bajo omenaza de pena, un comportamiento humano que suponga un especial
sacrificio y menos una acto de heroísmo civil, y la,npoco puede hacerlo cuando la persona no
es susceptible de recibif por las circunstancia concurrentes, entre ellas por inimputabilidad, el
correspondienÍe reproche punitivo" (STS del 03103/1987. En: CONDE-PLMPIDO FERREIRO,
C. (1997). Código Penal / Docn'ina y Jurisprudencia. Editorial Trivium. Madrid, p. 700).

29. Miedo insuperable: "El miedo insuperable es la causal por la cual se exime de respon-
sabilidad penal al que actúa bajo el imperio ciel ¡niecio de suyit'un mai iguai o nzayor, siempre
que: a) el mieda sea causado por esÍímulos externos ai que lo padece; b) debe ser insuperable,
¡, c) debe trafarse de un mal igual o ntayor al que el aufor ocasiona bajo el amparo del miedo"
(Ejecutoria Suprema del 1710611998. Exp. N" 1866-98, Sicuani-Cusco. En: ROJAS VARGAS, F.
(1999). Jurisprudencia penal. Gaceta Jurídica. Lima. p. 155).

30. Carnpümiento de un deber o ejercicio legítimo de un derecho: " l 3) El derecho a la iden-


tidad calturaly al ejercicio defunciones jurisdiccionales conforme al derecho cowueÍudinario está,
pues, limitado a las reservas que dimanan del propio texto constitltcional y de su inten"elacíón con
los demas derechos, bienes e intereses constitucionalmente protegidos. Así las cosas, los alcances
de un tipo legal pueden restringirse en dos casos: A) Cuando la interpretación de ios elemenros
normativos del tipe lo permita (interpretación del tipo conforme a la Cowtitución). B) Cuando.sea
aplicable una causa de justificación, en especial la prevista en e! artículo 20.8 del Código Penal
--en adelante, CP-: curnplimiento de un deber o en el ejercicio legítimo de un derecho. Lo apuesto
guarda coherencia con el alcance delfiiero comunal rondero. Desde el primer caso -supuesto de
atipicüad de lo conducta- se descarta de plano, por ejemplo, el delito de usttrpación defunciones
(art. j 6 I CP) m la medida de que el rondero actúa en ej ercicio de lo función jurisdiccional comu-
nal corutitucionalmente reconociday garantizada. También se rechaza liminarmente la imputación
por delito de secuestro (art. I 52 CP) puesto que el rondero procede aprivar la libertad como conse-
cuencia del ejercicio de lafunción jurisdiccional4etención coercitiva o imposición de sanciones-.
Asimismo, cabe destacqr que la actuación de las rondas campesinas y de sus integrantes no está
orientada a obtener beneficios ilegales o fines de lucro, y --en principio- la composición y prácti-
ca gue realizan tienen un reconocimiento legal, que las aleja de cualquier tipología de estructura
criminal (banda o criminalidad organtz,ada) asimilable a aquellas que considera el Código Penal
como circuwtancias agravantes o de integración criminal (ar7ículos I 86, párrafo 2, inciso 1 , y 3 l7
CP). Efectivamente, su intervmción se origina en ttn conficto de naturalezay tracendenciavaria-
bles, que involucra a personas que reconocen en las rondas campesinas instancias conciliadoras,
de resolución de confiictos y con capacidad coercitivo -uno de los atributos esenciales de laju-
risdiccióru-. En estas condiciones, es de enfatizar que no es asimilable la actuacióny la conducta,
siempre colecliva, de sus inlegrantes a un delito de secuestro extorsivo y cuya presencia relevante
en las estadísticas de la criminalidad nacional determinó las modificaciones y reformas del artícalo
1 52 Cn caraclerizadas, todas ellas, por un incremenlo constante de las penas conminadas y de los

rigores de su cumplimiento. 14) Cuando no sea posible esta primera posibilidad -la atipicidad de
la conducta-, será del caso recurrir al análisis de la procedencia de la causa de justficación cen-
trada, con ma.vorreievancia, en el ejercicic legítimo de un derecho (art. 20.8 CP). Aquí se tendrá
en cuenta el presupuesto -sifuación de amenma a los bienes juridicos antes cifados-y los límites o

n25
DEL HECHO PUNIBLE

condiciones parael correcto ejercicio de lafunción jurisdicciorwl comunal-rcnderaya analizados.


El respectivá tu$ de proporcionatidad es it que dúe realizarse para ctmplir este cometido, para
to cuál es de tener ei caZnn los bienes jurídicos comprometidos con la conducta eiecttada por los
rondetos en relación con el derecho a la identidad anlural y al fuero comtmal ronderc, prevale-
ciendo siempre los inte¡eses de más alAierarguía en el caso concreto, que aige ln no uulneración
det ruúcleo ésencial de los derechosJundamentales" (Numeraies 13 y 14 del § 3 de los Fundamen-
tos Jurídicos del Acuerdo Plenario N" I -2009/CJ- I I 6).

31. Cumptimiznto de un deber o ejercicia legítimo de un derecho:


"El hecho & haber entre-
gado los bienes aliuez de paz del distriío, ante la iegativa a rycepcjo7arlos por parte de la entidad
leneficiaria (club- de madres), estundo dentro de sus facukades tal dbpgsyión, constituye un acto
¡nsi¡to bajo el anmpl¡m¡ento del deber delfuncionario encattsado " (SaIa Penal, R N. N' 1346-97,
Ica. En:Vtr-I-tMCÉNClOf-nngROS,F. (2001). Código Penal comentado. Crrijiey. Lima p. 106).
32. Cumplimiento de un deber o ejercício legítimo d.e un derecho: "Teniendo en cuenta
que todo ciuiadano se encuentrafacultado a poner en conocimiento de las autoridades corres-
pondientes la comisión de un hecho punibte (camplimiento de un deber), el haber amenazado a
'los
agraviados con denunciarlos peialmente no constit,tye un ilícito; n_tás aún si los agraviados
cltentan con los mecanismos jridi"ot que la ley franqu.ea a ftn de salvaguardar sus derechos"
(2002). Código Penal. Gacetz
Gxp. N" 2455-98 del O5l04ligg9. Lirú. Eu: GARO CORIA, D.
Jurídica. Lima p. 162).

33. Cumpümi¿nto de un deber o ejercicio kgíümo de un derecho: "En el caso sub exami-
ne se precisa que la acción realizada por el procesado, de disparar contra un automóvil en cuyo
interibr se data a lafuga el occiso, quien en su huida efectuó voios disparos cortra el patrulle-
rp en donde se ába el referido enciru.sado junto a otros efectivos policiales, se amPara en
"n"oit
las catuas de justificación de la legítima defersa (..) y de lograr el cumplimiento de un deber (al
tratarse de ui miémbro de ta defensa) y del obrar en camplimiento de un deber (al tratose de un
miembro de ta Policía Nacional que camplió deberes especiales al intervenir el vehictlo ocuPa'
do por el occiso); en consecuencia, la acción realbada por el procesado debe ser vista como
un
comportamiento aceptado socialmente en consideración al contexto social en que se desarrolló
la igresión, la respiesta a ella y el cumplimiento de su deber de policía, desapareciendo así la.
oúijuridici.dad de'su conducta, no asistiéndole, entonces, ninguna posibilidad de imputación del
,oiltodo po, no haber creado la situación del confiicto siendo el easo declararlo exento de res-
ponsabilidad penat" s-N. 4075-97, Lima del 1210611998. En: CARO CORIA, C. (2002). Código
Penal- Gacetz Jurídica Lim4 p. 162).

34. Obrar por orden obligatoria de autoridad competente: "De la prueba de cargo actuada
apanece que elZheque que el procesado giró, a nombre del acusado, un monto destinado al pago
áe devengados det íngeiiero, pese a lo caal -infringiendo el procedimiento presupuestal- se lehizo
entregaj se consignó en el ialonario el nombre del citado ingeniero. La argumentación de obe'
dienáa debida, -át"rio d, la pretensión impugnatoria del procesado no tiene amparo probatorio,
toda va que no está acrediuáo que el acusado haya ordenado que el pago destinado al ingeniero
no ," ,"ili"" y que esa suma seia entregue a él como administrador municipal. El memorándum
no prueba la'cáartada del procesado, pies solo se limita a indicar que se sirva disponer el pago
de'la ptanilta de devengaios al ingeniero, cltyo tenor incluso es ratificado por el actts_ado, quien
niegá gue ese memorando estévinlulado a los hechos objeto de este Proceso Penctl; además, vísta
ta ábsáluta o notoria ilegalidad de la orden supuestamente ernitida, no cabe hacer mérito a su pro-
piaprocedencia" @jeÑoria suprema del llllolzoo4,F-N. N" 1616-2003, Piu¡a. En: GASTILLO
'efVe,
J. (2006). Jttrisprudmcia penal. Sentencias de la Corte Suprema de Justicia de la Repú'
blica. Tomo Itr. Grijley. Lima, p. 449).

LZ6
CAUSAS QUE EXIMEN O ATENUAN LA RESPONSABILIDAD PENAL

35. Obrar por orden obligatorio de autoridad corrlpetenle: "Procede absolver a los solda'
dos integrantes de una patrulla, quienes si bien estaban en lo obligación de denunciar a sus su-
periores los hechos ilícitos deJovorecimiento yfacilitación del tráfico de drogas cometido por de'
fenninados oficiales, cabe destacar gue Íal denuncia no pudo realizarse en razón a que los mb-
mos involucrados eran sus superiores, a quienes debian respefo y obediencia según la normaliva
castrense, habiendo sido inclusa amenazodos, presionados y coaccionados por dichos oficiales,
bajo sanción de ser sometidos o lajusticia militar; consecuenlemente se encontraban sujelos a
las relaciones de superior a inferiorjerárquico, relación que se da en el Derecho militar donde
las órdenes se cumplen sin dudas ni murmuraciones, bajo sanción de ser sometidos a la iusticia
militar por delito de desobediencia; por lo que esta conducÍa se encuentra tipificada en el inciso
9 del artículo 20 det Código Penal " (Sentencia de la 1 " Sala Penal de la Corte Superior de Justicia
de Junín det 09/0711996, Exp. N" 983-95. En: ACADEMIA DE LA MAGISTRATIIRA. (2000).
Seríe de Jurisprudencia. No 4. Amag. Lima, p.367).

36, Obrar por orilen obligatoria de autoridad competenle: "No seiustifca la atenuante con-
signada como obediencia jerárquica imperfecta, pueslo que es elemental comprender el carácíer
ciiminal de los oclos de tortura y eliminación de las víctimas, bajo el pretexto de investigar ai-
gunavinculación de estas con alguno organización subversiva, a quienes los identificaron cuan-
áo estas ya eran cadáveres" (Ejecutoria suprema del 23/03/1999, Exp. N" 49-99, Lambayeque.
¡n: GeóeTennÍOlCe. (2001). Diátogo conlaJurispnrdencia. Año 7,N'2.Líma,p. I71).
37. Obrar por orden obligatoria de auloridad competente: "La exención de la responsabili-
dad criminal de obediencia debida seproduce cuando la orden recibida, cuyo cumplimiento origi-
na la comisión de una infrabción penal, no es clara y manfiestamente lícita, y el subordinado que
la ha recibido en el ámbito y con las relaciones propias de la actuación laboral, cree que es legal
en tal creencia la cumple, queda exento de respowabilidad criminal en virtud de obediencia tie-
y'bida,
siempre que este árror:pueda ser calificado de invencible según las circurstancias del caso.
Junto a ese requisito objetivo, consistente en la realidad del mandato dado en el ámbito de unas
relaciones jerárquicas y con las formalidades propias del caso, ho de concurrir ese otro requbito
subjeti»o, el de haber obrado con error invencible de que la orden recibida era lícita" (STS del
2O¡11/D90. En: CONDE-PUMPiDO FEREIRO,C. (1997). Código Penal / Doctrinay Jurispru-
dencia. Editorial T¡ivium. Madrid, p.713).

38. Consentimiento del titular del hien jurídico lesionado: "El eiercicio de la acción en los
delitos contra el honor es privado, por lo que al ser un bienjurídico disponible, el consentimiento
a,cluye la responsabilidaá, no *istiendo infracción cuando el titular del derecho hubiese otorga-.
do ai epcto si consentimiento; siendo así, y no entrando al estudio de los ánimos que excluyen el
injustó típico, estamos ante una causa excltryente de la antijuridicidad, pues el titular al consen'
tir los afagues los legitima; estando recogida esta causa dejustificación en el artículo 20.]0 del
código Pánal" (Exp-. N' 378-98 del3l/03/1998. En: CARO CORLA, D. (2002). Código Penal.
Gaceta Jurídica. Lima, p. 162).

39. Consentimiento del titular del bien jurídico lesionado: "En el delito de falsificación de
documentos, sin el consentimiento de la persona a.rya firma fue falsíficada no qime de pena al
inculpado, al ser el Estado el titular del bien jurídico, puede lomarse en cuento pat'a disminuir
la pána por debajo del minimo legal" (Sentencia de la Sala Penal de Ia Corte Superior de Justicia
¿e puno ¿et 3L/a5/§99,Exp. No 3144-98. En: ACADEMIADE LAMAGISTRATURA. (2000).
Serie de Jurisprudencia. N' 3. Amag. Ltrna, p.277).

4A, Consenthnicnto del titalar del bienjurídico lesionado: "Si bien el acto sental lo realizó
con el consentimienro de la agraviada, no habiendo mediado para ellofuerza o amenaza alguna,
ello no lo exime de su responsabilidad, ya que se trata de uno menor gue no tiene control racional

127
DEL I{ECHO PUNIBLE

sobre su conducta senul, por lo que su aceptación no puede tenerse en consideración" (Ejecuto-
ria Suprema del l0/0112000, Exp.N' 4385-99, Amazone§. En'. Revbta Peruana de Jurispruden-
cia. (2000). Editora Normas Legales, Año II, N'4. Trujillo, p. 356).
41. Causos de justificacün en el tÍmbito dc lrrs rond.as campesinas: "Cuando no sea posible
esta primera posibilidad -la atipicilad de la conduca-, será del caso reanrrir al análisis de la
procedencia de la cousa de justi,ficación centrada, con mayor relevancia, en el ejercicio legítimo
de un derecha (art. 20.8 CP). Aquí se tendrá en caenta el presupuesto -sihtación de amenaza a los
bienes jurídicos antes citados-y los límites o condiciones para el correcto ejercicio de lafunción
jwisdiccional comunal-rondera ya analizados
El respectivo test de proporcionalidad es el que debe realizarse para camplir este cometi-
do,poa lo cual es de tener en cuenta losbienes jurídicos comprom.etidos con la conducta eject-
tada por los ronderos en relación con el derecho a la identidad cultural y alfuero comunal ¡on-
dero, prevaleciendo siempre los infereses de mas altajerarquía en el caso concreto, que *ige la
no vulneración del núcleo esencial de los derechosfimdamentales. Si la conducta atribuida a los
ronderos no resulta atipica o si, en aplicación del test de proporcionalidad enunciado, la conduc-
ta analizada no está justiftcada, esto es, afirmado el injusto objetivo, será del cao considerar el
conjunto defactores culturales en Ia escala individual del sujeto procesado. Cabe acotar que el
análisis en mención requiere, como presqpuesto, tener muy claro la existencia jurídica de la Ron-
da Campesina, la autoridad rcndera que actuó -la condición de tal del rondero incriminado-, su
nivel de representación yfunciones, y las características y alcances de la norma consuetudinaria
aplicada, aspectos que en varias de sus facetas puede determinarse mediante pericias ctlturales
o antropológicas " (ítems 14y 15 delAcuerdo Plenario No l-2009/CJ-116, en el V Pleno Jurisdic-
cional de Las Salas Penales Permanente y Transitorias, publicado el 08/01/2010).

A_

Responsabilidad ate¡euada - H¡t¡E¡rutabilidad


dis¡ninuida
En los casos del artículo 20, cuando no concurra alguno de los reguisitos nece-
sarios para hacer desaparecer totalmente la responsabilidad, el juez podrá dis-
minuir prudencialmente la pena hasta lÍmites inferiores al nnínimo legal.
NORMAS C@BüCORDAI{TES
CP: ar8.20,7l inc. 2),76,77

J['RISPRI.'DENEIA

ffiffi Atenuación de pena por hecbos que afectan la capacidad del agente /Atenuación
de pena en supuestos especiales: cuando quienes incurren eD una eximente incom-
pleta prevista por el artículo 20 son los ronderos campesinos en el ejercicio de la
administración de justicia / Responsabilidad restringida causado por el estado de
embriaguez relativo / Responsabilidad penal restringida causado por lá presencia
de ¡¡n estado de necesidad justificante putaüvo.

I. Atenuacün depenapor hechos qae afedat ln capacilad del agenfe: "En ta legítima defen-
sa imperfecta, el aceso intensivo consiste en que el agredido se defiende de modo desproporcionado,

tzB
CAUSAS QUE EXIMEN O ATENÚAN LA RESPONSABILIDAD PENAL

es deci¡i no se comporta de la manera ntenos perjudicial para el agresor. Su defensa rebasa el lí-
mite establecirio por la ley, por lo gue su acto defensivo es ilbito, sin embargo, debe atenuarse la
pena debido a que se cowidera que la excitación o la angustia provocadas por el ataque ilícito
limitan la capacidad del agente para apreciar bien la proporcionalidad de su manera de defen-
derse, lo que origina una culpabilidad disminuida" (R.N. N" 1358-2011-iunín. En: Gaceta Penal
& Procesal Penal, Tomo 4l , Gaceta Jurídica, Lima, p.92).
2. Atenuación ile pena en supuesfos especiales: cuando quienes incurren en una eximente
incompleta prevista por eI artículo 20 son los ronderos campesinos en el eiercicio de la admi-
nistración de justicia: " (...) Cuando no sea posible declarar la exención de pena por diversidad
cultural, esta última, sin embargo, puede tener entidad para atenuarla en diversos planos según
la sinación concreta en que se pt'oduzca. En los niveles referidos a la causa de justificación (art.
20.5 CP), al error de tipo o de prohibición (art. I 4 CP) o a la capacidad para comprender el ca-
rácler delictivo del hecho perpetrado o de determinarse de acuerdo a esa comPrensión (art. 15
CP), vistos en este úlfimo caso, según las opciones dogmáticas reconocidas por la doctrina, desde
la inryuÍabilidad, lo exigibilidad e, incluso, de las alteraciones de la percepción gue se exPresan
en los valores cul¡urales inco:orados en la norma penal, en cuya virtud se afirma gue el miem-
bro de Ia comunidad minoritaria con valores culturales distinlos a los hegemónicos plasmados en
el Derecho Penal carece de la percepción valorativa de la realidad que sí tiene la mayoría (...),
si el grado de afectación no es lo suficientemente intewo o no se cumplen todos los requisitos
necesarios para su configuración, será de aplicación, según el caso: La atenuación de la pena
por exención incompleta conforme al artículo 2l CP, o por la vencibilidad del error prohibición
según el articulo 14 in frie última frase CP, o por los defectos de la comprensión -o de determi-
narse según esa comprensión- como lo previene la últimafrase del artícalo 15 CP. La sanción
por tal figura penal se hallare prevista en la ley por la vencibilidad del error de
-tipo,delito culposo si
atento a lo dispuesto por el artículo I 4 primer párrafo última frase CP " §umeral 16 del
§ 3 de los Fundamentos Jurídicos del Acuerdo Plenario N" I -2009/CJ- 1 I 6).
3. Responsabilidad restringida causado por eI estailo de ernbriogaezrelativo: "Abona afa-
vor del referido encawado la circunstancia atenuante de orden sustantivo, previsto en el artíaio
20, inciso primero concordante con el artículo 2I del Código Penal, al encontrarse en estado de
embriaguez al momento de los hechos, lo cual si bien nofue absoluto, sí infiuyó en su conducta"
(Ejecutória Suprema de127/$D}0l, R. N. N" 369-2001, LiTa' En: URQUÍZO OLAECHEA, J.
(Asesor) / CASTILLO ALVA, J. L. @irector) / SAIAZAR SANCI{EZ, N. (Coordinador) (2005).
Jurisprudencia penal. J:unsta Editores. Lima, p. 181).

4. Responsabilidad restringida caasado por el estadod.e embriaguez relarivo: "En el caso


de autos, el encausado reqliza una confesión sincera, que es la declaración delprocesado hecha
deforma librey espontánea, en la que acepta o nata haber participado en el hecho delicluoso,
consigaiendo que se le reduzca la pena por debajo del mínimo legal; y, por otro lado, se ha acre-
ditado que los'encausados, al momento de comeler el hecho ilícito, eshryieron en estado de ebrte'
dati; aáemás, que uno de los encausados era agente de responsabilidad restringida" @jecutoria
Suprema del07/06/2000, Exp. N" 861-2000, Lima).

5. Responsabitidad restringida causado por el estado de embriaguez relativo: "Si bien es


cierto gue él agente se encontraba bajo los efectos de una intoxicación alcohólica relativa, toda-
vía le álcanzaba los efectos del llamado de alención de la notma en la situación concreta, pues
poseía una capacidad safciente de autocontrol, tal es así que inmediatamente de producirse los
hechos se dio a lafiiga, de modo que le era psíquicamente asequible una alternativa de conduc-
ta conforme a derecho, por lo que al ser desleal. le asiste eliuicio de reprochejurídico" @jecu-
toria Suprema óel 31/10i2000, R. N. N' 365 I -2000, Apurimac. En: URQLIIZO OLAECIIEA, J.

x29
DELHECHO PT'NIBLE

(Asesor) / CASTILLO ALVA, J. L. @irecror) / SALAZAR SÁNCHEZ, N. (Coordioador) (2005).


Jurisprudencia penal. Jurista Editores. Lima" p. 189).

6. Responsabililad penal restringüa causado por el estado de embriaguez relativo: "Abo-


na enfavor del encausado, cira¿nstancias atemtantes, su condición de agente de responsabilidad
restringida; pues al momento de la comisión del delito c'uenta con más de dieciocho años y me-
nos de veintiuno; y la ebriedad relativa bajo la cual ejecttó el delito" @jecutoria Suprema del
22108/1999; Exp. No 2971-99, Lima. En: CHOCANO, R- /VAILADOLiD, V. (2002). Jurispru-
dencia Penal,p.101).

7. Responsabilidad penal restringida causado por Ia presencfu de an estado de necesidad


justificanu putafivo: "Señala el procesado que su participación fue l¿ de distraer al vigilante,
manifestando m el juicio oral que está arrepmtido y que lo hizo por la urgencia de obtener dine-
ro con elfin de afrontar la grave enfermedad de su padre, quien padecía de cáncer a la próstata,
persona quefalleciera después de dos meses de producido el evento delictivo; por lo que su con-
ducta se acerca a la *imente previsto en el literal a), del numeral cuatro del artíanlo 20 del Có-
digo Penal, lo que permite establecer la concurrencia de un menor injusto penal que recoge el ar-
tíatlo 2l del acotado" @jecutoria Supreúadel07105/2003, Exp. N" 2197-200l,Lima. En: ROJAS
VARGAS, F. (2005). Jurisprudencia penal comentada. Tomo IL Idemsa. Lima, p. 144).


Responsabilidad reskingida por la edado)
Podrá reducirse prudencialmente la pena señalada para el hecho punible come-
tido cuando el agente tenga más de dieciocho y menos de veintiún años o más de
sesenta y cinco años al momento de realizar la infraccién, salvo que haya incu-
rrido en forma reiterada en los delitos previstos eD los artículos 111, tercer pá-
rrafo, y 124, cuarto párrafo.
Está excluido el agente integrante de una organización criminal o que haya fu¡cu-
rrido en delito de violación de la libertad sexual, homicidio califi6¿¿e, homicidio
calificado por la condición oficial del agente, feminicidio, sicariato, conspiración
para el delito de sicariato i ofrecirniento para el delito de sicariato, extorsión,
secuestro, robo agravado, tráfico ilícito de drogas, terrorismo, terrorismo agra-
vado, apología, genocidio, desaparición forzada, tortura, atentado contra la se-
guridad nacional, traición a la Patria u otro deüto sancionado con pena privati-
va de libertad no menor de veinticinco años o eadena perpetua.

TEXTO ORIGINAL:
Artículo 22.- Podrá reducirse prudencialmente la pena señalada para el hecho punible
cometido cttando el agente tenga mas de dieciocho y menos de veirctiún años, o más de
sesenficinco años, al momento de realbar lo infracción.

(8) Articulo vigente conforme a la modificación realizada por ia única disposición complementaria modifi-
. catoria del Decreto Lrgislativo ).J" I I 8 I del 7'? 107 D015.

130
CAUSAS QUE EXIMEN O ATENÚAN LA RESPONSABILIDAD PENAL

MOD!F¡CAC8O¡ÉES AL TEXTO ORIGEF{AE-:

F. Prin¡era n¡odificación: articulo rinico de la Ley N" 27024 del25112/1998.


Artícglo 22.- Podrá reducirse prudencialmente pena señalada para el hecho punible
la
cometido cuando el agente tenga mas de dieciocho y ¡nenos de veintiún años, o mas de
sesenfo y cinco años, al momento de realizar la infracción'
Está excluido el agente que haya incurrido en delito de violación de la libertad sexual,
tráfico ilíciro de drogas, terrorismo, terrorismo agravado, atentado contra la seguridad
nacional y traición a la Patria tt otro delito sancionado con pena privativa de libertad
no menor de veinticinco años o cadena perpetua.

Artícuto 22.- Podrá ptadencialmenÍe la pena señalada para el hecho punible


redttcü-se
comelido cuando el agenle fenga n'tas de dieciocho y menos de veintiitn años o mas de se-
senla y cilco años al mo¡nento de realizar la infi'acción: salvo que havo incurrido enforma
reiterada en los delitos previstos en los artícalos I I I , tercer párrafo, 1: 1 2 4 , cuarto párrafo.
Está excluido el agente que haya incutido en delito de violación de la libertad sexual,
tráfco itícito de drogas, terrorismo, fercorismo agravado, atentado contra la seguridad
nacíonal y traición a la Patt'ia u ofro delito sancionado con pena privativa de liberlad
no n'tenor de veinticinco años o cadena perpelua-

ts Tercera modificaeión: artículo x de tra I-ey N" 30076 del 19/08/2013.


Artículo 22.- Podrá reducirse pntdencialmenle la pena señalada para el hecho punible
cometido caando el agente tmga mas de dieciocho y menos de veintiún años o mas de se-
sentay cinco años al momento de reaiizar lainfracción, salvo que hoya incurrido enforma
reiterada en los delitos previstos en los artículos 1l t, tercer párrofo, y 124, cuano párrafo.
Está excluido el agente integrante de una organización criminal o que hqta íncurrido en
delito de violación de ta libertad sexual, homicidio calificado, homicidio calficado por la
condició7 oficial del agente, feminicidio, extorsión, secaestro, robo agravado, trSco ilí-
cito de drogos, terrorismo, lerrorismo agravado, apología, atentado contra la seguridad
nacional, traición a la Pafia u otro delito sancionado con pena privativa de libertad no
rnenor de veinticinco años o cadena perpetua.

F. Cuarta modiñcación: única disposición complementaria rnodificatoria del


Decreto Legislativo F{" 118tr del"2710712015-
(l/er texto vigente)

i'IORMAS CONCORDAD{TES
CP: arts. 46 prím. párr inc. h); B I; DL 25475: art' I 0" DL 25 564: art' 2

D@CTRIBüA

ffi Precisiones conceptuales i Requisitos formales.

x-r_[
DEL HECHO PIJNIBLE

Precisiones conceptuales: LAMAS PUCCIO, L.(2004). "Responsabilidad restin-


gida". En: códigó Penal comentado. Tomo L Gaceta Jurídica..Lima, p. 863. "La sistemá-
tica que asume nuesto Código Penal de 1991 en el tema referido al capítulo que estable-
ce las causas que eximen o atenúan la responsabilidad penal, se circunscribe a las causas
eximentes de responsabilidad penal detalladas en el artículo 20 referidas a: la anomalía
psíquica o grave alteración de la consciencia, la minoría de 18 años de edad, el que obra
en defensa de bienesjurídicos propios, el que realtz-aun hecho punible a¡te un daño gra-
ve e inminente, el que realiza un hecho antijuridico para alejar el peligro de sí mismo, el
gue obrapor fierza fisica irresistible, el que obra compelido pormiedo insuperable, de un
mal igual o mayor, el que obra por disposición de Ia ley en cumplimie¡to de un deber, el
que obra por orden obligatoria de una autoridad competente y el que actua con el consen-
timiento válido del tiflrlar del bien jurídico de libre disposición. El artículo 2i se refiere a
todas esas causas señaladas en el artículo 20 siempre y cuando no concruran los requisitos
necesarios como para hacer desaparecer totalmente la responsabilidad, para cuyos Lf""tos
el juez puede prudenciahnente disminut la sanción hasta los inferiores del mínimo legal".

Requisitos formales: LAMAS PUCCIO, L. (2004)."Responsabilidad restringida".


En: Código Penal comentado.Tomo L Gaceta Jurídica. Lima, p. 863. "El artículo 22 del
Código Penal señala que el juez podrá reducir prudenciahnente la pena señalada.para el
hecho punible cometido o realizado, siempre que tenga mas de dieciocho y menos de
veintiún años, o más de sesenta y cinco años de edad, al momento de realizar ia infrac-
ción. La misma disposición excluye Ia posibilidad de reduci¡ la pena cuando se trata de
deütos de violación de la libertad sexual, tnífico ilícito de drogas, terrorismo y terrorismo
agravado, atentados contra Ia seguridad nacional y traición a la patria u otro delito san-
cionado con Pena privativa de libertad Do menor de veinticinco años cadena perpetua".

JURISPRUDENC¡A

P¡onunciamiento sobre el co¡ftl düuso del seguodo párrafo del articulo 22 del CP.
/ Respousabilidad restringida en virtud de que el agente tuvo más de 18 y menos de
21 años de edad al momento de cometer eI deüto / Exclusién de la responsabilidad
restringida vinculada a Ia edad en los delitos contra la libertad sexual / Inaplicabili-
dad del segundo párrafo del artÍculo 22 noediante control difuso de la Constitucién /
Inapticación del articulo 22 del CPpor falta de requisitos.

7- Pronunciamicnto sobre el control üfuso det segundo párrafo del artículo 22 det CP:
" I 0)Igualmente debe establecerse si para los casos de delitos de violación de la libetTad sextal se
aplica o no la atenuación de pena por responsabilidad restringida, al colisionar et segtmdo pán afo
del artícalo veintidós del Código sustantivo con el príncipio-derechofundamentat diiguaáaa airc
la Lqt' El artículo 22 del Código Penal, modficado por la Ley número veintisiete mil veinticuatro,
del veinticinco de diciembre de mil novecientos noventa y ocho, establece en su primer párrafo t"a
rcgla gmeral. Dice: 'Podrá reducirce prudencialmente la pena señalada paro el hecho punibie co-
metido atando el agente tenga mas de dieciocho y menos de veintiún añás, o mas de sesentay cin-
co años, al momento de realizar la infracción', Empero, en su segundo párrafo,.intrcduce diversas
excqciones en función del delito cometido, no a la atlpabilidad del autor y a la necesüad pre-
ventivg de pena, como pudiera parecer coherente con éllundamento material de lo imputabil[dad.
Asi, 'Está u.cluido el agente gue haya incarrido en delito de violación de la libertad ienal, (...) y

132,
CAUSAS QUE EXIMEN O ATENÚAN LA RESPONSABILIDAD PENAL

otro delito sancionado con peno privativa de libertad no menor de veinticinco años o cadena per-
petua'. Sobre el particular es de mencionar que existe pronunciamiento de la Sala Constitucional
Permanente de la Corte Suprema que, desaprobando una sentencia consulfada que hizo control
difuso e inaplicó dicho segodo párraJo del artículo veintidós del Código Penal, declaró que di-
cho nonna penal no se conh'apone o ia Constitución. Esa decisión obligo a establecer si liene, a su
vez, carácter vinculante; y, por ende, si clausura la discusiónjudicial. 1l) El sistema de confrol de
la consfitucionalidad de ias leyes que asume nuestra Le,v Fundamental es tanto concentrado como
difuso. Et primer modelo es de exclusiva competencict mataial del Tt"ibunal Constitucional, mim-
n.as el segundo coresponde a los jueces ordinarios, que lo ejercen en cada caso patficular. Des-
de esta perspectiva, na corresponde al Pleno Jurisdiccional Penal adoptar un Acuerdo vinculante
pronunciándose sobre la legifimlidad constifltcional de la norma en cuestión, Pues'Por sus efectos-
invadiría las atríbuciones exclusivas dei Tribunal Constitucional y restaría compefencia a la Sala
Consiitucional de esle Suprento T'ibunal. El control difi"so, como ya se anoló, es de aplicación por
todos losjueces de la jurisdicc.ión penal ordinaria. Como tal, los jueces tienen incluso la obligación
de inaplicar las normas pertinenfes gue coliden con la Constifución, sin petjuicio que por razones
de seguridad y garantía de unidad de críterio, corresponda la consuho a la Sala Constitttcíc¡nal de
la Corte Suprenta. Los efectos generales de una senfenciajudicial, por su propia excepcionalidad,
exige no solo una norma habilitadora sino también una decisión especfica, que así lo decida, de
dicha Sala Jurisdiccional de la Corte Supt'enta. Y, la única posibilidad, legalmenÍe aceptable, sería
que dicha Sala siga el procedimiento establecido en el artículo 22 de la Le,.t Orgánica del Podet'
Judicial, que por lo demás no ha utilizado en el presente caso. Los iueces penales, en consecuen-
cia, están plenamente habilitados a pronunciarse, si así lojuzgan conveniente, por la inaplicación
det párafo segundo del articulo 22 del Código Penal, si estiman gue dicha norma infroduce una
discriminación 4esigualdad de trato inazonable y desproporcionada, sin fundamentación obieti-
va surtciente-, que impide un resultado juridico legítimo" Q'{umerales 10-1i del § 2 de los Funda-
mentos Jurídicos del Acuerdo Pienario N" 4-20081CJ-116).

2. Responsabilidatl restringida en virÍud de que el agente tuvo mth de 18 y menos de 21


años de edad al momento de cometer el delito: "Respecto a la participación de los encausados
en el evento delictivo, se encuentra debidamente acreditado, con la coherente y uniforme sindi-
cación del agroviado y la declaración de un testigo presencial de los hechos, por lo que el Cole-
giado para los efectos de la dosificación de la pena, tuvo en cowideración la calilad de agente
de responsabilidad resffingida de los encausados ))a que su minoría de 2J años de edad se en'
cuentra acreditada con los certificados médico legales" (Ejecutoria Suprema del 2l/03/2001,
R. N. N' 28-20Ol Lima, En: URQIIZO OLAECIIEA, J. (Asesor) / CASTiLLO ALVA" J. L'
@irector) / SALAZAR SÁNCHEZ, N. (Coordinador). (2005). Jurisprudencia penal. Jurista Edi-
tores. Lima, p. 191).

3. Responsabilidad restringida en virtud de que el agenle tavo mtÍs de 18 y menos de 21


años de edad al momento de cometer el delito: "Es menester abonar a favor del procesado la
circunstancia atmuanÍe de orden procesal a la confesión sincera (...) como también la de carác-
ter sustantivo relativa a su calidad de agente de responsabilidad restringida, la cual está garan-
tizado en el artículo veintidós del Código Penal; ya que se señala la consitieración especial de
lcs personas que tienen mas de dieciocho años y menos de veintiún años de edad al momento de
la realización de la conducta delictiva. En este caso el encausado tenía veinte años al cometer el
delito" (Ejecutoria Suprema de|09/05/2000, Exp. N" 349-2000, Lima)'
4. Responsabilidad restringila en virtud de que el agente tuvo mth de 18 y menos de 21
años de edad al momento de eometer el delito: "Los hechos se han producido cuando él acusa-
do se encontraba en estado de ebriedad. el cual, si bien no fue absoluto, sí infiuyó en su contra.
Alenuante prevista en el artículo veinÍe inciso printero concordante con el artículo veintiuno del

133
DEL HECHO PUNIBLE

Código Penal. Asimismo, abona afavor del encausado la circunstancia atenuante de ordm sus-
tantivo, referida a su calidad de agente de responsabilidad restringida, prevista en el articalo
veintidós del Código acotado, por lo que amerita modifrcarle la pena" (Ejecutoria Suprema del
2610512000, Exp. No 649-2000, Lima).

5, Exctusión de b responsabilidad restrkgida vincuhda a la edad en los deüns conlra la


liberud sq,ual: "A pesar de determinarse con la partida de nacimiento que el aansado contaba
con menos de 2l años de edad al momento de la cowumación de los hechos, no le resulta de apli-
cación la atenuante swtantiya por responsabílidad ré:stringida por upresa prohibición contenida
en el segundo párrafo del artícalo 22 del Código Sustantivo que excluye de sus alcartca al agente
que comete el delito de violación contra la libertad s*ual" (Ejecutoria Suprema del 01/06/2004,
R N. N' 51G2004,Ica. En: CASTILLO AIVA J. (2006). Jurispr.udencia penal. Sentencias de la
Corte Suprema de Justicia de la República. Tomo L Grijley. Límap.246).

Inaplicabilidad del segundo párrafo del artículo 22 mediante control dduso de la Cons-
6,
tifucién: "La comisión del delito se produjo en octubre de mil novecientos noventinueve, por lo
que considerando que existe conflicto de lqtes en el tiempo, respecto al quantumfijado por la lqt
veintisiete mil cuatrocientos setenta y dos, debe qlicarse lo más fovorable al reo, teniendo e¡t
anenta el orticztlo sexto del Código Penal, mas aún si el procesado por su edad, puede ser benefi-
ciado con la reducción prudencial de la pena señalada para el hecho punible cometido, conforme
lo prescribe él artíctlo 22 del Código Penal, pues la previsión de la ley referida, en el segundo
pándo del Código acotado, en el sentido que no es de aplicación el criterio de responsabilidad
restringida, es incorxtihtcional; por tanto, en aplicacién del control difuso quefaculta a losjueees,
esta previsión no la toma en cilenta el colegiado, correspondiendo en el presente caso rebajar la
pena impuesta al procesado" (Ejecutoria Suprema del20/09/20M. R N. N" 395-2004, Huáuuco.
En: CASTILLO ALVA, J. (2006). Jurisprudencia penal. Senteneias de la Corte Suprcma de Jus-
ticia de la República- Tomo L Grijley. lime,p.269).

