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Buena Vibra+Capital:  

El junte entre Buena Vibra Group y Capital DGB sigue dando de que hablar. Las empresas, que 
llevan creando experiencias y contenido por más de diez años respectivamente, decidieron 
unirse en una alianza que pretende estimular la creatividad y ampliar las oportunidades 
económicas tanto en Puerto Rico, como en República Dominicana y el resto del Caribe, desde 
una perspectiva socialmente responsable. Emil Medina, quien junto a Máx Pérez fundó Buena 
Vibra Group en el 2006, menciona a sus compañeros, colaboradores y clientes, a quienes ha 
reunido en un almuerzo familiar, a presentarle formalmente lo que es la Alianza, que la misma 
es una alianza entre dos países vecinos. “Hemos olvidado la importancia de trabajar y colaborar 
como conjunto. Más allá de una relación comercial, es una relación de hermandad que si va a 
traer negocios, y estos negocios tenemos que encargarnos que sean negocios justos y 
responsables”. 
 
Tanto Emil, Máx, y Mario Dávalos, creador y fundador de Capital DGB, declaran que hacer 
negocios con un fin económico no es lo que les apasiona, su pasión es el cambio, y el cambio se 
siente. “Nosotros estamos moviendo los estándares a otro nivel”, añade Emil, “hemos visto 
comunicaciones recientes de otras agencias donde hablan sobre la importancia de la data, y si la 
data es importante, pero, ¿de qué vale tener esa información si ni vas a convertirla en una 
experiencia? Y eso es lo que buscamos provocar”. 
 
Los creativos aseguran que de la Alianza ya han surgido múltiples oportunidades, y que la 
misma ha generado conversaciones que no se tenían antes, como por ejemplo, la Cultura como 
un motor económico en el Caribe. “Vamos a tener una conversación enfocada en Cultura”, 
dicen muy entusiasmados, añaden que consideran al Caribe el pulmón creativo del mundo y 
que todo lo que la sociedad consume, viene, en esencia, de nosotros. “Aquí hay muchos 
propósitos”, dice Ilia Marquéz, quien es directora creativa para Buena Vibra, demuestra estar 
emocionada con la Alianza y expresa su deseo de atender los reclamos de su unidad y prestar 
atención a lo que ocurre fuera de la industria y lo que describe como la “burbuja de la 
publicidad”. Para ella, la clave para llevar a Buena Vibra+Capital a otro nivel está en mantener 
una identidad clara y que todos estén en el mismo tren de pensamiento y productividad. Habla 
sobre la importancia de no dejar pasar experiencias ni oportunidades y de su deseo en demostrar 
que en el Caribe se hace trabajo de excelencia y que no hay que irse fuera de Puerto Rico para 
crear. “Quiero que se saquen la palabra ‘publicidad’ de la cabeza. No somos publicistas, y verán 
con la presentación de Mario que aspiramos ser”.  
 
 
Por su parte, Adalberto Bejarán, director de El I​nstituto de Dominicanos y Dominicanas en el 
Exterior (INDEX, por sus siglas) en Puerto Rico, dice que siempre ha considerado que la 
economía dominicana y la puertorriqueña son complementarias y que la Alianza entre Buena 
Vibra y Capital los lleva a exactamente eso. “Lo que falta es que todos echemos hacia adelante 
esa idea de que somos dos economía complementarias”, menciona y continúa, “nuestra función 
en Puerto Rico es trabajar a favor de la comunidad dominicana en todos los sentidos, desde su 
visibilización, hasta destacar los aportes que como comunidad históricamente hemos hecho para 
nuestra sociedad. Nosotros y el Consulado Dominicano estaremos en la mejor disposición de 
apoyar esta Alianza y de caminar junto a ustedes para fortalecer cada día más estás dos 
economías”.  
 
En este almuerzo hace presencia en representación de la Autoridad del Distrito de 
Convenciones, quien Emil describe como un cliente fundamental en el desarollo de Buena 
Vibra, Margaret Colón, Directora de Ventas y Mercadeo, Jorge Pérez, su Gerente General, y 
Noelia García, Sub-Directora del mismo. Esta última menciona que para ella no hay nada más 
fuerte que el interés compuesto y que no hay nada más fuerte que unir dos países como Puerto 
Rico y República Dominicana. “Nosotros integramos a Buena Vibra para tener una estrategia y 
pensar fuera de la caja y eso es exactamente lo que hemos podido lograr”. añade cariñosamente, 
“si Buena Vibra lo está considerando, es porque hay potencial, y ellos ayudarán a que ese 
potencial alcance su máxima expresión, y nosotros somos bendecidos de que ustedes formen 
parte de nosotros”. 
 
