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::El Silmarillión::

Este libro es el cuerpo central de los textos narrativos de JRR Tolkien, una obra
que no puedo publicar en vida porque creció junto a él. Tolkien comenzó a
escribirlo mucho antes que El Hobbit, obra concebida como historia
independiente, pero que fue parte de los que él llamaba un "tema que acopia y se
ramifica", y del que emergió El Señor de los Anillos. El Silmarillion cuenta la
historia de la Primera Edad, el antiguo drama del que hablan los personajes de El
Señor de los Anillos, y en cuyos acontecimientos algunos de ellos tomaron parte,
como Elrond y Galadriel.
 

Introducción de El Silmarillion y las


razas de Arda
 

Ilúvatar y la Creación del Mundo Los Valar y los Maiar Los Arboles de
Valinor Los Enemigos Los Elfos Los Orcos Los Hombres Los Hobbits

 
  Ilúvatar y la Creación del Mundo.   Eru Ilúvatar es el nombre que le da
Tolkien al Dios Creador de todo lo existente. Él crea a los Ainur o dioses, que
cantan ante Ilúvatar la música que él mismo les indica. Melkor, el más
grande de los Ainur -que ya tenía pensamientos independientes de Ilúvatar-
intenta introducir estos pensamientos en la música. Ilúvatar y Melkor luchan
por predominar en la música e Ilúvatar lo logra con la ayuda de Manwë y
otros de los Ainur. Al final les enseña a todos los Ainur, en una visión,  la
forma física que tomará la canción que cantaron: Arda, el Mundo. 

    Muchos de los Ainur bajaron a la Tierra para hacer que la visión que les
enseñó Ilúvatar se hiciera realidad y tomaron forma física. 

  Los Valar y los Maiar.    Los Valar son los catorce Ainur más poderosos que
bajaron a la Tierra. Los primeros ocho son a los que llamaron Aratar, los
principales Poderes: El Rey de ellos y de toda Arda es Manwë, Señor de los
Vientos y su esposa es Varda, que los Elfos de la Tierra Media llamaron
Elbereth. Le siguen Ulmo, el Señor de las Aguas; Aulë el maestro de toda
artesanía y su esposa Yavanna, la que otorga los frutos de la Tierra; Námo,
al que le dieron después el nombre de Mandos, es el Juez de los Valar y de
todos los demás hijos de Ilúvatar. La hermana de Mandos es Nienna, que
llora todas las heridas que ha sufrido la Tierra. Oromë es el Domador de
Animales y el Cazador. 

    El hermano de Mandos es Lórien y tiene potestad sobre los sueños y las
visiones, habita el jardín que lleva su mismo nombre. La esposa de Mandos es
Vairë, la Tejedora del Destino y la de Lórien es Estë la Gentil. Vána, la
Siempre Joven es la esposa de Oromë y hermana menor de Yavanna. 
Nessa la Bailarina es la hermana de Oromë. El marido de Nessa es Tulkas el
Fuerte y el Luchador, quien fue el último Vala en entrar en Arda. 

    Casi todos ellos vivieron en la Tierra Bendita de Aman, en dónde se


encontraba la ciudad de Valinor. 

    Los Maiar son los Ainur de menor poder que bajaron al Mundo. Los Hijos
de Ilúvatar nunca conocieron el número exacto de los Maiar. Entre los más
conocidos están Melian, esposa del Rey Thingol y madre de Lúthien la Bella;
y Olórin, que en la Tierra Media fue conocido como Gandalf el Gris. 

  Los Arboles de Valinor.    Yavanna y Nienna hicieron crecer en Valinor dos


Arboles que irradiaban luz propia y que iluminaban toda la Tierra Bendita.
Fueron los árboles más altos y hermosos que jamás existieron o existirán. Los
llamaron Telperion el Blanco, que daba un resplandor plateado y Laurelin
que era dorado. Durante muchas Edades florecieron los Arboles en paz hasta
que Melkor, con ayuda de una araña gigante llamada Ungoliant, los destruyó. 

  Los Enemigos.    Melkor, el más grande y poderoso de todos los Ainur,


sintió envidia del mundo que había vislumbrado en la visión de Ilúvatar y
deseó gobernarlo. Así él bajó al mundo, pero no para ayudar a construirlo,
como los demás Ainur, sino para intentar dominarlo. Durante muchos años lo
logró, con la ayuda de algunos Maiar que atrajo a su causa. Entre ellos
estaban los Balrogs, espíritus de sombras y fuego, y Sauron, Maia de gran
poder que lo ayudó en todo mientras Melkor estuvo en la Tierra y que
continuó desolando la Tierra Media después que Melkor fuera expulsado del
Mundo. 

