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TALLER SIGNOS DE PUNTUCIÓN

1.- Sustituya, donde sea necesario, el signo de la coma por el de punto y coma en los

Siguientes textos:

a) Nos repartiremos el trabajo de la siguiente manera: Juan escribirá el prólogo, María,


los tres primeros capítulos y la bibliografía, Pedro, el cuarto capítulo y las conclusiones,
y, finalmente, Elena corregirá lingüísticamente el texto.

Nos repartiremos el trabajo de la siguiente manera: Juan escribirá el prólogo, María, los
tres primeros capítulos y la bibliografía, Pedro, el cuarto capítulo y las conclusiones, y,
finalmente, Elena corregirá lingüísticamente el texto.

b) A la convocatoria asistieron Alba, del Valencia, Casillas y Sergio Ramos, del Madrid, Mata,
del Chelsea, y Xavi e Iniesta, del Barcelona. La reunión, que comenzó con cierto retraso, acabó
a los pocos minutos, sin embargo, y a pesar de lo avanzado de la hora, todavía varios
Representantes se quedaron a discutir algunos puntos.

3.- Escriba un pequeño relato (de una extensión mínima de 15 líneas) en tres párrafos
sobre uno de los dos supuestos que lee proponemos a continuación.

Antes de ponerse a escribir, piense en la estructura general (macro estructura del texto), es
decir, en lo que va a contar en cada párrafo.
Como idea general, le proponemos que en el primer párrafo sitúe la historia
(describiendo el lugar, los personajes, las sensaciones, etc.) y que plantee la situación;
en el segundo, desarrolle la historia (puede incluir diálogos, pensamientos, etc.), y en el
tercero, concluya (o introduzca un elemento de sorpresa que pueda desviar el argumento
principal).

Supuesto 1
Alguien te para por la calle confundiéndote con otra persona. Pronuncia un nombre
equivocado y tú le dices que ése no es tu nombre. Él o ella insiste. Como esa persona te resulta
atractiva, decides, al final, seguirle el juego.

Supuesto 2
Estás solo o sola en casa, viendo la televisión. De repente, alguien que no conoces entra en la
sala donde estás cómodamente sentado viendo una película y te pregunta qué haces ahí. Tú te
asustas (es un desconocido) y le preguntas quién es, cómo ha entrado y qué quiere. Él,
entonces, dice que ha entrado en su casa y que el intruso o la intrusa eres tú.

4.- Ordene las palabras de cada enunciado para que formen un enunciado coherente:

a) erupciones, volcánicas, son, las, catástrofes, naturales, Terremotos, esas,


principales, inundaciones, y.
Terremotos, inundaciones y erupciones volcánicas: esas son las principales catástrofes
naturales.

b) traje, salió, la, el, zapatos, Pagó, el, tienda, y, bolso, los, de.

Pagó el traje, el bolso y los zapatos, y salió de la tienda.

c) Pueblo, otras, no, programa, el, votó, lo, entendió, El, no, palabras, partido,
en, del.

5.- Como ejercicio final, le proponemos que lea el siguiente artículo de Juan José
Millás y escriba una opinión razonada sobre el mismo.

LA COMA

Juan José Millás

El Banco de Santander está llevando a cabo una campaña de publicidad en la que aparecen las
fotografías de hombres o mujeres (supuestos clientes de la entidad), acompañadas de un texto
que reza así: «Gracias Isabel por hacernos el mejor del mundo». No sabemos qué controles ha
pasado esta campaña, pero está mal escrita. El texto debería decir: «Gracias, Isabel, por
hacernos el mejor del mundo». Isabel va entre comas porque se trata de un vocativo. Es
posible que el redactor del texto no supiera utilizar las comas, pero también que las haya
suprimido por ese rechazo absurdo que el mundo de la publicidad tiene hacia los signos
ortográficos. Hace años, también en una campaña de publicidad, Telefónica, que era una
Empresa esdrújula, devino en Telefónica, una organización llana. Le arrebataron la tilde a una
firma que debía todo a las matildes. ¿Pero qué tienen ustedes contra los acentos, contra
las comas, contra el lenguaje en general? José Antonio Millán ha publicado un curioso libro,
titulado Perdón imposible, en cuyo primer capítulo relata una anécdota demostrativa de cómo
el desplazamiento de una coma puede cambiar el sentido de una frase y la trayectoria de una
vida.
Según la leyenda, le pasaron a Carlos V a la firma una sentencia que decía así: «Perdón
imposible, que cumpla su condena». El emperador, que se había levantado generoso,
cambió la coma de lugar, dejando el texto de este modo: «Perdón, imposible que cumpla su
condena». De este modo, alguien se libró de la cárcel, quizá de la horca.
opinion

