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Contratos Civiles y Comerciales

Comisión 7207 - 2C 2020


Cátedra Ameal-Castro

Actividad Asincrónica 6

a- La causa es el fin inmediato autorizado por el ordenamiento jurídico que ha sido


determinante de la voluntad.
También integran la causa los motivos exteriorizados para contratar cuando sean lícitos y
hayan sido incorporados al acto en forma expresa, o tácitamente si son esenciales para ambas
partes.
Si bien durante la vigencia del Código Civil derogado se debatió sobre si la causa final era o no
un elemento del acto jurídico, la doctrina adoptó una posición causalista y hoy sabemos que la
causa final es un elemento esencial de los actos jurídicos, y por ende de los contratos.

b- La organización del articulado en el Código Civil derogado invitaba a confusiones sobre el


tratamiento de la causa de las obligaciones en contraste con la causa de los contratos. El
Código Civil no precisaba la causa como un elemento autónomo del acto jurídico.
La causa fuente es el hecho que da origen a la obligación, y deriva de uno de los hechos o
actos, lícitos o ilícitos, de las relaciones de familia o civiles. La causa fin es el fin inmediato
autorizado por el ordenamiento jurídico que ha sido determinante de la voluntad.
La existencia de la causa en un contrato y en una obligación se presumen.

c- La causa fin es la causa del contrato, que se identifica con el fin inmediato autorizado por el
ordenamiento jurídico que ha sido determinante de la voluntad. Son esos fines que buscan
alcanzar las partes y tendrán en cuenta antes previo a decidir contratar. Están en su mente y
deciden su manifestación de voluntad. Por esto, constituyen un elemento esencial a la hora de
juzgar la eficacia del acto.
Entendemos que la causa fuente, por otro lado, es la definida por Vélez en el artículo 499 del
Código Civil: la causa fuente es el hecho que da origen a la obligación, y deriva de uno de los
hechos o actos, lícitos o ilícitos, de las relaciones de familia o civiles.
La causa fuente es el hecho que da origen a una obligación.

d- La finalidad del contrato en materia de causa abarca tres posibilidades:


1) El fin inmediato determinante de la voluntad.
2) Los motivos exteriorizados e incorporados expresamente.
3) Los motivos que sean esenciales para ambas partes. Aunque no sean expresos, pueden
ser tácitamente deducidos.

e- La existencia de la causa se presume aunque no esté expresada en el acto. La causa debe


existir en la formación del contrato y durante su celebración, y subsistir durante su ejecución.
La falta de causa puede dar lugar a la nulidad, adecuación o extinción del contrato.
La causa es un elemento estructural del contrato, cuya ausencia en principio lo privaría de
validez.
Si la causa desaparece durante la ejecución del contrato, el afectado puede pedir la resolución
del contrato dado que:
- la frustración se deba a una alteración de carácter extraordinario de las circunstancias
existentes al tiempo de su celebración.
- que el evento frustrante supere el riesgo asumido por la parte afectada.
Si la frustración de la causa es temporaria, hay derecho a resolución solo si se impide el
cumplimiento oportuno de una obligación cuyo tiempo de ejecución es esencia

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