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Caso Sin visión de futuro

1. Los hechos
La empresa TyT, es una compañía subcontratista en el rubro de las telecomunicaciones y su función básica es
prestar servicios de instalación de cable, internet y telefonía a empresas más grandes. Está compuesta
básicamente por 2 socios, 2 secretarias, 2 administrativos y 10 instaladores. Uno de los socios, quien dedica
menos tiempo a la empresa por considerarla pequeña y de poca proyección en el mercado, en muchas
ocasiones utiliza a TyT para otro tipo de contratos particulares y el tiempo de los instaladores se reparte entre
TyT y los servicios particulares del ingeniero. De hecho, el sentido de tener dos secretarias en la empresa, es
porque precisamente deben atender las subcontrataciones de TyT y los contratos del ingeniero. Lo que nunca ha
podido quedar claro en la empresa es qué tipo de contrato es de la empresa, donde las ganancias deben ser
repartidas y qué contrato es del ingeniero donde las ganancias son sólo para él. Asimismo, tampoco esta
establecida responsabilidad salarial de los empleados, quienes por nómina son de TyT, aunque haya días
enteros en que trabajen para el ingeniero. En medio de todo este panorama, los instaladores se han
confabulado con las secretarias para ellos hacer también algunos trabajos por su cuenta, lo que significa que
una empresa tan pequeña atiende a muchos intereses particulares. La verdad de las cosas es que bajo estas
circunstancias, ni a los instaladores y mucho menos a las secretarias les preocupa quién se haga cargo de la
empresa y quién deba cancelar las horas extras de trabajo, pues ellos por su parte y aprovechando el
desorden de estos socios, están cobrando por derecho lo que ellos creen les pertenece. El segundo socio, quien
sólo aporta capital para TyT, es Arquitecto y por las pocas ganancias que esta empresa le representa, le presta
muy poca atención; para él es suficiente el reporte mensual que las secretarias le hacen de la empresa.

2. Temas éticos involucrados: Lealtad, Honradez, Diálogo y Confianza

La falta de honradez de todas las personas dentro de la empresa es precisamente lo que no ha permitido
que TyT surja como una gran empresa en el rubro de las telecomunicaciones. La falta de atención del
Arquitecto hacia los negocios de la pequeña empresa y el manejo de los contratos, el aprovechamiento del
material y el tiempo de los empleados por parte del Ingeniero, ha llevado a que los empleados, aprovechando
el desorden, hagan de la empresa TyT su empresa, la fachada para sus contratos, con la errónea noción de
estar cobrando lo justo. Las secretarias cobran su sueldo y un porcentaje por contrato entregado directamente a
los instaladores sin informar a los socios, mientras que éstos por su parte cobran sueldo, horas extras y
aprovechan el nombre y los materiales de TyT para hacer sus propios trabajos. Como se puede observar, se
trata de una empresa pequeña que atiende a los intereses de todos y la falta de comunicación y de diálogo ha
generado este caos en la empresa. El cuidado de ambas secretarias, junto con los del área contable para que
exista un equilibrio entre los ingresos y los gastos de operación de la empresa, ha permitido la permanencia de
ésta en el mercado, pues por los múltiples beneficios que todos allí reciben, a nadie le conviene que la empresa
quiebre y tenga que cerrar sus puertas.

En todo caso, la mayor injusticia se comete con el Arquitecto, quien trabaja por fuera para inyectarle
capital a TyT. La injusticia la comete, en primer lugar, el ingeniero, pues es directamente responsable de la
empresa y además fomenta las irregularidades a partir de sus prácticas. Las secretarias, quienes siempre han
gozado y abusado de la confianza que todos los empleados depositan en ellas, también son responsables de
esto, cayendo en casos de corrupción y abuso de poder.

3. Desenlace Pasados los años en la misma situación, el Arquitecto y socio de la empresa


decidió vender su parte al ingeniero, en un precio casi irrisorio, porque los balances de la empresa mostraban
más deudas que ganancias. Como era de esperarse, el ingeniero tuvo que organizar la empresa para evitar el
descalabro económico, pues ya no tenía socio que le inyectará capital a la empresa. Lo primero que hizo fue
prescindir de las secretarias, de los administrativos y de la mayoría de los instaladores, ya que todos estos
empleados estaban demasiado viciados como para sacar a la empresa adelante con la misma gente.
Obviamente todos estos cambios trajeron unos gastos bastante grandes que le hicieron ver al ingeniero lo mal
que estaba llevando la empresa. Tanto las secretarias, como los instaladores, terminaron trabajando
temporalmente porque nadie los contrataba, pues se sabía de los vicios que ellos habían adquirido durante la
permanencia en TyT, empresa que terminó quebrando por la falta de un socio que le inyectara capital.

4. Comentario

Es claro que por corrupción y no por las dificultades del mercado, TyT tuvo que cerrar, puesto que las
personas a través de prácticas reiteradas utilizaron sus funciones y medios de la empresa para obtener
beneficios económicos particulares. Actuaron mal y no pensaron que debido a sus malas prácticas estaban
poniendo en peligro su fuente laboral y la de todos sus compañeros de trabajo. Se podría decir que a estas

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personas jamás se les pasó por la mente la posibilidad de que la empresa cerrara, lo que indica la falta de visión
de futuro y de trazar metas y políticas claras para beneficio de la empresa y de ellos. Es lo que sucede
normalmente con los corruptos que no calculan las consecuencias de sus actos y reaccionan es demasiado
tarde, pues el estigma de corrupto es una señal no sólo para la gente que ha trabajado junto a ellos sino para
todo el gremio, lo que implica finalmente que se cierren todas las puertas. Los dueños de la empresa hicieron
un esfuerzo al invertir en la creación de TyT, brindaron empleo a más de 12 personas y depositaron mucha
confianza en ellos; la que a la postre los condenó, no tanto por la confianza, sino porque en las sociedades se
da la constante de que, cuando el subalterno ve en el superior conductas reprochables, naturalmente se siente
autorizado para cometer más irregularidades.

5. Conclusión

Más allá de la maldad presente intrínsecamente en un acto de corrupción, actitudes de esta naturaleza
son también malos en la medida en que se oponen a la llamada “regla de oro”
–no hagas a los demás lo que no te gustaría que te hicieran a ti–, ahora traducido como el deber de defender
los intereses de los demás con la misma fuerza que defiendo los míos. Aquellas decisiones que afectan a los
demás, de una u otra manera terminarán repercutiendo negativamente en uno mismo. En este caso, la falta de
profesionalismo de los empleados y del ingeniero, loa llevó a trabajar en el nivel más bajo de la sociología del
trabajo, que en palabras de Alejo Sison, pertenece a aquellos que sólo trabajan por la plata, sin pensar en la
importancia de hacer las cosas bien para que los demás también actúen en conformidad.
Ellos fueron creando un clima adverso alrededor de la empresa y de ellos mismos y el castigo, que no
necesariamente tiene que ver con la cárcel, fue el haber perdido su trabajo y sentir que nadie jamás los
contrataría. También se creó un clima adverso para las personas no involucradas, que no influyeron en el mal
actuar de la empresa. Si los trabajadores por el contrario hubieran sido virtuosos, con un alto desarrollo moral,
hubieran generado un buen ambiente de trabajo, que la empresa gane dinero y ellos hubiesen asegurado su
sustento.

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