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TRABAJO INDIVIDUAL FINAL

VERSIÓN FINAL DEL TEXTO


CURSO: LECTURA Y ESCRITURA ACADÉMICAS, CÓDIGO 514519

ESTUDIANTE: LINA PAOLA ZÚÑIGA MONJE


TUTORA: ERIKA VIVIANA DLAIKAN

ESCUELA DE CIENCIAS DE LA EDUCACIÓN


PROGRAMA DE LICENCIATURA EN PEDAGOGÍA INFANTIL

UNIVERSIDAD NACIONAL ABIERTA Y A DISTANCIA UNAD

NEIVA – MAYO 21 DE 2020


El maestro como generador de su propio aprendizaje

El papel del maestro en la educación inicial se relaciona con la potencialización de

las capacidades de los niños en sus primeros años, donde aplica estrategias basadas en

teorías que por años han guiado los procesos de enseñanza. Los docentes en Colombia se

preparan desde la formación titulada para comprender las teorías y las aplican en el aula. El

docente también debe optar por un papel dinamizador, creativo, reflexivo, donde no solo se

enfoque en cómo el niño aprende sino también desde la necesidad del docente por mejorar.

Teniendo en cuenta que el docente requiere espacios para su desarrollo profesional no solo

basado en títulos sino en la experiencia misma de las nuevas generaciones, el juego libre en

los niños se puede convertir en un espacio de aprendizaje donde el docente toma el rol de

observador y reflexiona sobre diferentes procesos pedagógicos, comunicativos y otros, con

esto ayudándose a comprender fenómenos y generar propuestas en su propia practica

pedagógica.

Los docentes de educación inicial requieren una formación constante para ser

mejores. En el aula de clase se puede evidenciar la pertinencia de un docente al manejar

diferentes situaciones y potenciar las capacidades de los niños. La titulación sólo dice de la

formación inicial poseída, siendo así que existen claras evidencias de que es la formación

en servicio, cuando está bien planeada y realizada, la que posee mayor capacidad de

incidencia en la mejora de las prácticas profesionales (Hargreaves, 1996). Al darse la

oportunidad para mejorar en la practica el docente puede utilizar diferentes teorías,

metodologías y estrategias para abordar los diversos procesos que se presentan en el aula

donde se tienen niños con características propias e incluso atípicas.

El docente se puede capacitar no solo con cursos, talleres o posgrados también debe
aprender a observar y aplicar los conocimientos teóricos con la realidad. Los docentes se

deben capacitar cada día con el fin de conocer la evolución de cada etapa de la primera

infancia. Desarrollar habilidades que permitan al docente desplegar de una manera lúdica

sus enseñanzas ( Hyson, Biggar Tomlinson y Morris, 2009, pág 6) Las etapas de los niños

como se han explicado desde las diversas teorías invita a ser mas observadores de las

dinámicas sociales naturales de las personas, el docente conduce un aprendizaje de

conductas o reajuste de éstas en el aula como por ejemplo hábitos de higiene personal, la

colaboración, a responsabilidad, la honestidad entre otras muchas habilidades sociales.

Algunas de estas no se contemplaron en épocas pasadas, pero ahora se requieren, ya sea por

la tecnología la información, como se conforman las familias, cómo funcionan los grupos

sociales etc. El maestro debe prepararse para abordar todo ello.

El docente usualmente controla un grupo de personas con diversas estrategias que

considera eficaces, sin embargo, no debe controlar todo el proceso de aprendizaje sino

puede observar y aprender de las interacciones de sus estudiantes en este caso de los niños.

Lapierre y Lapierre (1982) proponen que los estudiantes pueden ofrecernos mayores

conocimientos si les permitimos espacios lúdicos.

“Es necesario el espacio lúdico para que los estudiantes desarrollen nuevas técnicas

de aprendizaje, es de aclarar que no es necesario un lenguaje oral, para que el niño

de cualquier edad se desenvuelva y adquiera mayores conocimientos”.

Una de las oportunidades que el docente pueda generar su propio aprendizaje y fortalecer

los conceptos ya aprendidos es utilizando el Juego libre en los niños, convirtiendo éste en

un escenario donde el docente no genera presión en el espacio de aprendizaje y pueda

utilizar las dinámicas sociales y comunicativas de los niños, descubriendo estrategias que
puede usar en su práctica. La creatividad de los niños en diferentes situaciones es más

enriquecedora en la libertad afirmando que el docente debe dejar que el estudiante

desarrolle su propia creatividad mediante el juego libre, sin ninguna intervención ya que

está limitando el progreso de su creatividad. Así mismo a experimentar nuevas

experiencias en su ámbito lúdico y educativo. (García Gª Henche, 1981).

El docente fortalece su desarrollo profesional mediante la reflexión continua de su

práctica, el juego libre es una estrategia no solo para el niño desarrolle su creatividad y

habilidades sociales, sino que es el momento donde el docente puede descubrir que su rol

se transforma hacia lo reflexivo, al observador y partiendo de esto comprender mejor a sus

alumnos, ser un mejor maestro.

Referencias

Beraza, M. Á. Z., & Cerdeiriña, M. A. Z. (2011). La formación del profesorado de

Educación Infantil. Los docentes, conciencia educativa de la sociedad, 103.

Jiménez, L., & Muñoz, M. D. (2012). Educar en creatividad: un programa formativo para

maestros de Educación Infantil basado en el juego libre. Electronic journal of

research in educational psychology, 10(3), 1099-1122.