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Envigado, 8 de noviembre de 2020

Señores
JUZGADO DE MUNICIPIO DE ENVIGADO (REPARTO)
Ciudad

Referencia : Acción de tutela


Accionante : Hernando Andrés Soto Valencia
Accionado : Claudia Nayibe López Hernández

HERNANDO ANDRÉS SOTO VALENCIA, mayor y domiciliado en la ciudad de


Envigado, Antioquia, identificado con la cédula de ciudadanía número 1.127.580.832
expedida en el Consulado de Colombia en Caracas, abogado en ejercicio, con tarjeta
profesional No. 323.773 del Consejo Superior de la Judicatura, me permito presentar
acción de tutela, contra la señora CLAUDIA NAYIBE LÓPEZ HERNÁNDEZ,
identificada con la cédula de ciudadanía No. 51.992.648, en su calidad de Alcaldesa
Mayor de Bogotá D.C., quien mediante declaraciones públicas ha vulnerado mi
derecho fundamental a la igualdad y a no ser discriminado en razón a mi origen
nacional, en los siguientes términos:

1- HECHOS

1.1. Nací el 3 de junio de 1988 en la ciudad de Caracas, Venezuela – lo cual se acredita


en el reverso de mi cédula de ciudadanía - y soy hijo de padres colombianos. En ese
sentido, soy colombiano por nacimiento de conformidad con lo establecido en el
literal b) del numeral 1 del artículo 96 de la Constitución Política de Colombia1; y
también venezolano por nacimiento, acuerdo a lo dispuesto en el numeral 1 del
artículo 32 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela2.

1.2. El 29 de octubre de 2020, durante un evento de carácter institucional denominado


“Tu Gobierno en Kennedy” la Alcaldesa de Bogotá declaró lo siguiente:

“Yo no quiero estigmatizar, ni más faltaba, a los venezolanos, pero hay unos inmigrantes
metidos en criminalidad que nos están haciendo la vida de cuadritos…y en eso aquí he
hablado con Luis Ernesto, tenemos que volver a traer a Migración Colombia. Aquí al que
venga a ganarse la vida decentemente pues bienvenido, pero al que venga a delinquir
deberíamos deportarlo sin contemplación”

1
ARTICULO 96. <Artículo modificado por el artículo 1 del Acto Legislativo No. 1 de 2002. El
nuevo texto es el siguiente:> Son nacionales colombianos:

1. Por nacimiento:

(…)

b) Los hijos de padre o madre colombianos que hubieren nacido en tierra extranjera y luego se
domiciliaren en la República.
2
Artículo 32. Son venezolanos y venezolanas por nacimiento:

1. Toda persona nacida en el territorio de la República.


1.3. El video de las referidas declaraciones fue difundido el mismo día a través de la
cuenta oficial de Twitter de la Alcaldía de Bogotá – teniendo 1.4 millones de
reproducciones - así:

1.4. El 30 de octubre de 2020, la Alcaldesa de Bogotá publicó el mismo video a través


de su cuenta oficial de Twitter:

1.5. La misma noche del 30 de octubre de 2020, estas declaraciones exacerbaron los
comentarios xenofóbicos en las redes sociales a nivel nacional. Así lo evidenció en un
análisis la plataforma Barómetro de Xenofobia, reseñada por los diarios El Tiempo5
y El Espectador6, de donde se destaca lo siguiente:

“En un análisis que realizaron tras las palabras de López encontraron que en Bogotá́ la
conversación de xenofobia aumentó en 918 % con respecto al día anterior; en Cúcuta 900

3
https://twitter.com/Bogota/status/1321975798170062850
4
https://twitter.com/ClaudiaLopez/status/1322160259679637505
5
https://www.eltiempo.com/bogota/publicaciones-xenofobas-aumentaron-tras-declaracion-de-
claudia-lopez-sobre-migrantes-venezolanos-546280
6
https://www.elespectador.com/noticias/bogota/aumentaron-publicaciones-discriminatorias-tras-
comentario-de-claudia-lopez/
%; en Cali, 376 %, en Barranquilla 300 % y en Medellín, 250 %, esto según un comunicado
que emitieron este 30 de octubre.

