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Ordenación de Mujeres
El asunto de la ordenación de mujeres, que al parecer ha estado apoyando la vida durante
los últimos años, ha vuelto a la superficie nuevamente, ¡y ahora con una venganza! En los
últimos meses por lo menos tres comités ejecutivos de Uniones y una asociación local, en
la División Norteamericana, han decidido seguir adelante y ordenar pastores mujeres y darle
credenciales ministeriales (La Unión de América Central, la Unión del Pacífico, la Unión de
Columbia y la Asociación del Sureste de California).
Después de varios años de estudio y discusión sobre el tópico, obviamente no hay nada
nuevo a ser descubierto. He leído personalmente muchos libros y artículos, siendo que
algunos de ellos están a favor y otros en contra. Se han efectuado reuniones, se han escrito
libros, se han tomado votos y yo cuestiono seriamente si es que hay nueva luz a ser
descubierta en la Biblia o en el Espíritu de Profecía sobre este asunto. Ha sido examinada la
evidencia y re-examinada y ha sido discutida a fondo y re-discutida. La ordenación de
mujeres como pastores ha sido dos veces rechazada por una amplia mayoría de la
constitución de la iglesia mundial en sesión de la Conferencia General (en Indianápolis y en
Utrecht) pero el asunto se niega a morir.
Aun cuando no hay argumentos teológicos nuevos, hay nuevos métodos que están siendo
propuestos para aprobar la ordenación de mujeres en oposición a los votos de la iglesia
mundial.

Ordenación negada.-

Un poco de historia puede ser beneficioso. Como es bien sabido, una solicitud para ordenar
mujeres al ministerio evangélico fue hecha por la División Norteamericana (DNA) en dos
sesiones de la Conferencia General (Indianápolis en 1990 y Utrecht en 1995). En ambas
ocasiones la moción fue ampliamente derrotada por una significativa mayoría de los
delegados.
La negación no cayó bien en varios delegados de la DNA. Yo asistí personalmente a la
sesión de la Conferencia General de Indianápolis, y en los pasillos entre las reuniones,
escuché a alguien sugerir que Norteamérica debía cortar los subsidios financieros al campo
mundial como venganza. Escuché decir a un delegado: “Si ellos quieren nuestro dinero
deberían apoyar nuestra agenda”.
En Utrecht, cinco años después, dos conocidos teólogos, el Dr. Gerard Damsteegt (contra) y
el Dr. Raoul Dederen (pro) presentaron los dos lados del asunto y la solicitación de la DNA
fue una vez más ampliamente rechazada. Yo creo que la DNA entendió en ese instante que
sería inútil llevar nuevamente ese asunto a una sesión de la Conferencia General, porque la
IASD en los países en desarrollo estaba creciendo a grandes pasos y la DNA sabía que la
moción sería rechazada una vez más. La respuesta dada por algunas asociaciones en la
DNA fue la de ignorar la votación de la iglesia mundial y ordenar mujeres pastores de
cualquier manera, si bien sin darles credenciales ministeriales.
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El Cambio E60.-

Entonces, en el 2009, el Comité Ejecutivo de la DNA votó hacer un cambio sutil pero
significativo en el libro de la Política de Trabajo, el cual gobierna las operaciones de la
iglesia mundial. La sección E60 decía originalmente: “Presidente de la Asociación/Misión
E60. Ya que el presidente de la asociación/misión está a la cabeza del ministerio en la
asociación/misión y es el anciano jefe, o el supervisor de todas las iglesias, un presidente
de asociación/misión debe ser un ministro ordenado”.
El comité ejecutivo de la DNMA cambió solamente una palabra, pero el cambio fue muy
significativo: “Ya que el presidente de la asociación/misión está a la cabeza del ministerio
en la asociación/misión y es el anciano jefe, o el supervisor de todas las iglesias, un
presidente de asociación/misión debe ser un ministro ordenado/comisionado”.
El cambio político no hacía posible que mujeres sirviesen como presidentes de asociación,
una función que anteriormente pertenecía solo a pastores ordenados con una credencial
ministerial. Este cambio fue reafirmado por el comité ejecutivo de la DNA en el 2010 y en el
2011.
Pero surgió un problema. El Consejo de la Conferencia General le informó al comité
ejecutivo de la DNA el 3 de Enero del 2012, que no tenían una autoridad legal para
establecer políticas que no están en armonía con la Constitución Modelo de la Conferencia
General o con la Política de Trabajo de la Conferencia General, porque las Divisiones
individuales no poseen electorados propios. Cada División es en realidad una parte de la
estructura de la Conferencia General como un todo, y como tales su electorado está
compuesto por los delegados de todo el campo mundial. Resumiendo, ¡para que la DNA
pudiera realizar el cambio, necesitaban el apoyo del campo mundial!
Como resultado, la DNA fue obligada a eliminar el cambio. La Administración de la DNA se
responsabilizó plenamente por no haber efectuado una completa investigación en los
asuntos constitucionales que impactaron su decisión. Al traer este asunto a tona en el 2010
y en el 2011, lo estaban haciendo bajo la presunción de que la DNA poseía un electorado
separado y distinto que la Conferencia General. Infelizmente, ellos estaban equivocados y
se disculparon por el descuido. Cabe notar, sin embargo, que el pedido de disculpa no fue
debido a la intención de elegir un presidente de asociación del género femenino, sino que
debido a la falla en seguir la estipulación constitucional, la cual les prohíbe hacerlo.
El 31 de Enero (liberado el 6 de Febrero) el hermano Dan Jackson, presidente de la DNA, le
escribió una carta a su electorado explicándoles que la DNA no tenía la autoridad para
efectuar el cambio que había existido desde el 2009. Entre otras cosas, el hermano Jackson
hizo la siguiente declaración en la carta (todo énfasis es mío):
“Con referencia específica con relación a algunas de las preocupaciones expresadas a
nosotros en recientes discusiones, afirmamos fuertemente que ni la Administración de la
DNA ni el DNACOM se han ‘rebelado’ contra ningún voto de la Conferencia General, ni ha
sido su intención hacerlo”.
Esta declaración está abierta a ser cuestionada, porque al cambiar las palabras en el primer
lugar, la DNA estaba tratando subrepticiamente de evitar las decisiones que la iglesia
mundial había hecho en las dos sesiones de la Conferencia General.
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En la segunda mitad de su carta el hermano Jackson sugirió que la DNA podía aprender
muchas lecciones a partir de esta experiencia. Uno no tiene que leer entre líneas de estas
‘muchas lecciones’ para entender que la DNA está decidida a obtener su objetivo en esta
materia. Entre las estrategias futuras sugeridas por el hermano Jackson con respecto al
electorado de la DNA estaba:
“También tenemos que desarrollar métodos intencionales para guiar mujeres, las cuales
pueden conseguir posiciones de liderazgo ejecutivo dentro de nuestras asociaciones”.

