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Poblamiento de América

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El estrecho de Bering separa América de Asia. La teoría más aceptada indica que por ahí entraron los
primeros hombres que llegaron a América.

Mapa de América que muestra los sitios anteriores a la cultura de Clovis.

El poblamiento de América es el proceso de dispersión de la especie humana en


el continente americano. Los estudios científicos afirman que los seres humanos
no son originarios de América, y está claro que fue poblada por humanos
provenientes de otros lugares. La evidencia paleoantropológica y genética apoya
la hipótesis según la cual los primeros pobladores de América procedían
de Siberia, el extremo noreste de Asia.
Desde el punto de vista de la teoría del poblamiento tardío,
los paleoamericanos entraron en el continente durante la última glaciación, cuando
fue posible el paso hacia el Nuevo Mundo a través de Beringia (el istmo que
actualmente está ocupado por el estrecho de Bering). Esto sucedió entre 15 000 y
14 000 años a. C. Por otro lado, la teoría del poblamiento temprano afirma que los
humanos llegaron a América mucho antes, y está basada en el descubrimiento de
restos cuya datación por carbono 14 da una antigüedad mayor que
14 000 años a. C., algunas investigaciones recientes llevan esta fecha a hace
unos 33 000 años.1 A la investigación paleoantropológica se suma la
información genética, que ha servido para reforzar algunas conjeturas sobre el
origen de los americanos. Se estima que la mayor parte de los indígenas
americanos son descendientes de un grupo proveniente del noreste o del oriente
de Asia. Los pueblos de habla na-dené son descendientes de una segunda ola
migratoria que se estableció en el norte de América, mientras que
los esquimales llegaron al continente en un flujo migratorio más reciente. 2
Después de que los paleoamericanos entrasen en el continente, el paso de
Beringia fue cubierto nuevamente por el mar, de modo que quedaron aislados por
tierra del resto de la humanidad. Salvo la ininterrumpida comunicación
entre esquimales y paleoesquimales de Alaska y Siberia y el caso de unos
breves asentamientos vikingos en América, en la costa de Canadá y Groenlandia,
no hay pruebas concluyentes que respalden un contacto transoceánico entre la
América precolombina y el resto del mundo.
Tras el contacto colombino se plantearon variadas conjeturas para explicar el
origen de los indígenas americanos, por ejemplo, recurriendo al mito de
la Atlántida o de las tribus perdidas de Israel. El avance de la investigación
científica permitió demostrar que no había relación material entre el origen de los
amerindios y esas creencias, por lo que esas antiguas hipótesis quedaron
descartadas.

Evolución de las hipótesis


Relatos indígenas
Desde antes de 1492 las culturas aborígenes de las Américas construyeron tanto mitos de
origen, como relatos de migraciones3y acontecimientos históricos, diferentes entre una y otra
cultura. Las culturas mesoamericanas consideraban que la presencia humana en el continente
americano era muy anterior al que suponían los europeos. La civilización maya tenía registros
históricos escritos desde antes del comienzo de nuestra era, siendo los más antiguos
conservados los de "San Bartolo", 300 a. C., y manejaban una referencia como "tiempo cero"
a agosto de 3114 a. C.4Otras culturas, como la zapoteca, tenía registros escritos que se
remontan actualmente al año 500 a. C. Por mucho tiempo, la decadencia de civilizaciones
puntuales y más aún la ruptura político-cultural que significó la entrada de los europeos
discontinuó el conocimiento de esas fuentes mesoamericanas; la ciencia occidental ignoró la
existencia o el significado de este tipo de registros hasta el siglo XX.

Polémica europea
Los europeos intentaron buscar explicaciones para el origen de los seres humanos con los
que se estaban encontrando. Alejo Venegas opinó que provenían de
navegantes cartagineses. Agustín de Zárate consideró que los indígenas podían haber llegado
pasando por la Atlántida, antes de que se hundiera según los relatos de Platón.5Sin embargo,
la mayoría de las primeras explicaciones fueron religiosas, por ejemplo varios autores
europeos pensaron que los pobladores de América provenían de las tribus perdidas de Israel.4
El sacerdote Miguel Cabello Valboa, malagueño, consideró que los aborígenes americanos
descendían del patriarca Ofir (Génesis 10:29) e identificó América con el reino de ese nombre,
rico en oro, mencionado en la Biblia (1Reyes 9:28).6La idea de situar Ofir en las Antillas fue
sugerida por Cristóbal Colón,7apareció como nota la margen en la edición de 1540 de Robert
Estienne de la Biblia y fue expuesta, entre otros, por Pedro Mártir de Anglería en 1526.8La
identificación de Ofir con el Perú fue sustentada por el teólogo español Benito Arias
Montano en 15729y por el erudito Johannes Goropius Becanus en 1580.10El naturalista y
sacerdote jesuita José de Acosta fue el primero en abordar científicamente el poblamiento de
América a partir de los descubrimientos geográficos que indicaban que la distancia entre Asia
y América por el norte es pequeña y los dos continentes están separados apenas por un brazo
de mar. Acosta descartó explícitamente la hipótesis sobre el paso por el continente perdido de
la Atlántida y añadió además que las tierras desconocidas donde según el Apocalipsis de
Esdras fueron llevadas las tribus cautivas de Israel, «no tienen mayor relación con América
que la encantada y fabulosa Atlántida».11Acosta demostró que no solamente seres humanos
transitaron entre los dos continentes, sino también varias especies animales.
Continuando con una visión científica, Fray Gregorio García hizo una detallada exposición de
las diferentes hipótesis conocidas sobre el poblamiento de América, por tierra o por mar. Para
él, los indígenas provenían de Asia, de China o Tartaria, dadas las semejanzas físicas entre
los habitantes de unos y otro continente. 12
En contraste, en 1650, James Ussher estableció ―basado en la Biblia― que las tribus
perdidas abandonaron Israel en el año 721 a. C. y, sobre esa base, la cultura europea sostuvo
que América había sido poblada alrededor del año 500 a. C. También tratando de apoyarse en
la Biblia, el sacerdote sevillano Diego Andrés Rocha, que vivió desde niño en el Perú, expuso
la teoría según la cual el continente americano fue poblado por descendientes de Túbal (hijo
de Jafet, Génesis 10:2-5), una parte de los cuales habría poblado España, otra parte la
Atlántida y la otra a través de esa hipotética isla, antes de que se hundiera, habría llegado a
América. Rocha complementó su teoría con la comparación entre la actitud de los
conquistadores españoles y la de Moisés.13

Charles Abbott
En 1876, Charles Abbott, un médico estadounidense, encontró unas herramientas de piedra
en su granja de Delaware. Debido a las características toscas de los instrumentos, pensó que
podrían pertenecer a los antepasados remotos de las culturas indígenas modernas. Debido a
ello, consultó con un geólogo de Harvard, quien estimó en 10 000 años de antigüedad la grava
que se encontraba alrededor del hallazgo. Abbott sostuvo entonces que se trataba de un
asentamiento humano del Pleistoceno, es decir, muchos miles de años más antiguo de lo que
establecían las teorías bíblicas dominantes. La teoría de Abbott fue rechazada por las
jerarquías cristianas por oponerse a la Biblia y por la comunidad científica organizada por el
Instituto Smithsoniano por no cumplir con los estándares científicos que exigía. Entre los
científicos que rechazaron la hipótesis de Abbott se encontraban Aleš Hrdlička y William Henry
Holmes. En la actualidad se ha comprobado que Abbott tenía razón en muchas de sus
hipótesis y la granja ha sido declarada Monumento Histórico Nacional.

