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Resumen De La Novela Ifigenia

La novela Ifigenia trata sobre una joven de 18 años llamada María Eugenia
Alonzo la cual pasó gran parte de su vida en Europa específicamente en Francia,
a comienzos de los años veinte llega a Caracas donde vive su Familia, a causa de
la muerte de su padre, se ve como forzada a regresar a Venezuela, a su llegada
de Europa la recibe su tío Eduardo, su esposa María Antonieta y sus tres hijos. A
principio María Eugenia vivió con su tío Eduardo pero estos le causaban grandes
molestia ya que estos no compartían los mismos gustos por la lectura de autores
españoles y franceses, la música, las tertulias de temas artísticos e intelectuales,
el cine, el teatro y la cultura universal europea y por ello decide mudarse a vivir
con su abuela Doña Eugenia.

Pasado ya un tiempo viviendo con su Abuelita, está decide contarle a María


Eugenia que la herencia, de la hacienda San Nicolás ya no le pertenecía debido a
que su tío Eduardo se quedó con la propiedad completa de la Hacienda, que en
vida había compartió con su padre. En eso el Tío Pancho con quien ella tenía una
buena relación le comenta que su padre al irse para Francia dejo a su tío Eduardo
como único administrador de la hacienda, pero su tío Eduardo lo engañó haciendo
creer que lo había gastado todo incluyendo la herencia de su hija, sin embargo su
tío Pancho le dice que ella es heredera de unas tres cuartas partes de la hacienda
y que estas han sido robadas por su tío Eduardo, pero que no hay manera de
rescatarlas.

