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JUAN ANTONIO MARCOS, OCD

TERESA DE IESUS
(l915--2015)
""
CIEN ANOS LEYENDO AUNA ESCRITORA

SEPARATA DE LA REVISTA «MONTE CARMELO»


BURGOS - Vol. 123 N° 2 (2015) (págs. 319 - 349)
TERESA DE JESÚS
(1915-2015)

CIEN AÑOS LEYENDO A UNA ESCRITORA

Juan Antonio Marcos, ocd


Universidad P. Comillas (Madrid)

"Desde a ocho días vino la nueva cómo era muerto o comenzado


a vivir para siempre, por mejor decir" (V 27,19): así refiere Teresa la
muerte del franciscano fray Pedro de Alcántara. Pues bien, en el año
2013 corrieron la misma suerte dos de los grandes conocedores de santa
Teresa desde su ladera literaria (aunque no solo): Francisco Márquez
Villanueva y Rosa Rossi. A estos nombres habría que añadir otros mu-
chos que se han acercado a la Santa desde la misma perspectiva, tales
como el lejano maestro Fray Luis de León, Antonio Sánchez Moguel,
Víctor García de la Concha, Alison Weber o Aurora Egido, por no re-
cordar más que a algunos de los más significados y significativos. En
este estudio queremos volver la mirada sobre todos ellos, sobre lo esen-
cial y más relevante de sus aportaciones. Y sobre otros nombres que,
aunque su aportación no es significativa cuantitativamente hablando, sí
lo es desde un punto de vista cualitativo, por lo sugerentes y novedosos
que han podido resultar sus incursiones o calas hechas en la lengua de
Teresa de Jesús.
También haremos breves referencias a las fuentes teresianas, a as-
pectos tales como la simbología o la poesía, y a estudios más recientes
de los últimos años, donde la perspectiva literaria se ha visto enriqueci-
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da por una creciente y cada vez más imprescindible interdisciplinarie- la ladera literaria de sus escritos. Hemos hecho una selección de los
dad, como tendremos ocasión de ver. Obligado timbién será remitirse a nombres y artículos de referencia que personalmente consideramos más
una fuente que ya hoy en día (y 10 será mucho más en un futuro inme- relevantes. Como en toda selección, la subjetividad personal juega un
diato) se está convirtiendo en el canal y cauce de referencia para estar al papel del que nadie puede presumir de estar libre.
día y acceder a información nueva sobre cualquier autor de referencia.
Nos referimos a ese inmenso sumidero de información que es Internet,
1. FUENTES TERESIANAS
donde no siempre resulta fácil discriminar los datos encontrados, pero
sin cuya consulta todo estudio actual carecerá de actualidad.
El cúmulo de lecturas espirituales que tiene Teresa en su haber es
Recordemos, para empezar, dos artículos que han querido dar razón revelador a este respecto, y convierten a nuestra escritora en una mujer
de los estudios literarios teresianos en no muy lejanos tiempos: el de fundamentalmente culta para su tiempo. Junto a las referencias explíci-
Salvador Ros y el de Germán Vega. El primero, del año 1987 1, recoge tas que hace de determinadas obras y autores, conviene detenerse sobre
en breves páginas una apretada síntesis de los estudios literarios más la multitud de imágenes, alegorías y términos léxicos empleados por
relevantes, deteniéndose en aspectos tales como las fuentes de inspira- Teresa, y que nos permiten rastrear otras lecturas implícitas. Es cierto
ción de Teresa, su clara voluntad de escritora y los recursos literarios que las citas literales (excepción hecha de la Biblia) son más bien es-
que disemina por sus obras, así como las peculiaridades de su lenguaje. casas. Probablemente aquí fue determinante el hecho de que en 1559,
El segundo estudio, del año 19972 , es un estupendo recorrido por dife- poco antes de coger la pluma, se publicara el famoso Índice del inqui-
rentes autores de referencia que se han acercado a Teresa desde la ladera sidor Valdés, con 10 que en adelante le estaría vedado el acceso a buena
del lenguaje, atendiendo especialmente a sus fuentes de inspiración, parte de esa literatura espiritual que estuvo en la base de su formación.
y poniendo de relieve, una vez más, su 'voluntad de estilo'. El autor
recoge aspectos de la obra teresiana relativos no solo a su prosa, sino Entre las lecturas que hizo Teresa, recogidas de manera más explí-
también a su poesía y a sus símbolos más relevantes 3 • cita en los primeros capítulos de su autobiografia, cabe destacar a san
Jerónimo, con sus Epístolas, que en buena medida se convirtieron en el
N o hace falta poner de manifiesto que sería una ingenuidad, por resorte de su vocación a la vida religiosa (cf. V 3,7); otro nombre clave
nuestra parte, pretender recoger en la reducida extensión de un artícu- es san Gregorio, y su obra Los Morales, todo un compañero de camino
lo, la amplitud de los estudios literarios habidos sobre la Santa en un en su enfermedad personal y en su camino para integrarla (cf. V 5,8);
siglo, y mucho menos en el siglo que más y mejor ha sabido bucear en Francisco de Osuna y su Tercer Abecedario será el guía privilegiado
en su camino orante (cf. V 4,7); finalmente, Las Confesiones de san
Agustín marcan el momento clave del cambio de rumbo en su vida, una
Cf. Ros, SALVADOR, "Los estudios teresianos: panorama de actualidad y perspectivas de
tratamiento", en: Teresianum, XXXVIII (1987), 1, pp. 149-209, Y especialmente las pp.
nueva y profunda experiencia de conversión (cf. V 9,8).
184-197, consagradas a los 'Estudios literarios'.
En síntesis, podemos afirmar que tres fueron las fuentes fundamen-
Cf. VEGA, GERMÁN, "Santa Teresa de Jesús ante la crítica literaria del siglo XX", en: en:
La recepción de los místicos. Teresa de Jesús y Juan de la Cruz, coord. Salvador Ros, tales de su formación: los tratados de espiritualidad más relevantes de su
Salamanca: Universidad Pontificia, 1997, pp. 135-152. tiempo; la consulta y conversación con confesores, teólogos y hombres
El mejor, más completo y más sistemático estudio sobre la bibliografía de santa Teresa de letras del momento; y la predicación de la época4 • Y así, de Osuna,
que existe nos ofrece más de quinientas entradas (nO 4475-5025) sobre "Estudios litera-
rios" en torno a la Santa, recogiendo referencias bibliográficas hasta el año 2008 inclu-
sive: cf. DIEGO SÁNCHEZ, M., Bibliografia sistemática de Santa Teresa de Jesús, Madrid:
Editorial de Espiritualidad, 2008, pp. 455-498. Cf. GARCÍA DE LA CONCHA, v., El arte literario de Santa Teresa, Barcelona: Ariel, 1978, p. 49.
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parece haber tomado buena parte de las imágenes de la naturaleza Diego ya citada. Con todo, la lectura de apenas un puñado puede pro-
(como la alegoría del gusano de seda); de Kempis y el Cartujano, todo porcionamos una visión lo suficientemente amplia y complexiva de las
10 relativo a la llamada retórica de los afectos (lágrimas, ternura, cris- aportaciones más afortunadas habidas hasta el día de hoy sobre la len-
pación dramática); de Bemardino de Laredo, configuraciones léxicas gua de Santa Teresa. En lo posible, vamos a dejar hablar a los autores
tales como 'engolfarse y dejarse sumergir', 'sueño de las potencias', que hablan sobre el hablar de nuestra escritora.
'vuelo del espíritu ' ... Se trata de una larga lista de fuentes literarias que Después del temprano estudio de Fray Luis de León hemos de dar un
se integraron con toda naturalidad en el universo mental teresian0 5• salto de tres siglos para aupamos a finales del diecinueve, y encontrar
Porque Santa Teresa no leía nunca al modo de los eruditos o letrados otro de los hitos que no se pueden dejar de lado en la historia de la cri-
de su época6, ni pretendíaTampoco conservar en la memoria el desarro- tica literaria teresiana: nos referimos a la obra de Sánchez MogueF, de
llo doctrinal de una obra o la evolución espiritual de un autor, cual si 1882, publicada póstumamente en 1915. Una notable aportación (desde
tuviera que exponerla más tarde en clase magistral. Su lectura era siem- la perspectiva de la época) a diversos aspectos de oralidad, grafemática
pre selectiva, guiada por preocupaciones e intereses personales, rete- y fraseología teresianas. "Venero riquísimo de esta lengua, la obras de
niendo sólo aquello que consideraba relevante para su personal camino nuestra Santa lo son [... ] también tocante a locuciones, frases, modis-
espiritual. Y 10 demás (primores del estilo y otras bagatelas), carecía de mos y sentencias, propios unos de nuestra Santa, otros de su tiempo, y
importancia para ella. Lo que retenía, no lo hacía nunca en la versión otros, por último, de éste como de los mismos actuales", afirmaba don
del autor, sino en su peculiar e interesada reformulación personal, sir- Antonio.
viéndole de trampolín para crear un mundo literario propio, personal y También puso de relieve Sánchez de Moguel otros aspectos pecu-
nuevo. liares de la lengua de Teresa, tales como la fuerza del 'sentimiento', su
peculiar estilo y la inmediata herencia que dejó a la posteridad. Si Car-
2. LIBROS DE REFERENCIA SOBRE TERESA DE JESÚS los Bousoño decía que en la poesía de san Juan de la Cruz lo primero es
la emoción, y luego, en un segundo momento estéticamente superfluo,
Vamos a detenemos aquí en algunos libros claves, siguiendo un or- viene la comprensión, algo parecido ocurre con Teresa al decir de Sán-
den cronológico. Los estudios realizados sobre el lenguaje teresiano a chez Moguel, pues los otros grandes escritores místicos "sienten porque
lo largo de los últimos cinco siglos son cientos, como se puede com- discurren; pero no discurren porque sienten, como ésta (por Teresa). El
probar en la nunca suficientemente agradecida bibliografía de Manuel entendimiento era la luz suprema de sus almas; en ella, el sentimiento.
La ciencia recibida estaba para ellos sobre la ciencia espontánea del
alma; la erudicción sobre lo adquirido en la oración directamente".
Sobre las fuentes literarias de Santa Teresa, se pueden confrontar: ETCHEGOYEN, G., Respecto a la peculiaridad del estilo teresiano afirmaba Sánchez
L'amour divino Essai sur les sources de Sainte Thérese, Bordeaux-Paris: Féret et Fils Edi-
teurs, 1923; GARCÍA DE LA CONCHA, V., El arte literario de Santa Teresa, O.C., pp.47-90; Moguel atinadamente, y cargado de razón: los escritores espirituales del
RODRÍGUEZ-SAN PEDRO, L. E., "Libros y lecturas para el hogar de don Alonso Sánchez de tiempo de Santa Teresa se caracterizan por la generalidad de los temas
Cepeda", en: Salmanticensis. 34 (1987), pp.169-88. "El artículo de Morel-Fatio sobre las tratados y por el carácter impersonal con que los trataron, de tal manera
lecturas de Santa Teresa marca época en las investigaciones sobre nuestra literatura mís-
tica. Él fue quien terrnÍnó, definitivamente con la leyenda de la monja iletrada cuya única
fuente de doctrina era la inspiración del Espíritu Santo" (SAINZ RODRÍGUEZ, P, Introducción
a la historia de la literatura mística en España, Madrid: Editorial Voluntad, 1927, p. 220). SÁNCHEZ MOGUEL, A., El lenguaje de Santa Teresa de Jesús. Estudio comparativo de sus
Cf. Rico, F., "Éxito y fracaso de Santa Teresa", en: Breve biblioteca de autores españo- escritos con los de san Juan de la Cruz y otros clásicos de su época, Madrid: Imprenta
les, Barcelona: Seix Barral, 1991, p.128. Clásica Española, 1915.
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que "salvo el estilo, si no conociéramos de antemano cuyos fueron los y alegorías como a las metáforas". Todavía más: "la originalidad [de
autores, lo mismo podríamos creer que el Tratado de Tribulación perte- Teresa] se cifra en ese no sentirse atada a la estructura de la imagen que
necía a Fr. Luis de Granada que la Guía de Pecadores al P. Rivadeneyra, toma en préstamo y en reconvertirla atrayéndola a un terreno en que
o que la Vanidad del Mundo al Maestro Juan de Á vila y el Audi Filia al puede ser mejor visualizada, mediante la potenciación de la plasticidad
P. Estella. ¿Sucedo lo propio con los escritos de Santa Teresa? ¿A quién o la consecución de un ángulo de perspectiva inédito".
sino a ella podrían ser atribuidos éstos, aun la menor de sus Cartas?".
En cuanto al estilo teresiano, claramente vivencial y caracterizado
y no le falta razón a Sánchez Moguel cuando afirma sobre la pos- Por una evidente 'voluntad de estilo', afirma el afamado erudito con
teridad e inmediata herencia de la Santa en cuanto santa y en cuanto
escritora: "El precedente establecido así como el espíritu de orden fa-
vorecieron sobremanera la multiplicación de estos escritos: no había
-
una concisión y tino poco comunes: "su voluntad de precisión en el ~
análisis ['fenomenológico', añadimos nosotros] de la vivencia y la au-
tenticidad en la comunicación, y de otro [lado], una connatural tenden-
o