De acuerdo con el texto de la plataforma, las frases que más se han utilizado en redes en
la categoría de xenofobia corresponden a: 'venezolanos hijueputas' y 'limpieza social'. Por
otro lado, se evidencian frases que denuncian el carácter xenófobo de la conversación en
línea como xenofobia, discursos de odio y hermanos venezolanos.

(…)

El informe señala que las publicaciones asociaban a la población migrante con frases o
palabras como delitos, robos, delincuentes, entre otros. Asimismo, el texto indica que "los
comentarios de la alcaldesa tienen un poder catalizador en el comportamiento y
crecimiento de la conversación en línea, lo cual revela una alta capacidad de influencia de
autoridades públicas en las percepciones y manifestaciones que asume la opinión pública
ante determinados hechos" (Negrillas y subrayas fuera del texto)

1.6. Las desafortunadas declaraciones de la señora Alcaldesa de Bogotá D.C., fueron


objeto de reproche por parte de instituciones, ONG´s y personas de la vida pública,
incluso, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos señaló en su cuenta oficial
de Twitter lo siguiente:

7
https://twitter.com/CIDH/status/1322523211742019584
1.7. Por si fuera poco lo anterior, la Alcaldesa de Bogotá reitera la posición de asociar
la criminalidad en Bogotá a la nacionalidad venezolana, en un mensaje publicado el
7 de noviembre de 2020 en su cuenta personal de Twitter, donde señala:

1.8. Ahora bien, de acuerdo con cifras de Migración Colombia9, el 96% de los delitos
en Colombia son cometidos por ciudadanos colombianos y el 4% por extranjeros – no
solo venezolanos.

1.9. Sin dudas, asociar la criminalidad a una nacionalidad constituye un acto de


discriminación reprochable, pues cuando alguien tiene la condición de delincuente,
no lo hace en virtud de su nacionalidad sino que ello deriva de la pérdida de valores
como ser humano y no como “venezolano”, “colombiano”, “peruano”, etcétera.

1.10. Evidentemente, la criminalidad hay que rechazarla independientemente de su


origen y apoyar la actuación de las autoridades para que se capture a los delincuentes
y se les judicialice. Lo que no puede aceptarse es que una autoridad haga énfasis en
la nacionalidad venezolana de los delincuentes, porque sin dudas eso sí estigmatiza a
los venezolanos.

1.11. Extraña que sea justamente la señora Claudia López quien profiera estas tristes
declaraciones, pues ella pertenece a la comunidad LGTBI, la cual permanece en una
constante lucha contra la discriminación.

1.12. Supongamos entonces que alguien dijera “no quiero estigmatizar a las
lesbianas, pero hay unas que nos están haciendo la vida de cuadritos…”. Sin dudas,
eso sería discriminatorio y generalizador con un grupo determinado. Además, grupo
al que respeto y me solidarizo ante cualquier ataque que reciba.

1.13. Además, la conducta asumida por la señora Claudia López al asociar la


criminalidad con los venezolanos se hace más grave, tomando en cuenta la posición
que ocupa y la influencia que sus declaraciones puedan tener en todo el territorio

8
https://twitter.com/ClaudiaLopez/status/1325077247301214208
9
https://www.cablenoticias.tv/nacionales/migracion-colombia-afirmo-que-el-96-de-los-delitos-en-
el-pais-son-cometidos-por-colombianos/
nacional. Como Alcaldesa de Bogotá ocupa el segundo cargo de elección popular más
importante del país.

1.14. La señora Claudia López con las declaraciones y la posición reiterada que ha
tenido, asociando la criminalidad exclusivamente a la población migrante venezolana,
ha vulnerado mis derechos fundamentales y los de toda la población venezolana y
colombo-venezolana que hace vida en Colombia, a la igualdad y a la no
discriminación.

1.15. Dicha vulneración en mi caso se reafirma, pues no soy un delincuente, ni tengo


antecedentes penales. Además, soy Abogado Binacional, trabajo para una firma de
abogados, actualmente curso una Especialización en Derecho Administrativo y
siempre busco que mi comportamiento como ciudadano sea el mejor posible, sin
embargo, de estas declaraciones tan reprochables por parte de la señora Claudia
López, se pueden generar conductas xenófobas o de estigmatización en mi contra.

