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SESION 9

“AÑO DE LA UNIVERSALIZACIÓN DE LA SALUD”


FACULTAD DE CIENCIAS DE LA SALUD
ESCUELA ACADÉMICO PROFESIONAL DE
ENFERMERÍA”
Integrantes:
o Andrea Catherine Chirinos Fernández
o Evelin Elizabeth Majino Chinguel
o Harumi Keiko Mirabal Ayala
o Jackeline Milagros Salvatierra Flores
o Ketty Vanessa Aranda Liñán
o Lizeth Yanet Benites Antón
o Marco Antonio Pacherres Falla

ALIMENTACIÓNo María Alejandra Portilla Limay


Curso:
Nutrición

COMPLEMENTAR Tema:
“Alimentación complementaria”
Asesor:

IA Margarita Marlene Vergara de Gamarra

Piura — Perú
2020
Alimentación complementaria
1. Definición:
La alimentación complementaria es el
proceso que comienza cuando la leche materna
por sí sola ya no es suficiente para satisfacer las
necesidades nutricionales del lactante, y por tanto se necesitan otros alimentos y líquidos, además
de la leche materna. La transición de la lactancia exclusivamente materna a los alimentos
familiares, lo que se denomina alimentación complementaria, normalmente abarca el período que
va de los 6 a los 24 meses de edad. Este es un periodo crítico de crecimiento en el que las carencias
de nutrientes y las enfermedades contribuyen a aumentar las tasas de desnutrición en los menores
de cinco años a nivel mundial.

Cuando la leche materna deja de ser suficiente para atender las necesidades nutricionales del
lactante hay que añadir alimentos complementarios a su dieta. La transición de la lactancia
exclusivamente materna a la alimentación complementaria abarca generalmente el periodo que va
de los 6 a los 18 a 24 meses de edad, y es una fase de gran vulnerabilidad, cuando para muchos
niños empieza la malnutrición, y de las que más contribuye a la alta prevalencia de la malnutrición
en los menores de 5 años de todo el mundo. La OMS calcula que en los países de ingresos bajos dos
de cada cinco niños tienen retraso del crecimiento.

La alimentación complementaria debe introducirse en el momento adecuado, lo cual significa


que todos los niños deben empezar a recibir otros alimentos, además de la leche materna, a
partir de los 6 meses de vida. La alimentación complementaria debe ser suficiente, lo cual
significa que los alimentos deben tener una consistencia y variedad adecuadas, y administrarse
en cantidades apropiadas y con una frecuencia adecuada, que permita cubrir las necesidades
nutricionales del niño en crecimiento, sin abandonar la lactancia materna.
Los alimentos deben prepararse y administrarse en condiciones seguras, es decir, reduciendo al
mínimo el riesgo de contaminación por microorganismos patógenos. Además deben
administrarse de forma apropiada, lo cual significa que deben tener una textura adecuada para
la edad del niño y administrarse de forma que respondan a su demanda, de conformidad con los
principios de la atención psicosocial.
La adecuación de la alimentación complementaria (en términos de tiempo, suficiencia, seguridad
y adaptación) depende no solo de la disponibilidad de alimentos variados en el hogar, sino
también de las prácticas de alimentación de los cuidadores. La alimentación del niño pequeño
requiere cuidados y estimulación activa, que su cuidador responda a los signos de hambre que
manifieste el niño y que lo estimule para que coma. A esto se le llama alimentación activa.
La OMS recomienda que los lactantes empiecen a recibir alimentos complementarios a los 6
meses, primero unas dos o tres veces al día entre los 6 y los 8 meses, y después, entre los 9 a 11
meses y los 12 a 24 meses, unas tres o cuatro veces al día, añadiéndoles aperitivos nutritivos una
o dos veces al día, según se desee.
2. Características:

2.1 Características de la alimentación complementaria menores de 5 años

La alimentación complementaria va desde que el niño nace hasta el año, se caracteriza


