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La Palabra y el Hombre / Tercera época • Núm.

49-50/ julio-diciembre, 2019

90 ANIVERSARIO
ORQUESTA SINFÓNICA DE XALAPA

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la palabra y el hombre
editorial [julio-diciembre, 2019]
Orquesta Sinfónica de Xalapa
90 aniversario

S
iendo la Orquesta Sinfónica de Xalapa más longeva que la propia Universidad Ve-
racruzana, resulta que no hay espacio en la memoria institucional, ni en la personal,
que no tenga cercanía con los referentes y las actividades de este organismo musical.
Seguidora de la osx, dado que la música ha sido desde siempre parte de mi cul-
tura familiar, he visto pasar por ella a un número importante de músicos, directo-
res, solistas, invitados, en fin... Los relevos suman varias generaciones y la Orquesta sigue
siendo, además de una fortaleza de esta casa de estudios y un punto de referencia en la
vida musical xalapeña, un verdadero semillero de músicos de primer nivel. La Orquesta
ha convocado a grandes músicos y ha sido formadora de grandes talentos.
Hoy que la osx cumple 90 años –justo cuando la casa que la alberga cumple 75–,
la revista emblemática de la Universidad Veracruzana le dedica, con plena justicia y ex-
celencia literaria, un número especial. En lo personal, siento un gusto y un orgullo muy
especiales por el hecho de ser la persona que les da la bienvenida a este verdadero festín
de las letras y la música. Y ese gusto y ese orgullo me vienen de raíz: desde mi infancia,
en la que la osx se volvió un referente para toda mi vida.
No puedo cerrar esta breve y sencilla presentación sin antes dar mi más sentido y
cálido agradecimiento a todos los que, con su valiosa colaboración, hicieron posible este
número: Andrés Alafita Cabrera, Francisco Beverido Duhalt, Citlali Bravo Reyes, María
Eugenia, Cristina y María del Carmen Domínguez Villegas, Alexis Martell Baca, Elsileny
Olivares, Lorena Quiroga, Enrique Salmerón, Francisco Sánchez, Fundación Olga y Ru-
fino Tamayo, y Sinsuni E. Velasco Gutiérrez. Agradezco, asimismo, la invaluable asesoría
de los coordinadores de contenidos: Alfonso Colorado y Guillermo Cuevas.
Va también un agradecimiento a los miembros de la osx a lo largo de su exitosa exis-
tencia: directores, músicos, compositores, apoyos técnicos y de gestión administrativa,
y por supuesto al público generoso que ha llenado los recintos sucesivos de la Orquesta,
cuya sede hoy reside en la Sala Tlaqná.
Adelante, pues, con este homenaje a la osx por sus primeros 90 años de existencia.

Sara Ladrón de Guevara G.


Rectora de la Universidad Veracruzana

Imágenes de portada y contraportada: El muchacho del violón y El flautista, de Rufino Tamayo.


© D. R. Rufino Tamayo / Herederos / México / 2019. Fundación Olga y rufino Tamayo, A. C.
2 l a pa l a b r a y e l h o m b r e , v e r a n o - o t o ñ o , 2019
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o r q u e s ta s i n f ó n i c a d e x a l a pa
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Orquesta Sinfónica de Xalapa, 2019. Foto: Carlos Miguel Storch.


Orquesta Sinfónica de Xalapa, 2019. Foto: Carlos Miguel Storch.
sumario
LA PALABRA Y EL HOMBRE
Revista de la Universidad Veracruzana
números 49-50 • julio-diciembre, 2019

Universidad Veracruzana

ORQUESTA Sinfónica
Rectora:
Sara Ladrón de Guevara González
Secretaria Académica:
Ma. Magdalena Hernández Alarcón
Secretario de Administración y Finanzas:

de Xalapa
Salvador Tapia Spinoso
Secretario de Desarrollo Institucional:
Octavio Ochoa Contreras
Director Editorial:
Édgar García Valencia
Coordinadores del número: Guillermo Cuevas y Alfonso Colorado
La Palabra y el Hombre
Fundadores:
Gonzalo Aguirre Beltrán, Fernando Salmerón, 7 Malva Flores: Brújula mínima
Sergio Galindo (director)
8 Guillermo Cuevas: El día que la Sinfónica de Xalapa cumplió
Director: cincuenta años
Mario Muñoz
26 Roberto Bravo Garzón / Adolfo Domínguez: Cincuentenario
Editora responsable:
Diana Luz Sánchez Flores
de la osx. Dos testimonios
Consejo de redacción: 32 Mercedes Lozano: osx: Memorias de una aficionada
Jesús Guerrero,
Marianela Hernández, Lino Monanegi, Carlos Rojas 34 José Antonio Gaar: Entrevista a Lanfranco Marcelletti Jr.
Comité editorial:
Remedios Álvarez, Emil Awad, René Barffusón,
39 Luis David Meneses Hernández: Yo no sé qué signifiquen 90 años
Rosío Córdova, Marilú Galván, Mercedes Lozano, 43 Raquel Velasco (testimonio reunido por): Herrera de la Fuente:
Beatriz Sánchez Zurita, Irlanda Villegas, Nidia Vincent
Comité consultivo: el contrapunto de la escritura
Félix Báez-Jorge, Francisco Beverido, Malva Flores, 47 Juan Vicente Melo: Notas inéditas
Felipe Garrido, Gilberto Giménez, León Guillermo Gutiérrez,
Pepe Maya, Julio Ortega, Ricardo Pérez Montfort, Sergio Pitol†, 56 Edgar Manuel Alemán Alonso: Tlaqná: el viaje a casa de la osx
Julio Quesada, Rossana Reguillo, Alberto Tovalín,
Eduardo de la Vega Alfaro, Héctor Vicario
62 Mónica Sánchez: Literatura y música: un viaje a la ondulante
Responsables de sección: frontera
Palabra: Mercedes Lozano
Estado y sociedad: Remedios Álvarez 66 Enrique Salmerón: El Festival Pablo Casals en el imaginario cultural
Arte y Dossier : Leonardo Rodríguez
Coordinador y editor de imagen,
de Xalapa
diseño del dossier : 73 Arturo Cuevas Guillaumin: Presentación de la Sexta de Gustav
Leonardo Rodríguez
Asistente de edición: Mahler por la osx
Itzel Olivares B. 79 Itzá García: La osx y los jóvenes compositores
Distribución, ventas y publicidad:
Ana E. Reyes 82 Alfonso Colorado: Xalapa musical. Esbozos
Relaciones públicas y suscripciones:
Maricruz G. Limón

MÚSICA y otras artes


Diseño editorial y composición tipográfica:
David Medina
Servicio Social:
Jared López, Karol López, Yareli Martínez

correspondencia:
Nogueira 7, Col. Centro, 91000 95 Robert Desnos: L’asile ami
Xalapa, Veracruz, México.
Teléfonos: 2288-181388, 2288-185980
96 José Luis Rivas: Fafá domido
Correo electrónico: 97 Pablo Montoya: El daguerrotipo de Chopin
lapalabrayelhombre@uv.mx
Versión digital: lapalabrayelhombre.uv.mx 102 Elizabeth Corral: “Excepto la música, no me sucede nada”.
Facebook: lapalabrayelhombreoficial
Twitter: @PalabrayHombre / Instagram: lapalabrayelhombre
El Diario de Mihail Sebastian
105 Karim Benmiloud: Pasión por la ópera
La Palabra y el Hombre. Revista de la Universidad Veracruzana.
Edición trimestral. Núm. de Certificado de Reserva: 04-2007- 107 Ester Hernández Palacios: Melodías encontradas: dos poetas
120412293700-102. Número de Certificado de Licitud de Título: mexicanas de las primeras décadas del siglo xx
14245. Número de Licitud de Contenido: 11818.
Impreso en Preprensa Digital, Caravaggio núm. 30, 110 Raciel D. Martínez Gómez: Sinfonismo en el cine
col. Mixcoac, Ciudad de México, 03910.

Premio Caniem 2019


al Arte Editorial
edición
doble especial

90
aniversario MÚSICA e historia
de la 114 Eduardo Langagne: El ingenioso Hidalgo

OSX
115 Juan Villoro: Música y poder. El sonido y la furia (fragmento)
119 Axel Juárez: Notas sobre las notas
126 Jesús Herrera: ¿Qué es la música mexicana? Una mirada
desde fuera del nacionalismo
146 Raquel Velasco: Xalapa, ciudad musical

DOSSIER
129 Rufino Tamayo: Música, maestro
143 María Teresa Favela Fierro: Rufino Tamayo y la música

MISCELÁNEA
152 Jorge Brash: Poemas
153 Emil Awad Abed: Valoración de una experiencia incomparable.
158 Lino Monanegi: El sueño pesado. Crónica o disparate

ENTRE libros
164 Pablo Sol Mora: Necesidad de música, de George Steiner
166 Raquel Paraíso: España en los grandes músicos, de Andrés Ruiz Tarazona
168 Elsie Andrade: Eufonía o la ciudad musical, de Héctor Berlioz
170 Germán Martínez Aceves: Pluma en mano. Entre blues y jazz,
de Alain Derbez
171 Alfonso Colorado: Relatos de música y músicos.
De Voltaire a Ishiguro (1766-2013), de vv.aa.
171 Diana Marlene: Frases impuntuales
178 Germán Martínez Aceves: Orquesta Sinfónica de Xalapa.
Discografía
l a pa l a b r a y e l h o m b r e , v e r a n o - o t o ñ o , 2019

Orquesta
Sinfónica
de Xalapa
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La consagración de la primavera, de Stravinski, Sala Tlaqná, 2019. Foto: Carlos Alarcón.


BRÚJULA mínima
Malva Flores

Para Asdrúbal Flores, in memoriam

Clave de fa
para insertar la noche
en la enumeración del teclado.
Que el pulmón semiaudible de la tarde
se despliegue por fin
y se haga sombra:
un peso en el abismo
un ritual subterráneo
un modo de llegar
a la espesura del bosque.

Un modo para salir de ahí:


Deletrear
el blasón del pentagrama

o r q u e s ta s i n f ó n i c a d e x a l a pa
–un acorde atonal
resplandeciente.
Sopesar esos puntos
–las corcheas–
la canción que te dicta la memoria
–domeñar ese baile rebelde.

Clave de sol
para la luz del día.
Clavicordio que añora
el piano adusto
pero justo
en el blanco se acomoda aquel clamor
y lo retoma
para salir del paso en la pirueta

travesura en la sima
donde el piano reúne los fotones.
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Malva Flores es poeta y ensayista. Su libro más reciente es A ingrata línea quebrada. Dos cuentos (Houston,
Literal Publishing, 2019).
El día que la Sinfónica Cinco posibles inicios
–o prolongaciones– de

de Xalapa cumplió
un relato que se bifurca,
interminable
Uno. Nunca se sabe si Alfonso Co-
lorado está en Xalapa. Nunca, has-

cincuenta años
ta que se le descubre en Espresso
58 justo cuando acaba de pagar su
cuenta y ya debe irse. Nunca se sabe
si ha estado solo o compartiendo
un americano doble o un cappuccino
con algún amigo. Tal vez alcance a
Guillermo Cuevas decir que hace tres meses regresó
de Barcelona –donde nunca se en-
teró del resultado del último par-
tido que sostuvieron los blaugrana

Q
ué curioso resulta ver a toda una especie –miles de millones de personas– contra los periquitos del Espanyol,
interpretando y escuchando pautas tonales que carecen de significado, ni si el juego se celebró en el estadio
ocupando y dedicando gran parte de su tiempo a lo que denominan de Cornellá-El Prat o en el Camp
“música”. Esa fue, al menos, una de las cosas relacionadas con los seres Nou–. Para Alfonso todo el futbol
humanos que desconcertaron a los seres alienígenas enormemente cere- del mundo es menos real que El es-
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brales, los Superseñores, en la novela de Arthur C. Clarke El fin de la infan- pectro de la rosa invocado por Gau-
cia. La curiosidad los lleva a descender a la superficie de la Tierra para asistir tier y Berlioz en cálidas noches de
a un concierto, que escuchan educadamente, y al final felicitan al compositor verano, y todavía menos que el em-
por su “tremenda inventiva”, aunque todo aquello sigue pareciéndoles absurdo. perador Moctezuma convertido en
No entienden lo que les ocurre a los seres humanos cuando hacen o escuchan barítono por Antonio Vivaldi. Pero
música, pues a ellos no les pasa nada. Ellos, como especie, carecen de música. sí, se concede un instante para ad-
Podríamos imaginarnos a los Superseñores cavilosos en sus naves. Ten- vertirme que dentro de tres años
drían que admitir que eso que llaman música es, en cierto modo, eficaz para (estamos a finales del mes de mayo
los humanos, fundamental para la vida humana. No obstante, carece de con- de 2016) la Orquesta Sinfónica de
ceptos, no elabora proposiciones; carece de imágenes, símbolos, el material de Xalapa deberá celebrar de mane-
que está hecho el lenguaje. Le falta poder de representación. No guarda una ra fastuosa su cumpleaños núme-
relación lógica con el mundo. ro noventa.
Son escasos los humanos que, al igual que los Superseñores, carecen del “¡Hay que estar preparados!”,
aparato nervioso que les permite apreciar tonos y melodías. Prácticamente alcanza a gritar subiéndose apre-
para todos nosotros, la música ejerce un enorme poder, lo pretendamos o no suradamente a un taxi.
y nos consideremos o no personas especialmente “musicales”. Esta propen-
sión a la música, esta “musicofilia”, surge en nuestra infancia, es manifiesta
y fundamental en todas las culturas, y probablemente se remonta a nuestros Dos. Armando Lavalle, compo-
comienzos como especie. Es posible que su desarrollo o su forma vengan de- sitor, violista, conversador ve-
terminados por la cultura en que vivimos o por las circunstancias de la vida, hemente y prolongado, se pone
o por nuestros talentos o debilidades individuales, pero está tan arraigada en a hacer cuentas y aclara que no
la naturaleza humana que uno la consideraría algo innato, tan innata como siempre le salen. Dice que cuan-
lo es para E. O. Wilson la “biofilia”, nuestra afinidad con las cosas vivas. (A do regresó a Xalapa, después de
lo mejor la musicofilia es una forma de biofilia, puesto que la música se per- tantos años, encontró solo auto-
cibe casi como algo vivo.) móviles mal acomodados en la es-
quina donde esperaba volver a ver
Oliver Sacks el famoso cine Lerdo (lugar en el
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Musicofilia. Relatos de la música y el cerebro que algunos viernes del año, Pedro
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Luis Herrera de la Fuente durante uno de los primeros conciertos de la osx.

Infante, los hermanos Soler y hasta Juan Orol cedían puede llegar a la memoria de aquellas músicas de las
el escenario a la Sinfónica), pensando que aquel sitio noches de viernes de aquella sinfónica que dirigieron
le ayudaría a recordar con menos dificultad rostros Limantour y Ximénez Caballero, mismas que para él

o r q u e s ta s i n f ó n i c a d e x a l a pa
de amigos, y podría hasta escuchar sus voces, y ver se prolongaban todo el sábado y a veces hasta la tarde
esas calles de Manlio Fabio Altamirano como eran del domingo con cantantes y jaraneros en Boca del
entonces, sintiendo el olor del humo de los cigarros, Río y Alvarado, y ya no sabe nada del cansado regre-
el polvo de la tiza y el agrio vaho de los sanitarios del so a Xalapa en un autobús Flecha Roja para llegar a
salón de billar, mezclados de inmediato con el aroma tiempo al ensayo del siguiente lunes.
de los trozos de sierra frita de la pescadería Gánda- Apenas el año pasado la Orquesta Sinfónica de
ra y del añorado pan de La Esmeralda, hasta llegar a Xalapa conmemoró su primer medio siglo de existen-
ver, en la siguiente esquina, los colores luminosos de cia. La celebración fue espléndida. Y a Lavalle le llega,
libros, cuadernos, lápices, esferas y pliegos de papel como sin querer, un recuerdo:
de China de El Fénix. Y permitirse, caminando rum- –Antes a esas cosas no se les daba importancia. Si
bo al edificio que alguna vez albergó a la Comisión en el año cuarenta y nueve recordaron o inventaron
Geográfica Exploradora, volver a respirar la mezcla que la Sinfónica cumplía veinte es algo que no pedía
abigarrada de flores y cocinas del antiguo mercado celebración. Tan es así que Limantour nos dejó y se
Jáuregui. Pero ahora (estamos al inicio del verano de fue a dirigir orquestas en Europa. Para foguearse un
1980) Xalapa es diferente y los que viven aquí no sa- poco, dijo. Aquí nosotros seguíamos dando concier-
ben que Manlio Fabio, ya siendo gobernador electo tos cada vez que se podía.
de Veracruz, fue asesinado en el treintaiséis en el Café
Tacuba de la Ciudad de México, y tampoco por qué
le dicen plaza Lerdo a esa plancha de cemento que al- Tres. No sabemos hasta dónde llegaba la mente ana-
guna vez fue parque, allí junto a la Catedral y frente al lítica de Luis Herrera de la Fuente, pero sus formas
Palacio. Y Armando se pregunta si alguna vez la gente de expresión, de viva voz o viva letra, casi siempre
que vive aquí se pregunta “¿quién fue Lerdo?”, y piensa daban en el blanco. Las frases que muchos músicos
que si todavía hubiera parque Lerdo él no estaría ahí padecieron o disfrutaron en los ensayos; sus contun-
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preguntando tantas cosas. Y así el maestro Lavalle no dentes, muchas veces concluyentes, maneras de cerrar
Luis Herrera de la Fuente con Roberto Bravo Garzón. Gracias a ellos la osx alcanzó la solidez económica, institucional y artística que
mantiene hasta hoy.
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una plática de sobremesa o una reunión de trabajo; el rio. El público xalapeño calificó ese concierto como
ingenio ácido, lúdico, sólido, fueron inseparables de uno de los mejores en la joven historia de la Sinfónica,
sus maneras de sentir y hacer la música, de pensar y y bien pudo hacer suya la emoción expresada por el
entender la vida. periodista Manlio Fuentes en la revista Impacto de la
Se asegura que alguien llegó a decir que Balzac Ciudad de México: “Herrera de la Fuente se crece en
y Flaubert, cuando ya se sabían famosos, intentaron el podio, se agiganta y hace que los profesores se ajus-
hablar usando el mismo vocabulario y hasta la misma ten a los mandatos de su magnetismo. Complacencia
sintaxis de su escritura. Juan José Arreola habló (y casi general; genuino entusiasmo del público por el triun-
dejó de escribir) con un estilo que no desmerecería en fo…” Luis Herrera ya apuntaba hacia la máxima meta
la página impresa. Quienes recordamos la voz de He- a que podía aspirar un director mexicano en aquella
rrera de la Fuente, reconstruimos con facilidad su tim- época: la titularidad de la Sinfónica Nacional. Nunca
bre, y por momentos parece que lo tenemos enfrente, imaginó que el futuro iría perfilando sus diseños para
al leer las páginas de La música no viaja sola, ese tes- que, veinticinco años después, pasara nueve como ti-
timonio donde se atreve a “referir estos cuentos que tular de la orquesta xalapeña en la capital veracruzana.
sueño como verdad, o estas verdades que dichas bien Él mismo escribió cómo llegó a comprometerse
o dichas mal podrían ser fábulas de la imaginación”. con ese proyecto:
Herrera de la Fuente dirigió por vez primera en
público a la sinfónica xalapeña la noche del viernes Una tarde del 75 Sergio Dorantes tocó a mi puer-
7 de julio de 1950, con un programa que se anunció ta. “Maestro, tengo el encargo del gobernador
como el Cuarto concierto de la Sexta temporada, mismo Hernández Ochoa y del rector Bravo Garzón de
que incluyó una primera parte de unidad beethove- invitarlo a visitar Jalapa; desean su asesoría para
niana, con la Obertura Egmont y la Séptima sinfonía, y revitalizar nuestra sinfónica”. El día fijado me reu-
una segunda de inusitada variedad estilística, con las ní con ambos; a su planteamiento respondí: “Hay
Danzas polovetsianas de Borodin, el Adagio para cuer- que depurar el grupo, abrir cincuenta posiciones,
das de Samuel Barber, movimiento de cuarteto bende- retribuirlos con un salario que otorgue vida digna
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cido por el ángel de la melancolía, y el inevitable final a un profesional que ha empleado, emplea y em-
feliz del Huapango de José Pablo Moncayo, obra que pleará muchas horas de su vida en el estudio. Esto
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apenas daba sus primeros pasos dentro del reperto- implica decuplicar el presupuesto y encontrar la
fórmula para que el organismo obtenga existencia
segura”. “¿Si le damos lo que pide se viene como
director?” Roberto Bravo tiene el hábito de ir al
grano; concretó: “Le ofrezco la dirección de la
Sinfónica de Jalapa”. Aceptar la dirección de una
orquesta no se equipara a aceptar un cigarrillo o
una invitación a cenar.

Cuatro. La memoria, esa dimensión que nos vincu-


la a palabras e imágenes por las que creemos que han
existido lugares, personas, infancias y amores ahora
solo vislumbrados en frágiles y azarosos recuerdos,
es fuente inagotable de escritura. La invención del
lenguaje, en la especie, en la raza, en cualquier gru-
po humano, acaso sea solo la respuesta inevitable a la
necesidad impostergable de narrar. Ni siquiera el su-
puesto descanso nocturno interrumpe el río narrati-
vo, momento privilegiado cuando liberados de todo
obstáculo exterior nos entregamos a misterios doloro-
sos y gozosos, casi nunca gloriosos, y a la exuberante
creación de bibliotecas secretas, intransferibles, des-
tinadas al olvido. Textos silenciosos nunca traducidos
a ningún idioma, verdadera escritura automática que
no podemos dejar de producir, arriesgándonos a que
llegue a manifestarse hasta en horas de vigilia, con-
fundida con estados alterados de conciencia, moldes
extraños de la alucinación o la locura. Luis Herrera de la Fuente
Así, los párrafos siguientes son apenas una evo-

o r q u e s ta s i n f ó n i c a d e x a l a pa
cación fluctuante, acaso inventada gracias a las con-
versaciones que me ha permitido Mario Muñoz, a lo En uno de esos encuentros coincidimos en el in-
largo de encuentros irregulares, pero no infrecuentes, terés (que espero sea solo artístico) por algunos casos
en su cafetería favorita de Xalapa. de posesión diabólica que han logrado cierta fama li-
La sensación, muchas veces creída producto de la teraria. Mencioné que estaba releyendo Los demonios
fantasía, de haber visto hace muchos años a Mario en de Loudun de Aldous Huxley, y en seguida recordé que
los pasillos del tercer piso de la vieja Facultad de Fi- Mario había traducido del polaco la novela de Jaros-
losofía y Letras, ahora se vuelve casi real cuando me law Iwaszkiewicz Madre Juana de los Ángeles, relatos
confirma que sí era (o es) el que vi. Que también asis- que parten de las mismas fuentes históricas y han co-
tió al curso del Quijote que dictaba César Rodríguez nocido su traducción al cine –Jerzy Kawalerowicz– y a
Chicharro; que colaboró en la organización del Cine la ópera –Krzysztof Penderecki–. Y de inmediato este
Club del Aula Clavijero con Lorenzo Arduengo; que último nombre me llevó a evocar los días en que este
editó la revista estudiantil Academus y que seguía sien- famoso compositor estuvo en Xalapa y dirigió a la Sin-
do él mismo cuando se fue en 1969 a la Universidad fónica. Y este recuerdo condujo fácilmente a ese otro
de Varsovia, para continuar sus estudios de literatura de cuando empezaron a llegar a la orquesta xalapeña
en un idioma casi impronunciable pero no ilegible. músicos polacos, y al del enlace que como diplomáti-
Al descubrir que fragmentos de nuestras secre- co jugó Sergio Pitol para que vinieran.
tas narrativas incluyen personajes que tienen los mis- La mención de algunas de mis “memorias sinfó-
mos nombres, que comparten apariencias y rasgos nicas xalapeñas”, escritas a lo largo de los años y utili-
de carácter y transitaron casi por las mismas calles, zadas en artículos periodísticos y notas de programa
y leyeron o al menos hojearon los mismos libros y para conciertos y transmisiones de radio y televisión,
muchas de las mismas revistas, la conversación con nunca reunidas ni ordenadas, hizo que Mario plan-
Mario pudo fluir con esa despreocupación que se da teara la posibilidad de que yo escribiera algún día un
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cuando no existe el horario de la agenda ni el orden texto sobre esos asuntos para La Palabra y el Hombre,
del día. revista de la que estuvo encargado durante casi ocho
tras sepamos de personas que creen recordar que al-
guna vez les dijeron, o acaso leyeron en algún sitio,
que la Sinfónica de Xalapa dio su primer concierto la
noche del 21 de agosto de 1929, habrá motivos para
celebrar que la orquesta cumple noventa años. Un nú-
mero redondo.

Cinco. Hay ocasiones en que la memoria hace estra-


gos. No que se pierda, algo de lo más común, sino que
a veces llega de quién sabe dónde un recuerdo capaz de
alterar nuestros más firmes proyectos. Justo cuando
daba con una frase que parecía correcta para prose-
guir con el presente texto, tengo una extraña premo-
nición y me dirijo a una polvosa fila de libros donde
la nebulosa imagen se materializa: Para acabar con los
números redondos, Enrique Vila-Matas. Editorial Pre-
Textos, colección Textos y Pretextos, Valencia, Espa-
ña, terminado de imprimir el 21 de octubre de 1997
(día que correspondió a la víspera del natalicio de Fe-
renc Liszt, en el año 1811).
Escribe Vila-Matas:

Dentro de unos meses cumpliré 50 años. No me


molestaría cumplirlos de no ser por ese odio in-
l a pa l a b r a y e l h o m b r e , v e r a n o - o t o ñ o , 2019

menso que siento por los números redondos. No


los puedo soportar. Me irrita de ellos, sobre todo,
años, esperando la llegada de un director para él des- su injustificado y absurdo prestigio. No veo por
conocido durante todo ese tiempo, que resultó ser, qué el número 100 tiene más relevancia que el
gracias a un breve eterno retorno, él mismo. 101, por ejemplo […] la moda de celebrar los
A principios del mes de diciembre de 2018, Ma- 20, 50, 100, 500 aniversarios del nacimiento o
rio Muñoz dijo que mi –entonces apenas probable– muerte de un literato normalmente logra sacarme
colaboración quedaría bien para uno de los números de quicio.
de La Palabra de 2019, ya que en ese año se celebraría
el nonagésimo aniversario de la fundación de la Or- A mediados de 1995, Vila-Matas escribía una colum-
questa Sinfónica de Xalapa, y ya corría el rumor de na dominical para el periódico Diario 16 de Madrid,
que hasta se estaba planeando un nuevo libro (que y pensaba que en ese momento su obligación era ocu-
sería el tercero) sobre el llamado “máximo conjunto parse de “temas candentes de la crispada vida política
musical del estado de Veracruz”. española”, con el resultado de que, él mismo lo confie-
Bertrand Russell, en algún lugar de su extensa sa, estaba escribiendo mal. “Cuando comprendí que
obra, propone la inquietante idea (que para algu- era mejor que me olvidara de la política, me refugié
nos podría resultar muy reconfortante) de que este con la crítica ácida y violenta de los programas de te-
mundo acaba de ser creado hace cinco minutos tal y levisión. Eso me llevó a escribir todavía peor la colum-
como es, percibido por toda una humanidad que aho- na. Fue doloroso el día en que me di cuenta de lo bajo
ra recuerda un pasado ilusorio. Un pasado que inclu- que había caído. Fue una tarde de lluvia en Barcelona.
ye a personas que recuerdan que existió un ilusorio Estaba leyendo un libro de citas de escritores famo-
filósofo que fue objetor de conciencia durante una sos y di con esta: ‘El último recurso del columnista es
no menos ilusoria Primera Guerra Mundial, a quien comentar la televisión’”.
un falso jurado otorgó un irreal Premio Nobel de Li- Intentando continuar con su compromiso do-
teratura y que murió en el inexistente año de 1970, minical, Vila-Matas descubrió que el siguiente 3 de
después de vivir durante casi un siglo por completo septiembre sería el día en que Antonin Artaud habría
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simulado. cumplido 99 años. Y redactó una primera columna


Y ya sin que tenga importancia si este mundo fue
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conmemorativa que no seguía la injusta y exagerada


creado hace cinco minutos o hace cinco años, mien- costumbre reverencial de los números redondos. So-
Página del Diario de Xalapa anunciando el concierto conmemorativo del cincuentenario. La foto no es de 1929, como señala el pie del
periódico, sino de mediados de los cuarenta. Aparecen Jorge Cerdán y su hija con Juan Lomán.

o r q u e s ta s i n f ó n i c a d e x a l a pa
lución maravillosa, providencial. Para el domingo 10 casa tan mexicana como la que José Agostinho tiene
de septiembre Vila-Matas celebró el cumpleaños 87 en Lisboa. Me habló de Veracruz, de Xalapa, de Cuer-
de Cesare Pavese. Y luego continuó, siempre en do- navaca, de Guadalajara, se emocionó al evocar Gua-
mingo, con John Donne, Augusto Monterroso, Joseph najuato, lloró al recordar a María Félix y me recitó
Conrad, Stendhal, Leandro Fernández de Moratín; se parrafadas enteras de Pedro Páramo”), para cerrar la
dio el lujo de incluir en su santoral dominical a Dalí, a serie justo el día que habría celebrado el cumpleaños
Freud y a Helenio Herrera, “no solo el mejor entrena- terrenal número noventa y ocho de Jorge Luis Borges,
dor de futbol de todos los tiempos, sino un magnífi- el domingo 24 de agosto de 1997.
co escritor”. Pero al llegar el domingo 23 de junio de
1996, ya con la columna dedicada a Georg Christoph
Lichtenberg impresa en un “periódico que había baja-
do escandalosamente las ventas”, Enrique Vila-Matas ¿Puede alguno de estos inicios
renunció a lo que ya entonces llamaba una actividad
kafkiana. Sin embargo, justo un año y seis días des- de narración llevarnos al día en que
pués, regresó a su singular desfile de conmemoración
de fechas que no fueran números redondos, pensando la Orquesta Sinfónica de Xalapa cumplió
en que al concluir un año completo de celebraciones
tendría todo un libro terminado. Así, el 29 de junio de cincuenta años?
1997, reanudó la lista con Robert Walser (“Vivamos Uno. Deben existir personas que comparten ese odio
primero, que las observaciones vendrán luego por sí inmenso que siente Vila-Matas por los números redon-
solas”) para continuarla en las semanas siguientes con dos, mínima muestra de rebeldía que no deja de te-
Ramón Gómez de la Serna, Bruno Schulz, Malcom ner cierto encanto dentro de una cultura sumergida
Lowry, Hemingway, Maupassant y Nina Berberova, en las convenciones del sistema decimal de numera-
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hasta llegar al poeta portugués José Agostinho Bap- ción, con la exagerada importancia que otorga a los
tista (escribe Vila-Matas: “No he visto en México una años terminados en cero, misma que determina las
l a pa l a b r a y e l h o m b r e , v e r a n o - o t o ñ o , 2019

La osx en la tradicional misa de Santa Cecilia, el 22 de noviembre de 1954.

celebraciones que se dan en torno a hechos o perso- y cuentos latinoamericanos en la Facultad de Estudios
najes famosos. Para permanecer en el ámbito de la Ibéricos de la Universidad de Varsovia. Pensé que tal
música, sabemos que durante 2018 miles de sinfóni- vez llegó a tener noticia de las celebraciones del quin-
cas en todo el mundo tocaron una y otra vez el Prélude cuagésimo aniversario sinfónico xalapeño; pero este,
à l’Après-midi d’un faune, La mer, y las nubes, fiestas y dada la lejanía, no podía alterar el ritmo de sus labores
sirenas debussyanas insistiendo en que se hacía para académicas. Ahora me dice que no se enteró. Aquí la
recordarle al mundo el centenario luctuoso de su autor. narración se aleja y se distrae.
También se presentaron festivos homenajes con ober-
turas cándidas, amores sin barreras, bíblicas sinfonías
y hasta alguna versión con inútiles influencias de tea- Tres. Por aquel tiempo, Alfonso Colorado asistía a
tros fantásticos de la Serenade after Plato’s “Symposium”, la escuela primaria y ya la música le tendía trampas,
en memoria de los cien años del venturoso nacimiento preparando los cantos de sirena que pronto lo lleva-
de Leonard Bernstein. A partir de 2019 los pianistas rían a iniciar una colección de discos de larga dura-
siguen programando en recitales La soirée dans Gre- ción (lps), que pocos años después se transformarían
nade y La puerta del vino, los maravillosos Études à la en discos compactos (cds), llegando a reunir hasta
memóire de Chopin y el interminable Clair de lune, y cuarenta y cinco versiones diferentes de Primeras de
ninguno sentirá la nece(si)dad de aclarar que lo hace Brahms y más de treinta Eroicas de Beethoven. Al-
porque se cumplen ciento y un años de la muerte de fonso no está ansioso por aparecer en las páginas de
Claude Achille, o ciento cincuenta y siete de que vino algún libro de records, pero asombra a quienes lo es-
al mundo. Vila-Matas, creo, habría pasado por alto los cuchan comentando las diferencias entre un Allegro
cincuenta años de la Sinfónica de Xalapa. Aquí, por el con brio de George Szell y otro con menos enjundia
momento, la narración puede postergarse. de Otto Klemperer. O fascinado con el Brahms juve-
nil de Herbert von Karajan, y ya no tanto con las tres
Dos. Mientras en la capital de Veracruz se llegaba al o cuatro grabaciones diferentes de la misma Primera
llamado Jubileo o Bodas de oro de la Orquesta, Ma-
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que el maestro realizó en su madurez. Igual vehemen-


rio Muñoz impartía seminarios sobre Alejo Carpen- cia muestra coleccionando programas de conciertos
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tier y García Márquez y explicaba novelas mexicanas de la Sinfónica de Xalapa y releyendo las notas sobre
o r q u e s ta s i n f ó n i c a d e x a l a pa

las obras presentadas que han escrito Juan Vicente bebidas aparentemente incompatibles, hace poco sor-
Melo o Juan Arturo Brennan, escritura que él mis- prendió a su público mostrando vínculos hasta hoy
mo ha realizado durante varias temporadas. Con- nunca apreciados entre la Quinta sinfonía de Mahler
ferencista irreverente y exaltado, lo mismo diserta y Los tigres del Norte, y rindió académico homena-
sobre óperas barrocas poco conocidas que sobre re- je fúnebre al no menos idolatrado José José. Alfonso
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cientes grabaciones de música mexicana de concier- podría haber sido un cronista ideal del quincuagési-
to. Buscador de vasos comunicantes escanciados con mo aniversario de la Sinfónica de Xalapa. Pero hace
Luis Herrera de la Fuente es el del tlacotalpeño Neftalí Beltrán. En 1984 Armando
radicaba otra vez en Xalapa y había fundado, junto
mejor guía para evocar fragmen- con el pianista y compositor Raúl Ladrón de Guevara,
tos de la memoria del cincuente- un Centro de Creación Musical. Herrera de la Fuente
había concluido su ciclo con la Sinfónica y Francisco
nario de la Orquesta Sinfónica de Savín estaba por segunda vez como titular al frente de
Xalapa. La celebración se juzgó la orquesta. La Cantata se estrenó el 21 de septiem-
bre. Una semana después el compositor expresó sus
tan importante que empezó con intenciones:
un año de anticipación. La noche
Platicando con el poeta Ramón Rodríguez, llegué
del 24 de agosto de 1978. Adolfo a la conclusión de que la juventud está perdiendo
Domínguez […] dirigió al público algunos valores, entre ellos el cariño que deben a
su Universidad. Pero no solo son los jóvenes, sino
un emotivo mensaje. también sus maestros, y pensé en hacer algo para
recuperarlos utilizando la forma de una cantata.
Al principio pensé en una música de vanguardia,
cuarenta años (estamos en 2019) era un niño y aquí pero los compositores tuvimos la experiencia de
la narración se encaminaría por un sendero tortuoso, que mientras más de vanguardia éramos, más nos
sin garantía para llegar al feliz día en que la Orquesta alejábamos del público. Ahora prefiero ser com-
cumplió cincuenta años. positor de retaguardia.

Por su parte, Neftalí Beltrán dijo:


Cuatro. Me gustaría saber si las molestias que sien-
te Enrique Vila-Matas por el “injustificado y absurdo Mi primera reacción fue de susto, pues aunque
l a pa l a b r a y e l h o m b r e , v e r a n o - o t o ñ o , 2019

prestigio” de los números redondos incluyen también soy veracruzano he vivido mucho tiempo fuera
a los productos de cualquier impar multiplicado por de México… la Cantata fue compuesta de tal ma-
cinco. Padecemos la costumbre de festejar de manera nera que con un pequeño ajuste puede servir de
especial a las quinceañeras; las parejas que repiten cin- himno a la Universidad, canto que serviría para
co celebraciones de la fecha de su matrimonio cinco toda ocasión, tanto académica como deportiva.
veces invitan a familiares y amigos a lo que suelen de-
nominar “bodas de plata”; si ese número se duplica se Místicos, poetas, seguidores de tradiciones hermé-
llega a las “bodas de oro”, y con veinticinco años más ticas, y hasta físicos relativistas y cuánticos, han ex-
se alcanzan las de “diamante”, lo que químicamente presado (o deseado expresar) por medio de trances
implica una regresión en la Tabla de Mendeléyev al y rituales, cantos, elegías y liturgias líricas, mandalas,
carbono, elemento mucho menos apreciado. Además, figuras alquímicas o ecuaciones, la idea de que todo
en Xalapa se da una curiosa coincidencia numérica está en todo, una divisa que ahora se otorga gratuita e
entre las celebraciones del llamado “nacimiento” de irresponsablemente a internet. La verdad es que to-
la Orquesta Sinfónica y la fundación de la Universi- dos estamos al acecho de cualquier tipo de orden, de
dad Veracruzana. Entre 1929 y 1944 pasaron quince coincidencia, de correspondencia. La mente puede
años. Así, cuando la Orquesta anunció su principal se- fabricar toda clase de relaciones: El encuentro fortuito
rie de conciertos en 1954, surgió de manera un tanto de una máquina de coser y un paraguas en una mesa de
rimbombante el título “Temporada de las bodas de disección de Isidore Ducasse, que pasó su vida breve
plata”, que entonces coincidió con la celebración de entre Montevideo y París; las cuatro ecuaciones uni-
los diez primeros años de la Universidad Veracruzana. ficadoras de campos eléctricos y magnéticos de Ja-
Seis programas que incluyeron veinticinco obras, dos mes Clerk Maxwell; el arpa-laúd transfigurada y todo
de ellas de compositores mexicanos: Tierra de tem- el enloquecido arsenal de instrumentos musicales de
poral de José Pablo Moncayo y Mi viaje de Armando tortura que resuenan en el desorbitado inferno de Jhe-
Lavalle. ronimus van Aken.
Treinta años después, a Lavalle le sería encargada Tal vez sea exagerado aquí hablar de coinciden-
una partitura orquestal con coros, bajo solista y dos cia, pero dos meses después del estreno de la Cantata
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narradores, para dar realce a los festejos del cuadra- de Lavalle en Xalapa, el 22 de noviembre (día cele-
gésimo aniversario de esa “Máxima casa de estudios”:
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bratorio de Santa Cecilia, patrona de los músicos) en


la Cantata a la Universidad Veracruzana, con un texto el diario El País apareció un artículo de Rafael Sán-
José Yves Limantour con la formidable orquesta que formó para la breve temporada del inba en 1951.

chez Ferlosio, “escritor más admirado y citado que de la música sinfónica en Xalapa durante treinta años,

o r q u e s ta s i n f ó n i c a d e x a l a pa
verdaderamente leído” (y ganador del Cervantes un dirigió al público un emotivo mensaje:
año antes que Sergio Pitol), titulado La cultura, ese
invento del gobierno, que “aún hoy sigue retumbando Tuve el privilegio de escuchar la primera audi-
en los foros de opinión”, donde señalaba la deplo- ción de esta orquesta, y ahora viviré el momento
rable circunstancia de que “la cultura quedará cada inolvidable de esta noche en la cual se inician
vez más exclusivamente concentrada en la pura ce- los festejos que culminarán conmemorando el
lebración del acto cultural…” ya que “la única fun- cincuentenario de aquella audición. A cincuenta
ción real de los actos culturales es la de que hayan años de distancia, tenemos una presencia viva del
llegado a celebrarse”. pasado con los maestros fundadores y jubilados
No se ha cuantificado si los jóvenes universitarios que nos acompañan en esta ocasión, personas que
veracruzanos y sus maestros han seguido perdiendo han ligado toda su vida a esta institución, y repre-
valores. En todo caso, la Cantata de Lavalle y Beltrán sentan la permanencia del ideal y el ejemplo para
no sirvió para recuperarlos: nunca se volvió a presen- los que cultivan la música y aman el arte.
tar y ya nadie se acuerda de ella. Por aquí también se-
ría difícil llegar a las “bodas doradas” de la sinfónica Por su parte, las personalidades que a lo largo de los
xalapeña. años integraron la Asociación Civil Orquesta Sinfóni-
ca de Xalapa quedan en el discurso del señor Domín-
guez “como sólidas columnas donde se apoya aún el
Cinco. Por ahora, Luis Herrera de la Fuente es el me- prestigio de esta orquesta, cuya estructura se ha forja-
jor guía para evocar fragmentos de la memoria del do a lo largo de cinco décadas”, mientras “las galerías
cincuentenario de la Orquesta Sinfónica de Xalapa. de los gobernantes de Veracruz y de los rectores de la
La celebración se juzgó tan importante que em- Universidad Veracruzana son dos hileras de atlantes
pezó con un año de anticipación. La noche del 24 de que han sostenido su equilibrio económico”, mismo
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agosto de 1978, Adolfo Domínguez, presidente de la que ha permitido “conciertos educativos para masas
Asociación Civil que había mantenido viva la llama estudiantiles, obreras y campesinas, sin ningún prece-
l a pa l a b r a y e l h o m b r e , v e r a n o - o t o ñ o , 2019

dente en México, y audiciones en ejidos, hospitales y de la aritmética más elemental: el número de músicos
reclusorios, vibraciones que por primera vez tocan el de la orquesta.
pecho de los humildes…” Sonaban así los primeros A lo largo de medio siglo, la Sinfónica xalapeña
compases de la marcha nupcial de las “bodas de oro” fue un grupo con notables variantes en el número de
bajo la batuta de Herrera de la Fuente, “que acumula sus integrantes: menos de treinta en sus épocas de
vibraciones de las mejores orquestas del mundo, pro- mayores carencias, poco más de cincuenta en sus mo-
yecta una nueva luz en el pentagrama de la Sinfónica mentos de esplendor. Su público nunca llegó a sentir
de Xalapa y le señala horizontes más lejanos…” las sonoridades que puede lograr un grupo de ochen-
Enrique Vila-Matas, a causa del odio que le des- ta o más instrumentistas. Salvo durante la temporada
piertan las decenas, las centenas, los millares y toda de nueve conciertos –del 29 de agosto al 24 de octu-
cifra terminada en cero, de conocer nuestra historia, bre– realizada en el Palacio de Bellas Artes de la Ciu-
seguro habría preferido una maravillosa celebración dad de México en 1951, organizada por Limantour y
de la Sinfónica de Xalapa en 1975, como festejo de sus sus célebres y aristocráticas amistades (entre las que
no menos maravillosos 46 años de vida. La fecha no destacaba la distinguida actriz Dolores del Río) con
es una elección arbitraria (en todo caso lo es menos el apoyo de Miguel Alemán, presidente de la Repú-
que otras cuyo solo mérito es terminar en cero), pues blica, de su señora esposa, doña Beatriz Velasco de
señaló la llegada de Luis Herrera de la Fuente como Alemán, de los ilustres miembros de su gabinete y to-
director titular del conjunto. dos los antiguos y nuevos industriales y empresarios
Quede para la crítica musical especializada (en ahora interesados en la alta cultura: alianza simbóli-
caso de que exista), o para los gustos y preferencias ca que unificaba el Porfiriato (recordemos que José
personales (que sí abundan), valorar los méritos ar- Yves Limantour era nieto del poderoso ministro de
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tísticos de Luis Herrera y compararlo con los otros Hacienda del dictador) con la Revolución mexicana,
titulares que han estado en Xalapa. Aquí solo señala- acoplamiento posible gracias a los dones conciliado-
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mos, de manera harto superficial, un dato procedente res de la música. La fama, el prestigio, el resplandor
de los nombres de los solistas y directores invita- Sin duda, la Sinfónica de Xalapa
dos en aquellos conciertos han sido invocados, una entró en una etapa de regularidad
y otra vez, para iluminar la historia de una orquesta
que también ha conocido momentos de oscura incer- laboral y administrativa nunca
tidumbre: Oralia Domínguez, Leslie Frick, Higinio antes experimentada, lo que se
Ruvalcaba, Esperanza Pulido, Pierre Fournier, Wil-
helm Backhaus, Hermann Scherchen y Fritz Reiner. reflejó de inmediato en la expan-
Para una clase social que otorgaba tanta impor- sión de su repertorio, la variedad
tancia al orden jerárquico, resultaba natural la mane-
ra en que Limantour dividía las diferentes secciones de directores huéspedes y solis-
de su orquesta. Apartándose de la tradicional clasifi- tas presentados, la ampliación de
cación por familias de instrumentos, el director recu-
rría de manera benévola a una clasificación de tipo sus recorridos por la geografía
geográfico. El cronista Mariano Paes lo escribió así: estatal y nacional.
La orquesta está formada por ochenta profesores
escogidos a los cuales su director coloca en tres gru- Yolanda Reyes Pale, violinista y durante algunos
pos: 1. El grupo formado por músicos de provincias, años única mujer en las filas de la Sinfónica de Xalapa,
“hechos” dentro de la propia orquesta. 2. El conjunto y Sergio Dorantes Guzmán, funcionario y promotor
de músicos mejores de la Capital. 3. El grupo de diez cultural vinculado con la orquesta desde la época en
elementos europeos de primera categoría. que alternaba sus estudios de piano con los de dere-
cho, figuran como autores del libro Orquesta Sinfónica
Nunca se ha señalado el hecho, pero no resulta ocioso de Xalapa, aparecido en 1994. Este trabajo de reco-
decir que esta orquesta, estos solistas y estos directo- pilación, que nadie había emprendido antes (ni con-
res invitados nunca aparecieron por Xalapa. Tampoco tinuado después), muestra una peculiar tendencia a
se sabe que se presentaran en escuelas, cárceles, hos- contrastar luces y sombras sinfónicas, sobre todo en
pitales o ejidos. La comprensiva sociedad xalapeña, los capítulos correspondientes a los cincuenta prime-
lejos de sentirse despreciada, conoció la gran satisfac- ros años de la orquesta. El que está dedicado a Luis
ción de que a partir de ese momento “su” sinfónica era Herrera de la Fuente, donde las luces predominan,

o r q u e s ta s i n f ó n i c a d e x a l a pa
“orgullo de México”. Y así fue anunciada por la enton- lleva por título La Época de Oro, excusable si se con-
ces harto familiar voz del locutor Rodríguez Miranda sidera que a partir de ese tiempo la orquesta ha teni-
a través de la bocina de su carro de sonido, transitan- do todas las garantías salariales y derechos sindicales
do por empedradas y encharcadas calles xalapeñas, que otorga la Universidad Veracruzana. Y la retórica
cada vez que era viernes de concierto en el cine Lerdo. que alabó los esfuerzos titánicos, las férreas volunta-
Ochenta, noventa, cien profesores, y tal vez unos des y el ejemplar amor al arte sin importar la retribu-
cuantos más, fue una de las condiciones que puso Luis ción económica, fue desapareciendo de una narración
Herrera para venir como director a Xalapa. Por prime- que mejor se acomodó a una terminología derivada
ra vez en la ciudad se escuchó en vivo una sinfonía de de las disciplinas académicas, y resalta las virtudes
Gustav Mahler completa; se abordaron con éxito las del compromiso profesional. Sin duda, la Sinfónica
alegres travesuras y los heroicos furores de Richard de Xalapa entró en una etapa de regularidad laboral y
Strauss y hubo suficientes músicos para programar la administrativa nunca antes experimentada, lo que se
Fantástica de Hector Berlioz, con las dos arpas crista- reflejó de inmediato en la expansión de su repertorio,
linas al inicio de Un bal, el redoble misteriosamente la variedad de directores huéspedes y solistas presen-
desolado de cuatro timbalistas en los últimos com- tados, la ampliación de sus recorridos por la geografía
pases de la Scène aux champs, los formidables uníso- estatal y nacional.
nos de cuatro fagotes en la Marche au supplice, y los Los conciertos de la orquesta en 1979 se inicia-
rugientes cobres y las campanas fúnebres del Sogne ron con una gira por el norte del estado de Veracruz.
d’une nuit de Sabbat. En alianza con diferentes agru- La Sinfónica visitó, entre otros lugares, Cerro Azul,
paciones corales se supo de noches espléndidas con Tecolutla y Chicontepec, y el solista que actuó en la
la Misa en si menor de Bach, el Réquiem de Verdi o la mayoría de los conciertos fue el violoncellista Car-
cantata Alexander Nevsky de Prokófiev. Los tres pri- los Prieto. En la ciudad de Chicontepec, antigua San-
meros años de Herrera de la Fuente en Xalapa fueron ta Catarina, cuna del ingeniero y coronel Adalberto
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un prolongado crescendo que culminó en la ansiada Tejeda Olivares, gobernador de Veracruz en el año
meta del cincuentenario. que la Sinfónica de Xalapa dio un primer y único con-
cierto, la actuación no se pudo dar en el patio de una otros no. De los que han vivido siempre en Xala-
escuela a causa de la lluvia, y se trasladó al local de pa, ninguno la ha tocado. Así que para la orquesta
la Asociación Ganadera del lugar. El libro de Reyes es realmente leer la obra “de cabo a rabo”; poner
y Dorantes recopila muchos datos curiosos; algunos juntos los pedacitos del rompecabezas y es un pri-
de ellos permanecieron en la memoria de los músicos mer esfuerzo muy valioso que están haciendo, y la
de la orquesta durante años, como el que se dio la no- han abordado con gran entusiasmo y conciencia.
che del concierto en Chicontepec: el maestro Herrera Creo que la orquesta lo hará muy bien. Pero es el
permanecía sentado cerca de la entrada, esperando el primer desafío que recibe en este tipo de música.
acomodo de sillas y atriles para la audición retrasada
por el mal tiempo, y vio a un pequeño perro que pre- A manera de contraste con lo que dijo Herrera de la
tendía reiteradamente entrar al lugar y era echado por Fuente, este “tipo de música”, y concretamente La
los organizadores. Ante la insistencia del animalito, el consagración de la primavera, era considerada en pa-
maestro les dijo: “Déjenlo pasar, también tiene dere- labras de su propio creador “muy rápidamente asimi-
cho a escuchar a la sinfónica”. Así entró el perro y se lable, porque su forma es extremadamente simple”,
fue a echar junto al podio. Durante toda la audición como lo comentó en alguna ocasión con Pierre Bou-
estuvo al lado del maestro Herrera. Al finalizar el pro- lez. Esta genial partitura, protagonista de un estre-
grama, con magnífica respuesta del auditorio, el pe- no polémico, perturbador, tumultuoso, en el París de
rro salió junto con el público y nuestro director dijo: 1913, fue esperada en Xalapa con gran expectación,
“Este perro debe ser muy culto o muy sordo, ya que y fue solo la obra que más destacó entre otros “estre-
no se movió durante todo el concierto”. nos” no menos significativos: los Oiseaux exotiques
La Orquesta Sinfónica de Xalapa continuó visi- para piano y pequeña orquesta de Olivier Messiaen,
tando muchas ciudades veracruzanas durante el año la suite sinfónica de la ópera cómico-fantástica Die
del cincuentenario: Altotonga, Perote, Xico, Cosco- Brautwalt de Ferruccio Busoni, el cuarto Concierto
matepec, Villa Cardel, Martínez de la Torre, Tierra para piano op. 70 de Anton Rubinstein, L’Histoire du
Blanca, Minatitlán, Coatzacoalcos, Acayucan… tal soldat del mismo Stravinski y unas extrañísimas Cua-
l a pa l a b r a y e l h o m b r e , v e r a n o - o t o ñ o , 2019

vez entonces algunas de sus vibraciones, Beethoven, tro piezas para orquesta del austriaco Kurt Rapf, com-
Tchaikovsky, Brahms, Rossini, Sibelius, De Falla, sí positor que ni siquiera aparece en la edición del 2001
llegaron “al pecho de los humildes”… del muy consultado The New Grove Dictionary of Mu-
Mientras, en los conciertos realizados en Xala- sic and Musicians.
pa se daba también la aparición de nombres prácti- Apartándose de novedades y “rarezas”, el progra-
camente desconocidos para el público habitual de la ma musical del martes 21 de agosto de 1979, el día que
orquesta: Mario Stern, Salvador Contreras, Miguel la Sinfónica de Xalapa cumplió cincuenta años, se limitó
Alcázar, Mario Kuri Aldana, Francisco González… a dos breves obras: el Vals poético de Felipe Villanueva,
compositores mexicanos. pieza favorita de la sociedad porfiriana, y la obertu-
Apenas cuatro meses después del concierto de ra de la ópera Tannhäuser de Richard Wagner, favori-
Chicontepec, y en medio de un calendario musical ta del director titular, con la finalidad de dar tiempo
que no disminuía su intensidad, la Sinfónica de Xalapa para escuchar los emocionados discursos y presenciar
empezó la preparación de una obra que para muchos la entrega de diplomas a los seis músicos fundadores
significaba que la orquesta, por fin, llegaba a su mayo- que habían llegado a esa fecha conmemorativa (cuatro
ría de edad: Le sacre du printemps de Ígor Stravinski. de ellos ya retirados y dos, Miguel Melgarejo y Carlos
Luis Herrera de la Fuente se expresó así: Valderrábano, todavía activos entonces en la Orquesta
Universitaria de Música Popular), además de recono-
Esta obra sigue siendo el “coco” de las orquestas cimientos para los maestros jubilados y para los que
y de no pocos directores, por la complejidad que llevaban más años en la orquesta. Alguna persona del
presenta su ejecución; y aunque en orquestas ya público, entregándose a nostalgias agridulces, llegó a
muy avanzadas, en cuanto a repertorio, se con- comentar que era “la velada más conmovedora que re-
sidera una obra normal, en Xalapa es una expe- cordaba en Xalapa”, solo comparable a esas otras cele-
riencia totalmente nueva: una gran mayoría de bradas en el Salón de Actos del Colegio Preparatorio,
los maestros de nuestra orquesta no la han tocado con Juanito Lomán dirigiendo la música, las señori-
nunca, incluyendo a algunos de los maestros po- tas Mercedes Villegas Bouchez y Judith Guiot Bou-
lacos, que son nuestros mejores instrumentistas, chez tocando el piano, y la declamación de hermosos
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como Kalarus (contrabajo) y Lemiszka (fagot). poemas a cargo de las también señoritas María Teresa
Me decían que será la primera vez que la tocarán.
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Dehesa, María de Jesús Basurto y Ángelina Pérez, sin


Algunos muchachos americanos la han tocado, olvidar los sentidos y vibrantes discursos de maestros
Entrega del reconocimiento que hizo la Orquesta Sinfónica Nacional en el año del Cincuentenario de la osx. De izquierda a derecha: Ser-
gio Cárdenas, titular de la osn; Adolfo Domínguez, presidente de la Asociación Civil osx; Roberto Bravo Garzón, rector de la uv; Ignacio
Guzmán Castillo, flautista de la osx.

o r q u e s ta s i n f ó n i c a d e x a l a pa
como don Cayetano Rodríguez Beltrán, el doctor Pe- nica de la unam, bajo la batuta de su titular, Héctor
dro Rendón Domínguez o el licenciado Víctor Piña, a Quintanar y, cerrando con coda de oro, la Orquesta
los que se sumaban las palabras emotivas de alumnos Filarmónica de las Américas, fundada tres años antes
destacados como Benito Coquet y Salvador Valencia. por el mismo Herrera de la Fuente. Una tercia for-
Pero en ese momento había que poner atención a las midable que al brindar sus respectivos homenajes a
que pronunciaba el rector Bravo Garzón: la Orquesta de Xalapa desplegó, junto con ella, un
póker de reinas sinfónicas imbatible en toda la Re-
Toda la música es un lenguaje universal frente al publica Mexicana.
cual se derriban las barreras del idioma. Ninguna Se cumplió así todo un año de conciertos conme-
época de la humanidad ha sido sorda: los grandes morativos, pero muchos otros festejos continuaron
imperios, el medievo, las conquistas, el nacimien- hasta el último día de 1979. El más difundido, gra-
to de los Estados modernos, las luchas libertarias, cias a la popularidad del programa, se dio cuando el
tienen su presagio, su existencia y su reflejo histó- señor don Venustiano, Venus, Rey, inamovible Secre-
rico en este noble arte. Y es muy probable que el tario General del Sindicato Único de Trabajadores de
último grito de la historia sea también una nota. la Música de la República Mexicana, entregó “la más
alta distinción del año: la Lira de Oro”, a la Orquesta
Quizá para alguien esa fue “la velada más conmove- Sinfónica de Xalapa, durante la transmisión en vivo y
dora”. Otros, en cambio, aseguraron que 1979 sería en red nacional del siempre favorito de los televiden-
“un año imposible de superar” en la historia sinfó- tes Siempre en Domingo, ante la plena satisfacción de
nica xalapeña. Argumentaban, entre muchos otros su conductor, el carismático Raúl Velasco.
brillantes logros, la presencia de las tres mejores or- Luis Herrera de la Fuente continuó como titular
questas del país en la capital veracruzana durante de la orquesta xalapeña hasta el último día de julio
ese “maravilloso, incomparable, verano musical ate- de 1984. A manera de majestuosa despedida se orga-
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niense”: la Orquesta Sinfónica Nacional de México, nizaron tres conciertos en las ciudades de Veracruz,
dirigida por Sergio Cárdenas; la Orquesta Filarmó- Puebla y Xalapa presentando la, al parecer inevitable,
l a pa l a b r a y e l h o m b r e , v e r a n o - o t o ñ o , 2019

Luis Herrera de la Fuente durante un ensayo de la temporada del cincuentenario. De izquierda a derecha: Juan Valentín y Loal Davis (vio-
las), Pedro Gómez y Manuel Tornero (chelos). Foto: Francisco Beverido Pereau, Archivo Fam. Beverido Duhalt.

Novena sinfonía de Beethoven. La noche del 31 de ju- Jalapa; emprender dos proyectos diferentes: un
lio, al fundirse el esplendoroso acorde final, habiendo organismo nuevo, la Filarmónica de las Américas,
dejado atrás su última sílaba schilleriana, con el aplau- y otro casi nuevo, la Sinfónica de Jalapa. Tomar-
so desbordado del público que llenaba hasta los pasi- la fue reconfortante, pude acceder al delirio de
llos el Teatro del Estado de Xalapa, alguien dijo que construir apoyado por la garra de Roberto Bravo
ya se empezaba a extrañar a Luis Herrera. Garzón. Hoy, después de tantos años de andar
Algunos años después, el maestro escribió: bailando el can-can, afirmo que es perla negra
quien toma riesgos por un proyecto cultural.
Al recibir la oferta [de ser titular en Xalapa], me Jalapa tiene mucho: huella de Rébsamen,
encontraba encaminando proyectos nuevos; por Díaz Mirón, Gabriela Mistral (también de An-
una parte, la Filarmónica de las Américas; por tonio López de Santa Anna); naturaleza verde,
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otra, residir en Europa seis meses de cada año envolvente; universidad en serio, teatro, danza,
[…] se tejió una maraña anímica difícil de ma- conservatorio, museos también en serio, prosapia
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nejar. Finalmente opté por tomar la Orquesta de educativa, orgullo de capital […] espíritu ecumé-
nico, nacionalismo del bueno (el nacionalismo Unidos de Norteamérica; mientras tanto, en Veracruz
es como el colesterol: bueno o malo); hay tradi- tendría que enfrentar a un adversario formidable: el
ción política, criadero de políticos, polifónicos obispo Rafael Guízar.
laureles de la India, humor, café de sabor y olor, Así, por mucho que el coronel disfrutara de la
picor de jalapeño. Orquesta Sinfónica de rango, música, sus diarias actividades no le dejaban el tiem-
la más antigua del país, defendida, rescatada con po que hubiera deseado para el cultivo de su afición.
estilo cuando un gobernador la canceló (¡oh, Y aunque el grupo de músicos de la serenata se reu-
virreyes mexicanos!); la orquesta vive y colea, ¿el nió de nuevo tres días después para tocar una pieza
gobernador? ¿Llegará un día un gobernador que del noruego Grieg, dentro del programa del Festival
capte que la cultura es el país?, ¿Que la cultura es en Honor al Señor Gobernador, organizado por el
la identidad de la nación? inspector de Música y Orfeones del Estado de Vera-
La Sinfónica de Jalapa; Jalapa, Veracruz, su cruz, en el teatro Sebastián Lerdo de Tejada de Xala-
gente, son memoria y vigencia de mis archivos ín- pa (actuación que les valió una respetuosa carta de
timos, aunque el picor del jalapeño sigue estando agradecimiento y la orden que les permitía el retiro
al alcance de mi mano. de trescientos pesos de la Tesorería del Estado, “no
como un pago sino como una demostración de que el
C. Gobernador sabe estimar el esfuerzo realizado por
ustedes”), no se tiene noticia de que Adalberto Teje-

Coda bifronte y tres breves acertijos da Olivares asistiera, cuatro meses después, la noche
del 21 de agosto de 1929, al primer concierto formal

que juegan con efemérides relacionadas de aquel conjunto de maestros que ahora podía des-
plegar con orgullo el nombre de Orquesta Sinfónica

con el año 1 y los cumpleaños 50 y 90 de Xalapa.