Una Nueva Estrategia.-

No tardó mucho para que esos métodos intencionales diesen sus frutos. Ahora que el
‘grupo de presión para la ordenación de mujeres’ sabía que no podía hacer nada a nivel de la
División, decidieron trabajar en los niveles de Unión y Asociación. El ‘grupo de presión para
la ordenación de mujeres’ sabía que las Uniones y Asociaciones poseían electorados
locales, así es que decidieron trabajar en esos niveles para aprobar la ordenación de
mujeres pastores y para darles credenciales ministeriales. Con una credencial ministerial
las mujeres podrían entonces llegar a ser presidentes de Asociación y pastores en todo el
sentido de la palabra.
Este nuevo método intencional de evitar el voto de la iglesia mundial es ejemplificado por
decisiones tomadas recientemente por la Asociación de la Unión del Pacífico. La Unión
llamó a una sesión especial del electorado el 19 de Agosto del 2012, para lidiar con el
asunto de la ordenación de mujeres. Al parecer habrá poca discusión teológica, porque la
reunión está programada para comenzar a las 13:00 horas y para terminar a las 17:00
horas.
El 22 de Mayo del 2012, mi secretaria de asociación me envió un documento de la Unión del
pacífico, donde se explicaba la intención del electorado. El título del documento es “El
Comité de la Unión llama a una sesión especial del electorado para autorizar ordenaciones
sin tener en consideración el género”. El documento está compuesto de tres partes: el
Preámbulo, el cual fue aprobado por el Comité de la Unión, una Moción Principal y el
Proceso.
Cabe notar que la Unión no ha llamado a esta sesión para decidir si se podían ordenar
mujeres. El documento revela de diversas maneras que el resultado deseado de la sesión ya
había sido decidido. Debe observarse que el título del documento no dice que el electorado
va a decidir si se pueden ordenar mujeres. Declara en forma inequívoca que quiere aprobar
la ordenación de mujeres.
Además, el Preámbulo repite los mismos argumentos gastados que han sido usados en el
pasado a favor de la ordenación de mujeres, argumentos tales como: los hombres y las
mujeres predican el mensaje de Dios, tenemos que actuar en forma justa y amorosa hacia
las mujeres, en Cristo no hay ni hombres ni mujeres, las diferencias entre hombres y
mujeres no deben dividirnos, el co-fundador de la iglesia fue una mujer y hay mujeres llenas
del Espíritu dentro de la iglesia. Tal como veremos en este artículo, todas estas
declaraciones son verdaderas pero no tienen nada que ver con el asunto de ordenación de
mujeres.
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Aun cuando al parecer no va a haber una presentación de argumentos teológicos en la


sesión electoral de la Unión del Pacífico (porque no los hay), hay un nuevo método
intencional (para usar el lenguaje del hermano Dan Jackson) que será usado por la Unión
del Pacífico. El documento enviado por la Unión subraya el hecho que la Política de Trabajo
de la DNA le asigna a las Uniones la última decisión de autoridad y responsabilidad con
respecto a las ordenaciones:
“… la IASD le asigna a las Uniones la última decisión de autoridad y de responsabilidad con
respecto a la ordenación (Política de Trabajo de la DNA L45 05 3, Concilio de Primavera del
2012, Informe 116-12G”.
Suficientemente verdadero. Pero la pregunta clave es: ¿Tiene que estar esa ‘última decisión
de autoridad’ de la Unión en armonía con los votos de la iglesia mundial? ¿Quién triunfa
sobre quién? ¿Al ejercitar su autoridad y responsabilidad, la Unión local tiene que acatar las
decisiones de la iglesia mundial o la iglesia mundial tiene que adaptarse a las decisiones de
la Unión local?
En el documento, la Asociación de la Unión del Pacífico admite abiertamente que de
acuerdo con la política de la Conferencia General cada Unión tiene que operar dentro de las
directrices que han sido votadas por la iglesia mundial:
“Tiene que entenderse que el ejercicio de autoridad y de responsabilidad se efectúe dentro
del contexto de la creencia, valores y políticas de toda la iglesia. Ninguna entidad está
autorizada a ejercer su autoridad y responsabilidad de una manera que sea contraria a los
intereses de toda la iglesia y de sus actividades para cumplir su misión”.
El documento de la Unión reconoce y admite que hay una tensión entre la decisión de la
iglesia mundial sobre el asunto de la ordenación y la ‘autoridad final y responsabilidad’ que
ellos quieren ejercer en contradicción al voto de la iglesia mundial.
La pregunta es: ¿Cómo quiere resolver esta tensión la Unión del Pacífico (que realmente es
una contradicción) entre los votos de la iglesia mundial y su intención de ordenar mujeres?
La respuesta es que ellos citan un documento que fue preparado antes este año por la
Conferencia General y que fue distribuido en las reuniones de Primavera de la Conferencia
General. En parte el documento, que jamás fue votado por la iglesia mundial, afirma:
“Esperar que cada entidad en la iglesia mundial va a ver y va a funcionar exactamente como
cualquier otra entidad de su tipo, puede en sí mismo convertirse en un impedimento para la
misión”.
Pero el documento también declara que la adaptación local de políticas y procedimientos no
tienen que dividir a la iglesia:

“Tiene que haber un espacio para reconocer la necesidad para una legitimación de una
adaptación local de políticas y procedimientos que faciliten la misión mientras no
disminuyan la identidad mundial, la armonía y la unidad de la iglesia”.
No importa de qué manera usted lo mire, esta decisión de la Unión del Pacífico todavía está
en desacuerdo con el voto de la iglesia mundial en dos sesiones de la Conferencia General.
Así es que el método intencional de la Unión del Pacífico no hace necesario el cambio del
E60 de ‘ordenado’ para ‘ordenado/comisionado’, porque las mujeres no serán más
comisionadas sino que ordenadas. Al ordenar mujeres y al darles credenciales ministeriales
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están en armonía con el E60, pero en desacuerdo con la voluntad de la iglesia mundial.
Colocar simplemente, aun es un método malicioso de rebelión contra las decisiones de la
iglesia mundial.
¿Por qué existe esta renovada presión para ordenar mujeres al ministerio evangélico? ¿El
‘grupo de presión de ordenación de mujeres’ lo ha constituido en un asunto de ministerio,
igualdad y habilidad/capacidad? Pero, ¿es así? ¿Los que se oponen a la ordenación de
mujeres como pastores son simplemente de mentes cerradas, prejuiciosos y divisivos?