especialmente por el consumo de ciertos tipos de grasas y de vitaminas, que van ayudar a prevenir
algunas enfermedades y a que crezcan sanos y fuertes. Es muy importante sentar las bases de una
alimentación adecuada en un niño menor de 5 años por lo que no debemos olvidarnos de ciertos
alimentos como la Leche. Es el alimento básico en los niños a esta edad.
Desde el año hasta los 5 años, las necesidades de calcio son muy elevadas y la leche es la principal
fuente de este calcio de la dieta diaria. Las leches de continuación son la mejor alternativa a la leche
de vaca, ya que ésta tiene gran cantidad de proteínas. Se deben consumir de 3 a 4 raciones diarias
(500-700 ml).
También podemos decir que las carnes va ser un alimento fundamental ya que el hierro que
contiene es elevado para el desarrollo intelectual además que va aporta proteínas de calidad y cinc
necesario para el crecimiento de los tejidos; como la vitamina B12 que es necesaria para la
formación de las células de la sangre y para el desarrollo del sistema nervioso. En las edades
mencionadas lo ideal son carnes de sabor suave como pollo, pavo, cerdo, o ternera. Se recomienda
consumir de tres a cuatro veces a la semana. Cuando se introduzca por primera vez, a los 6 meses,
conviene empezar con 10 o 15 gr y aumentar de forma progresiva hasta los 40 gr al año de edad.
Por otro lado, también tenemos al pescado que destaca su aporte en vitaminas solubles en grasa
como las vitaminas A y D, que se concentran en las partes más grasas (músculos e hígado)
y vitamina B12, entre las vitaminas hidrosolubles. Aporta además yodo, fósforo, hierro, magnesio y
selenio. Tiene especial importancia por ser la principal fuente de ácidos  grasos
poliinsaturados Omega 3, que son lípidos estructurales necesarios para el desarrollo del sistema
nervioso central y de la retina Por lo que se recomienda consumir cuatro raciones a la semana no
debe consumirse antes del año de edad del niño y las raciones deben ser de 50 a 70 gr,
aumentando 10 gr por año, También se recomienda consumir legumbres ya que van aportar
hidratos de carbono de absorción lenta, consumir de 2 a 3 veces a la semana, en raciones de 20 gr
en el niño menor de 5 año.

ALIMENCTACIÓN COMPLEMNTARIA EN UN NIÑO MENOR DE 5


AÑOS
3. Bases fisiológicas:
BASES FISIOLÓGICAS DE ALIMENTACIÓN COMPLEMENTARIA EN NIÑOS MENORES DE CINCO AÑOS

Una alimentación sana y equilibrada es fundamental durante todas las


etapas de la vida, pero, sobre todo, durante la etapa de crecimiento ya que
los niños menores de cinco años, necesitan el aporte necesario de
vitaminas, proteínas, hidratos de carbono y grasas para un correcto
desarrollo.

Nos ayudará a mantener una alimentación correcta para tus hijos. Para
saber qué tipo de alimentos pueden tomar y cómo introducirlos en el
menú semanal del niño es básico para su buena salud y crecimiento.

ALIMENTACIÓN PARA NIÑOS SEGÚN SU


EDAD

 Alimentación infantil

• La alimentación es la base necesaria para un buen desarrollo físico, psíquico y social de los
niños. Por ello, una dieta saludable es vital para que su
crecimiento sea óptimo. Es recomendable no abusar de las
grasas vegetales y comer al menos, cinco veces al día frutas
y verduras.
• Una buena nutrición y la práctica de ejercicio es la primera
línea de defensa contra numerosas enfermedades infantiles
que pueden dejar huellas en los niños de por vida. La
ingesta de nutrientes es distinta en función de las distintas
etapas de su evolución.
• Una buena nutrición y una buena salud están directamente
conectadas a través del tiempo de vida, pero la conexión es
aún más vital durante la infancia. Durante este período, los
niños pueden adquirir buenos hábitos alimenticios en lo
que se refiere a la variedad de los alimentos y al sabor de
las comidas.
 Alimentación para bebés de 0 a 4 meses

• Durante los 4 primeros meses de vida la mejor alimentación


para el bebé es la leche materna que se realizará de forma
exclusiva y sin necesidad de introducir ningún otro alimento. En
caso de que la madre no pueda amamantar al bebé, el bebé
habrá de tomar biberones elaborados con leche de fórmula.
• La leche materna ha de administrarse a demanda durante las
primeras semanas, aunque si el bebé no se despierta por la
noche, es conveniente levantarle para que coma ante el peligro
de que se deshidrate. En cuanto a la fórmula de inicio-1 se
administrará cada 3-4 horas.

Lo que la madre no debe ingerir durante la lactancia

1) Bebidas estimulantes: Café, té, bebidas con cola, chocolate y


cacao
2) Bebidas alcohólicas: Vino, aperitivos, cerveza (incluido las
denominadas sin alcohol) y licores en general. El alcohol
ingerido pasa a la leche materna y perjudica al niño.
3) Vegetales: Coliflor, col, alcachofas, espárragos, pepino,
pimientos ya que pueden cambiar el sabor natural de la leche
materna.
4) Medicamentos: No debe auto medicarse, solo los
estrictamente recomendados por su médico.