El descubrimiento del yacimiento de Folsom


En 1908, George McJunkin encontró unos enormes huesos en un barranco de la
aldea Folsom, Nuevo México. McJunkin, un esclavo liberado por la Guerra Civil
estadounidense, era geólogo, astrónomo, naturalista e historiador aficionado y durante años
intentó llamar la atención de los vecinos de Folsom sobre la probable antigüedad de los
huesos.14En 1926, cuatro años después de la muerte de McJunkin, el director del Museo de
Historia Natural de Colorado, Jesse D. Figgins, se enteró del lugar y descubrió varias puntas
de flecha de un estilo muy refinado que luego volverían a encontrarse en Clovis y otros
yacimientos. Una de ellas estaba incrustada en la tierra que rodeaba al hueso de un ejemplar
de bisonte extinto miles de años atrás.14Figgins llevó las puntas de lanza a Washington
DC para enseñárselas a Aleš Hrdlička, en el Instituto Smithsoniano, quien si bien lo trató
cortésmente y le sugirió una serie de reglas metódicas para el caso de nuevos
descubrimientos, se mantuvo sumamente escéptico y consideró hasta el fin de su vida que
Folsom no constituía una prueba concluyente de que América hubiera estado poblada durante
el Pleistoceno.15En agosto de 1927, el equipo de Figgins encontró una punta de lanza ubicada
entre dos costillas de bisonte. Figgins envió un telegrama y tres científicos viajaron para ser
testigos del hecho, e informar de la seriedad del hallazgo. En ese momento, la comunidad
científica estadounidense comenzó a aceptar la importancia del yacimiento de Folsom.16Han
sido datados en 10 285 años AP.1718

El descubrimiento de la cultura Clovis


Artículo principal: Cultura Clovis

La típica punta Clovis.

En 1929, Ridgely Whiteman, un joven indígena de 19 años que venía siguiendo las
investigaciones que se estaban realizando en la cercana localidad de Folsom, escribió una
carta al Instituto Smithsoniano sobre una serie de huesos que había encontrado en la aldea de
Clovis (en el estado de Nuevo México). En 1932, una excavación realizada por un equipo
dirigido por Edgar Billings Howard, de la Universidad de Pensilvania, confirmó que se trataba
de un asentamiento indígena durante el Pleistoceno y verificó el tipo especial de punta de
flecha que sería conocida como «punta Clovis». Al ser descubierta la datación por carbono 14,
en 1949, el método fue aplicado en los yacimientos de Clovis, resultando en antigüedades que
oscilaban entre el año 10 900 y el 11 500 a. C.19
La datación por radiocarbono determinó los años 9500 a 8900 a. C. y tras una revisión se
corrigió a 9050 a 8800 a. C. 20Desde la década de 1930 y, sobre todo, desde la confirmación
de las fechas por el método del carbono 14, la comunidad científica estadounidense
organizada alrededor del Instituto Smithsoniano aceptó que la cultura Clovis era la más
antigua de América y que estaba directamente relacionada con la llegada de los primeros
hombres. Esto se conoció como «consenso Clovis» y tuvo gran aceptación mundial hasta
fines del siglo XX. El consenso Clovis fue la base de la teoría del poblamiento tardío de
América.

Hrdlička y la teoría del ingreso desde Siberia cruzando el


estrecho de Bering
Joven inuit de la Beringia moderna.

En 1937, Aleš Hrdlička, retomando un argumento de Samuel Haven,21sostuvo que el ser


humano había ingresado a América por Alaska, proveniente de Siberia, Asia, cruzando el
estrecho de Bering. Algunas publicaciones le atribuyen erróneamente a Hrdlička haber
postulado la teoría más moderna, aquella que señala que el hombre cruzó caminando por una
zona llamada puente de Beringia formado a raíz del descenso del nivel de las aguas del
estrecho de Bering, durante el último período glacial. Si bien Hrdlička nunca se pronunció
expresamente sobre la fecha de llegada del hombre al continente americano, rechazó
sistemáticamente las pruebas que proponían la existencia de paleoindios y sostenía que, a
diferencia de Europa, no existían rastros en América que permitieran hablar de presencia
humana durante el Pleistoceno (entre 1 800 000 y 10 000 años AP), en tiempos de la última
glaciación. De hecho, Hrdlička consentía la creencia del Instituto Smithsoniano, representada
por William Henry Holmes, que sostenía que los primeros habitantes de América habían
ingresado en un pasado reciente, imprecisamente estimada en unos pocos siglos.

Teoría del poblamiento por el puente de Bering, el corredor


libre de hielo y el Consenso Clovis

Evolución del puente de Beringia.


Ruta del poblamiento de América según el Consenso de Clovis.

Mapa de las migraciones humanas fuera de África, versión de Naruya Saitou y Masatoshi Nei (2002) del
Instituto Nacional de la Genética del Japón22 que coincide con la versión de Göran Burenhult (2000). 23

Se encuentra plenamente probado que durante la última glaciación, la Glaciación de Würm o


Wisconsin, la concentración de hielo en los continentes hizo descender el nivel de los océanos
en unos 120 metros. Este descenso hizo que en varios puntos del planeta se crearan
conexiones terrestres, como por ejemplo Australia-Tasmania con Nueva
Guinea; Filipinas e Indonesia; Japón y Corea. Uno de esos lugares fue Beringia, nombre que
recibe la región que comparten Asia y América, en la zona en que ambos continentes están en
contacto. Debido a que el estrecho de Bering, que separa Asia de América, tiene una
profundidad de entre 30 y 50 metros, el descenso de las aguas dejó al descubierto un amplio
territorio que alcanzó 1500 kilómetros de ancho uniendo las tierras de Siberia y Alaska, hace
aproximadamente 40 000 años.
Existía en esa época un puente terrestre entre Asia y Alaska, que surgió cuando los glaciares del último
período glaciar estaban en su máximo nivel, acopiando millones de toneladas de precipitación que
normalmente habrían ido a los océanos. La falta de esa agua redujo el nivel del mar de Bering más de
90 metros, suficientes para convertir las zonas bajas del estrecho en un puente de tierra que unía los
dos continentes.
#GGC11C

