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ANALISIS LITERARIO DE LA OBRA LA ÑATA EN SU BAÚL Y…

EMERSSON ZAMBRANO

MARIO VITERI

UNIVERSIDAD COOPERATIVA DE COLOMBIA SEDE PASTO

FACULTAD DE ODONTOLOGIA

SAN JUAN DE PASTO

2018
CARACTERISTICAS DEL ANALISIS

1.1. COMPRENSION CABAL DEL TEXTO

Esta obra literaria que lleva por nombre la ñata en su Baúl y… escrita por la ensayista Nariñense
Cecilia Caicedo Jurado quien tiene como propósito la creación de la Ñata como personaje literario,
lo cual logra a través del juego entre el hacer memoria y lo particular de la historia familiar,
aspectos como el presente y lo general, además teniendo como punto de referencia algunos sucesos
de la historia del país.

Analizando la historia de La Ñata en su baúl, nos encontramos con una tendencia nueva que busca
establecer una estética del silencio, una relación dialéctica entre el decir y no decir, se podría
expresar que esta obra se acerca a esta retórica del silencio, la literatura es un arte que sabe
profetizar aquel tiempo en que habrá enmudecido y encarnizarse con la propia virtud y enamorarse
de la propia disolución y cortejar su fin, así mismo esa capacidad sigilosa de una delicada escritura
puramente ideográfica directa a la comunicación de experiencias vividas y no de sonidos.

Ahora bien, entre la retórica del silencio y el recurso literario conocido con el nombre de oxímoron,
dicha figura literaria consiste en combinar dos expresiones de significado opuesto en una misma
estructura, con el objetivo de generar un tercer concepto con un nuevo sentido, según la real
Academia de la Lengua, el oxímoron es una combinación en una misma estructura sintáctica de dos
palabras o expresiones de significado opuesto, que originan un nuevo sentido, en la Ñata en su baúl
y… funciona en un sentido metafórico ya que su significado literal resulta absurdo o incoherente,
además permite ocultar una intención sarcástica bajo una expresión que, en apariencia puede llegar
a ser extraña.

1.2. VALORACION DE LA OBRA

En cuanto al texto de La Ñata en su baúl nos pretende insinuar y dejar abiertas las posibilidades de
la fábula, mito o leyenda, al limitar el relato casi que a lo estrictamente esencial, en toda obra
narrativa siempre es mucho mayor el material narrable que el texto del relato, pero en este caso la
sensación que le deja la autora al lector es que este es el comienzo de la creación de nuevos
espacios y personajes novelescos que sólo cobrarán vida como por ejemplo cuando aquel
“cuadernito de hojas amarillentas y arrugadas” de uno de los personajes logre la creación de nuevos
significados para ese reiterado “rrrrosarrrriega las rrrrosas”, tal es el caso de personajes como
Esteban “La versión masculina de la Ñata”, o de su prima Raquel, la psiquiatra, y de su relación de
atracción y de rechazo.

1.3. INFORMACION COMÚN

En esta parte notamos que la obra se narra en los catorce partes por medio de distintos narradores
que son Eulalia, La Ñata, el Abuelo, Esteban, Raquel, Tía Adela, la Nuera, el Consuegro, los
narradores en primera persona son personajes dentro de la historia y el narrador externo se
encuentra fuera de la historia, es decir no actúa, juzga y opina sobre los hechos que narra.

Uno de los hechos político social lo encontramos en el capítulo octavo, donde el narrador nos sitúa
en el año 1949, cuando es asesinado el caudillo liberal Jorge Eliecer Gaitán, y cómo este suceso va
a repercutir en todos los rincones del país: José María, el emisario, conocido tiempo atrás como
liberal sumiso, creció en el instante en que, con un buen tiempo de retardo, supo porque alguien le
contó, le susurró o le inventó al oído, que muy lejos, en el norte o al centro del país, habían dado
muerte a Jorge Eliecer, el amado. Por eso armado de un valor inusitado se despojó de su ruana,
usual en tierra fría, apuntó hasta el último botón de su camisa descolorida y asumió con la fuerza
del desheredado el grito del poder político que nunca tuvo, para gritar, incorporándose desde el
caballo, al pueblo godo el advenimiento de las fuerzas liberales ¡Se les acabó el carbón carajo!,
gritó con fuerza una y otra vez y recorrió las dos escabrosas y cortas calles del pueblo sin parar, en
miles repetidas veces, clamando la frase.

