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La globalización en el mundo educativo.

La globalización en la educación va a la par con la globalización de la economía, la transformación


de los sistemas productivos y los continuos cambios culturales, sociales políticos y económicos que
se generen en el mundo globalizado. No se puede concebir la globalización de la educación como
un ente separado a cada uno de estos elementos .

La globalización de la educación debe ser tomada como punto de partida para lograr las metas que
se persiguen cuando se habla del mundo globalizado.

Es necesario identificar nuevas demandas de innovación formativa y de gestión que no pueden ser
pasadas por alto por las autoridades académicas y administrativas, ni menos enfrentadas.

Se trata de un sistema de educación que tiene como desafío formar al nuevo cuerpo social, la
juventud, capaz de hacer frente a los retos de democratización existentes, así como de inserción
activa e inteligente en la globalización económica reinante y en la rápida transformación tecnológica.

Es preciso entonces hablar y pensar de forma inmediata en cambios profundos en el entorno


educativo, tanto en los educandos como en los educadores donde se planteen nuevas formas de
pensar, actuar, enseñar y aprender. Para esto es indispensable comenzar por formar profesionales
creativos, abiertos a la iniciativa, capaces de comunicarse y trabajar en equipo, críticos a los
mensajes de entorno global y capaces de adaptación a los cambios.

Venezuela, como todos los países del mundo, ha sido impactada fuertemente por los procesos de
globalización, económica, política y cultural, la revolución científico-técnica, o de la información y el
conocimiento, que vive la humanidad. Los efectos de esos fenómenos se han sentido en todos los
ámbitos, pero muy particularmente en los espacios de la educación superior. No solamente los
gobiernos han tenido que adoptar políticas que les permitan subsistir en una época de alta
competitividad y dependencia de factores externos, sino que también lo han hecho el sector privado
y las instituciones educacionales.

En la educación superior, la globalización ha obligado a las instituciones de este sector a reforzar de


alguna manera los procesos de cooperación e intercambio, tanto a nivel nacional como
internacional. En Venezuela, casi todas las instituciones de educación superior, sobre todo las
universidades , así como todo el país, participan o son afectadas por hechos como los que se
enumeran a continuación pero acerca de los cuales las estadísticas centralizadas son escasas y a
veces nulas, esto es:
a. Presencia de instituciones extranjeras que realizan actividades educacionales en el país, en
contraposición con la poca presencia de las nuestras en el exterior.
b. Necesidad de adoptar medidas para resolver problemas de acreditación y reconocimiento de
títulos, diplomas y certificados de estudio provenientes de otros países.
c. Creciente fuga de cerebros, física, pero sobre todo mental, como experiencia nueva que vive
nuestro país.
d. Existencia de un creciente número de convenios internacionales relacionados con educación
superior, ciencia y tecnología.
e. Una creciente alta movilidad e intercambio nacional e internacional de profesores y estudiantes
venezolanos.
Recientemente el gobierno venezolano, a través del Ministerio de Relaciones Exteriores y en
coordinación con algunas universidades nacionales, firmó convenios con los países del caribe
anglófono para la enseñanza del idioma español. En estos convenios participan la Universidad
Pedagógica Experimental Libertador (UPEL) y otras universidades.
Por otra parte, en 1989, se realiza el Primer Encuentro de Responsables de Relaciones
Interinstitucionales de las Universidades Nacionales. Entre las conclusiones más importantes de
ese encuentro fue el acuerdo de crear un Núcleo Nacional de Cooperación y Relaciones
Interinstitucionales (NUCORI), que agrupara a todas las Direcciones u Oficinas de cooperación y
relaciones de las universidades del país. Se define como el organismo encargado de coordinar
todas las acciones conjuntas y diseñar las políticas generales que en el campo de la cooperación y
el intercambio cumplen las universidades venezolanas.
Posteriormente, este organismo pasó a ser asesor del CNU, en materia de promoción, desarrollo y
coordinación de la cooperación y las relaciones interinstitucionales.
El NUCORI esta integrado por miembros ordinarios, invitados permanentes e invitados especiales.

La globalización en el mundo jurídico


Los campos de lo global y lo local hace que el Derecho, en su doble dimensión simbólica y
normativa, sufra quiebres paradigmáticos que necesariamente van resignificar y a redefinir
instituciones jurídicas como la propiedad, la soberanía, la libertad, la ciudadanía, etc.

Los procesos de producción, circulación y consumo de bienes simbólicos que han sido acelerados
por las nuevas tecnologías de la comunicación, han impuesto hoy una nueva forma de pensar y de
ver las redes de relaciones entre los individuos , entre estos con el estado, con el derecho, con sus
ecosistemas.

La nueva escena sociocultural de la Globalización se ve marcada con nuevos y diferentes ejercicios


de la ciudadanía, con nuevas y diferentes estrategias jurídicas del poder.