7. Inaplicación del artículo 22 del CP por falta de reqaisitos: "Que conforme se acredin,
los mcausados fueron reconocidos por las agraviadas, es decir, en una cuasifiagrancia, con lo
caal no les quedó otra cosa gue reconocer su delito; por lo que no puede atgumentarse la confe-
sión sincera como elemento de rebaja de la pena; mas aún, si no han apotlado nuevos elementos
que permitan indicar la comisión de mqores delitos de los incriminados u otros cómplices; que
para la valoración de la pena impuesta se advierte que el Colegiado ha apreciado debidamente
la actuación de cada uno de los sentenciados, advirtiendo como lo indica en el trigésimo primer
considerando de la sentencia, que no obstante la responsabilidad restringida del procesado, se b
impone la misma pena que los demas, dado el rol protagónico que cumplió dicho acusado quien
portaba el armablanca, golpeó y maltrató a las agraviada en el inlerior del vehículo, no resultan-
do de aplicación en su caso el artíctlo 22 del Código Penal " (Ejecutoria Suprema del 18103/2005,
R N. N" 2599-2004, Huaura. Eu Diálogo con la Jurisprude¡tcia. Año 11. N' 90. Mar¿o 2006.
Gaceta Jurídica. Lima, pp. 194-195).

R-

,',34
AUTORIA Y PARTICIPACION

capirug,o E§/
atrrom.re Y PART'ECrpacg óro

ffi* ,&r.utoría, autoría xmediaÉa y coautoría


El que realiza por por rnedio de otro etr hecho punible y los que lo cornetan
sí o
conjuntamente serán reprirnidos con la pena establecida para esta i¡tfracción.

ñ9@RMAS EOBOC@REAB§TES
cP: arts. l4I' vIIi' 24' 25' 184' 317; cPP: ar1 135

EOETRIh§A

ffi-tffi Forn¡as de auto¡'ía en los delitos de dorninio: a) Autoria directa; b) Autoría rne-
diata; c) Coautoria / Fi-aturaleza normativa y formas de autoría en los delitos de
infracción de deber: a) Fundamentos de Ia autoria en los delitos de infracción de
deber; b) Formas de autoría en los delitos de infracción de deber.

Formas de autoría en los delitos de dorninio: a) Autoría directa: BUSTOS


RAMÍREZ, J. (2004). Obras completas.Tomo I. Ara Editores. Lima, p. i073. "Auto¡
di¡ecto es el que realiza actos de ejecución, si¡ duda estos actos ejecutivos, han de ser
actos típicos. Sin embargo, la fomlalidad de un concepto de autor determiaado por la rea-
lízación de un acto ejecutivo que signifiquelarealización iamediata del tipo. si:r lugar a
dudas, precisamente por su fo¡malidad restringe considerablemente el concepto de autor
y todo 1o más comprende al que ejecuta por sí solo, pero no al coautor ni al mediato (...)".

Formas de autoría en los deütosde dorninio: b)AutorÍa mediata: CEREZO MIR,


J. (2004). Curso de Derecho Penal español / Parte General. Tomo In. 4'reimpresión de
Ia 2" edición, Tecnos. Madrid, pp.215-216. "En mi opinión, los supuestos de autoria me-
diata que corresponden con las diversas formas del dominio del hecho son los siguientes:
Dominio del hecho mediante la coacción. Se coacciona a una persona Para que cometa
un delito.'Para que esa persona aparezca como un mero i¡strumento y se dé, por tanto, la
autorÍa mediata es preciso que estuviera exenta de culpabilidad, es decir, que estuviera
amparada por las eximentes del estado de necesidad como causa de inculpabilidad o de
miedo insuperable. Dominio del hecho induciendo a una persona a error o aprovechando
la situación de error en que se encuenka. Puede katarse de un error sobre un elemento
del tipo, sob¡e 1a antijuridicidad de la conducta o sobre la concurrencia de una causa de
inculpabilidad. Dominio del hecho por utilización de un inimputable, por ejemplo, una
persona qloe padezca una anomalía o alteración psíquica provocándole dicho estado de
inimputabilidad o aprovechándose del mismo. Cuando se utilice a un menor, no será su-
ficiente con que se trate de un menor de catorce años, sino que el criterio decisivo para
afirmar el dominio del hecho y la autoría mediata será su capacidad de comprender el
carácter ilícito de su conducta y de obrar conforme a esa comprensión. Cuando se utiliza
como instrumento a una persona que actúa amparada por una causa de justificación. Por

135
DEL HECHO PIJNIBLE

ejemplo, se provoca una situación de legítima defensa para gue el agredido se defienda
a una persona obligada por un deber ju-
y mate al agresor, o se utiliza como instrumento
rídico de obediencia".
Formas de autoría en los delitos de dominio: c) Coautoría: MIR PI-IIG, S' (2002).
Derecho Penal / Pa¡e General.6- ed. Reppertor. Barcelon4 p.382. §71. "Son coautores los
que realizan conjuntamente y de mutuo acuerdo un hecho. I¡s c¡autores son autores Por-
que comete,n el delito ente todos. Los coautores se repartEn larealización del tipo de autoria
Como ninguno de ellos por si solo realiza completamente el hecho, no puede considerarse a
ninguno partícipe del oto. No rige, pues aquí el principio de accesoriedad de ia participación,
según el cual el partícipe solo es punible cuando existe un hecho antijurídic,o del autor, sino
un principio en cierto modo inverso: el principio de imputación recíproca de las distintas con-
tribuciones. Según esüe principio, todo lo que haga cada uno de los coautores es imputable".

Naturaleza normaüva y formas de autoría en los delitos de infracción de de-


ber: a) Fundamentos de Ia autoría en los delitss de infracción de deber: SALAZAR
SÁNCHEZ, N. (2005). "knputación objetiva y participación de los e traneus en los de-
litos de infracción de deber". Er Raista Peruana de Ciencias Penales. N" 16. Idemsa.
LimC pp. 538-539. "El fundamento de la autoría, en los injustos de infracción de deber,
se encuentra ligado a la lesión o puesta en peligro de bienes jurÍdicos mediante la infrarción
de un deber positivo independientemente de la forma ontológica con que se lleve a cabo
dicha inñacción (se tenga o no el dominio del hecho); esto significa que, en este tipo de
deütos, ya no es suficiente la sola creación de riesgos prohibidos, sino que, además y so-
bre todo, el sujeto debe infringir el neminem laedere positivo".
Naturaleza normativa y formas de autoría en los delitos de infracción de deber:
b) Formas de autoría en los delitos de infraccién de deber: SALAZAR SÁNCHEZ, N.
"Autoría en los delitos de in-fracción de deber (Fundamentos filosóficos y normativos y
formas de autoria)". En: Salazar Sánchez, N.'(Coordinador) (2007). Dogmática acnal de
la autoría y la participación criminaL ldemsa. Lima, p. 575. "Los deberes institucionales
son directos y personales, es decir, no se pueden delegar ni compartir. Por eso, su quebran-
tamiento también es de la misma nairaleza, esto es, solo puede realizarlo el intraneus-
En esa línea, en los delitos de infracción de deber, no tienen cabida la autoría mediata ni
la coauúoría" porque si los deberes positivos especiales no se pueden delegar ni compar-
tir, entonces la infracción no se puede realizar de manera mediata ni compartida, Como
se sabe, la autoría mediata y la coautoría requieren que el autor confgure los elementos
del injusto de fomra mediata y compartida respectivamente. Sin embargo, en los delitos
de inñacción de deber, el intraneus --en tanto se encuentra vinculado inmediata y directa-
mente- no puede reali,zar, en forma mediata o compartida, los elementos normativos del
hecho típico y antijurídico. Por tanto, en estos delitos, solo es posible Ia autoría directa".

JURISPRUDENGIA

ffi Formas de autorla en los delitos de dominio del hecho /Autoría en los delitos de
infracción de deber / Coautoría en el deüto de tráñco ilícito de drogas /Autoria

136
AUTORIA Y PARTICIPACION

directa / Coautoría en los delitos contra la übertad sexual / Diferencia entre coau-
tor y cómplice primario / Distribución de roles en la eoautoria / Caracterísücas
de la coautoria.

7. Formas de aaloría en los delitos de dominio del hecho: "(..) El Código Penal peruano
vigente, en su Capítulo IV, en el libro de la Parte General, sistematiza dos formas de interven-
ción delictiva: 'Autoría y Participación'. El texto del artículo 23 de este Código sustanüvo, es-
tablece las distintas formas de aufotia, en los siguíenfes términos: 'el que realiza por si, o por
medio de otro el hecho punible y los que los cometan conjuntamente serán reprimidos con la
pena establecida para esta infracción'. De este modo se configuran normativamente la autoría
directa o inmediata (el que realiza por sí); la autoría mediala (por medio de otro) y la coauto-
ría Qos que cometan conjuntamenle). Siendo así, es claro oue nuestro Código ha optado por la
teoría del dominio del hecho para distinguir entre autoría y participación. En tal sentido, el se-
gundo supueslo de auloria, por ntedio de otro, es laforma que se conoce como auloría mediata.
Será tal autor quien utiiiza a se aprovecha cie la actuación de otro persona para concretizar sus
objetivos delictivos. B) Clases de autoría mediata: (...) el jurista alenzán Claus Roxin a dado a
conocer una nuevaforma de auloría mediala que liene como cimienfo el criferio del dominio de
la volunÍad en aparatos organbados de poder, la misma que le permite atribuir responsabilidad
penal a título de 'autor'a quien, sin ejecular los hechos delictivos deforma directa y 'sin que-
rer ensuciarse las manos deja que otros hagan el trabajo (...)'. En este sentido, 'aufor mediato
no es solo el jefe máximo de una organización criminal, sino todo aquel que en el ámbito de la
jerarquia transmite la instrucción delictiva con poder de mando autónomo', siendo elJactor de-
cisivo, en este primer planteamiento, para fundamentar el dominio de la voluntad, 'la fungibi-
lidad del ejecufor', la que actúe al mismo liempo como un 'engranaje -sustituible en cualquier
momento- en la maquinaria del poder'(hde. ROXIN, Claus. Autorío y dominio del hecho e¡t
Derecho Penal. Marcíal Pous, Madrid, 1998, p. 2i3); es así que, con esta nueva forma de auto-
ria mediata, conjuntamente con las otras formas clásicas del dominio del hecho por 'coaccion'
y 'etror', se agotarían las tres posibles formas de autoría mediata, las gue se materializan en la
realización de un hecho punible efectuado por otra persona o instrumento, y por ende, que no
sea el de propia mano. (...) C) Concepto de autoría mediata por dominio de la organización: Au-
tor mediato es quien valiéndose del pleno dom.inio de una organización (para el presente caso,
un aparato de poder organizado) ordena la comisión de delilps. En este sentüo, para atribuirle
al autor mediato el dotninio sobre la producción del resultado (el que materialmente es reali-
zado por un órgano de ejecución del aparato organizado de poder: autor inmediato) este debe
lener pleno dominio concreto sobre la organbación, mas no sobre el eieculor inmedialo (...);
D) Estructuro de la autoría mediata por dominio de la voluntad en aparato de poder organiza-
do siguiendo lo propuesta de este autota se ha de requerir; a) poder de mando sobre la orgutiza-
ción; b) que la organización de la cual se vale el hombre de atrás se encuentre desvincalada del
ordenamiento jurídico; c) que en dicha organización debe concarrir lafungibilidad, es decir la
posibilidad de reemplazar al autor inmediato caracterizado como una figura intercambiable, y
d) una aln o considerable disponibilidad del ejecutor hacia el hecho. La disponibilidad hacia el
hecho, junto con la intercambiabilidad de los miembros 'constituyen paro los hombres de atrás
un elemenlo esencial de la seguridad con la cual ellos pueden contar para el cumplimiento de
sus órdenes (.. )'. E) Fundamentos de lo autoia mediala por dominio de la volunlad en apararo
de poder organizado: 1 ) Existencia de una organización. Si como punto de partido se afirma que
el dominio sobre la organbación le otorga al hombre de atras un dominio sobre la producción
del resultado quefácticamenÍe es realizado por un órgano de ejecución cohesionado en el apa-
rato organizado, entonces, es necesario contar con un cimiento elemental, esto es, la 'existencia
previa de una orgonización', la que tendrá conTo punto de partida para su construccion algunos
principios básicos, como: i) principio de le-ierarquía y, por ende, ii,) la otrfnorrón de roles (...);

n37
DEL HECHO PUNIBLE

2) Presupuestos determinantes del dominio sobrc la organización: Los prcsupuestosfundamento-


les que permiten afirmar la qistencia del dominio que ejerce el homb¡e de atras (outor mediato)
sobre una organización, siguiendo el hilo de su evolución, están en: a) et poder de mando gue
tiene el hombre de atrás sobre la organización, y b) el apartamiento del derecho o la 'cotutan-
te antijuricidad'de la organización, c) lafungibilidad y d) la predisposición a la realizacién del
hecho ilicito (...)" (Exp. N' 19-2001-09-A. V. del 30 diciembre de 2009. En: URQUZO OLAE-
CHEA, J. / SALAZAR SÁNCHEZ, N. (2011). Jurisprudencia penal de la Co¡e Suprema de
Justicia.Idemsa. Lima, p. )OQ.
2. Autoría en los delifos de infraccün d¿ deber: "9) El punfo de partida dogmático está
dado por la categoria de estos delitos: de infracción de deber Actualmente, en la doctrina y la
iurisprudencia se ha definido que existen tipos legales que reguieren un dominio del autor para su
construcción, como por ejemplo los delilos de robo agravado, homicidio calfrrodo, estafa, tártco
ilícito de drogas, entre otros 4enominados delitos de dominio-. Sin embárgo, también existen
tipos legales que excluyen el dominio para su configuración y seforman a partir de la infracción
de un deber especial que le corresponde a la órbrta del autor --característica intríweca de los
delitos cometidos por los funcionarios y servidores públicos-. El autor del delito
-de infracción
de deber- no puede ser cualquier persona, sino solo aquelfuncionario o servidor público que
ocuPa un estafiu especial y mantiene una vinculación s.clusiva con el injuslo sobre la plafafor-
ma del deber que ostenta. La infracción del mismo la convierte en autor, con independencia del
dominio de la situación fáctica que no tiene ninguna trascendencia jurídica, pues el fundamen-
to está construido por la posieión que domina en relación al deber estatal que le corresponde:
conducirse correctamente con lealtad y probidad en el ejercicio de la Administración Pública y
con los bienes que se encuentran bajo su ámbito. En esle espacio, por ejemplo, deberá dbponer
correctamente del patrimonio estatal que administra. I 0) Por consiguiente, el fitncionario o ser-
vi.dor público, en tanto en cuante su responsabilidad penal se sustenta en la infracción del deber,
siempre será autor del delito contra la Administración Pública, sin perjuicio -cloro está- de los
diferentes presupuestos que también se requieran para determinar la outoría de cada injusto,
como Por ejemplo en el delito de pectlado, que exige ademas el víncalo funcional con el objeto.
II) Este tipo de delitos restringe el círculo de autores --como se anotó-, peto se admite la parti-
cipación dei exkaneus que.no ostenta esa obligación especial, como partícipe: inductor o cóm-
plice. Parafundamenlar esta perspectiva -en torno a la accesoriedad de la participación- en
laiurisprudencia nacional actual se considera dominante y homogénea la tesis de la unidad de
título de imputación para resolver la situación del extraneus. Esta posición, sostíene lo siguien-
te: a) Un mismo hecho no puede ser reputado bajo dos tipos penales diferentes; D,) El extraneus
puele participar en delitos funcionariales y responderá por el injusto realizado por un auÍor que
infringe el deber especial. Por tanto, la parficipación del extranew no constituye una cafegoría
autónoma de coeiecución del hecho punible, sino que es dependiente del hecho principal. Esto
es, no Posee autonomía y configuración delictiva propia a pesar de que aquel toma parfe en la
realización de la conducta punible. I 2. Desde esta posición subsidiaria, serán partícipes los que
sin infringir el deber, formen parte del hecho referido a la acción del infractor del deber --el he-
cho punible está unido esencialmente al autor y constituye una imputación única-. Esta posición
guarda absoluta concordancia con el articulo 26 CP que regula las reglas de la incominicabili-
dad de las circunstancias de participación y señala lo sigtiente: 'Las cirannstancias y cttalida-
des que afectan la responsabilidad de algunos de los autores y partícipes no modifican las de los
otros autores o partícipes del mismo hecho punible'. Estafórmula ratfica la opción dogmática
y jurisprudencial .que sostiene la imposibilidad de la punibitidad del extaneus como áutor de
un delito de infracción de deber Lo expuesto signfica, ademas, que el panícipe solo merece ser
sancionado si q.iste un hecho antijurídico por parte del autor" §umerales 9-12 del § 2 de los
fundamentos jurídicos del Acuerdo Plenario N" 2-201l/CJ-I I6).

138
AUTORiA Y PARTICIPACIÓN

3. Coauloría en el delito de tráfico ilícito de drogas: "Los impufados en su impugnaeión


alegan que no aciuaron en forma concerlada, sino que cada uno tuvo -una participación indi-
vidial,.iin embargo, está probado que actuaron a sabiendas del total de droga transportada
(acuerdo previo y conún), col¡ conocimienlo de lo que cada uno haria, esto es, de su concreta
intervención (división de tateas ofunciones prctiamente aeordadas), y, a su vez, aportaron una
conducfa específica para el Íraslado o t¡'ansporte de la droga intervenida por la policía (contri-
bución esencial al hecho típico) , lo que los constiluye claramente-al dominarfuncionalmente el
hecho- en coaufores det delito impuÍado con las circunstancias agravantes antes mencionadas;
todós ellos, pues, realizaron el delito a nivel de coaztloría ejecutiva, y como tal, asumen por igual
la responsahilidad de su realización " (Ejecutoria Suprema del 02106/2004, R. N. N' 602-2004,
Huánuco. En: CASTILLO ALVA, J. (2006). Jurisprudencia penal. Senfencias de la Corte Supre-
ma de Justicia de la República. Grijley. Lima, p 508).

4. Autoría directa: "En e! proceso ejecutivo del delito es aufor y no cómplice aquel que ha
realizadó de propia ntano todos los elententos ob-ietivos y subjetivos que configuran el tipo, lo
que perrnite afrmar a la luz de lo ntoderno. teoría del dominio del hecho, que el sentenciado ha
iostenido las riendas del acontecer típico o la direcciónfnal del acontecer, habiendo tenido a la
vez la posibilidad de evitar el resultada " (R. N. N" 4354-91 . Lima, 0210811997).

5. Coaunría en los delifos contra la libertad sexual: "Aun ctando en la diligencia judicial la
agraviada refiera que el coacusado nofue uno de los que la violó, es de precisar que valorando la
'fárma
v circunstancias en que se desarrolló el evento delictivo -concurso de dos o más personqs, a
mano'armada, bajo el ejercicio de violencia ftsica y psíquica constnnte- existió la decisión conrun
m los participantes para la materializacün del tipo descrilo en el articulo I 70 del Código Penal, al
habeise distribuido roles en su participación; así tenemos gue mientras uno cuidaba a la agraviada,
los demas la artordazaban e introducían hacia una chacra para inmediatamsnte suscitar§e l, ago-
sión sental por dos de los sujetos negándose los restantes a realizar la penetración y procedq todos
juntos o amordu,ar a la víctima, atándola de pies y manos" @jecutoria Suprema del 01106i2004,
R N. N" 51G2OO4.Ica. Ea: CASTILLO AIVA, J. (2006). Jurisprudencia penal. Sentencias de la
Corte Suprema de Justicia de la República. Tomo I, Grijley, Lima, p. 246).

Diferencia entre coautor y cómplice printario: "Es condición esmcial de la participación


6.
como cómplice primario o seutndario, no haber realbado la acción tipica, sítuación en la cual
,o s, el encausado; toda vez que al ser intervenido por la policía, cuando pretmdía
darse "n"i"rtá
a lafuga, se le incautó el instrumento con el que amenazó coniuntamente con otros cinco
sujetos no-idmti¡cados a la víctima, así como parte del dinero robado; por lo que su rol no pue--
dá ser calificadó de accesorio, sino que corresponde a la de un autor material, pues ha tomado
pat"te en lá planifcación del ilicito, en el que ha existido distribuc-ión_defunciones" @jecutoria
'Supr".u
aétzziozltgsg, Exp. N'2971-99, Lima. En: CHOCANO RoDRIGIIEZ, R. i VALLA-
DÓLID, V. (2006). Jurisprudencia penal. Jurista Editores. Lima, p' 101)'
7. Distribución de roles en la coautorís: "En cuanfo al título de su intervención, sin duda
alguna, los acusados tienm la condición de coautores, pues d9 común acuerdo -tanto más si se
trataba de un asesinato en el que debían extremar las medidas que era del caso implementar
para garantizar el t*.ito de su objetivo, planificarlo debidamente y contar con varios ejeculores
'mapliales-,
llevaron a cabo todas las acciones imprescindibles que según elplan criminal acor.
dado debían realizarse; c¡ue la ejecución del hecho importó, como se ha sostenido, el concurso
de numerosas persona¡ áedicadas a seguir el vehiculo de la víclima, fijar la cobertura de segu-
ridad -en el aiaque y la huida- de los delincuentes, intercePtar el automóvil, irntmpir violenta-
menle en é1, eliminar a todo aquel que se interpusiera en su ejecución, dar muerte a la víctima
sin importar que en su desarrollo se tenga qLle atentar -como ocurrió en el presente caso- contra

139
DELHECHO PL'NIBLE

otras personas que impidieran su objetivo principal y, fi.nalmente, huir sin mqrores difntka-
les y c9n el menor perjuicio posible a xu integranras " @jecutoria Suprem4 del 2ll}7l20}4,
R. N. N' 1260-20M, Lima. En: ÁVAIOS RODRÍGIIEZ, C. / ROBLES BRICEÑO, M. (2005).
"Moderuas tendencias dogmáticas en la jurisprudencia penal de la Corte Suprema". F-rr: Dülogo
con la Jurisprudencia. Gaceta Jurídica Lima, p. 139).
E. Distribueün dc rols en la coauforía: "Los imputados alegan como agravio en su im-
pugnación que no actuaran enforma concertada, sino que cada uno tuvo una participación in-
dividual que, sin embargo, está prubado que los imputados achtarpn a sabiendas del total de
druga transportada (acaerdo previo y común), con conocimiento de Io que cada uno haría, esto
q de su concreta intervención (división de foeas o funciones previamente acordadas), y, a su
va,, aportaron una conducta específica, para el traslado o transpone de la druga intervenida por
la Policia (contribución esencial al hecho típico), lo que los constituye claramente --al domins
funcionalmmte el hecho- en coautores de delito imputado con las circustorcias agravantes; to-
dos ellos pues, realizaton conjuntamente el delito á nivel de coautorío ejeaúiva, yóo*o tal, asu-
men por igml la responsabilidad de su realización" @jecuüoria Suprema del 02/0712004, R N.
N" 602-2004, HuanuLo. En: PÉn¡za-n-nOYO, M. (2006). La evoluiión de la jwispntdencia pe-
nal m el Peni (2001-2005). Tomo I. Instituto Peruano de Criminología y Ciencias Penales. Iuris
Consulti Editores. Editorial San Ma¡cos. lirnqp.477).
9, Caractcrísticas de la coaatoría: "La intertención del prucesado, en el caso de autos, an-
sisfió en dos hechos fundomenlales: el de sugerir a su coprocesado y pariente contratar al encau-
sado ausente, a quien conocía por ser su vecino e integrante de una ronda de autodefettsa, y por
el hecho de haberlos presentado, con l"afinalidad de que se encargue de recaperar las pertenen-
cias sustraídas al coprocesado; que todo lo demas acaecido, no puede ser de responsabilidad del
prccesado, ni o título de.aautori por no haber tenido el condominiofuncional q el destrollo de
los hechos, ni de colaborador como para entendq su conducta a título de participe pimario o se-
crndario" @jecutoria Suprema del 14/082000, R. N. N" 1927-2ñ0,La,Liberta¿ En: URQUIZO
OLAECHEA, J. (Asesor) / CASTILLO AIVA, J. L. @irector) / SALAZAR SANCHEZ, N.
(Coordinador) (2005). Ju.isprudencia penal.Jvnsta Editores. Lima" p. 201).


rnsügación
El que, dolosamente, determina a otro a cometer el hecho punible será reprimi-
do con la pena que corresponde al autor.

NORMAS GONGORDANTES
CPP: art. 135

DOCTRIl{A

Fñffi Concepto de inducción / Concepto y elementos de Ia i¡ducción /Diferencias entre


autorÍa mediata e inducción.

Concepto de inducción: CEREZO MI& J. Q004} Curso de Derecho Penal español


/ Parte General. Tomo III. 4" reimpresión de Ia 2" edición, Tecnos. Madrid, pp.24l-242.
"El inductor hace que ota persona adopte la resolución de voluntad de llevar acabo r¡na
voluntad típica y antijurídica- Ha de conseguirlo por medios psíquicos, no basta con crear

140
AUTORÍA Y PARIICIPACIÓN

una ocasión favorable, que dé lugar a la adopción de la resolución delictiva, El inductor es


en realidad partícipe en el delito cometido por el autor. Por ello, su responsabilidad esta
en función de la del autor, dada la naturaleza accesoria de la participación. Si el induci-
do realiza la conducta delictiva y logra la consumación del delito, el inductor responderá
por inducción a un deüto consumado con la pena del autor de un delito consumado. Si la
conducta del inducido queda en grado de tentativa el inductor recibirá Ia pena del autor
de un delito en grado de tentativa, Si el inducido finalmente no llegó, siquiera a dar co-
mienzo a la ejecución el iuductor quedará impune".
Concepto y elementos de la induecién: MIR PUIG, S. (2002). Derecho Penal / Par-
fe General.6'ed. Reppertor. Barcelona, p.395. §15/ 51 y 52. "lnducción es la causación
objetiva y subjetivamente imputable, mediante un influjo psíquico en otro, de la resolución
y realización por parte de este de un tipo de autoría doloso o imprudente. Debe distinguirse
pues entre inducción a un hecho doloso e inducción a un hecho imprudente. La inducción
a un hecho doloso requiere de ios siguientes eiementos: a) Objetivamente, la causación
de riesgos, mediante un influjo psíquico en otro, de la resolución y realización por parte
de este de un tipo doloso de autoria; b) subjetivamente, que dicha causación sea dolosa".
Dif,erencias entre autoría mediata e inducción: BUSTOS RAMÍREZ, J. (2004).
Obras Completas. Tomo L A¡a Editores. Limq p. 1086. "Iastigar o i¡duci¡ es determinar
a otra persona ajena a ejecutar un hecho doloso. La inducción implica necesaria¡rrente
que el instigador tenga plena conciencia del hecho en el cual participa. por eso, tiene que
ser necesariamente dolosa, de ahí que se le llamara autor intelectual, pues es quien ha
concebido realmente el delito y se 1o transmite a otra persona, el autor. Por eso, no puede
haber una inducción a un hecho culposo, pues si quien ha concebido el hecho es i¡duc-
tor, frente a un autor culposo que no tiene un dominio de lo que rea.liza, será el inductor
el que tiene el dominio áel hecho y, por tanto, será un autor mediato. Si solo se Eata de
una incitación al hecho, en que no hay uua concePción del hecho como doloso, sino que
simplemente en el zujeto hay una imprudencia con relación al hecho que el oto reali-
za, solo podra plantearse si cabe respecto de él la calificación de auto¡ imPrudente. Por
ejemplo, en un cruce de tren sin barrera, el amigo convincentemsate rnim¿ al conductor
del autobús, para que pase, pues el hen viene todavía muy lejos. Sería diferente si se da
cuenta, claramente, que no van a pasar y lo convence a realizar el hecho: se trataría de
una autoría mediata dolosa con un autor inmediato culposo".

JURISPRUDENCIA

ffi Naturaleza material de la insügación / Elementos de la instigación / Elementos de


la instigación en los delitos de infracción de deber.

1. Naturaleza material de la instigación: "El encausodo, ProPuso y convenció a su esPosa


para
'cienfesque introdujera en el recinÍo
carcelario una determinada cantidad de productos, estuPefa-
y psicotrópicos, con lafinalidad de difundirlos y venderlos posteriormente dentro del es-
tablecimiento penitenciario; por lo que esta Sala la considera infiuencia decisiva o inducción di-
recta (...); en consecuencia, el comportamienlo del acusado lo cor»tituye efectivamente en aulor
por inducción" (sTS del 3U08/96. En: OLMEDO CARDB{ETE,M. (1999). La inducción como
forma de participación accesoria. Editoriaies de Derecho Reunidas. Madrid, p.39$.

n41
DEL HECHO PUNIBLE

2. El¿menlos de It insügacün: "El artícalo 24 del Código Penal referido a la instigación,


rcprime al que dolosamente determina a otro a cometer el hecho punible con la pena que le co-
rrcsponde al autor, que mediante la instigación el instigador hace surgir m otra persona-llamada
instigadc- la idea de perpetrar un delito, siendo este último el que ejeaÍa materialmente el medio
típico, además el instigador debe actuar intencio¡talmente afu de lograr el hecho delictivo; que
de autos se aprecia que el interesado, ante los problemas legales que tenía aceptó la propuesta de
ir a entraútorse con el encausado, el cual supuestatnente tenía influencias sobrc los magistra-
dos de la Corte &tperior y podría solucionarle xs problemas, que siendo así tanto el interesado
como el intermediario habrían actuado como instigadores del delito de trafico de influencias; de-
clararon haber nuli"dad en la prcpia sentencia en cuanto se tiene como agraviado al interesado"
@jecutoria Suprema del 09/0b/0¿, R. N. N' t552-2}o3,del Santa. nn: seN MARfÍN CASTRO,
C. (2000. Jurisprudencia y precedente penal vincttlante, selección de ejecutorias de la Corte
Suprema. Palesta. Lima, pp. 311-312).
3. Elcmentos de la instigacün en los ileütos de infracción de debei: "Para resolver la
presente impugnación se requiere precisar que el artículo 24 del Código Penal ha conmina-
do para el instigador la misma pena que para el aulon pues no considera que su intervención
sea de mera ayuda, sino mucho más importante y eficiente (por eso, en estos casos existe do-
ble dolo): que, la participación de los particulares en los delitos especiales de infracción de
debe4 se fundamenta en virtud de la lesión o puesta en peligro del bien jurídico Administra-
ción Pública, es deci¡ en la infracción del deber de no dañar esto es, que la Administración
puede ser dañada no solo por /os intraneus que se encuentran en una situación prevalente en
relación al bienjurídico, sino también por los particulares que se encuentranfuera del sisle-
¡na administrativo; de ahí gue ambos responden como partícipes por haber generado riesgos
prohibidos; de este modo, es como se materializa el principio constitucional de igualdad ante
la ley y, por ende, a ser sancionados sin prelación alguna: los funcionarios como autores y
los segundos como participes; que, tampoco se violenta el principio de legalidad, pues, si bien
ello impide que los partícipes sean considerados autores de delitos especiales (porque los ti-
pos solo se dirigen a los funcionarios, salvo la corntpción del artículo 400 del Código Penal,
que puede ser cometido por cualquiera), no restringe la pa.rticipación de ambos en un delito
especial; Que la calidad de agente no tiene relevancia en las reglas de participaci.ón; el estatus
de intaneus solo es importante para los efectos de la autoría, en cambio en la participación lo
que determina la imputación es la creación de riesgos de peligro o de lesión sobre el bienju-
rídico; en tal orden de ideas, no debe enÍenderse que el Código hace del instigador un autor,
sino que equipara en cuanto a la pena a los instigadores con los autores" (Ejecutoria Suprema
del27104/2005, R. N. N'4166-2004, Lima. En Diálogo con la Jurisprudencia. N" 82. (2005).
Gaceta Jurídica. Lima, p. 236).


Complicidad prirnaria y eompEicidad secundaria
El qug dolosamente, preste auxilio para la realización del hecho punible, sin el
cual no se hubiere perpetrado, será reprimido con Ia pena prevista para eI autor.
A los qug de cualquier otro modo, hubieran dolosamente prestado asisteneia se
les disminuirá prudencialmente la pena.

NORMAS CONCORDANTES
CP: art. 184

142
AUTORIA Y PARTICIPACION

DOCTRI}.64

ffi Definieién y características de la compticidad primaria / Deñnición v caracterís-


ticas de la complicidad primaria y la complicidad secundaria.

Definición y características de la cornplicidad prinoaria: BUSTOS RAMÍREZ,


J. (2004). Obras completas. Tomo I. Ara Editores. Lima, p. 1088. "La complicidad es la
colaboración dolosa en un hecho doloso determinado por actos anteriores o simulráneos
alarealización. La coiaboración necesariamente ha de ser a un hecho determinado, lue-
go con plena conciencia del hecho al que se colabora. Por eso, tiene un carácter doloso
y, además, necesariamente tiene que ser a un hecho doloso. La colaboración dolosa a un
hecho imprudente no tendria el carácter de complicidad, pues el sujeto tendria un domi-
nio superior al autor inmediato, seria urr autor mediato. En efecto, quien ie pasa a otro
una escopeta, para que dispare sobre lo que él cree que es un siervo, aunque él se ha dado
cuenta de que es un hombre,no realiza una cooperación dolosa, sino que utihza el acto
imprudente dei otro como instrumento, es un autor mediato".
Definición y características de la connplicidad prirnaria y la cornplicidad secun-
daria: MIR PUIG, S. (2002). Derecho Penal / Parte General.6" ed. Reppertor. Barcelo-
na,p.403. §15/86. "La cooperación necesaria (complicidad primaria) debe tener lu-qar en
la fase preparatoria o, si es simulrárnea a la ejecución del hecho (complicidad secundaria),
no ha de constitujr una parte esenciai del plan global de realización del mismo, pues de oto
modo daría lugar a la auténtica coautoria. La cooperación necesaria durante la fase ejecuti-
va será, pues, excepcional, ya que su carácter necesario le exigirá en principio coautoría en
sentido estricto. En cambio, no existe ninguna difrcultad para que la complicidad secunda-
ria pueda prestarse tanto mediante actos anteriores (preparatorios) como simultáneos (...)".
Definición y características de la complicidad prinnaria y la complicidad
secundaria: VILLA STEIN J. (2001). Derecho Pmal / Pane General.2" ed- San Marcos'
Limq p. 311. ' Es cómplice primario, cuando su cooperación es imprescindible a la luz de Ia
identidad objetiva de su aporte si¡ el cual el hecho no se hubiera concretado alahtz del mo'
mento en que se produce el aporte. Así, será cómplice primario el gerente que presta la cla-
ve de la caja de seguridad, antes del asalto, pues si es durante el mismo, será autor. Cómpli-
ce secundario, lo será aquel gue presta una cooperación no imprescindible y sin la cual igual
podría reali.arse el tipo. Normalmente se entenderá como caso de cooperación secr:ndaria la
dei campana o vigilante durante la ejecución del delito. Es importante aclarar que Ia coope-
ración debe darse aates o durante la perpetación, pues no hay una complicidad posterior a la
consumación. Sin embargo, sila promesa de guardar el botín con posterioridad al atraco fue
determinante para que el autor o coautor se detemlinara por proceder habrá complicidad".

JUB!SPRUDEiÜCIA

ffi Diferencias entre complicidad primaria y secundaria / Caracteristicas de la compüci-


dad primaria / Momento en que tienen lugar la compücidad prirnaria y secundaria i

14,3
DELHECHO PUNIBLE

Accesoriedad y dependencia de la complicidad secundaria / Configuración


de la compücidad primaria / Ausencia de dominio del hecho en la compü-
cid¡d secundaria / Accesoriedad y dependencia de la compücidad secunda-
ria / Accesoriedad de la complicidad en los delitos especiales o de infracción
de deber / Compücidad y unidad del título de imputación en los delitos espe.
ciales / Compücidad primaria y unided de titulo de imputeción en los delitos
especiales o de infracción de deber / Diferencia entre autorl¡ y partieipación en
los delitos especiales o de infracción de deber.

1. Diferencias entre complicidad primaria y secundaria: "La participación de la comisión


del delito, supone una conducta acéesoria de parte del agente, dependiendo de la existencia de
un hecho principal; sin embargo, dicha accesortedad puede signíficar dos fipos de participación
distinguibles, de ahí que pueda *presarse a través de un aporte esencial pua la realización del
hecho punible en los actos preparatorios o a trayés de un simple acto de colaboracian; en el pri-
meru de los supuestos estamos ante una participación a tínlo de complicidad primaria, mientras
en el segundo de ellos la calficación conesponde a la complicidad secandaria. f/erficándose que
el aporte brindado pua la perpetración del delito por parte de los mencionados encausados no
solofue anterior a la comisión del ilícilo -fase prqaratoria- sino que ademas, constituye un acto
de colaboración dolosa que adeana su conducta dentru de los alcances de la complicidod sect¿nda-
ria" @jerl.úana,Suprema del 27104/00, R N. No 1 68-2000, Huáuuco. En: URQLIZO OIAECI{EA,
J. (Asesor)/CASTILLOALVA., J. L. @hector)/ SAIáZAR SANCHEZ,N. (Coordinador) (2005).
Jurisprudencia penal. Jurista Editores. Lima, p.zln.

