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Los orígenes de la Sociolingüística

Orígenes y constitución de la Sociolingüística


 

Contenidos

 Clase I (6 de mayo): Los orígenes de la sociolingüística. Corrientes. Breve recorrido. Nociones básicas. 

Lecturas:

 Hernández Campoy, Juan Manuel y Manuel Almeida. 2005. Metodología de la investigación lingüística. Granada:


Comares. Capítulos 1.  (Aclaración: en el pdf tienen tres capítulos, pero sólo les solicito que lean el capítulo 1)

 Clase 1: Los orígenes de la Sociolingüística

En esta primera clase haremos un breve recorrido por la constitución de la Sociolingüística en tanto campo de estudio y abordaje del
lenguaje. ¿Qué es la Sociolingüística? No es una disciplina sino, como hemos mencionado, un gran campo de estudio, un campo
que presenta algunas diferencias entre las distintas corrientes que en ella se encuentran. Sin embargo, lo que unifica a todas es el
hecho de que todas abordan el lenguaje en uso. La sociolinguistica se inserta dentro de la lingüística, pero con características
propias. Dentro de lo que hoy denominamos Sociolingüística se encuentran diversas formas de abordaje del lenguaje en uso:

 Sociolingüística variacionista (fundada por Labov en la década del ’50)


 Etnografía del habla (originada en la década del ’60; su principal referente fue Dell Hymes)
 Antropología lingüística (surge de la Etnografía del habla)
 Análisis del discurso (corriente surgida en la década del ’60, inicialmente interesada por el análisis del discurso político)
 Análisis de la conversación (corriente surgida en la década del ’60, interesada en el análisis microsociolingüístico, de la
interacción cara a cara)
 Dialectología (estudio del lenguaje en función de regiones geográficas; se emparenta fuertemente con la sociolingüística
variacionista)
 Sociología del lenguaje
 Glotopolítica

Cada una de esas disciplinas focaliza en algún aspecto en particular; además, cada una de ellas tendrá una metodología en
particular. Abordaremos algunas de estas corrientes a lo largo del cursado de la materia.

La Sociolingüística se constituye un poco en respuesta a la forma en que la lingüística hasta entonces abordaba el estudio del
lenguaje. ¿A qué le responde? A las dos corrientes más importantes hasta el momento en el estudio del lenguaje: el estructuralismo
y el generativismo. Estas corrientes han focalizado en la lengua en tanto sistema descriptible, formalizable, sistematizable. Han
focalizado en la estructura lingüística y no en el uso que se hace de esa estructura; en la estructura de la lengua,
descontextualizada del uso; focalizan, además, en el estudio de la sintaxis, separada de la semántica y la pragmática. Las corrientes
estructuralista y generativista presentan una visión formalista del estudio del lenguaje.

La sociolingüística, por su parte, aborda los fenómenos del lenguaje, entendidos estos en un sentido amplio; es decir, abordará el
sistema pero indisolublemente ligado al uso, y por ello, al contexto de uso.[1]

Las corrientes sociolingüísticas -en general- presentan una visión funcionalista del lenguaje (en el sentido en el que lo plantea
Halliday); consideran a la lengua (y al lenguaje como un todo) como un instrumento de la interacción social; la lengua existe y tiene
sentido porque se usa en y para la interacción social. Uno de los aspectos más importantes que tiene para algunas de las corrientes
de la sociolingüística es que la lengua funciona como instrumento de comunicación; es también un instrumento que permite
establecer identidad, transmitir ideología, ejercer control. La sociolingüística focaliza en el uso (por lo tanto, también en el habla) y
sostiene este es posible de ser sistematizable; que el uso no es caótico ni anárquico, sino que lo utilizamos de forma sistemática en
una determinada sociedad. Se hacen descripciones de los usos lingüísticos, pero esas descripciones no se hacen
descontextualizadas sino en relación con situaciones, participantes, propósitos, roles sociales, etc. Por ello, la sociolingüística no los
considerará aspectos extra lingüísticos: todos esos aspectos repercuten en el uso y, por lo tanto, forman parte de él.
No obstante, aunque el uso del lenguaje es algo que todas las corrientes dentro de la sociolingüística compartirán, se diferenciarán
en el modo en que consideren que se establecen las relaciones entre lengua y sociedad; entre lengua y estructura social; entre
lengua y cultura; también, se diferenciarán en sus metodologías y en los recortes que (necesariamente) cada corriente haga de su
objeto de análisis.

Orígenes de la sociolingüística 

Hernández Campoy y Almedia (2003) fijan como importante para el nacimiento de la sociolingüística la constitución de un
paradigma cualitativo en las ciencias (propio del neopositivismo), contrario al paradigma cuantitativo que venía desarrollándose
desde el positivismo; proceso que se da fuertemente después de la Segunda Guerra Mundial. Ambos paradigmas se oponen entre
sí en relación a la concepción que cada uno tiene respeto de la investigación científica, y en función de ello, se oponen en sus:

 Teorías
 Métodos
 Técnicas de trabajo

El paradigma positivista en lingüística presentaba algunos principios contra los que el paradigma neopositivista va a expresarse: en
relación con el análisis lingüístico, específicamente, se consideraba que este debía ser “de escritorio” y que debía regirse por
principios idealistas, es decir, sin salir a encontrarse con el lenguaje en uso y sirviéndose de las intuiciones de los sujetos. Esta idea
es compatible con los principios llevados a cabo por el estructuralismo y el generativismo (que focalizan en el estudio de la lengua
-E- y de la competencia -G- y los rasgos formales de ese sistema homogéneo, y de un hablante-oyente ideal), que dejan afuera el
uso real del lenguaje y todo aquello que, en palabras de De Saussure (1919) es “heteróclito y multiforme”. De esta manera, se
buscan principios generales de la lengua, sin tener en cuenta las realizaciones particulares. Las lenguas eran vistas, así,
como “sistema autosuficientes, autónomos y coherentes, y los lingüistas sólo estaban interesados en los rasgos formales de una
lengua idealizada” (Stern, 1983; citado por Hernández Campoy y Almeida, 2003).

