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axonomía de Bloom revisada por Anderson y Krathwohl (2001)

¿PARA QUÉ SIRVE LA TAXONOMÍA DE BLOOM?


A continuación te presentamos tres situaciones en las que la taxonomía de Bloom te puede ser de
gran utilidad.

La taxonomía de Bloom es útil para redactar objetivos de aprendizaje: un objetivo de aprendizaje


es una afirmación que expresa de manera clara lo que el alumno debe demostrar al terminar una
etapa o periodo de aprendizaje. Esto como consecuencia de ciertas actividades didácticas, dichas
afirmaciones deben ser observables, medibles y evaluables, para redactarlos los docentes pueden
apoyarse con los verbos de la taxonomía de Bloom.

¿Cómo redactar objetivos de aprendizaje?

Escribe un verbo en presente subjuntivo (puedes guiarte con la tabla de verbos de la taxonomía de
Bloom).

Redacta la acción, ésta debe ir en concordancia con el tema o contenido que vayas a ver en clase.

Indica través de qué, cómo o mediante qué van a realizar la acción.

Finalmente incluye la finalidad o lo que esperas con todo lo anterior.

Ejemplo de redacción de un objetivo de aprendizaje

La taxonomía de Bloom sirve al momento de redactar y diseñar las actividades en una secuencia
didáctica: Cuando los docentes planifican, es recomendable que tengan en cuenta los niveles y
verbos de la taxonomía de Bloom, asimismo mediante las actividades que diseñen, deben procurar
que haya una gradualidad ascendente para que los alumnos avancen de nivel hasta conseguir
llegar a los más altos.

¿Cómo redactar correctamente las actividades de aprendizaje en una secuencia didáctica?

Verbo en infinitivo (Qué)

Objeto de conocimiento (Cómo)

Complemento (Con qué)

Condición (Para qué)


Ejemplo de cómo redactar correctamente las actividades de aprendizaje

La taxonomía de Bloom es de gran utilidad para diseñar los indicadores en los instrumentos de
evaluación: Al momento de elegir un instrumento de evaluación suele seguirle la tarea de redactar
los indicadores. Para su redacción pueden seguirse los siguientes pasos:

1. Iniciar con un verbo operativo, que sea observable, cuantificable y ejecutable, se sugiere utilizar
verbos de la taxonomía de Benjamin Bloom.

Ejemplos de verbos útiles para diseñar indicadores en un instrumento de evaluación: analiza,


desarrolla, demuestra, evalúa, construye, defiende, ejerce, sustenta, fundamenta, debate, define,
aporta.

2.- Definir el contenido, tema, materia, aspecto sobre el cual se desarrolla la acción del verbo.
Ejemplos: las obras teatrales, las figuras geométricas etc;

3.- Definir la calidad o nivel de exigencia en que ese verbo operativo debe ser ejecutado. Ejemplos:
con claridad y fluidez, adecuadamente, pertinentemente, con precisión, con dominio, con
argumentos, etc;

4.- Describir el contexto en el que se espera la acción, ya sea expresión de conceptos,


procedimientos o actitudes. Ejemplos: frente al grupo, en equipo, en colaboración, en el patio
escolar, frente a una audiencia, en casa, etc;

5.- Los indicadores deben ir en concordancia con los objetivos de aprendizaje o los aprendizajes
esperados.
Ejemplo del diseño de un indicador para un instrumento de evaluación

CONCLUSIONES

La taxonomía de Bloom debe ser un referente puntual en el quehacer docente, ya que nos es de
gran utilidad para diferentes aspectos inherentes a la profesión, por ello siempre es recomendable
darnos a la tarea de conocerla, y en su caso de redescubrirla, ya que seguramente enriquecerá
nuestra práctica.

Tal vez te interese también leer: Taxonomía de Bloom: descarga ejemplos de objetivos,
indicadores y actividades

¡Espero que la información te sea de utilidad!

Referencias:

SEP. Elementos de la evaluación y planeación. 2017

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