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jun • jul • ago

JUNIO • JULIO • AGOSTO

LA PALABRA
PA R A T I H OY
F OR TA L E Z A Y DIR E C CIÓN PA R A E L DI A R IO V I V IR

BOB Y DEBBY GASS

Si ha disfrutado de este devocional, por favor comuníquese con nosotros


por email: Comments.Cuba@wordforyou.com
©2020 CE
¿Por qué usamos distintas traducciones
bíblicas y paráfrasis?

P
or dos razones importantes. Primero, la Biblia fue escrita originalmente
usando alrededor de 11,000 palabras en hebreo, arameo y griego; sin
embargo, al traducir el texto a otros idiomas, usualmente descubrimos
que se usan menos palabras. Por consiguiente, se pueden perder algunos matices
y sutilezas en el significado, por lo que siempre es útil comparar traducciones.
Segundo, con frecuencia pasamos por alto el impacto pleno de versículos
bíblicos muy conocidos, no debido a una traducción pobre, ¡sino simplemente
porque se han vuelto muy familiares! Pensamos que sabemos lo que dice un
versículo porque lo hemos leído o escuchado demasiadas veces. Entonces,
cuando lo encontramos citado en un libro, le pasamos por encima y perdemos
su significado completo. Por lo tanto, hemos usado deliberadamente la paráfrasis
para ayudarte a ver la verdad de Dios en una forma nueva y distinta.

ÍNDICE DE ABREVIATUR AS
A menos que se indique lo contrario, todas las citas bíblicas
han sido tomadas de La Santa Biblia, Nueva Versión Internacional® NVI®
©1986,1999, 2015 por Biblica, Inc.® Todos los derechos reservados.
Usada con permiso.

RVR60 Reina Valera 1960


RVR95 Reina Valera 1995
NTV Nueva Traducción Viviente
DHH Dios Habla Hoy
RVC Reina Valera Contemporánea
LBLA La Biblia de las Américas
TLA Traducción Lenguaje Actual
BLP Biblia La Palabra España

La Palabra para ti hoy Copyright ©2020 por Celebration, Inc. Todos los derechos reservados. Ninguna
porción de este libro podrá ser reproducida, almacenada en algún sistema de recuperación, o transmitida
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United Christian Broadcasters, Broadcast Centre, Hanchurch Lane, Stoke-on-Trent, ST4 8RY, UK.
2
ABR E VIAT UR AS DE L OS L IBROS DE L A BIBL IA

Antiguo Testamento Nuevo Testamento

Génesis Gn Eclesiastés Ec Mateo Mt


Éxodo Éx Cantares Cnt Marcos Mr
Levítico Lv Isaías Is Lucas Lc
Números Nm Jeremías Jer Juan Jn
Deuteronomio Dt Lamentaciones Lm Hechos Hch
Josué Jos Ezequiel Ez Romanos Ro
Jueces Jue Daniel Dn 1 Corintios 1 Co
Rut Rt Oseas Os 2 Corintios 2 Co
1Samuel 1 S Joel Jl Gálatas Gá
2 Samuel 2 S Amós Am Efesios Ef
1 Reyes 1 R Abdías Abd Filipenses Fil
2 Reyes 2 R Jonás Jon Colosenses Col
1 Crónicas 1 Cr Miqueas Mi 1 Tesalonicenses 1 Ts
2 Crónicas 2 Cr Nahúm Nah 2 Tesalonicenses 2 Ts
Esdras Esd Habacuc Hab 1 Timoteo 1 Ti
Nehemías Neh Sofonías Sof 2 Timoteo 2 Ti
Ester Est Hageo Hag Tito Tit
Job Job Zacarías Zac Filemón Flm
Salmos Sal Malaquías Mal Hebreos Heb
Proverbios Pr Santiago Stg
1 Pedro 1 P
2 Pedro 2 P
• Las citas bíblicas se presentan entre paréntesis:
(Jn 3.16-18 NTV). Esto significa que los versículos 1 Juan 1 Jn
fueron tomados del Nuevo Testamento, libro de 2 Juan 2 Jn
Juan, capítulo 3, versículos del 16 al 18, de la
3 Juan 3 Jn
versión Nueva Traducción Viviente.
Judas Jud
• Si se cita nuevamente el texto bíblico en la misma
lectura devocional, la cita puede abreviarse (v.16 Apocalipsis Ap
NTV), lo que significa, «versículo 16, Nueva Traduc­
ción Viviente», o (vv.17-18 DHH), que significa
«versículos del 17 al 18, versión Dios Habla Hoy».

3
CÓMO APROVECHAR AL MÁXIMO
ESTE DEVOCIONAL

S E PA R A TO D O S LO S DÍA S
U N TI E M P O E S P E CÍF I C O PA R A LE E R LO.

Pregúntale a Dios: «¿Qué me estás diciendo?».

¿C O N O C E S A A LG U I E N Q U E E STÉ PA S A N D O
P O R M O M E NTO S D I FÍC I LE S?

Dale una copia. Podría cambiar su vida.

¿E R E S PA RTE D E L M U N D O E M P R E S A R I A L?

Regálalo a tus clientes y consumidores.

¿TR A BA JA S E N U N H O S P ITA L , E N U N A P R I S IÓN,


E N U N C E NTR O D E R E H A B I LITA C IÓN
O E N U N H O G A R D E A N C I A N O S?

Este devocional es el recurso perfecto para


alcanzar a otras personas con el amor de Dios.

4
LUNES, 1 DE JUNIO
«¿Por qué te abates, oh alma mía?». Sal 43.5 RVR60
EL REMEDIO DE DIOS PARA LA DEPRESIÓN

H oy día se estima que una persona promedio de treinta años tiene diez veces más pro-
babilidades de estar deprimida que sus padres y tiene veinte veces más probabilidades
que sus abuelos. Y la mayoría no busca ayuda porque creen que es una debilidad personal.
Ahora bien, permíteme hacer una clara distinción. Si estás clínicamente deprimido podría
deberse a un desbalance químico en tu cuerpo y un médico puede ayudarte. De lo que
estamos hablando es de estar atrapado en un ciclo de tristeza y desesperanza. Si este es tu
caso, necesitas «la sabiduría que desciende del cielo» (Stg 3.17). Después de pedir que bajara
fuego del cielo, Elías «se sentó… deseando morirse» (1 R 19.4 RVR60). Afortunadamente,
buscó ayuda en la fuente apropiada: «De repente, un ángel lo tocó y le dijo: “Levántate”»
(ver 1 R 19.3-5). Ahora bien, es posible que Dios no te envíe un ángel, pero sí te responderá,
te levantará y te restaurará. El salmista dijo: «¿Por qué te abates, oh alma mía, y por qué
te turbas dentro de mí? Espera en Dios; porque aún he de alabarle, Salvación mía y Dios
mío». ¿Con quién estaba hablando David? ¡Con él mismo! Primero habló con Dios sobre su
problema; es lo que haces cuando oras. Luego, escuchó lo que Dios tenía que decir sobre
su problema; es lo que haces cuando lees las Escrituras y las declaras sobre tu vida. Esta
estrategia funciona. Le funcionó a David… ¡y te funcionará a ti también!

MARTES, 2 DE JUNIO
«Enseña estas verdades a otras personas dignas de confianza
que estén capacitadas para transmitirlas a otros». 2 Ti 2.2 NTV
LA IMPORTANCIA DE LA BUENA COMUNICACIÓN

P ara obtener buenos resultados en la vida, conviértete en un buen comunicador. Ya seas


un líder en la iglesia, en tu trabajo o en tu hogar, tienes que tomarte el tiempo para
comunicarte claramente con las personas para poder alcanzar el éxito. Casi todos los
empleados desean tener una mejor comunicación con sus superiores. Lamentablemente,
cuando esos empleados se convierten en supervisores se olvidan de comunicarse con
las personas que supervisan. Así no ocurrió con Sally Frame Kasaks, quien se convirtió
en directora ejecutiva de la franquicia de las tiendas Ann Taylor. Ella enfatizó más en la
calidad de los productos y en «una mayor y mejor comunicación con los empleados en
todos los niveles». En un año, las ventas aumentaron en un treinta por ciento. Paul Kahn
tuvo un objetivo similar cuando se convirtió en presidente y director ejecutivo de Safeguard
Services. Hizo que su director de operaciones, Richard Interdonato, cambiara la estrategia
interna de la compañía con el fin de enfatizar tres cosas: (1) Puertas abiertas. Los líderes
estuvieron más accesibles a los empleados. (2) Visibilidad. Interdonato pasaba cerca de un
cuarenta por ciento de su tiempo «simplemente hablando con la gente». (3) Intercambio
de información a través de un boletín diario y foros abiertos frecuentes con los empleados.
Y funcionó. En el plazo de un año, las ganancias aumentaron en un 13.1 por ciento. Cuando
estés arriba, siempre recuerda los asuntos que son importantes para los que están debajo
de ti. ¿Por qué? Porque no importa cuán grande sea tu visión, sin la cooperación y el com-
promiso de aquellos que están debajo de ti, tu visión nunca se hará realidad.

5
MIÉRCOLES, 3 DE JUNIO
«Si no vienes con nosotros… ¿En qué seríamos diferentes de los demás
pueblos de la tierra?». Éx 33.16
LA PRESENCIA DE DIOS NOS HACE DIFERENTES

E l mundo espera que los cristianos sean distintos de aquellos que no profesan conocer a
Jesús, y así debe ser. Los creyentes deben dar el ejemplo en lo que respecta a servir a
otros y demostrar amor. Jesús dijo: «De este modo todos sabrán que son mis discípulos, si
se aman los unos a los otros» (Jn 13.35). En el Antiguo Testamento, cuando los israelitas
quebrantaron el pacto con Dios adorando a un becerro de oro, Moisés le suplicó a Dios
que no se diera por vencido con ellos. Este fue su argumento: «Si no vienes con nosotros…
¿En qué seríamos diferentes de los demás pueblos de la tierra?». Lo que distinguía a
Israel entre las naciones era la evidencia de la presencia de Dios; que Él caminaba con
ellos. Cuando Jesús les dijo a sus discípulos: «estaré con ustedes siempre» (Mt 28.20),
Él evidenció su presencia por medio del Espíritu Santo que moraba en ellos y les daba
poder. Tanto es así que sus enemigos dijeron que habían «trastornado el mundo entero»
(Hch 17.6). Pero como comenta el pastor y autor, Mark D. Roberts: «Esto no nos da razones
para enorgullecernos o jactarnos. La presencia de Dios es una expresión de su gracia, no
de nuestro mérito. De hecho, nuestra seguridad en la presencia de Dios… nos da una
convicción firme de nuestro supremo llamamiento a servirlo en todos los aspectos de
la vida. Nos da el valor para vivir según su reino… para servir a otros en su nombre…
si Dios está de nuestro lado, ¿a qué temeremos?». Entonces, agradécele hoy a Dios por
su presencia en tu vida y toma la decisión de nunca darla por hecho.

JUEVES, 4 DE JUNIO
«Porque cual es su pensamiento en su corazón, tal es él». Pr 23.7 RVR60
QUÍTALE LA TAPA A TU FORMA DE PENSAR

H asta que Roger Bannister entró en escena en el 1954, algunos expertos decían que era
físicamente imposible correr una milla en menos de cuatro minutos. El pensamiento
era que si nadie lo había hecho era porque no podía hacerse. Sin embargo, Bannister
no solo lo hizo, sino que comenzó una nueva moda. La historia sigue probando que los
récords se establecen para romperlos. Y con Dios de tu lado, ¡tus probabilidades de éxito
son fenomenales! Pablo dijo: «Todo lo puedo en Cristo que me fortalece» (Fil 4.13). ¿Has
visto alguna vez un frasco lleno de pulgas entrenadas? No necesitas ponerle la tapa al
frasco para mantenerlas allí. Es así porque cuando el entrenador las coloca en el frasco por
primera vez, le pone la tapa y las pulgas saltan frenéticamente y se golpean sus cabezas
contra ella. A la larga, después de muchos dolores de cabeza, dejan de saltar y se adaptan
a su recién descubierta comodidad. Ahora, cuando quitan la tapa, las pulgas siguen cauti-
vas de una mentalidad que dice: «Hasta aquí, no más alto». ¡Qué cuadro! Jesús dijo que Él
vino «a poner en libertad a los oprimidos» (Lc 4.18). ¿Qué los oprimen? Los errores pasados,
la crítica cruel, los miedos que paralizan, las enseñanzas equivocadas, los impedimentos
físicos, emocionales, mentales y espirituales. En otras palabras, ¡Jesús vino para ayudarte
a quitarle la tapa a tu forma de pensar! No importa lo malo que haya sido tu pasado, el
futuro que Él tiene en mente es mejor… y vale la pena que vayas tras él y pelees por él.

6
VIERNES, 5 DE JUNIO
«Voy a prepararles un lugar». Jn 14.2
«¡FELICIDADES POR TU NUEVO LUGAR!»

U na dama encargó dos ramos de flores, uno para una amiga que estaba mudando su
negocio y el otro para el funeral de un amigo recién fallecido. Lamentablemente, la
florista confundió los pedidos. Como resultado, la amiga que estaba mudando su negocio
recibió flores con una nota que decía: «Mi más sentido pésame», mientras que las flores para
el difunto llegaron con una nota que leía: «¡Felicidades por tu nuevo lugar!». Hijos e hijas
redimidos de Dios, un día escucharemos las palabras: «¡Felicidades por tu nuevo lugar!». El
cielo no es un «estado mental» ni un espacio cibernético celestial. Es un lugar preparado
para gente preparada. Quizás un ser amado a quien perdiste te esté esperando allí y anhelas
con ansias volverle ver. Tal vez te estés preguntando si se reconocerán mutuamente. ¡Sí!
¿Sabremos menos en el cielo de lo que sabíamos en la tierra? No. Pablo dice: «entonces
conoceré tal y como soy conocido» (1 Co 13.12). No solo se reconocerán mutuamente, sino
que comerán juntos y se disfrutarán por toda la eternidad. ¡Imagínate una comida fabulosa
y sin colesterol! Un lugar sin enfermedad. Y mejor aún, sin angustias, porque Dios mismo
«les secará toda lágrima… y no habrá más muerte ni tristeza ni llanto ni dolor. Todas esas
cosas ya no existirán más» (Ap 21.4 NTV). ¿Estás en un momento en tu vida en el que estás
seguro de que si murieras hoy irías al cielo? Puedes tener esa certeza si pones tu fe en
Aquel que pagó por todos tus pecados y te ofrece el regalo de la vida eterna.

SÁBADO, 6 DE JUNIO
«Para ti no hay nada imposible». Jer 32.17
TU DIOS ES ILIMITADO

D ios puede resolver cualquier problema porque no está sujeto a las limitaciones
humanas: (1) El tiempo no lo limita. Dios puede hacer en un instante lo que nor-
malmente tomaría años. «Envía su palabra a la tierra; su palabra corre a toda prisa»
(Sal 147.15). Él puede acelerar el proceso natural de tu sanidad; puede apresurar tu
cosecha de bendición para que puedas sembrar con una mano y cosechar con la otra
(ver Am 9.13). (2) La escasez no lo limita. Cuando los israelitas salieron de Egipto, Dios
les ordenó que tomaran prestado oro y plata de sus capataces. ¡Lo hizo porque los
egipcios les debían un pago retroactivo de 400 años, con intereses! Y cuando obede-
cieron a Dios, Él rompió sus cadenas de escasez y recuperaron todo lo que les habían
robado. No importa lo que Satanás te haya robado, Dios puede devolvértelo y mucho
más (Zac 9.12). (3) Satanás no lo limita. Moisés les dijo a los israelitas: «A esos egipcios
que hoy ven, ¡jamás volverán a verlos!» (Éx 14.13). ¿Cómo trata Dios con el poder de
Satanás? ¡Aumentando el tuyo! «El que está en ustedes es más poderoso que el que
está en el mundo» (1 Jn 4.4). Satanás llevó a Jesús hasta el pináculo del templo, pero
no pudo empujarlo… ¡ni tampoco puede empujarte a ti! Entonces, ¡usa la Palabra de
Dios y enfréntalo! (4) Nada lo limita, excepto la duda. Él hizo que la cabeza de un hacha
flotara, que una mula hablara y que un cadáver volviera a la vida después de cuatro
días, así que no tienes ningún problema que Él no pueda resolver. Levántate entonces
y declara: «Para ti no hay nada imposible».

7
DOMINGO, 7 DE JUNIO
«Mi alma tiene sed de Dios». Sal 42.2 RVR60
¿QUÉ ES LA SANTIDAD?

¿Qmentos religiosos? ¿Cristianos que apuntan con su dedo y dicen: «No debéis»?
ué viene a tu mente cuando piensas en la palabra santidad? ¿Normas y regla-

¡Con razón tanta gente nos saca el cuerpo! ¿Acaso la santidad es posible en una era
de conductores interestatales y compradores cibernéticos? ¿O necesitamos volver a los
días de La casita en la pradera para poder ser santos? La realidad es que la santidad no
es una cultura, es una actitud del corazón. Tiene muy poco que ver con la apariencia
de la persona (aunque para muchos esto es difícil de ignorar), o con lo que manejan o
lo que poseen. No tiene nada que ver con las preferencias personales ni los estándares
que algunos quisiéramos imponer en otros. La Biblia dice: «La gente se fija en las apa-
riencias, pero yo me fijo en el corazón» (1 S 16.7). La santidad es un trabajo interno. Y
mientras más piensas en ello, más te convences de que una persona verdaderamente
santa es aquella cuyo corazón es sensible a Dios, que toma en serio a Dios y a su
Palabra y que anhela más de Él. David clamó: «Mi alma tiene sed de Dios». ¡Eso es!
Puedes ser rico o pobre, joven o anciano, de la ciudad o del campo, seguidor o líder,
activo o tranquilo, casado o soltero, demócrata o republicano… nada de esto importa.
Lo importante es anhelar conocer a Dios íntimamente, obedecerlo y caminar con Él.
Por lo tanto, pregúntate: «¿Quiero ser santo?». Y si no te gusta la respuesta, arrodíllate
y pídele al Señor que cambie tu corazón y tu actitud.

LUNES, 8 DE JUNIO
«Nunca te dejaré; jamás te abandonaré». Heb 13.5
A PESAR DE LAS CIRCUNSTANCIAS, DIOS ESTÁ CONTIGO

C inco veces en Génesis 39, la Biblia dice: «el Señor estaba con José». Pero eso no lo
eximió de los celos y la traición, ni de las insinuaciones de la esposa de Potifar o de
las mentiras de ella que lo enviaron a la cárcel. La Biblia afirma: «Le lastimaron los pies
con grilletes y en el cuello le pusieron un collar de hierro. Hasta que llegó el momento
de cumplir sus sueños, el Señor puso a prueba el carácter de José» (Sal 105.18-19 NTV).
José no lo sabía, pero Dios lo estaba adiestrando para reinar. Él quería ver si escogería la
confianza sobre la lujuria y la obediencia sobre la conveniencia. Es cuando miras atrás
que entiendes por qué uno de los nombres de Dios es «Redentor». Él puede redimir todas
tus experiencias… las buenas, las malas, las terribles. La lección que José aprendió es
esta: Dios está contigo aun cuando no sea evidente que es así. Él está caminando a tu
lado. Está trabajando contigo. Va delante de ti para reordenar las circunstancias en tu
favor. Su Palabra declara: «“Nunca te dejaré; jamás te abandonaré”. Así que podemos
decir con toda confianza: “El Señor es quien me ayuda; no temeré. ¿Qué me puede
hacer un simple mortal?”» (Heb 13.5-6). Pero a veces, en el plan de Dios, las cosas van
mal antes de que vayan bien. Es entonces cuando tienes que sujetarte con más fuerza y
depender más de Dios: «Así que no pierdan la confianza, porque esta será grandemente
recompensada. Ustedes necesitan perseverar para que, después de haber cumplido la
voluntad de Dios, reciban lo que él ha prometido» (Heb 10.35-36).

8
MARTES, 9 DE JUNIO
«Queridos hermanos, manténganse firmes e inconmovibles». 1 Co 15.58
SIGUE AVANZANDO POCO A POCO Y TENDRÁS ÉXITO

C uando William Carey consideró la posibilidad de ir a India como un misionero pionero,


su padre le recordó que no tenía las cualificaciones académicas para el trabajo. Carey
respondió: «Puedo avanzar poco a poco». Y lo hizo. En India, este era su día típico: se levantaba
a las 5:45 a.m. para leer un capítulo en la Biblia hebrea y tener su tiempo devocional privado.
A las 7:00 a.m. dirigía las oraciones familiares en bengalí, leía persa con un tutor y un pasaje
bíblico en indostaní. Después del desayuno, traducía sánscrito al inglés. A las 10:00 a.m. iba
a la universidad para enseñar hasta las 2:00 p.m., y luego traducía al bengalí hasta la hora
de cenar. Después de cenar temprano, traducía al sánscrito y estudiaba el idioma telugu
hasta que le predicaba a una congregación inglesa a las 7:30 p.m. Cerca de las 9:00 p.m.
volvía a traducir por dos horas, le escribía a un amigo en Inglaterra, leía un capítulo de su
Nuevo Testamento griego y luego, finalmente, se acostaba a dormir. A Carey se le reconoce
por haber hecho más que cualquier otra persona para avanzar el mensaje de Cristo en India
y establecer la Iglesia allí. ¡Y lo hizo poco a poco! He aquí dos versículos bíblicos en los
que podemos apoyarnos los que avanzamos poco a poco: (1) «No nos cansemos de hacer
el bien, porque a su debido tiempo cosecharemos si no nos damos por vencidos» (Gá 6.9).
(2) «Mis amados hermanos, permanezcan fuertes y constantes. Trabajen siempre para el
Señor con entusiasmo, porque ustedes saben que nada de lo que hacen para el Señor es
inútil» (1 Co 15.58 NTV). O sea: sigue avanzando poco a poco y tendrás éxito.