Su primera formación sucedió aproximadamente 40 000 años AP, manteniéndose unos


4000 años. Su segunda formación se produjo aproximadamente 25 000 años AP,
permaneciendo hasta aproximadamente 11 000-10 500 AP (Scott A. Elias)24cuando volvió a
subir el nivel de las aguas al final de la glaciación, inundando gran parte del territorio y
separando Asia de América por el estrecho de Bering. El dato más importante para establecer
una teoría migratoria durante la última glaciación es el hecho de que Canadá estaba
completamente cubierta de hielo durante la última glaciación, invadida por dos gigantescas
placas: la Placa de Hielo Laurentina y la Placa de Hielo de la Cordillera. Esto hacía imposible
la entrada al continente más allá de Beringia. Apareció entonces la teoría del «corredor libre
de hielo» (ice-free corridor, en inglés). Según esta teoría, en los instantes finales de la última
glaciación, comenzaron a derretirse los bordes en contacto de las dos grandes placas de hielo
que cubrían Canadá, abriendo un corredor libre de hielo de unos 25 km de ancho, que seguía,
primero el valle del río Yukón y luego el borde este de las Montañas Rocallosas por el corredor
del río Mackenzie.25Los científicos que sostienen la teoría estiman que esto ocurrió en
el 14 000 años AP,26aunque otros cuestionan la fecha y afirman que no pudo haber sucedido
hasta 11 000 años AP, invalidando así la posibilidad que quienes originaron las culturas de
Folsom y Clovis usaran esa ruta, ya que estas ya existían en esta última fecha. 25Una vez
abierto el corredor, los seres humanos que estaban en Beringia pudieron avanzar hacia el
interior de América y dirigirse al sur. La teoría ha sido ampliamente aceptada como parte
integrante del Consenso de Clovis, pero no hay evidencias directas que prueben el paso de
seres humanos por ese corredor. 26El primero en proponer la posibilidad de ese corredor fue el
geólogo canadiense W. A. Johnston en 1933, y quien acuñó el término «corredor libre de
hielo» fue Ernst Antevs, en 1935.27A partir de esos datos cronológicos, se desarrolló entonces
una teoría migratoria sosteniendo que las tribus asiáticas que habían penetrado en Beringia,
permanecieron allí varios miles de años hasta que, poco antes de finalizar la última glaciación
(10 000 AP) y de que el puente de Beringia se inundara, se formara un estrecho corredor libre
de hielo que les permitió dirigirse al sur. Esta teoría se articuló con los descubrimientos de la
cultura Clovis que databan del año 13 500 AP para concluir que había sido integrada por los
primeros migrantes que ingresaron por el puente de Beringia, de la que a su vez habrían
descendido todas las demás culturas indoamericanas. El primero en componer un posible
modelo migratorio de asiáticos hacia América a través de Beringia fue Caleb Vance Haynes en
un artículo publicado en la revista Science en 1964.28Esta explicación, conocida actualmente
como teoría del poblamiento tardío o «consenso Clovis»,
fue aceptada en forma generalizada durante la mayor parte de la segunda mitad del siglo XX.
Más recientemente se ha fortalecido la posibilidad de que los pobladores de América
provenientes de Beringia utilizaran una ruta alternativa hacia el sur bordeando la costa. 29
Debido al descenso del nivel del océano esa posible ruta se encontraba al oeste de la actual
costa norteamericana y en el presente está cubierta por las aguas del océano Pacífico,
complicando los estudios arqueológicos. En 2003, un estudio submarino encontró una
herramienta de piedra de una antigüedad del 8000 a. C. a una profundidad de 53 metros.30

La crisis del consenso Clovis


A partir de las últimas décadas del siglo XX, las teorías combinadas que constituyen el
consenso de Clovis o teoría del poblamiento tardío ―antigüedad, lugar de ingreso, rutas
migratorias, etc.― entraron en crisis. En primer lugar, se ha cuestionado la antigüedad de la
llegada del hombre a América. La postura Clovis first sostiene que la misma no pudo ser
anterior a 14000 AP y que clovis fue la primera cultura americana. Esta postura es congruente
con las glaciaciones periódicas, pues antes de esa época, Canadá estaba cubierto por hielo y
era imposible toda circulación desde el puente de Beringia hacia el sur. Alex Krieger propuso
desde 1956 y documentó desde 1964 la existencia de poblaciones americanas anteriores a
la cultura Clovis, que no fabricaron las puntas de proyectil características de Clovis. 3132Su
teoría basada en sus visitas a importantes sitios arqueológicos en México y América del Sur,
puede considerarse precursora de la actual teoría del poblamiento temprano de las Américas.
Aunque cada vez existen más evidencias que sugieren la presencia humana en América
anterior a 14 000 AP, los defensores de la teoría del poblamiento tardío, descartan algunas de
estas pruebas, al considerar «inconsistentes» los hallazgos, o argumentando contaminación
de los yacimientos por factores extrahumanos ―como en el caso de los descubrimientos
de Lorena Mirambell en Tlapacoya (México) o Niède Guidon en Pedra Furada (Brasil)―. No
obstante, no han podido comprobar la infalibilidad de los descubrimientos. Sin embargo, la
evidencia descubierta en el yacimiento de Monte Verde (Chile) por Tom Dillehay es
incontrovertible, al ser fechado oficialmente uno de los yacimientos investigados
en 14 800 años AP (Monte Verde I).33
Esta fecha fue aceptada por la comunidad científica en 1997, cuando Monte Verde fue visitado
por una delegación de los más importantes investigadores del mundo, entre los que se
encontraba Calbot Vance Haynes, el más importante defensor de la teoría del poblamiento
tardío. La delegación concluyó, aunque con algunas reticencias, que Monte Verde I es real.
Por su antigüedad mayor al año tope del consenso Clovis, su ubicación en el otro extremo del
continente, y la ausencia de similitudes con la cultura Clovis, el reconocimiento generalizado
de Monte Verde ha supuesto el fin de la teoría del poblamiento tardío como teoría hegemónica
en la arqueología del poblamiento de América y ha demostrado la verosimilitud de la datación
del yacimiento estadounidense de Meadowcroft Rockshelter de más de 16 000 años.
Por otra parte, una investigación de la Universidad de Copenhague publicada en 2016,
sugiere que el llamado corredor libre de hielo se convirtió en habitable para los humanos solo
hace 12 600 años, esto es casi 1000 años después de la formación de la cultura Clovis, lo que
significa que los primeros americanos no pudieron penetrar en el continente desde Alaska por
el corredor libre de hielo canadiense, sino que tanto los grupos que desarrollaron la cultura
Clovis, como también las culturas pre-Clovis, tomaron la ruta costera del Pacífico. 3435
Simultáneamente, se han producido otros hallazgos arqueológicos y estudios genéticos,
lingüísticos y geológicos que sugieren múltiples teorías y complejas combinaciones sobre el
verdadero origen, la época de la llegada y las rutas seguidas para el poblamiento de América.
Una publicación de la Universidad Nacional de Tucumán en 2018 informÓ que un equipo de
arqueólogos tucumanos encontró en el departamento de Antofagasta de la Sierra (Catamarca)
la evidencia humana más antigua que se conozca en el país y posiblemente las más arcaicas
de América Latina. Con el descubrimiento se dio un salto enorme porque los objetos
encontrados tienen una antigüedad de 40.000 años. Los análisis, mediante los cuales se
determinó la cantidad de años, fueron realizados en dos laboratorios especializados de EE.
UU. (Arizona y CAIS-UGA) por medio del método de carbono 14. 36
Ciprian Ardelean, Lorena Becerra y Eske Willerslev, en la Cueva del Chiquihuite, México,
recuperaron artefactos de piedra de una tecnología distintiva, ubicados en capas más bajas de
los depósitos sedimentarios de la cuevac on fechas que corresponden a hace 27.000 años, y
más artefactos en capas superiores que datan de hasta 13,000 años. La datación de la capa
con los artefactos más tempranos indica que hubo personas en el norte de México en un
momento correspondiente al comienzo de la última etapa importante de avance glacial en
América del Norte. Este hallazgo retrasa las fechas de dispersión humana en la región,
posiblemente a hace 33.000 a 31.000 años y traerán una nueva consideración para los sitios
arqueológicos sudamericanos fechados con más de 20 mil años. Un estudio de datación por
radiocarbono de los primeros sitios arqueológicos norteamericanos revela que 15,000 años el
poblamiento de América del Norte ya estaba ampliamente asentado. 37

Nuevos hallazgos, nuevos estudios y nuevas teorías


El actual debate sobre la llegada del hombre a América se caracteriza por el apasionamiento
que muestran los científicos, la variedad de teorías y subteorías, los resultados
contradictorios, la cantidad de estudios y contra estudios y titulares llamativos en los
periódicos. Para el público en general se trata de un cuadro de gran confusión.
Las investigaciones genéticas
Artículo principal: Historia genética de los indígenas de América

Desde la década de 1980, la investigación genética de Goicoche Méndez ha ido ocupando un


papel cada vez más destacado en las ciencias sociales y, en particular, en las investigaciones
sobre población y ascendencias, disciplina que lleva el nombre de arqueología o antropología
genética. Los genetistas utilizan el ADN mitocondrial (ADNmt) para seguir el linaje femenino y
el cromosoma Y (ADN-Y) para seguir el linaje masculino.

Flechas prehistóricas amerindias, conservadas en Washington.

 En 1981, se estableció el mapa del ADN mitocondrial y, en 1990, Douglas C.


