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HECHOS ECONOMICOS HISTORICOS DEL SIGLO XX

El producto per cápita, la composición de la producción y los sistemas financieros


nacionales e internacionales que impulsaron el auge de la actividad económica durante este
período han experimentado increíbles cambios.
En primer lugar, el avance tecnológico ha sido el motor de enormes aumentos en la
producción de bienes y servicios que han permitido alcanzar niveles de vida mucho más
altos y sustentar un crecimiento demográfico sin precedentes. El aumento de la
productividad vino acompañado por una especialización cada vez mayor de la producción,
y así fue que los mercados que facilitan el intercambio de bienes y la difusión de la
tecnología, tanto en los países como a nivel internacional, han asumido una función mas
importante. Al traer aparejada una gran disminución de los costos del transporte, el
progreso tecnológico ha contribuido a la expansión geográfica de los mercados. Los frutos
del crecimiento económico se han distribuido de modo desigual entre los países, pero la
veracidad de esta información depende del indicador que se utilice. Si se toma el producto
per cápita, se observa que las desigualdades entre las regiones ricas y pobres del planeta se
han intensificado radicalmente con el tiempo. Sin embargo, otros indicadores del desarrollo
económico, que dan menos importancia al producto per cápita más allá de cierto valor
umbral pero asignan un mayor peso a ciertos aspectos no pecuniarios, como la esperanza de
vida y los niveles de educación, muestran en verdad una cierta convergencia durante el
siglo XX, aunque persisten grandes diferencias de un país a otro incluso utilizando este
indicador. En la primera parte de este capítulo se examinan estas tendencias y divergencias.
En segundo lugar, durante el siglo XX las características del sistema monetario
internacional se modificaron mucho y en repetidas ocasiones. En la parte siguiente de este
capítulo se analiza la trayectoria de estos cambios y se describe la interacción del sistema
financiero internacional con las tendencias y la evolución del sector real y, concretamente,
cómo ha afectado este sistema al comercio y a los movimientos internacionales de capital.
Asimismo, se analizan los factores que han producido cambios en las instituciones y en las
políticas, y la forma en que estos elementos a su vez han ejercido influencia sobre la
capacidad de los países para aprovechar las oportunidades que ofrece la globalización.

En tercer lugar, la función del sector público se amplió significativamente durante el siglo
XX tanto en los países industriales como en desarrollo, lo que se refleja claramente en el
aumento de la razón entre el gasto y el ingreso públicos y el PIB, pero también han
aumentado las reglamentaciones y el número de actividades no declaradas en los balances
generales. Al mismo tiempo, las teorías con respecto a las funciones que deben
encomendarse al Estado y las que deben desempeñar las fuerzas del mercado han
evolucionando considerablemente, y siguen surgiendo ideas nuevas. Una vez examinados
estos cambios en la función del sector público, en la tercera parte de este capítulo se
resumen las principales enseñanzas que se desprenden de la experiencia acumulada en el
siglo XX en materia de política pública. En la última sección se analizan tres grandes
problemas mundiales que la comunidad internacional tendrá que confrontar al principio del
siglo XXI.