Z Caracieríslicas de la complicidad primaria: "l,os dos elementos que caracferizan la co-


tegoría del córnplice primsio son: a) La i¡tteruidad objetiva del ryorte al delito: b) El mometo
en gue se rcaliza el aporte. Tbniendo como base este segundo supuesto, la colaboración propio de
la complicidad primoria se da en la fase preparatoria del hecho delictivo " @jecutoria Suprema
del06/10/1999. Exp. N" 3086-99, Lima. En: ROJAS VARGAS, F. (2000). Jurispntdencia penal
comentado" Grijley. Lima, p. 87).

i. Momento en qac tienen lugar la complicidad primario y secundaria: "Los supuestos de


complicidad implican un aporte de colaboración antes o en la ejecttcün misma del ilícito, mas
no así un aüo realizado con posterioridad a la consumación de dicho delito, como ocurre en el
prcsente caso, puesto que el precitado encausado al rccibir el mencionado chegue y pretender
cobrolo inferviene en los hechos después de la coruumación del delifo contra el patrimonio -
atorciót- ejecutado por sus coencausados, y concretado con la entrega del cheque y una letra
de cambio por parte del agraviado; que siendo esto así, procede su absolución de la actuación
ftscal en qtanto a este qtremo se refiere, en aplicación de lo dkpuesto en el mnneral 284 del
Código de Prucedimientos Penales " @jecutoria Suprema del 16104/1999,kN. N" 115G98, Lima-
Eu: ROJAS VARGAS, F. (2000). Jurisprudencia pmal patrimonial. Hjley,Lima p. 46).

4. Accesorí¿dad y dqendencia de la complicidad secandaria: "La complicidad secundaria


se enc'uentra en unnivel accesorio y dependiente de un hecho principal dominado por el otttor o
los coatúores. En el caso de autos, *isten evidencias razonables que indican que el encausado
Ptestó dolosamente asistencia en el delito de ¡obo agravado, toda va que su participaciónfue de
movilizar a los coencausados a bordo de un vehícalo para su posteriorfuga, lo caal configura su
participación como cómplice secundario, de confurmidad con el artícalo veinticinco del Código
Penal, ya que no ha tenüo participación en el dominio, planificación o ejecación del delito " @je-
cutoria Suprema del 12/07/2000, Exp. No 877-2000, Chimbote. En: URQIIZO OIá-ECI{EA, J.
(Asesor) / CASTILLO ALVAe J. L. (Director) / SAIAZAR SANCI{EZ, N. (Coordinador) (2005).
Jwispntdencia penal. Jurista Editores. Lim4 p.222).

t44
AUTORiA Y PARTICIPACIÓN

S.Configuración ilc la complieidail primaria: "Si bien como lo anota el señor Fiscal Supre'
mo, no la instigación in la conducta desplegada por la-sentenciada, no es menos cierlo
qu) un "orárlro
correcto juicio áe ímputación sobre su participación delictiva permite colegir que actuó
2n calidad de cémplice primario, al haber brindado auxilio doloso determinante Para su eiecu-
c:ión, aprovechanáo sujamtliaridad con la víctima, coordinando lo entrega de las sumas de dine-
ro y'llivándola persoidmente a la habitaeión del centro de hospedaje donde se concretaron los
u"já^"ro ,urZln, aclos que no se habrían concrefado sin su contribución" @jecutoria Suare-
o,á ¿"t zOlOT?AO ,IL N. Ñ'30ó-2004, San Martín. En Jurisprudeneia Penal. Tomo
II' (2005).
Editora No¡mas Legales. Trujillo, p' 65)-
Ausencia de dominio del hecho en la complicidad secanilaria: "La conducta del en-
6.
causado es la de un 'campana'en esfficto, esto es, la de la persona que a sabiendas colaboro
en
la perpetración de un ditito y se encarga de vigilar la eventual presencia de terceras Personas
qie oLsuculizan la comisión del delito y ante ese caso avisa a los ejecutores criminales para
gue tomen las precauciones que el caso amerila, sin tener intervención directa en la realiza-
Lión; ,n conseZuencia, no hibienda participado en la eiecución ciei roba, su actuación carece
del dominia del hecho, constituyendi su participación un simple acto de colaboración dolosa,
qu, i, odura dentro de los alLances de la complicidad secundaria" (Ejecutoria Suprema del
'ozrc+tzool,R. N. N" 373-20Ol,Lima. En: URQUIZO OLAECI{EA, J. (Asesor) / CASTiLLO
alVe, J. L. (Director) / SALAZAR SÁNCIDZ, N. (Coordinador) (2005)' Jurisprudencia pe-
nal. hnsta Editores. Lima, P' 215).
Accesoriedad y dependencia de la complicidad secundaria: "La complicidad secundaria
7.
se encilentra en ,n nivel áccesorio y dependiente de un hecho principal dominado
por el aulor o
por lo que enbase a to ástabtecido en autos uisten evidencias razonables que in-
7os coautores;
en el delilo de
;;";;i;" et ácorrsaáofue uno de los agentes que dolosamente prestó asistencia
,iti ogr*"ao, toda vá gue su participaciónfue de movilizar a bordo de su vehículo a los dos su'
ío identij.cados po* como para su posteriorfug4 circuscribiéndose
¡it*
';;;rÁ;ip";.í¿n "¡""iro, "l-delito,-así
secundario; ya qie en autos no uisfn prytebas que acredi'
-rá o la'de unlamplice
qu" iaya tenilio panicipacíón 4 4?ry,lig,.ptanificación
y-"iryi1f del delito imputado"
"n
¡r¡r'"oloriá Suprema del tinsnooo,R N. N' 3162000,
Lim1ry.t¡1guuo oLAECHEA, J.
N. (Coordinador) (2005).
iÁl"rori ¡ CA§TILLO ALVA J. L. @irector) / SAL{Z{R SÁNCIDZ,
Jurispttdencia penal.Jurista Editores. Lima, p' ZZS)'
"Que
g.Accesorieitad de b complicidail en los delitos especialcs o de infracción de deber:
en cuanto a la ausencia de tipicidad que alega el procesado resPecto de-su persona, Por lo te:
ner la calidad defuncionariá púbtico, es ae apticacian al caso el artícalo 25 del Código Penal,
qir ruog" el priicipio de aciesoriedad limitáda, al disponer que los cómplices que dolosamente
íro'* i"ritio p*á l.a realización del hecho punible, sin el ctal no se hubiqe Per?etado' !e!án
'reprimidos coi la peno previsla para el autár; que, teniendo en arcnta ademas que l9s delitos
ym
eá*eüdos porfunciororios púbticos, pueden sei perpetrados con el atu-ilio de partianlares
ári iÁi í, "í, ,o o dabte'qctuir la' conducta de estos partictrlarT del especial,
-dado-
g.ue.
-tip2
a la calpabilidad
solamente son incotrunicables los cualidades personales o materiales referidas
iii ii"¡Ul¡ar¿, es decir a la caracteristicai personales o materiales referidas al heeho, siendo
aptiiable por lo tanto ei principio d9 Suprema del 15/05/2002, Exp.
-*"?r!:!_od" @jecutoria_
ñ" zs¡-zóoz. Lima. Eu: ÍrusÁ¡cUoAPARICIO, M. (2004). Jurisprudmcia penaly constitu'
cional. RAO Editorial. Lima, p. 43)'
"La partigipa-
9. Complicidad y unidad det titulo de imputación en los ilelitos esPeciales:
ción del r"u, a tínlo de complicidad en [os delitos especiales está dada por el tínlo de im-
ptutacion,"*t
por lo que la conducto áe todos los intervinientes en el evento delictivo miores / cóm-
'piiiÁ páá¡,r¡p"r,'d"b" ,", en el mismo nomen hlr:rs delictivo; por lo que el argumento
"nmarcada

145
DELIÍECHO PUNIBLE

de que su conducta debe sq enmarcada an un tipo penal homologablc, no solo q inconsistente,


sino que implica lo Sectación del títuto de imputación y la inobservancia del principio de acce-
soriedad limitada" @jecutoria suprema del14101t2003, R- N. N" 3203-2002, Lima En: pÉREZ
ARROYO, M. (2006). I-a evolución de la jwisptztdmcia penal en el Peni (2001-2005). Tomo I.
Instinúo Peruano de Criminologia y Cieucias Penales. Iuris Consulti Editores. Editoriat San Mar-
cos. Lima, p. 510).

10. Compticidad primaria y anidod dc títalo de imputacün en los delitos especialcs o de in-
fracción de deber "Que, es de signiftco gue a los extraneus lz¿ se concqtaron con los funciona-
rios o sqt idores públicos, rompiendo la unidad del título de imputación se les procesó por delito
de estaÍa, crando en puridad debió procesbseles como cómplices prbnarios del delito de colusión
defraudatoria, lo Ete no ptdo ser corrcgido en esta etapa del proceso, pues no solo la persecación
corresponde al ]ufmisterio Público, sino que ademas ya precluyó el periodo investigabrto, único
pg!!:lúd"d de ampliar el obieto del proceso penal" @jecutaia Suprema del30/06/20O4, R. N.
N" 2142-2004, Cusco. En: PEREZARROYO, M. (2006). La evolución de lo jurispradencin pe-
nal en el Peni (2001-2005). Tomo L lnstituto Peruano de Criminología y Ciencias Penales. Iuris
Consulti Editores. Editorial San Marcos. limq p. 710).

11. Compliiidad primaria y anidad de títalo de impuncün en los ilelifos especiales o de


infraccüón de dcber: "La participaeión del extanet¡s a tinlo de complicidad en los delitos espe-
ciales esü dada por el título de impttación, por lo que, la conducta de todos los intervinientes
en el evento delictivo, autores y cómplices, deben ser enmarcados en el mismo norneu iuris de-
lictivo, por lo que el atgwnento de que su conducta debe ser enmarcada en un delito común ho-
mologabb, no solo es incotuistente, sino que implica la afectacion al finlo de impaación y la
obsqvancia del principio de accesoriedad limitada" (Sentencia de la Sala Penal especial A de Ia
Corte Srryerior de Justicia ds lima del21106120B, Exp.N" 027-2002. En: BARANDhRÁN, n
- NOLASCO, J. (2000. Jwisprudencia penal generado en el subsistema anticonzpción.Toao
n, Palest'4 Lima p. 1058).
lZ Diferenda ent¡e autoría y participación en los delins especial.es o de infracción de
dcber: "El ttpo penal previsto en el artículo 387 del Código sustantivo es un delito especial, que
aige como elemento constitutivo para la configaración del tipo penal, una determinado cualidad
del agente, lo que conlleva establecer que la esfera de los auto¡es está limitado (no está abierta a
aralguiera) a determinados sujetos, siendo el bien juridieo tutelado en este tipo penal lesionado,
por la conducn de losfuncionarios o servidores públicos, desde adentro, es decin por los irrtra-
nexJs- Consecuentqnente, el partianlq al carecer de un supuesto de hechofundamental para la
estructuración de la conducta típica de la condacta, gozu de la catidad defuncionario o servi-
do4 no puede sq autor material del delito de peculado. El Código Penal respecto a la participa-
ción, asume la tesis de la 'accesoriedad de la participacün', es decir, que la participación es po-
sible anndo ancurre rcalmente un hecho cometido por un autori pues la complicidad no gozá de
atltonlmía tíPica propia o estructura delictiva distinta a la cometida por el outor del hecho puni-
blc, de talforma que la unidad del tínlo imputotivo será lo que corresponda al autor (unidad del
rtnlo de impÍación). Por ende, las personas qtrañas gue no tengan la calüad *igida por la lqt
para el autor material rcspondm en calidad de cómplica de un hecho punible realizado por quien
sí posee tal ctalfuacién. Esta analificación no se aige para el cómplice pues ninguna de estas
Per§onas realizan mat*ialmente la conducta descrita en el tipo: Aquel determina a otro a obrar
y el cómplice contribuye a lo realizacíón del hecho punible, habiendose establecido en la doctri-
na resPecto que en los delitos especiales (sic) n tanto que no se describe, o no solo se describe,
el alcance de un ámbito de organización, sino un estatus del
autor las *pectativas de comporta-
miento conforme a Derccho se determinon también o través del titular del deber. En estos casos,
al que no está obligado de por sí únicamente se le puede hacer responder m segundo término y

146
AUTORÍA Y PART]CIPACIÓN

por tan solo limitadamente" (Ejecutor! luprela del 1l/10/2004, R N' N' 375- 2004, Ucayali.
'Jurisprudencia penol (2006). Tómo II. Editora Norma-s Legales. Trujillo, p' 227).

§-
f,ncomunicabilidad e¡r la§ eireu¡nstancias de
participacién
n-as circunstancias y cualidades gue afecten la responsabilidad de algumos de los
autores y partícipes no ¡¡rodifican las de los otros autores o paa'tícipes del n¡is-
mo t¡echo punible.

}üORMAS CONCORDABNYES
CP: art. i78

DOETRESTA

Incomunicabilidad de las cincunstancias (ámbito de aplicación) / contenido /


Consecuencias.

trncomunicabilidad de las circunstancias (ámbito de aplicación): REMLLALLAZA P'


(Z¡O4)...I¡comunicabilidad de las ci¡cunstancias".En- Código Penal comentado.Tomol'
óaceta Jurídica. Lima, pp. g58'g1g. "(...) puede sostenerse que constituyen elementos
personales incomunicablLs en nuestro ordenamiento jurídico-penal los siguientes: las
los pre-
cualidades y circunstancias que afectan al injusto y la cuipabilidad (personales),
individualización de la
supuestos áe punibiiidad y los criterios para la determinación e
pena. Sin precisar la inclusión o exclusión de estos elementos dento de la regla
"*b"rgo, del artículo 26 solo puede ser posible tras un análisis específico de
ie incomunicabilidad
los diferentes gruPos de casos"'
Contenido: REVILLA LLAZA,P. (2004). "lncomunicabitidad de las circunstan-
cias". En: Código Penal comentado.Tomo I. Gaceta Jurídica' Lima, p' 961 ' 'Resumiendo,
ha de señalarse que la incomunicabilidad de las ci¡cunstancias
y cuaiidades que afectan
la responsabitiaa¿ de los autores y partícipes a que alude el artículo 26 debe ser enten-
de las circunstancias y cualidades personales que agra-
dida como la incomunicabilidad
van, atenúan, o excluyen la responsabilidad penal de los autores y partícipes' ("')' La in-
comunicabilidad de las circunstancias personales así se presenta y despliega sus efectos
en diversos ámbitos jurídico-penales, como se ha advertido, tanto
dentro de Ia estructura
uo necesariamente todas estas constelaciones han
delictiva como fuera de ella; empero
de alcanzar acogida dentro de una necesaria interpretación teleológico-sistemática res-
trictiva de la regla de incomunicabilidad del artículo 26 CP-'

consecuencias: PEÑA CABRERA, R. (1999). Estudio programático de la par-


te general.3" ed. Lima, p. 357. "Bajo el título de i¡comunicabilidad de las circtmstan-
cias se tratan, muchas ,"""r, cuestiones relativas a la accesoriedad y al
principio de in-
dividualización de la pena. En los casos de coautoria, la cuestión no importa problema

747
DELHECHO PLINIBLE

alguno, Pues al verificarse la comisión de ua delito al juzgador solo le queda determinar


el quantum de Ia pena a imponerse de acuerdo con su culpabilirlad (principio de i¡diü-
dualización de la pena). No obstante, el articulo 26 suscita dos interrogantes: ¿cuáles son
las ci¡cunstancias y las cualidades personales que afectan la culpabilidad?, y
¿"u"1", *n
las circunstancias y cualid¡des personales que afectan la penalidad? Frente a ello, y de
acuerdo con el principio de accesoriedad limitada ya hemos üsto que la culpabilidad y
ia penali¡led de cada interviniente en eI delito es ruia cuestión personal',.

JURI'PRUDENGIA
lE|
§ffiEil Comunicabüdad de los elementos que firndamentan o agravan eI iniusto penal /
Comunicabilidad de los elementos que fundamentan y alravan los injustos espe-.
ciales o de infracción de deber,

7. Comunicabílidad de los elemenfos que fundamenion o agrovon et i4jusa penot: -Es


doctrina constante de esta Sala que son comunicables a los partícipes en uru aóción áetictiva las
circttwtancias que consisten-en la ejectción material del hecho o en los me¿¡os empleados poa
la realización y; Por tanto, las citrztnstancias agravantes como las que forjan a suOttpo auti-
siemprc que Previamente o en el momento de ejeatto la acción-todos los pttícipa tu-
viesen conocimiento de las mismas" (Seutencia del Tribunal Supremo español del BrcAggZ.
En: CONDE-PUMPIDO FERREIRO, C. (1997). Código Penal / Doctrina y Jurisprudencia.
Editorial Trivium. Maddd, p.332).

Z Conanicabilidad de los elcmenros qucfundomentot y agrat'an tos injustos especiala o


de infraeün de de,ber: "Que, taniendo en cltenta además qre loidetitos comaidos poift^otciono-
rios públicos, puden ser perpetrados con el atnilio de portiatl*es y en este cc,so to a, no q dobb
scluir la conducta de atos particulares del tipo apecial, dado que solamante son ino¡mmicables
/zs c,¿alüades Personala o matqiales rcf*idas a ta anlpabitidad o ta pmibitidad, q drcir a t^as
cyacwístical personales omateríales rcferidas al hecho, siando qlicable, por lototn, elprincipio
de accesoriedad" @jecutoria suprema del 151052002, Exp. N.293 -zBz,Lina- ¡n: rn¡§aNcito
APARICIO, M. (2004). Jurispradarcia penal y constitucionat. RAo Editoriat. Lima, p. 43).

§_
Actuación en ¡rornbre de otro
El que achta como órgano de representacién autorizado de una persona jurídica
o como socio representante autorizado de una sociedad y realiza el tipo legal de
un delito es responsable como autor, aunque los elementos especiales que funda-
mentan la penalidad de este tipo no concurran en é1, pero sí en la representarta.

X ORIUIAS CONCORDAI{TES
CP: arts.105,198; CC: art 16l

DOCTRINA

§ffi Naturaleza normaüva del actuar en lugar de otro / Ámbito de aplicación.

148
AUTOÚAYPARTICIPACIÓN

I§aturaleza normativa del actuar en lugar de otro: MEINI MENDEZ, I. (2004).


"Actuar en lugar de oto". En: Códiga Penal comenfado.Tomo I. Gaceta Juridica. Lima,
pp. 989-990. "El precepto según su propia literalidad, está destinado a aquellos deiitos en
los que existan eiementos especiales que fundamentan la penalidad. Es pacífica la opinión
de que ello hace clara alusión a los delitos especiales. ya que en estos, a diferencia de los
comu¡es, el sujeto debe detentar detemrinadas condiciones o cualidades para poder ser
autor del delito. El círculo de potenciales autores de los delitos especiales queda acota-
do a quienes desde una especial posición pueden lesionar como autores el bienjurídico.
Son pues estos 'elementos especiales que fundamentan la penalidad'los que recaen en la
personajuridica representada y los que le faltan al sujeto que actua para poder responder
como autor directamente. Asi, por ejemplo, el artículo 232 del CP precisa que se tenga una
posición monopólica u oligopólica en el mercado. Esta situación recaerá" por lo general,
en una personajuridica, pero quien abusa de ella, en un plano material. y con ello cumple
el, tipo del artículo 232 del CP, es el representante. El elemento especial que fundamenta
la penalidad en este caso el ostentar la posición monopólica u oligopólica en el mercado".

Ámbito de aplicación: MErNI MÉNDEZ, I. (2004). "Actuar en lugar de otro".


*El artículo 27 CP
En: Cédigo Penol comentado. Tomo L Gaceta Jurídica. Lima, p. 991.
se aplica no solo al 'órgano de representación autorizado de una personajuridica'y al
'socio representante autorizado de una sociedad', sino también a todos aquellos quienes
actúan como 'órgano de representación autorizado de una persona jurídica' y como 'socio
representante autorizado de una sociedad'. En otra palabras, caben actuaciones de repre-
sentantes de hecho, o cuando el titBlo de representación no es váüdo, Pero estas actuacio-
nes solo pueden exterioriza¡se como lo haría un órgano de representación autorizado de
una personajurídic4 o como lo haría un socio representante autorizado de una sociedad.
Cualquier otra actuación sera atípic a para el artículo 27 CP" .
Ámbito de aplicación: CEREZO MIR, J. (2004). Curso de Derecho Penal español
/ Parte General. Tomo III.4'reimpresión de la 2" edición Tecnos. Madrid, pp.219-224.
'En los delitos especiales es posible que quien real\za la conducta típica en nombre o
representación de otro no reúna las cualidades necesarias para ser autor del delito y, en
cambio, la persona en cuyo nombre o representación actue sí reúna dichas características.
Como ninguno de los dos realiza completamente el tipo ambos deberían qupdar impunes,
en los delitos especiales propios;.el que actúa porque no tiene las características gue el tipo
exige para ser autor del delito y la persona en cuyo nombre o representación obra porque
ni realiza la acción u omisión típica ni tiene el dominio del hecho. Por ejemplo, una em-
presa debe pagar sus impuestos de Hacienda, pero guien hace la operación es el contable
de la misma, si el contable falsea la declaración para excluir el pago de los impuestos de
la empresa, estzráreatttz-ando la conducta típica de un delito fiscal, pero en él no concurre
la característica exigida por el tipo para poder ser autor de este delito, pues él no es el ti-
tular de la deuda tributaria, sino que lo es la empresa. El contable actúa en representación
de la empresa. Es la empresa la titular de ia deuda tributaria, y la que en principio podría
ser, por tanto, autor de este delito. Si la empresa es Una persona jurídica no puede, incu-
rrir, por ello, en responsabilidad penal, pero aunque pudiese, no ha realizado la conducta
típica ni tiene el dominio del hecho. Lo mismo sucede con el empresario individual (...)".

149
DEL HECHO PUNIBLE

JURISPRUDET{CIA

ffiHil Irresponsabiüdad penal de las personas iurídicas.

l. Inqonsabílidad penal dc las perconas j urídicos: " Si bien la persona juridica no puele
ser sujeto activo de un delito, de acaerdo al pnncipio'societas delinquere non potest' ,ya que esla
calidad solo lo pude tener la persona ftsica, también lo es qae une, va identftcada h persona
que actuó como órgano de representación o como socio representante autorizado de una empne-
sa, rccayendo dichafunción m la persona del encausado, al haber actuado en su condición de
administracün y rE l"sentación legal de una Empresa, le recae responsabilidad a titulo de au-
tor en virtud de lo establecido por el artícalo veintisiete del Código Penal" @jecutoria Suprerna
del20ll2ll999, Exp.N" 3469-99, Lima. En: CHOCANO RODRIGUEZ, R i VAILADOLD,Z.
Q002). Jurisprudencia penal. Ju¡ista Editores. Lima, p. 106).

150
T'TTTILO III
DE LAS PENAS

CAFTflU§,CI H
CE,ASES DE PENA

CEases de perea
Las penas aplicables de eonforrnidad com este Código solt:
- Privativa de libertad;
- Restrictivas de libertad;
- Limitativas de derechos; Y

- Multa.
}ÚORMAS CONCORDANTES
c: inc.24) tit. b); 139 inc. 10); 140; cP: art. IX; C ite PP: arts. 3i0,331; cEP: on. I; CC: an
arts. 2
333 inc. 10); CT art. 190; Le! 26830: ars' 5, 6

DOCTRINA

ffi Clases de penas: Penas privativas de libertad / Penas restrictivas de libertad /


Penas limitativas de derechos / Penas pecuniarias'

Clases de penas: Penas privativas de libertad / Penas restrictivas de libertad


/
Fenas limitativas de derechás / Penas pecuniarias: PEÑA CABRERA, R'
(1999)'
la parle general.3' ed. Lima, p. 5@."Las penas privativas de
Estudio programático de
intemamiento en un establecimiento carcelario, pudiendo
libertadlon ias que motivan
ser temporal o de cadena perpetua. Las penas restrictivas de libertad
son las que dismi-
cualquiera de sus ma¡ifestaciones; se sufre
n y", up"rr* un derecho lersonal, limitando
en libetad residiendo el penado en un lugar determinado o fuera de rm ámbito territorial
dado. V. gr., la expatriación y expuisión (art. 30 incs. 1 y 2 del Código Penal)'
Las penas
limitativas de derecbos se caracterizan porque Limitan al delincuente del goce de ciertos
de un arte o profesión' V. gr., la inhabilitación
derechos civiles y políticos o del e-iercicio
(art. 36 del Código Penal). Las penas pecuniarias son las que afectan al patimonio eco-
que
nómico del condenado y se hace efectiva a kavés del pago de una cantidad de dinero
ei condenado debe hacer. V. gr., ia multa (art' 4i del Código Penal)"'

151
DE LAS PENAS

Clesés de penas: Penas privativas de libertad / Penas restrictivas de übertad /


Penas ünitativas de derechos / Penas pecuniarias: VILLA STEIN, J. (1998).
Derecho Penal / Parte General. Editorial San Marcos. Lima, p.453. "EICódigo Pe-
nal en su artículo 28 clasifica las penas de la siguiente manera: a) Penas privativas
de libertad; b) Penas restrictivas de libertad; c) Penas limitativas de derechos y d)
Penas de multa".

JURI'PRUDENGIA
16
§ffiffi Fines de la pena / Humanid¡d de l,"s penas.

1. Fines de la pena: "In pena es un procedimiato destinado a lo conseanción de unfm, con


funciones que ctmplb; para lo caa[ requiere de los medios indispersables para lograr la reedu-
cación o resocializacün del delinanente, ambas tendiqttes a obte¡tq del sujeto la predisposición
para motivose conforme a la norma a través del correcto manejo de su libertad; o sea de su au-
todeterminacióz " (Primera Cráma¡a del Crime¡r. 0610/,11989. En: ZAFFARONI, E. & BAIGUN, D.
(2002). Código Penal. Hammurabi. Buenos Aires,p. 142).

2. Eumonidad de las penas: "Las penas de privación de la libertad deben ser otga-
nizadas sobre una amplia base de humanidad, eliminando en su ejecución c"uanto sea ofen-
sivo para la dignidad humana, teniendo en cltenta al hombre que hay en todo delincuente"
(Crfunara Nacional de Apelaciones en lo &iminal y Correccional de la Capital Federal; Sala
fl. del2510611989. En: ZAFFAROM, E. & BAIGLIN, D. (2002). Código Penal. Hammurabi.
Buenos Aires, p. i43).

§_

t52
CLASES DE PENA

SECCIÓN I
Pena privaüva de übertad

Duraeión de la pena privativa de libertadtei


La pena privaüva de libertad puede ser temporal o de cadena perpetua. En el
prirner caso, tendrá una duraciór¡ mínima de dos días y una máxima de treimta
y cinco años"
YEXTO @ETIGINAL:
Artículo 29.- La pena privativa de libertad tendrá una duración mínimo de dos días y
una máxima de veinticinco años.

ru¡OBgFECACI@BOES AO- TEXTO ORBGBE{AL:

F Frirnena modificación: artículo 21 del Decreto Ley }do 25475 del 06/05/1992.
Artícato 29.- La peno privativa de libenad rcndrá una duración mínima de dos días
hasta cadena perPetua.

ts §egunda modificación: artículo I de la Ley No 26360 de12910911994.

Artículo 29,- La pena privativa de libertad puede ser temporal o de cadena perpetua. En
el primer caso tendrá una duración mínima de 2 días y uno mfuitna de 25 años.

F. Tercera modificación: quinta disposicién final del Decreto Legislativo


No 895 del 23105/1998.
Anícalo 29.- La pena pivativa de libertad puede ser temporal o de cadena perpetua.
En el primer caso, tendrá una duración mínima de 2 días y una m&ima de 35 años.

(íter turto vigente)

Nota: Declaracién de inconsütucionalidad


Artícato 29.- Mediante Sentencia del Tribunal Constitucional, del 17/11/2001, recaída
en el Expediente N" 005-2001-AI-TC, se declaró inconstituciorwl por laforma, el De'
creto Legislativo N" 895, además y complementariamente, la inconstitucionalidad por
eifondo, de los artículos 1,2 literal a), numeral 6), 6, incisos b), c) y d),7, incisos a),
b), e), g), i), primer y tercer párrafo, e inciso j) y del artíanlo 8 del Decreto L"gis-
"), -ft,
lativo N" 895. Posteriormente, el numeral 204 de los fundamerttos de lo sentmcis del
Tribunal Constitucional recaída en el Expediente No 010-2002-AI-TC-Lima, publicada

(9) Artículo vigente conforme a la urodificación realiz-ada por el artículo I del Decreto Legislativo N' 982
áel22/0'l /2047.

x 5-t
DE LAS PENAS

el 04/01/2003, señala que "sobre el particular, el Tribunal Constitucional debe advertir


que, en efecto, en la acnalidad no existeunplazo máximo de determinación de la pena".
Pero esa inqistettcia es solo temporal, pues debe computarse a partir det dia siguimte
que este mismo Tribunal @xp. N" 005-200t-AI/TC) declaró inconstitucional el Decreto
Legislativo M 895, cuya quinta disposición Final modficó el artículo 29 del Código
Penal, que señalaba que tratándose de las penas privativas de libenad rcmporales, eslas
se extendían, concoácter general, entre dos díqs, como mínimo, a 3s años,.como mbimo.
Finalmente, el articulo 4 de la Ley No 27569 det 02/12/2001 derogó el Decreto LeSi§-
lativo N" 895.

NORMAS CONCORDANTES
C: arts.2 inc.24) l¡t. b); 33 inc.2); Cp: arts.45,52,62,68, 92, t82,335,3g3,395; CEp: arts. IIL
95,97; CJM: arts.22, 25,26, 30,77, 622 inc. I); 670; DL2S47S: arts. 3,20; Ley 26830: arts.5,
6; D. Leg. 921: art. 1; DS 015-2003-.Í(JS: art.56 vss.

JUR¡SPRUDENC¡A

ffi rnhumanidad de la pena de cadena perpetua / Límitemáximo de la pena priva-


üva de libertad / Naturaleza de la pena de cadena perpetua.

L Inhumanidad de la lena le cadena perpetua: "La cadena perpetua es incompatible


con el principio-derecho de dignidad humana, piesto que detras de lisfiies constitttcionales
de
la pena -reeducación, rehabilitación y reincorporación- también se áncuentra necesariamen_
te una concreción del derecho-principio de dignidad de la persona (art. I de la Constitución)
y' Por tanfo, este constitttye un límite para el legislador penal. Precisamente, dicho derecho-
principio, en su dimensión negativa, impide gue los seres-humanos sean tratados como cosas o
instrumentos, sea cual fuere el fin que se persiga alcanzar con la imposiciótn de determinadas
medidas, pues cada persona, incluso la que diltnque, debe r", como unfin en sí
mismo, por cuanio el hombre es una entidad espiritual moral dotada "oriid"roda
de autonomía. Lá cadena
PerPetua, sin posibilidades de revisión, no es conforme con el derecho-principio de dignidad de
la persona humana ni tampoco con los
fines coiutitucionales de la pina. DZ ahí quí la e¡ecu-
ció.n de la política de persecución se debe realizar, necesariamente, respetando toi princrp;os
y
valores constitucionales así como los derechosfundamentales de las pe)sonas. preiisamente, ia
superiorirlad moral y ética de la democracia constitucional radica á qr" esta es respetuosa de
la vida y de los demás derechos fundamentales y, en que en sil seno las ideas no se imponen con
la violencia, la destrucción o el asesinato. El Estado de Derecho no se puede rebaja) al mismo
nivel de quienes lo deteclan y, con sus actos malsanos pretenden subveitirlo. El Tribunal Cons-
titucional no declaró la inconstitucionalidad de la petta de cadena per?etua, bajo el criterio que
todas las.obieciones que suscifaba su establecimiénrc en el sistem'a pLnal podían subsanarsL
si
se introducía una serie de medidas que revirtieran su carácter intemporai. La sentencia que
se
!ic1ó,
por ello, fue una de mera incompatibitidad, en la que únicamLnte se exhortaba al'legis-
l!d:'-p-!:1que realice las modificaciones legislaüvas pártinentes. El Poder Ejecutivo dicü et
D'L' N' 921, cuyo artículo I incorporó la instinción áe la reyisión de la pena de cadena per-
petua, al cumplirse los 35 años de privación de libertad. Asimismo, ," áirpuro la inco$ora-
ción de un capítulo en el código de-ejecución penal denominado reviión dé la pena de cádena
PerPety!, que tiene.porfinalidad precisar el procedimiento de dicha revisión.'Así, el capítulo
u establece.que dicha pe-na será revisada de oficio o a petición de pane cuando
el conienado
haya qamplido 35 años deprivación de tibertad, para lo cual se soÁercrá al inÍerno o ua^ino

ts4
CLASES DE PENA

y se farmará un cuaderno, corriéndose traslado al Ministerio Público


y a la
mentales rtsicos y
parte civíI. Seprecisa además que, en audienci.a privada se actuarán las pruebas ofrecidas, se
'examinará
al ínternoy et órgaiojurisdiccional resolverá, atendiendo a la concurrencia defac-
tores positivos en la árotrción dZl interno, a efectos de esfablecer si se han cwnplido losfines
del njatamiento penitenciar.io. El TC considera que el régimen jurídico de la cadena perPetla
establecido en el Decreto Legislativo N" 92t ha salvado las obieciones de inconstitucionalidad
y, por ello, cumple lo clispulsto en la STC-N'0010-2002-AI/TC, y constata que el legislador
'há
introducido dir"rtot mecanismos para hacer que una pena, prima facie, sin límiles tempo-
rales, como lo cadena perpetua, sea iusceptible de devenir en temporalmente limifado a través
del rcferido procedimiento cie revisión" (Sentencia del Tribunal Constitucional del 09/08/2006'
e*p"ái.nte Ñ" OO¡-ZOOS-PI/TC. Fundamer¡tos 15, 17, ?0 y 2l. "Constitucionalidad del régi-
men legal de la cadena perpetua. Jurisprudencia de impacto"- Año 2. N" 8, marzo de 2007' En:
DiálogZ con la Jurispr'údeic¡o. Editorial Normas Legales' Lima, p' 47)'
2. Límite máximo de la pena privaliva de libertad: "Que si bien es cierto con motivo de la
sente¡lcia del T¡.ibunal Constiucioiat del I 5 de enero rie 200i, recaicio en
la acción de inconsti-
ciu-
tucionalidad interpuesfa por la Defensoría del Pueblo contra la legislación sobre seguridad
dadana, Expedierite,.,úmero 5-20-0i-AI/TC que declaró inco¡'tstiluciottal el Decreío Legislativc
Ñ" B9S,' qr,édo derogado el artículo 29 det Código Penal, nonna que establece los límites míni¡no
y maximo de la peia privativa de libertad, tal vacío -como es el caso, para el límite superior de
'los jurisdiceional indi-
artículos I O7 y I OA del Código Penal- en modo alguno impide al órgano
lo p"* conforme a Iá dispuesto en los artícalos 8 del Título Preliminar y 45 y 46 del
"¡A".tii. j9 de la Constitu'
Código penai, pues ei principio ,"tuho de aplicación el inciso I del artículo I
y
ción,"a cuyo eficto el jtugadár debe respetar el ámbito aormativo y los principios criterios
rec-
et'prípio Pinal: culpabitidad, igualdady proporcionalidad; que en la
iorÁ qur'in¡ir*on Código
;i";iá, qun n otá legislación punitiva reconoce tanto la penaprivativa de libertad de cadena
perpetua, "n iuya diferenciáción es áe rígor.mantener Por imperllv9 legal, resulta imprescindible
Áí*f4.i poío oíi** el límire superiár de la peno privativa de libe-rtad; que, siendo así no cabe
iii op"íd" hermméutica que entender que dicho límite superio.r de pena es de 35 años, puesto
qr" motiva de la modtficación del régimen jurídico de la cadena perPetua, a partir de ese mí-
ii*o"á,
será revisado obligánriamente caáa año con miras a la posible excarcelaciótt del penado,
la
tal como lo dispone el ñecreto Legislativo N' 921, por lo que, como es obvio, en ningún caso
pena lemporal en su límiÍe superiár puede ser mayor que la pena de cadena perpelua. Esta con-
'chsión, kás allá de la necesária iniervención del legislador para modular.Ios límites de la pena
priirtiio de libertad, perrnite respetar razonablemente, al momento de individualizar la pena, la
'entidad del injusto de'los tipos pátales guefonna la parte especial del Código Penal -proporcio-
las directivas fi-
nada a la grawdad abstoLta y genérica dá cada infracciórn, y 3! su cas.o, baio
jadas por-las norunas antes ciíaáas, posibilita-el pleno respeto del prjylipio de interdicción de la
"arbiiariedad" (Ejecutoria suprema del l2lo5/2004,R. N' N' 982-2q04,callao' En: cASTILLO
-Jurisprudeicia
ALVA, J. (2006). penal. Sentencias de la Corte Suprema de Jwticia de la Repú'
blica. Tomo 1. Grijley. Lima, p. 95).
3. Naturaleza de la pena ile cadena perpetua: "EsÍe Colegiado considera que la cadena per-
petua ; incompatible cin el principio4erechg d3 dignidad humana, puesto que detrás de.los fines
'constitucionales de la pena
-reedicación, rehabilitación y reincorporación-
también se encuen-
tra necesariamente una concreción del derecho-principio de dignidad de la persona
(art I le la
un límite para el legislado-r penal- Precisantente, dicho
Constitución) y, por fanto, este constituye
derecho-priniipio, ,, dimensión negativa, impide que los seres humanos sean tratados como
"n
coscts o instrumentos, sea cualfuere qu" se persiga alcaraar con la intposición de dete-rmi-
".fi,
nadas medidas, pues cada períona, iriluso la qzte delinque, debe.ser cowiderada como
un fn ett

sí mismo, por cianto el hombre es una entidad espiritual moral dotada de autonomía'

x55
DE LAS PENAS

(..). Por ello, la política de persecttción criminal de un Estado constitucional democrático


no puede distinguir entte un Derecho Penal de los ciudadanos y un Derecho Penal del enernigo
(2); es dec¡r tm Derccho Penal que distinga, en cuanto a las garantías penales y los fines de las
penos qlicables, entre ciudadanos que delinquen incidenalmente y desde su estatus en tanto ta-
les, de aquellos otros que delinquen en tanfo se ubican extramuros del Derecho en general y son,
por ello, cowiderados ya no ciudadanos sino más bien enemigos. Para los primeros son aplica-
bles fines cowtitucionales de las penas antes aludidas, mientras que para los segundos, no
los
cabe otra altqnativa mas que su total eliminación. Evidentemenle, esta concepción no puede ser
asumido dent¡o de un Estado que sefunda, por un lado, en el derccho-principio de dignidad hu-
mrrna y, por otrc lado, en el pincipio político democrático.