No Es Acerca de las Mujeres en el Ministerio.-

Con base en mi propia investigación personal, permítame compartir con usted tres cosas
que el actual conflicto NO es (aun cuando el ‘grupo de presión de la ordenación de mujeres’
quiera hacernos pensar que SON los asuntos reales):
Primero, el ‘grupo de presión de ordenación de mujeres’ sugiere frecuentemente que uno de
los asuntos centrales en el conflicto es si las mujeres pueden envolverse y participar en el
ministerio. Ellos sugieren que si usted no cree en la ordenación de mujeres entonces usted
no cree en las mujeres en el ministerio.
Pero este es un argumento engañoso. No importa cuánto el ‘grupo de presión de ordenación
de mujeres’ quiera que nosotros pensemos así, el conflicto no es si las mujeres pueden o
debieran estar envueltas en el ministerio. Recientemente el presidente de mi asociación me
envió un documento que fue elaborado y compilado hace varios años atrás por Bert
Haloviak, el cual comprueba incuestionablemente que las mujeres han sido muy activas en
el ministerio en la historia de la IASD. ¿Quién podría colocar en duda la masiva evidencia
que el documento provee? La evidencia en este documento revela abrumadoramente que
las mujeres han estado envueltas en el ministerio de varias maneras diferentes. Entre otras
cosas, han dado estudios bíblicos, han ministrado a los pobres, han predicado
reavivamientos y han servido como evangelistas, profesoras y evangelistas en literatura. El
documento, sin embargo, no comprueba que alguna mujer (siendo la única excepción Ellen
White, la cual recibió una credencial ministerial honoraria, pero jamás fue ordenada) haya
sido ordenada como pastor y que haya recibido una credencial ministerial.
No es necesario decir que tanto hombres como mujeres debieran ministrar a Cristo y por
Cristo. Así es que el asunto fundamental no es acerca de las mujeres en el ministerio. El
‘grupo de presión de ordenación de mujeres’ ha creado un hábil espanta pájaros. Su
argumento es más o menos el siguiente: “Si usted no cree que las mujeres debieran ser
ordenadas como pastores y que reciban una credencial ministerial, entonces usted no cree
que las mujeres debieran envolverse en el ministerio”.
En Enero de este año, el pastor jefe de una de nuestras grandes iglesias institucionales, que
también es un profesor adjunto de homilética, y en mi opinión uno de los más elocuentes y
más dotados oradores en la IASD, predicó un sermón titulado ‘De los Antiguos Hombres
Perfumados, con Lágrimas y Mal Humorados’. Este mensaje ejemplifica y disemina el mal
entendido de que si usted no cree en la ordenación de mujeres, entonces usted no cree en
las mujeres en el ministerio. El predicador usa a María, la hermana de Lázaro, como su
prueba.
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De una manera retórica muy hábil, él cuenta la historia de cómo María ungió los pies de
Jesús en medio a las protestas de un grupo de un grupo mal humorado de hombres de edad
(Mat. 26:6-13; Mar. 14:3-9; Luc. 7:36-47; Juan 12:1-7). Al contar la historia el predicador
repetidamente insinúa que los hombres objetaron la acción de María porque ella era una
mujer. En otras palabras, él sugiere repetidamente que los mal humorados hombres de edad
objetaron el hecho que María le haya ministrado a Jesús debido al género. En su inimitable
estilo el predicador elocuentemente describió la escena (con mi énfasis suplido): “Aquí está
esta mujer. Ella ha entrado en forma quieta en un mundo de hombres, le ha traído
humildemente a Cristo su propia expresión de amor y devoción, cuando repentinamente
escucha a cierto hombre ir contra ese acto y declarar a gran voz que este es un gran
desperdicio de esfuerzo y una mala devoción y todo lo que se necesita es que un hombre
proteste y muy luego otros hombres, para probar sus credenciales de hombres se arriman al
que lleva la batuta, hasta que todos ellos van a alejar a esta mujer de su círculo hasta que
otro hombre los interrumpa: ‘Dejadla tranquila’, ‘dejadla tranquila’.
El predicador entonces continúa recordándonos que la María que ungió los pies de Jesús es
la misma María cuya hermana, Marta, se quejó porque ella no la estaba ayudando en la
cocina. El predicador cita a marta como diciéndole a Jesús: ‘Jesús, estás dejando a maría
sentada aquí con todos estos hombres, mientras yo tengo trabajo que hacer en la cocina.
¿No podrías ordenarle que venga conmigo a la cocina?’
El predicador entonces pregunta: ‘¿Cómo fue que Jesús le respondió a Marta?’
Él sarcásticamente cita a Jesús como diciéndole a María: ‘María, Marta está en lo correcto,
necesitas recordar tu lugar en este mundo; no es aquí entre todos estos hombres y yo, es en
la cocina adonde tú perteneces. Anda, ve…’.
Cuando yo escuché al pastor usar la narrativa del ungimiento en su sermón decidí leer el
evangelio paralelo y también el Deseado de Todas las Gentes (páginas 511-522) para ver si
se me había olvidado algo, porque no me acordaba que este fuese un asunto entre
masculino y femenino. Al leerlo línea tras línea, no encontré nada que hiciese alusión a
género. La historia del evangelio deja claro que Simón estaba mal humorado porque, en su
estimación, ella era una pecadora. Y Judas y los discípulos objetaron, porque en su
estimación, ella había desperdiciado mucho dinero que podría haber sido usado de una
manera mejor.
Y en relación al episodio entre María y Marta, solo Lucas registra el incidente (Luc. 10:39-42)
y ni siquiera insinúa que la queja de Marta tuviese algo que ver con el hecho de que María
estaba sentada ‘con todos esos hombres’. Ni tampoco Ellen White menciona que esta
historia tuviese algo que ver con el género. Marta simplemente se quejó de que maría no la
estaba ayudando en la preparación de la comida. Una vez más, el predicador había
fabricado un asunto de género donde no había ninguno.
Como un profesor de homilética, el pastor debiera saber más. A los predicadores les gusta
hacer con que una historia cobre vida, debido a la manera en que la cuentan, ¡pero no están
en la libertad para añadirle al texto lo que no está allí! El predicador puede argumentar que
Jesús diversas veces en la historia del ungimiento se refiere a María como ‘esta mujer’ y
que y que de esta manera él estaba comparándola con los hombres que estaban presente.
Pero un estudio cuidadoso del pasaje revela que el contraste es entre esta mujer pecadora y
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otras mujeres de mejor reputación. Este hecho queda muy claro a través del propio Simón el
fariseo cuando dijo: ‘Este hombre, si fuese un profeta, sabría quién y qué tipo de mujer es la
que lo está tocando, porque ella es una pecadora’.
Además, llamarla por el nombre nunca ayuda sino que más bien hiere, aliena y hace con que
las situaciones malas sean aun peores. Este predicador insinúa que cualquiera que objete a
las mujeres en el ministerio (en realidad, a la ordenación de mujeres como pastores) es un
hombre de edad mal humorado. ¡Yo conozco personalmente a muchos hombres que se
oponen a la ordenación de mujeres y definitivamente no son hombres de edad mal
humorados, sino que amables y amorosos cristianos!
Nuestro pastor continuó su sermón mostrando desde el evangelio que Jesús les ministró a
las mujeres y que fue inclusivo con ellas. Nos recordó que hubo tres mujeres a los pies de la
cruz que son mencionadas por su nombre y que hubo muchas otras mujeres allí también. Y
se nos dice que estas mujeres le ministraron a Él. En las propias palabras del predicador,
‘Jesús personal y públicamente recibió el ministerio de todas estas mujeres’. El predicador
repitió en el sermón enfáticamente las palabras de Jesús: ‘dejadla en paz’, ‘dejadla en paz’,
queriendo decir que las mujeres debieran ser dejadas en paz, no solo para ministrar, sino
que para ser ordenadas y recibir una credencial ministerial.
¿Y cuál es la conclusión final del pastor? Es más o menos la siguiente:
∙ María fue una mujer.
∙ María le ministró a Jesús.
∙ Por lo tanto, las mujeres poseen el mismo rol en el ministerio que los hombres y
debieran ser ordenadas y recibir una credencial ministerial.
¿Hay alguna enorme falta de lógica en el argumento del pastor o yo no entendí algo?
Claramente, la conclusión no sigue la lógica de las premisas mayores o menores. La única
conclusión lógica que puede ser obtenida a partir de las premisas mayores y menores del
predicador, es que ‘las mujeres deberían ministrarle a Jesús’.
La historia de la mujer que ungió los pies de Jesús no tiene nada que ver con la ordenación
