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El Programa de Educación Intercultural en la Junta Nacional de Jardines Infantiles – JUNJI, tiene

como propósito fortalecer y transversalizar la educación intercultural para todos y todas las niñas
y niños que participan en ella. El respeto y la relación reciproca entre culturas constituye una
prioridad para los niños y niñas de los pueblos originarios, inmigrantes e hijos/as de refugiados, así
como para el resto de los párvulos y sus familias que, como las educadoras y técnicas que los
educan, también se enriquecen al compartir con diferentes culturas, por lo tanto se pretende
promover a través de la educación inicial una INTERCULTURALIDAD PARA TODOS Y TODAS.(junji)

El fenómeno migratorio y las demandas que han surgido de los propios pueblos indígenas por ser
reconocidos ha creado cambios significativos en la sociedad chilena que hasta hace algunos años
se consideraba mono cultural, invisibilizando a otras culturas que han estado presentes desde
antes que se decretara la nación chilena. De estas demandas ha surgido el concepto de
interculturalidad que se puede entender como la forma o modo de comunicarse y organizarse que
tiene el ser humano con su entorno que le permite una mejor interacción con los demás,
facilitándole una adecuada convivencia en igualdad social-

Cada cultura, Cada Minoría étnica, cada comunidad es por sí misma, una contextualidad, de
espacio y tiempo, distinta de las demás, singular a las demás. Su riqueza, se apoya en la
transmisión ancestral de sucesivas adaptaciones al medio, esto las ha convertido en únicas e
irrepetibles. El ser humano que es el eje de esta organización cultural, se hace más inteligente en
la medida que es capaz de relacionarse con esta diversidad y convivir en armonía con ella}

Maturana señala que en el origen de la humanidad, y en las tempranas culturas, no había educación como una
actividad especial en la vida de los niños que crecían dentro de la comunidad. Los niños aprendían todas las
prácticas y dimensiones relacionales de su vida como miembros de la comunidad humana a la cual pertenecían,
viviendo todas sus dimensiones en su vida diaria.
En nuestra cultura los niños viven separados de la comunidad a la cual se supone pertenecen, pasando la mayor
parte de su tiempo en el jardín infantil o en un lugar especial para niños pequeños. Esto ocurre precisamente en
el periodo de sus vidas en que debieran estar creciendo como seres humanos bien integrados, socialmente
conscientes y ecológicamente alertas al participar en la vida de su comunidad. Es por ello que en
nuestra planificación diaria consideramos la participación de los niños en actividades que los hagan sentir parte
de su comunidad, que la conozcan y la valoren.

En un espacio multicultural se produce la intraculturalidad, es decir, cada grupo cultural conoce al


otro y se reconoce, dentro del mismo sistema cultural al que pertenece.se relaciona con sus
pares y se fortalece la identidad. Esto no implica necesariamente la existencia de una relación
intercultural., pero permite aprender de sí mismos, rescatar su lengua y cultivarla así como
mantener costumbres y valores. Esto favorece la disposición de conocer al otro diferente, de otro
grupo cultural, lo que conduce hacia la interculturalidad. Desde esta perspectiva, la
interculturalidad se plantea como un diálogo de saberes, de culturas y de identidades distintas
pero en un mismo plano de igualdad.(Jenny Ampuero 2010. )
“Es una cosa muy importante, sin la intraculturalidad no se puede hablar de la interculturalidad, o
sea yo lo primero que tengo que entender es quién soy, que soy y de dónde soy, entonces a partir
de ahí yo puedo relacionarme con otras culturas(…) porque uno respeta, tiene su barrera tampoco
eso significa rechazar sino entender que esa cultura diferente me puede ayudar a ser fuerte, eso
es lo intracultural” (Celso Padilla, líder Guaraní, miembro actual de la Junta Comunitaria de la
Universidad”