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Las propuestas del FA en el Senado frente al Presupuesto de la coalición

El Frente Amplio considera que el Presupuesto 2020-2024 presentado por el Poder


Ejecutivo, y aprobado por la Coalición en la Cámara de Diputados, le da la espalda a
las necesidades de las grandes mayorías, no atiende las urgencias económicas y
sociales generadas por la pandemia y, finalmente, no está a la altura de los desafíos
que tensionan a la sociedad, tanto en nuestro país como en el resto del mundo, en
todos los planos y como pocas veces se vió en otros períodos históricos.

Frente a esta situación, y luego del intenso trabajo parlamentario desarrollado en la


Comisión y la Cámara de Diputados, el Frente Amplio se vio en la necesidad de rechazar
la mayor parte de los artículos presentados. Pero, fiel a su naturaleza de fuerza
constructora, y consciente de sus responsabilidades ante la ciudadanía, propone, como
lo hizo en Diputados, un conjunto de modificaciones y reasignaciones que tienen como
objetivo amortiguar aquellos que entendemos son los impactos más negativos de los
recortes del proyecto de Presupuesto del Poder Ejecutivo en políticas básicas, como
educación, salud y administración de justicia. También propusimos, y reiteramos, un
conjunto de medidas de transparencia, para que el Parlamento y la ciudadanía cuenten
con la información básica para fortalecer la calidad de la discusión presupuestal y el
seguimiento de las políticas públicas, una exigencia indispensable de toda democracia
que se precie de “plena” .

¿Cuál fue la respuesta de la Coalición de gobierno ante nuestras iniciativas? En


Diputados se rechazaron los aportes del Frente Amplio, no sólo las propuestas de
reasignación de recursos sino, llamativamente, también las medidas de transparencia
propuestas. Este gobierno, que tanto ha hablado de transparencia, pierde la
oportunidad de actuar acorde a su discurso y le niega al Parlamento Nacional y a la
ciudadanía, la posibilidad de contar con información básica, que en toda sociedad
democrática debería ser un derecho incuestionable.

Valoramos que la Coalición de gobierno recapacitara y, a último momento en la Cámara


de Diputados, y fruto de nuestro trabajo como fuerza política dentro y fuera del ámbito
parlamentario, así como de los planteos muy elocuentes y fundados de la UdelaR, la
Utec, el Clemente Estable y el Poder Judicial -para empezar a implementar la ley de
violencia de género- decidiera asignarles algunos recursos adicionales. Vale la pena
reiterar que estos incrementos habían sido ignorados originalmente por el Poder
Ejecutivo, y que la militancia activa del Frente Amplio en la Cámara de Representantes
jugó un rol fundamental para lograrlos.

Sin embargo, entendemos que es posible y necesario ir bastante más allá de lo


planteado por el gobierno. El Senado tiene ahora la responsabilidad de hacerlo.

El Frente Amplio es responsable y, por lo tanto, no presenta una propuesta de asignación


de recursos que ignora que no es nuestra fuerza política la que ocupa el Poder Ejecutivo.
Las asignaciones de recursos planteadas por el Frente Amplio, como se verá, se
concentran en evitar retrocesos y deterioros que evaluamos como altamente negativos
para la sociedad y refieren a necesidades concretas y políticas, cursos de acción y
programas en curso. El Frente Amplio, reiteramos, es una fuerza política responsable.

Con el mismo sentido de responsabilidad, las propuestas de reasignación de recursos


entre Incisos responden a un enfoque que prioriza atender las necesidades de
Educación, Salud, Infancia y Género y, asimismo, pretenden corregir asignaciones
signadas por la discrecionalidad, la insensibilidad frente a necesidades básicas aún
insatisfechas y, en definitiva, un conjunto de prioridades que rechazamos.