MIÉRCOLES, 10 DE JUNIO
«Para esto fueron llamados… para que sigan sus pasos». 1 P 2.21
PARA ESTO FUISTE LLAMADO

E n medio de sus problemas, Job afirmó: «Él, en cambio, conoce mis caminos; si me
pusiera a prueba, saldría yo puro como el oro» (Job 23.10). El oro está escondido en lo
profundo de la tierra y se requieren horas de trabajo agotador removiendo tierra pala a pala
para sacarlo a la superficie. De igual manera, crucificar la carne es una tarea intensa que
consume mucho tiempo, y cuando sigues a Jesús le entregas los «derechos de excavación».
Satanás trata de enterrar tu tesoro debajo de los recuerdos de pecados y fracasos pasados,
¡pero Dios sigue excavando porque Él quiere extraer el oro! Joni Eareckson Tada quedó
cuadripléjica a consecuencia de un accidente de clavado. Ella escribe: «A menudo tengo que
hacer veintiséis ajustes diferentes en mi silla de ruedas en un solo día… a veces pienso que
esto me va a volver loca a mí y a mis amistades. Es entonces cuando recuerdo: “Para esto
fuiste llamada porque Cristo sufrió por ti, te dejó un ejemplo y debes seguir sus pasos”. Se
supone que la vida sea difícil. Jesús dijo que en este mundo tendríamos problemas (Jn 16.33).
Y eso se nos ha concedido —más bien, regalado— en nombre de Cristo, no solo para creer
en Él, sino para sufrir por Él. A veces no quiero ese regalo, pero si Jesús aprendió obediencia
a través de todo lo que sufrió, entonces puedo aprender de los veintiséis ajustes diferentes
cuando estoy sentada. Dios desea intimidad con nosotros —pero en sus condiciones—
y esas condiciones requieren que suframos como sufrió su Hijo. Así que la próxima vez que
la desilusión te golpee duro en el costado, Dios te está pidiendo que sigas los pasos de Jesús».

9
JUEVES, 11 DE JUNIO
«Ahora te diré quién eres… realmente». Mt 16.17, paráfrasis
PERMITE QUE JESÚS TE DIGA «QUIÉN ERES… REALMENTE»

E l apóstol Pedro comenzó como Pedro el pescador. Su padre era dueño de una flota
de barcos pesqueros y probablemente Pedro pensó que algún día terminaría a cargo
del negocio familiar cuando su papá muriera. Pero cuando el Señor tiene un plan para
tu vida, ¡Él sale a buscarte! Piensa en esta interacción fascinante entre Jesús y Pedro:
«Él les preguntó: “¿Y ustedes qué? ¿Quién dicen que soy?”. Simón Pedro dijo: “Eres el
Cristo, el Mesías, el Hijo del Dios viviente”. Entonces Jesús le dijo: “Dios te bendiga,
Simón… no encontraste esa respuesta en los libros ni la recibiste de maestros. Mi Padre
que está en el cielo… te lo reveló… ahora te diré quién tú eres, quién eres realmente”»
(vv. 15-18, paráfrasis). En esto hay una lección importante. Cuando descubres quién es
Jesús y lo que ha hecho por ti, descubres quién eres tú y lo que Él te ha llamado a hacer
por Él. La vida es mucho más que trabajar cuarenta horas a la semana por cuarenta
años, jubilarse con un reloj de oro, recibir una pensión y jugar con tus nietos. Tan cierto
como que tu ADN no es igual al de ninguna otra persona en el planeta, así también tu
destino es individual. Sin embargo, para entenderlo y cumplirlo «[tienes] que nacer de
nuevo» (Jn 3.7). Jesús declaró ante la tumba de Lázaro: «el que cree en mí, aunque esté
muerto, vivirá» (Jn 11.25 RVR60). Y Aquel que resucitó a Lázaro de los muertos también
puede resucitarte espiritualmente. Búscalo y Él también te dirá «quién eres… realmente».

VIERNES, 12 DE JUNIO
«Vengan conmigo ustedes solos a un lugar tranquilo y descansen
un poco». Mr 6.31
DESCANSA UN POCO

¿Ptenía que trabajar. Y hoy Él quiere que sepas que si no tomas un descanso, no
or qué Jesús tomó tiempo para descansar? Para estar en su mejor forma cuando

recibirás uno. Jesús desea que sobrevivas para un largo recorrido, no solo para una
carrera corta. Y el primer obstáculo que necesitas superar es la culpa que nos convierte
en adictos al trabajo. Nos sentimos culpables y nos decimos: «¡Es que hay tanto por
hacer!». Jesús lidió con la vida de una manera distinta: «Como no tenían tiempo ni para
comer [Jesús y sus discípulos], pues era tanta la gente que iba y venía, Jesús les dijo:
“Vengan conmigo… a un lugar tranquilo y descansen un poco”. Así que se fueron… a
un lugar solitario» (vv. 31-32). No tener tiempo ni para comer, demasiada gente yendo
y viniendo, ningún momento para dedicarte a ti mismo… ¿describe esto tu vida ahora
mismo? Alguna gente dice: «Es mejor agotarse que enmohecerse». Esto es un mal
consejo y tampoco es bíblico. ¡No te sientes agotado cuando estás en la voluntad de
Dios! Jesús dijo: «Mi yugo es suave y mi carga es liviana» (Mt 11.30). Y la razón por la
que podía decirlo era porque la gente no pautaba su agenda, lo hacía su Padre celestial.
El salmista afirmó: «En verdes pastos me hace descansar» (Sal 23.2). ¿No preferirías ir
al parque por decisión que a un hospital por obligación? La verdad es que Dios no
te enviará allí, pero tu falta de sabiduría sí puede hacerlo. Jesús te está diciendo hoy:
«Descansa un poco», ¡y si eres sabio lo harás!

10
SÁBADO, 13 DE JUNIO
«No se mientan unos a otros». Col 3.9 NTV
SÉ HONESTO SIEMPRE

T rata de responder francamente las siguientes preguntas. ¿Mentirías para salir


de un aprieto? ¿Para impresionar a alguien? ¿Para no tener que lidiar con las
consecuencias de tus acciones? Bien, ¿qué tal saliste? En una encuesta importante
le preguntaron a la gente: «¿Qué estarías dispuesto a hacer por diez millones de
dólares?». (¿Estás sentado?) El veinticinco por ciento respondió que estarían dispuestos
a abandonar a sus familias. El veintitrés por ciento contestó que estarían dispuestos a
prostituirse por una semana. Y el siete por ciento respondió que estarían dispuestos a
matar a un extraño. ¿Te sorprende? Quizás estés pensando que jamás harías algo así.
Bueno, no te apresures tanto… la encuesta reflejó que los cristianos «prácticamente
tienen la misma probabilidad que los no cristianos» de falsificar su declaración de
impuestos, llamar enfermos sin estarlo, ser infieles a su pareja y destruir el carácter
de otra persona para ellos lucir mejor. Lee cuidadosamente y en actitud de oración
las siguientes palabras: «No se mientan unos a otros, porque ustedes ya se han
quitado la vieja naturaleza pecaminosa y todos sus actos perversos. Vístanse con
la nueva naturaleza y se renovarán a medida que aprendan a conocer a su Creador
y se parezcan más a él» (vv. 9-10). Presta atención especial a las palabras «vístanse
con la nueva naturaleza». La honestidad es una prenda de vestir que te pones todos
los días. De hoy en adelante decide que siempre serás honesto.

DOMINGO, 14 DE JUNIO
«Perdónense, así como el Señor los ha perdonado». Col 3.13 TLA
CUANDO LA FAMILIA SE HACE PEDAZOS

C uando el divorcio destroza tu familia, ¿cómo puedes ayudar a tus hijos? Primero,
deja de hablar sobre las personas que no los aceptan y rodéate de gente que sí lo
haga. Como padre o madre, tu amor puede contribuir en gran medida para compensar
por el abandono de otro. Explícales que a veces las personas se acercan y otras veces se
distancian. Prepáralos para vivir en el mundo real. Anímalos a ser fuertes, no a tenerse
pena. A medida que van creciendo, enséñales que, si conocen a alguien que tienen que
«cambiar» para poder «amar», entonces no han conocido aún a la persona correcta. Cuando
el amor es «del bueno» puede vivir bajo el mismo techo con las fortalezas y las debilidades
porque «el amor cubre multitud de pecados» (1 P 4.8). El amor verdadero cubre un error
igual que una póliza de seguro cubre al conductor en un accidente. No uses a tus hijos
como armas para desquitarse el uno del otro. Asegúrate de que entiendan que fuiste tú
quien se divorció, no ellos. Explícales que alguien puede ser inadecuado como pareja,
pero aun así ser un buen padre. Cuando eliminas la culpa, eliminas la vergüenza y todo
el mundo puede seguir adelante. El rencor es un ladrón, pero no tienes que permitir que
robe tu paz, tu creatividad, tu canción o tu esperanza por un mejor futuro. Recuerda, eso
fue entonces, esto es ahora. Tiene que haber un «ahora» para ti y tus hijos; permite que
comience hoy. La promesa de Dios es: «Estoy a punto de hacer algo nuevo» (Is 43.19 NTV).
Así que puedes comenzar de nuevo y reconstruir.

11
LUNES, 15 DE JUNIO
«Se desanimó el pueblo por el camino». Nm 21.4 RVR60
CÓMO RESOLVER LOS PROBLEMAS (1)

P ara llegar a la Tierra Prometida, los israelitas tenían que «rodear la tierra de Edom»
(v. 4). Esto alargó el recorrido y «se desanimó el pueblo por el camino». En esto hay
una lección. La mejor manera de escapar de un problema es resolviéndolo. Entre tú y tu
«tierra prometida» enfrentarás asuntos que tienen que resolverse. Reconocer qué son estos
obstáculos —pruebas temporeras de tu determinación, capacidad y fe en Dios— no hará
mucho si no sabes cómo lidiar con ellos. Así que discutamos cómo resolver los problemas.
Primero, acepta que siempre tendrás problemas. Un estudiante universitario le envió este
email a su mamá al final de su semestre: «Reprobé mis clases, mañana llego a casa. Prepara
a papá». El email que recibió de vuelta decía: «Papá está preparado. ¡Prepárate tú!». Al Davis
—ex dueño del equipo de fútbol americano, los Oakland Raiders— dijo: «Un gran líder no
trata los problemas como algo especial. Los trata como algo normal. Si estás trabajando,
espera problemas. Si tienes familia, espera problemas. Si estás simplemente ocupándote de
tus asuntos y tratando de relajarte, espera problemas. Si todo sale de acuerdo con el plan,
entonces disfruta la grata sorpresa. Si no ocurre así, y has planificado para ello, entonces
no te frustrarás tanto. Un problema no anticipado es un problema. Un problema anticipado
es una oportunidad». Pablo dijo: «Al que puede hacer muchísimo más que todo lo que
podamos imaginarnos o pedir, por el poder que obra… en nosotros… ¡a él sea la gloria…
por los siglos de los siglos!» (Ef 3.20-21). El problema que estás enfrentando hoy es solo una
oportunidad para que Dios haga por ti o a través de ti lo que no puedes hacer por ti mismo.

MARTES, 16 DE JUNIO
«El Señor es mi fuerza y mi escudo». Sal 28.7
CÓMO RESOLVER LOS PROBLEMAS (2)

S egundo, identifica el problema real. A veces un médico puede curarte; otras veces te receta
una medicina que te permite vivir más confortablemente con tu problema. Pero primero
tiene que diagnosticarlo. El filósofo Abraham Kaplan hace esta distinción entre los problemas
y los apuros: «Si puedes hacer algo, es un problema. Si no puedes hacer nada, es un apuro.
Eso quiere decir que es algo que tienes que manejar; algo que tienes que soportar. Cuando
tratas un apuro como un problema puedes frustrarte, enojarte y deprimirte. Desperdicias
energía y tomas malas decisiones. Entonces, cuando fracasan todos tus intentos, te das por
vencido y te ves como una víctima». He aquí un ejemplo: Si estás casado, tal vez seas una
persona «mañanera» y tu cónyuge sea «nocturno», o viceversa. Esto es un apuro. No puedes
cambiarlo. No puedes cambiar la manera en que la gente funciona internamente. Y si lo
intentas, tú y tu pareja enfrentarán muchos conflictos sin llegar a una solución. Sin embargo,
tu dificultad para encontrar maneras de pasar tiempo juntos debido a sus horarios distintos
es un problema y eso puede resolverse. Y he aquí otro pensamiento: en ocasiones Dios te
librará de una mala situación y en otras la usará para desarrollar tu carácter y hacer que
te parezcas más a Cristo. Sí, ¡Él puede convertir tu suspiro en una canción! David declaró:
«El Señor es mi fuerza y mi escudo; mi corazón en él confía; de él recibo ayuda. Mi corazón
salta de alegría, y con cánticos le daré gracias».

12
MIÉRCOLES, 17 DE JUNIO
«Pero yo le respondí: “¡Yo no soy de los que huyen!”». Neh 6.11
CÓMO RESOLVER LOS PROBLEMAS (3)

T ercero, enfrenta el problema. Cuando Nehemías fue amenazado por sus enemigos, algu-
nos de sus amigos le dijeron que se escondiera en el templo. Pero él les contestó: «¡Yo
no soy de los que huyen! ¡Los hombres como yo no corren a esconderse en el templo para
salvar la vida! ¡No me esconderé!». Como resultado, Nehemías reconstruyó los muros de
Jerusalén en dos meses… ¡una gran hazaña! Hace muchos años, un popular anuncio de
televisión sobre adicción y maltrato presentaba a una familia típica en su casa. Los niños
estaban jugando, la mamá estaba limpiando con la aspiradora y el papá estaba leyendo el
periódico. Lucían como una familia ordinaria en cualquier lugar, excepto por un problema:
había un elefante enorme en el cuarto con ellos. Aunque podían ver que les estaba haciendo
la vida difícil y que tenían que maniobrar alrededor de él, parecía que estaban ignorándolo
y pretendiendo que no existía. Esto alude a los problemas con los que no queremos tratar,
así que pretendemos que todo está bien. Por lo general, reaccionamos a un problema en
una de cuatro maneras: (1) Huimos de él. Tratamos de escapar, pero el problema siempre
nos persigue. (2) Lo olvidamos. Abrigamos la esperanza de que desaparezca si no pensamos
en él. Pero si no hacemos nada, los problemas tienden a empeorar. (3) Peleamos. Lo que
resistimos, persiste. Y los problemas no son la excepción. (4) Lo enfrentamos. Miramos el
asunto de una forma realista y lidiamos con él. Si somos sabios, buscamos la ayuda de Dios
y «podemos decir con toda confianza: “El Señor es quien me ayuda; no temeré”» (Heb 13.6).

JUEVES, 18 DE JUNIO
«El prudente se fija por dónde va». Pr 14.15
CÓMO RESOLVER LOS PROBLEMAS (4)

C uarto, evalúa cuidadosamente el problema y hazlo en oración. Esto fue lo que el rey
Salomón dijo sobre reaccionar impulsivamente en lugar de tomarnos el tiempo para
reunir todos los datos: «El ingenuo cree todo lo que le dicen; el prudente se fija por dónde
va»; «Es necio y vergonzoso responder antes de escuchar» (Pr 18.13). Cuando los pacientes
tienen dolor quieren un alivio rápido. Pero el médico sabe que el dolor tiene que ser diag-
nosticado precisamente para poder recetar la medicina adecuada y que el paciente se sane.
Para ti esto significa preguntarte: «¿Quién o qué causó este problema? ¿Estoy haciendo
una montaña de un grano de arena? ¿Tiene esto el potencial de causar un daño real o la
semana que viene ya me habré olvidado?». Si no diagnosticas el problema correctamente
tendrás que regresar y empezar de nuevo, y en ese punto la solución tal vez será más
dolorosa y costosa. Mike Leavitt —ex secretario de Salud y Servicios Humanos de Estados
Unidos— dijo: «Hay un momento en la vida de cada problema cuando es demasiado grande
para verlo, pero muy pequeño para solucionarlo. La clave está en encontrar el momento
oportuno y ser paciente al implementar la solución. Las personas inexpertas esperan que
los problemas se resuelvan instantáneamente. Pero la gente con experiencia son como el
escultor experto que sigue pegándole al bloque de mármol con los golpes constantes del
martillo. A diferencia del novato que espera dividir la piedra con un solo golpe, él sabe
que si solo sigue trabajando en ello, a la larga tendrá éxito».

13
VIERNES, 19 DE JUNIO
«El corazón del hombre traza su rumbo, pero sus pasos los dirige
el Señor». Pr 16.9
CÓMO RESOLVER LOS PROBLEMAS (5)

Q uinto, no veas solo el problema, busca la oportunidad. Cuando le preguntaron al


presidente John Kennedy cómo se había convertido en un héroe de guerra, él sonrió
y bromeó: «Fue fácil. ¡Alguien hundió mi barco!». Si bien es cierto que algunos individuos
tienen una visión y van tras ella, en muchas ocasiones la adversidad prepara el terreno
para el éxito. Ese fue el caso de un hombre cuyo pequeño negocio estaba fracasando. «Le
estaba pagando al alguacil cinco dólares diarios para que aplazara la sentencia sobre mi
pequeña fábrica. Entonces vino el hombre del gas y como no pude pagar su factura, me
cortó el suministro. Estaba en medio de ciertos experimentos muy importantes y el que la
gente del gas me dejara en la oscuridad me enojó tanto que provocó que de inmediato
comenzara a leer sobre técnicas de gas y economía, y decidí que probaría si la electricidad
podía reemplazar el gas y hacer que aquella gente del gas las pasara negras». Ese hom-
bre fue Thomas Edison, el fundador de General Electric. Los problemas son llamadas de
atención a la creatividad. Si decides despertarte y levantarte, los problemas te impulsarán
a usar las capacidades que Dios te ha dado, a reunir tus recursos y a seguir adelante. La
verdad es que sin ciertos problemas terminaríamos en el lugar equivocado, con la gente
equivocada y haciendo algo equivocado. Del dolor surge el propósito y de la devastación
viene la dirección. Entonces, habla con Dios sobre tu problema y permite que te muestre
el potencial que tiene y lo que Él desea para ti.

SÁBADO, 20 DE JUNIO
«Yo les he dicho estas cosas para que en mí hallen paz». Jn 16.33
CÓMO RESOLVER LOS PROBLEMAS (6)

S exto, trata de mantener tus problemas en perspectiva. En una tirilla cómica de Charlie Brown,
Snoopy mira por la ventana y ve a la familia sentada a la mesa disfrutando de la cena de
Acción de gracias mientras que él está afuera comiendo comida para perros. «¿Qué te parece?»,
piensa. «Todo el mundo está hoy comiendo pavo, pero como soy perro me toca la comida
para perros». Pero de pronto recobra su perspectiva. «Claro, las cosas podrían ser peores…
¡pude haber nacido pavo!». Qué tan grande o difícil es tu problema con frecuencia parece
ser un asunto de perspectiva. La mayoría de las dificultades que enfrentamos son bastante
triviales en el esquema general de las cosas. Cuando un amigo recibe un diagnóstico de
cáncer o pierde a un ser querido recordamos lo insignificantes que son nuestros problemas.
El autor James Agee narró sobre una conversación que entabló con una anciana necesitada
en el corazón de los Apalaches durante la Gran Depresión. Ella vivía en una pequeña choza
con piso de tierra, sin calefacción ni plomería interior. Él le preguntó: «¿Qué haría si alguien
le diera dinero para ayudarla?». La anciana pensó por un momento y respondió: «Creo que
se lo daría a los pobres». Reconocer que a tu alrededor hay personas que tienen problemas
mucho más serios que los tuyos te ayuda a ganar perspectiva y a ser agradecido. Jesús les
dijo a sus discípulos: «Yo les he dicho estas cosas para que en mí hallen paz. En este mundo
afrontarán aflicciones, pero ¡anímense! Yo he vencido al mundo».

14
Panal de miel son las
palabras amables:
endulzan la vida y dan
salud al cuerpo.
PROVERBIOS 16.24

DOMINGO, 21 DE JUNIO
«Para que la multiforme sabiduría de Dios sea ahora dada
a conocer». Ef 3.10 RVR60
CÓMO RESOLVER LOS PROBLEMAS (7)

S éptimo, mira el problema desde distintos ángulos. Pablo habla sobre «la multiforme
sabiduría de Dios». Para entender la palabra «multiforme» piensa en un diamante. Cada
vez que lo giras, la luz expone una faceta distinta de su belleza. La sabiduría de Dios que
encierra la Biblia es así: expone aspectos y perspectivas diferentes para ver un problema.
Se cuenta de una mujer a la que estaban enjuiciando por el asesinato de su tercer esposo.
El fiscal le preguntó: «¿Qué le ocurrió a su primer esposo?». Ella contestó: «Murió por enve-
nenamiento con hongos». Entonces le cuestionó: «¿Y qué me dice de su segundo esposo?».
Ella respondió: «Murió también por envenenamiento con hongos». El fiscal le preguntó
sobre su tercer esposo y ella le dijo: «Murió por un fuerte golpe en el cerebro». El fiscal
preguntó: «¿Cómo así?». Ella contestó: «¡Porque no se quería comer los hongos!». Ahora en
serio. Casi todos los problemas tienen muchas soluciones. Así que activa la creatividad
que Dios te ha dado, aplica el pensamiento continuo y reúne todos tus recursos. Uno de
esos recursos son las personas. ¿Quién más ha resuelto este problema? ¿Cómo lo hizo?
Con frecuencia los problemas que te rodean no son tan cruciales como las personas que
tienes a tu alrededor. Cuando José presentó un plan para salvar a Egipto de la hambruna,
el faraón dijo: «Puesto que Dios te ha revelado todo esto, no hay nadie más competente
y sabio que tú. Quedarás a cargo de mi palacio, y todo mi pueblo cumplirá tus órdenes»
(Gn 40.39-40). En resumen: con la ayuda de Dios, puedes concebir más de una manera
para solucionar el problema.

15
LUNES, 22 DE JUNIO
«Cumplan… las condiciones de este pacto para que prosperen». Dt 29.9
EL ÉXITO A LA MANERA DE DIOS

D os hombres estaban conversando y uno dijo: «¿Conoces el secreto para el éxito?».


El otro contestó: «No. ¿Cuál es?». El primero le dijo: «No puedo decírtelo». «¿Por
qué?», le preguntó su amigo. «Porque es un secreto», le contestó. El éxito, según Dios lo
define, no es un secreto. Pero de la misma forma en que nuestros rostros son distintos,
así también difiere el plan de éxito de Dios para cada uno de nosotros. El éxito es sim-
plemente descubrir la voluntad de Dios para tu vida y cumplirla. Piensa en un televisor
con alta definición (HDTV). Esta tecnología permite cien líneas adicionales de resolución
en la pantalla y por eso la imagen es muy fiel a la realidad. La industria lo llama «súper
claridad». No importa si estás parado a dos o a diez pies de distancia, la imagen se ve
perfectamente clara, sin líneas borrosas, ni distorsión ni sombras. ¿Cómo se vería una
vida exitosa en alta definición? Para encontrar ese nivel de claridad, necesitas aden-
trarte en la Palabra de Dios y descubrir lo que Él piensa acerca del éxito. «Cumplan
con cuidado las condiciones de este pacto para que prosperen en todo lo que hagan».
Cuando Dios creó el hombre, una de las primeras instrucciones fue «sean fructíferos
y multiplíquense» (Gn 1.22). En el libro de Job leemos: «La riqueza que tenías no será
nada comparada con lo que tendrás después» (Job 8.7 DHH). Pero el éxito ordenado
por Dios viene con una obligación y no es negociable: Dios te bendecirá para que te
conviertas en una bendición para otros.