 ALIMENTACIÓN PARA BEBÉS DE 4 A 6 MESES


A partir de los seis meses se continúa junto con la alimentación complementaria, siendo la lactancia su
principal alimento hasta los 12 meses. Se puede continuar hasta los 2 años o más si así lo decide la madre.
La leche materna es considerada el alimento ideal de forma exclusiva hasta los 6 meses porque es
producida por la propia madre y contiene todos los nutrientes necesarios para el adecuado crecimiento y
desarrollo de su hijo. Además, provee innumerables beneficios tanto para el niño como para la madre, e
incluso para la familia, por el ahorro desde el punto de vista económico.
 ALIMENTACIÓN PARA BEBÉS DE 7 A 12 MESES

Por los 6 o 7 meses llega el momento en que los bebés dejan de ser
alimentados exclusivamente con la leche materna o leche artificial, para
empezar la etapa de las papillas, los purés... de probar sus primeras
cucharadas. Es momento para comenzar a introducir las papillas al bebé y
con ellas, poco a poco, nuevos tipos de alimentos, de manera semisólida o
sólida como las frutas, las verduras, la carne o el pescado. Sin embargo, todavía se hace
indispensable, que los bebés sigan tomando, al menos medio litro de leche al día. Ya sea en biberón,
con lactancia materna o en papillas de cereales.

- A los 6 meses: se introducen las papillas de frutas como manzana, naranja, pera o plátano. Al
mismo tiempo se da a probar verduras y hortalizas como patata, zanahoria, judías verdes, además
de cereales sin gluten.
- A los 7 meses: se da al bebé para probar nuevas verduras y hortalizas que no sean indigestas,
como el calabacín, el puerro… Ya va siendo hora de añadir carnes blancas, como el pavo y el pollo,
que deberán ser añadidas al puré, todo triturado. Se empieza a introducir el gluten.
- A los 8 meses: la introducción de carnes rojas. Se añade la ternera alternándola con el pollo en la
comida. Según el nivel de deglución del bebé, se podrá ofrecerle trocitos de alimentos blandos
como jamón cocido, patata cocida, para que él vaya se acostumbrando a masticar y tragar.
- A los 9 meses: se inicia una papilla en la cena, con la introducción del pescado blanco, como la
merluza, rape, lenguado...). Se puede ofrecer de 3 a 4 veces a la semana.
- A los 10 meses: se da a probar al bebé una yema de huevo.
- A los 12 meses: Huevo entero y legumbres.

ALIMENTACIÓN PARA BEBÉS DE 1 A 2 AÑOS

Las necesidades nutricionales de un niño


dependerán de su desarrollo, de su peso y
medidas, y también de su grado de actividad,
si camina, gatea, etc., debería ingerir:
- Calorías - 1.200 a 1300 Kcal/día
- Proteínas - 25 a 30 gr/día
- Hidratos de carbono - 100 a 160 gr/día
- Grasas - 35 a 45 gr/día
Entre el primer y el segundo año de vida, la leche es un alimento muy importante para satisfacer las
necesidades diarias de vitamina D de los bebés. A esta edad el bebé necesitará de 500cc a 700cc
de leche entera al día. También se puede reemplazar parte de la leche con productos lácteos como un
yogur, quesos y otros. Lo ideal es que el bebé vaya dejando el biberón para pasar a tomar leche en vaso o
taza.

ALIMENTACIÓN PARA NIÑOS DE 2 A 3 AÑOS


A partir de los 2 años de edad el niño hace 4 comidas al día (desayuno, comida, merienda y cena) y en
algunos casos puede tomar un suplemento lácteo en forma de leche con galletas antes de acostarse.
La dieta de un niño de 2 o 3 años, suele incluir carne, cereales, legumbres, huevo, pescado, leche y
derivados, etc. Se recomienda el consumo de medio litro de leche al día, que su desayuno sea
completo, es decir, con leche, pan y fruta, y que se eviten alimentos azucarados, grasos y calóricos,
como forma de prevenir la obesidad infantil.
Desayuno 25% del aporte calórico del día
Comida 30% del aporte calórico del día
Merienda 15% del aporte calórico del día
Cena 30% del aporte calórico del día

