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EXPEDIENTE : N° 20370-2004

CASO : Contestacion de la demnada


NOMBRE Y APELLIDO: Fabian Chiarcahuana Jauja

FUNDAMENTO DE HECHO
En el régimen de administración y funcionamiento de Jockey plaza, no rige ninguna norma
de orden pública, únicamente los contratos entre superficiario Administradora Jockey
Plaza y el administrador centros comerciales del Perú S.A y entre este último y los
subarrendatarios. Conforme a este régimen el propietario y/o administrador del centro
comercial, por lo tanto, sus Directores y funcionarios, no tienen legalmente la capacidad o
potestad de interferir en las decisiones o en los actos de los conductores de los locales
comerciales respecto del interior de los mismos.
lo que hace el administrador (CCP)es consignar en los contratos de subarrendamiento una
serie de obligaciones para los subarrendatarios, la responsabilidad de cumplir con una
serie de requisitos de diseño de locales, seguridad, autorizaciones legales etc.
En este sentido, a partir de la construcción de la estructura básica, cada subarrendatario
se encarga de diseñar el acondicionamiento del local contratado, en función a las
necesidades y características de su negocio
Cabe hacer notar en este extremo, que el informe DIPREIN 010-2002 emitido por el
cuerpo general de bomberos Voluntarios del Perú, en el punto 6.2.1 página 12, expresa
que la discoteca poseía además de la puerta principal, tres puerta de escape el número de
puertas y su módulo de anchura cumplían las exigencias mínimas, inclusiva estas puertas
poseía cerradura con barra antipánico, por lo tanto, en lo que corresponde a la
administración del centro comercial, se cumplió en la construcción con todas las medidas
de seguridad. Repetimos, las medidas al interior del local correspondían a la
subarrendataria
El contrato de subarrendatario de fecha 15 de enero del 2001. Centro Comercial de Perú
S.A e inversiones García North S.A y los reglamentos internos que se integran a él,
establecieron una serie de obligaciones a cargo de inversiones García North entre las
cuales se encuentran i) mantener sus locales en perfecta estado de conservación ,
seguridad, higiene y aseo, de acuerdo con las normas legales vigentes ; ii) no hacer uso ni
permitir el uso imprudente del local o el uso contrario al orden Público y/o las buenas
costumbres ; iii) obtener la licencia municipales y otras autorizaciones legales necesarias
para desarrollar las actividades comerciales establecidas en el contrato.
Algunos de los hechos que se describen a continuación han sido extraídos del atestado
policial N° 260- 2002- DIRINCRI- PNP-DIVINHOM-DEPINHOM-E1 de fecha 16 de agosto de
2002, que es el referente más preciso con relación a lo sucedido el 20 de Julio 2002 en la
discoteca Utopía
Los directivos de inversiones García North programaron ´para el 19 de Julio de 2002 la
realización de una fiesta Zoo, informando al señor Héctor Ferreira, jefe de seguridad de
CCP. Mediante carta de fecha 15 de Julio de 2002. En esta comunicación, que nunca
conocí ni tenía por qué conocer, pues se trata de un asunto de la administración cotidiana,
nunca se informó sobre la realización de espectáculo con fuego.
La fiesta ZOO se inició a la 21:00 horas aproximadamente, bajo la supervisión y control del
Gerente General de la discoteca y del jefe de operaciones Jhony Soto Padilla. A las 3:00
horas del 20 de julio de 2002, el señor Roberto Ferreyros Ohara, decidió realizar algunos
juegos con la finalidad de animar al público asistente. para ello ingreso a la cabina de
música , que se ubicaba en la primera planta de la discoteca, frente a la pista de baile
"Wizard" y presionó la tapa, y apuntando hacia fuera de la cabina, prendió a encendedor
el gas inflamable. el fuego hizo contacto con el techo de la zona central de dicha cabina, el
que estaba revestido de un material de caucho acústico, provocándose chispazos
persistentes.
Roberto Ferreyros y Fahed Alfredo Mitre Werdan, accionista de inversiones Garcia North,
intentaron apagar el fuego sin lograr. En esas circunstancias, Roberto Ferreiro se dirigió a
la oficina administrativa alertando al público para que abandone el local. el fuego para
esos momentos se tomaba insostenible, originando una fuerte humareda negruzca con
alto contenido de monóxido de carbono producto de la combustión del caucho acústico
con el que estaba revestida la cabina y el piso de la discoteca. estos son hechos aceptados
por todas las personas involucradas, de modo que sobre ellos no existe discusión posible.
Inmediatamente el público comenzó a abandonar el local en forma desesperada. Algunos
asistentes que se encontraban en la zona VIP del segundo piso ingresaron a los baños en
la creencia que ahí estarían a salvo, sin embargo, parecieron asfixiados por la inhalación
de los gases tóxicos antes indicados.
En los puntos 6 al 10 se expresa que la discoteca se inauguró el 4 de mayo de 2002, con
conocimiento de Administradora Jockey Plaza, centro comercial del Perú S.A y del banco
Wiesse sudameris, sin contar con licencia de funcionamiento ni con la póliza de seguro
hasta por el monto integro a que se obligó inversiones Garcia North. estos hechos
importan un incumplimiento de inversiones Jockey Plaza y CCP y de sus obligaciones
legales para con la municipalidad de surco (al funcionar sin la licencia de funcionamiento).
No cabe duda que el primero de los hechos descritos en este punto es cierto, en el
sentido de que la causa de la tragedia fue la no informada e irresponsable manipulación
con fuego, sin contar con medidas de seguridad para tal fin. Este hecho es el único
relevante a los efectos de esta causa y, al igual que los demás hechos mencionados en la
demanda es atribuible exclusivamente a las personas de la discoteca que participaron en
el mismo y naturalmente a los dueños del negocio.