Los procesos de legitimidad de nuevos actores sociales van acompañados muchas veces por una
nueva visión de lo jurídico como respuesta frente al monopolio estatal de lo legal. Los nuevos
actores de la vida social, grupos feministas, de gays, ecologistas, de laicos, indigenistas, etc., entran
en la escena social proponiendo nuevas formas de concebir y pensar la vida, las relaciones en
sociedad, con los individuos y con el entorno; relativizan y dimensionan figuras jurídicas como la
libertad, que pasa de ser un mero enunciado constitucional a un instrumento importante para
legitimar espacios de participación.

El Estado Social de Derecho en el mundo globalizado no debe quedarse en un plano meramente


formal sino que se debe materializar: en la legitimación del Estado, los fines esenciales a su cargo,
las competencias de las entidades territoriales, la descentralización, el óptimo manejo de las
finanzas públicas, la responsabilidad estatal, el patrimonio público, los servicios públicos, etc., con
especial énfasis en el respeto por la dignidad de la persona humana, la eficacia de la justicia como
garante de los derechos individuales, sociales, económicos y ecológicos, la prevalencia de los
social, el trabajo y la solidaridad Lo global como referente y lo local como el espacio de
transformaciones vitales concretas, son los ejes sobre los que se miraran las interacciones y las
significaciones, y la forma como se presentan y organizan jurídicamente las diversas relaciones que
surgen al interior de las culturas y de estas con los ecosistemas.

Las formas jurídicas de la Globalización. Organización jurídica de la relación sociedad


naturaleza.

En este macro tema se integran las diferentes teorías, hipótesis y discursos que ha asumido la
Globalización en el campo jurídico, proponiendo como hipótesis preliminar que es lo jurídico una de
las formas como el fenómeno de la Globalización aparece en el tejido simbólico en las sociedades
locales, y nacionales e internacionales; como estas formas tienen presencia en los escenarios
locales y globales y van tejiendo una red normativa y simbólica que aparece como derecho de la
integración, derecho comunitario, tratados, pactos, convenciones, etc., que conforman el Derecho
Internacional Público o Privado y con otras nominaciones, no tan normalizadas, pero igual
dominantes, que denotan las posiciones hegemónicas tanto en lo económico, lo político, lo cultural,
lo militar, etc. Estas nominaciones están precedidas por siglas como: OTAN, ONU, FMI, SONY,
EMTV, MCDONAL'S, UNIVERSAL STUDIOS, WALL STREET, OMC, UE, etc.

Pensar lo jurídico como norma y como símbolo, implica comprender cual es el papel que
desempeña la inmensa producción normativa transnacional de las diferentes cumbres, grupos,
organizaciones supraestatales y cual es la dinámica discursiva del derecho en el tejido simbólico de
nuestras sociedades.

El Derecho no es ajeno al proceso de globalización, aunque es cierto que es una de sus áreas
menos vanguardistas. La llamada transnacionalización de derechos supera el ámbito regulatorio
nacional y plantea una reestructuración radical de la Ciencia Jurídica. Se debe retomar el papel
teológico y valorativo de la Sociología del Derecho para buscar su destecnificación y
desformalización y así, reubicar el derecho en su contexto natural, es decir, entre los fenómenos
jurídicos y su relación con los cambios sociales.

La globalización del derecho se plantea como un nuevo estilo de Derecho y como el surgimiento de
un Nuevo Derecho. Las transformaciones jurídicas no deben analizarse como elucubraciones
teóricas de unos cuantos académicos disidentes del sistema kelseniano y positivista: la realidad
muestra que el Derecho Internacional funciona de una manera diferente al modelo del Derecho
Nacional.

El proceso de readecuación del Derecho a los fenómenos de la mundialización y la


transnacionalización está al orden del día, y ello demanda un complejo esfuerzo de armonización
tanto en el plano teórico como en el práctico. El Derecho, por regla general, ha sido positivista, local,
formal y controlado por los Estados; su naturaleza es convencional, histórica y mutable, siendo su
objetivo primordial la regulación de las actividades humanas. En las últimas décadas estas
caracterizaciones se han desdibujado.

El Derecho Internacional está en constante evolución y a pesar de que los autores clásicos lo ven
como una forma de moral, es palpable que existen esfuerzos por ir más allá de las simples
regulaciones domésticas. Las Cumbres de Río y Tokio sobre Medio Ambiente, los Protocolos de
Ginebra sobre Derechos Humanos, el Tribunal Penal Internacional, el Derecho de Competencia y
de Integración, el Derecho sobre Propiedad Intelectual, la Corte Interamericana de Derechos
Humanos, la Declaración Universal sobre el Genoma Humano y muchos casos más, evidencian el
notable esfuerzo de la comunidad internacional por construir una serie de principios y regulaciones
acordes con la época actual.

De manera específica, las prácticas de los operadores del comercio internacional también han
permitido la construcción de un conjunto de principios y usos mercantiles plasmados en los diversos
modelos de contratación. Estos principios internacionales de Derecho Comercial, son de carácter
universal y genéricamente se les denomina como jus gentium mercatorum, lex contractus o Lex
Mercatoria.