El escrito propuesto para el comentario es un texto periodístico, en concreto, un artículo de


opinión. En él, Juan José Millás reflexiona acerca de un tema de actualidad, aportando datos e
ideas que tienen como último fin la creación de opinión pública. Desconocemos si la
colaboración del citado autor en el diario El país es eventual o periódica, en este último caso
nos podríamos encontrar ante una columna. En cualquier caso, lo que sí es cierto es que Juan
José Millás se sirve de las páginas de este medio de comunicación para desarrollar el tema de
la poca importancia que se da a la corrección gramatical en el lenguaje publicitario. No es de
extrañar que el periodista y escritor se ocupe de este tema, ya que la publicidad es un lenguaje
muy en boga en la cultura contemporánea, que además es difundido por los medios de
comunicación de masas, lo que multiplica la difusión y penetración de sus mensajes en miles o
millones de receptores.

En mi opinión, el lenguaje publicitario es, en esencia, creativo, y busca la diferenciación del


resto para conseguir fijarse en la mente de los oyentes, espectadores o lectores, y para ello
usan multitud de recursos literarios y visuales. Pero este fin no justifica las faltas de ortografía
o expresión, ya que lo mismo que muchos de ellos crean tendencias, modas o auténticos
clásicos (todos hemos usado el famoso: Vuelve a casa por Navidad, refiriéndonos a una
persona y no al originario turrón, por ejemplo) también pueden hacer mucho daño a una
sociedad que, desgraciadamente en muchos casos, no tiene la lectura entre sus aficiones más
destacadas ni entre sus valores más preciados el respeto a las normas ortográficas. Cualquier
persona que lea el periódico, los rótulos en televisión o vallas publicitarias con un mínimo de
atención podrá comprobar como en muchos casos las mayúsculas han sido despojadas de su
primitiva función, o que las tildes han desaparecido, en un fenómeno digno de un expediente
X.

Entre los casos más llamativos de faltas ortográficas en textos publicitarios recuerdo el caso
reciente de una campaña de una compañía de telefonía móvil: “Movistar t abla”*.
Obviamente, este mensaje no es casual y con esta forma de presentación pretende llegar al
segmento joven mediante la imitación de su lenguaje para los mensajes cortos. Sin embargo,
es importante reflexionar si alcanzar un objetivo publicitario justifica un atentado tal al idioma
de todos.

Por otra parte, cabe aceptar, tal y como el autor da por sentado, que la falta de las comas en el
vocativo del anuncio no sea un error, sino una simple despreocupación. En mi opinión, el
Consejo Autorregulador de la Publicidad debería tomar cartas en el asunto, ya que igual que es
el mismo sector quien retira anuncios sexistas, xenófobos, que incitan a la confusión…debería
controlar que los anuncios respeten la norma académica, y no inciten a la confusión entre la
población que los lee, que podría desconocer la forma correcta. Además, hay muchos
organismos cuyo trabajo se centra en la lengua, como el Instituto Cervantes o la propia RAE,
cuyo lema es “limpia, fija y da esplendor”. Creo que lo más razonable, para no perder la unidad
del idioma ni capacidad para comunicarnos en ella es que esta institución siga teniendo la
última palabra para dar vía libre a los cambios pertinentes lógicos en cualquier lengua viva,
como es la nuestra. Pero este cambio debe ser ordenado, no debe usarse en la lengua escrita
ni tampoco en mensajes formalizados o masivos sin una previa reflexión, por el bien de toda la
comunidad. Es en este foro donde se podrían exponer inquietudes de esta índole, a lo que a
buen seguro podrían acudir muchas personas, que reconocen en la economía del lenguaje su
rasgo más esencial. Sólo hay que volver dar marcha atrás a las cuerdas del reló y pensar en
el jenial Juan Ramón Jiménez, insijne poeta andaluz reconocido con un Premio Nobel de
Literatura.
SIGNOS DE PUNTUACIÓN

