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UNIVERSIDAD TÉCNICA DE

COTOPAXI

FACULTAD:
CIENCIAS AGROPECUARIAS Y RECURSOS NATURALES

CARRERA:
MEDICINA VETERINARIA

CÁTEDRA:
HISTOLOGÍA

DOCENTE:
DRA. NANCY CUEVA

TEMA:
PRÁCTICA DEL TEJIDO MUSCULAR Y TEJIDO NERVIOSO

CICLO:
PRIMERO “A”
INTRODUCCIÓN

El tejido muscular es uno de los cuatro epitelios básicos del cuerpo, es el responsable del

movimiento de los organismos y de sus órganos. Está formado por unas células denominadas

miocitos o fibras musculares que tienen la capacidad de contraerse. Los miocitos se suelen

dispersar en paralelo formando haces o láminas. La capacidad contráctil de estas células

depende de la asociación entre filamentos de actina y filamentos formados por las proteínas

motoras miosina ll presentes en su citoesqueleto.

Las células musculares tienen origen mesodérmico y su diferenciación ocurre principalmente

en un proceso de alargamiento gradual.

El tejido nervioso se desarrolla a partir del ectodermo embrionario y es el conjunto de células

especializadas que forman el sistema nervioso. Las funciones más importantes del tejido

nervioso son recibir, analizar, generar, transmitir y almacenar información proveniente tanto

del interior del organismo como fuera de éste. Es un complejo sistema encargado de regulación

de diversas funciones orgánicas útiles como son la respiración, la alimentación, la digestión, el

sueño, etc. También es el origen de funciones muy complejas y abstractas como el

pensamiento, la memoria y el aprendizaje.

OBJETIVO GENERAL

Identificar al microscopio óptico la organización histológica que presentan los tejidos muscular

y nervioso.

OBJETIVOS ESPECÍFICOS
● Investigar información de utilidad que nos ayude a reconocer la organización

histológica que presentan los tejidos muscular y nervioso.

● Realizar la práctica siguiendo las instrucciones planteadas por la encargada del

laboratorio.

MARCO TEÓRICO

TEJIDO MUSCULAR

El tejido muscular es un tejido muy especializado, no tiene sustancia intercelular pero sus

células forman paquetes envueltos por tejido conjuntivo que, en los extremos, forman los

tendones.

Sus células son capaces de contraerse, cuando reciben la orden de las células nerviosas, y se

relajan posteriormente dando lugar al movimiento.

Las células que lo forman, denominadas miocitos o fibras musculares, contienen en su

citoplasma gran cantidad de proteínas contráctiles: actina y miosina.

Las fibras son más o menos alargadas, según el tipo de tejido muscular.

Su principal característica es la gran abundancia de proteínas que forman el citoesqueleto de la

célula: la actina y la miosina. La interacción entre las dos proteínas produce la contracción de

la célula. El estiramiento es pasivo, las proteínas se relajan y alguna fuerza externa a la célula

provoca el estiramiento.

Existen tres tipos de tejido muscular:

- Tejido muscular liso: formado por células alargadas y mononucleadas, al microscopio no

se ven bandas claras y oscuras. Controlado por el Sistema nervioso autónomo o vegetativo,

de contracción lenta, mantenida e involuntaria. Se encuentra en la pared de los conductos

internos: vasos sanguíneos, tubo digestivo, aparato urinario, etc.


Las células de este tejido se caracterizan por su forma de huesos largos y estrechos, similares

a gusanos. Se les llama “lisas” porque no presentan las estrías regulares que caracterizan al

músculo esquelético y al músculo cardíaco.

En estado de contracción, las células del músculo liso pueden reducirse incluso hasta la mitad

de su tamaño. Esta gran flexibilidad facilita muchos procesos vitales cruciales para el

organismo como la respiración.

Una vez que las células del músculo liso se contraen, pueden sostenerse en esta posición

durante tiempos variables. Puede ocurrir de forma prolongada como en el caso de los vasos

sanguíneos o de forma rítmica como en el caso del tracto gastrointestinal.