1
religión que no quisiera tener su Santa Teresa, ni monja de condiciones cia a la plasticidad", constituyen algunos de los rasgos más poderosos (
algo extraordinarias que no lo pretendiese ser. Pasados aquellos días, de y hechizanteSde su lenguaje. Lo vivencial de su escritura se percibe en
tantas Teresas, sólo ha quedado una, la grande, la verdadera Teresa, y de Teresa en que "no es la literatura algo adicional a sus vivencias o a su
todas aquellas autobiografías una sola también: la suya". actividad apostólica. La necesita, a veces, como cauce para un irrefre-
nable desbordamiento interior y, siempre, como crisol para verificar la
Víctor García de la Concha8 publicó en 1978 un estudio que se ha
autenticidad de sus vivencias". Y se queja con razón frente a viejos tópi-
convertido en referencia obligada para llevar a cabo cualquier acerca-
cos de los manuales de literatura española: "Con demasiada frecuencia,
miento filológico y literario en general al discurso de Santa Teresa. Tras
los manuales y las monografías sobre la mística española despachan el
un primer acercamiento al contexto histórico, el autor se adentra en
capítulo del estilo de nuestra reformadora con referencias a su léxico
el estudio de las fuentes teresianas. Sigue un nuevo capítulo sobre la
castizo, el desparpajo rústico o popular de su sintaxis y la frescura de
estética teresiana, o sea, su estilo literario, y su 'poética' en el sentido
sus imágenes populares".
etimológico de la palabra, es decir, su labor creadora. Tras un nuevo
capítulo sobre la retórica, el autor consagra dos nuevos capítulos a la El escribir 'desconcertado' es otro rasgo clave del estilo teresiano:
'gramática teresiana': el primero centrado en el nivel de la imagen (ale- "el principio formal que inspira su obra -y genera su arte- transfigu-
gorías, comparaciones, símbolos), y el segundo centrado en los niveles ra lo ecléctico en vivencia personal historizada... La absoluta libertad
del lenguaje (fonético, morfológico, léxico, semántico, etc.). Finalmen- con que manipula los sedimentos de sus lecturas y la decisión con que
te, el último capítulo trata sobre la poesía de santa Teresa. afronta nuevas formas de expresión ... El esfuerzo es titánico. Los mol-
des lingüísticos de los libros espirituales constituían verdaderos este-
Revisitemos algunos de los aspectos sobre los que don Víctor llama-
reotipos. Santa Teresa los engloba bajo una expresiva caracterización:
ba la atención en esta obra absolutamente clave, tales como las imáge-
'concertados', esto es, escritos de acuerdo con un armónico plan prees-
nes empleadas por Teresa, las notas de su estilo literario y los niveles o
tablecido y útiles para entendimientos del mismo tipo. Su personalidad
'estilos' teresianos. Respecto a las imágenes en general, el autor destaca
rebosa tales esquemas y, como torrente impetuoso, busca terreno libre".
cómo "ignorando la terminología poética y retórica, santa Teresa utiliza
únicamente el término 'comparación' para referirse tanto a los símiles Sobre la clara voluntad de estilo en Teresa, apunta certeramente Gar-
cía de la Concha: "Cuando hoy cotejamos la segunda redacción de Ca-
mino, códice de Valladolid, con aquella primera del códice del Escorial,
GARCíA DE LA CONCHA, v., El arte literario de Santa Teresa, Barcelona: Ariel, 1978. advertimos en seguida que el planteamiento formal ha cambiado. Ya
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no hay ironía entre líneas; se han encauzado las efusiones personales no se pensase que ella, una mujer, podía llegar a explicar de un modo
y depurado las desvelaciones de la intimidad. Doctrinalmente el libro sistemático las propiedades de las cosas".
presenta mayor coherencia, rigor y densidad. Todo ello se refleja, como
Valga como botón de muestra otra de las certeras intuiciones que nos
es lógico, en el plano de la expresión, donde han desaparecido las com-
dejó Rosa Rossi en su biografia sobre la Santa: "Terminado el prólogo
paraciones audaces y el léxico y el curso sintáctico revisten apresto
didáctico". (de Moradas), comenzó a escribir. Y comenzó fingiendo, inventando
que la idea del alma como un castillo con siete moradas se le había
Finalmente subrayemos otro aspecto que este estudio ya clásico ocurrido precisamente el día en que había empezado a escribir: 'Es-
supo. destacar, que es el de la diversidad de los 'estilos' teresianos que tando hoy suplicando a nuestro Señor hablase por mL.' Así su discurso
conVIven pacíficamente: "10 más comwde la literatura teresiana es que parecería vivaz como un relato, como una conversación entre amigas".
los tres elementos formales del contenido que de ella podemos abstraer
Rosa Rossi publicó en 2004 otra obra que no ha sido traducida al
-el ?iográ~co que acumula reviviscencias, el doctrinal y el de pedagogía
actIva- se rnterfieren de continuo". En esa pluralidad de estilos juega un castellano. Como en el caso anterior, no se trata de un estudio literario
papel clave en Teresa la experiencia, pues en santa Teresa "todo parte de en sentido estricto, pero también como en el caso anterior está salpi-
la historia individual o pá"Sa]JOr ella", originando estructuras polimor- cado de certeras intuiciones l0. Como cuando afirma que toda la parte
fas, "donde se mezclan los estratos ensayísticos con la crónica o la auto- inicial de Vida, en la que Teresa narra los primeros cuarenta años de su
biografia, y al tono expositivo se le adhiere el didáctico o el parenético vida, está construida sobre el equilibrio y la dialéctica continua entre
o el que simplemente connota la expansión lírica". el 'dentro' y el 'fuera': el 'dentro' representa el centro de la narración,
en cuanto que está constituido por las vivencias más profundas de la
Pero dejemos ya a don Víctor y hagamos entrar en escena a una protagonista, y el 'fuera' remite a la sociedad de entonces y su cultura,
mujer apasionada por Teresa, Rosa Rossi, esa gran hispanista italiana, al camino de la conversión y salvación.
muerta a los inicios del año 2013. En el año 1983 publicó en italiano
una biografia sobre Teresa que inmediatamente fue traducida al caste- Otra gran hispanista de referencia en cuanto a los estudios literarios
llan09 • Aun no siendo un estudio en sí literario, ni que claramente se teresianos es la profesora norteamericana Alison Weber, que en 1990
pueda etiquetar dentro del género biográfico, las intuiciones que cons- sacó a la luz un estudio riguroso y sistemático que aesmontaba de rorina
tantemente deja colgar la autora son fundamentales para comprender fehaciente más tópicos sobre el lenguaje de la Santa de Ávilall , con un
no pocas facetas del lenguaje teresiano. Y aSÍ, nos recuerda Rosa Rossi análisis preciso y precioso de las estrategias retóricas de la feminidad.
que cuando Teresa reescribe cierto pasaje de la primera redacción de Tras un capítulo inicial sobre la misoginia y el contexto histórico de la
Camino ("¡Qué valiera aquí ser filósofo para saber las propiedades de Contrarreforma, Alison consagra los capítulos centrales de su estudio a
las cosas y saberme declarar!; que me voy regalando en ello, y no sé una análisis detenido de las cuatro obras de referencia de la Santa: Vida,
d~cir lo que entiendo, y por ventura no 10 sé entender" -CE 31,1), el donde descubre una retórica de la humildad; Camino, donde domina la
mIsmo pasaje en la segunda redacción de Camino (CV), y tras percatar- ironía: Moradas, con la ofuscación como retórica dominante; y final-
se de su audacia y descuido expresivo, 10 corrige inmediatamente. De mente Fundaciones con la retórica de la autoridad.
tal manera que el 'Qué valiera aquí ser filósofo .. .' pasa a 'Mucho valiera
aquí poder hablar con quien supiera filosofia ... ' (CV 19,3), "para que
10 ROSSI, R., Esperienza interiore e storia nell'autobiografia di Teresa di Gesu, Milano:
Mimep-Docete, 2004.
11 WEBER, A., Teresa ofAvila and the Rhetoric ofFeminity, New Jersey: Princeton Univer-
ROSSI, ROSA, Teresa de Ávila. Biografía de una escritora, Barcelona: Icaria, 1983. sity Press, 1990.
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La autora parte de las poderosas intuiciones de Márquez Villanueva construcción simbólica de la interiorización. Para cerrar la obra con una
(hablaremos de ellas más adelante), cuyo mérito radica en haber sido estupenda síntesis sobre la configuración simbólica de la interiorización
el primero en poner de manifiesto el carácter subversivo del lenguaje en santa Teresa. En la pág. 299 se puede contemplar un poderoso gráfi-
teresiano con una lucidez y penetración y rigor incuestionables. Desde co diacrónico sobre los núcleos simbólicos en Moradas.
estas previas intuiciones Alison Weber analiza sistemáticamente, en la A lo largo de las tres primeras moradas, destaca Izquierdo Sorli, el
prosa teresiana, usos tales como la prolepsis o 'anticipatio', en virtud de alma camina hacia la morada interior 'donde Dios vive' (viaje de cons-
la cual, si Teresa confiesa algunos pecadillos sin importancia, no es sino ciencia), y adonde la llama para unirse con ella. El 'centro' comienza a
para evitar ser atacada en cuestiones más serias. Muchos de los tópicos ser lo fundamental. A partir de las cuartas moradas emerge la persona
que, según las retóricas tradicionales (cf. Quintiliano) estaban circuns- divina, que concentra en sí todo el potencial simbólico. El 'rey' del cas-
critos al prólogo, ahora, con Teresa, se diseminan por cada página por tillo es ahora el 'Buen Pastor', que con su silbo (4M 3,2) mete al alma
ella escrita.
en su morada; es la 'fuente viva' que, desde dentro, revierte sus aguas
La ironía de la retórica teresiana se percibe en el hecho de que sus por el hombre exterior; es el 'brasero' (4M 2,6) de olorosos perfumes
palabras serán interpretadas de diversas maneras según las diversas au- que abrasa en el hondón del alma. El 'centro' se llena así de connotacio-
diencias o lectores de sus obras. Otro rasgo típico de sus escritos es el nes acústicas ('silbo'), olorosas ('brasero'), fruitivas y hasta sabrosas
hecho de que trata a sus lectores como 'oyentes', logrando crear así ('palmito', 1M 2,8).
la impresión de que su discurso ~ e improvisado: en sus En la alegoría simbólica, la imagen inicial del 'castillo' resplande-
expresiones parece estar visualizando a sus compañeras carmelitas, a ciente se ha desplazado hasta un 'centro' que lo polariza todo. En ese
las que se dirige de una manera directa y conversacional. Incluso más, centro, poblado por la divinidad, convergen todos los 'caminos'. El
al hacerle partícipe al lector de sus frustraciones escriturarias, de sus 'centro' del alma, donde Dios vive, se ha transformado en la imagen to-
propios fracasos en la búsqueda de la palabra justa, Teresa sale exitosa tal de la 'interioridad'. Dicho 'centro' no es nunca un topos geográfico,
logrando explicar sus experiencias pero sin aparecer en escena como ni un espacio interior de la persona: es una metáfora que nos habla de la
maestra12 • verdad de la vida, de lo que nos lleva a vivir' centrados' , conectados con
Otra obra relevante sobre el lenguaje teresiano es la de Monserrat Dios (una Presencia) y con lo mejor de nosotros mismos.
Izquierdo Sorli, aparecida en el año 1993 13 , centrada en el estudio de Para cerrar este apartado consagrado a un elenco de libros-estudios
la dimensión simbólica de Moradas. La autora, tras un capítulo inicial sobre la Santa, recogemos nuestra propia aportación, publicada en el
sobre la escritura teresiana, analiza detenidamente los núcleos básicos año 2001, fruto de una tesis doctoral, y que se publicó con el título Mís-
de la simbolización teresiana (castillo, puerta, luz, sol... ). Un tercer ca- tica y subversiva: Teresa de Jesús. Dicho estudio 14 se enmarca dentro
pítulo de la obra se centra en el itinerario léxico de la interiorización y del análisis general del discurso: se trata de una visión interdisciplinar
sus ejes temáticos. El capítulo siguiente se ocupa del camino hacia la

