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Juanito y los frijoles mágicos...!

-Érase Una vez, una pobre viuda con su único hijo, el niño se llamaba Juanito
y él le colaboraba en todos los que aceres Del hogar, a labrar el campo, en
todo lo necesario ya que su madre era Ya de edad y su salud decaía día tras
día.
-Al pasar el tiempo, su madre empeoro a nivel de salud, hacia una mínima cosa y

No podía terminarla, debido a que su enfermedad avanzaba y su cuerpo no iba a

Resistir mucho, Juanito lo veía venir tristemente lo iba aceptando aunque le

Costará.

-su temor se cumplió, al poco tiempo su madre falleció, él estaba tan triste que su hogar lo descuido y la
cosecha se secó, los que haceres del hogar no los hacía con agrado perdió el Encanto que tenía su hogar…

-paso el tiempo y un día Juanito salió a deambular a sus alrededores y en un lugar casi desértico,

Encontró unas semillas a su paso en el camino y los recogió volvió a su casa sin pensar que se

Llevaría una gran sorpresa

-Al día siguiente salió al huerto de su casa y planto las semillas, el las rego y
cuido debidamente, el día transcurrió como de costumbre, al acostarse a
dormir el muy tranquilo, no sabía que
se iba a encontrar en su patio el día siguiente.
-Al despertar, empezó su rutina diaria, tendió su cama y organizo el cuarto, al abrir las
cortinas para que el sol de la madrugada entrase, se asombró al darse cuenta que una
enorme planta rodeaba su casa, salió para saber que ocurría, sorprendido, decidió ver de
dónde provenía, investigo que la planta enorme, eran las semillas que había sembrado el día
anterior

-sin tener respuesta alguna, de el por qué las pequeñas semillas habían crecido tanto, el muy curiosamente,
decidió trepar la enorme planta, que tocaba el borde de las nubes,para saber que había en lo superior de la
planta y saber hasta qué lugar lo podría conducir

comenzó a subir poco a poco, escalaba paso tras paso al ver que entre más subía se le dificultaba llagar hasta la cima, decidió voltear, al
observar aquella vista se dio cuenta de que era muy afortunado, pues nadie más había podido llegar hasta donde él estaba, se sintió
conforme con las cosas de la vida de nuevo, gracia a que le brindo una experiencia única e inolvidable, al lograr observar tanta belleza a
esa altura, al regresar Juanito empezó a mejorar sus costumbres de nuevo y su hogar lentamente y con esfuerzo y dedicación puedo lograr
que su huerto diera frutos y desde ese momento Juanito dejo de estar triste.