MARTES, 23 DE JUNIO
«Su debilidad se convirtió en fortaleza». Heb 11.34 NTV
NO PERSONALICES EL RECHAZO

T rata siempre de mantenerte abierto a la crítica constructiva, pero no personalices el


rechazo. No permitas que la opinión que tienes de ti mismo sea influenciada por la
opinión de los que no ven tus mejores cualidades ni tu potencial. Todas las personas exi-
tosas tienen algo en común: han superado el rechazo. En el 1902 un joven aspirante a
escritor recibió una carta de rechazo del editor de poesía en la revista The Atlantic Monthly.
La nota decía: «Nuestra revista no tiene espacio para sus versos tan enérgicos». Sin embargo,
Robert Frost se convirtió en uno de los poetas norteamericanos más queridos y populares de
todos los tiempos. En el 1907, la Universidad de Bern rechazó la disertación de doctorado
de un joven estudiante de física. No obstante, aquel estudiante siguió adelante y cambió
para siempre el mundo científico. ¿Quién era? Albert Einstein. Cuando un estudiante de
dieciséis años recibió su boletín de notas de su maestra de retórica, encontró el comentario:
«Un fracaso evidente». Pero él se negó a aceptarlo. ¿Quién era? Winston Churchill. Después
de la lista de los héroes de la fe en Hebreos 11, leemos: «Su debilidad se convirtió en forta-
leza. Llegaron a ser poderosos en batalla» (v. 34). Esta puede ser también tu historia. David,
quien vivió algunos fracasos espectaculares en su vida, escribió: «El Señor es mi fuerza y
mi escudo; mi corazón en él confía; de él recibo ayuda» (Sal 28.7). Las únicas personas
que pueden defraudarte son aquellas en las que te apoyas. Así que apóyate menos en la
gente y más en Dios.

16
MIÉRCOLES, 24 DE JUNIO
«Ahora vivo… por la fe en el Hijo de Dios». Gá 2.20
ES EL «PESO» LO QUE TE PERMITE CONTINUAR

U n hombre que había heredado un reloj de pie con un péndulo de latón notó cómo
la pieza movía el reloj de un lado a otro. «Qué carga enorme para un reloj de cien
años», pensó. Así que un día abrió la caja de cristal y desenganchó el péndulo. «¿Por qué
removiste mi pieza de peso?», le preguntó el reloj. El hombre respondió: «Era muy pesada
y quería aliviar tu carga». El viejo reloj exclamó: «No entiendes que es la pieza de peso lo
que me permite continuar». Pablo afirmó: «He sido crucificado con Cristo, y ya no vivo yo,
sino que Cristo vive en mí. Lo que ahora vivo… lo vivo por la fe en el Hijo de Dios, quien
me amó y dio su vida por mí». Dios permite que experimentemos frustraciones y cargas
para desarrollar nuestra paciencia y humildad, y dependamos más de Él. A diferencia
de nosotros, Él sabe que es el «peso» lo que nos permite continuar. Por eso: «El Señor
corrige a quien él ama… Nuestros padres aquí en la tierra nos corregían… según lo que
les parecía más conveniente; pero Dios nos corrige para… hacernos santos como él…
Ningún castigo es agradable en el momento de recibirlo… pero si uno aprende la lección,
el resultado es una vida de paz y rectitud» (Heb 12.6-11 DHH). ¿Qué «peso» está usando
Dios para producir en ti la naturaleza de Cristo? Pablo añade: «Hagan morir todo lo que
es propio de la naturaleza terrenal». En otras palabras, en lugar de permitir que gobierne
tu naturaleza pecaminosa, pídele al Espíritu Santo que haga nacer su nueva vida en ti.

JUEVES, 25 DE JUNIO
«[Tu] trabajo en el Señor no es en vano». 1 Co 15.58
RECIBIRÁS TU RECOMPENSA

E s fácil olvidar que este mundo no es tu hogar. Vas a pasar la eternidad con Cristo
en un hogar especialmente preparado para ti y cuando llegues al cielo serás re-
compensado según lo bien que hayas cumplido la misión que Dios te ha dado aquí en
la tierra. La Biblia no solo nos enseña esto, sino que nos explica los detalles. He aquí
tres cosas que necesitas recordar. (1) Tu recompensa más grande será en el cielo, no
en la tierra. Sí, hay recompensas terrenales (ver Mr 10.30), pero Dios está guardando
sus bendiciones más grandes para el día cuando «[tu] obra se mostrará tal cual es»
y entonces «[recibirás tu] recompensa» (1 Co 3.13-14). Tu servicio de ahora determina tu
estatus de entonces, así que siempre dale lo mejor a Dios. (2) Tu recompensa se basará
en la calidad, no en la cantidad. A nosotros nos impresiona el tamaño y el estatus, pero
a Dios lo mueve la sinceridad. Cuando Él te recompense, se basará en lo que hiciste
con lo que tenías y el «corazón» que pusiste en hacerlo. Esto significa que todos tene-
mos la misma oportunidad en lo que respecta a las recompensas. (3) Tu recompensa
tal vez se retrase, pero nunca será negada. Piensa en esto. Cuando hayas hecho todo
lo necesario, pero aun así seas ignorado y malinterpretado, recuerda: «[Tu] trabajo en
el Señor no es en vano». Cuando hayas servido, dado y sacrificado, entonces hazte a
un lado para que Dios reciba toda la gloria, y recuerda: «[Tu] trabajo en el Señor no
es en vano». En las palabras de Jesús: «Tu Padre, quien todo lo ve, te recompensará»
(Mt 6.4 NTV).

17
VIERNES, 26 DE JUNIO
«Han sido llamados de acuerdo con su propósito». Ro 8.28
¿HAS DESCUBIERTO EL PROPÓSITO DE TU VIDA?

S i quieres que las cosas resulten bien en tu vida, necesitas descubrir el propósito
que Dios ha ordenado para ti y entregarte completamente a él. La Biblia declara:
«Sabemos que Dios dispone todas las cosas para el bien de quienes lo aman, los que
han sido llamados de acuerdo con su propósito» (v. 28). El enfoque principal de tu
vida debe ser descubrir y hacer la voluntad de Dios. Lo que creas sobre esa voluntad,
determina la dirección que tomas y lo que logras. Hay una gran diferencia entre talento
y propósito. Tu llamado depende del propósito de Dios, no de tu talento. Cuando tie-
nes talento, pero no has sido llamado, te sientes cómodo en cualquier lugar. Y es así
porque el talento, como la justicia, es ciego y ve todas las oportunidades de la misma
manera. Pero cuando eres consciente del propósito dado por Dios, y este gobierna tu
vida, hay cosas que simplemente no haces porque sabes que desviarían, debilitarían
o frustrarían el propósito de Dios para ti. Ser «[llamado] de acuerdo con su propósito»
permite que te enfoques en el desarrollo de tu talento solo en el marco de la voluntad
de Dios para ti. Así que, en vez de pedirle a Dios que bendiga lo que estás haciendo,
pídele que te revele su propósito para tu vida. Una vez que descubras y cumplas eso,
¡serás bendecido porque su plan divino ya ha sido bendecido! ¿Ya has descubierto el
propósito de Dios para tu vida? Si no, ve ante su presencia y quédate allí hasta que el
Señor te lo revele. Solo así te sentirás totalmente realizado.

SÁBADO, 27 DE JUNIO
«[Jacob] luchó con él hasta el amanecer». Gn 32.24
¿QUIERES REALMENTE LA BENDICIÓN DE DIOS?

A lgunas de tus luchas más difíciles en la vida serán con Dios. Y es así porque hay
una «naturaleza de Jacob» en cada uno de nosotros que resiste la voluntad divina
y tenemos que tratar con ella. El mismo Dios que le preguntó a Jacob: «¿Cómo te
llamas?», también te pedirá a ti que te identifiques. Y hasta que no estés dispuesto a
hacer una evaluación honesta y a responder sinceramente, tu vida no mejorará. Dios
tuvo que quebrantar a Jacob dislocándole la cadera. Jacob recibió su bendición al
mismo tiempo que su cojera. Pregúntate: «¿Quiero realmente la bendición de Dios en
mi vida?». Antes de responder, detente y hazte estas preguntas: (1) ¿Estaría dispuesto
a soltar lo que quiero si no fuera la voluntad de Dios para mí? (2) ¿Codicio lo que otros
tienen en lugar de esperar por la provisión de Dios para mí? (3) ¿Sigo hablando de mis
derechos porque no me he rendido completamente al Señor? (4) ¿Amo realmente a mi
prójimo y pienso primero en ellos? (5) ¿Estoy practicando diariamente las disciplinas
de la oración y la lectura de Biblia? (6) ¿Estoy dejando que Dios maneje mis relacio-
nes públicas en lugar de promoverme a mí mismo? (7) ¿Estoy expresando alegría en
medio de la adversidad y confiando en que Dios reproducirá el carácter de Jesús en
mí? (8) ¿Me estoy arriesgando en obediencia a Cristo en lugar de ceder ante el miedo
e ir a la segura? Tus respuestas a estas preguntas no solo determinan tu discipulado,
tu dirección y tu destino, también determinarán tu nivel de bendición.

18
DOMINGO, 28 DE JUNIO
«Hasta que Cristo sea formado en ustedes». Gá 4.19
ESPIRITUALES Y CARNALES

C uando te conviertes en cristiano descubres esa parte en ti que quiere caminar en


«una vida nueva» (Ro 6.4), mientras que otra parte quiere caminar «conforme a la
naturaleza pecaminosa» (Ro 8.5). Y lo harías, si no fuera porque el Espíritu de Dios
vive en tu casa dividida y «gime» cuando haces ciertas cosas y te reta con la Palabra
de Dios (ver Jn 16.7-14). Lo cierto es que tu nuevo corazón todavía está viviendo en
tu viejo cuerpo. Un autor escribe: «Cuando primero vine a Cristo pensaba que otras
personas ya eran expertas en el nivel de santidad que siempre me había eludido. ¡Así
que ataqué mi carnalidad con pasión! No entendía que todo lo que nace necesita
tiempo para crecer. Estaba esperando una metamorfosis inmediata y completa que me
convirtiera en el tipo de persona a la que Dios podría amar realmente. Ahora sé que
Él no reparte su amor según un sistema de mérito: si hago todo bien, Él me ama; y si
no, entonces no me ama». Dios no quiere una justificación «hágalo-usted-mismo». La
Biblia declara: «El que comenzó tan buena obra en ustedes la irá perfeccionando hasta
el día de Cristo Jesús» (Fil 1.6). Pablo escribe: «Queridos hijos, por quienes vuelvo a sufrir
dolores de parto hasta que Cristo sea formado en ustedes». ¡Solo Dios conoce el proceso
necesario para que el Cristo que te salvó sea formado en ti! Todos andamos nuestros
propios caminos a nuestro propio paso, pero la meta es la misma: parecernos más a
nuestro Padre celestial. Y llegar ahí es trabajo de Dios… ¡deja que lo haga! Tu trabajo
es mantenerte caminando con Él día a día, mientras Él lo hace.

LUNES, 29 DE JUNIO
«Como estuve con Moisés, también estaré contigo». Jos 1.5
DIOS HA PROMETIDO ESTAR CONTIGO

L a Biblia dice: «Después de la muerte de Moisés… el Señor habló a Josué… [y] le dijo:


“Mi siervo Moisés ha muerto… ha llegado el momento de que guíes a este pueblo…
a entrar en la tierra que les doy”» (vv. 1-2 NTV). Josué sabía que Moisés había muerto e
Israel también lo sabía. Entonces, ¿por qué Dios se lo recordó? Porque Josué no estaba
siguiendo solo a un líder, sino a una leyenda. Moisés había sido la manta de seguridad
de Israel por cuarenta años. Era la mano derecha por excelencia. Él liberó a toda una ge-
neración de 400 años de cautiverio en una sola noche. Dividió el mar con el movimiento
de una vara. Él oró y Dios hizo llover pan del cielo cada día. Cuando la nación estuvo a
punto de morir de sed, golpeó una roca y el agua llenó las cantimploras. Bajo cualquier
criterio, Moisés era todo un éxito. Pero, ¿por qué? ¿Fue por su ingenio? ¿Su creatividad?
¿Su genio? No, fue por la presencia de Dios en su vida. Pero ahora Moisés había muerto y
para Josué era una mala noticia. Pero la buena noticia era que Dios seguía presente. «Nadie
será capaz de enfrentarse a ti. Así como estuve con Moisés, también estaré contigo; no
te dejaré ni te abandonaré». Si dices: «Pero esa es una promesa del Antiguo Testamento»;
entonces lee esta: «Todas las promesas que ha hecho Dios son “sí” en Cristo. Así que por
medio de Cristo respondemos “amén” para la gloria de Dios» (2 Co 1.20). Hoy Dios ha
prometido estar contigo. ¡Créele!

19
MARTES, 30 DE JUNIO
«Desnudo salí del vientre de mi madre, y desnudo estaré cuando
me vaya». Job 1.21 NTV
VIVE POR LO QUE REALMENTE IMPORTA

¿Aque sea tu historia. Tres de los titanes que construyeron a Estados Unidos fueron
lguna vez has escuchado el refrán «viejo muy pronto, sabio muy tarde»? No permitas

Vanderbilt, Carnegie y Rockefeller. Después de asistir al funeral de Vanderbilt, Carnegie y


Rockefeller pasaron el resto de sus vidas buscando cómo regalar dinero para hacer el bien.
La muerte tiene una forma peculiar de mostrarnos la brevedad de la vida y de cambiar
nuestra perspectiva. Carnegie murió en sus ochentas y Rockefeller en sus noventas, ¡pero
los dos murieron! Todos vamos a morir. La pregunta es: ¿simplemente te ganarás la vida
o marcarás una diferencia? Un empresario le comentó a su amigo: «No creo que estaré
atrapado en esta caminadora para siempre, pero sin duda ahora estoy caminando en ella…
es el viejo carrusel de ¿cuánto dinero es suficiente? Y nunca es suficiente. Hace tres años
pensaba: “Solo un poco más… y ahora hago el doble y aún no es suficiente”». Salomón
escribe: «Quien ama el dinero, de dinero no se sacia. Quien ama las riquezas nunca tiene
suficiente» (Ec 5.10). Cuando confías en otra cosa fuera de Dios, vives con miedo porque
siempre serás vulnerable a circunstancias que no puedes controlar. Jesús lo resumió así:
«Busquen el reino de Dios por encima de todo lo demás y lleven una vida justa, y él les
dará todo lo que necesiten» (Mt 6.33 NTV).

MIÉRCOLES, 1 DE JULIO
«Manténganse firmes e inconmovibles».  1 Co 15.58
UNA DECLARACIÓN DE PROPÓSITO QUE DIRIJA TU VIDA

L a próxima vez que veas un McDonald’s, piensa en esta declaración del fundador,
Ray Kroc: «¡Sigue adelante! Nada en el mundo puede sustituir a la perseverancia. El
talento no lo hará; nada es más común que una persona fracasada con talento. El genio
no lo hará; el genio no recompensado es casi un refrán. La educación no lo hará; el
mundo está lleno de vagabundos educados. Solo la perseverancia y la determinación
son omnipotentes». Cuando lees sobre los héroes de la fe en Hebreos 11 descubres que
cerraron las bocas de leones, hicieron justicia, cumplieron promesas y hasta resucitaron
muertos. Es una lista de logros extraordinaria. Pero en medio del relato también encuen-
tras estas palabras: «sacaron fuerzas de flaqueza; se mostraron valientes en la guerra»
(Heb 11.34). Fíjate en que comenzaron débiles y ganaron fuerzas. ¿Cómo? ¡A través de
la perseverancia y la determinación! El problema es que no siempre estamos dispuestos
a pelear por lo que queremos. Sin embargo, sin conflicto no hay conquista. Un obispo
anglicano bromeó en una ocasión: «¿Cómo es que doquiera que fue el apóstol Pablo
hubo una revolución, pero dondequiera que yo voy me encuentro con una taza de té?».
Pablo no pasaba desapercibido, ¡siempre sobresalía! En su primer viaje misionero lo
apedrearon y lo dejaron por muerto. En el segundo viaje lo encarcelaron. ¿Cómo lidió
con esto? Oró y alabó a Dios hasta que las puertas de la cárcel se abrieron. Por eso la
palabra para ti hoy es: «Mantente firme. Que nada te mueva. Siempre entrégate plena-
mente». Si estás buscando una declaración de propósito que dirija tu vida, adopta esta.

20
JUEVES, 2 DE JULIO
«Lo que de ti espera el Señor: Practicar la justicia, amar la misericordia,
y humillarte ante tu Dios». Mi 6.8
PRACTICA LA JUSTICIA, AMA LA MISERICORDIA Y HUMÍLLATE

E l profeta Miqueas pregunta: «¿Cómo podré acercarme al Señor…? ¿Podré presentarme


con holocaustos…  con miles de carneros, o con diez mil arroyos de aceite? ¿Ofreceré
a mi primogénito… por mi pecado?» (vv. 6-7). ¿Sientes que no eres capaz de hacer lo
suficiente para complacer a Dios? ¿Te parece que la religión es una serie de exigencias
imposibles y acusatorias diseñadas para calmar a una deidad distante que se deleita
en avergonzarnos? Gracias a Dios que llega alguien como Miqueas y disipa esa noción
diciéndonos: «Oh pueblo, el Señor te ha dicho lo que es bueno» (v. 8 NTV). Como has sido
redimido y lleno del Espíritu de Dios, puedes: (1) «Practicar la justicia» aun cuando nadie
más lo haga. ¿Por qué? ¡Para mantener tu confianza delante de Dios! (ver 1 Jn 3.21-22).
Nada en tu vida es más importante que esto. (2) «Amar la misericordia». Nancy Sinatra
cantaba una canción que decía: «Estas botas fueron hechas para caminar, y eso es pre-
cisamente lo que harán. Uno de estos días estas botas te van a pisotear». Jesús vivió su
vida alentando a la gente, no pisoteándolas. Y su Palabra para ti hoy es: «Anda entonces
y haz tú lo mismo» (Lc 10.37). (3) «Humillarte ante tu Dios». Cuando Dios te prospera, tu
mayor reto será asegurarte de que Él reciba toda la gloria. Todo lo que tienes hoy es un
regalo de parte de Él, ¡recuérdalo siempre! Por lo tanto, la palabra para ti hoy es: ¡Practica
la justicia, ama la misericordia y humíllate ante tu Dios!

VIERNES, 3 DE JULIO
«No fui desobediente a esa visión». Hch 26.19
CUANDO TIENES UNA VISIÓN

C uando Dios te da una visión para tu vida, necesitas descubrir: (1) Cómo mantenerla.
Tu visión tiene un plazo de tiempo: «La visión se realizará en el tiempo señalado…
aunque parezca tardar, espérala» (Hab 2.3). Algunos de nosotros podemos concebir una
visión, pero no podemos llevarla a término porque no estamos dispuestos a soportar
las molestias y las incomodidades que conlleva. Nos adelantamos a Dios y nuestra vi-
sión muere o se debilita tanto que no sobrevive. Jesús dijo: «Lo que nace del cuerpo es
cuerpo; lo que nace del Espíritu es espíritu» (Jn 3.6). Cuando tu visión nace del Espíritu,
será sostenida por el Espíritu. Pero cuando nace de la carne, ¡te quedas solo! (2) Cómo
esconderla. Es un error compartir tu visión con personas que no pueden apreciarla. José
lo hizo y terminó en un pozo. No todo el mundo celebrará tu éxito, especialmente si
tu luz brilla más que la de ellos. Así que pídele discernimiento a Dios. Judas puede
parecer ahora tu amigo, pero inevitablemente te traicionará. (3) Cómo regarla. En actitud
de oración, lee cuidadosamente estos dos versículos: «[David] puso su confianza en
el Señor» (1 S 30.6); «deben edificarse unos a otros en su más santísima fe» (Jud 1.20).
Debes saber cómo alentarte y edificarte espiritualmente, y cómo regar tu visión. Dios
le dijo a Habacuc: «Escribe la visión, y haz que resalte claramente» (Hab 2.2). Escribe tu
visión en una tarjeta y llévala siempre contigo. Y comienza a actuar como la persona
que esperas ser cuando se cumpla… ¡y se cumplirá!

21
SÁBADO, 4 DE JULIO
«Instruye al niño en el camino correcto, y aun en su vejez no lo
abandonará». Pr 22.6
HAZ LO CORRECTO POR TUS HIJOS

U na madre fumadora le pasa la nicotina a su bebé a través de la leche materna. In-


voluntariamente, contamina a su hijo con su vicio. Y lo mismo ocurre cuando les
pasamos a nuestros hijos sentimientos como la amargura, la culpa y la inseguridad. Por
eso necesitamos la ayuda de Dios; solo Él puede sanar nuestro problema desde su raíz y
romper el ciclo. Nadie como tú para enseñarles fe a tus hijos. La responsabilidad de sentar
los cimientos es tuya y luego ellos deben edificar sobre ellos. Y no solo debes enseñarles la
doctrina; exponlos a tu fe. Cuéntales cómo Él te ha ayudado a atravesar momentos difíciles.
Así, cuando ellos se encuentren en sus propios aprietos, estarán armados con más que solo
reglas religiosas… tendrán una confianza personal en Dios. Y deja de castigarte por tus
errores pasados; hay cosas que todos desearíamos haber hecho distinto. La verdad es que
Dios puede alterar los efectos de tu pasado y prevenir una tragedia en el futuro. Él es el
Dios de la restauración que «[hace] nuevas todas las cosas» (Ap 21.5). Él puede sacar a relucir
justicia de la injusticia, bien del mal, y capacitarte para vertir su sabiduría y amor divino
sobre tus hijos. Esta es una oportunidad única en la vida… ¡aprovéchala! Deja atrás el ayer
y toma las riendas del mañana. Tus hijos son tu mañana; tú les das forma. Dales a probar
las cosas de Dios cuando son pequeños y cuando crezcan el mundo nunca los satisfará.

