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EL PRINCIPIO DE PROGRESIVIDAD EN EL ORDENAMIENTO

CONSTITUCIONAL BOLIVIANO

I. INTRODUCCIÓN

La Constitución Política del Estado Plurinacional de Bolivia de 07 de febrero de 2009, en


su preámbulo hace referencia a un pasado histórico manchado de racismo y discriminación
desde tiempos de la colonia, las luchas por la construcción de un nuevo Estado basado en
principios dejando en el pasado el Estado colonial, republicano y neoliberal, es así que,
mediante su artículo 1 introdujo un cambio en el modelo de Estado al establecer que
Bolivia se constituye en un Estado Unitario Social de Derecho Plurinacional Comunitario.

Como parte de esta nueva concepción de Estado “Constitucional” de Derecho, se amplía el


catálogo de derechos fundamentales consagrando mecanismos jurídicos para lograr su
protección mediante acciones de defensa, establece y promueve valores y principios ético
morales que sustentan este Estado aplicables por todo ciudadano, en especial por sus
autoridades en el ejercicio de sus funciones, así lo determina el artículo 410 parágrafo I de
la C.P.E.:

“Todas las personas naturales o jurídicas, así como los órganos públicos,
funciones públicas e instituciones se encuentran sometidos a la presente
Constitución”.

si bien esta norma faculta a los jueces y tribunales a la interpretar la ley en base a los
principios de Supremacía y Jerarquía Constitucional, mediante su artículo 179 parágrafo
III., determina la existencia de una institución especializada y encargada de velar la
vigencia de la Constitución bajo el denominativo de Tribunal Constitucional Plurinacional
la que en previsión del artículo 196 parágrafo II. de esta misma Constitución Política del
Estado, tiene función interpretativa en ejercicio del control de constitucionalidad.

En ejercicio de esta labor interpretativa debe necesariamente considerarse el principio de


progresividad de los derechos consagrados en la Constitución Política que, es así que surge

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la posibilidad de promover reformas normativas que consagren nuevos derechos, entonces,
a fin de comprender el significado y alcance del principio de progresividad y no
regresividad de los derechos constitucionales, se realiza un análisis expositivo a partir del
Derecho Internacional de los Derechos Humanos y la Jurisprudencia Constitucional para
establecer su papel en este Estado Plurinacional de Bolivia, a partir de la teoría jurídica.

II. DESARROLLO

II.1. DIFERENCIACIÓN ENTRE REGLAS Y PRINCIPIOS, ENTRE PRINCIPIOS


Y VALORES CONSTITUCIONALES, DEFINICION DEL PRINCIPIO DE
PROGRESIVIDAD DE LOS DERECHOS CONSTITUCIONALES

A fin de una mejor comprensión del papel de los principios en el derecho, el significado del
principio de progresividad y su aplicación en casos particulares y concretos y finalmente el
papel del principio de progresividad en la materialización de los cometidos estatales, resulta
necesaria una conceptualización y diferenciación entre reglas, principios y valores
constitucionales a partir de la teoría jurídica y la jurisprudencia constitucional.

II.1.1. Diferencia entre Reglas y Principios Constitucionales

Principio es un axioma, que plasma una determinada valoración de justicia de una sociedad,
sobre las que se construyen las instituciones del Derecho y que en un momento histórico
determinado informa del contenido de las normas jurídicas en un estado, entonces, un
principio no es una garantía, es la base de una garantía.

Principio Constitucional es la regla básica que gira el funcionamiento coherente y


equilibrado de la estructura de una Constitución Formal de un Estado determinado, sirven
para garantizar la vigencia, estabilidad y el respeto a la Constitución.

En cambio, las reglas son normas que exigen un cumplimiento pleno y, en esta medida,
pueden siempre ser solo cumplidas o incumplidas. Si una regla es válida entonces hacer
precisamente lo que ordena, ni más ni menos.

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II.1.2. Diferencia entre Principios y Valores Constitucionales

Los valores representan el catálogo axiológico a partir del cual se deriva el sentido y la
finalidad de las demás normas del ordenamiento jurídico, pueden tener consagración
explícita o no, lo importante es que sobre ellos se construya el fundamento y la finalidad de
la organización política.

