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2do Informe de Gobierno Federal: sin evidencias de logros, ni

rutas claras para superar los desafíos de México

Zapopan, Jalisco. A 2 de septiembre de 2020. Los desafíos que enfrentamos en


México no son fáciles de sortear en un 2020 en el que la COVID-19 ha acentuado
los problemas estructurales de nuestro país, tales como la pobreza y la desigualdad,
la inseguridad, la falta de Estado de Derecho, bajo crecimiento económico, la falta
de oportunidades educativas, la corrupción, entre muchos otros.
Ante estas circunstancias, al igual que una gran cantidad de ciudadanos, en Cámara
de Comercio de Guadalajara esperábamos un gobierno a la altura de los millones
de votos obtenidos en una elección histórica, que respondiera en consecuencia a
las graves circunstancias que la pandemia nos ha planteado.
Si bien coincidimos en que la corrupción es uno de nuestros principales frentes de
batalla, no encontramos en el segundo informe del gobierno federal evidencias
concretas de acciones y logros que, de fondo, hayan logrado contribuir en aminorar
los problemas que los mexicanos enfrentamos todos los días en materia de salud,
economía, seguridad, gobernabilidad y Estado de Derecho. Por el contrario, estos
se han agravado durante la actual gestión.
Respecto al rubro de salud, es preocupante el desmantelamiento del Seguro
Popular sin una propuesta de fondo para sustituirlo, el desabasto de medicamentos
para niños con cáncer y otras enfermedades y la errática conducción de la
pandemia, que en lo que va de este 2020, ya nos ha costado la pérdida de más de
65 mil vidas de mexicanos. Y la curva aún no se aplana.
La falta de racionalidad en la política económica en estos dos años de gobierno ha
acentuado la caída de la economía en más de 18%, y pese al cierre de las
negociaciones y entrada en vigor del T-MEC en julio pasado, no se avizora una ruta
clara hacia la recuperación, basada en proyectos como el Tren Maya, la Refinería
de Dos Bocas y el Aeropuerto de Santa Lucía. Requerimos proyectos de crecimiento
en todas las entidades federativas de la República.
En cuanto a la gobernabilidad, en los últimos 24 meses la sociedad mexicana se ha
caracterizado por la polarización, justo en un momento en el que más se necesita
de consensos y unión para enfrentar al Coronavirus. Además, el debilitamiento de
los organismos autónomos impulsado por este gobierno, en la práctica, ha generado
una reconcentración del poder en el ejecutivo, que por al menos tres décadas había
logrado revertirse a favor de las instituciones y contrapesos.
Respecto a la seguridad y el Estado de Derecho, pese a la creación y el despliegue
de la Guardia Nacional como eje de la seguridad ciudadana, la estrategia no ha
mostrado resultados tangibles. Como ejemplos, con cifras del Secretariado
Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, está el número de homicidios
dolosos y el robo a negocios. En cuanto al primero, se alcanzó la cifra de 48,953 de
diciembre 2018 a julio de 2020, cuando de diciembre de 2012 a julio de 2014 se
registraron 29,836 homicidios, lo que se traduce en un aumento de 69% en el mismo
período de gobierno. En el rubro de robo a negocios, resulta preocupante el registro
de 184,020 delitos de este tipo en los primeros 20 meses de este gobierno, que,
contrastados con el mismo período del sexenio anterior, resulta en un aumento de
51%, pues entre diciembre de 2012 y julio de 2014 ocurrieron 121,684 robos.
En cuanto a la corrupción en México, de acuerdo con datos del INEGI, las víctimas
de actos de corrupción en la prestación de servicios básicos, es decir, la corrupción
que experimentamos todos los ciudadanos comunes, creció 7.5% entre 2017 y 2019
(Encuesta Nacional de Calidad de Impacto Gubernamental). Por lo tanto, tampoco
vemos resultados tangibles en esta materia.
Sobre la impunidad, México ocupa el lugar 60 entre 69 países evaluados en el índice
Global de Impunidad 2020 (Universidad de las Américas de Puebla), lo que significa
que estamos entre los 10 países más impunes del mundo. No habrá control efectivo
de la corrupción si no se castiga a los corruptos.
Un capítulo aparte merece el análisis de la forma en que se han hecho las
contrataciones y adquisiciones públicas en este gobierno. Tan solo en los primeros
cinco meses de este 2020, 78.2% de las contrataciones públicas han sido
adjudicaciones directas, el más alto porcentaje en los últimos diez años, pese a ser
un mecanismo obligatorio que permite contar con procesos transparentes en el uso
de los recursos públicos (Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad).
Por último, si bien consideramos que los apoyos económicos a adultos mayores,
jóvenes y campesinos coadyuvan en aminorar los efectos nocivos de la pobreza,
esta no es una salida sostenible en el largo plazo para disminuir la desigualdad en
nuestro país. Por el contrario, la única salida viable en los próximos años para las
más de 10 millones de personas que entrarán en pobreza debido a la pandemia es
la creación de más empresas formales que creen riqueza y empleos para ellas.
Llevamos 2 años prácticamente perdidos, en momentos en los que México
demanda soluciones realistas y factibles para todos los mexicanos. Requerimos de
un gobierno federal con alturas de miras que sea capaz de ver más allá de las
elecciones y proyectos personales, y actúe en consecuencia. Eso esperamos, eso
exigimos y eso nos merecemos los mexicanos.

#MerecemosUnMejorGobiernoParaMx