DOMINGO, 5 DE JULIO
«Nosotros le amamos a él, porque él nos amó primero». 1 Jn 4.19 RVR60
«ENSÉÑAME A RECIBIR TU AMOR»

T odos sabemos lo frustrante que es cuando tratamos de darle un regalo a alguien


que insiste en rechazarlo. La inseguridad y los sentimientos de falta de mérito no
nos dejan ser buenos «receptores». Pensamos que tenemos que ganar o merecer todo
lo que recibimos. Y llegamos incluso hasta el punto de desconfiar en el dador y pen-
samos: «¿Por qué querrías hacer eso por mí? ¿Cuál es tu intención real?». Ahora bien, si
así nos sentimos nosotros, imagínate cómo se siente Dios cuando nos ofrece su amor
y lo rechazamos porque nos sentimos indignos o porque estamos albergando un falso
sentido de humildad. O peor aún, porque cuestionamos sus intenciones. Lo cierto es
que ninguno de nosotros merece el amor de Dios. Pero cuando Él te ofrece su amor está
tratando de establecer un ciclo que te bendecirá a ti y también a otros. Su plan es sencillo.
Él quiere que: (1) recibas su amor; (2) aprendas a amarte a ti mismo de una manera
balanceada y saludable; (3) lo ames a Él; (4) les ofrezcas su amor a las personas que Él
trae a tu vida. Y aprender todo esto requiere tiempo… casi siempre, ¡muchísimo tiempo!
Y como Dios hizo cuando los israelitas entraron en la Tierra Prometida, Él te ayudará a
conquistar tus problemas «poco a poco» (ver Éx 23.30). El cambio ocurre gradualmente,
según continúas orando, leyendo su Palabra y obedeciéndola (ver 2 Co 3.18). Él es «el
iniciador y perfeccionador de nuestra fe» (Heb 12.2). Dios comenzó esta «buena obra»
en tu vida y Él la completará (ver Fil 1.6). Así que pídele hoy que te ayude a recibir y a
aceptar su amor incondicional por ti.

22
LUNES, 6 DE JULIO
«Yo para esto nací». Jn 18.37
DESCUBRE EL PROPÓSITO DE TU VIDA

P arado ante Pilato, Jesús dijo: «Yo para esto nací, y para esto vine al mundo: para dar
testimonio de la verdad». Jesús sabía para qué había nacido y lo que estaba llamado
a hacer, y se enfocó en esto como un rayo láser. Y tú eres llamado a seguir sus pasos (ver
1 P 2.21). Hay tres tipos de personas: (1) Las que no tienen ningún propósito en la vida.
Estos son los trotamundos que van por ahí sin rumbo fijo. Van a la escuela, consiguen
un trabajo, cambian de trabajo, encuentran un cónyuge, cambian de cónyuge, se mudan
de casa en casa, de lugar en lugar, se jubilan y al final mueren. Realmente no viven,
solo existen. (2) Las que tienen el propósito de vida equivocado. Tal vez alcancen grandes
logros y suban las escaleras financieras, políticas y sociales con éxito, solo para descubrir
que su escalera está recostada en la pared equivocada. Y lo descubrieron demasiado
tarde o nunca se dieron cuenta de que se perdieron una vida con propósito que podía
influenciar positivamente a otros. (3) Las que tienen el propósito correcto. Estas saben el
porqué fueron creadas. Saben por qué Dios los puso en esta tierra y viven para cumplir
ese propósito. Esta es la vida que pone una sonrisa en el rostro de Dios. Ese es el éxito
que perdura. No tiene nada que ver con popularidad, poder ni posesiones. Tiene todo
que ver con propósito porque es lo único que trae la certeza de éxito dada por Dios.
Entonces, ¿conoces el propósito de tu vida? Si no, pregúntale a Dios y Él te lo revelará.

MARTES, 7 DE JULIO
«Los trabajadores capacitados siempre son solicitados y admirados».
Pr 22.29, paráfrasis
TE ESTÁN OBSERVANDO

E l muchacho comenzó trabajando duro como peón para una compañía de trenes.
Cuando le dieron la oportunidad de trabajar por unos días en la oficina de transporte,
la aceptó de inmediato. Durante ese tiempo, su capataz le pidió unos datos y unas cifras
esenciales. «Lo necesito sobre mi escritorio cuando regrese en tres días», le dijo. El joven
no sabía nada sobre contabilidad, pero trabajó durante tres días y noches sin dormir, y
cuando el capataz regresó tenía la información lista para él. Esto le ganó el respeto y la
admiración de su capataz y tan pronto hubo una vacante, él recomendó al joven para
el trabajo. Con el paso del tiempo el joven fue promovido muchas veces, y siempre
fue aplaudido por su esmero y fiabilidad. Finalmente, se convirtió en el vicepresidente
de la compañía Ralston Purina en St. Louis, Missouri; uno de los fabricantes de comida
para mascotas más grandes del mundo. La Biblia dice: «¿Has visto a alguien diligente
en su trabajo? Se codeará con reyes, y nunca será un Don Nadie» (NVI). En The Message,
Eugene Peterson lo parafrasea así: «Observa a las personas que son buenas en su tra-
bajo… los trabajadores capacitados siempre son solicitados y admirados; no permiten
que nadie los relegue a un segundo plano». Ya sea que te des cuenta o no, te están
observando en tu trabajo. Están observando tu carácter, tu ética laboral y tu actitud.
Y te recompensarán no solo por las tareas que termines, ¡sino también por tu actitud y
la forma en que las terminas!

23
MIÉRCOLES, 8 DE JULIO
«El altar lo harás hueco y de tablas».  Éx 27.8
UN ALTAR PORTÁTIL

E l altar en el tabernáculo era un lugar donde se ofrecían sacrificios para adorar a Dios.
Y Él tenía ideas específicas sobre cómo debían construirlo: «El altar lo harás hueco y de
tablas». Una estructura de piedra o metal habría sido muy pesada para transportar, mientras
que un altar de madera y hueco se podía cargar con varas y viajar con los israelitas. La
imagen de un altar portátil te recuerda que aunque debes formar parte de una iglesia local,
no estás restringido a un lugar específico para adorar a Dios. En tu casa, en el trabajo, en
el supermercado, en el gimnasio, en el salón de clases; tus actividades cotidianas pueden
convertirse en «sacrificios espirituales aceptables a Dios» (1 P 2.5 RVR60). Honras a Dios
pronunciando una palabra de aliento, dando de tus recursos para ayudar al necesitado
o cuando tomas una decisión profesional basándote en la integridad y no en lo popular.
Jesús dijo: «Hagan brillar su luz delante de todos, para que ellos puedan ver las buenas
obras de ustedes y alaben al Padre que está en el cielo» (Mt 5.16). Un autor afirma: «El Señor
es mi jefe. Él me evalúa, critica, asciende y degrada. Él provee mi plan de beneficios y mi
seguro médico. Puede transferirme… cambiar mis responsabilidades… desarrollar todos
mis objetivos y metas. Le rindo cuentas solo a Él… Aunque mis tareas pueden cambiar,
mi trabajo esencial es el mismo. Tengo instrucciones de hacer su trabajo y ser sus manos
y pies en cualquiera sea la posición que Él me asigne».

JUEVES, 9 DE JULIO
«Enséñanos a contar bien nuestros días». Sal 90.12
NO LO SIGAS POSPONIENDO

E n el 1985, Anne Wells escribió para un periódico: «Mi cuñado abrió la cómoda de
mi hermana y sacó un paquete envuelto en papel. Eran unas delicadas enaguas de
seda hechas a mano; la etiqueta con un precio astronómico no había sido removida.
“Jan compró esto la primera vez que viajamos a Nueva York… hace ocho o nueve años”,
[él dijo]. “Nunca las usó; las estaba guardando para una ocasión especial. Supongo
que esta es la ocasión”. Él puso las enaguas sobre la cama, junto a las otras prendas
de vestir que llevaríamos… a la funeraria. Luego me dijo: “Nunca guardes nada para
una ocasión especial. ¡Cada día que estás viva es una ocasión especial!”». Aquellas pa-
labras transformaron la vida de Anne Wells. Ella continúa: «Ya no guardo nada. Ahora
usamos la vajilla fina para todas las ocasiones especiales… como perder una libra de
peso, destapar el fregadero, la primera camelia que florece. “Algún día” y “uno de estos
días” están perdiendo la batalla para quedarse en mi vocabulario. Si merece ser visto,
escuchado y hecho, quiero verlo, escucharlo y hacerlo ahora. Estoy tratando con mucho
empeño de no posponer, abstenerme o guardar nada que pueda añadir risas y brillo a
nuestras vidas. Y cada mañana, cuando abro mis ojos, me repito a mí misma “esta es
una ocasión especial”». Te hace pensar, ¿cierto? Te impulsa a querer exprimir cada gota
de alegría de cada día y a liberarte del cemento de la procrastinación que susurra: «Lo
puedes hacer después». ¡Sé sabio! Perdona esa ofensa, dile a esa persona que la amas,
da ese viaje, regresa a la escuela. Decide hoy hacer algo que has estado posponiendo.

24
VIERNES, 10 DE JULIO
«Todo tiene su tiempo… tiempo de reír… de bailar… de amar».
Ec 3.1-8 RVR60
¡DISFRUTA TU VIDA!

¿Cacuerdas? En las palabras de un poeta anónimo: «Esta es la época de la página


uándo fue la última vez que sacaste tiempo para reír, bailar y amar? ¿No te

a medio leer; de la comida rápida y la carrera loca. Del caballero reluciente con los
nervios de punta… del bronceado bajo lámparas… de la tensión del cerebro y el dolor
del alma; de la siesta hasta que el resorte te saca de la cama… ¡y se acaba la diversión!».
Palabras sombrías, ¿no crees? ¿Pero tiene que ser así? No, si estás viviendo así, lo más
probable sea tu elección. ¡Y solo tú puedes cambiarlo! ¿Crees que estás ocupado? Todos
estamos ocupados. ¿Quién dijo que no puedes disfrutar de la vida aun cuando todo vaya
aprisa? ¡Ciertamente no fue Dios! Chuck Swindoll escribe: «Me niego a que la hilaridad
vaya en el asiento trasero cada vez que la responsabilidad toma el volante. Si no hay
diversión es porque la dejamos fuera, no porque no haya espacio para ella… No me
interesa si tu lista de pendientes es tan larga como el horizonte, necesitas encontrar un
balance y tomarte el tiempo para reír, bailar y amar. ¿Por qué? ¡Porque la Biblia lo dice!
Y además, porque tu familia y tus amistades la pasarán mejor contigo si lo haces». El
salmista declaró: «Me has dado a conocer la senda de la vida; me llenarás de alegría
en tu presencia, y de dicha eterna a tu derecha» (Sal 16.11). No pierdas más tiempo y
disfruta tu vida como Dios quiere que lo hagas… ¡se acabará antes que te des cuenta!

SÁBADO, 11 DE JULIO
«Jefté… era un guerrero valiente, hijo de… una prostituta». Jue 11.1
¡PUEDES SUPERAR TU PASADO!

L os psicólogos afirman que los dos factores más determinantes en la conducta humana
son los padres y el medio ambiente. Según esto, ¡habrían descartado a Jefté como una
causa perdida! Pero Dios no lo hizo. Su Palabra dice: «Ya no recuerdes el ayer, no pienses
más en cosas del pasado. Yo voy a hacer algo nuevo» (Is 43.18-19 DHH). Cuando Jesús
se convierte en tu Señor no hay genes ni ambiente que puedan prevenir que llegues a
ser todo lo que Él quiere que seas. Jefté adquirió fama como el gobernador más joven de
Israel y su nombre está en la lista de los héroes bíblicos del capítulo 11 de Hebreos. ¡Y fue
así porque Dios es especialista en transformaciones! Quizás naciste en circunstancias poco
ideales y te preguntas si alguna vez podrás superarlas. ¡La respuesta es sí! Así que la próxima
vez que alguien intente usar tu pasado para menospreciarte, recuérdale a Jefté. ¡Nuestro
Dios es maravilloso! Él puede enaltecer al desfavorecido mucho más que al que ha tenido
todas las ventajas posibles. Su fuerza se revela y se perfecciona en nuestra debilidad (ver
2 Co 12.9). Dios se especializa en usar a los rechazados. Él usó a José, un hombre que fue
lanzado en un pozo por sus hermanos y a quien su padre había dado por muerto. Usó a
David, un joven pastor marginado e ignorado por su familia. Él usó a Jesús, «la piedra que
desecharon los constructores» (Sal 118.22), que llegó a ser «la piedra angular» (Lc 20.17).
Y Él puede hacer lo mismo por ti. ¡Anímate! Dios tiene un plan para tu vida y según vayan
pasando tiempo juntos, Él te lo mostrará.

25
DOMINGO, 12 DE JULIO
«¡Defiendan a la viuda!». Is 1.17
RECUERDA A LOS IGNORADOS Y OLVIDADOS

E n los tiempos del Nuevo Testamento no existía un sistema de asistencia social. Por
eso el apóstol Santiago escribió: «La religión… de Dios… [es] atender a los huérfanos
y a las viudas» (Stg 1.27). ¡Tal vez este sea el ministerio que tú has estado buscando!
El único requisito que necesitas es el recuerdo de cómo se siente ser «olvidado» y la
compasión para «hacer algo al respecto». Una viuda escribió esta carta conmovedora:
«Primero el adormecimiento, luego el ajetreo. Un millón de cosas por resolver. El certifi-
cado de defunción y otros miles de papeles por firmar. La atención de tus amistades; el
cuidado y el apoyo de tus familiares. Te mantienes ocupada. Pero en las noches golpeas
el lado vacío de la cama con tu angustia. Al final, cierras los ojos, tiras a la basura su
cepillo de dientes y los viejos zapatos de trabajo que trajiste del hospital en una bolsa
plástica. Vacías el clóset y regalas todas sus cosas. El dolor que sientes es increíble. Cada
chaqueta te recuerda un lugar o un momento especial que compartieron juntos. Ya ha
pasado un año; aún sigues de pie. ¡Y entonces llega el golpe! Tus amigas van a celebrar
un cumpleaños… todas van en pareja. Y no te incluyen porque eres la «quinta rueda».
Quizás algunas esposas te consideren como una amenaza. Por favor, recuérdanos. No
nos trates como exceso de equipaje. Nos han hecho una mala jugada y necesitamos
amigos. Firmada, La olvidada». Piensa en la diferencia que puedes marcar hoy en la
vida de alguien si estás dispuesto a extender tu mano a los marginados y olvidados
por la sociedad.

LUNES, 13 DE JULIO
«“¿Y quién eres?”… Jesús contestó: “El que siempre dije que era”».
Jn 8.25 NTV
CÓMO VENCER EL ESTRÉS (1)

J esús vivía bajo una presión constante. Lo solicitaban demasiado y eso era agotador.
Rara vez tenía privacidad y lo interrumpían a menudo. La gente lo malentendía, lo
criticaba y lo ridiculizaba frecuentemente. Sobre Él pesaba un estrés enorme, pero
aun así se mantuvo en paz. ¿Cómo lo hizo? Su vida estaba basada en ocho principios
importantes para el manejo del estrés. Veámoslos: Descubre quién eres. «“¿Y quién
eres?”, preguntaron. Jesús contestó: “El que siempre dije que era”». Si no sabes quién
eres, otros podrían tratar de decirte quien ellos piensan que eres. Si no sabes quién eres,
inconscientemente dejarás que otras personas te lleven a creer que eres alguien que
no eres. Mucho de nuestro estrés proviene de escondernos detrás de máscaras, vivir
una doble vida y aparentar ante los demás. La inseguridad siempre produce presión y
por eso nos sentimos forzados a fingir y amoldarnos a otras personas. Nos establece-
mos unos estándares irreales y aunque trabajamos y trabajamos, aun así no podemos
alcanzarlos. Entonces, ¿qué debemos hacer? ¡Tienes que saber quién eres y de Quién
eres! Eres un hijo redimido de Dios, puesto en esta tierra no por accidente sino con un
propósito. Eres profundamente amado y completamente aceptado por Dios. Él tiene
un plan para tu vida; por lo tanto, eres importante.

26
MARTES, 14 DE JULIO
«No busco hacer mi propia voluntad, sino cumplir la voluntad del
que me envió». Jn 5.30
CÓMO VENCER EL ESTRÉS (2)

D escubre a quién estás tratando de agradar. Jesús no intentó agradar a todo el mundo,
¿no crees entonces que es una tontería tratar de hacer algo que ni Dios mismo hace?
Para Jesús era un asunto resuelto: «Voy a agradar a Dios, ¡punto!». Y Dios respondió: «Este
es mi Hijo amado; estoy muy complacido con él» (Mt 3.17). Cuando pierdes de vista a quién
estás tratando de agradar siempre cedes a tres cosas: la crítica, porque estás demasiado
preocupado por lo que otros piensen de ti; la competencia, porque temes que otra persona
se te adelante; el conflicto, porque te sientes amenazado por cualquiera que no esté de
acuerdo contigo. Jesús dijo: «Busquen primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas
estas cosas [que les causan estrés] les serán añadidas» (Mt 6.33). ¡Cuando te enfocas en
la voluntad de Dios tu vida se simplifica! Siempre estarás haciendo lo correcto —lo que
agrada a Dios— independientemente de lo que otros piensen. Nos encanta culpar a otras
personas y a nuestras responsabilidades por nuestro estrés: «Tú me obligaste a hacer…
Tengo que… Necesito…». En realidad, hay pocas cosas en la vida, aparte de nuestro trabajo,
que tenemos que hacer. Entonces, lo que realmente estamos diciendo es: «Decidí [llena el
blanco] porque no quiero lidiar con las consecuencias». Muy raras veces alguien nos obliga
a hacer algo, por eso no podemos culpar a otros por nuestro estrés. Cuando nos sentimos
presionados, estamos escogiendo dejar que otras personas nos lleven ahí. Lo cierto es que
no somos víctimas a menos que permitamos que las exigencias externas nos presionen.

MIÉRCOLES, 15 DE JULIO
«Sé de dónde he venido y a dónde voy». Jn 8.14
CÓMO VENCER EL ESTRÉS (3)

D escubre lo que quieres lograr. Jesús dijo: «Sé de dónde he venido y a dónde voy».
¿Puedes decir lo mismo? Si no planificas tu vida y estableces prioridades, otras
personas te presionarán para que hagas lo que ellas piensan que es importante. Vives
cada día de acuerdo con tus prioridades o tus presiones. No hay otra opción. O decides
qué es importante en tu vida o permites que otras personas decidan por ti. Es fácil actuar
bajo la tiranía de lo urgente y llegar al final del día y preguntarte: «¿Logré algo hoy?
Invertí muchísima energía e hice muchas cosas, ¿pero logré algo importante?». Estar
ocupados no es necesariamente productividad. Puedes estar dando vueltas en círculos
sin lograr nada que tenga un valor real. Cuando haces preparativos te sientes a gusto. O
dicho de otra forma, los preparativos previenen el estrés, mientras que la procrastinación
produce estrés. La buena organización y los buenos preparativos reducen el estrés por-
que sabes quién eres, a quién estás tratando de agradar y lo que quieres lograr. Y tener
metas claramente definidas simplifica la vida. Por lo tanto, dedica algunos minutos al
inicio de cada día para hablar con Dios en oración. Luego, mira tu agenda para el día y
pregúntate: «¿Es así como realmente quiero vivir el día de hoy? ¿Estoy dispuesto a inter-
cambiar estas veinticuatro horas valiosas por estas actividades?». La respuesta correcta
a estas dos preguntas reducirá tu estrés pues te ayudarán a establecer tus prioridades.

27
JUEVES, 16 DE JULIO
«Es preciso que anuncie también a los demás pueblos las buenas
nuevas del reino de Dios, porque para esto fui enviado». Lc 4.43
CÓMO VENCER EL ESTRÉS (4)

E nfócate en una tarea a la vez. ¿Sientes que te están halando de distintas direcciones?
La gente intentaba constantemente hacerle esto a Jesús y distraerlo del objetivo en
su vida. La Biblia dice: «Cuando amaneció, Jesús salió y se fue a un lugar solitario. La
gente andaba buscándolo y, cuando llegaron adonde él estaba, procuraban detenerlo
para que no se fuera» (v. 42). Jesús estaba a punto de irse y ellos estaban tratando
de que se quedara. Él les contestó así: «Es preciso que anuncie también a los demás
pueblos las buenas nuevas del reino de Dios, porque para esto fui enviado». No per-
mitió que lo distrajeran con asuntos menos importantes. De hecho, Él era un experto
en esto. Todo el mundo trataba de interrumpirlo. Todo el mundo tenía un Plan B para
su vida. Pero básicamente Él respondía: «No, tengo que proseguir a mi meta». Y siguió
haciendo justo lo que sabía que Dios le había dicho que hiciera. Estaba decidido. Fue
persistente. Estaba enfocado. Por lo tanto, cuando tengas una docena de cosas distintas
por hacer, escoge la más importante y mantente en ella hasta que la termines. Luego
pasa a la segunda más importante y haz lo mismo, hasta que hayas terminado la lista.
Cuando dispersamos nuestros esfuerzos somos ineficaces; cuando centramos nuestros
esfuerzos tenemos más éxito. La luz difusa crea un resplandor vago, mientras que la
luz enfocada produce fuego. Jesús no permitió que las interrupciones lo desenfocaran
de su meta. No permitió que otros lo estresaran ni lo irritaran. ¡Y Él es nuestro ejemplo!

VIERNES, 17 DE JULIO
«Designó a doce…para enviarlos a predicar». Mr 3.14
CÓMO VENCER EL ESTRÉS (5)

N o trates de hacerlo todo por ti mismo. Una de las razones de nuestro estrés es
que pensamos que todo depende de nosotros. No de Jesús. Él reclutó, adiestró
y autorizó a otras doce personas para que compartieran la carga. Él delegó su trabajo.
Involucró a otros. Entonces, ¿por qué no hacemos nosotros lo mismo? Por dos razones:
(1) Perfeccionismo. Pensamos: «Si quiero que el trabajo se haga bien, tengo que hacerlo
yo». Esto puede parecer una buena idea, pero con frecuencia no funciona porque hay
demasiadas cosas por hacer. Simplemente no tenemos el tiempo ni el talento para
hacerlo todo sin ayuda. Es en realidad una actitud ególatra que dice: «¡Pero es que nadie,
nadie, puede hacerlo como yo!». ¿Crees que Jesús pudo haber hecho mejor trabajo que
sus discípulos? ¡Por supuesto! Pero aun cuando lo sabía, Él permitió que ellos lo hicieran.
¿Por qué? Porque tenemos que dejar que otras personas cometan algunos errores para
que puedan aprender, de la misma forma que aprendieron los discípulos. No les prives
de la educación. (2) Inseguridad. «¿Qué tal si le delego a alguien esta responsabilidad y
hace un mejor trabajo que yo?». Esa posibilidad es amenazante para muchos de nosotros.
Pero no te sentirás amenazado si sabes quién eres, a quién estás tratando de agradar,
qué quieres lograr y en qué necesitas enfocarte. Para ser eficaz necesitas involucrar a
otras personas porque no puedes enfocarte en más de una cosa a la vez y hacerla bien.

