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a biomecánica ósea es el estudio de los principios mecánicos que rigen el

comportamiento de los huesos. Para ello, es necesario describir su composición,


crecimiento y maduración.

Composición
El hueso está compuesto en un 75% por una parte inorgánica de tipo mineral
donde predomina el calcio en diferentes presentaciones, una de las cuales el la
Hidroxiapatita (HA), responsable de la rigidez y resistencia a la compresión del
hueso. El otro 25% corresponde es una parte orgánica, principalmente colágeno,
responsable de la elasticidad y la resistencia a la tracción del hueso. La presencia
de agua por su parte, contribuye a la tenacidad y elasticidad del hueso, así como
al transporte de nutrientes dentro del hueso y productos de desecho fuera del
hueso. 
Cremimiento y maduración
El crecimiento y maduración permiten pasar de un tejido blanco y flexible a uno
más rígido y resistente. La mineralización se da en mayor parte durante el primer
año de vida (mineralización primaria) y continúa más lentamente en la niñez
(mineralización secundaria). El porcentaje de mineralización del hueso no
solamente varía con la edad sino también en función del hueso. 
A la escala macroscópica se puede observar dos tipos diferentes de hueso,
compacto o cortical y esponjoso o trabecular. Estos dos tipos de huesos se
continúan entre sí sin un límite bien definido. El hueso esponjoso está constituido
por trabéculas que forman un espacio tridimensional que semeja a un laberinto. El
hueso cortical está en la parte externa de todos los huesos y en la diáfisis de los
huesos largos. El hueso trabecular se encuentra principalmente en las epífisis de
los huesos largos, y al interior de los huesos cortos (figura 1.1.1).
La morfología del hueso se encuentra adaptada a la función del mismo y a las
agresiones continuadas que sobre el mismo ejercen diferentes factores externos.
Sin embargo, la morfología de los huesos también depende de los factores
genéticos inherentes a cada individuo. Externamente los huesos se encuentran
recubiertos por un tejido conjuntivo con capacidad osteogénica, el periostio,
exceptuando los extremos de los huesos largos que están cubiertas por el cartílago
articular, las zonas de inserción de ligamentos y tendones, la superficie de los
huesos sesamoideos y las áreas subcapsulares del cuello del fémur y astrágalo. La
cavidad medular y las trabéculas de hueso esponjoso están cubiertas por otra capa
celular con capacidad osteogénica, el endostio.
Clasificación de los huesos
Los huesos se clasifican en largos, cortos, planos, irregulares y
sesamoideos (figura 1.1.2).
Largos:

 Tienen mayor longitud que ancho.


 Presentan una capa externa gruesa de hueso cortical y una cavidad interior
donde se encuentra la médula ósea.
 Los extremos están formados de hueso esponjoso.
 Huesos largos en el cuerpo humano: huesos de las extremidades superiores
e inferiores (excepto la rótula), huesos de la muñeca y tobillo.

Cortos: 

 Tienen casi una forma cúbica y están formados principalmente por hueso
esponjoso.

 La superficie externa está formada por una capa delgada de hueso cortical.
 Huesos cortos en el cuerpo humano: ubicados en manos y pies. La rótula es
considerada como un hueso corto.

Planos:

 Están donde se necesita protección de las partes blandas del cuerpo.


 Compuestos de tejido esponjoso encerrado por dos láminas planas de tejido
compacto.
 Ejemplos: cráneo, costillas.

Irregulares:

 Tienen una forma característica y particular, que no permite clasificarlos en


otra categoría.
 Compuestos por tejido esponjoso cubierto por tejido compacto.
 Ejemplos: vertebras y los huesillos del oído. 

Sesamoideos:

 Son huesos pequeños y redondeados.


 Normalmente se localizan junto a articulaciones y su función es incrementar
la función de palanca de los músculos.
 Un ejemplo de un hueso sesamoideo es la rótula (patela).

 
 Figura 1.1.2:  Huesos largos y cortos del cuerpo. [Blaus, 2013]
Adaptación ósea
En 1892, el científico alemán Julius Wolff enunció: "The form of a bone being
given, the bone elements place or displace themselves in the direction of
functional forces and increase or decrease their mass to reflect the amount of the
functional forces". De acuerdo con esta ley, la densidad y, en menor grado, la
forma y el tamaño de los huesos de una persona dependen de la magnitud y
dirección de las cargas mecánicas que actúan sobre los huesos. Este mecanismo se
conoce como Remodelación ósea. 
La remodelación incluye resorción de hueso y formación de hueso nuevo. Cuando
el estímulo ψ que recibe el hueso excede cierto umbral, la densidad y la masa del
hueso incrementan. Cuando el estímulo está por debajo del umbral inferior, la
remodelación ósea ocurre, removiendo hueso cerca de la médula. Los estímulos
entre estos dos umbrales no producen ningún cambio en el hueso. El proceso en el
cual nuevo hueso es creado sin resorción ósea, se conoce como Modelado óseo.
Este mecanismo permite el crecimiento del hueso inmaduro.
Los procesos de modelado y remodelado óseo son llevados a cabo por los
osteocitos, los cuales activan los osteoblastos y osteoclastos, las células
responsables de crear y resorber el hueso, respectivamente (figura 1.1.3).  
Figura 1.1.3:  Células óseas. Los osteoaclastos reabsorben el hueso y los
osteoblastos lo forman. [OpenStax College, 2013b]
Las cargas que soporta continuamente el hueso son de flexión en la cabeza del
fémur debido al peso del cuerpo, lo cual somete una parte a compresión y otra a
tracción (figura 1.1.4). Debido a esto, el hueso se remodela adaptando la dirección
de las trabéculas en dirección de estos esfuerzos, como se aprecia en la siguiente
figura.

