Está en la página 1de 2

t1 -- 2/b023

LOS CUATRO SANTOS EVANGELIOS


Se exorta á llevarlos todos consigo, porque se sabe que
son maravillosisimos contra todos males, estando en gra-
cia de Dios.
Nuestro Santísimo Padre Pio VI, concedió muchos dias de in-
dulgencias d todos los fieles que devotamente alaben el
Santisimo Sacramento, y muchos más todos los jueves del
año y toda la octava de Corpus: como tambien indulgencia
plenaria confesando y comulgando cada mes.

Los que en el mundo habitamos Al cristiano temeroso


mientras que la vida dura, libra esta reliquia bella,
siempre en el peligro estamos: del terremoto espantoso,
no hay punto ni hora segura, del rayo y de la centella,
y A hacer la esperiencia vamos. y del huracan furioso.
Quien se quiere preservar Y pues hay ejemplos tantos,
aunque en el peligro este que esta reliquia preserva
acostumbre atesorar del demonio y sus encantos,
los evangelios con fé, dich-iso aquel que conserva
que es defensa singular. los cuatro Evangelios santos.
Esta reliquia preciosa Lucas, Juan, Marcos, Mateo,
sirve contra hechicerías nos libre de todo mal,
y nube tempestuosa hasta gozar el recreo
y contra las brujerías de la patria eelestial,
es defensa prodigiosa. medida del deseo. — Amen.
Evangelio de San Lucas. estaba en el principio con Dios. Todas las
cosas fueron hechas por kl y nada de lo
En aquel tiempo saliendo Jesús de la Si- que ha sido hecho se hizo sin El. En kl
nagoga entró en casa de Simón, cuya sue- estaba la vida, y la vida era la luz de los
gra estaba con gran calentura y le rogaron hombres; y la luz luce en las tinieblas pero
por ella. Y Jesús inclinándose hacia ella, las tinieblas no la comprendieron. Hubo
mandó á la fiebre y la fiebre la dejó, y le- un hombre enviado de Dios que se llamaba
vantándose luego les servía. Puesto el sol, Juan. Este vino en testimonio, para dar
todos los que tenían enfermos de diferen-
testimonio de la luz á fin de que todos
tes enferermedades se los tratan; y El po- creyesen por 61. No era él la luz pero vino
niendo sobre cada uno las manos los cu-
para dar testimonio de la luz. El Verbo era
raba.
la luz verdadera que ilumina A todo hom-
Evangelio de San Mateo. bre que viene á este mundo. kl estaba en
el mundo, y el mundo fué hecho por RI;
En aquel tiempo fué llevado Jesús al de- mas el mundo no le conoció. Vino á lo que
sierto por el Espiritu - Santo para que fue- era suyo, y los suyos no le recibieron, mas
se tentado por el diablo; y habiendo ayu- A todos los que le recibieron, die' el poder
nado cuarenta días con cuarenta noches, de ser hechos hijos de Dios, A aquellos que
después tuvo hambre y acercándosele el creen en su nombre: que nacieron no de
tentador le dijo: si eres Hijo de Dios haz
sangres, ni de voluntad de carne, ni de
que estas piedras se hagan panes. El le res-
voluntad del hombre, sino de Dios. Y el
pondió diciendo: está escrito: no de solo Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros
pan vive el hombre, sino de toda palabra y vimos su gloria, gloria como del Uni-
que sale de la boca de Dies. Entonces le génito del Padre lleno de gracia y verdad.
trasladó el diablo á la santa ciudad y le
puso en ia cumbre del templo, y led ijo; si Evangelio de San Marcos.
eres Hijo de Dios échate de aquí abajo, por-
que esta escrito: que ha mandado A sus En aquel tiempo se apareció Jesús 4 los
Angeles acerca de ti, y te tomarán en las once apóstoles, cuando estaban sentados
manos para que tu pié no tropiece acaso á la mesa; les reprendió su incredulidad
en alguna piedra. Díjole Jesus también y la dureza de su corazón porque no cre-
está escrito: no tentaras al Señor tu Dios. yeron á aquellos que le habian visto resu-
Segunda vez le trasladó el diablo A un citado. Y les dijo: id por todo el mundo, y
monte muy elevado, y le manisfestó todos predicad el Evangelio á todas las criaturas.
los reinos del mundo y la gloria de ellos, El que creyere y fuere bautizado, se sal-
y le dijo: todas estas cosas te daré, sí pos- vará: pero el que no creyere, se condena-
trándote me adorares. Entónces le dijo rá. Y ved aquí los milagros que harán los
Jesús: retírate Satanás, porque está escri- que creyeren. En mi nombre lanzarán los
to: adorarás al Señor tú Dios, y A kl solo demonios; hablarán lenguas nuevas; to-
servirás. Entonces le dejó el diablo y lue- marán en las manos las serpientes, y si
go llegaron los Angeles y le servían. bebieren algún licor venenoso no les hará
daño, pondrán las manos sobre los enfer-
Evangelio de San Juan. mos, y éstos serán curados.

En el principio era el Verbo, y el Verbo


estaba con Dios, y el Verbo era Dios. kl

Imps. Hospital, t9, «El Abanico*