Sin embargo la Abuela estaba de parte de su hijo Eduardo y afirmaba que era
el único hijo que vivía bajo las buenas normas morales y criticaba que María
Eugenia había venido de Europa con muchas ideas libertinas y que esa no era la
forma de comportarse de una señorita Educada y que además se junta, a causa
de su tío Pancho, con Doña Mercedes Galindo, quien apoya también esos
pensamientos parisinos. María Eugenia intenta agradar a su abuela y comportarse
de acuerdo con la tradición hispánica, pero esto choca con sus inquietudes
intelectuales, culturales y artísticas, marcadas por la influencia francesa.
Por otro lado los ratos que compartía con su tío Pancho y Doña mercedes
Galindo dieron paso a que María Eugenia conociera a Don Gabriel Olmedo quien
era Medico y Abogado, al principio, no le parece muy atractivo a María Eugenia,
pero al final termina enamorándose de él. Pasado este tiempo la protagonista se
abre al sentimiento del amor pero su abuela decide que María Eugenia pase una
larga temporada en la Hacienda de San Nicolás, en las afueras de Caracas. El
ambiente campestre es un nuevo choque para María Eugenia: se encuentra en la
hacienda que había sido de su padre, y que ahora no le pertenece, además del
aislamiento de la vida en el campo, allí no parece haber lugar para la admiración
por la cultura francesa. Solo el encuentro con la naturaleza, la belleza del paisaje y
las aguas del río, hacen olvidar, por instantes, los infortunios y molestias que
encierra María Eugenia en su vida caraqueña, con el tiempo, la reclusión de la
sociedad hace que María Eugenia empiece a querer a sus primos y deje algunas
de sus ideas libertinas. Pronto escucha que Gabriel se ha casado y ella queda
desolada.
Pasado ya cierto tiempo María Eugenia comienza a escribir su diario de
nuevo en el cual dice que ha dejado atrás sus pensamientos libertinos y que ha
aprendido a cocinar, a tejer, se sienta "como señorita", ya no tiene conversaciones
con su sirvienta negra y, además, tiene novio. Se llama César Leal y lo conoció
porque su abuela le permitió asomarse a la ventana después de los dos años de
luto que tuvo por su padre. Esta decide aceptar una relación con él porque había
dejado otras novias que tenía y quería algo serio con María Eugenia, luego ella
decide casarse con el joven pero con el tiempo se da cuenta que es un error
debido a que el joven quería someterla prohibiéndole que no puede maquillarse ni
tener el pelo corto ni ir a bailar ni al teatro ni usar escote ni pedir cosas de Francia
ni leer (porque su prometido cree que las mujeres tienen cabeza solo para adornar
y no para ser usada, sino para que complazca a los hombres y sepa procesar sus
órdenes)... Ella acepta todas las limitaciones y empieza a censurarse incluso en la
manera en la que habla.
Luego ocurre un desenlace amoroso debido a que el Tío Pancho cae enfermo
de gravedad y es atendido por Gabriel Olmedo quien le confiesa que no se siente
feliz con su mujer, pasado cierto tiempo estos se ven con más frecuencia y
comienzan pequeños encuentros amorosos en los que eran interrumpidos por la
cantidad de personas que en él se encontraban en el hospital, sin embargo en el
lecho de muerte del Tío Pancho estos se besan y Gabriel le comenta en una carta
a María Eugenia sus ansias de estar con ella y que la esperaría al día siguiente en
la madrugada para escaparse en un coche rumbo a la ciudad de Nueva York y de
allí dirigirse a Francia ella empaca sus maletas y se va a esperar a media noche,
pero tía Clara la descubre. María Eugenia le dice que quería ir a misa muy
temprano y que, al darse cuenta que era media noche, decidió esperar en el
granero. Tía Clara la dirige de regreso a la casa. A las tres de la mañana, María
Eugenia llama a César Leal para decirle que ya no se quiere casar, pero el miedo
se lo impide y él le dice que el luto no es suficiente causa para atrasar un
matrimonio y que se casarán en ocho días. Ella acepta y, desanimada, escribe
una carta a Gabriel donde dice que su carta la ha partido en pedacitos y que está
indignada de que haya propuesto tal cosa. Declara estar enamorada de César
Leal. La sirvienta, Gregoria, va a dejar la carta y Gabriel le manda a decir a María
Eugenia que se va a Nueva York para nunca regresar a Venezuela, pero que sabe
que lo que escribió en su carta es mentira.
Finalmente, María Eugenia se hace ausente de sí misma, muda, callada ante
los convencionalismos sociales, acepta casarse con el doctor César Leal, alto
funcionario público, pero ya no es ella, ya no es la chica viva, alegre y curiosa,
sino que es una mujer silenciosa, casi resignada, cuyo cuerpo permanece allí, en
la casa de la familia, pero que sus sentimientos y pensamientos parecen
desvanecerse, o subsumirse, en otro mundo. Ella está allí físicamente para su
familia y placer del ambiente social, pero no es ella, no es la que quería ser,
entiende que es Ifigenia, y que está a punto de sacrificarse, de inmolarse.
El libro termina explicando que en la mitología griega hubo una Ifigenia que se
tuvo que sacrificar por el bien de los hombres y porque los dioses lo requerían.
Debemos asumir, que esto mismo está haciendo María Eugenia.
Personajes de la Novela Ifigenia:
1. María Eugenia Alonso.
2. Abuela doña Eugenia.
3. El Tío Eduardo.
4. María Antonieta.
5. Tres Hijos.
6. Tío Pancho.
7. Doña Mercedes Galindo
8. Gabriel Olmedo.
9. Tía Clara.
10. Sirvienta Negra Gregoria.
11. César Leal.
12. El Padre.

Bibliografía:
 CASTILLO T, Valentina: “Confesión de rebeldía y sacrificio: Notas
sobre Ifigenia, de Teresa de Parra” Universidad del Zulia, Facultad
de Humanidades y Educación, Maracaibo, Venezuela 2005.
 Universidad Simón Bolívar, Caracas, Venezuela. Universidad de los
Andes, Santiago, Chile. Correo electrónico:
froilanr@usb.ve,fjramos2@miuandes.cl 2015.
 https://es.wikipedia.org/wiki/Ifigenia_(novela_de_1924)