Figura 1.1.4:  Cargas que soporta el hueso del fémur constantemente. [University
of Cambridge, 2014a]
Propiedades mecánicas
El hueso presenta las siguientes características:

 Comportamiento mecánico viscoelástico: resiste mejor a esfuerzos rápidos


que lentos, cedencia, relajación de tensiones e histéresis. Sin embargo, el
hueso exhibe un comportamiento elástico bajo las solicitaciones mecánicas
habituales.
 Material poroso: las propiedades varían del hueso cortical (porosidad 5%) al
esponjoso (90% porosidad).
 Transversalmente isotrópico: en los hueso largos, las propiedades son
iguales en cualquier dirección radial, y diferentes a las propiedades
lngitudinales.

Si bien, los valores de las propiedades mecánicas pueden variar de un especimen a


otro, se pueden esablecer los siguientes rangos de valores normales:
Tabla 1.1.1:  Propiedades mecánicas del hueso
Hueso Cortical
Propiedad Longitudina Hueso Trabecular
Transversal
l
Resistencia en compresión
 106-133 167-213  50
(MPa)
Resistencia en tracción (MPa)  51-56  78-150  8
Módulo de Young  6-13 14.5-34.3  0.05-0.4
A continuación, se presenta un ejemplo de la utilización de las propiedades
mecánicas del hueso.
Ejemplo 1.1.1: Determinación del esfuerzo y deformación en la tibia
durante un salto
Considere una persona de 75kg, de pie en apoyo monopodal. La tibia
tiene un radio exterior de 3cm y un radio interior de 2.5 cm. La
persona salta, y al caer se genera una fuerza de 5 veces el peso en la
tibia. Asuma el coeficiente de Poisson del hueso cortical de 0.24, y el
Módulo de Young como 18GPa.
 
a) Calcule el esfuerzo normal ( ) y la deformación ( )
b) ¿Se fracturará la tibia?
 
Modificado de  Anatomography, 2013
 
Solución:
 
a) El esfuerzo se calcula así:
 

 
 
Ahora, usando la ley de Hooke de elasticidad lineal: 
 
 
 
b) El hueso no presentará fractura, puesto que el esfuerzo de
compresión hallado es muy inferior a los límites reportados en la
Tabla 1. 
Observación: en este ejemplo se asumió el hueso elástico e
isotrópico, por lo que se asumió un valor de Módulo de Young
constante para todo el hueso.
Alteración de las propiedades
Las propiedades mecánicas del heuso pueden verse alteradas por numerosos
factores, como: factores metabólicos, edad, sexo, alimentación, estado de
hidratación, disminución de densidad ósea. Mecanismo predominante en la
osteoporosis (figura 1.1.5).
Figura 1.1.5: Bone density peaks at about 30 years of age. Women lose bone mass
more rapidly than men. [OpenStax College, 2015] 
Fracturas óseas
Los huesos pueden fallar por una gran variedad de causas. Si un hueso es cargado
monótonamente con un esfuerzo que supere el esfuerzo último σ  ocurrirá una
u

fractura. Este tipo de fractura puede ocurrir en una caída o un accidente


automovilístico. 
Los huesos también pueden fallar con esfuerzos muy inferiores al esfuerzo máximo
cuando hay fisuras preexistentes que comienzan a crecer. En huesos normales y
sanos, esas microfisuras son reparadas por las células óseas (osteocitos,
osteoblastos, osteoclastos). Sin embargo, con la edad y algunas enfermedades
relativas a los huesos, los mecanismos de reparación pueden verse afectados,
aumentando de manera importante el riesgo de fracturas óseas. 
Las cargas a las que es sometido el hueso son: compresión: por la acción de los
músculos, la gravedad y cargas externas, necesarias para el crecimiento óseo y el
depósito de material óseo; tracción: debida a la acción de los tendones en
la contracción muscular; flexión: generalmente falla el lado convexo por aumento
de fuerzas de tracción; cizallamiento y torsión. Las fracturas en los huesos pueden
suceder por cualquiera de estos mecanismos o combinaciones de estos. Las
fracturas pueden variar en niños y en adultos, ya que los niños tienen el hueso
menos mineralizado y por ende más flexible. Un bueno ejemplo de ello, son las
fracturas por flexión en el lado cóncavo, que en los niños se da como la fractura de
un tallo verde.
Los tipos de fracturas que se presentan en los huesos se pueden observar en la
figura 1.1.6:

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