28
SÁBADO, 18 DE JULIO
«Muy de madrugada… Jesús… se puso a orar». Mr 1.35
CÓMO VENCER EL ESTRÉS (6)

H az de la oración tu hábito diario. La oración es un excelente calmante para el estrés. Si


Jesús separaba tiempo para orar a pesar de lo ocupado que estaba, ¿cuánto más tú
necesitas hacerlo? Un tiempo a solas con Dios puede ser la cámara de descompresión para
los estreses de la vida. Hablamos con Dios cuando oramos, le contamos lo que estamos
pensando y permitimos que nos hable mientras leemos la Biblia. Después miramos nuestra
agenda, evaluamos nuestras prioridades y esperamos las instrucciones. Si viviéramos así,
la industria farmacéutica terminaría en bancarrota porque solo necesitaríamos una fracción
de los tranquilizantes que ellos producen. Muchos problemas son el resultado de nuestra
incapacidad de permanecer quietos. Dios dice: «Quédense quietos, reconozcan que yo soy
Dios» (Sal 46.10). Y no conocemos a Dios de una manera más personal porque estamos
demasiado ocupados para estar quietos y solo pensar. Alguien dijo: «Parece ser un hábito
irónico de los seres humanos que cuando pierden el camino duplican su velocidad». Se
cuenta la historia de un piloto de las fuerzas aéreas durante la Segunda Guerra Mundial
que sobrevoló el Pacífico. Cuando se comunicó con la torre y el controlador aéreo le pidió
su ubicación, él contestó: «No sé, ¡pero estoy haciendo un tiempo récord!». Muchos somos
así, vamos por la vida a toda velocidad sin saber adónde nos dirigimos. Necesitamos
comenzar nuestras mañanas en oración, como hizo Jesús, y pausar a lo largo del día para
orar otra vez y recargar nuestras baterías espirituales.

DOMINGO, 19 DE JULIO
«Vengan conmigo… a un lugar tranquilo y descansen un poco». Mr 6.31
CÓMO VENCER EL ESTRÉS (7)

T ómate el tiempo para disfrutar de la vida. Jesús lo hizo. «Como no tenían tiempo ni
para comer, pues era tanta la gente que iba y venía, Jesús les dijo: “Vengan con-
migo ustedes solos a un lugar tranquilo y descansen un poco”». Jesús no solo tomó
tiempo para relajarse y divertirse, sino que les dijo a los discípulos, que habían estado
trabajando sin descanso: «Hoy se merecen un receso. Vamos a descansar; tomemos un
tiempo libre». Y se subieron a una barca, cruzaron a la otra orilla del lago y se fueron al
desierto. Jesús podía lidiar con el estrés porque sabía cuándo descansar. El descanso y
el recreo no son opcionales, y sí son «espirituales». El descanso es tan importante que
Dios lo incluyó en los Diez Mandamientos. Dios estableció el día de descanso porque
Él sabe que nuestra constitución física, emocional y espiritual exigen recesos periódicos
y regulares. Jesús sobrevivió el estrés porque disfrutó la vida. J. B. Phillips lo parafrasea
así: «El Hijo del hombre vino, y disfrutó la vida» (ver Mt 11.19). Y Pablo nos dice que
Dios ha provisto «de todo en abundancia para que lo disfrutemos» (1 Ti 6.17). El balance
es la clave para el manejo del estrés. Si hoy te sientes agotado, verifica lo siguiente:
(1) ¿Estás dependiendo de la gracia de Dios o de ti mismo? (2) ¿Estás separando tiempo
regularmente para descansar y recrearte? El verbo «recrear» significa «crear de nuevo,
renacer, regenerar». ¿Puedes visualizarlo? Si estás extenuado, ¿qué tan útil serás para
el reino de Dios, tu familia o para ti mismo?

29
LUNES, 20 DE JULIO
«Yo les daré descanso». Mt 11.28
CÓMO VENCER EL ESTRÉS (8)

S i la carga que llevas es demasiado pesada, Jesús no te la dio. Quizás hayan sido
otras personas, o tal vez te la echaste sobre los hombros tú mismo, pero Jesús no
tiene que ver con ella. «Vengan a mí todos ustedes que están cansados y agobiados, y
yo les daré descanso. Carguen con mi yugo y aprendan de mí, pues yo soy apacible y
humilde de corazón, y encontrarán descanso para su alma. Porque mi yugo es suave y
mi carga es liviana» (vv. 28-30). El último principio para el manejo del estrés que Jesús
nos enseñó es: Entrégale tu estrés. Nunca disfrutarás de una completa paz mental hasta
que desarrolles una relación con el Príncipe de paz. Fíjate en que Jesús no dijo: «Vengan
a mí y yo les daré más culpa, más cargas, más estrés y más preocupaciones», aunque
esto parece ser lo que enseñan muchos religiosos. Algunas iglesias crean presión en vez
de aliviarla. Pero Jesús dijo: «Quiero darte descanso. Yo soy el calmante para el estrés.
Si estás en armonía conmigo, te daré fortaleza interior». Solo Jesús puede transformar
tu estilo de vida de estresante a sentirte satisfecho. La mayor fuente de estrés viene de
tratar de vivir nuestras vidas apartados del Dios que nos creó, de tratar de hacerlo todo
a nuestra manera y ser nuestro propio dios. ¿Qué necesitas? Si nunca le has entregado
tu vida a Cristo necesitas una transformación. Entrégale tu vida, con todos sus estreses,
y dile: «Señor, te ruego que me des una vida nueva. Reemplaza la presión que siento
con la paz que tú ofreces. Ayúdame a seguir tus principios para el manejo del estrés».

MARTES, 21 DE JULIO
«Daniel se propuso no contaminarse con la comida y el vino del rey».
Dn 1.8
ESTABLECE TUS CONVICCIONES FUNDAMENTALES

¿Cpaís? La mayoría de la gente vivía con una dieta pobre. Daniel tendría la oportunidad
uál era el problema de Daniel? ¿Qué tenía de malo comer la mejor comida en el

de comer, literalmente, como un rey. ¿Por qué esta postura tan severa? Cuando estudias a
fondo las realidades culturales de la situación parece que hay mucho más en juego. Los
banquetes babilonios siempre se comían en honor a los dioses. Así que cuando te sentabas
a la mesa no estabas solo participando de una cena, sino que era un acto de adoración.
Estos alimentos habían sido previamente sacrificados ante un dios pagano. Para un joven
judío que tomaba seriamente su fe en Dios, su participación significaría transigir en cuanto
a quién tenía el llamado a ser. Si comía la comida de ellos estaría adorando a su dios.
Y para Daniel esto era ir demasiado lejos. Sería comprometer su carácter y no lo haría. No
descubres tus convicciones cuando estás bajo presión; las decides de antemano. Es en los
momentos buenos que decides lo que harás o no harás durante los momentos difíciles.
El salmista dijo: «¿Cómo puede el joven llevar una vida íntegra? Viviendo conforme a tu
palabra. Yo te busco con todo el corazón; no dejes que me desvíe de tus mandamientos.
En mi corazón atesoro tus dichos para no pecar contra ti» (Sal 119.9-11). La vida cristiana
victoriosa se resume en estas tres afirmaciones: (1) «Viviendo conforme a tu palabra».
(2) «Yo te busco con todo el corazón». (3) «En mi corazón atesoro tus dichos».

30
MIÉRCOLES, 22 DE JULIO
«Se me ha abierto puerta grande y eficaz, y muchos son
los adversarios». 1 Co 16.9 RVR60
RETROCEDE Y MIRA EL PANORAMA COMPLETO

L a cámara de comercio en un pueblo pequeño un día invitó a un empresario exitoso a


dar una charla. La economía local andaba mal y la gente estaba desanimada, así que
su tarea era motivarlos. El conferencista tomó una hoja de papel blanca y dibujó un punto
rojo en el centro. «¿Qué ven aquí?», le preguntó a la audiencia. Alguien respondió: «Veo un
punto rojo». El empresario comentó: «Muy bien, ¿pero ven algo más?». Otros contestaron:
«Un punto rojo». Él insistió: «¿No ven algo más aparte del punto rojo?». La audiencia respon-
dió con un rotundo «¡no!». Entonces el empresario les dijo: «Han pasado por alto lo más
importante: ¡no han visto la hoja de papel!». Luego les explicó que en la vida a menudo
nos distraemos con fracasos y experiencias del tamaño de un pequeño punto. Esto impide
que veamos las bendiciones y los éxitos que son más importantes que las desilusiones
que tratan de monopolizar nuestra atención y drenan nuestra energía. Pablo escribió: «Se
me ha abierto puerta grande y eficaz, y muchos son los adversarios». La oportunidad y
los obstáculos van de la mano como la leche y el café o el arroz y los frijoles. Ahora bien,
Pablo no negó la realidad de la oposición que enfrentó; él simplemente escogió enfocarse
en la oportunidad que representaba. Un poeta escribió: «Dos hombres miraron a través de
los barrotes de la prisión. Uno vio lodo, el otro estrellas». ¿Qué estás mirando? ¿Estás tan
preocupado por lo que es que has perdido de vista lo que puede ser? Si es así, necesitas
retroceder y pedirle a Dios que te ayude a ver el panorama completo.

JUEVES, 23 DE JULIO
«¿No sané a diez hombres? ¿Dónde están los otros nueve?». Lc 17.17 NTV
SÉ UNO DEL DIEZ POR CIENTO

U n día Jesús sanó a diez leprosos; una enfermedad que en aquel entonces era una
sentencia de muerte pues no se conocía cura para ella. Sorprendentemente, solo
uno regresó para darle gracias. ¿Cuál era la historia de los otros nueve? ¿Acaso estaban
demasiado ocupados para dar gracias? Sin duda se sintieron agradecidos; sin embargo,
no se tomaron el tiempo para expresarlo. Quizás pensaron que su sanidad no duraría
mucho y por eso esperaron para anunciarla. O tal vez les preocupaba que Jesús deseara
algo a cambio que no estaban dispuestos o no podían darle. ¿Acaso eran muy egocéntricos
para dar gracias? De alguna forma, la vida como enfermos era más sencilla. Ahora tenían
que buscar trabajo, asumir responsabilidades y jugar su papel en la sociedad. ¿Acaso
eran muy arrogantes para dar gracias? Es posible que hayan pensado que si les daban el
tiempo suficiente se recuperarían por sí mismos. Además, ser agradecidos es reconocer
que necesitamos algo. ¿Quién quiere exhibir alguna debilidad cuando tiene una imagen
que proteger? Si esta historia es un indicador, nueve de cada diez de nosotros tenemos un
problema con la gratitud, o por lo menos, en lo que respecta a expresarla. ¡No seas así! ¡Sé
uno del diez por ciento! En tres salmos corridos —105, 106 y 107— David repite palabras
similares: «Den gracias al Señor, porque él es bueno; su gran amor perdura para siempre».
No dejes pasar ni un solo día sin recordar el amor de Dios por ti y darle gracias por amarte.

31
VIERNES, 24 DE JULIO
«Pondrá… risas en tu boca, y gritos de alegría en tus labios». Job 8.21
¡SALDRÁS DE ESTA!

E n ocasiones, cuando te han hecho trizas el corazón, primero viene la sanidad y


después las respuestas. Pero cuando piensas en ello, ¿no preferirías caminar con
Dios en la oscuridad que caminar solo en la luz? Es improbable que Job haya com-
prendido cabalmente todas las pérdidas que sufrió en la vida o el porqué. Pero llegó
un momento cuando pudo mirar en retrospectiva y decir con confianza: «Pondrá de
nuevo risas en tu boca, y gritos de alegría en tus labios». ¡Y esa es la promesa de Dios
para ti también! El teólogo E. Stanley Jones dijo: «Cualquier cosa, menos que Dios te
defraudará». Para cada aprieto que enfrentas en la vida, Dios tiene suficiente gracia para
que puedas superarlo. Para cada necesidad, Él tiene un recurso. Para cada problema,
Él tiene una solución. Para cada sufrimiento, Él tiene una cura. Después de recordar
todo lo que Dios le había ayudado a superar, Jeremías concluyó: «Para ti no hay nada
imposible» (Jer 32.17). Dios busca oportunidades para mostrarte lo que puede hacer
en tu favor cuando pones tu confianza en Él. David dijo: «Conforme a tu misericordia
acuérdate de mí» (Sal 25.7 RVR60). ¿No te alegra que la bondad y la misericordia de
Dios se basen en su carácter y no en el nuestro? Corrie ten Boom afirmó: «Si quieres
sentirte deprimido, mira a tu interior. Si quieres sentirte derrotado, mira hacia atrás.
Si quieres distraerte, mira a tu alrededor. Si quieres ser liberado, mira hacia arriba». Por
eso la palabra para ti hoy es: por la gracia de Dios, ¡saldrás de esta!

SÁBADO, 25 DE JULIO
«Todo eso lo he dejado a un lado, y lo considero basura, con tal de
llegar a conocer bien a Cristo». Fil 3.8 TLA
ENTREGADO A DIOS

A ntes que descubras el propósito de Dios para tu vida, con frecuencia experimentarás una
serie de adversidades que causarán que renuncies a lo que es temporal y te aferres
a lo eterno. Para Pablo esto significó perder todas las posesiones terrenales. Para otros
puede ser el furor de la batalla en una corte de divorcio. Mira a Job; su hogar estaba
en ruinas, su matrimonio parecía una parodia y sus hijos habían muerto. Es ahí cuando
descubres que pueden despojarte de lo temporal pero no de lo eterno; pueden despojarte
de tus riquezas, amistades y fama, pero no te de tu carácter y de tu fe en Dios… todo
esto sobrevive los despojos de la vida. La Biblia dice: «Job… se postró en tierra y adoró»
(Job 1.20 RVR60). La verdadera adoración nace en el fuego del sacrificio. Cuando puedes
poner sobre el altar algo que pensabas que tenías que tener porque te das cuenta de
que siempre le perteneció a Dios… ¡eso es adoración! Mira el altar de Abraham. Dios no
quería sacrificar el cuerpo de Isaac; solo quería saber si había algo que Abraham amara
más que a Él. Es eso… llegar al punto en el que puedas orar: «Señor, aquí están mis
resentimientos y rencores, mi necesidad de impresionar, mi tiempo, talento y tesoro…
cualquier cosa que me arrope e impida que sea completamente tuyo. No tendrás que
quitarme ninguna de estas cosas, porque te lo entrego todo felizmente para ser lo que
tú quieres que sea». ¿Puedes orar hoy esta oración? No es fácil, pero cambiará tu vida.

32
DOMINGO, 26 DE JULIO
«Pesa sobre mí la preocupación por todas las iglesias». 2 Co 11.28
SOBRE LAS PRESIONES DEL LIDERAZGO

L os predicadores preparan sermones, los maestros planifican lecciones, los contables


hacen cálculos y los mecánicos reparan motores. Pero ninguna institución de educación
superior puede prepararte completamente para las presiones del liderazgo. Esto solo llega
a través de la capacitación en el empleo. Pablo compara las presiones del liderazgo con
ser azotados, golpeados, apedreados y haber naufragado. Esto explica por qué la mitad
de todos los pastores abandona el ministerio en menos de diez años. Como dijo Zig Ziglar:
«Te sientes solo en la cima». Como líder, oirás muy poco cuando las cosas salgan según
el plan, pero cuando no marchen bien, ¡prepárate! Los líderes atraen la crítica como un
picnic atrae moscas. Influenciar a otros siempre conlleva un precio. El líder pagará ese
precio en tiempo, pensamiento y confianza. Los plazos de pago lucen como asumir algún
riesgo todos los días, pensar visionariamente, trabajar diligentemente y resolver problemas.
Pero el precio más alto es tratar con las personas, particularmente las que se visten con el
mismo uniforme, pero no están en el mismo equipo. Pablo se refiere a esto así: «peligros
de parte de falsos hermanos» (v. 26). Si esta es hoy tu situación, mira lo que Dios le dijo
a Moisés: «Párate cerca de mí… Cuando pase mi gloriosa presencia, te esconderé en la
grieta de la roca y te cubriré con mi mano» (Éx 33.21-22 NTV). ¿Cuál es la respuesta a
las presiones del liderazgo? Ser consciente de la presencia de Dios en tu vida.

LUNES, 27 DE JULIO
«Entonces Jesús les dijo: “Vayamos solos a un lugar tranquilo para
descansar un rato”». Mr 6.31 NTV
TOMA TIEMPO PARA DESCANSAR

U na legenda antigua cuenta que el apóstol Juan tenía una perdiz, y le gustaba alimen-
tarla y cuidarla. Un día, un cazador lo visitó y se asombró cuando lo vio jugando con
el ave. «Me sorprende verte divirtiéndote cuando hay tantos asuntos relacionados con el
evangelio que podrías estar atendiendo». Juan le contestó: «¿Mantienes siempre tu arco
doblado?». El cazador le contestó: «No, eso lo dejaría inservible. Relajo el cordón a menos
que esté cazando». El apóstol asintió con su cabeza y dijo: «Yo también; relajo mi mente
por la misma razón». ¿Sabes quién dijo: «Vayamos solos a un lugar tranquilo para descan-
sar un rato»? Jesús, la persona más solicitada que jamás haya existido. La Biblia nos dice:
«Lo dijo porque había tanta gente que iba y venía que Jesús y sus apóstoles no tenían
tiempo ni para comer». Y Jesús es nuestro ejemplo. Un verano, un pastor anunció que no
se iría de vacaciones porque el diablo nunca toma tiempo libre. Algunos miembros de la
congregación se rieron; otros pensaron que era muy «espiritual». Sin embargo, un hombre
se fue a su casa y quiso saber si Jesús tuvo la misma actitud. Descubrió que en sus tres
años de ministerio activo, Jesús tuvo diez periodos en lo que se alejó de las multitudes, en
adición a su descanso nocturno y el día de descanso. El domingo siguiente le preguntó a
su pastor: «¿Usted está siguiendo el ejemplo del diablo o de Jesús?». La recreación es justo
eso: re-creación, un tiempo para renovar tus energías y atender tus relaciones más valiosas.
Así que toma tiempo para descansar.

33
MARTES, 28 DE JULIO
«Las armas con que luchamos no son del mundo, sino que tienen
el poder divino para derribar fortalezas». 2 Co 10.4
¡DERRIBA ESA FORTALEZA!

L a historia de José el prisionero que llega a ser José el primer ministro nos enseña que
podemos sobreponernos a las circunstancias, superar los retos y vivir en la plenitud
del potencial que Dios nos ha dado. Su recorrido fue largo, y el tuyo quizás lo sea
también. Pero si no das el primer paso, te quedarás atascado donde estás. A veces tu
«fortaleza» fue establecida al principio de tu vida. El dolor familiar es el más profundo
porque es infligido a temprana edad e involucra a personas que deberían ser dignas
de confianza. Eras muy pequeño para entender el maltrato. No sabías cómo defenderte.
Cuando te juzgaban falsamente, les creías. Todo este tiempo has estado funcionando
basándote en datos erróneos: «Eres estúpido… lento… ignorante como tu papá… gorda
como tu mamá…». Décadas más tarde esas voces de derrota siguen haciendo eco en tu
subconsciente. ¡Pero no tiene que ser así! Porque «las armas con que luchamos no son
del mundo, sino que tienen el poder divino para derribar fortalezas». Usa la estrategia de
«rechazar y repetir» y vencerás a tu mente. Cuando te lleguen pensamientos negativos,
plagados de miedo, sentimientos de culpa, inferioridad o condenación, recházalos y
repite lo que Dios dice sobre ti en su Palabra. Según la Palabra de Dios empiece a cobrar
vida en ti, tus viejos pensamientos morirán y perderán su control sobre ti. ¡Derriba hoy
esa fortaleza y permite que comience la sanidad!

MIÉRCOLES, 29 DE JULIO
«Sométanse a la autoridad… Humíllense… Dejen todas sus
preocupaciones a Dios». 1 P 5.5-7 DHH
LA FÓRMULA PARA UNA VIDA EXITOSA

A lguien bromeó en una ocasión: «El problema con el éxito es que la fórmula para
alcanzarlo es la misma que la de una crisis nerviosa». La Biblia nos ofrece una
fórmula real para una vida exitosa y comprende tres áreas: autoridad, actitud y
confianza. Miremos cada una de ellas: (1) Sométete a personas sabias. Escucha sus
consejos, ríndeles cuenta, acepta sus reprimendas, recibe sus recomendaciones,
respeta sus experiencias y sigue un ejemplo digno. Solo si eres capaz de recibir
consejos estarás cualificado para darlos. Solo si eres capaz de respetar y someterte
al liderato estarás calificado para liderar a otros. (2) Humíllate. En la Biblia, la «mano»
de Dios simboliza dos cosas: su disciplina y su liberación. Cuando te humillas ante
Él, estás aceptando que su disciplina es para tu bien. También estás reconociendo
la disposición de Dios para contestar tu petición de ayuda y liberarte de la manera
que Él escoja. (3) Entrégate a la misericordia y al cuidado de Dios. Sin duda, llegarán
los problemas y la desilusión, y cuando se presenten, necesitas entregarte completa-
mente al Señor. La situación tal vez sea muy grande para ti, pero nunca lo será para
Él. ¿Significa esto que no hay lugar para planificar, establecer metas y trabajar duro?
No, simplemente quiere decir que estás dispuesto a hacer las cosas a la manera de
Dios, que es siempre la mejor.

34
JUEVES, 30 DE JULIO
«Si se derriba un árbol, queda al menos la esperanza de que retoñe
y de que no se marchiten sus renuevos». Job 14.7
PROTEGE LOS «RENUEVOS»

N ecesitas la sabiduría de Dios para encontrar una pareja que encaje en el lugar don-
de estás y que vaya adonde te diriges. Si escoges un material dañado, obtendrás
resultados decepcionantes. Y cuando una familia se rompe, las heridas pueden durar
toda una vida aunque la guerra haya terminado. Te ruego que me escuches: ¡nunca
uses a tus hijos como municiones para herir! La munición no solo destruye el blanco,
también se destruye en el proceso. Quizás tu monólogo de amargura sea cierto, pero
puede destruir la capacidad de tus hijos para establecer relaciones saludables. Si no
pueden confiar en sus padres, ¿en quién pueden confiar? Aun si no puedes salvar la
relación, sálvalos a ellos. Job afirma: «Si se derriba un árbol, queda al menos la espe-
ranza de que retoñe y de que no se marchiten sus renuevos». ¡Hay vida después de la
muerte! El que tus sueños no se hayan hecho realidad no significa que pasará lo mismo
con los sueños de tus hijos. Si el único resultado de tu relación son hijos saludables y
equilibrados, ¡sigues siendo un ganador! Salomón dice que sin visión nos extraviamos
(ver Pr 29.18). Y tus hijos son tu visión. Ellos hablan de tu futuro, así que dales más
amor y estabilidad. Si los «renuevos» se pierden junto con el árbol, todos esos años
son desperdiciados. Por eso, ¡protege los «renuevos»!