Mientras, el otro rostro de ese implacable Jano di-

de la Orquesta Sinfónica de Xalapa rigiría su mirada profética hacia el futuro, alcanzando


con igual facilidad una limpia imagen de la sección de
Coda bifronte: 1929-1979-2019. Un Jano xalapeño, metales jalapeños en 2019, al momento de iniciar una
ubicado en 1979, siempre y cuando estuviera inte- fanfarria compuesta por Richard Strauss, pieza breve
resado en el tránsito temporal de la sinfónica de su pero desconocida para nuestro vidente, que tendría

o r q u e s ta s i n f ó n i c a d e x a l a pa
ciudad, o al menos con un mínimo de curiosidad por que agudizar sus sentidos para alcanzar a leer la nota
observarlo, habría visto con nitidez, gracias a la mi- de programa que escribiría un joven llamado Axel Juá-
rada que escudriña el pasado, los azarosos inicios de rez, aún no nacido en 1979, misma que ahora sabemos
la orquesta en aquella madrugada del 23 de abril de que dice: “A principios de 1924 la Filarmónica de Vie-
1929, cuando los músicos empezaban a afinar sus ins- na le encargó a Strauss una obra para su primer baile
trumentos para obsequiar unas Mañanitas a don Adal- de beneficencia, con la intención de recaudar fondos
berto Tejeda Olivares, quien había tomado posesión para las pensiones de los músicos. Fue así que nació
como gobernador de Veracruz el primer día de di- la Fanfarria para la Filarmónica de Viena, obra explo-
ciembre del año anterior. siva, brillante y vertiginosa que seguramente dispuso
El violoncellista Francisco Montiel dijo que la a los oyentes para una alegre noche festiva…” Esta se-
singular idea de aquella pequeña serenata nocturna fue ría también la primera pieza del programa con que se
obra del doctor Genaro Ángeles, jefe del Departamen- festejaba a sí misma la sinfónica xalapeña al cumplir
to Universitario y, por el momento, hombre de con- noventa años. Bienaventurados números redondos.
fianza del señor gobernador, en la medida que esa frágil Vuelvo a pensar en Enrique Vila-Matas, tan le-
suspensión de la incertidumbre podía darse en el con- jos de Veracruz, añorando a su gran amigo mexica-
vulso escenario de la política nacional. Ahora el co- no: “Fui a Varsovia inocentemente y me convertí en
ronel Tejeda veía, en el cargo que desempeñaba por escritor gracias a Sergio Pitol y al impulso afectivo
segunda vez, la oportunidad de proseguir con dos de e intelectual que él me dio. La pasión por la cultura,
sus más férreos proyectos: consolidar las organizacio- además, creo que se la debo principalmente a él”. Vuel-
nes campesinas veracruzanas de clara tendencia co- vo a pensar en su aversión a los números redondos y
munista, e incrementar su combate contra la Iglesia en la rápida, evidente solución que practicó para evi-
católica de Roma. Sin embargo, pronto perdería a su tarlos: tomar cualquier cifra terminada en cualquier
aliado más poderoso en la lucha agrarista: Úrsulo Gal- número que no sea cero. Pienso en el maravilloso li-
| 23

ván Reyes moriría el 28 de julio de 1930, a causa de bro de Marcus du Sautoy, La música de los números pri-
una cirugía mal realizada en una clínica en los Estados mos, y en sus muchos pasajes que superan mi pobre
Un dato curioso más. Siguiendo el camino de los
primos, al llegar al que ocupa el puesto número 308 de
la lista, descubrimos que es 2029: cifra que correspon-
de (si seguimos respetando el calendario gregoriano)
al año en que la Sinfónica de Xalapa prevé la fiesta de
su centenario. Los seguidores de Vila-Matas protesta-
rán la arbitrariedad de dicha celebración, pero aquel
que haya adoptado la no menos extravagante práctica
de honrar a los héroes o a las instituciones según el rit-
mo irregular que siguen los números primos, sentirá
el inefable placer de una vibración pitagórica provo-
cada por la armoniosa coincidencia de dos series nu-
méricas: la cómoda regularidad de contar de diez en
diez, reconciliada con los acentos discontinuos (tal
vez stravinskianos) de la música de los números primos.

Primer acertijo: 1929. En enero aparecen como perso-


najes de historieta Tarzán, Tintín y Popeye. José León
Toral, asesino confeso de Álvaro Obregón, recibe las
balas del pelotón de fusilamiento en el Palacio de Le-
cumberri confiando en que lo llevarán directamente
al Paraíso. León Trotski solicita asilo político al go-
bierno de la Tercera República Francesa (el país de la
igualdad y la fraternidad no se lo concede). El 11 de
l a pa l a b r a y e l h o m b r e , v e r a n o - o t o ñ o , 2019

febrero, Benito Mussolini, en nombre del rey de Italia


Víctor Manuel III, firma los Pactos de Letrán que con-
ceden independencia política a la Santa Sede. Como
representante de Su Santidad Pío XI, firma el cardenal
Pietro Gasparri. No pasará mucho tiempo para que en
cultura matemática (a pesar de la cortesía del autor Veracruz se promulgue la Ley número 197, llamada
que casi realiza el milagro de prescindir de fórmulas también “Ley Tejeda”, que limita drásticamente el nú-
y ecuaciones a lo largo de poco más de quinientas pá- mero de sacerdotes en el estado. El 4 de marzo, Plutar-
ginas), pero que me sugieren otra manera, acaso ele- co Elías Calles logra que en una convención celebrada
gante para unos, fastidiosa o rebuscada para otros, de en Querétaro se declare formal y legalmente constitui-
celebrar o conmemorar personajes o acontecimientos do el Partido Nacional Revolucionario, poco después
relevantes siguiendo esa serie numérica de 2, 3, 5, 7, Partido de la Revolución Mexicana, poco después
11, 13, 17, 19, 23, 29, 31 […] 929, 937, 941, 947, 953, Partido Revolucionario Institucional… A rose is a rose
957 […] 2003, 2011, 2017, 2027, 2029, 2039, 2053... is a rose, había escrito Gertrude Stein… The word for
continuando (¿sin fin?) por los siglos de los siglos. El word is word, escribiría William Burroughs (también,
método muestra de inmediato algunas virtudes. Nos como José Revueltas y Álvaro Mutis, huésped distin-
limitamos a indicar solo una: conmemorar algo que guido de Lecumberri)… y poco más de tres siglos an-
juzgamos importante cada diez años, como ya es cos- tes, otro William había hecho a alguien pronunciar…
tumbre, indica que contaremos solo diez celebracio- A rose by any other name would smell as sweet… El 23
nes en todo un siglo, número exiguo, sobre todo si el de abril, coincidiendo involuntariamente con el cum-
hecho que se rememora es reciente, y considerando pleaños del coronel Tejeda, nace en París George Stei-
la expectativa de vida de quienes han sido testigos de ner, quien llegará a hablarnos de la enorme urgencia
cualquier evento notable, o la de los familiares, ami- que tenemos de escuchar música. Alexander Fleming
gos, pueblos y hasta naciones que se sientan respon- publica el resultado de sus observaciones de un com-
sables por mantener viva la memoria de las fechas de bate desigual entre mohos y bacterias, pero no logra
nacimiento o muerte de cierto personaje. En cambio, de momento captar la atención de otros microbiólo-
|

al utilizar la serie de los números primos, nos encon- gos. El 21 de agosto, coincidiendo involuntariamente
tramos con veinticinco ocasiones de celebración en
24

con el primer concierto de la Orquesta Sinfónica de


ese mismo plazo de cien años. Xalapa, Frida Kahlo y Diego Rivera se casan por pri-
mera vez. El 24 de octubre, la caída, y posible rotura, Martin Luther King (90), Villa Rica de la Vera Cruz
de una bolsa en Nueva York provoca efectos catastró- (500), la reina Victoria (200), la Revolución francesa
ficos que se sienten en casi todo el planeta. Ese mis- (230), la bandera de barras y estrellas que Edwin Buzz
mo día sale a la venta la primera edición del ensayo A Aldrin y Neil Armstrong dejaron olvidada en el Mare
Room of One’s Own de Virginia Woolf. En Kaufbeu- tranquillitatis (50), el banderazo que algún marqués
ren, Alemania, el 11 de noviembre nace Hans Magnus o conde dio en Sevilla urgiendo a Fernando de Maga-
Enzensberger. En Buenos Aires, la Casa de Moneda llanes para que no retardara más su viaje (500). Bat-
argentina acuña miles de pequeños discos metálicos man (80), Mahatma Gandhi (150), George Steiner
y establece un valor convencional de veinte centavos (90), la caída del Muro de Berlín (30), Betty Carter
para cada uno; pocos años después, la madrugada de (90), Hans Magnus Enzensberger (90). Dos mil die-
un 7 de junio, uno de ellos llega a las manos de un es- cinueve ha sido declarado por el gobierno mexicano
critor casi desconocido que de inmediato piensa que Año del Caudillo del Sur, Emiliano Zapata. La onu,
no hay moneda que no sea símbolo de las monedas que por su parte, lo declara Año Internacional de las Len-
sin fin resplandecen en la historia y la fábula. guas Indígenas, Año Internacional de la Tabla Perió-
dica de los Elementos Químicos y Año Internacional
de la Moderación. Entre las fechas de conmemora-
Segundo acertijo: 1979. Cae el Sha y aparece una re- ción luctuosa destaca sin duda la de los 500 años de la
pública islámica. Anastasio Somoza huye, mientras muerte de Leonardo da Vinci. Al momento de llegar
el nombre de Augusto César Sandino es jurado en al punto final no definitivo del presente texto, la des-
vano por actores revolucionarios en Nicaragua. En trucción de la selva amazónica por el fuego es noti-
una España sedienta de democracia se acude a las cia y señal de alarma mundial, mientras el presidente
urnas creyendo que, por fin, las autoridades munici- Bolsonaro se regodea imaginando su futura grande-
pales surgirán del ordenamiento estadístico que dic- za, incomprensible para los simples mortales. Desde
te la voluntad popular. La onu proclama 1979 Año luego, no creo que desperdicie sus brillantes talentos
Internacional del Niño. La Pioneer 11 se acerca cada en rendir homenaje a Heitor Villa-Lobos; tal vez no
vez más al planeta Saturno. La Masía comienza su sabe o no recuerda que el próximo 17 de noviembre
labor de fabricar y alimentar sueños infantiles para se cumplen 60 años del día en que murió el composi-
mayor gloria del Barcelona Fútbol Club. El jurado del tor. Ahora, cuando se escribe esta frase, en alguna ciu-
Premio Cervantes determina que se ha dado un em- dad del mundo alguna orquesta sinfónica empieza a

o r q u e s ta s i n f ó n i c a d e x a l a pa
pate técnico, circunstancia que desde entonces no se tocar la Sinfonía inconclusa, incompleta, interminable,
ha repetido, entre Gerardo Diego y Jorge Luis Borges. de Franz Schubert… Ahora, cuando se lee esta otra,
alguien está también leyendo el verso final de un poe-
ma… por la música, misteriosa forma del tiempo. LPyH
Tercer acertijo: 2019. Jair Bolsonaro llega a la presiden-
cia de la República Federativa de Brasil y jura solem-
nemente honrar el lema nacional de Ordem e progresso. Este texto está dedicado a la memoria
En las islas Galápagos encuentran un ejemplar de tor- de Francisco Savín. Y también a todos los
tuga de la especie Chelonoidis phantasticus: no se había maestros de la Orquesta Sinfónica de Xalapa,
visto uno desde 1906 y resultó ser hembra. Un teles­ pasados, presentes y futuros.
copio captura por primera vez la imagen real de un
agujero negro supermasivo que está en el centro de la Xalapa, Veracruz, agosto-octubre de 2019
galaxia Virgo A. En París, el fuego destruye parte de
la catedral de Notre Dame. En Japón, el emperador
Akihito renuncia al Trono de Crisantemo. El 26 de
junio, en España es detenido un militar brasileño con Guillermo Cuevas (1945) es actor incidental, testigo invo-
treinta y nueve kilos de cocaína y se descubre que es luntario de fragmentos de la Historia Sinfónica de Xalapa,
miembro de la tripulación aérea del presidente Bolso- dedica muchos días, y muchos más no, a construir peque-
naro. Conmemoran (o conmemorarían) cumpleaños ños artefactos verbales. Esta es su segunda colaboración
en números redondos: la Revolución cubana (60), para La Palabra y el Hombre. La primera apareció en 1986.
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CINCUENTENARIO DE LA OSX
Dos testimonios*
Roberto Bravo Garzón

Y tal vez la peor crisis fue cuando durante dos amistad no era tan directa porque
no coincidíamos exactamente en
sexenios sucesivos la Presidencia de la Repú- edad y Juan se fue pronto al Distri-
blica estuvo en manos de presidentes veracru- to Federal porque quería estudiar
Medicina. En aquella época una
zanos, ya que obviamente estos presidentes, buena cantidad de estudiantes de
l a pa l a b r a y e l h o m b r e , v e r a n o - o t o ñ o , 2019

que fueron previamente gobernadores del Esta- la preparatoria de Veracruz se iban


fuera del Estado, muy pocos eran
do, hicieron su equipo con los mejores intelec- los que se quedaban. Un poco des-
tuales veracruzanos en todas las disciplinas y pués, más o menos mi generación
coincide con las primeras Faculta-
obviamente dos podas seguidas de este tipo ha- des que abría la Universidad Vera-
bían empobrecido intelectualmente a Veracruz. cruzana, entre otras la de Medicina
en el Puerto, dentro de un proce-

M
so de inicios de descentralización,
is primeros recuerdos de la de la sinfónica en Veracruz. Nues- cuando también se funda en Oriza-
Orquesta Sinfónica de Xa- tra amistad venía desde varias ge- ba la Facultad de Ciencias Quími-
lapa se remontan a cuan- neraciones atrás ya que nuestras cas; al poco tiempo se agregaron las
do estudiaba la primaria familias se habían tratado mucho, de Ingeniería, Odontología y Vete-
en el Puerto de Veracruz. creo que podríamos hablar de por rinaria, también en el Puerto. Para
Escuché varias veces a la orques- lo menos dos generaciones ante- otros la opción era venir a Xalapa, y
ta en el Teatro Clavijero. Iba yo riores a nosotros. Recuerdo a Juan yo fui de los que se quedaron.
acompañado de mi madre a oír Vicente de niño en los programas Mi llegada a Xalapa conside-
los conciertos y desde entonces escolares de la primaria en Vera- ro que fue muy importante por-
me quedó grabada la figura del di- cruz. Siempre salía con su herma- que cambió mi concepción del
rector Limantour, son esas prime- na Beatriz bailando el “dúo de los mundo y de las cosas. Yo venía
ras impresiones que uno tiene y paraguas” y otras cosas que hacían de un puerto que, como todos,
que ya no se vuelven a perder. Mi muy bien. La familia Melo tenía tiene características de vincu-
relación con la orquesta se reanu- ya una tradición de gusto musical, lación con otros países, puerta
da cuando llego a Xalapa como es- aunque no haya surgido ningún de entrada principal a México,
tudiante de Derecho; de eso hace músico propiamente profesional pero no contaba con institucio-
como treinta años. dentro de ella, pero tanto su padre nes de enseñanza superior. Casi
|

Para mí fue muy importante como su abuelo eran grandes afi- nadie dedicaba tiempo e interés
que Juan Vicente Melo, también cionados, y desde luego también
26

a la literatura o a la filosofía. Creo


adolescente, iba a los conciertos su madre. Sin embargo nuestra que todo el Estado había ido per-
Roberto Bravo Garzón. Foto: Dirección de Comunicación Universitaria.

diendo a generaciones de maes- Cuando hablo de un cambio completamente distintos, así que
tros mejor preparados, que hubo muy radical en mi manera de ver independientemente de que pude
en otras épocas. Y tal vez la peor las cosas hay que tomar en cuenta concluir mi carrera de Derecho
crisis fue cuando durante dos se- que estoy hablando de un estudian- me aficioné a otras disciplinas. En
xenios sucesivos la Presidencia te de dieciocho años, y en especial la recién fundada Facultad de Filo-

o r q u e s ta s i n f ó n i c a d e x a l a pa
de la República estuvo en manos me refiero a mis nuevos compañe- sofía y Letras, fui uno de los prime-
de presidentes veracruzanos, ya ros y las nuevas relaciones que en- ros alumnos que se inscribieron y
que obviamente estos presiden- contré y que enriquecieron mi vida aunque casi la llego a terminar no
tes, que fueron previamente go- de una manera muy clara. Tan sólo me he podido recibir, además de
bernadores del Estado, hicieron en el terreno de la música, empecé que estudié otras materias sueltas
su equipo con los mejores intelec- a tener una relación directa y perso- de las carreras de Historia, Antro-
tuales veracruzanos en todas las nal, de amistad, de plática y charla pología y también de Letras. Con
disciplinas y obviamente dos po- con algunos sinfónicos de aquel en- todo este nuevo horizonte cultural
das seguidas de este tipo habían tonces, en especial del director Luis que reflejaba mis variados intereses
empobrecido intelectualmente a Ximénez Caballero, con Armando de carácter académico, acabé de no
Veracruz. Creo que eso se notó Lavalle que entonces era el primer servir más que para rector, porque
bastante en Xalapa, ya que era viola de la orquesta, y desde luego ya no sé nada de nada.
una ciudad pequeña, y sobre todo con Miguel Melgarejo, trompetis- Más allá de las amistades que
en su Facultad de Derecho, ya que ta, Máximo Romero, clarinetista y hice con músicos de la Sinfónica
los intelectuales locales más im- Don Antonio Guzmán, flautista y de Xalapa e independientemente de
portantes normalmente seguían fundador de la orquesta. Y pronto asistir a todos sus conciertos, y en
al equipo del principal político empiezo a tener contacto con an- muchas ocasiones hasta a los ensa-
en turno, una especie de fuga de tropólogos, algunos sociólogos, yos, ya que entonces disponía de
cerebros y ya sólo después se fue lingüistas y mi horizonte cultural se bastante tiempo, entrando en la
asentando un poco esta situación. amplía, en esa edad cuando resul- política estudiantil, con un grupo
Creo que estos baches de alguna ta tan importante para toda la vida. de compañeros fundamos la Fe-
manera coincidieron con la fal- Inquieto como siempre he sido, deración Estudiantil Veracruzana.
ta de apoyo e interés que sufrió pronto empiezo a participar en ese No había entonces un organismo
| 27

la propia Sinfónica de Xalapa en mundo intelectual casi sin darme estatal que agrupara a las socieda-
aquél tiempo. cuenta y surgen intereses nuevos des de alumnos que ya por enton-
ces había en Orizaba y Veracruz vimos trabajando un grupo de había venido a fundar la Facultad
y en el resto de las preparatorias estudiantes que hacíamos de todo, de Filosofía y Letras.
del Estado, que por aquél enton- desde preparar y repartir progra- Xalapa empezaba a crecer
ces, junto con las escuelas secun- mas y volantes hasta poner los atri- no sólo en términos demográfi-
darias, pertenecían a la estructura les de la orquesta. Y todavía más: cos sino también culturalmen-
orgánica de la Universidad Vera- había que conseguirle a Don Pablo te. Sentíamos que la actividad
cruzana. Fue así como nos pro- Casals sus películas de vaqueros era muy intensa y cuando en el
pusimos crear un organismo de que tenía que ver antes de dormir mismo concierto se presentaron
carácter estatal y comenzamos a todas las noches. Se alquilaban como solistas Navarra y Rostro-
organizar diferentes eventos, algu- en la Ciudad de México, nos las póvich alguien pensó que eso era
nos de carácter deportivo y otros mandaban por ado. Entonces no- sólo comparable a un mano de to-
de carácter cultural, como los con- sotros éramos los encargados de reros como Carlos Arruza y Ma-
cursos de oratoria en los que des- recogerlas y para el caso se había nolete. Fue un concierto que tal
tacó Jorge Saldaña que entonces tenido que improvisar, en la casa vez no se hubiera dado en ningu-
estudiaba en la Facultad de De- que tenía Don Justo Fernández en na otra parte del mundo, ya que,
recho, pero no terminó porque se la calle de Revolución, la proyec- artísticamente hablando, ninguno
fue a España a estudiar Periodis- ción de la película. Normalmente de los dos hubiera aceptado apare-
mo y posteriormente Ciencias de el maestro se quedaba dormido a cer en el mismo programa junto al
la Comunicación a París, precisa- la mitad de la película, creo que otro, fue algo que se pudo dar en
mente becado por nuestra univer- esa era su dosis para poder dormir. Xalapa por las condiciones tan es-
sidad. También fue importante Desde luego en aquella época co- pecíficas y locales.
que organizamos y promovimos nocí a muchos músicos famosos Ahora que han pasado ya
una serie de conciertos de la sin- internacionalmente y hasta me veinte años y siendo yo rector de
fónica que se presentaban en un tocó atender a algunos de ellos. la Universidad Veracruzana, he
pequeño teatro, el Teatro Hidalgo1 Recuerdo que había un café con tenido la oportunidad de contri-
l a pa l a b r a y e l h o m b r e , v e r a n o - o t o ñ o , 2019

que todavía existe. Eran unos con- galería de exposiciones que se buir a que la orquesta adquiera
ciertos dominicales que se hacían llamaba Los Petules, en la aveni- un nivel profesional y una estabi-
con una programación atractiva, da Ávila Camacho. Era propiedad lidad financiera que nos permite
pensando básicamente en formar de Marco Antonio Montero, por celebraciones tan trascendentes
un nuevo público, ya que enton- aquél entonces director de la es- como esta que estamos desarro-
ces el que iba a los conciertos de cuela de teatro y lo atendía junto llando con motivo de los cincuen-
los viernes en el viejo Teatro Ler- con su esposa Sonia. Nosotros nos ta años de vida de la Orquesta
do2 era realmente un público que organizábamos para traer buenas Sinfónica de Xalapa. LPyH
de alguna manera se puede consi- exposiciones con la colaboración
derar un tanto cuanto elitista, ade- de la Universidad Veracruzana y Notas
más de que no era muy numeroso. ese era el lugar ideal para convivir
Claro, la ciudad era más pequeña con artistas famosos que vinieron 1
Actualmente el Teatro J. J. Herrera.
y, desde luego, no creo que en ese al Festival como los violonchelis- 2
El Teatro Lerdo de Tejada, habitualmente uti-
público estuvieran representados tas André Navarra, Mstislav Ros- lizado como cine y sede de los conciertos de la
todos los sectores de la población. tropóvich y Zara Nelsova. Eran Sinfónica de Xalapa hasta el año 1962. Se ubi-
Nosotros, al presentar a la orques- veladas que se prolongaban hasta caba en la esquina de las calles de Clavijero y
ta en el Teatro Hidalgo, tuvimos las tres o cuatro de la mañana y no- Altamirano. En la actualidad convertido en es-
éxito cuando menos durante los sotros no entendíamos realmente tacionamiento.
dos años que yo estuve como pre- la mayor parte de las cosas que
sidente de la Federación Estudian- platicaban, pero a veces alguno se
til. Creo que fue el primer intento apiadaba de nosotros y nos tradu- Roberto Bravo Garzón fue rector de
de cambiar el público, digamos cía algo. Toda esa época significó la uv de 1973 a 1981. Bajo su rectora-
tradicionalista de la orquesta. un arranque cultural en las acti- do la osx se consolidó al pasar a for-
Otro momento en que entré vidades xalapeñas y desde luego mar parte de la uv.
en estrecha relación con la Sinfó- siempre relacionadas con la Uni-


nica de Xalapa fue durante el Fes- versidad Veracruzana. El rector era
|

tival Casals, ya que junto con un el doctor Gonzalo Aguirre Beltrán


grupo de amigos formamos par-
28

y el secretario general el licenciado


te del comité organizador. Estu- Fernando Salmerón, que también
A
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ón
ros hacían lo mismo, ya que en plo, es un instrumento dificilísimo. es siempre la mejor pagada, algo
aquél tiempo era difícil llenar una Cuando uno escucha el instrumen- imposible de conseguir en Amé-
sala como el Teatro Lerdo, aún con to muy bien tocado es un verdade- rica Latina. Yo sé que orquestas
boletos regalados. ro deleite, pero cuando se toca mal, como la Sinfónica de Viena nunca
También se celebraban con- es horrible. ensayan, nunca hay ensayos, sólo
ciertos en el salón de actos de la Algo que conservo con mu- se presentan a tocar con el director
Escuela Preparatoria. Recuer- cho agrado en mi memoria es la que sea y la obra que sea. A tal gra-
do uno en especial, donde actuó temporada de conciertos que dio do de perfección han llegado esas
como solista el príncipe Chav- la Orquesta de Xalapa en el Pala- instituciones. Yo digo que nues-
chavadze, gran pianista que in- cio de Bellas Artes, patrocinada tra Sinfónica de Xalapa, si no es
terpretó el Concierto de Grieg. La por la señora Beatriz Velasco de la mejor de América Latina, sí se
presencia en Xalapa de un artista Alemán, primera dama de la Re- encuentra entre las mejores. Ade-
que además ostenta tan alto títu- pública. Recuerdo las reuniones más, la vida de Xalapa les gusta a
lo nobiliario, fue un atractivo muy en Los Pinos y a los artistas de ca- los músicos, les resulta agradable.
especial en aquella ocasión. Aun- tegoría internacional que partici- Recuerdo que cuando traje a la se-
que recuerdo que durante la cena paron. Esto debe haber sido hacia ñora Olga Baldassari, para hacerse
celebrada después del concierto, 1950. cargo de un taller de ópera, pri-
a la que asistió el filántropo xala- Poco después, Limantour fue mero se puso a llorar, añorando
peño-norteamericano William K. invitado para dirigir conciertos en a su amada Roma, no quería vivir
Boone, hijo del que fuera gerente Bilbao, ciudad que siempre se ha aquí. Pero ahora ya se considera
del antiguo ferrocarril de Xalapa- distinguido por sus agrupaciones xalapeña, se compró un terreno y
Teocelo, comentó que el título de corales. Cuando Pepe dejó nuestra quiere quedarse para siempre. Yo
príncipe en tierras del Cáucaso era Orquesta, la dirección fue tomada considero que para la sensibilidad
tan común como el título de mister por el joven Luis Ximénez Caba- de un artista es muy importante
en Chicago. llero, quien tuvo la oportunidad nuestro paisaje, nosotros gozamos
l a pa l a b r a y e l h o m b r e , v e r a n o - o t o ñ o , 2019

Debo decir que la influencia de asistir a un curso de dirección de de la montaña, pero no es la mon-
de José Yves Limantour, a quien yo orquesta en Salzburgo imparti- taña como en Suiza, que se sien-
llamaba de manera familiar “Pepe”, do por el famoso Ígor Markévich, te uno como que está rodeado de
resultó fundamental para que me que era amigo mío. Ximénez Ca- algo que no sabe uno qué hay del
quedara como presidente de la ballero se mostró muy aplicado y otro lado, y en determinado mo-
Asociación al dejarla Don Rómu- Markévich me escribió diciendo mento se siente uno aislado. Aquí
lo Campillo. En la época cuando que quería que continuara como no; aquí la montaña está en su lu-
regalaba los boletos, Limantour y su alumno en la ciudad donde vi- gar; si la quieres ver, la contem-
Juan Lomán eran los directores de vía en Suiza; al regresar a Xalapa plas; si no la quieres ver, volteas
la Sinfónica, alternándose en los permanecería como titular de la para otro lado pero está equilibra-
conciertos. Recuerdo que los mú- Sinfónica hasta finales de 1962 do el paisaje, no se le viene enci-
sicos entonces mostraban un gran cuando se fue a Chihuahua. El ma a uno; no está a una distancia
amor, un gran cariño por la orques- siguiente director fue Francisco donde no la sienta uno nuestra;
ta, y sus salarios, sin ser excesivos, Savín, a quien visité en la ciudad y lo mismo la descendencia para
eran decorosos; los maestros prin- de Morelia para pedirle que se hi- la costa es suave; no hay lejanía
cipales también daban clases en el ciera cargo de la Orquesta. Unos de La Pampa que quién sabe uno
Conservatorio, escuela que tenía la años después, Savín fue nombra- qué haya más allá del horizonte.
finalidad de formar a jóvenes para do director del Conservatorio Creo que a personas de la sensibi-
que posteriormente pudieran inte- Nacional y entonces llegó a Xala- lidad de los artistas se debe equi-
grarse a la Orquesta. Había algunos pa, de la Ciudad de México, Fer- librarlos y hacerlos que se sientan
maestros encargados de las clases nando Ávila como titular y fue la cómodos en Xalapa. Simplemente
de instrumentos de cuerda, pero época en que terminó la labor de nuestro paisaje es bellísimo; habrá
para los alientos madera el único la Asociación Civil. Bajo el recto- otros lugares con la vegetación
maestro era el señor Antonio N. rado de Roberto Bravo Garzón, la más exuberante, pero de clima más
Guzmán, y algún otro se encarga- Orquesta pasó a depender, como inclemente. Aquí gozamos de un
ba de todos los instrumentos de dije anteriormente, de la Universi- clima muy benigno aunque haya
|

boquilla circular (corno, trompe- dad Veracruzana. cambios un poquito bruscos úl-
ta, trombón y tuba). No teníamos
30

El gran director Arturo Tosca- timamente, ¿no? Pero con lo que


especialistas. El corno, por ejem- nini decía que la mejor orquesta respecta a mi participación en la
Orquesta, creo que siempre se De alguna manera, siempre he creído que la
debe uno interesar por el medio
donde uno vive. Sinfónica de Xalapa fue el núcleo que generó
Yo nací aquí en Xalapa; y aun- todo un movimiento artístico en nuestro me-
que he salido con mucha frecuen-
cia, antes dividía mi año entre una dio. Ahora, los conciertos de la Orquesta cuen-
finca de café que tengo aquí en San tan con gran concurrencia y su presencia se
Marcos, cerca de Coatepec, y Xa-
lapa y la Ciudad de México. En prolonga a lo largo de todo el año.
aquél tiempo si me hubieran pre-
guntado ¿dónde quieres vivir?,
no hubiera sabido precisar. En los
tres lugares me sentía a gusto divi- llegó a montar dos óperas, La ser- Aunque actualmente no he es-
diendo mi tiempo. Ahora definiti- va padrona y Suor Angelica, fun- tado ya tan directamente al frente
vamente en la Ciudad de México ciones a las que asistieron críticos de la Sinfónica, el señor rector me
no me gustaría vivir. de la Ciudad de México, que se pidió que sobre todo para esta ce-
Para mí, fue determinante la mostraron muy complacidos con lebración del cincuentenario de la
fundación del Teatro del Estado, lo que estábamos haciendo. En al- Orquesta, yo interviniera para en-
ya que tanto el gobernador López gún momento también imaginé trevistar a la señora Carmen Ro-
Arias como el rector Salmerón que sería posible contar con una mano de López Portillo; para dar
me llamaron para ver si quería compañía de ballet folklórico, ya la bienvenida a los personajes que
hacerme cargo de su dirección. que el maestro Miguel Vélez se nos visitan y para buscar colabo-
Les dije que no tenía ninguna ex- desempeñaba a la perfección en raciones de empresas privadas.
periencia; y ellos respondieron este rubro con los estudiantes de Todo esto lo pude resolver gra-
que si llevaba tanto tiempo en la la Escuela Normal Veracruzana; cias a la Universidad y la señora
Sinfónica como gerente y empre- algo que pasando el tiempo se ha- López Portillo, quien ha demos-
sario, alguna cualidad debía te- ría realidad, cuando este grupo se trado interés en la actividades de
ner para manejar el Teatro. Para integró a la Universidad. la Orquesta.
empezar vi que la acústica de la De alguna manera, siempre Siento una gran satisfacción

o r q u e s ta s i n f ó n i c a d e x a l a pa
sala grande era muy buena y me he creído que la Sinfónica de de estar tan ligado a la Sinfónica de
dije que ya teníamos un lugar fijo Xalapa fue el núcleo que generó Xalapa; en mis noches de vigilia,
para la Sinfónica; pero además les todo un movimiento artístico en cuando se pone uno a hacer un
dije que aceptaría con la condición nuestro medio. Ahora, los con- análisis y ve el fiel de la balanza
de que también el Teatro tuvie- ciertos de la Orquesta cuentan que se inclina a todo lo que pudo
ra su compañía de arte dramáti- con gran concurrencia y su pre- hacerse y no se hizo frente a unos
co, su compañía de danza y, si era sencia se prolonga a lo largo de pocos logros, me siento satisfecho
posible, su compañía de ópera. todo el año. Personalmente me de que en mis manos la Orques-
Como ya existían las compañías siento tan unido a la Orquesta ta Sinfónica de Xalapa llegó a ser
de teatro y de danza, se les da- que a los mismos músicos les digo toda una institución. LPyH
ría mayor impulso, sin necesidad que no la siento como mi trabajo,
de contratar artistas foráneos. Se sino como una prolongación de * En estos dos testimonios se res-
presentaron piezas teatrales de mi hogar; así es como he querido petaron la ortografia y la redac-
cierta importancia como Pano- siempre a la Sinfónica. Cualquie- ción del original.
rama desde el puente y El relojero ra de sus éxitos los siento muy ín-
de Córdoba; después trajimos a timamente, y es verdaderamente
Manuel Montoro, un director es- emocionante saber que el licen- Adolfo Domínguez fue presidente
pañol que vivía en París y se in- ciado Bravo Garzón, siendo muy de la Asociación Civil osx de 1949
teresó cuando lo invité. También jovencillo ya me ayudaba en cier- a 1962, año en el que el rector de la
traje al maestro Tulio de la Rosa tas tareas. Fue él quien encabezó uv se convirtió ex officio en presiden-
para que se hiciera cargo de la un grupo juvenil que me ayudó te de la misma; a partir de entonces,
compañía de danza e invitamos a en la organización del Festival y hasta 1975, se desempeñó como vi-
la señora Baldassari, con quien se Casals, de resonancia mundial. cepresidente.
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OSX: MEMORIAS
mente son más de cien. Igualmen-
te he atestiguado la diversidad de
nacionalidades y la presencia de
mayor número de mujeres. Como
aficionada pude observar su con-

de una aficionada
solidación profesional con eje-
cutantes talentosos y directores
comprometidos que le imprimie-
ron su toque personal. Estos mú-
sicos han preparado generaciones
de jóvenes de forma particular
o como maestros en las escuelas
que fue creando la Universidad
Mercedes Lozano Veracruzana. Ahora varios de sus
alumnos se han especializado
en el extranjero y, a su regreso,
se han convertido en maestros o se
Esa orquesta, que para mí era grande, contaba han integrado a la orquesta, com-
pletando círculos virtuosos que
con poco más de treinta músicos. Con los años enriquecen este competido medio.
la he visto crecer en número y actualmente son A mediados de los setenta,
de entre otros orígenes, llegaron
más de cien. Igualmente he atestiguado la di- seis maestros polacos a engrosar
versidad de nacionalidades y la presencia de la sección de cuerdas. Ellos invi-
taron a colegas, quienes se fueron
l a pa l a b r a y e l h o m b r e , v e r a n o - o t o ñ o , 2019

mayor número de mujeres. sumando gradualmente hasta que


llegaron a ser alrededor de treinta,
según recuerda Andrzej Zaremba,

H
violinista en activo, integrante de
ay maestros decisivos en el Mi primer encuentro con la aquel primer grupo. Pero lo admi-
rumbo vital de sus alumnos. Orquesta Sinfónica de Xalapa fue rable es que no se limitaban a tocar;
Yo encontré uno en la escue- en el año de 1963, en el reciente- querían enseñar a niños, formar-
la secundaria, pero fue mu- mente inaugurado Teatro del Es- los como músicos; Janina Harasy-
chos años después cuando tado. Francisco Savín también se mowicz visitó mi casa, como las de
tuve la certeza de su influencia en iniciaba como director titular re- varias familias con hijos en edades
mi crecimiento personal. El cur- haciendo una orquesta que había apropiadas para hacerles pruebas
so de Educación Artística en la es- sufrido muchas bajas por falta de de oído e invitarlos a tomar clases
cuela Antonio María de Rivera era apoyo financiero. La sala me im- de violín. Habrá varias anécdotas
impartido por un joven, al que nos ponía respeto y temor; los músicos como esta que muestren cómo la
referíamos como el maestro Boyo- me parecían seres extraordinarios. actividad de los músicos de nuestra
li, quien nos hablaba con pasión Cada concierto era una sorpresa y osx ha dejado huella y continúa in-
sobre figuras importantes en la his- un reto porque no entendía gran cidiendo en el panorama musical
toria de la música. Por vez primera parte de lo que escuchaba, pero ex- de Xalapa, convirtiéndola en cen-
escuché nombres de instrumentos, perimentaba momentos de dicha, tro reconocido de enseñanza mu-
autores y corrientes, pero la institu- misterio, tristeza y otras emociones sical que atrae alumnos de diversos
ción no contaba con un tocadiscos desconocidas que me generaban puntos de la República.
para escucharlos, así que además de expectativas para el siguiente vier- Con el tiempo, escuchar a la
su magia verbal para contagiarnos nes. Bastó el año que duró el curso Sinfónica se convirtió en mi há-
su gusto por la música, aprovecha- para que la música se convirtiera en bito y regalo de fin de semana;
ba el programa que cada viernes in- mi afición para siempre. la he seguido en distintas sedes y
terpretaba la Orquesta Sinfónica de Esa orquesta, que para mí era presenciado momentos exitosos,
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Xalapa para ilustrar sus clases. Nos grande, contaba con poco más de rutinarios o accidentados como
pasaba lista de asistencia en el in- treinta músicos. Con los años la he
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algunos apagones, largas esperas


termedio. No teníamos escapatoria. visto crecer en número y actual- de funcionarios políticos, cada
Ensayo de la osx ca. 1964. Foto: Francisco Beverido Pereau, Archivo Fam. Beverido Duhalt.

vez más severamente castigados a este cambio han contribuido di- nados cuyos nombres desconozco

o r q u e s ta s i n f ó n i c a d e x a l a pa
por el público, o el memorable rectores que están más cerca de y, sin embargo, siento que forman
desprendimiento de un reflector los oyentes, hablan de los autores mi comunidad.
que en pleno glissando de los trom- y las obras que se interpretarán, Cada vez que escucho el oboe
bones, en los últimos compases relacionándolas en ocasiones con dar la nota afinadora y el barullo
del Bolero de Ravel, descendió y anécdotas de su propia vida. Su ac- de más de cien voces en respuesta,
explotó, uniéndose –oportuno– al titud espontánea y amigablemente vuelve a mí la misma emoción de
estruendoso y delirante final. To- didáctica ayuda a la creación de un inquieta y regocijada espera que
dos contuvimos la respiración so- mejor público. me estremecía en aquellos prime-
bresaltados mientras los músicos Seguramente otros artículos ros conciertos de los años sesen-
continuaron tocando, impertur- comentarán sobre concertistas ta. Pienso entonces que al maestro
bables, entre la escarcha de vidrio brillantes, el variado repertorio y Luis Miguel Ramos Boyoli le gus-
que relucía a sus pies. El aplauso otros aportes de directores memo- taría saber que en mí y en algunos
fue doblemente celebratorio. rables; yo prefiero hablar de caras compañeros de secundaria que
Durante muchos años los asis- de músicos que me fueron fami- encuentro ocasionalmente en los
tentes eran gente mayor, o así los liares y me acompañaron tantas conciertos, continúa viva su pa-
veían mis ojos de niña. Vestían noches sin saberlo, hasta que un sión por la música. LPyH
ropa elegante y se sentía un am- día no llegaron más a su sitio ha-
biente formal, casi solemne; ahora bitual. Yo he experimentado ese
jóvenes en pantalones de mezclilla vacío como un abandono porque
ocupan buena parte de las butacas; siempre me ha gustado recorrer las Mercedes Lozano es maestra en
cuando los veo me pregunto quién filas, reconocer sus gestos e imagi- Literatura Mex icana por la uv y
los condujo ahí. ¿Acaso su maes- nar su vida, apropiándomelos de profesora en la Facultad de Letras
tro Boyoli en turno? Actualmente alguna forma. Así me siento “en Españolas de la misma universidad.
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se respira un aire menos estirado, casa” para disfrutar mejor la músi- Es responsable de la sección litera-
más inclusivo y cordial. Creo que ca, en compañía de muchos aficio- ria de La Palabra y el Hombre.
Entrevista a LANFRANCO
MARCELLETTI JR.
José Antonio Gaar

Lo que más llamó mi atención, después del hora, hace 12 años. Carlos me in-
vitó muchas veces más. Después
piano, fue la música orquestal. La música clá- vino Fernando Lozano. Como
sica en sí. Yo no compraba discos de piano, Lozano no me ubicaba, al inicio
dejaron de llamarme. Pero en su
escuchaba orquesta, música de cámara; me segundo año sucedió lo mismo:
gustaba todo en la música. Eso era un perfil de un director canceló, y él estaba, en
l a pa l a b r a y e l h o m b r e , v e r a n o - o t o ñ o , 2019

ese momento, con los músicos que


dirección, pero yo no lo sabía. ya había dirigido. Ellos le dijeron:
“va a venir un maestro que ya nos
ha dirigido muchas veces”. Yo me

C
uando aún era director asis- maestría en Dirección de Orques- enamoré de Xalapa e iba a venir
tente de la Accademia Ros- ta de la Universidad Veracruzana. de vacaciones, justamente durante
siniana del Rossini Opera la semana del concierto. Y Lozano
Festival (Italia), Lanfran- me llamó. Luego, llegó el momen-
co Marcelletti Jr. (1964) comen- José Antonio Gaar: Todas las to en que Fernando tenía que irse
zó a dirigir la Orquesta Sinfónica épocas doradas tienen un inicio. de la osx y se creó una terna para
de Xalapa en 2012. Originario de Luis Herrera de la Fuente, por un nuevo director. Después de 18
Recife, Brasil, Marcelletti se ini- ejemplo, decidió cambiar una vida años de vivir en Estados Unidos
ció en el Conservatorio de Músi- en Roma para impulsar la Orques- ya no quería estar allá, en Brasil no
ca de Pernambuco, preámbulo de ta Sinfónica de Xalapa (osx), en había posibilidad, y cuando supe
sus estudios de piano, en la Musik 1975. Tengo entendido que usted la noticia de que había sido elegi-
Akademie de Zurich, y composi- llegó a la osx primero como direc- do, acepté. Cuando me llamaron,
ción en la Hochschule für Musik tor invitado y luego decidió que- ya conocía bien Xalapa. De lo que
und darstellende Kunst de Viena. darse. ¿Es así? no tenía idea era de su importan-
Como alumno de la maestría en Lanfranco Marcelletti Jr.: cia en el país. Y aquí entendí por
Dirección de la Yale University, es- La primera vez fue una casualidad. qué la osx es tan admirada.
tudió bajo la dirección del maes- Estaba todavía Carlos Miguel Prie- jag: Gracias a la opereta El
tro Eleazar de Carvalho. Director to. Iban a hacer un programa de murciélago, de Johann Strauss, us-
invitado de orquestas sinfónicas música brasileña, con un director ted se inició a los siete años en la
(Chile, São Paulo, Madrid, entre brasileño, pero este se enfermó. Yo música. Sin embargo, usted ha di-
otras), Lanfranco fue catedrático vivía entonces en Estados Unidos. cho que, en comparación con los
de dirección orquestal en la Uni- Carlos Miguel conocía a un em- grandes compositores, llegó tar-
|

versidad de Massachusetts duran- presario norteamericano que ca- de. A sus 12 años, apenas pudo
te 10 años, aptitud que le permitió sualmente me conocía. Así que me
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hacer un trato con su padre para


fundar y presidir, desde 2014, la llamó, acepté y vine, así, de última estudiarla: le prometió practicar
un deporte, que detestaba, con tal La mayoría viene dían por qué me gustaba. Y nun-
de estudiar piano, que anhelaba. ca la quisieron escuchar. Así que
¿Cómo llegó a ser director? a un concierto y no decidí estar todo el tiempo como
lmj: La primera decisión im- sabe lo que va a per- evangelista y trataba de conven-
portante fue cuando desistí de la cerlos que esta música era buena.
música. A los 25 años era pianis- cibir. Pero cuando Nunca lo logré. De toda la familia,
ta, pero por haber empezado tarde vas a un concierto de que es enorme, soy el único que
me di cuenta de que nunca sería escucha música clásica. Eso siem-
el pianista que quería ser. No me tu cantante preferido, pre me dio mucha tristeza. Sin em-
importaba la fama, pero quería o de tu música pre- bargo, empecé a ver que las pocas
tocar como los grandes. Y vi que veces que mis amigos de la escue-
era algo que tenía que haber em- ferida, sabes exac- la iban a escucharla, era porque les
pezado desde pequeño. Por otro tamente lo que vas a decía algo previamente, como in-
lado, sobre eso que me dices de El tentando explicar la música. No
murciélago: lo que más llamó mi oír; estás preparado en un sentido académico, por su-
atención, después del piano, fue para ver y escuchar puesto. Más tarde, a los 26 años,
la música orquestal. La música justamente cuando desistí del pia-
clásica en sí. Yo no compraba dis- lo que quieres. Un no, hice amistad con un organista,
cos de piano, escuchaba orques- concierto de música quien tomó mi trabajo en la tele-
ta, música de cámara; me gustaba visión cuando me fui, y con quien
todo en la música. Eso era un per- clásica es una eterna tenía la misma discusión: ¿cómo
fil de dirección, pero yo no lo sa- aventura. hacemos para convencer a la gen-
bía. En fin, cuando desistí de ser te de que esa música vale la pena?
pianista, regresé de Europa a Bra- Llegamos a la conclusión de que el
sil y empecé un trabajo en la te- problema era que las personas se
levisión. Entonces quise hacer mi historia, y como el director se sentían muy intimidadas cuando
periodismo. Pero al llegar a São peleó con los músicos, me dijo: iban a escucharla: no saber cómo
Paulo me dieron un trabajo don- “voy a dar tu nombre para que tú vestirse, cuándo aplaudir, cuándo
de tenía que ayudar al camarógra- dirijas el concierto”. “¡Estás loca!”, no, poder hablar, no poder hablar.

o r q u e s ta s i n f ó n i c a d e x a l a pa
fo a grabar conciertos de música le dije, “yo nunca he dirigido una Comienzan una serie de conflic-
clásica. Al ser muchos instrumen- orquesta profesional”. Pero suce- tos que no te hacen decir simple-
tos, yo tenía que prever la secuen- dió que dirigí. Y el director lo vio mente: “voy a escuchar eso, si me
cia: “ahora va el oboe, ahora entra y me llamó para ser su asistente. gusta, bien; si no me gusta, adiós”.
el chelo”. Siempre tuve esa inquie- Todo empezó por casualidad. De manera que hicimos un progra-
tud. Para ese trabajo pensé que te- jag: La información que us- ma de piano a cuatro manos que se
nía que estudiar un poco, y busqué ted proporciona antes del con- llamó Me gusta, pero no entiendo,
un profesor de dirección. No para cierto es importante. De ese modo porque era una respuesta que mu-
ser director, solo para estudiar. En- acerca al público con lo que se chos daban: “¿Te gustó el concier-
tonces le mentí a un gran profesor toca. Es una práctica poco usual to? Mira, no entiendo esta música,
y le inventé una historia de que yo en las orquestas, la mayoría no in- pero me gustó” (risas). El mundo
había estudiado dirección en Vie- forma nada. Me parece que hay del arte no es una cuestión de en-
na. Cuando me vio dirigir, dijo: un cambio positivo para integrar tender, sino de estar familiarizado
“creo que tenemos que comen- al público. Leonard Bernstein dijo con él. De dónde viene ese enten-
zar de cero” (risas). Le agradezco que un gran director llega a serlo dimiento: viví eso. Hablar, para
mucho a ese señor porque fue mi cuando aprecia a la gente. mí, significa hacer que las perso-
gran maestro. Mi primer concierto lmj: Ya me están imitando nas tengan algo que escuchar y no
lo dirigí de memoria. Sin embargo, (risas). Tuve resistencia dentro sentirse ajenos. La mayoría viene
abandoné otra vez la música (ri- de la orquesta porque era que- a un concierto y no sabe lo que va
sas). Me fui a trabajar con mis pa- brar una tradición, pero eso para a percibir. Pero cuando vas a un
pás, que eran pasteleros, a Recife, mí es de gran importancia. Cuan- concierto de tu cantante preferi-
mi ciudad. Pensé en estudiar psi- do era pequeño, cuando empecé do, o de tu música preferida, sabes
cología incluso. Allí una amiga de a escuchar música, mis hermanos, exactamente lo que vas a oír; estás
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la infancia, que iba a tocar con una mis papás, toda mi familia odiaba preparado para ver y escuchar lo
orquesta, me llamó. Ella sabía toda esta música. Realmente no enten- que quieres. Un concierto de mú-
Concierto Veracruz 500 años, Fortaleza San Juan de Ulúa, 2019. Foto: Andrés Alafita.
l a pa l a b r a y e l h o m b r e , v e r a n o - o t o ñ o , 2019

Interpretación de la Sinfonía no. 3, de Camille Saint Saëns, Sala Nezahualcóyotl, 2019. Foto: Andrés Alafita.
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Concierto Oldies sinfónico, Sala Tlaqná, 2018. Foto: José Antonio Gaar.
sica clásica es una eterna aventu- Esta orquesta no es situación laboral en el país, y su
ra. Informar sirve para invitarlos a perfil excéntrico se da por la posi-
esa aventura. un grupo artístico, es bilidad de tener más tiempo para
jag: La primera vez que es- una entidad acadé- él mismo, para estudiar y crear sus
cuché a Sibelius fue con usted, propias piezas.
y también la primera vez que un mica, así que puedes jag: Hablando de Bernstein
xalapeño escuchó a Mahler, con estudiar una maes- de nuevo, usted dijo que música
seguridad, fue con esta orques- clásica es música predetermina-
ta. Estos autores posrománticos, tría, un doctorado, y da: la partitura nos dice los instru-
como suele etiquetárseles, han hay permisos acadé- mentos exactos, la ejecución. La
tenido un éxito rotundo entre el música popular, por el contrario,
público. ¿Qué tanto influye este, o micos para tocar con permite variar la instrumentación
una ciudad, en la selección de un otras orquestas; no y la intención. En este sentido,
programa? ¿cuál es su estilo de dirección;
lmj: Bastante sí, bastante no tienen que tener mil cómo trata de romper esa aparen-
(risas). Algunas piezas las tocamos trabajos, pueden te- te rigidez para imprimir una inter-
porque sabemos que el público pretación particular?
las conoce; otras las tocamos para ner solo este trabajo lmj: Tengo una partitura, por
que el público las conozca. En este y ser felices. ejemplo, como esa de la Cuarta de
festival que hicimos de Brahms, Brahms ahora. Es la primera vez
me hubiera gustado que viniese que la dirijo. Esperé 30 años para
más gente, pero no se conoce mu- hacerlo. Ayer estaba estudiando
cho de Brahms. Normalmente, es compositor. ¿Cuál cree que sea la con calma; escuché algunas gra-
necesario conocer al público, la fijación de esta orquesta con los baciones diferentes. “¿Cómo le
ciudad, para proponer algo. Tam- inéditos, manuscritos perdidos, voy a hacer mañana? ¿Qué tempo
bién, a veces, se le pregunta a la o piezas complicadas que algunas quiero aquí?” Entonaba, ponía el
orquesta qué quiere tocar porque otras deciden ignorar para seguir metrónomo, salía un tempo, des-
cuando ellos tocan lo que les gus- tocando lo que ya tiene éxito? pués salía otro, luego otro. Me
ta, tocan muy bien, y son piezas lmj: Esta orquesta está con- pregunté: “¿Cuál es mi tempo?”

