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Cuál es el origen de los villancicos y cómo llegaron al país?

Unos fueron
transmitidos de padres a hijos y se convirtieron en parte de nuestra tradición
oral, coinciden los compositores y músicos Schubert Ganchozo y Jorge Luis
Bohórquez, y la cantautora Margarita Laso.

Ganchozo sostiene que el villancico se remonta al religioso San Francisco de


Asís (1182-1226), quien como parte de la celebración de Navidad recreó el
nacimiento del Niño Jesús con un belén o pesebre.

Esta costumbre se afianzó en España y de este país a sus colonias en


América. Con el armado del belén llegaron las canciones. “Se transmitía de
pueblo en pueblo, que eran considerados villas, y a quienes interpretaban esa
música se los llamó villancicos”, agrega Ganchozo. La denominación fue
atribuida luego a las melodías.

En el libro Chigualito, chigualó, villancicos del Ecuador, su autor, el investigador


folclorista Justino Cornejo, indica que la génesis de villancico es villano, palabra
que hace referencia a “la copla que cantaba la gente rústica”. Explica que
villano es una composición poética popular con estribillo, cuya connotación es
religiosa y navideña. “Estos versos romanceados y rimas los hubo por aquí a
partir de la fusión de la sangre de España con la de América”, escribe.

Para Ganchozo, la costumbre de interpretarlos se instaura avanzada la


Colonia, época en la que todas las manifestaciones religiosas étnicas estaban
prohibidas, así como los ritmos autóctonos. “Esta represión artística tuvo su
escape a través de los cantos religiosos”.

El investigador musical sostiene que la mayoría de los villancicos ecuatorianos


clásicos son sanjuanitos, albazos y ritmos étnicos como “No sé Niño hermoso,
Bienvenido seas, Desde el alto cielo, Claveles y rosas y Dulce Jesús mío. “Ya
viene el Niñito tiene elementos de pentafonía (sistema tonal) andina”.

Ganchozo cree que los más difundidos son los villancicos andinos, “pero
también hay los arrullos, que es el canto del negro al Niño Jesús, y el chigualo,
que es la interpretación del montubio”.

Añade que estas manifestaciones musicales van más allá de la religiosidad.


“Cantarle al Niño Jesús es un pretexto para cantarle a la vida, a la cultura y a la
unidad familiar. El belén enfoca ese concepto”.

En su estructura, la letra del villancico tiene la religiosidad como base, pues


debe hablar del nacimiento de Jesús y su entorno. “Esto la diferencia de la
canción de Navidad que recoge la festividad, pero no necesariamente detalla el
hecho”, dice Jorge Luis Bohórquez, y cita como ejemplo Jingle bells (un clásico
anglosajón) y Navidad es Navidad (de José Luis Perales). “Noche de paz es un
villancico porque retrata la natividad”.

Según Bohórquez, en ambos géneros la musicalización tiene similitudes. Evoca


la ternura, es casi infantil y de cuna; no obstante, su composición no es tan
sencilla. “En especial los villancicos, porque en su ego el músico siempre busca
lo complicado”.
Ganchozo anota que la composición del chigualo y los arrullos es espontánea,
surge en el momento de su interpretación. “El villancico andino es más
elaborado y una heredad de los maestros de capilla, quienes enseñaron a sus
hijos y nietos”.

Musicalmente el villancico andino se toca con rondadores, zampoñas y


charangos; el arrullo, con tambores; y los montubios, con cuerdas, bandolines y
guitarras, explica Ganchozo.

Bohórquez, quien recientemente reeditó el disco Alégrate, es Navidad, en el


que constan temas que en su mayoría son suyos, dice que los instrumentos se
pueden alternar. Él se arriesgó y mezcló la balada pop con el villancico.
“Clásico y contemporáneo, con batería, bajo y guitarra. En el pasado solo
bastaban el tambor y la pandereta”.

De su experiencia como intérprete y compositora, Margarita Laso comenta que


el nacimiento de Jesús siempre la entusiasmó. Ha hecho suyos los villancicos
tradicionales, pero también ha escrito algunos como Gallito verde y Fiesta en el
valle, en los que recoge realidades ecuatorianas.

En sus discos, Villancicos y canciones de cuna, Fiesta en Navidad, Villancicos


latinoamericanos y Manito de cera, Laso incluye bombas, sanjuanitos, albazos
y aguinaldos ecuatorianos, además de canciones navideñas de varios países.