En el Estado Plurinacional de Bolivia, estos valores se encuentran plasmados en el


preámbulo y consagrados por el Capitulo Segundo, Principios Valores y Fines del Estado,
según los artículos 7 y siguientes de la Constitución Política del Estado.

Los valores establecen fines, los principios constitucionales consagran prescripciones


jurídicas generales que suponen una delimitación política y axiológica reconocida, en
consecuencia, restringen el espacio de interpretación, lo cual hace de ellos normas de
aplicación inmediata, tanto por el legislador como por el encargado de control de
constitucionalidad.

II.2. PRINCIPIO DE PROGRESIVIDAD Y NO REGRESIVIDAD DE LOS


DERECHOS CONSTITUCIONALES

Para comprender el significado, importancia y aplicación del principio de progresividad en


este Estado Unitario Social de Derecho Plurinacional Comunitario s debe hacer mención de
los siguientes aspectos:

II.2.1. Significado del Principio de Progresividad y No Regresividad a partir del


Derecho Internacional de los Derechos Humanos

El principio de progresividad tiene sustento en el Derecho Internacional de los Derechos


Humanos, ya que contempla la obligación de los Estados Partes de lograr el desarrollo
progresivo de los derechos económicos, sociales y culturales.

El artículo 2.1. del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales –


PIDESC– de 16 de diciembre de 1966, establece:

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“1. Cada uno de los Estados Partes en el presente Pacto se compromete a adoptar
medidas, tanto por separado como mediante la asistencia y la cooperación
internacionales, especialmente económicas y técnicas, hasta el máximo de los
recursos de que disponga, para lograr progresivamente, por todos los medios
apropiados, inclusive en particular la adopción de medidas legislativas, la plena
efectividad de los derechos aquí reconocidos”. (PIDESC 1966)

De conformidad con la Observación General No. 3 del Comité del Pacto de Derechos
Económicos, Sociales y Culturales, “La índole de las obligaciones de los Estados Partes
(párrafo 1 del artículo 2 del Pacto)” adoptada en el Quinto Período de Sesiones de 1990,
documento E/1991/23, las obligaciones contraídas por los Estados Partes del Pacto
Internacional DESC (PIDESC) se dividen en obligaciones de comportamiento y en
obligaciones de resultado. En las últimas se incluye la obligación de adoptar medidas para
la progresiva satisfacción de los derechos contemplados en el Pacto, es decir, el mandato de
progresividad y la prohibición de medidas regresivas en materia de los DESC. Dicho
Comité precisó el alcance del artículo 2.1. del PIDESC en los siguientes términos:

“La principal obligación en lo que atañe a resultados que se refleja en el párrafo 1


del artículo 2 es la de adoptar medidas “para lograr progresivamente... la plena
efectividad de los derechos reconocidos [en el Pacto]” (PIDESC 1966)

La expresión “progresiva efectividad” se usa con frecuencia para describir la intención de


esta frase, el concepto de progresiva efectividad constituye un reconocimiento del hecho de
que la plena efectividad de todos los derechos económicos, sociales y culturales en general
no podrá lograrse en un breve período de tiempo. En este sentido, la obligación difiere de
manera importante de la que figura en el artículo 2 del Pacto Internacional de Derechos
Civiles y Políticos e incorpora una obligación inmediata de respetar y garantizar todos los
derechos pertinentes.

El mandato de progresividad, que se desprende del artículo 2.1 del PIDESC, tiene dos
contenidos complementarios, por un lado, el reconocimiento de que la satisfacción plena de
los derechos establecidos en el pacto supone una cierta gradualidad. Por otra parte, también

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implica un segundo sentido, el de progreso, consistente en la obligación estatal de mejorar
las condiciones de goce y ejercicio de los derechos económicos, sociales y culturales. Así el
Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales ha expresado que ‘el concepto de
realización progresiva constituye un reconocimiento del hecho de que la plena realización
de los derechos económicos, sociales y culturales, generalmente no podrán lograrse en un
corto período de tiempo’”.