El presente Informe analiza las propuestas de reasignación y las medidas de


transparencia propuestas por el Frente Amplio. Además, estamos elaborando varios
aditivos y sustitutivos para atender temas incorporados en el Presupuesto que se
consideran profundamente inconvenientes; como por ejemplo: el artículo 4º, relativo al
ajuste salarial de los funcionarios públicos; evitar que se sigan postergando las
adjudicaciones de cooperativas de vivienda, dándoles certeza de cuándo recibirán los
créditos para construir a las que ya se presentaron; volver a incorporar a la Utec, UdelaR,
Anep, etc. en el régimen de donaciones especiales con exoneración tributaria, entre
otros muchos temas, los que serán objeto de un próximo informe.

Propuestas imprescindibles para avanzar en la tan anunciada transparencia

Promover y asegurar la transparencia en la gestión de los asuntos públicos fue un


compromiso durante toda la campaña electoral de la antigua oposición, reiterada hasta
el cansancio por el entonces candidato a la presidencia Luis Lacalle Pou y demás
miembros de los partidos integrantes de la actual coalición de gobierno.

El Programa de Gobierno del Partido Nacional (PN) era contundente al respecto:


“Queremos que los ciudadanos nos controlen. Para eso vamos a publicar toda la
información generada por la actividad del Estado”.

Pero este compromiso de campaña no se tradujo, aún, en la realidad.

Por ejemplo, y entre otros muchos casos que podríamos citar, el 7 de septiembre, en
oportunidad de la comparecencia de la Ministra de Economía ante la Comisión de la
Cámara de Diputados, el FA le hizo tres solicitudes de información por escrito. En la
segunda comparecencia del MEF reiteramos la solicitud y también lo hicimos en la
Comisión del Senado. Hoy, a más de dos meses, no hemos tenido respuesta.

Ante este incumplimiento y falta de voluntad del Poder Ejecutivo, entendimos necesario
proponer normas legales que establezcan la obligación de publicar y hacer accesible al
Parlamento Nacional y a la ciudadanía, información básica que hace a la calidad de la
discusión presupuestal y al seguimiento de las políticas públicas. Por ello, el FA en la
Cámara de Representantes hizo 12 propuestas para contribuir a la transparencia en la
información fiscal y presupuestal. La coalición de gobierno votó en contra de todas ellas.

¿Dónde quedó la tan mentada transparencia? Parece que es sólo un eslogan de


campaña y no una forma genuina de actuar.
La transparencia es esencial para la calidad de la discusión democrática. Sin embargo,
se nos niega esta información básica para poder evaluar la propuesta presupuestal que
presentó el Poder Ejecutivo y dar una discusión de calidad sobre la asignación de
recursos y, posteriormente, hacer posible el seguimiento de la ejecución presupuestal.

El gobierno todavía está a tiempo de cambiar esto y actuar en pos de la tan anunciada
transparencia, contribuyendo a la construcción de las necesarias políticas de Estado en
esta materia. Por eso, reiteramos los pedidos que hiciéramos hace más de dos meses, y
volvemos a insistir sobre los temas que nos motivaron a presentar los aditivos.

A continuación, sintetizamos las normas que propuso el Frente Amplio, instándolos a


aquilatar los motivos que pueden haber llevado a la coalición de gobierno a rechazarlas:

● Información para el seguimiento presupuestal durante el año: resulta


indispensable que se facilite la información de los créditos y de la ejecución
presupuestal durante el año, dado que la información que publica
actualmente la Contaduría General de la Nación no cuenta con la apertura
mínima imprescindible para poder realizar un seguimiento adecuado. No es
admisible que el gobierno se niegue a que la información de los créditos y la
ejecución presupuestal sea difundida en tiempo real, con la apertura
adecuada. En los países de la región esta información es pública con la
máxima apertura, en tiempo real. Asimismo, se entiende necesario conocer
las principales modificaciones de los créditos presupuestales que van siendo
autorizadas por el MEF a lo largo del año. Tampoco entendemos cuáles son
los motivos por los cuales el gobierno se niega a hacer públicas estas
resoluciones.