(..) No obsnnte, ello no quiere decir tampoco que el Derecho Penal Constitucional se convier-
ta en un Derecho penal 'simbólico', sino que debe rcsponder ertcazmente, dm¡o del marco cons-
titucional establecüo, frenÍe a la afectación de los bimes constitucionales 1ue fambién el Estado
constifucional de Dqecho tiene la obligacíón de proleger- aplicando el principio de proporciona-
lidad de las penas y respetando las garantias corstihtcionales del prcceso penal y buscando, siem-
pre, la concretización de la reeducación, rehabilitacióny reincorporación del penado a la sociedad.
En ese sentido, h eadena perpetua, sin posibilidades de revisión, no es conforme con el derecho-
principio de dignidad de la ptsono humana ni larnpoco con losfines constitucionales de las penas.
De ahí que la ejeatción de política de persectción criminal del Estado se debe realizar necesoña-
mente, respetdrdo los principios y valorcs constitucionales así como los derechosfundamaiales de
las personas. Precísamente, la superioridad moral y ética de la de¡nocracia constitucü¡nal radica
en que e.sta es resrytuosa de Ia vida y de los dernas derechos fundamentales, y m que en su seno las
ideas no se imponor con la violencia, la destrucción o el asesinato. El Estado de Derecho no se pue-
de rcbajar aI mismo nivel de quienes lo detestany, con sus actos malsorps, pretenden subvertirLo.

(...) Sin embargo, pese a todas estas consideraciones, el Tribunal Constihtcional no decloró
la inconstitucionalidad de la pena de cadena perpetua, bajo el criterio de que todas las objeciones
que suscitaba su establecimiento en el sisterna penal podían subsanarse si se intrpducía una serie
de medüas que revirtieran su carácter internporal. La sentencia que se dictó, por ello, fue de una
de mera incompatibilidad, e¡t la que únicamente se q.hortaba al legislador para que realice las
modificaciones legislativas pertinentes, haciendo hincapié en que (...)

(...) Se sugirió, igualmente, la posibilidad de que el legislador pueda (...) introducir un régi-
men legal especial en materia de benficios penitenciarios, de manera que se posibilite la realiza-
ción efectiva de los principios de dignidad de la persona y rcsocialización.
(...) pta concluir en que, en definitiva, el establecimiento de la pena de cadena peryetua
solo es inconstitucional si no se prevén mecanismos temporales de excarcelación, vía los benefi-
cios penifenciarios u otras que tengan por objeto evitar que se trate de una pena intemporal (...).

Con posterioridad al dictado de la STC N" 0010-2002-A1/TC, mediante la Lq N" 27913 el


Congreso de la República delegó en el Poder Ejecativo lafacultad de legislar mediante decretos
legblativos, entre otros temas, la adectación del régimen jurídico de la cadena perpetua con lo
qpuesto por este Tribunol en la referida STC N" 001A-2002-AI/TC. Este Colegiado advierle que,
en mérito de dicha lqt autoritaiiva, el Poder Ejecutivo dictó el Decreto Legislativo N" 921 , cttyo
artículo I incorporó la institución de la revisión de la pena de cadenaperpetua al camplirse los 35
años de privación de libertad. Asimismo, el Tibunal observa que en virtud del articulo 4 del mismo
Decreto Legislativo II" 921 , se dispuso la incorporación de un Capítulo en el Código de Ejeatcién
Penal, denominado 'Revisión de la Peno de Cadetn Peryetua', que tiene por finalidad precisar
el prccedimiento de dieha revisión" (STC N' 003-2005-PL fundamentos jurídicos, § 1/15-20).

156
CLASES DE PENA

CaampEimráemto de na pena de vigilaneia


electré¡r¡ea petrsomal(ro)
I-a pema de vigilancia electrónica personatr se cumplirá de la siguiente forrna:
1. X-a ejecución se reatrizará en el donnicilio o lugar que señale el condenado,
a partir de! c¡¡al se deterrninará sr¡ radio de acción, itinerario de desplaza-
miento y tránsito.
2. EI cor¡denado estaná sujeto a vigilamcia electnénica personal para cuyo cum-
plirniemto el juez fijará las reglas de cond¡¡cta que prevé Ia ley, así como to-
das aqurelias reglas que considere ¡recesarias a fin de asegurar Ia idoneidad
detr mnecanisn¡o de cor¡tro!.
3. Etr cérmputo de tra apnicació¡r de [a vigi]amcia etrectrómica personatr será a ra-
zó¡l de u¡r día de pnivacié¡¡ de nihentad por ure día de vigilancia electrómica
pensomatr.
4. EI co¡ldenado que mo haya sido ar¡terio¡:nmemte sujeto de sentencia conde-
natoria por delito dotroso podrá acceder a la pena de vigilancia electrónica
persomal. Se dará prioridad a:
a) Los rnayores de 65 años.
h) X,os que sufran de enferrnedad grave, acreditada con pericia ¡nédico
Iega[.
c) Los que adoXezcan de discapacidad física permanente que afecte sensi-
bleme¡¡te su capaeidad de desplazarniento.
d) n as mujeres gestamtes dent¡'o detr tercer trirnest¡'e del proceso de gesta-
cién. trgual t¡atamiento tendrán durante los doce rneses siguientes a Ia
fecha del nacimiento
e) La madre que sea cabeza de famil.ia con hijo menor o con hijo o cónyuge
que sufra de discapacidad perrnanente, siempre y cuando haya estado
bajo sn cuidado. En ausencia de eIIa, el padre que se encuentre en las
rnismas circunstancias tendrá el misuro tratamiento.
5. EI condenado deberá previarnente acreditar las condiciones de su üda per-
sonal, laboral, familiar o social con un infornne social y psicológico.

}Ú@RMAS GOhICOERDAh¿TES
CEP: arx.50-A,51, 52,55-A; CP: art.52

(I 0) Artículo vigente conforme a la incorporación realizada por el articulo 4 de Ia Ley N" 29499 del lgl}ln0rc.
De acuerdo con la primera disposición ñnal de está ley, entra en vigencia según el cale¡dario oficial
aprobado mediante decreto supremo, con excepción de Ios dist-itos judiciales de Lim4 LimaNorte, Lima
Sur y Callao en los cuales se aplica una vez concluido el proceso de selección por concu$o público y
se implementen todos los mecanismos de vigilancia electrónica personal.

157
DE LAS PENAS

SECCIÓN tr
Penas restrictivas de libertad

Clases de penas restrictivas de la libertad(t')


La pena restrictiva de libertad es la de expulsión del país y se aplica a extranje'
ros después de cumplida la pena privativa de libertad o la concesión de un be-
neficio penitenciario, quedando prohibido su reingreso.
En el caso de expulsión por concesión de beneficios penitenciarios, el Perrl man-
tiene jurisdicción exclusiva sobre la condena impuesta.

TEXTO GRIG!ñIAL:
Artúculo 30.- Las penas restrictivas de libertad son:
t. La acpatriación, tratándose de nacionales; y
2. Ia *pulsión del país, tratándose de extranjerus.
Ambas se aplican después de cumplida la pena privafiva de liberlad.
La primera tiene una duración mfuima de diez años.

ñ,IOD!FICAG¡ONES AL TEXTO OR}GINAL:

Artículo 30.- La pena restrictiva de libertades la de expulsión del país, *atándose de


extranjeros. Se aplica después de cumplida la pena privativa de libertad.

de la Ley No 30219 del08107DAl4.


(Ter tuto vigente)

IgOR.iIAS GONCORDA¡üTES
C: art. 2 inc. I1); CP: arts. 303,325, 326, 329, 330, 334; CEP: art- j,18; DUDH: m. 15; PIDCP: an. I j;
CADE: art. 22 incs. », 6),8),9); Ley 28008: an. 12

DOCTRINA

Éhlffiffi Naturaleza jurídica I situación actual.


Naturaleza jurídica: PERIS zuERA, J. /MADzuD CONESA, F. (2000). "Comen-
tario al artículo 89". En: Cobo del Rosal, M. @irector). Comentarios al Código Penal

(I i) Articulo vigente conforme a Ia modificación realizada por la segunda disposición complementaria mo-
dificatoria de la Ley No 30219 del 08n7n[4.

158
CLASES DE PENA

de 1 995 . Tomo IIL Edersa. Madrid, p. 1207 . "El resultado obtenido, y las consecuencias
a que se llega con ia expulsión de los extranjeros, parece estar en armonía con la preo-
cupación que expresa manifiestamente la propia Ley de Extranjería por reconocer a los
extran_ieros Ia máxima cota de derechos y iiberlades, cuyo ejercicio debería quedar casi
equiparado al de los propios ciudadanos nacionales".

Naturaleza jurídica: VILLA STEIN, J. (1998). Derecho Penal / Parte General.


Editoriai San Marcos. Lima, p. 458. "Es obvio que estas penas, además de anticonstitu-
cionales por colisionar con el inciso il del articuio 2 dela Nor-ma Mayor, que asegura
el derecho de residencia, r,iolenta los derechos humanos, y atenta en particuiar contra ia
Convención Americana de Derechos Humanos y la Declaración Universal de Derechos
Humanos".
Situac!ón act¡¡al: BUSTOS RAMÍREZ, J. (1994). Manual de Derecho Penal /
Parte Generai. PPU Barcelona. p. 591 . "Estas penas han caído en crisis, tanto por su uti-
lización histórica para el delincuente politico, como por sus efectos discriminatorios en
relación con las facultades económicas ciel sujeto al ser desplazado a otro iugar y; ade-
más, no tener utilidad social".

159
DE LAS PENAS

SECCIÓN III
Penas limitativas de derechos

Clases de penas limitativas de derechos


Las penas limitativas de derecho§ §on:
1. Prestación de servicios a la comunidad;
2. Limitación de días libres; e
3. Inhabilitación.
NORMAS CONCOREANTES
c: on.2 incs. I5),24) lil b); cP: arts. 32 a 40, 55,68; CEP: ots. I, 119 y ss.: 14 27030: arE. I' 7, 8' 9, 14

DOGTRINA

juríüca'
@ Ámbito de aplicaci6n de las penas limitativas de derechos / Naturaleza

ÁmU¡to de apticación de las penas limitativas de derechos: MIR PUIG, S. (2002)'


"-Son pe-
Dqecho Pqat / P:arte Gmeral. e áa neppertor. Ba¡celona- §30/I. 1, pp. 688689.
; pri"rti"* de derechos la tih¡laridad oei ejercicio de un cargo pPq*, odeterminada
el derecho a ser
pr* *"gos públicog el derecho a desempeaarota laboral los
"r"gd"
¿eáUoi pañapbtestad, t¡tela, guarda o c¡rateta el derecho a conórci¡vehículos amotor
¿e
y cictomotoi=s, el derecho a la tenJncia y porb de armas' el derccho a residir en determina-
áos hga¡es o a acudir a ellos. tas penas que privan de la tiürla¡idad de un
cargo nublico, 9t
para el miffó, del ejercicio de oEa actiüdad laboral deteirrinada o de
derecño a sEr elegido
inhabütaciones' En cuarto
i"p"ti"p"tot d6tela, guarda o curatela, reciben el nombre de
a irreo iúbuco, si no rá a" su titularida4 sino solo de zu ejercicio, se habla de susPen-
lr¡*
sión ó empleo o cargo iriUti"o. Las penas gue consistan en la privación de
los dem¿is dere-
q,r"h;-o, simpbmlnte elnombre que descdbe dichaprivación ("')'
-*íio*dotienear
"[or
También se incluyen en et Código Penal actual ente las penas privativas de derechos
los trabajos en benefiáio de 1a comriridad. ¿Cuá es el derecho del cual se
priva cuando
r" i-poi" esta pena? La respuesta a esta pregunta exige el conocimiento de los presu-
puestos y contenido de esa nueva pena (..')".
Naturaleza jurídica: BOLDOBA PASAMAR' M. A. (1998)' '?enas privativas de-
jwídicas del
derechos". En: Crracia Martín, L. (Coordinarlor). Iccciones de consect'encias
su contenido puede
delito.'firantlo Blanch. Valencia, p. f OO. '"[Jna primera aproximación a
aeteryunaa+ restriccioncs en la
observa¡se que las penas privativas de derechos-reprelgntan
üda social, ii-¡t"rr¿o ta úUre capacidad de panicipación del penado en la misma Algo que,
también in-
ri,
"-Uraio,
no las diferencia Ai resto d" É*, pues de uno u otro modo estas
que
ciden sobre lo mismo. Por ello, las pe,lras privati'ras de derechos no tienen en común mas
t" *U.i"" que las reúne, y tógicamente sus aspectos áconcretos difieren tambiexi los dere-
a" ejercicio r"-* pliraao el penado, así como el alcance de dicha privación (...)".
"ms "oyo
§-

160
CLASES DE PENA

ffi aplieae!ón de penas tü¡mitativas de derechos


eomo penas au¡tó¡r¡or¡ras o stlstitE¡tas(r2)
Las penas limitativas de derechos preltstas en los dos primeros ircisos del articulo
3l se aplican como autónomas cuando están específrcamente señaladas para cada
delito y también como sustitufivas o alternativas de la pena privativa de libertad,
cuando la sanción sustituida a criterio dei juez no sea superior a cuatro años.

TEXT@ ORIGTBÚAL:
Artícalo 32.- Las penas limitativas de derechos previslas en los dos primeros incisos del ar-
tíatlo 3 1, se aplican como aulónomas caando están especficamente señaladas para cado
delito, y, también, cotno sustirutivas de la pena privativa de libertad, anando h sanción sus-
tinida a c-iteric del juez no sea superior o. tres años.
Nfi ODIF¡CAEBOBgES AL T'EXT'@ @R§GIhüAL;

P Frimera r¡rodificación: artíct¡lo ¡1m!co de Ia Ley N'27186 detr 20/tr0/1999.

(Ter texto vigente)

BEORNNAS CO$SCORDAñSTES
C: art.2 incs. I5),24) lir. b); CP: arts.29,52,53, 55, 1i,l, 114, Il8, 130, 163, 164, 192,323" CEP: art. I;
Ley 27030: arts. 1,7, 8, 9, l4

DOCTR!NA

ffi Condiciones de apücación / Presupuesto de aplicación / Consagración legal.

Condiciones de aplicación: BOLDOBA PASAMAR, M. A. (1998). "Penas pri-


vativas de derechos". En: Gracia Martín, L. (Coordinador). Lecciones de consecuencias
jurídicas del delito. Tirant lo Blanch. Valenci4 p.l28. "La sustitucióu de arresto de fin de
semana por trabajos en beneficios de la comunidad, t¿mbién está previsto que Ia respon-
sabilidad penal subsidiaria, la cual, en principio, tiene asignada una privación de iibertad.
Pero, en este caso, los trabajos en beneficio de ia comunidad representan un modo alter-
nativo (a ia privación de liberlad) de sustituir Ia pena de multa no satisfecha. Para llevar a
cabo la conversión de penas se establece que cada día de privación de libertad equivaldra
a una jomada de trabajo".

Presupuesto de aplicación: VILLA STEIN, J. (1998). Derecho Penal / Parte Ge-


neral. Editoial San Ma¡cos. Lima, p. 459. "La conskucción de este sistema es una res-
puesta imaginativa al encierro para el supuesto de que el caso concreto, dependiendo de
la naturaleza de la infracción lo mismo que de la culpabilidad del sentenciado, resulte a
criterio del juez, más adecuado a la sociedad, a la víctima y al propio sentenciado cumplir
con estas penas altemativas, antes gue padecer un encierro de cierta duración".

(12) Articulo vigente conforme a la modificación realizada por el articulo único de Ia Ley N' 27186 del
20/10t1999.

16I
DE LAS PENAS

consagración legal: MIR PUIG, S. (2002). Derecho Penal / Parte General.6'


gar""t["". góñ. p. OSl.
;'L", p"o* privativas.de derechos (limita-
["pp"rt?r. S, -CP y
"¿.
tivas daderechos) se prevén en el a veces como penas principales o autónomas
que ée corno accesorias las pe-
oms como accesorias (sustitutivas). Recuérdese P¡eyén
que otras peDas
nas como dice el CP, no imponiéndolas especiatmente, la ley declara
las llevan consigo".
§-
Duración de las penas limitativas de derecho§
como pena§ sustituta§
La duración de las penas de prestación de servicios a la comunidad limitativa
y
de días libres se fijará, se apliquen como sustitutivas de Ia pena priva-
"rooáo en el artículo 52'
üva de libertad, de acuerdo con las equivalencias establecidas

NORMAS GONCORDAT{TES
C: art. 2 incs. l5),24) tit. b); CP: ons. 45, 52 a 56,68; CEP: art' I

§-
Frestación de senicios a la comuni*¿ttt)
34.L.Lapena de prestación de servicios a la comunidad obliga aI condenado
a

traúajos gratuitos en entidades asistenciales, hospitalarias, escuel'as, orfa-


natos, otras instituciones similares u obras, siempre que §ean públicos.
34.2.Lapena de prestaeión de servicios a la comunidad también puede ejecu-
tarse en instituciones privadas con fines asistenciales o sociales'
del con-
34.3. Los servicios §on a§ignado§, en Io posible, conforme a las aptitudes
jornadas de diez horas §emanales' entre los
denado, debiendo cumptirse en
jornada
días sábados, domingos o feriados, de modo que no perjudiquen la
normal de su trabajo habitual.
34.4. El condenado puede ser autorizado para prestar estos servicios en
los días
hábiles semanales, computándo§e la i ornada correspondiente.
34.5. Esta pena se extiende de diez a ciento cincuenta y seis iornadas de
servicios
semanales, salvo disposición distinta de la ley'
34.6.Latey y las disposiciones reglamentarias correspondientes establecen los
procedimientos para asignai los lugares y supervisar el desarrollo de la
prestacién de servicios.

@alamodificaciónreaIizadaporIar1nicadisposicióncomplementariamodiñ-
. catoria del Decreto Legistafivo N' I 191 del 2AAgD0l5 '

t62
CLASES DE PENA

TEXTO ORIGII§A!.:
Artículo 34.- La pena de prestación de servicios a la comunidad obliga ai condenado a
trabajos gratuitos en entidades asislenciales, hospitalarias, escuelas, orfanalos, otras
instituciones similares u obras públicas.
Los set'vicios serán asignados, en lo posible, conforme a las aptitudes del condenado, de-
biendo cumplirse en jornadas de diez horas semanales, entre los días sabados y domingos,
de modo que no se pe$udtque la jornada normal de su trabQo habitual.
El condenado puede ser aulorizado para preslar estos sen)icios en los días útiles sema-
nales, computándosele la j omada correspondiente.
Esto pena se exÍenderá de diez a ciento cincuentiséisjornadas de servicios semanales.
La ley establecerá ios procedimientos para asignar los lugares y supervisar el desarro-
llo de la prestación de servicios.

NN@D¡F{CACSONES AL TEXT@ @RBGBhüAL:

Decreto Legislativo No 119tr del 22l08/20tr5.


(Ver texto vigente)

S§ @ RMAS COB'8C@RDAN?ES
C: art. 2 incs. 15),24) lit. b); CP: ar*.45,52.55,56,62,68, Ill. 189-B' 207-A, 323' 376-A,441, CEP:
a*. I, lt9 al 124; Ley 270i0: arts. 1, 7, 8, 9, 14

OOCTR!NA

ffi Naturaleza de la prestación de servicios a la comunidad / Origen de la pena


de prestación de servicios a la comunidad.

Naturaleza de la prestación de servicios a la comunidad: VILLA STEIN, J'


(1998). Derecho Penal / Parte General. Editorial San Marcos. Lima, pp' 459-46O. "Esta
pena es la prestación de determinadas boras de trabajo no remunerado y útil a la comuni-
dad, prestado durante el tiempo libre. Es necesario adverlir gue no se trata de un trabajo
forzado a favor de la comunidad. Se concreta en instituciones educativas y municipales,
asistenciales o en obras públicas, en los que se debe tomar eD cuenta las aptitudes y hasta
las preferencias del sentenciado".

Naturaleza de la prestacién de servicios a la comunidad: JESCHECK, H'


(1980), "Rasgos fundamentales del Movimiento Internacioual de Reforma del Dere-
cho Peual". En: La reforma del Derecho Penal. Barcelona, p' 19. "Esta sanción con-
siste en el deber de prestar determinada cantidad de horas de trabajo no remunerado y
útil para la comunidad durante el tiempo libre, en beneficio de personas necesitadas o
para fines comunitarios".
Origen de la pena de prestación de servicio§ a la comunidad: MIR PUIG, S.
(2002). Derecho Penal / Parte General.6" ed. Reppertor. Barcelona. §30/I 24,25 y 32,
p.692. "Se introduce como en otros paises europeos y a parth del ejemplo del community

163
DE LAS PENAS

service británico, como un sustitutivo, que el juez o Tribunal puede ofrecer al sujeto,
de penas privativas de libertad: del arresto de frn de semana o de Ia responsabilidad
subsidiaria para los casos de impago de la pena de multa. Los trabajos en beneficio de
Ia comunidad, que no podran impoaerse sin el consentimiento del penado, Ie obligan
a prestar su cooperación no retribuida en determinadas actividades de utilidad púbti-
ca. Su duración diaria no podrá exceder de ocho horas (...). Es discutible la inclusión
de esta pena entre las privativas de.derechos, puesto gue es dudoso que prive de algún
derecho. Téngase en cuenta que se ofrece como alternativa que requiere la aceptación
voluntaria del sujeto".
§_
ffi Limitación de días libres(ta)
35.1. La limitación de dias libres consiste en la obligación de permanecer los días
sábados, domingos y feriados, hasta por un máximo de diez horas §emana-
les, a disposicién de una institución pública para participar en programas
educativos, psicológicos, de formación laboral o culturales.
35.2.Lapena de timitacién días Iibres tanabién puede ejecutarse en instituciones
privadas con fines asistenciales o sociales.
35.3. Esta pena se extiende de diez a ciento cincuenta y seis jornadas de lirnita-
ción semanales, salvo disposición distinta de la ley.
35.4. Durante este tiempo, el condenado recibe orientaciones y realiza actiüda-
des adecuadas e idóneas para su rehabilitacién y formación.
35.5. La ley y las disposiciones reglamentarias correspondientes establecen los
procedimientos de supervisión y cumplimiento de la pena de Iimitación de
días fibres.

TEXTO ORIGINAL¡
Artículo 35.- Ia limitación
de días libres consiste en la obligación de permanecer los
días sábados, domingos yferiados, por un mínimo de diez y un mfuimo de dieciséis ho-
ras en total por cadafin de semana, en un establecimienlo organbado confines educa-
fivos y sin las características de un centto carcelario.

Esta pena se extenderá de diez a ciento cincuentiséis jornadas de limitación setnanales.


Durante este tiempo el condenado recibirá orientaciones tendientes a su rehabilitación.
La ley establecerá los procedimientos de supervisióny cumplimiento de la pena

(14) Artículo vigente confoune a la modiñcación realizada por la única disposición complementaria modifi-
.catoria del Decreto Legislativo N" 119i del 2U08f20É.

164
CLASES DE PENA

Nfl ODTF¡CACIONES AB. TEXTO ORIG!hIAL:

F Frimera modificación: única disposición complementaria nnodificatoria del


Decreto Legislativo N' 1191 del2210812015.
(Ver texto vígente)

NORMAS CONGORDANTES
C: art.2 inc.24) lit. b); CP: arts. 31,55, 68,80, 164, 192, 323; CEP: arx. 122, 123, 124; Lq¡ 27030:
a*. 1,7,8,9, l4

DOETR¡iTA

ffi Esencia de la limitación de dias libres / Excesos de la Ii¡nitación de dias libres /


Consecuencias de su aplicación.

Esencia de la li¡nitacién de dias tribres: VILLA STEIN, J. (1998). Derecho Penai


/ Parte General. Editorial San Marcos. Lima, p. 460. "Se da una modalidad punitiva no-
vedosa que no afecta a la familia ni al trabajo de} condenado, pues la limitación de días
libres normalmente afectará los fines de semana-arresto de fin de semana-. Se debe tatar
de un arresto provechoso, pues las características del mismo son: a) el periodo de arres-
to fluctua entre un mínimo de diez y un máximo de djeciséis horas por fin de semana. b)
El lugar de arresto se encuentra con propósitos resocializadores y educativos, c) ia pena
dura enfe diez y ciento cincuenta y seis jomadas".
Excesos de la limitación de días libres: BOLDOBA PASAMAR, M.A. (1998).
'?enas privativas de derechos". En: Gracia Martín, L. (Coordinador). Lecciones de con-
secuencias jurídicas del delito. Trant 1o Blanch. Valencia, p. 69. "Los excesos a que da
lugar la imposición de las penas de ar¡estos de fines de semana (tanto como pena susti-
tutiva de la responsabilidad personal subsidiaria por impago de la multa como de la pena
de prisión) pueden resultar contradictorios con la natwaleza y el sentido que originaria-
mente se han atribuido a esta pena (como pena sustitutiva de las penas cortas privativas
de libertad de duración continua), así como con su configuracióu penitenciaria, pudiendo
así verse mermada su eficacia".

Consecuencias de su aplicacién: PEÑA CABRERA, R. (1999). Tratado de Dere-


cho penal / Estudio programático de la Parte General. Grijley. Lima, p. 617. "La limi-
tación de días iibres obliga al condenado a pennanecer en el establecimiento entre diez
y dieciséis horas cada fin de semana, recibiendo orientaciones para su reinserción social.
Se evita de esta manera la utilización de recursos materiales no existentes y también los
efectos perniciosos que tiene Ia vida enprivación de libertad".

165
DE LAS PENAS

rnhabilitacióill5)
La inhabilitacién produce, según disponga la sentencia:
1. Privación de la función, cargo o comisión que ejercía el condenado' aunque
provenga de elección popular;
2. Incapacidad o impedimento para obtener mandato, cargo, empleo o comi-
sién de carácter público;
3. Suspensión de los derechos políticos que señale la sentencia;
4. Incapacidad para ejercerpor cuenta propia o por intermedio de tercero prtr.
fesión, comercio, arte o industria, que deben especificarse en la sentencia;
5. Incapacidad para el ejercicio de la patria potestad, tutela o curatela;
6. Suspensién o cancelación de la autorizacién para portar o hacer uso de ar-
mas de fuego.Incapacidad definitiva para renovar u obtener licencia o certi-
ficación de autoridad competente para portar o hacer uso de armas de ñrego,
en caso de sentencia por delito doloso o cometido bajo el influjo del alcohol
o las drogas.
7. Suspensión, cancelación o incapacidad definitiva para obtener autorización
para conducir cualquier tipo de vehículo;
8. Privación de grados militares o policiales, títuIos honoríñcos u otras di§tin-
ciones que correspondan al cargo, profesién u ofrcio del que se hubiese ser'
üdo el agente para eometer el delito;
g. Incapacidad definitiva de las personas condenadas con sentencia consenti-
da o ejecutoriada por los delitos de terrorismo tipificados en el Decreto Ley
25475rpor el delito de apología del terrorismo previsto en el inciso 2 del ar-
tÍculo 316 del Código Fenal, por cualquiera de los delitos de violación de la
libertad sexual tipificados en el Capítuto D( del Título fV del Libro Segundo
del Código Penal o por los deütos de tráfico ilícito de drogas para ingresar
o reingresar al servicio docente o administraüvo en instituciones de educa-
ción básica o superior, pública o privada, en el Ministerio de Educación o
en sus organismos públicos descentralizados o, en general, en todo órgano
dedicado a la educacién, capacitación, formacién, resocialización o rehabi-
litación. Esta medida se impone obligatoriamente en la sentencia como pena
principal;
10. Privaeión del derecho a residir en determinados lugares o acudir a ellos;

(15) . 4r6"uro uigente conforme a la modificación realizada por el a¡tículo I de Ia kyN'30076 del 19/082013'

166
CLASES DE PENA

11. Prohibición de aprovimarse o comunicarse con la üctima, sus familiares u


otras personas que determine el juez; o,
12. Prohibicién de comunicarse con internos o visitar establecimientos
penitenciarios.
13. Incapacidad definitiva o temporal para la tenencia de animales(lo.

TEXTO OR!G!NAL:
Artícalo 36.- La inhabilitación producirá, segun disponga la sentencia:
1. Privación de lafunción, cargo o comisión que ejercía el condenado, aunque pro-
venga de elección popular;
2. Incapacidad para obtener mandato, cargo, empleo o comisión de carácter público,'
5. Suspensión de los derechos poiíticos que señaie la senrencia,'
4. Incapacidad para ejercer por cuenta propia o por intermedio de tercero profesión,
comercio, arte o industria, que deben especificarse en la senlencia,'
5. Incapacidad para el ejercicio de la patria poteslad, tuteia o curatela;
6. Suspensióno cancelaciónde la autorizaciónparaportar o haceruso de armas defuego;
7. Suspensión o cancelación de la autorbación para conducir cualquier tipo de ve-
hículo; o
8. Privación de grados militares o policiales, lítulos honoríficos u otras distinciones
que correspondan cl cargo, profesión u ofcio del que se hubiese servido el agente
para cometer el delito.

MOD¡FIGACIONES A!. TEXTO ORIGII{AL:

N" 29106 del 1811012007.


(...)
6) Suspensión o cancelación de la autorización para portar o hacer uso de armas de
fu"go. Incapacidad definitiva para obtener licencia o certificación de autoridad
competente para portar o hacer uso de armas defuego, en caso de sentencia con-
denatoria por delito doloso con pena privativa de libertad superior a cuatro (4)
años; medida que debe ser impuesta enforma obligatoria en la sentencia.
(...)

N" 29439 del 27 /1112009.


(...)

(16) L:ciso vigente conforme a la incorporación realizada por la primera disposición complementaria modi-
ficatoria de ia Ley N' 30407 del 08101f2016.

167
DE LAS PENAS

7. Suspensión o cancelación de la autorización para conducir analquier tipo de ve-


híatlo o incapacidad para obtenerlo por igual tiempo que la pena principal; o
(...)

plementaria modiñcatoria de la Ley No 29988 del 18/01/2013.


(...)
9. Incapacidad defuitiva de las personas condenados con sentencia consentida o eie-
antoriada por los delitos de terrorismo tipificados en el Decreto Ley 25475, por el
delito de apologia del terrorismo praisto en el inciso 2 del a*ícalo 3 I6 del Código
Penal, por analquioa de los delitos de violación de la libertad s*ual tipificados en
el Capínlo IX del Tínlo IY del Libro Segundo del Código Penal o por los delitos
de trófico ilicito de drogas para ingresar o reingresar al servicio docenfe o admi-
nistrativo en instituciones de educación basica o superioti pública o prtvada, en el
Ministerio de Educación o en sus organismos públicos descentralbados o, en ge-
neral, en todo órgano dedicado a la educación, capacitación, formación, resocia-
lizaeión o rehabilitación. Esta medida se impone obligatoriamente en la sentencia
como pena principal.

([/er tdto vigente)

plementaria modificatoria de la Ley No 30407 del08/01/2016.


(f/er tuto vigente)

NORMAS GO}ICORDANTES
C: úts. 33 ine 3); 41; CP: ans. 157, 169,210,222,229, 232, 24j, 247,259,260, j06, 317, 342, j60, 361,
371,410,426,431,432,436; CC: tt.466, 502,563, 564, 2030 itt. 3); 14 27181: al 26; D. 14.813: at 6;
DS 0312001-MTC: dro. 115. 117

DOCTR!NA

W Tiempo de la inhabilitación /Vigencia del principio de taxatiüdad en el estable.


cimiento de l¡ inhabilitación en la sentencia / Consecuencias de la inhabilitación
especial de cargo público.

Tiempo de la inhabiütación : B OLD OBA PASAMAR, M. A. ( 1 998). "Penas pri-


vativas de derechos". En: Gracia Martín, L. (Coordinador). Lecciones de consecuen-
cias jurídicas del delito. Tirant 1o Blanch. Valencia, pp. 119-i20. "La imposición de
la pena de privación del derecho a conducir vehículos a motor inhabilitará al penado
para el ejercicio de dicho derecho durante el tiempo fijado en la sentencia. Asimismo,
el Código Penal limita Ia pena de suspensión únicamente al empleo o cargo público. La
suspensión de empleo o crrgo público priva de su ejercicio al penado durante el tiempo

168
CLASES DE PENA

de Ia condena. A diferencia de la inhabiiitación absoluta y de la inhabilitación espe-


cial para el empleo o cargo público, gue producen en ambos casos su privación defini-
tiva, el efecto propio de ia suspensión de empleo o cargo público se limita a privar de
su ejercicio al penado durante el tiempo de la condena, pudiendo tras ella. en su caso,
reintegrarse en el servicio".
Vigencia del principio de taxatividad er¡ el estableeimiento de la inhabilitación
e¡¡ Ia sentencia: BOLDOBA PASAMAR, M. A. (1998). "Penas privativas de derechos".
En: Gracia Martín, L. (Coordinador). Lecciones de consecuencias jurídicas del delito.
Tirant lo Blanch. Vaiencia, pp. I I 3- 1 14. "En Ia sentencia habrán de especificarse la pro-
fesión, oficio, induskia o comercio sobre los que recae esta inhabiiitación (como asimis-
mo sucede en Ia inlabihtación especial para empleo o cargo público), pues dicha concre-
ción Ia exige el propio tenor del artículo 45 del CP españoi (art.36 del CP peruano), con
1o cuai se exige la motivación, -v, por iarrio, de esiablecer una conexión o ¡elación directa
entre el delito y Ia profesión para Ia que se inhabilita. El fundamento para ello estriba en
que esta pena no ha de concebirse como una condena al hombre, pues en cualquier caso
no son estos los fines propios de la resocialización y de ia reinserción a los que aspiran las
penas, sino que el de¡echo al trabajo constitucionalmente reconocido se debe reskingir
únicamente en la medida de lo imprescindible, y, por consiguiente, solo en aquellos casos
en los que la profesión, oficio, industria o comercio de que se trate ha sido utilizada como
medio para delinquir".
Consecuencias de ta inhabiliÉacióm especiaX de cargo público: BOLDOBA
PASAMAR, M.A.(1998). "Penasprivativas de derechos'l. En: G¡aciaMartín, L. (Coor-
dinador). Lecciones de consecuencias jurídicas del delito. Tirant Io Blanch. Valencia,
p.290. "Lapena de inhabilitación especial para el empleo de cargo público produce la
privación definitiva dei empleo o cargo sobre el que reca)iere. Produce, además, la inca-
pacidad para obtener el mismo u otros análogos, durante el tiempo de Ia condena. En la
sentencia habrán de especificarse, ios empleos, cargos y honores sobre los que recae la
inhabilitación. Si se impone como pena principal, su duración será la que determine la
ley para el delito a que se señale (...). El carácter definitivo de Ia privación distingue a
esta pena de la suspensión de empleo o cargo público, que solo priva de su ejercicio al
penado durante el tiempo de la condena".

JE.URDSPRUDEBüGEA

ffi Deñnición y naturaleza de la pena de ir¡habiütación / Derechos que pueden ser oL


jeto de la pena de inhabilitación / Extensión de Ia inhabilitación como pena prin-
cipal / Extensión de la inhabilitación como pena accesorla / Presupuestos forma-
les de carácter procesat para la ejecución de la pena de inhabilitación / Duración
de la pena de inhabilitación.

1. Definición y naturaleza de Ia pena de inhabilitación: "La pena de inhabilitación con-


siste en la privación, suspensión o incapacitación de uno o más derechcs políticos, económicos,
profesionales y civiles del penado. A través de esta pena se sanciona a quien ha infraccionado un

r69
DE LAS PENAS

deber especial prcpio de su cargo; función, profesión, comercio, infustria o relaciónfarniliar; o


a quien se ho prevalido de su posición de poder o de dominio para delinquir La pena de inhabili-
' tación, según su importancia o rcmgo interno, puede ser principal o accesorio (art. j7 del Código
Penal). La inhabilitacün cuando es principal se impone de fortna independiente sin suieción a
ninguna otra peno, esto es, de manera autónoma crunque puede ser aplicada coniuntan ente con
una pena privatiya de líbertad o de multa. En cambio, la inhabilinción accesoria no tiene qis-
tencia propia y únicamente se aplica acompúondo a una pena principal, gmeralmmte privati-
va de libertad, es, Wes, complemmtaria y castiga una acción que constihtye una violación de los
deberes especiales que impone un cargo, prcfesió4 oftcio o derecho -se basa en la incompetencia
y el abuso de lafunciów (artíctlos j9 y 40 del Código Penal). La autonomía de la inhabilitación
principal está enfunción de su conminación en un tipo delictivo concreto de la parte especial del
Código Penal o de leyes penales complementarias. Por ello aun caando en alg.mos tipos legales,
como los contemplados en los artíct¿los 177, I8l-B y 398 del Código Penal, se indique que la in-
habilitación conminada es accesoria, por su propia ubicación sistemáticay legal debe entenderse
que es principal" (§ I de los Fuudamentos Jurídicos del Acuerdo Plenario lS 2-2008/CJ-116).

2. Derechos que pueden ser objeto de la pena dc inhabilitacün: "El artícalo 36 del Códi-
go Penal señala ta,ativamente los derechos, que pueden ser objeto de la pena de inhabilitación.
Comprende hasta ocho ámbitosprecisos y corresponde a los tipos delictivos identificarlos. Sin em-
bargo, en el caso del artículo SO det COaigo Penal'será el órgotojurisdiccional el que defino los
derechos objeto de afectación pmitiva, pero siempre dentrc del catálogo establecüo por el cita'
do artícalo 36. En la rclación de dercchos afectados, algunos tienqt un carácter genérico y ottos,
en cambio, rcquieren de una precisión judicial. Los incisos 3), 4) y 8) del artículo
j6 del Código
Penal, por ejemplo, demandan del jua que, motivadamente, identifique los derechos comprendi-
dos por la inhabilitación. A este efecto es de tener en caenla, desde una persPectiva Preventivo-
especial, que la pena debe quedar vinculada al oficio o cargo de los cuales el suieto se ha valido
o podría valerse en elfuturo para cometer el delito. En consecuencia, pues, el derecho comPren-
dido por la inhabilitación ha de estar claramente relacionado con el delito cometido por el pena-
do. Por tal razón, la motivación *igida debe abarcar entre otras anestiones, la cona.ión que se
da entrc el delito cometido y el ejercicio del dsecho afectado mediante dicha pena" (§ 2 de los
Fr¡ndamentos Jurídicos del Acuerdo Pleaario N" 2-2008/CJ-116).