El principal estímulo que desencadena la contracción del músculo liso, es un aumento en la

concentración celular de calcio. Esta se produce por distintas señales químicas que provienen

del cerebro y dependen del tipo de músculo liso involucrado.

Por otra parte, una diferencia fundamental entre el músculo liso y el músculo estriado es que

el primero nunca se cansa.

Esto ocurre porque la energía se metaboliza de forma más eficiente en las células del tejido

liso.

- Tejido muscular estriado esquelético: sus células son muy largas, multinucleadas y con

bandas alternadas claras y oscuras al observarlas al microscopio. Controlado por el Sistema

nervioso central, su contracción es rápida y voluntaria.


El músculo esquelético participa en los movimientos corporales. Cada músculo está unido

directamente a dos o más huesos por medio de tejido conjuntivo. Cuando el músculo se contrae,

los huesos se mueven alrededor de la articulación que los mantiene unidos.

Del peso total del animal, el músculo estriado corresponde a 40%, aproximadamente.

Las unidades que componen este sistema están formadas de actina, miosina y tropomiosina.

Entre las tres, la proteína más abundante es la miosina y se encuentra en los filamentos

primarios. La actina es encontrada en los filamentos secundarios y la tropomiosina en las

bandas I.

- Tejido muscular cardíaco: sus células son cortas, ramificadas y con un solo núcleo.

Tienen bandas claras y oscuras. Están controladas por el Sistema nervioso autónomo o

vegetativo, su contracción es rápida.

A diferencia del músculo esquelético, el cardíaco genera ATP de manera aeróbica y utiliza

ácidos grasos para la generación del mismo (y no glucosa).

Estos músculos están especializados en responder a estímulos de manera rítmica, para hacer

latir al corazón.

Comparativamente, el músculo cardíaco se parece en estructura al musculo liso y es

involuntario como la musculatura estriada.

TEJIDO NERVIOSO

El tejido nervioso se desarrolla a partir del ectodermo embrionario (la capa que recubre al

embrión y que dará también a la epidermis). Es un tejido formado principalmente por dos tipos

celulares: neuronas y glía, y cuya misión es recibir información del medio externo e interno,

procesarla y desencadenar una respuesta.


Es también el responsable de controlar numerosas funciones vitales como la respiración,

digestión, bombeo sanguíneo del corazón, regular el flujo sanguíneo, control del sistema

endocrino, etcétera. Estas funciones dependen en su mayor parte de las propiedades eléctricas

de sus células. Los estímulos externos o internos del organismo son convertidos al lenguaje de

las neuronas: corrientes eléctricas que viajan por sus membranas plasmáticas. Del mismo modo

el tejido nervioso se comunica con el cuerpo, sobre todo con las células musculares, mediante

señales eléctricas y unas moléculas denominadas neurotransmisores.

La mayor parte del tejido nervioso está formado por cuerpos celulares de neuronas y glía, y por

sus prolongaciones citoplasmáticas (estas últimas forman zonas denominadas neuropilos). Sin

embargo, el sistema nervioso también posee una pequeña proporción de matriz extracelular

donde abundan las glicoproteínas. La función de la matriz extracelular nerviosa es variada e

interviene en la migración celular, extensión de axones a la formación y función de los puntos

de comunicación entre neuronas: las sinapsis.

Las células del sistema nervioso se agrupan para formar dos estructuras: el sistema nervioso

central que incluye el encéfalo y la médula espinal, y el sistema nervioso periférico, formado

por ganglios, nervios y neuronas diseminados por el organismo.

En el sistema nervioso central hay zonas ricas en cuerpos celulares de neuronas y glía, y sus

prolongaciones próximas, que se denomina generalmente sustancia gris, porque tienen un color

gris en el tejido fresco, mientras que las zonas ricas en axones mielínicos pero con pocos

cuerpos celulares se denominan sustancia blanca. La sustancia blanca es una zona de tractos de

fibras. En el encéfalo, la sustancia gris es normalmente superficial, mientras que en la médula


espinal es al contrario. Las neuronas se suelen agrupar funcionalmente en capas, como en la

corteza o en grupos denominados núcleos.