● Regla fiscal: entendemos necesario se publique la información y los modelos


que sustentan los cálculos realizados por el gobierno para la elaboración de
la regla fiscal, a efectos que puedan ser analizados y evaluados por la
academia en general y no sólo por el comité de expertos, que nombra el
propio Poder Ejecutivo, violentando así la independencia. Dado que este es
el eje sobre el cual el gobierno va a orientar toda su política fiscal, y que
tendrá consecuencias sobre las asignaciones que el propio Parlamento se
dispone a votar, debería estar dispuesto a mostrar la mayor apertura para
que la información sea analizada por distintos sectores de la sociedad, ¿por
qué negarse a explicitar la información y los modelos a partir de los cuales
elabora la regla fiscal? ¿acaso el gobierno teme que su regla fiscal no resista
el análisis de la academia independiente?

● Vínculo entre las asignaciones presupuestales y la proyección fiscal: hoy el


Parlamento discute las asignaciones presupuestales, pero no tiene forma de
saber qué vínculo tienen esos créditos con las proyecciones fiscales que
realiza el gobierno. Por tanto, entendemos imprescindible que el gobierno
jerarquice la discusión, explicitando la conciliación entre las asignaciones
presupuestales y la proyección fiscal. Por otra parte, ello implica también
clarificar los montos de que dispondrán realmente los organismos para poder
llevar adelante sus políticas. Sabemos que esto no es trivial y que requiere
de supuestos, pero actualmente el MEF dispone de los conocimientos, la
metodología y los sistemas de información que permiten hacerlo. El
gobierno, al negarse a aportar esta información, está impidiendo que el
Parlamento pueda cumplir a cabalidad el rol que le corresponde.

● Hacer accesible la información del Presupuesto y las Rendiciones de


Cuentas: se establece la obligación de que la información que acompaña los
presupuestos y las rendiciones de cuentas sea accesible en un formato
compatible con planillas electrónicas, dado que actualmente se presenta
sólo en formato pdf, lo que dificulta notoriamente su análisis y comparación.
Tengamos en cuenta que son cientos de páginas de cuadros, que sólo se
pueden leer en papel. ¿Qué motivo puede tener el gobierno para negarse a
facilitarle al Parlamento la información para poder cumplir mejor su función?

● Seguimiento del Fondo COVID: se entiende necesario contar con rendiciones


de cuentas regulares y sistemáticas del Fondo Covid en forma mensual, para
poder darle seguimiento a los ingresos y egresos que se imputan a éste.
Recordemos que el Frente Amplio apoyó la creación del Fondo propuesta por
el gobierno ante la emergencia. Ya llevamos casi seis meses desde la creación
del Fondo. No entendemos porqué el gobierno tiene tanto secretismo
respecto de cuáles son los ingresos y los gastos concretos, con la
desagregación adecuada, que se están financiando con este Fondo. Es lo
recomendado por los organismos internacionales y los que muchos países,
que se enfrentan a problemas aún más agudos que el nuestro, ya han
instrumentado.

● Publicación de las evaluaciones de políticas públicas: asegurar que la


agenda y los resultados de las evaluaciones de políticas públicas que se
realicen sean de acceso público. ¿Cuál es el motivo por el cual podrían no
serlo?

● Publicación relativa a las empresas públicas: en esta Ley de Presupuesto se


exige que las empresas públicas presenten informes explicativos de los
planes y metas. Además, la OPP determinará los criterios y los estándares
mínimos de retorno sobre el patrimonio de cada una de las empresas
públicas, lo que tiene una incidencia determinante en la fijación de las tarifas.
Se entiende necesario asegurar que ambos informes sean públicos y estén
disponibles para toda la ciudadanía.

● Fijación de un tope a los compromisos futuros por contratos “Crema” que


realiza el MTOP: compartiendo la utilización de la herramienta de los
“contratos de construcción, rehabilitación y mantenimiento” de
infraestructura, que puede ser particularmente relevante para el desarrollo
de infraestructura vial, se entiende conveniente establecer un tope a los
compromisos futuros que puedan asumirse por esta modalidad, a efectos de
acotar compromisos y contingencias futuras.
● Reducción de los márgenes de discrecionalidad del Poder Ejecutivo para
disponer incrementos presupuestales: actualmente el Poder Ejecutivo
dispone de un margen de 550 millones de dólares (1% del PIB), para
incrementar las asignaciones presupuestales, por fuera de lo que resuelva el
Parlamento. Entendemos que este margen de discrecionalidad es excesivo y
que debería reducirse, pasando del 6% de los gastos de funcionamiento e
inversiones al 2%. Se propone que 3 puntos porcentuales de esa disminución
se destinen para generar un fondo de contingencia ante desastres naturales,
emergencias sanitarias o sociales y 1 punto porcentual se destine a financiar
las reasignaciones propuestas.