VIERNES, 31 DE JULIO
«Servimos a Dios, ya sea que la gente nos… calumnie o nos elogie».
2 Co 6.8 NTV
SERVIR «AL ESTILO DE JESÚS»

K elli B. Trujillo escribe: «“Yo no soy tu sirvienta”», le dije entre dientes a uno de mis hijos,
mientras me arrodillaba para recoger lo que él había decidido tirar en el suelo…
Luego me sorprendió un pensamiento: ¡espero que Jesús no me haya oído decir eso!
Lamentablemente, esta actitud hacia el servicio va más allá de limpiar el piso. Casi siempre,
servir a otros simplemente no me cae bien. Si es algún proyecto extra especial… y sientes
una gran emoción por lo fantástica que eres… entonces no es difícil. Pero, ¿y qué del servicio
del que Jesús hablaba, donde no recibes crédito y batallas contra tus impulsos egoístas?».
Harry E. Fosdick dijo: «El vapor no puede mover nada hasta que sea confinado. El Niágara
no puede convertirse en energía hasta que se excave un túnel. Ninguna vida llega a ser
grande hasta que esté enfocada, dedicada y disciplinada». Servir «al estilo de Jesús» significa
declarar: «Ya no vivo yo, sino que Cristo vive en mí» (Gá 2.20). Pablo afirmó: «Servimos a
Dios, ya sea que la gente nos… desprecie… nos calumnie o nos elogie. Somos sinceros,
pero nos llaman impostores. Nos ignoran aun cuando somos bien conocidos. Vivimos al
borde de la muerte, pero aún seguimos con vida. Nos han golpeado, pero no matado.
Hay dolor en nuestro corazón, pero siempre tenemos alegría. Somos pobres, pero damos
riquezas espirituales a otros» (2 Co 6.8-10 NTV). La Biblia dice que Jesús «por el gozo que le
esperaba, soportó la cruz… y ahora está sentado a la derecha del trono de Dios» (Heb 12.2).
Y ese mismo Espíritu te capacita para servir a otros cuando recurres a su fuerza.

35
SÁBADO, 1 DE AGOSTO
«Cuando el Señor vio que Moisés se acercaba a mirar, lo llamó desde
la zarza». Éx 3.4
DIOS QUIERE DECIRTE ALGO

N o juzgues el potencial de alguien según donde parece estar ahora mismo. Moisés,
uno de los líderes más importantes de la historia, estaba pastoreando ovejas
cuando Dios lo llamó. Si estás cansado de escuchar las opiniones de todo el mundo,
pasa tiempo a solas con Dios. Él te mostrará todo lo que puede cambiar en tu futuro
(ver Jer 33.3). A los 65 años, después de administrar un restaurante por varios años, el
coronel Sanders se había quedado sin un centavo. Lo único que tenía era un cheque
mensual por $105 de la seguridad social, una receta de pollo frito y una visión a la
que se negaba a renunciar. Como resultado, creó la franquicia Kentucky Fried Chicken,
llegó a ser multimillonario y un devoto filántropo cristiano. El punto es: ¡nada termina
hasta que Dios dice que ha terminado! Moisés casi se «quema» tratando de hacer las
cosas a su manera. Pero entonces Dios se presentó en un fuego que Moisés no comenzó
ni mantenía. En esencia, Dios dijo: «Mira esta zarza ardiente; así serás tú. Con mis
fuerzas, te presentarás delante del faraón. El mar Rojo se dividirá ante el poder que
está obrando en ti. Te daré maná en el desierto. Te fortaleceré y te sostendré hasta que
alcances tu destino». ¡Detén lo que sea que estés haciendo hoy! Pasa tiempo a solas
con Dios y dile: «Me voy a echar a un lado y te escucharé» (ver Éx 3.3). Una vez que
hayas escuchado lo que Él quiere decirte, tu vida jamás será igual.

DOMINGO, 2 DE AGOSTO
«Cuando ores, no parlotees de manera interminable».  Mt 6.7 NTV
LA ORACIÓN SINCERA

H e aquí lo que Jesús enseñó sobre la oración: «Cuando ores, no parlotees de manera
interminable como hacen los seguidores de otras religiones. Piensan que sus ora-
ciones recibirán respuesta solo por repetir las mismas palabras una y otra vez». Y luego
dio dos instrucciones específicas. Primero: «cierra la puerta detrás de ti y ora a tu Padre
en privado» (v. 6 NTV). Segundo: «tu Padre sabe exactamente lo que necesitas… antes
de que se lo pidas» (v. 8 NTV). La oración sincera no es para los oídos humanos. En
la oración sincera el Espíritu Santo saca a relucir todo lo que has ocultado cuidadosa-
mente de otras personas, y hasta de ti mismo. Como un espejo, Él te confronta con la
verdad y exige que confieses «todo lo vergonzoso que se hace a escondidas» (2 Co 4.2).
Después de esto, sales limpio, corregido, confiado y listo para hacer su voluntad. Nada
incentiva más la oración sincera que una necesidad real. Esto provoca que tanto lo
prominente como lo oscuro reconozcan: «Señor, sin ti no puedo hacer nada. En reali-
dad, ¡cualquier cosa que logre sin ti no significaría nada!». Allí estaba Ana cuando le
suplicó a Dios que le diera un hijo. Su pasión era tal que Elí, el sumo sacerdote, pensó
que estaba borracha (ver 1 S 1.13). Pero Dios escuchó su clamor. Aquel día, Samuel fue
concebido en el corazón de Ana y poco después lo concibió en su vientre. Así que no
salgas de tu lugar de oración hasta que concibas; hasta que el embrión del propósito
de Dios para tu vida comience a formarse en ti y nazca tu visión.

36
LUNES, 3 DE AGOSTO
«Corre el rumor entre la gente —y Guesén lo asegura». Neh 6.6
LA RESPUESTA AL CHISME (1)

L a única forma de evitar la crítica es no decir nada, no hacer nada, no ser nada.
Cuando intentes hacer algo que tenga valor o importancia, la gente hablará de ti. Los
enemigos de Nehemías trataron de impedir que reconstruyera las murallas de Jerusalén
usando el chisme y las insinuaciones: «Corre el rumor entre la gente —y Guesén lo
asegura— de que… tú pretendes ser su rey, y has nombrado profetas para que te
proclamen rey en Jerusalén, y se declare: “¡Tenemos rey en Judá!”» (vv. 6, 7). Fíjate en
que no nos dan la fuente de la acusación contra Nehemías. «Corre el rumor». Mantente
alerta cuando alguien se te acerque y diga algo como: «Escuché que…» o «alguien me
dijo…» o «dicen por ahí…». Nunca recibas una crítica que alguien te trae en nombre de
otra persona, de alguien que ni siquiera tiene nombre o de alguien que no te lo dice
de frente. Ni siquiera la calumnia logró distraer a Nehemías de la tarea que estaba
haciendo. Fíjate cómo respondió: «Yo envié a decirle: “Nada de lo que dices es cierto.
Todo esto es pura invención tuya”» (v 8). Es decir: «No me importa lo que pienses, digas
o te guste. Voy a seguir construyendo esta muralla hasta que termine». Y esa también
debe ser tu actitud. La mayoría de las veces tus amigos no necesitan una explicación,
pero tus enemigos no te creerían una ni aunque levantaras tu mano derecha. Por lo
tanto, mantente enfocado y termina la tarea.

MARTES, 4 DE AGOSTO
«Si alguien… no le pone freno a su lengua, se engaña a sí mismo,
y su religión no sirve para nada». Stg 1.26
LA RESPUESTA AL CHISME (2)

C uando alguien chismee sobre ti, no olvides esto: la gente tiende a acusar a otros de
lo que se excusan a sí mismos. Se cuenta la historia de un esposo que sospechaba
que su esposa estaba perdiendo su audición. Una noche, se paró al otro lado del
cuarto mientras ella estaba sentada en su silla favorita de espaldas a él. Con voz muy
baja, preguntó: «¿Me escuchas?». Como ella no contestó, se acercó un poco y repitió la
pregunta con el mismo tono: «¿Me escuchas?». Tampoco le contestó, así que se acercó
más. «¿Me escuchas?». No recibió respuesta. Finalmente, se paró detrás de su silla y le
dijo al oído: «¿Me escuchas?». Ella lo miró a los ojos y le dijo: «Por cuarta vez, ¡sí!». Los
psicólogos llaman a esto «proyección». Tendemos a proyectar en otros nuestros temores,
sentimientos y problemas. Pero no puedes permitir que otros te lo hagan a ti. Lady
Astor, una miembro del Parlamento británico, era una espina en el costado de Winston
Churchill pues lo criticaba constantemente. Un día, se enfrascaron en una conversación
acalorada y ella le dijo: «Winston, no me gusta tu política ni tu bigote». Él la miró y le
contestó: «Señora, no veo ninguna razón en esta tierra para que tenga que estar en
contacto con ninguna de las dos». Los críticos de Jesús lo acusaron de estar poseído
por demonios. Los críticos de Pablo lo llamaron loco, necio y hablador. Y no debes
esperar un trato distinto a manos de la misma gente. Entonces, la palabra para ti hoy
es: mantente enfocado y no te distraigas.

37
MIÉRCOLES, 5 DE AGOSTO
«Jonatán fue a buscar a David y lo animó». 1 S 23.16 NTV
LOS AMIGOS QUE «VAN A BUSCARTE»

E l primer afroamericano que jugó béisbol en las grandes ligas fue Jackie Robinson.
Mientras intentaba romper las barreras raciales en el deporte, enfrentó insultos y
abuso en casi todos los estadios. Un día, en su estadio local en Brooklyn, cometió un
error y los fanáticos comenzaron a abuchearlo inmediatamente. En ese momento, Pee
Wee Reese —el jugador campocorto— corrió hacia él, se paró a su lado, le puso el brazo
alrededor del hombro y juntos miraron hacia las gradas. Los fanáticos dejaron de gritar
en cuestión de unos segundos. Años después, cuando admitieron a Robinson al Salón
de la Fama del Béisbol, él afirmó: «Aquel día, cuando Reese puso su brazo alrededor de
mi hombro, salvó mi carrera». Jesús sabía que Pedro se «poncharía» y lo negaría, pero
le extendió su gracia aún antes de que ocurriera. Le dijo esto: «Cuando te hayas vuelto
a mí, fortalece a tus hermanos» (Lc 22.32). Cuando Dios te restaure, sentirás el deseo
de alcanzar a otros con su amor. Vivirás de acuerdo con las Escrituras: «Fortalezcan las
manos débiles, afirmen las rodillas temblorosas; digan a los de corazón temeroso: “Sean
fuertes… Su Dios vendrá… a salvarlos”» (Is 35.3-4). En la Biblia, «Jonatán fue a buscar
a David y lo animó a que permaneciera firme». Cuando te sientes perdido, necesitas
a un Jonatán. Así compruebas la verdad del viejo refrán: «En la prosperidad, nuestros
amigos nos conocen, pero en la adversidad nosotros conocemos a nuestros amigos».
Por lo tanto, si piensas que alguna vez necesitarás a un amigo como ese… ¡sé uno!

JUEVES, 6 DE AGOSTO
«Con humildad consideren a los demás como superiores
a ustedes mismos». Fil 2.3
¿ERES UNA PERSONA DE «PRIMERO YO»?

S i eres una persona de «primero yo», he aquí algunos versículos diseñados para
mantenerte «en la línea», y de rodillas: «No hagan nada por egoísmo o vanidad; más
bien, con humildad consideren a los demás como superiores a ustedes mismos. Cada
uno debe velar no solo por sus propios intereses, sino también por los intereses de los
demás. La actitud de ustedes debe ser como la de Cristo Jesús» (Fil 2.3-5). Así Jesús
trataba a las personas y hemos sido llamados a hacer lo mismo. ¿Es fácil o conveniente
hacerlo? No, va en contra de nuestras naturalezas egoístas. Y el que hayas sido amable
ayer no significa que hoy tratarás a la gente de la misma manera. La gracia es como
una prenda de vestir: tienes que ponértela cada mañana y usarla todo el día. «Pero,
¿cómo puedo vivir así?», quizás te preguntes. Tienes que recurrir diariamente a la gracia
de Dios y decidir poner primero a los demás. Todo el mundo está peleando algún
tipo de batalla y quizás seas tú la persona que puede ofrecer una palabra de aliento
(ver Pr 16.24). No los defraudes. La humildad es una actitud que decide de antemano:
«La gente a mi alrededor me importa mucho. No siempre tengo que ser primero. Para
variar, ayudaré a alguien a ganar». La humildad ora: «Señor, enséñame a dominar mi
naturaleza competitiva y convierte esa energía en un recurso para amar y alentar a
otros. Muéstrame cómo tú lo hiciste y ayúdame a lograrlo».

38
VIERNES, 7 DE AGOSTO
«Oramos… y decidimos montar guardia». Neh 4.9
ORA Y MONTA GUARDIA

L a soberanía de Dios no invalida nuestra responsabilidad. Justo lo contrario. La fortalece.


Cuando confiamos en Dios, pensamos con más claridad y reaccionamos con más
decisión. Como Nehemías, quien afirmó: «Oramos entonces a nuestro Dios y decidimos
montar guardia día y noche para defendernos de ellos». Fíjate en las palabras: «Oramos…
y decidimos montar guardia». Nehemías hizo dos cosas. Confió en Dios para alcanzar
el éxito y actuó según lo que Dios le pidió que hiciera. La oración invita a Dios a hacer
lo que tú no puedes hacer. Pablo escribió: «Oren sin cesar» (1 Ts 5.17). ¿Por qué? Porque
Dios viene por invitación. Hasta que no busques la dirección de Dios estás a merced de
tus propios pensamientos, y los de todo el mundo. Cuando no sabes lo que no sabes
estás en un sitio peligroso. ¿Por qué conformarnos con el conocimiento humano cuando
podemos recibir contribuciones divinas? Dios promete: «Clama a mí y te responderé, y
te daré a conocer cosas grandes y ocultas que tú no sabes» (Jer 33.3). Y cuando Dios
te revele su voluntad para ti, no la retrases y no le des vueltas… ¡cúmplela! Antes que
Dios te dé su próximo juego de instrucciones, Él quiere saber que has obedecido las
últimas que te dio. ¿Por qué? Porque no puede bendecirte más allá de tu último acto de
desobediencia. Así que detente y haz un inventario. Si cometiste un error, arrepiéntete,
cambia el rumbo y regresa al camino correcto lo más pronto posible. «Lo que sí les
ordené fue lo siguiente: “Obedézcanme. Así yo seré su Dios, y ustedes serán mi pueblo.
Condúzcanse conforme a todo lo que yo les ordene, a fin de que les vaya bien”» (Jer 7.23).

SÁBADO, 8 DE AGOSTO
«Bendigan al Señor todos ustedes sus siervos». Sal 134.1
CUANDO ALABAS, ESTÁS SIRVIENDO A DIOS

E l último versículo del último salmo en la Biblia declara: «¡Que todo lo que respira alabe
al Señor! ¡Aleluya! ¡Alabado sea el Señor!» (Sal 150.6). Esto significa que si estamos vivos
somos llamados a alabar a Dios. Sin embargo, algunos estamos más «programados» para ser
adoradores en la iglesia, mientras que otros están más «programados» para ser trabajadores.
Si bien todos somos llamados a alabar a Dios, algunos nos inclinamos más a hacerlo a
través de las obras y otros por medio de la adoración. Y para Dios ambos cuentan como
actos de servicio. El salmista expresa: «Alaben al Señor, todos ustedes, siervos del Señor,
que sirven de noche en la casa del Señor. Levanten sus manos hacia el santuario, y alaben
al Señor» (Sal 134.1-2 NTV). Fíjate en las palabras «siervos del Señor». ¿Cómo lo servían?
Por medio de la alabanza. La confesión de fe de Westminster afirma: «El fin principal del
hombre es glorificar a Dios». Y hay muchas formas de hacerlo: «El que sacrifica alabanza
me honrará» (Sal 50.23 RVR60). La alabanza actúa como un termostato y crea un ambiente
donde puedes sentir y disfrutar la presencia de Dios. David dijo: «Alaba, alma mía, al Señor;
alabe todo mi ser su santo nombre. Alaba, alma mía, al Señor, y no olvides ninguno de sus
beneficios» (Sal 103.1-2). ¡Qué clase de paquete de beneficios! Perdón, sanidad, liberación
y protección. ¿Cómo recibimos estos beneficios? A través de la alabanza. Al bendecir al
Señor, Él nos bendice a nosotros. Por eso, cuando alabas, estás sirviendo a Dios.

39
DOMINGO, 9 DE AGOSTO
«Porque siete veces podrá caer el justo, pero otras tantas se levantará».
Pr 24.16
PUEDES EMPEZAR DE NUEVO

L a noche del 9 de diciembre de 1914, un incendio destruyó las Industrias Edison. Se que-
maron casi todas las obras de Thomas Edison y las pérdidas excedieron los dos millones
de dólares. A los sesenta y siete años, el gran inventor vio arder en llamas todo el trabajo de
su vida. A la mañana siguiente, después que los bomberos finalmente lograron controlar el
infierno, Edison inspeccionó sus sueños chamuscados y sus esperanzas destruidas. Mientras
miraba la escena, comentó: «Los desastres son muy valiosos. Todos nuestros errores se que-
maron. Gracias a Dios que podemos empezar de nuevo». Tres semanas después del fuego,
Edison creó uno de sus inventos más importantes: el primer fonógrafo. ¿Te imaginas el mundo
de la música y del entretenimiento sin él? La Biblia afirma: «Porque siete veces podrá caer el
justo, pero otras tantas se levantará; los malvados, en cambio, se hundirán en la desgracia».
Con Dios de tu lado puedes empezar de nuevo porque el poder para hacerlo mora en ti. Es
el mismo poder que resucitó a Cristo de entre los muertos (ver Ro 8.11). Pablo oró por los
creyentes en Éfeso: «Le pido que, por medio del Espíritu y con el poder que procede de sus
gloriosas riquezas, los fortalezca a ustedes en lo íntimo de su ser». ¿Dónde está tu fuerza?
«En lo íntimo de [tu] ser». Y prosigue: «Al que puede hacer muchísimo más que todo lo que
podamos imaginarnos o pedir, por el poder que obra eficazmente en nosotros» (Ef 3.20).
Así que la palabra para ti hoy es: ¡puedes empezar de nuevo!

LUNES, 10 DE AGOSTO
«Sigo avanzando hacia la meta para ganar el premio que Dios
ofrece». Fil 3.14
ESTABLECE METAS CLARAS PARA TU VIDA

E n 1972, la revista Life publicó una historia sobre las asombrosas aventuras de John
Goddard. Cuando él tenía quince años, su abuela se lamentó: «¡Si tan solo hubiera
hecho eso cuando era joven!». Por eso John decidió que no iba a repetir lo mismo al final
de su vida y escribió 127 metas. Incluyó en la lista los diez ríos que deseaba explorar y las
diecisiete montañas que quería escalar. Se estableció como metas convertirse en Eagle
Scout, trotamundos y piloto. También añadió a la lista montar a caballo en la parada de
Rose Bowl, navegar en un submarino, recorrer la ruta de los viajes de Marco Polo, leer de
tapa a tapa la Biblia y la Enciclopedia Británica. También incluyó leer todas las obras de
Shakespeare, Platón, Dickens, Sócrates, Aristóteles y de otros autores clásicos. También
deseaba aprender a tocar la flauta y el violín, casarse, tener hijos (tuvo cinco), seguir una
carrera en la medicina y servir como misionero de su iglesia. ¿Te suena imposible? A los
cuarenta y siete años, ¡había cumplido 103 de sus 127 metas! Ahora bien, tal vez tu lista
no sea tan larga como la de él, pero si no estableces algunas metas para tu vida tendrás
muy poca motivación para levantarte de tu cama cada mañana y muy poca satisfacción
cuando pongas la cabeza en tu almohada cada noche. Y si no intentas algo más allá de
lo que ya has perfeccionado, no crecerás. Por lo tanto, establece tus metas en oración, y
con la ayuda de Dios, trabaja cada día para alcanzarlas.

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Enséñanos a contar bien
nuestros días,
para que nuestro corazón
adquiera sabiduría.
SALMOS 90.12

MARTES, 11 DE AGOSTO
«No se preocupen por nada; en cambio, oren por todo…
así experimentarán la paz de Dios». Fil 4.6-7 NTV
CÓMO EXPERIMENTAR LA PAZ DE DIOS

L a paz de Dios es maravillosa y hoy día hay personas a tu alrededor que la necesitan.
Esta paz viene cuando le entregas tu vida a Cristo y vives según los principios es-
tablecidos en las Escrituras. Cuando «entregas» algo al Señor, le transfieres a Él todas
sus partes (ver Sal 37.5). Pedro escribe: «Depositen en él toda ansiedad, porque él
cuida de ustedes» (1 P 5.7). ¡Qué privilegio! ¿Le has sacado provecho recientemente?
Tal vez te preguntes: «¿Cómo deposito en Él todas mis ansiedades?». ¡Por medio de la
oración! Tan pronto te percates de que estás comenzando a preocuparte y perdiendo
tu sentido de paz, lleva inmediatamente la situación ante Dios y déjala allí. No le des
tiempo al diablo para darte una paliza. Mientras más esperes, mayor es el control que
ejerce sobre ti. Y si dices: «Pero es que no puedo dejar de pensar en ello. ¿Qué puedo
hacer?», he aquí dos consejos: (1) Entrégaselo a Dios y después comienza a enfocarte en
otras cosas. Es una respuesta aprendida que tendrás que practicar diariamente. Pablo
escribe: «Consideren bien todo lo verdadero, todo lo respetable, todo lo justo… en fin,
todo lo que sea excelente o merezca elogio» (Fil 4.8). En otras palabras, ¡redirige tus
pensamientos! (2) Busca lo que Dios dice en la Biblia sobre tu situación. Luego, alinea
tus pensamientos, palabras y acciones con ello. Cuando hagas esto… «[experimentarás]
la paz de Dios».