3,Eñensión de la inhabilitación como pena principal: "El término de la inhabilitación, en


caso de ser impuesta como pena conjunfa, corre paralelamente a las otras penas principales, y
se computa a partir de lafecha en que la sentencia quedafirme. Por tanto, no es de acqtar que
el cómputo de la inhabilitación principal recién se inicia una vez cannplida la peno privaiiva de
libenad, pues de ser así aquella alter¡ativa en la vida del condenado tendría la inadmisible con-
secuencia de alterar los cómputos correspondientes al fallo. Es mas, si la inhabilitación recién
comenzc¿se despues de cumplida la pena privativa de libertad, sería del cc,so que un penado po-
dría votar en prisión, y aun ejercer un catgo públieo, aunque con las incomodidades propias de
su estado. Pero al margen de estos argumentos está la regla sobre el cómputo de la prisión pre-
ventiva, pues si la pena de inhabilitación no rigiese durante el tiempo en que el condenado eslá
privado de su libertad, no tendria sentido esa previsión" (§ 3 de los Fundamentos Jurídicos del
Acuerdo Plena¡io N' 2-2A08|CI -11 6).

4. Eñensün de la inhabilifacün como pana accesoria: "En el caso de la pena de inhabili-


tación accesoria, esta se utiende por igual tiempo que lapenaprincipal. Luego, el artícalo 39 del
Código Penal debe interpretarse sistemática¡nente enfunción a la duración asignada a la pena de
inhabititación principal en el artícalo 38 de ese Cue:o de LE¡es. En corsecuencia, la inhabilita-
ción accesoria no puede ser superior a cinco úos. La inhabilitación accesoria, como ha queda-
do *puesto, siempre es temporal, la inhabilitación principal es, asimismo, temporal, pero aisten

170
CLASES DE PENA

excepciones enfunción a la 'naturaleza de las cosas', por la defnitivüad del derecho o activi.dad
objeto de privación. Así: A) Taxativamente, de conformidad con el inciso 6) del artículo 36 del Có-
digo Penal, modlrtcado por lo Ley número 29106, la cancelación de la autorización para portar
o hacer uso de armas defuego es peryetua, y siemprc y cuando la pena que eonlleva el delito co-
metido es doloso y merezca pena prirativa de libertad superior a caaffo años. B) El inciso 8) del
artículo 36 del Códiga Penai imporfa una privación definitiva de títulos honoríficos. Sin embargo,
una vez lerminada la condena el penado podrá obtener los mismos u otros distintos no los recupe-
ra, sino que por una acción ulterior podrá ser acreedor a tínlos honoríficos, claramente dferen-
ciados del anterior, definitivamente perdido. C) Respecto del inciso I) del artículo 36 del Código
Penal: 'Privación de la función, cargo o comisión que ejercía el condenado, aunque provenga de
elección popular', como la norma alude a una relación de derecho público e indica 'privación',
es de enténder que el penado pierde el cargo, no solo su ejercicio -privación de titularidad-. Se
trata por tanto de una privación definitiva -no es una peno perpetua sino instantánea, a pesar de
que sus efectos sean de carácter permanente-. Solo en la suspensión se impide el ejet'cicio de un
dereeho o actividad, defonna que aquel se reclrpera tras cumplir la penc. Es este caso, ia penc
surte el efecto de privar de los derechos descie gue la condena quedafirme, por lo que en este caso
is inhabilitación imponará la pérdida del empleo o caTgo público que el autor haya adquirido
con anterioridad o la sentencia, aungue fuere con posteriorídad al delito (...) " fNumeral 10 del
§ 3 de los Fundamentos Jurídicos del Acuerdo Plenario N" 2-2008/CJ-116).
5. Presupuestos formales de carácter procesal para la ejecación de la pena de inhabilita-
ción: "La ejecución de la pena de inhabilitación, sea que haya sido hnpuesta como pena princi-
pal o accesoria, requiere, como paso previo, que al adquirir firmeza la sentencia condmatoria
el órganojurisdiccional de insfancia que la dictó cumpla con lo dispuesto en el articulo 332 del
Código de Procedimientos Penales. Esto es, que remita el testimonio de condena respectivo pcra
su inscripción en el Registro Judicial y, si conespondiera, al Instituto Nacional Penitenciario y al
Establecimiento Penal donde se encuentra el reo. A continuación, ese mismo órgano judicial debe
remitir la causa al Juez Penal competente para dar inicio al proceso de ejecución. Este último
procederá, en lo pertinente, a lo siguiente: A) Notificorá al penado para que campla con la prohi-
bición impuesta, bajo apercibimienfo de ser dmunciado por delito de desobediencia a la autori-
dad (art. 368 del Código Penal). B) Remitirá al Registro Personal el correspondiente testimonio
de condena, conforme a lo dispuesto en los artículos 2030y 20j2 del Código Civil. C) En caso de
privación defunción, cargo o comisión de carácter público o de su incapacitación (art. 36. I y 2
del Código Penal) remitirá testimonio de condena a la entidad pública donde prestaba servicios
el condenado )t, en su caso, o la que correspondiere en atención a lafunción, cargo o comisión
aJectada. D) Si la privación o la incapacitación se refi.ere o cargos o comisiones públicas de elec-
ción popula4 así como a la suspensión de derechos políticos (ar/ 36, 2 y 3 del Código Penal), se
deberá remitir testimonio de condena al Jurado Nacional de Elecciones para su debida anotación
y difisíón. E) Si la incapacitación se refiere al ejercicio de profesión, comercio, arte o industria,
enviará testimonio de condena al Colegio profesional respectivo o a lo Federación de Colegios
profesionales de la profesión concernida caando se tt'ate de aguellas de necesaria colegiación; o
o la entidad oficial que coresponda si se trafa del ejercicio de una actividad sujela a control pú-
blico. F) Si se dicta la suspensión, cancelación o incapacidad definitiva para portar o hacer uso
de armas defuego se deberá remitir testimonio de condena al organismo.respectivo del Minbte-
rio del Interior encargado de su control; y, si se dicta la suspensión o cancelación de la autoriza-
ción para conducir vehículos, el testimonio de condena se remitirá a los organismos compelentes
del Ministerio del ramo o del Gobierno Regional, asi como del Ministerio del Interior encargado
del control del trátsito. G) Si la ineapacitación es del ejercicio de la patria potestad, tutela o cu-
ratela se remitirá testimonio de condena a la persona con quien se comparte la primera; o, en su
defecto, a la autoridad encargada de designar a quien haya de sustituir al penado, así como, si

att
DE LAS PENAS

correspondiere a la autoridad judicial o administrativa competente m materia de institución tu-


telar o de acogimiento, incluso al Jwgado que esté conociendo de un ptoceso de Derecho de Fa-
milia del que sea parte el condenado. H) Si la inhabilitación consiste en la privación de grados
militares o policiales, títulos honoríficos u otras distinciones afines, el testimonio decondena se
remitirá a la institución o coryoración que las otorgó" §umeral 15 del § 4 de los Fundamentos
Jurídicos del Acuerdo Plenario N' 2-2008/CJ- I I 6).

6. Da¡ocüín de la pena de inhabilifacün: "La Sala Penal Superior no ha imptesto la pena ac-
cesoria de inhabilitacün conforme lo uige el rtículo aatrocientos veintiséis; y siendo suscqtible
corregir esta omisün, conforme a lnfaanlnd conferida por el penúltimo pánafo del ttíctlo dos-
cientos noventa y ocho del Código de Precedimientos Penalq (...) esta Sala fuprema impone la pena
accesoria de inhabilitaciónpor el mismo tiempo de la condena, conforme a lo prcvislo en los incisos
primerc y segundo del artíatlo treinta y seis del Código swtantivo, referidos a lo privacün defun-
ciones y cargos de carácter púálico " @jecutoria Suprema del 17 107 12000,8xp. N" 873-2000, Lima).

7. Duratün de la pena de inhabilitación: " El tipo penal aplicable, como se ha señalado m la


sentencia rccurrida, es el estipulado en el artícalo 5 del Decreto Lq N" 25475; que, en dicha sen-
tencia se ha impuesto la pena de inhabilitación absoluta durante el tiempo de la condena; sin embar-
go, el citado ntnneral, primero, consagra tm régimen propio de la indicadapern de inhabilitación,
pues se trata de una pena principal, perofija su peiodo de duración bajo tm modelo distinto al es-
tablecido en el utículo 3S del Código Penal, el mismo gue debe re§r luego de la pena privativa de
libertad -únicaforma de entender la *presión caando lo norma específca súala luego de mencio-
nar la pena privativa de libernd- 'e inhabilitación posterior por el término que establuca la sen-
tencia'y, segundo, el juu, con aTeglo al artícala 36 del Código Penal debe determinq los dercchos
que son objeto de inhabilitación". @jecutoria Suprema del 0lll2D004,kN. No 3044-2004, Lima
Jurisprudencia penal. (2006). Tomo II, EditoraNormas kgales, Trujillo, p. 79).

§_
Effi rnhabiiitaeión principal o aceesoria
La pena de inhabilitacién puede ser impuesta como principal o accesoria.
NORMAS CO}TCORDANTES
C: aa.33 inc.3); CP: arts.38,39,40, l17,426; CC: art.2030inc.3)

ffi DocrR!¡üA

ffi Naturaleza de la inhabilitación principal / Diferencias entre la inbabütación prin-


cipal y la inhabilitación accesoria.

Naturaleza de la inhabilitación principal: VILLA STEIN, J. (1998). Derecho


Penal / Parte General. Editorial San Marcos. Lima, p. 462. "Como pena principal opera
como una limitativa de derechos y con ello de Io que se fata es de una alternativa a la de
prisión de libertad lo que es una modernatendencia".
Naturaleza de ta inhabilitacién principal: PEÑA CABRERA, R. (1999). Trata-
do de Derecho Penal / Estudio programático de la Pane General. Grijley. Lima" p. 619.
"La inhabiiitación al formar parte de las penas limitativas de derechos adquiere el rango

172
CLASES DE PENA

de una pena principal. Sin embargo, para algunos casos el Código Penal atribuye a esta
sanción la categoría de accesoria (arts. 39 y 40).La tendencia a que se trate de manera
unificada la inhabilitación como una sanción principal obedece, según Mantovani, a la
intencióa generalizada de los procesos de reforma penal de sustituir para ciertos delitos
la pena de detención con pena de inhabilitación, elevando ia sanción accesoria a la prin-
cipai. Para los casos en que deba aplicarse esta pena se requiere sentencia condenatoria".
Diferencias entre la inhabilitación primcipal y tra inhabitritación accesoria:
BOLDOBA PASAMAR, M.A. (1998). "Penas privativas de derechos". En: Gracia \4ar-
tín, L. (Coordinador). Lecciones de consecuencias jurídicas del delito. Tirant lo Blanch.
Valencia, p. 43. "Son penas principales aquelias que pueden ser aplicadas por sí solas,
en el sentido de que no dependen de otras para su imposición^ mientras que accesorias
Io son aquellas que únicamente pueden ser impuestas junto a una pena principal. Como
acivierte García Alberio, a diferencia de 1as principales, las penas accesorias se caracteri-
zan porque no están previstas de un modo especifico para el concreto delito previsto en
la Pane Especial del Código, Ia accesoriedad va referida a otras penas -las principales-
y no a determinadas categorías de delitos (...)".

.,EJETSSPRE'DEBÚCIA

ffi La pena de inhabilitación puede ser principal o accesoria / Extensión de la inha-


bilitación como pena accesoria.

1. La pena de inhabilitación puede ser principal o accesoria: " (...) A) Como se ha esta-

blecido en los fundamentos jurídicos anteriores, el artículo 37 el Código Penal establece que
la pena de inhabilitación -según su importancia y rango- puede ser impuesta como principal o
acdesoria. La pena de inhabilitación principal se impone de fornn independiente sin sujeción
a ninguna otra, de manera autónoma, y es la establecida en el tipo legal pertinente. La pena de
inhabilitación accesoria, no tiene existencia propia y únicamente se aplica acompañando a una
pena principal a la cual complementa, y conforme al artículo 39 del citado Código se fija en
atención a la naturaleza del delito cometido por el individuo, siempre que '(...) el hecho puní-
ble constituye abuso de autoridad, de cargo, de profesión, oficio, poder o, violación de un deber
inherente a lafunción pública, comercio, industria, patria pofestati tutela, curatela o actividad
regulada por ley'. Los delitos culposos de tránsito también incluyen una modalidad de inhabi-
litación accesoria, según lo establece el artículo 40 del Código Penal. B) Como regla general
del Código Penal, la pena de inhabilitación, cuando se impone como pena coniunla, siempre va
asociada o la pena privativa de libertad. C) Es posible que el Fiscal omita solicitar penas obli-
gatoriamente vinculadas al tipo legal objeto de acusación. Empero, ese error en modo alguno
limita al Tribunal, básicamente, por la vigencia de la garantía penal de iegalidad. Por tanto, si
la pena de inhabilitación, omitida por el Fiscal, está indisolublemente unida como consecuen-
ciajurídica típica asociado a la infracción realbada; que es el caso de la inhabilitación prin-
cipal, es imposible dejar de imponerla. Es claro, al respecto, que el acusador no dispone de la
pena y si esta -en el presente caso la inhabilitacíón- está prevista en el tipo delictivo de que se
trale, no es juríciicamenÍe correcÍo obviarla. D) Otro argumento. que refuerza esta conclusión,
estriba en que la aplicación de la pena de inhabilitación principal no se vulnera lo garantía de
defensa procesal porque al haberse acusario por un tipo legal determinado, el irnpuado y su
defensor conocen las consecuencias jurídicas necesariamente ligadas a é1. Basta, enionces, la

1,73
DE I.AS PENAS

cita del tipo deliétivo para evitar toda posibitidad de indefeiuión, pues es evidente que el Tri'
bunal apiicará las peias allí previstas. E) Disfinro es el caso de la pena de inhabilitación ac-
cesoria-, puesto quá no está asociada a un tipo legal determinado y, por tanto, no se desprende
del mismo la sancion adicional a la pena principat. Si la cila del delito cometido, en relación
a la norma penal que lo prevé y son"ioro-, es insuficiente, y es del caso acudir a una regla de
la Pane General áet Cóáigo Penal (artículos 39 y 40) para la subsunción y justifuación res-
pectiva,
-parte lo ctnl debe genirar con carácter previo una petición del Fiscal y un debate con la
afectada:
'iudexpues el imputado y su defersoti entonces, no es posible que se imponga ex officio
causarío tidefensibnconstitucioral¡vsnteprohibüa- fueda claro qae lo que_sewlnera
* oie caso no es el principio acusatorio, que integra la garantía genérica del debida proceso,
sino la garantia ae de¡ensá procesal desde gu" ese caso un ámbito delfallo sería sorpresiyo"
12 del 4 áe los Fundamentos
"n del Acuerdo Ptenario N" 2-2008iCJ-116)-
Juridicos
§umeral §
2. E*cnsión de ta como pena accesorit: "La pena de inhabilitación solonente
inhabilitacün
podrá utenderse por igual tiempo que la pena principal ctando *presamente esté contemplada en
-la
ley como pena accesoria, no presennndose dicho supuesto en el presente laso, dado que Ia peno
de inhabitinción en los delitos por tráficos ilícitos de drogas tiene la calidad deprincipal, debiendo
procederse de aanerdo con et irt¡ctttá 38 del Código Penal. Por estas rdzones, declararun no haber
-truIidad
en la sentencia rearrido, en el stremo que condena; declararcn haber rfllidad en la pru'
el monto que Por concqio de tqaración
-civilsentencia en el atrcno quefija en 200 m)svos soles
pia
deberá abonor el sentenciado afawr del Estado e impuso la pma accesoria de inhabilitación
por
-to
el término de la condma; rcformándota en estos a,tremos: fijaron en 600 nuevos soles el mon-
de rqaración civil e impusieron la pena de inhabilitación por el término de 5 años " @jecutoria
Suprema de122106fi4,R. N. N" s}G}OM,Piura En: CASTILLOALVA" J. (2006). Jwispruden-
cia penal 1, Sentencia de ta Corte Suprurna deJusticia de Ia República. LiE¡a. Grijley, p' 515).
*l,a
Sala Penal Superio¡ al impo-
3. Eúensiin de ta inhabilitacün como pena accesoria:
no Ia pma de inhabitinción, ha omifidofijai et tbmino de la misma, a que se rertere el a*ículo
treinta y ocho del Código Pmat, el cual establece un mínimo de seis meses y un mbimo de cinco
años, resultando del caso, htegro la recurrüa; conforme a lafactltad conferida por el pemiltimo
pbrafo
-en
del artianlo doscientoi noventay ocho det Código de Procedimientos Penales (.--) fiiaro"
dos atios el término de la pena de inhabilitación accesoria, ya que el matgen legal es el mismo
que el de la habilitación prinLipal" @jecutoria Suprema del 08/08/2000, Exp' N" 887-2000, Lima).

§-
Duraeién de Ia inhabilitación princiPal por
destituciónr¡a
La inhabilitacién principal se extiende de seis meses L üez años, salvo los su-
puestos de incapacidad definitiva a que se refieren los numerales 6, 7 y 9 del
artículo 36 del Código Penal.
TEXTO ORIGINAL:
Ardcalo 38.- La inhabilitación principal se ufimde de seis rneses a cinco años.

(17) Artículovigenteconformealamodificaciónrealizadaporelartículoldelal-eyN"30076del19/082013.

174
CLASES DE PEN.A

MOD¡F¡GACIONES AL TEXTO ORIGIT{AI.:

Artículo 38.- La inhabititación principal se extiende de seis (6) meses a cinco (5) años,
salvo en los casos a los que se refiere el segundo páruafo del numeral 6) del artículo 36,
en la que es definitiva.

de la Ley N'29988 del 18/01/2013.


A*ícalo La inhabilitaciónprincipal se extiende de seis meses a cinco años, salvo en
38.-
los casos a pán'ajo del inciso 6) y el inciso 9) del artículo
los que se refiere el segundo
i6, en los cuales es definitiva.

ts Tercera modificaeión: articulo 1 de !a Ley N" 30076 del 19/08/2013.


(Ver fexto vigente)

tsg@RMAS COBSCORDABüTES
C: art.33 inc.3); CP: arts. 144, 157,210,222,232,260; CC: art' 2030

DOGTRII§A

ffi Fundamento legal del tiempo de duración de la inhabilitación principal.

Fundamento legal del tiempo de duración de la inhabilitación principal (comen-


tario): SALAZAR SÁNCHEZ, N. "Este précepto consagra la legalidad del quantum de
la iniabilitación cuando es impuesta como pena principal. Por exigencia de este dispo-
sitivo, la inlabilitación como pena principal no puede ser menor de seis meses ni mayor
de ci¡co años. De esto se infiere que si ei juez impone una inhabilitación por debajo del
minimo o por encima del máximo legal, esta devendrá en ilegal, ya gue en dicho supues-
to el juez estará infringiendo el principio de legalidad, por cuanto estará imponiendo una
pena que no se encuentra en el tipo legal"'

JURISPRUDENG¡A

ffi Precisiones sobre la inhabütación en los casos de destitución'

I. precisiones sobre la inhabilifacün en los casos de destifación: "(..') A) El articalo 46, pri-
mer párrafo, del Código Penal, con estricto apego a la gmantía penal de l.egalidad, establece que la
p"ná ,, dáb" da"rmiiar dentro de los límitesfijados por la ley. En el caso de la pena de inhabilitación
'principal esnfijado, especfrcammte, en el tipo legal respectivo. B) No obstutte,
et tiempo de duración
'ronrhior 16 tipos legales establecüos en et Código Pmal que nofijan especficammte el tiempo de
duración de la pena ionminado de inhabilitación. En estos casos se deberá recttrrir a lo xtablecido
en el attícalo i8 del citado Código. Así oanrre, por ejemplo, enlos casos de los artíctlos 111
segundo
yúltimopárrafo,117,l2I-A,li4segundopánafo,I22-A,124,153'A,155,157,169,170,177,181-A,
't8l-8,
í,$-i,200 cuarto párrafo,2ZZ, ZZl, 225, 237, 243, 24i-C, 247 infine, 259, 260, 274, 296,
296-¡,2g7,300,303-8, SiO.t y 2, jl7 infine,
jt8,3l8-Apenúltimopárrafo, i20,323 infine,324,

175
DE LAS PENAS

376A, 393, 394, 395, 396, 398, 399, 400, 401, 409-8 y 450-A . En otras ocasiones el código penat

".""d" 1un1 lecnilz legislativa donde se alude a h pena de inhabilitación y a su duraciól atfinal
d9
ryt Cafiulo o Título: Por ejemplo, los artículos 353 4el¡tos contra los Poderes del Estado y el
Men Cowtitttcional-, 360 4elitos contra la Yoluntad Popttar-, 426 4etitos cometidos po, Fr--
ciottoios Públias y delitos contra Ia Administración de Justicia-, 432 4elitos defatsfiiación de
doamentos-y 436 4elitos defalsficación de sellos, timbres y marcas oficiales in la-legislación
pural complementaria, *isten tipos legales con esa misma característicá en la I¿y ruimiro 28008
-delitos aduanercs-, artícillo 10. b) y c); y en el Decrao Lqt núme¡o 25475 4etitoí de bnorismo-,
?lo: 5 y 6A'q,clusivamente
"rt de
En lo que respecta a la pena de inhabiliación accesoria.elta tienefijado su tiem-
po duración en el articalo 39 del Código sustantivo" (I.{umeral 1á del § 4 de los
Funrlamentos Jurídicos del Acuerdo plenario N. Z-Z0Og/AJ-ll6).


Carácter eeeesorio de [a pena de i¡¡hahilitaeión
La inhabilitación se impondrá como pena accesoria cuando el hecho purible co-
metido por el condenado constituye uboro de autoridad, de cargo, de profesión,
oficio, poder o violación de un deber inherente a la función pública, comercio,
industria, patria potestad, tutela, curatela, o actiüdad regulada por ley..se ex-
tiende por igual tiempo que la pena principal.

NORilIAS CONCORDANTES
C: art- 33 irc. 2); CPt arts. lS7, j69, l78; Ley 26830: arts. 5,6

DOCTRINA

ffiil Carácter de la pena de inhabiütación accesoria / Delitos a los que se impone Ia


inhabiütacién accesoria / Presupuestos y tiempo de duración de la inhabilitación
accesoria.

carácter de la pena de inhabititación accesoria: vILLA srEIN, J. (199g). De-


recho Penal / Parte General. Editorial San Marcos. Limq p. 462.*Comopena accesoria
ella se impone cuando el hecho punible ha sido una de abuso de autoridad, de cargo, de
profesión, oficio, poder o violación de un deber inherente a la función pública, comlrcio,
industriapatria potestad, tutela, curatela, y su duración sera igual a [a de la pena principal,,.

. Deütos a los que se impone Ia inhabütación accesoria (comentario): SALAZAR


SANCHEZ, N. "El artículo 39 consagra dos exigencias: la primer4 consiste en que este
tipo de Pena se impone única y exclusivamente para Ios delitos que se encuentran men-
cionados expresamente en el artículo 39 del CP. Es decir, son penas que no se aplican a
todos los delitos, sino solo a aquellos que señala laley.La segunda sL refiere ulti"-po
de duración de la pena accesoria, Ia misma que no puede extenderse mas allá de la pena
principal, pero tampoco puede tener una duración menor que la pena principal".
Presupuestos y tiempo de duración de Ia inhabilitación accesoria: VILLAVI-
cENCIo rERRERos, F. (2001). código penar comentado.Grijley. Lima, p. 174.,,De

t76
CLASES DE PENA

conformidad con io antes indicado, nuesto Código mantiene la pena de inhabilitación


como acceso na paraciertos casos que precisamente se inciican en este artícuio. Estos su-
puestos están en relación a Ia naturaleza del delito cometido por el individuo. Esta inha-
bilitación se extenderá por igual tiempo que la pena principal".

JURDSPRUDENCsA

ffi*rq¡ffi Frivación de la patria potestad como pena accesoria / Xncapacidad para obtener
mandatos y cargos púbticos corno pena accesoria de inhabilitación / Supuestos en
que procede imponer la pena accesoria de inhabilitación especial.

l. Privación de la patria potestad como pens accesoria: "La circunslancia de que la menor
es hi¡a del encausado,'odemas por cwa resistencia no se consumó el injusto (..), de otro lado,
ia Sála Superior ha on,titido considerar la privación de la patria poteslad prevista como acceso-
ria por el artíatlo treinta y ntteve del Código Penal " (Ejecutoria Suprema del 13107 12000; Exp.
N" 1735-2000, Lima).
2. trncapacidad para obtener mandatos y cargos públicos como pena accesoria de inhabiliu'
ción: "Los áeliros dá encubrimiento real y corntpción defuncionarios conllevan la pena accesoria
de inhabilitación, la misma que no ha sido impuesta o los acusados -policías nacionales-corres-
pondiendo integrat.la sertfencio con la pena de inhabilitación con pérdida de lafunción e incapa-
'cidad
para obtne, mandatos-cargos o comisión de carácter público, debiendo oficiarse, para su
efect;iidad, al Ministerio del lnterior como colresponde" Q.-. N. N" 5730-96. Lim4 01108/1997).
3. Supuxtos en queprocede imponer lapena accesoria de inhabilitación especial: "Procede
impóner lá pena complementaria o accesoria de inhabilitación especial aun caando la profesión,
ejircicio se cometió el delito, no sea de las reglamentadas por la autoridad. También pro'
"i "rg,o
cede'imponerla cuando, tratándose de profesiónreglamentada, el autor.careciera de dtulo o au-
rorbación conespondiente" (CimxaNacional de Apelaciones en Io Crim_inal y Correccional de
la capiral Fedeá; sahrV del1610611925. En: ZAFFARONI, E. & BAIGUN, D. (2002). Código
Penal.Hamrs:urabi. Bueuos Aires, p' 250).

§-
[m]¡abiEñÉaeióm aeeesoria em Eos delitos
etrlpels«rs de Érá¡asito
La pena de inhabilitacién prevista en el artículo 36 inciso 7, de este Código po-
drá aplicarse como accesoria en los delitos culposos de tránsito.
NORMAS COh§CORDAEIüTES
CP: arb. lI1, 124; LeY 27181: art 26

D(}CTRI¡SA

ffi§,ffi F'undamento de la inhabiütación accesoria en los delitos de tránsito culposos /


Materialización de Xa inhabilitaciór¡ accesoria'

177
DE LAS PENAS

Fundamento de la inhabiütación accesoria en los delitos de tránsito culposos:


VILLA STEIN, J. (1998). Derecho Penal / Parte General. Editorial San Marcos. Lim4
P.462. "EI legislador ha querido además instruir a los jueces en el hecho de poder aplicar
accesoriarnente la pena de inhabititación para el caso de los delitos culposos de hánsito".

Materialización de la inhabilitación accesoria; VILLAVICEN C IO TERRERO S,


F. (2001). Código Penal comentado. Grijley. Lim4 p. 175. 'En este artículo se prevé una
pena de inhabilitacióD como accesoria en caso de los delitos culposos de tninsito; dicha
Pena es la de suspensión o cancelación de la autorización para conduci¡ cualquier tipo
de vehículo. Si bien el delito de üánsito constituye un agudo problema para el Derecho
Penal, se considera que la suspensión del permiso para conduci¡ vehículos constituye solo
un ensayo parcial en la exploración de soluciones penales mejores".

Materialización de la inhabiütación accesoria: pEñA CABRERA, R. (1999),


Tratado de Derecho Penal / Estudio programático de la parte general. Grijley. Lima
P. 6m."La inhabilitación accesoria en los delitos culposos de Mnsito el artículo 40 del
Código Penal prevé la pena de inhabilitación como accesoria en los deütos culposos de
trfuNito. I-apena correspoudiente es la suspensión o cancelación de la autorización para
conduci¡ cualquier clase de vehiculos".

JURISPRUDENCIA

@ Finalidad de Ia inhabiütación en los delitos culposos de tránsito / Improcedencia


de Ia inhabilitación especial.

1. Finolidad de la inhabilitacün en los ilelitos culposos de tránsito: "I¡ inhabilitación del


cortductor tiene unfundamento social de prevención de acci.dentes y seguridad de las pesonas,
Jrente a un obrar anlposo, para evilar que quien haya conducido con imprudencia pueda conti-
rruar haciéndolo, creando deforma permanente un riesgo en la vía púbtica. I^a inhabititación tra-
duce unafinali.dad prccautoria de seguridadfrente a quim nofue correcto o cauteloso en el ejer-
cicio de su arte, profesün o derecho" (Cámara del Crimen de Rosario, en pleno de\27/1211966.
En: ZAEFARoM, E. & BAIGUN,D. (2002). código Penal.Hammt¿¡abi. BuenosAires, p. 241).

2. Improcedencia de Ia inhabilitación especial: "No es pertinente la inhabilitacíón especial


para desarrcIlar acfividad industrial, aplicada aJ condenado por el hotnicidio ctlposo del obrcro
de m taller electrocttado por las deficiencias en las iistalaciones; pues la interdicción se refiere a
un catlo, arte o profesión que requiera conocimientos especiales y que el hecho se haya cometido
quebrantándolos. En el caso, el acusado no es técnico en electricidad y su rcsporuabilidad nace
de no haber hecho hacer con los técnicos especialbtas las rcparaciones aigidas por et peligro-
so estado de la maquinaria " (C¡ámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional de
la capital Federal, sala rV det03t09/r965. En: ZAFFAROM, E. & BArciIN, D. (2002). Código
Penal. Hammwabi. Buenos Ai¡es , p. 241).

178
CLASES DE PENA

SECCION W
Pena de ¡nulta

Concepto de la pema de multa


La pena de multa obXiga al condenado a Pagar al Estado una §uma de dinero fi-
jada en días-rnulta.
El importe del día-multa es equivalente al ingreso pronoedio diario del conde-
nacto y se determina atendiendo a §¡¡ patrimonio, remta§, reruuneraciones, nivel
de gasto y demás signos exteriores de riqueza.

h8@Rffi AS COf{G@RDABüTES
CP: arts 28, 42, 43, 44, 68, DL 25475: art- ll

D@GYR¡B6A

ffi Ventajas de la pena de mr¡lta / Naturaleza juridica / Características.

ventajas de la pena de multa: JESCHECK, H. / WEIGEND, T. (2002). Tratado


de Derecho Penal / Parte General. Traducción de la 5" edición por M. Olmedo y Carde-
nete. Editorial Comares. Granada. §73114,pp.827-828. "EI éxito político-criminal de la
pena de multa se explica fácil¡¡ente por sus numerosas ventajas. Por una parte, comporta
una pérdida sensible de calidad de vida para el condenado, dado que muchas posibilida-
des flacenteras solo son disponibles a cambio de dinero. Por otra" el autor ao es separado
Ae su familla, de sus contactos sociales ni tampoco de su integración laboral como sucede
con la pena de prisión. Hasta cierto punto la pena de mrdta es también económica al con-
,"** l, mano de obra y la actividad productiva del autor, así como también no obliga
a1 Estado a suministrarle alojamiento, mantenimiento y tutela en Ia prisión. Además, con
ayuda del sistema de dias multa es posible ajustar la medida de la pena, no solo a la cul-
pabilidad por el hecho, sino también a la capacidad económica individual del autor (...)"'

Naturaleza jurídica: MIR PUIG, S. (2002). Derecho Penal / Parte General. C ed.
Reppertor. Barcelona. §30m. 33 y 34,pp.693-694. "La multa es la pena más frecuente-
*"rt" utilizada por el Código después de las privativas de übertad. Siguiendo el ejemplo
de otras legislaciones recientes, como la alemana, la austríaca, la italiana y la fiancesa' el
Derecho Penal español ha querido conceder a la pena de multaun papel mucho mas im-
portante que el que le correspondía anteriormente (...). El Código Penal actual extiende
mucho más el uso de Ia pena de multa y lo hace con el objetivo de intentar una alternativa
a las penas privativas de libertad en los delitos Pocos graves y en las faltas. (.--). La ven-
taja principal de la pena de multa es que, pese a poder afectar en forma sensible al patri-
,oooio y aias posibilidades de actuación que él mismo supone, no menoscaba ningún bien
personalísimo como la libertad, no arranca al sujeto de su entorno familiar y social, ni le
priva de su trabajo. Frente a la prisión se presenta como una pena más humana y menos

179
DE LAS PENAS

desocializante. Por otro lado, en lugar de suponer un costo económico para Ia colectivi-
dad le proporciona ingresos con los que cabria atender mejor a las víctimas del delito y
a las necesidades de Ia justicia penal y de las instituciones penitenciarias".

Características: IESCHECK, H. /WEIGEND,T. (2002). Tratado de Derecho Pe-


nal / Parle General. Traducción de Ia 5" edición por M. Olmedo y Cardenete. Coma¡es.
Granada. §73 A4, pp. 828-829. "De la investigación criminológica no se derivan datos
realmente importantes acerca del efecto preventivo-general y especial de la pena de mul-
ta en comparación con la de prisión. Ciertamente, puede comprobarse que el autor que
es sancionado con una pena de multa es claramente menos reincidente gue aquel otro a1
que se le impone rma pena de prisión o que, incluso, debe cumplir con esta; sin embargo,
es muy dificil indagar en qué medida este resultado no esta condiciouado por el hecho
de que principalmente la pena de prisión es impuesta a aquellos delincuentes en los que,
desde un principio, existe un peligro alto de delincuencia. Los resultados obtenidos hasta
el momento hablan con probabilidad a favor de una hipótesis de intercambiabilidad se-
gun la cual -desde un punto de vista estadístico, esto es, que no sucede necesariamente
en el caso concreto- para Ia probabilidad de reincidencia es indiferente si al sujeto se le
impone una pena de prisión o de multa".

Características: VILLA STEIN, J. (1998). Derecho Penal / Parte General. Edito-


rial San Marcos. Lima, p. 463,*Elmonto apagar a favor del Estado se fija en días multa,
que equivale al ingreso promedio diario del condenado, determinado a partir de sus re-
mrmeraciones, rentas, patrimonio, nivel de gasto y demás signos exteriores de riqueza".

JURISPRUDENC!A

E§ffil xaturaleza de [a pena de multa / Elementos que se toman en consideración para


fijar Ios üas-multa-

1. Naturaleza de la pena de multa: "La pena de multa es el pago en dinero al Estado, en


concqto de retribución al delito cometido. No es una pena reformadora, sino intimidatoria, por-
que consiste en la privación de una parte del patrímonio del condenado" (CimaraFederal de San
MartíD, Sala2"del31/12/1992.Eu:ZAFFAROM, E. & BAIG(IN, D.(2OOz)_Código penat. Ham-
murabi. Bueuos Aires, p. 286).

2. Elementos que se toman en consideracilín parafijar los díos-multa: "El sbtema de día
de multa persigue permitir una mejor individualización de la pena de multa, tomando en caenta
tanto el delito y la culpabilidad del autor asi como la situacün económica de este que, asimismo,
cado delito establece el marco penal en que va a poder ser impuesta (ímites máximo y mínimo),
en este orden de ideas, se debe se-nalar que la concreción del número de días multa se debe hacer
totnando en coruideración el desvalor de la acción, desvalor del resultado y la anlpabilidad del
auto4 motivándose dicha concrcción en la sentencia, siendo que posteriortnente sefije el impor-
te de cada ctoia tomando en consideración las circanstancias económicas del reo" @jecuioria
Superior del 0610811998, Exp. No 263-98, Lima. En: ROJAS vARGAs, F. (2003). Código Penal.
Idemsa- Lima p. 107).

180
CLASES DE PENA

Lírnite ¡mí¡d¡nno y máximo de Ia extensión de Ia


peme de muatrÉa

La pena de ¡¡lulta se extenderá de u¡l mímirno de diez días-rnulta a un rnáxirno de


trescientos sesenticinco días-nrulta, satrvo disposicién distinta de Ia ley"

BÚ@RMAS COhICOROANTES
CP: arts.28.41

DOCTRINA

ffi Térrni¡ros mínirnos y rnáximos de la pena de multa / Características y forma de


determir¡ación del quantum de Ia pena de ¡nulta"

Té¡"¡minos rc¡Éniuros y rnáxirnos de la pema de rr¡¡¡lúa: MIR PUIG, S. (2002).


Derecho Penal / Parte General.6u ed. Reppertor. Barcelona. §30/II 39 y 40, p. 695. "Ei
primer momento en Ia determinación de Ia multa es pues la fijación de una dwación a Ia
misma, consistente en cierto número de días, semanas o meses de multa, esto es, de un
cierto número de cuotas diarias, semanales o mensuales. (...). Este límite máximo no será
de aplicación cuando la multa se imponga como sustitutiva de ota pena; en este caso su
duración la que resulta de Ia aplicación de las reglas previstas en otos en los dispositi-
vos correspondientes".

Té¡'minos minirnosymáxirnos delapena demulta: JESCIIECK, H. i WEiGEND,


T. (2OOZ). Tratado de Derecho Penal / Parte General. Traducción de la 5'edición por
M. Olmedo y Cardenete. Editorial Comares. Granada §73 TJIZ, p. 829. "El primer paso
parala determinación de la pena es la fijación por parte del kibunal del número de cuo-
tas a pagar de acuerdo con la compensación por la culpabilidad y bajo Ia consideración
de las repercusiones sociales que ello supone para el autor. Aqui, al igual que en la pena
de prisión es difícil la adaptación de la pena a la culpabilidad del delincuente; de ahí que
no conduzca a nada Ia propuesta de que la multa se oriente al número de días de prisión
que el hecho habría merecido. Las condiciones económicas del autor solo pueden i¡fluir
(excepcionalmente) sobre la fijación del número de cuotas suando aquellas son relevan-
tes para la medida de la culpabilidad por el hecho (por ejemplo, en un hurto cometido por
necesidad); en e! resto de los casos dichas condiciones económicas se toman en cuenta
para ia determinación del importe de la cuota (...)".