14 MARcos, JUAN ANTONIO, Mística y subversiva: Teresa de Jesús (Las estrategias retóricas
12 Sobre el tema de las estrategias, un artículo publicado en el mismo año merece la pena del discurso místico), Madrid: Editorial de Espiritualidad, 2001. No hay que olvidar dos
considerarse: FERNÁNDEZ, J., "La vida de Teresa de Jesús y la salvación del discurso", en: Congresos que, afortunadamente, nos han devuelto una visión multidiscip1inar que hoy
Modern Language Notes, 105,2 (1990), 283-302. en dia es ya irrenunciable: EGIDO, T., ed., Congreso internacional teresiano, 4-7 octubre
13 IzQUIERDO SORLI, M., Teresa de Jesús, una aventura interior. Estudio de un símbolo, [1982}, Salamanca: Universidad, 1983; S. Ros, ed., La recepción de los místicos. Teresa
Ávila: Diputación Provincial, 1993. de Jesús y Juan de la Cruz, Salamanca: Univ. Pontificia, 1997.
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que tiene en cuenta el análisis conversacional, la pragmática y la lin- escriturario, sus dificultades, sus complacencias, su desmesurado afán
güística del texto. Su objetivo fue llevar a cabo un estudio complexi- comunicativo.
vo de las estrategias seguidas por Santa Teresa en la construcción de El último capítulo se centra en los mecanismos de cohesión del dis-
ese discurso. Estrategias retóricas tanto conscientes como automáticas, curso teresiano, especialmente los mecanismos supraoracionales, estu-
estrategias corteses para reforzar o atenuar la fuerza ilocutivo del dis- diados desde la perspectiva de la gramática del texto. Y sin olvidar de
curso, reproducciones estratégicas de lo coloquial en lo formal escrito fondo, toda esa cantinela de tópicos y cansinas etiquetas que se han ve-
guiadas siempre por una intencionalidad didáctica o pedagógica. Si por nido colgando del discurso teresiano de una manera acrítica y consue-
una parte se pretendía 'falsar' viejos tópicos y cansinas etiquetas que tudinaria. Porque si Santa Teresa se reconoció 'mujer y ruin' fue para
se han venido colgando del discurso teresiano de una manera acrítica y ganarse al censor, y si partió de la 'obediencia', fue para desobedecer,
consuetudinaria, por otra se querían corroborar intuiciones precedentes para hacer las cosas a su modo, y salirse, como siempre, con la suya.
apenas apuntadas, en todo caso, parcialmente verificadas. El mismo desaliño o 'desconcierto' de que hace gala, verdadera estética
Lo cierto es que desde una perspectiva lingüística los estudios sobre del descuido intencionado, se han convertido para nuestra narradora en
la obra de Santa Teresa no han sobrepasado nunca los niveles fonéti- su mejor seña de identidad. Toda una preceptiva literaria consciente-
co, léxico o sintáctico, por eso esta obra quiso ser fundamentalmente mente asumida por nuestra narradora.
complexiva y pragmática, estudiando los aspectos más relevantes y sig- Una reciente obra del mismo autor15 consagra la tercera parte a ofre-
nificativos del discurso teresiano en su globalidad. Para ello se siguió cer una síntesis de algunos aspectos claves del lenguaje teresiano. El
una metodología esencialmente inductiva y multidisciplinar. El análisis título de esta tercera sección es: 'Los lenguajes teresianos: palabras e
conversacional y la lingüística del texto, la pragmática en su sentido imágenes'. Es allí donde en tres capítulos se ofrece una síntesis de al-
más amplio (con sus raíces retóricas), definen la perspectiva múltiple y gunos aspectos del lenguaje teresiano teniendo en cuenta la teoría de
calidoscópica que nos pareció más rentable para llevar a cabo un estu- los actos de habla (El poder de las palabras: la mística en acción);
dio de conjunto de la prosa de Santa Teresa, desde el micronivel de los las dificultades metalingüísticas (Comunicar la experiencia: lo inefable
actos de habla hasta el macronivel de la cohesión del discurso. místico), y finalmente la dimensión simbólica y alegórica del discurso
y así, el primer capítulo recoge el desdoblamiento estratégico del teresiano (Metáforas y símbolos: la mística espacial).
'yo teresiano', entre la autoridad y el atrevimiento por una parte, y la
humildad y la sumisión por otra. El segundo capítulo estudia la polifo-
nía del discurso teresiano, dando cabida a un amplio análisis de todo
tipo de citas, y especialmente de las llamadas audiciones divinas. Sigue
t ÁRT~OS DE REFERENCIA SOBRE SANTA TERESA