La puntuación es el uso de marcas y signos estándar en la escritura para separar palabras


en frases, cláusulas y frases y aclarar así su significado. Las marcas o signos son
llamados signos de puntuación.
Los signos de puntuación son indicaciones para otros lectores. Cuando usted habla,
puede pausar, detenerse, o cambiar su tono de voz para enfatizar el significado. Esto no
se puede hacer cuando se escribe. Al escribir, deberá usar signos de puntuación tales
como comas y signos de interrogación para aclarar el significado de lo que escribe.
El uso de signos de puntuación puede ser muy complejo. Cada signo puede ser usado en
varias maneras. He aquí los signos de puntuación que se usan más comúnmente al escribir
y la manera más típica de usarlos.

Se incluyen ejemplos para cada uno.


Punto (.)
- Use un punto al final de una oración declarativa o enunciativa (una oración que enuncia
una idea).
"Esa fue una buena película."
- Use un punto al final de una abreviatura.
"Creo que el Sr. Williams es un gran profesor."

Signo de Pregunta (?)


- Use un signo de pregunta al inicio y final de una oración interrogativa (una oración que
efectúa una pregunta).
"¿Te gustó la película?"

Coma (,)
- Use una coma para separar tres o más artículos en una serie.
"Mi curso de historia se reúne cada lunes, miércoles, y viernes."
- Use una coma para separar las cláusulas independientes en una oración.
"Queríamos ir a la playa, pero llovió ese día."
- Use una coma luego de palabras o frases introductorias en una oración.

Punto y coma (;)


- Use punto y coma cuando dos cláusulas independientes en una oración no son separadas
por una conjunción (como "y").
"Me gusta la pizza; a Carlos también le gusta la pizza."
- Use un punto y coma entre cláusulas independientes que estén separadas por cualquiera
de las siguientes palabras o frases transicionales: consiguientemente, consecuentemente,
por ejemplo, además, sin embargo, en vez de ello, por otra parte, no obstante, de otra
manera y por lo tanto.
"Tenía planeado estudiar el sábado en la mañana; sin embargo, se fue la luz en la casa
por la tormenta."
- Use un punto y coma cuando los artículos en una serie ya contengan comas.
"He vivido en Los Ángeles, California; Boston, Massachusetts; Trenton, Nueva Jersey; y
Filadelphia, Pensilvania."

Dos puntos (:)


- Use dos puntos antes de una lista que sea precedida por una cláusula independiente
completa. A menudo se usa alguna forma de la palabra "seguir" en dichos casos.
"En nuestras próximas vacaciones, planeamos visitar los siguientes países: Inglaterra,
Francia, Italia y Grecia."
- Use los dos puntos para separar las horas de los minutos.
"Tengo una cita con el médico a las 10:30 mañana."

Signo de Exclamación (!)


- Use un signo de exclamación al inicio y final de una oración para mostrar emoción
fuerte.
"¡Estoy muy molesto con él!"
- Use un signo de exclamación al inicio y final de una oración para enfatizar.
"¡Debo irme a casa ya!"
- Use un signo de exclamación antes y después de una interjección al inicio de una
oración (una interjección es una palabra usada para expresar sentimiento profundo o
emoción súbita).
"¡Recórcholis! Ese examen estuvo más difícil de lo que esperaba."

Apóstrofo (')
- Use un apóstrofo para indicar que falta una o más letras en una contracción.
"No creo que se quede p’a la fiesta."
Use signos de puntuación para aclarar lo más posible lo que escribe.

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