 
Emil y Máx cuentan que el incio de esta alianza se da en un viaje, en el avión específicamente, 
que dan con su equipo hacia la República Dominicana. Durante el vuelo, está conversando con 
su equipo sobre el proyecto que tenían en la isla hermana, y mencionaban detalles sobre lo que 
presentarían y a quien lo presentarían. Emil nota que la persona que viaja a su lado, quien 
resulta ser Mario, estaba muy pendiente a su charla por lo que Emil bajó el tono de voz y hasta 
calló un poco, a lo que Mario responde que fue bueno que dejara de hablar ya que es de 
República Dominicana y trabaja en la misma industria. Compartieron sus respectivos 
contactos, y de ahí comenzaron a compartir experiencias y a entablar una conversación sobre la 
pasión mutua por la cultura y el arte. “Mario es apasionado por el cambio en República 
Dominicana y es una persona vocal y nosotros en Buena Vibra queremos ser vocales”, expresa 
Emil mientras continúa hablando sobre como la Alianza se da en el corazón del Caribe, y que en 
el mismo, tienden a hacerse gestiones diluidas, que resultan en poca unión comercial, 
especialmente en la industria de las comunicaciones. “No se trabaja en conjunto”, dice, “y no 
hay una proclama para resaltar la identidad caribeña. Queremos proclamar un espacio en la 
creatividad, eso no pasa de la noche a la mañana, eso sucede con la transformación del 
pensamiento y la complicidad”. Menciona que consideran a sus clientes y colaboradores 
cómplices de lo que será el futuro de estas dos compañías.  
 
Hablan sobre como cuando inició la Alianza, comenzaron a decir que estaban trabajando a 
‘Velocidad Capital’, comparando la energía de la Capital de República Dominicana, Santo 
Domingo, a la energía que transmiten mientras trabajan y crean. “Nos estamos moviendo a 
acelerar la producción de lo que hacemos, compartir recursos, prácticas y nuevos procesos”, 
dicen los representantes de Buena Vibra+Capital, “Nosotros apostamos al Caribe como motor 
económico. La intersección entre la cultura y el entretenimiento es donde está ese motor para las 
marcas y las empresas. Creemos que es ahí donde ustedes, nuestros cómplices, podrán conectar 
de una manera más profunda con los ciudadanos”. Dejan claro que vivimos en una época donde 
las personas no quieren ver publicidad, y hasta pagan por no verla. Plantean la pregunta de 
como hacer publicidad en un momento donde las personas lo aborrecen, y proponen que ahí 
mismo se encuentra la solución, en lo no publicitario. “Nosotros no tan solo somos responsables 
de entregar unos resultados para un cliente, también debemos ser vocales sobre lo que queremos 
para nuestro país”, dice Max, “por eso nos desenvolvemos mucho no tan solo en el desarrollo de 
los clientes, sino también en como nosotros podemos aportar a la economía de nuestro país, y lo 
mismo sucede con Capital”.  
 
 
Mario Dávalos, quien lleva Capital hace 13 años, expresa que Capital es una empresa que el ama 
mucho, pero que no siempre fue así, “Capital es mi empresa, pero hubo un momento donde yo 
no quería levantarme a ir a trabajar”, dice que la empresa en un momento dejó de representar su 
visión y que realmente fue Emil quien lo inspira a tomar esta desición hace año y medio de 
comprar la empresa entera y convertirla en algo que a él le gustara y lo representara. “Creo que 
de ahí nace la relación tan exitosa con Buena Vibra, y es porque hay una admiración mutua. 
Cada vez que me junto con Emil salgo “pompeao’”, y aunque ustedes no lo crean, todos han 
tenido que ver con el impacto en la empresa de nosotros”. Mario continúa hablando sobre como 
las personas esperan más del sector privado y de las empresas ya que de tener solo un nexo 
comercial, pasaron a tener también un nexo emocional, por lo tanto la sociedad espera que las 
marcas tengas un rol en la construcción. “Ya no basta con una presencia competitiva, ni quizás 
sobresaliente en el sector donde se desenvuelve”, dice Mario, “sino que además le pedimos a las 
empresas que deben ser ética y socialmente responsables”. Procede a explicar que a las empresas 
se le pide lo mismo que a las personas: que sean ciudadanos honestos, empáticos, y que sean 
interesantes. Mario cree que ese cambio de relación viene dado en el marco cultural. Considera 
que la palabra cultura a veces es mal interpretada y que la definición verdadera es simplemente 
una serie de valores y comportamiento que o se desincentivan , o se premian, un conjunto de 
comportamientos que como comunidad, o como empresa, premian o castiga, “Buena Vibra 
tiene una serie de comportamientos que apoyan, y otros que no, cada país también”, dice, 
“cuando hablamos de cultura, básicamente lo que estamos diciendo es que las personas 
prefieren empresas que sean parte de la cultura, que la respeten, que se identifiquen con ella y 
que la promuevan, y nosotros comenzamos a ver eso desde ese punto de vista, de que todo es 
cultura, que el marketing vive dentro de la cultura y que cultura es todo lo que hacemos”. Sigue 
este pensamiento hablando sobre lo que se conoce recientemente como “Marketing 3.0”, pero 
ellos le llaman “Marketing Cultural” y el mismo lo presentan con una serie de premisas, una de 
ellas siendo comenzar a pensar en personas en vez de en consumidores. Habla sobre la poca 
efectividad de la despersonalización con el consumidor y que tratarlos como máquina de 
consumo tampoco arroja resultados positivos. “Estos son personas que viven en la realidad, y no 
en Publicilandia. En Publicilandia viven las personas que hacen anuncios que dicen “mmmm, 
que rico”. Nadie en su p*ta vida dice eso, a menos que sea un niño imitando un anuncio. 
nosotros vivimos en el mundo real, no en Publicilandia. Nosotros queremos empresas que 
tengan complicidad, que tengan una voz y una opinión y que asuman posiciones relevantes para 
el bien colectivo”. Mario utiliza de ejemplo su propia compañía, Capital, y a Buena Vibra, 
quienes recientemente decidieron asumir una posición sobre las licencias de paternidad ya que 
entienden que es un derecho que se debería ejercer y un servicio que podríamos mejorar, además 
de verlo como una manera efectiva de redefinir lo que significa la masculinidad. Considera que 
una empresa que no se involucra en las cosas que son importantes para el colectivo no sirve para 
nada, aunque genere mucho dinero. Afirma que necesitamos marcas que además de querer 
hacer dinero, quieran cambiar el mundo.  
 