Continuando con el mismo criterio cronológico utilizado para pre-


un nuevo capítulo sobre la cortesía verbal, y la multitud de recursos sentar los libros, nos adentramos ahora en estudios sobre Teresa que
utilizados por Teresa para exhortar a sus lectores. Los fenómenos de se han publicado como artículos o como capítulos de libros. Aunque
repetición que surcan las páginas teresianas nos recuerdan la influencia precede y desborda nuestro marco cronológico, no queremos dejar de
de las retóricas de predicadores de la época. Un nuevo capítulo se centra recordar, sucintamente, al maestro Fray Luis de León. Corría el año de
en el proceso creador teresiano: entonces pudimos constatar que uno de
los aspectos más sobresalientes de la escritura teresiana es el desenfado
(encantador desenfado) con que hace partícipe al lector de su proce- 15 MARcos, JUAN ANTONIO, Teresa de Jesús, la trasparencia del Misterio, Madrid: San Pablo,
so creador, de los avatares por que ha debido transcurrir el quehacer 2015.
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1588, apenas seis después de la muerte de la madre Teresa, cuando en En el año 2013 moría un filólogo sevillano afincado en USA: Fran-
Salamanca, y en la imprenta de Guillermo Foquel, sacó a la luz la pri- cisco Márquez Villanueva, ilustre cervantista y gran conocer de Santa
mera edición de las Obras completas [de hecho incompletas] de Santa
Teresa. En las pocas páginas que escribió como introducción apuntó,
con una perspicacia y lucidez poco comunes, hacia algunas de las claves --
Teresa. De todas las aportaciones al estudio de la lengua de santa Te-
resa sobre todo tras el Centenario de 1982, hay una que no se puede
,
pasar por alto, que es su artículo publicado <6í 19"53f9)obre Santa Teresa
fundamentales del estilo de nuestra narradora: "en la forma del decir, y su vocación literaria: todo un revulsivo qu~ves páginas, reco-
y en la pureza y facilidad del estilo, y en la gracia y buena compostura ge algunas de las constantes más espectaculares del discurso teresiano,
de las palabras, y en una elegancia desafeitada que deleita en extremo, liberándolo del secuestro al que lo tenían sometido espirituales y le-
dudo yo que haya en nuestra lengua escritura que con ellas se iguale"16. trados, apuntando sin pudor alguno a realidades tales como su adición
En la década de los años treinta y cuarenta del siglo XX salen a la grafómana, las estrategias de coartada de su escritura, o sus novedosas
luz diversos estudios de Menéndez PidaP7 que vuelven a la carga sobre preocupaciones metalingüísticas y metadiscursivas.
una lengua, la de Teresa, en la que -al fondo siempre Valdés-, ya ni si- Lo cierto es que son las aportaciones de Márquez Villanueva al es-
quiera se escribe como se habla, sino que se habla por escrito. Acierta tudio de la obra literaria teresiana, las que han puesto de manifiesto
Menéndez Pidal cuando nos presenta a Teresa (citando a Gracián) como la sorprendente modernidad de lo escrito por Santa Teresa. Junto a la
renovadora del léxico espiritual: "un éxtasis, en cuanto en ella se junta continuidad con una tradición que enlaza con la literatura espiritual del
nuestra voluntad con la de Dios, se llama 'unión'; en cuanto eleva las momento, hay una ruptura de base que des automatiza la escritura, que
potencias y las levanta, se llama 'vuelo del alma'; en cuanto es altísimo trastorna la retórica (V 15,9), originando un discurso que, en su glo-
conocimiento de Dios, se llama 'mística teología', etc. En estas desvia- balidad, puede ser calificado como fenomenológico, existencial y prag-
ciones del término propio consagrado hemos de ver, afirma Menéndez mático. Porque son estas tres las lecturas o interpretaciones que, de una
Pidal también una liberación que el espíritu de la Santa buscaba res-
manera decisiva, contribuyen a subrayar la actualidad de los escritos
pecto del vocablo tópico de las escuelas, dentro del cual no cabía su
teresianos.
experiencia íntima. De ahí términos tales como: embebecimiento, vuelo
del alma, arrebatamiento, arrobamiento. Pero recojamos algunas citas de este artículo que ponen de relieve
las poderosas, inteligentes y atinadas palabras del autor en lo referente
Como señaló García de la Concha, de las tesis de Menéndez Pidal
a esa Teresa escritora que goza escribiendo (nada de escritora por 'obe-
hay dos que sí son ciertas respecto a la lengua teresiana: "la pugna por
diencia'), y que usa un sinnúmero de estrategias poniendo de manifiesto
liberarse de los estrechos moldes del léxico y la retórica espiritual; y el

x
avañ~evolucionario en la línea de predominio de la lengua hablada,
de Juan de Valdés"18.
todo un arte de escribir, lleno de audacia y de modernidad.
Sobre el gozo de escribir afirma Márquez Villanueva: "Porque el
malhadado prejuicio hagiográfico ha impedido reconocer algo muy
obvio, nunca afirmado hasta este momento y que todavía causará es-
16 FRAY LUIS DE LEÓN, "Carta dedicatoria a las madres priora Ana de Jesús y religiosas car- cándalo en algunos: Santa Teresa gozaba del placer de crear como una,

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melitas descalzas del monasterio de Madrid", en: Obras completas castellanas, Madrid:
verdadera adicción, especie de bendito 'asimiento' de que, por fortuna
BAC, 1951, p.1314.
17 MENÉNDEZ PIDAL, M., Estudios sobre Santa Teresa de Jesús, ed. de José Polo, Málaga:
Analecta Malacitana-Universidad, 1998. En esta obra se recogen todos los estudios del
maestro Menéndez Pidal sobre la Santa. 19 MÁRQUEZ VILLANUEVA, F., "La vocación literaria de Santa Teresa", en: Nueva Revista de
18 GARCÍA DE LA CONCHA, v., El arte literario de Santa Teresa, Barcelona: Ariel, 1978, p. 105. Filología Hispánica, 32 (1983), pp. 355-74.
334 mAN ANTONIO MARCOS TERESA DE JESÚS (1915-2015): CIEN AÑos LEYENDO A UNA ESCRITORA 335

nuestra, no llegó a ser consciente. Son hasta los médicos quienes han de su libro de 1978. Destacamos sobre todo dos, publicados respectivamen-
poner coto al oneroso desbordamiento casi grafómano: <Me ha manda- te en 1982 y 1984. El primero le sirve al autor para subrayar el valor de
do el doctor que no escriba jamás sino hasta las doce y algunas veces la 'experiencia' y la adecuada interpretación del principio valdesiano
no de mi letra>". 'escribo como hablo': "Si tuviera que concretar cuál es a mi juicio el lo-
Sobre las estrategias teresianas y su arte de escribir, insiste Márquez gro más revolucionario del planteamiento teresiano de la comunicación,
Villanueva: "Forma parte de la amplia estrategia de c~artada que mol- yo no dudarla en apuntar a lo que de hecho constituye su más directo
dea su obra, igual que el repetido proclamarse ignorante, su recurso a entronque con la modernidad renacentista: la valoración de la experien-
vocablos avillanados y hasta el guiño de anteponer un <me parece> a cia personal consagrada como punto de partida y eje de aquella... Sigue
sus ideas más atrevidas, como añagaza para quitarse de pendencias con Teresa de Jesús en su escritura el principio renacentista 'escribo como
aquellos varones que tienen <letras muchas>". Y más todavía: "Y ade- hablo', que si en la primera mitad del siglo, en Juan de Valdés, equivale
más, el arte de escribir es un gran tema por estudiar en su obra. Santa a escribir como habla un cortesano, en la segunda vertiente implica una
Teresa no sólo borda sus páginas, sino que las auto critica y apostilla, en- progresiva permeabilidad a léxico y formas de expresión populares"2o.
trando y saliendo por ellas en el papel zumbón del escritor metido a fae- El segundo artículo, de 1984, apunta hacia la intencionalidad prag-
na. A fuerza de humor y de encanto incorpora aSÍ, de un modo que habría mática de los escritos teresianos, pues santa Teresa no busca "atraer la
que llamar ya 'cervantino', el proceso creador como elemento temático atención del lector hacia su persona, ni hacia lo que cuenta ni hacia el
de la obra creMa. La misma teoría se desgrana así entre bromas y veras".
modo de contarlo; trata, por el contrario, de proyectarle hacia una ex-
Y sobre la audacia teresiana, quienes pretendan (afirma Márquez periencia personal análoga con Dios, y, a ese fin, le facilita estímulos,
Villanueva) hacer una lectura literal de ciertos enunciados, desconocen apoyos de ejemplificación sumaria, orientaciones"21. Y también señala
radicalmente "el carácter de la Madre Fundadora, diestra en salirse con don Víctor la evolución teresiana en la comprensión y comunicación de
la suya frente a todas las imposiciones, hábil en escurrirse de compro- su experiencia mística: cuando comienza a experimentar gracias ele-
misos importunos y a quien nadie impuso, a la larga, ningún criterio vadas no sabe escribir, y se explica subrayando pasajes de la Subida
ajeno a sus profundos designios ... Conocedora del caletre escolástico y de Bernardino de Laredo; en la Cuentas de Conciencia ya nos muestra
cerradamente legalista de los <jueces del mundo> (léase inquisidores),
no iba a dejarse ella atrapar en meras palabras, campo de elección en el
que era infinitamente más diestra". 20 GARCÍA DE LA CONCHA, v., "Un nuevo estilo literario", en: Historia 16, n°. 78 (1982). En
la misma línea de revalorización de la 'experiencia', y aunque no desde una perspectiva
Y ya, para terminar, sobre la sorprendente modernidad de los es- estrictamente literaria, afirmará Pedro Cerezo Galán en una publicación de 1994, con
critos teresianos: "Harto bien sabía ella que sus libros no se parecían a palabras tan atínadas como precisas: "Con el título 'la experiencia de la subjetividad' me
ningunos otros y que dicha misión se hallaba hasta el momento del todo refiero a la aparición en la obra de Teresa de Jesús de un sujeto moderno, que se constitu-
ye al filo de sus experiencias, narrativamente, y, a la vez, prácticamente, en la conquista
incumplida, al menos dentro del marco o contexto que ella se marcaba. de un 'sí mismo' personal, abierto a lo absoluto e infinito" (p. 173). "Se pueden recono-
Era éste (aunque no lo supiera) esencialmente fenomenológico, exis- cer, por lo demás, otros signos inequívocos del sujeto moderno en la pasión introspectiva
tencial y pragmático. Es decir, moderno con todas sus consecuencias. con que analiza Teresa el abigarrado lienzo de sus vivencias o el énfasis con que apela a
I
\ I Borrón y cuenta nueva, en lugar de suma y sigue acostumbrado en la
experiencia interior [... ] En el libro de la Vida está el acta de nacimiento de la intimidad
moderna" (CEREZO GALÁN, F., "La experiencia de la subjetividad en Teresa de Jesús", en:
X literaturareligiosa"'. La recepción de los místicos. Teresa de Jesús y Juan de la Cruz, coord. Salvador Ros,
Salamanca: Universidad Pontificia, 1997, p. 178).
,. Dejamos a Márquez Villanueva para recordar las aportaciones de 21 GARCÍA DE LA CONCHA, v., "<Sermo humilis>, coloquialismo y rusticidad en ellengnaje
García de la Concha en algunos de sus artículos publicados después de literario teresiano", en: Monte Carmelo, 92,2 (1984).
336 JUAN ANTONIO MARCOS TERESA DE JESÚS (1915-2015): CIEN AÑOS LEYENDO A UNA ESCRITORA 337