2- CONSIDERACIONES JURÍDICAS

2.1. PROCEDENCIA DE LA ACCIÓN DE TUTELA

2.1.1. Legitimación en la causa por activa

El artículo 86 de la Constitución Política establece que la acción de tutela es un


mecanismo de defensa al que puede acudir cualquier persona para reclamar la
protección inmediata de sus derechos fundamentales. En ese marco, el artículo 10 del
Decreto 2591 de 1991 establece que “la acción de tutela podrá ser ejercida, en todo
momento y lugar, por cualquiera persona vulnerada o amenazada en uno de sus
derechos fundamentales, quien actuará por sí misma o a través de representante”.
En el presente caso, como colombo-venezolano y vulnerados mis derechos a la
igualdad y a la no discriminación por parte de la señora Claudia López estoy
legitimado para interponer la presente acción de tutela. Ella a pesar de que no vivo en
la ciudad de Bogotá, pues las declaraciones de la señora Claudia López tienen impacto
en todo el territorio nacional.

2.1.2. Legitimación en la causa por pasiva

El mismo artículo 86 de la Constitución Política y el artículo 1 del Decreto 2591 de


1991, establecen que la acción de tutela procede contra cualquier autoridad pública e
incluso contra particulares “encargados de la prestación de un servicio público”. Así,
la legitimación por pasiva se entiende como la aptitud procesal que tiene la persona
contra la que se dirige la acción y quien está llamada a responder por la vulneración
o la amenaza del derecho fundamental, cuando alguna resulte demostrada.

En el caso concreto la acción de tutela se dirige contra la señora Claudia López en su


calidad de Alcaldesa de Bogotá D.C., quien profirió las declaraciones xenófobas y
discriminatorias en contra de la población migrante venezolana.

2.1.3. Subsidiariedad

De acuerdo con el artículo 86 de la Constitución la acción de tutela está revestida de


un carácter subsidiario. El principio de subsidiariedad determina que dicho
mecanismo de protección es procedente siempre que (i) no exista un medio alternativo
de defensa judicial; o (ii) aunque exista, este no sea idóneo y eficaz en las condiciones
del caso concreto; o (iii) sea necesaria la intervención del juez constitucional para
conjurar o evitar la consumación de un perjuicio irremediable en los derechos
constitucionales.
En el presente caso la acción de tutela cumple con el requisito de subsidiariedad, pues
la intervención del juez constitucional es necesaria para evitar un perjuicio
irremediable para toda la población migrante venezolana y colombo-venezolana que
hace vida en Colombia, pues de no tomarse las medidas necesarias con la inmediatez
que ello requiere, la situación de xenofobia puede exacerbarse en todo el territorio
nacional con consecuencias lamentables.

2.2.4. Inmediatez

La acción de tutela está instituida en la Constitución Política como un mecanismo


expedito que busca garantizar la protección inmediata de los derechos fundamentales,
cuando quiera que estos resulten vulnerados o amenazados por la acción u omisión de
las autoridades públicas o de los particulares.

En el presente caso se cumple con el requisito de inmediatez, pues las declaraciones


iniciales de la señora Claudia López se dieron hace apenas una semana y la reiteración
de su posición ocurrió el 7 de noviembre de 2020.

2.2. VULNERACIÓN AL DERECHO A LA IGUALDAD Y NO


DISCRIMINACIÓN

El derecho a la igualdad y a la no discriminación previsto en el artículo 13 de la


Constitución Política, constituye una garantía y un derecho fundamental propio del
Estado Social de Derecho. Textualmente señala la norma:

“ARTICULO 13. Todas las personas nacen libres e iguales ante la ley, recibirán la misma
protección y trato de las autoridades y gozarán de los mismos derechos, libertades y
oportunidades sin ninguna discriminación por razones de sexo, raza, origen nacional o
familiar, lengua, religión, opinión política o filosófica.

El Estado promoverá las condiciones para que la igualdad sea real y efectiva y adoptará
medidas en favor de grupos discriminados o marginados.