o r q u e s ta s i n f ó n i c a d e x a l a pa
que vale la pena traer al público. formada por músicos realmente Así que me dije: “mañana, delan-
Influye mucho cuando queremos interesantes. Ellos mismos siem- te de ellos, en ese momento, vas
ganar dinero (risas). Ahí se inter- pre quieren algo inédito. Ahora a saber qué tempo debe ser”. De
preta Carmina Burana, la Sinfonía mismo Mikhail Medvid, el concer- manera que yo no estoy buscando
no. 9 en re menor de Beethoven, tino, me ha dicho: “Lanfranco, qui- ser original, sino transmitir lo que
soundtracks de películas, todo eso. siera tocar contigo Scherezade, de ya está en la partitura y lo que en-
Y la orquesta entra en una bonita Kórsakov, antes de que te vayas”. tiendo de ella. Por otra parte, esta
tranquilidad porque ya tocó tantas Yo le pregunté: “maestro, ¿cuándo sala Tlaqná suena muy bien con
veces, por ejemplo, Carmina Bura- fue la última vez que la tocamos?” el tercer movimiento. Si yo fuese
na, que podemos ensayarla el lu- “Ya tiene cuatro años”. La orques- más rápido de lo que dicta la par-
nes por la mañana y tocarla por la ta no repite una pieza a menos que titura, se perdería la grandiosidad
noche. Pero nuestra función prin- tenga años de haberse interpreta- de ese sonido. Eso, por ejemplo,
cipal es interpretar piezas que el do. Si es posible, siempre ofrece lo entendí hoy. “No más tempo
público no conoce, además de piezas nuevas. Esta orquesta no del que es, Lanfranco”, me dije. Y
traer dinero, si es posible. Esa es es un grupo artístico, es una enti- es más lento del tempo que puse
la aventura de un concierto. dad académica, así que puedes es- ayer en el metrónomo. Todo esto
jag: En sus inicios, la osx es- tudiar una maestría, un doctorado, se descubre en el ensayo. A mu-
trenó una obra de Revueltas, un y hay permisos académicos para chos músicos eso no les gusta de
inédito que la orquesta salvó del tocar con otras orquestas; no tie- mí: cambio muchísimo. Como in-
olvido. Usted considera a Revuel- nen que tener mil trabajos, pueden térpretes o ejecutantes (porque a
tas el mejor compositor de Amé- tener solo este trabajo y ser felices. Stravinski no le gustaba la palabra
rica Latina y, quizá por eso hace De manera que el músico xalape- intérprete. Tiene razón. Dice: “tú
poco presentó otra pieza de igual ño, por ser parte de una orquesta no tienes que interpretar lo que
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importancia, con el manuscrito de provincia, tiene una situación escribí, tienes que ejecutarlo”)
original, en presencia de la hija del laboral envidiable, quizá la mejor debemos saber que también cam-
biamos, que sentimos algo total- El secreto de una qué caminos cree que debe tomar,
mente diferente, por ejemplo, en qué nos puede anticipar?
cinco años. Una partitura tampo- gran orquesta es lmj: Mantenerse viva, por-
co puede ser tan rígida; al contra- tener grandes músi- que a todas las están cerrando por
rio, solo que su libertad es sutil, no falta de presupuesto (risas). ¿Qué
estridente. No es como cambiar cos. Si hay un buen quiere decir que se mantenga viva?
la orquestación de una canción o director, mejor: ahí Que sea parte de una comunidad
cambiar de cantante; esas cosas y que, a su vez, la comunidad que
no cambian –porque, como dice va a brillar. Pero una tiene mejores condiciones eco-
Bernstein, está predeterminada. orquesta toca sola. nómicas la pueda apoyar. Es caro
Pero afuera todo cambia porque mantener una orquesta. La univer-
uno también lo hace. Escuchan- Ahora, el concertino sidad no siempre la puede ayudar y
do a Glenn Gould interpretar las es esencial, él la re- es justificable. La orquesta sí pue-
Variaciones Goldberg de Bach –32 de encontrar sus propios apoyos:
variaciones–, uno puede comparar presenta. hemos conseguido dinero para
su interpretación en 1955 y luego Y Mischa –así le deci- comprar instrumentos, para viajar.
en 1981, una por una, y observar Yo espero que el próximo director,
cómo un artista se renueva. En mos a Medvid– Martin Lebel, continúe con eso.
25 años, Glenn Gould se convir- es un gentleman. Creo que cualquier director debe
tió en otra persona, pero los dos trabajar para que el bienestar de
Glenn Gould son bellos, no existe la orquesta se mantenga: no per-
uno malo y otro bueno, son sim- situación que implique más de tres der su estatus laboral, no perder su
plemente distintos. Cada vez que personas. Poner personas juntas es tranquilidad, encontrar todos los
dirijo busco expresar ese cambio. complicado y uno tiene que apren- apoyos que necesita, llevarla a via-
jag: La osx oscila entre la der a convivir con eso, tratar de en- jar. Es muy importante el viaje, por
l a pa l a b r a y e l h o m b r e , v e r a n o - o t o ñ o , 2019

juventud y la experiencia. Cuen- tender por qué alguien se comporta ejemplo, para intensificar las rela-
ta, entre sus filas, con alumnos de tal manera, incluso uno mismo. ciones personales. A veces los di-
apenas egresados y con músicos Es verdad que aquí trabajamos to- rectores quieren enfocarse solo en
como el concertino Mikhail Med- dos juntos, pero yo llevo la batuta. dirigir, en hacer bien la parte mu-
vid, quien fuera alumno del famo- Es la última autocracia legal (risas). sical. Y si es así, yo aconsejaría en-
so violinista David Óistraj, a quien Pero después del ensayo todos so- tonces no ser director titular, sino
Dmitri Shostakovich le dedicara mos iguales. En las reuniones, inclu- director invitado. Aquí en Xalapa,
sus dos conciertos para violín. En so, ellos deciden todo. Ahora, si un también, abrimos la primera maes-
este escenario heterogéneo, ¿qué maestro tiene una idea y es buena, la tría en Dirección de Orquesta del
es lo que los une a todos? tomo y digo públicamente: “quiero país, todo un acontecimiento. Un
lmj: El secreto de una gran or- agradecer al maestro, que me abrió director titular entra con todo eso.
questa es tener grandes músicos. Si los ojos para hacerlo así”. Al final, no Y eso quisiera, que el próximo di-
hay un buen director, mejor: ahí va importa qué pase, lo que nos une a rector mantenga bien todo esto.
a brillar. Pero una orquesta toca sola. todos es tocar. En ese momento, el LPyH
Ahora, el concertino es esencial, él la músico nunca traiciona. Aunque es-
representa. Y Mischa –así le deci- tén enojados conmigo, a la hora que
mos a Medvid– es un gentleman. Él comienza el concierto, todos vamos. José Antonio Gaar es profesor de
ha hecho mi tiempo más fácil aquí. jag: A 90 años de la funda- Historia del Arte en la uv y conduc-
Pero nunca es fácil con los músi- ción de la osx, ¿qué panorama tor del programa Central de Abastos
cos porque nunca es fácil ninguna puede mostrarnos de la orquesta, en Radiotelevisión de Veracruz.
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Y YO NO SÉ QUÉ
o no sé qué signifiquen 90
años. Miro viejas fotografías
de la Sinfónica de Xalapa y
pienso que aquellos prime-
ros músicos experimenta-

signifiquen 90 AÑOS
ron, con los corazones trémolos y
los dedos trinos, la alegría de su
fundación. Leo una laudatoria re-
seña de sus inicios, donde se cuen-
ta la osadía del primer cambio de
instrumentos, de los alientos pri-
migenios a las cuerdas fundamen-
tales, aquella madrugada de 1929
en que llegaron a oídos del señor Luis David Meneses Hernández
gobernador las tersas notas que
conjuraron la idea de una orques-
ta para siempre. Imagino el soni-
do de los pasos que se acercan a la
casa, de los murmullos poniéndo-
El verdadero concierto, entonces, no está
se de acuerdo entre las sombras o centrado en la orquesta como una entidad ho-
afinando las cuerdas en el certero
instante, de los cielos esparciendo
mogénea, única e indivisible, sino en la con-
el germen de la primera sinfonía junción de las sensibilidades y emociones
que, meses más tarde, sería inter-
pretada en la entonces Jalapa (así,
de quienes trabajan para traerla a existencia
con jota, sin la equis en la frente). con el esfuerzo de sus manos y su aliento. Y
Pero solo me imagino, porque,
junto con los sonidos que vola-
en esta conjunción de los talentos donde los
ron aquella madrugada previa a la músicos comienzan un intercambio audible

o r q u e s ta s i n f ó n i c a d e x a l a pa
consagración, todos esos testigos
del primer momento se han mar-
con su público.
chado. ¿Y a mí qué me dejaron?
Un montón de pasados inciertos
cuya música ya no será sino histo- con la misma ingenuidad de quien Para hacerlo invoco en mi memo-
ria, y los armónicos de un sueño da por sentado que las cosas de la ria cuatro etéreos movimientos de
que no sabremos si aquellos hom- cultura han de tener existencia por las manos musicales, como naci-
bres, alguna vez miembros de la derecho natural, por el solo hecho das de una cósmica batuta que me
Banda de Rurales y luego funda- de provenir de los mejores impul- ha dado dirección y me ha tendido
dores de nuestra querida Orques- sos creativos de la humanidad; puentes hechos de notas, ritmos y
ta Sinfónica de Xalapa, pudieron pero estamos cerrando una década silencios, ligando así la música y la
vislumbrar. y abriendo otra que, al coronar su orquesta a mi camino.
De modo que aquí estoy, en plenitud, le abrirá a este organis- El primero, que es también el
este extremo de la historia, invo- mo las puertas de la inmortalidad más evidente, consiste en el acto
cando más imaginaciones que cer- como un místico cerrojo que no generoso del concierto. Pero, con-
tezas y percatándome de que en guarda otro secreto que las mieles trario a todo afán reduccionista,
otro tiempo no me había pregun- de la gloria imperecedera. Y como he pensado que este desborda la
tado acerca de los fundadores de conviene ahora conjurar el replie- serie de acontecimientos que co-
aquel mítico organismo que exuda gue de las sombras futuras y redi- mienzan en el momento en que la
música de concierto cada viernes mir las presentes, por eso canto, orquesta ataca la primera nota de
en esta pequeña ciudad latinoame- y me preparo a cantar con mis le- la partitura para generar un flujo
ricana asentada entre montañas a tras, que son la breve memoria de cadencioso y se prolongan hasta
la que tanto le ha dado y de la que un instante presenciado en el ter- la gloria majestuosa del cierre en
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tanto he tomado. Digo que no me cio más cercano de su existencia, ovaciones. El verdadero concier-
había preguntado por su origen la luz que habita en sus sonidos. to, entonces, no está centrado en
Gracias a los conciertos didácticos que suele es que no haya sido diseñada para
ofrecer la orquesta a grupos de escuelas pri- albergar también espectáculos de
ópera. A pesar de esto, mantengo
marias e incluso secundarias, la ciudad ha te- presente la sensación de la prime-
nido niños que se inician en el camino profesio- ra vez que visité la sala. Toda ella
plena de luz y de reflejos, invita-
nal de la música, y muchos otros que, aunque ba a la expansión de la memoria y
no lo persiguen, como yo, quedan fascinados se quedó grabada en mi emoción
como un bello laberinto. Recuer-
para siempre con el universo sonoro. do haber pensado en los paneles
acústicos como un mapa orográ-
fico de algún planeta extraño en
la orquesta como una entidad ho- veridad; con algo más de oficio donde las líneas curvas se ven
mogénea, única e indivisible, sino de escritor, habrá quien hable en siempre estrechadas por las rec-
en la conjunción de las sensibi- específico de uno de los maestros tas, y en ese embelesamiento de la
lidades y emociones de quienes trombonistas o de cierta maestra imaginación y de la memoria fue
trabajan para traerla a existencia que, entre los segundos violines, que conocí la satisfacción de ver
con el esfuerzo de sus manos y continúa con el legado de su pa- cumplida una victoria que, al fin
su aliento. Y en esta conjunción dre violinista, o del recientemen- miembro del público, bien pronto
de los talentos donde los músicos te fallecido contrabajista que era reclamé como propia: la casa de la
comienzan un intercambio audi- imagen de ternura y voluntad vital música se hallaba dispuesta a reci-
ble con su público. Ellos ofrecen para muchos. Aprovecho aquí, sin birnos, a expertos y neófitos por
virtuosismos y cadencias, y los embargo, para recordar también el igual, con las puertas abiertas a los
corazones les devuelven pasión trabajo más silencioso del perso- conciertos de la Sinfónica.
y entusiasmo. Todo esto permite nal operativo, los tramoyistas, el Y a propósito del nombre, yo
l a pa l a b r a y e l h o m b r e , v e r a n o - o t o ñ o , 2019

comprender el concierto como un personal de la sala, de la boletería, no sé en qué momento de estos


espacio de diálogo que se constru- o también los encargados del cáte- años comenzamos a llamarle “la
ye entre el director, con su batuta, rin en los conciertos especiales o Sinfónica”, así, a secas; o si todos
los músicos, con sus manos, y las de la transmisión en vivo de cada los xalapeños (que, estampados
caricias que la música le hace a los evento. Recuerdo ahora que mi tía con la equis en la frente, hemos
oídos del público que, a su vez, ha formaba parte de ese personal, con abjurado de la identidad propues-
tenido cuidado de pasar de boca su uniforme impecable y su son- ta por la descontinuada jota ini-
en boca y de mano en mano la no- risa perpetua, y cuando éramos cial) nos refiramos así a ella por
ticia, los boletos y las condiciones niños, a mi hermana y a mí nos esa coloquial costumbre que te-
básicas para su estancia dentro de entraba una alegría y un orgullo nemos en el español de México
la sala. Se abre así, cada viernes, un especial de solo ir a saludarla an- de acortar con metaplasmos todo
espacio de diálogo tan fructífero tes de que comenzara el concierto. nombre, o si es por un criterio de
como la disposición de ánimo con Recuerdo también que, des- unicidad y totalidad, grabado en
que se establezcan los interlocuto- pués de muchas décadas de no el corazón de la semántica de la
res en la sala, y tan eficaz como lo contar con un espacio propio, la lengua como infiriendo lo que
permita la pericia de unos y otros orquesta se emancipó de la sala confirma la historia: que fue la
para celebrar la marea de las ondas grande del Teatro del Estado tan primera orquesta sinfónica del
sonoras llenando el espacio en una solo unos años después de que país, y para todos los fines prác-
misma dirección. esta fuera bautizada en honor del ticos, la única que se alzó con la
En otros textos quizás prima- dramaturgo, como si aquella pre- batuta aún antes que la capital,
rían la figura del persistente con- sencia reclamase todo el espacio reivindicando así a los estados
certino Míkhail Medvid, o de los posible para sí, ahogando la mú- de provincia en un país que, tal
directores titulares que ha tenido sica a pesar de todos los intentos como se vuelve a ver ahora, está
la orquesta en los últimos años, por mejorar la acústica del hasta siempre tentado a centralizar to-
entre los que se cuenta a Savín, entonces único recinto capaz de das sus actividades, y en especial
Prieto, Lozano y Marcelletti, a albergar a la Sinfónica. Y entonces las relacionadas con la cultura. El
|

quienes, por la fuerza de la cos- llegó Tlaqná, su propia casa, en la segundo movimiento que ahora
tumbre, el público ha tenido en
40

que apenas ha estado seis años y invoco en la memoria es el acto


gran estima o ha tratado con se- de la cual lo único que se extraña indispensable de la enseñanza.
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E HERRERA DE LA FUENTE:
n 1998 Luis Herrera de la
Fuente, músico, director de
orquesta, compositor y pa-
leógrafo, nacido en 1916 y
fallecido en 2014, sorpren-

el contrapunto de la
dió con la publicación del libro La
música no viaja sola, editado por el
Fondo de Cultura Económica. Sus
páginas revelaban no solo el víncu-
lo indisoluble entre la música y la
literatura en el quehacer creati-

escritura
vo del reconocido director de or-

*
questa, sino también un profundo
lirismo que condensa en la escri-
tura de sus memorias las vicisitu-
des del alma. Con este pretexto, en
el invierno de ese mismo año tuve
oportunidad de conversar con
este versátil artista sobre cómo la
literatura siempre ocupó un papel Testimonio reunido por Raquel Velasco
protagónico en su formación pro-
fesional y la manera en que la es-
critura fue convirtiéndose en una Con esta gente era con la que me frecuentaba;
pulsión más de sus inquietudes ex-
presivas. A continuación transcri- en cambio, no recuerdo –tal vez ocurrió algu-
bo su testimonio. na vez como algo excepcional– que me juntara
en algún café con un músico a platicar. Por lo
Una vida con la literatura tanto, puedo decir que mi conexión con las le-

o r q u e s ta s i n f ó n i c a d e x a l a pa
Pasé mi juventud entre escritores.
Diría que nunca he tenido amigos tras, a través de los amigos y de la vida, ha sido
cercanos músicos; la gente con desde siempre.
quien solía conversar o salir de re-
pente siempre perteneció a aque-
lla zona de creación artística que mente y sosteníamos las conversa- 50 años, cuando por ejemplo me
no tiene mucho contacto con la ciones habituales que se suscitan encuentro con Rubén Bonifaz
música. Esto debido a causas me- entre jóvenes: hablábamos de las –que ya casi no ve– y le digo “¡Qué
ramente circunstanciales, pues el muchachas como tema central, tal, Rubén!”, sabe perfectamen-
círculo de muchachos que uno fre- de los chismes, de la cultura, na- te quién le está hablando y siem-
cuenta, los cuates con los que uno turalmente de crítica al gobierno, pre hay un abrazo muy cariñoso
platica a gusto, con los que uno se pero siempre dejábamos un espa- y una plática como si esta nunca
busca y se encuentra, te lo va dan- cio –aunque fuera pequeño– para se hubiera interrumpido. Lo mis-
do la vida. Mi palomilla se reunía hablar del poeta, de la novela que mo ocurre con Juan José Arreola;
un par de veces a la semana en el acababa de salir o de las declara- el día que nos vemos tiene excep-
estudio de danza de la Universi- ciones que hizo fulanito, el cual cionales gentilezas –como todo lo
dad Nacional, que dirigía Magda insultó a menganito, ambos es- de Juan José– para mostrarme su
Montoya. Este grupo estaba inte- critores famosos, etc. Este tipo de afecto públicamente, de una ma-
grado por el poeta Miguel Guar- charlas alimentó mi vida, desde la nera o de otra, la mayoría de las
dia –quien después fue esposo primera hasta la segunda y terce- veces en forma de guasa, lo cual
de Magda–, Juan Rulfo, Juan José ra juventudes. Luego empieza uno es parte de su estilo. A Juan Rul-
Arreola, Rubén Bonifaz Nuño, con sus propias actividades profe- fo después lo vi poco, él nunca fue
José Durán –un escritor y filólo- sionales y ya es más difícil reunir- muy comunicativo, pero en las
| 43

go peruano– y yo; alrededor de un se con el mismo grupo, pero debo ocasiones que tuvimos la oportu-
par de años nos vimos cotidiana- decir que hoy, después de más de nidad de conversar, sabíamos que
no se había cortado el hilo. Con mósfera de la cultura mexicana. que la escritura no me era ajena,
Pepe Durán conviví muchísimo Para Tiras de papel escribí algunos no tenía ese ejercicio que me exi-
en Europa y en Estados Unidos; artículos sobre música y teatro. gía la música, primero en la com-
ya murió. De estas personas que Asimismo, durante seis me- posición y después en la dirección
hablo, todavía andamos por aquí ses colaboré con una columna de de orquesta; esa especie de albañi-
Rubén, Juan José –a quien acaban música para el diario Novedades. lería que realiza uno todos los días,
de operar– y yo; los demás ya se Como allí involucraba hacer crí- no la llevé a cabo con la escritura,
fueron, cuando los vuelva a ver tica musical, llegó el momento fue como un diletantismo, no de-
en el futuro les voy a decir: “¿Qué –muy pronto– en que la realidad masiado irresponsable.
pasó, mano? ¡No aguantas nada!” me planteó una disyuntiva: ya el
Posteriormente, ya dentro de
mi trabajo, traté mucho a Salvador
Novo –él era una generación ante-
dicho popular dice que no se pue-
de repicar y andar en la procesión,
y como en ese entonces yo andaba
La música no viaja sola
Por equis o zeta razones, hace
rior a la mía–, a Xavier Villaurrutia en la procesión como pianista, se unos años, el poeta y administra-
y a Rodolfo Usigli, quien fue muy me planteó la dicotomía de expo- dor –en el sentido creativo– del
buen amigo e incluso mi discípu- ner mi trabajo y, al mismo tiempo, Fondo de Cultura Económica me
lo –poco tiempo– en el piano. Con criticar el de otros, así que no me animó a que escribiera mis memo-
esta gente era con la que me fre- pareció tan clara mi ambivalencia rias. Ya algunas personalidades de
cuentaba; en cambio, no recuerdo y decidí no escribir más, en plan la cultura y amigos me lo habían
–tal vez ocurrió alguna vez como de crítico, a propósito de música. sugerido, así que se fueron enca-
algo excepcional– que me juntara Después se publicó una re- denando las cosas hasta que la idea
en algún café con un músico a pla- vista especializada, excelente en se fue concretando. Esto coincidió
ticar. Por lo tanto, puedo decir que su hechura, que se llamaba Nues- con una decisión: cumplí 50 años
mi conexión con las letras, a través tra Música, la cual era editada por como director de orquesta y algu-
de los amigos y de la vida, ha sido un grupo que trabajó bajo ese ru- nas orquestas del país –casi todas–
l a pa l a b r a y e l h o m b r e , v e r a n o - o t o ñ o , 2019

desde siempre. bro: nuestra música, en la que par- y aquellas de las que fui director
ticipaban músicos importantes titular en el extranjero me hicie-

Primeros acercamientos como Carlos Chávez, Luis San-


di, Blas Galindo, Moncayo y tres
ron celebraciones; asimismo, la
Asamblea de Representantes me

aHubo
la escritura inmigrantes españoles: un crítico
que ya era muy famoso antes de
otorgó la Medalla al Mérito Ciu-
dadano y todas esas cosas cívicas
una revista que hace tiempo llegar a México porque escribía en que rebasan lo simplemente pro-
se publicó, y que hacía casi com- El Sol de Madrid, Adolfo Salazar; fesional, por lo que la prensa me
pletamente Margarita Michelena, Rodolfo Halfter, compositor que trajo en salsa durante todo ese año.
amiga mía desde chamacos, quien también hacía crítica musical, y Je- Así que, en una reflexión lo más
desde muy chiquita tuvo un vir- sús Maligai, un crítico que escri- objetiva y realista posible, me re-
tuosismo para el lenguaje –nos bió muchos libros, así como otros planteé: “es tiempo de dejar esas
gustaba hablarnos casi con puros músicos de fama internacional. En responsabilidades en las que uno
calambures y algunos albures me- Nuestra Música colaboré con dos o tiene que estar administrando y
tidos en el medio–. En esa revis- tres artículos dedicados al análisis manteniendo una orquesta con lo
ta también participaban un poeta, técnico-estético musical. que eso implica”. Tenía tres posi-
que luego fue muy famoso por su Luego hubo distintas ocasio- ciones: director de la Sinfónica de
trabajo en la xew como El Bachi- nes para escribir algunos textos, Minería, director de la Filarmóni-
ller, así como el historiador Chu- pero nunca lo hice como algo coti- ca de la Ciudad de México y direc-
cho Sotelo Inclán. La revista se diano y de una manera organizada; tor del Festival Internacional de
llamaba Tiras de colores, la cual es- nunca fue mi profesión ni mi tarea Morelia, así que dejé las tres co-
taba inspirada en esas coloridas ti- principal, nunca tuve la posibili- sas al mismo tiempo –como con-
ras de papel de china con las que dad de hacer lo que se debe, con secuencia de una meditación, de
se adornan las ferias mexicanas, ya lo que quiero decir que cualquier mi necesidad, mi circunstancia,
que cada página tenía un distinto oficio que se ejerza debe practicar- mi desgracia o como le quieras lla-
color. En esta publicación queda- se todos los días, porque si no es mar– y pensé: al entrar en la músi-
|

ron impresas las firmas de muchos así, la mano no se llega a soltar, ni ca mi propósito era ser compositor
jóvenes, algunos de los cuales tras- y en mi juventud compuse bastan-
44

la boca, ni el cerebro, ni lo encami-


cendieron y se insertaron en la at- nado a nuestra actividad. Y aun- te música. Después, en la tarea de
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es que ya no puedo, porque la dia- Después de termi- za porque sé que no me ocurre por
léctica de lo que estoy viviendo no escritor, sino por los años que mi
me lo permite, menos ahora que, de nar La música no nombre ha andado por la actividad
pronto, me pongo a escribir y, como viaja sola me vino que hago, la cual está sujeta a pu-
se dice vulgarmente, “ya me piqué”. blicidad y es necesariamente pú-
una disyuntiva que blica, exhibicionista y ridícula. Me

Nuevos proyectos me causó primero


estupor, después una
pregunto: ¿qué haces tú? Me trepo
a un banco, donde todo el mundo

literarios especie de sonrisa


me ve y ahí me pongo a hacer co-
sas, y por eso recibo luces que me
Tengo listo otro libro conformado enfocan o a personas como yo que
simplemente por textos: mi hijo escéptica, y luego no me hacen una entrevista y que me
Víctor publicó un pequeño libro sé qué, ya que tengo dan la ocasión para decir tonterías.
al que le puso Cuartextos para cuer- Estas circunstancias ahorita me tie-
dos; entonces pensé y le dije: “si tú tres editoriales que nen confundido: ¿existiría la posi-
escribes cuartextos para cuerdos, me piden un texto bilidad de escoger editorial cuando
lo más probable es que estés escri- siempre se anda correteando a los
biendo para nadie, porque encon- para editarlo. editores y les mandas un libro y no
trar gente cuerda, pues ¿cómo?” sabes si lo leyeron porque no te di-
Esta obra me suscitó una inquie- cen nada en mucho tiempo, no te
tud por crear textos independien- ventud. Entonces, vierto todo contestan o te dicen que lo van a
tes y breves. He escrito ya algunos esto en breves líneas que guardo someter al consejo editorial? Y tú,
comentarios sobre un suceso que en una colección, que no pienso viejo cínico, simplemente por el he-
leí en el periódico, algún recuerdo publicar como un paquete inde- cho de que publicas las cosas de las
principalmente de infancia: esos pendiente sino con otros textos que te acuerdas, de pronto tienes
l a pa l a b r a y e l h o m b r e , v e r a n o - o t o ñ o , 2019

que, se va descubriendo, tienen que tengo y quizá, entre texto y una ventaja sobre ese escritor jo-
una vitalidad que no tiene la me- texto, mezclar dos o tres páginas ven de raza, de voluntad, de pro-
moria de hace 10 años, y aunque de esta bisutería que conforma el yecto de una vida completa. Por
posiblemente el acontecimiento material para mi próximo libro. eso digo que me apeno, lo cual no
que ocurrió hace una década Después de terminar La músi- quiere decir que no aproveche la si-
pudiera tener más importancia ca no viaja sola me vino una disyun- tuación y saque otro libro. A cau-
que una cosa infantil, ésta es más tiva que me causó primero estupor, sa de esto, ahora quisiera dedicar
vital; eso tú no lo vas a comprobar después una especie de sonrisa es- la mayor parte de mi tiempo a es-
sino hasta dentro de 80 años. céptica, y luego no sé qué, ya que tar escribiendo, no importa a qué
Luego, me robé el título de tengo tres editoriales que me pi- hora del día o de la noche sea, le
algo que siempre me gustó mu- den un texto para editarlo. Con- otorgo un tiempo a ese placer. Me
cho: Las Greguerías, de Gómez sidero que a un escritor joven, en piqué. LPyH
de la Serna, aunque yo no les lla- primer lugar le costaría publicar y,
mé greguerías; hago mi declara- posteriormente, le sería muy difícil Notas
ción de plagio, porque le quité la tener la oportunidad de elegir con *
El presente testimonio apareció publicado por
g y le puse Reguerías, 1 ya que tie- qué editorial hacerlo, así que digo: primera vez en la Gaceta Universitaria (Xalapa:
ne implicaciones verbales y sono- “a ti no es por buen escritor que te uv, diciembre de 1998).
ras, aparte de que es verdad que sucede esto; te pasa por viejo y por 1
Publicado finalmente con el título de
la riego. Aquí reúno reflexiones tus andanzas en algo que no tiene Notas falsas, con una presentación de René
que contienen algunas veces cier- nada que ver con los libros”. Son Avilés Favila, por la uam-Xochimilco, en 2001.
to sarcasmo y otras humor. Para las paradojas y a mí siempre me ha
esto, le pido ayuda al lenguaje fascinado precisamente esto: que Luis Herrera de la Fuente (Ciudad
para quitarle la solemnidad y la uno vive aprisionado por las para- de México, 1916-2014) fue director
trascendencia a esas cosas que, dojas y estas te hacen no saber para de orquesta, paleógrafo musical, com-
de manera inevitable, uno re- dónde voltear. ¿Por qué pasa esto?, positor, pianista, violinista, narrador y
considera cuando está cerca de ¿por qué acontece lo otro?, ¿qué creador de instituciones y orquestas.
|

límites, como cuestiones que no es contradictorio? Hoy soy pre- Dirigió la Orquesta Sinfónica de Xa-
te planteas cuando estás en la ju- sa de una y hasta me da vergüen-
46

lapa entre 1975 y 1984.


L Notas INÉDITAS
as notas que escribió Juan Vi-
cente para conciertos de la Or-
questa Sinfónica de Xalapa,
nunca reunidas y acaso alguna
ya perdida sin remedio, ocupan
un lugar privilegiado en esa antolo-
gía que anda dispersa por mundos
materiales y virtuales: antimusico-
lógica, irreverente, lúdica pero sin Juan Vicente Melo
duda apasionada, sentimental pero
nunca cursi, agresiva contra todos
aquellos que construyen y se escu-
dan en fachadas culturales de nula
eficacia para la verdadera aprecia- Ciudad y orquesta han logrado tal simbiosis
ción y difusión del arte. Son, en que mutuamente se las define y caracteriza,
todo caso, breves ensayos de cir-
cunstancia y poca pompa, que mez- son una sola, sus gozos y sufrimientos son los
clan la ocurrencia espontánea con mismos; idéntica la distinción que les otorga
la idea largamente meditada, y que,
sin saberlo Juan Vicente, se conver- la alegría nunca antes conocida. Ciudad y or-
tirían en su iniciación “formal” en la questa se elevan a cielos no fijados de antema-
escritura. Recuerda Melo:
no y cuando bajan gustan de detenerse en la
...lo primero que publiqué, a patria de aquí abajo, ese lugar les pertenece
los quince años, fueron unas
“críticas” a los conciertos de la por derecho propio.
Orquesta Sinfónica de Xala-
pa que, en ese tiempo, dirigía
José Yves Limantour y que, fiera incluyendo las más dispares Estimo más importante cier-

o r q u e s ta s i n f ó n i c a d e x a l a pa
cada mes, hacía su triunfal escuelas filosóficas, estéticas y las tos hechos nobles y sentimentales:
aparición en Veracruz. Nadie cómodamente agrupadas bajo el ciudad y orquesta han logrado tal
creyó –y mucho menos don rubro fácil de etcétera; como gus- simbiosis que mutuamente se las
Benito Fentanes, que era una teis) resultan más innumerables define y caracteriza, son una sola,
especie de Fernando Benítez que las arenas, sobrepasando así sus gozos y sufrimientos son los
de Veracruz– que yo las hu- los estrictos límites de estos ren- mismos; idéntica la distinción que
biera escrito. En ellas afirmaba glones, no deja por ello de resultar les otorga la alegría nunca antes co-
mi entusiasmo por el Capricho emocionante cuando ese tiempo nocida. Ciudad y orquesta se ele-
español de Rimski-Korsakov... se convierte en dato o fecha deter- van a cielos no fijados de antemano
minada, propiciadora de legítimo y cuando bajan gustan de detenerse
Aprovechando la efeméride de las orgullo solo comparable al que pro- en la patria de aquí abajo, ese lugar
90 primaveras sinfónicas xalapeñas, cura la cotidiana comprobación de les pertenece por derecho propio,
quede aquí este testimonio de Juan saberse y sentirse vivos. en estado de pureza total, inocentes
Vicente Melo. (G. C.) Sin duda, en algún otro lado y sin más armas que la respiración.
se podrá encontrar la historia de la Porque son una sola, intrans-
t Orquesta Sinfónica de Xalapa, de su ferible y perfecta, Ciudad y Or-
fundación, sus iniciales balbuceos, questa conocerán, por los siglos

Orquesta Sinfónica los años transcurridos desde aquel


no muy lejano 1929 hasta el día de
de los siglos, la gloria únicamente
destinada a los elegidos consisten-

de Xalapa hoy, de sus ascensos y caídas, de los


nombres que, de una manera o de
te en repetir, en voz alta dirigida
a los llamados cuatro puntos car-
Si las manifestaciones artísticas re- otra, se hallan al lado de ella, forman dinales, el tiempo vuelto presente
ferentes al tiempo (sean poéticas, parte indisoluble de ese tiempo y esa perpetuo y la historia que no cesa
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narrativas, pictóricas, estrictamen- historia, identifican sus pasos y con- de provocar ejemplo a seguir y que
te musicales o del orden que se pre- siguen transitar idénticos senderos. va de pared a pared, de una a otra
l a pa l a b r a y e l h o m b r e , v e r a n o - o t o ñ o , 2019

Juan Vicente Melo y Francisco Savín,1986. Archivo histórico de Raúl Ladrón de Guevara. Foto cortesía de Enrique Salmerón.

sección orquestal. Porque ante las de él, llamado conductor, aquél que del músico, el intérprete, el re-crea-
dos, hallamos un verdadero canto concierta y dirige, el foco de aten- dor, de su lugar como solista o re-
de vida y de esperanza. ción imprescindible, no solo de forzador del conjunto al centro del
los músicos sometidos a sus órde- campo de batalla que es toda audi-
t nes sino del público ensimismado ción de música sinfónica. La dei-
por un fervoroso encantamiento. dad se aferra a un bastón, un arco,

Luis Herrera de la Fuente Él es quien debe dominarlo todo:


músicos y público, responsable del
un frágil y enrollado papel de músi-
ca, preciosas batutas de marfil (y de
Aquí está, en el centro de los esce- lenguaje que tiene entre manos, otros materiales más o menos codi-
narios, volviendo la espalda al pú- merecedor de traducirse. Érase una ciados, ahora fabricados en serie).
blico pero sin apartar la vista de vez que existió un tiempo en el que Deidad, pero deidad comprometida
todos y cada uno de los instrumen- la dirección orquestal, como enten- y responsable de la perfección: an-
tos “manejados” por intérpretes in- demos este término y profesión en sia y logro que presumiblemente
fatigables, de miradas que recorren nuestros días, no existió: en el co- sitúan al Artista en idéntica satis-
atentas las partituras indescifrables rifeo se marcaba el compás con el facción que Dios. Si acaso existen
para ojos desconocedores de un pie y posteriormente la indicación víctimas y verdugos, uno de ellos
lenguaje perfecto; miradas aten- alcanzó mayores alturas al respon- es el director de orquesta.
|

tas al mínimo gesto –mano, labios, sabilizar a los dedos de la mano. En (y con) Luis Herrera de la
cabeza, movimiento de otra parte Siglos ulteriores han conocido el Fuente esta “carga creadora”, para
48

imprevista del esqueleto humano– lento, pero irretornable, peregrinar decirlo con palabras de Thomas
Mann, alcanza el cumplimiento que indica sus señas particulares
del itinerario espiritual del Artista Pregunta: “¿Rossi- como autor de un universo en el
en idéntica satisfacción que (por y ni?” Respuesta: El que Bartolo, Almaviva y Rosina y
de) Dios. Términos que hemos leí- Fígaro no cesan de cantar el jue-
do una y otra vez, confusos y hasta barbero de Sevilla. Y go de la vida y el amor: “Una voce
infantiles por aplicables sin justicia. al revés y con razón: poco fa”, “Largo al fatotum”, “La
En (y con) Herrera de la Fuente de- calumnia”; dúos, quintetos, el jue-
searía que se entendieran así: su des- muy pocos composi- go de la vida y el amor por y para
tino es el Arte y por tanto más allá tores –aunque abun- la música. La obertura de El barbe-
de toda esperanza de esclarecimien- ro de Sevilla no se limita a la mera
to. El deber y el placer que lo com- den– se convierten en función de “introducir” al públi-
promete con el arte evoca el deber equivalentes, sinó- co a esta ópera genial: se finca en
y el placer del mundo. No hay sen- todos terrenos, especialmente en
timiento de distancia: en el centro nimos, nombres por el de la risa, extrema posibilidad
de los escenarios, escuchando y mi- antonomasia como de contemplar, asombrados, múl-
rando y traduciendo el lenguaje, está tiples juegos de azar.
Luis Herrera de la Fuente. Para no- sucede con Rossini
sotros, público, representa el privi- con esa obra. t
legio de poder y saber oír, escuchar,
merecer la Música.
villa una de las comedias de “en- Solo a dos voces
t redos” más fabulosa que conoce la (con la intervención del espíritu santo y de un
escena operística. El asunto, como coro no menos milagroso)

Obertura de El barbero se sabe, está tomado de las páginas Voz I: Hijo mío: recibe el don de
homónimas escritas por Pierre- un primer consejo que me atrevo

de Sevilla
Pregunta: “¿Rossini?” Respuesta:
Augustin Caron, conocido por el
nombre de Beaumarchais. Proce-
sado en varias ocasiones, relojero
a trasmitirte basado en la santísi-
ma luz que me alumbra: la misa no
ha terminado por la simple y sen-
El barbero de Sevilla. Y al revés y estafador, espía, contrabandista, cilla razón que la Misa en si menor,

o r q u e s ta s i n f ó n i c a d e x a l a pa
con razón: muy pocos composito- su Barbero de Sevilla se estrena, sin de quien tú sabes, comienza. Escú-
res –aunque abunden– se convier- éxito, en 1775 para luego conocer chala, Hijo mío, como si estuvieras
ten en equivalentes, sinónimos, suceso. Años después escribe Las en Mi iglesia, en Tu catedral, en el
nombres por antonomasia como bodas de Fígaro, continuación, re- recinto sagrado de todos mis hi-
sucede con Rossini con esa obra sumen, moraleja y conclusión de jos otros que, por los siglos de los
ejemplar de opera buffa, creado- la obra anterior, tema que consti- siglos, son y serán Tus hermanos:
ra de mitologías y cuyas arias se tuye el sustento de la ópera de Mo- nosotros. Quiero decir: el públi-
han convertido en “pieza de re- zart, escenario en que transitan, co, los comulgantes, los solidarios
sistencia de todos los cantantes”. entre la alegría de vivir y la posi- nunca solitarios.
Preguntar: “¿Rossini?” es haber bilidad del amor, el conde Alma- Voz II: Creo que te comprendo,
escrito El barbero de Sevilla, ade- viva, la criadita Susana, el médico Padre mío. Cuando dices nosotros no
más de Guillermo Tell, Semira- Bartolo, Querubín el paje, y Fíga- tengo miedo a las mayúsculas pues-
mis, La italiana en Argel, El turco ro, descendiente en línea directa to que hemos sido creados, Señor,
en Italia, La cenicienta y hasta un de los personajes de la commedia a Tu imagen y semejanza. Tampo-
inconcebible Otelo shakespearia- dell’arte italiana, Arlequín y Sga- co me asusta que apenas insinúes el
no, cuyas oberturas y ciertos “mo- narelle. Giovanni Paisello (1740- nombre del Creador de la Misa en
mentos” sobreviven (amén de un 1816), compositor artesano en las si menor, aunque él es otro de tus
Stabat mater y una Misa solemne). cortes de Catalina la Grande y Na- Hijos: Johann Sebastian Bach, de
Mitólogo y mitómano, italiano a poleón, escribió, entre 100 óperas, quien yo sí sé puesto que te alaba en
fortiori pero que se quiere francés, un Barbero de Sevilla que Rossini, lengua viviente de tan muerta, tan
predicador de gula y pereza, Ros- mitólogo y mitómano tuvo que cristiana que va más allá de los si-
sini (1792-1868), llamado “cisne componer, a los 24 años de edad glos porque consigue el milagro de
de Pésaro” como el que escribió y en solo 13 días, en el año mismo re-ligar, de hacer de él mismo, de su
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Otelo y Romeo y Julieta lo fue de del fallecimiento de su predecesor cuerpo y alma, una voz unificadora:
Avon, realiza con El barbero de Se- hoy olvidado, el Barbero de Sevilla un solo Dios verdadero.
Voz I: El arte es largo, la vida es Juan Sebastián Bach, verano insomne: me repetía que
corta, Hijo mío. Cuida de no caer. todo el mundo sabe –generosa de-
Voz II: Sospecho que también dicen, escribió cinco nominación que incluye a ciertos
te comprendo, Padre mío. Y me misas, de las cuales críticos musicales no suficiente-
atrevo a proponerte que escuche- mente alivianados pero con vo-
mos esta Misa superando los home- esta, en la tonali- cación de niños artilleros– que el
najes que a Bach se le han tributado dad de si menor, es mes de mayo se ofrenda a la vir-
con motivo del tercer centenario de gen María, a flores danzantes al
su nacimiento. Anhelo asistir guia- la más larga, pero sonoro rugir del cañón de valses
do por tu mano y así participar del la más importante. tchaikovskianos, a su décimo día
ritual de esa Misa que, si bien ha ganador del comercio y así supe-
sido concebida loándote, se halla Escúchala también rados los destinos al trabajo, la
iluminada por la patria de aquí aba- porque es el justo santa cruz y una remota batalla de
jo, el auténtico reino de los cielos. Puebla, del maestro y/o etcétera.
Coro: Agnus Dei… Kyrie… monumento que me- Luego de contar saltadores borre-
Sanctus, Sanctus, Sanctus… Cre- rece Dios y ese otro guitos, esa prematura noche de ve-
do… Gloria… rano sin sueño tuvo la ocurrencia
Voz I: Hijo mío: asume el don Creador. de aducir más razones inquietan-
de un segundo consejo: recibe Mi tes: no asistir a cementerios pero
cuerpo en el instante de la comu- facción y de una tranquilidad que sí venerar a la Madre, a la Madre
nión; como el sacerdote que oficia espero sea eterna ya que solo puede Patria, sufridora de Franco y –para
toma el cáliz de Mi sangre y bébelo ser pronunciada con palabras. alegría nuestra, es un decir lo de
cual vino. Hijo mío, dichoso mor- (El Espíritu Santo murmuran- alegría– de películas de Buñuel
tal: vendrá tu desaparición física do en la libreta de apuntes de un y hasta de Carlos Saura; remedi-
pero resucitarás de entre los muer- inculto cronista musical. Anota lo rá relaciones; conquista y colonia
l a pa l a b r a y e l h o m b r e , v e r a n o - o t o ñ o , 2019

tos ya que tienes los ojos inviden- siguiente aunque adivino que pe- (con minúscula); Tlatelolco; na-
tes de Johann Sebastian Bach. carás contra Mí: Juan Sebastián cionalización del petróleo nuestro
Voz II: Padre mío que nunca Bach, dicen, escribió cinco mi- de cada día; quemar las naves, acto
me has abandonado. Transcurren sas, de las cuales esta, en la tona- heroico pero nada poético que de-
los días de guardar, las ceremonias lidad de si menor, es la más larga, biéramos imitar; y de muchas co-
distintas más idénticas puesto que pero la más importante. Escúchala sas más merecedoras de testigos
se hallan dedicadas a cantarte en también porque es el justo monu- oculares, auditivos, de un idioma
honor de Tu eternidad. Llegamos mento que merece Dios y ese otro que posee el don de terminar con
a la puerta del santuario. Recibo Creador. Algunos eruditos opinan las palabras (a pesar de revisiones
tus consejos y supongo que los que Bach la escribió en fechas que y otros menesteres dignos de con-
comprendo. Ahora bendíceme transitan entre los años de gracia siderancia, como si se tratara de
a fin de que Yo sea digno de que de 1723 y 1737. Que así sea y que enfermedad. A la llamada Madre
caigan sobre Mí las aguas del bau- estos datos aporten mayor cono- Patria debemos un hermoso poe-
tismo. Sobre Mí y todos Tus hi- cimiento de una obra que te reco- ma –como todos los suyos– de
jos, Mis hermanos, aquellos que, miendo escuches para que alcances José Emilio Pacheco, poema en el
como Yo, se encuentran reunidos el honor de que tu voz catedralicia que tiene la bondad de ver elefan-
en torno a la Misa de Bach. únicamente pertenezca muda gra- tes dignos de Cartago, invocar a
Coro: Cada día va a denomi- cias al contagio de la santidad.) Aníbal y las guerras púnicas, con-
narse domingo… Adviento, Navi- cluir que de no ser por ellos (los
dad… Jesús, mi alegría… Alabad elefantes) “no existiría esta pági-
a Dios, cristianos, por doquier… t na/tampoco/la lengua castellana/
Voz II: Hágase Tu voluntad…
Voz I: No. Hágase la Misa de A España, con amor filial ni Occidente). Por supuesto –la
vida es triste y olé– el programa
Johann Sebastian Bach, orgullo de Supongo que el membrete de la sinfónico que tuvieron a bien con-
Mi fe. nota que, se espera con impacien- feccionar para esta noche no al-
Participemos de este canto ce- cia del corazón, está en manos de canza la divinidad antológica sino
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lestial precisamente por haber naci- todos los presentes, nada tenga la nostalgia. Claro que faltan “es-
do un día terrestre, día que me llena que ver con Rusia o James Bond pañoladas” geniales pero se insiste
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de orgullo, que me inunda de satis- sino de una prematura noche de “el 11 de mayo –declara unomásu-
Juan Vicente Melo con Alberto Paredes. Foto: Silvia González de León. Creative Commons.

o r q u e s ta s i n f ó n i c a d e x a l a pa
no citando a agencias periodísticas cas) y ya entramos al segundo mo- fónica de Boston ofrecía en Len-
españolas– día del descubrimiento vimiento del concierto destinado nox, Massachussets, el director
de América (en la sección llamada al alma, para esconder que tuvi- Seiji Osawa comunicó la noticia
‘Los Trabajos y los Días’, citando mos la suerte de conseguir taxi y al público. Muerte natural, ase-
a la agencia noticiosa EFE, pre- otro medio de transporte; que no guramos con la conciencia tran-
texto oportuno)”, continúa dicien- olvidaremos la coreografía que de quila, si “muerte natural” es la
do acerca del mismo tenor: “dará esa tan traqueteada melodía con- producida por cáncer. En todo
oportunidad de ganar un millón feccionara la señora Ana Mérida; caso, ahora ya no hay problemas:
de pesetas (un millón cien mil pe- menos a los arreglos, por así lla- Shostakovich ha muerto –y en-
sos, anhela esa fuente informativa) marlos, lista de repertorio que na- terrado, nada más y nada menos,
a los periodistas de origen ibéri- ció para quedarse. entre Gógol y Chéjov, obviamen-
co que escriban sobre este acon- te con discursos y lágrimas oficia-
tecimiento que cambió el curso de t les–. Figura, actitud, obra, ya no
la historia”, algo semejante –toda
proporción guardada– a olvidar Sinfonía N o. 5, op. 47 suscitarán controversias, no serán
verdad o mentira, sospecha, ca-
el tiempo lento del Concierto de
Aranjuez e ingresar en lugares sa- (1937) Shostakovich lumnia, conocimiento o ignoran-
cia en labios de los cuatro puntos
crosantos del Hotel María Victo- El sábado 9 de agosto murió Di- cardinales. “Después de una grave
ria (sitios llamados: recepciones, mitri Shostakovich (lugar y fecha enfermedad, Shostakovich murió
cuartos habitacionales, restauran- de nacimiento: San Petersburgo, en el hospital Kuntsevo de Moscú
tes, bares que se atreven a decir su 25 de septiembre de 1906). An- a los 68 años”, informó la agencia
nombre, cafeterías, cortes de ca- tes de iniciarse, precisamente, la tass, palabras de inmediato repe-
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bello unisex, regalos con flor en audición de la Quinta sinfonía en tidas en todos los idiomas. Termi-
la boca, otras presencias cabalísti- un concierto que la Orquesta Sin- naron los problemas –puesto que
para violín y orquesta de Mozart)
Sin sosiego fueron vida, actitud y obra de Di- la primera, sorprendentemente
mitri Shostakovich por más que supieran del temprana sinfonía de Shostako-
vich. La Universidad Veracruzana
definitivo monumento pre-mortem: artista y la osx consideran imposterga-
“oficial”, comprometida voz repetidora de ble un homenaje al compositor y,
por tanto, incluye su Quinta sinfo-
abecedarios implacables; rebelde “formalis- nía en este concierto, obra escrita
ta” que debe y tiene (¿quiere?) vivir la realidad en 1937 y una de las más repre-
sentativas y populares –en todos
de sitio y tiempo que le tocó habitar. sentidos– del autor. Partitura pro-
gramática, se ha dicho, que quiere
hablar de “la evolución del culto
muerte es alcanzar término–. Shos- conoce el silencio (como ocurrió de la personalidad”; no importa:
takovich ya no provocará aplausos con la cuarta de sus sinfonías); aquí está Shostakovich: grandilo-
delirantes ni sonrisas abiertamen- cantor en voz alta del primero de cuente y exagerado, como en otras
te despectivas, afirmación rotun- mayo, la revolución de octubre, el medidas lo son Berlioz, Mahler,
da, negativa irónica: ha muerto y sitio de Leningrado por el ejérci- Prokofiev, Bruckner, Stravinski:
su cuerpo descansa –como todos to nazi en 1941, héroes y bosques uno de los “grandes”, Lázaro que
decimos antes de morir, pero hay patrios; límite de fronteras políti- resucita para continuar oficiando
tumbas sin sosiego como advirtió co-sociales-artísticas, grandeza y la vida de años cronológicamente
Cyril Connolly– en cercanía de miseria del realismo socialista so- anteriores. “Superación”, “triunfo”,
los autores del Diario de un loco y viético, autor de partituras desig- dirán unos al escuchar esta Sinfo-
El jardín de los cerezos. Sin sosie- nadas hipertróficas para evitar el nía; “espléndida instrumentación,
go fueron vida, actitud y obra de calificativo de “elefantiásicas”… ritmos arrebatadores”, opinarán al-
l a pa l a b r a y e l h o m b r e , v e r a n o - o t o ñ o , 2019

Dimitri Shostakovich por más que Vivió la vida de su época, la de to- gunos conocedores de la materia.
supieran del definitivo monumen- dos, acaso no la suya verdadera… Terminaron los problemas: Shos-
to pre-mortem: artista “oficial”, Consciente o inconscientemente, takovich ha muerto –oraciones
comprometida voz repetidora de simpatizantes o adversos a obra y épicamente fúnebres lo sepultaron
abecedarios implacables; rebel- actitud, no hay que tener miedo a físicamente entre Chéjov y Gógol,
de “formalista” que debe y tiene una certeza: Shostakovich perte- el autor de La nariz, relato que uti-
(¿quiere?) vivir la realidad de sitio nece a la raza de los “grandes”, si lizó para una ópera y puede ser ya
y tiempo que le tocó habitar; mú- así entendemos a Berlioz, Mahler, juzgado–. No vivió, tal vez, su pro-
sico que sirve de exportación de Prokofiev, Bruckner, Stravins- pia vida: su muerte le pertenece.
pensamiento y sentimiento; artis- ki (para no citar, evidentemente, Esta audición de la Quinta sin-
ta receptor de alabanzas internas a los grandes que no suscitan du- fonía de Shostakovich no es juicio
siempre y cuando silencie signos y das o malentendidos)… Más que final, homenaje fúnebre. Le dije-
síntomas personales. La historia es sumiso, habría que repetir: com- ron que estaba “fuera de época”.
larga y, se supone, conocida al pie prometido… Pocas ocasiones te- Ahora que ha muerto lo afirmare-
de la letra: discípulo de Rimski- nemos para admirar la conducta mos sin temor: está en el Tiempo,
Korsakov; escribe y estrena su de un hombre: Shostakovich es en la Música. LPyH
Primera sinfonía en fa mayor, opus uno de ellos, a pesar de todo o
10 a los 19 años de edad con éxito quizá por eso… Tal vez no vivió
“rotundo”. Se le acusa de “forma- su vida, pero le pertenece su muer-
lista” y se convierte en sinónimo te… En el primer programa de la Juan Vicente Melo (1932-1996) fue
de no pocos “ismos”; intelectual temporada de verano de este año, un escritor y crítico musical veracru-
e individual. Lady Macbeth de la Orquesta Sinfónica de Xalapa zano. Su novela La obediencia noc-
Mzensk, ópera escrita en 1936, no incluyó (luego de Verklaerte Nacht turna ha sido considerada una obra
solo provoca escándalo sino que de Schoenberg y el Tercer concierto maestra de la literatura mexicana.
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o r q u e s ta s i n f ó n i c a d e x a l a pa

[ Reproducción facsimilar de una nota de Juan Vicente Melo para un programa ]


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54 l a pa l a b r a y e l h o m b r e , v e r a n o - o t o ñ o , 2019
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o r q u e s ta s i n f ó n i c a d e x a l a pa

En la imagen tomada entre la década de los setenta u ochenta, Juan Vicente Melo, crítico de cabecera de la
osx, escribe atento sus “notas sin música” para algún programa de mano, en las instalaciones de la Fonoteca de
Radio Universidad Veracruzana. Foto cortesía de Juan Javier Mora-Rivera.
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TLAQNÁ: el viaje a
traba ubicado en la esquina de
Francisco Javier Clavijero y Man-
lio Fabio Altamirano, donde la osx
tuvo su primera aparición el 21 de
agosto de 1929 (Reyes Pale, Do-

casa de la OSX
rantes Guzmán y Chirinos Calero
1994, 28). Dicho escenario seguía
la composición espacial tradicio-
nal de los teatros construidos du-
rante el Porfiriato, cuya inspiración
se hallaba en los teatros europeos
Edgar Manuel Alemán Alonso decimonónicos y en la corriente
arquitectónica que en México se
conocería con el nombre de neo-
clasicismo. Estos recintos resal-
taban, más allá de la simetría y la
En este sentido, si bien es incuestionable la im- materialidad de la madera, varios
portancia de la osx en la vida cultural de Xala- detalles de ornamentación clásica
acordes con un ideal de bella sen-
pa, no siempre ha contado con las condiciones cillez y elegancia:
idóneas para su desempeño. De ahí la necesi-
Al exterior, altos muros enca-
dad de hacer un recuento de aquellos espacios lados se abrían en tres grandes
arquitectónicos que –en diferentes trayectos puertas que daban acceso a un
amplio vestíbulo enladrillado,
l a pa l a b r a y e l h o m b r e , v e r a n o - o t o ñ o , 2019

de su historia– la han alojado. cuyo piso no guardaba nin-


guna correspondencia de dos
niveles. A su fondo se hallaba
la entrada al lunetario, para
llegar hasta el cual era preciso

A
subir por laterales escaleras de
90 años de existencia, la Or- se interpretan partituras que for- madera que remataban en el
questa Sinfónica de Xala- man parte del repertorio universal. descanso donde se recogían los
pa (osx) sigue reflejando En este sentido, si bien es in- boletos. De los extremos del
la intensa evolución de los cuestionable la importancia de vestíbulo arrancaban enormes
sonidos involucrados en el la osx en la vida cultural de Xa- escaleras de madera, adosadas
desarrollo de una ciudad y de su lapa, no siempre ha contado con a la pared, hasta depositar al
tránsito junto a los silenciosos mo- las condiciones idóneas para su intrépido viajero en la alta ga-
vimientos arquitectónicos que, sin desempeño. De ahí la necesidad lería” (Pasquel 1947, 668).
pretenderlo, se han convertido en de hacer un recuento de aquellos
la plataforma de un sinnúmero de espacios arquitectónicos que –en Sin embargo, la Orquesta Sinfó-
disciplinas artísticas y culturales. diferentes trayectos de su histo- nica de Xalapa tuvo infinidad de
Arquitectura y música han ria– la han alojado para esbozar la inconvenientes para realizar su la-
dado lugar a una visión compartida manera en que su renombre reco- bor en el teatro Lerdo, puesto que
de retos y lenguajes artísticos que bra el carácter de los edificios que en este se llevaban a cabo también
hoy podemos ver reunidos a través la han resguardado, fortaleciendo otras ceremonias cívicas y eventos
de un collage, en el cual es posible ese imaginario que tanto la música del gobierno que dificultaban su
observar el viaje de las ideas y su como la arquitectura entrelazan en quehacer. A lo anterior se sumaba
recepción en cada época –sintetiza- una ejecución en conjunto. que, tras la última remodelación
das en su representación estética– Fue en el teatro Sebastián Ler- de este espacio, su funcionamien-
ya sea a través de edificios inscritos do de Tejada, antes teatro Cáuz to se había adecuado para también
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como hitos urbanos en la ciudad, o (1852) –llamado así en honor a desarrollarse como cine, luego del
bien a partir de un orden acústico su constructor de origen español auge del séptimo arte. No obstan-
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que desborda los sentidos cuando Agustín Cáuz–, el cual se encon- te, en la fachada del escenario se
o r q u e s ta s i n f ó n i c a d e x a l a pa
El teatro Lerdo, primer escenario de la osx. Se encontraba ubicado en la esquina de Clavijero y Altamirano, en la ciudad de Xalapa.

conservó el rasgo de herradura, recibir a 1200 personas –500 más brada como Dagoberto Guillaumin
que recordaba su filiación con los que el teatro Lerdo–, este lugar, y la Sala Grande, lugar icónico de la
teatros italianos, hasta que fue de- que había sido inaugurado apenas osx, como Emilio Carballido.
molido en la década de los setenta un año antes, respondía a su vez a No obstante, el Teatro del Es-
del siglo xx. la corriente arquitectónica del fun- tado –a pesar de sostenerse en
Aunque son numerosos los cionalismo, estética que este 2019 el afán funcionalista que preten-
escenarios en los cuales continuó –como la osx– cumple 90 años de día hacer de los edificios una má-
sus actividades la osx (el Colegio haberse impulsado en México. quina perfecta en diálogo con su
Preparatorio de Xalapa, la Escue- El funcionalismo permeó casi uso– debido a una serie de im-
la Industrial o la Escuela Normal todo el siglo xx bajo la consigna, plicaciones económicas y deter-
Veracruzana, por mencionar algu- como su nombre lo indica, de pri- minaciones políticas, no siempre
nos), el traslado de la orquesta al vilegiar la función en relación con el consiguió la correcta habitabili-
Teatro del Estado General Igna- uso del edificio, a partir de la elimi- dad para la música y sus usuarios,
cio de la Llave fue determinante. nación de todo simbolismo y de la pues carecía de una serie de condi-
La primera temporada desarrolla- excesiva ornamentación. Con base ciones para los trabajos cotidianos
da en este espacio se inició el 22 de en este objetivo, gradualmente, el de la orquesta y sus temporadas de
marzo del año de 1963 (Reyes Pale, Teatro del Estado se fue adaptando conciertos.
Dorantes Guzmán, y Chirinos Ca- a las necesidades de la orquesta. De Entre algunos de los proble-
lero 103-104), y sería el preámbulo hecho, luego de su remodelación en mas recurrentes, no solo para el
de una convivencia entre la osx y el 2001-2002, se intentó fortalecer su Teatro del Estado sino para la ma-
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Teatro del Estado que duraría me- dimensión artística. Entonces la an- yoría de los teatros modernos, está
dio siglo. Con una capacidad para tes llamada Sala Chica fue renom- el del foso para la orquesta en la re-
El teatro Lerdo en 1957 con la concha acústica que se montaba para mejorar la calidad del sonido.
l a pa l a b r a y e l h o m b r e , v e r a n o - o t o ñ o , 2019

presentación de óperas y ballets, to, director titular de la osx, para la fortuna no solo de contar con
puesto que la ubicación de este propiciar la construcción de un es- una singular vista de la ciudad de
entre el escenario (foro) y el es- pacio arquitectónico especialmen- Xalapa, sino que el diseño a cargo
pectador normalmente conlleva te diseñado para la ejecución de la del arquitecto Enrique Murillo en-
un deterioro significativo del so- música sinfónica y que pertene- tra en concordancia con otra obra
nido, en gran medida causado por ciera a la Universidad Veracruza- asesorada por él: la Unidad de Ser-
la mala disposición y la deficiencia na. Después de superar infinidad vicios Bibliotecarios y de Informá-
acústica de este nivel subterráneo. de obstáculos, sobre todo presu- tica (usbi Xalapa, localizada en el
Sin embargo, la osx pudo apro- puestales, el reconocido arquitec- Campus para la Cultura, las Artes
piarse del Teatro del Estado y, por to Enrique Murillo (Xalapa, 1933) y el Deporte). Ambas obras se han
encima de las dificultades técni- fue encargado de la monumental consolidado como un referente vi-
cas, establecer un vínculo entre la tarea de diseñar el nuevo teatro sual de la ciudad y de la Univer-
música y ese espacio que la memo- que recibiría a la osx. Desde este sidad Veracruzana, dos entidades
ria del público comenzó a asociar momento, músico y arquitecto con las que la osx guarda un de-
como el sitio de tres ámbitos dife- intercambiaron una serie de recho de pertenencia que difícil-
rentes de desempeño artístico: el criterios que dieron origen a los mente cualquier otra institución
teatral, el orquestal y el operístico. requerimientos necesarios para estatal puede demandar. La técni-
Pero a la par de este desarro- establecer el programa arquitectó- ca constructiva logra una amalga-
llo, la osx también debía lidiar nico, la disposición y las dimen- ma entre la historia y la naturaleza,
con la burocratización del Teatro siones de Tlaqná, Centro Cultural. por medio de la integración del
del Estado y su utilización como Tlaq-ná es una palabra que contexto ambiental y la dimen-
sede de actos protocolarios guber- guarda eco con el sentido idó- sión cultural, fusión que proyecta
namentales, así como con la ruti- neo para una sala de conciertos, la imagen de la osx como sede del
naria celebración de eventos de pues proviene del vocablo toto- prestigio de la Universidad Vera-
distinta índole. Lo anterior llevó naco-papanteca que significa “el cruzana en este campo.
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a una serie de iniciativas que, de que interpreta”. Tlaqná es uno de Tlaqná es, hasta este momen-
2002 a 2007, implementó siste- esos pocos edificios que simboli-
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to, la cima arquitectónica y del


máticamente Carlos Miguel Prie- zan en conjunto, pues ha tenido diseño estructural para Enrique
El Teatro del Estado en 2012.

Murillo. En esta obra se conden- de las arquitecturas vernácula y semana a semana escucharían a la
sa el aprendizaje que el arquitecto precolombina al retomar y reno- Orquesta Sinfónica de Xalapa. Para
obtuvo en la composición de otros var parte del repertorio formal concretar una empresa de tal mag-

o r q u e s ta s i n f ó n i c a d e x a l a pa
desafíos, entre los cuales destacan: –cuadrados, triángulos, rectán- nitud, además del apoyo acústico
la Central de Autobuses de Xala- gulos, trapezoides y conoidales–, con base en una estructura rectan-
pa (Caxa) inaugurada en 1990; mediante los materiales de la re- gular y en el recubrimiento inferior
las usbi de Boca del Río (2000- gión, como son la teja y la piedra con madera de encino, se recibió
2001), Poza Rica (2004), Ixtaczo- negra –en tanto basamentos alu- la asesoría de diversos expertos en
quitlán (2009) y Córdoba (2010); sivos a lo tectónico– que actúan sonido como la Kirkegaard Asso-
el edificio de la Secretaría de Fi- estereotómicamente –en la pro- ciates de Chicago. En este sentido,
nanzas y Planeación, antes Teso- yección de luz que proporciona la resulta interesante la solución para
rería General del Estado (1979), cueva– para resaltar el propósito la concha acústica del recinto, for-
y una vasta producción habita- de Enrique Murillo con respecto talecida por piezas escultóricas cur-
cional. Desde la década de 1950 a Tlaqná: que la orientación sea vas y transparentes suspendidas en
hasta la fecha pueden apreciarse la misma que la correspondiente el aire por medio de tensores que
algunas de las constantes que Mu- a la Pirámide del Sol en Teotihua- redireccionan el movimiento de los
rillo despliega en la construcción cán y se encuentre casi al unísono sonidos a partir de su manipulación
de Tlaqná: los juegos volumétri- con la latitud norte (Castro Salga- electrónica, por la cual se redistri-
cos, la percepción de ligereza por do 2018). buye su funcionamiento según la
la pendiente de sus losas inclina- Así, en el transcurso de 2007 pieza que se interprete. Sobre este
das, la conexión del interior con a 2013 se llevaron a cabo las la- asunto, Enrique Murillo señaló que
el exterior mediante puentes, ram- bores constructivas cuidando de- se inspiró en algunas de las salas de
pas y pasarelas que invitan a la in- talladamente desde el lugar de concierto ocupadas por orquestas
teracción dinámica entre la gente, emplazamiento hasta los porme- sinfónicas en Boston, Berlín, Viena
la transición de espacios bajos y nores acústicos, para dar albergue y Ámsterdam, las cuales –según co-
sombríos con otros abiertos y lle- al sonido que disfrutarían 400 es- menta el propio Murillo– parecen
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nos de luz en la distribución de pectadores en la Sala Anexa y sus evocar la imagen de una gran “caja
niveles, que recuerdan los rasgos más de mil trescientos usuarios que de zapatos”. (2018)
En Tlaqná es notable la doble
función para el terminado de los
muros laterales de la parte superior,
porque el sonido y la luz se acom-
pañan del arte pictórico de Hiro-
yuki Okumura ( Japón, 1963) –un
artista que ya había colaborado con
Murillo en otras ocasiones– a tra-
vés de un mural que representa la
neblina que caracteriza al bosque
mesófilo de montaña, común en
esta zona geográfica y que se ha su-
mado a la simbología de la ciudad.
La osx se instaló en Tlaqná el
21 de agosto de 2013, con un con-
cierto que además celebraba sus
84 años de vida y que fue dedica-
do a los trabajadores que constru-
yeron esa nueva sala de conciertos.
La música, como un bien al alcan-
ce de todos, es capaz de trans-
portarnos a otra dimensión. Lo
mismo ocurre con la arquitectu-
ra. Estas dos artes fusionadas en
un contrato de convergencia crea-
l a pa l a b r a y e l h o m b r e , v e r a n o - o t o ñ o , 2019

tiva han gestado el nuevo corazón


de la Orquesta Sinfónica de Xala-
pa. LPyH

Referencias

Castro Salgado, Selim Abdel. 2018. “En-


rique Murillo arquitecto”, #Actual
Arquitectura Contemporánea, 26 de
abril, video en www.youtube.com/
watch?v=-tqhaBwo4pk.
Pasquel, Leonardo. 1947. Perfiles de Xala-
pa. México: Citlaltépetl.
Reyes Pale, Yolanda, Sergio Dorantes
Guzmán y Patricio Chirinos Calero.
1994. Orquesta Sinfónica de Xalapa.
Xalapa: uv.

Edgar Manuel Alemán Alonso es-


tudia el doctorado en la Facultad de
Arquitectura, Xalapa, de la uv. El re-
sultado de sus investigaciones, edi-
tado en diferentes publicaciones
|

colectivas, se centra en una práctica Diferentes perspectivas de la Sala Tlaqná, ubicada en el Campus para la Cultura, las Artes y
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poético-sustentable de la arquitectu- el Deporte (ccad) de la Universidad Veracruzana, Xalapa, Veracruz. Fotos: Edgar Alemán,
ra contemporánea. Perseo Bernal y Archivo osx.
o r q u e s ta s i n f ó n i c a d e x a l a pa
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LITERATURA
no a Gustav Mahler y a su Quinta
sinfonía. En los extremos de la
muestra nos topamos con tres
compositores que llevan la litera-
tura en las venas.
En 1907, Mahler le dijo a Si-
belius: “La sinfonía es como el

Y MÚSICA: un viaje a
mundo. Debe abarcarlo todo”.
Esta misma pretensión la tuvie-
ron y, ¿por qué no?, la tienen, la
literatura en general y la novela en
particular. Antonio Muñoz Moli-
na –Premio Príncipe de Asturias

la ondulante frontera
de las Letras– en un interesante ar-
tículo titulado Música y literatura,
mundos paralelos,2 escribe:

Pero en el fondo, todos aspiran


a lo mismo, Sibelius y Mahler,
Mónica Sánchez Monk y Art Tatum, Flaubert
y Chéjov y Tolstói y Joyce, a
contar una historia perfecta y
a expresar y contener el mun-
En 1907, Mahler le dijo a Sibelius: “La sinfonía do. Al que trabaja con palabras,
es como el mundo. Debe abarcarlo todo”. Esta la música le ofrece una valiosa
l a pa l a b r a y e l h o m b r e , v e r a n o - o t o ñ o , 2019

lección de humildad, que es


misma pretensión la tuvieron y, ¿por qué no?, también realismo: hay univer-
la tienen, la literatura en general y la novela en sos enteros que están más allá
de ellas, complejidades, suti-
particular. lezas, intensidades que exis-
ten al margen de las palabras.

