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Modern Style (Gran Bretaña y Estados Unidos)

Sezession (Austria)
Jungedstil (Alemania)
Stile Liberty (Italia)
Estilo floreal o Modernismo (España)
Estilo latigazo, Guimard, Métro o Julio Verne.
Nieuwe Kunst (Países bajos)
Secesión Budapest

Ödön Lechner (Hungaro)
Josef Hoffmann (Austriaco)
Whistler (Americano)
Baudelaire (Francés)
Godwin (Inglés)
Gaudí (Español)

Exposición Universal de París. (Vitrina de Caoba by V. Epaux)

Occidente ha demostrado que, durante los periodos estetizantes o decentes, se ha dirigido


a Oriente en búsqueda de referencias. A fines del XIX había todo un sector cultural,
vinculado al simbolismo y al esteticismo, que amaba toda referencia japonesa. Desde el
entusiasmo del grabador Bracquemond (que en 1856 había descubierto las estampas
japonesas) se transmitió a decisivos personajes de la cultura del momento, como
Baudelaire, el interés por los japonés no había cesado. Whistler había pintado, entre 1863 y
1864, su Princesa del País de la porcelana; los prerrafaelistas, si bien no de forma tan
explícita, siguieron la estela oriental, Godwin diseñaba sus sensibles muebles anglo-
japoneses, como él mismo los denominaba… Los cenáculos intelectuales, prendados de la
mística de las filosofías orientales, pronto recrearon en sus reuniones incluso los modos de
vestir y hábitos japoneses. Su arte, como otra forma externa de su pensamiento, les atrae
sobremanera. Los modernistas, cuyos vínculos con los movimientos estéticos y simbolistas
están probados, se acercan al estilo japonés a través de las múltiples xilografías que
inundan los mercados, interesándose por el tratamiento de la línea y por los útiles
contrastes cromáticos. En el diseño gráfico, pero también en el diseño cerámico y del
mueble, se constata una aproximación a los conceptos estructurales japoneses. En el último
de estos campos advertimos la utilización de superficies lacadas y colores sobrios, a la par
que no es extraño que en algunos productos del sector (como aparadores, armarios o
cabinas) se dejen espacios reservados a la decoración pictórica o  de marquetería, resuelta
a  través de escenas de claro aire japonizante. La prueba de la capacidad de transformación
de los modernistas la obtenemos cuando observamos la disparidad de influencias que se da
en el seno del movimiento y cómo sin embargo estás influencias se manejan para ofrecer
una comunidad estilística. Resulta extraño observar cómo el mismo Art Nouveau que se
había dejado prender por rasgos orientales, toma también del gótico o del rococó
referencias muy concretas. El nuevo interés por lo gótico potenciado por autores como
Pugin, Ruskin y Morris, impregnó a las generaciones de Artes y Oficios, en cuyo seno se
gestó, precisamente, el modernismo, cuyas fórmulas primeras las encontramos en la 

Century Guild de Mackmurdo.


Arte celta influenció a Mackintosh
Bois-de-Bievre
Louis Comfort Tiffany (Americano)
Louis Sullivan (Americano)
Fouquet (Na que ve con el movimiento, noble)
Lalique (Francés)
Victor Horta (Belga)
Schmutzler (Pintor Alemán)
Ramón Gómez de la Serna (Español)
August Endell (Alemán)
Eugéne Vaillin (Francés)
Héctor Guimard (Francés)
Alphonse Mucha (Checo)
Art Nouveau en la Joyería
Julia Munson. (¿?)
René Lalique (Francés)
Gustav Klimt (Austriaco)

Según Fanelli “El Art Nouveau no constituye ningún fenómeno unitario y homogéneo: es
más, en él se evidencian expresiones que van del naturalismo decorativo a la abstracción
orgánica, de la libre composición caligráfica a la abstracción geométrica.” Desde luego
dominan siempre la línea y la tendencia al plano, pero esta circunstancia, aparte de no
procurar diseños unívocos, no hace sino demostrar que los diseñadores modernistas sabían
muy bien distinguir los modos de producción artística y publicitaria.

Alphonse Mucha
Van de Velde
William H. Bradley
Jan Toorop, (Holanda)
Ramón Casas (Catalán) “Anís del Mono”

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