¿Qué políticas entendemos necesario respaldar con más recursos?

La propuesta de “Reasignaciones” del Frente Amplio es una propuesta responsable,


realista y viable que, reiteramos, procura amortiguar algunos de los recortes del
proyecto de presupuesto del Poder Ejecutivo en políticas básicas como educación, salud,
infancia y administración de justicia, especialmente para la aplicación de la normativa
en materia de violencia de género. Se propone incrementar las asignaciones para:

● ANEP: la asignación presupuestal del P.E. hace imposible cumplir con el Plan de
Desarrollo Educativo 2020-2024. La propuesta del FA es fundamentalmente,
para que las escuelas y jardines, cuya planificación y construcción heredaron de
la administración frenteamplista, cuenten con los docentes y el mantenimiento
necesarios y no queden subutilizados, y para apuntalar las políticas de retención
de los estudiantes en educación media ($ 1.000 millones a 2024);
● UDELAR: 320 millones de pesos a 2024 para i) triplicar gradualmente la cantidad
de becarios, con el objetivo de que los sectores más humildes puedan acceder a
la universidad, o no tengan que abandonarla en el contexto actual, procurando
así dar una respuesta para que el deterioro de la situación social no comprometa
las capacidades del país para el futuro (100 millones a 2024); ii) para apoyar la
transición desde la educación media, con el objetivo de facilitar que los
estudiantes ingresen a la universidad y no abandonen en el primer año (50
millones a 2024); iii) para el Hospital de Clínicas, con el objetivo de fortalecer los
gastos y la infraestructura para la atención de salud ($ 150 millones a 2024:); iv)
para el Polo Científico y Tecnológico de Pando, con el objetivo de apoyar el
desarrollo científico vinculado a la innovación y retener recursos humanos de
excelencia (20 millones a 2024).
● UTEC: para garantizar la continuidad de todas las carreras de su oferta educativa
y para que pueda avanzar en el desarrollo de habilidades para el mundo laboral
y la incorporación de innovación aplicada al sector productivo ($ 100 millones a
2024);
● ASSE: para mitigar la drástica reducción real de los gastos de funcionamiento de
los hospitales públicos implícita en el presupuesto, en un contexto en que va a
aumentar la población que se atiende en ASSE y en tiempo globales de sistemas
sanitarios especialmente exigidos ($ 500 millones a 2024);
● INAU: para fortalecer las políticas de infancia y adolescencia en los sectores de
extrema vulnerabilidad, más desafiado aún ante el deterioro de la situación
social ($ 540 millones a 2024);
● INISA: para los gastos de funcionamiento, especialmente los de alimentación, e
inversiones, para mejorar las condiciones de internación de los menores
infractores y sus posibilidades de rehabilitación y reinserción ($ 150 millones a
2024);
● Políticas para atender la discapacidad, población particularmente vulnerable,
más en el contexto social actual. El FA apela al cumplimiento de la Convención
Internacional sobre Derechos de las Personas con Discapacidad de 2008. Para
fortalecer los recursos humanos calificados involucrados en la asistencia
personal, así como para garantizar la entrega de suministros imprescindibles
para la vida cotidiana de las personas en esta situación ($ 25 millones a 2024);
● Poder Judicial: para apoyar la implementación de la ley de violencia basada en
género, mediante las inversiones necesarias para que los nuevos juzgados
puedan crearse y funcionar ($ 160 millones para inversiones en el período y $ 5
millones a 2024 para los gastos de funcionamiento de los nuevos juzgados);
● Fiscalías: para asegurarle los gastos de funcionamiento mínimos para poder
operar, algunas inversiones básicas y la creación de tres fiscalías especializadas
en violencia basada en género ($ 95 millones a 2024);
● Junta de Transparencia y Ética Pública (JUTEP): para poder cubrir los costos
básicos del sistema informático de las declaraciones juradas electrónicas ($ 2
millones);
● Plan Nacional de Agroecología: para apoyar la implementación del Plan desde
el MGAP ($ 2 millones a 2024);
● Subsidio a FUTI: para revertir la reducción del subsidio destinado a la Federación
Uruguaya de Teatros Independientes, en un contexto extremadamente
complejo para el sector ($ 7 millones);
● Subsidio a Cinemateca: para asegurar las partidas mínimas para su
funcionamiento y el mantenimiento del acervo fílmico (4 millones de pesos a
2024);
● Subsidio al Instituto Cuesta Duarte: para revertir la eliminación del subsidio
propuesta por el Poder Ejecutivo (600 mil pesos);
● Aumento salarial a los soldados con reasignación del aumento en la cantidad
de oficiales: se propone un aumento para el personal subalterno de las Fuerzas
Armadas un 30% mayor que el propuesto por el Poder Ejecutivo, que se financia
con el no incremento en la cantidad de oficiales superiores que se propone en
esta ley de presupuesto, es decir, manteniendo la reducción gradual en la
cantidad de oficiales previsto en la Ley Orgánica Militar vigente ($ 76 millones de
pesos).