La sociolingüística va a surgir en el seno de la evolución del paradigma cualitativo. Uno de los aspectos más importantes que
tomará la sociolingüística de ese paradigma es la importancia que se le da en él al trabajo empírico; por lo tanto, presenta una
postura antiidealista; rechaza la intuición y el conocimiento introspectivo que caracteriza al paradigma positivista (y que se corrobora
en las corrientes antes mencionadas). Aquí el investigador es un investigador “de campo”, no “de sillón”; es decir, es un investigador
que sale a buscar, a ver, en este caso, cómo es el uso lingüístico real de hablantes en stiuaciones reales. Por ello, en sus orígenes
la sociolingüística se ocupa principalmente del estudio del habla, aspecto que tanto De Saussure (y toda la corriente estructuralista)
como Chomsky (y el generativismo en general) dejan de lado, focalizados -tal como ya hemos dicho- estaban en el sistema de la
lengua -como aquello sistematizable y estudiable-. Focalizan en el habla pues coinciden en que esta también es sistematizable (Dell
Hymes -1972- dirá que los usos del habla “forman sistema”).

Otro de los aspectos contra los que la sociolingüística reacciona -sobre todo, la sociolingüística variacionista de Labov- es contra la
noción de variación libre de la lingüística bloomfieldiana (trabajaremos esta noción más adelante, cuando abordemos los principios y
características de la sociolingüística laboviana). Sí diremos, por ahora, que el estudio de la  variación lingüística (o al menos, la
consideración de su existencia como inherente al lenguaje) es fundamental para la Sociolingüística. Este principio es esencial, pues
la variación no es la excepción sino la norma en el lenguaje: el lenguaje es, ante todo, variable; y se considera que la variación es el
resultado de la interacción de factores tanto geográficos como sociales, etarios, sexo-genéricos, culturales, ideológicos, etc. Por lo
tanto, no se puede considerar al lenguaje como desconectado de todos los factores sociales: el lenguaje es, ante todo, resultado de
la interacción con distintos y diversos aspectos de la sociedad.  La variabilidad es, entonces, estructural al lenguaje; y parte del
estudio de estas corrientes será mostrar su regularidad.

Otra noción fundamental para la sociolingüística es la noción de cambio; así como se considera que la variación (o la variabilidad)
es inherente al lenguaje, también lo es el cambio lingüístico. Por lo tanto, el cambio no es una anomalía, ni algo que haya que
evitar: es parte del desarrollo de las lenguas, y se da justamente en lenguas que son usadas por una comunidad. Respecto de esta
noción trabajaremos todo el año, e incluso contaremos con bibliografía específica para ello. 

Se suele mencionar a William Labov (https://www.ecured.cu/William_Labov) como uno de los “padres” de la sociolingüística. Sin
embargo, hay dos corrientes contemporáneas que -con sus diferencias- dan origen a la sociolingüística; una es la inaugurada por
Labov, denominada sociolingüística variacionista; la otra es la de la etnografía del habla (o etnografía de la comunicación), cuyo
fundador es el antropólogo Dell Hymes (https://cuadernosdeldiscurso.jimdofree.com/dell-hymes/). Por el momento, sólo las
mencionaremos, pues en clases posteriores abordaremos específicamente cada de las corrientes. Sólo mencionaremos que

 la sociolingüística laboviana surge de la dialectología (que se dedicaba -y aún hoy hay corrientes que lo hacen- a estudiar
el lenguaje desde el punto de vista geográfico) y toma métodos de recolección de datos y de análisis de la sociología;
y plantea que la variación lingüística está socialmente condicionada;
 en tanto, la Etnografía del habla surge de la antropología, contraponiéndose al igual que la sociolingüística variacionista a
los postulados de la lingüística formal y positivista, y que toma métodos de la antropología.

En ambos casos, el tipo de estudio que se propone no es importante solamente porque reconocen la diversidad lingüística sino
porque desarrollan metodologías para abordarla, y, desde allí, se proponen elaborar teoría. Esos aportes metodológicos y las
teorías que se constituyen en torno a ellos serán objeto de próximas clases.
 

Hasta aquí la primera clase. Los/as/es espero en los foros de presentación y en el foro en el que puedan hacer preguntas respecto
de los contenidos que abordamos en esta clase. Allí los/as/es espero.

[1] Un aspecto importante a tener en cuenta es que muchas veces las corrientes de estudio no desconocen que exista aquello que
ellas no tienen en cuenta al hacer su teoría y, por ello, su metodología, sino que lo deja de lado porque “no le sirve” para sus
principios teóricos. Son, simplemente, distintos paradigmas, en los que cada uno focaliza en un aspecto específico, en función de lo
que le interesa/necesita estudiar.


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