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COLEGIO “SAN FELIPE DE JESÚS”

FACULTAD DE TEOLOGÍA

ASIGNATURA: Derecho Canónico Fundamental

ALUMNO: Luis Fernando Cruz Reyes.

PROFESOR: Pbro. Lic. Héctor García Vázquez

EVIDENCIA: Resumen de los capítulos 13 y 14 de "Normas básicas"

CICLO ESCOLAR: Agosto – Diciembre 2020

FECHA: Noviembre de 2020


LOS ESTATUTOS Y LOS REGLAMENTOS (CC. 94-95)
Este capítulo nos permite hacer una distinción entre dos conceptos que en el
Derecho Canónico son fundamentales, puesto que se utilizan para todo el funcionamiento y
distribución de los cánones, pues vienen desde el Código de 1917, pero esto nos lleva a
descubrir que responden a la exigencia de disciplinar todas las fuentes constitutivas del
derecho, aunque tengan distinto valor, pues tienen incidencia, no solo desde el aspecto
normativo, sino también desde el aspecto histórico y constitutivo, tanto para los institutos
religiosos, como para las asociaciones laicales; por lo cual los términos son: los estatutos (c.
94) y los reglamentos (c. 95), los cuales iremos explicando.

En primer lugar, hablaremos de la distinción entre las personas jurídicas, las cuales
son Universitates Personarum, y Universitates Rerum, esto nos lleva a entender la base
que en la Iglesia se entiende como que los sujetos del derecho, necesitan algunas normas,
las cuales se llaman y conocen como Los estatutos, los cuales consisten en ser normas
propias de institutos, que permiten la regulación del carisma, dentro de la jerarquía
eclesiástica, y se establece que toda persona jurídica debe tener estatutos propios,
aprobados por la autoridad eclesiástica competente, y hay dos tipos de estatutos a
considerar: en virtud de la autonomía del sujeto y en virtud de la potestad legislativa.

En este aspecto nos enfocaremos un poco más, debido al Código de Derecho


Canónico, en los estatutos de las personas jurídicas, puesto que son redactados a tenor del
Derecho, y se nos describen algunos elementos que deben tener: El fin, que es una especie
de objetivo, la Constitución, que consiste en la descripción del objetivo, El Gobierno que
determina la forma de cumplir las leyes y los modos de actuar, que son las adaptaciones
que se pueden encontrar en un determinado espacio.

Por lo que podemos entonces decir que como son personas jurídicas, se debe actuar
de forma colegial o por medio de personas físicas, pero recodando que las disposiciones de
los estatutos obligan a las personas jurídicas. Pero estos, en efecto, al actuar en nombre de
la persona jurídica, deben respetar las normas que la regulan, pues los estatutos, no en
pocos casos, son creados y promulgados, en virtud de la potestad legislativa, y en estos
casos, se deben regir por las normas sobre las leyes, que son la autoridad legislativa.
En segundo lugar, al hablar de Los Reglamentos, podemos decir que existen dos
tipos. Los de reuniones de personas, tales como sínodos, concilios, elecciones, etcétera, y
los de celebraciones (ordines o ritos de sacramentos y sacramentales), los primeros se
refieren a actos donde una gran conglomeración de personas jurídicas realizaran una toma
de acuerdos, revisaran algunas reglas o estatutos ya establecidos, o modificaran algunas
estructuras, para el bien pastoral, no solo de la Iglesia, sino con miras e implicaciones
externas. Los segundos, por su parte, se enfocan en el aspecto litúrgico-cultual.

Estas, al aplicarse en un acto celebrativo, respetan la mística y el valor que se está


buscando resaltar, dando a entender con esto, que son actos que no solo siguen una
estructura jurídica, sino que también evocan una realidad trascendente, que sobrepasa todo
cuanto conocemos. La aplicación de estas normas buscan explicar el procedimiento en las
reuniones de personas, pues han sido convocadas libremente por los fieles, y en esta
definición aparecen expresiones análogas, tales como: convocar libremente, por citar
alguna, pero que se refieren al objeto que se está definiendo.

Como punto final de este capítulo, breve en extensión, pero vasto en contenido,
podemos decir que Constitución, regímenes, y modos de actuar se refieren sólo en este
caso a las reuniones y a las celebraciones, en cómo se articulan, como se constituyen en su
desarrollo, quien las dirige, y como están obligados a actuar quienes dirigen, pues los
reglamentos obligan a cuantos participan de estas reuniones o celebraciones, y la idea que
encierra todo este aspecto es: los estatutos son normas para un estilo de vida, de acuerdo
a un carisma determinado, y los reglamentos, son los conjuntos de reglas que
resguardan la estructura y orden de reuniones o aspectos normativos.

En mi opinión personal, podemos decir que estas dos definiciones son importantes,
en tanto que nos permiten conocer el funcionamiento de las estructuras que estamos
revisando, como son el aspecto de comunidades y grupos específicos de la Iglesia, pues
tanto la identidad, como la forma celebrativa y de reunión, hacen más factible que se puede
entender este aspecto a revisar, no solo porque cada una encierra la esencia de lo que
representa, sino porque tienen un carácter jurídico que vigila y resguarda aquello que se
está representando o dando a conocer en este aspecto fundamental.
REFLEXIONES CONCLUSIVAS SOBRE LAS FUENTES DEL DERECHO

Este capítulo busca sintetizar todo lo que se ha visto todo, debido a que para
entender las bases del Derecho, debemos partir de aquellas cosas que hemos visto, puesto
que podemos afirmar que hay leyes, tanto en sentido formal como en sentido material,
situando a las costumbres, porque aunque no son leyes, propiamente, tienen fuerza de ley,
la cual permitía descubrir que aquellas cosas eran adaptación, porque los actos de los que se
tomaban, eran actos dignos de imitación y respeto, y desde el ámbito moral se toma peso,
para poder considerarla como una ley que se puede aplicar en distintos ámbitos.

Eso quiere decir que para realizar una ley, se necesita hacer referencia a las
costumbres, puesto que la misma moral se basa en las costumbres, haciéndolas el modelo a
seguir para regular las conductas humanas, porque la ley y las costumbres evocan el
ejercicio de la potestad legislativa, puesto que las leyes son emanadas en virtud de la
potestad legislativa, con lo cual se puede entender que para toda ley hay un origen muy
profundo, y una jerarquía que determina el aspecto de la ley, como el resultado de que se
pueda confirmar o denegar aquello que consultamos como ley.

Se insiste en algunos cánones que los decretos generales son propiamente leyes y se
rigen por los cánones sobre las leyes, puesto que se convierten en leyes, porque son dados
por quien tiene potestad legislativa, es decir, que solo quien figura o representa autoridad,
puede dictaminar que es ley, pero para determinar que es ley. La autoridad le da el peso
jurídico a un postulado o propuesta, y esto nos lleva a seguir hablando de una normativa
que puede tener origen también en el poder ejecutivo, a través de una delegación peculiar
para emanar leyes, y esto nos quiere decir que esas leyes son formuladas en base a un
consenso, porque si no, tendrían irregularidades que no se podrían entender..

Sin embargo, el campo más amplio del poder ejecutivo es el de los actos
administrativos singulares, o sea, de un poder normativo para los casos singulares, que
ejercido en virtud de la potestad administrativa, da origen a los determinados actos
singulares, y esto nos hace entender que tiene diversas categorías, sobre todo en el aspecto
de que hay actos que determinan lo singular y lo plural, y se dividen en dos categorías:
decretos y preceptos singulares y rescriptos que brotan de la autoridad administrativa.