M
Hay cosas fundamentales que
úsica y literatura hacen el siempre con la misma piedra y no pueden decirse, o que no
amor. No es un hecho ais- acaban encontrándose invariable- deben decirse, o no tienen por
lado ni fortuito: se funden mente el uno en la otra. qué ser expresadas verbalmen-
y se confunden; se distan- La presente reseña es solo un te, explicadas.
cian y se niegan; se con- breve apunte, un ovillo del que se
templan y se moldean. A veces es desprenden múltiples hilos. Basta De Félix Mendelssohn –el alum-
él, el texto, quien toma la inicia- con tirar de uno de ellos para des- no favorito de Friedrich Zelter,
tiva. En otras ocasiones es ella, la cubrir un intrincado laberinto de quien, a su vez, colaboró estrecha-
música, la que se solaza, se enca- conexiones. mente con Johann Wolfgang von
rama y seduce. Una vez que reto- Goethe–, la osx ha programado,
zan en la cabeza del creador (ya
sea compositor, ya sea escritor), De Liszt y Sibelius en el periodo que estudiamos en
estas líneas, cuatro piezas; entre
se procede a la transmigración. El
fruto reverdece, convertido en un aEnMahler ellas, la obertura Sueño de una no-
che de verano. Y es que la sombra
arte que va más allá de lo musical y la cuarta semana de la progra- de Shakespeare, en el repertorio
de lo literario, y que conduce tanto mación de 2017, entre otras pie- sinfónico y operístico, es alargada.
al éxtasis como al abismo. zas, la osx ofreció a la audiencia “Las palabras –escribió Mendels-
Con motivo del 90 aniver- la Cabalgata nocturna y Amanecer sohn– tienen muchos significa-
sario de la Orquesta Sinfónica de op. 55 de Jean Sibelius, y el Poema dos y la música puede hacernos
sinfónico nº. 6, Mazeppa, de Franz
|

Xalapa, pasamos revista a sus últi- ver que todos ellos son correctos”.
mos 90 programas1 y descubrimos Liszt. En mayo de 2019, 89 pro- En pleno romanticismo y con
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cómo texto y música tropiezan gramas más tarde, le tocó el tur- la Estética de Hegel sobrevolando
Ensayo de la osx, ca. 1964. Foto: Francisco Beverido Pereau, Archivo Fam. Beverido Duhalt.

el espacio, Franz Lizst revoluciona la nocturna: con mis libros, me compositor en personaje literario y
hasta entonces más serena relación hallo en inmejorable compa- a la música, en su alimento. Uno de
entre música y literatura (con per- ñía y sé en todo momento a los casos más obvios es el de Tho-
miso de Berlioz)3 al concebir sus cuál de mis amigos elegir para mas Mann. “No soy un hombre vi-
poemas sinfónicos. Richard Wag- la conversación”. sual, sino un músico desplazado a
ner intuyó el propósito del húnga- la literatura”, escribió el premio no-
ro y, en cierto sentido, lo aplaudió, De estas noches entre libros surgie- bel alemán en 1947. Mann cami-
según apuntó en su escrito Sobre las ron sin duda algunas de las piezas nó, y no lo hizo en solitario, sobre

o r q u e s ta s i n f ó n i c a d e x a l a pa
creaciones sinfónicas de Franz Liszt que se han ejecutado en las últi- la cuerda floja que cruza la difusa
(1857). Para Wagner, la genialidad mas temporadas, como el Preludio frontera de las artes. Si el protago-
de Liszt radicaba en su manera de y muerte de amor de Tristán e Isolda. nista de Muerte en Venecia, Gustav
crear composiciones musicales a von Aschenbach, adoptó rasgos de
partir de otras disciplinas. Es decir,
Liszt moldeó un nuevo arte sobre De ida y vuelta Gustav Mahler, el de Doctor Faus-
tus, Leverkühn, se aproximaba pe-
una amalgama de textos y notas, Mientras los compositores bucea- ligrosamente a la figura de Arnold
de puntos suspensivos y de silen- ban por los libros para satisfacer Schoenberg.
cios. “La música empieza donde se su hambre de totalidad, algunos Otros compositores y otras
acaba el lenguaje”, apuntó Wagner. grandes escritores aguzaban sus piezas programadas por la osx en
Solo que quizá el lenguaje nunca se oídos y trascendían las palabras este periodo se transmutaron en
acaba, por lo que la convivencia se para hallar la esencia de la crea- texto por el empeño de grandes li-
hace inevitable. ción en la estructura. Nada se des- teratos. En el marco de la filu, la
deñaba a la hora de crear y todo orquesta tocó La consagración de la
Siempre suelo prolongar las era susceptible de acabar apresado primavera, de Ígor Stravinski, obra
veladas con alguna lectura entre las líneas de un pentagrama estrenada en 1913. Sesenta y cinco
–escribió el compositor de o en los márgenes de una cuartilla. años más tarde, Alejo Carpentier
Leipzig en 1869 al rey Luis II El nivel de exigencia era cada vez (oído fino, pluma precisa) escri-
de Baviera– que, de ordinario, más alto. Sibelius quemó parte de bía su particular La consagración
consiste en obras de alguno su obra, como Franz Kafka le pi- de la primavera. Otra novela del
de nuestros grandes genios: dió que hiciera con sus escritos a escritor cubano, El acoso, se inspi-
Schiller, Goethe, Shakespea- Max Brod. ra en la Tercera sinfonía de Beetho-
re; pero también puedo acudir Ciertos escritores melómanos, ven, pero no solo en la temática de
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a Homero, o al mismo Calde- o no tanto pero atentos a las fuen- esta, también toma muy en cuenta
rón… Es como la bendición tes de inspiración, convirtieron al su estructura, tal y como explicó
l a pa l a b r a y e l h o m b r e , v e r a n o - o t o ñ o , 2019

Una vida de héroe, op. 40, de Strauss, 2018. Foto: Andrés Alafita.

el propio Carpentier: “Mi novela En el marco de la Si Schubert dejó una sinfo-


está construida en forma de sona- nía inconclusa –programada por la
ta, sobre tres temas iniciales (dos filu, la orquesta tocó osx en su primer concierto, el 21 de
masculinos y uno femenino) con La consagración de agosto de 1929, y también, la última
variaciones centrales y una coda. vez, en octubre de 2018–, el escritor
Y, para más, el relato entero cabe la primavera, de Ígor guatemalteco Augusto Monterroso
en el tiempo exacto que dura una Stravinski, obra es- la recupera y saca a la luz en su relato
correcta interpretación de la Sin- Sinfonía concluida. La sensibilidad
fonía heroica de Beethoven”. trenada en 1913. Se- literaria de Franz Schubert no pasó
En 2018, apareció en el re- senta y cinco años desapercibida por sus coetáneos ni
pertorio de la osx El cazador se la ha orillado al olvido en la ac-
maldito, un poema sinfónico, más tarde, Alejo tualidad. En este sentido, es muy
de 1882, del compositor de ori- Carpentier (oído fino, curioso el comentario que Robert
gen belga César Franck, inspira- Schumann4 escribió en una epístola
do en la balada El cazador salvaje pluma precisa) es- que tenía como remitente a su futu-
de Gottfried August Bürger. Mu- cribía su particular ro suegro, Friedrich Wieck: “Cuan-
chas décadas más tarde, un poe- do interpreto a Schubert, es como
ta español, Eloy Sánchez Rosillo, La consagración de la si leyera una de las novelas de Jean
elaboró el poema César Franck a primavera. Paul (Richter)”.
Augusta Holmes. Quinteto para Si Maurice Ravel, pura vitali-
piano y cuerdas. Este es un cla- dad, acudió hasta a las castañuelas
ro ejemplo del camino de ida y
vuelta que recorren la música y la Colisión o caricia en la Rapsodia española (1907-
1908), la novela de Jean Echenoz,
literatura: la poesía puede derre- Lo que la realidad ha deteriorado, Ravel, cabalga entre la realidad y
|

tirse ante la música, pero la músi- que lo repare la música, la litera- la ficción para retratar la vida del
ca también puede, en un sentido tura, o ambas a la vez, a través de compositor de 1927 a 1937, sus
64

no solo rítmico, hacerse poema. colisiones y de caricias. últimos y enredados años de vida,
aquellos en los que una enferme- Si Shostakovich fue un “genio con grilletes”,
dad neurológica lo condenó al si-
lencio. la literatura de Julian Barnes, con su El ruido
Si Shostakovich 5 fue un “ge- del tiempo, no trata de enmendar la plana a
nio con grilletes”, la literatura de
Julian Barnes, con su El ruido del quienes pusieron el dedo acusador sobre Shos-
tiempo, no trata de enmendar la takovich, pero visibiliza el drama del creador
plana a quienes pusieron el dedo
acusador sobre Shostakovich, frente a la despiadada burocracia de poder
pero visibiliza el drama del crea- tentacular.
dor frente a la despiadada burocra-
cia de poder tentacular.
Si Klaus Mann en su biogra- cia ha ido creciendo con las déca- de la composición musical y de la
fía sobre Tchaikovsky, La sinfo- das en los repertorios orquestales literaria. En el fondo, y en la for-
nía patética (1935), fue benévolo del mundo entero. En el caso de ma, música y literatura hacen el
y mesurado, restalló el látigo de su la osx, en los últimos 90 progra- amor a todas horas. LPyH
furia e indignación sobre Richard mas se han tocado nueve de sus
Strauss, dada la ambigüedad polí- piezas, casi todas amarradas con
tica de este. A pesar de su postura, nudos de ballestrinque al mástil Notas
ciertamente acomodaticia con el de la alta literatura. Entre ellas,
régimen de Hitler, Richard Strauss Así habló Zaratustra, Don Quijo- 1
Este artículo no hubiera sido posible sin la
contó entre sus libretistas de cabe- te (con la enigmática presencia de gran aportación de los textos que, semana a se-
cera con ilustres escritores judíos un violonchelo tan virtuoso como mana, incluye el programa de mano de la osx.
como Stefan Zweig, a quien llegó el propio caballero de La Mancha) Gracias a Alfonso Colorado, Axel Juárez, Dia-
a confesar su total desapego de los o el poema sinfónico Una vida de na Elisa Flores, Fausto Gómez, Moisés Martí-
principios nazis. Pero Klaus Mann, héroe. nez Espinosa y Enrique Vázquez Selem por su
hijo mayor de Thomas Mann, no Para rizar el rizo de todas generosidad a la hora de compartir sus cono-
podía perdonarle que permane- estas conexiones entre literatu- cimientos.
ciera en Alemania, que acepta- ra y música, y sin desviarnos de 2
http://revistamercurio.es/edicio-

o r q u e s ta s i n f ó n i c a d e x a l a pa
se cargos y que no hubiera hecho la programación de nuestra Sin- nes/2013/mercurio-148/mundos-paralelos/
del exilio la única postura decente. fónica, presentamos el caso de 3
Héctor Berlioz, estudioso de Shakespea-
“¡Un artista de tal sensibilidad y al Franz Werfel, tercer esposo de re, Goethe y Byron, trabó amistad con Víctor
mismo tiempo obtuso en cuestio- Alma Mahler. Werfel escribió La Hugo y Alejandro Dumas. El compositor fran-
nes de ideología y conciencia! ¡Un novela de la ópera, una obra pre- cés fungió como crítico musical en el Journal
gran hombre sin ninguna grande- suntamente biográfica que narra des Débats y recogió sus escritos en tres volú-
za!”, escribió sobre Strauss en su el hipotético encuentro en Vene- menes.
autobiografía novelada. cia, durante 1882, entre Wagner y 4
Aparecen tres obras de Schumann en los
Verdi, dos vacas sagradas, que han últimos 90 programas; entre ellas, su Concier-

Trascendencia sido reiteradamente bienvenidas a to para piano.


la sala Tlaqná en las últimas cinco 5
La osx tocó, en estos dos años y medio,

compartida temporadas. Franz Werfel, con su cuatro de sus sinfonías (Sexta, Octava, Novena
prosa florida, hunde el dedo en la y Undécima y el Vals nº. 2 de la Suite para orques-
En 1948, un año antes de fallecer, llaga: ¿quién es el verdadero artis- ta de jazz nº. 2.)
Richard Strauss aseguró no sin iro- ta? ¿El que se pone al servicio del
nía: “Me he sobrevivido a mí mis- pueblo, como Verdi, o el que on-
mo”. En una época tan convulsa dea la bandera de la estética, como Mónica Sánchez es autora de A cie-
como la suya, él acabó muriendo la única y sagrada responsabilidad gas. Milhistorias de la calle, En dos. Un
plácidamente en su casa de Gar- wagneriana? Estas dos concepcio- viaje a las fronteras y Solo luna. Treinta
misch. Tenía 85 años. Su obra le nes del arte (¿a quién servir?) ge- cartas a una dama sin hogar (ensayo);
ha garantizado una existencia si neran dos lenguajes mucho más igualmente, de La hija de Kafka y Za-
no eterna sí perdurable. Su presen- confrontados que los que surgen patos rotos (novela).
| 65
El Festival PABLO
va y el argentino Adolfo Odnopo-
soff; también se encontraban los
mexicanos Blas Galindo, que en
aquel momento era el director del
Conservatorio Nacional, y Rubén

CASALS en el imaginario
Montiel, xalapeño y alumno en al-
gunas ocasiones del maestro Ca-
sals. Igualmente se contaba entre
este gran jurado una de las figuras
más revolucionarias de la música
latinoamericana, el compositor

cultural de Xalapa
Heitor Villa-Lobos, quien en al-
gún momento exclamó “el folklo-
re brasileño soy yo”. Toparse con
este selecto grupo de artistas re-
unidos en el paraninfo del Cole-
gio Preparatorio o verlos caminar
Enrique Salmerón tranquilamente por la ciudad de-
bió de ser algo muy apreciado por
la población.

A
El concurso tuvo resonancia
seis décadas de haberse rea- el exilio. El violonchelista Rubén mundial; asistieron 18 jóvenes de
lizado, el Festival Casals si- Montiel atestiguó estos momen- diferentes partes del mundo: Ale-
gue vivo en la memoria de tos de humanismo y recogimien- mania, Checoslovaquia, Chile,
la población xalapeña como to, cuando Casals escribía a mano Estados Unidos, Francia, Guate-
l a pa l a b r a y e l h o m b r e , v e r a n o - o t o ñ o , 2019

uno de los eventos más tras- las cartas que llevaban palabras de mala, Holanda, Israel, Japón, Mé-
cendentes en la historia cultural de aliento, esperanza y, en algunos ca- xico y Suiza. El primer concurso
la ciudad. Y es que, con motivo del sos, una modesta ayuda económi- se realizó en París en 1957 y fue
II Concurso Internacional de Vio- ca a sus paisanos en desgracia. el detonante para el desarrollo de
lonchelo y del Primer Festival de Estas acciones silenciosas muchos de los artistas jóvenes que
Música Pablo Casals, la presencia despertaron el reconocimiento ge- participaron. En el caso de la edi-
en 1959 de este gran artista y de neral, sobre todo de muchos espa- ción en Xalapa, la mayoría conso-
una pléyade de músicos de gran ta- ñoles que se encontraban fuera de lidaron importantes carreras. El
lla hizo de la capital veracruzana, su patria. El mundo amaba a este primer lugar se dividió entre el
durante dos semanas, el centro de artista y Xalapa no fue la excep- checoslovaco Josef Chuchro y el
atención de la actividad musical ción. El homenaje que le brindó holandés Anner Bylsma; este últi-
en el país. la sociedad xalapeña representó mo realizó una trascendente carre-
El violonchelista Pablo Casals una demostración de afecto y ad- ra internacional como intérprete
fue uno de los más reconocidos miración hacia un gran ser huma- de violonchelo barroco.
músicos del siglo xx y viajó con su no y un gran músico. Algo que llama la atención es
instrumento por los cinco conti- Como parte del jurado del que a pesar de la relevancia de este
nentes ofreciendo su maravilloso concurso se encontraban reunidos evento, los biógrafos de Casals, tan-
arte. Pero se distinguió sobre todo los más importantes violonchelis- to de esa época como de las pági-
por su humanismo: incansable de- tas del mundo, quienes heredaban nas web actuales, no mencionan el
fensor de los derechos humanos, la tradición musical de Casals; ar- concurso ni el festival musical rea-
testigo de dos guerras mundiales, tistas como el francés André Na- lizado en esta ciudad. La página
luchó contra la ignominia y alzó la varra, el español Gaspar Cassadó, Wikipedia, por ejemplo, ofrece in-
voz en defensa de sus compatrio- el ruso Mstislav Rostropovich, formación errónea sobre el evento
tas que sufrían el franquismo. En el estadounidense Maurice Ei- al indicar que se hizo en la Ciudad
su autoexilio en Prades, Francia, senberg o el checoslovaco Miloš de México y equivocando el año.
dedicaba horas a escribir cientos Sádlo. De la misma manera figu- De manera paralela se realizó
|

de cartas a los refugiados espa- raban un grupo de jóvenes que ya el Primer Festival de Música Pablo
ñoles que se encontraban en los eran reconocidos a nivel mundial,
66

Casals; no hubo un segundo. Sin


campos de concentración o en como la canadiense Zara Nelso- embargo, en esta edición el Insti-
Ar
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riq
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Sa
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ón
tuto Nacional de Bellas Artes pro- Al lograr conjuntar a una can- de de escritores del más reconoci-
gramó un importante número de tidad importante de personalida- do prestigio internacional.
artistas y grupos nacionales: por des internacionales, nacionales y Con lo anterior podemos ob-
la parte local participaron el Coro locales, la comunidad xalapeña servar que en las últimas décadas se
de la Universidad Veracruzana y la se sumó de manera entusiasta al ha apostado al desarrollo cultural
Orquesta Sinfónica de Xalapa. En- evento, hecho que transformó en como una fuente de crecimiento
tre los grupos enviados por el inba buena medida la visión cultural para la ciudad, favoreciendo tam-
figuraban la Orquesta Sinfónica de la ciudad, ya que a partir de ese bién a los sectores económicos, tu-
Nacional, dirigida por Luis Herre- momento se empezó a considerar rísticos y comerciales. Se ha visto
ra de la Fuente; el Coro de Madri- la cultura como un eje de desarro- que las instancias oficiales han apo-
galistas, dirigido por Luis Sandi; la llo. La primera acción fue la cons- yado estas propuestas; también es
Compañía de Ballet de Danza Con- trucción del Teatro del Estado interesante observar la participación
temporánea; el tenor Carlos Puig y General Ignacio de la Llave para de la iniciativa privada, misma que
el pianista Miguel García Mora. El las actividades culturales y artís- ha sido entusiasta aunque limitada.
contenido de los programas estaba ticas de la Universidad y que ser- Finalmente, es importante
conformado por obras de los com- viría como sede para la Orquesta señalar que si bien en el Festival
positores, escenógrafos y coreógra- Sinfónica de Xalapa.  Casals de 1959 las instancias que
fos mexicanos más relevantes de la Desde ese año hasta la década coadyuvaron a su realización con-
primera mitad del siglo xx, como de los noventa, nuestra localidad taron con pocos recursos econó-
José Pablo Moncayo, Blas Galindo, no había tenido un evento simi- micos para enfrentar los costos del
Carlos Chávez, Manuel M. Ponce, lar. Como parte de los discursos evento y tenían carencias de in-
Miguel Covarrubias, entre otros. gubernamentales se ha dicho que fraestructura cultural y turística,
El 19 de enero “…los presentes se Xalapa es una ciudad cultural por lograron realizar un evento inter-
trasladaron al Museo de Antropolo- excelencia: no tiene industrias, nacional de gran nivel. Hubo vo-
gía de la Universidad Veracruzana, tampoco playas, ni sitios arqueo- luntad política, aunque sin duda la
l a pa l a b r a y e l h o m b r e , v e r a n o - o t o ñ o , 2019

que fue inaugurado por el Sr. Lic. lógicos; sin embargo, su riqueza simpatía que despertaba la perso-
Antonio M. Quirasco, Gobernador radica en sus museos, galerías y nalidad de Casals fue también un
del Estado” (“Casals en Xalapa”, Ro- en la extensa variedad de activi- elemento decisivo.
berto Bravo Garzón y Ramón Ro- dades culturales de teatro, danza, Hoy en día es necesario cues-
dríguez, La Palabra y el Hombre 9, música, artes plásticas que en ella tionar y replantear las políticas
ene.-mar. 1959, 131). Se refiere al se ofrecen. Todo el tiempo se ha culturales de nuestro país, a fin
primer edificio del Museo de An- pensado en la posibilidad de crear de que puedan ofrecer estrategias
tropología en su actual ubicación. un festival al estilo del Cervanti- para la promoción y proyección
Al revisar la programación pre- no, debido a la cantidad de artis- de eventos de gran calidad artís-
sentada por los grupos del inba, re- tas que radican en la ciudad. Con tica, que formen parte de un pro-
flexiono sobre la importancia y el esta idea en mente la osx propu- ceso y que a su vez contribuyan
compromiso que había en esa épo- so en esa década la creación de al desarrollo educativo y social de
ca para promover la creación artís- dos festivales: Junio Musical y el México, como una forma diferen-
tica nacional y, en este caso, a los Festival Xalapa, que presentaban te de mirarnos a través de la cultu-
compositores de entonces. Esta ópera, solistas internacionales y ra. Xalapa está a la espera de otro
iniciativa se venía gestando como grandes obras sinfónicas. De ma- evento como el Casals, que la sa-
un pensamiento colectivo a par- nera incipiente se realizó el Festi- cuda y mueva las conciencias en
tir de la Revolución mexicana y se val Internacional Erasmo Capilla beneficio de una ciudad que se ha
convirtió en política de Estado en (2006), en donde, a semejanza del caracterizado, a través de los años
1921 con José Vasconcelos como Casals, se tuvo la oportunidad de y en diferentes circunstancias, por
secretario de Educación Pública, escuchar a muy destacados artis- su vocación cultural. LPyH
ratificándose con la creación del tas internacionales; los Festivales
Instituto Nacional de Bellas Artes Internacionales de Jazz (a partir de Enrique Salmerón es investigador
en 1946 con su fundador, el com- 1998); los Encuentros Internacio- de la uv, guitarrista y promotor cul-
positor Carlos Chávez. En resu- nales de Guitarra llevados a cabo tural. Con trayectoria nacional e in-
men, había gran interés en apoyar en 10 ocasiones. También se reali- ternacional, su línea de investigación
|

y difundir la producción artística, zaron dos ediciones del Hay Festi- es el desarrollo de la música y la cul-
como parte de un discurso de inte-
68

val (2012 y 2013), una fiesta de la tura nacional, con énfasis en la guita-
gración e identidad nacional. literatura que conjuntó una pléya- rra, así como en la tradición xalapeña.
Adolfo Domínguez, Casals y su esposa –Martha Montañez–, Fernando Paseiro.

o r q u e s ta s i n f ó n i c a d e x a l a pa

Algunos de los premiados: Alexander Vectomov, de Checoslovaquia; Luis García Renart, de México; Aleth Lamasse, de Francia, y Anner
Bylsma, de Holanda.
| 69

Las fotografías del Festival Casals son cortesía del Archivo histórico de Enrique Salmerón. Las descripciones se hacen en el orden acostumbrado
>
En la parte de atrás, el dramaturgo Hugo Argüelles y la escritora
Elena Poniatowska. Al frente, Casals con uno de los concursantes,
Arthur S. Howard, de los Estados Unidos.
l a pa l a b r a y e l h o m b r e , v e r a n o - o t o ñ o , 2019

Atrás: Milos Sadlo, Mstislav Rostropóvich, Zara Nelsova,


Rubén Montiel, Alexis Weisenberg, André Navarra.
Adelante: Adolfo Odnoposoff y Blas Galindo.
|

Segunda fila: Eva Sámano de López Mateos; persona no identificada;


70

Lew Riley esposo de la actriz, Dolores del Río; Adolfo Domínguez.


Fila tercera: a partir del tercero a la izquierda Miguel Álvarez Acosta, Sra. De Quirasco,
Antonio Quirasco, Pablo Casals, Martha Montañez. Cuarta fila: Heitor Villa-Lobos.
o r q u e s ta s i n f ó n i c a d e x a l a pa
| 71

Pablo Casals interpretando El canto de los pájaros en el patio central de Palacio Municipal.
72 l a pa l a b r a y e l h o m b r e , v e r a n o - o t o ñ o , 2019
|
L Presentación de la Sexta de
os días 9 y 10 de noviembre de
2018 la Sexta sinfonía de Gus-
tav Mahler fue presentada por
la Orquesta Sinfónica de Xa-

GUSTAV MAHLER
lapa junto con su actual direc-
tor titular, Lanfranco Marcelletti.
La oportunidad para escuchar en
dos jornadas sucesivas una obra
de tal riqueza y complejidad, va-
liosa y atractiva por sí misma, lo es
más aún en este caso por haber sido

por la osx
presentada con los dos posibles or-
denamientos de los movimientos
centrales. Aparte de ser sumamente
controvertido e intensamente dis-
cutible, tal cambio de orden pro-
picia también –desde un punto de
vista estrictamente musical– mu- Arturo Cuevas Guillaumin
chos y muy fuertes cambios en la
percepción de numerosas ideas y
relaciones dentro de la Sinfonía. Si
bien una exposición completa de la La principal controversia en torno a la Sexta
cuestión excede ampliamente los lí- sinfonía se origina en el hecho de que Mahler,
mites de un texto como el presen-
te, algunos de los más destacados al parecer tras un periodo de intensa duda,
argumentos serán brevemente ex- decidió modificar el orden de los dos movi-
puestos y comentados a continua-
ción, y espero que también este mientos centrales […] definiendo el nuevo
breve ensayo pueda resultar útil orden tan solo tras el ensayo final previo al

o r q u e s ta s i n f ó n i c a d e x a l a pa
como orientación o incitación para
el lector interesado. estreno, que él mismo dirigió en Essen el 27
La Sinfonía fue compuesta por de mayo de 1906.
Mahler durante los veranos de los
años 1903 y 1904; la orquestación
quedó completada el 1 de mayo de una práctica habitual por parte Es pertinente destacar que la
1905. La obra está dispuesta en de Mahler; en algunos casos tales Sexta es la única de sus sinfonías
cuatro movimientos, cuyo orden revisiones continuaban también concebida y realizada de acuerdo
originalmente era el siguiente: 1. después de la publicación de las con el plan estructural de una sin-
Allegro energico, ma non troppo; 2. partituras. Un ejemplo: los últi- fonía “clásica”, esto es, en cuatro
Scherzo: Wuchtig; 3. Andante; 4. Fi- mos detalles de orquestación mo- movimientos según una dispo-
nale: Allegro moderato. La princi- dificados por Mahler en su Cuarta sición que, ya desde la época de
pal controversia en torno a la Sexta sinfonía fueron apuntados tras las Haydn y Mozart, había establecido
sinfonía se origina en el hecho de últimas presentaciones en que la su preponderancia mediante muy
que Mahler, al parecer tras un pe- dirigió, en enero de 1911 con la numerosos ejemplos: 2 un primer
riodo de intensa duda, 1 decidió Filarmónica de Nueva York, casi movimiento a partir de una estruc-
modificar el orden de los dos mo- diez años después de su estreno, tura amplia en forma de sonata; el
vimientos centrales, de Scherzo y y tan solo unos pocos meses antes segundo en un tempo lento, o re-
Andante (s-a) a Andante y Scherzo de su propia muerte. La modifica- lativamente lento, en relación con
(a-s), definiendo el nuevo orden ción del orden en los movimientos el conjunto; el scherzo –heredero
tan solo tras el ensayo final previo centrales de la Sexta sinfonía pro- del minueto– o su sustituto en el
al estreno, que él mismo dirigió en bablemente sea la revisión más tercer lugar; en el cuarto un finale
Essen el 27 de mayo de 1906. drástica realizada por Mahler a que, a partir de un procedimien-
| 73

La revisión de muy diver- una de sus obras del periodo pos- to cultivado cuando menos desde
sos elementos en sus obras era terior a 1900. Beethoven, puede ser de un peso

< Diseño: Sinsuni E. Velasco Gutiérrez.


La revisión de muy diversos elementos en sus salvo por una excepción muy signi-
ficativa y, al parecer, única: un par
obras era una práctica habitual por parte de de presentaciones dirigidas por
Mahler; en algunos casos tales revisiones con- Willem Mengelberg en Ámster-
dam. (El propio Mengelberg, ami-
tinuaban también después de la publicación de go y colaborador de Mahler, había
las partituras. […] La modificación del orden presentado el estreno neerlandés
de la Sexta en 1916, siguiendo el
en los movimientos centrales de la Sexta sinfo- orden a-s.) No existe certeza en
nía probablemente sea la revisión más drástica cuanto a las razones que llevaron
a Mengelberg a dudar en este as-
realizada por Mahler a una de sus obras del pe- pecto, pero él consultó la cuestión
riodo posterior a 1900. con Alma, la viuda de Mahler, que
contestó en un telegrama fechado
el 1 de octubre de 1919: “Primero
Scherzo, después Andante”. Tanto el
y una complejidad no menores a Para la fecha del estreno, la fir- comunicado de Alma como la pos-
los del primer movimiento. (En el ma C. F. Kahnt de Leipzig ya ha- terior anotación de Mengelberg en
caso de la Sexta, el Finale es más bía puesto la obra a disposición su partitura personal (“A partir de
extenso que los dos movimientos del público en tres formatos dis- la indicación de Mahler II primero
intermedios reunidos.) tintos, todos con el orden original Scherzo después III Andante”) han
La disposición del minueto s-a: partitura de director en gran sido frecuentemente citados como
como segundo movimiento de formato, partitura de estudio, y la testimonio a favor de que Mahler
este diseño era una opción bas- versión para piano a cuatro ma- habría cambiado posteriormente
tante usual entre aproximadamen- nos realizada por Alexander von de idea y retornado al orden s-a
l a pa l a b r a y e l h o m b r e , v e r a n o - o t o ñ o , 2019

te 1750 y 1770, pero después fue Zemlinsky. Tras el estreno Mahler (Bruck 2004, 24 ss.).
relegada lo suficiente como para continuó con la revisión ya inicia- Sin embargo, la Sinfonía fue
que la aparición de un scherzo en da, modificando muchos pasajes presentada casi sin excepcio-
el segundo lugar fuese conside- en los cuatro movimientos, que nes con el orden a-s, situación
rada novedosa e inusual, como incluyeron la anulación del ter- que se mantuvo hasta la publica-
muestra el ejemplo de la Novena cer golpe de martillo en el Fina- ción de una nueva edición críti-
sinfonía de Beethoven. Otras sin- le y la reorquestación del pasaje ca realizada por Erwin Ratz para
fonías con un scherzo por segundo correspondiente. Los numerosos la Internationale Gustav Mah-
movimiento que Mahler conoció cambios, incluyendo el nuevo or- ler Gesellschaft, en 1963. En
son la Segunda de Robert Schu- den a-s, fueron incorporados por ella, Ratz retornó al orden s-a,
mann, y las Octava y Novena de C. F. Kahnt (con una considera- mencionando en su reporte de
Anton Bruckner. ble inversión adicional de tiempo, revisión que Mahler habría mo-
Muy inusualmente para las esfuerzo y dinero) en una nueva dificado el orden original
obras de madurez de Mahler, la edición de la partitura en los tres
disposición tonal a gran escala es formatos, mientras que a las exis- hasta cierto punto bajo la in-
también “clásica”, pues la obra ini- tencias aún sin vender de la pri- fluencia de terceras personas...
cia y termina en la tonalidad prin- mera edición se les incorporó una Pero Mahler reconoció muy
cipal de la menor, en la que tres fe de erratas especificando que la pronto que la idea subyacente
de los cuatro movimientos están obra debía presentarse con el or- en la obra había sido destruida
centrados, hallándose el Andante den a-s. y restauró la secuencia origi-
en mi bemol mayor, normalmente Mahler dirigió esta sinfonía en nal. No obstante, desafortu-
la región tonal más distante de la. dos ocasiones más, en Munich y nadamente no se dio ninguna
Tras la composición de la Cuarta Viena, manteniendo el orden a-s, y indicación apropiada debido a
sinfonía (1899-1901), la Sexta y la no existe ninguna evidencia ni do- un descuido por parte del edi-
Octava (una obra extremadamente cumento que señale o sugiera que tor de la partitura, de modo
inusual en otros aspectos) son las él considerase retornar al orden ori- que siempre imperó la incerti-
|

únicas sinfonías de Mahler cuyo ginal de los movimientos interme- dumbre sobre el orden desea-
inicio y conclusión se hallan en- dios.3 El orden a-s fue respetado en do por Mahler [traducción del
74

marcados en una misma tonalidad. todas las presentaciones siguientes autor] (Ratz 1963).
Sexta, de Mahler, con el martillo que se utiliza en el cuarto movimiento. Sala Tlaqná, 2018. Foto: Andrés Alafita.

Desde un punto de vista estricta- rición en los compases 59- 60 del Un aspecto esencial para reali-
mente musicológico, el problema primer movimiento; tal motivo se zar tal efecto se halla en la elección

o r q u e s ta s i n f ó n i c a d e x a l a pa
más serio de las afirmaciones de halla significativamente ausente de mi bemol mayor como tonali-
Ratz es el de no contar con ningún en el Andante). dad central para el Andante, con
apoyo documental sólido acerca Durante la mayor parte de la se- su distanciamiento armónico ex-
de la supuesta “influencia de ter- gunda mitad del primer movimiento tremo con respecto al la menor del
ceras personas” sobre Mahler, ni (desde el c. 251 hasta la conclusión Scherzo. Igualmente fundamental
tampoco sobre el “descuido por del mismo en el c. 481), Mahler evi- es el hecho de que tal área de mi be-
parte del editor” para restaurar ta muy cuidadosamente presentar a mol mayor es anticipada por Mah-
el orden s-a (Kubik 2004). Ratz la menor como área tonal estable, ler en el pasaje final del interludio
tampoco explica cuál es la “idea y el primer movimiento concluye, ubicado en la sección central del
subyacente de la obra” misma que, de hecho, triunfalmente en la ma- Allegro inicial (cc. 196-250; la sec-
sin embargo, sí ha sido propuesta yor. “Así, el inicio del Scherzo en la ción en mi bemol tonicalizado co-
por otros autores. Para el musicó- menor llega como un shock, un es- rresponde a los cc. 225-250). Ahí,
logo Michael Steinberg (1995) y el calofriante recordatorio del motivo el mi bemol mayor se ve muy vio-
compositor David Matthews, un 4
mayor-menor” (Matthews). La rela- lentamente apartado por el inicio
aspecto fundamental de tal idea ción entre los comienzos del Scher- de una nueva sección en el c. 251,
musical puede definirse como zo y del Allegro inicial es sumamente de forma que, tras la frustración
una refinada progresión basada clara; para Steinberg, el inicio del experimentada en el primer mo-
en relaciones tonales “cuyo efec- Scherzo sugiere “una suerte de pa- vimiento, mi bemol mayor halla fi-
to todos percibimos incluso si no rodia del primer movimiento”, cuyo nalmente su realización musical y
somos capaces de nombrarlas” “impacto es mayor si sigue de inme- afectiva en el Andante. Mahler ini-
(Steinberg 1995, 320). diato tras él” (Steinberg 1995). Tras cia el Finale con una introducción
Uno de los principales moti- esta sucesión, el Andante brinda un cuyo punto de partida armónico es
vos en la Sinfonía es la simple pro- reposo que Steinberg y Matthews el área tonal de do menor (tonali-
| 75

gresión de un acorde de la mayor coinciden en percibir como más sig- dad relativa de mi bemol mayor y,
a uno de la menor (primera apa- nificativo en el orden s-a. como tal, muy estrechamente vin-
l a pa l a b r a y e l h o m b r e , v e r a n o - o t o ñ o , 2019

Gustav Mahler por Laura JaCe.

culada a ella), que conduce sin nin- otro tipo) para fundamentar su de- idea de que algunos de los proble-
guna transición al retorno del área cisión, ni tampoco de que alguna mas implícitos en tal decisión son
tonal de la menor en el c. 9, junto vez manifestase la intención de re- tan difíciles de dirimir que no sería
a la reaparición del motivo mayor- visar nuevamente el orden de los posible llegar a un acuerdo o solu-
menor, no escuchado desde los movimientos intermedios para ción que dejase satisfecho a todo
compases finales del Scherzo. Evi- restaurar la “idea subyacente de la el mundo. Por ello, optó por pre-
dentemente, tal comienzo causa un obra original”. Tal idea surge a par- sentar los dos posibles órdenes así
efecto profundamente distinto de- tir de una concepción estructural y como también la variante en el pa-
pendiendo de si es escuchado tras de una sensibilidad estética suma- saje correspondiente al tercer gol-
el Scherzo o tras el Andante. mente poderosas, y coincido con pe de martillo en el Finale, en cada
Uno de los hechos que se ha- Matthews y Steinberg en conside- uno de los dos días sucesivos sin,
llan más allá de toda controversia rar que se halla fuertemente pertur- por otra parte, expresar una prefe-
|

es que hasta ahora no se han encon- bada en el orden a-s. Respecto a su rencia por alguno de ellos.
trado evidencias de que Mahler ex- presentación con la osx, Marcellet- Del todo a favor del orden a-s,
76

presara razón alguna (musical o de ti, dirigiéndose al público, afirmó la Bruck comenta sobre la posibili-
dad de presentar ambos ordena-
mientos:

Como curiosidades... tales


presentaciones pueden resul-
tar ocasionalmente interesan-
tes, pero haciendo justicia a
Mahler (así como a cualquier
otro compositor) la audiencia
de un concierto debería cuan-
do menos ser advertida antici-
padamente de que lo que están
por escuchar no es la forma en
la cual el compositor legó la
obra, ni como deseó que fuese
escuchada […]Dado que Mah­
ler llegó tan lejos para reorde-
nar los movimientos centrales
de su Sexta sinfonía, sin duda
corresponde a las sociedades
profesionales, estudiosos y
biógrafos el apoyar la causa
de su música y, en particular a
aquellos que como ejecutantes
se ocupen de esta partitura,
asegurarse de que los últimos
deseos de Mahler sean respe-
tados [traducción del autor]
(Bruck 2012, 32-33).

o r q u e s ta s i n f ó n i c a d e x a l a pa
Por otro lado, tras reconocer las
carencias en la argumentación de
Ratz y la validez de las evidencias
históricas presentadas por Bruck,
Matthews sugiere no descartar la
posibilidad de que un gran artista
puede ser capaz también de come-
ter errores con respecto a su pro-
pia obra: “Estoy convencido de que
Mahler estaba equivocado. No afir-
maría algo así de no estar seguro de Diseño: Frida Aguirre Merlos.
que, en su concepción original, él
compuso una de las más grandes
sinfonías trágicas... Las razones de Ante una decisión que –evi- claramente perceptibles a partir
Mahler, tal como he sugerido, segu- dencias y argumentos diversos de la audición de ambos concier-
ramente no eran puramente artís- aparte– es muy compleja, la opción tos, y por ello intento brindar una
ticas”. Tras la más amplia difusión elegida por Marcelletti resulta in- idea de por qué un cambio de or-
de las evidencias presentadas por formada, informativa y sumamente den en una obra como esta es algo
Bruck y de su aceptación oficial por enriquecedora para los que hemos muy serio y no tan solo una curio-
parte de la Internationale Gustav escuchado ambas presentacio- sidad o anécdota que, dependien-
Mahler Gesellschaft, ya anunciada nes. Personalmente puedo afirmar do de otros factores, puede resultar
por Reinhold Kubik, es previsible que muchos de los hechos musi- más o menos interesante. Creo que
| 77

que la tendencia dominante favore- cales aquí muy superficialmente esto es válido también en los nu-
cerá de nuevo al orden a-s. comentados fueron mucho más merosos casos en los que el oyente
Personalmente puedo afirmar que muchos de Ratz, Erwin. 1963. Revisionsbericht a la
los hechos musicales aquí muy superficial- edición crítica de la Sinfonía no. 6.
Lindau: C. F. Kahnt.
mente comentados fueron mucho más clara- Steinberg, Michael. 1995. The Symphony:
mente perceptibles a partir de la audición de a Listener’s Guide. Nueva York:
Oxford University Press.
ambos conciertos, y por ello intento brindar
una idea de por qué un cambio de orden en una
Notas
obra como esta es algo muy serio y no tan solo
una curiosidad o anécdota que, dependiendo 1
A partir del testimonio sobre los ensayos y el
estreno por Klaus Pringsheim, director asisten-
de otros factores, puede resultar más o menos te de Mahler y cuñado de Thomas Mann.
interesante. 2
Las otras dos sinfonías de Mahler conce-
bidas y realizadas en cuatro movimientos (Cuar-
ta y Novena) corresponden a esquemas distintos,
inteligente y auténticamente inte- cidad y medios para proponer y mientras que la Primera, presentada casi siempre
resado no puede expresar sus im- realizar empresas como esta, y de como una sinfonía en cuatro movimientos, fue
presiones de manera técnica. permitirnos experimentar con la originalmente concebida como un poema sinfó-
De no existir tan fuertes im- opulencia, emoción e inmedia- nico en dos partes y cinco movimientos.
plicaciones artísticas todo el asun- tez que únicamente son posibles 3
Una documentación clara, completa y
to puede limitarse (como triste y en una audición en directo la pro- muy detallada de la situación se halla en el ar-
frecuentemente sucede) a una dis- funda y trágica elocuencia de una tículo Undoing a “Tragic” Mistake, de Jerry Bruck,
cusión sobre los hechos históricos de las más grandes obras de la li- publicado en The Correct Movement Order in
en torno a la decisión de Mahler, teratura orquestal, al respecto de Mahler’s Sixth Symphony, editado por Gilbert Ka-
l a pa l a b r a y e l h o m b r e , v e r a n o - o t o ñ o , 2019

a las confusiones originadas por el la cual Alban Berg expresó en una plan (New York: The Kaplan Foundation, 2004),
telegrama de Alma, al cuestionable carta dirigida a Anton von We- y disponible en el vínculo siguiente: https://
proceder editorial de Ratz, al gusto bern: “Hay una única Sexta, a pe- www.posthorn.com/Mahler/Correct_Move-
personal de x o y, etc. Todo ello es sar de la Pastoral”. LPyH ment_Order_III.pdf. Como puede apreciarse a
sin duda fascinante, pero también partir del título, los muy fuertes argumentos pre-
secundario si no se toma en cuen- sentados ahí son a favor del orden s-a, aunque
ta la estatura de la obra en sí, por Referencias debe mencionarse también que todos ellos son
todo lo que implica en cuanto a la históricos y no estrictamente musicales.
expresión de ideas cuya claridad se Bruck, Jerry. 2004. “Undoing a ‘Tragic’ 4
David Matthews, The Order of the Mid-
mantiene, fortalece, debilita o pier- Mistake”. En The Correct Movement dle Movements in Mahler’s Sixth Symphony. La
de, dependiendo de un orden muy Order in Mahler’s Sixth Symphony, muy inteligente e interesante argumentación de
cuidado de presentación. ¿Cabría editado por Gilbert Kaplan. Nueva Matthews puede leerse completa en el vínculo
imaginar, como un posible ejem- York: The Kaplan Foundation. siguiente: http://www.david- matthews.co.uk/
plo, un cambio similar en el orden Kubik, Reinhold. 2004. “Analysis versus writings/article.asp?articleid=76. Traducción
de los movimientos centrales de la History: Erwin Ratz and the Sixth del autor.
Séptima sinfonía de Beethoven? Symphony”. En The Correct Move-
Aunque los desacuerdos en ment Order in Mahler’s Sixth Sym-
torno a la Sexta sinfonía se ha- phony, editado por Gilbert Kaplan. Arturo Cuevas Guillaumin es com-
llan lejos de terminar, creo que en Nueva York: The Kaplan Foundation. positor y profesor en la Facultad de
nuestro caso una parte de lo más Matthews, David. The order of the mid- Música de la uv. Activo también
importante es manifestar la gra- dle movements in Mahler’s Sixth como conferencista, es autor de obras
titud por el enorme privilegio de Symphony. htt p://w w w.dav id- (vocales, de cámara y orquestales)
contar con una orquesta como la matthews.co.uk/writings/article. que han sido presentadas en diversos
Sinfónica de Xalapa, con la capa- asp?articleid=76 foros en México y Estados Unidos.
|
78
T LA OSX y los jóvenes
oda la música fue alguna vez
contemporánea. Los llama-
dos grandes maestros: Bach,
Haydn, Mozart, Beethoven,
mostraron su trabajo por pri-
mera vez ante la sociedad de su

compositores
época. Gracias a esta escucha pri-
migenia, intérpretes, educadores,
directores y otros compositores
han podido reconocer la impor-
tancia de sus creaciones, las cua-
les han servido como base de lo
que conocemos como teoría de la Itzá García
música. La constante interpreta-
ción y audición los ha mantenido
vigentes, y actualmente sus obras
forman parte de la programación He decidido hacer hincapié en estas composi-
de los conciertos a los que asiste la
mayoría del público. ciones, ya que ambas abordan técnicas y re-
El estreno de una obra de re- cursos actuales en la escritura orquestal, fue-
ciente creación es un punto de
partida para el diálogo entre los ron escritas por jóvenes menores de 35 años
creadores –portadores de mundos y ejemplifican la inclusión de música nueva
sonoros nunca antes escuchados–,
los directores que programan esta en la programación habitual de una orquesta
música, los instrumentistas que la sinfónica.
interpretan y el público partícipe
de su primera escucha.
La Orquesta Sinfónica de Xa- en dos ocasiones del Programa de un instrumento de percusión, o un

o r q u e s ta s i n f ó n i c a d e x a l a pa
lapa, en su primera temporada de Estímulo a la Creación y Desarro- violín sonar aflautado. Así, instru-
conciertos 2019, estrenó obras de llo Artístico (pecda) del Estado mentos que son tradicionalmente
dos jóvenes compositores: Iluso- de México. monofónicos, aquellos que produ-
rio poliforme, del mexicano Ángel Su obra Ilusorio poliforme cen solo una nota a la vez, como la
Gómez y Espejos en el vacío, del (2018) es un concierto para trom- flauta, pueden generar múltiples
colombiano James Diaz. He deci- bón y orquesta, escrito por encar- sonidos simultáneos o simplemen-
dido hacer hincapié en estas com- go de David Pozos, trombonista te cambiar ligeramente el color de
posiciones, ya que ambas abordan principal de la Orquesta Sinfónica una única nota a través de medios
técnicas y recursos actuales en la de Xalapa, quien la interpretó en alternativos. Gómez se vale de es-
escritura orquestal, fueron escritas su estreno mundial bajo la direc- tos recursos para contraponer sec-
por jóvenes menores de 35 años y ción de José Areán. La pieza se di- ciones rítmicamente activas, con
ejemplifican la inclusión de músi- vide en secciones contrastadas por momentos lentos donde la orques-
ca nueva en la programación ha- su actividad rítmica y complejidad ta actúa como soporte para el trom-
bitual de una orquesta sinfónica. tímbrica. Para lograrlo, el composi- bón solista, el cual se ve envuelto
tor hace uso de las llamadas técnicas en contextos musicales contrastan-

Ilusorio poliforme
Ángel Gómez (1988), nacido
extendidas, formas no tradicionales
de producir sonido en un instru-
mento musical que modifican su
tes y cuyo discurso toma nuevos
significados a lo largo de la pieza.

en Toluca, Estado de México, es


egresado del Conservatorio de
Música de este estado. Ganador
timbre (la característica que nos
permite reconocer los diferentes
instrumentos), y amplían la paleta
Espejos en el vacío
James Diaz (1990), nacido en Fos-
del primer lugar del V Concurso de colores sonoros. Gracias a ellas, ca, Colombia, tiene una maestría
Internacional de Composición un instrumento puede adquirir ca- en Composición de la Manhattan
| 79

Musical Museo Iconográfico del racterísticas de otro. Por ejemplo, School of Music y actualmente
Quijote (2014), ha sido becario un clarinete puede articular como cursa el doctorado en la Universi-
James Diaz. Foto: Mariángela Quiroga.
l a pa l a b r a y e l h o m b r e , v e r a n o - o t o ñ o , 2019

dad de Pennsylvania como becario Para los creadores, el orquestales crea entramados sono-
Benjamin Franklin. Ha sido acree- ros que pueden ser más o menos
dor al Premio de Composición de estreno de una obra densos dependiendo de la canti-
la Filarmónica de Bogotá (2018) implica experimen- dad y variedad de patrones que
y al Premio Nacional de Música suenen simultáneamente. De esta
en Composición del Ministerio tar de primera mano manera, la obra de Diaz constru-
de Cultura de Colombia (2015). el esfuerzo que reali- ye momentos de tensión y relaja-
Espejos en el vacío (2017) fue ción, que juegan con la percepción
estrenada bajo la batuta de Eduar- za una orquesta sin- del tiempo: módulos cortos y muy
do Leandro en el marco de la Feria fónica para preparar rítmicos dan la sensación de rapi-
Internacional del Libro Universi- dez, mientras que los largos y poco
tario de Xalapa 2019, la cual tuvo un concierto, además rítmicos se perciben como lentos.
a Colombia como país invitado. de la satisfacción de
Esta obra también presenta una
búsqueda de expansión tímbri- ver y escuchar el re- ElConproceso de colaboración
ca a través de las técnicas exten- sultado del laborioso esta breve explicación de
didas. Sin embargo, la estrategia recursos contemporáneos bus-
compositiva de Diaz es distinta a proceso que conlleva co resaltar las características que
la de Gómez, ya que muestra un componer una obra distinguen a estas obras del grue-
acercamiento poco usual a la escri- so del repertorio orquestal, lo que
tura orquestal a través de la com- orquestal. no quiere decir que sean comple-
posición modular, técnica basada tamente opuestas, puesto que las
en la repetición constante de un estrategias y recursos de la música
pasaje, o módulo musical, por una vés de un caleidoscopio, donde las nueva provienen de reflexiones y
|

cantidad de tiempo determinada mismas piezas reordenadas reve- reacciones sobre la tradición musi-
en la partitura. Esto es similar a lo lan formas distintas; la superpo- cal occidental. La labor de directo-
80

que ocurre cuando se mira a tra- sición de todos los instrumentos res e instrumentistas es reconocer
los puntos de diferencia y simili-
tud entre tradición e innovación
que les permitan integrar discur-
sos contemporáneos en progra-
mas que también incluyen obras
clásicas.
Para los creadores, el estreno
de una obra implica experimentar
de primera mano el esfuerzo que
realiza una orquesta sinfónica para
preparar un concierto, además de
la satisfacción de ver y escuchar el
resultado del laborioso proceso
que conlleva componer una obra
orquestal. El aprendizaje ganado
en esta interacción no solo ayuda
al compositor a crear más y me-
jores obras, también forma parte
de las enseñanzas que pueda im-
partir a sus futuros alumnos, ex-
periencia que se obtiene a través
del intercambio de ideas con in-
térpretes y directores. La progra-
mación de esta música presenta a
los oyentes una alternativa respec-
to al repertorio orquestal habitual,
a través de la cual pueden descu-
brir nuevas sonoridades y ampliar
su panorama musical. En México

o r q u e s ta s i n f ó n i c a d e x a l a pa
existen recursos poco integrados
a la composición orquestal, como
la electroacústica en soporte fijo,
la electroacústica en vivo, el live
coding, los multimedia, la multi-
disciplina y demás procesos inte-
ractivos, que proponen vínculos
entre la obra musical y el público
más allá del formato de concierto. Ángel Gómez. Foto: Mónica Arias.
Al principio de este texto ob-
servé que el estreno de una obra
de reciente creación es un punto El aporte que realiza la Or- espacio de cooperación, respeto y
de partida para el diálogo. Como questa Sinfónica de Xalapa junto profesionalismo. LPyH
en toda interacción humana, habrá con su director titular, Lanfranco
ocasiones en que la colaboración Marcelletti, y directores invitados
será mejor que en otras, así como como José Areán y Eduardo Lean-
orquestas y oyentes que se iden- dro, no debe pasar desapercibido. Itzá García estudia la maestría en
tificarán más con algunas obras Se trata de una oportunidad para Composición en la uv. Sus obras han
nuevas que con otras. Lo impres- contemplar tres grandes fuerzas: sido interpretadas por las orquestas
cindible en esta colaboración es creación contemporánea, inter- Sinfónica y de Cámara de la Facultad
la escucha como primer paso para pretación y escucha primigenia, de Música (ambas de la uanl), y la
abrir espacios de comunicación e unidas para compartir y reflexio- Orquesta Universitaria de Música Po-
intercambio de opiniones. nar sobre la música nueva en un pular de la uv.
| 81
Xalapa musical *
La primera orquesta que oí fue una danzonera en el
parque Zamora, en Veracruz: piano, sección de cuer-

ESBOZOS
das y de alientos, timbales, su cadencia era cálida y
envolvente. A principios de los años ochenta, duran-
te un paseo familiar en Los Lagos se oyó música a lo
lejos; mi madre decidió seguirla y llegamos al teatro al
aire libre del imss. La orquesta apenas cabía en el es-
cenario, los músicos vestían de blanco, dirigía Herrera
de la Fuente. Tocaban la Pequeña serenata nocturna
y el Huapango, que desconocía. No es el mero paso
Alfonso Colorado del tiempo lo que ha cambiado el orden de las cosas.
Aquellas tranquilas noches de verano se asentaban so-
bre un sistema de bienestar que incluía la cultura; por
ello el imss tenía teatros en todo el país. El Estado sos-
La primera vez que se oye una or- tenía librerías, salas de cine y bibliotecas públicas de
questa es una sacudida: la sedosi- primera (la Biblioteca de la Ciudad lo era); tenía un
canal de televisión, el 13, donde se transmitían cosas
dad de la cuerda, el brillo de los como la integral de las sinfonías de Beethoven desde
metales, la dulzura de las made- Viena, dirigidas y comentadas por Leonard Bernstein.
La iniciativa privada participaba en esto; por ejemplo,
ras, lo variado de los timbres, la la televisora dominante tenía un canal cultural que
potencia de una coda… presentaba conciertos, documentales, coloquios; las
compañías discográficas contaban con una división
l a pa l a b r a y e l h o m b r e , v e r a n o - o t o ñ o , 2019

de música clásica; había editoriales que se dedicaban


exclusivamente a publicar colecciones de clásicos li-

I. DESTELLOS terarios y musicales en tiraje masivo para su venta en

Q
supermercados. Esto se cimentaba sobre cierta estabi-

¿
ué son 90 años de una orquesta para una perso- lidad económica pero no era lo único; aquel gobierno
na? Una abstracción, un océano de conciertos autoritario y antidemocrático mantenía parcialmen-
que se superponen y diluyen en la memoria, te, a pesar de todo, el pacto social originado décadas
donde solo algunos brillan sin caducidad. En atrás, que trataba de satisfacer las necesidades básicas
los años noventa recuerdo una impresionante de la mayor parte de la población. No es casualidad
Consagración de la primavera dirigida por Jorge Mes- que entonces la mejor educación básica y media fue-
ter, la primera vez que vi que un director podía cam- se la pública, a la que aspiraban desde los más pobres
biar el sonido de una orquesta; a un Luis Herrera de hasta los más ricos, impartida en escuelas que integra-
la Fuente octogenario dirigiendo con vigor la Heroi- ban, no sin dificultades, a todas las clases. El consen-
ca. En vísperas del Festival Europalia 1993, la osx so compartido por el Estado y la sociedad comenzó a
tocó durante varias semanas el repertorio que llevaría resquebrajarse a principios de los años ochenta; en el
a Holanda, Bélgica y Luxemburgo, que fue mejoran- campo llevaba roto por lo menos dos décadas.
do hasta que en el concierto de despedida se oyeron
versiones antológicas de Sensemayá y El pájaro de fue- *
go en una noche de euforia en el Teatro del Estado. A El cine de la Época de Oro incorporó a menudo la
esta memoria se han integrado conciertos dirigidos música clásica pero en las matinés del cine Xalapa en
por Lanfranco Marcelletti Jr., como Las bodas de Fí- los años setenta –Viruta y Capulina, El Santo, Chabe-
garo en 2017 o, en 2018, Música para Praga 1968 de lo y Pepito– era de otro tipo. Eran las caricaturas de
Karel Husa, o la Sinfonía n.º 11, El año 1905, de Di- la tv las que incluían fragmentos de obras de Men-
mitri Shostakovich, vívidas descripciones de masacres delssohn, Rossini, Schubert...; tenían por lo menos
de civiles y del imperio de la violencia, ecos que re- veinte años de haberse creado, pero antes de internet
suenan en nuestra cotidianidad. Son memorables tam- los productos culturales no caducaban tan rápido. La
|

bién los conciertos dirigidos anualmente desde 2014 primera vez que oí el Concierto de Brandenburgo n.º 3
por Rafael Palacios, quien utiliza criterios retórica-
82

fue en el comercial de un rancho porcino; los anun-


mente informados en obras barrocas y del clasicismo. cios estuvieron detrás de mis primeras audiciones: el
ón
er
lm
Sa
ue
riq
En
vo
hi
rc
A
nes pueden dar. El proceso ideal,
me parece, es escuchar la obra en
grabaciones y después en vivo, no
una cosa sin la otra. ¿De qué ma-
nera conocerla si no se oye varias
veces? ¿Cómo aquilatar una ejecu-
ción si no es comparándola con la
tradición interpretativa? Sin em-
bargo, por muy notable que sea la
Sinfonía fantástica con Eduard van
Beinum y la Orquesta del Con-
certgebouw de Ámsterdam (De-
cca, 1951), en cualquier parte del
mundo, para un melómano que
tenga a su alcance una orquesta, la
referencia será la cadena de inter-
pretaciones locales, como la de la
osx el 26 de enero de 2018, con-
trastando sus variaciones se cono-
cerán mejor obra y orquesta. Una
temporada es un curso. En la era de
internet oír música es más fácil que
nunca; oír una orquesta es, como
desde hace siglos, un privilegio.
l a pa l a b r a y e l h o m b r e , v e r a n o - o t o ñ o , 2019

*
En Xalapa hay muchas vías de
acceso a la música clásica. Los
conciertos en Xallitic, el Palacio
Municipal o la Catedral han atraí-
do a un público que nunca iría a
una sala de conciertos. Cuan-
Diseño: Sinsuni E. Velasco Gutiérrez. do solo se podía oír una obra te-
niendo un disco o grabándola en
un cassete (de todas maneras ha-
bre de la Heroica ante el féretro de mo (algo aceptable antes de que bía que conseguir el disco), Ra-
un miembro de la orquesta cuan- el concierto adquiriera un carác- dio uv ponía al alcance un acervo
do fallece; las cosas que ocurren ter litúrgico) o aunque todavía el que ampliaba el repertorio de la
tras bastidores forman parte de su director no ha bajado la batuta, lo sala de conciertos, lo que com-
tradición y matizan la interpreta- que interrumpe el precioso silen- pensaba el deficiente sonido en
ción cada ocho días. Antes de un cio que forma parte de la obra. La am. Guillermo Cuevas se distin-
concierto hay músicos que apenas memoria guarda conciertos con guía de otros locutores porque no
están nerviosos mientras otros no metidas de pata, cosas chuscas, solo consignaba el compositor y
pueden disimularlo, sobre todo si sorpresas tristes (el fallecimiento la obra sino sus movimientos, su
tocarán un solo. Es notorio el en- de algún miembro de la orquesta lugar y fecha de composición, la
tusiasmo del novato, que decrece pocas horas antes), algún acciden- orquesta y el director, la dura-
concierto a concierto. Escuchar te sin consecuencias… Que cada ción y otros detalles que mostra-
un ensayo permite observar la edi- quien evoque sus recuerdos al res- ban que la música no se limitaba
ficación de la obra, y cuando no se pecto. al sonido; también en Radio uv
solucionan por completo ciertas Alejandro Vázquez Romero te-
carencias aumenta la expectación * nía un programa que relacionaba
|

del concierto. El público tiene sus La fonoteca es una valiosa guía, música y literatura. En la prepa-
rituales, como aplaudir a la mitad pero hay detalles que ni la mejor
84

ratoria Oficial b había una ma-


de una pieza con sincero entusias- tecnología ni las mejores grabacio- teria optativa de música clásica.
Un vecino, investigador de la uv,
escuchaba sinfonías, conciertos
y óperas (que gentilmente me
grababa); mi hermana, estudian-
te en la Facultad de Música, en-
sayaba en casa. La uv permea de
muchas maneras la vida cotidia-
na en Xalapa, a la que convierte
en un aula.