En el sistema nervioso periférico las neuronas pueden estar aisladas o agrupadas formando

ganglios. Las prolongaciones de estas neuronas y los axones que provienen de las neuronas del

sistema nervioso central (encéfalo y médula espinal) se agrupan para formar los nervios, haces

de fibras nerviosas que corren por el cuerpo hasta sus lugares de destino.

El encéfalo y la médula espinal están irrigados por vasos sanguíneos. El volumen de sangre en

las diferentes zonas del encéfalo puede regularse, variando el calibre de las arterias, y el de los

capilares, para soportar una mayor actividad neuronal. El diámetro de los capilares se regula

gracias a los pericitos. El flujo de sangre ha de ser muy ajustado puesto que el tejido nervioso

es muy sensible a la falta de oxígeno. Las neuronas mueren tras unos minutos sin oxígeno, es

lo que se denominan isquemias.

El tejido nervioso está aislado tanto de la sangre como de los tejidos circundantes. Los capilares

están formados por un endotelio fuertemente sellado por uniones estrechas, siendo además la

tasa de endocitosis muy baja cuando se compara con otros capilares. Rodeando al endotelio

está la lámina basal, y separando la lámina basal de las neuronas nos encontramos con

terminaciones de las prolongaciones de los astrocitos formando una especie de vaina

denominada capa limitante. En su conjunto, endotelio, lámina basal y capa limitante de

astrocitos forman la denominada barrera hematoencefálica. Esta barrera controla

estrechamente el trasiego de sustancias entre la sangre y el tejido nervioso. El encéfalo y la


médula espinal también están aislados del hueso, tanto cráneo como vértebras, por unas

membranas denominadas meninges.

Las neuronas están especializadas en la conducción de información eléctrica gracias a

variaciones en el potencial eléctrico-químico que se produce en la membrana plasmática.

Morfológicamente, estas células se pueden dividir en tres compartimentos: el soma o cuerpo

celular (donde se localiza el núcleo de la célula), las prolongaciones o árbol dendrítico y el

axón. El árbol dendrítico es el principal receptor de la información de una neurona, información

que recibe de multitud de otras neuronas y de receptores sensoriales, integra dicha información

y la dirige al cuerpo celular. Del cuerpo celular (a veces de una dendrita próxima al cuerpo

celular) parte el axón por donde viaja la información procesada hacia otras neuronas o a células

musculares.

El número, tamaño y disposición de las dendritas que posee una neurona es muy variable,

mientras que cada neurona posee un solo axón (salvo excepciones). Las neuronas se comunican

entre sí o con las células musculares gracias a la existencia de mediadores químicos

denominados neurotransmisores. Esto ocurre en unas zonas especializadas denominadas

sinapsis. El neurotransmisor es liberado por la neurona presináptica a la hendidura sináptica y

difunde hasta la superficie de la neurona postsináptica, que posee receptores específicos para

él. La unión del neurotransmisor al receptor produce un cambio en el potencial de membrana

de la neurona postsináptica.

Algunas neuronas también liberan otras sustancias denominadas neuromoduladoras, con

acciones no tan localizadas, y las denominadas células neuroendocrinas liberan hormonas que

pasan al sistema sanguíneo y ejercen su acción en otras partes del organismo.


Las células gliales pueden dividirse por mitosis, al contrario que las neuronas, y son tan

numerosas como las propias neuronas. Hay diversos tipos de células gliales: astrocitos, células

de Schwann, oligodendrocitos y microglía. Su función es muy variada.

Los astrocitos forman una envuelta que rodea a los vasos sanguíneos, tapizan la superficie del

encéfalo y están presentes como un tercer elemento de las sinapsis, siendo los otros dos la

neurona presináptica y la postsináptica. A pesar de que los astrocitos se han considerado como

mero soporte mecánico y metabólico de las neuronas, también participan en la modulación de

la actividad sináptica. Además, proliferan en las heridas o infartos cerebrales ocupando el lugar

de las neuronas muertas.