del rol de las mujeres en el ministerio. Simplemente enseña que las mujeres debieran estar
envueltas en el ministerio. Toda mujer debiera ministrar a y por Jesús, pero esto no significa
que las mujeres debieran ser ordenadas como ministros del evangelio. ¡La conclusión
requiere una falta de lógica tan grande como el Gran Cañón! ¡Esto es claramente un caso de
súplica especial, por una causa que el predicador cree apasionadamente en ella!
El predicador termina la historia del ungimiento con una significativa pregunta: ‘Esto te hace
preguntarse: ¿Adónde estaría Jesús hoy en una iglesia que le ha abierto las puertas a todos,
excepto a las mujeres?’
Así es que, para este pastor el asunto en la historia del ungimiento no es en realidad el
ministrar, sino que la ordenación al ministerio evangélico. Él ha simplemente usado la
historia del ministerio de maría a Jesús como un trampolín para pedir la ordenación de
mujeres al ministerio evangélico. En su estimación la IASD excluye a las mujeres de servir
en el ministerio porque las excluye de la ordenación. La pregunta que hay que hacer es: Si
Jesús, tal como sugiere el pastor, caminó en contra de las convenciones de Sus días y
quería incluir a las mujeres en el rol del liderazgo pastoral, entonces ¿por qué escogió a
doce hombres como apóstoles para que fuesen los fundadores de la iglesia evangélica?
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¿Por qué no escogió siquiera una mujer de las que le sirvieron a Él? ¿Por qué no escogió a
María? Después de todo, ¡ella le ministró a Él mientras todos Sus discípulos hombres se
comportaron como hombres de edad mal humorados!
Y las cosas no fueron mejores en la última parte del sermón. El predicador usó la historia de
Cornelio en hechos 10 y 11 para ‘reforzar’ su argumento a favor de la ordenación de
mujeres. Para abreviar la historia, cuando los hermanos en Jerusalén escucharon que
Cornelio y sus dos compañeros gentiles habían sido bautizados y habían recibido el don del
Espíritu Santo tal como lo habían recibido los Judíos, estaban perplejos y Pedro tuvo que
explicarles:
“Así, si Dios les concedió a ellos el mismo don que a nosotros cuando creímos en el Señor
Jesucristo, ¿quién era yo para oponerme a Dios? Al oír esto, se calmaron y glorificaron a
Dios, diciendo: ‘¡De manera que también a los gentiles Dios ha dado el arrepentimiento que
lleva a la vida!’”
De esto, el predicador hace otro gigantesco salto de lógica que es más o menos así:
∙ Los Judíos tenían prejuicios en contra de los Gentiles y creían que no podían ser
salvos y recibir el Espíritu Santo.
∙ Dios removió la barrera entre Judíos y Gentiles al darles la salvación a los Gentiles y
el mismo don del Espíritu Santo que Él le había dado a los Judíos.
∙ Por lo tanto Dios removió las distinciones de rol entre hombres y mujeres en la
iglesia, porque Dios le dio a los hombres y a las mujeres el mismo don.
Una vez más pregunto: ¿La conclusión sigue en forma lógica las premisas? ¡Claramente no!
¿Es el asunto en hechos 10 y 11 un asunto de distinción de rol en la iglesia? ¿Es un asunto
de género? ¿Tiene realmente algo que ver con la ordenación de pastores? El contexto indica
claramente que el asunto no es el de distinciones de roles en la iglesia o sobre géneros. El
asunto es si Judíos y Gentiles tienen igual acceso a la salvación y al don del Espíritu Santo.
Esto se ve claramente cuando se nos dice que los líderes en Jerusalén estaban asombrados
que “Dios también le hubiese garantizado a los gentiles el arrepentimiento que lleva a la vid
a”.
El ‘grupo de presión por la ordenación de mujeres’ hace una mal uso de Gál. 3:28 de una
manera similar. Ignorando el contexto inmediato y más amplio, y usando mal el sacerdocio
de todos los creyentes, ellos ven que el texto enseña que ya no hay más ninguna distinción
de rol cuando se trata del género. Pero el contexto claramente revela que el asunto es el
igual acceso a la salvación en Cristo, no a la abolición de las distinciones del género para
aquellos que son miembros de la iglesia.
El predicador trata de afianzar su argumento de hechos 10 y 11 con una importante cita de
Hechos de los Apóstoles:115. “Así, sin discusión, los prejuicios fueron quebrantados, se
abandonó el espíritu exclusivista establecido por la costumbre secular, y quedó expedito el
camino para la proclamación del Evangelio a los gentiles”. HAp:115.
Personalmente decidí leer todo el capítulo donde aparece esta cita. En forma extraordinaria,
el capítulo comienza describiendo la resurrección de aquella santa mujer, Dorcas. ¿Alguien
se atrevería a afirmar que Dorcas no sirvió en ministerio en y para la iglesia? Pero no existe
ningún registro en que ella fuese jamás ordenada o sirviendo como pastor o líder de
ninguna iglesia local. Ella no aspiró a lo que algunos consideran ser una alta posición de
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autoridad; ¡ella simplemente ministró a los santos sin exigir ningún estatus especial!
Una y otra vez en este capítulo Ellen White subraya que el asunto en Hechos 10 y 11 era el
igual acceso a la salvación y al don del Espíritu Santo. Ni una sola vez ella ‘extiende el
principio’ para enseñar que debido a que tanto los hombres como las mujeres reciben el don
del Espíritu Santo, debieran ambos tener los mismos roles en la iglesia. Una vez más la
falacia del argumento del predicador puede ser discernida. Básicamente él está diciendo
que si los hombres y las mujeres reciben el mismo Espíritu, entonces sus roles en la iglesia
tienen que ser los mismos. Él está con la mitad de la razón en su afirmación. Es verdad que
el don de la salvación y del Espíritu Santo les es dado a todos (tanto a hombres como
mujeres, Judíos y gentiles, esclavos y libres) que estén verdaderamente convertidos a
Jesús, pero eso no quiere decir que debido a que todos tienen el mismo don, todos tienen el
mismo llamado y rol en la iglesia.
El predicador entonces sugiere que la lluvia tardía no va a caer hasta que las mujeres sean
ordenadas al ministerio evangélico. En una frase capciosa él declara: “La muralla tiene que
caer antes que pueda caer el Espíritu”. Esto ignora el hecho que Pedro y los apóstoles
recibieron la totalidad del Espíritu Santo en el día de Pentecostés, varios años antes de la
historia de Hechos 10 y 11. ¿Tuvo Dios que esperar para que cayera la pared divisoria entre
Judíos y Gentiles antes que el Espíritu cayese en ‘ricas corrientes’ sobre los discípulos en el
día de Pentecostés? En verdad, la totalidad del Espíritu cayó sobre los apóstoles varios años
antes que cayese la pared entre Judíos y Gentiles.
Una observación final: el pastor enti4nde la frase “se abandonó el espíritu exclusivista
establecido por la costumbre secular” como aplicándose no solo a las distinciones étnicas
entre Judíos y gentiles, sino que también a las distinciones de roles en la iglesia entre
hombres y mujeres. En su estimación, las distinciones de roles entre hombres y mujeres en
la iglesia hoy, son simplemente un remanente de “la exclusividad establecida por la
costumbre secular” en vez de ser un arreglo que fue establecido por el propio Dios.
Pero, ¿es esto así? ¿Es la distinción de rol entre hombres y mujeres en la iglesia
simplemente una reliquia de una costumbre de un pasado prejuicioso? ¿Qué dice la Biblia
acerca de esto?
¿Quién escogió a 12 hombres para que fuesen fundadores de la Iglesia del Antiguo
Testamento, cuando había por lo menos una mujer que pudo haber sido escogida? (Dina)
¿Quién especificó, antes que fuese establecido el sacerdocio de la casa de Aarón, que el
primogénito sería el sacerdote de la casa? (Ver DTG:34). ¿Quién estableció un sistema de
sacerdocio masculino en Israel (en una cultura donde las sacerdotisas de las naciones
vecinas eran comunes)? ¿Quién estableció un sistema de Levitas masculinos en Israel para
servir juntamente con los sacerdotes? ¿Quién escogió intencionalmente 12 apóstoles
masculinos donde había mujeres capaces en el ministerio que también habrían podido ser
elegidas? ¿Quién escogió colocar nombres de 12 hombres en las puertas de la Nueva
Jerusalén y 12 hombres en los fundamentos de la ciudad? ¿Quién inspiró al apóstol Pablo
(que comenzó su ministerio inmediatamente después de la inclusión de los gentiles en
Hechos 10 y 11) para que enseñara que obispos y ancianos debían ser del género
masculino? ¿Fueron estas elecciones establecidas por las ‘costumbres seculares’ o fueron
establecidas por Dios?
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El apóstol Pablo es clarísimo que fueron establecidas por Dios:


“Es necesario que el obispo sea irreprensible, esposo de una sola mujer, sobrio, prudente,
decoroso, hospedador, apto para enseñar; no dado al vino, ni violento; sino amable,
conciliador, no codicioso del dinero, que gobierne bien su casa, que tenga sus hijos en
sujeción con toda dignidad. Porque el que no sabe gobernar su propia casa, ¿cómo cuidará
la iglesia de Dios? No un neófito, para que no se envanezca y caiga en la condenación del
diablo. También es necesario que tenga buen testimonio de los de afuera, para que no caiga
en afrenta y en lazo del diablo”. 1 Tim. 3:2-7.
“Por eso te dejé en Creta, para que acabaras de organizar lo que faltaba, y pusieras
ancianos en cada ciudad, como te mandé. El anciano debe ser irreprensible, esposo de una
sola mujer, que tenga hijos creyentes, que no estén acusados de disolución o rebeldía.
Siendo que al obispo se le confía la obra de Dios, debe ser irreprensible; no soberbio, ni
iracundo, ni dado al vino, ni heridor, ni codicioso de ganancias deshonestas; sino
hospedador, amante de lo bueno, templado justo, santo, dueño de sí mismo, retenedor de la
fiel palabra que le fue enseñada, para que también pueda exhortar con sana enseñanza, y
refutar a los que contradicen”. Tito 1:5-9.
Cuando leí estos pasajes en los escritos de Pablo me pregunté: ¿No había el apóstol Pablo
recibido el mensaje de Pedro que “la exclusividad establecida por la costumbre secular”
había sido abandonada y que ahora tanto los hombres jóvenes y las mujeres jóvenes debían
ser ordenadas al ministerio evangélico sin distinción de género?
Algunos argumentan que las distinciones de género en la elección de los líderes de la
iglesia fueron prescritas en el Antiguo Testamento, pero que en el Nuevo Testamento esta
distinción ha sido suplantada por el sacerdocio de todos los creyentes. Pero, ¿esto es así?
“Los mismos principios de piedad y justicia que debían guiar a los gobernantes del pueblo
de Dios en el tiempo de Moisés y de David, habían de seguir también aquellos a quienes se
les encomendó la vigilancia de la recién organizada iglesia de Dios en la dispensación
evangélica. En la obra de poner en orden las cosas en todas las iglesias, y de ordenar
hombres capaces para que actuaran como oficiales, los apóstoles mantenían las altas
normas de dirección bosquejadas en los escritos del Antiguo Testamento. Sostenían que
aquel que es llamado a ocupar un puesto de gran responsabilidad en la iglesia, debe ser ‘sin
crimen, como dispensador de Dios; no soberbio, no iracundo, no amador del vino, no heridor,
no codicioso de torpes ganancias; sino hospedador, amador de lo bueno, templado, justo,
santo, continente; retenedor de la fiel palabra que es conforme a la doctrina: para que
también pueda exhortar con sana doctrina, y convencer a los que contradijeren’. (Tito 1:7-
9)”. HAp:78.
En relación a estos pasajes en las epístolas a Timoteo y Tito, el predicador explica que si,
basado en estos pasajes, nosotros insistimos en que el obispo o el anciano tiene que ser un
hombre, entonces lógicamente se sigue que tenemos que insistir que el obispo o el anciano
no se puede divorciar ni se puede volver a casar porque Pablo dice que él tiene que ser
‘marido de una sola mujer’. Y nosotros también tenemos que insistir en que él tiene hijos,
porque Pablo dice que él debiera tener a sus hijos ‘en sujeción’. Paro, ¿este argumento
absurdo es válido? Tal como lo entienden muchos eruditos, el apóstol Pablo simplemente
estaba diciendo que el hombre tenía que ser monógamo. Incidentalmente, en América
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Latina los pastores solteros no son normalmente ordenados al ministerio evangélico ni se


les da credenciales ministeriales, hasta que se casen, porque Pablo especifica que tienen
que ser esposo de una sola mujer.
En relación al requerimiento de tener hijos, ¡no es una mala idea! Esa es la forma en que se
acostumbraba hacer cuando yo estaba creciendo en América latina. Y aun hay algunas
iglesias que hoy en día no ordenan a ancianos sin hijos, porque en su opinión (basados en
los pasajes de Pablo), cuando un hombre es un buen cabeza de su hogar, da evidencia que
está calificado para ser una buena cabeza de la casa de Dios, la iglesia.

No Es Un Asunto De Igualdad.-

Segundo – no importa cuánto el ‘grupo de presión de ordenación de mujeres’ quiera que


nosotros pensemos que es así – el conflicto no es acerca de si los hombres y las mujeres
son iguales. El hecho que las mujeres no sean ordenadas al ministerio evangélico no quiere
decir que sean inferiores a los hombres. Aquellos de nosotros que nos oponemos a la
ordenación de mujeres, jamás negaríamos que los hombres y las mujeres son iguales a la
vista de Dios por creación y por redención. Pero una igualdad ontológica no es lo mismo
que un rol de identidad. Esto es, la igualdad no presupone que los hombres y las mujeres
tienen que cumplir idénticos roles en la iglesia.
Ilustremos: el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo son ontológicamente iguales (como seres)
pero cada uno de ellos tiene una función en particular o rol en el plan de salvación. ¿Es el
Hijo inferior al Padre debido a que su rol ministerial fue el de morir en la cruz? Es el Espíritu
Santo inferior al Hijo porque Su ministerio es hacer efectiva la obra de Cristo? ¡Claro que no!
Son iguales como seres pero cumplen diferentes funciones ministeriales o roles.