A su vez el artículo 11.1. del PIDESC establece que:

“Los Estados Partes en el presente Pacto reconocen el derecho de toda persona a


un nivel de vida adecuado para sí y su familia, incluso alimentación, vestido y
vivienda adecuados, y a una mejora continua de las condiciones de existencia...”.
(PIDESC 1966)

El anterior artículo resume en gran medida el significado de los derechos sociales en cuanto
a la garantía de un nivel de vida adecuado y la identificación de los componentes mínimos a
tener en consideración para dar sentido a esa noción de adecuación. “Adicionalmente, el
Pacto requiere la mejora continua de las condiciones de existencia, es decir, la
progresividad en el sentido de progreso, o ampliación de la cobertura y protección de los
derechos sociales”.

Las Observaciones Generales establecen una prohibición absoluta de regresividad cuando


la medida afecte la satisfacción de niveles esenciales de los derechos a la salud y al agua.

El artículo 26 de la Convención Americana de Derechos Humanos, “Pacto de San José de


Costa Rica”, suscrita en la Conferencia especializada interamericana sobre derechos
humanos en San José, Costa Rica, el 22 de noviembre de 1969, señala:

CAPÍTULO III

DERECHOS ECONÓMICOS, SOCIALES Y CULTURALES

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Artículo 26. Desarrollo Progresivo Los Estados Partes se comprometen a adoptar
providencias, tanto a nivel interno como mediante la cooperación internacional,
especialmente económica y técnica, para lograr progresivamente la plena
efectividad de los derechos que se derivan de las normas económicas, sociales y
sobre educación, ciencia y cultura, contenidas en la Carta de la Organización de
los Estados Americanos, reformada por el Protocolo de Buenos Aires, en la medida
de los recursos disponibles, por vía legislativa u otros medios apropiados.(CADH,
1969)

En cuanto a la remisión de la Carta de la OEA, “son al menos identificables en forma clara


los siguientes derechos: el derecho a la educación; los derechos laborales; el derecho a la
seguridad social; el derecho a la vivienda; el derecho a la alimentación; el derecho a la
salud y los derechos culturales”. Pero considera que “la prohibición de regresividad
también constituye, en principio, una obligación general de la Convención Americana
sobre Derechos Humanos, y es aplicable por ende a todos los derechos establecidos por la
Convención”.

Con respecto a la mención de “en la medida de los recursos disponibles”, esta es una
cláusula de condicionamiento económico, la que requiere el análisis de aspectos vinculados
con la implementación de políticas públicas y la disposición de recursos.

A su turno, el artículo 1.1. del Protocolo Adicional a la Convención Americana sobre


Derechos Humanos en materia de Derechos Económicos, Sociales y Culturales –Protocolo
de San Salvador– suscrito en San Salvador - El Salvador, el 17 de noviembre de 1988, en el
decimoctavo período ordinario de sesiones de la Asamblea General de la Organización de
Estados Americanos –OEA–, consagra:

“Los Estados Partes en el presente Protocolo Adicional a la Convención


Americana sobre Derechos Humanos se comprometen a adoptar las medidas
necesarias tanto de orden interno como mediante la cooperación entre los Estados,
especialmente económica y técnica, hasta el máximo de los recursos disponibles y
tomando en cuenta su grado de desarrollo, a fin de lograr progresivamente, y de

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conformidad con la legislación interna, la plena efectividad de los derechos que se
reconocen en el presente Protocolo”. (El Salvador 1988)

Igualmente, el artículo 4º del anterior Protocolo establece que:

“No podrá restringirse o menoscabarse ninguno de los derechos reconocidos o


vigentes en un Estado en virtud de su legislación interna o de convenciones
internacionales, so pretexto de que el presente Protocolo no los reconoce o los
reconoce en menor grado”. (El Salvador 1988)

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la OEA en el Capítulo V del


Informe Anual 1993 se refiere a los campos en los cuales han de tomarse medidas para dar
mayor vigencia a los derechos humanos, de conformidad con la Declaración Americana de
los Derechos y Deberes del Hombre y la Convención Americana sobre Derechos Humanos.