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MIÉRCOLES, 12 DE AGOSTO
«Toma contigo toda la gente de guerra». Jos 8.1 RVR60
«TOMA CONTIGO TODA LA GENTE DE GUERRA»

S i estás bajo un ataque espiritual, necesitas rodearte de «la gente de guerra». Son
personas con experiencia en guerra espiritual que saben cómo lidiar con Satanás.
Tienen estrategias probadas para la victoria y una fe tenaz que se levanta y dice: «Si
Dios está de nuestra parte, ¿quién puede estar en contra nuestra?» (Ro 8.31). La verdad
es esta: la gente de guerra es la gente de la Palabra. Saben cómo tomar la espada del
espíritu —que es la Palabra de Dios— y usarla para derrotar al enemigo (ver Ef 6.17).
Cualquiera se mantiene a tu lado en los momentos buenos, pero si encuentras a alguien
que se queda contigo en los momentos malos, atesórale y desarrolla tu relación con
él o ella. La Biblia declara: «Para ayudar en la adversidad nació el hermano» (Pr 17.17).
¿Lo ves? ¡Ellos nacieron para la guerra! No son fuertes solo en la fe, son fuertes en
la pelea. Y no encontrarás a estas personas necesariamente en los púlpitos ni en las
plataformas corales; no tocan trompetas, ni agitan banderas ni exigen aplausos. Pero
saben cómo acercarse confiadamente al trono de la gracia y reclamar las promesas de
Dios (ver Heb 4.16). Después que Josué conquistó a Jericó, Dios le dijo: «Toma contigo
toda la gente de guerra, y levántate y sube a Hai. Mira, yo he entregado en tu mano
al rey… a su pueblo, a su ciudad y a su tierra». Entonces, si hoy día estás batallando
con algo, «toma contigo toda la gente de guerra».

JUEVES, 13 DE AGOSTO
«Vete… y diles todo lo que el Señor ha hecho por ti». Mr 5.19
EL PODER DE TU TESTIMONIO

E l testimonio más poderoso de todos, ¡es una vida que no puede explicarse sin
Dios! La gente puede discutir tu teología, pero tu testimonio… ¡ese es otro asunto!
En seis ocasiones, Pablo se paró frente a audiencias hostiles y les habló de su tes-
timonio personal. Nada de discusiones, ni debates… simplemente su historia. El
Dr. David Yonggi Cho construyó la iglesia más grande del mundo en Corea del Sur
(un millón de miembros). Una dama con la que habló solo una vez se lo ganó para
Cristo. Ella le contó su testimonio y siguió su camino, y Cho, un ex budista, nunca
la encontró otra vez. Tu testimonio es algo maravilloso, especialmente cuando un
estilo de vida consistente lo respalda. Las personas que no escucharían a otros, te
oirán a ti, se identificarán contigo y responderán si les cuentas tu historia. Y al
hacerlo, no olvides esto: (1) Sé interesante. Ofréceles la versión corta y evita los cli-
chés. Jesús era entusiasta y vino para «que tengan vida… en abundancia» (Jn 10.10).
(2) Sé específico. Habla sobre: (a) cómo era antes; (b) cómo conociste a Jesús; (c) cómo
es ahora. (3) Sé sincero. No digas: «Todos tus problemas desaparecerán cuando te
conviertas en cristiano». Explícales que todavía enfrentas luchas, pero algo muy im-
portante ha cambiado… ya no estás solo: «el que está en ustedes es más poderoso
que el que está en el mundo» (1 Jn 4.4). (4) Sé afectuoso. No trates de obligarlos a
entrar al reino. Sé amable, siembra la semilla y déjale la cosecha a Dios. Entonces,
«vete… y diles todo lo que el Señor ha hecho por ti».

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VIERNES, 14 DE AGOSTO
«Por la noche durará el lloro, y a la mañana vendrá la alegría».
Sal 30.5 RVR60
TU ALEGRÍA REGRESARÁ

N o es fácil llegar a una casa vacía después de un largo día de trabajo, dormir abra-
zando una almohada, con el deseo de tener a alguien a tu lado. No hay maquillaje
que pueda ocultar ese tipo de soledad. Es el dolor de tener mucho para compartir y
nadie con quien compartirlo. Pero Dios conoce tu dolor, y le importa. Por eso creó a Eva
para Adán, encontró a Booz para Rut y a Rebeca para Isaac. Por eso la Biblia habla de
problemas de la vida real como la frustración sexual, la soledad, el fracaso y la baja auto-
estima. Todos sentimos vacíos y sed naturales, y la forma en que los llenamos determina
nuestra capacidad para sobrevivir y encontrar la felicidad. Si estás tratando de enfrentar
por tu cuenta los retos de la vida, ¡necesitas saber que no estás solo! El «Dios de toda
consolación» está contigo (2 Co 1.3). Nadie entiende como Jesús. Su familia lo rechazó,
sus discípulos lo abandonaron y el mundo lo crucificó. Por eso la Biblia dice que Él es
capaz «de compadecerse de nuestras debilidades» y que «fue tentado en todo de la misma
manera que nosotros» (Heb 4.15). Él entiende cuando sientes que nada de lo que haces
parece ser suficiente. Él sabe, Él entiende y te invita a acercarte a Él. La temporada en la
que estás ahora mismo no durará para siempre. Una nueva se acerca, con nueva energía,
nuevas relaciones, nuevas experiencias y nueva alegría. Pero mientras llega, recuerda
esto: «Por la noche durará el lloro, y a la mañana vendrá la alegría». ¡Tu alegría regresará!

SÁBADO, 15 DE AGOSTO
«Al vivir la verdad con amor, creceremos». Ef 4.15
UNA EXPERIENCIA DE CRECIMIENTO PERSONAL

A ntes de confrontar a alguien sobre algún asunto, detente y examina tus intenciones.
¿Tu propósito es ayudarlos o humillarlos? Jesús estaba en el negocio de alentar y
restaurar a la gente, y tú deberías estar también en lo mismo. Pregúntate, ¿tratarías las
cosas de una manera distinta si no estuvieras tan personalmente involucrado? ¿Estás
confrontando a esta persona para hacerte lucir mejor? Humillar a otros con la intención de
elevarte es una de las formas más bajas de gratificar el ego. El poeta Kahlil Gibran escribió:
«Para empequeñecer, tienes que ser pequeño». ¡No lo hagas! Es un indicio de inseguridad.
¿Recuerdas cómo les respondió Nehemías a los que trataron de desanimarlo para que no
reconstruyera los muros de Jerusalén? «Estoy ocupado en una gran obra, y no puedo ir. Si
bajara yo a reunirme con ustedes, la obra se vería interrumpida» (Neh 6.3). No permitas
que tus críticos te hagan perder el paso. No le des más crédito a los sentimientos de un
crítico que el que le darías al ánimo de un amigo. Antes de poner la vida de alguien bajo
el microscopio, detente y examina la tuya. ¿Estás luchando con el mismo problema, o con
uno igual de malo? ¿Has tenido éxito donde estás acusando a otro de fracasar? En otras
palabras, ¿te has ganado el derecho de ser escuchado? Pablo expresa: «Al vivir la verdad con
amor, creceremos». ¿Será posible que la situación con la que estás lidiando ahora mismo
sea una oportunidad para medir tu madurez personal y convertirla en una experiencia de
crecimiento espiritual?

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DOMINGO, 16 DE AGOSTO
«Los que trabajan con esmero prosperarán». Pr 13.4 NTV
DA GRACIAS A DIOS POR TU TRABAJO

C harlie «el tremendo» Jones cuenta la historia de un hombre que soñó que había heredado
un millón de dólares. En el sueño, él trató de ducharse, pero la ducha no funcionaba.
Trató de afeitarse, pero la afeitadora no afeitaba. Intentó preparar el desayuno, pero la
cafetera no colaba ni la tostadora tostaba. Salió a recoger el periódico, pero la caja para el
periódico estaba vacía. Fue a tomar el autobús para ir al trabajo, pero el autobús no llegaba.
Finalmente, después de haber esperado una hora, le preguntó a alguien: «¿Qué está pasando
aquí?». Y le contestaron: «¿Acaso no has escuchado? Todo el mundo heredó un millón de
dólares y ya nadie trabaja». De pronto, el hombre se despertó y descubrió que todo había
sido un sueño y exclamó: «¡Gracias a Dios!». Así que fue y se dio una tremenda ducha, una
tremenda afeitada, se tomó una tremenda taza de café, se comió una tremenda tostada,
mientras leía un tremendo periódico. Y, por último, ¡tomó un tremendo autobús para ir a
su tremendo trabajo! Dale gracias a Dios por el trabajo que te ha dado y da lo mejor de
ti. Tu posición y tu sueldo muy probablemente habrían sido un sueño hecho realidad para
algunos de tus antepasados. Quizás no hayas sido llamado «al ministerio» per se, pero si
tu trabajo te permite el privilegio de ser la solución para el problema de otra persona y te
ofrece la dignidad de marcar una diferencia en el mundo, sé agradecido. ¡Imagínate lo
que tu vida sería sin él! «Los perezosos ambicionan mucho y obtienen poco, pero los que
trabajan con esmero prosperarán».

LUNES, 17 DE AGOSTO
«Anímense unos a otros con salmos, himnos y canciones
espirituales». Ef 5.19
CUANDO ALABAS, ESTÁS RECIBIENDO LA PALABRA DE DIOS

Las verdades de la Palabra de Dios han sido transmitidas de generación en generación


por medio de la predicación, los estudios bíblicos y los libros. Pero también se han
comunicado a través de los himnos de adoración que cantamos en la iglesia. Cuando los
cantas, estás proclamando la verdad de la Palabra de Dios y simultáneamente la estás
digiriendo. Creces espiritualmente a través de la Palabra que escuchas, la Palabra que
estudias, la Palabra que pronuncias y sí, la Palabra que cantas. Pablo escribe: «Canten
y alaben al Señor con el corazón» (vv. 19). Jesús no solo predicó la Palabra, también la
cantó: «Después de cantar los salmos, salieron al monte de los Olivos» (Mt 26.30). ¿Por
qué la Biblia enfatiza tanto en hablar la Palabra de Dios? Porque cuando leemos la Biblia
en voz alta la ingerimos de dos maneras: a través de los ojos y de los oídos. Y lo mismo
pasa cuando cantas la Palabra de Dios. Los lectores de la Palabra de Dios no deben
menospreciar a los cantores de la Palabra de Dios, y los cantores no deben compararse
con los lectores y sentirse espiritualmente inferiores. Lo importante es sumergirse en la
Palabra de Dios y alimentarse con ella. Para algunos de nosotros, la mejor manera de
hacerlo es a través de un sermón; para otros, por medio del estudio bíblico personal y
para otros, a través de canciones que proclaman las verdades transformadoras de su
Palabra. Por eso, cuando alabas, estás recibiendo la Palabra de Dios.

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MARTES, 18 DE AGOSTO
«El conocimiento te llenará de alegría». Pr 2.10 NTV
INTENTA APRENDER ALGO TODOS LOS DÍAS

U n viernes por la mañana un estudiante joven y ávido de la Universidad de Stanford


se paró frente a Louis Janin, un reconocido ingeniero de minas. Estaba buscando em-
pleo. Janin le dijo: «Lo único que necesito ahora es un taquígrafo». El joven respondió con
entusiasmo: «Perfecto, acepto el trabajo». Luego añadió: «Pero no puedo empezar hasta el
martes». Janin accedió, y el martes siguiente, el joven se presentó a trabajar como habían
acordado. Janin le preguntó: «¿Por qué no podías empezar antes del martes?». El joven le
respondió: «Porque tenía que rentar una maquinilla y aprender a usarla». El joven taquígrafo
era Herbert Hoover y su actitud de «yo puedo» a la larga lo llevó a las puertas de la Casa
Blanca y llegó a ser presidente de Estados Unidos. Si tomas atajos, te arriesgas a robarle a
tu futuro. Tu poca disposición para aprender hoy te dejará sin preparación para las oportu-
nidades de mañana. Ninguna destreza que aprendas será perdida. Adquirir conocimiento y
aprender destrezas nuevas desarrollan confianza y agudizan tu mente. Todas las personas
exitosas tienen algo en común: ¡nunca dejan de aprender! Además, Dios llama a personas
preparadas, así que prepárate. La Biblia declara: «Afina tus oídos a la sabiduría y concéntrate
en el entendimiento. Clama por inteligencia y pide entendimiento. Búscalos como si fueran
plata… entonces comprenderás lo que es correcto, justo e imparcial y encontrarás el buen
camino que debes seguir. Pues la sabiduría entrará en tu corazón, y el conocimiento te
llenará de alegría» (Pr 2.2-10 NTV).

MIÉRCOLES, 19 DE AGOSTO
«[Él] acrecienta las fuerzas del débil». Is 40.29
«FRACTURAS POR ESTRÉS»

L a revista Sports Illustrated dice: «Las fracturas por estrés comienzan cuando los golpes
y el agotamiento de jugar un partido tras otro crean fisuras diminutas en las capas
exteriores del hueso. Cuando esas fisuras llegan a ser lo suficientemente grandes como
para causar dolor se les conocen como “fracturas por estrés”». Si alguna vez has tenido
fracturas por estrés en tu mente, sabes de lo que hablo. Te consumen durante el día
y te mantienen despierto en la noche. Y empeoran cuando tratas de «medicarlas» con
alcohol, drogas, una aventura amorosa, comiendo en exceso o con un estilo de vida
hiperactivo. ¿Qué debes hacer? (1) Cambia tu enfoque. «Vengan a mí… y yo les daré
descanso… aprendan de mí… y encontrarán descanso para su alma» (Mt 11.28-29).
«Él fortalece al cansado y acrecienta las fuerzas del débil… los que confían en el Señor
renovarán sus fuerzas» (Is 40.29-31). En lugar de luchar solo con la carga, compártela
con el que te ayuda a llevarla y deja que te fortalezca. (2) ¡Relájate! «Buen remedio es
el corazón alegre» (Pr 17.22 DHH). ¡No hagas una montaña de cada grano de arena!
Relájate y ríete más, ¡especialmente de ti mismo! Acepta tus imperfecciones. Deja pasar
algunas cosas. No sigas intentando ser Supermán ni la Mujer Maravilla. Sal y pásala
bien. Sí, ¡también necesitas divertirte! Cancela algunas de las reuniones que no son tan
importantes. Si quieres que las cosas cambien, tú tienes que cambiarlas. Habla hoy con
Dios. Él sabe cómo sanar las fracturas por estrés.

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JUEVES, 20 DE AGOSTO
«Hay amigos más fieles que un hermano». Pr 18.24
RELACIONES SALUDABLES Y GRATIFICANTES

P ara cumplir el plan de Dios para tu vida necesitas relacionarte con las personas adecua-
das; gente que te apoye pase lo que pase. ¿Recuerdas a Jonatán, quien amó a David
aun a costa de su propia vida? ¿Y a Rut, quien amó a su suegra Noemí y le dio una nueva
razón para vivir? Dios puede presentarte a personas como esas y ayudarte a establecer
una relación con ellas. Piensa en esto, Dios no diría: «No es bueno que el hombre esté solo»
(Gn 2.18), para luego pedirte que vivas aislado. A veces, cuando estás solo, ¡estás en la peor
de las compañías! Sin embargo, es posible que primero necesites sanidad interior antes de
poder establecer relaciones saludables y tomar decisiones saludables. Esto significa aprender
a diferenciar entre las relaciones «provechosas» y los «vínculos del corazón». Permite que
Dios obre en ti y cuando estés listo, Él propiciará las presentaciones necesarias. Mientras
tanto, empéñate en conocer mejor a Dios pues Él es la fuente de la autoestima saludable.
Si tu última relación te robó tu sentido de valor propio y te drenó espiritualmente, usa este
tiempo para recuperarte. ¡Es posible que jamás tengas esta oportunidad otra vez! Comienza
a amar como Dios ama. Él ve nuestras imperfecciones, trata con nuestro rechazo y nos
ama a pesar de todo. Saber esto te ayudará a no descartar a una persona buena porque
hizo algo malo. Si Dios te perdonara de la manera en que tú perdonas a otros, ¿pasarías la
prueba? (ver Sal 130.3). Pídele hoy que te muestre cómo establecer relaciones saludables
y gratificantes. ¡Él lo hará!

VIERNES, 21 DE AGOSTO
«Saldrán en libertad y con grandes riquezas». Gn 15.14
¡BENDECIDOS PARA UN PROPÓSITO!

C uando los israelitas salieron de Egipto, Dios transfirió las riquezas de una nación a otra. Y
lo hizo de la noche a la mañana. Fue así porque su pueblo tenía el llamado a cumplir sus
propósitos en la tierra. Después de 400 años (diez generaciones) haciendo ladrillos, puliendo
bronce y barriendo pisos; en esencia, Dios dijo: «¡Llegó el día de cobro! Todas esas cosas
que han estado limpiando y puliendo serán de ustedes». Seamos claros, la Biblia enseña
que el dinero no es ofensivo para Dios; ¡usarlo mal sí lo es! Un pastor comenta: «El dinero
habla. Le dice a la tierra: “Puedo poseerte”. Les dice a los edificios: “Puedo construirte”. Le
dice a la visión: “Puedo cumplirte”. Le dice a un misionero: “Puedo mantenerte”. Le dice a
la pobreza: “Puedo alimentarte”. Le dice a la oportunidad: “Puedo aceptarte”». ¿Por qué el
faraón persiguió a los israelitas? Para recuperar las riquezas de Egipto. ¡Detente y piensa en
esto! Al diablo no le importa quién recibe el dinero, con tal de que no sea para el pueblo
de Dios ni para cumplir sus propósitos. Satanás le teme al pensamiento de una generación
de creyentes prósperos comprometidos con alcanzar el mundo con el evangelio. Y nos
mantendrá esclavizados a la ignorancia si puede hacerlo. «Pero es que no soy un esclavo»,
quizás digas. ¿Y qué me dices de la esclavitud a las deudas, o a la desesperanza, o al miedo,
o a los viejos hábitos? Dios quiere liberarte de cualquier cosa que impida que cumplas su
voluntad. Una vez que entiendas esto, ¡comenzarás a orar de veras y a creer que Dios tiene
los recursos para hacerlo!

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SÁBADO, 22 DE AGOSTO
«No se preocupen… su Padre celestial ya conoce todas
sus necesidades». Mt 6.31-32 NTV
DIOS CUIDARÁ DE TI

S i Dios vive en ti, ¿no debería esto ser obvio? ¿Cómo puedes decir que confías en Él
y luego preocuparte obsesivamente por tu salud, tus hijos, tu trabajo y tus finanzas?
La inquietud es una cosa, pero la preocupación es una afrenta al Dios que nunca te
ha defraudado. Pablo escribe: «No se preocupen por nada; en cambio, oren por todo.
Díganle a Dios lo que necesitan y denle gracias por todo lo que él ha hecho. Así expe-
rimentarán la paz de Dios» (Fil 4.6-7 NTV). Orar o preocuparte: estas son tus opciones.
¿Por qué Jesús dijo: «no se angustien por el mañana» (Mt 6.34)? Porque cuando nos
angustiamos tratamos de tomar el control. Y cuando eso pasa, ¡la paz se va por la ven-
tana! La preocupación es como una bola de nieve; comienza pequeña y según la vas
empujando crece tanto que puede enterrarte. Lo único que impide que se mueva un
tren que está detenido son dos bloques de madera de seis pulgadas, pero una vez que
empieza a ganar velocidad puede derribar una pared de seis pies de grosor. Entonces,
¡para el tren de la preocupación antes de que parta de la estación! Dios afirma: «Te basta
con mi gracia» (2 Co 12.9). Dios te dará solo lo que necesitas para hoy; así tienes que
seguir confiando en Él para mañana. La Biblia resalta que Jesús es el buen pastor que
«llama por nombre a las ovejas y… va delante de ellas» (Jn 10.3-4). ¡Qué maravilloso!
Él ya se nos ha adelantado para arreglar todo. Saber esto debe ayudarte a enfrentar el
mañana, seguro de que Dios cuidará de ti.

DOMINGO, 23 DE AGOSTO
«[Él] designó a los que irían al frente… para cantar al Señor». 2 Cr 20.21
CUANDO ALABAS, GANAS LAS BATALLAS ESPIRITUALES

L a alabanza es un arma poderosa, una que puede girar la batalla en tu favor. Cuando
el rey Josafat enfrentó el poder combinado de tres ejércitos distintos, sabía que
él no era rival para ellos. Así que recurrió a Dios y le dijo: «No podemos oponernos a
esa gran multitud que viene a atacarnos. ¡No sabemos qué hacer! ¡En ti hemos puesto
nuestra esperanza!» (v. 12). Y el Señor le contestó así: «No tengan miedo ni se acobarden
cuando vean ese gran ejército, porque la batalla no es de ustedes, sino mía» (v. 15).
Y luego, Dios le dio una estrategia asombrosa para la victoria. Le pidió que pusiera un
coro al frente de su ejército y que salieran a pelear cantando las alabanzas de Dios.
¿Te imaginas si tuvieras que explicar esto en una academia militar como West Point
o Sandhurst? ¡Te mandarían al psiquiatra! Pero Josafat lo hizo: «[Él] designó a los que
irían al frente del ejército para cantar al Señor y alabar el esplendor de su santidad».
Y si eso te impresiona, lee esto: «Tan pronto como empezaron a entonar este cántico de
alabanza, el Señor puso emboscadas contra los amonitas, los moabitas y los del monte
de Seír que habían venido contra Judá, y los derrotó» (v. 22). En vez de atacar a Judá,
los tres ejércitos se atacaron unos a otros. Israel nunca disparó, no sufrió ni una baja y
les tomó tres días recoger el botín. Por eso, si estás en una batalla que no puedes ganar,
comienza a alabar a Dios y el ejército de los cielos vendrá a tu ayuda.