El Estado protegerá especialmente a aquellas personas que por su condición económica,


física o mental, se encuentren en circunstancia de debilidad manifiesta y sancionará los
abusos o maltratos que contra ellas se cometan.” (Negrillas y subrayas fuera del texto)

Por su parte, el artículo 24 de la Convención Americana de Derechos Humanos señala:

“ Todas las personas son iguales ante la ley. En consecuencia, tienen derecho, sin
discriminación, a igual protección de la ley.” (Negrillas y subrayas fuera del texto)

Ahora, la Corte Constitucional en reiteradas oportunidades se ha pronunciado frente


a la naturaleza de los actos discriminatorios que vulneran el derecho fundamental a la
igualdad y a la no discriminación, destacando además, la importancia que tiene el juez
constitucional en la protección de estos derechos. Así, por ejemplo, la Corte en la
sentencia T-691 de 2012 señaló lo siguiente:

“3. En un estado social y democrático de derecho están proscritos los escenarios de


discriminación

Las reglas y principios que inspiran el estado social y democrático de derecho que es Colombia,
excluyen los actos de discriminación en contra de cualquier persona. Son actuaciones
contrarias al principio de dignidad humana y, por tanto, proscritas del orden constitucional
vigente. Cuando tales actos conllevan una puesta en escena, ante un grupo de personas que
hacen las veces de público, la discriminación implica afectaciones inmateriales a la dignidad
que han de ser especialmente valoradas por el juez constitucional, de acuerdo con las reglas
aplicables.

(…)
3.1.1. Actos discriminatorios

La jurisprudencia constitucional ha protegido amplía y generosamente a las personas frente


a los distintos actos discriminatorios que son cometidos en la sociedad diariamente. Son
muchos y variados los actos de discriminación a los que puede verse enfrentada una persona.
Estos, pueden provenir de distinta clase de individuos o instituciones, tener diferentes grados
de impacto, a la vez que pueden ocurrir en contextos y situaciones distintas. El juez
constitucional debe ser sensible a cada una de esas dimensiones de análisis al momento de
estudiar un caso, decidirlo (responder el problema jurídico) y resolverlo (tomar medidas para
proteger y garantizar los derechos fundamentales, cuando sea del caso).

Aunque no es deber ni función del juez constitucional establecer definiciones a los conceptos
jurídicos, si lo es hacer explícita la manera como los usa en los razonamientos que resuelven los
casos que son sometidos a su consideración. En tal sentido, cabe señalar que la jurisprudencia
constitucional, desde su inicio, ha indicado que un acto discriminatorio “[…] es la conducta,
actitud o trato que pretende - consciente o inconscientemente - anular, dominar o ignorar a
una persona o grupo de personas, con frecuencia apelando a preconcepciones o prejuicios
sociales o personales, y que trae como resultado la violación de sus derechos
fundamentales.”2

Es de resaltar, a propósito del presente caso, que los actos de discriminación pueden ser de
carácter consciente o inconsciente. Es decir, la persona que comete el acto puede tener intención
o no de discriminar, incluso puede no darse cuenta que se trata de tal tipo de acto, ni antes ni
después de cometido. Lo relevante del acto, desde la perspectiva de la protección del derecho
a la igualdad y la no discriminación, por lo tanto, no es la existencia de un propósito de dañar
o discriminar, es la existencia o no de un acto que afecte la dignidad humana, con base en
razones fundadas en prejuicios, preconceptos, usualmente asociados a criterios sospechosos
de discriminación como raza, sexo, origen familiar o nacional o religión, por ejemplo.

En el contexto de la Convención sobre la Eliminación de todas las formas de


discriminación racial (1965) se ha de entender que la expresión ‘discriminación
racial’ “[…] denotara toda distinción, exclusión, restricción o preferencia basada en motivos
de raza, color, linaje u origen nacional o étnico que tenga por objeto o resultado anular o
menoscabar y libertades fundamentales en las esferas política, económica, social o cultural o
en cualquier otra esfera de la vida pública.” (artículo primero, numeral 1).3 Teniendo en
cuenta que esta disposición hace parte del bloque de constitucionalidad, en tanto hace parte
de un tratado internacional de derechos humanos ratificado por Colombia, se constituye en
un parámetro de análisis conceptual de lo que se ha de entender por acto discriminatorio
bajo el orden constitucional vigente.