¿Cómo se financian estas reasignaciones?

Se propone una reasignación responsable y viable de las partidas incluidas en el


presupuesto. Para el año 2021 la reasignación significa unos 40 millones de dólares y se
incrementa gradualmente hasta los 65 millones de dólares en 2024. Estamos hablando
de un 0,1% del PIB en el año 2024. Entendemos que esto ayudaría significativamente a
atender algunas de las situaciones más complejas que presenta el proyecto de ley de
presupuesto enviado por el gobierno y aprobado en la Cámara de Diputados.

La propuesta de reasignación que presentó el Frente Amplio no tiene costo


presupuestal, en tanto para financiarla se propone reducir partidas previstas en la
propuesta del gobierno, es decir, se mantiene dentro del encuadre presupuestal
enviado por el Poder Ejecutivo.

En primer lugar, proponemos reasignar una partida discrecional de la cual dispone el


Poder Ejecutivo para otorgar por fuera de la discusión presupuestal, la denominada
partida de “refuerzos”. El Poder Ejecutivo dispone de un margen de unos 550 millones
de dólares anuales ($23.700 millones de pesos) para ajustar discrecionalmente los
créditos, a través de las partidas de refuerzos e imprevistos. Entendemos que este
margen de discrecionalidad es excesivo. Proponemos reducir la partida de refuerzos de
6% a 5% del total de gastos de funcionamiento e inversiones. Es decir, la propuesta
transforma una partida discrecional del Poder Ejecutivo, en una asignación específica
que el Parlamento define.

Adicionalmente a la reducción de la partida de refuerzos, planteamos algunas


reasignaciones de gastos entre incisos, que entendemos son viables y señalan
claramente las prioridades de cada fuerza política:

● en lugar de aumentar el costo de los cargos de confianza del MIDES y del MEF, a
muchos de los cuales se les sube el sueldo en más de $ 50.000 por mes
(llevándolos a niveles de $ 166.000 y $ 221.000) y de aumentar las partidas para
que las autoridades del MIDES puedan dar compensaciones en forma
discrecional, proponemos destinar esos recursos para atender las políticas de
infancia y de discapacidad ante la compleja situación social (reducción en sueldos
y cargos de confianza del MIDES $ 70 millones y del MEF $ 8 millones);

● proponemos mantener la cantidad de oficiales superiores previstos en la Ley


Orgánica Militar vigente, es decir, evitar el incremento propuesto en el proyecto
de Ley de Presupuesto, y destinar los ahorros (derivados de esta disminución en
la cantidad de cargos superiores) a aumentar los sueldos del personal subalterno
de las Fuerzas Armadas ($ 76 millones cuando culmine el proceso);