una literatura narrativa instrospectiva; en Vida a la narración se suma sino en la peculiarisima reformulación que a ella le resultaba pertinente.
la interpretación; en las Moradas logra elaborar todo un mensaje de Los aciertos y los primores del estilo no le llamaban la atención, ni los
pensamiento sin abandonar el vínculo con lo vivido 22 • recordaba en sí mismos, sino en la huella que le dej aban". En su estilo
José Jiménez Lozano publicó en el año 1990 otro de esos sugerentes "tiende a jadear y a atropellarse antes que a fluir: los componentes de la
artículos sobre la mística y el lenguaje de la Santa que merece la pe- frase se le presentan a la autora todos simultáneamente -se diria-, y ella
nar releer. El autor se sitúa, en el análisis del discurso de Teresa, en la suele ensartarlos como buenamente puede, sin que la sintaxis llegue a
misma línea de Márquez Villanueva, como se puede contemplar en las articular la instantaneidad o el ritmo vertiginoso del pensamiento".
siguientes citas: "El 'yo me entiendo' o 'ya veis 10 que quiero decir' son Y opina Rico que el éxito, encanto y vigor del lenguaje teresiano se
apenas una excusa <hipócrita> y/o cortés en Teresa para emplear una encuentra en su lucha con la palabra, en su dificultad ostensible, en su
lenguaje inconveniente. Pero la incorrección y la inconveniencia des- torpeza misma: "El atractivo no está en la 'facilidad', sino en la obvia
truyen, subvierten, cercenan y desdeñan la armonía y la simetría, des- dificultad con que la Santa intenta, en vano, reflejar unos sentires que
pintan las ventanas pintadas, rompen toda complicidad con el mundo desbordan su escritura. [oo.] El lenguaje del Libro de la Vida no podía
de 10 hermoso que, siendo 'ens fictum', trata de sustituir a la realidad', ser el mismo de la vida y la conversación cotidianas. Teresa procura
muestran, en fin, que la gramática y la estética son también mermelada dar eco a las preocupaciones y las experiencias que la tienen embebida,
echada a perder y descompuesta. Abocan igualmente al silencio, que en pero ni le es posible hacerlo en el castellano que domina, ni domina la
realidad es el ámbito de 10 Real Último"23. y más todavía: "Y piqueta terminología y los usos técnicos que la tradición cristiana había conso-
son los barbarismos y el juego destructor del oxímoron, el empleo del lidado para aproximarse a ese ámbito sobrenatural. [oo.] Y el resultado,
lenguaje vulgar, la subversión de la gramática, el desdén de la estética ciertamente, rezuma menos 'gracia', 'espontaneidad' o 'frescura' que
canónica, y la alta estética que nace de la circuncisión de toda estética, esfuerzo, tesón e inseguridad estilística".
de la desconfianza, desdén y destrucción de la belleza que es obvia, apa- Emilio Orozco publicaba en 1994 otro estudio a no olvidar sobre la
rente y construida: del absoluto desdén por todo 'ens fictum' , en suma". Santa25 . Allí puso de manifiesto el autor el extraordinario poder comuni-
Francisco Rico, en un capítulo de un libro de 1991 (casi siempre cativo del estilo oral teresiano, cual literatura para 'ser escuchada' más
mal citado y atribuido a Javier Marias por casi todos)24, supo ver la que para ser leída, con multitud de rasgos peculiares de la oratoria y el
peculiar forma de 'leer' de Teresa, y lo peculiar de su estilo literario: género sermonario. Es el de la Santa un estilo exaltado, poco clasicista y
"Teresa leía de modo muy distinto que los letrados de su época. De que se acerca al Barroco: "la expresión y comunicación de esta experien-
los textos, retenía únicamente los elementos que concordaban con sus cia interior se traduce en sus escritos en la más libre y personal expresión
preocupaciones y anhelos, mas no los retenía en la versión del autor, literaria de sentido oral, contraria a toda norma y concepción previa o
ideal literario de sentido racional clasicista. Por esto y por plegarse su
estilo a lo vivido o sentido y por su desbordante expresión intensamente
22 Otros artículos varios del mismo autor en: GARCÍA DE LA CONCHA, v., Al aire de su vuelo. comunicativa, resulta cambiante, verdaderamente anticlásico, de un indi-
Estudios sobre santa Teresa, fray Luis de León, san Juan de la Cntz y Calderón de la vidualismo exaltado paralelo al de los grandes autores del Barroco".
Barca, Barcelona: Galaxia Gutenberg, 2004.
23 JIMÉNEZ LOZANO, 1., "Una estética del desdén", en: La espiritualidad española del siglo
XVI. Aspectos literarios y lingüísticos, Salamanca: Universidad, 1990.
24 RIco, E, "Éxito y fracaso de Santa Teresa", en: Breve biblioteca de autores españoles, 25 OROZCO DÍAZ, E., "Expresión, comunicación y estilo en la obra de Santa Teresa", en:
Barcelona: Seix Barral, 1991, 123-35 (el capítulo en cuestión cuenta con breve prólogo Estudios sobre San Juan de la CntZ y la Mística del Barroco, I, Granada: Universidad,
de Javier Marias). 1994, pp. 387-566.
338 JUAN ANTONlO MARCOS TERESA DE JESÚS (1915-2015): CIEN AÑos LEYENDO A UNA ESCRITORA 339

Desde una perspectiva de género, y subrayando la ladera femenina Un estudio sobre la evolución de la lengua española, de 1995, ha
de Teresa en cuanto escritora y en cuanto mística, Diana Sartori había dejado claro un tema tan debatido como lo es el de las elecciones grá-
dejado escrito en 1994: "Intentando, pues, aclarar a qué se debía la ad- ficas de la Santa. Recojamos la síntesis de sus aportaciones: "En el Re-
miración que sentía por ella y la fidelidad a su palabra, me respondí que nacimiento continuó siendo Toledo el eje normativizador del español.
lo que me había conquistado fue su pa~ón.E9r su libertad, la grandeza Castilla la Vieja y al antiguo Reino de León estaban muy desplazados
de sus deseos, su fuerza por afirmarlos y realizarlos, y su capacidad de los centros de irradiación de las novedades lingüísticas; de este modo
para comunicarlos, para seguir transmitiéndolos después de cuatro si- muchos de los rasgos castellano-viejos empezaron a consideTarse mar-
glos. Pero, sobre todo, el hecho de que Teresa tuvo constantemente en ginales, rurales y aun vulgares". Teresa seguirá la norma del castellano
cuenta la condición primera que le tocó en suerte, la de ser mujer, con- del Norte, y así escribía cumpliendo al pie de la letra el precepto de
dición no cancelable y que no se le olvida nunca subrayar, ni por lo que Nebrija, para quien "la primera regla de orthographia castellana [era]
se refiere a ella ni a quienes toma por interlocutores o interlocutoras. que assí tenemos de escrivir como pronunciamos, e pronunciar como
y son casi siempre mujeres: se dirige a sus semejantes, a ellas les pide escrivimos" (1, 10). Escribía pues Teresa como hablaba, que era la ma-
escucha, les ofrece palabra, a nosotras, a mí, me habla"26. nera de Á vila; aunque sus editores la corrigieran para adaptar sus usos
Dos años antes que Sartori había publicado Carmen Martín Gaite a los toledanos (que son los que han triunfado en el español y, por ello,
otro estudio teresiano preocupado también por el tema de la mujer. Es los que hoy nos parecen normales)28.
allí donde afirma: "La oscilante historia de la mujer ante la letra escrita Algunos de los artículos que hemos publicado en los últimos años29
tiene entre nosotros su mejor biógrafo, crítico y novelista en la prosa buscan poner de manifiesto las intencionalidades que guían el discurso
de Teresa de Jesús. Bajo todos los aspectos señalados de aceptación de teresiano, esas estrategias que solo una mirada con escotoma podría im-
la soledad, mirada cauta y concreta, búsqueda de interlocutor, pasión pedirnos verlas. También nos hemos adentrado en ese 'feedback' o re-
incomprendida y desobediencia a los modelos propuestos, la escritura circulación continua que en Teresa se da siempre entre lenguaje y vida.
de Santa Teresa ejemplifica ese camino emprendido audazmente par- O en el encanto que se percibe en su arte para narrar las fundaciones,
tiendo de cero y cuya exploración pone en cuestión y en juego la propia con una asombrosa capacidad para crear intriga en el lector, retratar per-
vida"27.