Los oligodendrocitos y las células de Schwann forman las vainas de mielina que rodean a los

axones de las neuronas en el encéfalo y en el sistema nervioso periférico, respectivamente. La

microglía se relaciona con funciones de defensa frente a patógenos o lesiones nerviosas puesto

que actúan como fagocitos. Estas células no proceden del linaje celular que da lugar a las

neuronas, sino que son producidas en la médula ósea e invaden el tejido nervioso desde los

vasos sanguíneos.

MATERIALES

1.-Mandil
Ilustración Nº 01

Enriquez,T. Instrumentos de laboratorio-Mandil. 15, Octubre,2010.

2.- Guantes

Ilustración Nº 02

Enriquez,T. Instrumentos de laboratorio-guantes. 15, Octubre,2010.

3.- Microscopio
Ilustración Nº 03

Enriquez,T. Instrumentos de laboratorio-Microscopio .15, Octubre,2010.


4.- Placa Histológica-Lengua

Ilustración Nº 04
Kerly, Y. Placa Histológica-Lengua.Laboratorio de biología. 3,Mayo,2019.

5.- Placa Histológica-Médula Espinal

Ilustración Nº 05

Kerly, Y. Placa Histológica-Médula


Espinal.Laboratorio de biología. 3,Mayo,2019

6.- Placa Histológica-Nervio Periférico

Ilustración Nº 06

Kerly, Y. Placa Histológica-Nervio Periférico..Laboratorio de biología. 3,Mayo,2019

PROCEDIMIENTO
1.- Procedemos a colocarnos los implementos que necesitamos para ingresar al laboratorio

(Mandil, Guantes).

2.- Encendemos el microscopio para posteriormente ver las placas histológicas.

3.- Colocamos las placas histológicas dentro del platino sujetándolo con las pinzas para que así

no se mueva la placa histológica.

4.- Procedemos a mover los objetivos respectivos.

5.- Se enfoca para así poder visualizar.

6.- Identificamos las partes del tejido que observamos.

7.- Realizamos las actividades respectivas en el folleto de laboratorio.

CONCLUSIONES

● El tejido muscular se divide en tres tipos: esquelético, liso y cardiaco. Se diferencian

por su aspecto y forma. Es responsable del movimiento y está formado por unas células

denominadas miocitos o fibras musculares que tienen la capacidad de contraerse.

● El tejido nervioso, al igual que los demás tejidos básicos, está compuesto por células,

sustancia intercelular y líquido tisular. Los elementos celulares que lo integran son:

neuronas y neuroglias.

● En la práctica a través del microscopio y el uso correcto en la aplicación de las placas

se puede apreciar y diferenciar cada uno de los componentes de los tejidos tanto

muscular como nervioso usando el lente 40x que nos ayuda a familiarizarnos mejor con

las diferentes estructuras vistas.

BIBLIOGRAFÍA
Mariana, G.Tejido Muscular: características, funciones, tipos, células,enfermedades.

Líder.lif.(2003). Biología: La vida en la Tierra. Pearson educación.Recuperado de:

https://www.lifeder.com/funciones-tejido-muscular/.

Sin autor.El tejido muscular.Creative Commons Attribution Non-commercial Share Alike

3.0 License. Guayaquil -Ecuador. Recuperado de:

http://agrega.educacion.es/repositorio/28062014/53/es_2014062812_9102932/tejido_muscula

r.html

Fawcett, D.W. 1995.Tejido nervioso en animales.Tratado de histología. Interamericana (12ª

Edición). Madrid.Recuperado de: https://mmegias.webs.uvigo.es/guiada_a_nervioso.php

Laura Colín Barenque; Paul Carrillo Mora Tejido nervioso. Histología y biología celular, 3e.

CAPÍTULO 8. Sin fecha Recuperado de:

https://accessmedicina.mhmedical.com/content.aspx?bookid=1995&sectionid=150300743

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