Características y forma de determinación del quantum de la pena de multa:


yILLAVICENCIO TERREROS ,F. (1992). Códiga Penal comentado. cultural cusco.
Lima, p. 178. 'Este artículo se asemeja al ardculo 49 del Código Penal brasileño, pero el
nues¡.o establece un máximo de 365 días-multa a diferencia del brasileño que establece
un máximo de 360 días-multa. El mínimo es de 10 dias-multa. Para determinar la canti-
dad de los días multa el juez debera tomar en cuenta el menor o el mayor grado de injus-
to, el grado de responsabilidad mas o menos intenso y las demás circunstancias legales ,v
judiciales. En la doctrina se considera que el juez al establecer el número de dias-multa

181
DE LAS PENAS

no se debe dejar influenciar por el patrimonio del condenado, pues en esta fase inicial
solo se podni tomar en consideración el grado de responsabilida4 la gravedad de la con-
ducta y otras circunstancias".

JURISPRUDENGTA

ffiffi Contenido y alcances de Ie imposición de Ia pena de multa / Llmites minimos y


máximos del día-multa / Contenido y alcance de la imposición de la pena de multa-

1. Contenido y alcances de ta imposicün de la peru de multa: "Cuando se impone la-pena


de multa, eljua debe precisar no solo-Ios días-¡nalto a pagar; sino el porcentaie-corrc-spondiente,
el plazo pientorio y át apercibimiento arrespondiente, de conversión en caso de ínatmplimienlo
toi lo disponen las normas previstas en los ortícalos c'uarenta y dos, c,uarentay tres y an-
"o-o
renta y ctatrc del Código Penal'; @jecuuira Suprema del 16/0312001, Exp' )'l' 77-20A0, Lima)'
2. Límites mínimos y ruíximos det día-malfa: "El importe dinerario de la ctota diaria de
la muha debe establecqie en atención a un porcentaje del ingreso económico del condenado, si
este posee como imica renfo lo que rccibe de su trabaio d3fendi7t1.-Cabe inÍegrar el
porcenta-
mencionado, con arreglos a'bs topa que establece el rtía¿lo 43 del Código Pe@, si 11Ji
¡e
'sentqtcia
rec-u,T ida se oiitió consig¡arlo" (Exp. Lima 515*97. En: CARO CORIA D'
(2002)'
Código Penal. GacetaJurídica- Lima, p' 194).

3. Contenido y alcances ile la ímposicün dc Ia pena de mdta: "Cuando se impone lo pena


de nnita, el jttzgador debe precisar no solo los dias-multa a pagt ti sino -el porcentaje correspon'
diente, la cinvásión tíquida, el pluo permtorio para el pago y el apereibimienfo corrcspondie7tg
de co¡tyersión., á. irarmpnniáto" ¡*-N. Ñ 133-99 delL2l08/7999, Cajamarca Es: CARO
CORIA D. (2002). "osoCódigo Penal. GacetaJurídica. Lima" p' 195)'

§-
Límite mínimo y máximo del importe del
día-multa
El importe del día-multa no podrá ser menor del veinticinco por ciento ni mayor
del cincuenta por ciento del ingreso diario del condenado cuando viva exclusi-
vamente de su trabajo.

NORMAS CONGORDANTES
CP: su. 28,41,42, 44, 56

DOCTR¡NA

W Montos mínimos y máximos del importe del día-multa/Forma de determinacién


del día-multa.

Montos míni¡aos y márimos del importe del día-multa: vILLA STETN, J.


*El importe
(1998). Derecho Penal / Parte Generai. Editorial San Marcos. Lima, p. 463.

182
CLASES DE PENA

a pagar por el condenado en concepto de multa no será menor del veinticinco por cien-
to ni mayor del cincuenta por ciento del ingreso diario, cuando viva exclusivamente
de su trabajo".
Montos mínimos y máximos del irnporte del dia-multa: MAPELLI CAFFARE-
NA, B. (2002). "La pena de mult¿ en el Derecho Penal". E;r. Revista Peruana de Cien-
cias Penales. N' 12. Idemsa. Lima, p. 103. "Ei legislador en el Código Penal peruano no
señala ningún tope máximo en la cantidad que puede alcanzar la multa. Esta es el 'eqü-
valente al ingreso promedio diario del condenado y se determina atendiendo a su patri-
monio, rentas, remuneraciones, nivel de gasto y demás signos exteriores de riqueza (art'
41 .2), de esta forma, a mayores ingresos netos mayor será la cuantía a pagar' . Como úni-
ca indicación establece el legislador, en aquellos casos en los que el condenado viva ex-
clusivamente de su trabajo, la totalidad no podrá exceder el cincuenta por ciento de los
ingresos, ni ser inferior ai veinticinco por ciento de ios mismos (art. 43)".
Forma de deterrninación de! día-rnulta: viLLAvICENCIO TERREROS, F.
(1gg2). Código Penal comentado. Cularal Cusco. Lima, p. 178. "Para la determinación
del importe del día-multa se tomará en cuenta ei ingreso diario del condenado. Esta dis-
posición tiene cierta similitud con el artículo 45 tercer párrafo del Código Penal Tipo ("si
Ll condenado viviere exclusivamente dei producto de su trabajo, el día-multa no podra
ser inferior a la mitad de su enkada diaria ni exceder el tanto de ella)".

JURISPRUDENCIA

ffi Límites mínimos y máximos especiales del importe det dÍa-multa'

1. Límires mínimos y máximos especiales ilel importe del día-maha:


"El importe de!
!ía-
multa no puede ser menor que el veinticinco por ciento ni mayor del cincuenta por ciento del in'
greso diirio del conde¡tadi, cuando yiva qclusivamente de su trabajo (..) " @ecutoria Suprema
de|2510711997, Exp. N" 3770-96, Lima)'

§-
Plazo del pago de multa
La multa deberá ser pagada dentro de los diez dÍas de pronunciada la sentencia.
A pedido del condenado y de acuerdo a las circunstancias, el juez podrá permi-
tir que el pago se efectúe en cuotas mensuales.
EI cobro de la multa se podrá efectuar mediante el descuento de la remunera-
ción del condenado cuando se aplica aisladamente o cuando §e aplica acumula-
tivamente con pena limitativa de derechos o fuere concedida la suspensión con-
dicional de la pena" conforme a los lÍmites previsto§ en eI artículo 42.
El descuento no debe incidir sobre los recursos indispensables para el sustento
del condenado y su familia.

183
DE LAS PENAS

XORilAS GONCORDANTES
C de PP: art. 327; CP: arL 56

DOCTRTNA

ffi Phzo en et que se tiene que pagar la pena de multa / Forma de pago / LÍmites del
porcentaje mensuel que debe pagar el condenado-

Plazo en el que se tiene que Pagar la pena de multa (comentario): SALAZAR


SÁNCneZ, N. *En el presente artículo resaltan tres aspectos muy importantes: a) el
plazo de pago de la pena de multa; b) Ia forrna de pago de la pena de multa; c) los lími-
ies del porcentaje mensual que debe pagar el condenado: Respecto del plazo de pago de
la pena de multa, la ley señala que esta debe ser ejecutada durante los diez primeros días
de dictaü la sentencia. En relación alplazn de los diez días, debemos señalar que e§te se
debe contar a partir de la fecha que la sentencia queda consentida o ejecutoriada" debido
a que la sentencia si es objeto de apelación, puede ser modificada o anulada' Esta posi-
bilidad es la que obliga a computar elplazo de ejecución de la pena de multa a partir del
dia siguiente de vencido el plazo establecido para presentar un recurso de apelación (en
el supuesto de que quede consentida) o a partir del día siguiente de haber quedado ejecu-
toriada (en el caso de que haya sido apelada). De esto se i¡fie¡e que, si se obliga al ciu-
dadano a pagar la pena de multa dento de los diez días de dictada la sentencia, sin que
haya sido consentida o ejecutoriada, dicha ejecución deviene en ilegal, a Pesar de que el
ciudadano no quiera ejercer su derecho a la doble instancia, o a Pesar de que si la senten-
cia es apelada esta sea confimtada".
Forma de pago (comentario): SALAZAR SÁNCHEZ, N. "En lo que se refiere
a la forma de pago de la pena de multa, la ley señala que -no obstante a que la ley obli-
ga al condenado a pagar denfto de los üez días siguientes de emitida la sentencia- esta
puede ser pagada en cuotas mensuales, siempre que el condenado lo solicite y el juez
acceda a dicha solicitud. En esa línea, es indispeusable la concurrencia de dos requisitos:
1) que dicha forma de pago sea solicitada expresamente por el condenado; y 2) que el
juez aooeü a dicha solicitud. En la concur¡encia del segundo requisito juegan un papel
decisivo el criterio y voluntad deljuez, por cuanto es esta autoridad quien tiene la facul-
tad de proporcionar dicha altemativa al condenado. Para ello, el juez tendra que valorar
las circunstancias y firndamentos por los cuales el condenado no está en la capacidad de
pagar toda la pena de multa dento de los diez días posteriores. De faltar uno de los dos
requisitos, la pena de multa no podrá ser pagada en cuotas mensuales"'
Límites del porcentaje mensual que debe pagar eI condenado (comentario):
SALAZAR SÁÑCHEZ, N. 'De acuerdo a este dispositivo, si la pena de multa se paga
en cuotas mensuales mediante descuentos de la remuneración del condenado, el monto
de descuento mensual no debe afectar los recu¡sos basicos del condenado y de su fami-
üa. Esto signiñca, gue no se le puede privar al condenado de los recursos económicos
que están orientados a safisfacer sus necesidades b¿lsicas de supervivencia como alimen-
tación, viüeuda y salud".

184
CLASES DE PENA

JURISPRUDENCIA

ffi Plazo de pago de la pena de multa.

1. Plazo de pago de la pena de multa: "Al imponer la peno-multa se debe precisar no solo
el monto (...), sino también el plazo perenlorio para el pago y el apercibimiento de conversión en
caso de incumplimiento; que en tal razón, al haber omitido el colegiado en señalar estos dffemos
es del caso iníegrar la sentencia y establecer el plazo de apercibimiento conforme a lo establecido
en los artícaloi cuarenta y cuatro y cincuenta y seis, respectivamente" (Ejecutoria Suprema del
1 6103/2001, Exp. N' 71 -2000, Lima).

§_

[85
DE LAS PENAS

CAPÍTUIO tr
aPTJCACTóx on rA PENA

Presupuestos para fundamentar y determinar


la Pen¿ttai
EI juez- al momento de fundamentar y determinar la penq tiene en cuenta:
a) Las carencias sociales que hubiese sufrido el agente o el abuso de su car-
go, posición económicq formación, poder, oficio, profesión o la función que
ocupe en la sociedad.
b) Su cultura y sus costumbres.
c) Los intereses de la víctima" de su familia o de las personas que de ella depen-
dan, así eomo la afectación de sus derechos y considerando especialmente
su situación de vulnerabilidad.

TEXTO ORTGINAL:
Artículo 45.- El Jua, al momento defundamentar y determinar la pena, debera tener
en a¿enta:
1. Las carmci.qs sociales que hubiere sufrido el agmte;
2. Su anlura y ws cosfirmbrcs; y
3. Los intercses de lavícti¡na, de sufonilia o de las personas que de ella dependm.

TODIFICACIONES AL TEXTO ORIGINAL:

Articalo 45.- El juez, al momento defundamentar y determinar lapena, tiene en cltenta:


1. Las carencias sociales que lrubiese sufrido el ageate o el abuso de su catgo, posición
económica,formación, podea oficio, profesión ofunción que ocupe en la sociedad;
2. Su culara y sus cosfitmbres; y,
3. Ins interesa de la víctima, de sufamilia o de las percorurs que de ella dependen.

de la Ley N" 30364 del23l1ll20l5.


( Íler tato vigmte)
NORTTAS COI{CORDANTES
C: art.89; CEP: ans. 2, 19

(18) Artículo vigente co¡fors¡e a la modificación realizada por la primera disposición complementaria
nodificatoria de la Ley N" 30364 delZ3AlD0li.

186
A?LICACIÓN DE LA PENA

DOG?R!hüA

ffiff Elementos y garantias materiales que funda¡nentan la pena en el Estado de Derecho.

Elementos y garantias materiales que fundamentan la pena en el Estado de De-


recho: BUSTOS RAMiREZ, J. (2004). Derecho Penal / Parte General. Tomo I- A¡a Edi-
tores. Lima, p. 665. "En Ia teoría de la determinación de la pena tienen también vigencia
todos los principios garantistas materiales y formales del Derecho Penal por la incidencia
directa y ia esplcial significación gue tiene para el sujeto. Esto significa que en la deter-
minacián de lá pena juegan criterios relativos al delito (injusto) en que es preeminente
el principio material del bien jurídico, también ¡elativos al sujeto responsable en el que
d"rtu"a el principio de autonomía ética de la persona y los específicos de este aspecto de
Ia teoría pÁnal giobal que son el de necesidad de la pena y el de indemnidad personal"'

Eler¡.¡enÉos y garantías rmateriales que fundarnentan la pena en el Estado de De-


recho: MIR PUIG, S. (2002). Derecho Penal / Parte General.6" ed' Reppertor' Barce-
lona. §31/V. 4l y 42,p.754. "E,n un Estado social y democrático de Derecho que acoge
Ia Constitución. EI Derecho Penal ha de proteger ala sociedad mediante una prevención
general y una prevención especial sometidas a principios limitadores como Ios de lega-
l-i¿ud, ,riitiaud, exclusiva protección de bienes jurídicos, humanidad" culpabilidad, pro-
porcionalidad y resocialización. Estos diversos aspectos importan en medida distinta en
el momento de la conminación legal, en el momento judicial y en el de ejecución de la
pena. En 1o que conciente a la determinación judicial de la pena, r¡na vez asignado eI
marco peual concreto que coresponde al delito --o delitos-, el Juez dispone del arbicio
p-u *tr"rre dentro ¿á dictro marco. Es Ia fase de la determinación judicial de la pena
en sentido es¡.icto. A continuación tal vez haya que decidir si procede la suspensión con-
dicional de la pena resultante, o si cabe sustituirla por otra consecuenciajurídica. A ello
correspoude lá detenninación judicial de la pena en sentido amplio".
Elementos y garantías materiales que fundamentan la pena en el Estado de
Derecho (comentario): SALAZAR SÁNCHEZ, N. "El contenido del artículo 45 del
Código penal es la expresión material de los principios rectores o columnas vertebrales
q.r" ñod"ro"ntan el Derecho Penal de un Estado democrático y constitucional de Dere-
yu que en dicho marco conceptual, uno de los fines de la pena y del Derecho Penal
"io,
es la ¡esocialización del ciudadano que ha delinquido. El artículo 45 del Código
Penal
vincula al Juez la observancia de dichas garantías para que imponga una pena proporcio-
graduar la pena
nal al delito cometido. Esto significa que el ]iuez estÁ en la obligación de
dentro del marco legal que le proporciona el tipo legal, resultando conditio sine qua non
y
tomar en cuenta: la cultura ias costumbres del agente (autor o partícipe), sus carencias
sociaies y los lazos afectivos o sentimentales que mantiene con su famiüa o parientes".

JI,'R¡SFRUDENGIA

ffi Materializac!ón del artíc¡¡lo 45 de! CF /,A.pticación del articulo 45 del CP en la


determinación judicial de la pena / Apiicación de los articulos 45 y 46 del CP e¡t
la determinación judicial de la pena'

147
DE LAS PENAS

1. Muerializtcnón del artícalo 45 del CP: 'Para los efeaos de la determinacün judicial
de la peno a los encausados, debe tenerse en c.uenta, admrás de sus condiciones perconales y la
fonno y cire,,lrstqncias de la comisión del evento delictivo, las evidentes limitaciones a¿lturales,
sociales y económicas de las referidos encausados" (Ejecutoria Suprema del 1510612001, Exp.
N" 127G2001, Lima).
Z Aplicacün'del artículo 45 del CP en b dderminación judicial de ls pena: "En el presente
caso, en sede policial, el encawado admite su participacíón en el evento delictivo en agrovio de
la menoti autoinctlpación que ratiftca al prestar su instructiva, así como durante el desartollo de
los debates orales, ruftriendo que está anepentido de su ilícito accionar; la conducta imputada
al encousado se encaenlTa pruvista en el artícttlo 173 del Código Penal, que señala una pena no
menor de i0 años, al haber.ejercido autoridad sobre lo víctima, dada su calidad de padrasúo,
no obstante ello se debe tener en anenta sus condiciones personales, el medio social en el que se
ho desarrcllado el evento, su escasa caltura, por lo que resulta de aplicación el artículo 45 del
Código Penal, abonando a sufovor Io dispuesto por el artíatlo 136 del Código de Procedimien-
tos Penales, debiendo modiftcarse la pena impuesta por el colegiado; declararon haber nulidad
en la sentencia en la parte que impone 30 años de pena privativa de libertad, reformándola en
este úrcmo impusierun al encausado 25 años de pena privativa de liberlad " (Ejecutoria Suprema
del lll0/.Dü0l, R N. )P 47&2001, Madrc de Dios. En: URQUZO OLAECHEA, J. (Asesor) /
CASTILIOALVA J. L. @irector) / SALAZAR SANCHEZ, N. (Coordinador) (2005). Jurispnt-
dencia peltal. Jurista Editores. Lima, p. 2a\.

i. Aplicación de los artículos 45 y 46 del CP en la determinación juücial dc la pe** "Ia


determi¡tación de la pena no se agola en el principio de anlpabilidad sino gue, aderui§, la grave-
dad de la pena debe ests determinada por la trascendencio social de los hechos que con ella se
rcprimen, de ahí que rcsulte imprescindible la valoración de la noctvidad social del ataque al bien
jurídico; por lo totto, poa los efectos de la imposición de la pena al encausado, debe tenerse en
ctenta'lo establecido en los artícalos at&enta y cinco y atarenta y seis del Código sustantivo"
(Ejeq¡toria Suprema del0l/0812000, Exp. N" l72l-2000, Lima).

4. Aplicación de los artículos 45 y 46 d¿l CP en la determinación judicial dc la pena: "l,a


graduoción de la pma debe sq el resultado del análisis lógico-jurídico de la prueba aportado
enfunción de la gravedad de los hechos cometidos, de la resporsabilidad del ogente y de su cul-
tura y carencias personales, como lo establecen los artíctlos cuarenta y cinco y ctarmla y seis
del Código Penal" @jecutoria Suprema del24/12/1996, Sala Penal, Exp. N" 502-9GB-Cusco.
En: GOMEZ, G. (1997). Jurisprudencia penal de la Corte $tprema. ldemsc'. Lima p. 22).
A_

ffi Indiyiduatización de la penaoe)


Toda condena contiene fundamentación explícita y suficiente sobre los motivos
de la determinacién cualitativa y cuantitativa de la pena.
Para determinar la pena dentro de los límites fijados por ley, el juez atiende Ia
responsabilidad y grivedad del hecho pudble cometido, eD cuanto no sean es-
pecíficamente constitutivas del delito o modificatorias de Ia responsabilidad.

(19). Articuloügentecoaformealaincorporacióarealizadaporelartículo2delaLeyN"30076del 19/0812013.

188
APLICACIÓN DE LAPENA

El ju.ez determina la pena aplicable desarrollando las siguientes etapas:


1. Identifica el espacio punitivo de determinación a partir de la pena prevista
en la ley para el delito y la diüde en tres partes.
2. Determina la pena concreta aplicable al condenado evaluando la concurrencia
de circunstancias agravantes o atenuantes observando las siguientes reglas:
a) Cuando no existan atenuantes ni agravantes o concurran únicamente
circunstancias atenuantes, la pena concreta se determina dentro del ter-
cio inferior.
b) Cuando concurran circunstancias de agravacién y de atenuacién, Ia
pena concreta se determina deniro del tercio intermedio.
c) Cuando concurran únicamente circunstancias agravantes, la pena con-
creta se deterrnina dentro del tercio superior.
3. Cuando concurran circ¡¡nstancias atenuantes privilegiadas o agravantes
cualificadasr la pena concreta se determina de la siguiente manera:
a) Tlatándose de circunstancias atenuantes, la pena concreta ss flsfs¡min¡
por debajo del tercio inferior;
b) Tratándose de circunstancias agravantesr la pena concreta se determi-
na por encima del tercio superior; y
c) En los casos de concurrencia de circunstancias atenuantes y agravatr-
tes, Ia pena concreta se determina dentro de los límites de la pena bási-
ca corespondiente al delito.

NORMAS CONGORDANTES
CP: arts. WI, 88; CEP: art. 59-A

§_
Circunstancias de atenuacién y agravaGiónrzor
1. Constituyen ci¡cunstancias de atenuacién, siempre que no estén previstas
específicamente para sancionar el delito y no sean elementos constitutivos
del hecho punible, las siguientes:
a) La carencia de antecedentes penales;
b) EI obrar por móviles nobles o altruistas;
c) EI obrar en estado de emoción o de temor excusables;

(20) Articulo vigente conforme a la modificación¡ealiz¡da por el artícuio único del Decreto Legislativo
N" 1237 del26/09/2015.

189
DE LAS PENAS

d) La influencia de apremiantes circunstancias personales o familiares en


Ia ejecución de la conducta punible;
e) Procurar voluntariamente, después de consumado el delito,la disminu-
ción de sus consecuencias;
f) Reparar voluntariamente el daño ocasionado o las consecuencias deri-
vadas del peligro generado;
g) Presentarse voluntariamente a las autoridades después de haber come-
tido la conducta puniblg para admitir su responsabüdad;
h) La edad del imputado en tanto que ella hubiere influido en la conducta
punible.
2. Constituyen circunstancias agravantes, siempre que no estén preüstas es-
pecíficamente para sancionar el delito y no sean elementos constitutivos del
hecho punible, las siguientes:
a) Ejecutar la conducta punible sobre bienes o recursos destinados a acti-
üdades de utilidad común o a la satisfacción de necesidades básicas de
una colectiüdad;
b) Ejecutar la conducta punible sobre bienes o recursos públicos;
c) Ejecutar la conducta punible por motivo abyecto, fútil o mediante pre-
cio, recompensa o promesa remuneratoria;
d) Ejecutar el delito bajo móviles de intolerancia o discriminación de cual-
quier indole;
e) Emplear en la ejecución de la conducta punible medios de cuyo uso pue-
da resultar peügro común;
0 Ejecutar la conducta punible mediante ocultamiento, con abuso de la
condición de superioridad sobre la víctima o aprovechando circunstan-
cias de tiempo, modo o lugar, que dificulten la defensa del ofendido o la
identificación del autor o partÍcipe;
g) Eacer más nocivas las consecuencias de la conducta punible, que las
necesarias para consumar el delito;
h) Realizar la conducta punible abusando el agente de su cargo, posición
económica, formación, poder, oficio, profesión o función;
r) La pluralidad de agentes que intervienen en Ia ejecución del delito;
j) Ejecutar la conducta punible valiéndose de un inimputable;
k) Cuando la conducta punible es dirigida o cometida total o parcialmente
desde el interior de un lugar de reclusión por quien está privado de su
Iibertad o se encuentra fuera del territorio nacional;

190
APLICACIÓN DE LAPENA

l) Cuando se produce un daño grave al equilibrio de los ecosistemas


naturales;
m) Cuando para la realizacién de la conducta punible se han ut'rizado ar-
mas, explosivos o venenos, u otros instrumentos o procedimientos de
similar efi cacia destructiva,
n) Si la víctima es un niño o niña, adolescenteo mujer en situación de espe-
cial vulnerabilidad, adulto mayor conforme al ordenamiento ügente en
la materia o tuviere deficiencias físicas, sensoriales, mentales o intelec-
tuales de carácter permanente o si padeciera de enfermedad en estado
terrninal, o persona perteneciente a un pueblo indígena en situación de
aislamiento y contacto inicial".

TEXTO @RIGññ§AL:
Artículo 46.- Fara deferminar la pena dentro de los límites fijados por la ley, el Juez
atenderá la responsabilidad y gravedad del hecho punible cometido, en cuanto no sean
específicamente constitutivas del hecho punible o modficalorias de la responsabilidad,

1. Lanaturaleza de laacción;
2. Los medios empleados;
3. La importancia de los deberes infringidos;
4. La extensión del daño o peligro causados;
5. Las circanstoncias de tiempo, lugm modo y ocasión;
6. Los móviles yfines;
7. Launidad o pluralidad de los agentes;
8. La edad, educación, situacién económica 1t medio social;
9. La reparación espontánea que hubiere hecho del daño;
10. La confesión sincera antes de haber sido descubierto;
11. Las condiciones personales y circunstancias que lleven al conocimiento del agente.
El juez debe tomar conocimiento directo del agente y, en caanto sea posible o útil, de
lo víctima.

MODIFICAGIONES AL TEXTO ORIG!NAL:

N 28726 del 09/05/2006.


(...)
12. La habinalidad del agente al delito.
13. La reincidencia.
()

19I
DE LAS PEI.IAS

Ar7ículo 46-
1. Constituyen circtmstcncias de atenuación, siempre que no esün previstas específi'
camente para sancionar el delito y no seah elementos constitutivos del hecho puni-
blq las siguientes:
a) Ifr carencia de antecedentes penal.es;
b) El obrar por móviles nobles o altruistas;
c) El obrar en estado de emoción o de temor acasables;
d) La inftrencia de aprcmiontes circtmstancias personales ofamiliarcs en la eje-
anción de la condttcta Ptmible;
e) procttrar voluntariatnente, despub de consumado el delito, la disminución de
sus conseatmciss;
f) Reprarvoluütiamente el dño ocasionado o las consecuencias derivadas del
peligrc generado;
g) Presentarse voluntri.onente a las antoridades despues de haber cometido la
' conducta pmible, para admitir su resPonsabilidad;
h) La etad del imputado en t@úo que ella hubiere influido en Io conducta punible.
2. Colstihryen ciramstancias agravsrrt*, siemprc que no estén previstas específica-
mente para sancianor el delito y no seot elementcis constitutivos del hecho
punible,
las siguientes:
a) Ejeattwlaconátctaptmibbsobrebienes orecttrsos desti¡tados aactividades de
utilidod común o a la satisfacción de necesidades basicas de una colectividad;
b) Ejecatar la conducta punible sobre bienes o rectrsos públicos;
c) Ejeattar la conducta pu.nible por motivo abyecto, fiitil o mediote precio, re-
compenso o Pramesa remuneratoria;
d) Ejecator el delito bajo móviles de intolerancia o discriminación de caalquier
índole;
e) Emptear en la ejeanción de la conducta punible medios de cuyo wo pueda re-
sultm peligro com{m;

"f) Ejecatar la conducta punible mediante oanltamiento, con abuso de la condi'


ción de superioridad sobte lo víctimo o qrovechando circu¡tstancias de tiem-
po, modo o tryar, que dificulten la defensa del ofendido o lo identiftcación del
autor o PartíciPe;
g) Hacer más nocivas las co¡tseanencios de la conútcta punible, que las necesa-
rias para corrsumar el delito;
h) Reatizar lo conducta punible abusando el agente de su cargo, posición eionó-
mica, formación, pode¡ oficia, profesión o función ;

n La pturatidad de agentes que intervi.enen en la Qeanción del delito;


j) Eiectttar la conducta punible valiéndose de un inimputable;

t92
APL¡CACIÓN DE LAPENA

k) Cuando lo canducta punible es dirigida o cometida total o parcialmente desde


el interior de un lugar de reelusión por quim está privado de su liberlad o se
encuentra fuera del territorio nacional ;
l) Cuando se produce un daño grave al equilibrio de los ecosislemas naturales;
m) Cuando para la realbación de la conducta punible se han utilizado cümas, ex-
plosivos o venenos, u otros instrumentos o procedimientos de similar eficacia
destructiva.

F Tercera modificación: articuXo único del Decreto Legislativo No 1237 del


26t89t2015.
(í/er texto vigente)

hESRMA§ CO§ÉC@REANT'E§
CEP: arts.2. 19, Le¡,28008: art. l(t

DOGTRghTA

ffi Elementos y factores que deben ser observados obligatoriamente por el juez al
momento de determinar la Pena.

Elementos y factores gue deben ser observados obligatoriamente por eI juez al


troorrento de deter¡ninar la pena: PEÑA CABRERA, R. (1999). Tratado de Derecho
P enal / Es tudio pro gramático de la P arte General. Grijley. Lima, pp. 627 -628. "Es la que
realiza el jrtzgador al momento de aplicar la pena. En este itinerario, el juez tiene que ele-
gir la clase de pena, la cual es denominada determinación cualitativa. Esta determinación
se caÍacteÍ1za por Ia elección de Ia clase de pena a imponer al procesado sea privativa
de libert¿d, multa, jornadas de trabajo comunitarias, etc. Luego vendrá la determinación
cuantitativa, que consiste en establecer el quanfitm de la pena, es decir, en que tiempo debe
el sujeto cumplir su condena. El juzgador, al momento de aplicar Ia pena debe seguir los
lineamientos taxativos de la ley. Algo más, debe 'motivar' la sentencia, esto es, expresar
los fundamentos que lo llevaron a tomar dicha medida. Por lo demás, la piedra basal o el
punto de partida de la individualización de la pena por el juez reside en su apreciación de
la extensión del peduicio inferido por el delito que estajuzgando al correspondiente bien
jurídico, o de la situación del riesgo creado por aquel o para este, entendido el perjuicio
en el sentido amplio, variado y alavez con la salvedad que se ha señalado".

Elementos y factores que deben ser observados obligatoriamente por el juez


al momento de determinar la pena: MAURACH, R. (1994). Derecho Penal / Parte
General. Edición actualizada por Heinz Zipf. Traducción de la 7" edición alemana por
Jorge Bofili Genzsch y Enrique Aimone Gibson. Tomo. II. Astrea. Buenos Aires, p. 694,
"Mienkas el marco punitivo contieDe Ia valoración abstracta de Ia materia de ilícito por
el le-eislador, el marco de la culpabilidad representa la concreta valoración que el juez
hace de la culpabilidad por el hecho respecto del acusado de Ia conducta materia de la
acusación. De esta manera, ia culpabilidad represeuta la porción del régimen legal de la
pena que equivale al contenido del ilícito y de la culpabilidad del hecho. El juez llega

193
DE LAS PENAS

al marco de la culpabilidad, media¡te la clasificación del hecho concreto dento del es-
quema de valoración preestablecido por el Égimen legal. El alcance de la culpabilidad
se adecua dentro de un límite máximo y otro mínimo; dentro de estas fronteras
están las
magnitudes punitivas que el juez debe seleccionar según puntos de vista preventivos"'
juez
Elementos y factores que deben ser ob§ervados obligatoriamente por el
al momento de determin.il, p"o., MAURACH, R. (1994)' Derecho Penal / Parte
General. Edición actualizadapor Heinz Zipf-Traducxión de la 7" edición alemana por
Jorge BoñlI Genzsch y Enriqul Aimone Gibson. Tomo II' Astrea' Buenos Ai¡es, P' 695'
"'Durante la etapa tercera, !a decisión preventiva, el juez reduce las diversas magnitudes
penales derivaáas bajo el punto de vista de Ia adecuación a la culpabilidad' a una con-
treta mapitud de pena aennitiva, ss¡ fines preventivos' De esta manera, las diversas
magnitudes punitivas obtenidas mediante el punto de vista de la culpabilidad se reducen,
a los efectos de la correcta decisién de la prevención, conduciendo a una magnitud
pu-
nitiva definitiva, que satisface, de la mejor manera' los intereses preventivo-especiales
en el caso particuiar y, excepcionalmente, Ios i:rtereses preventivo-legales' La expresión
básica de 1á teoría de Ia culpabiüdad, subyacente en el.texto, se puede precisar entonces
de la sigUiente manera: el camino hacia gna medida co¡recta de la pena condrrce, desde
el ma¡cá punitivo acertadameate investigado, mediante Ia concreta valoración de la cul-
pabilidady hacia una decisión de prevención adaptada a la adecuación de la culpabilidad
orientada conforme a las necesidades político-crimjnales concretas (acto social de confi-
guración en el marco de la culpabilidad)"'
Elementos y factores que deben ser observados obligatoriamente por el
juez
al momento de determinar la pena: MAURACH, R. (1994). Derecho Penal / Parte
General. Edición actualizada por Heinz Zipf.Traducción de la 7" edición alemana por
Jorge Boñtt Geazsch y Enrique Aimone Gibson' Tomo. II. Astrea. Buenos Aires,
p' 695'
..La concreta valoración de la culpabilidad por el hecho y la decisión de prevención no
se realizan, por consiguiente, de una manera libre, sino dentro de ciertos límites
prees-
tablecidos. La valoración de la culpabilidad se debe mantener entonces dentro del mar-
co punitivo aplicable y no puede exceder de este; ya que es el fundamental principio de
1¿ áooperación en la división del fi-abajo entre el legislador y el juez, con la ocasión de
la determinación de la pena. La decisión de prevención se debe mantener confomle la
concepción fundamental de la teoria de Ia culpabilidad, en el ma¡co concreto establecido
confoÍne a ta culpabilidad por el hecho. En tanto dent¡o de esos límites no sea posible
satisfacer necesidades preventivas indispensables ellas deben ser derivadas de un Dere-
cho Penal de doble vía, en virtud de las medidas de corrección y seguridad. La reducción
de Ia prevención al marco de la adecuación a la culpabilidad es el precio que se debe pa-
gar por el respeto de tal principio".

JURISPRUDENCIA

ffi Alcances sobre la determinación judicial de la pena / Consideración de las circuns-


tancias agravantes específicas en la determinación juücial de Ia pena / Contenido
y límites de la determinación judicial de la pena / Contenido de Ia determinacié¡

194
APLICACION DE LA PENA

judicial de la pena / Consideración de elementos normaüvos abstractos y elemen-


tos materiales concretos en Ia determinación juücial de la pena / Elementos nor-
mativos de carácter sustantlvo que se toman en consideración en la determinación
judicial de la pena / Elementos rrateriales abstnactos y concretos que se toman
en cuenta en la deterrninación judicial de la pena / Vigencia de! principio de pro-
porcionaüdad en la determinación judicial de la pena / Elementos normativos de
carácter sustantivo y elementos mate¡-iales de carácter personal que se toman en
cuenta en la determinación judicial de la pena / Proporcionalidad de la determi-
nación judicial de Ia pena / Consideraciór¡ de elementos materiales concretos en
la determinación judicial de tra pena / Elernentos normativos de carácter sustan-
tivo que se toman en eonsideración en la imposición de pena / Presupuestos de
la aplicación del artículo 46 CP. / Elementos norrnativos de carácter sustantivo y
elementos materiales de carácte¡'persorral que se toman en cuenta en la determi-
r¡ación judicial de la pena / Deterrninación judicial de la pena en función de los
elernentos mateniales que inciden e¡¡ la cornisió¡¡ dei heebo delictivo y en el desa-
rrollo del proceso penal / Flatunaleza jurídica y morner¡to de ia deterrninaciór ju-
dicial de !a pena / Elen¡entos constitutivos de la deterrninacién judicial de Ia pera.

