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Libro de Eclesiastés

CAPITULO 1
El autor, que es Salomón se refiere a sí mismo como el Predicador, o líder de la asamblea. Estaba tanto

reuniendo a la gente para escuchar el mensaje, como recopilando dichos sabios. Salomón, una persona de la

Biblia que lo tuvo todo, fue el que habló sobre el vacío final de todo lo que este mundo tiene para ofrecer.

Trató de destruir la confianza que la gente tenía en sus propios esfuerzos, habilidades y rectitud, y dirigirla

hacia el compromiso con Dios como la única razón para vivir. Salomón tenía una razón para escribir en

forma escéptica y pesimista. Cerca del final de su vida analizó todo lo que había hecho, y casi todo parecía

sin sentido (vanidad). Era una creencia común que sólo los buenos prosperaban y que sólo los malos sufrían,

pero esta demostró ser falsa en su experiencia. Salomón escribió este libro después de que lo intentó todo y

de que logró mucho, sólo para descubrir que nada aparte de Dios lo había hecho feliz.

CAPITULO 2
Salomón dirigió su búsqueda del significado de la vida como un experimento. Primero trató de ir en pos del

placer. Comenzó con grandes proyectos, compró esclavos y ganados, amasó fortuna, adquirió cantores,

agregó muchas mujeres a su harén, y se convirtió en el personaje más importante de Jerusalén. Pero nada de

eso le proporcionó la satisfacción que estaba buscando: " Algunos de los placeres que buscó Salomón eran

incorrectos y algunos valían la pena, pero inclusive estos últimos eran vanidad cuando fue tras ellos como un

fin en sí mismos.

CAPITULO 3
Lo que quiere decir Salomón en esta sección es que Dios tiene un plan para todas las personas. Por lo tanto,

proporciona ciclos de vida y trabajo para que lo realicemos. A pesar de que nos enfrentamos con muchos

problemas que parecen contradecir los planes de Dios, estos no deben ser obstáculos para creer en El, sino

más bien oportunidades para descubrir que, sin Dios, los problemas de la vida no ofrecen soluciones

duraderas.
CAPITULO 4
En este capítulo salomón nos dice que Algunas personas son perezosas mientras que otras son adictas al

trabajo. Los primeros, viendo la futilidad de apresurarse hacia el éxito, se cruzan de brazos y perjudican a

los que dependen de ellas y a sí mismas. Los que tienen adicción por el trabajo muchas veces están

motivados por la envidia, la ambición y un deseo constante de permanecer por delante de los demás. Ambos

extremos son necios e irresponsables. El antídoto para ambos es el trabajo arduo, pero con moderación.

Tómese tiempo para disfrutar los otros dones que Dios le ha dado, y comprenda que Dios es el que nos

proporciona tanto las asignaciones como las recompensas. Existen ventajas al cooperar con otros. La vida no

está diseñada para el aislamiento, sino para el compañerismo; no para la soledad, sino para la intimidad.

CAPITULO 5
Salomón advierte a sus lectores que no deben hacer votos (promesas) necios a Dios. salomón observó

también que aquellos que aman el dinero y lo buscan obsesivamente nunca encuentran la felicidad que el

dinero promete. Por otro lado, la riqueza atrae a los que viven a expensas de otros y a los ladrones que la

desean, ocasiona insomnio y temor, y a la larga termina en pérdida porque no podemos llevárnosla, el dinero

es motivo de regocijo, pero no fuente de gozo, ya que todo lo bueno proviene de Dios. Debemos enfocarnos

más en el Dador que en el regalo. Podemos contentarnos con lo que tenemos cuando nos damos cuenta de

que con Dios tenemos todo lo que necesitamos.

CAPITULO 6

En esta sección Salomón muestra que tener la actitud correcta acerca de Dios puede ayudarnos a lidiar con

las injusticias presentes. La prosperidad no siempre es buena y la adversidad no siempre es mala. Sin

embargo, Dios es bueno siempre, y si vivimos como El, experimentaremos contentamiento Dios no le da

facultad de disfrutar de ello" probablemente se refiere a que la persona muere. Aun si viviese una larga vida,

a la postre carece de sentido (es vanidad) en sí mismo porque uno no se puede llevar las riquezas materiales.
El único que conoce lo que sucederá después de que nos hayamos ido es Dios. Ningún humano conoce el

futuro, así que cada día debe vivirse por su propio valor.