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LUNES, 24 DE AGOSTO
«Ellos no entendieron que les hablaba de su Padre». Jn 8.27
DIOS COMO NUESTRO PADRE CELESTIAL (1)

E n los tiempos de Jesús, a la gente le daba trabajo entender el concepto de la pater-


nidad de Dios. Ellos entendían Señor, rey y juez, pero no Padre. Su texto del Antiguo
Testamento apenas hablaba de Dios como Padre una media docena de veces, mientras
que el Nuevo Testamento lo menciona cientos de veces. Jesús mismo declaró: «Nadie
conoce al Hijo sino el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo y aquel a quien el Hijo
quiera revelarlo» (Mt 11.27). Lo cierto es que Dios fue un misterio para ellos hasta que
Jesús reveló al Padre. Y muchos de nosotros aún no comprendemos su paternidad ni
las ricas bendiciones que tenemos en Él. Padre —el nombre de Dios que incluye todo—
incorpora todo lo que jamás puedas necesitar y revela exactamente lo que Él siente por
ti. Él ejemplifica todos los atributos del mejor padre imaginable. Todo lo que un padre
amoroso haría por su hijo necesitado, tu Padre celestial lo hará por ti… y mucho más. En
cuanto reconocemos a Dios como nuestro Padre, nuestros temores desaparecen porque
comenzamos a entender que todas nuestras necesidades serán satisfechas. Jesús dijo:
«Al Padre le da mucha felicidad entregarles el reino» (Lc 12.32 NTV). A Dios le alegra darte
los recursos de su reino. ¿Por qué? ¡Porque Él te ama tanto como ama a Jesús! En Juan
17.23 Jesús oró para que supieras con toda certeza que tu Padre celestial te ama «tal
como me [ha] amado a mí». Por lo tanto, trata a Dios como tu Padre y comienza a actuar
como un hijo que disfruta de los beneficios de ser un miembro de la familia (ver Ef 2.19).

MARTES, 25 DE AGOSTO
«Dios es tan tierno como un padre con sus hijos». Sal 103.13 TLA
DIOS COMO NUESTRO PADRE CELESTIAL (2)

S i llevas las cicatrices de una niñez abusiva es posible que no sea fácil ver a Dios como
tu Padre amoroso. Haber tenido tantas necesidades insatisfechas en tu niñez —afecto,
seguridad, confianza, bienestar, cuidados y necesidades materiales— pueden hacerte
dudar que Dios proveerá hoy día para tus necesidades. ¿Qué puedes hacer entonces?
Reconoce que la imagen de padre que has internalizado es imperfecta y que no se
amolda de ninguna manera a tu Padre celestial. Dios quiere que lo veas como un Padre
amoroso, sensible, generoso y digno de confianza. Por eso Jesús nos enseñó a llamarlo
«Padre nuestro», no solo «Dios y Señor todopoderoso». Por eso también llamó a Dios «tu
padre» y no solo «mi padre». Como un buen padre, Dios ha anticipado cada una de tus
necesidades y ha provisto para ellas (ver Mt 6.25-34). Igual que todos los padres buenos
entienden las características individuales de sus hijos, tu Padre celestial conoce tus ne-
cesidades, pensamientos y sentimientos. «El Señor es, con los que lo honran, tan tierno
como un padre con sus hijos; pues él sabe de qué estamos hechos» (Sal 103.13-14 DHH).
Sus cuidados se amoldan justo a la medida de tus requisitos y limitaciones. Tu Padre
celestial se responsabiliza de satisfacer tus necesidades, y desea que actúes de acuerdo
con esto y confíes en Él. En otras palabras, tu papel es actuar como el hijo o la hija de
un Padre que siempre es amoroso, digno de confianza y generoso.

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MIÉRCOLES, 26 DE AGOSTO
«El hombre de bien deja herencia a sus nietos». Pr 13.22
TU MAYORDOMÍA NO TERMINA EN LA TUMBA

M uchas personas están reacias a redactar su testamento. A un nivel subcons-


ciente, temen que tan pronto lo hagan van a «estirar la pata». Pero según la
Biblia no es así. En las Escrituras una de las promesas de Dios es una larga vida:
«El temor del Señor prolonga la vida» (Pr 10.27). Entonces, con esto en mente, he
aquí una pregunta importante que debes contestar lo antes posible: ¿Si murieras
mañana, tu dinero, tu casa, tus muebles, tu ropa y tus objetos de valor irían a las
personas que deseas que las reciban? ¿Estás seguro? La mejor manera de estar
seguro es que ahora, mientras aún estás saludable y en tu sano juicio, escribas
qué quieres dejar y a quién. Piensa también en tus activos líquidos. ¿Deseas dejar
cierta cantidad a tu familia, o a tu iglesia, o a un ministerio, o a alguna organización
benéfica en la que crees? Si es así, pídele a un abogado que lo estipule claramente
en un documento legal. No dejes un lío que represente más trabajo para las cortes,
más impuestos para el gobierno y un legado de decepción y confusión para tus
seres amados. La Biblia declara: «El hombre de bien deja herencia a sus nietos». Tu
mayordomía no termina en la tumba. De hecho, si algo nos enseña la parábola de
los talentos que Jesús nos dejó es que seremos juzgados de acuerdo con lo que
hicimos con todo lo que se nos confió en esta vida (ver Mt 25.15). Así que no lo
aplaces más y resuélvelo de inmediato.

JUEVES, 27 DE AGOSTO
«Envió su palabra para sanarlos, y así los rescató del sepulcro». Sal 107.20
¡TIENES DERECHO A GRITAR!

T odos llegamos al Señor dañados. Pero entonces, Él comienza un proceso de reno-


vación para reparar lo que pensamos sobre Él, sobre otros y sobre nosotros mismos.
Tal vez luzcas bien por fuera, pero en tu interior el Espíritu Santo está martilleando y
serruchando constantemente, para cumplir un plazo fijado y hacernos un «vaso noble,
santificado, útil» (2 Ti 2.21). Y una de las herramientas que usa es «la locura de la pre-
dicación» (1 Co 1.21). Hagas lo que hagas, jamás pierdas tu apetito por la predicación
de la Palabra: «Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios» (Ro 10.17). La
mente obstinada se confunde al ver cómo la palabra predicada transforma a las perso-
nas más disfuncionales en miembros productivos de la sociedad. Y la mayoría de las
veces, Dios hace todo esto en secreto para proteger nuestra reputación y la percepción
pública. ¡Cuánta gracia! ¿Te imaginas el asombro de la gente si realmente supiera en la
condición que estábamos cuando Dios nos encontró? Solo el poder del Señor podía abrir
la trampa que había atrapado nuestras mentes y liberarnos para vivir otra vez. David
afirmó: «[Él] envió su palabra, y los sanó; ¡los libró del sepulcro! Den gracias al Señor
por su amor» (Sal 107.20-21 DHH). Fíjate en lo que hizo la obra: ¡su Palabra! Es lo que
limpia nuestra vergüenza, nos hace justos y nos presenta un mapa a nuestro destino.
Por causa de Él, tú importas. Por causa de Él, no tienes nada que temer. Si alguien tiene
derecho a gritar de alegría hoy… ¡eres tú!

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VIERNES, 28 DE AGOSTO
«El Altísimo es el Soberano de todos los reinos del mundo, y… se los
entrega a quien él quiere». Dn 4.25
ÉL TIENE EL MUNDO ENTERO EN SUS MANOS

C omo creyente en la Biblia, debes eliminar dos palabras de tu vocabulario: suerte y


coincidencia. Reemplázalas con providencia, que significa «ver con anticipación y
prever». La Confesión de fe de Westminster, escrita en el siglo XVII, afirma: «Dios, el gran
creador de todo, sostiene, dirige, dispone y gobierna todas las criaturas, acciones y cosas,
desde la más grande hasta la más pequeña, por su muy sabia y santa providencia». Esto
significa que Dios está en control, ¡no nosotros! Pero, ¿y qué con nuestra voluntad huma-
na? ¿No podemos actuar independientemente? El teólogo Dr. R. C. Sproul escribió: «La
soberana providencia de Dios está por encima de nuestras acciones. Él ejerce su voluntad
a través de las acciones de voluntades humanas, sin violar la libertad de esas voluntades
humanas». Miremos a José. Sus hermanos trataron de destruirlo, pero en lugar de eso,
sus esfuerzos lo llevaron al trono de Egipto y cumplió la voluntad de Dios. Más adelante,
José afirmó: «Ustedes pensaron hacerme mal, pero Dios transformó ese mal en bien para
lograr lo que hoy estamos viendo» (Gn 50.20). La acción más atroz de Judas ayudó a
ocasionar lo mejor que jamás haya ocurrido: la expiación de nuestros pecados a través
de Cristo en la cruz. ¿Te confunde todo lo que está pasando a tu alrededor? Una razón
es que solo utilizamos el diez por ciento de nuestro potencial mental. Además, Pablo
señala que ahora «conocemos… de manera imperfecta» (1 Co 13.9). Cuando lleguemos
al cielo, Dios tal vez lo explique todo; o no. Hasta entonces, confía en Él.

SÁBADO, 29 DE AGOSTO
«Y en su ley medita de día y de noche». Sal 1.2 RVR60
MEDITA EN LA PALABRA DE DIOS

C uando vas más allá de simplemente leer tu Biblia y dedicas el tiempo para meditar
cada día en sus verdades, comienzas a pensar como Dios. Y cuando eso pasa, tu
vida mejora. Pedro dependía tanto de las palabras de Jesús que dijo: «¿A quién iremos?
Tú tienes palabras de vida eterna» (Jn 6.68). Y Job declaró: «Guardé las palabras de su
boca más que mi comida» (Job 23.12 RVR60). ¿Cuándo fue la última vez que no comiste
para pasar tiempo meditando en las Escrituras? Mientras meditas en la Palabra de Dios
desarrollas una mentalidad que te permite superar tus temores. «La palabra que sale
de mi boca: No volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo deseo y cumplirá con mis
propósitos» (Is 55.11). ¿Lo ves? ¡La Palabra de Dios cumplirá los propósitos de Dios en
tu vida! Por eso Satanás tratará de impedir que encuentres el tiempo para leer tu Biblia.
La verdad es que no encuentras tiempo, ¡haces el tiempo! El profeta Isaías dice: «Mañana
tras mañana me despierta y me abre el entendimiento a su voluntad» (Is 50.4 NTV). En
un mundo que frecuentemente carece de compromiso, Dios promete: «No me voy a
rendir contigo. Seguiré obrando en ti hasta que tus ideas estén claras, tu fe esté firme
y tu caminar espiritual esté balanceado. Al meditar en mis principios, comenzarás a
moverte en una nueva dirección. Y cuando eso ocurra, tu vida comenzará a prosperar».
Entonces, comenzando hoy, ¡medita en la Palabra de Dios!

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DOMINGO, 30 DE AGOSTO
«Por eso dejará el hombre a su padre y a su madre». Mt 19.5
DIOS LO PLANIFICÓ ASÍ

P adres, lean esta carta. «Querido Papá: Gracias por todas las veces que me sentaste en
tu regazo para que pudiera ver el juego de béisbol, y por las que me llevaste a la feria y
me compraste salchichas calientes. Recuerdo el día en que me cargaste en la nieve porque
tenía mucho frío. Has sido un papá excelente y nunca te olvidaré. Suzie y yo estábamos
hablando el otro día y nos preguntábamos cómo estabas. Desde que nos mudamos, no
te vemos mucho. Pero uno de estos días vamos a visitarte y darte la sorpresa. Cuídate. Te
amo, tu hijo». Una carta linda, ¿no crees? Linda, si te has preparado para el tiempo cuando
ya no te necesiten para hacer lo que estás haciendo hoy. Si no es así, puedes comenzar a
resentirte con aquellos por los que te has sacrificado tanto y a sentir que ya no eres impor-
tante para ellos. Dios te dio a tus hijos en un contrato de alquiler, con fecha de expiración.
El poeta Kahlil Gibran dice: «Tus hijos… no vienen de ti, sino a través de ti… Tú eres el
arco del cual, tus hijos como flechas vivas son lanzados» (ver Sal 127.4). La paternidad no
es cuestión de propiedad, sino de mayordomía. Tu primera tarea es proveerles amor para
que se sientan seguros, leyes para hacerlos sabios, luz para caminar y un estilo de vida que
puedan imitar. Tu siguiente tarea es prepararlos para salir al mundo y poner en práctica
todo lo que les enseñaste. Así que, suéltalos, celebra la inversión que has hecho, ora por
ellos y pregúntale a Dios: «¿Y ahora qué?». Dios lo planificó así.

LUNES, 31 DE AGOSTO
«Estén contentos con lo que tienen». Heb 13.5 NTV
¿EN QUÉ SE BASA TU VALOR PROPIO?

U na mañana, un empresario vio a un pescador muy relajado en su barco, tomando


café. «Regresaste temprano», le gritó. El marinero contestó: «Ya pesqué suficiente. Ya
terminé mi día». El empresario le preguntó: «¿Por qué no zarpas otra vez? Si vuelves a salir,
pescarás más peces y aumentará tu ingreso, entonces podrás comprar un segundo barco,
contratar una tripulación y ser rico como yo». El hombre le contestó: «¿Por qué querría
hacer eso?». El empresario contestó: «Para tener la libertad de hacer lo que quieras y
disfrutar la vida». El pescador se sonrió y le dijo: «Pero exactamente eso estoy haciendo
ahora». La Biblia dice: «Estén contentos con lo que tienen»; sin embargo, muchos basamos
nuestro valor propio en lo que tenemos o logramos. Solo nos sentimos bien con nosotros
mismos cuando tenemos ciertas relaciones o vivimos en ciertos vecindarios o alcanzamos
ciertas metas. Nos decimos: «Cuando gane más dinero, o llegue a ser presidente de la
compañía, o pierda cincuenta libras, etc., entonces estaré bien». ¿En qué se basa hoy
día tu valor propio? Si no estás seguro, pregúntate: «¿Sin qué no podría vivir?». ¿Temes
que alguien te abandone? ¿Un trabajo en el que estás muy involucrado? ¿Hay algo que
necesitas alcanzar antes de sentirte realizado? Es bíblico y sabio tener metas para tu vida,
pero no te menosprecies creyendo que eres «menos que» porque has logrado o adquirido
menos que otra persona. Las Escrituras enseñan que cuando conviertes los propósitos
de Dios en tu primera prioridad «él les dará todo lo que necesiten… Pues al Padre le da
mucha felicidad entregarles el reino» (Lc 12.31-32 NTV).

51
En cambio, la sabiduría
que desciende del
cielo es ante todo pura,
y además pacífica,
bondadosa, dócil,
llena de compasión
y de buenos frutos,
imparcial y sincera.
SANTIAGO 3.17

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3
TR E S RA Z O N E S P O R L A S Q U E N E C E S ITA S A J E SÚS
¡Jesús te ama! Él desea tener una relación
contigo y regalarte una vida llena de gozo y propósito.
¿Por qué lo necesitas a Él en tu vida?

1. PORQUE TIENES UN PASADO.


No puedes dar marcha atrás, pero Él sí. La Biblia dice: «Jesu-
cristo es el mismo ayer y hoy y por los siglos» (Hebreos 13.8).
Él puede borrar las manchas de pecado y fracaso, comenzar
una cuenta nueva, y darte un nuevo comienzo.

2. PORQUE NECESITAS UN AMIGO.


Jesús conoce lo peor de ti; sin embargo, Él cree lo mejor.
¿Por qué? Porque Él no te ve como eres sino cómo serás
cuando Él termine de trabajar en ti. Qué clase de amigo!
!

3. PORQUE ÉL TIENE EL FUTURO EN SUS MANOS.


¿En quién más vas a confiar? En sus manos estás a salvo y
seguro—hoy, mañana y por la eternidad. Su Palabra dice:
«Mis planes para ustedes solamente yo los sé, y no son para su
mal, sino para su bien. Voy a darles un futuro lleno de bienestar.
Cuando ustedes me pidan algo en oración, yo los escucharé»
(Jeremías 29.11-12 TLA).

Si deseas iniciar hoy una relación personal con Jesús,


te invito a orar esta oración:

Señor Jesús, te invito a entrar en mi vida. Creo que moriste


por mí y que tu sangre paga el precio por mis pecados y me
otorga el regalo de vida eterna. Por fe recibo ese regalo,
y te confieso como mi Señor y Salvador. Amén.

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Las citas bíblicas marcadas «RVR60» son de la versión Reina-Valera ©1960 Sociedades
Bíblicas en América Latina; © renovado 1988 Sociedades Bíblicas Unidas. Usada con
permiso. Reina-Valera 1960™ es una marca registrada de la American Bible Society,
y puede ser usada solamente bajo licencia.

Las citas bíblicas marcadas «RVR95» son de la Reina-Valera 1995 versión Reina-Valera
95® ©Sociedades Bíblicas Unidas,1995. Usada con permiso.

Las citas bíblicas marcadas «TLA» son de La Traducción en Lenguaje Actual ©2000 por
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1995,1997 por The Lockman Foundation. Usada con permiso.

Las citas bíblicas marcadas «DHH» son de la Biblia Dios Habla Hoy®, Tercera edición
©Sociedades Bíblicas Unidas,1966,1970,1979,1983,1996. Usada con permiso.

Las citas bíblicas marcadas «RVC» son de la Reina Valera Contemporánea® ©Sociedades
Bíblicas Unidas, 2009, 2011. Usada con permiso.

Las citas bíblicas marcadas como paráfrasis son traducciones libres de The Message
©1993,1994,1995,1996, 2000, 2001, 2002. Usada con permiso de NavPress
Publishing Group.

Las citas bíblicas marcadas «BLP» son de la Biblia La Palabra España. La Palabra,
(versión española) ©2010 Texto y Edición, Sociedad Bíblica de España.

Cualquier uso de cursivas en las citas bíblicas refleja el énfasis agregado del autor.

La Palabra para ti hoy: traducción, Omayra Ortiz; edición, Michelle Craig


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REFERENCIAS

1 JUN: James Merritt, Still Standing: 8 Winning Strategies for Facing Tough Times (Eugene, OR: Harvest
House, 2012), pp. 37, 39.
2 JUN: God’s Little Devotional Book for Leaders (Colorado Springs, CO: Honor Books,1997), p. 89.
3 JUN: Mark D. Roberts, «What makes us different?» (Newsletter@TheHighCalling.org), enviado 17
septiembre 2008.
8 JUN: Merritt, Still Standing, pp. 57-58.
9 JUN: God’s Little Devotional Book for Leaders, p. 241.
10 JUN: Joni Eareckson Tada, Pearls of Great Price: 366 Daily Devotional Readings (Grand Rapids,
MI: Zondervan, 2006).
14 JUN: T. D. Jakes, Strength for Every Moment (Shippensburg, PA: Destiny Image, 2009), pp. 239-240.
15 JUN: John C. Maxwell, The Difference Maker (Nashville, TN: Thomas Nelson. 2006), pp. 109-110
[Lo que marca la diferencia, Grupo Nelson, 2007)].
16 JUN: Maxwell, The Difference Maker, pp. 107-108.
17 JUN: Maxwell, The Difference Maker, pp.110-111.
18 JUN: Maxwell, The Difference Maker, p. 112.
19 JUN: Maxwell, The Difference Maker, pp.113-114.
20 JUN: Maxwell, The Difference Maker, pp.114-115.
21 JUN: Maxwell, The Difference Maker, pp.116-117.
22 JUN: Merritt, Still Standing, pp.72, 73.
23 JUN: God’s Little Devotional Book for Leaders, p. 93.
24 JUN: Robert H. Schuller, «Worth the “Weight”», publicado 28 octubre 2009, www.crystalcathedral.org.
29 JUN: Merritt, Still Standing, pp.74, 75.
30 JUN: God’s Little Devotional Book for Leaders, p. 107.
1 JUL: Ray Kroc con Robert Anderson, Grinding It Out: The Making of MacDonald’s, (Contemporary
Books, 1977), p. 201.
6 JUL: Merritt, Still Standing, pp.79, 80.
7 JUL: God’s Little Devotional Book for Leaders, p. 117.
8 JUL: Mark D. Roberts, «Living with a Hollow Altar», theologyofwork.org, publicado 31 agosto 2009;
Kristin Armstrong, Strength for the Climb: A Daily Devotional (Nueva York: FaithWords, 2007), p. 353.
12 JUL: Ann Landers, The Best of Ann Landers (Nueva York: Ballantine Books, 1997).
13 JUL: Rick Warren, God’s Answers to Life’s Difficult Questions (Grand Rapids, MI; Zondervan, 2006),
pp.13-15 [Respuestas a las dificultades de la vida (Miami: Vida Publishers, 2011)].
14 JUL: Warren, God’s Answers to Life’s Difficult Questions, pp.16-17.
15 JUL: Warren, God’s Answers to Life’s Difficult Questions, pp.18-19.
16 JUL: Warren, God’s Answers to Life’s Difficult Questions, pp.19-21.
17 JUL: Warren, God’s Answers to Life’s Difficult Questions, pp.21-23.
19 JUL: Warren, God’s Answers to Life’s Difficult Questions, pp.23-25.
20 JUL: Warren, God’s Answers to Life’s Difficult Questions, pp. 26-27.
21 JUL: Merritt, Still Standing, p. 88.

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REFERENCIAS

22 JUL: God’s Little Devotional Book for Leaders, p. 119.


23 JUL: Max Lucado, You’ll Get Through This (Nashville, TN: Thomas Nelson, 2013), pp.94-95.
[Saldrás de esta (Grupo Nelson, 2013)].
26 JUL: Merritt, Still Standing, pp.115, 116.
27 JUL: God’s Little Devotional Book for Leaders, p. 135.
28 JUL: Lucado, You’ll Get Through This, p. 106.
31 JUL: Kelli B. Trujillo, «Jesus-Style Service», publicado 1 septiembre 2009, www.christianitytoday.com;
Jon Walker, «Service is Sacrifice», publicado 16 septiembre 2009, www.info@gracecreates.com.
3 AGO: Merritt, Still Standing, pp.125, 126.
4 AGO: Merritt, Still Standing, pp.125, 126.
7 AGO: Lucado, You’ll Get Through This, p. 151.
9 AGO: God’s Little Devotional Book for Leaders, p. 173.
10 AGO: God’s Little Devotional Book for Leaders, p. 185.
18 AGO: God’s Little Devotional Book for Leaders, p. 201.
31 AGO: Anthony De Mello, «The Contented Fisherman», publicado 19 septiembre 2007,
www.anthony-de-mello.blogspot.com.

RECURSOS ADICIONALES:
Richard Carlson, Ph.D., Don’t Sweat the Small Stuff: And It’s All Small Stuff (Nueva York: Hyperion, 2000).
T. D. Jakes, Can You Stand To Be Blessed? (O’Fallon, MO: Treasure House, 1996).
John C. Maxwell, Breakthrough Parenting (Colorado Springs, CO: Focus on the Family, 1996).
Joyce Meyer, Peace (Franklin, TN: Harrison House, 1995).
Dr. Mike Murdock, Wisdom for Winning (Colorado Springs, CO: Honor Books, 1988).
Joyce Meyer, How to Succeed at Being Yourself (Fenton, MO: Warner Books, 1999).
Charles R. Swindoll, The Finishing Touch (Nashville, TN: W. Publishing Group, 1995).
T. D. Jakes, His Lady, Sacred Promises for God’s Woman (Nueva York: Berkley Publishing, 1999).

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