7, Akances sobre la delerminación judicial de la pena: "Es intportante desÍacar que en


nuestro país se ha adoptado un sistema legal de determinación de la pena de tipo intermedío o
ecléctico. Esto es, el legislador solo señala el mínimo y el máximo de pena que corresponde a
cada delito. Con ello se deja al Juez un arbitrio relativo que debe incidir en la tareafuncional
de individualizar, en el caso concrefo, la pena aplícable al condenado. Lo cual se hará en cohe-
rencia con los principios de legalidad, lesividad, culpabilidad y proporcionalidad (artículos II,
IY Y, WI y WI del Título Preliminar del Código Penal), bajo la estricta observancia del deber
cowtitucional defundamentación de las resoluciones judiciales. En un nivel operativo y prácti-
co la determinaciónjudicial de la pena tiene lugar a través de etapas. Generalmente se alude a
dos etapas secuenciales. En la primera etapa, el Juez debe determinar la peno basica. Esto es,
verificar el minimo y el máximo de pena conminaila aplicable al delito. Aquí es importante ad-
vertir que existen delitos en los que el mínimo o el máximo de pena no aparecen definidos en la
sanción del delito m particular razón por la cual la pena basica deberá configurarse tomando
en c-uenta los límites generales previstos en el Libro Primero del Código Penal. Por ejemplo, en
el articulo 108 se reprime el delito de asesinato consignando solo el extremo minimo de la pena
que se señala en quince años. Para conocer el máximo se deberá recurrir al at1ículo 29 que con-
templa como límite genérico de las penas privativas de libertad temporales treinta y cinco años.
En la segunda etopa, el Juzgador debe individualizar la pena concreta, entre el mínimo y el máxi-
mo de la pena básica, evaluando, para.ello, diferentes circunstancias como las contenidas en
los artículos 46, 46-A, 46-8 y 46-C del Código Penal y que estén presentes en el caso penal. Se
denomina circunstancias a aquellos factores objetivos o subjetivos que infuyen en la medición
de la intensidad del delito (antijuridicidad o culpabilidad), haciéndolo más o menos grave. Su
funciónprincipal es coadyuvar a la graduación o determinacién del quantum depena aplicable
al hecho punible cometido. En ese contexto se considera como circunstancias comunes o genéri-
cas a aquellas quepueden operar con cualquier delito, por ejemplo las circunstancias previslas
en el artículo 46 del Código Penal. Esla clase de. circunslancias solo permiten graduar la pena
concreta dentro de los márgenes eslablecidos por ia pena básica. En cambio las circunstancias
caalificadas, si bien pueden operar lambién con cualquier delito, como el.caso del artículo 46-A
del Código Penal, ellas disponen la configuración de un nuevo extremo máximo de la penay que
será el tímíte fijado para dicho tipo de agravante por la ley (un tercio por encima del mu.imo
legalfijado para el deli¡o cometido). Será hasta esle nuevo ntáximo legal la pena basica y den-
tro de Ia cual eljuez deberá delermínar la peno conü'et6. Un aspecto imporÍante en la relación

195
DE LAS PENAS

circunstancias y determinaciónjudicial de la pena, es el que corresponde a la conanrrencia de


circtnstancias en un caso penal. Esto es, que en la causa puedan estar presentes varias circuw-
tancias agravantes, varias cira¿nstancias atenuantes o, simultáneamente, circurrstancias agra-
vantes y alenuantes. Al respecto, la teoría penal mas reprcsentatita precisa que al producine
uno conc-urrencia de circunstancias, el Jua no puede dejt de aprcciar o valorar la presencia de
cada circwstancia concurrente. Esto es, toda circunsiancia presente m el caso penal debe ser
evaluada en sus efectos para la configuración de la pena concreta Por fanto, a ma),or mimerp
de circtnstancias agrovantes la posibilidad de alcaraar el extremo máimo de la pena basica es
también mayor lgualmente, Ia pluralidad de circwstancias atenuanfes llevará Lo atantif.cación
punitiva hacia el extremo minimo de la pena prevista para el delito cometido (Fundamentos Ju-
rídicos 7, 8 y 9 del Acuerdo Plenario N" I -2008/CJ- I I 6).
2. Consid.eracün de las circunstancias agrarantes específicas en la d¿t¿rminacün jadicial
de la pena: "Son aguellas circunstancias agravantes especficas que se encuentran adscritas a
determinados delitos de la Parte Especial del Código Penal, pero para las ctales la lqt establece
escalas punitivas conminadas de diferente utersión y gravedad.'En la legislación penal nacional
su presencia normativa ha süo frecuente en los casos de delitos de relevante repercusün social
como el secaestro, el hurlo, el robo o el *áfco ilícito de drogas. Efectivamente, en la acdnlidad
los artículos 152, 186 189 y 297 del Código sustantivo regulan, sucesivatnente, hasta tres gra-
dos o niveles de cirannstancias agrovantes. Ahora bien, cada uno de estos grados o niveles tie-
ne prevista una pena conminada que será aplicable qclusivamente a los supuestos agravantes
que integran el respectivo grado o nivel. La técnica legislativa utilizada determino una escala
ascendente de penalidad conminada. Por tanto, la peno conminada más grave se consigna para
Las agravantes de tercer grado y la menos severo para las agravantes comprendidas en el pri-
mer grado. Por ejemplo, en el caso de las circa¡utancias agravantes del deli¡o de rubo (Cfr. *-
tículo 1 89 del Código Penal) se detecta gue las agravantes de primer grado o nivel tiene¡ como
escala de penalidad conminada entre doce a veinte años de pena privativa de libertad; mientras
que las agrrvantes de segundo grado o nivel establecen penas entre veinle y treinta años de pern
privaliva de libertad; y, en el caso de las agravantes de lercer grado o nivel tienen como están-
dar punitivo la pena de cadena perpetua" §umeral 7 del § 1 de los Fundamentos Juridicos del
Acuerdo Plenario N" 2-201 0/CJ- I I 6).

3. Contenid.o y límites de ln determinación judicial de h pena: "Que para los efectos de la


pena o individualización de la mis¡na, el Jusz debe tener en aonta en principio la pena tipo, esto
es, la que considera lo norma penal en la parte que subsume la conducla dentro de sus paráme-
tros máximo y mínimo, pudiendo imponerla por debajo del mínimo legal solo cuando concurrtm
atenuantes generales y específicos jurídicamente válidos, asimismo debe compulsar obligatoria-
mente los indicadores y circunstancias a que se contraen los artícrlos 45 y 46 del Código Penal,
debiendo tenerse en cuenta ademas el principio de proporcionalidad y racionalidad de la pena
descrita en el artículo octavo del Titulo Preliminar de nuestrc Código Penal, en ese sentido el tipo
penal descrito en el artículo 108 del cifado cuerpo normotivo solo señala el extremo mínimo de
pena conminada sin sefialar el máximo de pena, existiendo un vacío respecto a la pena máxima,
toda vez que el articulo 29 del Código Penal m la actualidad se encuentra vigente al entrar en
vigor el artículo 4 de la Ley N' 27569 que derogó el Decreto Legislativo N'895, que establecía
como pena máxima de la pma privativa de libertad 35 años; que, a efectos de sustentar la pena
impuesta en el presente caso es necesario realbar una interpretación literal y teleológica del
artículo 108 del Código Penal, del cual se desprende que el asesinato es una especie agravada
del delito de homicidio por las circunstancias que encierra la muerte de la víctima, por ello el
legisladorfijó en l5 años la pena mínima; sin embargo, al no considerar una penalidad mfuima,
su intencün en ningún mamento ha sido que esta sea el límite máimo, sino que deja al juzgador
plenq libertad para determinar dicho plazo, debiendo tener siempre en cuenÍa los príncipios y

196
APLICACION DE LA PENA

reglas de determinación y medición de pena; en consecuencia, dei estudio cie azttos se colige que
estos resultan ser graves por la personalidad del autor y la forma y modo corno fue consumada,
en tal sentido la pena impuesta de 2A años de privación de libertad se condice con la realidad y
se'encuentra dentro de los alcances de la lel,penal" (Ejecutoria Suprema del 10/07/2003, R. N.
N'1249-2003, Lima. En: PEREZARROYO, M. (2006). La evoittción de lo jurisprudencia penal
en el Perú (2001-2005). Tomo II. Lima. Instituto Peruano de Criminología 1, Ciencias Penales,
h¡ris Coasulti Editores. Editorial San Marcos. p. 855).
4. Contenido ile la detenninación judicial d.e la pena: " Para la determinación de la pena
conforme al artículo 46 del Código Penol se liene presente la naiuraleza dolosa y consumada, la
pluriofensividad de bienes juridicos por el delito, condiciones petsonal.es del agente, circLt zsÍan-
cias en que ocurrió el hecho punible, yo qtte lodos eslos indicadores constitüt)en los presupues-
tos del injusto y culpabilidad para establecer la Dena denn o del principio de pt'oporcionalidad "
(Ejecutoria Suprema del24/04/2000, R. N. N" 47-2000, Lima. En: URQUIZO OLAEC}ffiA, J.
(Asesor) / CASTILLO ALVA, J. (Director) / SALAZAR SANCHEZ, N. (Coordinarior) (2005).
Jw'isprudencia penal. Junsta Editores. Lima, p. 266).

5- Contenido de la delenninación judicial de lapena: "Para l.os eJectos de intponer la


pena deben tenerse en cuenla, entre olros aspectos, los con.ciiciones personales del agente y el
grado de participación de este en el evenlo delictivo; asimismo, debe tenerse en cuenÍa la confe-
sión sincera de los encausados, quienes han admitido su pafticipación en los heéhos, por lo que
resulta pertinente tomar en caerxta ello afin de modficarles la pma" (Ejecutoria Suprema del
24105 12000, Exp. N' 693-2000, Lima).

6 Consideración de elemcntos normativos abslrados J) elementos uzateriales concrelos en


la dae¡minacün judbial de la pena: "Que el delito de robo en casa habitada y con el concurso
de dos o mas personas se reprimiria con pena pritativa de libertad no menor de I 0 ni mqvor de 20
años, por lo que hry que tener en cuenta dicho marco legal, para los efectos de la determinación
judicial de la pena, con lo que señalan los articulos 45 y 46 del Código nstantivo; gue, si bien es
cierto gue en el presente caso, el referido acasado tiene la condición de cómplice secundaria, al
haberce limitado a esperar a los demás agentes en elvehículo que iba a ser utilizado para lafuga
de la escena del delito, por lo qre debe ser sancionado con unapenolidad dismirutida, también lo
es que la Sala Penal Superior no ha realizado zma argumentación jurídica coheren.te que justifi-
que la pena impuesta contra el mismo; que, en efecto, la uigencia de motivoción de la sentencia,
a que hace referencia el incbo quinto del artículo I39 de la Constinción Política del Estado, no
dábe limitarse a la concreción de los hechos que se declaran probados y de la subsunción de los
mbmos en el correspondiente tipo penal, mediante lapertinente argunentación jurídica, sino que
ademas debe comprender la determinación judicial de la pena; que, la obligación de que el jrcga-
dor deba acponer y razonar la motivación acogida para imponer las penas, reside en la n.ecesidad
de que el penado sepa por qué se le castiga de tal modo, como también para hacer constar, inclu-
so para de un posible recurso, caáles han sido las circunstancias (gravedad del hecho
"ka*del procesado) tonndos para obtener el resultado; que, sin embatgo tal motivación1,
personalidad
no debe limitarse a la met'a referencia de los artícalos 45 y 46 del Código Penal, pues a *aves de
dichos dispositivos el legislador solo se ha limitado a realizar una enunciación de los principios y
reglas, de carácter general que servirán para la definición de lo penali.dad concreta, en cada caso
en partianlar; que, hecha tal precisión cabe señalar que el delito de robo agravado es de naturale-
za dolosa y que lesiona el bien jurídico patrimonio, que el agente cuenta con educación xSciente
-nuinto de sectmdario- que le permitia conocer de maneta stSeiente la ilicind de sus actos y al
momento de la realbación del hecho no se e,Tcontt'aba en situación económica apremiante, dado
que en ese motnenlo se desentpefiaba conto cometciante, lo que le permitia tener un ingraso diario
de veinte nuevos soles diaños 1t por último lenemos la no repat'ación espontánea del hecho; que

L97
DE LAS PENAS

ante supuesfos qt los qae concalTen vqrias ciratnstancia,s agravantes y una sola aterruante, nuestro
Código Penal no ha establecido una solución, por lo que en tales casos eljuzgador debe partir de
' un pr*to medio det mínimofijado y acercarse a él y no proceder conforme ha oatrrido en el caso
aializado, que por el solo hecho de que el agente haya ienido una particiPación seanndaria en el
evento deliifivá, se haya impuesto ina peno muy por debajo de la mitad del mínimo fiiado como
sanción por el delito que es materia de jwgamimto; que teniendo en ctenta lo anterior amerita
modificarle la pena, m aplicación del art{calo 300 det Código adjetivo; declararon haber nuli-
dadA b sentáncia en el-extremo que impone 2 años de pena privativa de libertad, rcformándola
impusiaon 4 años de pena privaiva de la libertad" (Ejecutoria Suprema del22/11/2000, R. N-
N.669-2000, Huaura. Éo, UIfQUIZO OLAECI{EA, J. (Asesor) / CASTILLOALVA J. (Director) /
SAr ATAR SÁNCHEZ, N. (Coordinador) (2006)- Jurisprudencia penal. Jurista Editores. Lima,
p. a63).

7. Elementosnormativos de carácter sustantíto que se foman en considcración en la de-


termi4acün judicial dz la pena: "Respecto de la determinación de pena del acasado debe te-
nerse en c-uenta lo siguiente: a) la pena basica que corresponda a los delitos materia de senten-
cia; que, para el de concusión la norma prevé una pena no menor de 2 ni mayor de I años,
para-el caso de
"asá
*acción ilegal, no menor de I ni mayor de 4, y para el caso de patrocinio ilegal
-no
mnyor de 2 años; b) dentro de los citados marcos legales, debe determinarse la pena con-
crcta que ha de sufrir el citado procesado; que, asimismo debe tenerse en cuento el principio de
propircionalidad-como relación de correspondencia entre el injusto cornetido por el agente y la
'peno
que le corresponde, que sustenta el artículo octavo del título preliminar del Código Penal,
-ademas
de otras clrcunstancias especficas como lanaturalezade la acción4elito deresultado-,
la importancia de los deberes infrtngidos -la Administración Públic*, la circunstancia de tiem-
po y lugar en que se cometierwt los delitos; los móviles y fines, educación, situación económica
'y
Á"aió sociai delprocesado" @jecutoria Suprema del 1010412002,Bxp. N" 427+2001, Junín.
En: SALAZAR SÁNCHEZ, N. (2004). Delitos contra la Administración Pública: Jurispruden-
cia penal. Jurista Editores. Lima, p. 145).

8. Elcme*os nonnaüvos de carócter sustantivo qae se toman en consideracün en Ia deler-


minacün judicial de lapena: "Para efectos de determinación de la pena, se debe lener Presente
el marco iegal de la penafijada en el articulo 108 del Código Penal, en atención al principio de
retrpactiviáad benigna, con las concarrentes agravantes que no han sido precisadas en la sen-
tencia, todavez que solo se enuncia el citado artículo, con inferencia a laferccidad, no obslante
que también concutren calificando la conducta del agente, el haber actuado con gran crueldad
así como facilitar y octltar otro delito, en este caso.el robo del anefacto sustraído y los presu-
Westos establecidos en los artículos 45 y 46 del Código Penal, esto es naturalaa de la
acción
--homicüio protecció\
ealificado-, medios diversos utilizados paravictimar al agraviado, deber de
a la vida de la víctima en su calidad de policía, circunstancia del lugar en el propio domicílio de
la víctima, móvil patrimonial, la calidad del agente -persona joven-, con eshtdios secundarios y
prufesionales, a quien incluso se le podría imponer un tercio de la pena mb,ima como establece
-el
artículo 46-A del Código Penal; en consecuencia, atendiendo a lo exPuesto debe incremen-
tase prudencialmente la pena impuesta, de conformidad al artículo i00 del Código lenal; de'-
claratpn haber nulidad en la sentencia, en cuanto impone I I años de pena privativa de libqtad,
reformándola impusieron 25 años" (Ejecutoria Suprema del 05107D0A1, R N. N'924-2001,
y-Lábayeque.
En: PÉREZ ARROYO, M. (2006). La evolución de la jurisprudencia penal en el
Peni (2001-2005).Tomo L. Instituto Peruano de Criminología y Ciencias Penales, Iuris Consulti
Editores. Editorial San Marcos. Lima, p. 432).

9. Elementos materiales abstractos y concretos que se totnan en caenta en la determina-


ción judicialttc la pena: "Para los efectos de graduación de la pena al referido encausado debe

198
APL¡CACIÓN DE LA PENA

fenerse en cuenta lo forma y circunstancias del delita así como sus condiciones personales y el
grado de lesiones inferidas, las cuaies según los certificados médicos, obranles en autos, no han
"puesto
en peligro la vida de la agraviada, por lo que es del caso disminuirla en virtud de la nor-
'ma
legalinvicada; declararon haber ruiidad en la sentencia en la parfe que impone l0 años
de peic privativa de liberrad, reformándola en este extremo impusieron 6 años de pena privati-
va'de libertad" (Ejecutona Suprema del 13103/2001 , R. N. N" 165-2001, Cono Norte de Lima
En: LTReUIZo óie¡Crf¡a. i. (Asesor) i CASTILLO ALVA, I. (Director) / SALAZAR SÁN-
clEZ,Ñ. (coordi-oador) (2005). Jurisprudencia penal. Jurista Editores. Lima, p. 272'¡.
10. Wgencia del principio de proporcionalid.ad en la determinación iudici.al de la pena:
eue en las lesolucionis impugnadas, para la graduación de la peno y la reParación civil no se ha
lenido en cuenta el artículb iA d"t Caago Penal: los medios empleados, la extensión del daño y
peligro de esías acciones, que no solo alÍeran la paz social, sino la inlegridad personal de quie-
'r"rii"rrn el derecho de transitar en la calle, los móviles del hecho injustifcado, la pluralidad
de agentes intervinientes; quienes no han demostrado atrepentimiento; por lo que la pena debe
inctémentarse proporcionalntenle, declararon haber nulidad en la seníencia en el extremo que
impone 5 años'de pena privativa de liberfad, reformándola impusieron 9 años de pena privati-
vi de libertatd" (E¡ecutária Suprema de|2410412000, R. N. N" 47-2000, Lim1, !1:_U-\QUIZO
OLAECHEA, J. (Ásesor) / CASTILLO ALVA, J. (Director) / SALAZAR SANCHEZ, N. (Coor-
dinador) (2005). Jurisprudencia penal. Jurista Editores. Lima, p' 266)'

Il. Elementos normativos de carácter sustantivo y elementos materiales de carácter per-


"Para la determinación
sonal que se tomail en cuenta en la determinacióniadicial ile la pena:
de la pena conforme al artículo 46 det Código Penal se tiene presenfe la naturaleza dolosa y
corsi^odo, la-pluriofensividad del delito de robo agravado en.que se lesionan bienes jurídicos
como la l¡bertid, la integridady patrimonio, en cuyavulneración se debe tener en cuenta la gra-
vedad del hecho y no simplemente el precio de la cosa apoderada ilegítimamente; la circunstan'
cia de tiempo dirante la noche, cuaido la posibilidad de auxilio casi no existe, con pluralidad
de agentes, anulando así atalquier capacidad de resistencia de la víctima; el agente si bien es
de rZsponsabilidad restringidá, gozaba a plenítud de sus facultades mentales teniendo estudios
de eíucación secttndaria lncoipleta y a la vez careciendo de antecedentes penales; que todos
estos hecho.c indicadores constihtyen los antecedentes del injusto y culpabilidad
para estab.lecer
la pena a imponer al agente dentro del principio de proporcionalidad; siendo del caso modificar
la'misma; dLclararon iaber nulidad en la sentencia recurrida, en cilanto impone 4 años de p-ena
privativi de libertad, refurmándola en este extremo impysiergy-9 _alos de pena Privativq 4e lj-
'bertad" (Ejecutoria Suprema del22109/2000, R' N. N" 350-2000, Lima. En: URQTIIZO OLA-E-
6IIEA, ¡. úsesor) / gÁ5TILLO ALVA, J. @irector) / SALAZAR SÁNCHEZ, N. (Coordinador)
(2005). Jurisprudencia p enal. Jurista Editores. Lima, p. 2'1 0)'

12. proporcionalidail de la determinación juilicial de la pena:


"Para los efectos de impo-
ner la pena ál acusado, debe tenerse en cuenta la natwaleza de la acción, la extmsión del daño
stu condiciones personales, así como lasformas y las circunsfancias de la comisión del
"o*oáo,
evento áelictivo conformá a lo previsto por el artículo cuarenta y seis del Código Penal" @ieev
toria Suprema del 14/03/2001, Exp. N" 4922-2000, Lima)'

13. Consideración ile elementos materiales conctetos en la determinacióniuilicial de ln


,Estando a personalgs de los procesados, es de s_os.tener que estos sonjó-
pena:
'venes
las condiciones
con una gran inmadurez emácional, lo cual los llevó a cometer el delito sin medir las gra-
ves y reales colnsearcncias del mismo, las que deben afrontar: Cuando sucedieron los hechos
el
primero de los mencionados contaba con 20 años de edad, mientras los dos últimos con 19, siendo
'por
tanto de aplicación el artículo 22 del Código Penal, y teniendo en cuenta lo dispuesto por el

L99
DE LAS PENAS

oticttlo 46 del ruferido cuerpo de lqtes, asi como la aceptación que hacen los procesados de sus
respectivas participaciones en los hechos, acogündose de estaforma al beneftcio de lo confesión
sincera prcvista en el artíanlo I 36 del Código de Procedi¡nientos Penales " (Ejecutoria Suprema
del 1610612004, R N. No 527-2004,Huáuuco. En: CASTILLO AM." J. (2006). Jurisprudencio
penal. Sentencias de la Corte $ryrema de Justicia de la República. Tomo 1. Grijley. Limap.429).

14. Et¿mentos normativos de caníct¿¡ sus;tantivo qae se tornan en consideracün en la


intposicün de pena: "P*a los efectos de la imposición de la pena debe tenerse et cuenta las
condiciones personales, así como la forma y circunstancias de la comisión del evento delicti-
w, el ¡nqco legal estableci.do en el tipo penal que se le imputa, teniendo en cuenta además lás
atenuantes que concwran en el proceso sobre todo el principio de proporcionalidad de la peno
ptzvista e¡t el artículo ocÍaw del Título P¡eliminar del Código sustantivo, en la que se debe va-
lorar los efectos del daño causado y el bien jurídico protegido. En ese sentido, la pma impuesta
al procesado no se condice con la ¡ealidad, habida caenta que el procesado tiene quinto año de
eárcacün primaria, es comerciante, no se ha utilizado armas al mom.ento de la comisión del de-
lito; además, el procesado ha aceptado la comisión de los hechos; por lo tanto, estos elementos
rcsultot ser suficizntes para atemto la pena impuesta" @jecutoria Supresa del26/05/2004, R* N-
N" 271-20M, Lima En: CASTILLO ALVA J. (2006). Jurisprudencia penal. Sentencias de la
Corte Suprema deJusticia de la Rqública Tomo L Grijley. Lima p. 290).

15. Praupuaus de la qlieacün dcl ertícalo 46 CP.: "Para efectos de imponer la pena,
de actterdo a lo establecido, por el artíanlo 46 del Código Penal deben tenerse en cuenta, entre
ottos aspectos, las condiciones personales del agente, las ctmles esnn referi"das no solo afacto-
res sociológicos sino también a cbantstancias que hayan afeaado su percepción de los hechos
sin que estos constituyan causas de inimp*abilidad" (Ejecutoria Suprema del 21108/2000, R N.
N" 215+2000, I¿ Liberta¿ Eu: URQUZO OLAECIIEAe J. (Asesor) / CASTILLO ALVA, J.
@irutor) / SALAZAR SANCHM, N. (Coordinador) (2005). Jurisprudencia penal. Judsta Edi-
tores. Lima, p.262).

16. Elq¡enus no¡múivos de co¡áder sustantivo y el.emc.ntos mafe¡ioles de carácícr per-


sonal que sc ,oman en cuenta en la daerminacün judicial de la pena: "Que para los efectos
de la medición de pena se tiene en cuenta la plwalidod de delitos a mcmo armada, la pluralidad
de agoúes que participaron en su ejecució4 la actzoción concertada de todos los ejeczlores, el
onplio dapliegue de re:curcos logísticos para su ejecacióny terminoción, el monto de lo afecta-
do y los bienes vulnerados con la comisión de los delitos, así conzo las caalidades personales de
los agentes, los mismos que registrot arnplios pronfitari.os; que es de puntualizar que se ha im-
puesto a los acusados 25 úos de p*ta privativa de libenad, aun cuando en virfid del tipo penal
fuvocado, esta debió s* cadena peryetue, emperp como el recurso solo proviene de los prcpios
impufados no corrcsponde modficarlo en sa perjuicio; qte es de acotar que como los hechos
comdidos daotan la corfiguración de tn plot de ejecución y roles prccisos en su concreción, lo
sucedido q, sa per?etración, rcspecto, de la conducta de uno de los coautores y, en su caso, cóm-
plices, le es imputable a todos; que por lo demás, respecto de la muerte del agraviado, no aiste
evidencia algma que permiÍa sostener que quienes dispararon lo hicieron fitera del plan común;
que, por otrc lodo no ¡esulta de aplicación el artbulo 136 del Código de Procedimientos Penales,
en tanto no se aúnitieron todos los hechos y no se detalló todas las circunstancias de pl^anftca-
cióa ejearcióny disposición de los bienes robados " @jecutoria Suprema del lZl0820f5, R N.
N" 1932-2005,Lima. Ea SAIIMARIÍNCASTRO,C, (206).Jw¡sirudenc¡ayprcedentepenat
vinculante- Seleccün de ejecttorias de Ia Corte Suprema. Palestra. Lima p. 299).

17. Elementos rur¡mafivos de ca¡ádc¡ stllttültivo y elcmenlos materiales de catíao per-


sonal qae se toman en caeilto en la daerminacün judicial de la pena: "Para los efectos de la
imposición de la pena debe tenerse en cuenta la naturalqa de la acción, los medios empleados,

200
APLICACIÓN DE LAPENA

la extensión de! daño causado, la pluralidad de agentes, sus condiciones personales, así coma
asimismo, se tiene que tener en
la forma y circunstancias de la comisión del evenlo criminoso;
cienta las circanslancias afenuantes de orden sustantivo, relativas al estado de ebriedad, y las
de orden procesal dado que el citado acusado se sincera y acePta relativamente su participación
en el eueito delictivo; declararon haber nulidad en la senlencia recun'ida, en el extremo que im'
pone 12 años de pena privativa de liberlad, refotmándola impusieron I0 años de pe19 ryjyli;
'va
de libertad" 1E¡ecutoria Suprema del26l03/200i, R. N. N'375-2001, Lima. En: URQIJTZO
OLAECHEA, J. (Asesor)/CASTILLOALVA, J. @irector)/ SALAZAR SANCHEZ,N. (Coor-
dinador) (2005). Jurispr'udencia penal. Jurista Editores. Lima, p-278)'

18.Elementos noymafivos de carácter suslantit)o y elemenlos maleriales de carácler per-


se toman en caenta en la determinación judicial de la pena: Que, las exigencias que
"
sonal que
plantea la determinación de la pena no se agotan en el principio de culpabilidad, ya que no solo
2s pr""iso que se pueda culpar al auror del hecho que es objeto de represión penal, s-ino que ade'
*ás, la gráredaá de esla debe ser proporcional a la del delito cometido; que Por lo tanÍo para
los e/eclos de la graduación de la pena se debe tener en cuenta la forma y circunstancias con que
h eícausada pelpetro el ilícito gue se le atribuye, conforme a lo dispuesto por el artículo 46 del
Código Penal; declararon haber nulidad en la sentencia recurrida, en el extremo que impone 4
añoshe pena privativa de libertad, reformándola inzpusieron 1 ary de-pel2privativa de libertad"
(Ejecutária Suprema del05tO4/2001, R. N. N" 68-2001, Lry1 ELYEgqlzO OLA-ECHEA, J.
iÁ"ror) / CA§TILLo ALVA, J. (Director) / SALAZAR SANCHEZ, N. (Coordinador) (2005).
Jurisprudeneia penal. Jurista Editores. Lima, p- 287).

19. Determinaciin jadicial de la pena enfunción de los elementos materialcs


que inciden
en la eomisión ilel hecho delictivo y en el desarrollo del proceso penal: "Que en efecto se en-
cuentra acreditada la comkión det detito de violación suual por parte del procesado; así como
la responsabilidad del mismo; sin embargo, es del caso sefialar que no se puede considerar como
sincera el hecho de que el encausado a nivel policial haya.ac_ep.tado los hechos, para
"on¡oión
poiterionnente en su declaración instructiva señalar que no-come-tió el ilicito, que lo que depu-
'so
a nivel policial no es cíerto en razón que la Policía lo golpeó, luego en eljuicio oral señalar
que no reáuerda nada, que en ese momento no sabía lo que hacía y qu_e se encontraba arrepen'
i¡do d" los hechos; porlo qu" es del caso modificar la impuesta por el Colegiado en atención a
lo preceptuado por'el artíiulo 46 det Código susrantivo vígente; declararon haber nulidad en la
,"it"n"io rectirida, en el extremo que impone I0 años de pena privativa de libertad, refonnán-
dola impusieron 15 años de pena privativa de tibertad" @jecutoria Suplggq del 13/4/2001, R N'
N" 26-)000, PUNO. EN TNQUZO OLAECHEA, J. (ASCSOT) / CASTILLO AIVA, J. (DiTEC'
tor) / SALAZAR SÁNC¡iEZ, N. (Coordinador) (2005). Jurisprudenciapenal. Jurista Editores.
Lima,'p.289).
20. Nafuraleza jurídica y momento de la determinación jurlicial de Ia pena:
"La determi-
judicial de la pena viene a ser un procedimiento técnico y valorativo que ha de permitir la
nación
cualitatiia, cuantitativay, aveces, ejecutiva de la sanción penal (.'.). Dicha actividad
"or"áió,
se realiza atfinal del proceso, es decir, una vez que se han aetuado y contradicho las pruebas;
sobre estefitidamento el juez considera el hecho acusado como típico antiiurídicoy culpable. En
base a criteriots eljuez se abocará, tal como explica la doctrina, primero, a construir
esios dos
el ámbito abstracto de la pena -identificación de la pena basica-, sobre el que tendrá esfera de
movilidad; y segundo, a examinar la posibitidad de una mqyor concreción en Ia pena abstracta
entrará en consideración laverificación de
-individuaíbai¡¿n d, la pena "orcr"ia-. Finalmente
la presencía de las 'cit ánstuncias ' que concurren en el caso concreto " (§ 2/8 del Acuerdo Ple-
náio N" 8-2008/CJ-116, eu ei V Pleno Jurisdiccional de las Salas Penaies Permanente y Transi-
torias, publicado el 08/0 1 /20 I 0).

241
DE LAS PENA§

21.Elementos constifutivos de la determinación judicial de ln pena: "Los circunstancias


del delilo son elementos accidentales nominados o innominados dentro de la estructura del de'
lito que influyen en la determinación de la pena. Su carácter accidental implica entonces que-no
ryénini son co-corutitutivas) del ii¡usto ni de l.a resporsabilidad del sujeto. Por eso hay
"o*tit
que diferenciarlas de aquellas que han pasado a formar.pgrte del injusto del respectit'o delito
Zo*o-", el asesinato, y-en general de la mayoría de los delrtos, ya que unllipo legal, como es la
descripción de un ámbito únacional, ,"qrier" ser circuwtanciado (..-). En virtud a ello es que
," ,"ioto que solo se pueden considerar-las circurutancias (agravantes o atenuantes) a efectos
de la ¡nd¡i¡dualizació) de lapena, cttando no sean especficamente constitutivas del hecho puni'
ble o modificatoias de lo responsabilidad.

Entre las clases de circunstancias, encontramos: a) Las 'circuwtancicts comunes o gené'


ricas', que son aquellas que operan en el proceso de determinación de la peng de-gtalquie-r
delito ;omo o él áe lai previstas e) el artículo 46 y el artículo 46-A del CP-, con la
salvedad de que "oro
solo se puede) considerar dichas agravantes a. efectos de la individualiza'
ción de la peia, cuando'no sean específicamente constitutivas del hecho punible o modifica-
torias de la reiponsabitidad, es aeZ¡r Sue a veces por la propia estructura del tiPo leggl ry-
se pueden apliáar. Con ello se respeta [a prohibición del principio de la doble
valoración del
injusro y dil reproche penal. En il caso Lspecífico del artículo 46-A del CP, su aplicación es
áclusiíamente para áelitos donde no se requiera una cualidad especial en el sujefo activo
autoridad, funcionario o servidor
-míembro de.lás Fuerzas Armadas, Poticla Nacional,
público-; b) Las 'circunstancias especiales o específicas'que son aq.uellas que están señala-
para ui delito determinado o i, grrpo de delitos solamente. Así por eiemplo, las pleut1-
'das

ns Ln el artículo l89 del CP, que opiroi únicornente con el delito de robo; en el artículo 186
que operan solamente con el del¡tá de hurto; en el artículo 297 que oPeran solamente con el
AeUtá de tráfico itícito de drogas; y el 'delito masa'-regul"d9 Í! el último inciso del primer
pánafo del"artículo 49 del CF-, que opera únicamente con el delito continuado; y c) Las cir-
'cunsiancias
denominadas 'elementos típicos accidentales', son aquellas que concu/Ten con
una conducta típica. Esta (la circunstancia) se anexa a una conducta típica y forma un tipo
penal deriwdo, prototipo es el parricidio.
Las circunstancias tienen, pues, por objeto una mayor precisión del injusto, es deci¡i es-
tán dirigidas a una mejor consiáeración graduacional de.las valoraciones que lo componen e,
iguatmínte, están en rálación al sujeto reiponsable, se trata de una mejor graduación de su res-
jonsabilidad, sobre la base de determinar las circunstancias que han influido en su eonciencia y
en sus eslados motivacionales. Lafunción de las circunstancias es determinar el quantum de la
pena, medida, ya sea Para aumentarla o disminuirla. Por eso mismo, aque-
-llas es decir, afectan su
que por sí mismas cowtituyen ya un delito (un injusto) o son cofundantes del injusto, no pue-
denierienidas en cuenta, yo qu" han servido parafiiar el marco penal y, por 19ryto-,-l2P:!:í!!
nuevamente ser consideradas-para su medidi" (§ 2/9 del Acuerdo Plenario N' 8-2008/CJ-1 16,
en el V Pleno Jurisdiccionai de las Salas Penales Permaneute y Transitoria, publicado el
o8/01/2ol o).

§-

zoz
APLICACION DE LA PENA

Cireu¡asÉameia agravamÉe por condicién del


suieto activ@Gr)

Constituye circunstancia agravante de Ia responsabilidad penal si el sujeto activo se


aprovecha de su condiciém de nniernbro de las FuerzasArmadas, Policía Nacional,
autoridad, funcionario o servidor público, para cometer un hecho punible o uti-
liza para ello armas proporcionadas por el Estado o cuyo uso le sea autorizado
por su condición de funcior¡ario público.
En estos casos el Juez aurner¡ta Ia pema hasta la mitad por encima del máximo
Iegal fijado para el delito cormetido, no pudiendo esta exceder de treinta y cinco
años de pena privativa de libentad.
n-a rnisrna pena se aptricará atr agerete que fraya desernpeñado los cargos señala-
dos er¡ e! primrer párrafo y apnovecha los co¡loci¡mier¡tos adquiridos en el ejerci-
cio de su función para cormeter el hecho pureible.
Constituye circunstancia agnavamte, cuando el sujeto activo, desde un estableci-
r¡riento penitenciario donde se encuentre privado de s¡¡ libertad, cornete en ca[-
dad de autor o partícipe el delito de tráfico iUcito de drogas, lavado de activos,
trata de persoras, terrorisrno, extorsión o secuesfro. En tal caso, el Juez podrá
auurentar la pena hasta en un tereio por encima del noáximo legal fijado para el
delito cometido, no pudiendo exceder de treinta y cinco años de pena privativa
de libertad.
No será aplicable lo dispuesto en el presente artículo cuando la circunstancia
agravante esté prevista al samcionar el üpo penal o cuando esta sea elemento
constitutivo del hecho punible.
TEXTO ORIGINA¡.:
Artículo 4GA@.- Cor»fiuye circunslancia agravante de la responsabilidadpenal si el
sujeto activo se aprovecha de su condición de miembro de las Fuerzas Armadas, Policía
Nacional, autoridad, funcionario o ser-vi.dor público, para cometer un hecho punible o
utiliza para ello armas proporcionadas por el Estado o cuyo uso le sea autorizado por
su condición de funcionario pública.
En eslos casos eJ Juez podrá aummfar lo pena hasta en un tercio por encima del maxi-

mo legalfijado para el delito cometido, no pudiendo esta exceder del m&imo de pena
privativa de libertad temporal establecida en el Artículo 29 de este Código.
No será aplicable lo dispuesÍo en el presente artículo cuando la circunstancia agravan-
te eslé prevista al sancionar el tipo penal o. cuando esta sea elemento constitutivo del
hecho punible.

(2i) Artículovigenteconformealamodificaciónrealizadaporel articulo2delakyN"30054de130l06D013


(22) Artículo vigente conforme a la incorporación realizada por el artículo 2 de la Ley N'26758 del 14/03/199'7
DE LAS PENAS

MODIFTGAGIONES AL TEXTO ORIGINAL:

22t07t2007.
Artículo 46-A.- Constituye circtmstancia agravante de la responsabilidad pmal si el su-
jeto activose aprovecha de su condición de miembro de las Fuetzas Atmadas, Policía
Nacional, o autoridad, funcionario o servidor públieo, para cometer un hecho punible
o utilizapara ello armas pruporcionados por el Estado o cltyo uso le sea autorizado por
su condición de funcionuio público.
En estos casos el Juez podrá attmentar la pena hasla en un Íercio por encima del m&i-
mo legalfijado para el delito cometido, no pudiendo esta qceder de treintay cinco años
de pena privativa de libertad.
Lamismapena se aplicará al agente que haya desetnpeñado los cargos señalados en el
primer párrafo y aprovecha los conocimientos adquiridos en el ejercicio de su función
para cometer el hecho punible.
Constituye circanstancia agravante, anando el sujeto activo desde un establecimiento
penitenciario donde se encuentre privado de su libertad, comete m calidad de autor o
putícipe el delito de tráfico ilícito de drogas, lavado de activos, trata de personas, te-
rrorismo, extorsión o sec.rcstTo. En tal caso, el Juez podrá aumentar la pena hasta en un
tercio por encima del máximo tegalfijado para el delito cometido, no pudiendo exceder
de treintay cinco años de pera privativa de libertad.
No será aplicable lo dispuesto m el presente artíctlo, caando la circunstancia agra-
vante esté prevista al sancionar el tipo penal o cuando esta sea elemento constitutivo
del hecho punible.

(Yer futo vigente.)

NORT9AS GONCORDAhITES
CEP: ars. 2, 19

.,T.!RISPR[.¡DENGIA

ffiffi Valoracién de las circunstancias agravantes especíñcas que concurren simultánea-


mente / Inaplicación del artículo 4GA por falta de aprovechamiento del estatus
de policÍa / Valoración del articulo 46-A en la determinacién judicial de la pena /
Agravante especifica y prineipio de igualdad ante Ia ley /Agravante genérica re-
lacionada con la calidad de sujeto activo /Agravante genérica basada en Ia cali-
dad de sujeto activo.