1.4. PERSONAJES O ANTAGONICOS

La Ñata, es el personaje principal y la trama de la obra se basa en su vida y su baúl, rubia en su


juventud, de cabello ensortijado, lo mantuvo siempre largo recogiéndolo diariamente en una moña
señorial, una mujer de buen tamaño y buen andar, calmada y distinguida la cual paseaba al
amanecer las calles del pueblo para asistir ocasionalmente a la misa, se caracterizaba por usar una
mantilla española que cubría su cabeza y sin mirar a nadie en especial respondía al saludo matutino,
sin más cortesía ni más palabras que las estrictamente necesarias.

Esteban, Es el eje sobre el cual se articula esta relación histórica y, a la vez, el generador del
contraste en esta dimensión temporal, el parecía poder desplazarse suavemente de un tiempo a otro,
es ahí donde el empieza a preguntarse por la Ñata, de cómo era su cabello y sus trenzas anudadas,
también se resalta su capacidad de estrategia y de profeta.
1.5. INDICIOS DE UN PERSONAJE

Observamos que en el capítulo catorce, el narrador resalta cómo termina Esteban, solo en el
manicomio, no por voluntad propia sino por haberse atrevido a indagar la muerte de su abuela, Lo
único que le permitieron leer y releer a Esteban en la celda en donde por fin lo recluyó Raquel, por
consejo de su tía Adela, el indicio, era un cuadernillo de hojas amarillentas y arrugadas en donde
una y otra vez escribía hasta el cansancio rosa riega la rosa, allí no le llegaba ni el frío ni la sangre
ni los gritos de un país que se desangra, todo inmaculado aséptico; Esteban terminó convertido en
una imagen blanca que portaba bajo el brazo de un cuadernillo oscuro, negro por la vida del pasado.

Por otra parte en el primer capítulo, el narrador cuenta cómo conoció a la Ñata, personaje central de
la novela, no expresa lo siguiente: Conocí a la Ñata cuando tenía sus sesenta o setenta años, sentada
junto al fogón de la leña de tres tulpas pasaba la mayor parte de su vida, alta, blanca, silenciosa,
parecía no percatarse del paso del tiempo, frente a ella ronroneaba el viejo sus años bien vividos y
acariciando sus recuerdos se complacía en mirarla sentado sobre una banqueta de cuero que al final,
el narrador nos da un indicio para descifrar el enigma de la historia, algo así como revelar el
contenido de un tesoro, donde al fin de la tarima había un baúl de cuero negro adornado con
tachuelas amarillas, después el narrador supo que el baúl, el santo y el rosario fueron el regalo
matrimonial que recibió la Ñata de su tía del mismo nombre y apellido; objetos que había recibido,
a su turno, de un joven clérigo español de mejillas rozagantes y cautivante acento con quien
mantuvo en su juventud estrepitosas cruzadas amorosas.

1.6. NARRADOR

La limitación de la historia, básicamente nos lleva a un estilo donde se impone la reducción verbal
no implica una falta de estructuración narrativa, por el contrario una de las virtudes mayores que se
encuentran en la Ñata en su baúl tiene que ver con ese manejo solvente de recursos narrativos que a
su vez suponen una participación activa del lector para su realización estética; los catorce capítulos
del relato giran alrededor de un eje narrativo muy definido desde el mismo título La Ñata, pero lo
curioso no radicará en ese eje que para algunos pudiera parecer simplemente temático, también en
que esos capítulos fragmentarios conforman un verdadero instrumento que nos permite trazar la
imagen de la protagonista de muchos ángulos mediante el empleo de varios Narradores.

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CAICEDO JURADO, Cecilia (2008). La Ñata en su baúl y… 50 novelas colombianas y una pintada. Pijao Editores-Caza de libros.
Ibagué.

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