ALIMENTACIÓN DEL NIÑO PREESCOLAR

Los niños en edad preescolar, entre los 3 y los 5-6 años, se caracterizan generalmente por ser individuos
muy activos, tanto física como intelectualmente, ya que disponen de muchos más recursos para el
movimiento que cuando eran bebés, pero también se encuentran en una etapa de gran absorción de
conocimientos, en la que el avance en su capacidad de comunicación es clave. Por otra parte, durante estos
años, los niños pasan por una etapa en la que su interés por los nuevos alimentos se ve mermado,
aumentando el rechazo a incorporar estos alimentos a su dieta e, incluso, pudiendo rechazar algunos que
ya estaban previamente establecidos. El desayuno es imprescindible, y deben evitarse tanto
las galletas como los cereales azucarados, así como el tradicional cacao soluble. Estos alimentos contienen
cantidades excesivas de azúcares sencillos y deben sustituirse por otras versiones más naturales. El cacao
soluble puro es una buena opción, así como la avena o los cereales integrales, y por supuesto el pan
tostado. Los lácteos son primordiales y deben tomarse al menos dos raciones diarias. Debido a su aporte de
micronutrientes necesarios para el crecimiento, es imprescindible que incluyamos los lácteos (u otros
alimentos ricos en calcio y vitamina D en la dieta del niño. Leche, queso y yogures pueden ofrecerse tanto
en el desayuno como en el almuerzo o la merienda, acompañados de fruta o frutos secos para
complementar el aporte de nutrientes. La comida y la cena no tienen que consistir en tres platos, sino más
bien en porciones variadas de diferentes alimentos para conseguir aportar la variedad nutritiva necesaria.
Además, deben escogerse alimentos con alta densidad de nutrientes ya que a estas edades todavía los
niños comen pequeñas cantidades, y así aseguramos que el aporte de micronutrientes no se ve
comprometido. Las legumbres, los frutos secos, las carnes y pescados o el huevo, por ejemplo, son
alimentos con alta densidad nutritiva. Para asegurar un consumo de fruta aceptable, es mejor ofrecerla
entre las comidas principales y no como postre, y preferiblemente en porciones enteras en lugar de
exprimida.
4.

4. Indicadores:
 No dar alimentos que suelen causar alergia (especialmente leche de vaca y derivados, huevos o
cualquier otro alimento que produzca alergia en la familia) hasta los 12 meses.
 Comenzar a partir de los 6 meses de edad con cantidades pequeñas de alimentos y aumentar con
forme crece el niño mientras mantiene la lactancia materna.
 Alimentar a los lactantes directamente y asistir al niño o niña mayor cuando come por sí solo,
respondiendo a sus signos de hambre y satisfacción
 Alimentar despacio y pacientemente y animar al niño o niña a comer, pero sin forzarlos
 Si el niño o niña rechaza varios alimentos, experimentar con diversas combinaciones sabores,
texturas y métodos para animarlos a comer.
 Evitar las distracciones durante las horas de comida si el niño o niña pierde interés
rápidamente.
 Lavarse las manos antes de preparar alimentos y lavar las manos
de los niños antes de comerlos.
 Servir los alimentos inmediatamente después de su preparación y
guardarlos de forma segura si no son consumidos al momento.
 Utilizar utensilios limpios para preparar y servir los alimentos.
 Deben emplearse utensilios adecuados, permitir que el niño
intente comer solo, aunque se ensucie.
 Introducir un solo alimento a la vez. Ofrecerlo durante dos o tres
días, lo que permite conocer su tolerancia
 Variar los alimentos para cubrir las necesidades nutricionales.
 Deben consumirse alimentos de origen animal lo más
frecuentemente posible.
 Las frutas y verduras ricas en vitamina A deben ser consumidas a
diario.
 Debe ofrecerse agua simple potable.
5. Valoración nutricional:
¿Qué alimentos utilizar y con qué secuencia?
Se recomienda ofrecer de manera prioritaria alimentos ricos en hierro y zinc. Asimismo, se recomienda
introducir los alimentos de uno en uno, con intervalos de unos días, para observar la tolerancia y la
aceptación y no añadirles sal, azúcar ni edulcorantes, para que el bebé se acostumbre a los sabores
naturales de los alimentos.
Ofrecemos unas pautas generales, que cada familia deberá individualizar según sus gustos y
necesidades:

Frutas y verduras
Se aconseja introducir progresivamente toda la variedad de frutas y verduras disponible, en cualquiera de
las comidas diarias, e ir variando también la forma de presentación (triturada, chafada, en pequeños
trozos.
Se recomienda evitar durante el primer año de vida las verduras de hoja verde con alto contenido en
nitratos, como la acelga, la espinaca o la borraja, por el riesgo de metahemoglobinemia. En el caso de
introducirlas en la alimentación, deben representar menos del 20% del contenido
total del plato. En los niños mayores, hasta los 3 años, conviene no dar más allá de
una ración diaria de estos vegetales.
Cereales:
Los cereales pueden introducirse en polvo disueltos en leche, añadidos a purés,
en forma de arroz hervido y chafado, pan, pasta, arepas o tortas de maíz, quínoa
o avena, según la edad y el estado madurativo del lactante y las costumbres
familiares. Existen además otras fuentes de hidratos de carbono complejos que
aportan energía, como las patatas o el boniato.
Alimentos ricos en proteínas
Este grupo está constituido fundamentalmente por las carnes rojas, el pollo,
el pescado, el marisco, los huevos y las legumbres. Se pueden ofrecer en
forma de puré, cocinada y desmigada o en pequeños trozos en lactantes más
mayores.
Alimentos ricos en hierro
El hierro es un micronutriente cuyos depósitos se ven influenciados por
el pinzamiento tardío del cordón al nacer, entre otros factores. Los
depósitos disminuyen desde el nacimiento y a partir del sexto mes
aumenta el riesgo de anemia ferropénica. La carne roja es una fuente
principal de hierro con buena biodisponibilidad. También son una
buena opción la yema de huevo y los cereales enriquecidos con hierro.
Existen alimentos de origen no animal con hierro no-hem, como
guisantes, lentejas, alubias, frutos secos, brócoli y algunos tipos de pan
que, aunque representan una fuente de hierro menor y de más difícil
absorción, también deben formar parte de la dieta de los niños.
Lácteos
Entre los 6 y 12 meses, la leche materna sigue siendo el alimento principal, por
lo que se recomienda mantenerla a demanda, sin disminuir el número de
tomas.
Si el lactante mayor de 6 meses realiza al menos 4-5 tomas de pecho al día, no
se precisan otras fuentes de lácteos.
Se puede ofrecer yogur natural o queso desde los 9 meses y leche de vaca
entera a partir de los 12 meses. Hay que tener en cuenta que la leche materna sigue siendo el lácteo de
primera elección y se recomienda por encima de cualquier otra leche, siempre que madre e hijo lo deseen,
hasta los 2 años o más. En el caso de lactantes no amamantados, la fórmula indicada por encima de los 6
meses de edad es la fórmula de continuación. Según se vaya diversificando la dieta, disminuirá la cantidad
de leche ingerida, aunque se recomienda mantener al menos dos raciones de lácteos diarios
(aproximadamente 500 ml al día).

6. Pautas dietéticas:

Nutrición en niños de 0 a 5 años


La niñez es la etapa de la vida más importante, ya que en ella se producen cambios en forma constante,
por ello es esencial tener en cuenta la importancia de la alimentación infantil. A partir de una nutrición
sana, equilibrada y completa para niños se puede lograr un mejor desarrollo tanto físico como intelectual.
El desayuno para los niños:
 Hidratos de carbono y fibra; pan, cereales, galletas, azúcar, miel, mermelada.
 Lácteos; queso fresco, leche, yogures.
 Aceite y grasas; mantequilla, margarina, aceite de oliva.
 Fruta; zumo, batidos
 Proteínas; huevo
1.-Cereales, raíces, tubérculos y plátanos:
Constituye la base de la alimentación de los niños, porque le aportan al organismo cerca del 50 % de la
recomendación de kilocalorías y por la necesidad de promover por separado el consumo de cereales
integrales en lugar de los refinados.
2.- hortalizas y verduras:

Las leguminosas verdes se incluyen en este grupo por su bajo aporte de proteína en relación con las secas
porque se utilizan como hortalizas y verduras en las preparaciones.
Pautas para una dieta saludable:
La nutrición de los niños se basa en los mismos principios que la nutrición de los adultos. Todas las
personas necesitan los mismos tipos de nutrientes: vitaminas, minerales, carbohidratos, proteínas y grasas.
Los niños, sin embargo, necesitan diferentes cantidades de nutrientes específicos según la edad.
Entre ellos tomamos en cuenta estos alimentos ricos en nutrientes:

 Proteína. Elige mariscos, carne magra de res y ave, huevos, frijoles, guisantes (arvejas, chícharos),
productos de soja y frutos secos y semillas sin sal.
 Frutas. Alienta a tu hijo a que coma diversas frutas frescas, enlatadas, congeladas o deshidratadas,
en lugar de jugo de fruta. Si tu hijo bebe jugo, asegúrate de que sea jugo puro sin azúcares agregados y
limita la cantidad que bebe. Busca frutas enlatadas en cuya etiqueta diga que son de bajo contenido
calórico o que están envasadas en su propio jugo, lo que significa que tienen poca cantidad de azúcar
agregado. Ten en cuenta que un cuarto de taza de frutas deshidratadas equivale a una taza de frutas.
Cuando se consumen en exceso, las frutas deshidratadas pueden aportar calorías de más.
 Vegetales. Sirve una variedad de vegetales frescos, enlatados, congelados o deshidratados. Ponte
como objetivo proporcionar todas las semanas una variedad de vegetales, como los de color verde
oscuro, rojo y naranja, frijoles y guisantes (arvejas, chícharos), vegetales ricos en almidón y otros.
Cuando escojas vegetales enlatados o congelados, busca las opciones que tengan menor contenido de
sodio.
 Granos. Elige cereales integrales, como pan de trigo integral, avena, palomitas de maíz, quinua o
arroz integral o silvestre. Limita el consumo de cereales refinados, como pan blanco, pastas y arroz.
 Lácteos. Alienta a tu hijo a que beba y coma productos lácteos sin grasa o con bajo contenido de
grasa, como leche, yogur, queso o bebidas fortificadas con soja.
Ponte como objetivo limitar las calorías que consume tu hijo de las siguientes fuentes:

 Azúcar agregado. Limita el consumo de azúcares agregados. Los azúcares naturales, como los que
se encuentran en las frutas y en la leche, no son azúcares agregados. Algunos ejemplos de azúcares
agregados son la azúcar morena, el edulcorante de maíz, el jarabe de maíz, la miel y otros.
Grasas saturadas y trans. Limita el consumo de grasas saturadas: las grasas que provienen
principalmente de alimentos de origen animal, como carnes rojas, carnes de ave y productos
lácteos enteros. Busca maneras de reemplazar las grasas saturadas por aceites vegetales y de frutos
secos, que proporcionan ácidos grasos esenciales y vitamina E. Las grasas más saludables también
están presentes de forma natural en las aceitunas, los frutos secos, los aguacates y los mariscos.
Limita el consumo de grasas trans evitando los alimentos que contienen aceite parcialmente
hidrogenado.

De los 0 a los 2 años: Pautas diarias.

Calorías 1000 a 1400, según el crecimiento y el nivel de actividad


física

Proteína 2 a 4 onzas (55 a 113 g)

Frutas 1 a 1 1/2 tazas

Vegetale 1 a 1 1/2 tazas
s

Cereales 3 a 5 onzas (85 a 142 g)

Lácteos 2 tazas

De los 3 a los 5 años: Pautas diarias.

Calorías 1200 a 1800, según el crecimiento y el nivel de actividad


física

Proteína 3 a 5 onzas (85 a 142 g)

Frutas 1 a 1 1/2 tazas

Vegetale 1 1/2 a 2 1/2 tazas


s

Cereales 4 a 6 onzas (113 a 170 g)

Lácteos 2 1/2 tazas
7. Plan de alimentación:

ALIMENTACION EN LOS PRIMEROS MESES DE VIDA (0 A 12 MESES)


LACTANCIA MATERNA
¿Qué es la lactancia materna?
La lactancia materna es el proceso por el que la madre alimenta a su hijo recién nacido a través de sus senos, que
segregan leche inmediatamente después del parto, que debería ser el principal alimento del bebé al menos hasta los
dos años.
Durante este periodo la leche materna debe ser el único alimento del bebé, excepto si necesita algún tipo de
suplemento vitamínico. No es necesario que el bebé tome agua u otro tipo de líquidos: según la OMS la propia leche
materna contiene un 88 por ciento de agua, por lo que es suficiente para saciar al lactante.
IMPORTANTE: OMS Y FAO recomiendan seis meses obligatorios de lactancia, y hasta un año con alimentación
complementaria.

EL BIBERON
La leche de fórmula para bebés es una opción nutricional que muchos recién nacidos deben tomar los primeros
meses de vida. Las fórmulas para bebés no son tan eficaces como la leche materna, pero es una solución para
situaciones donde la madre no pueda lactar.
Aunque esta leche para bebé, es una solución. También es posible combinarla con la lactancia materna. A esta
práctica se le conoce como lactancia mixta. Muchas madres, que tuvieron que recurrir a la fórmula para bebé en los
primeros días, luego pueden continuar con la lactancia materna sin problemas. Combinando ambas formas de
alimentación. Y si es tu deseo, continuar solo con la leche materna. A pesar, de que puede ocurrir que el niño la
rechace y te lleve un poco más de tiempo… ¡Sí es posible retomarla!
NOTA: La ausencia de la madre, el rechazo de la mujer a dar el pecho, la no producción de leche en la mama
(hipogalactia), malformaciones en el pezón, son algunas razones para recurrir al biberón.

LAS PRIMERAS PAPILLAS


Los niños desarrollan sus papilas gustativas entre los 6 y los 24 meses de edad, que es cuando comienzan a descubrir
el sabor propio de los alimentos. Durante el primer año de vida, es mejor que el pequeño conozca por sí mismo los
sabores, textura y color natural de los alimentos, sin adicionales como sal y azúcar porque es el momento en que
estamos formando a los niños en los hábitos alimentarios.
Las primeras papillas pueden incluir carnes de vacuno o ave, y aceite vegetal al momento de servir. Para el postre en
tanto, es recomendable utilizar frutas crudas o cocidas, pero sin azúcar. Con respecto a las porciones, generalmente
se sugiere comenzar con ½ taza (100 cc) de puré de verduras y ½ unidad (50 grs.) de fruta. Luego, según la tolerancia
que presenta el niño, se aumenta a ¾ (150cc) el plato principal y ½ taza el puré de frutas.