CAPITULO 7

En este capítulo parece contradecir el consejo previo de Salomón de comer, beber y encontrar satisfacción

en el trabajo de uno: disfrutar lo que Dios nos ha dado. Tenemos que disfrutar lo que tenemos mientras

podamos, pero siempre recordando que puede llegar la adversidad. La adversidad nos recuerda que la vida

es breve, nos enseña a vivir sabiamente y refina nuestro carácter. Salomón no nos está alentando a que

pensemos mórbidamente, sino que sabe que a veces es útil pensar en la muerte. Nos recuerda que todavía

tenemos tiempo para cambiar, tiempo para examinar la dirección de nuestra vida y tiempo para confesar

nuestros pecados y encontrar el perdón de Dios. Debido a que todos a la larga moriremos, tiene sentido

planear con antelación el poder experimentar la misericordia de Dios en vez de enfrentar su justicia.

CAPIITULO 8

La sabiduría es la capacidad de ver la vida desde la perspectiva de Dios y saber cuál es el mejor curso de

acción que se debe tomar. Por lo tanto, la sabiduría es el resultado de conocer y confiar en Dios, no un

simple medio de encontrarlo. Conocer a Dios nos llevará a comprender y a difundir este conocimiento entre

los demás. Salomón recuerda el remedio para las preguntas sin respuesta de la vida. Recomienda gozo y

contentamiento en el peregrinaje de la vida. Debemos aceptar cada día con su medida diaria de trabajo,

comida y placer. Aprendamos a disfrutar lo que Dios nos ha dado para refrescarnos y fortalecernos a fin de

que continuemos su obra.

CAPITULO 9

Cuando Salomón dice que los muertos no saben nada y que no hay trabajo, ni planificación, ni

conocimiento, ni entendimiento en la muerte, no está contrastando la vida con la vida después de la muerte,

sino la vida con la muerte, Salomón recomienda disfrutar la vida como un regalo de Dios.
Sin embargo, la sabiduría es un bien mayor que la fortaleza, a pesar de que con frecuencia las masas no lo

reconocen. Aun cuando es más efectiva, no siempre se escucha a la sabiduría, y los sabios con frecuencia

pasan desapercibidos.

CAPITULO 10

Al describir estas circunstancias que no son justas o no tienen sentido, Salomón quiere decir que la sabiduría

por sí sola no puede proporcionar justicia. Salomón continúa basando su conclusión en el hecho de que todo

lo que tenemos sin Dios no son nada. Pero cuando Dios usa lo poco que tenemos, se convierte en todo lo que

pudiéramos querer o necesitar, Tratar de hacer algo sin las habilidades o herramientas necesarias es como

cortar madera con un hacha sin filo.

CAPITULO 11
Estos versículos de Salomón resumen que la vida encierra riesgos y oportunidades. Debido a que la vida no

ofrece garantías, debemos estar preparados. Salomón no apoya la actitud de desesperanza. Sólo por el hecho

de que la vida sea incierta no quiere decir que no hagamos nada. Necesitamos un espíritu de confianza y

aventura. Debemos enfrentar los riesgos y oportunidades de la vida con entusiasmo y fe dirigidos por Dios.

CAPITULO 12
Una vida sin Dios produce una persona vieja amargada, solitaria y sin esperanza. Una vida centrada en Dios

es plena, hace que los "años malos" cuando las incapacidades, las enfermedades y los impedimentos pueden

ser barreras que nos impiden disfrutar de la vida nos satisfagan debido a la esperanza de la vida eterna. Ser

joven es emocionante. Pero la emoción de la juventud puede convertirse en un obstáculo para acercarse a

Dios si hace que la gente joven centre su atención en los placeres pasajeros en lugar de en los valores eternos