Wallace determinó que el 96,9% de los indígenas de América estaban agrupados en
cuatro haplogrupos mitocondriales (A, B, C, y D), lo que significa una notable
homogeneidad genética.38
 En 1994, James Neel y Douglas C. Wallace establecieron un método para calcular la
velocidad con que cambia el ADN mitocondrial. Ese método permitió fechar el origen
del Homo sapiens, la famosa Eva mitocondrial, entre 100 000 y 200 000 años AP39 y la
salida de África entre 75 000 y 85 000 años atrás. Aplicando este método, Neel y Wallace
estimaron en 1994 que el primer grupo humano que ingresa en América lo hizo entre
22 414 y 29 545 años AP.40
 En 1997, los brasileños Sandro L. Bonatto y Francisco M. Salzano aplicaron el método
sobre el haplogrupo A, casi completamente ausente de Siberia, y obtuvieron resultados
que van de 33 000 a 43 000 años AP.41
Estos científicos sostienen que durante miles de años se estableció una gran población en el
puente de Beringia donde se diferenciaron genéticamente, y que es de esa población de la
que provienen los primeros migrantes hacia América.

 El genetista argentino Néstor Oscar Bianchi analizó la herencia paterna en


comunidades indígenas sudamericanas y concluyó que hasta el 90% de los amerindios
actuales derivan de un único linaje paterno fundador que denominó DYS199T y que
colonizó América desde Asia a través de Beringia hace unos 22 000 años.42
 Más recientemente, el genetista estadounidense Andrew Merriwether, de la
Binghamton University, quien perteneciera al equipo de Wallace, sostuvo que la evidencia
genética sugiere que América fue poblada mediante una sola población proveniente
de Mongolia, como sostenía Aleš Hrdlička. La razón de esto es que en Siberia los
haplogrupos A y B casi no se encuentran presentes, mientras que en Mongolia se
encuentran los cuatro principales haplogrupos indoamericanos (A, B, C y D), salvo el X. 39
Merriwether destaca que los cuatro haplogrupos se encuentran presentes en toda
América, pero que dentro de ellos pueden localizarse mutaciones genéticas diferentes,
según se trate de indígenas de Sudamérica o Norteamérica. Esto sugeriría que,
cuando ingresaron en América, algunos grupos migraron rápidamente hacia
Sudamérica, mientras que otros poblaron Norteamérica y Centroamérica. A su vez, las
mutaciones genéticas muestran migraciones entre Sudamérica y el sur de
Centroamérica (Panamá y Costa Rica), pero no más allá. 39
En 2006, el equipo de Merriwether se encontraba estudiando si las poblaciones
modernas de amerindios eran descendientes de los pueblos antiguos que vivían en
esos mismos lugares o se trataba de nuevas migraciones que reemplazaron culturas
más antiguas.

 En 2007, un grupo de genetistas estimó que la salida de Beringia debió producirse


siguiendo la ruta costera del Pacífico, en un período que se inició hacia el 17 000-
16 000 a. C. y terminó hacia el 14 000-13 000 a. C. (o sea, hacia el final del último
máximo glacial).43
 En 2009, otro equipo de investigadores dató el poblamiento de América con una
antigüedad de 15 000 años, basados en cálculos según el reloj mitocondrial
aplicado a los linajes mitocondriales.44
 En 2013 se publicó un estudio donde sus autores defienden que la población
nativa americana desciende de ancestros tanto del este asiático como de la zona
euroasiática. Se fundamentan en la secuenciación del genoma de un individuo
siberiano del alto paleolítico que posee características comunes con la población
nativa americana y que habría migrado a través de Asia mezclándose con
poblaciones de esta zona y llegando a América por el estrecho de Bering.
 En 2014, el análisis del ADN mitocondrial del esqueleto de Naia, datado en el
10 900 a. C. (encontrado en México, en un grupo de cuevas submarinas
de Tulum), demostró un vínculo genético entre los paleoamericanos y los
modernos nativos americanos, ya que encontró que Naia tenía el haplogrupo D1,
exclusivo de los actuales amerindios, especialmente de América del Sur.45 Los
investigadores consideran que su hallazgo es una prueba de que los primeros
pobladores de América llegaron provenientes de Siberia.46

 También en 2014, un estudio del ADN de los restos humanos de un niño de hace
12.700 años, la época Clovis, denominados Anzick-1, probó que estos restos están
estrechamente relacionado con grupos de nativos americanos de América Central y del
Sur, pero no con las migraciones posteriores de grupos de Canadá y el Ártico. 47 Sus
antepasados se separaron de los nativos americanos del norte, que están genéticamente
más cerca de los indígenas contemporáneos en el este de América del Norte, hace
aproximadamente 14.600 a 17.500 años. El ancestro común de estos dos grupos se
separó de los asiáticos orientales hace unos 25.000 años, según los estudios científicos
realizados secuenciando el genoma de restos humanos de Alaska que datan de hace
11.500 años de Alaska.48
Una investigación dirigido por David Reich, de Harvard, también encontró evidencia de una
rápida expansión desde el norte hacia Sudamérica, a la vez que estableció que la migración
paleoindia asociada con la cultura Clovis, presente en América del Sur, no fue la fuente
principal para los indígenas sudamericanos contemporáneos, ya que varios individuos
antiguos derivan de linajes sin afinidad específica con el genoma asociado a Clovis, y se
evidencia un reemplazo de la población, que comenzó hace al menos 9.000 años y fue
seguido por una continuidad sustancial de la población en múltiples regiones múltiples.
Además, se estableció otra corriente migratoria, a partir de una conexión entre un humano de
4.200 años en los Andes centrales y los antiguos habitantes de las Islas del Canal frente a la
costa de California.49
Estos estudios genéticos revelan que los primeros pobladores del continente se movieron
lejos rápidamente,50 y apoyan lo que los arqueólogos han sostenido durante mucho tiempo,
que América fue colonizada en varias oleadas de poblaciones que cruzaron el estrecho de
Bering desde Asia, siendo el más reciente el de Ártico y grupos canadienses. Se demuestra, a
su vez, que no hay conexión genética con los pobladores europeos del Paleolítico superior, de
forma que este estudio se muestra como un fuerte apoyo del origen asiático de la colonización
americana.47

La antigüedad
La antigüedad del hombre en América está sometida a gran controversia científica. La fecha
más tardía es la que sostienen los defensores de la teoría del poblamiento tardío y está
relacionada con la cultura Clovis, que ha establecido sin dudas una presencia humana hace
13 500 años. Los defensores de esta teoría sostienen que la fecha de ingreso al continente no
pudo ser anterior al 14 000 AP porque fue en ese momento cuando se abrió el corredor libre
siguiendo el río Mackenzie a través del actual territorio canadiense. Esta hipótesis ha sido
definitivamente desmentida por la datación de Monte Verde I (Chile), de 14 800 años.33; y
posteriormente con la datación de una huella humana (denominada la Huella de
Pilauco (Chile), descubierta en el sitio paleontológico de Pilauco Bajo, la cual presenta una
antigüedad datada de 15 600 años.
A partir de ese piso diversas investigaciones científicas han propuesto fechas muy diferentes,
las cuales, sin embargo, se encuentran bajo una fuerte controversia por no presentar
evidencia sólida al no presentar una datación confiable. Entre ellas podemos mencionar las
siguientes fechas y sitios propuestos:

 33 000 años (Monte Verde II, en Chile; según Bonatto-Salzano, 1997).