Con respecto a la realización de los derechos económicos, sociales y culturales en la región,


el documento en cita indica que el principio de desarrollo progresivo “no significa que los
gobiernos no tengan la obligación inmediata de empeñarse por lograr la realización plena
de tales derechos. El fundamento del principio de la realización progresiva de los derechos
es que los gobiernos tienen la obligación de asegurar condiciones que, de acuerdo con los
recursos materiales del Estado, permitan avanzar gradual y constantemente hacia la más
plena realización de tales derechos”.

A su vez el artículo 5.1. de las “Normas para la confección de los informes periódicos
previstos en el artículo 19 del Protocolo de San Salvador”, aprobadas por la Asamblea
General de la Organización de los Estados Americanos el 7 de junio de 2005, consagra que
para “los fines de este documento, por el principio de progresividad se entenderá el
criterio de avance paulatino en el establecimiento de las condiciones necesarias para el
ejercicio de un derecho económico, social y cultural”.

II.2.2. El Principio de Progresividad en este Estado Unitario Social de Derecho


Plurinacional Comunitario

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El Estado Boliviano surge a partir del Acta de Independencia de 06 de agosto de 1825, el
19 de noviembre de 1826 a través de un congreso constituyente se sancionó y promulgó la
primera Constitución boliviana que ha sido sujeta de modificaciones a lo largo de su
historia hasta la actual y vigente de 07 de febrero de 2009 considerada como uno de los más
importantes avances para el establecimiento de un verdadero Estado Social de Derecho
Comunitario por crear nuevos órganos encargados de administrar y salvaguardar la relación
entre gobernantes y gobernados, reconociendo a las naciones que la componen y la
administración originaria campesina.

El Estado Plurinacional de Bolivia es un “Estado Social Comunitario de Derecho”, sujeto a


la ley respetando sus fallos, resguardando derechos individuales y sociales, reestructurando
su forma en base a orígenes ancestrales, en consecuencia, es un Estado Constitucional
sometido a su constitución, con instituciones encargadas de precautelar la supremacía y
primacía constitucional a través del control de constitucionalidad.

Dentro de esta nueva concepción de Estado Constitucional de Derecho, a efectos de la


promoción, progresión y protección de derechos humanos, el artículo 13. I. de la
Constitución Política del Estado determina que:
“Los derechos reconocidos por esta Constitución son inviolables, universales,
interdependientes, indivisibles y progresivos. El Estado tiene el deber de
promoverlos, protegerlos y respetarlos”. (Bolivia 2009)
A su vez, el artículo 256 de la referida Constitución Política del Estado determina:
“I. Los tratados e instrumentos internacionales en materia de derechos humanos
que hayan sido firmados, ratificados o a los que se hubiera adherido el Estado, que
declaren derechos más favorables a los contenidos en la Constitución, se aplicarán
de manera preferente sobre ésta.
II. Los derechos reconocidos en la Constitución serán interpretados de acuerdo con
los tratados internacionales de derechos humanos cuando éstos prevean normas
más favorables”.
En este sentido el artículo 410 de esta Constitución Política del Estado refiere:

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I. Todas las personas, naturales y jurídicas, así como los órganos públicos,
funciones públicas e instituciones, se encuentran sometidos a la presente
Constitución.
II. La Constitución es la norma suprema del ordenamiento jurídico boliviano y
goza de primacía frente a cualquier otra disposición normativa.
El bloque de constitucionalidad está integrado por los Tratados y Convenios
internacionales en materia de Derechos Humanos y las normas de Derecho
Comunitario, ratificados por el país. La aplicación de las normas jurídicas se
regirá por la siguiente jerarquía, de acuerdo con las competencias de las entidades
territoriales:
1. Constitución Política del Estado.
2. Los tratados internacionales.
3. Las leyes nacionales, los estatutos autonómicos, las cartas orgánicas
y el resto de legislación departamental, municipal e indígena.
4. Los decretos, reglamentos y demás resoluciones emanadas de los
órganos ejecutivos correspondientes.
Estando garantizado el carácter progresivo de la protección de derechos fundamentales.

