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Las bases constitucionales del Derecho administrativo

Constitución y Derecho administrativo

• La concepción constitucional de la Administración Pública

– La Administración Pública como institución al servicio objetivo de los intereses generales

– Gobierno y Administración Pública

– Participación y transparencia

• El sometimiento pleno de la Administración a la ley y al Derecho

– La plenitud del sometimiento al Derecho – Legalidad y juridicidad – Vinculación positiva y negativa

• El Derecho administrativo que conocemos actualmente no puede explicarse ni elaborarse sin referencia alguna a la
Constitución

• Nuestra Constitución de 1978:

– Establece un catalogo de derechos y libertades que deben ser respetados por los poderes públicos

– Señala unos objetivos y fines al Estado que se funda en un conjunto de valores superiores —la libertad, la
igualdad, la justicia y el pluralismo político—

– Sanciona numerosos principios jurídicos generales relativos a las relaciones sociales, a las relaciones entre
la sociedad y los poderes públicos y a la organización y funcionamiento de estos últimos

La concepción constitucional de la Administración Pública

• La Constitución define con precisión lo que es la Administración en el Estado social y democrático de Derecho que
establece:

– Según el artículo 103.1 CE la Administración Pública «sirve con objetividad los intereses generales»:

– Quiere ello decir que se trata de una institución abocada a este fin, el servicio a los intereses generales, pues no
tiene, jurídicamente hablando, intereses propios

– Por ello, el servicio a los intereses generales define la esencia de la Administración Pública y determina totalmente
su estructura y su actividad. Como organización la Administración debe articularse de la forma más adecuada para
alcanzar su fin. Desde este punto de vista funcional no puede perseguir legítimamente intereses particulares o
privados, sino sólo los de carácter general. Con la peculiaridad de que esa función de servicio ha de realizarse con
objetividad, es decir, sin acepción de personas ni interferencias partidistas, ni favoritismos ni discriminaciones

• Consecuencias:

– Administración profesionalizada, pues su personal debe seleccionarse en virtud de criterios de mérito y capacidad
y garantizar la imparcialidad en el ejercicio de sus funciones (artículo 103.3 CE)

– Debe actuar con eficacia (artículo 103.1 CE); estableciéndose para ello potestades y prerrogativas que le permiten
cumplir ese fin: ej. potestad de adoptar decisiones unilaterales de obligado cumplimiento, la de ejecutar
forzosamente sus propios actos administrativos, potestades expropiatorias, sancionadoras, tributarias, etc

– Pero también se requiere adecuar los medios a los fines y una permanente atención a las condiciones en las que se
desenvuelve la acción administrativa y la labor de los empleados públicos.

– Más allá, la eficacia depende de los recursos disponibles, de la capacidad y dedicación de los dirigentes y de la
buena organización interna de la Administración
Gobierno y Administración Pública:

– Por otra parte, es importante diferenciar entre Gobierno y Administración

– El Gobierno (de la Nación, autonómicos y locales) recibe sus poderes del cuerpo electoral, a través de las Cámaras
representativas y es, por ello, un órgano político

– El Gobierno es el centro de la vida política, pues de él parten las iniciativas más importantes en política exterior e
interior, incluida las iniciativas legislativas con mayores posibilidades de prosperar:

• Por eso dispone el artículo 97 CE que el Gobierno dirige la política interior y exterior y el artículo 87.1 CE le
atribuye la iniciativa legislativa, si bien no en exclusiva

– También dirige la Administración civil y militar y ejerce la función ejecutiva y la potestad reglamentaria (artículo 97
y 152 CE)

– En el ejercicio de todas estas funciones el Gobierno es el órgano supremo de la Administración (artículo 3.3 LRJSP);
y esta última cumple las directrices e instrucciones del Gobierno correspondiente:

• Pero la subordinación de las Administraciones Públicas a los Gobiernos tiene sus límites, ya que no pueden
disponer del aparato administrativo a su arbitrio ni tampoco la Administración Pública es patrimonio del
Gobierno y de los partidos políticos que lo sostienen

– La función de dirección administrativa de los Gobiernos ha de respetar la legalidad y la objetividad e imparcialidad


de la acción administrativa, que son características institucionales de ésta

Participación y transparencia:

– Por último, la Constitución española alude a los instrumentos de participación y transparencia en su artículo 105,
habiendo sido desarrollado por:

• El artículo 13.d) de la Ley 39/2015, de 1 de octubre, de Procedimiento Administrativo Común de las


Públicas el cual ratifica que, en sus relaciones con las Administraciones Públicas, los ciudadanos tienen
derecho al acceso a la información pública, archivos y registros, de acuerdo con los previsto en la Ley
19/2013, de 9 de diciembre, de Transparencia, Acceso a la Información Pública y Buen Gobierno

• Son estos principios, además, pilares esenciales de la nueva forma de entender el modo de gobernar y
administrar las sociedades complejas que, en la moderna ciencia política, se conoce con el nombre de
gobernanza

– Participación: el artículo 9.2 CE ordena a los Poderes Públicos facilitar la participación de todos los ciudadanos en la
vida política, económica, cultural y social

– Por lo que hace referencia a la Administración, este mandato constitucional se ha traducido en el reconocimiento a
favor de los ciudadanos y de las entidades sociales en que se organizan del derecho a intervenir en el proceso de
adopción de las decisiones administrativas que pudieran afectar a sus intereses individuales o colectivos:

• Así, el artículo 105.a) CE reconoce el derecho a la audiencia de los ciudadanos directamente, o a través de
las organizaciones reconocidas por la ley, en el procedimiento de elaboración de disposiciones
administrativas reglamentos) que les afecten

• El artículo 105.c) CE ordena también el derecho a la audiencia de los interesados en el procedimiento de


adopción de actos administrativos

– Transparencia: reconocida en el artículo 105.b) CE el derecho de acceso de los ciudadanos a los archivos y registros
administrativos, mandato desarrollado con carácter básico en la Ley 19/2013, de 9 de diciembre, de transparencia,
acceso a la información pública y buen gobierno (LTBG)
– Otras manifestaciones del principio de transparencia son: la publicidad de las normas (artículo 9.3 CE); el derecho
de los interesados a conocer el estado de tramitación de los procedimientos que le afecten y a obtener copias de
documentos que se contengan en el expediente administrativo (artículo 53.a) LPAC); y los crecientes deberes de
publicidad activa sobre numerosas materias que impone la legislación básica general (organización y funcionamiento
interno de la Administración, proyectos de ley, información estadística, económica y presupuestaria) como sectorial
(subvenciones, contratos, etc..)

• El artículo 103.1 CE dispone el sometimiento pleno de la Administración a la ley y al Derecho:

– Se trata de un sometimiento completo y sin excepciones

• Con ello, la Constitución pretende excluir la legitimidad de cualquier actuación administrativa


contra legem, pero también quiere poner de manifiesto que ninguna decisión pública puede
adoptarse al margen del Derecho, despreciándolo o ignorándolo —artículo 3.1 de la LRJSP—

– Toda actuación de la Administración debe estar sometida plenamente a la ley y al Derecho —comenzando por la
CE y todas aquellas otras fuentes del derecho —tratados internacionales, derecho de la Unión, reglamentos, etc

– Por tanto, la Administración Pública debe respetar la ley en su actuación y en general, el resto del Ordenamiento
Jurídico (CE, tratados internacionales, derecho de la Unión, reglamentos, y los principios generales del derecho)

Vinculación positiva y negativa:

– Por último, la vinculación que la Administración tiene a la ley y al Derecho es distinta del que tienen los
particulares:

• En las relaciones privadas, entre particulares, rige el principio fundamental de la autonomía de la voluntad,
manifestación de la libertad individual

– En este caso la ley es el marco en el que los particulares desarrollan sus actividades, persiguiendo
sus intereses legítimos y relacionándose con los demás mediante el concierto de voluntades. La ley
aquí determina los confines de lo que es lícito de lo que no lo es —vinculación negativa—, es decir,
que lo que no está expresamente prohibido por la ley u otras disposiciones normativas está
permitido

• En el ámbito de la Administración, al ser un poder vicarial y totalmente sometido a la ley y al Derecho, le


está vedada cualquier iniciativa propia, de forma que sólo puede llevar a cabo aquellas actividades que la ley
y el Derecho le permite expresamente

– En consecuencia, ninguna actuación administrativa es lícita si no existe una previa habilitación o


apoderamiento legal, esto es, si la ley no ha atribuido a la Administración el poder o la potestad de
realizarla, fijando los límites y condiciones para el ejercicio de esta actividad —vinculación positiva—,
lo que supone que todo lo que no le permite la ley le está prohibido a la Administración Pública

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