 40 000 años (Cuenca del Valsequillo, en México).
 48 000 años (Montalvania, en Brasil; según Shigueo Watanabe).
 50 000 años (Topper, en Estados Unidos).
 60 000 años (Cave, en Estados Unidos).
 60 000 años (Pedra Furada, en Brasil).
La fecha más antigua propuesta hasta el momento ha sido publicada por los científicos
brasileños Maria da Conceição de M. C. Beltrão, Jacques Abulafia Danon y Francisco Antônio
de Moraes Accioli Doria, quienes indican haber hallado algunas herramientas de cuarcita en el
yacimiento de Toca da Esperança, un chopper, un guijarro con marcas de golpes y una lasca;
en las que ellos postulan dataciones de entre 295 000 a 204 000 años de antigüedad, lo que
indicaría presencia humana anterior al homo sapiens.51igualmente, en Calico, cerca
de Barstow (estado de California), fueron hallados cerca de 4000 cantos y lascas
de sílex presuntamente tallados y 6000 lascas desecho, con dataciones por diferentes
métodos, con las cuales postulan fechas que oscilarían entre los 135 000 y 202 000 años,5253;
aunque en ambos casos se ha generado un fuerte debate entre quienes consideran que el
material datado es producto de la mano del hombre54y quienes creen que son geofactos,55
resultado de meros accidentes de la naturaleza. En Old Crow, en el extremo noroccidental
de Canadá, se encontraron, un hueso de bisonte con una marca de corte que se postula que
habría sido posiblemente producida por humanos, la cual data de hace 72 000 años, así como
otros huesos con presuntas marcas de corte, en un estrato datado en más de 300 000 años.56
En el caso de fechas postuladas que son anterior al Homo sapiens, Maria Beltrão y Rhoneds
Aldora Perez, postulan que podría haber sido posible un hipotético poblamiento humano en
América, hace más del 300 000 años durante la glaciación illinoiense, el cual habría sido
realizado por alguna variante del Homo erectus, con una industria lítica de cantos y lascas. 57
Sin embargo no hay fósiles ni estudios genéticos que apoyen está hipótesis.
Igualmente, a pesar de las dataciones indicadas, no se han encontrado fósiles humanos ni
aportado otras pruebas que confirmen estas dataciones postuladas que serían anteriores a la
huella encontrada en Pilauco Bajo.

¿América del Sur primero?


Uno de los elementos que ha llamado la atención de algunos investigadores es la profusión de
yacimientos de gran antigüedad en Sudamérica y la escasa cantidad de los mismos en
Norteamérica. El dato es llamativo, entre otras cosas, porque Estados Unidos y Canadá han
dedicado grandes recursos a investigar los yacimientos arqueológicos, a diferencia de lo que
sucede en el sur. No es probable que los yacimientos más antiguos del norte hayan quedado
sin descubrir. El dato es llamativo porque, si América fue poblada desde Siberia, los
yacimientos más antiguos deberían hallarse en el norte. 58Adicionalmente, algunos estudios
han detectado entre los paleoindios sudamericanos y norteamericanos diferencias de
consideración en genes y fenotipos: aquellos con rasgos más australoides, estos con rasgos
más mongoloides. Estos elementos han causado una creciente adhesión de algunos
investigadores a la hipótesis de un poblamiento autónomo de América del Sur, no proveniente
de Norteamérica. Esta hipótesis se relaciona estrechamente con la teoría del ingreso por
la Antártida desde Australia.58

Otras teorías, otras rutas posibles propuestas


Otras teorías sugieren también otras rutas de migración del hombre hacia América; estas
probables rutas alternas son:

 Península de Kamchatka (Siberia)-islas Aleutianas (océano Pacífico)-Península de


Alaska (Alaska)-Archipiélago Alexander-Isla de Vancouver. Procedencia asiática. Habrían
utilizado embarcaciones muy primitivas para el transporte y viaje.
 Oceanía-Antártida-América del Sur. También habrían utilizado balsas.
El antropólogo portugués A. Mendes Correia, quien sostuvo esta hipótesis en 1928,
descartó otras rutas de migración.
 Melanesia-Polinesia-América. También habrían utilizado balsas primitivas. El
antropólogo francés Paul Rivet, quien planteó esta teoría en 1943, dijo que el hombre
americano es de origen multirracial, por lo que no negaba otra ruta de inmigración. Esto
fue contrario a los planteamientos de Aleš Hrdlička y Mendes Correia, quienes sostenían
que la procedencia era de una sola raza.
 Europa-Océano Atlántico-América. Remy Cottevieille-Giraudet documentó entre 1928
y 1931 la hipótesis del origen europeo (Cro-Magnon) de los «pieles rojas» (algonquinos).
En 1963, Emerson Greenman planteó la ruta hipotética de la inmigración europea a
América durante el paleolítico superior y el origen europeo de los beotucos de Terranova.
Bruce Bradley y Dennis Stanford replantearon en 1999 la existencia de esa migración
basados en las similitudes entre la industria lítica solutrense, y la cultura Clovis,
refrendados en las investigaciones de ADN mitocondrial realizadas por Michael Brown. La
teoría, conocida como la Solución solutrense, supone que antiguos habitantes de Europa
Occidental navegaron por el Atlántico de la era glacial, desplazándose entre los hielos
flotantes, de manera parecida a la de los esquimales, hasta alcanzar la costa occidental
de América del Norte.
 En 1950, el español radicado en Argentina Salvador Canals Frau propuso la hipótesis
de cuatro grandes corrientes pobladoras: a pie por Beringia, navegando en canoas por
las Islas Aleutianas, navegando a través del océano Pacífico para desembarcar
en Mesoamérica y navegando a través del océano Pacífico para desembarcar
en Sudamérica.59
 Migración seguida de extinción: Bien podrían haber ocurrido una o varias migraciones
hace 40 000 años o aún más antiguas, que hubieran dejado trazas aisladas de esta
presencia, pero con el resultado de que esos grupos se hubieran luego extinguido antes o
contemporáneamente a oleadas humanas posteriores. Respecto de esta razonable
hipótesis no existen confirmaciones concluyentes, aunque ciertamente ello en cierto
sentido permitiría compatibilizar la diversidad de teorías hasta ahora manejadas. [cita  requerida]
Algunas conclusiones provisionales
Más allá de los debates en marcha y la gran cantidad de preguntas y contradicciones que se
presentan en el debate científico actual es posible realizar algunas conclusiones precarias:

1. Es altamente probable que el hombre americano primitivo proceda del continente


asiático, especialmente de las estepas siberianas o de la región del Sudeste asiático.
Las semejanzas entre grupos poblacionales asiáticos de esas regiones y la mayoría
de los aborígenes americanos ha sido objeto de análisis. De todos modos el hecho de
que las dataciones de máxima antigüedad que cuentan con consenso de la
comunidad científica, Clovis (Estados Unidos, 12 900-13 500 AP) y Monte
Verde (Chile, 14 500 AP), se encuentren simultáneamente en América del Norte y en
el extremo sur de América del Sur impide sacar una conclusión definitiva sobre este
punto. Sin embargo, estas fechas son aún muy recientes frente a otras fechas
datadas en diversos lugares de América, que aún no cuentan con el consenso de la
comunidad científica. Habrá que esperar que estos estudios se consoliden. Por
ejemplo, entre las numerosas cavernas del nordeste de Brasil se encuentra una
conocida como Toca do Boqueirāo da Pedra Furada, la cual cuenta con numerosas
evidencias de asentamiento primitivo como instrumentos líticos. Sin embargo, se
encontraron otros artefactos en cuarzo que son datados de hace 40 000 años.
Semejante observación no es aceptada fácilmente por otros estudiosos que dicen que
los cuarzos difícilmente tienen formas definidas que puedan ser consideradas
manufactura y que no tiene sentido que los supuestos habitantes de la caverna
hubiesen preferido el cuarzo a la piedra abundante del lugar. Las objeciones no restan
los misterios que abre Pedra Furada y las excavaciones continúan. Pero aún más al
sur, en Chile, las excavaciones de Tom Dillehay y otros muchos arqueólogos en
Monte Verde revelan restos de comida e instrumentos que se datan de hace 12 000 e
incluso 30 000 años. También Monte Verde es contestado por muchos como una de
las más antiguas evidencias humanas en América, pero son más contundentes que
las que existen en el hemisferio boreal del continente. 60
2. Las culturas prehistóricas y las civilizaciones de América se desarrollaron de manera
aislada al resto del planeta.
3. La Revolución Neolítica americana es original y carece de toda relación con la que se
produjo en la Mesopotamia asiática.
4. El puente de Beringia desapareció hace 11 000 años (Scott A. Elias)24 y, con la
excepción de los esquimales, que mantuvieron ininterrumpidamente contactos
comerciales marítimos de verano entre Siberia y Alaska,61 y con Groenlandia, no hay
pruebas contundentes que permitan concluir definitivamente que los
pueblos amerindios mantuvieron contactos con pueblos de otros continentes. Sin
embargo, está plenamente probado que en 982 los vikingos comenzaron la
exploración de Groenlandia y Canadá y, establecieron una aldea en L'Anse aux
Meadows (isla de Terranova); pero su penetración en el continente no fue
significativa. Los científicos debaten varias evidencias del contacto de
los polinesios con los indígenas americanos.62
Otras hipótesis, como la llegada de
los fenicios, egipcios, griegos, hebreos, chinos y japoneses gracias a sus habilidades náuticas,
siguen siendo hipótesis de difícil demostración. Menos pruebas hay aún de una eventual
presencia de amerindios en los demás continentes.
La América antigua
Hace más de tres mil años se desarrollaron dos grandes civilizaciones en América: la olmeca,
en el oeste de México, y la cultura Chavín , en la costa norte de Perú. Sus antepasados
habían llegado desde Asia por el estrecho de Bering miles de años atrás. Primeros fueron
cazadores-recolectores nómadas, pero luego se asentaron en comunidades
agrícolas. https://librosatenea.mercadoshops.com.ar/MLA-794774950-historia-del-mundo-
historia-de-la-humanidad-parragon--_JM
Los olmecas fueron una cultura que se desarrolló durante el periodo preclásico
de Mesoamérica. Aunque se han encontrado vestigios de su presencia en amplias zonas de
Mesoamérica Olmeca

Jaguar Cultura Olmeca 2

Image from page 91 of "Andean culture history" (1964) CulturaChavín

Chavín de Huántar o cultura chavín es una cultura arqueológica del Antiguo Perú que se


desarrolló durante el Horizonte Temprano (1200 a. C.-400 a. C.) Tuvo su centro de desarrollo
en la ciudad de Chavín de Huántar, que está ubicada a 2 km de la confluencia de los
ríos Huachecsa y Mosna, en la cuenca alta del río Marañón (en el actual departamento de
Áncash).
Cultura chavín
El encuentro de dos mundos
Pasan 10 a 15 generaciones y los hombres primitivos se asientan en territorio americano.
Fueron estimulados por los abundantes recursos que iban encontrando cuanto más tierras
conocían y, cuando el peregrinaje iba avanzando cada vez más al sur, hallaban mejores
condiciones climáticas y mayores facilidades para la caza. Por otra parte, las condiciones en el
«puente de Beringia» habían cambiado. Se había hecho más pantanoso, por lo que su
aventura fue un viaje sin retorno.

Tiempo que duró el poblamiento


En el extremo sur de Chile, en la cueva Fell, se han encontrado herramientas y restos de
cazas, de hace unos 11 000 años. Si como fecha más temprana del inicio del poblamiento se
consideran 36 000 años atrás y como fecha más tardía, 15 000 años, el poblamiento entre
Alaska y la isla de Tierra del Fuego puede haber tardado un máximo de 25 000 años y como
mínimo 4000 años.

Ruta y cronología del primitivo poblamiento


Muchos grupos siguieron la ruta norte-sur, por el lado occidental del continente, por las
vertientes de las cordilleras y los valles intramontanos. Se han encontrado huellas humanas
de avances en:

 Topper (Carolina del Sur, Estados Unidos). Restos humanos fechados hacia el año


50 000 AP (antes del presente).
 Pedra Furada (Piauí, Brasil). Restos humanos fechados hacia el año 50 000 AP.
 American Falls (Estados Unidos). Restos fechados hacia el año 43 000 AP.
 Cuenca del Valsequillo (México). Huellas humanas fechadas hacia el año 40 000 AP.63
6465

 Cueva de Cacao (Antofagasta de la Sierra, Argentina) artefactos líticos asociados a


dos costillas de milodote datadas en 40.000 años AP. 66
 Sitio del lago Lewisville (Denton, Texas, Estados Unidos), artefactos de piedra con
fechas de 37 000 años AP.676869
 Monte Verde II (Puerto Montt, Chile). Restos de 33 000 años.
 El Cedral (SLP, México). Restos humanos y artefactos líticos con una antigüedad de
31 000 años AP.
 Cueva del Chiquihuite (Concepción del Oro, México), industria lítica de 27 000 años.70
 Santa Elina, Serra das Araras, (Mato Grosso, Brasil) Algunos artefactos líticos, 27 000
años.71
 Tequixquiac (Méx, México). Hueso sacro de Tequixquiac de hace 22 000 años.
 Tlapacoya (Méx, México). Navaja de obsidiana de hace 21 000 años.
 Chiribiquete, Colombia, pinturas rupestres de hasta 19 510 años.
 Meadowcroft Rockshelter (58 km de Pittsburgh, Estados Unidos) 16 000 a
19 000 años.
 Buttermilk Creek, Condado de Bell (Texas) 15 500 a 16 000 años.
 Piquimachay (Ayacucho, Perú). Puntas de proyectil, raspadores, cuchillos; de 17 000
años, aproximadamente. El antropólogo Mc Neish opina que estos inmigrantes llegaron a
los Andes peruanos hace 22 000 años.
 Monte Verde I (Puerto Montt, Chile). Restos de 14 800 años.33
 Page-Ladson, Florida. Puntas de lanza de marfil, artefactos de piedra y huesos de
mastodonte con marcas de corte, datados entre 15 405 y 14 146 años AP.
 Cavernas de Tulum (Tulum, México). Cuatro esqueletos humanos, 14 500, 12 000 y
10 000 años.
 Isla Triquet (Canadá). Fogón de hace 14 000 años.72
 Taima Taima, El Muaco y El Jobo (Venezuela). Industria lítica muy tosca, de 14 000 y
12 000 años.
 Manis Mastodon (estado de Washington). Punta de proyectil de hueso de hace
13 800 años.
 El Guitarrero (Ancash, Perú). Industria lítica de lascas, una punta de proyectil y un
cuchillo; ambas bifaciales, de hace 13 000 años.
 Piedra Museo (Santa Cruz, Argentina). Restos de 13 000 años.