No Es Un Asunto De Habilidad.-

Tercero, el conflicto no gira alrededor de la habilidad o capacidad para hacer el trabajo. Yo


creo que hay algunas mujeres que pueden hacer el mismo buen trabajo (y en algunos casos
aun mejor) que los hombres que han sido ordenados como pastores.
He escuchado a algunas mujeres predicar poderosos sermones. Yo tengo mujeres en mi
congregación que confortan al enfermo, proveen un excelente consejo, son exitosas como
evangelistas de literatura y son expertas para dar estudios bíblicos. Hay algunas que son
excelentes profesoras de la Escuela Sabática. Durante muchos años el jefe de mi comité de
finanzas en la iglesia de Central de Fresno, fue una mujer y ella era la persona más eficiente
en esta función, con la cual jamás haya trabajado. Desde sus comienzos y hasta
recientemente, el presidente de Secretos Desvendados era una mujer muy capaz. El director
de marketing de Secretos desvendados es más capaz que la mayoría de los hombres que
he conocido. Pero ninguna de estas mujeres se han quejado o se han sentido
negligenciadas o discriminadas debido a que no han sido ordenadas como ancianos de la
iglesia. En la iglesia Central de Fresno tenemos 18 ancianos y todos son hombres. ¿Se
quejan las mujeres y se sienten discriminadas a causa de esto? ¡No he escuchado una
única queja en 16 años! Tratamos a las mujeres con dignidad y respeto y les damos amplias
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oportunidades para ministrar y ellas están perfectamente satisfechas y contentas sirviendo


al Señor en la capacidad a la cual Él las ha llamado.
Así es que, ¿cuál es el asunto central aquí? El asunto real es si Dios ha llamado a las
mujeres a ocupar la posición de pastores ordenados. En otras palabras, el centro del actual
debate no tiene nada que ver con ministerio o igualdad o habilidad, sino que con el rol o
función a la cual Dios ha llamado al hombre y a la mujer.

¿Es Prejuicio o Intolerancia?

Infelizmente aquellos como yo que estamos en contra de la ordenación de mujeres al


ministerio pastoral, a menudo somos rotulados de ser anti-mujer, oscurantistas y divisivos.
Aun más, ¡algunos nos consideran el enemigo!
Pero esta es una simple caricatura. Es un hecho innegable que el hombre y la mujer fueron
creados iguales desde el mismo comienzo pero los roles para los cuales Dios los creó
fueron diferentes. El hombre tenía que ser el padre y la mujer tenía que ser la madre. Los
roles estaban claramente definidos y complementados. Ni el hombre ni la mujer podían
ocupar el rol o la posición del otro sin echar a perder el plan de Dios. Colocado de otra
manera, aun cuando el hombre y la mujer fueron creados ontológicamente iguales Coram
Deo (a la vista de Dios), fueron creados para complementarse el uno con el otro. Esto es, lo
que estaba faltando en el hombre tenía que ser suplido por la mujer y lo que estaba faltando
en la mujer tenía que ser suplido por el hombre. Si ambos hubiesen tenido el mismo rol o
función, ¿entonces por qué Eva fue creada para ser el complemento del hombre? Tal vez
esta sea la razón por la cual Ellen White consistentemente subraya que el pastor y su mujer
debieran ser un equipo en el ministerio, no porque tuvieran el mismo rol o porque ambos
debieran ser ordenados, sino porque se complementan el uno con el otro con los dones
dados por Dios.

Una Historia Notable.-

Yo creo que hay una historia bíblica que ilustra lo que está sucediendo actualmente en
nuestra iglesia en relación con la ordenación de mujeres y la historia no es linda. Es la
historia de la rebelión de Coré.
Coré era un miembro de la tribu de Leví, pero no era miembro de la casa de Aarón. Los
Levitas habían sido llamados por Dios para llevar a cabo algunos ministerios y servicios
muy importantes en el santuario a favor de la congregación y fueron ordenados (observe
que había ordenaciones para diferentes funciones, lo cual explicaría la solitaria cita de Ellen
White a respecto de la ordenación de mujeres) para su rol por medio de la imposición de
manos:
“Cuando hayas allegado a los levitas ante el Eterno, los israelitas pondrán sus manos sobre
los levitas”. Núm. 8:10.
Los levitas tenían algunos roles muy importantes en la iglesia de aquellos días. Ellos
proveían la música para el servicio del santuario, tanto instrumental como coral. Ellos
reunían los diezmos de Israel, llevaban el Arca del pacto, ellos montaban y desmontaban el
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tabernáculo y eran sus custodiadores, ellos despellejaban a los animales y le enseñaban la


ley al pueblo; ¡ciertamente no eran tareas sin importancia!
Pero aun cuando eran ordenados para servir como Levitas, no habían sido llamados a
ministrar como sacerdotes ante el Señor, porque Él no los había separado para esa función.
¿Fue esto simplemente una ‘costumbre secular’ establecida por los hombres o fue
establecida por Dios?
Coré no estaba satisfecho con ser simplemente un Levita. ¡Él quería ser un sacerdote! Él
aspiraba a lo que, bajo su punto de vista, era una alta posición de autoridad. Colocado en
forma simple, él aspiraba a una posición en el ministerio a la cual Dios no lo había llamado.
¡Y él estaba decidido a conseguirlo no importando quién o qué se interpusiese en su
camino!
Ellen White explica que Coré “se había quedado desconforme de su cargo y aspiraba a la
dignidad del sacerdocio. El otorgamiento a Aarón y a su familia del oficio sacerdotal, que
había sido ejercido anteriormente por el primogénito de cada familia, había provocado celos
y desafecto”. PP:417.
Coré le susurró su descontento a otros y luego 250 influyentes líderes de la congregación
estaban al lado de Coré contra Moisés y Aarón, los líderes que Dios había escogido para
pastorear a Israel. Estos 250 príncipes no eran personas sin importancia. De acuerdo con
Kiel y Delitzsch “estos hombres eran… cabezas de las tribus, o de una gran parte de las
tribus… miembros del concilio de la nación que administraban los asuntos de la
congregación”. En otras palabras, ellos tenían posiciones administrativas de autoridad en
Israel y sin embargo se volvieron contra el líder que Dios había escogido. ¿Es algo similar lo
que está sucediendo hoy con el hombre que fue escogido en la última sesión de la
Conferencia General para guiar al pueblo de Dios hoy?
Núm. 16:2-3 describe la actitud de estos líderes y sus argumentos: “…y se levantaron contra
Moisés con 250 varones de Israel, príncipes de la congregación, miembros del consejo,
varones de renombre. Se juntaron contra Moisés y Aarón, y les dijeron: ¡Basta ya! Porque
todos los de la congregación son santos [colocados a parte] y en medio de ellos está el
Eterno. ¿Por qué os levantáis1 vosotros sobre la congregación del Señor?"
Este fue su argumento a favor de lo que ellos percibían ser el sacerdocio de todos los
creyentes. Tal vez los rebeldes hasta usaron Éxo. 19:6 para apoyar su argumento de que
toda la nación tenía el derecho de servir en el oficio de sacerdote. Después de todo, ellos
argumentaron, ¿no le había dicho el propio Dios a Israel cuando Él hizo el pacto con ellos en
el monte Sinaí que toda la nación tenía que ser un ‘reino de sacerdotes’ para alcanzar el
mundo con las buenas nuevas de un Salvador venidero?
Pero yo pregunto: ¿La existencia de un sacerdocio ordenado especialmente escogido por
Dios de la casa de Aarón anula el hecho que toda la nación también tenía que servir en un
rol sacerdotal y ministrar el evangelio al mundo? ¿El hecho que Israel fuese una nación
sacerdotal le daba a cada israelita el derecho a ser ordenado como sacerdote y a servir
como líder espiritual a la nación? ¡Claro que no! La idea del sacerdocio de todos los
creyentes no aparece primero en el Nuevo Testamento. Éxo. 19:6 deja claro que estaba