*
La osx es un recordatorio de que
estamos circunscritos por el tiem-
po y por una generación. Quizá
ya no queda nadie que la haya es-
cuchado dirigida por su funda-
dor, Juan Lomán (1929-1945) y
cada vez hay menos personas que
habrán oído a Limantour en su
primer periodo (1944-1952) o a
Ximénez Caballero (1952-1962).
Nunca oí a Herrera (1975-1984)
o a Diemecke (1986-1987) como
titulares, apenas leí notas de Juan
Vicente Melo. Fui un asistente
regular entre 1991 y 1995, du-
rante el tercer periodo de Savín
(1990-2001) a quien muchos es-
cuchas actuales no oyeron; en po-

o r q u e s ta s i n f ó n i c a d e x a l a pa
cos años aquella osx me dio las
bases para sopesar otras orques-
tas en otros lugares. El 8 de no-
viembre de 2013 entré por vez
primera en Tlaqná con el mismo
asombro que todavía provoca en
quienes asistíamos al Teatro del
Estado; aunque la acústica de la
nueva sala no es perfecta (algo
difícil de conseguir) es mucho
mejor que la de su anterior sede.
Aquel día escuché la Sinfonía n.º
1 de Sibelius y el Concierto para
dos pianos de Poulenc con Dia-
na Castro y Jan Bratoz. La osx es
otra orquesta y la misma. A veces,
por un acto reflejo, veo a atrilistas
(Kalarus, Guzmán, Saldívar) con
quienes conocí el repertorio ca-
nónico. De esa tradición musical,
soterrada pero firme, forman par-
te grupos como el Taller de Ópe-
ra del Teatro del Estado (creado
| 85

por Olga Baldassari), la Orques-


ta de Cámara de la Universidad Diseño: Sinsuni E. Velasco Gutiérrez.
(dirigida por Rino Brunello), el En septiembre de papel clave en la creación del Insti-
Cuarteto Clásico (dirigido por tuto Politécnico Nacional (1936)
Francisco Lomán y después por
1930 el gobernador y el Instituto Nacional de Antro-
Ángel Ruiz, violinistas de la osx), declaró que consi- pología e Historia (1939). Tanto
el Ensamble Clásico de Guitarras, en la reforma de 1934 al artículo
el Trío Varsovia, la Coral Infan-
deraba al arte como tercero constitucional, que postu-
til de Xalapa (fundada por María instrumento de lu- ló una educación socialista, como
Luisa Domínguez), La Pequeña en la proliferación de escuelas ru-
Cantoría (fundada por Ana El-
cha social. Todo esto rales en el país entre 1935 y 1940,
garte), los Recitalistas de la uv está por estudiarse, el antecedente fue el laboratorio
y los ensambles que los miem- social de Veracruz.
bros de la orquesta han formado.
lo que parece claro
La temporalidad define a direc- es que detrás del *
tores, músicos, público. La osx, Esos movimientos sociales tenían
como institución, no solo quiere
surgimiento de la una dimensión específicamente
decir una infraestructura estable osx no hay actuación musical. Algunos elementos pro-
sino que en nuestro lugar estuvo venían del régimen porfirista (las
alguien antes y lo estará después,
solo de algunas per- becas al extranjero para músicos,
que la orquesta nos sobrevivirá. sonas sino de fuer- la creación de orquestas típicas
Esta es la realidad que trata de en todo el país en 1884 y en Ve-
englobar la palabra tradición.
zas sociales en una racruz la de la Banda de Rurales
época convulsa. en 1886, antecedente lejano de

II.El primer
INDICIOS la osx) pero los cambios fueron
drásticos. En 1926, con Jara, se
tercio del siglo xx en como el cinematográfico (así lo creó el Departamento de Cultu-
l a pa l a b r a y e l h o m b r e , v e r a n o - o t o ñ o , 2019

Veracruz fue agitado: la huelga de ha documentado la investigadora ra Estética Popular, que relanzó
Río Blanco, el huracán de la Re- Elissa Rashkin) con la película que la creación de orquestas típicas
volución, el movimiento inquili- Atanasio D. Vázquez rodó sobre su (y que el gobierno de Tejeda fo-
nario en el puerto de Veracruz, la construcción, que está perdida. mentó específicamente entre las
reforma agraria (y la violenta res- Con Jara los estridentistas proyec- organizaciones obreras). El go-
puesta de los latifundistas), el ase- taron un programa editorial para bernador era un melómano (to-
sinato de obreros en la fábrica de consumo popular. Tejeda en per- caba el chelo), pero su interés
San Bruno y otros hechos cuyo sona negoció en la capital que el personal no alcanza para expli-
eco todavía resuena. Los gobier- 20 por ciento del impuesto fede- car la fundación en 1929 de la
nos posrevolucionarios impulsa- ral se destinara a educación, no a osx; es posible que el hecho fue-
ron un proyecto modernizador la construcción de caminos. Bajo ra un hito en una cadena de ini-
cuyo símbolo más visible ahora es su gobierno se creó en 1924 el ciativas culturales. Por algo en
el Estadio Xalapeño, inaugurado Departamento Universitario y, en septiembre de 1930 el goberna-
bajo el gobierno de Heriberto Jara 1926, con Jara, se puso la primera dor declaró que consideraba al
(1924-1927). En los gobiernos de piedra de la Universidad Veracru- arte como instrumento de lucha
Adalberto Tejeda (1920-1924, zana (que no se inauguraría hasta social. Todo esto está por estu-
1928-1932) y Gonzalo Vázquez 1944). Muchas de estas iniciativas diarse, lo que parece claro es que
Vela (1932-1935) se impulsó la fueron efímeras o limitadas pero detrás del surgimiento de la osx
creación de escuelas normales desencadenaron la movilización no hay actuación solo de algunas
regionales, que incluían pensión social. Vázquez Vela promulgó en personas sino de fuerzas sociales
para los alumnos, la mayoría hi- Veracruz una nueva ley de educa- en una época convulsa. De ser así,
jos de campesinos; se establecie- ción, modernizadora e inclusiva. uno de los objetivos de la políti-
ron jardines de niños en centros Lázaro Cárdenas lo nombró secre- ca del Estado posrevolucionario
de trabajo y escuelas de alfabeti- tario de Educación Pública (1935- entre 1920 y 1930 –que las clases
zación para adultos. Este proyec- 1939). Vázquez Vela promovió la populares accedieran a la (llama-
to acusadamente social tenía una creación en 1935 de una oficina da) alta cultura– habría tenido un
|

vertiente educativa, cultural y ar- encargada de los libros de texto antecedente en Veracruz, donde
tística. El Estadio Xalapeño fue gratuitos, antecedente de la insti-
86

la vida musical fue intensa desde


punta de lanza en varios sentidos, tuida en 1959; asimismo jugó un el siglo xix (como lo han mos-
o r q u e s ta s i n f ó n i c a d e x a l a pa

trado las investigaciones de Ju- ño, el imss con su teatro, la Zona *


lieta González y Raquel Velasco) Universitaria, Los Lagos) es un 1926, dos fotos de Atanasio D.
pero cambió la extracción social símbolo del pacto social que esta- Vázquez (figura rescatada por
del público al tiempo que la mú- blecieron los primeros regímenes Rashkin). Una de abril, duran-
sica orquestal pasó a ocupar el lu- posrevolucionarios con la socie- te una gira del diputado Eduardo
| 87

gar de la ópera. El actual centro dad, aquel que se rompió sin que Cortina por Zongolica; afuera de
de la ciudad (el Estadio Xalape- lo sustituyera un nuevo acuerdo. una casa con piso de tierra y techo
régimen de Tejeda, y las aplicara
como política de Estado.
*
Durante el siglo xix y la prime-
ra mitad del xx la música clásica
fue prerrogativa de las elites ur-
banas veracruzanas pero la osx
cambió gradualmente ese pano-
rama; así, en 1954, visitó la mitad
de los municipios del Estado, una
proeza entonces y ahora. La inte-
gración de la orquesta en la uv en
1975 cambió definitivamente la
balanza; esto se nota al comparar
dos de los eventos musicales más
importantes realizados en Xala-
pa en toda su historia: en 1959, el
Segundo Concurso Internacional
de Violonchelo Pablo Casals y el
Festival Pablo Casals se realizaron
gracias a los esfuerzos de un comi-
té internacional, del gobierno fe-
deral, estatal y municipal, pero no
habrían bastado; el apoyo de la eli-
te xalapeña fue decisivo, como lo
l a pa l a b r a y e l h o m b r e , v e r a n o - o t o ñ o , 2019

ha señalado Enrique Salmerón. Ya


no fue así en 2018, en el Festival
Internacional de Piano Esperanza
Cruz (que incluyó una academia y
un concurso de piano), que trajo
El director Fernando Ávila; atrás, el guitarrista y compositor Miguel Alcázar. Foto cortesía a Xalapa a Philippe Entremont y
de Liliana Calatayud. cuya base logística fue la infraes-
tructura cultural pública (el Fon-
de palma se ve a una mujer faméli- momentáneamente, ante ella; en do Nacional para la Cultura y las
ca y a un niño con ropa sucia jun- la segunda se aprecia el resultado Artes, la Universidad Veracruzana)
to a los cuales dos músicos, uno de la gestión del Estado. La mú- sumada a las redes internaciona-
descalzo y otro con huaraches, sica tocada es tradicional y popu- les de la pianista Citlalli Guevara,
tocan la guitarra; los escuchan en lar pero entonces su convivencia creadora del evento. Desde 1975
silencio el diputado y todos los con la clásica era mayor (los fun- la música sinfónica es parte de la
asistentes. Otra es del 5 de junio, dadores de la osx provenían de formación que la uv ofrece a los
de la Orquesta Típica Estudian- aquellos ámbitos) y el nuevo ré- estudiantes y a la sociedad gracias
til Heriberto Jara: cuerdas (vio- gimen nacional alentaría la sínte- a una entrada que cuesta 80 pesos
lines, violas, chelo, contrabajo) sis de ambas. Estos hechos forman frente a los 500 que puede costar
acompañadas de guitarras y man- parte de un proyecto político, im- en otras partes del país. Razones
dolinas. El paraninfo del Colegio plementado no sin oposición; no históricas y económicas influyen
Preparatorio de Xalapa luce lleno es gratuito que el régimen de Jara para que en Xalapa los conciertos
en el concierto organizado por el haya cerrado las escuelas religio- de la osx sean un evento cultural
Departamento de Cultura Estéti- sas y que proyectara realizar una antes que uno social.
ca Popular, sostén de esa orques- serie de murales en el Palacio Mu- *
ta que incluye a mujeres. Ambas nicipal, lo que quedó trunco cuan- La osx también se ha acercado
fotos son un indicio del lugar que do Calles lo desalojó del poder en a un pequeño sector en el otro
|

ocupaba la música en la cultura 1927; no es casualidad que el go- extremo del espectro social, el
política en los años veinte. En la bierno de Cárdenas vindicara es- público especializado, que de-
88

primera el evento se subordina, tas iniciativas, renovadas por el manda música contemporánea.
Tan solo en el periodo 2016-
2019 se han interpretado obras
de compositores de varios paí-
ses y generaciones como Frank
Proto, Gustavo Larrea, Rober-
to Sierra, Nathan Daughtrey, Al-
demaro Romero, Daniel Binelli,
David Amram, Paul Creston, Jo-
nathan Dove, Eduardo Diazmu-
ñoz, Eugenio Toussaint, Marlos
Nobre, John Adams, Ödon Par-
tos, Eduardo Gamboa, Giancarlo
Castro, Cristina García, Manuel
Torres, Rolando Ángel, Pablo
Teutli, Tonatiuh Vázquez, Do-
nald Harrison, Alejandro Basulto,
Raúl Ladrón de Guevara, Hermi-
lio Hernández, Eduardo Ángulo,
Hebert Vázquez, Ryszard Siwy,
Armando Lavalle, Ney Rosauro,
Allan Stephenson, Ángel Gómez
y James Diaz. La música no es ar-
queología ni (solo) un museo, es
un árbol y está viva.

*
En 1974 la osx interpretó la No-
vena sinfonía de Beethoven, con
escenografía de Fernando Vilchis

o r q u e s ta s i n f ó n i c a d e x a l a pa
y coreografía de Xavier Francis
ejecutada por el Ballet Contem- Diseño: Sinsuni E. Velasco Gutiérrez.
poráneo de Xalapa, novedad que
habrá entusiasmado a unos y mo- nía con una tradición (Weingart- cos en una época en que no había
lestado a otros. Aquel evento acor- ner, van Beinum, Jochum, Krips) suficientes en el país; en 1952 la
de con los tiempos mostraba una que, a pesar de su prestigio, no era pianista Estela Olvera Guiot fue
orquesta rebosante de ideas pero dominante y sería vindicada a fi- la primera egresada en ser solis-
que, tras bambalinas, padecía de nales de la década de 1990 por la ta con la osx. El Coro de la uv
una carencia de recursos que ame- destacada interpretación histori- se creó en 1950 para abordar el
nazaba su existencia; con alrede- cista que hizo Charles Mackerras. repertorio para coro y orquesta;
dor de treinta músicos, se dividió Ávila renunció a la dirección de la la aportación de sus directores
en ensambles que se presentaban osx desgastado por el calvario de (Luis Berber, Eugenio Sleziak,
en escuelas primarias y secunda- buscar recursos; de haberle tocado Daniel Hazan) ha sido de primer
rias; paradójicamente esta crisis otra situación quizá ocuparía un lu- orden. Varios miembros de la osx
abrió otros caminos: quizá alguno gar más protagónico en su historia. han dado y dan clases en el Cen-
de aquellos estudiantes asiste aho- tro de Iniciación Musical Infantil
ra cada viernes a Tlaqná. Nunca * (cimi, fundado en 1976) y el Ins-
oí a Ávila dirigir la osx pero hace Varias instituciones musicales lo- tituto Superior de Música del Es-
poco escuché una grabación suya cales estuvieron desde su origen tado de Veracruz (ismev, creado
de 1978 como director invitado; ligadas a la osx. La Facultad de en 2002), que a su vez han pro-
su versión de la Primera sinfonía de Música tiene su antecedente en la visto de músicos a la osx, igual
Brahms no es lenta ni majestuosa, Escuela de Música, Danza y De- que lo han hecho, en menor me-
como se estilaba entonces, sino di- clamación, creada en 1944 por el dida, la Escuela Municipal de Be-
| 89

námica, especialmente en el Finale. gobierno de Jorge Cerdán, uno de llas Artes de Veracruz (emba) y el
Esa interpretación estaba en sinto- cuyos objetivos era formar músi- Instituto Municipal de Bellas Ar-
tes de Orizaba (imbao). El sistema musical veracruza- Fonseca, Anayeli Olivares, Tonatiuh Bazán, Elizabeth
no gira alrededor de la osx, que a su vez se nutre de él. Gutiérrez, Eduardo Flores, Carlos Villareal, Tadeo Va-
lencia, Rodrigo Álvarez, Jalil J. Eufracio y Jorge López,
* miembros actuales de la osx; todos eran estudiantes.
El 12 de abril de 2013 escuché en la Casa del Lago un Los profesores también daban recitales y el 22 de abril
recital de piano con alumnos del cimi de entre siete de 1990 en el auditorio del Museo de Antropología
y doce años; unos tocaban con soltura, otros hacían escuché la Sonata para violín y piano de César Franck
un esfuerzo supremo. Para algunos familiares el reci- con Ernesto Tarragó y Laura Sosa. Para la historia de
tal era una costumbre, para otros un acontecimiento. la música la de cámara cuenta igual que la sinfónica,
Algunos padres conocían el repertorio y otros no di- por ello esta comunidad de profesores y alumnos (li-
simulaban su sorpresa al escuchar por vez primera al gada de una manera u otra a la osx) también ha edu-
niño o la niña, otros se aburrían sin remedio; había ni- cado musicalmente a varias generaciones.
ños que, se notaba, recibían apoyo mientras que otros
apenas eran tolerados. Todo era contraste: la manera *
de vestir, la postura corporal, el vocabulario y el acen- Hay un relato (o varios) sobre la creación de la osx;
to. Recuerdo a un padre de manos callosas y ropa sen- el más difundido está en el libro pionero de 1994 de
cilla que poco a poco fue ganado por la música. Si el Sergio Dorantes y Yolanda Reyes. Está por escribirse
cimi ha formado a alrededor del 20 por ciento de los una historia en toda regla que documente los relatos,
músicos actuales de la osx también ha introducido los contraste y contextualice. Sería una historia coral
la música clásica en familias que carecen de esa tra- que tome en cuenta a políticos (como Jorge Cerdán),
dición; quizá algunas nunca se acerquen a escuchar a a rectores (como Roberto Bravo Garzón), a autores
la osx, pero no importa; la semilla queda sembrada de notas (como Jorge Vázquez Pacheco), a presidentes
y la cosecha se ramifica en grupos de música popu- de los patronatos (como Adolfo Domínguez y Nica-
lar, en coros de aficionados, en las marching bands de nor Moreira), a directores, concertinos, músicos, todo
las secundarias (que ensayan los fines de semana en tipo de trabajadores, jefes de personal, diseñadores y,
l a pa l a b r a y e l h o m b r e , v e r a n o - o t o ñ o , 2019

el Estadio Xalapeño y tocan arreglos del Huapango o desde luego, al público.


del Danzón n.º 2). El ecosistema musical explica que
en las calles del centro de la ciudad sea común escu-
char auténticos recitales de cualquier instrumento o III. CONEXIONES
que una guitarra amenice un café en Coatepec con un La osx no es solo una entidad musical sino una es-
repertorio del Barroco a nuestros días, como si fuera cuela en la que los sucesivos recintos (teatro Lerdo,
lo más normal del mundo, o que muchos ciudadanos Teatro del Estado, Tlaqná) han funcionado de fac-
pasen por el suplicio de tener un vecino que estudia to como aula. El 3 de diciembre de 1993 escuché
música. Escuchar a un alumno revitaliza la aprecia- la Primera sinfonía de Mahler bajo la dirección de
ción; oír siempre bien tocada la música (como en los Francisco Savín. Las notas del programa de mano
discos) mecaniza su escucha, oculta que el error, y aun comenzaban
la catástrofe, acechan siempre.
Meiningen, abril de 1801 [...] Ajeno al estímu-
* lo de paraísos artificiales, Johann Paul Friedrich
En 1991 en el Aula Clavijero se presentaron algunos Richter se entrega por completo al dominio de
números de Don Giovanni, dirigida por Nohemí Cor- aquellas alucinaciones que él mismo invoca cuan-
tés Guzmán, con Tito Tablada, Ana Luisa Méndez, do improvisa sobre el teclado [...] transfigurado
Ariel Barradas, Benjamín Castro y Guadalupe Colo- gracias a la magia de su propio ritual, Jean Paul
rado, con Óscar Tarragó al piano, muy atento a los intenta fijar las huellas del espíritu en la fragilidad
matices de la obra. El 11 de junio de 1992 escuché las del pentagrama y, así, debemos entender que el
Escenas infantiles de Schumann con Citlalli Guevara cansancio lo entrega a las divinidades del sueño
al piano; el 3 de septiembre de 1993, el Concierto en para que continúe su labor aquella metódica fan-
sol de Ravel con la osx y Édgar Dorantes como solis- tasía que se ha posesionado del alma del poeta
ta; el 26 de febrero de 1994, el Quinteto para piano de [...] Jean Paul no sabe todavía –esa fría mañana
Schumann con Isabel Ladrón de Guevara, María de de primavera– que el título elegido Das Genie será
Jesús Arias (violín I), Ernesto Zamora (violín II), To- transformado en Titán. Ochenta años después, un
|

natiuh García (viola) y Emilia Zamora (violonchelo). ejemplar del libro llegará a las manos de un joven
En el auditorio de la antigua Facultad de Música tam- judío llamado Gustav Mahler.
90

bién escuché en recitales de cámara a Alain y Alexis


Philippe Entremont dirigiendo a la osx desde el piano, durante un concierto de Mozart, 2018. Sala Tlaqná, 2018. Foto: Omar Ramírez.

Así que Titán no era solo mi refresco predilecto en del siglo xx) y con Zuzana Růžičková, una de las cla-
la secundaria y una luna de Júpiter sino una novela vecinistas más importantes del siglo xx, quien hizo

o r q u e s ta s i n f ó n i c a d e x a l a pa
del escritor romántico Jean Paul Richter. Las notas de la primera grabación integral de la obra para teclado
Guillermo Cuevas explicaban detalles técnicos y ade- de J. S. Bach. En 1992 Sergio Pitol había publicado el
más establecían relaciones con la pintura, la literatura, ensayo “Paseo por las literaturas de Praga” en la Re-
la filosofía y los sucesos de la época. Aprendí que la vista de la Universidad de México y su prólogo a Las
música es un mundo en sí mismo pero también un ob- aventuras del buen soldado Schveik durante la guerra
servatorio para verlo de otra manera, por lo que esas mundial, de Jaroslav Hašek; en 1993 el escritor llegó
notas eran tan importantes como la propia ejecución a Xalapa hablando con entusiasmo de la Filarmóni-
musical; aunque nunca me diera una clase, Cuevas es ca Checa y de Karel Ančerl, su director, por quienes
uno de mis maestros. Nidia Vincent y Mercedes Lo- sentía una devoción que rayaba en el culto; uno de
zano, mis profesoras en la Facultad de Letras, también sus discos predilectos era el de la sinfonía Titán (gra-
escribían notas de concierto. Por décadas la osx ha in- bación de 1964) cuyos acentos se parecían a los que
tegrado en su proyecto las fuerzas culturales locales. puso Savín. Así, en una pequeña ciudad de provincia
se podía conocer la cultura bohemia sin pasar por sus
* lugares comunes o lo meramente libresco. La tradi-
La osx es un eficaz instrumento para el conocimien- ción sigue: el 23 de junio de 2017, la osx tocó el ciclo
to de otras culturas. Por ejemplo, en 1993 los acen- de poemas sinfónicos Má Vlast [Mi patria] de Smeta-
tos checos estaban en las obras de Bedřich Smetana na. La flautista principal de la osx, Lenka Smolcako-
y Antonín Dvořák pero también en su interpretación va, egresó del Conservatorio de Praga. Hay también
de la Sinfonía n.º 1 de Mahler, en la que hubo deta- una tradición norteamericana, polaca, rusa… Cuan-
lles (tercer movimiento) que le dieron un aire popu- do Lanfranco Marcelletti Jr. dirigió el Stabat Mater de
lar y eslavo que no tenían las dos o tres grabaciones Rossini (23 de marzo de 2018), lo hizo como alum-
que conocía entonces. Savín había estudiado en la no del más eminente especialista en ese compositor
Escuela Superior de la Academia de Música de Pra- del siglo xx, Alberto Zedda. El concertino, Mikhail
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ga con Václav Smetáček (discípulo nada menos que Medvid, es discípulo de uno de los violinistas más
de Václav Talich, el director checo más importante importantes del mismo siglo, el ruso David Oistrakh.
La osx no es de Xalapa, está en en 2017, la 85; en 2018, la 104, Londres. ¿Hay mejor
l a pa l a b r a y e l h o m b r e , v e r a n o - o t o ñ o , 2019

manera de entender la Ilustración –su confianza en la


Xalapa, la representa porque su razón, su voluntad de claridad, su humor– que a través
raíz es la misma: se nutre de quie- de estas obras? Sí: la lectura de Cándido de Voltaire.
Los tres libros –números 25, 51 y 35 de la Biblioteca
nes han venido de muchas partes, del Universitario de la uv– muestran que la música
atraídos por la Universidad Vera- está íntimamente relacionada con la cultura y la his-
toria, de las que forman parte a través de una perma-
cruzana. La orquesta es un calei- nente tensión: ilustra ideas y tendencias de la época
doscopio. al tiempo que permanece como reducto de la creati-
vidad individual.

*
Una orquesta sinfónica es un organismo repleto de En los años de Tiananmén, las Revoluciones de Ter-
vasos comunicantes. ciopelo, la caída de la urss y los cambios inesperados
en México (que llegaron a un punto crítico en 1994),
* la osx programó La canción de los bosques de Shos-
Durante un concierto podría pensarse que solo im- takovich; algunos de sus miembros provenientes de
porta la música pero los acordes traspasan las paredes. Europa central (entonces Europa del Este) lo objeta-
La osx interpretó el 16 de noviembre de 2018 Así ha- ron; se trataba de una loa a Stalin, autor de crímenes
blaba Zaratustra de Richard Strauss; quien haya leído de guerra como el de Katyn y otras atrocidades. Esas
el libro de Friedrich Nietzsche oirá de otra manera el y otras polémicas forman parte del día a día de una
poema sinfónico, o podrá incluso considerarlo secun- orquesta. Ahora el jazz está plenamente aceptado en
dario. El 23 de febrero de 2018 la osx tocó la Sinfonía Xalapa pero cuando Édgar Dorantes pasó de la músi-
n.º 11, El año 1905, de Shostakovich, que describe la ca clásica al jazz hubo sorpresa y hasta reprobación.
masacre de civiles perpetrada por el régimen zarista El 8 de febrero de 2019 la osx tocó la Sinfonía n o.4
que desencadenó una protorrevolución; la destruc- de Beethoven, sin mayor novedad… aparentemente,
|

ción y los excesos de la guerra civil son descritos en pues la interpretación estuvo teñida de criterios his-
los relatos de Caballería roja de Isaak Babel. En 2016 toricistas (tiempos más rápidos, texturas más claras,
92

la osx interpretó las sinfonías 44, 52 y 101 de Haydn; ciertos acentos) que estaban muy lejos de utilizarse
en Xalapa en los años noventa, cuando incluso en las Beethoven, es hora de que en Xalapa se interprete una
metrópolis levantaban oposición. En la música todo integral de sus obras de cámara, género que requiere
es debate, por supuesto. su institucionalización local; en ello la Sala Anexa de
Tlaqná puede ser central así como en la consolidación

IV. CAMBIOS de la osx como centro de educación continua: con-


ferencias, cursos, charlas (Música y Literatura, ciclo
Cada ciudad que tiene una orquesta establece una impartido por Guillermo Cuevas y Axel Juárez, es un
relación propia con ella. En las metrópolis siempre proyecto exitoso). La ópera podría tener en Xalapa
hay varias (Londres, Berlín, Nueva York, Buenos Ai- un desarrollo extraordinario. Falta también impulsar
res, Ciudad de México), cada una con su público y su la crítica y el periodismo musical. Tlaqná es un punto
ámbito de influencia. Las ciudades pequeñas común- de partida para alcanzar metas que harían de la ciudad
mente tienen una sola orquesta y su vínculo con ella es una de las capitales musicales del continente.
más intenso. El caso de Xalapa es curioso, hay casi una
decena (osx, Sinfónica Juvenil del ismev, Filarmo- *
nía, Filarmónica de Xalapa, Orquesta de Cámara de El país ha cambiado drásticamente en el último me-
Xalapa, Orquesta de la Facultad de Música, Orquesta dio siglo pero su canon musical clásico es básicamen-
de Música Popular, Orquesta de Guitarras, Orquesta te el que configuró el nacionalismo revolucionario
del Ivec, Banda Sinfónica del Estado de Veracruz), y entre 1920 y 1950. No deben dejar de tocarse obras
aunque muchas no tengan una temporada regular to- de Moncayo, Chávez y Revueltas sino interpretar-
das forman parte de la vida musical; quizá en América se otras de ellos y de Julián Carrillo, José Rolón y
Latina ninguna otra ciudad tenga, en proporción a su Candelario Huízar, entre muchos compositores. Hay
tamaño, tantas. El concierto del 7 de junio de 2019 en obras maestras prácticamente desconocidas. La osx
el Teatro del Estado con la Orquesta del ismev lo dice puede jugar un papel protagónico en la instauración
todo: esta tiene el nivel promedio de muchas orques- de un canon para el siglo xxi, más ecléctico, más pre-
tas de provincia, pero en Xalapa el desarrollo musical ciso, más justo.
ha sido tal que ahora hay un nuevo teatro y la agru-
pación decana tiene mayor nivel. En marzo de 2019 *
la osx tocó El anillo sin palabras, el arreglo de Lorin La osx no es de Xalapa, está en Xalapa, la representa
Maazel de El anillo de los nibelungos de Wagner; apenas porque su raíz es la misma: se nutre de quienes han

o r q u e s ta s i n f ó n i c a d e x a l a pa
ocho días después la Sinfonía n.º 2 de Mahler y un par venido de muchas partes, atraídos por la Universidad
de semanas más tarde la Misa solemnis de Beethoven Veracruzana. La orquesta es un caleidoscopio, cada
(con la destacada participación en ambas del Coro de músico tiene detrás miles de horas de estudio, la guía
la uv, bajo la dirección de Noel Josafat García Melo). de sus maestros, sus viajes y otros aprendizajes; cada
Antaño, uno de estos conciertos habría sido el nú- uno (con su técnica, su sonido, su musicalidad, que
mero estelar de la temporada; ahora son ordinarios. se modifica con el tiempo) es un río que desembo-
Tener una programación así es una proeza para una ca en el océano de la orquesta. Su solidez actual no
ciudad de provincia en América Latina. En medio de proviene solo de que cuenta con un firme apoyo ins-
una profunda crisis política, económica y social, Xala- titucional sino también de su estrecha relación con
pa se volvió un centro musical nacional cuyo símbolo el público, lo que le otorga lo más importante: una
es Tlaqná; esto, francamente, roza el milagro. amplia legitimidad social. Damos las gracias a todos,
absolutamente a todos los músicos que la forman y
* han formado parte de ella. Su dedicación y magiste-
No todo está hecho, entre más profesional se vuel- rio son invaluables. LPyH
ve la vida musical, más evidentes se hacen carencias,
puntos débiles y vacíos. En varios conciertos con pro-
gramación innovadora la asistencia ha sido parca. Así
como Herrera de la Fuente presentó en los años se- Alfonso Colorado es investigador en el Centro de Estu-
tenta por primera vez la integral de las sinfonías de dios de la Cultura y la Comunicación de la uv y ensayista.
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94 l a pa l a b r a y e l h o m b r e , v e r a n o - o t o ñ o , 2019
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MÚSICA
y OTRAS artes
L’ASILE AMI
Robert Desnos

Là! L’Asie. Sol miré, phare d’haut, phalle ami docile à la


femme, il l’adore, est dos ci dos là mille a mis! Phare ef-
faré la femme y résolut d’odorer la cire et la fade eau.
L’art est facile à dorer : fard raide aux mimis, domicile à
lazzi. Dodo l’amie outrée! LPyH

música y otras artes


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Robert Desnos (1900-1945) fue uno de los grandes poetas surrealistas franceses. El poema que aquí se presenta está construido para que,
al leerse en francés, todas las palabras o sílabas suenen como alguna de las notas musicales; por ello se acompaña de la partitura respectiva.

< Ensayo para la Sinfonía no. 2, Resurrección, de Mahler, 2019. Foto: Andrés Alafita.
FAFÁ DOMIDO
José Luis Rivas

Là! L'Asie. Sol miré...


Robert Desnos

¡La! La así. Sola. Mido si, solfado, resido do la famila Dodó


fado resolfa. Mila si, domido do sol dolado, fafá Dodó la
mimí solfa. Sí, lado do sol, fafá la la mimí solfa… ¡resolfa!
¡La, la! Sola la así y sola a mi lado la domí. ¡Sí, sí! ¡La adola
mi fado relamido! LPyH
l a pa l a b r a y e l h o m b r e , v e r a n o - o t o ñ o , 2019
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José Luis Rivas es poeta y traductor de poesía. Ha vertido al español la obra de Eliot, Rimbaud y Saint-John
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Perse. Inspirándose en L’Asile ami, de Robert Desnos, creó en español el presente poema, en el que todas las
palabras están construidas con base en notas musicales.
R EL DAGUERROTIPO
oland Barthes en su ensayo
sobre la fotografía, “La cáma-
ra lúcida”, se refiere a la im-
presión que tuvo cuando vio
el daguerrotipo del último
hermano de Napoleón Bonaparte.

de Chopin
Barthes se emociona porque pien-
sa: “estoy viendo los ojos que vie-
ron a Napoléon”. Algo semejante,
pero con una intensidad más sutil,
porque se trata de un artista y no
de un militar, sentí la primera vez
que vi el daguerrotipo de Frédé- Pablo Montoya
ric Chopin. Me dije: “estoy viendo
la mirada del músico, sus manos
maravillosas, el cuerpo desgasta-
do aunque todavía elegante”. Pen-
sé que se podría tratar del último En el daguerrotipo de Bisson los ojos se tropie-
daguerrotipo que el compositor zan, más bien, con la expresión de un enfado, y
se dejó hacer. Pero la confirma-
ción de esta frase suponía que ha- no con el ser casi feliz que pasó por los salones
bía otros, y esto parece incierto. de aquella Europa sumida en sus sangrientas
Reacio a la celebridad, reserva-
do ante los extraños y huidizo, es revoluciones.
comprensible que Chopin se ne-
gara a enfrentar el gran invento de
su época. A duras penas dejó que ta más querido. Y, más aún, está en cos de París. La segunda reside en
Delacroix lo pintara, en una de las contravía de la imagen que las au- que hizo algunos daguerrotipos de
visitas que él y George Sand hicie- toridades comunistas difundieron monumentos importantes para la
ron al estudio del pintor. En el es- en las celebraciones del centenario memoria arquitectónica de Fran-
bozo del francés, Chopin está con de su muerte. En la película La ju- cia. La tercera consiste en que fo-
el pelo rubio, casi rojizo, la mirada ventud de Chopin se encuentra el tografió a los dos artistas más
del ángel atormentado por la me- espectador con un músico radian- opuestos del París de esos años:
lancolía. Pero de algún sitio, tal vez te, afectuoso con el invasor ruso, Balzac y Chopin.
de un estudio fotográfico del Bu- receloso de la nobleza polaca, des- Fuera de sus obras y persona-

música y otras artes


levar de los Italianos, que era uno deñoso con las duquesas y asiduo lidades, nada refleja mejor la opo-
de los focos culturales del París de los mesones, los mercados y sición de ambos personajes que
romántico, surgió Louis-Auguste los viajes al campo porque en ta- los daguerrotipos de Bisson. El
Bisson y obtuvo la aceptación del les coordenadas, esa era la divisa de Balzac es de 1842 y muestra a
polaco. de los nacionalismos socialistas, es un hombre basto y al mismo tiem-
La historia de la imagen, aun- donde se halla el tesoro popular de po entusiasta, con la camisa des-
que fragmentada, es atractiva. Por la música. abotonada y la mano infatigable
un lado, está su relieve futuro. El En el daguerrotipo de Bisson puesta sobre el pecho. Si alguien
daguerrotipo se toma, se procesa, los ojos se tropiezan, más bien, no supiera que se trata del narra-
pasa por algunos ojos para caer en con la expresión de un enfado, y dor proteico, podría creer que es
un olvido que dura un siglo. Lue- no con el ser casi feliz que pasó un proxeneta avezado, o un car-
go, cuando se celebran las efemé- por los salones de aquella Europa nicero protervo disfrutando sus
rides del compositor en 1949, el sumida en sus sangrientas revo- ratos de descanso. Pero como es
Instituto Chopin de Varsovia la luciones. En cuanto al fotógrafo, Balzac, inmediatamente supone-
vuelve pública. Quienes la ven se tiene su puesto en la historia de la mos que en el daguerrotipo hay
incomodan porque esta, de algún fotografía por varias razones. La un despliegue de vitalidad única,
modo, atenta contra la figura del primera porque se asoció con su una rotunda seguridad en el ge-
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dandy de Varsovia que la aristocra- hermano y montaron uno de los nio, así el cuerpo que lo encierra
cia europea adoptó como su artis- primeros laboratorios fotográfi- no sea el más agraciado. Más to-
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Frédéric Chopin, por Louis-Auguste Bisson.


davía, se podría conjeturar que el Parece un joven príncipe molesto, signado por
Balzac de Bisson es el propietario un mal incurable, definitivamente ajeno al
de un mercado de pulgas, del mer-
cado de pulgas literario, al decir de consuelo. Las dos primeras suposiciones son
Julien Gracq, más abarrotado de la ciertas. La segunda, quién sabe. Chopin te-
Francia decimonónica. Hay, pues,
una correspondencia entre lo co- nía 39 años y parecía mayor. No tanto como el
losal de la Comedia humana y este Charlie Parker de Julio Cortázar, que murió de
daguerrotipo de un Balzac bastan-
te orgulloso de sus pertenencias. 34 y parecía de 70. Pero es evidente que a Cho-
El Chopin de Bisson, en cam- pin la febril estación de la juventud se le había
bio, es un fantasma. Mejor dicho,
es una mariposa de la noche que esfumado para entonces. Con respecto al mal
revolotea, frágil e inasible, por sin alivio, este lo consumía desde hacía años y
entre los muebles y las antigua-
llas del universo balzaquiano. Y se llamaba tuberculosis.
su ademán no festeja ninguna cir-
cunstancia. Parece un joven prín-
cipe molesto, signado por un mal los instantes más difíciles, solo le muebles que sus cuerpos habían to-
incurable, definitivamente ajeno al valía para susurrar: “¿El reposo? cado. Los Sand y Chopin, fastidia-
consuelo. Las dos primeras supo- Lo tendré pronto y sin los médi- dos y con el genio estropeado por
siciones son ciertas. La segunda, cos”. Porque ellos, dando manota- la poca hospitalidad de los españo-
quién sabe. Chopin tenía 39 años zos al aire, perdidos al no saber que les, se acomodaron en la cartuja de
y parecía mayor. No tanto como la tuberculosis era una enfermedad Valdemosa.
el Charlie Parker de Julio Cortá- microbiana, recetaron lo habido y Allí, entre tos y tos, fatigas ma-
zar, que murió de 34 y parecía de por haber al pobre compositor. Ha- tinales, arranques de pánico en
70. Pero es evidente que a Chopin bía que cambiar de aires y Chopin los atardeceres y desesperaciones
la febril estación de la juventud se lo hacía. Viajar al Mediodía y llevar nocturnas, Chopin compuso los 24
le había esfumado para entonces. prendas de franela sobre la piel, y Preludios, acaso su obra maestra. Sé
Con respecto al mal sin alivio, este ahí estaba Chopin obedeciendo al que los virtuosos del piano prefie-
lo consumía desde hacía años y se pie de la letra las indicaciones. Por ren los Estudios. Que los afectos a
llamaba tuberculosis. Era la enfer- lo demás, se hacía friegas con lana las ideas nacionalistas, las Polone-
medad de la época. Sin mayores caliente impregnada de vapor de sas. Que los amantes del folclor y
distinciones, tocaba la respiración benjuí, que era como una suerte de su influencia saludable en la mú-
y el alma de los pobres y los ricos. Vick Vaporub de la época. Y toma- sica de salón, las Mazurcas. Que

música y otras artes


Pero tenía una predilección espe- ba bebidas dulces y caldo de pollo los melancólicos y lunáticos, los
cial por las prostitutas, los poetas y jalea de líquenes. Y, para acabar Nocturnos. Pero son los Preludios
y los músicos. más con su organismo enclenque, los que siempre me dejan como al
Chopin llegó a París en 1831 y Chopin se hacía cauterios, moxas borde de un precipicio, feliz pero
no demoró en adquirir un supues- y sangrías. La tos comenzó, enton- tembloroso, sometido a todas las
to mal de laringe. Con esa denomi- ces, sus indicios inquietantes por impresiones, breves y poderosas,
nación, los galenos entretuvieron los mismos días en que se le apa- que puede suscitar la música. Por-
al pianista hasta que se supo la ver- reció el gran amor: George Sand, que al escucharlos es evidente que
dad. Su organismo, es cierto, no le la varonil escritora de esos años. uno de sus logros es la genial fuga-
ayudó mucho a combatir la enfer- Con sus hijos –hacía poco que ella cidad, la jamás igualada poética del
medad. Era delgado y bajo. Desde se había separado–, con sus no po- fragmento romántico, la ilusión de
la infancia, proclive a las gripas y cos libros y el quebradizo músico, la música que se hace todavía más
a los desvanecimientos. Pero con viajaron a Mallorca en busca de un ilusoria con estos trozos de soni-
cierta resistencia polaca, Chopin mejor clima. Los primeros días fue- dos mórbidos. Preludios a qué, se
pasó de médico en médico, fue- ron gratos y cálidos. El terror po- pregunta André Gide en sus Notas
ron treinta los que visitó, hasta que pular, no obstante, explotó ante el sobre Chopin, extrañado de que no
logró llegar a su muerte, que tuvo hombre que ya escupía sangre. Se haya después una fuga o algo simi-
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perfiles de acto circense y de vela- les expulsó como si representaran lar, tal como suele suceder en los
da poética. Se sabe que la voz, en el mal y les quemaron todos los Preludios de Bach. Pues preludios
a nada. O simplemente trazos so- Son los Preludios los piedad de Nohant donde el pianis-
noros de ensueño, de bruma triste, ta podía pasar una buena parte del
de alegría desenfrenada, de soledad que siempre me dejan año componiendo, lejos de las llu-
sin sosiego. como al borde de un viecitas mezquinas e intelectuales
Robert Schumann definió de París, Chopin no habría resis-
muy bien el rasgo de los Preludios: precipicio, feliz pero tido tanto tiempo a la tuberculo-
“Esbozos, comienzos de estudios tembloroso, sometido sis. Cuando se separaron, el nimbo
o, si se quiere, ruinas, plumas de pá- protector desapareció y la poca vi-
jaro locamente mezcladas y de to- a todas las impresio- talidad que le quedaba se esfumó
dos los colores”. Y luego, cuando nes, breves y podero- con rapidez.
le preguntaron cómo se recono- Pero ya estaban compuestos
cía a Chopin, el compositor ale- sas, que puede susci- los Estudios, los Valses, las Mazur-
mán respondió con acierto: “Se le tar la música. Porque cas, los Nocturnos, las Polonesas,
reconoce hasta en los silencios de las Baladas, esas pequeñas jo-
su respiración jadeante”. Y es que al escucharlos es yas musicales que son un reflejo
la música de Chopin siempre bro- evidente que uno de mucho más entrañable del siglo
ta como una exhalación de sor- xix que todas las óperas y nove-
tilegio, como una epifanía y un sus logros es la genial las románticas reunidas. En los
consuelo vaporosos. Pero en ver- fugacidad, la jamás terrenos del arte, generalmente,
dad todo ello era producto de una perdura más una sugerencia que
actividad exigente con la técnica igualada poética del una afirmación, una persuasión
y la búsqueda concentrada de la fragmento romántico, que un convencimiento, una se-
expresión poética. Chopin expre- ducción que un acto. Y Chopin
saba mejor que nadie el secreto la ilusión de la música es el maestro en expresar los es-
l a pa l a b r a y e l h o m b r e , v e r a n o - o t o ñ o , 2019

de semejantes hallazgos: “Traba- que se hace todavía tados intermedios, esos tránsi-
jo un poco, borro sin cesar, toso tos que van de la móvil sutileza
mucho”. Los Preludios representan, más ilusoria con es- a la fuerza desbocada. Ya lo de-
además, un puente milagroso, ple- tos trozos de sonidos cía muy bien André Gide: “Él no
no de riqueza melódica y de per- afirma casi nunca, y escuchamos
fecciones armónicas a cuál más mórbidos. mejor su pensamiento mientras
lograda, entre la delicadeza ba- este se torna más reticente”. Nada
rroca de François Couperin y las en la cama las cosas no iban bien raro, entonces, que Claude Debus-
impresiones espejeantes de Mau- –“yo tenía la sensación de acostar- sy haya visto en Chopin al com-
rice Ravel. Aunque a quien se re- me con un cadáver”, confiesa una positor más grande de todos; al
cuerda una vez más –ya lo había Sand insoportablemente com- que, con un solo piano, pudo en-
hecho en la primera serie de los pasiva. El asunto de esa curiosa contrarlo todo. Pero en el dague-
Estudios– es a Bach. Chopin decía atracción residía quizás en la que rrotipo de Bisson no hay música.
del Clave bien temperado: “La es- suelen ejercer los polos opuestos. Solo una máscara muda y desola-
tructura de su obra se parece a fi- En el fondo, ella era una campe- da, que no tiene nada que ver con
guras geométricas perfectamente sina, una devoradora sexual, una la mortuoria que le hizo A. Clésin-
dibujadas, en las cuales todo está bruja chismosa. Él, en cambio, un ger, donde el rostro de Chopin se
en su lugar y ninguna línea está de noble exquisito, un tibio en las ve hermosamente sereno, prepara-
más”. Tal concepto, en realidad, se aclimataciones de la cópula, un án- do para recibir los homenajes que
aplica con amplitud a cada uno de gel reservado. En todo caso, Sand vendrán después.
sus Preludios. logró pasar esos años con su “pe- Chopin medía un metro se-
La relación de Sand y Cho- queño moribundo”, con su “enfer- senta y no llegó a pesar más de
pin duró algo más de ocho años. mo detestable”, con su “incesante cincuenta kilos. En los días del da-
Fue una de las parejas más singu- sufriente”, con “ese pobre ser” –así guerrotipo alcanzó a pesar solo
lares del romanticismo parisino. opina la apolínea fémina en sus treinta y cinco. Era ese hombre, se-
Ella era dominante, impetuosa, cartas–, subyugada por el hecho de gún Sand, al que “el pliegue de una
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amachada por sus maneras taba- cuidar a un hombre enfermizo que, hoja de rosa o la sombra de una
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cales y los pantalones que llevaba. en el fondo, era pura poesía y pura mosca lo hacían sangrar”. Acababa
Él, fino, de elegancia etérea, incli- música. Pero sin ella, sin su apoyo de llegar de un viaje suicida que
nado a la neurastenia. Parece que y vigilancia maternal, sin su pro- hizo a Gran Bretaña. Allí, con su
cuerpo estragado y su debilidad sin En los terrenos del arte, generalmente, perdu-
pausa, se había aburrido insonda- ra más una sugerencia que una afirmación,
blemente en un ir y venir vertigino-
so por más de setenta domicilios una persuasión que un convencimiento, una
aristocráticos. Y costaba imaginar, seducción que un acto.Y Chopin es el maestro
sin duda, que semejante flaqueza
hubiera creado una de las músicas en expresar los estados intermedios, esos trán-
más vitales en el desgarramiento sitos que van de la móvil sutileza a la fuerza
y la angustia. Y ahí están para de-
mostrarlo holgadamente sus dos desbocada.
Estudios en do menor, sus cuatro
Scherzos, las dos primeras Baladas.
Cada vez más cercano al fin, del arte”, al decir de Schumann, gran amor de la adolescencia, que
Chopin seguía imperturbable en que nutrió al piano como ningu- cantara arias de Bellini y de Rossi-
sus hábitos. Gastaba casi todo su na otra música popular habría de ni, mientras su espíritu iba entrando
dinero en ropa, el que le daban sus hacerlo jamás. Pero así todo jue- en la luz o en las tinieblas. Yo quisie-
cursos, sus recitales, la edición de gue a la preparada representación ra imaginar que, sucedidas las arias,
sus obras. Bisson lo sorprendió fotográfica de una época, es facti- desde el porvenir, que también está
con un redingote que pudo ha- ble barruntar que la pose fue rá- forjado de albores y de neblina, un
ber sido gris pálido, malva o azul pida. Chopin está pensando que poeta colombiano llamado Álvaro
rey, sus colores preferidos. La ca- ha sido un completo error dejarse Mutis fue susurrándole estos versos:
misa era de batista blanca. La cor- retratar por el insistente Bisson, y “Al silencio responde otro silencio,
bata usualmente de tres tirantes y que, en fin, es tan poca la vida que / el suyo, el de siempre, el mismo /
con el color oscuro del pantalón. queda y tan larga la muerte que lo del que aún brotará por breve plazo
Supongo que ese día calzaba sus está esperando. / el delgado manantial de su música
impecables botas barnizadas. Los El deceso se produjo en el nú- / a ninguna otra parecida y que nos
guantes no podían faltar, porque mero 12 de la Place Vendôme, un deja / la nostalgia lancinante de un
las manos, una reposando sobre día del otoño de 1849. Todo el mun- estigma / que ha de quedar sin res-
la otra, debían protegerse con do artístico parisino estaba pen- puesta para siempre”. LPyH
las telas de seda que reclaman las diente del último suspiro o, mejor
manos divinas. Esas manos que dicho, de la última tos, del polaco. París, agosto 2010
parecían volátiles en el teclado, La de Chopin, por la gran canti-
pero que a veces adquirían la dad de personas que desfilaron por
solidez de un miliciano. En algún su cuarto medio iluminado, fue Pablo Montoya (Barrancabermeja,

música y otras artes


sitio, Chopin ha dejado su capa una de esas agonías con ribetes de 1963) es uno de los escritores colom-
negra de satín gris doblada. El acto festivo. Uno de los noveleros, bianos más completos de su genera-
libro que se ve sostenido, a punto Théophile Gautier, escribió al otro ción: novelista, ensayista, traductor,
de caerse como el mismo pianista, día: “El alma de la música ha pasa- crítico y profesor de literatura. La mú-
es, aventuremos, la edición de las do por el mundo”. Dicen que Cho- sica es uno de sus temas recurrentes;
Mazurcas, esa “pequeña forma pin le pidió a Delphine Potocka, su destaca su ensayo Música de pájaros.
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“EXCEPTO LA MÚSICA,
los dos años en que la elaboró a
contrapelo de las circunstancias y
como antídoto a las atrocidades.
Pero no es de su trabajo –al que
dedica mucho espacio, al igual que
a sus amores, a la situación políti-

no me sucede nada”
ca y social, al esquí: se trata de un
diario de veras apasionante– de lo
primero que habla en el cuaderno
que mantendría por años, sino del

El Diario de Mihail Sebastian


concierto que acababa de escuchar
por Radio Praga ese martes 12 de
febrero, el Concierto en sol mayor
para trompeta, oboe, clavicémbalo,
y del que escuchará en seguida, en
sol menor para piano: “Estoy en
Elizabeth Corral pleno Bach”, afirma.
Cuando hizo ese registro, Se-
bastian había tenido tiempo para
vivir en carne propia lo que sig-
nificaba ser judío en una Ruma-
Pero no es de su trabajo […] de lo primero que nia que cada día exacerbaba más
habla en el cuaderno que mantendría por años su antisemitismo ancestral; de
confirmar cómo maestro y ami-
sino del concierto que acababa de escuchar por
l a pa l a b r a y e l h o m b r e , v e r a n o - o t o ñ o , 2019

gos asumían sin reserva ni som-


Radio Praga ese martes 12 de febrero, el Con- bra de duda posiciones que los
hacían hombres de derecha y sim-
cierto en sol mayor para trompeta, oboe, clavi- patizantes de Hitler. Lleva a pre-
cémbalo, y del que escuchará en seguida, en guntarse si la causa del diario no
está justamente en la separación
sol menor para piano:“Estoy en pleno Bach”. cada vez más irrevocable de los
que por años han sido sus interlo-
cutores. En octubre escribe: “Tris-

E
l escritor rumano Mihail Se- distas, dramaturgos, actores. “Mi- tes tiempos, muy tristes. Qué ola
bastian (seudónimo de Iosif hail Sebastian es ese desconocido de vulgaridad en la que todos se
Hechter [Braila, 1907-Buca- [que] nos seduce desde el princi- ahogan, por hipocresía, cobardía
rest, 1945]), empezó a escri- pio…”, escribe Muñoz Molina, y e interés. ¿Llegará el momento en
bir su extraordinario Diario 1 agrega: “Cioran, Eliade, Ionescu, que se pueda hablar francamen-
en 1935, al parecer sin una razón pertenecen a la gran cultura inter- te sobre estos negros días?” (11
particular. Tenía 28 años y ya ha- nacional del siglo xx […] La ce- de octubre de 1935). Tenía una
bía compuesto y publicado artícu- lebridad universal que alcanzaron mente sofisticada y literaria, como
los, ensayos, novelas; la última, luego los tres […] le fue vedada señala Philip Roth, con la que con-
Desde hace dos mil años (1934), so- por la mala suerte y la crueldad del templaba el horror en el que se su-
bre la cuestión judía en Rumanía, azar” a Sebastian, amigo de todos mían cercanos y lejanos. El Diario
había despertado polémica. Traba- ellos, su igual “en inteligencia […] de Sebastian presenta una visión
jaba como abogado, periodista y en cosmopolitismo […] en cali- lúcida, inteligente, emocionada de
era escritor reconocido en su cír- dad literaria” (Prólogo). esos años que sacudieron a Europa
culo. Fue miembro del grupo de En las páginas iniciales del y al mundo, la experiencia de un
intelectuales que se reunía alrede- diario, Sebastian lamenta la re- judío cultivado, un escéptico en
dor del catedrático Nae Ionescu, ciente pérdida de los primeros ca- busca de armonía, que recibe con
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de la Universidad de Bucarest, y pítulos de una nueva novela, El asombrosa ecuanimidad la bruta-


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uno de los fundadores de la Aso- accidente, y lo encontramos escri- lidad de su época.


ciación Criterion. Su medio era el biéndola otra vez, una inmersión Era un perfeccionista y pade-
de los escritores, directores, perio- espinosa que duró poco más de cía por ello, pero no podía evitar-
lo; se diría incluso que nunca fue
muy consciente de este rasgo, se-
guro como estaba, en cambio, de
sus incompetencias: se recrimina
cuando escribe, cuando se ena-
mora sin esperanzas, por lo poco
que sabe de música, por la ma-
nera en que desaprende el esquí,
por su desempeño como aboga-
do. Cuando hay quejas en su dia-
rio, son autorreproches, incluso
por las cualidades: “Debería tener
más intransigencia e incluso rigi-
dez en mi vida…” (15 de junio de
1936); en esas ocasiones, pareciera
descargar la ira contenida que ape-
nas se adivina en otras situaciones
escabrosas consignadas en el Dia-
rio, pasajes sintéticos y poco ad-
jetivados. También hay guiños de
satisfacción por algún logro, pero
disminuyen a medida que avanza
la guerra y va quedando más ais-
lado y haciéndose más vulnerable.
El Diario es prueba de un carácter
reflexivo e inclinado a explicar(se),
de sensibilidad aguda, gran rigor,
leal, tenaz. A pesar de que pronto
tiene que olvidar la vocación a la
felicidad que declara al principio, a
veces logra imponer ese ánimo a la
atmósfera gris y llena de amenazas.
“Hacía mucho que no había sen- Mihail Sebastian.
tido con tanta intensidad el deseo

música y otras artes


de ser feliz”, escribe en febrero de
1935; “…me siento feliz en la me- horas que pasaba cumpliendo los proyecto y por el susto de la recep-
dida en que todavía puedo ser fe- retos en bajadas pronunciadas o ción una vez que la obra esté pu-
liz”, afirma un año después (31 de caminos accidentados de la mon- blicada (“Comprendo muy bien su
enero de 1936). taña. En el Diario, siempre que es- turbación. No es una emoción li-
Quizá, y pese a todo, tuvo más quía, habla de rejuvenecimiento; teraria. Es otra cosa que me gus-
momentos dichosos de los que po- quizá por eso nos parecen páginas ta menos pero me interesa más.
dría pensarse, porque era alguien de otro talante, con una alegría un Es un sentimiento personal: él se
dispuesto a complacerse cotidia- tanto juvenil, la del muchacho con siente implicado en el libro”, escri-
namente con los deslumbramien- tiempo de sobra enfrascado en el be luego de hablar con su amigo
tos que le daban la naturaleza, el juego de bajar el declive nevado, Froda de El accidente [11 de mar-
arte, las mujeres a las que amó, libre de cualquier otra preocupa- zo de 1938]). No para de imaginar
muy pocas veces los amigos (de ción. Disfruta cada momento y la proyectos: una novela corta para
los que reniega poco; bien visto, experiencia es de una intensidad explicar el personaje a Leni (ac-
poquísimo, pero sin suprimir su que luego recrea en su literatu- triz y medio novia, protagonista
opinión o asombro). Cuando es- ra, a donde va a parar todo lo que de Juegos de invierno y en quien Se-
quiaba, disfrutaba la relación par- vive. La creación parece ofrecerle bastian se ha inspirado para escri-
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ticular que se establece con el una alegría de otra índole, a me- bir el papel de la pieza); una obra
entorno y regresaba de la nieve nudo empañada por el enfado de de teatro a partir de un capítulo de
lleno de energía, contento de las no terminar cuando ya tiene otro El accidente, porque ese persona-
je todavía le despierta curiosidad; Pero la música siem- siones en el Diario, como el 28 de
un ensayo sobre Proust, sin duda pre lo entusiasma: marzo de 1937 sobre la Pasión se-
uno de sus héroes: es lección de gún san Mateo, luego de escuchar-
literatura y de vida, escribe; una “Algunos momentos la una primavera más, siguiendo su
historia de la novela rumana. Hay de enorme emoción, costumbre y superstición: “Todo
días en que se sumerge en la escri- me pareció más íntimo, menos
tura y termina satisfecho, sacando como nunca he te- ceremonioso, menos severo, más
hojas que al final cuenta con ale- nido con la música. mozartiano que antes”.
gría; pero abundan los que apenas “Estoy cansado de tanta mú-
vive cuando esquía, semanas ente- Y no sé qué tensión sica, pero es lo único que hay de
ras cargando la nube negra, la de nerviosa, no sé qué consolador en estos últimos tiem-
la esterilidad y los dudosos atribu- pos” (16 de noviembre de 1935),
tos, la de los avances flacos que le vibración continua dice en un momento particular-
parecen una miseria. Él mismo lo que está recorriendo mente funesto. Tres semanas des-
dice, marcha de manera accidenta- pués escribe: “Excepto la música,
da, frena, se empantana, aun cuan- mi ser todo el día”, no me sucede nada” (11 de di-
do ha imaginado toda la obra, la dice cuando escuchó ciembre). La falta de radio (por-
tiene en la cabeza: “Es inútil enve- que se descompone, porque se
nenarme con café y cigarrillos, es a Kempff interpre- la quitan, porque solo encuentra
inútil drogarme con música […] tando tres conciertos emisoras alemanas que se niega
es inútil imponerme insomnios a a escuchar) es tema porque en-
título de castigo… Todo es inútil, de Beethoven (3 de tonces falta la música, narcótico
no va, no quiere ir” (7 de diciem- noviembre de 1935). y armadura, y entonces fluyen los
bre de 1939). Son como arranques recuerdos que lo llevan a imagi-
l a pa l a b r a y e l h o m b r e , v e r a n o - o t o ñ o , 2019

de neurosis por los obstáculos en narse oyendo alguna obra, alguna


la escritura, a los que luego trata Beethoven son sus favoritos en los interpretación.
como a una borrachera, una vez primeros años, pero está abierto a Increíblemente, Sebastian
que la obra avanza y cuando ve el lo que las radios europeas le ofre- sobrevive al infierno, enfrascado
absurdo de sufrir por la literatura cen y a seguir sus pesquisas: la ca- siempre que puede en sus pasio-
o por un amor desdichado en un sualidad le obsequia en las radios nes, tal como lo vemos en el Dia-
mundo desalentador y peligroso de Budapest y Bucarest programas rio, a pesar de que es ahí mismo
como el suyo. de obras de Berlioz cuando lo que donde confirma repetidamen-
Pero la música siempre lo en- a él le importa es el personaje des- te que, como la inteligencia y la
tusiasma: “Algunos momentos de de la víspera, luego de leer un ar- cultura, la excelente educación y
enorme emoción, como nunca he tículo sobre él; más que la música, los viajes, la literatura y el amor,
tenido con la música. Y no sé qué dice, le interesa el hombre, “tan la música no es ningún antídoto
tensión nerviosa, no sé qué vibra- arrebatado e inteligente” (29 de contra la barbarie. LPyH
ción continua que está recorrien- febrero de 1938). En los peores mo-
do mi ser todo el día”, dice cuando mentos, se aferra a la música, escu-
escuchó a Kempff interpretando chando tanto que es incapaz de 1
Mihail Sebastian, Diario (1935-1944), in-
tres conciertos de Beethoven (3 registrar en el Diario todos los tí- trod., trad. y notas de Joaquín Garrigós, pról..
de noviembre de 1935). “Paso la tulos de los últimos días. En los de Antonio Muñoz Molina (Barcelona: Desti-
tarde con la ilusión de la música”, mejores, en los de algún vuelco no, 2003).
y agrega: “una especie de narcó- existencial, la música es un delei-
tico o una especie de bravata. Es te sobre el que reflexiona a pro-
como si me dijera que, no obstan- fundidad. Escribe notas semanales Elizabeth Corral estudió en la unam,
te, no está perdido todo, lo que se que publica en L’Indépendance en la Universidad de Toulouse-le Mirail
dice todo” (13 de enero de 1938). Roumaine bajo el seudónimo de y en El Colegio de México. Es investi-
Bach, Mozart, Haydn y en parte Flaminius, y consigna sus impre- gadora en la uv.
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104
S PASIÓN
uena a obviedad decir que
la vida de Sergio Pitol es
una vida de creación ritma-
da por los viajes y su pasión
por la ópera. Esta pasión se
trasluce en su obra: amén de va-

por la ópera*
rios títulos que remiten a la mú-
sica (El tañido de una flauta, Vals
de Mefisto, El arte de la fuga, etc.),
la ópera está omnipresente en las
conversaciones y en las preocupa-
ciones estéticas de sus personajes.
Como en ese sueño de El arte de la
fuga, en el gran banquete que es la
obra de Pitol, “los comensales ha- Karim Benmiloud
blan de ópera, de intérpretes, de
directores de orquesta, de funcio-
nes memorables por su esplendor
o por su desastre, de Turandot, de No cabe duda de que casi todos los dramatis
El caballero de la rosa, de Tosca y
de Così fan tutte”. Es que la ópe- personae de su obra narrativa (sea larga o bre-
ra, con sus éxitos clamorosos y ve) no solo son actores de teatro, sino también
sus sonados fracasos, es como la
vida misma, desesperada o exalta- cantantes en ciernes, o auténticos divos y di-
da, aunando siempre lo vergonzo- vas, los mismos que cantan y bailan para el jú-
so con lo soberbio, lo trivial con
lo sublime. bilo del público.
Es más: si Sergio Pitol fuera
compositor de ópera (y, a su ma-
nera, claro que lo es), diríamos que en el repertorio mozartiano. ¡Una Almaviva, a Pamina y a Papageno,
pasa de El tañido de una flauta al Doña Elvira prodigiosa! […] Es- a Violeta, a Aída, a Tosca, a los ar-
Tríptico del carnaval, de la opera se- pecializada en Mozart, pero tam- tistas hambrientos de La Bohemia,
ria a la opera buffa, siendo tal vez bién atenta a las formas musicales a Billy Budd, a Lulu y a tantos más.
el punto de equilibrio ese dramma más nuevas”. Y uno falso, el aborre- Pero, para Sergio Pitol, la pa-

música y otras artes


giocoso que es El desfile del amor. cible castrado mexicano que aspira sión por la ópera no es torremar-
Hablando de esta novela, no en a lo sublime antes de recaer en el filismo ni refugio en “el arte por
vano confiesa Pitol esta doble ins- fango: “Y [la baronesa] se empe- el arte”, sino todo lo contrario. En
piración entre ópera y cine musi- ñaba en que su hallazgo se convir- cada fragmento donde aparece, la
cal hollywoodense: “Me parece tiera en un abrir y cerrar de ojos en ópera es –como siempre debería
que lo que imprime alguna vida Norma, en la Sonámbula, en Ros- ser– armonía y bullicio, mesura y
a la novela […] son ciertos efec- sina; en transformar aquel trozo de exceso, concordia y discordia, aris-
tos del cine americano de los años burda arcilla en la maravillosa Po- tocracia y pueblo, amor y odio, ra-
treinta y cuarenta, en especial de pea de Monteverdi”. zón y locura, crimen y castigo, arte
Lubitsch, […] así como ciertos re- Por lo tanto, no cabe duda de y política, vida y muerte. La ópe-
cursos de la ópera en la creación de que casi todos los dramatis perso- ra es una brújula y un mod(el)o de
los escenarios; también es operísti- nae de su obra narrativa (sea lar- vida. Escribe Pitol en El viaje: “Con
ca la relación entre el movimiento ga o breve) no solo son actores de Kyrim, como con todos los amigos
y el agrupamiento de los persona- teatro, sino también cantantes en rusos, discutía hasta las madruga-
jes (solos, duetos, cuartetos, con o ciernes, o auténticos divos y divas, das sobre cine, literatura, ópera,
sin coros, etc.)”. Y, de hecho, apa- los mismos que cantan y bailan para gente y, desde luego, política”. Pa-
recen en la novela dos cantantes de el júbilo del público. Y detrás de rafraseando a Pitol: la ópera está en
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ópera; una auténtica, Anette Walt- sus máscaras narrativas, los per- todo. Todo está en la ópera.
zer, la hermana de Adele: “Una voz sonajes de Pitol esconden a Don La ópera es también un crisol
maravillosa […] sobre todo genial Giovanni y Cherubino, al conde ejemplar del cosmopolitismo que
l a pa l a b r a y e l h o m b r e , v e r a n o - o t o ñ o , 2019