II.2.3. El Principio de Progresividad en la Jurisprudencia del Tribunal Constitucional


Plurinacional

El Tribunal Constitucional Plurinacional, en el marco de los principios de favorabilidad y


progresividad, pronunció las Sentencias Constitucionales Plurinacionales 2233/2013 de 16
de diciembre y 0087/2014-S3 de 27 de octubre, entre otras, estableció que a partir de los
arts. 13 y 256 de la CPE, el precedente constitucional en vigor o vigente, resulta aquél que
acoja el estándar más alto de protección del derecho fundamental o garantía constitucional
invocada, esto es, aquella decisión que hubiera resuelto un problema jurídico de manera
más progresiva, a través de una interpretación que tienda a efectivizar y materializar de
mejor manera los derechos fundamentales y garantías constitucionales previstas en la
Constitución Política del Estado y en los Tratados Internacionales de Derechos Humanos
que forman parte del bloque de constitucionalidad.

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Una de las características de los derechos humanos contenida en el art. 13.I de la
Constitución Política del Estado (CPE) es su progresividad, estos derechos humanos
reconocidos en la Norma Suprema y en los instrumentos internacionales sobre derechos
humanos, no son un catálogo cerrado, sino que, de manera permanente se amplían en
cuanto al reconocimiento de nuevos derechos, como también se desprenden de la cláusula
abierta prevista en el art. 13.II de la Ley Fundamental.

Por otra parte, el principio de progresividad supone que las conquistas alcanzadas respecto
a un derecho, ya sea a nivel normativo o jurisprudencial, no pueden luego ser desconocidas;
lo que significa que, en materia de derechos humanos, no corresponde la regresividad, es
decir, el retroceder en la protección de los derechos humanos.

En base a este criterio, el principio de progresividad fue desarrollado por la jurisprudencia


constitucional a través de las Sentencias Constitucionales Plurinacionales 2491/2012,
0210/2013, 1617/2013, entre muchas otras y últimamente consideradas en los votos
disidentes de las SCP 0133/2018-S2 de 16 de abril de 2018 y SCP 0256/2018-S2 de 13 de
junio de 2018.

II.2.4. La aplicación del Principio de Progresividad en la interpretación del derecho en


el Estado Plurinacional de Bolivia

La interpretación es el esclarecimiento del sentido propio de una proposición jurídica, la


interpretación constitucional es aquella que declara, explica o aclara el sentido de las
normas constitucionales, para un mejor entendimiento de la Constitución debe ser claras,
precisa y concordante, toda vez que sus normas son básicas y rectoras, no debe existir
resquicios ni duda a la tergiversación.

Para la aplicación de una norma en un Estado Constitucional de Derecho, no basta haber


cumplido con la legalidad, es necesario que su contenido respete los principios de Primacía
y Supremacía Constitucional ya que la ley está subordinada a la Constitución, al efecto el
artículo 410 de la Constitución Política del Estado implícitamente faculta a los jueces y
tribunales a interpretar y controlar la ley en base a estos principios, estando obligados a no

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aplicarla y en su caso a promover el recurso indirecto o incidental de inconstitucionalidad si
consideran que una norma específica vulnera la Constitución, dentro el ámbito de control
de constitucionalidad y control tutelar.

Al efecto, el artículo 256 de la referida norma legal, señala que, “I. Los tratados e
instrumentos internacionales en materia de derechos humanos que hayan sido firmados,
ratificados o a los que se hubiera adherido el Estado, que declaren derechos más favorables
a los contenidos en la Constitución, se aplicarán de manera preferente sobre ésta. II. Los
derechos reconocidos en la Constitución serán interpretados de acuerdo con los tratados
internacionales de derechos humanos cuando éstos prevean normas más favorables”.

Por su parte, el parágrafo III del artículo 179 de la Constitución Política del Estado
establece que “La Justicia Constitucional se ejercer por el Tribunal Constitucional
Plurinacional”, precepto constitucional que consagra la existencia de una institución
especializada encargada de velar la vigencia de la Constitución bajo el denominativo de
Tribunal Constitucional Plurinacional que en previsión del artículo 196 parágrafo II. de la
Constitución Política del Estado tiene función interpretativa en ejercicio del control de
constitucionalidad.

II.2.5. La Interpretación Constitucional realizada por el Tribunal Constitucional


Plurinacional

En Bolivia, la jurisdicción constitucional fue instaurada en 1999, este Tribunal es


independiente y no forma parte del Órgano Judicial, funcionalmente, obedece a un sistema
híbrido que articula la jurisdicción formal con la jurisdicción indígena; tiene el rol de hacer
prevalecer la constitución y velar por el respeto a los derechos humanos.