(…)

Para la jurisprudencia constitucional, la ‘normalización’ o la ‘naturalización’ de un acto que


es discriminatorio a la luz del orden jurídico establecido a partir de la Constitución Política de
1991, no justifica actos discriminatorios. Una autoridad ni siquiera puede ampararse de
cometer un acto discriminatorio en el cumplimiento literal de una ley formal –expedida por el
Congreso de la República–. Ha dicho al respecto la jurisprudencia:

“El acto de discriminación no sólo se concreta en el trato desigual e injustificado que la ley
hace de personas situadas en igualdad de condiciones. También se manifiesta en la aplicación
de la misma por las autoridades administrativas cuando, pese a la irrazonabilidad de la
diferenciación, se escudan bajo el manto de la legalidad para consumar la violación del
derecho a la igualdad.”5

Por supuesto, si un poder social no puede fundarse en una norma legal, formal, para justificar
un acto discriminatorio, menos aún, puede justificarse este tipo de acto en la mera aplicación
de una regla o convención social, así sea de carácter lingüístico. La dignidad de las personas
no está en discusión en un estado social y democrático de derecho. Las tradiciones de
discriminación no son un bien cultural a preservar, son reglas de dominación y opresión que
se han de superar.

(…)

(…) La manera de reparar el escenario de discriminación puede suponer, al menos, un


escenario de rectificación o de reconciliación. Como todo acto de discriminación, la ausencia
de reparación o de corrección puede implicar nuevas discriminaciones o violaciones a los
derechos como la dignidad, la intimidad o el buen nombre. Los sentimientos de deshonra,
vergüenza o humillación que inicialmente se hayan podido vivir, se pueden incrementar de
manera significativa ante la falta de justicia.

3.5. Conclusión

Como se dijo previamente, las reglas y principios que inspiran un estado social y democrático
de derecho como Colombia, excluyen los actos de discriminación en contra de cualquier
persona. Son actuaciones contrarias al principio de dignidad humana y, por tanto,
proscritas del orden constitucional vigente. Cuando tales actos conllevan una puesta en
escena, ante un grupo de personas que hacen las veces de público, la discriminación implica
afectaciones inmateriales a la dignidad que han de ser especialmente valoradas por el juez
constitucional, de acuerdo con las reglas aplicables.” (Negritas y subrayas fuera del texto).

Así las cosas, en el caso concreto, es necesario que el Juez Constitucional proteja mi
derecho fundamental a la igualdad y a la no discriminación vulnerado por la señora
Claudia Nayibe López Hernández, en su calidad de Alcaldesa Mayor de Bogotá con
las declaraciones proferidas el 30 de octubre de 2020 y que generaron una ola de
xenofobia en todo el territorio nacional.

3- PETICIONES

3.1. Que se me tutele el derecho fundamental a la igualdad y a la no discriminación


por mi lugar de nacimiento, establecido en el artículo 13 de la Constitución Política
de Colombia.

3.2. Que como consecuencia de lo anterior, se ordene a la señora Claudia Nayibe


López Hernández, Alcaldesa Mayor de Bogotá D.C., a:

3.2.1. Retirar de su cuenta de Twitter la publicación realizada el 30 de octubre de


2020, identificada en el párrafo 1.4.

3.2.2. Dictar las órdenes necesarias para que se retire la publicación realizada en la
cuenta oficial de Twitter de la Alcaldía de Bogotá, el 29 de octubre de 2020,
identificada en el párrafo 1.3.

3.2.3. Emitir una disculpa pública por las referidas declaraciones, a través de un acto
público que tenga difusión en sus redes sociales y en los medios de comunicación, y
que se comprometa a no volver a proferir un acto de xenofobia.

4 - JURAMENTO

Bajo la gravedad de juramento me permito manifestar que por los mismos hechos y
derechos, no he presentado petición igual o similar ante otra autoridad judicial.

5 - ANEXOS

5.1. Copia de mi Cédula de Ciudadanía.

5.2. Copia de mi Tarjeta Profesional.

5.3. Copia de mi Cédula de Identidad Venezolana.

6 - NOTIFICACIONES

ACCIONANTE:

Dirección: Calle 37 Sur #35-23, Envigado, Antioquia. Celular: 3022604794. Correo


electrónico: andres.soto1988@gmail.com

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