1. Valoración de lns ci¡cunstancias agra'antes espec!ficas que concurren simulilineamenu:


"8) Es mtty común en la casuistica judicial de nuestro pais la presencia simultánea y plural, en un
caso penal, de dos o mas circanstancias agravantes específicas de distinto nivel o grado; y, por
tanti, con diferente penalidad conminada. Ello ocarre con frecaencia en la comisión de delilos

204
APLICACIÓN DE LAPENA

de cíería complejidad conto el robo, sobrc todo si tal ilíciroÍue realizado en casa habitada (agra-
vante de primer grado), causando iesiones leves a ia víctima (agravante de segtmdo grado) y por
integrantes de una band.a (agravanle de tercer gr"ado). 9) Esta presencio múltiple de circunstan-
cias agr-avanfes confg,ra lo que la doctrina denomina concurrencio de circunstancias. Según Ia
docfi-inay la jurisprudencia nacionai, la determinación de la pena concreta, en tales supuestos,
demandaunavisualización analíticapero integrada, a iavsz que coherenfe, de la calidady efca'
cía de las circunslancias concutentes. Lo caal implica, como regla general, que el Juez no Pue-
de dejar de apreciaryvalorar cada circunstancia concurrente (Cfr. Acuerdo Plenarío N'l-2008/
CJ-116 det l8 dejulio de 2008, Fundamento Jurídico 9). I0) Por tanto, todas las circunstancias
presentes en el caso sub júdice deberán ser evaluadas, atendiendo a su condición, naturaleza y
efectos, para poder configurar la pena concreta. Esto signifca, por ejemplo, que a mayor núme-
io de ciicunstancias agr"avanles conclo'rentes la posibilidad de alcanzar el extremo máximo de la
pena básica será también mayor Sin embargo, la efcacia de las circunsfancias agravanles con-
-currentes
quedará siempre limitada por la imposíbilidad de realizar una doble valoración sobre
un mismo'indicador o-factor de agravación. Esto es, garantías procesales como ei ne bis in idem
exigen, para tales casos, gue el juez oplitJue un tesl de compatibiliriad sobt'e todas las circunstan-
cias agravantes que concurren. Es decir que examine que cada circunstancía concurrenle eslere-
-ferida
siempre a unfaclor o indicador dtferente. ll) Ahora bietz, si las cit-cunstancias agravantes
luego de ser examinadas por eljuez resultan compatibles entre sí, el órgano jurisdiccional deberá,
co*o ya se ha mencionado, de valorarlas en conjunto y extraer de ellas los efectos correspondien-
tes que abonen a la construcción y definición de la pena concreta. Por el contrario, cuando las
circunsfancias agravantes concurrentes aluden a un mismofactol ellas son incompatibles y deben
excluirse mfunción de su especialidad. Es decif la circunstancia agravante especial excluirá a
la genérica. Un ejemplo de ello, en base a las circunstancias agravantes específcas del artículo
I 8b, sería el caso de la pluralidad de agentes (primer párrafo inciso 4) que quedará excluida por
la calidad de integrantes de una organización criminal que aquellos tengan (tercer pánafo). Solo
esla última deberá ser tomada en cuenta por el juez para decidir sobre la pena concreta. I 2) El
problema
'cfficas
a dilucidar está en relación con la Concarrencia de Circanstancias Agravontes Espe-
de distinto grado o nivel. Este conficto se presenta cuando en la.realización de un deli'
tó concarren simultáneamente cirannstancias agravantes que, como en el eiemplo anteriormente
planteado, no corresponden a un mismo nivel o grado sino a diferentes grados y, por tanto, es-
'tán
vinculadas a distintas escalas de pena conminada. El síguiente ejemplo grafica tal situación:
X ha cometido un delito de robo en casa habitada (art. I 89, inc. I , primer pánafo, pena privativa
de libertad entre doce y veinte años), apoderándose de un bien de valor científico (art. I 89, 4, se-
gundo pánafo, pena privativa de libertad entre veinte y treinta años), y _causando lesiones graves
ál propietario áel inmueble (art. 189, tercer pánafo). En estos gasos la circunstancia de mayor
giadi absorberá el potencial y eficacia clgravante de las de grado inferior. Por consiguiente, ella
áperará como pena basico apartir de lo cual el juu, determinará la pena concreta a imponer. Por
nnto, et e¡empto utilizado permite reconocer y concluir señalando que ante tal concurrencia de
circunstaicias agravantes eljuez deberá decidir la pena concreta en base a lo escala punitiva del
agravante esp"cífico de mayor grado o nivel (producción de lesiones graves), por lo que la pena
ii*porq al condenado será la de cadena perpeleza" §umeral 12 del § 3 de los Fundamentos
Jurídicos de} Acuerdo Plenario N" 2-2010/CJ-11 6)'

2. Inapticación del artículo 46A por falta de aprovechamienlo del estatus de policía: "Es
de precisai gue no es de aplicación el ar7ícalo 46-A del Código Penal, toda vq que esa agravan-
te áspecífici requiere que el sujeto activo -policía en actividad- Para cometer el delito aproveche
de si cándiciói de tot o utilice para elio armas proporcionadas por el Estado o cttyo uso le sea
autorizado por su condición defuncionario públíco; es decir, en la ejecución de secuestro extor-
sivo no valió e! prevalimenta de cargo" (Ejecutoria Suprema delAil05/20M, R' N. N" 488-2A04,

2$5
DE LAS PENAS

Lima En: CASTILLO ALVA, J. (2006). Jurisprudencio penal. Sentencias de la Corte Suprema
de Justicia de la República. Tomo lil. Grijley. Lima, p. 61).
3. Valoración del anículo 46-A en b determinación jadicial de la pena: "La pena debe en-
marcarse dentro de los principios de lesividad y proporcionalidad recogidos en los artícalos anar-
to y octavo del Tínlo Preliminar del CP; siguiendo los lineamientos que establecen los artianlos
cuarenticinco y anarentiséis del Código acotado y atendiendo a un análisis crítico-jurídico de la
prteba ryortada en razón del grado de irresponsabilidad del justiciable. El qtíatlo caarcntbéb-A,
mantiqte la circunstancio agravanle, por la condición de miembro de la Policía Nacional, pues
como iwtitución tutelar del orden, impone deberes especiales que obliganfrente a la socieilad"
@jecutoria Suprema del1810412000; Exp. No 430-99, Huár¡uco. En: CHOCANO RODRIGUEZ,
R & VALL-ADOLID, V. (2002). Jurisprudencía penal. .I.P.CP Lima, p. 101).
4. Agrivante especifrca y principio de igualdad ante ln ley: "La calidad de miembro de la
Policía Nacional constintye circunstancia agravante; gue dicha ciranstancia, en modo alguno
viola el principio de igualdad ante la ley garantizada en la Constitución, la calidad de miembro de
la institución tutelar del orden impone deberes especiales que obliganftente a la sociedad y qre
no debe confi.mdirse con una condición discriminatoria que se recusa " (Exp. N" 33 19-95/Lamba-
yeque. En: CARO CORIA, D. (2002). Código PenaL Gaceta Jurídica. Lima, p. 204).

5. Agravante genérica relacionada con Ia calidad de sujeto activo: "Es de apreciarse que
al momento defijar h pena ctenta la gravedad de los hechos instntidos, el accionar del senten-
ciado durante lo comisión del ilícito, quien dirigia el mismo,y el hecho de que actuara aprove-
chándose'de su condición de miembro de la Policía Nacional (art.46-A del Código Penal), por lo
que se debe incremento la pena impuesta" (R. N. N' 4598-99 del 10/03/2000, Lima. En: CARO
CORIA D. (2002). Código PmaL Gaceta Jurídica. Lima, p. 205).
6. Agravanle genérica basada en la calidad de sujeto activo: "El artícalo 4GA CP regula
una circaratancia agravante genérica lor la condición del sujeto activo -funcionario público-.
El tato legal de dicha normafue introducido por la Ley número 26758, del l4 de matzo de 1997,
modificado por el Decreto Legislativo número 982, del 22 julio de 2007. El referido articalo 46A
CP posibiliia al Jua incrementar la pena hasla un tercio por encima del máximo legalfijado para
el delito cometido-segundo párafo del artic'ulo mencionado-. Asimismo,fija un límite, al preci-
sar que esta no puede qceder del máximo de pena privativa de libertad temporal establecida en
el artículo 29 CP-35 años-.

Ianormapenal, que es de naturaleza abstracta-concreta,fija criterios adicionales propios y


legitimadores del incremento de una mayor culpabilidad por el hecho =con la consiguiente agra-
vación de la peno-. Así la ostentación de una determinada condición profesional, incrementará la
culpabilidad, caando *iste una relación intertn (innere Beziehung) entre la profesión o posición
del sujetoy elpropio hecho delictivo. Empero, no existe un principiojurídico general según el cual
los integrantes de determinados grupos profesionales tengan un deber intewificado de compor-
tarse de conformidad con Ia norma (...). Acorde con dicho criterio nuestra norma penal -articulo
4GA CP-, se sujetará a dichas exigeneias: subjetivo y objetivo. Se incrementaro la pena, solo si
el sujeto activo se aprovecha de su condición de miembro de las Fuerzas Armadas, Polícía Na-
cional, autoridad, funcionario o servidor público, para cometer un hecho punible, o utiliza para
ello armas proporcionadas por el Eslado o c'uyo uso le sea autorizado por su condición defuncio-
nario p)blico o cuondo el sujeto haya desempeñado cargos -haber sido autoridad, funcionario
o suvidor público- y se aprovecha de los conocimientos adguiridos en el ejercicio de surtmción
para cometer el hecho punible. Y caando el sujeto activo, desde un establecimiento penitencia.rio
-se entiende privado ya de su libertad-, comete en calidad de autor o partícipe el delíto de trá-
fico ilicito de drogas, lavado de activos, trata de personas, terrorismo, extorsión o secuestrc (de

206
APLICACION DE LA PE].iA

conformidad al segwtdoy tercer pánafo de la modtficaloria intt'oducidapor el Decreto Legislativo


número 982). Aunque con los criteriosfijados, se tendrá que Íener especiales consideraciones con
la última refermcio (...) la circunstancia prevista en el artículo 46-A CP viene a ser una agravante
genérica del delito por la con¿iición del sujeto actit o -funcionario públicct-- y, coma tal, se trata de
un elemento accidental dentro de la estt'ucturo del delito, que infuye en la determinación judicial
de la pena -pena concrefa-, mas no en la pena abstracta. Su carácfer accidental implica gue no
constituye el injusto ni la responsabilidad del sujeto. Por e.so, hay que diferenciarla de aquellas
circuwfancias que han pasado aformar parte del iniusto del respeclivo delito.
Sin riuda, el articulo 46-A CP prevé un incremento punitivo que mira las especiales calídades
del sujeto activo de la conducta típica 1t antijurídica, a quien se ha investido de especiales debe-
res de lealtad para con la organización sociol, lo cual implica un ma,vor desvalor de acción, que
se traduce, al mismo tiempo, en un más eletado desvalor de resultado. Empero, tal incremenfo
punitivo solo se expresa al ntomenlo de la delerminación cie la pena por el Juez, específicamente
c¡tando correspondeverificar la presencia de circunstencias que concurren al caso concrefo. De
modo que el incremento de pena qtte implica dicha agravanfe no puede ser adicionada para efec-
tos de delerminar el plazo de prescripción de la acción penal Por tanto, el único momenÍo donde
puede estar justificado su análisis e injerencio es al deferminar judicíalmente la pena" (§ 1/6 y
§ 3/12 del Acuerdo Plenario N" 8-2008/CJ-1 I 6, en el V Pleno Jurisdiccional de las Saias Penales
Permanente y Transitorias, pubiicado el 08/01/2010).

§_
Reineide¡rciarB)
EI que, después de haber cumpüdo en todo o en parte una pena, incurre en nuevo
delito doloso en un lapso que no excede de cinco años tiene la conüción de rein-
cidente. Tiene igual condición quien después de haber sido condenado por falta
dolosa, incurre en nueva falta o delito doloso en un lapso no mayor de tres años.
La reincidencia constituye circunstancia agravante cualificada, en cuyo caso el
juez aumenta la pena hasta en una mitad por encima del má¡rimo legal fijado
para el tipo penal.
El plazo fijado para la reincidencia no es aplicable a los delitos previstos en los
artículos 107, 108, 108-A, 108-8, 108-C, 108-D, 121-A,121-B,152,153,1'53-4,
1.73,173-A, tr 86, 189, 195,200,297 , 317 -A,3\9,320,321,325,326,327 ,328,329,
330,331, 332 y 346 del Código Penal, el cual se computa sin limite de tiempo. En
estos casos, el juez aumenta la pena en no ulenos de dos tercios por encima del
máximo legal fijado para el tipo penal, sin que sean aplicables los beneficios pe-
nitenciarios de semilibertad y liberación condicional. Si al agente se le indultó o
conmutó la pena e incurre en la comisión de nuevo delito doloso, el juez aumenta
la pena hasta en una mitad por encima del máxirno legal fijado para el tipo penal.

(23) Articulo vigente conforme a la modificación realizada por la única disposición complementaria modifi-
catoria del Decreto Legislativo N' 1 I 81 del21 107 i2015 .
DE LAS PENAS

En los supuestos de reincidencia no se computan los antecedentes penales can-


celados o que debieren ser cancelados, salvo en los delitos señalados en el tercer
párrafo del presente artículo.
TEXTO ORIGINAL:
Artículo 46Baq.- El que, despues de haber cumplido en todo o en parte una condena
privativa de libertad, incarre en nuevo delito doloso, tendrá la condición de reinciden-
te. Constituye circttnstancia agravante la reincidencia. El jua podrá aumenfar la pma
hasta en un tercio por encima del máximo legalfijado para el tipo penal. A los efectos
de esta circunstancia no se comrytarán los antecedentes penales cancelados.

MODIFICAGIONES AL TEXTO OR¡GINAL:

Artícalo 46-8.- El que, después de haber camplido en todo o en parte una condena pri-
vativa de libertad, incurre en nuevo delito doloso en un lapso que no qcede de cinco
años tiene la condición de reincidente. Igtal andición tiene quien haya sido condenado
por la comisión defahas dolosas.
Constituye circanstancia agravante la reincidencia. El juez puede aumentar la pena has-
ta en un tercio por encima del mfu.imo legalfi.jado para el tipo penal.
Si al agente se le indultó o conmutó la pena e incurre en la comisión de nuevo delito
doloso, el juez puede oumentar la pena hasta en una mitad por mcima del m&imo le-
galfijado para el tipo penal. En esta circanstancia, no se computarán los antecedentes
pernles cancelados.

Articulo 4GB.- El que, despues de haber camplido en todo o en parte una condma pri-
vativa de libertad, inct¿rre en nuevo delito doloso en un lapso que no qcede de cinco
años tiene la condición de reincidente. Igual condición time quien haya sido condenado
por la comisión defaltas dolosas.
Corutituye circttnstancia agrovante la reincídencia. El juez aumenta la pena hasta en
una mitad por encima del mfuimo legalfijado para el tipo penal. Si la reincidencia se
prcduce por las modalidades agravadas de los delitos prcvistos en los artículos ],08,
r21, 121-A, 121-8, 129, 1s2, 1s3, 173, 173-A, 186, 189, 200, 297, 319, i20, 321, det
325 al 332 y 346 del Código Penal, el juez anmenta la pena en no menos de dos tercios
por encima del mb,imo legal fijado para el tipo penal hasta cadena perpetua, sin que
sean aplicables los beneficios penitenciarios de semilibertad y liberación condicional.
Si al agmife se le indultó o conmutó la pena e incurre en la comisión de nuevo delito do-
loso, eljuu aumenta lapenahastaen unamitadpor encimadelm&imo legalfijado para
el tipo penal. En esta circuwtancia, no se computan los qüecedentes penales cancelados-

(24) Artículo conforme a la incorporación realizada por el artículo 2 de la ky N' 28726 del09105/2006.

208
APL}CACIÓN DE LA PENA

ts Tercera noodificacién: artículo I de la Ley N" 29604 del22110120§.

Artículo 46-8.- Et que, después de haber cumplido en todo o en Parte una condena pri-
vatiya de libertad, incurre en nuevo delito cioloso en wt lapso que no excede de cinco
años tiene lo condición de reincidente. Igual condición tiene quien haya sido condenado
por la comisión de faltas dolosas.
Constituye circunstancia agravante la reincidencia. El juez aumenta la pena hasla en
una miÍad por encima del máximo legalfijado para el tipo penal. Si la reincidencia se
ptodttce por los delitos previstos en los articulos 108, 121-A, 121-8, 152, 153, 153'A,
173, 17j-A,186, 189,200,297,319,320,
j21,325,326,327,328,329' j30, j31,332v
346 del Código Penal, el iuez aumenÍa la pena en no menos de dos tercios por encima
del máximo legat fijado para el tipo penal hasta cadena petpetua, sin que sean aplica-
bles los beneficios penitenciarios de semilibertad y liberación condicional.
Si al agente se le indultó o conmutó la pena e ütcurre en la comisión de nuevo tielito
Coloso, el jtrez attmenta la pena hasla en una mitad por encima del máximo legalfijado
para el tipo penal.
En los supuestos de reincidencia no s.e compufan los antecedentes penales cancelados,
salvo en los delitos señalados en el segundo párrafo del presente articulo.

P cuarta modificacién: artículo 3 de la Ley N" 30068 del 18/07/2013.


Artículo 4GB.- El que, después de haber cumplido en todo o en Parte una condena pri'
vafiva de liberlad, incurre en nuevo delito doloso en un lapso que no ucede de cinco
años tiene la condición de reincidente. Igual condición tiene quien haya sido condenado
por la comisión de faltas dolosas.
Constituye circunstancia agravante la reincidencia. El juez aumenta la pena hasta en
una mifad por encima del mbimo legalfijado para el tipo penal. Si la reincidencia se
produceporlos delitos previstos enlos artículos 107, 108, 108-8, 121-A, 121-8, I 52, I 5i,
-153-A,173,17i-A,
186, 189,200,297,319,320, i21, i25,326,327' 328,329' i30,
3 3 1 , 3 32 y 346 det Código Penal, el iuez aumenta la pena en
no menos de dos tercios
por
-sean
encima del máximo legat fiiado para el tipo penal hasta cadena petpetua, sin que
aplicables los beneficios penitenciarios de semilibertad y liberación condicional.
Si al agente se le indultó o conmutó la pena e incurre en la comisión de nuevo delito
doloso, el juez aumenta la pena hasta en una mitad por encima del mfuimo legalfijado
para el tipo penal.
En los supuestos de reincidencia no se computan los antecedentes penales cancelados,
salvo en los delitos señalados en el segundo pánafo del presente artículo.

F' Quinta noodificación: artículo 1 de la Ley N',30076 del19/08/2013.


Artícuto 4GB.- Et que, después de haber cumplido en todo o en parte uno Pena, incarre
en nuevo delito doloso en un lapso que no excede de cinco años tierte la condición de
reincidente. Tíene igual condición quien después de haber sido condenado porfalta do-
losa, incurye en nuevafalta o delito doloso en un lapso no mayor de tres años'

za9
DE LAS PENAS

La rcincidencia constituye ciranstencia agravante atalíficada, en atyo caso el juez au-


menta la pena hasta en una mitad por encima del mbimo legalfijado para el tipo penal.
Et ptazofijado para la reincidencia no es aplicable a previstos en los artículos
los delitos
r07,108, t08-A,1A8-8,121-A, 121-8, 152,153, 1s3-A,173, 173-A, j,86, 189,195,200,
297, 317-A, 319, 320, 321, 32s, 326, 327, 328, s29, 330, 331, 332 y 346 del Código Pe-
nal, el cual se computa sin límite de tiempo. En estos casos, el juez aumenta la pena en
no menos de dos tercios por encima del máximo legalfijado para el tipo penal, sin que
sean aplicables los ben$cios penitenciarios de semilibertad y liberación condicional.
Si al agente se le indultó o conmutó la pena e incarre en la comisión de nuwo delito
doloso, el jua aurnenta la pena hasta en una mitad por encima del máximo legalfijado
para el tipo penal.
En los supuestos de reincidencia no se computan los anlecedentes penales cancelados
o que debieren ser cancelados, salvo en los delitos señalados en el tercer parrafo del
prcsente ortíanlo.

creto Legislativo N" 1181 del2710712015.


(fter t*to vigmte)

NORMAS GONGORDANTES
CP: art. VIil

JURISPRUDENCIA

@ Finalidad de la reincidencia / Funciones de la reincidencia y habitualidad / Na-


tnraleza jurldica de la reincidencia / Proceso de subsunción típica en el caso de
reincidencia / Reiocidencia y concurso ideal de deütos.

1. FinaMad de la reincidencia: "La reincidencia es, sin duda alguna, una institución mtty
polémica. Lafualidad de su inclusión responde a la necesidad de una mayor rypresión penal por
razones de prevención especial, basada en la mayor peligrosidad del sujeto. Esa calificación, como
es evüente, tiene un alto valor simbólico social. El Tribunal Constitucional, por lo demás, reco-
nociendo la jerarquío consfitucional del principio de anlpabilidad, no consideró que la agravante
de reincidencia ca incompatible con el mencionádo principio. Desde una perspectiva general se
puede califaar de reincidente a quien por la repetición de hechos delictivos rsvela Ia inclinación
a cometerlos, por lo que el plw de punición se orienta a la reforma de aquella inclinación delic-
tiva. Los requisitos para la califtcación de reincídencia, mfunción a una interpretación grarna-
fical y sistemática del artícttlo 46-8 del Código Penal, en concordancia con el úItimo pánafo del
artículo 69 del citado Códígo, en su versión establecida por la Lqt número 28730, del trece de
junio de dos mil seis, son los sigientes: (l) Haber camplido en todo o en parte una condena a
pena privaliva de libertad. No está comprendido el cumplimiento tolal o parcial de otra clase de
pena. Se trata de una sentencia condenatoria ejeantortada a pena privativa de libertad de carác-
ter efectiva- (2) Los delitos -se ucluyen lasfaltas- antecedente y posterior han de ser dolosos.
El delito posterior deb:e de cometerse luego del anmplimiento total o parcial de lo pena privativa
de libenad. ElIo presupone senterrcias fümes y con principio de ejecación efectiva. (3) No hace
falta que el delito posterior esté en el mismo Título del Código, o mejor dicho, sea de la misma

zto
APLICACIÓN DE LA PENA

naturaleza, es decir, que existe identidad o similifud del tipo o la identidad del bieniurídico vul'
neracio: no ha,t un elemento relacional entre los dos delitos. Se trata, por consiguiente, de una re'
incidencia genérica. (4) El lapso cie tiempo que debe transcwrir, luego del cumplimiento total o
parciai de la pena privativa de libertad-condición basico para calificar de reincidente a un delin'
'cuente-,
es áe cinio años. Para el entendimiento de esle último requisilo se recurre a laregla del
artículo 46-C del Código Penal, que precisa que los hechos punibles se han de PerPetrarse '(...)
en un lapso que no exceda de cinco años'. (5) Es una cirannstancia personal e incomunicable a
los coaitores o partícípes en quiena no concarra. Procesalmente debe tomarse en consideración
dos requisitos. bl primero, el juzgadoa para la califtcación de reincidente de un imputado, ha de
rcner á la vista el-boletín de condenas y, en su caso, la hoja cancelada respectiva -que establece
lafecha exacta de la excarcelación-; en defecto de uno o ambos documentos registrales, ha de
contar con copia certifcada de la senÍencia y. si correspondiere, de la resolución que dispo-ne su
excarcelaciói por la concesión de un beneficio penitenciario. El segundo, como la reincidencia
es una circunsiancia agravante cualificada, por imperio del principio acusatorio, ha de ser soli-
citada por el Fiscal ei la acusación, a menos que el Tribunal haga usc del planteamienlo de la
tesis ai amparo de io dispuestopor el arlículo 285-A del Código de Procedimienlos Penales. Por
tanto, yo puede establecerse de ofcio, sin el debate procesal respeclivo, Pln ello importaría, ade'
"
mas, un jatio sorpresivo que wtlneraría el principio de contradicción (Fundamento Juridico 12
del Acuerdo Plenario N" I -2008/CJ- I I 6).

2. Fanciones de la reincidencia y habitualidad: " Sobre la base de los anteriores fundamentos


jurídicos, y en torno a los problemas deteclados y definidos en el numeral tres de los Antecedentes
"de
este Acuerdo Plenario, se asumen los siguientes criterios de interprefación: a) Sobre la opera'
tividad paralela de las mismas circawtancias en dhposiciones legales con funciones diferentes.
ctaro que la reincidencia y la habitualidad no lavez las funciones que
Queda 9yed7 ?yplr!.,
lonespondei a una circunstancia común y a una cualificada. Solo deben apreciarse en su rol de_
circuistancias cualificadas, pues únicamente en ese caso pueden agrcvar la pena por encima del
marco de conminaiión legai de la sanción para el delito cometido, lo caalfue el sentido de su re'
incorVoración al Derechi penal nacional- b) Sobre la eficacia de las agravantes cualiftcadas para,
la determinación judiciat de la pena concreta. La condición cualificada de una agravante siempre
demanda que et juez determine la pena concreta dentro del nuevo marco conminatorio que hafi-
jado ta ley comá consecuencia punitiva para la reincidencia y la habituali.dad. Y donde tomando
"de
rqferencia la pena conminida para el delito que posibilita-la configuración de la agrdvonle
cualíficada, el niero mfuimo de la pena basica será el límitefiiado por el arlículo 46-8 para di-
cho iipo de agravante (un tercio o ina mitad por encima del máximo original) " (Numerales "a" y
"b" d;l Fundamento Jurídico 13 delAcuerdo Plenario N' 1-2008/CJ-116)'

3. Nataraleza jurídica de la reincidencia: "La reincidencia constituye una circarutancia


especírtca qr, ti hollo una persona a la que se imputa la comisión de un delito y que abre es-
pácio'para "nla'valoración de sus conductas anteriores, con miras a determinar la graduación de
'las
pinas. Por ello, se ha señalado que la reincidencia se ocapa de los problernas de las disposi-
cioies legales que habílitan mayor poder punitivo en razón de que lapersona, con anterioridad,
haya sidó conáenada o-sufrido pena por otro delito. Así la reincidencia es una situaciónfácti-
ci consistente en la comisión dé un delito en un momento en el cual el actor ha *perimentado,
prsviamente, una sanción por la comisión de uno anterior Dependiendo de la opción de política
'criminal
de cada Estado, Ia reincidencia puede considerarse exislente en caaQuiera de estas dos
sihtaciones: (1) cuando el imputado ha cumplido en su totalidad el tiempo de internamiento en
gue consiste la pena que se lé impuso, o (2) bien cuando se ha cumplido cierto pleo de la mis-
ma, el cual es delerminado por la ley anterior (...).La reincidencia consiste en una circunstancia
en la cual se constata la u,istencia cie antecedentes delictivos en la persona que está siendo iuz'.
gada, para efeclos de agravar la peno que se le pretende imponer conlo consecuencia de haber

2X1
DE LAS PENAS

cometido un detito. Se trata, pues, de urn comprobación desde lo criminología de laforma de ylda
delictiva del procesado, que-posibilita la impásición de una mayor punición a una Persorut, allml
de a la que áorresponde poila com*ión del detito, consi.derado de modo aislado" (Senteucia del
Tribunal Constitr¡cional áel 09/08/2006, Expediente N'003-2005-PmC. Fundamentos aay ail.

4. Proceso de subsuncün típica en el caso de reincidencio.' "Si se consideran los alcances


del tsto de la nonna, s" que la reincidencia consiste en una calficaeión de Ia conduc--
"o*poid"
n delictiva, adicional a ta cátt¡tcactanya prevista por el tipo penal. Esto guíere decir que ante la
presütta realización de un deiito, el juzgador evalúa, en un primer momento, si la conducta pue-
'de
subsumirse m los elementos que-.oifo"-rn el tipo perzal; si se produce dicha subsunción, la
conducta es calificada con el noÁet fixis que corresponde al delito Qtrimera califrcación). En un
segtndo *o-"itr, el juzgador evalúa nuevamente la conducla para establecer si califica como
iinciilencia, enfunción a la qistencia de antecedentes del imputado por cometer anteriormenle
el mismo delito isegunda calificación). (Jna vs que se constata la comisión del delito y su carác-
ter reincidente, sejroduce lá atribución de las sanciones: una sanción por la comisión per se del
detito y la agravición de dicha sanción cotno consecuencia de haberse identificado el carácter
reinciáentu áe la persona" (Sentencia dei Tribunal Constitucional del 9 de agosto de 2006, Expe-
diente N! 003-2005-PyfC. Fundamento 48. "Constitucionalidad del régimen legal de la cadena
perpetu4 Jurisprudencia de impacto". Año 2, N" 08/03/2007.F;r: Diálogo con la Jurisprudencia.
(2007). Gaceta Juridica. Lima pp. 51-52).

5. Reincidencit concurso ideol dc d¿liUs: "Los imputados no son confesos y aun cuando
!
son delinanentes primarios, no uiste ciranrutancia dtenuante que autorice a rebajar la pena por
debajo del mínimo legal; que por lo demas, es de acotar que uiste una phralidad de víctimas y
,roiógi"o delictiva i¡t"iodo .n el tíempo; que este concurso real homogéneo de delitos obliga
a tomirlos m caenta para medir la pena" (Ejecutoria Suprema del27 /05104, R N. N" 430'2004.,
Cusco. En: CASTILTO AIVA i. (2006). Jurisprudencia penal. Sentencias de la Cone Suprema
de Justicia de la República. Tomo L Grijley. Lima" p. 283).

§-
Habitualidafl{zsr
Si el agente comete un nuevo delito doloso, es considerado delincuente babitual,
siempre que se trate por Io menos de tres hechos punible§ que se hayan perpetra-
do en un lapso que no exceda de cinco años. El plazo fijado no es aplicable para
los delitos previstos en los artíeulos 107, 108, 108-Ae tr08-8, 108-C, 108-D, 121-
A, 121-8, 152, 1 53, 1.53-A, 173, 173-A, 186, 189, 195, 200, 297, 317-L, 319, 320,
321,322,325,326,327,328,329,330,331, 332 y 346 del Código Penal, el cual se
computa sin limite de tiempo. Asimismo, tiene condicién de delincuente habi-
tual quien comete de tres a más faltas dolosas contra la persona o el patrimonio,
de conformidad con los artículos 441 y 444, en un lapso Do mayor de tres años.

(25) Articulo vigeute conforme a la modiñcación realizada por la única disposición complementaria modiñ-
catoria del Decreto l,egislativo N' 11 81 del 2'1107 DOls.

zt2
APLICACIÓN DE LAPENA

La habitualidad en el delito constituye circunstancia cualificada agravante. EI


juez aumenta la pena hasta en un tercio por encima del máximo legal fijado para
el tipo penal, salvo en los delitos previstos en los párrafos anteriore§, en cuyo
caso se aumenta la pena en una mitad por encima del rnáximo legal fijado para
el tipo penal, sin que sean aplicables los beneficios penitenciarios de semiliber-
tad y liberación condicional.
En los supuestos de habitualidad no se computan los antecedentes cancelados o
que debieren estar cancelados, salvo en los delitos antes señalados.

TEXTO OR!G3Í{AL:
Articulo 46-C26).- Si el agente comele un nuevo delito doloso, será considerado delin'
cuente habitual, siempre que se trdte al menos de tres hechos punibles que se hayan per-
pen-ado en un lapso que no exceda de cinco años. La habitualidad en el cielito constitqte
circutxstancia ag¡-dvante. El juez podrá aumenf or la pena hasta en una mitad por encinta
del mbimo legalfijado para el tipo penal.

M@B¡ FICAC!OBUES AL TEXTO @R,IGIB{AL:


F Primera modificación: artículo I de la tr ey N" 29407 del 18/09/2009.

Artículo 46-C.- Si el agente comete un nuevo delito doloso, es consi.derado delincuente


habitual, siempre que se trate por lo menos de tres hechos punibles que se hayan perpe-
trado en un lapso que no exceda de cinco años. La habitualidad en el delito constituye
circunstancia agravante. Eljuez puede aumentar la pena hasta en una mitad por enci-
ma del máximo legatfijado para el tipo penal. En esta circunstancia, no se computarán
los antecedentes penales cancelados.

Artícuto 4GC.- Si el agente comete un nuevo delito doloso, es corciderado delincuente ha-
binql, siempre que se trate por lo menos de tres hechos punibles que se ha.vart perpetrado
en un lapso que no exceda de cínco años. El plazofijado no es aplicable para las moda-
lidades agravadas delos delinsprevistos mlos artículos 108, 121, 121-A' I2l-8, 129,
152, 153, 173, 17i-A, 186, 189, 200, 297, 319, 320, i21, del 325 al 332v 346 del Código
Penal, el anal se comPuta sin límite de tiempo.
La habinal¡dad en el delito constituye circunstancia agravonte. El juez aumenta lapena
hasta en tm tercio por encima del máximo legalfijado para el tipo pmal, salvo en las
modalidades agravadas de los delitos previstos en el párrafo anteriotl en cuyo cctso se
aurnenta la pena en una mitad por encima del máximo legal fijado para el tipo pmal
hasta la cadena petpetua, sin que sean aplicables los beneficios penitenciarios de semili'
bertad y liberación condicional. En esta circunstancia, no se comPutan los antecedenles
penales cancelados, salvo entas modalidades agravadas de los delitos antes señalados.

(26) Articulo conforme a la incorporación rcalizada por el articulo 2 de Ia Ley N" 28726 de|09lA5/2006

tt2
DE LAS PENAS

Tercera modificación: artículo 1 de la Ley No 29604 del22ll0l20l0.


Artícalo 4GC.- Si el agente comete un nuevo delito doloso, es considerado delincuente
perpe-
habituat, siempre que se trate por lo menos de tres hechos punibles que se hoyan
trado en un lipso que no qceda de cinco años. El pluofiiado no es aplicable para los
delitosprevisnrerrlosartíalos 108, l2l-a, 121-8, 152, 153, 153-A, 173, 173-A, 186'
159,200,2g7,31g, j20,
321, 325, 326,327, 328,329,330, 331, 332v 346 del código
Perrot, el ctal se comPula sin limite de tiempo-
La habinali"dad en el delito constifitye cirannstancia agraunte. El
juu aumenta la pena
hasta en un tercio por encima del mffimo legatfijado para el tipo penal, salvo en los
delitos pruvistos ei el párrofo anteriori e, cuyo caso se oumenta la pena en una mitad
po, det legalfijado para el tipo
muimo penal hasn lg cadena perpetua, sin que
smn"rii*o
aplieables los bnefrcioi penitenciarios de semilibertad y liberación condicional'

supuestas de habifiiatidad no se comPutan los antecedentes penales


cancelados,
En los
salvo m los delitos ontes señalados.

cuart¿ modificación: artículo 3 de la Ley N'30068 delt8l07l20l3.


Artícuto 46-C.- Si el agente comete un nuevo delito doloso, es considerado de-
lincuente habitual, siempre que se trate Por lo menos de tres hechos punibles
que se hayan perpetradi en in lapso que no exceda de cinco años. El plazo fija-
'do
no o apliiabie para los delitos previstos en los artíct¿los 107, 108, 108-8, 121-
A, 121-8,-152, 1s3, 1s3-A, 173, 173-A, 186, 189, 200, 297, 319, 320, 321' 325'
326,327, 328,32g, 330, j31, 332 y 346 del código Penal, el cual se comPuta
sin limite de tiempo.
La habifintidad en el delito constifirye circunstancia agrovante. El
jua oumenta la pena
en los
hasta en un tercio por encima del mbimo legalfi'jado para el fipo penal' salvo
delitos praristos ei el párrafo anterioti en qtyo ccrso se aumenta la pena en una mitad
la cadma perpetua, sin que
po, *ii*, d"t mbimo legatfiiado pwa el tipo penal hasta
sean qlicables los benertiios penitenciarias de semilibertad y liberación condicional'

En los supuestos de hobitualidad no se computan bs antecedentes penales cancelados,


salvo en los delitos antes señalados.

Quinta modifieación: artículo 1 de la Ley No 30076 det 19/08/2013.


Artícalo 46C.- Sí el agente comete un nuevo delito doloso, es considerado delincuente
habitual, siempre que se trate por lo menos de tres hechos punibles que se hayan
perpe'
trado en tm lapso que no aceda de cinco años. El plazofiiado no es qlicable para los

delitos previstos enlas arrícalos 107, 108, 108-A, ],08-8, 121-A, 121-8, 152, 15i, 153-A'
173, Ii3-A, 186, 189, 19s,200,297, 317-A, 319, 320, s2t, 322,325, i26, 327, 328, 329'
330, 331, 332 y 346 del código Penal, el cual se comPuta sin límite de tiempo'
Asimismo, tiene condición de delincaente habirual guien comete de tres a mas faltas do'
losas contra la persona o el patrimonio, de conformidad con los artículos 441
y 444, en
tm lapso no mcryor de tres años.

214
APLICACIÓN DE LA PENA

La habitualidad en el delito consfin¡ye circunstancia cualificada agravante. Eljuez au-


mento la pena hasta en un tercio por encima del máximo legaifijado para el tipo penal,
salvo en los delitos previstos en los parafos anteriores, en cuyo caso se aumenta la pena
en uno miÍad por encima del máximo legalfijado para el tipo penal, sin que sean aplica-
bles los beneficios penitenciarios de semilibertad y liberación condicional.
En los supuestos de habitualidad no se computan los antecedentes cancelados o que de-
bieren estar cancelados, salvo en los delitos antes señalados.

F Sexta nnodificación: única disposición complementaria modificatoria del De-


creto Legislativo N' 1181 del 27 107 12015.
(Ver texfo vigente)

FsORMAS C@}ECORDA$6TES
CF: art. VIII

JURBSPRT¡OEBüCiA

ffi§ Interpretacién de la habitualidad en el concurso real de delitos y en el concurso


real retrosPectivo.

1. Interpretación de la habitualidad en el concurso real de delitos y en el concurco real re'


trospectivo: "Sobre la base de los anteriores fundamentos jurídicos, y en torno a los problemas
detáctados y definidos en el numeral tres de los Antecedentes de este Acuerdo Plenario, se asu-
men los siguientes criterios de interyretación: (...) c) Sobre la operatividad de la agravante a)a-
lificada dit articuto 46-C frente a las reglas sobre concurso real y concurso real retrospectivo de
áetitos. Siendo la habinalidad una circunstancia agravante caalificada, se deberán aplicar sus
efécfos punitivos solo en el tercer delito cometido en el lapso de cinco años y luego se sumará la
pena resultante a las penas concretas correspondientes a los otros delitos del concurso real, pero
-respetando
siempre los límites punitivos fijados por los artículos 50 y 5l del Código Penal, (a
peia total no debe ser superior al doble del máximo conminado para el delito mas grave, ni mayor
-de
treinla y cinco a