La interpretación constitucional en Bolivia está definida claramente por la propia


Constitución, que –como la mayoría de las normas fundamentales- establece directrices
generales, pero se distingue por fijar parámetros precisos sobre el modo y método aplicable
para esta labor de hermenéutica suprema, al respecto el Código Fundamental del Estado
Plurinacional Comunitario de Bolivia, es claro y contundente:

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Artículo 196.I. “En su función interpretativa, el Tribunal Constitucional
Plurinacional aplicará como criterio de interpretación, con preferencia, la
voluntad del constituyente, de acuerdo con sus documentos, actas y resoluciones,
así como el tenor literal del texto”. (Bolivia 2009)

El citado texto no otorga a otro órgano o autoridad, atribución alguna para interpretar la
Ley Suprema del Estado Boliviano, la voluntad de la Asamblea Constituyente fue
reconocer un único intérprete calificado y cualificado, para adecuar el significado de la
Constitución a situaciones concretas de la cambiante realidad política, social, económica y
cultural, entonces, en Bolivia el único órgano constitucionalmente facultado para emitir
resoluciones interpretativas de la Constitución Política del Estado es el Tribunal
Constitucional Plurinacional.

II.2.6. El principio de Progresividad en la labor de interpretación realizada por el


Tribunal Constitucional Plurinacional

Una de las características de los derechos, de acuerdo con el art. 13 de la CPE, es su


progresividad, esto implica que los derechos fundamentales reconocidos en la Constitución
no se constituyen en un catálogo cerrado, sino que, al contrario, están sujetos a una revisión
permanente para su ampliación en el reconocimiento de nuevos derechos, como también se
desprende de la cláusula abierta prevista en el art. 13.II de la CPE.

En ese entendido, el principio de progresividad significa, por un lado, que los derechos
humanos pueden ser reconocidos de manera continua y por otro, que las conquistas
conseguidas, respecto a un derecho o su interpretación, no pueden ser luego desconocidas
por el intérprete de dicho derecho, sea juez, tribunal o autoridad.

Conforme a ello, la interpretación que se efectúe respecto a un derecho fundamental, nunca


podrá ser menor a los estándares nacionales e internacionales sobre su contenido y alcance,
pues mínimamente, tendrá que adoptarse –en virtud al principio de interpretación conforme
a los pactos internacionales sobre derechos humanos- la interpretación asumida en las
normas internacionales sobre derechos humanos y por los órganos encargados de su

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salvaguarda, sin que ello implique que una interpretación más favorable pueda ser
desarrollada (principio de favorabilidad, pro-homine o pro-persona).

Este entendimiento tiene su fundamento en lo establecido por los arts. 13.IV y 256 de la
CPE, que configuran la obligación de interpretación más favorable en materia de Derechos
Humanos, teniendo como parámetros las cláusulas de interpretación contenidas en los
Tratados y Convenios Internacionales sobre la materia, entre ellas, el principio pro homine,
que establece que el juzgador debe aplicar aquellas normas y criterios de interpretación que
resulten más favorables al respeto y goce de los derechos constitucionales de las personas”.

Como ejemplo se tiene que, el principio de progresividad fue utilizado por el Tribunal
Constitucional Plurinacional en la SCP 206/2014, que declaró la constitucionalidad del art.
263 del CP (Aborto), en el marco de la interpretación contenida en el FJ. III.8.7 de dicha
Sentencia, exhortó a la Asamblea Legislativa Plurinacional para que, atendiendo dicha
interpretación y las recomendaciones de los organismos internacionales en el marco de la
progresividad de los derechos de la mujer, desarrollen normas que garanticen el ejercicio de
los derechos sexuales y reproductivos y que dichas normas coadyuven a resolver los
abortos clandestinos.

III. CONCLUSIONES

El Principio Constitucional es la regla básica que gira el funcionamiento coherente y


equilibrado de la estructura de una Constitución formal de un Estado, sirve para garantizar
la vigencia, estabilidad y el respeto a la Constitución. Por su parte, las reglas son normas
que exigen un cumplimiento pleno y en esta medida, pueden siempre ser solo cumplidas o
incumplidas.