    Por sus malas acciones los Elfos llamaron a Melkor el Negro Enemigo del
Mundo o Morgoth y solo con ese nombre se le conoció después. 

  Los Elfos. 

  En la Fantasía de Tolkien eran las criaturas más hermosas que hayan pisado
la tierra. Fueron los Primeros Nacidos, los Hijos de Ilúvatar. Su espíritu está
atado al destino de la Tierra, que fue cantado en la Música de los Ainur y por
tanto no la pueden dejar. Ellos son inmortales y sí su cuerpo llega a ser
destruido, pueden renacer. 

Había tres estirpes de Elfos: 


Los Vanyar que tenían los cabellos dorados y eran los más hermosos de
todos, de espíritu gentil y amable. 
Los Noldor que eran pálidos, de pelo obscuro y ojos grises, más altos y
fuertes que todos los demás. Entre los Elfos, eran los más sabios y más
hábiles. 
Los Teleri, casi todos de cabellera plateada o clara, eran los mejores
cantantes de la Tierra y amaban sobre todo al mar. 

    Todos fueron convocados por los Valar para que habitaran junto con ellos
en Valinor. Todos los Vanyar y Noldor llegaron al otro lado del mar y parte de
los Teleri. A todos los que llegaron a las Tierras Benditas y vieron los Arboles
se los llamó Calaquendi o Altos Elfos. Pero muchos Teleri, aunque
emprendieron el camino hacia Aman, no llegaron y se quedaron en la Tierra
Media. A ellos se los llamó Sindar o Elfos Grises y a los que se rehusaron a
hacer el viaje se los llamó Moriquendi o Elfos obscuros, pues vivían felices
bajo la luz de las estrellas solamente. 

    Solo los Noldor regresaron a la Tierra Media y ahí lucharon arduamente
contra Morgoth. 

Los Orcos.     Se dice que cuando los Elfos fueron descubiertos por los Valar y
convocados a dejar la Tierra Media algunos de ellos huyeron de los Poderes y
fueron capturados por Morgoth, que los corrompió hasta crear la raza de los
orcos. La raza de los Orcos constituyó la principal fuerza que conformó los
ejércitos de los Señores Obscuros. 

  Los Enanos.    Aulë el Vala decidió que no esperaría a que despertaran los
Hijos de Ilúvatar, pues quería enseñar a alguien todo lo que sabía. Con la
imagen que él recordaba de la Visión del Mundo y las habilidades que él creyó
que necesitarían, creó a siete seres pequeños, los Padres de los Enanos.
Pero Ilúvatar no dejó que estos seres vivieran antes de que sus Primeros
Hijos llegaran al Mundo, así que Aulë tuvo que llevarselos y los durmió bajo
tierra hasta que los Primeros Nacidos despertaron. Los Enanos fueron grandes
herreros y su espíritu fue muy difícil de doblegar. 

  Los Hombres.    Los Hombres son, de los Hijos de Ilúvatar, los Segundos
o Seguidores. Despertaron a la vida en el momento que los Valar elevaron el
Sol a los cielos del Mundo. El Don que les otorgó Ilúvatar es el poder forjar
su destino fuera de la Música con que se creó el Mundo, que su espíritu no
esté encadenado a la Tierra y que la puedan dejar, al momento de morir.
Fueron tres las Casas de los Hombres las que tuvieron mayor contacto con los
Elfos: la Casa de Bëor el Viejo, los Haladin y los de la Casa de Hador. A
todos ellos se los llamó Edain. 

    También había otras razas como los Orientales, de piel amarilla, o los
Haradrim, de tez obscura y pelo negro. Entre las razas más extrañas de
hombres fueron los Drúedain, 

    Después de las guerras contra Morgoth, los Valar premiaron a los Edain
regalándoles la Isla de Númenor. A los Hombres que vivieron en esta isla y
sus decendientes se los llamó Dunedain. 

  Los Hobbits.    Los Hobbits son una subespecie de Humanos, por tanto son
mortales y tienen el mismo Don que los Hombres. Su estatura varía entre los
sesenta y ciento veinte centímetros y tienden a la gordura. Tienen el cabello
castaño y rizado y no tienen barba. Sus manos son de dedos largos y hábiles
y sus pies son tan peludos y la planta de pie tan dura, que no necesitan usar
zapatos. Los Hobbits se dividen en tres razas diferentes: los Fuertes, los
Pelosos y los Albos. 

    Los hobbits tienen costumbres sencillas: viven en agujeros con todas las
comodidades posibles, visten con colores vivos -en especial el amarillo y el
verde- y les gusta comer -si es posible- seis veces al día. 

Texto extraido de los anales de Arda 

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