Sergio Pitol. Foto: Alberto Tovalín.

ha buscado Pitol en toda su vida, –hoy– más canónicas, con las más la usbi-Xalapa (14 a 28 de agosto de 2014)
a todo lo largo y ancho del mundo. heterodoxas, disidentes y auténti- como parte del ciclo Sergio Pitol y las artes
No solo en cuanto a ciudades y es- camente revolucionarias… “Y en- escénicas: teatro, música, danza realizado
cenarios (Bellas Artes, Covent Gar- tonces se refirió a la ópera como del 6 al 28 de agosto de 2014.
den, La Fenice, Salzburgo, el teatro ejemplo de la aspiración del hom-
Maly de San Petersburgo, el teatro bre a crear una forma absoluta, la
de ópera de cámara de Moscú), sino forma absoluta donde el artificio lo
también en términos de repertorio es todo” (Asimetría*). LPyH Karim Benmiloud es profesor de Li-
operístico –Mozart, Wagner, Jana- teratura Latinoamericana en la Uni-
cek, Debussy, Strauss, Stravinski, versité Paul-Valéry Montpellier III.
Berg, Shostakovich, Liebermann, * Texto de sala para la exposición Sergio Es autor de Sergio Pitol ou le carna-
la Ópera de Pekín, etc.–, donde Pitol y la ópera. Los territorios del viajero, val des vanités (2012) y editor, junto
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las obras más conocidas coexis- curaduría de Alfonso Colorado y museo- con Raphaël Estève, de El planeta Pi-
106

ten con las más improbables, y las grafía de Fernán González, presentada en tol (2012).
M MELODÍAS
aría Enriqueta Camarillo,
una de las escritoras más
prolíficas de finales del
siglo xix y principios del
xx, como hija de buena fa-

ENCONTRADAS:
milia, aprendió a leer música y a
tocar el piano desde que era una
niña. Nació en Coatepec, Vera-
cruz, en el año de 1872 y su padre,
que tocaba la guitarra y la flauta,
además de mostrarle la senda del

dos poetas mexicanas de


bien y el valor del orden y la dis-
ciplina, le heredó el amor por la
música. Su familia se trasladó muy
pronto a la Ciudad de México y

las primeras décadas del


ella pudo ingresar, en 1887, a la
edad de 15 años, al Conservato-
rio Nacional para cursar la carrera
de pianista. A los 21 años recibió

siglo xx
el diploma de maestra de piano y
dio algunos conciertos, además de
componer varias piezas de músi-
ca popular. Dos de ellas, el chotis
Entre rosas y la mazurca Isabel, tu-
vieron la suerte de ser editadas y
distribuidas por la Casa Wagner Ester Hernández Palacios
de México.
Compone música con la mis-
ma intención que más tarde escri-
birá literatura: para solaz de las económica y el dinero que ella ga- aunque nunca, ni en los momen-
mujeres que, como ella, tienen naba con sus clases no podía me- tos más difíciles, dejó de inter-
como destino el de ser los ánge- nospreciarse, ya que le servía para pretar al piano la música de los
les del hogar. Sus primeros poe- cumplir algunas necesidades que románticos, sus compositores fa-
mas aparecen publicados en el su padre no podía satisfacer. Pese voritos. La casa del nuevo matri-

música y otras artes


periódico El Universal con el seu- a que el magisterio musical le pro- monio se convirtió en el lugar en
dónimo de Iván Moszkowski, que porcionaba una pequeña renta, que se reunía un grupo de artis-
hacía referencia al compositor po- esta no alcanzaba a satisfacer sus tas e intelectuales conservadores;
laco Mauricio Moszkowski (1854- ambiciones de desarrollo creativo, cada viernes charlaban, leían obra
1925). Valentin Yakovlev Baldin, por lo que se inclinó cada vez más suya y de otros, y escuchaban a
su biógrafo (quien tuvo la fortuna a la lectura y empezó a incursionar María Enriqueta interpretar al pia-
de entrevistarla en múltiples oca- en la creación literaria. Escribió sin no las piezas de sus músicos prefe-
siones durante la década de los cin- descanso, y en enero de 1895 pu- ridos. En los últimos años del siglo
cuenta del siglo pasado), comenta blicó en la Revista Azul su primer xix empezó a publicar literatura,
que su mayor deseo era dedicarse cuento: “El maestro Floriani”, ins- dirigida sobre todo a los niños y
a dar clases de piano, pero su pa- pirado en la figura de su maestro las mujeres, sin por ello abando-
dre no consintió que trabajara. Fue de piano, don Carlos J. Meneses, nar la música. En el año de 1913,
tal la decepción de la joven pianis- por quien ella tenía especial afecto Pedro Henríquez Ureña publicó,
ta que su madre se atrevió a acom- y admiración. a solicitud de Alfonso Reyes, un
pañarla a las casas de sus alumnas. Después de contraer matri- artículo sobre los integrantes del
A don Alejo no le quedó más re- monio en el mes de mayo de 1898 Ateneo de la Juventud, en el que
medio que aceptarlo, pues para ese con el intelectual conservador enlista a los 60 miembros que lo
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entonces (inicios de la última dé- Carlos Pereyra, cercano al grupo conformaban. La lista se inicia con
cada del siglo) la familia Camarillo de don Alfonso Reyes, se dedicó las dos pianistas y únicas mujeres
y Roa pasaba por una mala racha sobre todo a la creación literaria, del grupo: María Enriqueta y Alba
Herrera, lo anterior pese a que el La música la sostuvo gún tiempo a salto de mata, sobre-
epistolario de Reyes y Henríquez viviendo gracias a su buena voz y a
Ureña contiene algunos comenta- sobre todo en los te- que pronto aprendió a acompañar-
rios negativos sobre la escritora. rribles días del cerco se con la guitarra.
En julio de 1910 los Pereyra Lo cierto es que, siendo aún
se trasladaron a La Habana por- de Madrid, durante muy joven, se traslada a la Ciudad
que don Carlos había sido nom- los cuales ella y su de México para continuar los estu-
brado encargado de negocios de dios musicales que había iniciado
la Embajada de México en Cuba; marido sufrieron no en Guadalajara y allí frecuenta las
regresaron casi de inmediato por- solo las privaciones tertulias del grupo de artistas que
que Pereyra fue electo diputa- fundará el movimiento estriden-
do en el Congreso de la Unión. propias de la guerra, tista. Maples Arce la ubica como
Unas semanas después estalló la sino el temor a los una de las asiduas a las tertulias
Revolución mexicana. Para ese que tenían lugar en el edificio de
entonces, la escritora había ya pu- rojos. Mixcalco 12, en el que vivían tanto
blicado sus Rosas de la infancia que Germán Cueto y su esposa Lola,
se leían en todas las escuelas pri- como Lupe Marín y Diego Rivera.
marias del país. En julio de 1913, Ahí viene el afilador / tocan- En las páginas del segundo volu-
Pereyra recibió el nombramien- do su caramillo. / ¡Ay!, decid- men de Memorias del poeta van-
to de ministro de México en Bél- le por favor / que afile pronto guardista, Concha Michel no es ni
gica y Holanda con residencia en un cuchillo / con que matar una estudiante de música de con-
Bruselas, y él y su María Enriqueta mi dolor! cierto, ni una desprotegida joven
dejaron el país para trasladarse al embarazada que debe afrontar el
Viejo Continente. Concha Michel, por el contrario, abandono del padre de su hija, el
l a pa l a b r a y e l h o m b r e , v e r a n o - o t o ñ o , 2019

Su piano la acompañó duran- fue una creadora mítica; su vida rechazo de su familia y entorno y
te su larga y difícil estancia en Eu- y su obra están cubiertas por una la muerte prematura de la peque-
ropa. Al triunfo de la Revolución, leyenda que ella misma se encar- ña (casi la imagen de una heroína
Carlos Pereyra decide quemar las gó de construir con la participa- de novela romántica). Es una fol-
naves y a partir de ese momento el ción de camaradas y colegas. Sin clorista cercana a las ideas de la re-
instrumento musical se converti- embargo se sabe que, al igual que volución social en lo que se refiere
rá en refugio y fortaleza de María María Enriqueta, nació en la pro- a lo político, y apasionada, como
Enriqueta frente a los embates del vincia, en un pueblo de Jalisco muchos autores de la vanguardia
destierro y frente al carácter auto- en el año de 1899, dentro de una internacional (el español Federico
ritario y cada vez más amargo de familia de comerciantes de ori- García Lorca entre los más sobre-
su esposo, que soportaba mal el gen francés que poseía grandes salientes), por las expresiones del
exilio y el éxito que, pese a todo, propiedades agrícolas. Su nom- arte popular, principalmente por
seguían teniendo los libros de su bre real era Asunción. Se conoce la poesía relacionada con la músi-
esposa en México. poco de su infancia y adolescencia ca, pasión que, dicho sea de paso,
La música la sostuvo sobre y los datos que se tienen no nece- los vanguardistas heredaban de los
todo en los terribles días del cerco sariamente se apegan a la verdad. románticos.
de Madrid, durante los cuales ella Sus padres decidieron que ingre- Tal vez nació primero su in-
y su marido sufrieron no solo las sara a un internado en Guadalaja- terés por el folclore y posterior-
privaciones propias de la guerra, ra, del que se escapó unos pocos mente su compromiso político, o
sino el temor a los rojos. En julio años después de su ingreso. Entre viceversa; el hecho es que, conver-
de 1942, ya en pleno franquismo, las leyendas que la propia autora se tida en una soldadera, con su hijo
murió Carlos Pereyra y ella esperó ocupó de difundir, sobresale aque- “a memes” y en lugar de fusil una
hasta poder exhumar los restos de lla en la que cuenta que desde muy guitarra, recorrerá el país para ga-
su esposo para regresar, con ellos niña fue internada en el convento narse la vida como cantante (par-
y con su piano, a la añorada patria. fundado por su abuelo y que a los ticularmente de corridos) a la vez
Su espíritu musical está pre- siete años, harta de la monotonía y que recuperará para la posteridad
|

sente en su obra literaria, parti- la falta de libertad, se robó un co- el eco de otras voces para enrique-
108

cularmente en su poesía, y puede razón de Jesús y le prendió fuego, cer y cimentar la propia. En pala-
sintetizarse en estos versos de su motivo por el cual fue expulsada bras de su amigo Alfredo Cardona
autoría: y como consecuencia vivió por al- Peña, Concha Michel:
Sinfonía no. 7, de Dvořák, 2019. Foto: Andrés Alafita.

Se hizo guerrillera, anduvo La cantante de ópera se convirtió cionarios, mejor conocida como
de pueblo en pueblo −como no en cantadora de ferias y palen- lear, y realizó un viaje a la urss,
aquellos juglares del roman- ques, oficio que, por cierto, quedó después de reunir dinero cantando
cero– cantando las cancio- perfectamente descrito en la poco en ferias y palenques. LPyH
nes del corazón de su patria. conocida novela de José Juan Ta-
Y los indígenas que tienen la blada titulada La resurrección de
sensibilidad de las hojas al los ídolos, sino en una cantado-
viento; los músicos ciegos y ra trashumante que va de pueblo Referencias
patriarcales, con sus barbas y en pueblo, de huelga en huelga,
tamboriles; la soldadera de las siguiendo el eco de otras voces y Camarillo y Roa de Pereyra, María En-
escaramuzas amorosas y el ro- buscando oídos para la propia. riqueta. 2017. Rincones románticos.

música y otras artes


busto habitante de los campos, La Concha Michel anciana que María Enriqueta Camarillo. Una an-
oyeron la voz de esa muchacha fue entrevistada por Elena Ponia- tología general. Estudio preliminar y
libre y cantarina como los ríos, towska se enorgullecía de repetir selección por Ester Hernández Pala-
que agitaba su caja de ritmos y en 1977 que al cantar se proponía cios. México: flm/fce/unam.
contagiaba optimismo y fres- romper estereotipos y, a su mane- Cardona Peña, Alfredo. 1949. “Concha
cura […] No esas melodías ra, el aparato estatal burgués. Su Michel”. El Nacional, 4 de enero.
Mexican-curious, vestidas de género preferido fue el corrido, ya Peña Doria, Olga Martha. 2015. En bus-
espantosos pavorreales muero fuera ella la autora de los versos o ca de la dualidad. La obra literaria de
de luz en la tarde, producidos la intérprete apasionada de otros, Concha Michel. Guadalajara: UdeG.
en los ambientes disfrazados ya fueran de autor conocido o del
de París y tolerados por una dominio público. Uno de sus co-
metrópoli que le hace caran- rridos más famosos fue el titulado
toñas al nuevo rico de todos Los agraristas que sirvió como him- Ester Hernández Palacios es inves-
los tiempos. No. Sino esas no de los defensores de la consigna tigadora y profesora de la uv; estu-
melodías terrenales, profun- “La tierra es de quien la trabaja”. A dia a mujeres poetas mexicanas de
das, magnéticas, que salen del lo largo de su vida recogió muchas los siglos xix y xx. En 2011 recibió
fondo de la raza, y que abrazan letras y compuso otras tantas. el Premio Bellas Artes de Testimonio
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desde la preconquista hasta la Fue miembro activo de la Liga Carlos Montemayor por su Diario de
Revolución (1949, 5). de Escritores y Artistas Revolu- una madre mutilada.
SINFONISMO
Relata que le costó trabajo expli-
carle su intención a Serguéi Pro-
kófiev; incluso asegura que mandó
elaborar unos instrumentos y en-
tonces fue como le entendió el
músico. En el corte final pareciera

en el cine
que Prokófiev hubiera concebido
la música de antemano; pero no, la
unificación de las secuencias fue
una ardua labor para amalgamar
las imágenes a través de la música
(aunque hubo partes donde suce-
dió al revés). Finalmente, el resul-
tado de Alexander Nevsky es que
Raciel D. Martínez Gómez apreciamos uno de los filmes más
acertados en donde el compositor
escribe su equivalente visual.
Lo que el viento se llevó (1939),
dirigida por Victor Fleming, tam-
bién es un caso destacado de sin-
En México destacó la música de Silvestre Re- fonía con miras altas. Más allá del
vueltas en cintas como Vámonos con Pancho evidente carácter romántico e his-
tórico del filme, el deseo de Max
Villa (1935) de Fernando de Fuentes y Redes Steiner fue componer una sinfonía
l a pa l a b r a y e l h o m b r e , v e r a n o - o t o ñ o , 2019

(1936) de Fred Zinnemann; par de películas con rasgo social que contuviera un
paisaje a su vez político. Steiner,
consideradas como imprescindibles para en- en efecto, combina temas patrió-
tender el canon mexicano. ticos y populares; sin embargo, lo
más trascendente es que dedica
su composición a Tara, el exten-
so plantío de algodón. De acuer-

N
do con Téllez (2013), el score de
i duda cabe que la fastuosi- llevaba a cuestas Wagner (Steiner, Steiner fue pensado como una rei-
dad evocada por la música 2019), la cinta fue acusada de racis- vindicación de la propiedad tan
de orquesta permite al cine ta al enaltecer la supremacía blan- desigualmente distribuida.
trascender de la mera efica- ca. Más de medio siglo después, Walt Disney hizo lo propio
cia narrativa hacia propó- Francis Ford Coppola invierte el en Fantasía (1940), película de
sitos artísticos más sofisticados. sentido, pues la propia épica de la dibujos animados que utiliza con
Acompaña a la definición de per- Cabalgata de las valquirias utiliza- notable éxito sintáctico la mú-
sonajes, infunde un carácter dra- da por Griffith sirve de fondo para sica clásica. Leopold Stokows-
mático a la acción con notable uno de los episodios más oscu- ki, con el propósito de vestir las
aspiración atmosférica y potencia ros de la condición humana: Apo- ocho secuencias del filme, selec-
aún más las emociones. Con esta calypse Now (1979), descartando cionó piezas de Johann Sebastian
noción en mente, repasemos al- cualquier especulación sobre la su- Bach, El cascanueces de Piotr Ilich
gunas muestras emblemáticas del perioridad de alguna raza. Tchaikovsky, Paul Dukas para el
uso del sinfonismo en el cine. Alexander Nevsky (1938) es bellísimo El aprendiz de brujo, Ígor
De la primera de ellas surgió de los ejemplos más célebres del Stravinski, Ludwig van Beetho-
una polémica de índole ideológi- sinfonismo en el cine. Dirigida por ven, Amilcare Ponchielli, Modest
ca. La música de Richard Wagner Serguéi Eisenstein, Nevsky es una Mussorgski y Franz Schubert.
le sirvió a David Ward Griffith para especie de laboratorio de creación Stokowski integra en Fantasía un
|

pincelar su mural histórico de los sonora. Para la escena de la bata- discurso plástico inédito (la suma
110

Estados Unidos en El nacimiento lla –cuenta el mismo Eisenstein dialéctica de dos códigos) y al mis-
de una nación (1915); sumado al (1986)– buscaba una distinción mo tiempo otorga carta de mayo-
controvertido halo antisemita que para narrar la gloria del príncipe. ría de edad al género infantil.
Bernard Herrmann es de igual
forma uno de los compositores
más significativos por su tempe-
ramento iconoclasta. Recordemos
nada más su innovadora música
para El ciudadano Kane (1941),
dirigida por Orson Welles; Vérti-
go (1958), Psicosis (1960) y Los
pájaros (1963) de Alfred Hitch-
cock; o sus últimos trabajos con
Martin Scorsese, como Taxi Dri-
ver (1976). La obra de Herrmann
se distingue por un acento exa-
cerbado, por colocarse de forma
descarada en un nivel artificial y
todavía así apoderarse del nivel ex-
presivo fílmico. Recordemos que
Herrmann había conocido a We-
lles desde 1938, ya que le había
musicalizado la adaptación radio-
fónica de La guerra de los mundos,
la novela de H. G. Wells. La rea-
lización tuvo tal impacto entre la
opinión pública que revolucionó
el concepto de la comunicación
de masas.
En México destacó la músi-
ca de Silvestre Revueltas en cin-
tas como Vámonos con Pancho Villa
(1935) de Fernando de Fuentes y
Redes (1936) de Fred Zinnemann;
par de películas consideradas
como imprescindibles para enten-
der el canon mexicano. Revueltas

música y otras artes


también hizo la música de La no-
che de los mayas (1939), dirigida Diseño: Sinsuni E. Velasco Gutiérrez.
por Chano Urueta, con argumento
de Salvador Novo y actuación de
Mario Moreno, Cantinflas. Silves- mismo Revueltas y de Manuel M. (1951), ¡Mátenme porque me mue-
tre también colaboró con Chano Ponce, Lavista fue un puntal para ro! (1951) y ¿Qué te ha dado esa
en Los de abajo (1940). Revueltas musicalizar películas en la época mujer? (1951), entre otros gran-
pronto se convirtió en la referen- de oro del cine mexicano. Realizó des directores de la época de oro.
cia más respetada del cine mexi- el score de joyas del cine popular y Ahora bien, el sinfonismo no
cano del siglo pasado; y es que no de arte como Una familia de tantas ha tenido un desarrollo lineal ni
solamente se erigía como el más (1949) de Alejandro Galindo, El existe, en rigor, una práctica vuel-
digno representante de la músi- ángel exterminador (1962) de Luis ta tradición. No. Fantasía, ya de-
ca nacionalista, sino que también Buñuel y Macario (1959) de Ro- cíamos, fue uno de los ejemplos
era reconocido por musicólogos berto Gavaldón. En medio siglo el del novedoso uso del sinfonismo;
internacionales que lo situaban maestro Lavista musicalizó más de veamos otros que dieron un giro
como un compositor universal. trescientas películas. Trabajó mu- total ofreciendo matices con la
Otro connotado músico de cho al lado de Juan Bustillo Oro: aparición del mainstream.
| 111

escuela fue Raúl Lavista, distante Dos monjes (1934) y Ahí está el La era del sinfonismo comer-
de la figura de Silvestre, pero no detalle (1940); y con Ismael Ro- cial es iniciada por La guerra de
con menos calidad. Alumno del dríguez en atm (A toda máquina) las galaxias (1977), película de
George Lucas. Fue John Williams Para rodar elipsis la excelente fusión de lengua-
quien, con su partitura, planteó jes en apariencia con horizontes
un paradigma a seguir en una co- memorables, utili- diferentes. Música y cine coha-
yuntura donde Hollywood se apo- zó autores clásicos bitan sin dificultad. Podríamos
dera del público tras el descenso asimismo hablar de contribucio-
del cine de autor y el fin de las y románticos como nes como las de Ennio Morrico-
corrientes cinematográficas. Wi- Richard Strauss –Así ne con Sergio Leone (El bueno,
lliams previamente había partici- el malo y el feo, 1966), Hans Zim-
pado en Tiburón (1975), dirigida habló Zaratustra– y Jo- mer con Rob Minkoff y Roger
por Steven Spielberg, creando hann Strauss –El Da- Allers (El rey león, 1994), Dan-
con fagotes y cuernos el entorno ny Elfman con Tim Burton (Bat-
del mal ubicuamente oculto en el nubio azul–, lo mismo man, 1989) o de experimentos
océano. Y, por supuesto, Williams que música del siglo tipo Birdman (2014), de Antonio
además talló el encanto de et, el Sánchez con Alejandro González
extraterrestre (1982), del propio xx, como la del con- Iñárritu. El asunto es que el sinfo-
Spielberg. notado compositor nismo en el cine carece de límites.
Howard Shore también apor- Entre más concursa en historias,
tó con su estilo a la historia del soviético Aram Jacha- más posibilidades se desprenden
cine. Shore compuso la música turián o la del hún- para hacernos reflexionar des-
de la saga de El señor de los ani- de lo más hondo del ser humano.
llos (2001, 2002 y 2003), aprecia- garo György Ligeti Solo evoquemos al Nino Rota in-
da por varios especialistas como quien, a la postre, se terpretado por la Orquesta Sinfó-
la mejor música escrita para cine, nica Nacional de Dinamarca para
así como la de la trilogía de El hob- convertiría en autor tener certeza de que no todo está
l a pa l a b r a y e l h o m b r e , v e r a n o - o t o ñ o , 2019

bit (2012, 2013 y 2014). La versa- de otras bandas sono- podrido. ¡Larga vida al sinfonismo
tilidad de Shore lo lleva a realizar en el cine! LPyH
música para películas de tintes no ras de Kubrick, como
propiamente épicos, como El silen- El resplandor (1980)
cio de los inocentes (1991) y Filadel- Referencias
fia (1993), de Jonathan Demme, y Ojos bien cerrados
hasta musicalizar discursos más (1999). Eisenstein, Sergei M. 1986. El sentido del
crípticos tendientes al cine de arte cine. México: Siglo XXI.
como el de David Cronenberg en Steiner, George. 2019. Necesidad de mú-
Spider (2002) o en Cosmópolis habló Zaratustra– y Johann Strauss sica. Artículos, reseñas y conferencias.
(2012), entre otras cintas. –El Danubio azul–, lo mismo que Ciudad de México: Grano de sal.
Asimismo resaltemos 2001: música del siglo xx, como la del Téllez, José Luis. 2013. Paisajes imagina-
Odisea del espacio (1968), pelícu- connotado compositor soviético rios. Escritos sobre música y cine. Ma-
la de ciencia ficción dirigida por Aram Jachaturián o la del húngaro drid: Cátedra.
Stanley Kubrick. Con el rigor que György Ligeti quien, a la postre, se
lo caracterizó, Kubrick combinó convertiría en autor de otras ban- Raciel D. Martínez Gómez es comu-
música de diferentes épocas para das sonoras de Kubrick, como El nicólogo, doctor en Sociedades Mul-
alcanzar un estilo vanguardista. resplandor (1980) y Ojos bien ce- ticulturales y Estudios Interculturales
Para rodar elipsis memorables, rrados (1999). por la Universidad de Granada. Ac-
utilizó autores clásicos y román- Las anteriores películas son tualmente es director general de Co-
ticos como Richard Strauss –Así apenas una pequeña muestra de municación Universitaria de la uv.
|
112
música e historia
113 |

E HISTORIA
MÚSICA
EL INGENIOSO HIDALGO
Eduardo Langagne

Don Miguel de Cervantes, El primero lo cantan


anciano ya los juglares
y manco y desdentado, acompañados
inicia la lección mayor de un laúd que tañe
de nuestra vida: agudo
como un refrán
un octosílabo sentencioso.
que todos repetimos
En un lugar de La Mancha. Es la voz popular
la que da inicio
l a pa l a b r a y e l h o m b r e , v e r a n o - o t o ñ o , 2019

Agrega un endecasílabo a la más portentosa


clásico y formal lección de nuestro idioma.
de cuyo nombre no quiero acordarme,
acaso más culto y refinado.

El primero es popular,
ibérico,
castellano,
manchego,
el otro
importado
por Boscán y Garcilaso
desde la bota
que los mapas calzan
con orgullo milenario.

¿Es la mala memoria voluntaria


de cuyo nombre no quiero acordarme,
o es el culto lirismo
del mester de clerecía?
|
114

Eduardo Langagne es miembro del snca. Autor de Verdad posible (fce, premio especial José Lezama Lima 2016 de Casa
de las Américas), Tiempo ganado (unam) y No todas las cosas. Antología personal 1980-2015 (Fondo Editorial Estado de
México).
MÚSICA Y PODER. El sonido
y la furia (fragmento) *
Juan Villoro

Q
uisiera dedicar esta conferencia a la memoria de Escuchar y obedecer tienen una
mi querido maestro y amigo Sergio Pitol, una
persona que siempre trató de asociar la música raíz común: el que toca reclama
con la palabra. atención, exige un oído atento
[…]
Mi contacto con el tema es siempre difícil de dis- y el director muchas veces se
cernir, porque uno empieza a tener ciertas ideas sin comporta –dice Pascal Quignard–
saber que las tiene. Al preparar esta charla traté de
recordar el primer momento en que pensé que músi- como un domador, alguien que
ca y poder debían ser analizados en conjunto y quizá está a cargo de la situación. Hay
esto ocurrió en Alemania oriental, donde viví duran-
te tres años. Fui agregado cultural en esa ciudad y en una jerarquía muy definida en
una ocasión me tocó atender a un director de orques- las notas y en la forma en que son
ta mexicano. Nos vimos en un lugar emblemático de
la cultura alemana, el Auerbachs Keller –la taberna ejecutadas.
Auerbach–, que es donde el Diablo se le aparece a
Fausto en la obra de Goethe. En ese sitio se presentó el
director de orquesta en cuestión y me sorprendió que char, en francés, viene de obaudire y que derivó en
básicamente hablara de política, de la relación que te- obéir, obedecer. Es decir, que escuchar y obedecer tie-

música e historia
nía con gente que le daba presupuestos y de cómo lo nen una raíz común: el que toca reclama atención,
admiraban muchos políticos mexicanos. Él acababa exige un oído atento y el director muchas veces se
de dirigir una orquesta muy apoyada por el grupo comporta –dice Pascal Quignard– como un doma-
Atlacomulco y venía a conducir la orquesta de la Ra- dor, alguien que está a cargo de la situación. Hay una
dio de Leipzig; un buen director pero con una rela- jerarquía muy definida en las notas y en la forma en
ción muy peculiar con el poder. que son ejecutadas.
A partir de ese momento empecé a fijarme en la Esto, por supuesto, es una simplificación por-
relación que orquestas y directores han tenido con los que hay distintas maneras de escuchar; la música no
representantes del poder. El político encuentra en el se oye de un modo único, totalmente subordinado,
director de orquesta una especie de figura perfecta; se sino que también hay escuchas que tienen una aten-
trata de alguien que levanta una batuta y todos le ha- ción creativa y con su interpretación complementan
cen caso. Es lo que quisieran numerosos políticos: ser el la música que oyen. El compositor Erik Satie hizo su
centro total de atención, tener la capacidad de control famosa música de mobiliario. Se refería a la que está
que poseen muchos directores y, por supuesto, aprove- en el entorno de la gente, música para ser escucha-
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char la dimensión jerárquica de la propia música. da accidentalmente sin que la gente sepa que la está
El escritor francés Pascal Quignard nos recuer- escuchando. Prefiguraba un poco el hilo musical de
da en su libro El odio a la música que la palabra escu- los supermercados y los elevadores. Eso que hoy en
Teatro Municipal de Río de Janeiro, 2016. Foto: Luis Fernando Soní

día se llama música ambiental, él lo denominó en for- un ensayo de la Filarmónica de Berlín, no encontra-
ma creativa como música de mobiliario: sonidos que ba cómo hacer que la orquesta realmente siguiera sus
crean una escenografía. De acuerdo con Satie, esta indicaciones, pero de repente empezó a sentir que los
música refuerza el entorno sin alterarlo del todo; no músicos tocaban de una manera maravillosa y dijo:
está ahí para ser escuchada como algo radicalmen- “¿Qué ha pasado con esta orquesta?, se transmutó en
te “aparte”, sino como la escenografía que envuelve y otra en unos segundos”. Entonces se volvió a ver la
l a pa l a b r a y e l h o m b r e , v e r a n o - o t o ñ o , 2019

protege otro contenido. Años después algunos com- puerta de entrada y en el umbral vio a Wilhelm Furt-
positores más contemporáneos como Brian Eno, que wängler, director titular de esa orquesta y su gran
viene de la música de rock, creó una dimensión im- maestro. La sola presencia de este gran director hacía
portante de la música ambiental que debe ser oída que la orquesta tocara mejor aunque él no estuviera
con una atención deliberada. Ha propuesto que en dirigiendo. Tal es la fuerza jerárquica que han logra-
las ciudades del futuro tengan cuartos en donde uno do ciertos líderes de orquesta y que entraña una obe-
pueda escuchar música y comprar cuotas musicales; diencia creativa por parte de los instrumentistas que
lugares para oír música ambiental, pero no de forma transforman las intuiciones e indicaciones del maes-
accidental sino propositiva. Ya sea que uno se quiera tro en un discurso colectivo. De este modo hay una
relajar, meditar o escuchar con atención, podrá dispo- relación importante entre la música, la figura del di-
ner de un cuarto de música y una tarjeta que permite rector, los códigos compartidos en una orquesta y la
comprar horas sonoras. manera en que una sociedad se representa a sí misma.
Menciono esto porque hay distintas maneras de Un proverbio chino dice: “La música informa siempre
escuchar y también distintas maneras de dirigir. Pen- del estado del Estado”, es decir, estado con minúscula
semos en el papel que han tenido algunos directores y luego Estado con mayúscula.
de orquesta tan importantes como Daniel Barenboim, El musicólogo argentino Diego Fischerman, en
por ejemplo, en la Orquesta del Diván de Oriente y su libro Después de la música, comenta que una de las
Occidente, para reunir en una misma agrupación a grandes ilusiones de los compositores ha sido lograr el
israelitas y palestinos; o en posturas muy progresis- control absoluto de los sonidos a través de la partitura,
tas de directores como los italianos Riccardo Muti y pero también ha habido una ilusión complementaria
Claudio Abbado; o bien en directores como Leonard de encontrar el descontrol absoluto. Es decir, por un
Bernstein, que estuvo muy cerca de las reivindicacio- lado tendríamos, a partir de la invención del metró-
nes de los Black Panthers en Estados Unidos y luchó nomo y las notaciones de tiempos que ya no son suge-
contra la discriminación. Así pues, la música se pue- ridos sino que deben ser acatados con toda precisión,
de utilizar de distintas maneras, pero inevitablemen- la utopía del orden. Esto se amplía con las nuevas no-
te siempre ha estado necesitada de presupuestos y a taciones musicales que incluyen gestos como golpear
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menudo el director de orquesta ha sido visto como un arco, golpear de cierta manera la caja del violín, etc.
116

una figura de autoridad absoluta. Estamos ante el anhelo absolutista de que los intér-
Hay una gran anécdota de Celibidache sobre el pretes realmente toquen lo que está ahí y no otra cosa.
carisma mesiánico de un director. Mientras dirigía Por otro lado, al parejo de esta ilusión y en contradic-
Gran Sala de Conciertos de Sao Paulo, Teatro Municipal de Río de Janeiro, 2016. Foto: Luis Fernando Soní.
2016. Foto: Luis Fernando Soní.

ción con ella, ha prosperado la idea del descontrol escribieron seis óperas, y Ariadna en Naxos es segura-
absoluto: el músico que se aparta por completo de la mente la más divertida y una de las más originales de
partitura o la modifica sobre la marcha. Pensemos en ellas porque trata de la puesta en escena de una ópera
un caso límite de música conceptual: la famosa pie- que se llama del mismo modo. Un mecenas ha pagado
za 4:33 de John Cage, donde un pianista se tiene que por la composición de esta obra, de aire trágico, pero
sentar ante un piano sin tocar nada y debe permane- también ha patrocinado una comedia. Ambas deben
cer 4 minutos 33 segundos en el banquillo. Lo único presentarse en un festejo que desembocará en fuegos
que ahí ocurre es el ambiente de la sala. Es una pie- artificiales. Al hablar con el coordinador del espec-
za que no puede ser juzgada musicalmente porque no táculo, queda claro que todo esto durará demasiado
contiene música; se trata de un evento social a propó- tiempo. El principal interés del mecenas consiste en
sito de la música. Es una pieza tan libre que ni siquie- disfrutar en calma de los fuegos de artificio y pide que
ra existe, solamente tiene un rango de tiempo. John las óperas sean acortadas. Para no suprimir ninguna
Cage trabajó con otro criterio en Concierto para pia- de las dos se llega a una extraña solución de compro-
no [preparado] y orquesta. Ahí cada intérprete escoge miso: fundir la tragedia y la comedia en una sola obra.
la sección de la partitura que quiere tocar; es decir, es Esto da lugar a desternillantes situaciones que son a
una orquestación totalmente aleatoria. Así pues, es- un tiempo tristes y alegres, pero sobre todo, permite
tas dos ilusiones, el control absoluto de los sonidos poner en escena una ópera que se construye al tiem-
y el descontrol absoluto, han estado presentes en la po que la vemos. Los cantantes tratan de influir para
música contemporánea. preservar sus parlamentos y cada uno procura poner

música e historia
A lo largo del tiempo, el sonido y la furia han sido en práctica sus recursos de seducción y de poder. Una
elementos básicos de lo que oímos en una sala de con- ópera dentro de la ópera.
ciertos: la búsqueda de armonía y la disrupción rebelde. En la mitología, Ariadna es la mujer que le dio
Me parece importante comenzar esta plática ha- el hilo a Teseo para que pudiera entrar al laberinto
blando de una pieza que no está en el programa de y matara al Minotauro. Una vez lograda la hazaña, el
esta noche. En algún momento pensamos incluirla, ingrato Teseo le pagó a Ariadna abandonándola en
pero era difícil hacerlo porque carece de secciones. la isla de Naxos. En el momento en que esta obra la
Me refiero a la ópera Ariadna en Naxos de Richard aborda, Ariadna está sumida en el despecho, sufrien-
Strauss, con un libreto del escritor austriaco Hugo von do por su dolor y aguardando que llegue Hermes,
Hofmannsthal, pieza que trata precisamente de la re- mensajero de la muerte, para entregarse en sus bra-
lación entre música y poder. zos. Esta es la trama de la ópera trágica que ha con-
Ariadna en Naxos nos lleva a los caprichos de un tratado el mecenas.
mecenas y esto forma parte de la historia general de En el juego de espejos que permite ver la tramoya
la música: alguien va a dar dinero y quiere interferir de la obra, asistimos a las disputas entre el compositor,
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en los designios del compositor. que quiere preservar la naturaleza de Ariadna en Naxos,
La obra es parte de la muy fecunda colaboración y el organizador de eventos, el gran mayordomo, que
que tuvieron Hofmannsthal y Richard Strauss. Ellos quiere hacer lo que desea su patrón. Los diálogos rozan
el sarcasmo y muestran dos clases de servidumbre: la de mezclan y el resultado es desopilante, una obra muy
un lacayo de palacio y la de un artista a sueldo. caótica donde Ariadna espera la llegada fatal de Her-
En 1985 traduje el libreto de esta ópera para su mes y donde aparece el Baco de la ópera buffa. Esta
presentación en Bellas Artes. En una escena, el mayor- mezcla impredecible hace que Ariadna, totalmente
domo pide al compositor que abrevie su obra. Añade angustiada, vea venir al hermoso Baco, piense que es
que seguramente no tendrá ningún problema en ha- el mensajero de la muerte y se entregue en sus brazos;
cerlo porque a eso se dedica. La respuesta del Maes- Baco, naturalmente, la abraza y la empieza a besar. Así
tro de Música que está a cargo de la intrepretación es Ariadna pasa de la búsqueda de la muerte al encuen-
la siguiente: tro accidental del amor.
La brillante simbiosis trágica y cómica en el libre-
–En el solemne acto que se llevará a cabo esta to de Hofmannsthal revela las presiones económicas
noche aquí en el palacio, se tiene pensado… para y políticas que se ejercen sobre el arte. Por cierto que
después de la ópera seria de mi alumno… no me años después el propio Richard Strauss se sometería
atrevo a creerlo… presentar un espectáculo pre- trágicamente a ellas. Strauss fue discípulo del gran di-
suntamente musical, algo así como un burdo vo- rector de orquesta Bruno Walter, quien estrenó varias
devil en el estilo italiano de la ópera buffa. ¡Eso de sus obras. En 1933, cuando los nazis empiezan a
no puede suceder!” imponer sus medidas antisemitas, Walter ya no pue-
Y el mayordomo contesta: de dirigir la Filarmónica de Berlín y le pide a Strauss
–¿No puede? ¿Y por qué no? que lo sustituya; Strauss cede y sustituye a su maes-
–¡No debe! tro, que ya no volverá a interpretar ni dirigir ninguna
–¿Cómo dice? sinfonía en Alemania.
–¡El compositor jamás lo permitirá! ¡ Jamás Algo similar le ocurre después de la muerte de
de los jamases! Hugo von Hofmannsthal con su siguiente libretista, el
–¿Quién no lo permitirá? ¿Escuché bien? escritor judío Stefan Zweig. Juntos hicieron la ópera
l a pa l a b r a y e l h o m b r e , v e r a n o - o t o ñ o , 2019

Hasta donde yo sabía, en este palacio, donde us- La mujer silenciosa. Todo parecía indicar que la obra
ted tendrá hoy el honor de mostrar sus suertes sería un gran éxito, pero se suprimió casi de inmedia-
musicales, solo mi distinguido señor era capaz de to. Strauss creyó tener la capacidad de mediar con los
permitir algo, por no hablar de dar órdenes. nazis, aceptó cargos a cambio de que la ópera siguie-
–Eso va en contra de lo convenido. La ópera ra en cartelera, pero no pudo lograrlo. Lo que él había
seria Ariadna fue compuesta especialmente para presentado con ironía en Ariadna en Naxos lo vivió en
esta solemne ocasión. carne propia.
–Y los honorarios prometidos pasarán, junto En algún momento de esa ópera, Ariadna excla-
con una generosa gratificación, de mi mano a la ma: “¡Aquí todo es corrupto, aquí nada es puro!”, re-
suya. firiéndose a la forma en que los caprichos del poder
–No dudo del pago de un hombre que nada invaden el ambiente de la música.
en dinero. Sirva esta pequeña introducción para exponer la
–Y a quien usted y su alumno han tenido el relación, siempre tensa y en ocasiones fructífera, ya
honor de ofrecer sus corcheas. ¿En qué más pue- sea por oposición o secreta disidencia, entre el com-
do servirle? positor y su mecenas.
–Esas ‘corcheas’ son un trabajo serio e impor- Pero hay situaciones en que esta tensión no pasa
tante. ¡No podemos pasar por alto el contexto en por pliegues sofisticados y el arte, simple y sencilla-
que se interpretan! mente, es censurado o reprimido. LPyH
–Sin embargo, compete única y exclusiva-
mente a mi señor decidir el tipo de espectáculo
que ofrecerá a sus distinguidos huéspedes des- * Plática previa al concierto de la Orquesta Sinfónica de Xalapa,
pués del banquete. Feria Internacional del Libro Universitario (filu), 2018.
–¿Y usted incluiría la ópera heroica Ariadna
entre las distracciones que facilitan la digestión?
Juan Villoro (Ciudad de México, 1956) es dramaturgo,
Estamos ante la pugna entre preservar una obra de novelista, cuentista, ensayista y periodista. Ha obtenido
|

arte y los caprichos de un mecenas. Como es de su- numerosos premios por el conjunto de su obra y por varios
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ponerse, dadas las presiones señoriales y la obsecuen- títulos específicos. Su libro más reciente es El vértigo hori-
cia del mayordomo por satisfacerlas, las dos obras se zontal. Una ciudad llamada México.
NOTAS SOBRE las notas
Axel Juárez

No basta con que el artista esté bien prepa- Si desvelar los arcanos de un ofi-
rado para el público, también es preciso que
el público esté preparado para lo que va a oír. cio es necesario para su aprendi-
Pierre Baillot zaje, lo es también para su apre-
ciación, para poder deleitarnos

¿C
ómo se logra adquirir cultura musical? con los juegos visuales en el caso
¿Cómo se cultiva un público? Escuchar
música ha sido uno de los mayores placeres y de la pintura y la fotografía, jue-
entretenimientos humanos desde hace unos gos espaciales en la arquitectura,
cuantos siglos. No obstante, la “historia de
la escucha” no ha permanecido estática; los cambios lingüísticos en la literatura, com-
culturales, tecnológicos y sociales han incidido en su binatorios en el ajedrez… sonoros
configuración. La creación de grandes salas de con-
cierto en la Europa de principios del siglo xix deter- en la música.
minó un tipo de acceso a la música creando públicos
específicos. La invención del fonógrafo de Edison en
1877 dio lugar a la multimillonaria industria del disco El modo más sencillo de escuchar la música es
que comenzó en 1902 con la edición del primer álbum escuchar por el puro placer que produce el soni-
de acetato, una grabación del cantante Enrico Caruso do musical mismo. Ese es el plano sensual. Es el
(1873-1921). Para que alguien se interese en el mun- plano en que oímos la música sin pensar en ella
do de la música debe existir algún elemento de esta ni examinarla en modo alguno. Uno enciende la
que atrape su atención, más allá de los pirotécnicos radio mientras está haciendo cualquier cosa y, dis-

música e historia
espectáculos actuales. Nos pueden emocionar y hacer traídamente, se baña en el sonido. El mero atrac-
vibrar ritmos que interiorizamos y bailamos, golpes tivo sonoro de la música engendra una especie de
persistentes o flexibles que marcan la pauta de varia- estado de ánimo tonto pero placentero.
dísimas construcciones sonoras. O bien podemos ser
sensibles a innumerables melodías que nos impregnan El empeño didáctico del libro de Copland es enco-
con un aroma recordado azarosamente mediante sil- miable: pretende que los lectores pasen de escuchar
bidos o canturreos; la conjunción de varias melodías música en un plano meramente sensual a uno pura-
entrelaza texturas sonoras que nuestro oído, en ma- mente musical; mejor dicho, que escuchemos en to-
yor o menor medida, puede saborear. En el caso de dos los planos, pero siendo más conscientes que antes
los oyentes experimentados, el flechazo sonoro pue- de la existencia y reconocimiento de diferentes nive-
de venir de esas estructuras de sonidos, sobre las que les de escucha:
se elaboran tantos juegos llamados armonías. Para el
compositor neoyorquino Aaron Copland, todos es- Cuando el hombre de la calle escucha “las notas”
cuchamos en tres planos distintos: un plano sensual, con un poco de atención, es casi seguro que ha de
| 119

otro expresivo y uno puramente musical; en su libro hacer alguna mención de la melodía. La melodía
Cómo escuchar la música (1939), encontramos respec- que él oye o es bonita o no lo es, y generalmente
to al primero que: ahí deja la cosa. El ritmo será probablemente lo
l a pa l a b r a y e l h o m b r e , v e r a n o - o t o ñ o , 2019

Pierre Baillot (1833) Programa de la Musical Union de John Ella (1846)

siguiente que le llame la atención, sobre todo si para poder deleitarnos con los juegos visuales en el caso
tiene un aire incitante. Pero la armonía y el timbre de la pintura y la fotografía, juegos espaciales en la arqui-
los dará por supuestos, eso si llega a pensar siquie- tectura, lingüísticos en la literatura, combinatorios en el
ra en ellos […] El público inteligente debe estar ajedrez… sonoros en la música. En el Londres del siglo
dispuesto a aumentar su percepción de la materia xix hubo quien se empezó a preocupar por divulgar las
musical y de lo que a esta le ocurre. Debe oír las reglas de los juegos sonoros, de hacerlas disponibles a
melodías, los ritmos, las armonías y los timbres un público para que disfrutara más y mejor. La actividad
de un modo más consciente. […] En realidad, cultural, musical y el didactismo de la época victoriana
nunca se escucha en este plano o en aquel otro. lo exigía, y la respuesta vino de un músico inglés llama-
Lo que se hace es relacionarlos entre sí y escuchar do John Ella (1802-1888), fundador de la sociedad The
de las tres maneras a la vez. Ello no exige ningún Musical Union (1844-1880).
esfuerzo mental, ya que se hace instintivamente. El gran músico francés Hector Berlioz visitó Lon-
dres en 1851, dejándonos un importante testimonio
Antes de la existencia de libros didácticos, tan bien es- del campo musical londinense: repertorios, crítica
critos como el de Copland, la divulgación musical se en- musical, descripciones de salas de concierto y de so-
contraba en algunas sesiones organizadas y curadas por ciedades musicales que se preocupaban por la calidad
sociedades musicales europeas, especialmente británi- de sus presentaciones sin escatimar recursos. En Les
cas, preocupadas no solo por brindar a sus suscriptores soirées de l’orchestre (1852) describe una de ellas y a
|

los mejores recitales y conciertos sino también por ase- su peculiar director:
120

gurarse de que su público comprendiera y asimilara las


obras. Si desvelar los arcanos de un oficio es necesario The Musical Union no se limita al objetivo único
para su aprendizaje, lo es también para su apreciación, de divulgar cuartetos, sino también todas las her-
mosas composiciones instrumentales de salón, a
las que se une en ocasiones una o dos piezas de
canto, pertenecientes casi siempre a las produc-
ciones de la escuela alemana. […] El Sr. Ella no
se limita a cuidar con esmero la interpretación
de las obras maestras que figuran en sus concier-
tos; quiere además que el público las saboree y
las comprenda. Por consiguiente, el programa de
cada matinal, enviado con antelación a los abona-
dos, contiene un análisis sinóptico de los tríos, los
cuartetos y los quintetos que se van a escuchar,
un análisis muy bien hecho, por lo general, y que
habla a la vez a los ojos y a la mente, agregando
al texto crítico ejemplos anotados en uno o en
varios pentagramas que presentan ya sea el tema
de cada pieza, ya sea la figura que desempeña un
papel importante, ya sea las armonías o las mo-
dulaciones más destacables que estas contengan.
No se puede ir más lejos en cuanto a atenciones
y celo. El Sr. Ella ha adoptado como epígrafe de
sus programas estas palabras francesas cuyo sen-
tido común y verdad no apreciamos aquí, por
desgracia, y que recogió de boca del sabio profe-
sor Baillot: “No basta con que el artista esté bien
preparado para el público, también es preciso que
el público esté preparado para lo que va a oír”. Primera página del programa de la Sinfonía fantástica, de Berlioz.

Programas matinales enviados con antelación al pú-


blico abonado, análisis sinóptico de las obras que se
escucharán, ejemplos impresos de fragmentos musi- La especialista Christina
cales importantes de cada obra… cada concierto, en Bashford nos explica en su libro
cada programa una información de calidad, encabe-
zada siempre por el certero epígrafe de Baillot, debió […] The Pursuit of High Culture.
de haber sido una maravilla y una empresa de divul- John Ella and Chamber Music in
gación musical sin precedentes para la época. Habían
nacido las notas al programa de la pluma de John Ella. Victorian London (2007) que la
La especialista Christina Bashford nos explica en su meta de John Ella era clarificar,

música e historia
libro The Pursuit of High Culture. John Ella and Cham-
ber Music in Victorian London (2007) que la meta de iluminar, y su audiencia general-
John Ella era clarificar, iluminar, y su audiencia ge- mente estaba deseosa de ser ilus-
neralmente estaba deseosa de ser ilustrada por este
crítico convencido de que a través del uso sensato de trada por este crítico convencido.
ejemplos musicales y de una invitación a la lectura
atenta de las notas del programa el significado de los
términos musicales se haría evidente. Si desafiaba la
comprensión de algunos suscriptores, nadie objetaba, del esquema que Berlioz usó para componer la obra.
mucho menos lo consideraban enajenante –tal era la La música programática tiene como objetivo evocar
reverencia por una autoridad cultural y la aceptación ideas e imágenes en los oyentes, tratando de repre-
del rol de aprendiz–, los asistentes asumían su res- sentar musicalmente estados de ánimo, escenas… Sin
ponsabilidad en este pacto divulgativo. Veinte años embargo, muchas veces se usa un apuntador: un folle-
antes que John Ella, el propio Berlioz había intenta- to que describe lo que se tiene que oír e interpretar,
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do un texto explicativo de su Sinfonía fantástica en el un argumento sonoro que se les da a leer a los oyen-
programa de mano del estreno, el 15 de diciembre tes. Así, cuando la Fantástica de Berlioz empieza con
de 1830, resultando en una descripción programática “Sueños-pasiones”, el público tendría que leer:
gue des passions), ve por primera vez a una mujer
que reúne todos los encantos de la persona ideal
con la que soñaba su imaginación, y se enamora
perdidamente de ella. Por una extraña anomalía,
la imagen amada nunca se presenta a la mente
del artista sin estar asociada a una idea musical,
en la que reconoce una cierta calidad de pasión,
pero dotada de la nobleza y timidez que atribuye
al objeto de su amor. Esta imagen melódica y su
modelo lo persiguen incesantemente como una
doble idée fixe. Esto explica la constante recurren-
cia, en todos los movimientos de la sinfonía, de la
melodía que aparece en el primer allegro. La tran-
sición de este estado de melancolía de ensueño,
interrumpido por brotes ocasionales de alegría
sin rumbo, a la pasión delirante, con sus arreba-
tos de furia y celos, sus retornos de ternura, sus
lágrimas, sus consuelos religiosos, todo esto es el
tema del primer movimiento.

El famoso crítico musical austriaco Eduard Hanslick


escribió, para la prensa vienesa de 1862, sobre la vida
musical londinense, describiendo la conducta de lo
que etiquetó como “el público inglés de concierto”, y
l a pa l a b r a y e l h o m b r e , v e r a n o - o t o ñ o , 2019

tuvo la gran idea de repartir guías analíticas de la mú-


sica para ser leídas antes o durante el concierto.

Echemos un vistazo al público inglés de concier-


to. La atención y tranquilidad de los oyentes es
Sir George Grove (1820-1900). ejemplar. Se apoyan en la lectura de pequeños
folletos que damas y caballeros revisan entusias-
mados. Estas son las explicaciones críticas que se
entregan cortés e infaliblemente a la audiencia.
Estas guías musicales fueron, en mi opinión, in-
troducidas por primera vez por John Ella con el
El famoso crítico musical austria- título atroz de Synopses Analytiques y contienen,
co Eduard Hanslick escribió, para junto con biografías y notas históricas, un análisis
con ejemplos musicales de las obras mayores que
la prensa vienesa de 1862, sobre serán interpretadas […] Hay una cita oportuna
la vida musical londinense, des- de Baillot, que encabeza todos los programas de
John Ella: “Il ne suffit pas que l’artiste soit bien
cribiendo la conducta de lo que préparé pour le public, il faut aussi que le public
etiquetó como “el público inglés le soit à ce qu’on va lui faire entendre”. Las piezas
que son difíciles de comprender y todavía no son
de concierto”, y tuvo la gran idea propiedad común, como las obras posteriores de
de repartir guías analíticas de la Beethoven, Bach y Schumann, pueden ser expli-
cadas y aclaradas con ejemplos musicales y así se
música para ser leídas antes o pueden memorizar rápidamente.
durante el concierto.
Hanslick se refiere a lo que hoy podríamos llamar di-
|

vulgación musical, incluso formación de públicos. Po-


122

El autor imagina que un joven músico, afligido cas veces se encuentran proyectos tan encomiables.
por la enfermedad del espíritu que un escritor fa- En esta tónica, y acorde a nuestra época, habría que
moso ha llamado la vaguedad de las pasiones (le va- mencionar algunas producciones audiovisuales: las
El Palacio de Cristal, en Hyde Park, para la Gran Exposición de 1851.

entrañables conferencias Omnibus de Leonard Berns- hoy en día nos parece tan natural, no lo era antes del si-
tein, emitidas por la televisión norteamericana entre glo xix. El erudito crítico musical del New Yorker, Alex
1952 y 1961; los emotivos conciertos didácticos para Ross, relata en su libro Escucha esto (2012) que:
jóvenes que el mismo Bernstein diseñaba y presenta-
ba desde el Lincoln Center de Nueva York; la insólita Hasta bien entrado el siglo xix, los conciertos eran
y didáctica serie Jazz entre amigos, presentada sema- veladas eclécticas en las que arias de ópera colisio-
nalmente entre 1984 y 1991 en Radiotelevisión Espa- naban con fragmentos de sonatas y conciertos. Los
ñola por el mítico Juan Claudio Cifuentes, Cifu, y los organilleros hacían sonar las melodías clásicas más

música e historia
magníficos ciclos, con útiles notas al programa, de la conocidas por las calles, donde se mezclaban con
Fundación Juan March de Madrid. las canciones folclóricas. El público daba a conocer
Algunos intentos ocasionales –como el de Berlioz a menudo sus sentimientos aplaudiendo o gritan-
y su Symphonie fantastique de 1830– de programas con do al tiempo que estaba interpretándose la música.
notas los podemos rastrear en los conciertos públicos, Mozart, en su relato del estreno de su Sinfonía “Pa-
que bajo el nombre de Concert Spirituel, organizó J. F. rís” en 1778, describió cómo sacó todo el jugo al
Reichardt en Berlín durante 1783, y en los conciertos público que la escuchaba: “[...] ya en mitad del Pri-
organizados por John Thomson en Edimburgo entre mer Allegro había un Pasaje que yo sabía muy bien
1838 y 1841. Sin embargo, la regularidad y estanda- que tenía que gustar, todos los oyentes se sintieron
rización de estos textos no llegó hasta la aparición de arrebatados –y se produjo un gran aplauso– pero
John Ella y la fundación de su sociedad especializada como sabía, cuando lo compuse, el Efecto que eso
en música de cámara, The Musical Union. Hay que re- provocaría, lo puse al final otra vez –y comenzó
cordar que se trata de una época musicalmente fértil, otra vez Da capo–”.
donde la actividad concertística estaba en crecimiento,
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las audiencias se estaban consolidando y la cultura de James Johnson, en su libro Listening in Paris. A Cultural
la escucha en silencio comenzaba a nacer. Esta última History [Escuchar en París. Una historia cultural], evo-
norma social (guardar silencio en los conciertos), que ca una noche en la Ópera de París en la misma época:
Aunque la mayoría se encontraban ya en sus
asientos hacia el final del primer acto, el movi-
miento incesante y el leve barullo de las conversa-
ciones no acababa realmente nunca. Los criados y
los jóvenes solteros daban vueltas por la atestada
y a menudo bulliciosa platea, el recinto al nivel
del suelo al que solo se permitía el acceso a los
hombres. Príncipes de sangre y duques se visita-
ban unos a otros en los muy visibles palcos de la
primera fila. Abates mundanos conversaban feliz-
mente con damas enjoyadas en el segundo piso,
granjeándose ocasionalmente gritos indecentes
llegados de la platea cuando su conversación se
volvía demasiado cordial. Y los amantes buscaban
las luces mortecinas de la tercera galería –el pa-
raíso–, lejos de anteojos escrutadores.