Tips

1. En las primeras comidas, utiliza carne de pollo o pavo con zanahoria, zapallo y papa.
2. Incorpora poco a poco otro tipo de verduras como porotos verdes, zapallos italianos, espinacas y tomates.
3. Si el médico lo sugiere, puedes añadir pequeñas cantidades de arroz y fideos a la papilla.
4. Las primeras veces, prepara las frutas cocidas. Las más recomendables son manzana, pera y duraznos.
5. Suma gradualmente a la dieta la fruta cruda (plátanos, kiwis y naranjas).
6. Es importante no darle a probar más de un sabor a la vez, para observar su tolerancia.
7. Evita los productos con azúcar, sal o condimentos irritantes como la pimienta.
8. Introduce cada nuevo alimento con tres días de separación entre uno y otro. De esta manera si tu pequeño tiene
una reacción alérgica, podrás darte cuenta a tiempo e identificar rápidamente el alimento que la causó.
9. Durante el primer año de vida, la ingesta de azúcar debe ser mínima y tampoco es bueno abusar de la sal.
ALIMENTACION DEL NIÑO (1 A 2AÑOS)

EL NIÑO COMIENZA A COMER SOLO


Después del estirón que experimentan los niños desde el nacimiento hasta el año edad, la etapa que va desde que el
niño tiene 1 año y hasta los 2 años se caracteriza por un crecimiento lento pero constante. Ya desde estas edades,
cambios en la dieta, especialmente en lo que se refiere a consumo de ciertos tipos de grasas y de vitaminas, pueden
ayudar a prevenir algunas enfermedades y a que crezcan sanos y fuertes.
A estas edades necesitan 500 mg de calcio cada día para formar sus huesos y dientes
Es muy importante sentar las bases de una alimentación adecuada desde el principio. Por eso no debemos
olvidarnos de:
Leche. Es el alimento básico en los niños a esta edad. Desde el año hasta los 2 años, las necesidades de calcio son
muy elevadas y la leche es la principal fuente de este calcio de la dieta diaria. Las leches de continuación son la mejor
alternativa a la leche de vaca, ya que ésta tiene gran cantidad de proteínas.
Se deben consumir de 3 a 4 raciones diarias (500-700 ml).
Carnes. En esta etapa, las necesidades de hierro son elevadas para el desarrollo intelectual y las carnes aportan
hierro de fácil absorción. La carne aporta proteínas de calidad y cinc necesario para el crecimiento de los tejidos;
además de vitamina B12, necesaria para la formación de las células de la sangre y para el desarrollo del sistema
nervioso. En estas edades lo ideal son carnes de sabor suave como pollo, pavo, cerdo, conejo o ternera. Se
recomienda limitar el consumo de embutidos y eliminar la piel de las aves y la grasa visible.
Se recomienda consumir carne de tres a cuatro veces a la semana (raciones de 40-60 gr). Cuando se introduzca por
primera vez, a los 6 meses, conviene empezar con 10 o 15 gr y aumentar de forma progresiva hasta los 40 gr al año
de edad.
Pescado. El pescado es también fuente de proteínas de calidad. Destaca su aporte en vitaminas solubles en grasa
como las vitaminas A y D, que se concentran en las partes más grasas (músculos e hígado) y vitamina B12, entre las
vitaminas hidrosolubles. Aporta además yodo, fósforo, hierro, magnesio y selenio. Tiene especial importancia por ser
la principal fuente de ácidos grasos poliinsaturados Omega 3, que son lípidos estructurales necesarios para el
desarrollo del sistema nervioso central y de la retina.
Se recomienda consumir más pescado que carne, tomando cuatro raciones a la semana y preferiblemente pescados
magros como lenguado, merluza, pescadilla, gallo... El pescado no debe introducirse antes del año de edad y las
raciones deben ser de 50 a 70 gr, aumentando 10 gr por año. Es muy importante ofrecer el pescado siempre libre de
espinas.
Grasas vegetales. Aunque todos los tipos de grasas son necesarias para el correcto funcionamiento del organismo,
debe priorizarse el consumo de grasas monoinsaturadas como las que provienen de aceites vegetales. La mejor es el
aceite de oliva, aunque son adecuadas todas las grasas vegetales, excepto las de coco y palma.
Huevo. La proteína de la clara del huevo, además de ser fácil de digerir, contiene todos los aminoácidos esenciales
que el organismo necesita y en la proporción óptima, lo que la sitúa como la proteína de mayor valor biológico, esto
es, la que mejor se adapta a nuestras necesidades nutricionales. El huevo aporta además vitaminas del grupo B, y
vitaminas A, D, E y K. Además, aporta hierro, fósforo, cinc, yodo, manganeso y selenio.
Se recomienda un consumo de 3 huevos a la semana, preparado en tortilla, pasado por agua o cocido.
Frutas y verduras. Esta etapa es un buen momento para acostumbrar a los niños al consumo diarios de frutas y
verduras. La verdura puede tomarla tanto cruda como cocida. Lo ideal es jugar con las texturas y colores de estos
alimentos para llamar su atención y que aprendan a comerlos. Las frutas y verduras son fuente importante potasio o
magnesio, de vitaminas como la C, la A o la B y de fibra.
Se recomienda consumir 2 ó 3 piezas pequeñas de fruta cada día, eligiéndolas maduras, ya que son más fáciles de
digerir. En cuanto a la verdura el consumo recomendado es de 2 ó 3 raciones diarias.
Legumbres. Son ricas en vitaminas y minerales, aportan hidratos de carbono de absorción lenta, no tienen grasa, son
baratas, ricas, variadas y permiten la elaboración de una gran variedad de platos. Mezclándolas en puré con carne,
pescado o arroz se obtiene platos muy nutritivos y completos para los niños y que, además, son fáciles de comer.
Se recomienda consumir legumbres de 2 a 3 veces a la semana, en raciones de 30 o 40 gr si van como plato principal
o de 20 gr si van como guarnición.
Cereales y pastas. Aportan gran cantidad de energía por la cantidad de hidratos de carbono que contienen. Son ricos
en proteínas, vitaminas del grupo B y fibra. Por ello, son considerados los alimentos más completos después de la
leche. Deben formar parte de la alimentación diaria de los niños. Dar los cereales en papilla es una buena opción.
Se recomienda consumir entre 4 y 6 raciones diarias.