Referencias
1. ↑ «Evidence of human occupation in Mexico around the Last Glacial Maximum»
[Evidencia de ocupación humana en México alrededor del último máximo glacial]. 2020.
Consultado el 23 de julio de 2020.
2. ↑ Williams, R. C.; et al (1985): «GM allotypes in Native Americans: evidence for three
distinct migrations across the Bering land bridge», artículo en ingl´`es publicado en el sitio web
NCBI.
3. ↑ Zuchi, Alberta (1991): «Cómo ellos la cuentan», artículo publicado en el
documento Memorias del simposio «Desarrollos recientes en la historia de los llanos del
Orinoco, Colombia y Venezuela»; 47 Congreso Internacional de Americanistas; compiladora:
María Eugenia Romero Moreno.
4. ↑ Saltar a:a b Mann, Charles C. (2006): 1491: una nueva historia de las Américas antes de
Colón(págs. 195-199). Madrid: Taurus, 2006. ISBN 84-306-0611-4.
5. ↑ Zárate, Agustín de (1555) Historia del descubrimiento y conquista del Perú. Amberes,
1555.
Me ha gustado esta nota en https://www.abc.com.py/edicion-
impresa/suplementos/escolar/teorias-sobre-el-poblamiento-de-america-1702852.html

Las teorías del poblamiento americano 1/3


Desde el siglo diecinueve existen múltiples teorías sobre el poblamiento en el
continente americano, sobre cómo y cuándo fue poblado América por primera vez.
Algunas de esas teorías son completamente falsas y carecen de fundamento. Otras
en cambio tienen mucha más credibilidad. En las siguientes tres entradas vamos a
analizar cada una de ellas, comenzando en esta entrada por las llamadas teorías
clásicas.

Las diversas teorías sobre el poblamiento humano en América pueden dividirse en


dos bloques. Por un lado estarían las teorías clásicas o teorías del poblamiento
temprano, planteadas en las últimas décadas del siglo diecinueve y la primera mitad
del siglo veinte, las cuales vamos a ir desarrollando en esta entrada. Por otro lado,
tenemos las teorías novedosas, llamadas de poblamiento temprano, basadas
generalmente en nuevas evidencias arqueológicas y genéticas. Todas las teorías
novedosas serán desarrolladas en la siguiente entrada.

Debemos empezar las teorías clásicas con la teoría desarrollada por el científico
argentino Florentino Ameghino (Luján, dieciocho de septiembre de 1854- La Plata
seis de agosto de 1911). Esta teoría, conocida como La teoría autóctonista, fue
propuesta por primera vez en 1879 en un congreso Americanista en París.

Según la teoría de Ameghino, el origen de los primeros pobladores de América no


sería desde otros continentes, como apuntan el resto de teorías, sino que el hombre
americano sería originario de la Pampa Argentina. Presentó una serie de restos
humanos que según él pertenecían al terciario al que se le denominó “homo
pampeanus”. Se demostró posteriormente que su teoría era completamente falsa ya
que los restos eran del cuaternario y pertenecían a felinos y monos mezclados con
huesos humanos recientes.

El engaño de Ameghino tiene una razón temporal. En 1879, Buenos Aires estaba
considerado por muchos como el centro del mundo debido a que está recibiendo una
ingente cantidad de inmigrantes europeos cada día y se estaba formando allí una
gran sociedad. Si el hombre americano fuera originario de Argentina daría al país
una gran publicidad y atraería todavía más cantidad de inmigrantes.

Otra de las teorías es la desarrollada por el médico y arqueólogo Charles


Abbott (nacido en Trenton, Nueva Jersey, cuatro de junio de 1843- Bristol,
Pennsylvania, veintisiete de julio de 1919). En 1876, Abbott encontró en su granja
situada en Delaware instrumentos líticos que él pensó que podían ser de culturas
indígenas anteriores a las actuales. Pero al analizar la gravilla que rodeaba a los
restos, está arrojó como resultado unos diez mil años de antigüedad.
Este hallazgo supuso una conmoción en su época al rebatir las teorías bíblicas
existentes sobre el poblamiento a nivel mundial al situar la llegada del hombre a
América varios miles de años antes de lo que la comunidad cristiana sostenía. Su
teoría fue rechazada también en su momento por la comunidad científica por su falta
de rigor científico, pero ahora se conoce que varias de las teorías de Abbott tienen
veracidad.

El yacimiento de Folsom es unas décadas posterior a los hallazgos de Charles


Abbott pero siguen la misma línea de investigación. En el año 1908, el geólogo,
astrónomo, naturalista e historiador aficionado Georges McJunkin, esclavo liberado
durante la Guerra de Secesión Americana, encontró industria ósea en la aldea de
Folsom, en Nuevo México. En 1926, cuatro años después de la muerte de McJunkin,
el director del Museo de Historia Natural de Colorado, Jesse D. Figgins, descubrió 
varias puntas de flecha de un estilo muy refinado que luego volverían a encontrarse
en Clovis y otros yacimientos.  En agosto del año siguiente encontraron una punta
de lanza insertada entre dos costillas de bisonte. Este hallazgo fue situado
cronológicamente 10.285 años a.P. (antes del presente)
Otra teoría fue presentada por el antropólogo estadounidense de origen checo Alex
Hrdlicka (Humpolec, Bohemia, actual República Checa, veintinueve de marzo de
1869- Washington D.C. cinco de septiembre de 1943). Vivió en Estados Unidos
desde 1881. A la teoría de Hrdlicka se le conoce como la teoría asiática y según
esta teoría el ser humano habría ingresado en el continente americano por el
Estrecho de Bering a través de un puente que se formó a raíz del descenso del nivel
de las aguas de ese estrecho durante el último período glacial. Desde Alaska se
habrían dispersado por todo el continente.

Sin embargo, Hrdlicka nunca se postuló sobre la fecha de la llegada de los hombres
a América. Rechazaba por completo las teorías de Abbott, McJunkin y otros que
situaban la llegada del hombre al continente americano durante la edad del
Pleistoceno. Él seguía la creencia del Instituto Smithsoniano, representada por
William Henry Holmes (uno de diciembre de 1846 Harrison County, Ohio- veinte
de abril de 1933 Rock Creek, Michigan), que sostenía que los primeros habitantes de
América habían ingresado en un pasado reciente, imprecisamente estimada en unos
pocos siglos antes de nuestra era.

Esta teoría de emigración de los pueblos mongoloides desde Asia hacia América se
basa principalmente en una serie de semejanzas físicas entre el hombre asiático y los
amerindios. Entre estas semejanzas tendríamos el cabello lacio y oscuro, ojos con
pliegues mongólicos,  pómulos anchos y salientes, dientes en forma de pala y sobre
todos lo que se conoce como “mancha mongólica”,  una pigmentación verdosa
congénita que tienen los asiáticos e indígenas americanos al nacer y que desaparece
con el paso de los años.

Pero Hrdlicka va mucho más allá con su teoría del poblamiento migratorio. Para el
antropólogo checo-estadounidense existiría en América un solo poblamiento racial,
una sola “familia” americana. Para él, entre todos los indios de América hay un
conjunto de caracteres comunes que sugieren un origen común: el asiático
mongoloide.
El etnólogo francés Paul Rivet, (Wasigny, siete de mayo de 1876 – París, veintiuno
de mayo de 1958) realizó una teoría completamente diferente a la de Hrdlicka y que
rebatía la teoría mono racial del estadounidense. Para Rivet existieron diversas
emigraciones desde varios puntos del planeta hacia América. Por tanto acepta la
llegada del hombre a América desde el Estrecho de Bering pero argumentaba que
también llegaron desde el Océano Pacífico. Es la considerada como teoría
oceánica. Según Rivet, grupos de Polinésicos y Melanesios habrían llegado a
América Central y desde ahí se habían dispersados por todo el continente. El
etnólogo francés aportaba una serie de argumentos antropológicos, etnográficos,
lingüísticos y culturales que reflejaban las semejanzas entre diversos grupos
indígenas americanos con grupos que habitan las islas de Melanesia y Polinesia.

En 1947 el explorador y biólogo noruego Thor Heyerdahl (Larvik, Vestfold, seis de


octubre de 1914- Andora, Liguria, dieciocho de abril de 2002), lideró una asombrosa
expedición de seis hombres que en 1947 construyeron una balsa, llamada Kon Tiki,
construida con troncos, plantas y materiales naturales de Sudamérica y desde Perú
navegó por el pacífico hasta llegar al archipiélago Tuamotu. Un viaje de ocho mil
kilómetros de distancia alimentándose solamente con lo que recogían del mar. Este
viaje demostró que la teoría oceánica de Paul Rivet podía ser válida.
Esta expedición fue recogida en un documental noruego-sueco de 1950 que obtuvo
el Oscar al mejor documental en 1951 y más recientemente una película del año
2012, nominada al Óscar a la mejor película de habla no inglesa en 2013; ambas con
el título Kon-Tiki. Además, el barco fue expuesto en la Feria Mundial de Sevilla del
año 1992.