Por aquella época, en el Londres de mediados del


siglo xix, se construía en el Hyde Park una enorme
edificación de hierro fundido y cristal, The Crystal
Palace, que albergaría la primera Great Exhibition
of the Works of Industry of all Nations, también co-
nocida como la Primera Gran Exposición Universal,
concebida para mostrar todo tipo de progresos mun- John Ella, por Charles Baugniet, 1851.
l a pa l a b r a y e l h o m b r e , v e r a n o - o t o ñ o , 2019

diales, desde complejas maquinarias hasta inauditas


esculturas. Al concluir la Primera Gran Exposición, no al incipiente género, a uno más narrativo y litera-
en octubre de 1851, se ordenó desmantelar el Pala- rio, donde junto a unos análisis musicales básicos (en
cio y reconstruirlo en un distrito del sur de Londres, comparación con los de John Ella) difundía los con-
donde hasta finales de 1936 sirvió como un centro textos de las obras y compositores. Entre 1860 y 1880,
de educación, artes y ocio, bajo la dirección del musi- las notas al programa del Palacio comenzaron a incluir
cólogo George Grove (1820-1900) –el futuro editor información adicional relacionada con los creadores,
del mítico Grove Dictionary of Music and Musicians–. datos sobre su vida, listados de sus obras, extractos de
Grove escribió innumerables notas al programa para biografías o de memorias. El gradual aumento del re-
los conciertos del Palacio de Cristal. Su emotivo esti- pertorio musical en el Palacio requirió la contratación
lo trataba de evitar cualquier tecnicismo, sin dejar de de más escritores, especialistas en temas concretos. El
señalar diligentemente al escucha-lector lo que este conjunto de estas notas y las de Grove conformaron la
debía tener en cuenta a la hora de la audición. base de la primera edición de los artículos del Dictio-
El espíritu educativo de la empresa musical que re- nary of Music and Musicians.
presentaba The Crystal Palace se evidencia en el carác- Medio siglo después de aquellas notas de John
ter y el alcance de sus notas al programa. Comenzaron Ella y George Grove, ya se había vuelto habitual el
con la conmemoración del nacimiento de Mozart, en mercado discográfico; los primeros discos de acetato
1856. Antes de esta fecha, al público solo se le propor- y posteriormente los discos compactos llegaron acom-
cionaba los textos de obras vocales. Grove escribió las pañados de sus propias notas, llamadas sleeve notes o
notas para el concierto conmemorativo de Mozart, y, liner notes, las cuales cumplían funciones parecidas a
posteriormente, no dejó de redactarlas semana tras se- sus antecesoras inglesas. Estas nuevas notas se diri-
mana. La vida y la obra de los compositores que se iban gían a introducir al oyente en el género o el estilo del
programando era analizada por Grove en sus notas, que álbum, lo guiaban e incluso le podían imponer una
gradualmente iban adquiriendo un enfoque biográfico manera culturalmente correcta de percibir la música.
que contextualizaba las obras. En 1880, Grove señaló: Esto lo explica el musicólogo Nigel Simeone:
“Escribí sobre las Sinfonías porque deseaba explicár-
|

melas y descubrir el secreto de las cosas que de ellas Notas similares en estilo a las notas de programa
124

me fascinaron, luego de esto surgió el deseo de hacer de conciertos fueron publicadas por sellos dis-
que otros amateurs las vieran de la misma manera”. Las cográficos como hmv, durante los años treinta,
notas de programa de Grove llevaron a un nuevo pla- para acompañar sets de obras orquestales y de cá-
mara. Estos textos se pegaban en el interior de Medio siglo después de aque-
la carpeta que contenía los discos, o en folletos llas notas de John Ella y George
por separado. A menudo las notas eran bastante
extensas, como el folleto (booklet) publicado con Grove, ya se había vuelto habi-
la grabación del Pro Arte Quartet del Quinteto en tual el mercado discográfico;
do mayor de Schubert, que incluye dos páginas
de antecedentes y comentarios biográficos segui- los primeros discos de acetato y
das de otras dos páginas de comentarios sobre la posteriormente los discos com-
obra, con ejemplos musicales. Folletos más lu-
josos, también de hmv, se publicaron para sets pactos llegaron acompañados de
como las grabaciones de las sonatas para piano de sus propias notas, llamadas slee-
Beethoven, interpretadas por Schnabel.
La llegada del disco de larga duración, a prin- ve notes o liner notes, las cuales
cipios de la década de los cincuenta vio la inevi- cumplían funciones parecidas a
table reducción de las notas en un solo lado del
cartón, y los ejemplos musicales se volvieron una sus antecesoras inglesas.
rareza. […] Las grabaciones de compositores que
interpretan su propia obra, como aquellas reali-
zadas por la compañía American Columbia (hoy crítica musical. Con la lectura de estas notas lograre-
Sony Classical) en los años cincuenta y sesenta, mos una formación como públicos musicales y, como
vieron el lanzamiento de discos con notas impor- anhelaba Pierre Baillot, estaremos preparados para lo
tantes de Stravinski, Copland, Messiaen y Berio. que vamos a oír. LPyH
Directores como Boult, Jochum y Mackerras
ocasionalmente escribían notas para acompañar
sus grabaciones. En los años setenta las notas de
discos de importantes lanzamientos, especial- Referencias
mente de repertorio inusual, fueron encargadas
a estudiosos de campos específicos. […] Con Bashford, Christina. 2007. The Pursuit of High Culture. John Ella
los discos de acetato se llegaron a incluir hasta and Chamber Music in Victorian London. Reino Unido: Boy-
reproducciones de partituras, lo que dejó de su- dell Press.
ceder con los lanzamientos en cd […] Con la ——. 2019. “Concert listening the British Way? Program notes
llegada de los discos compactos, a principios de and Victorian culture.” 187-206. En The Oxford Handbook
la década de los ochenta, se vio un cambio más of Music Listening in the 19th and 20th Centuries, editado por
en el formato y la presentación de las notas. Por Christian Thorau y Hansjakob Ziemer, Nueva York: Oxford
lo general las notas de discos de lanzamientos de University Press.
grandes compañías internacionales incluyen no- Berlioz, Hector. [1852] 2012. Las veladas de la orquesta. Traduc-
tas en tres o cuatro idiomas, con frecuencia de ción por Cristina Ridruejo Ramos. Sevilla: El Olivo Azul.

música e historia
autores diferentes. Copland, Aaron. 1939. Cómo escuchar la música. México: fce.
Musgrave, Michael. 1995. The Musical Life of The Crystal Palace.
Actualmente, en algunos programas de mano de or- Cambridge: Cambridge University Press.
questa, apena ver la saturación de publicidad y el poco Ravell, John. 1953. “John Ella 1802-1888”. Music & Letters 34(2),
respeto a las notas del programa, incluso su inexisten- 93-105.
cia. En cuanto a los formatos actuales de transmisión Ross, Alex. 2012. Escucha esto. Traducción de Luis Gago. Barce-
y recepción de la música (archivos digitales compri- lona: Seix Barral.
midos y streaming), en rara ocasión se incluye, ya no Simeone, Nigel. 2001. “Programme note”, en The New Grove Dic-
digamos un booklet, sino la información mínima para tionary of Music and Musicians, editado por Stanley Sadie.
ubicar años de publicación, composición, solistas, Londres: Oxford University Press.
arreglistas y demás profesionales, que sigue siendo
de interés para los melómanos.
Reivindiquemos la presencia y calidad de notas Axel Juárez es sociólogo e informático. Escribe sobre mú-
a programas y notas de discos (físicos o no), puesto sica. Es autor de Elucubraciones sonoras. Encuentros y des-
| 125

que son un importante espacio para la divulgación y la encuentros en música y literatura (Fonca, 2017).
¿QUÉ ES LA MÚSICA MEXICANA?
Una mirada desde fuera del nacionalismo
Jesús Herrera

El desconocimiento de la música en México especial que no tiene la historia


a secas. En la segunda se habla
es especialmente agudo en el siglo xix. Una del pasado y los sucesos a los que
causa de lo anterior es que desde el final de la alude permanecen allí, aunque
se estudien en el presente, a di-
Revolución hasta casi el siglo xxi […] la óptica ferencia de la primera, en la que
del nacionalismo ha obstaculizado el estudio también se aborda el pasado, aun-
l a pa l a b r a y e l h o m b r e , v e r a n o - o t o ñ o , 2019

que la música a la que se refiere


y la valoración justa del patrimonio musical pueda escucharse en el presente.
previo a 1910. Como ejemplo, pensemos en la
Guerra de Independencia de Mé-
xico, que se inició en 1810: pode-

C
reo que las palabras sobre tigaciones supuestamente sobre mos estudiarla en la actualidad,
música no tienen sentido a música que privilegian la historia pero no podemos experimentar-
menos que esta sea su fuente de los compositores o de las insti- la. Por otra parte, consideremos
de inspiración, porque ¿qué tuciones donde trabajaron. la Sonata para piano op.109 de
sentido tendría hablar de Como ha señalado Ricardo Beethoven, publicada en 1810:
música sin música que nos haga Miranda en un texto de 2005 que justo ahora podríamos tener una
hablar sobre ella? Si bien el Dic- no ha perdido vigencia, el caso experiencia de ella al escucharla
cionario de la Real Academia de es grave en nuestro país porque en vivo o en grabación.
la Lengua Española dice que es se está muy lejos de conseguir Para la historia de la música,
el arte de combinar los sonidos, que al menos la música nacional un personaje puede ser impor-
yo propongo entender el término de mayor importancia esté edita- tante porque fundó institucio-
como un modo de relación entre da, grabada y acompañada de es- nes relevantes o porque compuso
seres humanos por medio del so- tudios críticos y, más allá de eso, determinadas obras. En México,
nido. Entre sus actores se inclu- “no existe para nuestra sociedad los estudios de esta disciplina se
yen el compositor, el intérprete una noción clara de quiénes son han centrado frecuentemente en
y el oyente, además de otras per- los músicos mexicanos más re- este tipo de hechos relacionados
sonas que participan en la copia levantes ni por qué lo son” (97). con los compositores y en ocasio-
y edición de partituras, así como Nuestra apreciación actual segu- nes no consideran su música. Si
en la elaboración de instrumen- ramente se modificaría tras escu- bien para la historia de la música
tos musicales, grabaciones y otros char algunas de las muchísimas es imprescindible el estudio de la
productos y actividades. De este obras de la historia de la música historia de los personajes y de los
|

modo, la música, además de una en México que son hoy desco- hechos, también es esencial el es-
126

relación humana, es un fenóme- nocidas. tudio de la música en el presente.


no sonoro. Esto podría parecer La historia de la música es El problema es que para te-
obvio, pero no lo es: hay inves- una disciplina con una dimensión ner una idea auditiva verdade-
Dos generaciones de Prieto: Carlos y Carlos Miguel, 2006. Archivo fotográfico de la osx. Foto cortesía de Enrique Salmerón.

ramente representativa de la siglo xxi –y a veces incluso hasta la década de 1920, Carlos Chávez
historia de la música en México hoy– la óptica del nacionalismo ha orientó muchos de sus esfuerzos
todavía falta mucho por hacer en obstaculizado el estudio y la valo- a lo que consideró “verdadera-
la investigación (trabajo en ar- ración justa del patrimonio musi- mente mexicano” y, al igual que
chivos y edición de partituras) cal previo a 1910 por considerar Diego Rivera en la pintura, enfa-
y en la interpretación (concier- que tiene influencias extranjeras. tizó la representación artística de
tos y grabaciones). Por ejemplo, Por ejemplo, en su Historia de la grupos prehispánicos. Chávez no
Melesio Morales (1838-1908) música mejicana de 1933, Miguel pudo saber que Robert Stevenson
es una figura histórica importan- Galindo afirma que quiere hablar declararía en 1996: “no tenemos
te en México: es considerado fun- de lo que dice su título y no de la ningún fragmento escrito de la
dador de la Sociedad Filarmónica “historia de los músicos mejicanos música precortesiana” (1996, 36)
de Conciertos y del Conservato- que han estudiado, enseñado, eje- y que más allá de eso, “en la lengua

música e historia
rio Nacional; además, compuso cutado y escrito música extranje- náhuatl no existía ni una sola pala-
al menos siete óperas, 25 can- ra en Méjico”, aunque expresa, con bra que equivaliera a nuestro con-
ciones para voz y piano, 69 pie- cierta amargura: “he tenido que cepto de música” (31).
zas para piano y otras obras para hacer aparecer a la música extran- La investigación se orienta
distintas dotaciones. Hay varios jera y a los extranjeros portadores según las corrientes políticas e
estudios publicados sobre Mo- de ella”. El uso que hace Galindo ideológicas de su tiempo, lo que
rales, pero solo existe grabación de la palabra portadores, refiere por ha obstaculizado el conocimiento
comercial de una de sus óperas, igual a músicos y transmisores de de algunos periodos y corrientes
cuatro canciones, cuatro piezas una enfermedad. Hay un prejui- de la historia de la música mexi-
para piano y una obra orquestal. cio que hace que muchas obras de cana. Así, en el marco del nacio-
Tristemente, el caso de Morales música compuestas y/o tocadas en nalismo de Vasconcelos y sus
es representativo. México se juzguen negativamente seguidores, podemos explicarnos
El desconocimiento de la mú- antes de siquiera conocerlas. lo que dice Gabriel Saldívar en su
sica en México es especialmente Como representante en el Historia de la música en México, de
| 127

agudo en el siglo xix. Una causa área de música de las políticas 1934, al hablar de “una cultura
de lo anterior es que desde el fi- culturales de México encabeza- musical que apenas si comprende
nal de la Revolución hasta casi el das por José Vasconcelos, desde un siglo” y afirmar que los musi-
Édgar Dorantes al piano y Paquito de Rivera como solista de la osx, 2006. Archivo fotográfico de la osx. Foto cortesía de Enrique Salmerón.
l a pa l a b r a y e l h o m b r e , v e r a n o - o t o ñ o , 2019

cógrafos mexicanos “inician con ciones presentan características mericanos fueron escritos en casi
la Independencia, y se ha llega- de diversas regiones europeas todos los casos por ciudadanos
do en antecedentes hasta la mi- además de España, habría múlti- del país en cuestión, los autores
tad del siglo xviii” (v). Todo lo ples maneras de responder ante de la música fueron mayoritaria-
anterior a la Independencia de el cuestionamiento sobre su iden- mente europeos, como sucedió,
México sería considerado como tidad nacional. Como la música por ejemplo, en México. Ade-
“antecedente”, o como “extranje- en México del siglo xix no tie- más, como ha señalado Miranda
ro” al decir de Galindo. La “mú- ne características esencialmente en 2011, la música de todos los
sica mexicana” sería solo la del mexicanas, que son las que ha per- himnos hispanoamericanos pre-
periodo independiente; la ante- seguido la investigación desde la senta evidentes características de
rior sería “música novohispana”, mirada del nacionalismo, encon- ópera italiana. Considerando lo
o mejor dicho “música española”, tramos un prejuicio fuerte que ha anterior, definir la nacionalidad
dado que el territorio hoy llama- obstaculizado su interpretación y de estos himnos es un problema
do “mexicano” antes de su inde- estudio. La música decimonónica complejo.
pendencia era parte del Imperio en nuestro país ha sido conside- Por un tiempo pensé que si
español. rada peyorativamente como euro- conociéramos música patriótica
Para tener otra perspecti- peizante, lo que ha causado que de la década de 1820 en Hispa-
va del asunto, consideremos la mucha gente la considere de poco noamérica podríamos encontrar
música de quienes propongo valor, a pesar de desconocerla en alguna explicación coherente so-
denominar personajes de fronte- su mayoría. bre el origen de los nacionalismos
ra histórica: aquellos que nacie- A partir de su independen- musicales en esta región. De esta
ron en Nueva España y murieron cia de España, los nuevos países música patriótica fundacional en
en México, como Mariano Elí- americanos buscaron identidades México solo he encontrado noti-
zaga (1786-1842) y José Anto- para reconocerse ante sí mismos cias de tres cantos heroicos publi-
nio Gómez (1805-1876), entre y frente a los otros. Definieron su cados en 1825, dedicados a tres
|

otros. ¿Estos compositores son identidad musical en parte a tra- personajes de frontera histórica,
128

mexicanos o españoles? ¿Su mú- vés de sus respectivos himnos na- nacidos en el Imperio español y
sica es mexicana o española? Si cionales; sin embargo, aunque los de quienes hoy diríamos que fue-
consideramos que sus composi- textos de los himnos hispanoa- ron un venezolano y dos mexica-

Continúa en la página 145 >


Trovador, 1945.

rufino tamayo
música, maestro
© D.R. Rufino Tamayo / Herederos / México / 2019 /
Fundación Olga y Rufino Tamayo, A.C.
El fonógrafo, 1925.

< Hombre que canta, 1950.


Las niñas, 1929.

Naturaleza muerta con cabeza, 1932. >


Mandolina y piñas, 1930.
Los músicos, 1934.
Hombre con guitarra, 1986.
Encantador de pájaros, 1945.
Venus fotogénica, 1934.
Naturaleza muerta con desnudo y guitarra, 1931.
142 l a pa l a b r a y e l h o m b r e , p r i m av e r a , 2019
|
R ufino Ta ma y o y la m ús i c a
M a r í a T e r esa Fav el a F i er ro

La música es arte, cultura y un mo- al medio de la plástica mexicana garía su colección de arte prehis-
tivo más para disfrutar la vida. porque se había ganado un lugar pánico. En 1975 recibe la Medalla
Friedrich Nietzsche estable en el mercado del arte y su Florentina y la Copa de Oro de la
obra era enaltecida por los críticos ciudad de Florencia, Italia, y cua-

P
de Nueva York. Su trabajo había tro años más tarde es nombrado
intor, grabador y muralista, adquirido una madurez que mos- doctor honoris causa por la unam.
Tamayo nació en Oaxaca, Oa- traba una clara síntesis de Picasso, En los años ochenta recibió la Me-
xaca, en 1899 y falleció en la Braque y la Escuela de París. dalla Albert Einstein del Instituto
Ciudad de México en 1991. En 1949, con motivo de sus Technion de Israel y Medalla Be-
A los 18 años abrazó com- 25 años como pintor, se le rinde lisario Domínguez del Senado de
pletamente la profesión artística homenaje con una retrospecti- la República, entre otras distin-
y se mantuvo activo hasta la edad va en el Palacio de Bellas Artes, ciones. En septiembre de 1986 el
de 90 años. Sus obras estuvieron viaja a Europa y se establece en inba recibió en donación la colec-
nutridas por las raíces indígenas París, y en 1957 el gobierno fran- ción del Museo Rufino Tamayo.
y populares, pero también por el
México moderno y, por supuesto,
el cosmopolita, por lo que ha sido El maestro Tamayo sintió una especial pasión
calificado como “mexicanista inter- por la música, semejante a la que tenía por la
nacionalizante”. El colorido de sus
pinturas creó sinfonías, sonatas, pintura: él mismo gustaba de tocar la guitarra
cuartetos; supo extender los límites y cantar canciones mexicanas.
del lenguaje formal de la pintura y
tuvo como personajes a los instru-
mentos musicales, las frutas, los
objetos de uso cotidiano, la figura cés lo nombra caballero de la Le- El maestro Tamayo sintió una
humana, el misterio del cosmos... gión de Honor. De igual forma, especial pasión por la música, se-
Desde 1936 vivió regular- en 1959 es designado miembro mejante a la que tenía por la pin-
mente en los Estados Unidos, correspondiente de la Academia tura: él mismo gustaba de tocar la
convirtiéndose en parte de una ge- de Artes de Buenos Aires, Argen- guitarra y cantar canciones mexi-
neración que sentó las bases para tina, y en 1961 es elegido miem- canas.
una necesaria renovación del arte bro de la Academia de Artes y Letras Esa fue una constante que
frente a una pintura mexicana pro- de los Estados Unidos. Al cumplir desarrolló a lo largo de su produc-
clive a las cuestiones de política, y 50 años como pintor en 1968, se ción estética y que de una u otra
constituyó el antecedente del ac- le hace un homenaje con una re- forma influirá en el trabajo de al-
tual arte mexicano. Tamayo logró trospectiva en el Museo del Pa- gunos de los más importantes mú-
dossier

alejarse de esa tónica al dar un no- lacio de Bellas Artes. En 1971 es sicos mexicanos contemporáneos.
vedoso tratamiento a las formas de condecorado comendador de la Por tal razón, tampoco es casual
los objetos seleccionados; desde República italiana, y un año des- su amistad con Carlos Chávez ni
esa época afloró su personalidad pués el estado de Oaxaca lo nom- que en 1987, al celebrarse sus 70
en sus predilecciones por ciertos bra Hijo predilecto, le entrega la años de vida creativa, Blas Galindo
colores y el predominio de ellos. Medalla Juárez e impone el nom- compusiera una cantata dedicada
| 143

La propuesta de “universali- bre del artista a la antigua calle de al pintor, mientras que José Anto-
dad” que trae consigo Tamayo da los Arcos. En 1974 dona a su tierra nio Alcaraz escribió una presenta-
una especie de nuevos impulsos natal un museo en el que se alber- ción titulada Luz de luz.

< El rockanrolero, 1989.


En una entrevista que le rea- tras dos ventanas entreabiertas. Es das (1950) considerado como una
lizó Cristina Pacheco, Tamayo se- un afortunado encuentro entre las de sus obras maestras a nivel in-
ñaló que la pintura implica cierto frutas y los instrumentos musica- ternacional, que realizó durante su
recogimiento. A veces ponía mú- les, dos elementos que provocaban estancia en París. La composición
sica mientras trabajaba; las notas en el pintor oaxaqueño un enorme es sencilla: dos figuras femeninas
musicales lo ayudaban y lo acom- placer del paladar y del oído. tendidas, apenas esbozadas; qui-
pañaban. Para él era claro que la En los años treinta, Tamayo es- zá sueñan debajo de un cielo acla-
pintura, la música y la literatura taba inmerso en los movimientos rado con una luna negrísima. Hay
eran manifestaciones diversas del de las vanguardias europeas, como una mandolina grande y luminosa
arte, aunque el lenguaje y los mé- ya se mencionó, y también en las ex- que destaca en la composición. Pa-
todos fueran diferentes.1 presiones metafísicas y lo surreal; es rece tratarse de una introspección
La tendencia musical de Ta- decir, más allá de la realidad física, del propio artista.
mayo quedó escrita plásticamen- con el gusto por la yuxtaposición de No podría faltar un asunto por
te sobre sus lienzos y muros, pero los objetos en la composición pic- demás actual que es el Rockanrole-
además la esposa del artista, Olga, tórica, como en Naturaleza muerta ro (1989). Por el tema, uno pensa-
fue pianista. Ambos se conocie- con desnudo y guitarra (1931), una ría en colores fortísimos, saturados
ron en el Conservatorio en 1932, especie de instalación personal que y chillantes, pero no sucede así: es
cuando el pintor dejó la jefatura realizó con esos elementos en Las una pintura en tonos degradados
del Departamento de Artes Plásti- musas de la pintura (1932), una ale- del azul, muy formal además de
cas de la Secretaría de Educación goría sobre ese arte. Los sitios de la muy espiritual.
Pública. Ocupó este puesto por creación y los procesos de recono- La música siempre estuvo
escasos meses, y recibió el encar- cimiento son presentados con cier- presente en las obras y en la vida
go de realizar el mural El canto y la to sarcasmo; en este rebumbio de cotidiana de Rufino Tamayo. De
música (1933), que se encuentra personajes se hace presente una gui- este modo, El muchacho del vio-
en la escalera del edificio de la Es- tarra (que representa a Tamayo) y, lón (1990) fue el último cuadro
cuela Nacional de Música, enton- como una herencia del arte antiguo, que pudo terminar y firmar, pues a
l a pa l a b r a y e l h o m b r e , p r i m av e r a , 2019

ces ubicado en la calle de Moneda se encuentra representada una co- los pocos meses falleció. La pieza
número 16, en el centro de la Ciu- lumna griega. transmite una cierta melancolía, y
dad de México. La figura central Notamos en la pieza Máscara la postura del hombre es estática;
es una mujer con el torso desnudo roja (1940) un cambio en su esti- ya no toca el instrumento musical;
que está cantando, con un pequeño lo plástico; en este momento solo su mirada, en rojo, es aguda como
querubín a su lado derecho. importa el tema de una mujer de la de Tamayo y expresa un gran
Por lo que corresponde a la grandes senos desnudos que can- enojo. Acaso ya está advirtiendo
obra de caballete, podemos men- ta acompañada de una mandolina su muerte y solo le queda esperar-
cionar cronológicamente algunas y que “debe” cubrir su rostro con la, pues esta, siempre tan imperti-
referencias al desarrollo del tema una máscara para guardar el anoni- nente, viene a entorpecer toda una
de la música. Una de sus piezas mato. Los colores han cambiado poderosa vida de arte, de música y
tempranas es El fonógrafo (1925), en este periodo; ahora se encuen- de experiencias universales de un
un mecanismo que enlaza la músi- tran saturadísimos de tonos rojos, ser humano. LPyH
ca y las revoluciones por minuto. anaranjados y negros, provocando
Tamayo apuntaba que en ese mo- un gran impacto visual. El flautis-
mento podíamos tener una pintu- ta (1944), un desnudo parcial Nota
ra de tres dimensiones, pues el arte masculino, es una composición
moderno buscaba denotar el tiem- contundente por la armonía que 1
Cristina Pacheco, “Rufino Tamayo. Mi único
po y buscar otro espacio, intro- existe entre sus tonalidades y for- lenguaje es la pintura”. En La luz de México
ducir la cuarta dimensión en los mas; podría ser el complemento (México: Gobierno del Estado de Guanajuato,
cuadros; de hecho, existe similitud del cuadro anterior, dos versiones 1988), 333.
de su obra con los futuristas italia- de la música, el hombre y la mujer.
nos, como Boccioni, por la búsque- Varias décadas después, en 1983,
da bidimensional del movimiento. pinta Tocador de flauta, que es di- María Teresa Favela Fierro es in-
|

Hacia 1930, el artista comen- ferente en su estructura y colorido, vestigadora del Centro Nacional de
144

zó a pintar el tema de Mandolinas pues colocó al músico de pie. Investigación, Documentación e In-
y piñas. La composición es nove- Entre los cuadros más conoci- formación de Artes Plásticas (Ceni-
dosa: los objetos están colocados dos de Tamayo está Músicas dormi- diap) del inbal.
nos: Simón Bolívar, Guadalupe Los nuevos países na se encontró en la música pro-
Victoria y Nicolás Bravo; pero americanos busca- veniente en mayor medida de
estos cantos no son venezolanos Europa y esta, a su vez, tiene raí-
ni mexicanos porque no refieren ron identidades para ces en Asia y África. En términos
a Venezuela o México, sino a la reconocerse ante sí absolutos no existe la “música
confederación de estados ameri- mexicana”, como tampoco existe
canos que Simón Bolívar quiso mismos y frente a la “música europea” o la “música
lograr en el Congreso de Panamá los otros. Definieron occidental”. Considero, apropián-
en 1826. Y lo más complejo del dome de una idea de Roland Bar-
asunto es que las partituras fue- su identidad musical thes y aplicándola a mis propios
ron publicadas en Londres por en parte a través de fines, que cualquier música tiene
un empresario de origen alemán, raíces diversas, que “resultan de
con textos de un intelectual es- sus respectivos him- las mil fuentes de la cultura” (pá-
pañol y con música de diversas nos nacionales; sin rrafo 5). LPyH
regiones europeas: la música del
canto a Bolívar era el God Save embargo, aunque los
the King inglés, la de Bravo era textos de los himnos Referencias
un fragmento de una ópera ale-
mana y la de Victoria fue escrita hispanoamericanos Barthes, Roland. 1967. “The Death of
por un compositor italiano, quien fueron escritos en the Author”. Traducido por Ri-
además hizo los arreglos musica- chard Howard). Aspen. The Mul-
les de los tres cantos. ¿Cuál sería casi todos los casos timedia Magazine in a Box 5+6
la identidad musical de estas pie- por ciudadanos del (otoño-invierno): item 3. “The Mi-
zas patrióticas? nimalism issue”, número especial.
La identidad es un concep- país en cuestión, los http://www.ubu.com/aspen/aspe-
to que produce adjetivos y pre- autores de la música n5and6/threeEssays.html#barthes.
juicios, que divide a los seres Galindo, Miguel. 1933. Historia de la mú-
humanos y obstaculiza el cono- fueron mayoritaria- sica mejicana. Colima: Tip. El Dra-
cimiento de su música. ¿Qué es mente europeos. gón.
entonces la música mexicana? Herrera, Jesús. “Himnos patrióticos his-
¿Cómo referirnos a “esa” músi- panoamericanos publicados en
ca? Aunque quisiera no hablar de estudio de la música en Hispa- Londres en 1825: ¿música transna-
identidades, hay algo de mexica- noamérica a partir de las inde- cional?” (de próxima publicación).
no en aquella en la que al menos pendencias me parece correcto Miranda, Ricardo. 2005. “Tesituras en-
uno de sus actores (compositor, hablar de la música en el país en contradas”. Anales del Instituto de
intérprete, oyente, etc.) es mexi- cuestión, sin perder de vista que Investigaciones Estéticas 86: 95-110.
cano. Por otra parte, hay que to- la música cultivada en cualquier Miranda, Ricardo. 2011. “La música en

música e historia
mar en cuenta tanto la dimensión territorio no es exclusivamen- Latinoamérica en el siglo xix”. En
espacial como la temporal del fe- te de ese territorio. Por ejemplo, La música en Latinoamérica, Ricar-
nómeno sonoro; así, para aproxi- propongo hablar de música en do Miranda y Aurelio Tello, 21-51.
marnos a la música en territorios México en lugar de música mexi- México: sre.
cuyas fronteras del momento cana para referirnos a cualquier Saldívar, Gabriel. 1934. Historia de la mú-
estudiado no coinciden con las música compuesta, interpretada sica en México. México: sep.
actuales, sugiero ignorar las fron- y/o escuchada en México, inde- Stevenson, Robert. 1996. “Reflexiones
teras presentes para considerar pendientemente de la proceden- sobre el concepto de música pre-
las vigentes en la época estudiada. cia del compositor, del intérprete cortesiana en México”. Heterofonía
Para hablar de Hispanoamérica, y del público. 114-115: 25-37.
si nos referimos a la música antes Sostengo que no existe una
de las independencias propongo identidad musical pura ni habría
no hablar de música de los países por qué buscarla. Para el caso que Jesús Herrera es pianista y musicó-
actuales sino de música en regio- nos ocupa, a falta de música pre- logo. Fue académico del Conserva-
| 145

nes diversas del Imperio español; cortesiana que se haya preserva- torio Nacional y de la unam. Desde
por dar un ejemplo, música en el do de forma escrita, la base para 2009 es profesor de tiempo comple-
Virreinato novohispano. Para el cualquier composición america- to en la Facultad de Música de la uv.
< Viene de la página 128
XALAPA: ciudad musical
Raquel Velasco

Veracruz […] fungía como el puente obliga- de la República restaurada tras


el derrocamiento del Imperio de
torio que unía a la Ciudad de México con Eu- Maximiliano II–, logró concretar
ropa. Por su territorio transitaban personas, la visita de compañías de ópera
que desembarcaban en el país
mercancías y maneras de habitar el mundo, provenientes de España, Francia,
las cuales deambulaban desde sus costas ha- Inglaterra y, con mayor frecuen-
cia, de Italia.
cia el centro de la nación azteca con la finali- Veracruz fue trascenden-
dad de edificar los cimientos que forjarían una tal en este proceso, pues fungía
como el puente obligatorio que
l a pa l a b r a y e l h o m b r e , v e r a n o - o t o ñ o , 2019

metrópoli semejante a la de muchos países unía a la Ciudad de México con


europeos. Europa. Por su territorio tran-
sitaban personas, mercancías y

D
maneras de habitar el mundo, las
esde mediados del siglo partido por los diferentes actores cuales deambulaban desde sus
xix, la posibilidad de entrar políticos. costas hacia el centro de la nación
en contacto con las bellas Como menciona Luis de Pa- azteca con la finalidad de edificar
artes y mantener un vín- blo Hammeken, debido a ese afán los cimientos que forjarían una
culo permanente con Oc- universalista comenzó a fortale- metrópoli semejante a la de mu-
cidente representó una genuina cerse lo que él denomina como chos países europeos, que ceñían
inquietud entre las elites mexi- República de la Música, la cual –a sus esfuerzos al ánimo civilizato-
canas. La idea popularizada por partir de 1844– define a un públi- rio y a la anhelada y evanescente
la Revolución francesa de que la co asiduo al quehacer sinfónico consecución de la modernidad.
educación era la esperanza de los y, especialmente, a los especta- Con una población mayori-
pueblos, así como los intentos dores de una de las expresiones tariamente conformada por es-
por democratizar el conocimien- más asociadas con la alta cultu- pañoles y criollos, quienes tenían
to no tardaron en cobrar relevan- ra: la ópera. Esta manifestación sus puntos de interés en el puerto
cia en la integración de aquellos “desempeñó un papel muy im- de Veracruz, Xalapa había progre-
estados que apenas comenzaban portante en el proceso de cons- sado notablemente debido a las
a liberarse ideológicamente de trucción de un concepto central ferias que comenzaron a realizar-
los lastres de la vida colonial y para el imaginario político mexi- se desde 1587. Se trataba de un
pretendían impulsar un modelo cano: la civilización” (Hamme- conjunto de actividades comer-
emergente de nación, que –hay ken 2018, 12). En consecuencia, ciales que tenían como objetivo
que decirlo– mostraba divergen- la ópera se volvió el espacio ideal reunir a los compradores que ba-
cias sustantivas entre las acciones para enmarcar algunos de los ri- jaban del altiplano con la gente
dispuestas por los sectores con- tuales cívicos de un México que que subía del litoral, para realizar
|

servadores y liberales. No obstan- durante los primeros 50 años del transacciones de productos como
146

te, la necesidad de propiciar una siglo xix fue extremadamente textiles, armas, papel, libros, hie-
mayor efervescencia en la cultu- convulso y, a pesar de ello –con- rro, etc. Tal vínculo entre Xalapa
ra y el arte fue un aspecto com- forme fue llegando la estabilidad y el Puerto tuvo su origen en la
Gloria, de Poulenc, Festival del Centro Histórico de la cdmx, Iglesia de Santo Domingo. Foto: Andrés Alafita.

urgencia de establecer un espa- sa (que había sido contratada por en otras ciudades como Orizaba
cio que librara a los viajeros de Antonio López de Santa Anna), y Córdoba, las cuales competían
las inconveniencias de la costa, ayudaron a enfatizar entre las con Xalapa por atraer a sus teatros
como el “vómito prieto” –entre agrupaciones operísticas el apre- esas agrupaciones de renombre
otras enfermedades–, además de mio por trasladarse rápidamente internacional que llegaban a los
las temperaturas extremas y los del Puerto a espacios más salu- mares veracruzanos con toda la
mosquitos, ofreciendo un lugar bres, circunstancia que favoreció parafernalia instrumental y esce-
alterno que permitiera llevar a el florecimiento de Xalapa tam- nográfica que se veía en Europa.

música e historia
cabo distintas actividades eco- bién como una ciudad musical. Tal impulso a las representa-
nómicas con mayor comodidad. Este proceso impactó de for- ciones teatrales promovió el apo-
Con el paso del tiempo, la ma paralela en la implementación geo cultural de estas ciudades,
implementación de las prime- de las condiciones para el desa- donde la ópera se fue instalando
ras líneas de ferrocarril impactó rrollo de las representaciones en el gusto del público como el
todavía más en la comunicación operísticas en gran parte de la re- arte capaz de evocar los grandes
entre el puerto de Veracruz y gión central de Veracruz –como la temas que atañen a la condición
Xalapa, una situación que fue construcción de teatros adecua- humana a través de un espectácu-
aprovechada por las elites para dos y la conformación de acuer- lo que potencializa la expresión
impulsar simultáneamente el re- dos con las líneas ferroviarias teatral, mediante una ejecución
lieve cultural de la ciudad. De para transportar tanto a los ar- musical que conjuga los signifi-
hecho, tragedias como la de la tistas como a los asistentes a los cados de las palabras y el desem-
afamada prima donna Henriette espectáculos con precios pro- peño escénico con sonidos que
Sontag, quien en 1854 falleció a mocionales–, de manera que las traspasan el entendimiento refe-
| 147

consecuencia del cólera, días an- compañías dedicadas a este arte rencial para dejar en el talante de
tes de presentarse en la capital pudieran presentar sus trabajos los asistentes la lección intraduci-
con la Compañía de Ópera Ingle- sin los inconvenientes del Puerto, ble que otorga la música.
l a pa l a b r a y e l h o m b r e , v e r a n o - o t o ñ o , 2019

La osx hacia 1980. Director huésped: Manuel de Elías. Concertino: Teresa Moreno. Foto cortesía del Centro de Iniciaciòn Musical
Infantil (cimi, uv).

Asimismo, las representa- te la cual era posible introducir que este género fuera compren-
ciones operísticas brindaban la valores en el espectador. Por ello, dido por un público más amplio.
oportunidad de mostrar en esce- como las funciones de ópera ge- En este contexto, en noviem-
na los cánones que se querían ver neralmente se presentaban en un bre de 1874 llegó al teatro Cáuz
|

reproducidos en la organización idioma distinto al español, a tra- la Compañía de Ópera Italia-


148

de la nueva nación mexicana, vés de la prensa local se difundían na, dirigida por Julio Campag-
por medio de una estructuración los argumentos de las obras que noli, con un reconocido elenco
conceptual y simbólica median- serían llevadas a escena, a fin de conformado por Ida Visconti
to de Eugène Scribe; El trovador,
ópera en cuatro actos, con músi-
ca de Giuseppe Verdi y libreto de
Salvatore Cammarano, basado
en el drama homónimo de Anto-
nio García Gutiérrez; La Travia-
ta, ópera en tres actos del mismo
compositor italiano, inspirada
en la novela La dama de las came-
lias de Alejandro Dumas hijo; y
Hernani, ópera en cuatro actos,
también de Verdi, con libreto de
Francesco Maria Piave, que reto-
ma la obra del mismo nombre del
escritor romántico Víctor Hugo.
Esta ópera, como refiere la cró-
nica del espectáculo, fue recibida
con mucho agrado por el público
xalapeño (Anónimo 1874).1
En la mayoría de las tempora-
das operísticas es posible apreciar
cómo el repertorio presentado te-
nía un fuerte vínculo con la lite-
ratura. Esto propició otro tipo
de convivencia entre las letras y
la música, que permitía mostrar
sobre el escenario las temáticas
relevantes en la discusión global
sobre los alcances de la moder-
nidad. La gente comentaba con
entusiasmo las sutilezas argu-
mentales de las representaciones
operísticas en las famosas veladas
bohemias xalapeñas, que –impul-
sadas principalmente por Carlos
M. Casas– daban espacio también
a los comentarios sobre cómo se

música e historia
modificaba el ritmo de la ciudad
con el arribo de las compañías
extranjeras. Algunos de los temas
sobre los que giraban las conver-
saciones en las tertulias eran las
anécdotas en torno a las funcio-
nes y los pormenores relaciona-
dos con los versos escritos por
los poetas locales para las cantan-
de Grossa (soprano absoluta), Como lamenta la prensa tes, que eran lanzados como flo-
María Gourieff (contralto), An- de Orizaba, fue en Xalapa don- res de papel al escenario; la visita
tonio Delsordo, Pedro Stragni, de esta agrupación llevó a cabo de algunos habitantes de la ciu-
César Cornazzani (tenores), To- una serie de presentaciones que dad a los dos mesones cercanos
más Grossa, Egisto Petrilli (barí- involucraron la puesta en escena al teatro, donde se alojaban las
| 149

tonos), Felipe Manzini, Ignacio de obras como la ópera en tres ac- agrupaciones; así como la inade-
Solares (bajos) y Julio Campa- tos Roberto el diablo, con música cuada ubicación del Cáuz –pues
gnoli (caricato), entre otros. de Giacomo Meyerbeer y libre- se hallaba en la actual calle de Al-
tamirano, muy cerca de la ruidosa la tarea de los artistas con identidad y prestigio internacional
y sucia zona de mercados– o los sinceros aplausos. Chalía y al estado. Desde esta perspectiva,
aspectos negativos de la infraes- Sigaldi cantaron con pasión ha sido un acierto la fusión de ce-
tructura teatral, como la falta del arrebatando en el acto segun- lebraciones que tuvo lugar en el
servicio eléctrico, responsable de do, cuya extraña factura fue concierto conmemorativo Vera-
que la gente saliera de las presen- apreciada por el auditorio. Ya cruz. Puerta de México, dedicado
taciones oliendo a petróleo. esta representación fue algo a recordar tanto los 500 años de
Con este telón de fondo, ha- más que un éxito y se estable- la Conquista como el aniversario
cia finales del Porfiriato Xalapa ció entre los artistas y oyentes número 90 de la osx. El concier-
gozaba con la visita de numero- la corriente magnética procu- to se llevó a cabo el 26 de abril de
sas empresas operísticas de talla radora de las grandes ejecu- 2019, en la simbólica fortaleza de
internacional. Entre ellas, la im- ciones (Anónimo, 1905). San Juan de Ulúa, ícono de la in-
prescindible Compañía de Ópera tervención europea en el conti-
Italiana volvía a la ciudad fre- No obstante, a pesar de este auge nente americano, cuyas murallas
cuentemente. En la temporada de operístico, los requerimientos al ras del mar se perfilan como el
1904, bajo la dirección del afama- para el montaje de las óperas vol- espacio perfecto para festejar a esa
do Vicente Antinori, esta agrupa- vían demasiado elevados sus cos- orquesta que encuentra su ante-
ción llevó al escenario del teatro tos de producción y hacían que cedente en todos los espectáculos
Cáuz obras como Cavalleria rus- esta manifestación teatral fue- sinfónicos que llegaron del otro
ticana, ópera estrenada en Roma ra demasiado cara para la mayo- lado del océano para capturar el
14 años antes, con música de Pie- ría de los sectores de la sociedad. gusto musical de un público sen-
tro Mascagni y libreto de Gio- De ahí que, siendo la ópera ante sible. LPyH
vanni Targioni-Tozzetti y Guido todo un negocio y al no cumplir-
Menasci; Los payasos, ópera dra- se las expectativas comerciales de
l a pa l a b r a y e l h o m b r e , v e r a n o - o t o ñ o , 2019

mática en dos actos, con música los proveedores debido a las di- Referencias
y libreto de Ruggero Leoncava- ficultades financieras por las que
llo; además de la popular Travia- atravesaba México en las prime- Anónimo. 1874. La Sombra del Llave 35
ta, entre otras (Anónimo 1904). ras décadas del siglo xx, dismi- (i): 3, 30 de noviembre.
Como parte de esos trayec- nuyeran notablemente las visitas ——. 1904. El Orden 35 (v): 3, 28 de
tos de ida y vuelta a la capital, de compañías extranjeras al país. agosto.
unos meses después, en marzo Paralelamente, otro aspecto que ——. 1905. El Orden 35 (vi): 3, 12 de
de 1905, esta compañía –poco repercutió de modo negativo en marzo.
antes de iniciar el viaje de regre- el desarrollo de la ópera en Xala- Hammeken, Luis de Pablo. 2018. La Re-
so a Europa– cerraba su tempora- pa por esos años fue la reputación pública de la Música. Ópera, política
da en México con la presentación que adquirió el cinematógrafo y sociedad en el México del siglo XIX.
en Xalapa de Fedora, ópera en –una diversión más económi- México: Bonilla Artigas Editores.
tres actos, con música de Um- ca– el cual ocupaba cada vez más
berto Giordano y libreto en ita- tiempo en los recintos teatrales.
liano de Arturo Colautti, basada Sin embargo, como revelan Nota
en la obra de Victorien Sardou, las crónicas de esa época, a fina-
la cual fue estrenada en el teatro les del siglo xix y principios del 1
Cfr. Nicolás Barquet, Óperas famosas, cronolo-
Lírico de Milán el 17 de noviem- xx, Xalapa no solo contaba con gía, argumentos y reparto (Barcelona: Juventud,
bre de 1898; un dato que también espectadores amantes de la músi- 1982).
alude a lo contemporáneo del re- ca y el arte; también era un lugar
pertorio operístico que podía dis- fundamental para el desarrollo de
frutarse en la ciudad. Sobre esta la cultura en México. Por ello no Raquel Velasco es investigadora
puesta en escena, en la prensa ve- es casual que 25 años después de del Instituto de Investigaciones Lin-
racruzana se escribiría: la presentación de la última ópera güístico-Literarias, uv. Autora del
aquí recuperada, fuera en las ca- libro Las representaciones del esplen-
dando el público una prueba lles de esta ciudad donde nacie- dor (Ivec) y coeditora de Una selva
|

de exquisito gusto, apreció la ra la relevante institución musical tan infinita. La novela corta en México
150

obra, la sintió y recompensó que por nueve décadas le ha dado (unam, 4 vols.); es miembro del sni.

Concierto Veracruz, 500 Años, San Juan de Ulúa, 2019. Foto: Andrés Alafita.>
entre libros
| 151
MISCELÁNEA
POEMAS
Jorge Brash

XXIII XXXVI

Mi tío nos juntaba tras la cena; Si la desdicha amarga se cuajara


era tersa su plática y serena en un brazo de mar, si trasegara
como un pozo artesiano. el infinito del dolor,
Entonces emprendíamos el viaje, se formaría un banco de corales
a través del oído y el lenguaje, que a Gesualdo dictara madrigales
a la zaga del piano. dignos de su rigor.
l a pa l a b r a y e l h o m b r e , v e r a n o - o t o ñ o , 2019

XXVIII

Cuando llega a ser música la idea


y acechante en el ámbito se otea
imagen repentina,
delirante armonía en las alturas,
espejo de algún sueño de figuras,
lo inmenso me ilumina.

XXIX

En la música el tiempo se desliza


para expresar de forma más precisa
la intención del autor,
y cuando Dios pensó hágase el mundo
sería que a su hastío errabundo
le hizo falta clamor.
|
152

Jorge Brash (Xalapa, Ver., 1949) es poeta y traductor del inglés al español. Ha sido editor y director de la colección
Cuadernos del Caballo Verde (uv). Fue director de La Palabra y el Hombre.
VALORACIÓN de una
experiencia incomparable
Emil Awad Abed

Dedicado al 90 aniversario de la osx La diferencia entre asistir a un concierto sin-


fónico y escuchar una grabación es tan grande

L
o humano nace tanto del
entorno natural que nos al- como ver una foto de la cima del Citlaltépetl
berga como del entorno cul- (Pico de Orizaba) o pararse en ella después de
tural que nos representa.
Desde hace 90 años la Or- escalar; como ver una foto del mar o sentir sus
questa Sinfónica de Xalapa ha olas en la piel. Una orquesta sinfónica ofrece
enriquecido la vida cultural de
México. En Xalapa, Veracruz, la una experiencia única al oyente, algo que ja-
mayoría de los viernes de cada más podrá ser representado en una grabación
año se puede escuchar un con-
cierto de esta agrupación musi- ni en la reproducción electrónica de esta.
cal, cuya trayectoria la establece
como un patrimonio cultural de
la nación. El presente trabajo re-
flexiona sobre la importancia de ralelo a esta industria, la electró- dad disponible, son básicamente
contar con una orquesta sinfóni- nica también prospera, creando cartones vibrando. ¿Cómo podría
ca en la comunidad y sobre las equipos de grabación, edición y un cartón representar la comple-
razones por las que el arte mu- reproducción de audio con tecno- jidad del sonido de un platillo de
sical en vivo fomenta un desa- logía de vanguardia. Hoy día al- bronce, o de una cuerda y un arco,
rrollo social y cultural lleno de gunos melómanos se esmeran en de maderas preparadas a mano
miscelánea

bondades. conseguir los mejores equipos de para vibrar en la boquilla de un


audio, bocinas y audífonos para oboe y a cargo de un músico ex-

Encuentro sensual con disfrutar en casa los deleites que


ofrece la música. Con el avan-
perto? La diferencia entre asistir
a un concierto sinfónico y escu-

elLossonido ce de la tecnología, la calidad de


grabación y reproducción de so-
char una grabación es tan grande
como ver una foto de la cima del
beneficios, goces y experien- nido es asombrosa; se aproxima Citlaltépetl (Pico de Orizaba) o
cias que ofrece la música son dis- lo más posible al sonido real. Sin pararse en ella después de esca-
frutados alrededor del mundo. embargo, nada se compara con el lar; como ver una foto del mar o
| 153

Las ganancias de la industria de sonido acústico en vivo. Los mi- sentir sus olas en la piel. Una or-
la música en 2018 se estiman en crófonos, bocinas o audífonos, questa sinfónica ofrece una expe-
19.1 billones de dólares. En pa- aunque sean de la más alta fideli- riencia única al oyente, algo que
jamás podrá ser representado en arte musical tiene la capacidad de
una grabación ni en la reproduc-
Un concierto sinfóni- generar emociones más fuertes que
ción electrónica de esta. co, que puede incluir un simple reflejo, pero esta capaci-
Un concierto sinfónico, que dad va creciendo conforme se des-
puede incluir alrededor de cien
alrededor de cien cubre cómo crear ideas de sonidos.
músicos, ofrece un incomparable músicos, ofrece un
deleite al oído: cada fuente sono-
ra incluye un músico y sus instru-
incomparable deleite
al oído: cada fuente
Música y emociones
mentos musicales. Cada músico ha
ofrecido décadas de su vida al es- Existe evidencia de que la música fun-
tudio y servicio de la música para
sonora incluye un ciona como un lenguaje universal
poder generar un sonido lleno de músico y sus instru- de las emociones.
cualidades expresivas y contar con Ellen Winner
habilidades de interpretación mu-
mentos musicales.
sical. Para pertenecer a la Orques- Cada músico ha El ser humano siempre ha pros-
ta Sinfónica de Xalapa cada músico perado en agrupaciones sociales y
debe ser calificado como excelente
ofrecido décadas de la música ha cumplido la función
por sus pares. Los miembros de la su vida al estudio y de fortalecer los vínculos afecti-
orquesta cuentan con instrumen- vos, de identidad y colaboración,
tos musicales que son fruto de
servicio de la música para contribuir de esta manera a
decenas de siglos de perfecciona- para poder generar la sobrevivencia de la especie. La
miento, conjugando el trabajo de mayoría de las culturas cuentan
músicos, artesanos, físicos, quími-
un sonido lleno de con canciones de cuna y cancio-
cos, ingenieros, entre otros, para cualidades expresi- nes de amor; también son comu-
l a pa l a b r a y e l h o m b r e , v e r a n o - o t o ñ o , 2019

lograr un sonido óptimo. nes las canciones de tristeza y de


vas y contar con habi- sanación; se ha encontrado uni-
lidades de interpreta-
Expresión no verbal de ción musical.
versalidad en muchos aspectos,
demostrando que las característi-

emociones cas generales se pueden reconocer


sin importar la influencia cultural
La comunicación de emociones (Mehr et al. 2018).
ha sido básica en el desarrollo y la de comunicación no verbal de ma- El neurólogo Stefan Koelsch
supervivencia de la especie huma- yor continuidad filogenética, con ha demostrado que la música pue-
na. Desde 1872, Charles Darwin la interpretación musical ( Juslin y de llegar al área del cerebro denomi-
establece la importancia de estu- Laukka 2003). Esto no es sorpren- nada hipocampo, donde se albergan
diar la expresión de las emocio- dente, ya que se pueden encontrar las emociones de apego afectivo
nes en el hombre y los animales muchas similitudes entre aquella como amor, compasión y empatía:
(1872). Darwin divide las expre- y el gesto musical, que ha sido par- “La música promueve las funciones
siones en dos tipos generales: las te integral de la música desde sus sociales, por lo que [...] está directa-
faciales y las vocales. La expre- inicios. El gesto musical está cons- mente ligada a la satisfacción de ne-
sión facial, aunque algunos auto- truido con tonos, ritmo y carácter; cesidades humanas básicas, como la
res la encuentran importante para evoca una sensación similar a la de comunicación, la cooperación y el
la expresión en la música, no será una expresión vocal y generalmente apego social. El apoyo a las funcio-
revisada aquí, ya que tiene más se entiende como un elemento con nes sociales fue probablemente una
relación con el teatro que con la el que se construye un motivo mu- función adaptiva importante de la
música. Hoy día, el estudio de la sical. Las categorías más comunes música para la evolución de los hu-
expresión vocal se divide principal- en el estudio de la expresión vocal manos (Koelsch 2014)”. El trabajo
mente en dos tipos: prosodia y vo- son: enojo, miedo, alegría, tristeza de Koelsch toma en cuenta, aunque
calizaciones no verbales. En este y amor/ternura. El gesto musical, de manera no especializada y des-
trabajo el término expresión vocal al igual que la expresión vocal, co- criptiva, aspectos como la tensión,
se refiere únicamente a la vocali- munica una emoción en lo gene- dirección y resolución de la música,
|

zación no verbal. ral, por lo que en primera instancia lo que apunta a un tipo de investi-
154

Se ha encontrado correlación solo tiene el potencial de crear una gación más cercano al arte musical
de la expresión vocal, que es la forma respuesta emocional por reflejo. El sinfónico.
Cuadros de una exposición, de Musorgski, 2018. Foto: Andrés Alafita.

El violonchelista Yo-Yo Ma, tos musicales de hasta 43 000 años patrón rítmico que repite. La otra
ferviente promotor de las artes, de antigüedad. La inteligencia mu- habilidad importante de la inteli-
su educación y vinculación so- sical (Gardner 1983) es fruto de un gencia musical es reconocer soni-
cial, expresa en un artículo del proceso evolutivo del ser humano dos y diferenciar sus frecuencias
periódico Boston Globe (Loth y probablemente se desarrolló en (relativas) en forma relacional, lo
2017) las bondades de las artes función de su sobrevivencia. La que permite percibir y reconocer
en la sociedad: capacidad para reconocer tonadas, tonadas o armonías. Un intervalo
timbres y su relación con la com- musical puede ser de muchos ti-
Además de enseñar a pensar prensión del medio ambiente sal- pos: melódico, armónico, rítmico,
con flexibilidad, innovación vaje pudo ser indispensable para tímbrico, y se puede definir como
y colaboración, el arte enseña subsistir. Otro elemento evolutivo la distancia entre los tonos x e y,
empatía […] el arte tiene el relacionado con la música es la ca- por lo que no es indispensable sa-
poder de consolar, transfor- pacidad de correr, que a su vez está ber el nombre o la frecuencia exac-
mar, dar la bienvenida y sanar. relacionada con la capacidad para ta del tono para sentir su intervalo;
miscelánea

Eso es lo que el mundo nece- mantener y variar un ritmo, un pul- esta es la razón por la que pode-
sita ahora. so en el tiempo. La percepción de mos reconocer tonadas, como, por
los sonidos y el ritmo constituyen ejemplo, La cucaracha, aunque no

Encuentro epistémico dos categorías importantes de la in-


teligencia musical.
sepamos en qué tono está ni escu-
chemos su letra (Awad 1999). El

con la música: la idea La inteligencia musical per-


mite medir ciclos de tiempo y sus
despliegue de tonos a través del
tiempo puede generar líneas me-

de sonidos subdivisiones o intervalos. Las


subdivisiones de ciclos de tiem-
lódicas, constituidas por series de
intervalos. La forma más arcaica
| 155

Todas las culturas conocidas cuen- po constituyen lo que conocemos de aprovechar la dimensión meló-
tan con expresiones musicales y como ritmo y la forma más senci- dica es mediante la superposición
existen evidencias de instrumen- lla de aprovecharlo es creando un de patrones repetitivos melódicos
Sinfonía 9, de Schubert, catedral de Veracruz, 2018. Foto: Andrés Alafita.

y rítmicos, motivados por la expre- Para que la mente humana pueda cubrir que en la música se puede
sión vocal de emociones. distinguir entre la dimensión ar- desarrollar no solo el tiempo, sino
La combinación de estas dos mónica y melódica es indispensa- también el espacio y así comienza
habilidades básicas es el inicio de ble la organización de intervalos el nacimiento de la armonía y sus
la evolución de la música. A través con funciones complementarias, consecuencias estructurales en la
de la experimentación y del uso cí- que a su vez formen líneas meló- creación de ideas musicales; así se
l a pa l a b r a y e l h o m b r e , v e r a n o - o t o ñ o , 2019

clico de ritmos y melodías, la su- dicas independientes, que no se construye el sistema tonal.
perposición de patrones rítmicos estorben unas a otras y al mismo La transformación de moti-
y melódicos complementarios de- tiempo logren su integración or- vos musicales ocurre en el tiempo
muestra la posibilidad de percibir gánica. Adicionalmente, la dimen- y ahora también entre espacios,
más de un patrón simultáneamen- sión rítmica debe integrarse a los lo que genera una nueva comple-
te. La exploración de los límites procesos melódicos y armónicos jidad multidimensional. La poli-
de la superposición repetitiva de para lograr la percepción de varias fonía da fluidez a la combinación
patrones rítmicos y melódicos, melodías simultáneamente. Así, a de líneas melódicas y la armonía
centrados básicamente en ciclos través de aproximadamente mil les da objetivos y permite la crea-
rítmicos, hace evidente el siguien- años, con los aportes escalonados ción de expectativas a largo plazo,
te paso en la evolución de la músi- de grandes compositores, llega a así como de estructuras musicales
ca: el aprovechamiento del tiempo su apogeo la polifonía en el Rena- más complejas. Con la combina-
en forma lineal y la evolución de la cimiento. La primera música poli- ción del contrapunto (polifonía)
repetición cíclica hacia un sistema fónica escrita que se conoce data y la armonía, la música evolucio-
musical basado en la transforma- de principios del siglo x y para el na más allá de las limitantes del
ción de motivos musicales. año 1500 ya reinaban los grandes gesto musical para, eventualmen-
Lograr combinar más de una maestros de la polifonía. te, lograr crear ideas de sonidos. La
línea melódica se convierte en el Hoy día es difícil imaginar la música poco a poco se dirige más
problema del milenio. Los compo- música sin la superposición de di- a un formato de pregunta de soni-
sitores estudian la mente humana ferentes elementos melódicos y dos y su respuesta, de la idea musi-
a través de la creación musical, y rítmicos. Conforme se han ido cal y su desarrollo. La solución de
plasman sus reflexiones en trata- descubriendo y aprovechando estos retos es la causa del cambio
dos teóricos de contrapunto, para las capacidades de la inteligencia estético del Renacimiento al Ba-
que poco a poco las soluciones musical, han evolucionado la mú- rroco, y posteriormente al periodo
den fruto al avance de la polifo- sica y sus características, así como Clásico y Romántico y subsecuen-
nía. Combinar más de una línea la profundidad de su capacidad tes. Estos cambios de estilo suce-
melódica implica no solo organi- expresiva. El apogeo de la poli- den gracias a la comprensión cada
|

zar la disposición de los interva- fonía hace evidente el siguiente vez más profunda de la armonía y
156

los melódicos, sino también de los problema: al combinar varias lí- el contrapunto (dentro del sistema
intervalos armónicos entre ellas. neas melódicas se empieza a des- tonal así como su evolución posto-
Sinfonía no. 5, de Glazunov. Foto: Andrés Alafita.

nal), la construcción de estructu- que le dan significado (Goodman Londres: John Murray.
ras musicales multidimensionales 1978). El arte musical contiene el Gardner, Howard. 1983. Frames of Mind:
y sus consecuencias en la creación poder transformador de las ideas. The Theory of Multiple Intelligences.
de ideas musicales, del tipo de pre- La idea musical se despliega multi- Nueva York: Basic Books.
guntas de sonidos que se pueden dimensionalmente en el tiempo y Goodman, Nelson. 1978. Ways of world-
generar, de las nuevas formas en las espacio a través de una historia de making. Indianapolis: Hackett.
que se puede contestar una pregun- sonidos; esto es suficiente para lo- Juslin, Patrik N. y Petri Laukka. 2003.
ta de sonidos y, consecuentemente, grar la expresión de ideas de gran “Communication of Emotions in
de las maneras en las que se puede complejidad, y cuando a esto se Vocal Expression and Music Perfor-
contar una historia de sonidos. aúna equilibradamente el lenguaje mance: Different Channels, Same
ancestral para comunicar emocio- Code?”. Psychological Bulletin 129,

Arte musical sinfónico nes (la expresión vocal), la narra- (5): 770-814.
ción de la historia de sonidos es una Koelsch, Stefan. 2014. “Brain correlates
La experiencia sensual del sonido experiencia incomparable. of music-evoked emotions”. Nature
en vivo, como una caricia del mar, El camino recorrido para con- Reviews: Neuroscience 15, 170-180.
es suficiente razón para disfrutar la tar con la Orquesta Sinfónica de Loth, Renée. 2017. “Donald Trump’s
música sinfónica, pero lo que ofre- Xalapa es largo y complejo. Entre- case against the nea has nothing to
ce es mucho más que el incompa- laza generaciones, oficios y talentos do with budgets”. Boston Globe, 6 de
rable sonido. El oyente dispuesto diversos, así como entes espléndi- febrero.
se puede transformar por una com- dos que han hecho posible este Mehr, Samuel A., Manvir Singh, Hun-
prensión; en la música el conoci- momento. Los 90 años son impor- ter York, Luke Glowacki, y Max M.
miento se experimenta, se vive. tantes: hablan de una identidad Krasnow. 2018. “Form and Function
Además, la experiencia también construida con visión, determina- in Human Song”. Current Biology 28
se puede compartir al escuchar un ción y objetivos, pero tanto el pri- (28) : 356-368.
miscelánea

concierto acompañado por amis- mer año como el nonagésimo son Winner, Ellen. 2018. How Art Works: A
tades, o simplemente sintiéndose igualmente sorprendentes. LPyH Psychological Exploration. Nueva
parte de la comunidad que escucha York: Oxford University Press.
en ese momento el concierto.
E l ep i stemól ogo Nel son Referencias
Goodman explica que no es im- Emil Awad Abed es investigador del
portante preguntarse ¿qué es Awad, Emil. 1999. “La parte del oyente”. Centro de Estudio, Creación y Docu-
arte?, sino ¿cuándo es arte? El arte En Programa del 70 aniversario de la mentación de las Artes (uv). Egresado
ocurre cuando se presentan cier- de la Escuela de Música de Juilliard y
| 157

Orquesta Sinfónica de Xalapa (uv,


tos síntomas de lo estético, que se agosto). doctor por la Universidad de Harvard,
pueden sintetizar en que el objeto Darwin, Charles. 1872. The Expression sus composiciones son interpretadas
se aprecia repleto de características of the Emotions in Man and Animals. internacionalmente.
EL SUEÑO PESADO
auditorio de Coatzacoalcos,
este fin de semana. Con ello,
el nombre de Pavarotti enri-
quece el listado de los grandes
de la música que han actuado

Crónica o disparate
con nuestra Sinfónica de Xa-
lapa.