Existe una diferencia entre principios y valores constitucionales, los valores representan el
catálogo axiológico a partir del cual se deriva el sentido y la finalidad de las demás normas
del ordenamiento jurídico, sobre estos se construye el fundamento y la finalidad de la
organización política, los principios constitucionales consagran prescripciones jurídicas

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generales que suponen una delimitación política y axiológica reconocida, restringen el
espacio de interpretación, lo cual hace de ellos normas de aplicación inmediata.

El principio de progresividad en este Estado Constitucional Unitario Social de Derecho


Plurinacional Comunitario surge a partir de los Tratados e Instrumentos Internacionales en
materia de derechos humanos descritos precedentemente, los que se encuentran incluidos
en el bloque de constitucionalidad con jerarquía constitucional al ser ratificados y adheridos
por el Estado boliviano, estos son de aplicación e interpretación preferente cuando prevean
normas más favorables.

El Estado Boliviano precautela la supremacía y primacía constitucional a través del control


de constitucionalidad ejercida por el Tribunal Constitucional Plurinacional de acuerdo con
el principio de progresividad contenido por el articulo 13 de la CPE, es decir que los
derechos humanos pueden ser reconocidos de manera continua y las conquistas
conseguidas, respecto a un derecho o su interpretación no pueden ser luego desconocidas
por el intérprete de dicho derecho, sea juez, tribunal o autoridad, no pudiendo alegar falta
de desarrollo legislativo y menos argüir aspectos formales para su efectivo ejercicio.

El Tribunal Constitucional Plurinacional, en el marco de los principios de favorabilidad y


progresividad, estableció que el precedente constitucional en vigor o vigente resulta aquél
que acoja el estándar más alto de protección del derecho fundamental o garantía
constitucional prevista en la Constitución Política del Estado y Tratados Internacionales de
Derechos Humanos que forman parte del bloque de constitucionalidad.

IV. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

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1966 Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales,
adoptado y abierto a la firma, ratificación y adhesión por la Asamblea
General de las Naciones Unidas en su resolución 2200 A (XXI) de 16 de
diciembre de 1966.

14
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1966 Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, adoptado y abierto a la
firma, ratificación y adhesión por la Asamblea General en su Resolución
2200 A (XXI) de 16 de diciembre de 1966.
CADH
1969 Convención Americana de Derechos Humanos, “Pacto de San José de Costa
Rica”, San José, Costa Rica, de 22 de noviembre de 1969.
CADH
1988 Protocolo Adicional a la Convención Americana sobre Derechos Humanos
en materia de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, Protocolo de San
Salvador, San Salvador - El Salvador de 17 de noviembre de 1988.
PIDESC
1991 Observación General No. 3 del Comité del Pacto de Derechos Económicos,
Sociales y Culturales, Quinto Período de Sesiones de 1990, documento
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OEA
1993 Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la OEA, Capítulo V del
Informe Anual 1993.
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2005 Normas para la confección de los informes periódicos previstos en el artículo
19 del Protocolo de San Salvador, aprobadas por la Asamblea General de la
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2011 Aplicación del principio de progresividad en la jurisprudencia constitucional
colombiana, disponible en Https://dialnet.unirioja.es>articulo.
ÓRGANO JUDICIAL DE BOLIVIA

15
2017 Protocolo para juzgar con perspectiva de género. Órgano Judicial - Comité
de Género.
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2018 Derecho Constitucional, Apunte 5, Principios Constitucionales, disponible
en: Http://ermoquisbert.tripod.com/dc/05.pdf., 27 -37.
TRIBUNAL CONSTITUCIONAL PLURINACIONAL
2018 VOTO DISIDENTE DE LA SCP 0133/2018-S2 de 16 de abril de 2018, en
https://buscador.tcpbolivia.bo/_buscador/(S(dk0zcb1fzxlyv03lkj1ryyzj))/Wfr
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TRIBUNAL CONSTITUCIONAL PLURINACIONAL
2018 VOTO DISIDENTE DE LA SCP 0256/2018-S2 de 13 de junio de 2018, en
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Resoluciones1.aspx

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