Otra de las teorías clásicas fue la presentada por el antropólogo portugués Méndez
Correa (Oporto, cuatro de abril de 1888- Lisboa, siete de enero de 1960). Es la
conocida como teoría australiana. Para Méndez Correa, población que habitaba
Australia construyó una serie de balsas que le permitieron en un primer momento
colonizar las islas de Tasmania, Auckland y posteriormente la Antártida. Según este
antropólogo luso, sobre el 5000 a.C. estos australianos pudieron cruzar toda la
Antártida gracias a una época de clima más cálido de lo habitual. Después de varios
siglos recorriendo las costas antárticas arribaron al Cabo de Hornos en la Tierra del
Fuego y, más tarde, poblaron la Patagonia.

Para sostener esta teoría, Méndez Correa realizó una serie de estudios en la década
de los años veinte del siglo pasado a las poblaciones nativas de la Patagonia y
descubrió similitudes físicas, lingüísticas y etnográficas con los aborígenes
australianos; entre las que destacamos el grupo sanguíneo, las formas craneales, la
resistencia al frío, palabras comunes, uso de mantos de piel o las chozas en forma de
colmena, entre otras.
Otra de las teorías clásicas fue la teoría de la cultura Clovis o cultura del
llano, surgida en la mitad del siglo veinte en el sur de los Estados Unidos. Una serie
de industria lítica fue encontrada en la localidad de Clovis, en Nuevo México. Las
pruebas que se realizaron con radiocarbono dataron estas piezas de industria lítica
entre el diez mil seiscientos y el once mil doscientos cincuenta a. C, datación que
corresponde a los últimos años de la glaciación de Würm o Wisconsin (la última era
de hielo).

Lo más característico de la industria lítica encontrada en Clovis son las formas


acanaladas de sus puntas de lanza de piedras, de una complejidad y belleza mayores
a lo habitual para su tiempo cronológico. La comunidad científica acepta en su
totalidad que el pueblo Clovis era un pueblo que cazaba mamuts, ya que son
abundantes los yacimientos donde se han encontrado puntas Clovis mezcladas con
restos de mamut. Para muchos expertos, el pueblo Clovis pudo ser el directamente
responsable de la extinción de los mamuts, pero es una teoría sin pruebas que la
fundamente y es por tanto muy controvertida.
Los descubrimientos que se encontraron en Clovis y su datación provocaron que
durante la mayor parte de la segunda mitad del siglo veinte existiera lo que se
conoce como el «consenso Clovis», esto es,  hubo un consenso en toda la
comunidad científica internacional que los habitantes de Clovis serían los primeros
pobladores del continente americano, con una datación aproximada de trece mil años
de antigüedad y que habrían llegado al continente desde el Estrecho de Bering, como
había argumentado con anterioridad el antropólogo Alex Hrdlicka.

Sin embargo, en los últimos veinticinco años del siglo veinte e inicio del siglo
veintiuno se han encontrado una serie de evidencias que sin duda rebaten la idea de
que la cultura Clovis fue la cultura más antigua que pobló el continente americano.
Son las llamadas teorías novedosas o teorías del poblamiento temprano, las cuales
desarrollaremos en la próxima entrada.

ensayo reflexivo teorias del poblamiento de


america
1042 palabras 5 páginas
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Ensayo reflexivo
Tema: teorías sobre el poblamiento de América
En este ensayo reflexionaremos sobre las teorías de la población
de América. Trataremos de entender cada una de ellas el por qué
fueron creadas y porque algunas de ellas fueron descartada.
Sobre la primera teoría o teoría del autoctonismo, florentino
Ameghino afirmo que el hombre americano era autóctono basado
en el hallazgo de rasgos óseos de remotos antepasados en las
pampas argentinas. Pero fue descartado después de mucha crítica
en base a nuevas investigaciones y descubrimientos. Hoy en día
sabemos que las teorías más acertadas son las migratorias,
algunos investigadores de importante nombre que le dan
seguimiento a estas teorías son verdaderos clásicos de Después
de varios siglos de recorrido por las costas antárticas arribaron a
cabo de hornosy poblaron toda la Patagonia. Paul Rivet reflexiono
sobre esta hipótesis que no era nada inverosímil ya que ha habido
periodos glaciares e interglaciares provocando una regresión
glaciar lo cual dejo pudo haber dejado una faja libre de hielos en la
costa Antártida permitiendo el establecimiento de humanos.
La región centroamericana por su posición geográfica, fue utilizada
como un puente de tránsito para las personas que se dirigían de
norte a sur. Algunos de estos grupos se quedaron definitivamente
en Nicaragua, se dice que por este país pasaron mamut, bisonte y
conchas marina hace más de tres mil años, posteriormente grupos
provenientes del centro de México hace más de dos mil años los
cuales podrían ser los Chontales-Matagalpa de Sudáfrica, tenemos
los grupos que luego formaron los Miskitos, Mayannas y Ramas de
california y de guerrero en México Las investigaciones
arqueológicas nos permiten afirman que el hombre americano es
producto de varias migraciones humanas en distinta épocas y
grupos étnicos que buscaban alimentos y distintos formas de vida
mas sustentables en distintos territorios del continente americano
LOS HALLAZGOS ARQUEOLOGICOS encontrados en lugares
diferentes de nuestro continente hace indicar que se asentaban en
esos lugares por utensilios armas.

El Origen Del Poblamiento Americano.


649 palabras 3 páginas
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El origen del poblamiento americano.
Los primeros seres humanos en llegar al continente americano
provinieron de Asia. Aunque se ha discutido mucho acerca de la
posibilidad de que América hubiera sido poblada originalmente por
negros, semitas, caucásicos, australoides u otros grupos, hay
pruebas suficientes para afirmar que el carácter racial de los
habitantes originales de este continente fue mongoloide.

El poblamiento de América es el proceso por el cual se diseminó la


especie humana en el continente americano. Los científicos no
tienen dudas de que los seres humanos no son originarios de
América, por lo que ésta fue poblada por hombres provenientes de
otra parte. La evidencia paleoantropológica apoya la hipótesis de
que los humanos …ver más…
La marcha humana que llegó a América avanzó muy lentamente al
interior del continente. La penetración hacia el sur, desde Alaska,
se realizó a lo largo de muchas generaciones. El movimiento de
las familias dependió sobre todo de la cantidad de alimentos
disponibles en las cercanías donde se encontraran. En los lugares
y tiempos en que sobraba la comida, permanecían más tiempo;
cuando faltaban los recursos, se dispersaban de nuevo.
Al adentrarse al continente americano, con su diversidad
geográfica y ecológica - tan diferente entre el extremo norte, los
trópicos, el ecuador y el extremo sur-, el ser humano tuvo que
modificar y ajustar su forma de vida y los utensilios que fabricaba.
El origen del poblamiento americano.
Hace miles de años, entre el 70,000 y el 20,000 a.p., el hombre
cruzó el estrecho de Bering persiguiendo animales en búsqueda
de alimento. El hemisferio norte del planeta experimentaba un
periodo glaciar. La existencia de hielos permanentes provocó que
los niveles del mar descendieran alrededor de 50 m, lo que
permitió la formación de un camino, libre de agua, entre Asia y
América. Estos grupos humanos nunca se dieron cuenta que
estaba en territorio distinto.

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