1
Nota del Traductor: En inglés dice “exaltáis”.
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profundamente imbuido en el llamado de Dios a toda la nación de Israel para ministrarle el


evangelio al mundo.
Bajo el punto de vista de Coré y sus co-conspiradores, el arreglo que le permitió solo a
aquellos de la casa de Aarón para que sirvieran como sacerdotes, era injusto, sin
misericordia y discriminatorio. ¡Y ellos exigieron igualdad y justicia! Ellos dijeron que ‘toda la
congregación es santa’, ‘y todos estamos en igualdad de condiciones, así es que, ¿por qué
debería Moisés gobernar sobre nosotros y por qué Aarón y su familia ser los únicos a los
cuales se les permite ministrar como sacerdotes?
Ellen White explica “pero ahora como resultado de un propósito obstinado de derrocar la
autoridad de los jefes nombrados por Dios mismo, se tramó una conspiración de hondas
raíces y grandes alcances”. PP:417.
Habiendo reclutado a tantos líderes influyentes, “se creyeron capaces de efectuar un
cambio radical en el gobierno, y de mejorar en gran manera la administración de Moisés y
Aarón”. PP:419.
El siguiente paso fue el de diseminar el descontento entre el pueblo y tristemente, la
mayoría de Israel se puso al lado de los rebeldes. Se nos dice que “gran parte de la
congregación se puso abiertamente de parte de Coré”. PP:423.
¡Ahora había división en el campo y esta división fue causada por aquellos que querían
cambiar el pacto de Dios para con los roles en el ministerio!
Finalmente Moisés tuvo que enfrentar a los líderes que aspiraban a una posición a la cual
Dios no los había llamado. Él les dijo: “¿Es poco que el Dios de Israel os haya apartado de su
congregación, allegándose a sí para que ministres en el Santuario del Eterno, y estéis ante la
congregación para servirle?
Él te hizo acercar a ti y a todos tus hermanos levitas, y ahora procuráis también el
sacerdocio. Por tanto, tú y todo tu séquito estáis contra el Eterno. Porque Aarón, ¿qué es él
para que murmuréis contra él?”. Núm. 16:9-11.
Surgen varias preguntas en este punto:
∙ ¿Había Dios llamado (o aun ordenado) a Coré y a sus co-conspiradores para servir en
el ministerio del pueblo de Dios? La respuesta es si. ¡Pero su rol era servir como
Levitas, no como sacerdotes!
∙ ¿Consideró Dios a Coré y a sus co-conspiradores como socios igualitarios con los
sacerdotes para ministrarle a la congregación? La respuesta es nuevamente si. Los
Levitas no eran inferiores a los sacerdotes; ellos fueron simplemente llamados para
cumplir una función diferente en el ministerio.
∙ ¿Pudo Coré y sus co-conspiradores haber hecho un trabajo tan bueno como los
sacerdotes? En otras palabras, ¿tenían ellos la habilidad/capacidad como para ser
sacerdotes? Yo creo que podrían haber aprendido a hacer un trabajo tan bueno como
el de los sacerdotes de aquel tiempo. Lo que los descalificaba no era su falta de
habilidad sino que no habían sido llamados para ese oficio en particular.
∙ ¿Era el asunto en los días de Coré el de ministerio, igualdad o habilidad/capacidad?
No. A la vista de Dios tanto los Levitas y los sacerdotes fueron llamados al ministerio,
ambos grupos eran iguales a Su vista y ambos grupos tenían habilidades; pero Dios
había llamado a un grupo para que fuesen sacerdotes y a otro para que fuesen
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Levitas. El asunto era entonces el de llamado, no uno de ministerio, igualdad o


habilidad.
¿Cómo se sintió Dios con aquellos que querían ser sacerdotes cuando Dios no los había
llamado para cumplir esa posición? Usted conoce la respuesta a esa pregunta. ¡¡Cuando
estos Levitas vinieron con sus inciensos en la mano y con toda la intención de servir como
sacerdotes ante el Señor, el Señor abrió la tierra y ésta los tragó!! Asombrosamente,
después de esto, la congregación aun estaba al lado de los rebeldes y cuando se quejaron
ante Moisés y Aarón, una plaga mató a 14.700 de ellos y la plaga solo fue detenida por la
intercesión de Aarón.
Esta es una visión de Dios que no es muy popular hoy en día. El mundo religioso prefiere lo
que yo llamo una ‘visión saneada de Dios’. Nosotros ignoramos los pasajes donde Dios es
particular y donde Él espera que las cosas sean hechas de la manera en que Él las ha
especificado – historias como las de Acán, Uzza, el rey Saúl, Jeroboam, y Ananías y Safira –
y enfatizamos solamente aquellas en que Dios acepta e incluye las que son de ‘mente
abierta’. ¡Esto nos permite hacer lo que nosotros queremos y después pedimos la bendición
de Dios de todas maneras!

Un Acto de Rebelión.-

Para terminar, y con todo el debido respeto, quisiera decir que yo creo que la decisión
tomada por Centro América, la Unión del Pacífico, la Unión de Columbia y la Asociación del
Sureste de California, es un acto de rebelión en contra de la decisión de la iglesia mundial.
La iglesia mundial ha negado claramente la solicitación para ordenar mujeres y para darles
credenciales ministeriales en dos sesiones de la Conferencia General. Ellen White nos ha
amonestado claramente que cuando los delegados de la iglesia mundial se reúnen para
votar sobre un asunto, la decisión tiene que ser respetada por todos: “Pero cuando en una
sesión de la Asociación General se expresa el juicio de los hermanos congregados de todas
partes del campo, la independencia y el juicio particulares no deben sostenerse con
terquedad, sino entregarse. Nunca debe un obrero tener por virtud el persistir en una actitud
independiente contra la decisión del cuerpo general… Dios ordenó que tengan autoridad los
representantes de su iglesia de todas partes de la tierra, cuando están reunidos en el
congreso de la Asociación General”. 9T:209.
La pregunta es, en la base de los precedentes que han sido colocados: ¿Qué le impediría a
la Asociación o a la Unión votar la ordenación de pastores homosexuales? Al rebelarse
contra los votos de la iglesia mundial en el asunto de la ordenación de mujeres, estas
organizaciones denominacionales han abierto la copa proverbial de gusanos que van a
separar y a dividir la iglesia.
Usted puede estar pensando: “Pastor Bohr, usted está dejando con que su imaginación
corra sin restricción. Ninguna entidad denominacional va jamás a votar la ordenación de
pastores homosexuales que estén en una relación matrimonial del mismo sexo”. A esto, yo
respondo que ya hay algunos individuos en la iglesia que están presionando para que se
efectúe justamente esto.
En el pasado reciente recibí una petición por correo electrónico que estaba firmada por 200
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ASD de todos los estilos de vida solicitando que la iglesia reconociese y le diese su sello de
aprobación a las relaciones comprometidas al mismo sexo. La solicitación estaba firmada
por médicos, profesores, estudiantes, ingenieros, fisioterapeutas, enfermeras, abogados,
agentes estatales, técnicos en computación, editores de películas, escritores, psicólogos,
pastores, arquitectos, terapeutas casados, músicos, etc. El documento comenzaba con las
palabras: “Un Solemne Apelo a nuestros compañeros creyentes de la IASD”. En parte, el
apelo a la iglesia incluía lo siguiente:

“La actual evidencia científica apoya nuestra convicción que, así como con los
heterosexuales, una orientación homosexual se decide antes del nacimiento o un poquito
después, debido a una compleja mezcla de factores biológicos y medio ambientales sobre
los cuales la persona no tiene ningún control. Describir personas que se han atraído
mutuamente siendo del mismo sexo, como pecaminoso, contradice no solamente la ciencia
sino que también los principios escriturísticos de las verdad, de la justicia y de la compasión
enseñada y demostrada por Cristo.
Juntamente con nuestra familia ASD, tomamos en serio la guía que Dios nos ha dado a
través de la Biblia. Sin embargo, hemos estudiado cuidadosamente esos textos bíblicos que
tradicionalmente son interpretados como prohibiendo la actividad entre personas del mismo
sexo, y nos hemos unido a los eruditos que han encontrado que la homosexualidad no debe
ser vista como nosotros la entendemos hoy.
Creemos en el mismo Jesús que dijo: ‘El Sábado fue hecho para el hombre y no el hombre
para el Sábado’, y que hoy puede decir en relación a este asunto: ‘El matrimonio fue hecho
para los seres humanos, no los seres humanos para el matrimonio’. Nosotros creemos que
Dios quiere que los homosexuales, y también los heterosexuales, que disfruten de las
muchas bendiciones de una relación monógama comprometida – compañerismo, ayuda de
los unos hacia los otros, un mayor entendimiento del amor de Dios, y una intimidad
emocional y sexual – necesaria para todos los que Él creó”.
Yo estoy convencido (y espero y oro para estar errado) que en el futuro no muy distante
será presentado el argumento;
“Tenemos que darle iguales derechos en el ministerio pastoral a aquellos que están en una
relación amorosa del mismo sexo”. Usted puede argumentar: “Pero Pastor Bohr, esto es
abiertamente contradictorio con las Escrituras”. ¡¡“No es así” dicen aquellos que están en la
iglesia y que están a favor de las relaciones del mismo sexo!! Ellos argumentan que la Biblia
no prohíbe los matrimonios amorosos comprometidos del mismo sexo. ¡Ellos afirman que
la Biblia prohíbe solamente las relaciones homosexuales ilícitas fuera de una relación
amorosa comprometida del mismo sexo en un matrimonio!

Recomendaciones Prácticas.-

¿Qué podemos hacer como miembros de iglesia en este tiempo de crisis cuando Satanás
está haciendo lo mejor que puede para destruir la unidad de la iglesia? He aquí algunas
sugerencias:
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Ore, ore, ore:

Este es un tiempo para humillarnos a nosotros mismos ante Dios y para pedirle que nos
muestre Su voluntad en este asunto. La sociedad y la cultura pueden tratar de presionarnos
a hacer ciertas cosas, pero la pregunta que tenemos que responder es: ¿Qué es lo que dice
Dios sobre este asunto y cuál es Su voluntad? Deberíamos orar fervientemente: “Que sea
hecha Tu voluntad en la tierra y en el cielo”. También debiéramos orar por la unidad del
pueblo de Dios, pero siempre bajo la plataforma de la verdad. Y por favor oren por el pastor
Ted Wilson, el cual estoy seguro que está enfrentando tremendas presiones de todas las
direcciones. Oren para que el Señor le de salud, sabiduría y valor para enfrentar este asunto
con una decisión resuelta para permanecer a favor de lo recto aun cuando caigan los cielos.

Estudie, estudie, estudie:

Hay ciertos mitos que han sido aceptados por el ‘grupo de presión de la ordenación de
mujeres’. Entre estos mitos están:
∙ Ellen White fue ordenada entre 1885 y 1887.
∙ En 1881 la ordenación de mujeres fue aprobada por la Conferencia General.
∙ En 1895 Ellen White alentó la ordenación de mujeres al ministerio pastoral.
Para respuestas claras y persuasivas para estos y otros mitos vea: Pruebe Todas Las
Cosas, páginas 273-312.
Es nuestro deber y responsabilidad estudiar estos y otros asuntos por nosotros mismos
para ver si son así. No podemos dejar esta tarea para los teólogos y administradores,
porque es un asunto muy importante. Tenemos que entender los asuntos si es que vamos a
hablarles en forma inteligente. Las decisiones sanas están basadas en información
confiable.
Si usted quiere formarse un cuadro más o menos completo de los asuntos envueltos en el
debate sobre la ordenación de mujeres, primero lea Mujeres en el Ministerio, el cual fue
publicado por el Seminario de la Universidad de Andrews y que está a favor de la
ordenación de mujeres. Después, lea la respuesta a los argumentos de Mujeres en el
Ministerio, en el libro Pruebe Todas Las Cosas, el cual está disponible en Secretos
Desvendados [en inglés]. Esto le dará un ‘justo y equilibrado’ conocimiento de los asuntos
envueltos y lo ayudará a tomar una decisión informada sobre el asunto.

Hable, hable, hable:

Pero este no es solo un tiempo para orar y estudiar. Es un tiempo para la acción. Yo creo
que hay tres tipos de actitud de los miembros cuando se trata del asunto de la ordenación
de mujeres. Un grupo es militantemente a favor. El otro se opone fuertemente. En el medio
hay un grupo que se mantiene en silencio sobre el asunto, principalmente por dos razones.
Primera, debido a que no han estudiado personalmente los asuntos y que por lo mismo no
perciben su importancia. Segunda, aun cuando pueden tener reservas en cuanto a la
ordenación de mujeres, ellos quieren mantener la paz en la iglesia y para evitar la disensión
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permanecen en silencio. Pero tenemos que ser cuidadosos para no gritar ‘paz, paz’ cuando
no hay paz. Tenemos que despertar y cariñosa pero firmemente hablar sobre estos asuntos
e nivel de la iglesia local, a nivel de asociación, a nivel de unión, y sí, a nivel de la DNA.
Háblenles a sus pastores y a sus administradores y expresen su opinión informada sobre el
asunto, pero háganlo en forma cariñosa. Recuerde, al hablar contra la ordenación de
mujeres, ¡usted no se está rebelando contra la iglesia, sino que está reafirmando las
decisiones de toda la iglesia mundial!
Dios nos hará responsables si permanecemos en silencio en este tiempo de crisis. Hemos
sido advertidos no con palabras inciertas por el Espíritu de Profecía:
“Si Dios aborrece un pecado más que otro, del cual su pueblo es culpable, es el de no hacer
nada en caso de una emergencia. La indiferencia y la neutralidad en una crisis religiosa son
consideradas por Dios como un grave delito, igual al peor tipo de hostilidad contra Dios”.
3T:311.

Autor: Pastor Stephen Bohr

Traducido de la Revista Trimestral Secretos Desvendados, del segundo trimestre


del 2012.

https://sites.google.com/site/eme1888 ; eme1888@gmail.com