Thérese d'Avila:femme d'écriture et de pouvoir dans l'Espagne du Siecle d'Or, Greno-


26 SARTORI, D., "Por qué Teresa", en: Traer al mundo el mundo. Objeto y objetividad a la luz ble: J. Millon, 1993, pp. 223-4). Y otro estudio sobre la mujer en Teresa es el de DORELEY
de la diferencia sexual, Barcelona: Icaria, 1996. CAROLINA COLL, Epistemología subversiva: el discurso místico de Teresa de Jesús y Cla-
27 MARTÍN GAITE, C., "Buscando el modo", en: Desde la ventana. Enfoquefemenino de la rice Lispector, A thesis submitted in conformity with the degree ofDoctor ofPhilosophy,
literatura española, Madrid: Espasa-Calpe, 1992. Sobre el tema de la mujer en Teresa, y Graduate Department of Spanish and Portuguese (University ofToronto: 2000).
en una obra de 1993: "Les transformations tout a fait singulieres qui affectent les róles de 28 Cf. GUTIÉRREZ CUADRADO, J. y J. A. PASCUAL, "De cómo el castellano se convirtió en es-
fernme, filie, soeur, vierge, faible, ignorante qui sont pertinentes que par l' affirmation du pañol", en: Historia de la cultura, vol. n, Valladolid: Junta de C. y L., 1995, pp. 355-56.
symbolisme d'un pouvoir qui s'est pas celui d'une fernme ni de son écriture mais qui est 29 Cf. MARcos, JUAN ANTONIO, "Todo son estratagemas (Sobre Santa Teresa y el discurso
celui d'une société, lieu réel de pouvoir -et de pouvoir sur les consciences et les corps-, místico)", en: Revista de Espiritualidad, 61 (2002), págs.161-183; "La prosa teresia-
l'Eglise. Ce qui demeure tout a fait exceptionnel, ce qui fait le génie de I'oeuvre théré- na. Lengua y literatura", en: Introducción a la lectura de Santa Teresa, Madrid: EDE,
sienne, c'est que I'art d'écrire, exesrcé par cette fernme, Thérese d'Avila, fait qu'elle 20022 , págs. 283-329; "Concertar esta mí desbaratada vida (El círculo hermenéutico
n'est pas seulement une fonction symbolique du pouvoir ecclésial, une sorte d'otage vida-lenguaje)", en: El Libro de la Vida de Santa Teresa de Jesús. Actas del I Congreso
symbolique; Thérese a le plaisir et le souci de perfectionner ceux et celles qui la lisent Internacional Teresiano, Burgos: Monte Carmelo-Cites, 2011, pp. 159-177; "El arte de
dans la connaissance provocatrice et cachée d'une vérité qui n'est pas seulement divine narrar en las Fundaciones de Teresa de Jesús. Vivir para contarlo", en: Rev. de Espiritua-
mais surtout humaine et inépuisable. La est le pouvoir de son écriture" (COURCELLES, D., lidad, 71 (2012), pp. 449-474.
340 roAN ANTONIO MARCOS TERESA DE JESÚS (1915-2015): CIEN AÑos LEYENDO A UNA ESCRITORA 341

sonajes y describir con una pericia sin igual los avatares de los caminos ignorancia que no supone falta de conocimientos, sino certeza de las
y del trabajo fundacional en general. limitaciones que la sabiduría humana comporta"31.
Si al comienzo de este recorrido por algunos de los nombres y ar- En una entrevista publicada en el año 2014 afirmaba a este respecto
tículos más significativos y novedosos sobre el lenguaje teresiano ci- Aurora Egido: "El hecho, además, de s~_u.::..j_er_y~d.,...e_n_o_se_r-:-l;-etr--;-ad_a, se
tábamos a Márquez Villanueva, ahora queremos cerrar este apartado convierte para ella en una liberación. Siempre está parapetándose en
con un nombre que es otra de las referencias obligadas para compren- que es inculta, y claro que no tiene los vastos conocimientos de Fray
der la escritura teresiana. Nos referimos a Aurora E~do, que entre los Luis, pero en verdad encierra una cantidad tremenda de lecturas, que no
años 1982 y 2012 ha publicado un elenco de artículos sobre la Santa ,/confiesa pero que están ahí. Su ventaja es que, haciéndose la tonta y la
de una erudición aplastante, y con intuiciones y aportaciones siempre \ inculta, lo amaña todo a su manera, 10 neva a su propio terreno y hace
relevantes. que la prosa destile formulaciones nuevas, discurriendo con rupturas
En dos artículos de 1982 la profesora Egido detiene su mirada so- de la sintaxis que no estaban permitidas y rompiendo las reglas de la
bre algunas claves teresianas relativas al valor de la experiencia, así retórica. Después de ella, sólo Cervantes es capaz de hablar en ese estilo
como a la fuerza de la oralidad de escritos teresianos: "La palabra ex- abierto y suelto, ese estilo de apertura que no se somete a las reglas"32.
<PeDenc~, machaconamente repeti~~, .se alza contra las teorías de los En 1994, en una nueva contribución de Aurora Egido al estudio de
~os varones. Ya ellos van dmgldas, para captar su benevolencia, Teresa, afirmará sobre el valor y la función de la enfermedad en la bio-
los argumentos en los que afloran la feminidad y las pocas letras de grafia de esta mística: "La síntesis de la Vida está muy clara: 'aflicción
la narradora". "Adelantándose constantemente a las preguntas de sus de penas' y 'grandes oraciones'. Vale decir, enfermedad y oración lle-
monjas, confiándoles sus dudas en el manejo de una lengua que haga nan la autobiografia para, finalmente, desembocar en las visiones. [... ]
transmisible lo tratado, lamentándose en fin, de sus parcos conocimien- La aparición de Cristo mostrándole la llaga de su mano izquierda es
tos escriturarios, Santa Teresa consigue un índice de oralidad inusitada, la prueba visual de un dolor sublimado que lo convierte en verdadero
operando con un estilo lleno de una vitalidad inmediata, cercana a los médico cuando todos los médicos fracasan. A su vez, ella misma se
recursos de la predicación y la catequesis"30. convierte en médico con la ayuda de Dios. Santa Teresa, que comienza
En el segundo artículo del mismo año ponía de relieve la función su Vida desde la enfermedad, termina siendo médico de cuerpos y alma,
como el mismo Cristo"33.
de las fórmulas de 'captatio benevolentiae', así como su 'estética del
descuido' intencionado: "Las técnicas de empequeñecimiento funcio- El último gran artículo de Aurora Egido, del año 2012, largísimo, su-
nan en dos direcciones: una personal que achica -como Santa Teresa lo pone un erudito estudio de 'lo admirable' en el Libro de la Vida. Es en
hace- con insistencia la figura del autor, y otra que se refiere a la parve- Vida donde Teresa logra trasladar al marco de lo autobiográfico una ex-
dad del estilo, también presente en sus escritos". Con la 'parvitas' ataca periencia mística 'admirable', que rompía con los moldes de lo extraor-
a sus adversarios y se procura la general benevolencia. "El descuido de ..-
Santa Teresa es algo más que preceptiva asumida; supone una actitud
consecuente, una conciencia de estilo íntimamente ligada a esa discreta 31 EGIDO, A., "Los prólogos teresianos y la <santa ignorancia>", en: Actas del Congreso
Internacional Teresiano. Salamanca: 1982.
32 EGIDO, A., "La desmemoria, la anmesia, es lo peor que puede acontecer en un pueblo",
por Emma Rodriguez, en: Revista Turia, 111 (2014), p. 291 S.
30 EGIDO, A., "Santa Teresa contra los letrados. Los interlocutores de su obra", en: Criticón, 33 EGIDO, A., "La enfermedad como camino de perfección en la Vida de Santa Teresa", en:
20 (1982). Actas del Primer Congreso anglo-hispano, t. Il, Madrid: Castalia, 1994.
342 WAN ANTONIO MARCOS .... ±."""',,,,,DE JESÚS (1915-2015): CJEN AÑOS LEYENDO A UNA ESCRITORA 343

dinario. Y siempre el problema de lenguaje como trasfondo permanente. Así pues, el símbolo del 'castillo' está presente en la propia expe-
Lo admirable y 10 indecible se solapan y se hermanan de la mano de la riencia personal de Teresa, y desde el principio del libro se hace refe-
pluma teresiana. En diálogo con san Agustín, A. Egido afirma que tanto rencia a las reminiscencias bíblicas del mismo (cf. Jn 14,2). También se
éste como luego Teresa de Jesús coinciden al hacer de su vida un canto han visto antecedentes en la mística islámica (cf. Asín Palacios, López
de alabanza a Dios, por lo que las obras de ambos están plagadas de Baralt); o en los libros de caballerías; o en la concepción del hombre
exclamaciones e interrogaciones dirigidas a ese Dios. Si las Confesiones como microcosmos; o se ha intentado explicar como esquema y recurso
agustinianas son un himno de gloria, un canto a la gratitud y un retrato de memorístico (en un método equivalente a los 'Ejercicios' de San Igna-
las pasiones del alma, otro tanto puede decirse de la Vida de santa Teresa. ci036), con una finalidad didáctica37 .
y será de ese fondo de donde surgirá la admiración por Dios y por Para Aurora Egido, el verdadero símbolo que subyace en la confi-
cuanto existe, a través de una impresión anímica de raíz neoplatóníca guración alegórica de las Moradas es la "vieja idea del hombre como
que reaparece constantemente en santa Teresa34 . En la estela de la auto- microcosmos"38, y a esto parece remitimos la imagen de "considerar
biografía de san Agustín, el Libro de la Vida es el más moderno y avan-
nueSti:1i'alma como un castillo" (lM 1,1), que Teresa se adelanta a pre-
zado en ese sentido, y del que el mismo Cervantes aprendió mucho.
cisar desde el comienzo de su obra.
Más aÚll, como afirma explícitamente Aurora Egido en este artículo: su
autobiografía es toda una avanzadilla respecto al 'flujo de conciencia' y Otros, como M a . Rosa Lida, quieren ver en la génesis de la alego-
otros hallazgos introspectivos de la novela moderna. ría teresiana la influencia de las novelas de caballerías39 , mientras que
para A. Egido el lenguaje de Teresa estaría más cercano a la novela
4. SIMBOLOGÍA TERESIANA