A propósito de esta nota me tomé


la libertad, sin que nadie me lo so-
licitara, de poner a disposición de
los lectores una crónica posible
del suceso. Aclaro que este escrito
no tiene una intención documen-
Lino Monanegi tal sino estética; es un ejercicio
libérrimo, ficticio y drolático. Es-
crito en un momento de éxtasis
pues, como dijo Salvador Dalí: “El
éxtasis es por excelencia el estado
En medio del concierto el tenor llama desde mental crítico que el inverosímil
el proscenio, vocativo y cómplice “O chitarra pensamiento [entonces] actual,
histérico, moderno, surrealista
romana, accompagnami tu”, y al fondo suenan y fenomenal [aspiraba] a volver
cascabeles. Y parvularios corren, alegorizan- ‘continuo’. –En busca de imáge-
l a pa l a b r a y e l h o m b r e , v e r a n o - o t o ñ o , 2019

nes susceptibles de extasiarnos”.1


do la huida del rey de Tula, Ce Ácatl Topiltzin,
al sitio donde se oculta la serpiente, para in- *

molarse como un vikingo a bordo de una balsa (In media res): Bajo un manto,
de culebras sobre la que navega el caudal del quizá no de estrellas, sino bajo el
centelleo naranja de las pilas que
río Guazacualco. queman el néctar que brota de “los
veneros del petróleo”,2 Coatza be-
lla –non più bella– mi apare, al es-
Al quimérico Alcofribas Nasier que nutre su prolongado his- cuchar la chitarra que la llama a
torial de 75 años. En un acon- asomar su rostro de Malintzin, de
tecimiento que conoce esca- Malinalli, de Marina, de Chinga-

Advertencia al lector sos antecedentes en el estado da, al balcone lassu. La ciudad entre

E
de Veracruz, la presencia del sueños despierta a la bruma poluta.
l 23 de noviembre de 2004, tenor italiano Luciano Pava- Y en las cuerdas que vibran se van
el tenor italiano Luciano Pa- rotti habrá de engalanar una derramando las palabras del em-
varotti inauguró el Teatro de serie de acontecimientos que brujo de una voz que la encanta: es
la Ciudad de Coatzacoalcos. serán rematados dignamente “La voz de Módena”, que la invoca
El principal medio de difu- con un concierto de gala en con el ritmo agitado –un dos tres,
sión de la Universidad Veracru- que el famoso cantante origi- un dos tres– de la melodía, a veces
zana, Universo, anunció a través nario de Módena será solista tango y otras romance que inter-
de una nota del melómano Jorge de la osx. preta con virtuosismo la orquesta.
Vázquez Pacheco el extraordina- Al cierre de esta edición, Los violines van maullando,
rio suceso: no [tenemos] a la mano ma- bien sujetos entre la papada y la
yores detalles en torno del clavícula, huyendo como los gatos
Una distinción más para la concierto que nos ocupa ni de las solteras mimosas, y los chelos
|

Orquesta Sinfónica de Xalapa las obras que se interpreta- se quejan cuando los arcos les divi-
158

se suma –este fin de semana, rán, pero es seguro que se hará den el cuerpo, serrándoles la músi-
en Coatzacoalcos– a la serie esto en el acto inaugural del ca. En medio del concierto el tenor
miscelánea
| 159

Luciano Pavarotti, por Eme de Armario.


llama desde el proscenio, vocati- Esta noche la ciudad den las luces sobre todo el escena-
vo y cómplice “O chitarra romana, rio. El cortejo desfila a paso lento,
accompagnami tu”,3 y al fondo sue- presume su bonanza “para la derecha, y para la izquier-
nan cascabeles. Y parvularios co- económica, su recién da, meciéndose de un pie a otro, la
rren, alegorizando la huida del rey enagua barriendo el compás”;5 se
de Tula, Ce Ácatl Topiltzin, al sitio estrenado cosmopo- mueven con la cadencia de los ma-
donde se oculta la serpiente, para litismo, inaugurando natíes del río cuando bailan el vals
inmolarse como un vikingo a bor- de las aguas verdes. Desfilan –pa-
do de una balsa de culebras sobre un recinto maravillo- quidérmicas– una a una, señoras
la que navega el caudal del río Gua- so que desde lo alto gordas, juchitecas (“mujeres gran-
zacualco. Y en la barca funeraria la dotas, mujeres montaña […] mu-
pira se enciende al retoñar el lucero de una loma lo domi- jeres a las que no les duele nada,
vespertino en el firmamento, y true- na todo, la obra pós- macizas, entronas […] mujeres
na en el aire al instante el aplauso [que son] buenas porque son ex-
de la multitud, 1 800 personas; “mil tuma del arquitecto cesivas”),6 se mecen en una proce-
801 boquiabiertos al mismo tiem- Abraham Zabludovs- sión de colores y destellos de oro.
po; mil 800 en tono de asombro y Del foso asciende el tenor que
uno cantando”;4 tutiplén de claps ky, que se hermana a tras el apagón había estado ausen-
claps claps le llueven al gran Lucia- los trabajos que rea- te en la escena: aparece como Doña
no Pavarotti puesto que la gente de Juana Catalina,7 vestido de tehua-
aquel lejano puerto al oriente del lizó en sociedad con na; el huipil y la enagua de tercio-
país desconoce todos los protoco- Teodoro González pelo negro con un jardín bordado
los de un concierto; no sabe reser- de flores reventadas. El tocado y
var los aplausos para el final finale y de León. los lienzos de la enagua, blanquísi-
l a pa l a b r a y e l h o m b r e , v e r a n o - o t o ñ o , 2019

se le escapan festivos tras el fin de mos; el tocado, imponente y ridícu-


cada pieza. No obstante, ocupan so- lamente grande. Allí está él, Luciano
lemnes las butacas rojas de su gran arquitecto Abraham Zabludovs- Pavarotti, patrona barbuda de la ma-
teatro, inaugurado en ese momento ky, que se hermana a los trabajos yordomía del concierto. Pronto y
por el tenor italiano que ha dispues- que realizó en sociedad con Teo- comedido, como un acólito, se diri-
to, previo pago y patrocinios, incluir doro González de León: las ofi- ge hasta él un asistente vestido con
en la gira de despedida de su carre- cinas centrales del Infonavit, la un frac perfectamente compuesto.
ra como cantante al nuevo teatro y Embajada de México en Brasilia, El Lleva sobre la palma de la mano iz-
centro de convenciones de: Colegio de México y el Museo Ru- quierda, bien abierta, todo el cuerpo
fino Tamayo, obras monumentales y peso de una antigua fuente ingle-
coatzacoalcosveracruz de muros cacarizos, labrados con sa con tapa campana, toda de pla-
desalmahayek martelina para descubrir dentro del ta ovalada, con adornos y florituras
méxico concreto la pedacería de mármol. grabadas. Una vez junto al tenor, el
(Antes Puerto México, otrora Vi- De pronto las luces sobre el hombre del frac levanta la campana
lla del Espíritu Santo) escenario se apagan y en la oscu- y revela una masa de pelo negro
Ciudad y puerto de altura, cero ridad, como un relámpago mudo, hecha un ovillo sobre la charola.
veces heroica. se alza la batuta del director de la De inmediato, el cuerpo oscuro
orquesta; al instante en que baja se despereza, extiende primero su
Asisten porque “lo importante es suenan las flautas, trompetas y cola y luego sus patas. En cosa de
estar, no saber estar”, codearse con cornos franceses. El compás de segundos, queda sentado un sara-
los melómanos y socialités que han la percusión que hace pom pom guato –Alouatta palliata–, sobre la
viajado desde tierra adentro hasta pom, mientras los violines enfáti- fuente esterlina, viendo fijamente
esta recóndita ciudad solo para es- cos van rematando con armonía. al público con los ojos redondos y
cuchar a Pavarotti… ¿A qué más? Y de la negrura nace una luz que negros que tiene clavados en el ros-
Esta noche la ciudad presume ilumina cenital, primero al direc- tro como tachuelas. Serio, solemne,
su bonanza económica, su recién tor, luego a los violines, después a aguardado el pie para entrar, se que-
estrenado cosmopolitismo, inau- los metales de viento que van in- da allí, quietecito, como un tótem,
|

gurando un recinto maravilloso suflando con estridencia al corte- y al instante Pavarotti canta los pri-
160

que desde lo alto de una loma lo jo que sale a escena de detrás de meros versos de la siguiente canción
domina todo, la obra póstuma del los bastidores. Después se encien- del concierto; versos en español:
Antenoche fui a tu casa, En el teatro los músicos de la orquesta lloran
tres golpes le di al candado. conmovidos, y el público de la sala gimotea,
Tú no sirves para amores,
tienes el sueño pesado. todos embriagados con la voz, la música, el
Y como conjuro, el último verso se
espectáculo y los olores que empiezan a na-
derrama sobre el público, le moja cer de quién sabe dónde; el perfume pasmado
la frente como un beso de ancia- de la flor crestada del xolotlsúchil, el olor del
na. Entonces el embrujo se renue-
va y los asistentes caen despiertos camarón seco, de la carne de chango y de su
en un sueño pesado, con los ojos sucedáneo, la carne de Chinameca; también
bien abiertos sin dejar de ser tes-
tigos de lo que va ocurriendo. El de longaniza, de queso crema de Chiapas y de
tenor se lamenta ciruelas y nanches curtidos.
¡Ay, Sandunga! Sandunga de
amor yo muerooo...
De las bocas negras del drena- es mar, es petróleo, petróleo que
y al instante las juchitecas lanzan jí- je de la ciudad que se abren bulí- todo lo hiede a alquitrán.
caras coloridas de plástico que na- micas frente al mar escapan ratas Y el cantante va ganando
cen del manantial de una palangana y cangrejos hacia la playa. Allí se cuerpo, se hincha con cada verso
también de plástico. Del ciclorama precipitan idiotas hacia las olas y la canción parece no tener fin.
salen reptando iguanas verdes y ga- que rompen sobre la arena. El Las cuerdas revientan y las made-
rrobos renegridos que las persiguen agua devora los cuerpos revolca- ras crujen, los metales se doblan
por todo el escenario. Entretanto la dos de los roedores y crustáceos. por el calor y el tenor crece y crece
orquesta suena y suena. El teatro El mar se alimenta sonoramente, como un globo. Las dimensiones
como un gran órgano estalla con la aprovechando el embrujo. Y en las que va ganando primero rasgan
música sobre la ciudad y deja caer ciénagas, sordos, los cocodrilos sus vestidos y después amenazan
su delirio en la noche de ámbar. sonríen entre las aguas y vibran con llenar toda la caja del escena-
La voz de Pavarotti se escu- con su cuerpo, su risa secreta de rio. Los ejecutantes, incapaces de
cha de pronto en todos los rinco- lagarto. librarse del rapto, tocan ya sin ha-
nes, llega a los esteros y pantanos, La voz del tenor no cesa, con- cer sonar, solo producen chirridos
hasta la costa y su playa. También diciona con sentimiento: y estruendos. Y Pavarotti ¿se infla-
a las enramadas verdes donde los ma? ¿se insufla?, sí, se insufla y no
travestidos, como sirenas, cantan Sandunga si eres ingrata, San- deja de llenarse de aire.
coquetos al unísono: dunga morir prefierooo... Entonces, cuando su cuerpo
desnudo y monumental amenaza
A orillas del Papaloapan En el teatro los músicos de la or- con aplastar a los músicos, a las ju-
me estaba bañando ayer, questa lloran conmovidos, y el chitecas, a las iguanas y al público;
pasaste por las orillas público de la sala gimotea, todos incapaz ya de controlar la presión de
y no me quisiste ver. embriagados con la voz, la música, su aire corporal, Pavarotti deja esca-
el espectáculo y los olores que em- par un sonoro pedo –Ed elli avea del
miscelánea

En las calles los taxistas detienen piezan a nacer de quién sabe dón- cul fatto trombetta–,8 vibrante y ro-
su marcha y esnifan, al compás, la de; el perfume pasmado de la flor tundo: rabelaisiano. Esa es la entra-
cocaína –c17h21no4– que delicada- crestada del xolotlsúchil, el olor da del olvidado saraguato, que desde
mente se sirven con la uña del dedo del camarón seco, de la carne de una esquina del desbordado escena-
meñique; esnifan una-vez-otra-vez, chango y de su sucedáneo, la carne rio hace nacer su aullido.
enloquecidos se acaban gramo tras de Chinameca; también de longa- –¡Qué potencia! –se escucha
gramo de la bolsita de plástico; niza, de queso crema de Chiapas que dice uno.
quieren-más-necesitan-más, van y de ciruelas y nanches curtidos. –¡Qué color! –dice marisabi-
en busca de más. Como autómatas, Huele a orín de borracho y a cer- dilla su acompañante.
| 161

sostienen su marcha en las notas de veza derramada en la arena del río Por allá otro, un connaisseur,
un concierto que nace de lo profun- y sobre todo huele a mar, huele cuestiona a sus colega:
do y que se mueve como la lava. al mar negro de la noche que no –¿Sfogato?
Y el otro pronto responde con Y el cantante va ga- ca –Malinche, Cleopatra– fue propietaria de
reprimenda: nando cuerpo, se hin- la empresa azucarera jcr, compañía de gran
–¡No, contraltino! prestigio y alcance a inicios del siglo xx, reco-
–¡Pero qué tesitura! –dice una cha con cada verso y nocida internacionalmente con galardones por
anciana en suspiro con marcadas la canción parece no la calidad de su azúcar. Durante la intervención
notas de lubricidad. francesa prestó apoyo económico al general
La voz del saraguato, el pedo tener fin. Las cuerdas Porfirio Díaz Mori, a la postre presidente de
de Pavarotti, van sonando con ar- revientan y las made- México. Durante el porfiriato Doña Cata se be-
monía, amplificados por la bien nefició con la cercanía del dictador; tal cercanía
cuidada acústica del recinto. El ras crujen, los meta- genera distracciones en el estudio biográfico de
pedo suena largo, sin cortes, has- les se doblan por el su figura, pues por largo tiempo se ha escrito
ta su última nota. Y el canto del más sobre la “amistad” que sostuvo con Porfirio
mono se apaga como la luz en los calor y el tenor cre- Díaz, y no así de su labor como promotora de
ojos en los umbrales de la muerte. ce y crece como un la educación en Tehuantepec, Oaxaca, o de su
Al final, el público estalla en papel en el desarrollo económico y cultural de
aplausos y vítores. globo. Las dimensio- la región del Istmo. Elena Poniatowska en ese
El telón baja, las luces de la nes que va ganando sentido cuestiona: “¿Por qué minimizan los his-
nave principal se encienden, la toriadores a una mujer que sabe mantener una
voz de los asistentes se confunde primero rasgan sus empresa, dirigirla y triunfar? ¿Por qué a Juana
y toda ella suena como un murmu- vestidos y después Cata la reducen a ser una señora comidera que
llo mientras van abandonando la le hacía sus tlayudas a Porfirio Díaz? ¿Por qué a
sala por los pasillos laterales. amenazan con llenar una mujer con capacidad de mando que ordena,
La gala ha terminado. LPyH toda la caja del administra, encauza, la disminuyen y hacen de
ella una itsmeña caserita que hacía sonar en misa
l a pa l a b r a y e l h o m b r e , v e r a n o - o t o ñ o , 2019

escenario. las cuentas de su rosario? ¿Por qué a una mujer


Notas que entabló relaciones de negocios en Estados
Unidos, París, Turquía, Jerusalén, Roma y Bar-
1
Salvador Dalí, “El fenómeno del éxtasis”, Mino- ha durado su carrera artística. Yo era una de celona, e incluso un par de ocasiones fue recibi-
taure, núms. 3-4: (933). esas centenas de personas que no dejaba de da por el Papa León XIII, solo la consideran la
2
Ramón López Velarde, segunda estro- aplaudirle a Luciano Pavarotti.  Me conquistó. amiga de don Porfirio?” Doña Juana Catalina,
fa del primer acto de su Suave patria: “El Niño Me emocionó. Incluso, podría asegurar, que además, fijó las reglas del vestido tradicional, el
Dios te escrituró un establo / y los veneros del me enamoró. A partir de ahora, cuando me tocado y las joyas que deberían siempre usarse.
petróleo el diablo”. refiera a él, lo haré de pie y con una enorme La indumentaria, de influencia europea, fue una
3
Chitarra romana es una  canción po- sonrisa en la mirada. Con esta misma actitud aportación de la benefactora de Tehuantepec a
pular  italiana compuesta en  1934  por Bruno de reverencia me mantuve varios minutos, en la cultura zapoteca, según comenta el cronista
Cherubini y Eldo di Lazzaro, e inicialmente in- tanto aplaudía, al terminar de cantar Chitarra Daniel Chicati, quien recuerda que esta mujer,
terpretada por  Carlo Buti. “Chitarra romana es romana”. No obstante, en el número 45, corres- empresaria, comerciante y diplomática, traía de
un clásico de la canción italiana: su melodía se pondiente a noviembre de 2007, de la Revista sus viajes anuales a Europa las muselinas, telas
presta a arreglos que van desde el  tango  hasta de la Universidad de México, Loaeza recupera aterciopeladas e hilos de seda con que las mu-
el romance (no es casualidad que Luciano Pava- su crónica dentro su artículo “Granada” y allí jeres empezaron a confeccionar sus vestidos. A
rotti lo haya convertido en un caballo de batalla comenta que el arrobo que le produjo el tenor ella se atribuye también la gran ornamentación
en sus actuaciones)”. italiano la mantuvo en “actitud de reverencia” en los peinados que llevan un elegante rodete a
4
Guadalupe Loaeza escribió para el cuando Pavarotti terminó de cantar Granada, manera de trenza y un tocado con flores, canuti-
periódico Reforma la crónica del concierto: ya no Chitarra romana. Nos queda claro que llo e hilos dorados.
“Nunca había advertido tanto silencio en me- Luciano Pavarotti pudo interpretar cualquier 8
Dante Alighieri, Infierno, canto xxi, verso
dio de mil 800 personas con actitud de respeto canción durante el concierto. 139, de la Comedia.
y admiración ante un solo hombre. Y nunca 5
Elena Poniatowska, “Juchitán de las mu-
había coincidido con tantos fans respecto a la jeres”. En Luz y luna, las lunitas (México: Era, Lino Monanegi estudió Lengua y Li-
calidad y talento de un artista cuya fama mun- 1994), 78. teratura Hispánicas en la uv. Escribe
dial más que estimularme, me rebelaba frente Ibíd., 77-78
6
ensayo, cuento y poesía. Ha obtenido
|

a la apabullante publicidad de la que siempre 7


Juana Catalina Romero, “Juana Cata”, becas de creación literaria y publicado
162

ha sido objeto desde hace más de 40 años que “Doña Cata”, empresaria, política, diplomáti- en revistas y suplementos culturales.

Diseño: Frida Aguirre Merlos. >


miscelánea
| 163

ENTRE LIBROS
Leer a Steiner es mu- traductor, Rafael Vargas Escalante,
Cómo escribir cho más que leer a un
y de Grano de Sal), confiesa:

sobre música crítico […] es vérselas Sospecho que muchos de


nosotros elegimos la música
Ensayo literario con alguien que pare- en lugar del libro o elegimos el
ce encarnar lo mejor tipo de libro que sacrifica me-
Pablo Sol Mora nos la atención que reservamos
de la tradición occi- para la música. Para mí, ese es
dental: la filosofía, la el sentido personal, pertur-
bador, que atribuyo a la frase
literatura, la música, “necesidad de música”. Me doy
la pintura, el arte, etc. cuenta de que, en ese sentido,
necesito cada vez más música
en mi vida personal y privada.
sometidos a una experiencia esté-
tica única de sentido e intensidad, Pero leer a Steiner es mucho más
somos arrebatados por la música y que leer a un crítico que a un gran
de alguna manera podríamos de- conocimiento literario aúna la
cir que la entendemos, pero, aca- pasión por la música; es vérselas
bado aquello, si nos preguntaran con alguien que parece encarnar lo
qué significó, qué nos dijo Bach, mejor de la tradición occidental:
George Steiner, Necesidad de música, sel., la respuesta más elocuente, y quizá la filosofía, la literatura, la músi-
trad. y pról. de Rafael Vargas Escalante, la única posible, sería el silencio. ca, la pintura, el arte, etc. Su vasta
l a pa l a b r a y e l h o m b r e , v e r a n o - o t o ñ o , 2019

México, Grano de Sal, 2019, 279 pp. De allí el mérito de quien em- cultura, su plurilingüismo, su ca-
prende la crítica musical, a sabien- pacidad de establecer relaciones,

E
ntre todas las críticas –litera- das de la derrota casi asegurada su formación clásica, su sensibi-
ria, pictórica, cinematográfi- (habría que distinguir, claro, entre lidad moral y su agudeza lectora
ca, etc.–, ninguna, sin duda, quien se limita a criticar una eje- –que lo mismo aplica a una novela,
más ardua que la musical. cución concreta, de un concierto a una sinfonía o a un cuadro– ha-
¿Cómo expresar en palabras o una ópera, por ejemplo, y quien cen de él un crítico fuera de serie
lo que dice la música? La crítica se atreve a la empresa más difícil y un verdadero maestro de lectu-
literaria tiene el privilegio de ha- de intentar desentrañar una obra). ra. Provisto de credenciales acadé-
cerse con el mismo material con Si ejerce por escrito, el crítico de micas que tranquilamente podrían
el que están hechos sus objetos cualquier disciplina, aparte de un haber hecho de él un habitante de
(la novela, el poema, el ensayo, el vasto conocimiento de la misma, la torre de marfil, ha tenido siem-
drama): son palabras sobre pala- debe, además, naturalmente, ser pre claro que la supervivencia del
bras y, en principio, unas podrían un buen escritor. Es comprensi- humanismo y la crítica no se juega
explicar lo que dicen otras. La ble que sea entre los críticos lite- solamente en el claustro, sino en
cosa se complica cuando lo que rarios, en principio quienes más la plaza pública, en la alta divulga-
hay que describir y dilucidar son atención conceden al lenguaje, de ción, dialogando y orientando al
imágenes, pero aún ahí el lengua- donde también surjan de vez en lector común del que hablaba Vir-
je puede decir algo; sin embargo, cuando ejemplos de crítica de pin- ginia Woolf. Leerlo es siempre una
¿la forma pura de la música? Es la tura, cine o música. Es el caso de llamada de atención, un ejercicio
última frontera, el gran desafío de George Steiner –en mi opinión, el exigente, un recordatorio de los
las palabras y la crítica. La músi- mayor crítico literario vivo– que, asuntos realmente importantes,
ca, evidentemente, significa, pero sin dedicarse propiamente a la crí- con frecuencia diluidos en medio
lo que nos transmite escapa al len- tica musical, la ha ejercido asidua- del parloteo académico y literario.
guaje verbal. Y, entre más puro y mente y con maestría. Esta es la experiencia de lec-
poderoso es el mensaje musical, Steiner, lo saben sus lectores, tura que aguarda al lector en tex-
más difícil es aproximarse a él con es un melómano. Ya en el texto que tos como “Una sala de conciertos
|

meras palabras. Cuando escucha- da título al libro (que por ahora imaginaria”, en el que Steiner dis-
164

mos, digamos, las sonatas y parti- existe solo en español y que es fru- cute los pros y contras de tener de-
tas para violín de Bach, estamos to del loable esfuerzo de su editor y masiada música a nuestro alcance
gracias a la tecnología, fenómeno
que Spotify o Apple Music han
agudizado hasta el delirio (en
efecto, por un lado, ¿cómo no
agradecer la posibilidad de tener
casi cualquier cosa, desde un
canto gregoriano hasta una pieza
de John Adams, al alcance de un
clic?; por otro, es innegable la ba-
nalización del hecho de “escu-
char” música que esta facilidad
puede acarrear, la pasividad del
que escucha y la promiscuidad
musical a la que puede dar pie).
O un texto como “Moses und Aron,
de Schönberg”, que se presenta
como una humilde nota para el
programa de mano del Covent
Garden, pero que es un auténtico
ensayo sobre el problema religio-
so planteado en la obra: la rela-
ción del hombre con la divinidad
personificada en los dos protago-
nistas; la mosaica, que postula un
Dios absolutamente trascendente,
“omnipresente, invisible e incon-
cebible”, y la de Aarón, que me-
diante el canto supone un Dios
cercano, comprensible para el
hombre, patente en sus milagros
(Steiner, en sus momentos más
profundos, roza siempre lo meta-
físico o la esfera de lo que en otro
libro ha llamado las “presencias
reales”). O la conferencia “Mys-
terium tremendum”, en la que re-
pasa los perturbadores mitos del
origen de la música (Apolo y Mar-
sias, Orfeo y las sirenas), siempre
asociados a la violencia, y exami-
na la ambigua moral de la músi- Diseño: Paola Zardain Ricart. entre libros
ca. Con justicia, un sitio aparte
en el libro merece el texto “Solo a
tres voces”, breve obra dramática En los famosos capítulos sobre siones y la emoción del auditorio,
en la que dialogan un músico, un la música en El mundo como volun- exaltándolos o modificándolos”.
poeta y un matemático y que es tad y representación, Schopenhauer Quizá sea esta, en el fondo, la ra-
un buen ejemplo de la obra crea- razonó así su poder: “La música, zón de nuestra necesidad de músi-
tiva de Steiner, de sus virtudes y que no es, como las demás artes, ca. LPyH
sus limitaciones, en la que la ex- una representación de las ideas o
posición de las ideas prima sobre grados de objetivación de la vo- Pablo Sol Mora es autor de Miseria
todo lo demás. El resto del libro luntad, sino que representa a la
| 165

y dignidad del hombre en los Siglos de


lo componen reseñas –género del voluntad misma directamente, Oro (fce, 2017), director de la revis-
que Steiner es modelo– de libros obra sobre la voluntad al instante; ta Criticismo (www.criticismo.com) y
sobre música. esto es, sobre los sentidos, las pa- colaborador de Letras Libres.
la evocación de melodías, ritmos ocasiones después de una prime-
España y cadencias españolas, se enamo- ra estancia de seis meses; o que el
raron de sus lugares y su gente o padrino de Debussy era de ascen-
como inspiración se relacionaron con sus personajes dencia gallega y la abuela paterna
de una u otra forma. de Beethoven, una española natu-
Musicografía Ágil también en su lectura, ralizada en Alemania; o que Béla
cada sección corresponde a uno Bartók, a su llegada a San Sebas-
Raquel Paraíso de los compositores elegidos y tián con motivo de una gira impul-
cada compositor cobra voz propia sada por De Falla y promovida por
desde la intrahistoria que Ruiz el violinista César Figuerido, de-
Tarazona elige contar. Desde el gustara unos entremeses en el res-
inicio, con Haydn abriendo el taurante Panier Fleury.
elenco, el escritor establece su Uno de los grandes valores
tono y su ritmo para seducir al del libro es que desde la forma
lector a través de una redacción en que articula la información
fluida, un contenido seleccionado para cada compositor abre una
y un estilo de escritura menos ventana a la vida sociocultural,
académico y más musicográfico, política y económica de la Euro-
apto para un lector no necesaria- pa de los siglos xviii, xix y xx.
mente experto en el tema. En el Abarca así un amplio panora-
caso del versado en la vida y obra ma de la vida musical española,
de dichos compositores, el libro siempre como parte de aconte-
aporta información que no se en- ceres sociales e históricos más
Andrés Ruiz Tarazona, España en los cuentra fácilmente en otros textos extensos. A través de la primera
l a pa l a b r a y e l h o m b r e , v e r a n o - o t o ñ o , 2019

grandes músicos, Biblioteca de Ensa- y enciclopedias. En el del menos etapa (1768) de la vida de Bo-
yo, Barcelona, Siruela, 2018, 279 pp. conocedor, presenta a cada com- cherini en Madrid, por ejemplo,
positor desde diferentes ángulos donde trabajó a cargo del herma-
para darle una voz propia desde no de Carlos III y de quien nos

U
n libro impreso sigue tenien- un momento y un lugar, una eta- cuenta que era muy aficionado
do esa fuerza única que com- pa de su historia individual y so- a la música y que mantenía a un
bina lo físico, lo racional y lo cial o una composición musical cuarteto de cuerda en su casa,
emocional. Lo noto desde el que sirve de pretexto para hablar comprendemos la importancia
momento en que lo tengo en de su producción musical, su tras- de España para la música europea
mis manos y reconozco textura y cendencia. –algo en lo que insiste a lo largo
formas de la sencilla pero cuidada En cada uno de los composi- del libro–, y la rica vida cultural
edición de Siruela. También des- tores que estudia encontraremos de la capital. La muerte del mú-
de que leo el prólogo de José Luis algo que nos llama la atención por sico José de Nebra, uno de los
Temes y se me queda en la me- su enfoque en los intersticios par- grandes maestros del Barroco es-
moria el término que utiliza para ticulares de cierta obra, cierto gé- pañol, es el pretexto para hablar
presentar al autor por esa pluma nero del autor, cierto aspecto de del padre Soler y de El Escorial
ágil y fluida que utiliza, musicó- su vida. Quién hubiera pensado como centro cultural, del estreno
grafo. Efectivamente, el conocido que Dvorák tenía contacto con de la zarzuela Briseida de Rodrí-
musicólogo Andrés Ruiz Tarazo- Sarasate o con Arbós, quien diri- guez de Hita o del conde de Aran-
na patentiza desde el principio su gió muchas veces su Sinfonía del da, quien en 1767 estableció las
marca de identidad, un exuberan- Nuevo Mundo; quién habría ima- fiestas de carnaval contribuyen-
te conocimiento que despliega ginado que Puccini viajó a Ma- do al restablecimiento de los bai-
con agilidad y precisión. Además, drid en 1892 para la presentación les con orquesta en los teatros de
sabe cómo encontrar el detalle de Edgar en el Teatro Real de Ma- Madrid. Y todo eso, como prólo-
para conseguir lo que se propo- drid, o que vivió en la calle Ferraz go para situar a Bocherini en el Ma-
ne: contarnos la relación que 23 mientras supervisaba los ensa- drid del momento y en cómo esto
grandes compositores de los siglos yos; o quién que Saint-Saëns fue pudo influir en el músico para la
|

xviii, xix y xx tuvieron con Es- un enamorado de las Islas Cana- composición de Clementina y otras
166

paña porque vivieron o se inspi- rias, de Las Palmas, para ser exac- obras en las que se ven claros ves-
raron en ella, compusieron desde tos, adonde regresó en cuatro tigios de la zarzuela y la tonadilla.
Igualmente, Ruiz Tarazona
utiliza la estancia de Glinka en
Madrid para hablar de la prepon-
derancia del teatro lírico italiano
en la capital a mediados del siglo
xix, un Madrid sinfónico que se
reunía a bailar en el palacio de Vi-
llahermosa, a escuchar música en
el Teatro del Liceo; de cómo, para
1847, abandonó España en víspe-
ras de la eclosión de la zarzuela
moderna y el triunfo de las ópe-
ras de Rossini, Donizetti o Bellini.
Nos presenta al Madrid de la rei-
na madre y liberal María Cristina,
el de la tranquilidad de la Consti-
tución de 1845 con una rica vida
artística e intelectual. A través de
Liszt no solo aprendemos acerca
de la situación política española de
los años 1823 a 1833 (la Década
Ominosa) y de la primera Gue-
rra Carlista durante la regencia de
María Cristina (1833-1840), sino
de la vida cultural y musical que
por entonces existía mientras el
autor hace el relato de la prime-
ra gira de Liszt por España a co-
mienzos del otoño de 1844, a sus
33 años de edad.
A España, que el autor man-
tiene como hilo conductor, nos la
presenta desde la recepción que
determinados compositores tu- Diseño: Sinsuni E. Velasco Gutiérrez.
vieron en ella (Mendelssohn), el
legado que dejaron en músicos y
compositores españoles (Cho-
pin), la relación (profesional, Como punto final, me gusta- lector, es un valor añadido y una in-
amorosa o de amistad) con algu- ría añadir que el libro bien podría vitación a la lectura de esta España
na mujer española (Beethoven), ir acompañado de una guía de es- en los grandes músicos que se puede
la contribución de España a la di- cucha con enlaces para oír las obras pensar perfectamente como ambas, entre libros
fusión y revitalización de algu- que el autor trata, los quintetos con lectura académica y de entreteni-
nos compositores (Mahler) o la guitarra de Bocherini, el fandango miento. LPyH
importancia de músicos españo- que Mozart incluye en el final del
les en la proyección de algunas tercer acto de las Bodas de Fíga-
obras de estos compositores (la ro, La soirée dans Grenade, Iberia o
interpretación que Casals hizo en Imágenes para orquesta de Debussy,
1935 del concierto para violon- Don Juan y Don Quijote de Strauss Raquel Paraíso es doctora en Etno-
chelo de Dvorák bajo la batuta de o la Rapsodia española de Liszt, por musicología por la Universidad de
Arbós y que se mantuvo como re- mencionar algunas. Eso y el hecho Wisconsin-Madison; ha publicado
ferente hasta que la llevara a cabo de que se pueda leer linealmente tal
| 167

en El Colegio de Michoacán, el inah,


Cassadó bajo la batuta de Ataúlfo y como está diseñado, o al azar, eli- Oxford University Press y Cambridge
Argenta en 1946). giendo un compositor a gusto del Scholars Publishing.
considerados parte de los grandes de Saint-Simon y sus seguidores, así
Ciudad musical textos de mediados del siglo xix. como en el de Charles Fourier. Ga-
La escritura de Berlioz nace naron así una significativa influen-
Relato utópico de su necesidad de expresar y de- cia que culminó en la revolución de
fender su credo artístico, en el que 1848, cuyo mejor retrato fue plas-
Elsie Andrade el arte está por encima de todo (la mado, sin duda, por Gustave Flau-
gente, los aplausos) y su propia bert en La educación sentimental al
concepción de la estética musical. poner en escena a personajes como
En sus trabajos se pueden observar Dussardier o Senecal.
constantes comparaciones del va- El socialismo utópico buscaba
lor estético que le atribuye al canto no solo transformar la estructura
y a la palabra como artes dialogan- económica sino todo el orden mo-
tes; en ellas privilegia la música ral, de manera que pudieran libe-
frente a la letra escrita.  rarse las pasiones y el goce de los
Su obra Mémoires represen- sentidos en el marco de un nuevo
ta uno de los trabajos autobiográ- mundo amoroso como proponía
ficos más completos no solo del Fourier. No es casual que una de
compositor, sino de la época; en las características que debía tener
ella se puede apreciar su consis- la nueva sociedad era la armonía,
tencia expresiva, en la que el amor palabra que nos remite directamen-
Héctor Berlioz, Eufonía o la ciudad y la música son los temas centrales. te al lenguaje musical. 
musical, pról. Jorge Rizo Martínez, Por otro lado, una característica re- En medio de esa atmósfera en
epíl. Jorge Volpi, imágs. Fernanda Ba- currente tanto en Mémoires como la que convivían relevantes intelec-
rreto, México, fce, La Jaula Abierta/ en los textos de crítica musical que tuales y artistas, no es de extrañar
l a pa l a b r a y e l h o m b r e , v e r a n o - o t o ñ o , 2019

cide, 2018, 97 pp.  Berlioz publicó con regularidad en que un creador de la talla de Ber-
diferentes periódicos parisinos a lo lioz, para quien la música constituía

L
largo de su vida es la ironía y el sen- el más alto grado de elevación del
a trascendencia de la obra de tido del humor que utiliza para em- alma, haya propuesto su propia ver-
Héctor Berlioz (1803-1869) patizar con el lector. sión de una ciudad musical perfecta
como máximo representante Ahora bien, para hablar de la llamada Eufonía. 
del romanticismo francés es utopía o Eufonía de Héctor Ber- La narración de Eufonía se
bien conocida; menos fami- lioz, tengamos en cuenta que, a ubica en el año 2344, es decir, 500
liar resulta su faceta como escritor. mediados del siglo xix, en el pen- años después de la época de vida
Desde su adolescencia, a instancias samiento europeo había una fuer- del compositor. Este relato-ficción
de su padre, el compositor comen- te presencia del socialismo utópico, entrelaza una fatídica historia de
zó a mostrar un notable interés por cuyos antecedentes se remontan amor que mezcla lapsos de la vida
la lectura, lo que lo llevó a cono- a la conocida Utopía de Thomas real del autor con su imaginario
cer la obra de figuras como Virgilio, More, publicada a principios del tanto artístico como político so-
Cervantes, Walter Scott y, poste- siglo xvi, y continuada por otros bre la sociedad. 
riormente, Shakespeare, quienes pensadores, entre los que destacan
lo inspiraron a escribir sus prime- Saint-Simon y Charles Fourier, eufonía es una pequeña ciu-
ros ensayos literarios. quienes propusieron un modelo dad de doce mil almas situada
De la pluma berlioziana resul- ideal de sociedad con el que Ber- en la vertiente del Harz, Ale-
taron cuatro obras literarias: Las lioz se llegó a identificar.  mania. Podemos considerarla
tertulias de la orquesta (1852), Les Derivado del clima radical pro- como un vasto conservatorio
Grotesques de la musique (1859), veniente de la Revolución france- de música, puesto que la prác-
À travers chants (1862) y, quizá la sa de 1789, las utopías socialistas y tica de dicho arte es el único
más importante, Mémoires de Héc- anarquistas que aspiraban a cons- objeto en las labores de sus
tor Berlioz (publicada en 1870, un truir una sociedad igualitaria y habitantes (69).
año después de su muerte). Estos armónica, en la que se acabara la ex-
trabajos, descargados del excesivo plotación del hombre por el hombre Berlioz describe detalladamente el
|

sentimentalismo característico de y se desarrollaran la ciencia y la técni- sistema de gobierno por el que se


168

la época, y en razón de su consis- ca, tuvieron continuidad en la revo- rige la ciudad. En el utópico cosmos
tencia y sencillez, son dignos de ser lución de 1830 y en el pensamiento del compositor, la organización ur-
banística de cada barrio corresponde
a una especialidad musical distinta;
sus miembros conviven armonio-
samente entre iguales; es decir, los
cantantes viven con cantantes, trom-
petistas con trompetistas, composi-
tores con compositores. El autor,
ambicioso en su apuesta, diseña un
sistema educativo en una urbe po-
blada únicamente por músicos o por
profesiones que tengan que ver con
este arte, como constructores de ins-
trumentos o teóricos musicales. En
este amplio mosaico se incorporan
las innovaciones tecnológicas que
Berlioz llegó a imaginar, desde ver-
siones mejoradas del telégrafo hasta
medios de transporte como globos
y trenes que vuelan. Eufonía es una
utopía que aspira al equilibrio armo-
nioso entre sus partes y lo alcanza a
través del arte frente a la anarquía de
la industrialización del siglo xix. 
Esta edición presenta un prólo-
go que corre a cargo de Jorge Rizo
Martínez, historiador, filósofo y cla-
rinetista, quien enmarca de manera
amplia y precisa el contexto históri-
co-social del compositor. En su tex-
to, Rizo destaca cómo los escritos de
Berlioz constituyen una radiografía
general de la sociedad de su tiempo, Diseño: Sinsuni E. Velasco Gutiérrez.
generando así una “sociología” del
entorno musical que vivió.
mio Alfaguara de Novela 2018, Fernanda Barreto; con ello se logra
Eufonía ese no-lugar musical, es Jorge Volpi quien, a la manera en un sublime resultado del conjunto
un discurso construido desde la que Xilef, el protagonista de Eufo- entre texto e ilustraciones. 
tensión de las categorías de ex- nía, describe la Italia de 2344, desa- La edición perteneciente a la
periencia y de expectativa. La rrolla su visión de lugares como la serie Topías no solo es meritoria
manera de relatar el futuro en Fonoteca Nacional y los modos de por el rescate de la obra del com-
forma de novela –en Les soirées vida de una cacofónica Ciudad de positor-escritor francés, sino por el entre libros
de l’orchestre, Eufonía es defini- México en un futuro no tan lejano conjunto de los talentos que cola-
da por su narrador como “una como el de 2134, metiéndose en la boran. Se recomienda ampliamente
novela de porvenir”– da cuenta piel de un personaje y haciendo pa- a todos los estudiosos de las cien-
del singular modo de pensar el tente de paso su gusto por la tuba. cias sociales y, por supuesto, a los
tiempo que tuvo el siglo xix… Cabe resaltar también el deli- amantes de la música, las letras y las
Nuestra utopía es a la vez un cado trabajo de cuidado editorial artes identificados con el anhelo de
síntoma de la consolidación de que realizaron Roger Bartra y Ge- una sociedad armoniosa. 
un “público”, de una “crítica” y rardo Villadelángel a lo largo de las
de una “reflexión histórica” de páginas del libro, en las que se pue- Elsie Andrade Miranda se ha desem-
la música (14-15). den apreciar diferentes interpreta-
| 169

peñado como relacionista público, en


ciones del pentagrama y símbolos instituciones como la osx y el Ivec.
La publicación cierra con un epí- correspondientes a la notación mu- Cuenta con estudios en Música y Ges-
logo escrito por el ganador del pre- sical, producto de la artista visual tión Cultural.
Y he ahí que entre esas atmós- mano. Entre blues y jazz, al igual
Entre blues feras musicales y contagios afor- que esas semillas musicales que,
tunados a través de los años y las entre la marginalidad, la soledad
y jazz vivencias, aparece un personaje o la tristeza, encontraron campo
que se define como saxoservidor. fértil en la expresión y creatividad
Historia de la música Es lector, escritor, ensayista, cro- de los negros. Inicia con el blues.
nista, poeta, entrevistador. Hace En los campos de algodón, en las
Germán Martínez Aceves radio, produce, escribe guiones, plantaciones de sandías, en pleno
locutorea. Como melómano que territorio de Estados Unidos. Ahí,
es, la música es su dulce compañía en las riberas del Mississippi, en
que no lo desampara ni de noche los campos de Kansas, en las pla-
ni de día. Y sin pena alguna se con- nicies de Alabama, en la industria-
fiesa atlantista, esa especie de fan- lizada y urbanizada Chicago.
futbolero que parece en extinción. Ahí, en las casuchas o los barrios
Es testigo y protagonista. Bus- míseros, donde los negros son visi-
ca, encuentra y sabe que para que bles porque son mano de obra escla-
la música perdure, se tiene que gra- vizada y donde África está presente
bar; para que la palabra no muera, en esa raza que sabe sufrir y blusear,
se tiene que escribir; para que la anota Derbez: “El blues es eso: do-
historia de los grupos musicales minio popular, anonimato. Como
no se hunda en la nave del olvido, factor de comunicación, un instru-
se tiene que imprimir en un libro. mento, como manera de desahogo,
Así, pluma en mano, se lanza a esclusa. El blues es la historia no es-
Alain Derbez, Pluma en mano. Entre hurgar en sus recuerdos, a rescatar crita de miles de negros iletrados que
l a pa l a b r a y e l h o m b r e , v e r a n o - o t o ñ o , 2019

blues y jazz, México, Turner Noema, y rehacer sus escritos que perviven contaban con lo que desde el princi-
2018, 360 pp. entre el blues y el jazz (sus pasio- pio contó el hombre: lo que el cuer-
nes) para entregarnos un nuevo po contiene”.
libro que Turner Noema publicó Y ahí, mientras Estados Uni-

Q
ué es el blues sino esa ex- en 2018. Hablamos de Alain Der- dos se erguía como incipiente po-
presión del alma marginal, bez, quien se ha preocupado por tencia en el siglo xx, los negros
esclavizada, intensa. Es la ex- documentar el jazz en México y comenzaban a darle identidad a
plosión de la tristeza hecha por jugar con el eclecticismo lite- través del blues (¡Oh melancolía!,
canto, es el suspiro profundo rario y musical que deja plasmado tan azul como la tarde que langui-
que se musicaliza en la armónica, en cada una de sus producciones. dece de la mano de la tristeza); del
es la guitarra entre ritmo y rinco- Inicia con una advertencia es- bluegrass (tan denso como la piel
nes oscuros. Es una oda religiosa, clarecedora: chocolate de los niggers); del gós-
es el espíritu lastimero y a la vez fes- pel (tan espiritual como la fe que
tivo de la raza negra que encuentra En este libro vas a leer sobre se libera con el canto profundo);
como único asidero a la vida trans- blues y sobre jazz. Si lo haces del rhythm and blues (el auténtico
formar todo en ¡bluuuueeeees! en voz alta y rodeado de gen- padre del rock and roll).
Qué es el jazz sino un pretex- te, bien, si lo haces en silencio Años de vivir en la clandesti-
to para tener a la mano un modelo y a solas, bien igualmente; si nidad, en el campo, en las iglesias
para armar y a la vez romper el es- prefieres en vez de lectura oír o en los bares, el blues llega un día
quema, hacerlo pedacitos, reunirlo blues y jazz hecho por la gente a “Mexicalpán de las Garnachas”
en la síncopa y dejar volar el senti- que aquí se menciona o quizá y ahí va Alain Derbez para docu-
miento a través del saxofón, el pia- de otra que sin intención pasé mentar el optimismo, la expectati-
no, la batería, el contrabajo, la voz. por alto, excelente; si optas va y el júbilo que generó el Festival
Ahí, donde la melancolía no entien- por oír blues y jazz durante o de Blues (alguna vez absurdamen-
de del tiempo, ni la fiesta de límites. después de la lectura de este te suspendido por las “honora-
¡Dame una j, dame una a, dame una libro, mejor aún… En todo bles” autoridades) que organizara
z y dame otra z! ¿Qué dice? ¡Que caso: la libertad es el tema. Raúl de la Rosa a finales de los se-
|

improvises! ¡Que te dejes llevar a la tenta y principios de los ochenta.


170

Sabines desde lo más amoroso has- Tal cual, la libertad está presente Derbez visita a una parte del
ta ir llorando la hermosa vida! en todas las páginas de Pluma en olimpo del blues, nos ofrece entre-
Palabras
FR A SES IMPUNTUALES y acordes
Diana Marlene
Relato

* Alfonso Colorado

Un viejo bolero crea desobediencia de lágrimas a las que un


varón disciplinó para que no salieran.
*
A veces, tal como en tiempos de vendimia e idilio, las musas
solo ansían algún atisbo mientras uno va mirando por la
ventana del autobús.
*
Dejé de huir, porque siempre me anticipé atrapada.

v. v. a. a., Relatos de música y músicos.


Diana Marlene, nacida en Xalapa, Ver., y actual estudiante de la licencia- De Voltaire a Ishiguro (1766-2013), sel.
tura en Lengua y Literatura Hispánicas en la uv, es escritora y cantante y present. de Marta Salís, v.v. traduc-
versátil. tores, Barcelona, Alba, 2018, 730 pp.

L
os 44 textos de esta recopila-
vistas o crónicas de varias noches Archie Shepp, Albert Ayler, Char- ción, seleccionados y presenta-
difíciles e intensas. Entre otros des- lie Parker, Charles Mingus, Chu- dos por la traductora española
filan Big Joe Williams, Sylvia Em- cho Valdés, en fin, en las páginas Marta Salís, muestran que el
bry, Phil Meeks, Larry Davis, Magic uno se encuentra con los nombres ámbito de la música no es solo
Slim, Brownie McGhee, Blind John de leyendas que han hecho del jazz el de las emociones o el entreteni-
Davis, Papa John Creach, Frank una mítica historia entre anécdo- miento; su dominio es tan amplio
Zappa, Muddy Waters, Taj Mahal, tas y vivencias que apunta el saxo- como la experiencia humana. Si
Bessie Smith, John Lee Hooker, el servidor Alain e incluye hasta un aquí aparecen sonatas y sinfonías,
mexicanísimo Real de Catorce y la encuentro inesperado con Miche- también tienen un lugar soeces can-
inolvidable Betsy Pecanins. lle Pfeiffer. ciones verdes y agresivas canciones
Es el momento del jazz y Der- Jazzamoart, el jazzista de la de guerra (Daudet); en pocos mi-
bez se regodea en este género que pintura, ilustra la portada del li- nutos una canción de metalcore, entre libros
encuentra su acta de nacimiento bro. Y ahí, en la anarquía del mo- llena de insultos y malas palabras,
en Nueva Orleans y su paterni- vimiento, en el verso libre, en el evidencia la inmensa grieta gene-
dad y maternidad, sí, también, en trazo que da movimiento y cuerpo racional entre una madre y su hija
los sensibles, rebeldes e intensos a la música, podemos visitar y re- (Roche). La música sirve también
negros. visitar Pluma en mano. Entre blues y como salvoconducto para abordar
Con un reconocimiento a jazz, porque al fin y al cabo, como temas delicados o hasta prohibidos,
Eubie Blake, en pleno goce del dice el autor: “eso que suena, ese como en una canción melosa que
ragtime, el autor abre la puerta de que suena, soy yo… LPyH se refiere a la prostitución (Rhys)
ingreso al jazz (“el gran arte de es- o como arena de debate, por ejem-
cuchar para escucharte”) y de ahí plo, entre la manera de entender
| 171

aparece una pléyade inabarcable Germán Martínez Aceves es coordi- la música y la vida de una pianis-
de luminarias del jazz como Miles nador de la Feria Internacional del Li- ta afro­americana y su mecenas an-
Davis, Charlie Haden, Carla Bley, bro Universitario de la uv. glosajona (Hughes). La música es
que aquellos a quienes no le gus-
ta o les es indiferente (Nabokov).
A partir del siglo xix uno de
los pilares de la idea de música es
el individuo, desde el composi-
tor como genio hasta el melóma-
no como connoisseur; sin embargo,
también fue, y sigue siendo, un
acto social. Una marcha, un him-
no, una canción es capaz de ser la
expresión total de una comunidad,
de su identidad u orgullo, puede
cohesionarla o romperla. En un
barrio obrero de Cork, en Irlan-
da, una banda musical de vecinos
inicia un desfile popular.

La estrecha calle empezaba


a vibrar con el sonido de to-
dos aquellos instrumentos,
un torrente de música que me
golpeaba físicamente en el es-
tómago. Jovencitas corrían por
la acera llamando a gritos a los
l a pa l a b r a y e l h o m b r e , v e r a n o - o t o ñ o , 2019

músicos pero nada alteraba la


Diseño: Fernando Vilchis. solemnidad marcial de aquellos
hombres tan concentrados en la
música de sus instrumentos que
Quizá las ejecuciones musicales más inten- casi bizqueaban. He escuchado
sas que puedan oírse actualmente en México a Beethoven bajo la batuta de
Toscanini pero, en compara-
sean las bandas de viento que despiden a las ción con la Irishtown tocando
víctimas de la interminable violencia, la cua- Marching through Georgia un
domingo por la mañana, era
les recorren todo el pueblo antes de arribar al como escuchar a Mozart en un
panteón. colegio de niñas. Las míseras
casitas, que temblaban por la
conmoción, nos devolvían el so-
muchas cosas, como una moneda o puede reforzarlos. Así, los pocos nido… en los fascinados rostros
social de cambio, y así las mujeres movimientos que se permite una de los transeúntes que, vestidos
acomodadas eran un mejor par- exhausta mesera afro­a mericana de domingo observaban desde
tido si tocaban el piano ( Joyce); tras activar la sinfonola consti- la acera, se reflejaba la grandio-
también es una fuerza social: cuan- tuyen una liberación (Baldwin) sidad de la música (O’Connor).
do un notario de provincias asiste a pero para una mujer de mundo
una fiesta bohemia en París lo po- el baile es una obligación que la Quizá las ejecuciones musicales
nen ¡a barrer! (difícil para un ma- tiene fastidiada (Parker). En mu- más intensas que puedan oírse ac-
nual de historia explicar de forma chos cuentos aparece la capacidad tualmente en México sean las ban-
tan breve y contundente el ascenso transmutadora de la música: al to- das de viento que despiden a las
del artista en la sociedad burguesa). mar la batuta, la guitarra o el micró- víctimas de la interminable violen-
El poder de la música provie- fono, el apocado brilla o el viejo cia, la cuales recorren todo el pue-
ne a menudo de su conexión con rejuvenece. La música es tan om- blo antes de arribar al panteón. Esa
|

los sustratos más profundos de la nipresente que la gente que ni si- intensidad es reflejo de la cohe-
172

conciencia; es capaz de destruir la quiera puede oírla también está sión del tejido social, y también el
capa de continencia y de modales, bajo su influjo (McCabe), igual tiempo juega un papel: entre más
generaciones tenga tras de sí la tra-
dición, más potente será su influ-
jo en la comunidad. Asimismo, en
ocasiones la importancia de la mú-
sica reside en que se trata de un ca-
nal que conecta con otras cosas aún
más fuertes que ella, como el ins-
tinto, la tradición, el origen; ahí es-
tán las fuerzas superiores o mágicas
(Hoffmann, Nerval, Lovecraft).
La primera condición en este
libro para que pueda dar una idea
cabal de los poderes e implicacio-
nes de la música es despojarla de esa
condición platónica que le asigna
como único fin expresar la belleza;
en varios cuentos se muestra su ta-
lante demoniaco, sórdido o depri-
mente; también queda claro que
un músico perfecto puede carecer
de moral, ser un bruto o insensible
a otras artes (Chéjov). Ante todo
es una persona, y se harta, se can-
sa, se decepciona. Dice una pianista
que recorre Europa dando recitales:
“El arte… ¿Hay diez personas que
lo comprendan? Las señoras se fi-
jan en que tengo buenos dedos, los
caballeros me miran los brazos; es
ruin. El arte, jajaja, yo lo que quiero
es ser rica” (Bang). Y Jean Sibelius
declara: “Toda mi vida, cuando he
desaparecido, han sabido dónde en-
contrarme: en el mejor restaurante
que sirve ostras y champán” (Bar-
nes). Contra la idea de que la músi- Diseño: Universidad Veracruzana.
ca es solo una actividad intelectual
o espiritual, algunos cuentos (Vol- melómanos, críticos, ingenieros de táculo casi circense (Mann). Un
taire, Quignard) resaltan su aspec- sonido, etc. En estos cuentos desfi- personaje que recorre el libro de
to corporal (como lo hace Elisabeth lan toda clase de músicos: desde los principio a fin es el niño virtuoso,
Le Guin en Boccherini’s Body. An Es- niños prodigio sometidos a rutinas que vive en trenes y hoteles, cuyo entre libros
say in Carnal Musicology, 2005). Lo agotadoras (McCullers) hasta el ar- acaudalado representante dice:
sensorial es omnipresente; por ello quetípico instrumentista con mu-
un director de orquesta siente como cho talento pero incapaz de hacer Eso es lo cómodo: los niños
algo físico el momento preciso en carrera por el alcoholismo (Tols- no se andan con objeciones.
que los oyentes dejan de prestarle toi), o el virtuoso que renuncia al Ellos no son tenores. No se
atención (Buzzati). estrellato internacional en aras de ponen enfermos. Son resis-
El libro demuestra algo que una vida tranquila (Melville). Hay tentes. Sabe uno por dónde
todavía cierta musicología acep- músicos callejeros y envejecidos van. Sinceramente, le confieso
ta con renuencia: la música es un crooners (Ishiguro); músicos frus- que yo a los niños los “traba-
circuito que incluye autores, edito- trados por ser maestros y otros jo” muy a gusto.
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res, obras, ejecutantes, profesores felices de serlo (McCullers, Mans-


de música, estudiantes, tramoyis- field); compositores-virtuosos a El cuento de Hermann Bang mues-
tas, bailarines, público, mecenas, quienes el público exige un espec- tra que la esclavitud infantil era (es)
una realidad tan omnipresente que
también se da en la música; al fin y
al cabo es una actividad económica
que genera riqueza, poder e influen-
cia. Por ello Balzac presenta una ra-
diografía social de la vida musical en
el París del Segundo Imperio y Wi-
lla Cather describe el público de una
matiné de ópera en Boston: comple-
tamente femenino y de clase social
alta. Por cierto, la ópera fue, como
el cine ahora, una fábrica de sueños,
y Pirandello retrata a una mujer de
provincia que trágicamente confun-
de la trama del escenario con la vida
real. Cuestiones que están ahora en
el centro del debate musical, como
la inequidad de género, ya figuran en
un cuento de Joyce de 1914. En un
relato de Roald Dahl, un aficionado
se involucra con la música de mane-
ra tan intensa que llega a la conclu-
sión de que
l a pa l a b r a y e l h o m b r e , v e r a n o - o t o ñ o , 2019

Solo había una forma de escu-


char música, una sola forma
de escuchar cada nota y cada
acorde. Había que hacer dos
cosas al mismo tiempo. Ha-
bía que imaginar que la había
compuesto uno mismo e ima-
ginar que el público la oía por
primera vez.

La forma en que aplica su descu-


brimiento es, sencillamente, ex-
traordinaria.
Este libro es también una cró-
nica de cómo se ha escrito, inter-
pretado y escuchado la música a
través de los siglos; por ejemplo,
antes de la llegada de los medios
masivos, cuando el músico no era
un artista sino un obrero califica-
do que tocaba varios instrumen-
tos y cantaba (Quignard), y en
las aldeas la suya era una profe-
sión como cualquier otra (Ché-
jov, O’Connor). Salen a relucir
figuras que ya no existen: la del
compositor que cantaba sus can-
|

ciones en los cafés y vendía su


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partitura (Rhys) o instrumentos


Diseño: Sinsuni E. Velasco Gutiérrez. ya desaparecidos, como el gaéli-
co fideog (O’Kelly). Por supues-
to aparece Viena, pero no la de
Beethoven, Schubert o Brahms,
sino otra mucho más conocida
para el común de la gente, aquella
de las cervecerías y salas de bai-
le en que resonaban polcas, valses
y marchas (Trollope). Imposible
que no apareciera en estos cuen-
tos la emigración, y así los músi-
cos centroeuropeos en Estados
Unidos están en autores tan di-
ferentes como Willa Cather, Car-
son McCullers o H. P. Lovecraft,
quienes publicaron sus cuentos
cuando los ensayos de las sinfóni-
cas de Nueva York y Boston toda-
vía se hacían en alemán. Muchos
músicos reales aquí menciona-
dos (Heifetz, Horowitz, Tosca-
nini, Schnabel) eran exiliados de
los conflictos europeos (por cier-
to, se convirtieron en figuras me-
diáticas, una muestra de cómo los
discos democratizaron el acceso a
la música clásica).
También queda claro que el
gran género fue durante mucho
tiempo la ópera, que estaba ligada
al poder político y al mundo urba-
no; si en sus inicios fue financiada
por monarcas, más tarde tomaron
el relevo particulares con ciertos
recursos, aunque no tantos, por-
que muchas veces, para poder sa-
car adelante las representaciones,
ellos mismos debían participar
(Maupassant, Cather, Pirandello).
La ópera, aunque asequible a una
minoría, fue una precursora de los
medios masivos gracias a la im- entre libros
prenta, el accesible piano vertical
y las representaciones hogareñas.
En ese sentido, la tecnología ocu-
pa un lugar oblicuo pero clave en
estos textos. La radio y el disco su-
pusieron una revolución, que abar-
caba desde la escucha compartida
que implicaba la sinfonola hasta
el hecho de haber músicos que se
formaron oyendo discos (Baldwin,
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Herzinger) o que el mercado negro


de discos en la Cortina de Hierro
convirtiera en clásico a un músico Diseño: Sinsuni E. Velasco Gutiérrez.
ca también es debate, como el de la
escritura frente a la improvisación
o las diversas (y aún enfrentadas)
maneras de interpretar una partitu-
ra; los frentes de discusión son am-
plios: una familia afroamericana
rechaza que su vástago haya elegido
el jazz como profesión, carente de
prestigio. Otro tema común en es-
tos cuentos es el de las relaciones de
poder, ya sea entre los miembros de
un conjunto musical, o entre maes-
tro y alumno, empresario y músico,
padres e hijos. Conocer el contexto
permite apreciar de otra manera la
música; así, en la década de 1950 las
inocentes (vistas desde ahora) can-
ciones de Buddy Holly, un rockero
con aspecto de nerd, fueron conde-
nadas por muchas iglesias de Esta-
dos Unidos.
El libro evita sistemáticamente
el elogio fácil de la música; en vez
de ese vacuo lugar común hay una
l a pa l a b r a y e l h o m b r e , v e r a n o - o t o ñ o , 2019

vuelta de tuerca sobre temas con-


sabidos: un calificado músico pone
las sinfonías de Mozart por encima
de las de Beethoven, a las que ca-
lifica de efectistas (Barnes); cantar
MAY0 24 - JUNIO 14 bien no es solo afinar y proyectar la
voz con claridad y fuerza sino do-
tarla de matices que pueden incluir
el cansancio, la tristeza y la neurosis
Diseño: Sinsuni E. Velasco Gutiérrez. (Ishiguro). En varios cuentos basta
un solo de violín (el instrumento de
los pobres frente al lujo del piano)
olvidado hace mucho en su país de tir del poder político, y que por ello para que toda una aldea no pueda
origen (Ishiguro). una Finlandia periférica no cuenta. resistirse al baile (Grimm, Chéjov,
Desde luego, la política está Otro frente de debate es la manera Hardy); por cierto, bailar es algo tan
presente en sus varias facetas. La de entender la música. Una rica me- variado que puede hacerse más “con
más evidente, las canciones patrió- cenas se horroriza ante el jazz por- los labios, los ojos y las ventanas de
ticas o de protesta (Daudet) o las que “seguía creyendo en el arte de la nariz que con los pies, los brazos
marchas e himnos de las campa- la vieja escuela, retratos que de ver- o el cuerpo” (Walser). En lo que la
ñas electorales (O’Connor). Des- dad parecían personas, poemas so- compiladora califica como “el relato
tella el gastado y siempre efectivo bre la naturaleza, música con alma, de jazz más famoso de la literatura”
recurso del nacionalismo para ga- nada de notas sincopadas. Y perci- ( James Baldwin) no se menciona
narse el favor del público (Mann, bía la dignidad del arte” (Hughes). una sola pieza de ese género, y en
Bang). Balzac (¡faltaba más!) des- La señora Ellsworth no está sola; cambio está plagado de spirituals,
cribe el objetivo supremo de un persiste con fuerza la idea de que el todos con título, interpretados no
compositor de ópera: “presentar arte debe ser edificante, ejemplar, en la iglesia, donde las cosas se ade-
un cuadro de la vida de las nacio- que debe enaltecer tal o cual aspec- centan, sino en la calle, por vecinos
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nes en su perspectiva más elevada”. to en vez de someter la realidad a cuyos problemas y defectos todo el
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Sibelius está muy consciente de que análisis y ocuparse también de sus barrio conoce; un claro recordato-
el canon musical se conforma a par- aspectos turbios. Es decir, la músi- rio del origen marginal, cotidiano,
comunitario (y en lo que era una
zona de refugio, la iglesia) de un gé-
nero musical ahora internacional y
prestigiado.
Si cierto imaginario insiste en
que la música está por encima o
apartada del mundo, estos cuen-
tos muestran de mil y una ma-
neras su intensa relación con el
entorno. Un muchacho que cada
noche alcanza un estado altera-
do a golpes de música electrónica
dice: “La ciudad es el cuerpo de
la música” (Warpola), la misma
conclusión de los compositores de
música concreta. En medio de una
tormenta en el bosque Saint Co-
lombe dice a su discípulo, Marin
Marais: “Podéis oír, señor, cómo
se destaca el aria sobre el bajo
cantante” (Quignard). Más toda-
vía, antes que otra cosa, el músi-
co escucha. El niño más pobre de
una miserable aldea polaca no toca
ningún instrumento pero

Por las noches, cuando las


ranas