En el punto 32 se expresa el penoso saldo de muerte y lesiones producidas por el
incendio, que lamento profundamente. Finalmente, en el punto 33 se expresa, como
conclusión, el deseo de parte demandante que todas las personas y empresas demandas
sean declaradas civilmente responsable.
Como se aprecia, los hechos afirmados en la demanda deberán ser respondidos
fundamentalmente por los administradores de la discoteca Utopía, así como por las
autoridades municipales y gubernamental encargadas de velar por el correcto
funcionamiento de los negocios en resguardo de la seguridad pública, mas no por el
suscrito en su calidad de carezco de toda responsabilidad en los hechos ocurridos
FUNDAMENTO JURIDICO
No existe una conducta antijurídica imputable al suscrito y todo mi actuar, no guarda
relaciones de causalidad con el daño que habrían sufrido los demandantes. Además, no he
actuado con culpa ni dolo, para tener responsable debería cumplir los siguientes
requisitos. -La
antijurídica o la ilicitud de la conducta - la
relación de causalidad entre la conducta antijurídica y el daño
- la imputabilidad o factores de atribución (dolo o culpa). sólo cuando concurren todos
esto serán responsables de los daños
Como es de su conocimiento público, ninguno de los directores o funcionarios de CCP o de
administradora Jockey Plaza tuvo participación directa o indirecta en los hechos concretos
que ocasionaron el incendio en la discoteca Utopía (manipulación de fuego). Nuestro
personal se hizo presente en el lugar minutos después, con el objeto de prestar toda la
ayuda necesaria para el rescate de la víctima y evitar de esa manera un incendio de mayor
magnitud. por lo tanto, es imposible atribuirnos una conducta activa en los trágicos
sucesos del 20 de Julio de 2002.
Con respecto a nuestra supuesta omisión, de acuerdo a nuestro ordenamiento jurídico las
obligaciones de fiscalizar las condiciones de seguridad de los locales comerciales y de
impedir su funcionamiento, si constituyeran fuentes de peligro. No recae en el arrendador
o en el propietario del inmueble subarrendado, ni en sus directores si son personas
Jurídicas, sino en la autoridad municipal. así lo establece el artículo 78 de la ley orgánica
de Municipalidad, según el cual, las autoridades municipales pueden ordenar la cláusula
transitoria o definitiva de edificios, establecimiento o servicios cuando su funcionamiento
esté prohibido legalmente y constituya peligro, o cuando estén en contra de las normas
reglamentarias o de seguridad de defensa civil.
En este escenario es inadmisible que se pretenda trasladar la responsabilidad de fiscalizar
a los directores de las empresas que administran un centro comercial. Por lo tanto, el
suscrito no está obligado a fiscalizar CCP. Tiene a su cargo el control de una serie de
servicio comunes en el centro comercial: estacionamiento, pasillos de uso común,
servicios higiénicos, vías de acceso, actividades de promoción del centro comercial, etc.
Sobre ellas naturalmente el centro comercial es responsable, lo mismo no ocurre con los
locales subarrendadas.
De acuerdo a lo establecido por el artículo 65 de la ley orgánica de Municipalidad,
corresponde a la municipalidad encargarse de verificar la existencia de elementos de
seguridad a efectos de decidir el cierre de un negocio o su apertura.
Por otro lado, el punto 12. 2 de las normas generales y reglamento interno establece que
los subarrendatarios deberán atender exclusivamente por su cuenta, riesgos y
responsabilidades todas y cualquier notificación y exigencia de las autoridades públicas
todas y cualquier notificación y exigencia de las autoridades públicas que diga en relación
con el respectivo S.U.C especialmente las relativas a salud, higiene, seguridad, silencio y
orden pública.
Nuevamente, apreciamos que, contractualmente, tampoco se me impone un deber o una
obligación de velar por la obtención y mantenimiento de licencia municipales en el local
de la discoteca Utopía. Por lo tanto, no se me puede atribuir el haber omitido cumplir.
Por lo tanto, queda claro que en la acción causante del incendio no tuvo ninguna
participación el suscrito en su calidad de director de CCP y administradora Jockey Plaza.
Cabe señalar que la persona que ocasionó el inicio del incendio no fue alguien que
estuviera bajo mis órdenes, único caso que en virtud del artículo 1981 del código civil
podría atribuírseme responsabilidad indirecta.
En síntesis, no puede atribuirme al suscrito una conducta culposa cuando no tenía
conocimiento por parte de inversiones García North de sus obligaciones contractuales y
legales en materia de seguridad, ni del negligente funcionamiento de este local. En ese
sentido, la manipulación con fuego en una actitud a todas luces temerarias, es un hecho
que resultaba imprevisible para los directores de CCP. Y Administradores Jocky Plaza
En conclusión, no he incurrido en ninguna conducta, ni activa ni pasiva, antijurídica y
culposa que constituya la causa del daño sufrido por los demandantes. Por tanto, respecto
a mí no se configura los requisitos legales de la responsabilidad civil extracontractual.

MEDIOS DE PRUEBA
Los fundamentos de mi contestación que concluyen que, en mi calidad de director de CCP
Y Administradora Jockey Plaza no tengo responsabilidad alguna por los hechos que
sustentan la pretensión contenida en la demanda, especialmente el contrato de
subarrendamiento del 15 de enero 2001, el reglamento interno y normas generales del
Jockey Plaza, el reglamento operativo del Jockey Plaza , el manual de diseño y habilitación
de locales del Jockey Plaza , el atestado policial N° 260- 2002 PNP - DIVINHOM de fecha
16 de agosto de 2002, el informe DIPREIN N° 010-2002, la denuncia penal de la fiscal
provincial penal de Lima Dra. Olinda Esther Lavender Rivera.

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