un texto muy parecido al de 6M 10,3 ... Sobre la fuente del concepto de 'morada': cf. F
En esta sección nos limitamos a recoger los estudios de los últimos 14,5; Jn 14,2 ('permanecer') ... (Cf. RODRÍGUEZ, J. v., "Castillo Interior O Las Moradas",
años sobre los aspectos simbólicos o alegóricos de los escritos teresia- en: Introducción a la lectura de Santa Teresa, Madrid: Editorial de Espiritualidad, 20022,
pp. 478 y 483-84).
nos, y de manera más específica rastrearemos los oríge~s del símbolo- 36 Recordemos, por otro lado, que san Ignacio imaginó el cuerpo interno como palacio
alegoría del 'castillo'. Santa Teresa afirma haber extraído el símil de un espiritual en que se toma contacto con la imagen divina y dio a la posteridad un método
buceo a ciegaS"eñ el fondo de su mente ... "Se me ofreció lo que ahora memorístico con útiles parecidos a aquellos con los que santa Teresa proveería a los
destinatarios de las Moradas (Cf. EGIDO, A., "La configuración alegórica de El Castillo
diré para comenzar con algún fundamento, que es: considerar nuestra interior", en: El águila y la tela. Estudios sobre Santa Teresa y san Juan de la Cruz, Islas
alma como un castillo todo de un diamante o muy claro cristal adonde Baleares: UIB, 2010, p. 84).
hay muchos aposentos, así como en el cielo hay muchas moradas (Jn 37 Cf. PRIETO HERNÁNDEZ, J. M., "Los orígenes de la alegoría del castillo interior", en: Tere-
sianum, XLII, 2 (1991), p. 602.
14,2); que, si bien 10 consideramos, hermanas, no es otra cosa el alma 38 EGIDO, A., "La configuración alegórica de El castillo interior", en Boletín del Museo e
del justo sino un paraíso adonde dice él tiene sus deleites (Prov 8, 31)" Instituto 'Camón Aznar', X (1982), 69.
(lM 1,1)35. 39 En esta misma línea se situaba Ricard en 1965: "Souvenirs lointains des livres de cheva-
lerie, souvenirs plus récents d'Osuna et de Laredo font sans doute partie des antécédents
qui expliquent la 'vision' que Fr. Diego de Yepes attribue asainte Thérese dans la relation
qu'il remit a Fr. Luis de León et qu'il a datée du 4 septembre 1588" (Cfr. RICARD, R.,
34 EGIDO, A., "Confesarse alabando. La verosimilitud de lo admirable en La Vida de santa "Symbolisme du 'Chateau intérieur' chez Sainte Thérese", en Bulletin Hispanique, 67
Teresa", en: NRFH, LX (2012), núm. 1, pp. 133-180. (1965),31). Por otra parte, para Unamuno, fue la visión de la ciudad de Ávila, lo que
35 Sobre la intertext:ualidad de este símbolo o imagen en la obra teresiana, cf. Camino, había inspirado a Teresa el simbolismo del "castillo interior" (Cf. GARCÍA DE LA CONCHA,
donde no usa la palabra 'castillo', pero sí 'palacio' (cf. C 28,9-12). Cf. tb. V 40,10, con v., El arte literario de Santa Teresa, Barcelona: Ariel, 1978, 84).
344 JUAN ANTONIO MARCOS TERESA DE msús (1915-2015): CIEN AÑos LEYENDO A UNA ESCRITORA 345

sentimental que a la de caballerías. 4o El episodio de la Ínsula Firme del parece más difícil de aceptar es querer ver, como pretende Márquez Vi-
Amadís de Gaula habla de un palacete con paredes de cristal, 'sinónimo llanueva, en la obra del doctor Luis Lobera Á vila, Remedios de cuerpos
de espíritu y connotativo de un modo superior de ser'. humanos y silva de experiencias (1542), paisano de Teresa y médico de
En la Cárcel de amor, de Diego de San Pedro, se podrían también Carlos V, querer ver, decimos, una influencia de la alegoría anatómica
rastrear antecedentes al respect0 41 , y hasta podría estar también detrás presente en esta obra en la configuración alegórico-mística del castillo
de la obra teresiana: allí se habla de los combates internos del enamo- teresiano. 45
rado, y se hace desde la configuración de un edificio alegórico, cargado
Otros, en fin, han buscado las conexiones con la tradición de la orfe-
de material religioso, contrahecho a 10 humano, donde un crucificado
brería eucarística, sobre todo debido a la profusión en el uso, por parte
de amores sufría su pasión bajo los signos y símbolos de la del propio
Crist042 • de Santa Teresa, de cierta terminología perteneciente al campo semán-
tico de las piedras preciosas: diamantes, perlas, cristal... Y no faltan
De las novelas de caballerías pudo haber trasladado Teresa la imagen quienes han querido descubrir una causa funcional memorística en la
del castillo ... , que en conjunción con la idea paradisíaca del castillo estructuración alegórica del "castillo", con una doble finalidad: expli-
rodeado de peligros, de herencia dantesca, se une con lo caballeresco,
car, por una parte, de una manera pedagógica y clara su doctrina y lo-
con la literatura amorosa y profana en los géneros sentimental y pas-
grar, por otra parte, que los destinatarios (las monjas), recordasen, más
toril, recreando las mansiones alegóricas, los infiernos de amores y los
y mejor, con la ayuda de esta imagen, a modo de regla mnemotécnica46 ,
paisajes idílicos43 •
la experiencia espiritual narrada por Santa Teresa.
Para Márquez Villanueva, la tradición de la poesía cancioneril pudo
también tener su influjo. Y así, el Cancionero General de 1511, o el Quizás, en el fondo, la alegoría teresiana del "castillo y las mora-
Cancionero de Juan del Encina (1496), contribuirían también a la con- das", se apoye sobre una multiplicidad de imágenes con precedentes
figuración definitiva de la "alegoría del castillo, en cuya torre de ho- siempre difíciles de rastrear. Y quizás, la fácil elocución teresiana se
menaje moran Venus y Cupido, rodeados de brillante corte"44. Lo que levante por encima de todas ellas recreándolas, para ofrecemos así una
imagen nueva, empapada siempre de frescura y jovialidad47 •

40 Cf. EGIDO, A., "La configuración alegórica de El castillo interior", a.c., 74-5. Allí mismo
llama la atención sobre la posible relación alegórica de las Moradas con la Cárcel de 45 lb., p. 503 Y ss.
amor de Diego de San Pedro. 46 "Her literary and theological method of associating each part of the spiritual doctrine
41 Diego de San Pedro fue un escritor castellano del S. xv, cuya obra consta de dos relatos that she wished to present in this work with a part ofthe structure ofthe castle symbol...
sentimentales, un sermón de amores y varios poemas. La Cárcel de Amor (de 1488, pu- (p.123). "The principal basis for this art is the imaginative organization of space and of
blicada en 1492) es el relato de una infortunada conquista amorosa que lleva al enamo- spatially arranged imagery.[ ... ] Her use of the spatial architectural image of the castle
rado a la muerte después de fracasar. Aparece allí el recurso a la alegoria, muerte trágica to expound her doctrine must have helped them (las monjas) considerably in this task"
y panegírico a las mujeres ... Se trata de un relato que tuvo bastante fortuna posterior (Cf. CHORPENNING, J. F., "The literary and theological method ofthe Castillo interior", en
(Cf. Diccionario de literatura española e hispanoamericana, dir. por R. Gullón, Madrid: Journal ofHispanic Philology, 2 (1979),123 Y 128).
Alianza Editorial, 1993, S.v. SAN PEDRO, DIEGO DE). 47 Prescindimos en este articulo de recorrer las aportaciones habidas en el estudio de la
42 Cf. EGIDO, A., "La configuración alegórica de El Castillo interior", en: El águila y la poesía teresiana. En su inmensa mayoría no aportan grandes novedades con respecto
tela. Estudios sobre Santa Teresa y san Juan de la Cruz, Islas Baleares: UIB, 2010, p. 88. al que sigue siendo, sin duda alguna, el mejor estudio de conjunto que VíCTOR GARCÍA
43 Cf. EGIDO, A., "La configuración alegórica de El Castillo interior", o.c., p. 87. DE LA CONCHA llevo a cabo en el año 1978: cf. "La lírica de Santa Teresa en la poesía
44 MÁRQUEZ VILLANUEVA, F., "El simil del Castillo Interior: sentido y génesis", en Actas del carmelitana", en: El arte literario de Santa Teresa, Madrid: Ariel, 1978, pp. 317-376.
Congreso Internacional Teresiano, 4-7 de Octubre de 1982, ed. de T. Egido, Salamanca: Para una selección bibliográfica de referencia nos remitimos a la sección ya citada de
Universidad, 1983, 502. los 'Estudios literarios' en la Bibliografía sistemática de MANUEL DIEGO, nO 4796-4822.
346 JUAN ANTONIO MARCOS DE JESÚS (1915-2015): CIEN AÑos LEYENDO A UNA ESCRlTORA 347