● disminuir una asignación excesiva e injustificada para electricidad en el


Ministerio de Defensa, dado que las autoridades no supieron explicar el
incremento contenido en el planillado, redireccionándola al INISA,
fundamentalmente, pensando en mejorar la calidad de la alimentación y de la
infraestructura y fortalecer las políticas de infancia y adolescencia que lleva
adelante el INAU ($ 150 millones);

● proponemos reducir a la mitad el incremento propuesto por el Poder Ejecutivo


para inversiones en sistemas informáticos en la Oficina Nacional de Servicio Civil,
redireccionando la otra mitad para inversiones en el Poder Judicial, a efectos de
acondicionar los inmuebles para atender la situación de violencia de género ($
42 millones a lo largo del período).

Consideraciones sobre el financiamiento de nuestra propuesta


Por un lado se podría considerar que las partidas de refuerzos e imprevistos son un
fondo de contingencia y que no se piensa utilizar. ¿Entonces por qué no reducir el
margen de discrecionalidad de esta partida como propone el Frente Amplio? ¿Por qué
el gobierno se reserva un margen de 550 millones de dólares de discrecionalidad,
sustrayéndolo de la decisión del Parlamento?

Por cierto, entendemos que el gobierno, en los hechos, va a tener que usar parte de ese
fondo de reserva en forma indirecta, para cubrir las reasignaciones que propuso la
Cámara de Representantes y cuyo destino ciertamente defendemos y compartimos: la
UdelaR, la Utec, el Clemente Estable y el Poder Judicial y las políticas de atención de la
violencia de género.

Las reasignaciones que se hicieron en Diputados se financiaron, formalmente, con una


reducción de los gastos de funcionamiento de los organismos de la Administración
Central. Hay que tener presente que los Ministerios ya sufrieron recortes importantes
en sus gastos, y ni siquiera se les aseguran los ajustes por el aumento de los precios.
Incluso, se deja librado al Poder Ejecutivo determinar cuánto debe aportar cada
Ministerio para financiar los incrementos aprobados, por lo que hoy nadie se hace cargo
de este recorte adicional y esta definición se sustrae de la discusión del Parlamento.

Entendemos que no es posible recortar aún más los gastos de los Ministerios. Por lo
tanto, indefectiblemente, las reasignaciones que propuso la coalición de gobierno en
Diputados van a implicar refuerzos de rubros a los Ministerios para compensar las bajas
de los gastos de funcionamiento que formalmente se proponen. Además, varias de las
reasignaciones que propone el FA son para atender situaciones que, de otra manera,
seguramente requerirían de refuerzos de rubro para sostener políticas básicas.

Entonces, ¿por qué no hacerlo en forma directa y transparente, reduciendo la partida


de refuerzos como propone el FA y que el Parlamento defina el destino de esos recursos
y no queden a discreción del Poder Ejecutivo?

Por otra parte, para crear los tres juzgados de violencia de género, el gobierno propuso
reasignar una partida que estaba mal presupuestada,y que, obviamente, no se iba a
ejecutar (destinada a cubrir los costos del litigio con los funcionarios judiciales por un
monto mayor a los compromisos correspondientes). Es decir, se utiliza una partida
presupuestal, que claramente no iba a ser ejecutada, para financiar un gasto cierto,
como es la creación de los juzgados.

Además, llama la atención que la coalición de gobierno aprobó en Diputados algunos


aditivos que pueden tener costo presupuestal y por tanto, no están dentro del encuadre
presupuestal enviado por el propio Poder Ejecutivo. Si este va a ser el talante de la
coalición de gobierno, claramente el margen para proponer ajustes de asignaciones, sin
dudas sería mayor.
En síntesis, estamos convencidos que la propuesta de reasignaciones presentada por
el Frente Amplio es responsable, realista y viable, e incorpora, en cada caso, el
contexto especialmente complejo que se avizora. Acompañarla o no será una muestra
de las prioridades de cada fuerza política.