Saber más
Todas estas recomendaciones deben adaptarse a las necesidades particulares de cada niño. Si damos a nuestro hijo
una alimentación correcta, no solo será importantísimo para su correcto crecimiento y desarrollo, sino que
estaremos educándolo en hábitos alimenticios adecuados que le ayudarán a mantener un estilo de vida saludable.
PAUTAS ALIMENTARIAS
Los alimentos nuevos que se introducen deben tomarse tanto en caso como en la guarderia. Teniendo en cuenta las
necesidades del niño, a esta edad podremos saber que alimentos podrán completar dichos requerimientos y en que
cantidad se deben dar al niño: el aporte medio de energía al dia se estima en 1300 kilocalorias, de las cuales el 50 o
55% deben ser aportadas por los hidratos de carbono, el 30-35% por las grasas y el 15% por las proteínas.
Hay que prestar especial atención al calcio y al hierro, cuyos principales aportes se dan a través de los lacteos en el
primer caso, y de la carne en el segundo.

MENU PARA EL NIÑO DE 1 A 2AÑOS


Es recomendable no forzar la alimentación ni castigar al niño por no comer; lo mejor es mostrar alegría cuando el
niño se adapta a un nuevo alimento. Si lo rechaza, no se debe ofrecer otro en sustitución del mismo porque hace
que el niño se vuelva caprichoso. Es normal que tenga menos apetito que cuando era lactante; no hay que
angustiarse si esta inapetente, sino más bien presentar el alimento y cocinarlo de formas diferentes. Estos son
algunos menús posibles:
Referencias bibliográficas:

 OMS, Biblioteca electrónica de documentación científica sobre medidas nutricionales (eLENA)


[Internet] 20 diciembre 2019 Disponible en URL:
https://www.who.int/elena/titles/complementary_feeding/es/#:~:text=La%20alimentaci%C3%B3n
%20complementaria%20es%20el,adem%C3%A1s%20de%20la%20leche%20materna
 López R. Alimentación y nutrición 2016. Section on Obesity: marzo 2016; Sección: 10(col.1)
 Salud secretaria de salud. Lactancia Materna y Alimentación complementaria (2015). Recuperado
por: https://blogs.sct.gob.mx/igualdad/wp-content/uploads/2015/06/Lactancia-y-alimentaci
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 Fernández, M. Recomendaciones de la asociación española de pediatría sobre la alimentación
complementaria Internet 2018 Consultado 24 Oct 2020 Disponible en URL:
https://www.aeped.es/sites/default/files/documentos/recomendaciones_aep_sobre_alimentacio_
n_complementaria_nov2018_v3_final.pdf
 Caraballo, A. GUIA INFANTIL SOBRE LA ALIMENTACIÓN COMPLEMENTARIA PARA BEBÉS Y NIÑOS
POR EDADES Internet 2019 Consultado 1 Abril 2019 Disponible en URL:
https://www.guiainfantil.com/blog/alimentacion/ninos/como-conseguir-que-los-ninos-se-
alimenten-de-forma-sana/
 Libro: Mayo Clinic Guide to Raising a Healthy Child (Guía de Mayo Clinic para criar a un
niño saludable)
 Bibliografía: Mayo Clinic Family Health Book (Libro de Salud Familiar de Mayo Clinic) 5.ª
edición
 Boletín informativo: Mayo Clinic Health Letter — Edición digital:
https://www.mayoclinic.org/es-es/healthy-lifestyle/childrens-health/in-depth/nutrition-for-
kids/art-20049335
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