5. ESTUDIOS MÁs RECIENTES Santa Teresa lleva a sus lectores desde el espacio doméstico y auto-
--
En esta sección nos remitimos a algunos de los estudios más signifi-
biográfico ajardinado [casa paterna y 'jardín' alegórico] del Libro de la
Vida a los divagadores palacios de la memoria en el Camino de Perfec-
cativos que han aparecido en los últimos años. En ellos hay que destacar ción [cf. C 28,9.11], y de ahí a las mansiones castelares de la plenitud
como la novedad más original, la capacidad para contemplar los hallaz- plástica del espíritu en el Castillo Interior [cf. 1M 1,1) y, por último, a
\í g~s literario~ b simbólicos tere~ianos, de~de una perspectiva inter,disci- las historias paródicas de las casas conventuales (asimismo aj ardinadas)
A plmar. Por eJ~lo: la presenCIa en el disc1ñ'So tereSiano de metaforas en el Libro de las Fundaciones 50 .
. espe~iales ('h~efto' o 'casti~lo') se empieza a contemplar en relaCIOn con
Junto a los artículos citados de L. Minnema (2012) y Ma . Merce-
la rmsma arqUltect:!:ITa eS12aclal de los conventos y diferentes espacios car-
des Carrión (2013), y en la misma línea de interdisciplinariedad, ahora
( melitanos ... , o en relación a la psicología personal de la misma Teresa. entre literatura y psicología, hay que citar el trabajo de Elena Carrión
Es así como diferencias psicológicas entre ambos místicos, Teresa y (2007) sobre las emociones y la literatura en Teresa. Aunque la palabra
Juan, deciden también el uso de diferentes imágenes espaciales, e inclu- 'emoción' no se usaba en el siglo XVI, sí hay otras del mismo campo
so las diferencias presentes en sus experiencias místicas. La única ima- semántico, tales como 'pasión' o 'afectos', que harían la función de
gen que comparten ambos es la del 'matrimonio', de fuentes bíblicas. medios de 'autointerpretación' y 'autotransformación', en opinión de
En el caso de Teresa nos encontramos con símbolos de introversión (el la autora5 !.
'jardín' y el 'castillo o palacio interior'), siendo como era una persona
extrovertida. Juan utiliza símbolos de extraversión (la 'montaña y su Sobre las conexiones entre arte y literatura, en relación al sempi-
cumbre', el verbo 'salir' al inicio de los poemas de Noche y Cántico), terno tema de Bemini, el estudio de 1. Farmer, del año 2013 resulta
siendo como era una persona introvertida. El movimiento espiritual de cuanto menos sugerente52 • y sobre la inefabilidad y la apofática, otra
Teresa es de fuera a dentro, el de Juan es de dentro a fuera. Para ella el aportación a considerar es la de S. Coakley, del año 2009 53 . En el mismo
Amado está dentro, hay que hacer un camino interior para encontrarlo. año Ma Mercedes Carrión publicó un artículo rastreando de nuevo las
Para él está fuera, hay que 'salir' para encontrarlo (así en Cántico, No- hipotéticas fuentes sufíes en la mística de Teresa54 . Yen el año 2010, M.
! / che y Subida)48. Para ambos el 'espacio interior' aparece como regula- Ortiz Lottman indagó en la metáfora o símbolo del 'huerto o jardín'.
\ dor de la vida to~a, n~cesita~o a su ~ez~n eq~ilibrio .' dentro/fuera' . Allí afirma la autora: todos los 'jardines' de Teresa tienen paredes, es-
Junto al castlr!!!., espacIO de lIbertad mtenor', y Junto al jardín
(huerto o huerta, y también la 'huerta' o jardín conventual, como espa-
50 Cf. CARRIÓN, M a MERCEDES, "Amor a Dios, por amor al arte. Arquitectura e iconografia
cio para cuidar alma y cuerpo), están también esos otros espacios que en la narrativa de Teresa de Jesús", en: Repensando la experiencia mística desde las
recorren implícitamente todos los escritos teresianos: la celda y el ~on­ ínsulas extrañas, ed. de L. López-Bara1t, Madrid: Trotta, 2013, pp. 279-80.
vento, espacios de convivencia sorora! y de diálogo con la divinidad49 . 51 Cf. CARRERA, E., "The Emotions in Sixteenth-Century Spanish Spiritua1ity", en: Joumal
~
ofReligious History, 31, n° 3 (September 2007), p. 236.
52 FARMER, 1, «'You Need But Go To Rome': Teresa of Avi1a and The TextlImage Power
Play», en: Women:S Studies: An inter-disciplinary joumal, 42:4 (2013), pp. 390-407.
48 Así 10 ve F. Mass, citado por: MiNNEMA, L., "Spatia1 imagery as key to two mystica1 53 COAKLEY, SARAH, "Dark Contemp1ation and Epistemic Transformation. The Ana1ytic
experiences of transformation: a comparison between Teresa of Aví1a and John of the Theo1ogian Re-Meets Teresa of Avi1a", en: Analytic Theology. New Essays in the Phi-
Cross", en: Mental Health. Religion & Culture, Vol. 15, nO. 6 (2012), p. 591. losophy ofTheology, ed. By O. D. Crisp and M. C. Rea, Oxford: University Press, 2009,
49 Cf. MiNNEMA, L., "Spatia1 imagery as key to two mystical experiences oftransformation: pp. 280-312.
a comparison between Teresa of Aví1a and John ofthe Cross", en: Mental Health, Reli- 54 CARRIóN, M. M., "Scent of a Mystic Woman: Teresa de Jesús and the Interior Cast1e", en:
gion & Culture, Vol. 15, n°. 6 (2012), p. 598. Medieval Encounters 15 (2009), pp. 130-156.
348 roAN ANTONIO MARCOS DE JESÚS (1915-2015): CIEN AÑOS LEYENDO A UNA ESCRITORA 349

tán cercados ... Teresa, como la Melibea de La Celestina, encuentra su de información que aporta, tanto desde la ladera literaria (y artística en
libertad como mujer en el único lugar que se lo permitía la sociedad de general) como desde una perspectiva más espiritual o mística:
su tiempo, un espacio cerrado. Para Teresa el alma de cada persona es
también un 'hortus c1ausus/conc1usus' (naturaleza arbolada, el murmu- https://delaruecaalapluma.wordpress.coml
llo del agua), un espacio cerrado y de libertad55 •
En la barra superior de BIBLIOTECA, sección NOVEDADES, se puede en-
Un reciente estudio sobre el estilo teresiano, de Kenneth DiMaggio contrar un estupendo elenco de las novedades bibliográficas que sobre
(2014), insiste en la unidad entre lenguaje, vida y espiritualidad en el Teresa han ido apareciendo con ocasión de la celebración de este V
caso de Teresa, de tal manera que para nuestra mística, esctibir y utar Centenario de su nacimiento. Todo el que esté interesado encontrará allí
serían muy a menudo una y la misma cosa56 • y no hay que olvidar los obras (muchas de ellas en formato 'novela') y nombres de referencia al
últimos Congresos celebrados al calor del Centenario en el incompara- respecto, tales como: Julia Kristeva, M a Jesús Mancho Duque, Antonio
ble marco del CITeS (Ávila), también conocido como Universidad de Puente, Fernando Delgado, Mario Escobar, Josefina Molina, Catherine
la Mística. La gran aportación de estos congresos se sitúa en el ámbito Delamarre, Espido Freire, Cristina Morales, Irene Guerrero, Jesús Sán-
de la interdisciplinariedad, y habrá de ser valorada a su debido ti emp0 57. chezAdalid, Rosa Navarro, Carlos Prieto García, Alicia Dujovne, Javier
Leralta, etc.
6. SANTA TERESA EN LA RED Otra estupenda Web, al día de hoy y a la hora de ahora todavía en
construcción, pero que ya ofrece una información y documentación in-
Para todo lo relativo a esta fuente, que es y será cada vez más rele- sustituible, es:
vante, nos remitimos al estupendo artículo de MARíA JOSÉ PÉREZ GON-
ZÁLEZ, "Algunas presencias de Teresa de Jesús en el ámbito digital", www.teresavila.com
en: Revista de Espiritualidad, 73 (2014), pp. 583-588 58 • Así como al Allí se encontrará el lector y veedor con el texto completo de las
incomparable Blog de la misma autora, y el trabajo allí realizado, que Obras de la Santa, un Buscador, todos los autógrafos y un completo
resulta ya impagable. Se trata del mejor recurso en la Web sobre Santa 'Diccionario' teresiano temático y de personajes harto útil, con biblio-
Teresa, tanto por el volumen como por la cantidad, calidad y variedad grafía específica. Se trata de un gran proyecto de un equipo de especia-
listas coordinados por el benemérito padre Tomás Álvarez (autoridad
mundial incontestable) dentro del marco de la Editorial Monte Carme-
55 Cf. ORTIZ LOTTMAN, M., "The Gardens ofTeresa of Ávila", en: A New Companion to lo. Ojalá alcance cuanto antes sus desarrollos plenos en todas las sec-
Hispanic Mysticism, Leiden-Boston: Brill, 2010, pp. 331-33.
ciones proyectadas y que todavía están en construcción.
56 DrMAGGIO, KENNETH, "St. Teresa of Avila: Nun, Saint, Creative Writing Teacher", en: The
International Journal ofReligion and Spirituality in Society, Volume 4 (2014), pp. 55-65.
57 He aquí la referencia de las actas hasta ahora publicadas de dichos Congresos: El Libro
de la Vida. Actas del I Congreso Internacional teresiano, Burgos: Monte Carmelo, 2011;
El Camino de Peifección. Actas del Il Congreso Internacional teresiano, Burgos: Monte
Carmelo, 2012; El Libro de las Fundaciones. Actas del III Congreso Internacional te-
resiano, Burgos: Monte Carmelo, 2013; Las Moradas del Castillo Interior. Actas del IV
Congreso Internacional teresiano, Burgos: Monte Carmelo, 2014.
58 Ultimando este artículo nos llega otra colaboración mucho más amplia y detallada sobre
el mismo tema: GARCÍA, S., "Santa Teresa en los nuevos medios de comunicación y las
redes sociales", en: Revista Monte Carmelo, 123 (2015), 1, pp. 173-198.

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