Mario explica que según las estadísticas que recopiló, 88% de los dominicanos reconocen las 
implicaciones sociales, ambientales y políticas de compras, lo que significa que las personas están 
claras que la manera de cambiar el mundo más eficientemente y más poderosa no es eligiendo 
quien te gobierna, sino eligiendo lo que compramos ya que el sector privado comienza a tener 
un rol más importante en la construcción social. “¿Cómo transformamos empresas, 
comenzando por la nuestra, a que sean parte de esto?” pregunta y contesta rápidamente que lo 
primero que necesitamos entender es que la autenticidad no se compra y que las personas 
reconocen las posiciones falsas de la misma manera que reconocen el “mmm que rico” de los 
comportamientos publicitarios. Sigue este pensamiento con destacar la importancia de aclarar y 
comunicar internamente cuáles son esos valores, propósitos y comportamientos que debemos 
tener, en otras palabras cuál es la cultura.  
 
Mario es fiel creyente que solamente comunicar la cultura no es suficiente porque para él y ellos, 
no se trata de construir una cultura conveniente, sino una cultura verdadera, que responda 
directamente a lo que los líderes de las empresas hacen, y no lo que dicen. “Hacer el bien no es 
tan solo un buen negocio, sino que también es lo correcto”, declara, “Hamilton tiene una frase 
en la obra que me encanta y dice “if you stand for nothing, what do you fall for?” Si no 
defendemos nada, entonces qué es lo que somos?”. Asegura que la clave para la relevancia está 
en tomar posiciones valientes, no en hacer “cosas chulas” o “chistes en el internet”, que la clave 
se encuentra en crear lazos y nexos culturales entre los valores, las marcas, las personas y la 
cultura, ya que el rol de las marcas es sobresalir en la cultura haciendo cosas relevantes. “Si 
entendemos el rol del comunicador y el creativo desde ese punto de vista, el oficio cambia”, dice 
Dávalos.  
 
Buena Vibra+Capital aspiran a construír un mercadeo sobre valores culturales positivos, pero 
que a su vez sean narrativamente auténtico, por lo tanto éticamente correcto, pero 
estéticamente vive más en la realidad que en la construcción publicitaria. “Si nosotros creamos 
empresas socialmente responsables, estamos creando un ambiente de plenitud para nuestros 
colaboradores”, expresan, “un sentido de pertenencia, de propósito, que estas personas luego 
devuelven a la sociedad, creando un ciclo donde hay un impacto directo en la comunidad 
entera”. 
 
La Alianza sostiene que este es el fin moral de su transformación, crear empresas que 
promuevan nuestra cultura, nuestra economía, y que reconozcan sus responsabilidades sociales.  
 
Sin duda esta transformación de Buena Vibra y Capital es el comienzo de un cambio necesario 
de la visión empresarial en el Caribe, una transformación necesaria para la conservación de la 
cultura y de nuestros propósitos como sociedad. Como bien expresó Mario, “La transformación 
es un cambio con propósito, un cambio continuo con una razón”, y esa razón es incentivar la 
creatividad de los Caribeños mientras crean oportunidades para el desarrollo socioeconómicos 
de ambos países, y deseosamente, de todas las Antillas.